“A EXPENSAS DE LOS NIÑOS”MENDICIDAD FORZADA Y MALOS TRATOS INFLIGIDOSA LOS TALIBÉS DE SENEGAL
A expensas de los niñosMendicidad forzada y otros malos tratos infligidos a los Talibés de Senegal  (Traducción al español...
Copyright © 2010 Human Rights Watch All rights reserved. Printed in the United States ofAmerica ISBN: 1-56432-618-7 Cover ...
Abril 2010                                                                                                                ...
La naturaleza de la mendicidad forzada: fuera de clase, en la calle ................................................. 34La...
Mapa de Senegal y Guinea Bissau                                                    © 2010 John Emerson / Human Rights Watc...
ResumenTengo que traer dinero, arroz y azúcar cada día. Cuando no puedo traer de todo, el marabúme pega. También me pega e...
pequeños grupos por las calles, deslizándose entre los coches, esperando ante los centroscomerciales, los mercados, los ba...
cuando se ponen a jugar, el marabú los pega, porque de este modo desatienden su principalocupación: la mendicidad.Los mara...
daaras modernos – financiados por el gobierno y que combinan el programa de las escuelascoránicas con el de las escuelas p...
renunciado a pedir cuentas y no se han denunciado cases evidentes de abuso.El gobierno senegalés ha lanzado una iniciativo...
Recomendaciones                             Para el gobierno senegalés• Aplicar la actual ley nacional que criminaliza el ...
Justicia supervisen, abran investigaciones y eventualmente, sancionen a los policías, juecesde instrucción y fiscales que ...
• Encargar a un Ministro la coordinación de la respuesta del Estado a partir de elementos queemanan de diferentes minister...
Para el gobierno bissau-guineano• Promulgar y hacer aplicar una ley que criminalice la trata de niños, incluyendo sancione...
Para los gobiernos seneaglés y bissau-guineano• Mejorar la colaboración en la lucha contra las migraciones y la trata tran...
Para los responsables religiosos, sobre todo los califas de las              cofradías, los imames y los grandes marabús• ...
• Considerar la realización de una investigación sobre la situación de decenas de miles deniños que, en Senegal, son oblig...
MetodologíaEste informe es el resultado de 11 semanas de trabajo en el terreno en Senegal y Guinea-Bissau, de noviembre 20...
individual, dependiendo de la manera de mendigar de los niños, solos o en grupo. Lasentrevistas hechas en la calle se han ...
ContextoSenegal, país situado al extremo oeste del África continental, cuenta con una poblaciónestimada aproximadamente a ...
fundador de la cofradía del Senegal, y por marabús, que enseñan y sirven como guíasespirituales para los discípulos de la ...
1988, en reconocimiento por los esfuerzos del sucesor de Senghor, el Presidente AbdouDiouf, que había hecho construir carr...
cometidos por los marabús sobre los Talibés.La educación coránica antes de la colonización francesaLa introducción del Isl...
que luego volvía al daara y lo compartía con la comunidad24. El acento se ponía sobre elestudio del Corán y la obtención d...
un certificado de residencia, unos certificados escolares y unos certificados de buenascostumbres – tenían como objetivo l...
becas, puesto que la prioridad era atraer a los hijos de las familias más importantes einfluyentes. El objetivo era formar...
rurales hacia las ciudades. Y los marabús no escaparon a la regla42. No pudiendo contar conlas formas tradicionales de apo...
donde debían trabajar la tierra durante largas horas, si en la ciudad un niño puede                                  traer...
Daara urbano en el que casi no residen los TalibésFrecuentemente dirigidos por Imames o vinculados a mezquitas, estos daar...
Explotación y vejaciones soportadas por los Talibés en Senegal                                                            ...
Un problema de gran amplitud y en pleno desarrolloEn un ambiente marcado por unas cofradías religiosas todopoderosas, una ...
Spanish - Informe de Human Rights Watch sobre els Talibés de Senegal.
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Informe de Human Rights Watch sobre la problemàtica dels Talibès a Senegal. Traduït al castellà amb la autorització de HRW per la Fundació Talibès.

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  1. 1. “A EXPENSAS DE LOS NIÑOS”MENDICIDAD FORZADA Y MALOS TRATOS INFLIGIDOSA LOS TALIBÉS DE SENEGAL
  2. 2. A expensas de los niñosMendicidad forzada y otros malos tratos infligidos a los Talibés de Senegal (Traducción al español de Fundation des Talibés)
  3. 3. Copyright © 2010 Human Rights Watch All rights reserved. Printed in the United States ofAmerica ISBN: 1-56432-618-7 Cover design by Rafael JimenezHuman Rights Watch 350 Fifth Avenue, 34th floor New York, NY 10118-3299 USA Tel: +1212 290 4700, Fax: +1 212 736 1300 hrwnyc@hrw.orgPoststraße 4-5 10178 Berlin, Germany Tel: +49 30 2593 06-10, Fax: +49 30 2593 0629berlin@hrw.orgAvenue des Gaulois, 7 1040 Brussels, Belgium Tel: + 32 (2) 732 2009, Fax: + 32 (2) 7320471 hrwbe@hrw.org64-66 Rue de Lausanne 1202 Geneva, Switzerland Tel: +41 22 738 0481, Fax: +41 22 7381791 hrwgva@hrw.org2-12 Pentonville Road, 2nd Floor London N1 9HF, UK Tel: +44 20 7713 1995, Fax: +44 207713 1800 hrwuk@hrw.org27 Rue de Lisbonne 75008 Paris, France Tel: +33 (1)43 59 55 35, Fax: +33 (1) 43 59 55 22paris@hrw.org1630 Connecticut Avenue, N.W., Suite 500 Washington, DC 20009 USA Tel: +1 202 6124321, Fax: +1 202 612 4333 hrwdc@hrw.orgWeb Site Address: http://www.hrw.org
  4. 4. Abril 2010 1-56432-618-7 “A expensas de los niños”: Mendicidad forzada y otros malos tratos infligidos a los Tabliés en SenegalMapa de Senegal y Guinea Bissau ................................................................................................ 1Resumen ............................................................................................................................................. 2Recomendaciones ............................................................................................................................ 8 Para el gobierno senegalés ...................................................................................................... 8 Para el gobierno bissau-guineano .............................................................................................. 10 Para los gobiernos senegalés y bissau-guineano ..................................................................... 11 Para los responsables religiosos, sobre todo los Califas de las cofradías, los Imames y los grandes marabús ................................................................................................................................. 12 Para las organizaciones humanitarias nacionales e internacionales .................................................... 12 Para el experto especial de las Naciones Unidas sobre las formas de esclavitud contemporáneas................ 13 Para la Counidad económica de los Estados del África occidental ................................................ 13 Para la Organización de la Conferencia Islámica .............................................................................. 13Metodología .................................................................................................................................. 14Contexto .......................................................................................................................................... 16 Desarrollo del Islam en Senegal ....................................................................................... 16 La educación coránica antes de la colonización francesa ............................................................... 19 La educación coránica en la época colonial ............................................................................... 21 La educación coránica después de la independencia: desarrollo de la mendicidad forzada ....................... 24La importancia de la caridad ........................................................................................................ 26Explotación y vejaciones soportadas por los Talibés en Senegal .............................................................. 28Un problema de gran envergadura y en pleno desarrollo ..................................................... 29Perfil: jóvenes y alejados de sus casas ........................................................................................ 30
  5. 5. La naturaleza de la mendicidad forzada: fuera de clase, en la calle ................................................. 34Largas horas pasadas buscando dinero ............................................................... 34Heridas y muertes causadas por accidentes de circulación ......................................... 37Denegación del derecho a la educación ................................................................................................. 40Vejaciones físicas graves .......................................................................................................... 42Violación del derecho a la alimentación, al desarrollo físico y a la salud ......................... 47 Condiciones de vida en el daara ......................................................................................... 48 Violación del derecho a la alimentación y al desarrollo físico.................................... 53 Violación del derecho a la salud ................................................................................................ 55Abusos sexuales ............................................................................................................................. 58Denegación del contacto con la familia .................................................................................................. 61Denegación del derecho al juego ................................................................................................................... 63En fuga, en la calle ................................................................................................................... 65Los autores de las vejaciones y sus cómplices ........................................................................................ 72Los marabús y los responsables religiosos .............................................................................. 73Justificaciones de la mendicidad forzada: comida, vivienda, humildad ................................... 73Del ascetismo a la opulencia ................................................................................................... 77Aceptación silenciosa ....................................................................................................... 80El gobierno senegalés..................................................................................................... 82La ausencia de reglamentación .............................................................................................. 83La impunidad para los responsables de abusos ............................................................................ 85El miedo por las reacciones brutales .............................................................................................. 87La ayuda para la educación religiosa............................................................................................ 88La ausencia de reacción coherente ........................................................................................ 89El gobierno bissau-guineano ............................................................................................. 90La insuficiencia de medidas tomadas contra la migración transfronteriza ilegal .................... 90El problema creciente de la mendicidad forzada en Guinea-Bissau .......................................... 93La denegación del derecho a la educación ............................................................................................. 94Los padres responsables de la negligencia y del maltrato ...................................................... 96Las organizaciones humanitarias : incitación a la migración urbana, inercia en la lucha contra la impunidad................................................................................................................................ 101Reglas del derecho nacional e internacional aplicables para la protección de los Talibés ............................ 107La servidumbre o la esclavitud de los niños ................................................................................... 107Las peores formas de trabajo infantil .................................................................................... 108La trata de niños ................................................................................................................ 109La Declaración del Cairo sobre los derechos humanos en el Islam ....................................................... 111Los tratados internacionales relativos a los derechos del niño ............................................................ 111La legislación nacional aplicable para los Talibés.......................................................................... 113La ley sobre la trata de personas ........................................................................................ 113Las disposiciones del Código penal senegalés ....................................................................... 114Agradecimientos .............................................................................................................................. 116
  6. 6. Mapa de Senegal y Guinea Bissau © 2010 John Emerson / Human Rights WatchLos principales itinerarios para la migración de los Talibés son bien conocidos en Senegal yGuinea Bissau. Los itinerarios aquí dibujados han sido identificados en base a las entrevistasrealizadas por Human Rights Watch con los Talibés, los marabús, los padres, así como losresponsables humanitarios y gubernamentales de Senegal y Guinea Bissau; en base a unestudio cuantitativo sobre los niños mendigos de Dakar realizado en 2007 por UNICEF, laOrganización Internacional del Trabajo y el Banco Mundial; y en base a datos recogidos porSOS Enfants Talibés sobre niños que han vuelto a Guinea Bissau después de fugarse de susdaaras de Senegal.
  7. 7. ResumenTengo que traer dinero, arroz y azúcar cada día. Cuando no puedo traer de todo, el marabúme pega. También me pega en otras ocasiones, hasta cuando traigo toda la cantidad…Quiero que esto se acabe, pero no puedo. No puedo irme, no tengo ningún sitio donde ir. –Modou S., talibé de 12 años, Saint-Louis.Las enseñanzas del Islam se oponen frontalmente al hecho de enviar los niños por la calle,forzándolos a mendigar… Algunos marabús no tienen en cuenta esto. Les gusta el confort yel dinero que reciben viviendo a expensas de los niños. – Aliou Seydi, marabú en Kolda.Al menos 50.000 niños que viven internados en escuelas coránicas (daaras) en Senegal, estánsometidos a unas condiciones de vida parecidas a las de la esclavitud. Sus profesores(marabús), que de facto cumplen con la función de tutores, los someten a menudo a formasextremas de maltrato, de negligencia y de explotación. Sería falso afirmar que todas lasescuelas coránicas aplican este tipo de régimen, pero es verdad que muchos marabús obligana los niños, llamados Talibés, a mendigar en las calles durante muchas horas – práctica queconstituye la peor forma de trabajo infantil según la definición de la OrganizaciónInternacional del Trabajo (OIT) –, sometiéndolos a violencia física y psicológica muchasveces brutal. Los marabús también muestran gran negligencia al no satisfacer las necesidadeselementales de los niños, como la comida, la vivienda y la salud, a pesar de los recursossuficientes de los que disponen la mayoría de daaras urbanos y que provienen principalmentede los propios niños.En centenares de daaras urbanos del Senegal, son los niños los que satisfacen las necesidadesde los marabús. Mientras que los Talibés viven en una miseria total, los marabús de muchosdaaras piden unas cuotas diarias considerables a las decenas de niños que tienen a cargo.Gracias a estos ingresos, algunos de ellos viven de manera relativamente opulenta. Miles deniños son también víctimas de la trata de seres humanos cuando los marabús los transfierende un lugar a otro o los acogen con la finalidad de explotarlos.Los gobiernos senegalés y Bissau-guineano, las autoridades islámicas bajo las que lasescuelas coránicas pretenden operar, así como los padres interesados han fracaso en su deberde proteger esas decenas de miles de niños contra el mal trato, y no se han preocupado porpedir cuentas a los autores de estos actos. En lo básico, las condiciones que reinan en lasdaaras, entre otras cosas el trato de los niños que ahí residen, no están siempre reglamentadaspor las autoridades. Las agencias humanitarias bien intencionadas que buscan colmar el vacíoen materia de protección han favorecido muchas veces la explotación de los niños aportandouna ayuda directa a los marabús que maltratan a los Talibés, descuidando controlar elimpacto o la utilización de esta ayuda y omitiendo denunciar los abusos.Transferidos desde los pueblos de Senegal y Guinea-Bissau hacia las ciudades senegalesas,los Talibés se ven forzados a mendigar hasta 10 horas por día. Desde la mañana hasta latarde, el paisaje de las ciudades senegalesas está llenado de niños – de los que la mayoríatiene menos de 12 años y muchos de ellos no tienen más de cuatro años – que deambulan en
  8. 8. pequeños grupos por las calles, deslizándose entre los coches, esperando ante los centroscomerciales, los mercados, los bancos y los restaurantes. Vestidos con camisasexageradamente grandes, sucias y desgarradas, descalzos, presentan a la gente una escudillao una lata vacía con la esperanza de recibir una limosna. En la calle, se ven expuestos a laenfermedad, al riesgo de ser heridos o matados por un coche, a la violencia física, o sexual,infligida por ciertos adultos.En un daara urbano típico, el profesor exige que sus Talibés le traigan cada día una cantidadde dinero, arroz y azúcar determinada, pero los niños a penas sacan provecho de ello.Muchos están aterrorizados si piensan en lo que les podría pasar si no respetan la cuotaestablecida, porque el castigo – unos maltratos corporales infligidos por el marabú o suasistente – es generalmente inmediato y severo. Consiste en golpes asestados con unos cableseléctricos, una porra o un palo. Algunos de ellos son atados o encadenados mientras songolpeados, o se les fuerza a permanecer de pie en posiciones dolorosas. Los que soncapturados después de una tentativa fallida de fuga sufren las violencias más graves. Unassemanas o unos meses después de haberse escapado del daara, unos veinte niños ha enseñadoa Human Rights Watch las cicatrices y las marcas de golpes que presentaban en la espaldadespués de la corrección infligida por su profesor.El día a día de estos niños se resume a una miseria extrema. A pesar de que traen dinero yarroz al daara, los niños se ven obligados a mendigar en la calle para nutrirse. Algunos robano buscan en la basura para encontrar algo para comer. La mayoría sufre constantemente dehambre y de malnutrición, grave o leve. Cuando un niño enferma, lo que ocurrefrecuentemente a la vista de las largas horas pasadas en la calle y de las penosas condicionesde higiene del daara, raramente el profesor le ofrece asistencia médica. Los niños sonobligados a pasar aún más horas mendigando para poder comprarse los medicamentosnecesarios para tratar los parásitos del estómago, el paludismo y las enfermedades de la pielque hacen estragos en los daaras. La mayoría de daaras urbanos están situados enconstrucciones inacabadas o abandonadas, o en chabolas improvisadas. Es corriente ver a 30niños durmiendo en una pequeña habitación, amontonados unos sobre otros, hasta el puntode que, sobre todo en verano, muchos prefieren dormir al aire libre, aunque se expongan conello a los peligros exteriores. Durante los cuatro meses de invierno que atraviesa cada año elSenegal, los Talibés sufren mucho del frío, ya que carecen de mantas, casi por completo, y enalgunos casos, hasta de colchones sobre los que dormir.Muchos marabús dejan su daara durante varias semanas seguidas para volver a sus pueblos opara reclutar a más niños, dejando los Talibés de apenas cuatro años a cargo de los asistentesadolescentes que a menudo actúan con ellos brutalmente, y hasta, a veces, abusansexualmente de ellos.En centenares de daaras urbanos, los marabús parecen dar cierta prioridad a la mendicidadforzada sobre el estudio del Corán. Al consagrar todo el día a las actividades que se exigende ellos – las cuales empiezan con la oración del alba para terminarse al caer la noche –, losTalibés raras veces tienen tiempo de acceder a unas formas de educación que les permitiránadquirir las competencias de base, o para dedicarse a las actividades y los juegos habitualesde los niños, como por ejemplo el fútbol, que en Senegal es omnipresente. En ciertos casos,
  9. 9. cuando se ponen a jugar, el marabú los pega, porque de este modo desatienden su principalocupación: la mendicidad.Los marabús que explotan a los niños no hacen casi ningún esfuerzo para facilitar, ni siquieraun poco, un contacto periódico entre los Talibés y sus padres. La proliferación de teléfonosmóviles, así como la cobertura de la red de telefonía móvil, hasta en los pueblos más aisladosde Senegal y de Guinea Bissau deberían favorecer los contactos, pero la inmensa mayoría delos Talibés nunca habla con sus familias. En muchos casos, impedir todo contacto con lafamilia parece ser una estrategia empleada por el marabú.Infraalimentados por el marabú, descuidados cuando se ponen enfermos, forzados a trabajardurante largas horas para traer un poco de dinero y de arroz a alguien que por así decirlo noles hará beneficiar de ello – y maltratados si no llegan a la cantidad mínima establecida –,cada año centenares, o hasta puede que miles de Talibés se escapan de los daaras cada año.Muchos planifican una huida conociendo el lugar exacto de los refugios para los fugitivos.Otros escogen vivir en plena calle, mejor que soportar las condiciones del daara. Porconsiguiente, el daara urbano contribuye hoy en día de manera crítica al problema crecientede los niños vagabundos, sumidos en la droga, los maltratos y la violencia.La explotación y el maltrato de los Talibés tienen como telón de fondo una educaciónreligiosa tradicional, la migración y la pobreza. Desde hace siglos, el daara es una instituciónde enseñanza que juega un papel esencial en Senegal. Desde hace mucho tiempo, los padresconfían sus hijos a un marabú – muchas veces un familiar o alguien del mismo pueblo –, encasa del cual residen hasta que terminan sus estudios coránicos. Tradicionalmente, los niñosse concentran en sus estudios mientras ayudan a cultivar los campos del marabú. Lamendicidad, cuando existía, consistía más bien en colectar comida en las familias de lacomunidad. Pero hoy en día, en Senegal, centenares de miles de niños frecuentan las escuelascoránicos. Muchos de ellos combinan esta enseñanza tradicional con la de las escuelaspúblicas, aunque en la práctica se centran mucho más en la educación religiosa y moral. Sinembargo, para al menos 50.000 niños, de los que muchos provienen de países cercanos, susmarabús se aprovechan de la falta de regulación gubernamental para desnaturalizar laenseñanza religiosa, transformándola en explotación económica.La mendicidad forzada, las vejaciones corporales y las condiciones de vida sumamentepeligrosas que sufren en el día a día los Talibés, violan el derecho nacional e internacional.Senegal ya posee leyes, al menos en el papel, para luchar contra esta lacra, pero raramenteson aplicadas. El Estado senegalés es signatario de la Convención sobre los Derechos de losNiños y de la Carta africana de los Derechos y del Bienestar del Niño, así como de lamayoría de tratados regionales e internacionales sobre el trabajo y la trata de niños, queprohíben claramente las peores formas de trabajo infantil, la violencia física sobre niños y latrata de niños. El derecho internacional otorga igualmente a los niños el derecho a la salud, aldesarrollo físico, a la educación y al ocio, derechos que obligan al Estado, a los padres y a losque tienen un niño a cargo a respetarlos.El Estado es el principal garante de la protección de los derechos de los niños en el interiorde sus fronteras, misión que el gobierno senegalés no ha cumplido. A excepción de algunos
  10. 10. daaras modernos – financiados por el gobierno y que combinan el programa de las escuelascoránicas con el de las escuelas públicas – ninguna institución coránica de Senegal ha sidoobjeto de una regulación gubernamental. En el curso de los diez últimos años, el gobierno hadefinido la mendicidad forzada como una de las peores formas de trabajo infantil y ha erigidoen crimen el hecho de forzar a alguien a mendigar con la intención de sacar un beneficio deello. Pero a día de hoy, esta ley no ha desembocado sino en pocas medidas concretas. Mejorque pedir cuentas a los marabús por la mendicidad forzada, su grave negligencia, y enalgunos casos contados, sus graves vejaciones corporales, las autoridades senegalesas hanpreferido evitar desafiar los poderosos dirigentes religiosos del país, y hasta los marabústomados individualmente.Del mismo modo, los países que cuentan con un gran número de Talibés enviados a Senegal,particularmente Guinea Bissau, han sido incapaces de proteger a los niños contra el maltratoy la explotación que les esperan en muchas escuelas coránicas urbanas de Senegal. Elgobierno bissau-guineano aún no ha criminalizado oficialmente la trata de niños, y, apelandoa las normas jurídicas existentes, rehúsa enjuiciar a los marabús que se ocupan de hacer pasarclandestinamente a los niños en los pasos fronterizos. Además, Guinea Bissau no respeta elderecho a la educación en su propio país – el 60% de los niños no están escolarizados –, loque lleva muchos padres a considerar las escuelas coránicas de Senegal como la única opciónválida para garantizar la educación de sus hijos.Por su lado, los padres y las familias envían muchas veces a los niños a los daaras sinproveer sostén económico alguno. Después de haber cedido de manera informal los derechosparentales a los marabús, algunos padres hacen la vista gorda y prefieren ignorar el maltratodel que su hijo es víctima. Muchos Talibés que se escapan y vuelven a su casa son enviadosde vuelta al marabú por sus padres, a pesar de que son plenamente conscientes de que su hijocontinuará a ser sometido a la mendicidad forzada y a los castigos corporales, a menudoextremos. Para estos niños su casa ya no es un refugio y, confrontados a vejaciones aún másgraves cuando vuelven al daara, planean una fuga aún más lejana, que les llevará a un centrode acogida en el mejor de los casos, y a vivir en la calle como vagabundos en el peor de loscasos.Decenas de organizaciones humanitarias senegalesas e internacionales han intentado demanera admirable colmar el vacío dejado por las autoridades en materia de protección. Estasorganizaciones ofrecen decenas de centros para Talibés fugitivos. Obran para sensibilizar alos padres sobre las condiciones extremadamente difíciles de los daaras. Ofrecen comida,cuidado sanitario y otros servicios esenciales a los Talibés. Sin embargo, en un caso comoeste, no hacen sino agravar el problema. Centrando su ayuda en gran parte en los daarasurbanos, algunas organizaciones humanitarias han alentado los marabús a dejar los pueblospara ir a instalarse a las ciudades, en las que obligan a los Talibés a mendigar. Al nocontrolar suficientemente el uso que hacen los marabús de la ayuda recibida, algunasasociaciones han hecho que esta práctica se haya vuelto aún más rentable – con una mano,los marabús cogen el dinero de los niños forzados a mendigar, y con otra perciben el dinerode la agencia de ayuda. Además, al privilegiar una actitud de prudencia para intentarpreservar las relaciones con los marabús, muchas organizaciones humanitarias han
  11. 11. renunciado a pedir cuentas y no se han denunciado cases evidentes de abuso.El gobierno senegalés ha lanzado una iniciativo que ha lanzado una iniciativa que prevé crear100 daaras modernos entre 2010 y 2012 y a someterlas a reglamentación gubernamental.Ciertamente se espera desde hace tiempo una reglamentación de estas nuevas escuelas, peroel número limitado de daaras que se verán afectados significa que el plan tendrá pocoimpacto sobre las decenas de miles de Talibés que viven ya en los daaras que los explotan.Así pues, el gobierno debe asociar a su proyecto de creación de daaras modernos unosesfuerzos, hasta ahora totalmente inexistentes, para obligar a los marabús a rendir cuentas porla explotación y los malos tratos de los que son responsables.En aplicación de las clausulas de la Convención sobre los Derechos del Niño, del Pactointernacional sobre derechos económicos, sociales y culturales, así como de la Carta africanade los derechos y del Bienestar del niño, el Estado debe velar para que los niños puedanacceder a una enseñanza primaria, obligatoria, holística, que les permita adquirir lascompetencias elementales que necesitan para participar plena y activamente en la sociedad.Además de ayudar en la creación de daaras modernos, el gobierno senegalés debería actuarde modo que los niños tengan la posibilidad de elegir si quieren seguir una enseñanzaprimaria gratuita en una escuela pública o en otro tipo de escuela.Sin la aplicación de una reglamentación relativa a los daaras y sin una lucha fructuosa contrala impunidad, el fenómeno de la mendicidad forzada de los niños continuará extendiéndosecomo lo ha hecho desde hace varias decenas de años. Si el gobierno senegalés quiereconservar su lugar como modelo de democracia respetuosa con los derechos humanos enÁfrica occidental, debe tomar medidas inmediatas para proteger a estos niños abandonadospor sus padres y que están explotados y maltratados supuestamente en nombre de la religión.
  12. 12. Recomendaciones Para el gobierno senegalés• Aplicar la actual ley nacional que criminaliza el hecho de organizar la mendicidad dealguien con la intención de sacar provecho – y más particularmente el artículo 3 de la Leynº2005-06 –, sobre todo abriendo investigaciones que desemboquen para los marabús y otraspersonas que han forzado los niños a mendigar, en juicios, conformemente a las normas deun juicio justo.• Considerar la modificación de la ley de manera a definir una gama más amplia de penas,reduciendo la duración de las penas que actualmente son de dos a cinco años de prisiónobligatoria, y previendo penas no privativas de libertad y penas de prisión inferiores a dosaños, para que las sanciones sean más proporcionales a la gravedad de la explotación.• Crear un registro de marabús conocidos por las autoridades por haber forzado los niños amendigar dinero o reconocidos culpables por vejaciones corporales o negligencia grave conun niño.• Aplicar el artículo 298 del Código Penal que criminaliza las violencias físicas infligidas aun niño, a exclusión de las “violencias leves”, sobre todo cuando se abre una investigación ose lleva a juicio, conformemente a las normas en materia de juicios justos, a los marabús yotras personas que infligen violencias físicas a los Talibés.• Modificar la ley para incluir en ella una mención específica relativa a todas las formas decastigo corporal en las escuelas, conformemente al derecho internacional, como el queexpone la Convención relativa a los derechos del niño así como la Carta africana de losderechos y del bienestar del niño.• Modificar la ley para garantizar la responsabilidad jurídica de un marabú que controla,ordena u omite prevenir o castigar un asistente que inflige violencias físicas a un Talibé.• Aplicar las disposiciones de la Ley nº2005-06 relativa a la lucha contra la trata de personas,que criminaliza la trata de niños conformemente a los Protocolos de las Naciones Unidascontra la trata de personas.• Proporcionar medios suplementarios a las unidades de policía civil y de policía de aduana,en particular en las regiones de Ziguinchor y de Kolda, para que puedan impedir mejor latrata de niños.• Mejorar la formación y exigir una formación periódica para las unidades en las fronteraspara garantizar que conocen la leyes sobre circulación de niños transfronteriza.• Expresar el apoyo de las más altas instancias del gobierno a favor del compromiso de lasdiligencias jurídicas contra los marabús que violan las leyes contra la mendicidad forzada,los malos tratos y la trata de niños.• Velar para que las autoridades competentes en el seno del Ministerio del Interior y de
  13. 13. Justicia supervisen, abran investigaciones y eventualmente, sancionen a los policías, juecesde instrucción y fiscales que sistemáticamente omiten tomar medidas después de acusacionessobre malos tratos o explotación infligidos por ciertos marabús.• Formular directivas claras para la Brigada de menores, prescribiéndole de tomar iniciativaspara investigar casos de maltratos y de explotación, incluso en las patrullas de calle.• Aumentar las capacidades de la policía, en particular en el seno de la Brigada de menores,sobre todo aumentando sus efectivos y su equipamiento, para hacer aplicar mejor las leyes envigor relativas a la mendicidad forzada y a las violencias físicas.• Dar una formación suficiente a la Brigada de menores sobre los métodos que debenutilizarse por un lado para interrogar los niños y por otro lado para aportar protección yasistencia a las víctimas de graves traumatismo físicos y psicológicos, sobre todo abusossexuales.• Velar para que los niños, los trabajadores humanitarios y otros puedan acceder con todaseguridad a medios para denunciar los malos tratos o la explotación, publicando aún más lalínea de asistencia telefónica gratuita para la protección del menor, gestionada en el CentroGinddi de Dakar, y proponiendo más números de urgencia y una asistencia más extensa enotros lugares de Senegal.• Introducir una ley que exija a los trabajadores humanitarios que informen a la policía decasos de maltrato, de explotación y de violación de las leyes en vigor, rigiendo el tratamientode los niños, como por ejemplo, entre otras, la ley sobre mendicidad forzada.• Exigir que todos los daaras posean certificados y sean objeto de inspecciones periódicasefectuadas por agentes del Estado.• Adoptar una ley que fije las normas mínimas según las que deben operar los daaras,prestando atención particular a los daaras que operan como internados.• Alentar las autoridades responsables de la protección de los niños para colaborar con lasautoridades islámicas para definir estas normas que deberían incluir: un número mínimo dehoras consagradas al estudio; la promoción y el desarrollo de los talentos y aptitudes de cadaniño en los daaras u otros establecimientos escolares, para permitirles realizar plenamente suspotencialidades; unas condiciones de vida mínimas; un número máximo de niños porMaestro coránico; unas exigencias para poder abrir un daara internado; un permiso para abrirun daara y unas inspecciones por parte del Estado.• Aumentar los poderes y el mandato de los inspectores del Estado enviados en los daaraspara mejorar la vigilancia que ejercen sobre éstos a través de todo el territorio senegalés;habilitar los inspectores para sancionar o cerrar los daaras que no responden a las normas queprotegen los intereses de los niños.• Ordenar a la Brigada de menores que investiguen sobre la amplitud de los abusos sexualesperpetrados en los daaras sobre todo el territorio senegalés. Alentar a los Talibés, losmarabús, la policía, los padres, las autoridades locales y los organismos humanitarios eislámicos para poner en marcha y dar a conocer la existencia de mecanismos de protecciónadecuados para los niños víctimas de abusos sexuales.
  14. 14. • Encargar a un Ministro la coordinación de la respuesta del Estado a partir de elementos queemanan de diferentes ministerios.• Mejorar las estadísticas sobre el número de Talibés y de Maestros coránicos que entran encontacto con las autoridades estatales, entre otros: los Talibés en conflicto con la Ley; losTalibés en fuga y cogidos por las autoridades del Estado; y los Maestros coránicos que hansido arrestados y perseguidos por haber forzado a alguien a mendigar o par haber infligidoviolencias físicas u otros malos tratos a niños.• Garantizar la eliminación de las tasas de escolarización no oficiales y otros obstáculos parael acceso de los niños a la educación primaria en las escuelas públicas.
  15. 15. Para el gobierno bissau-guineano• Promulgar y hacer aplicar una ley que criminalice la trata de niños, incluyendo sancionescontra los que contratan, utilizan o alientan a otras personas a practicar la trata de niños en sunombre, así como sanciones contra los que ayudan y apoyan la trata de niños, ya sea en elpaís de origen o en el país de destino.• Promulgar y hacer aplicar una ley que criminalice la mendicidad forzada de los niños envistas a sacar provecho con ello.• Declarar públicamente que la mendicidad forzada de los niños es constitutiva de la peorforma de trabajo de los niños; realizar un seguimiento por medio de una ley apropiada.• Aumentar la capacidad de las unidades de policía civil y de la policía de las fronteras, enparticular en las regiones de Bafatá y de Gabú, para combatir la trata de niños y lacirculación transfronteriza ilegal de niños.• Mejorar la formación y exigir una formación periódica para las unidades de la frontera, paragarantizar que conocen las leyes que rigen la circulación transfronteriza de niños.• Continuar progresando en el camino de una reglamentación de las escuelas religiosas.Trabajar en estrecha colaboración con los responsables religiosos para concebir programasescolares apropiados, elaborando unas normas sobre los profesores y definiendo unasobligaciones sobre los permisos y las inscripciones.• Garantizar la eliminación de gastos de escolaridad no oficiales y otros obstáculos queimposibilitan el acceso de los niños a una educación primaria, haciendo progresivamente delderecho a la educación una realidad para el 60% de los niños Bissau-guineanos, que se venactualmente excluidos del sistema escolar público.
  16. 16. Para los gobiernos seneaglés y bissau-guineano• Mejorar la colaboración en la lucha contra las migraciones y la trata transfronteriza ilegalde niños desde Guinea-Bissau hasta Senegal, en otras cosas, por medio de sesiones deformaciones complementarias conjuntas.• Concluir un acuerdo bilateral en vista a: - Armonizar oficialmente las definiciones y estrategias relativas a la circulación transfronteriza ilegal de niños; - Coordinar las estrategias que tienden a disuadir la circulación transfronteriza ilegal de niños: - Facilitar el retorno de niños víctimas de trata respetando las normas mínimas en materia de cuidados y vigilancia.• Colaborar con los responsables religiosos, los jefes tradicionales y las organizaciones nogubernamentales para sensibilizar las comunidades con los derechos del niño, consagradospor el derecho internacional y el derecho nacional, así como en el marco del Islam.
  17. 17. Para los responsables religiosos, sobre todo los califas de las cofradías, los imames y los grandes marabús• Denunciar a los marabús que explotan y maltratan a los niños en los daaras.• Tratar, por ejemplo en el sermón de la oración del viernes, el tema de los derechos de losniños en el Islam. Para las organizaciones humanitarias nacionales e internacionales• Subordinar explícitamente los fondos destinados a los marabús y a los daaras a laeliminación de la mendicidad forzada y a las violencias físicas, así como a la instauración decondiciones de vida y de higiene mínimas en el daara.• Mejorar el control para determinar si los marabús que reciben fondos los utilizan paraalcanzar los objetivos prescritos.• Cesar de financiar a los marabús que no se orientan hacia la eliminación de la mendicidadde los niños, en particular a aquellos que continúan reclamando una cuota determina a susTalibés, infligiéndoles violencias físicas o siendo negligentes con ellos.• Poner en práctica las políticas y los códigos de conducta que deben seguir las distintasorganizaciones, y exigir de los trabajadores humanitarios que informen a las autoridadesestatales de todo caso en el que han sido confrontados con malos tratos o violaciones de lasleyes en vigor que rigen el tratamiento de los niños, entre otras leyes de 2005 relativa a latrata de personas y a la mendicidad forzada.• Cesar de devolver al marabú los Talibés fugitivos que han sido víctimas de violencias físicao de explotación económica. Traer el niño ante las autoridades estatales para que el Ministrosenegalés de Justicia pueda efectuar un examen pormenorizado de la situación del niño ydeterminar qué ambiente corresponderá mejor a los intereses del niño.• Intensificar los esfuerzos que tienden a apoyar las iniciativas en los daaras y las escuelaspúblicas de pueblo para permitir a los niños de las zonas rurales tener acceso a la enseñanzaque les transmiten competencias de base que necesitarán para participar plena y activamenteen la sociedad, y para que los niños no tengan que migrar a otras ciudades para poder teneruna educación de calidad.• Aumentar la presión sobre el gobierno senegalés para que aplique sus leyes relativas almaltrato infantil, a la trata de niño y a la mendicidad forzada. Para el experto de las Naciones Unidas sobre las formas contemporáneas de esclavitud
  18. 18. • Considerar la realización de una investigación sobre la situación de decenas de miles deniños que, en Senegal, son obligados a mendigar por sus Maestros coránicos, lo que puedeser considerado como una práctica similar a la esclavitud de los niños. Para la Comunidad económica de los Estados del África Occidental• Obrar con los gobiernos de la región para mejorar la respuesta colectiva al problema de latrata de niños. Para la Organización de la Conferencia Islámica• Denunciar la práctica de la mendicidad forzada y de las violencias físicas en las escuelascoránicas, práctica que es contraria a la Declaración del Cairo y a otras obligacionesinternacionales en materia de derechos humanos.
  19. 19. MetodologíaEste informe es el resultado de 11 semanas de trabajo en el terreno en Senegal y Guinea-Bissau, de noviembre 2009 a febrero de 2010. En el marco de este trabajo de investigación,se han llevado a cabo unas entrevistas con 175 niños, 33 representantes de autoridadesreligiosas, marabús e imames en Senegal y Guinea-Bissau; unos representantesgubernamentales de Senegal y de Guinea-Bissau a nivel nacional y local; unosdiplomáticos; unos universitarios y unos historiadores de las religiones; unos representantesde las organizaciones nacionales e internacionales, sobre todo de UNICEF y de laOrganización Internacional de las Migraciones (OIM); unos representantes deorganizaciones no gubernamentales locales e internacionales, de grupos nacionales dedefensa de los derechos humanos y de asociaciones de barrio que actúan en diferentesmaneras para ayudar a los Talibés; así como a 20 familias que viven en unos pueblos deSenegal y de Guinea-Bissau y que han enviado a sus hijos a ciudades alejadas para queaprendan el Corán.En Senegal, hemos investigado en la capital, Dakar; en los suburbios de Dakar comoGuediawaye o Rufisque; en las ciudades de Saint-Louis, Thies, Mbour y Kolda; así como lasciudades de la región de Saint-Louis al norte (zona de Futa-Toro o Futa) y de Kolda al sur.En Guinea-Bissau, el trabajo de investigación ha sido realizado en la capital, Bissau; en lasciudades de Bafatá y de Gabú; así como en pueblos de las regiones de Bafatá y de Gabú, aleste del país. Además del trabajo en el terreno, hemos realizado un examen profundizado dela literatura (a veces los estudios disponibles públicamente y a veces algunos inéditos)consagrados a los Talibés, en Senegal y Guinea-Bissau, producida por organismos locales einternacionales.Este informe se funda en las entrevistas realizadas con 175 niños. Con 73 de ellos, laentrevista ha tomado la forma de una conversación profundizada, generalmente de una hora,en uno de los dos tipos centros que ayudan a los Talibés, ya sean los centros que ofrecenasistencia médica y alimentaria a los Talibés “activos”, ya sean los refugios temporalesespecializados en el cuidado y la repatriación de los Talibés fugitivos. Estos centros hanproporcionado a los Talibés un ambiente seguro para que nos encontremos con los niños, delos que la mayoría aún eran víctimas de vejaciones graves en el momento de las entrevistas einmediatamente después. Sobre los 73 niños entrevistados en los centros, 14 han pedido queesta entrevista se haga en pequeños grupos, compuestos generalmente por dos o cuatro niñosdel mismo daara. Los 59 otras entrevistas realizadas en estos centros se han llevado a cabo demanera individual y privada, con la única presencia de un intérprete y de la persona querealiza la entrevista.Además, 102 otras entrevistas han sido realizadas con Talibés que vivían en los daaras encuatro grandes ciudades de Senegal: Dakar, Thiès, Mbour y Saint-Louis. Estas entrevistashan durado normalmente entre 10 y 15 minutos y se han llevado a cabo fuera del daara,generalmente en la calle. En la mitad de los casos aproximadamente, se han realizado enpequeños grupos de dos a cinco Talibés. Las otras entrevistas se han realizado de manera
  20. 20. individual, dependiendo de la manera de mendigar de los niños, solos o en grupo. Lasentrevistas hechas en la calle se han llevado a cabo al margen de los transeúntes. HumanRights Watch no se ha entrevistado con ningún niño en su daara o en los alrededores de éste,para protegerlos contra las eventuales represalias del marabú como una buen paliza.Todas las entrevistas con los Talibés, los marabús y las familias se han llevado a cabo enpresencia de un intérprete que traducía entre el francés y una de las principales lenguashabladas por los diferentes grupos étnicos de Senegal y de Guinea-Bissau. La gran mayoríade conversaciones se han hecho en la lengua materna de la persona entrevistada,generalmente el pular, el wolof o el criollo.Los nombres de todos los Talibés o ex-Talibés entrevistados en el marco de nuestrainvestigación para este informe ha sido mantenido secreto, para proteger su identidad ygarantizar así su seguridad. Los nombres de los padres también han sido mantenidos secretos,incluso cuando estas personas habían autorizado su divulgación, con el fin de proteger laidentidad de sus hijos aún bajo la autoridad de un marabú. Los nombres de ciertosresponsables gubernamentales y representantes de organizaciones no gubernamentalestambién han sido mantenidos secretos a petición suya.Human Rights Watch ha identificado y hablado con los Talibés, los marabús y las familiascon la ayuda de organizaciones humanitarias que trabajan con los Talibés y antiguos Talibés.En cada ciudad, y hasta en los barrios en los que hemos investigado, hemos recurrido adiferentes partners locales y hasta a diferentes intérpretes.Durante el período comprendido entre octubre de 2009 y marzo de 2010, la tasa de cambioentre el dólar US y el Franco CFA (divisa utilizada por los siete Estados francófonos delÁfrica Occidental, así como por Guinea-Bissau) ha fluctuado entre un extremo inferiorcercano a 430 y un extremo superior cercano a 490. Todos los números dados en dólares USse basan pues en una tasa de cambio media de 460 CFA por dólar.
  21. 21. ContextoSenegal, país situado al extremo oeste del África continental, cuenta con una poblaciónestimada aproximadamente a 12 millones, de los que el 95% son musulmanes. Losprincipales grupos étnicos son los Wolof (43% de la población), los Fulbe (24%)1 y los Sérer(15%). La lengua oficial del país, que adquirió su independencia de Francia en 1960, essegún la constitución senegalesa el francés2, a pesar de que la lengua vehicular esgeneralmente el wolof. El árabe es con el francés una de las dos lenguas utilizadas por lagente culta, y hasta en algunas regiones del país sobrepasa el francés – lengua enseñada enlas escuelas públicas3.Desarrollo del Islam en SenegalEl primer artículo de la Constitución define al Senegal como un Estado laico4. Sin embargo,las autoridades islámicas, sobre todo a través de las cofradías musulmanas que dominan casitodos los aspectos de la vida en Senegal, ejercen una influencia considerable en lasestructuras políticas y económicas del país.El Islam en Senegal está fuertemente caracterizado por el sufismo5 – una tradición bastanteamplia que incluye muchas formas místicas del Islam. Este movimiento apareció en el sigloVIII como reacción a lo que era percibido como una perspectiva excesivamente materialistay mundano de muchos dirigentes y fieles. Los musulmanes sufíes casi siempre son miembrosde una tarîqa o cofradía. Más allá del aprendizaje de los textos religiosos, dan una extremaimportancia al hecho de seguir las enseñanzas y el ejemplo de un guía espiritual personaExisten en Senegal cuatro cofradías sufíes: la Qadiriyya, la Tijaniyya6, la Muridiyya7 y laLayenne. La más antigua es la Qadiriyya, pero la que domina hoy en día es la Tijaniyya, dela que son miembros la mitad de la población musulmana de Senegal, y la Muridiyya, la másrica y la que tiene un índice de crecimiento más elevado, seguida por un 30% de losSenegaleses8.Cada cofradía mantiene una jerarquía estricta. Está dirigida por un Califa, descendiente del                                                                                                                      1 Entre los Fulbe, se pueden distinguir tres sub-grupos distintos: los Toucouleurs o Fula-Toro, que viven sobretodo al norte y al este de Senegal; los Fula-Kunda, sobre todo presentes al este de Casamance; y los Fula-Jalon,sobre todo presente al oeste de Casamance.2 Constitución de Senegal, art. 1.3 Ver: Ministerio de Economía y de Finanzas, Agencia nacional de estadística y de demografía (ANSD),Resultados del tercer censo general de la población (2002), en el que se establece que el 20% de la poblacióndomina el árabe, para un 37% que domina el francés.4 Constitución de Senegal, art. 1: « La République du Sénégal es laïque, démocratique et sociale ».5 El sufismo no es una secta del Islam, puesto que sus miembros son sunnitas o chiitas, pero representa más bienuna concepción particular del Islam. Para saber más sobre la cuestión, ver BBC, Sufism, en:http://www.bbc.co.uk/religion/religions/islam/subdivisions/sufism_1.shtml6 Sus discípulos son llamados tidianis o tijanis.7 Sus discípulos son llamados Murids.8 Ver Codou Bop, « Roles and the Position of Women in Sufi Brotherhoods in Senegal », Journal of theAmerican Academy of Religion, vol. 73(4), décembre 2005, pp. 1103-1104 ; Cheikh Anta Babou, «Brotherhood solidarity, education and migration: The role of the dahiras among the Murid Muslim communityof New York », African Affairs, vol. 101, 2002, p. 153 ; et Andrew F. Clark, « Imperialism, Independence, andIslam in Senegal and Mali », Africa Today, vol. 46, 1999, p. 160.
  22. 22. fundador de la cofradía del Senegal, y por marabús, que enseñan y sirven como guíasespirituales para los discípulos de la cofradía o Talibés. Los marabús ejercen una enormeinfluencia sobre sus discípulos: el Talibé debe mostrar devoción y obedecer estrictamente asu marabú, que por su lado debe guiar su discípulo ofreciéndole oraciones de intercesióndurante toda su vida9. Los discípulos piden al marabú consejo sobre toda una serie dedecisiones y eventos de su vida, mayores y menores, que van desde problemas de salud de sufamilia hasta la búsqueda de un empleo, pasando por las cosechas. Los marabús estánorganizados ellos mismos de manera jerárquica, generalmente en base al linaje, laexperiencia y la educación. Además, en Senegal, ciertos marabús son también imames ydirigen pues una mezquita.Al principio de la era colonial, entre 1850 y 1910, las autoridades francesas han reprimido loslíderes religiosos carismáticas, temiendo que un día pudiesen utilizar sus numerososdiscípulos para formar rebeliones10. Esta actitud no hizo sino reforzar la popularidad de estoslíderes11. Hacia 1910, las autoridades francesas y los dirigentes de las cofradías empezaron aver las ventajas políticas y económicas que podían sacar de una mejor cooperación. Acambio de su contribución en la pacificación de las poblaciones y de una aceptación de laautoridad colonial, las autoridades francesas han cedido a los líderes religiosos los enormesbeneficios provenientes de la producción y del comercio del cacahuete – que es hasta hoy endía uno de los principales productos de exportación de Senegal12.Después de la independencia, el poder político y económico de los líderes religiosos haparado de crecer. Durante la presidencia de Léopold Sédar Senghor, es decir desde laindependencia hasta 1980, los Califas de las principales cofradías han emitido unos ndiguels(edictos religiosos, en wolof) invitando a sus discípulos a votar para Senghor o el Partidosocialista en el poder. En cambio, Senghor ha reafirmado la preeminencia de las cofradías encuanto autoridades religiosas y les ha otorgado unas ventajas económicas considerables13. En                                                                                                                      9 Voir Bop, « Roles and the Position of Women in Sufi Brotherhoods in Senegal », Journal of the AmericanAcademy of Religion, p. 1104 ; et Christian Coulon, « The Grand Magal in Touba: A Religious Festival of theMouride Brotherhood of Senegal », African Affairs, vol. 98, 1999, p. 202 (affirmant que le sermentd’allégeance d’un disciple à son marabout, ou cheikh, est « comparable à la notion féodale d’hommage »).10 Par exemple, les autorités françaises ont exilé le fondateur de la confrérie mouride, Sheikh Amadou BambaMbakké, au Gabon (1895-1902) et en Mauritanie (1903-1907) et ont entretenu une relation très conflictuelleavec le fondateur de la confrérie Layenne, Seydina Laye, malgré ses enseignements orientés vers la non-violence. Voir David Robinson, « Beyond Resistance and Collaboration: Amadu Bamba and the Murids ofSenegal », Journal of Religion in Africa, vol. 21(2), 1991, p. 160 ; et Eva Evers Rosander et David Westerlund,« Senegal », dans David Westerlund et Ingvar Svanberg, eds., Islam Outside the Arab World (New York: St.Martins Press, 1999), p. 83.11 Voir Bop, « Roles and the Position of Women in Sufi Brotherhoods in Senegal », Journal of the AmericanAcademy of Religion, p. 1105 ; Robinson, « Beyond Resistance and Collaboration: Amadu Bamba and theMurids of Senegal », Journal of Religion in Africa, p. 161-62 ; et Lucy Creevey Behrman, « Muslim Politicsand Development in Senegal », Journal of Modern African Studies, vol. 15(2), 1977, p. 262.12 Voir Bop, « Roles and the Position of Women in Sufi Brotherhoods in Senegal », Journal of the AmericanAcademy of Religion, p. 1105 ; et Lucy Creevey, « Islam, Women and the Role of the State in Senegal »,Journal of Religion in Africa, vol. 26(3), août 1996, pp. 268-69 (« Les autorités français ont utilisé lesmarabouts… pour obtenir du soutien pour leurs programmes et obéissance à leurs édits. Les marabouts euxrecevaient l’aide des autorités gouvernementales et comptaient même sur le soutien des les autorités françaisespour éliminer certains rivaux au sein de leur confrérie. »).13 Parmi ceux-ci figuraient des terres, le contrôle du marché informel sénégalais, des prêts qui souvent nedevaient pas être remboursés et la création de ce qui était de facto une zone franche à Touba, la capitale
  23. 23. 1988, en reconocimiento por los esfuerzos del sucesor de Senghor, el Presidente AbdouDiouf, que había hecho construir carreteras e instalaciones de iluminado público en Tuba, lacapital espiritual de los Murids, su califa ha emitido un edicto religioso afirmando que votarpara la oposición equivalía a traicionar el fundador del muridismo14. El carácter escandalosode este ndiguel fue contra-productivo: se criticó vivamente la intrusión de los Califas en lavida política. Los Califas siguientes han optado pues, en relación a los candidatos políticos,por una actitud más apolítica15.En el Senegal moderno, los Califas son nominalmente apolíticos, pero los políticos y loscandidatos continúan intentando asegurarse los votos de sus discípulos, sobre todo a nivelnacional así como durante las elecciones locales16. Human Rights Watch ha encontrado enDakar, Saint-Louis, Kolda y Mbour, unos marabús que han afirmado que, en las últimaselecciones de 2007, unos políticos o personas que les representaban les han prometidoexplícitamente ayudarles a cambio de votos17.Estas diversas tentativas por parte de personalidades políticas para obtener el apoyo de lasautoridades religiosas, así como la implicación de éstas en la política han generado, con eltiempo, un sistema político en el que la frontera entre la esfera religiosa y la esfera política yano es clara18. Si la expresión de cierto descontento para con el gobierno es cosa normal, lapoblación y las autoridades gubernamentales parecen poco dispuestas a criticar a lasautoridades religiosas, una realidad reconocida por los representantes gubernamentales y lostrabajadores humanitarios19. Esta dinámica no ha hecho sino alentar a las personasresponsables de la proliferación de la mendicidad forzada de los niños y otros abusos                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        spirituelle des mourides. Linda J. Beck, « Reining in the Marabouts? Democratization and Local Governance inSenegal », African Affairs, 2001, p. 612 ; Coulon, « The Grand Magal in Touba », African Affairs, pp. 203-04 ;et Bop, « Roles and the Position of Women in Sufi Brotherhoods in Senegal », Journal of the AmericanAcademy of Religion, p. 1105.14 Beck, « Reining in the Marabouts? », African Affairs, p. 612 (il remarque que 96 pour cent des électeurs deTouba ont voté pour Diouf lors de cette élection).15 Voir Ibid., p. 613 ; Frank Wittmann, « Politics, religion and the media: The transformation of the publicsphere in Senegal », Media, Culture & Society, vol. 30, 2008, pp. 484-85. A certains moments, ceux qui ontobservé la relation entre le Président Abdoulaye Wade et la confrérie des Mourides ont pu penser que l’ancienjeu de séduction entre politiques et religieux redevenait d’actualité. Sans émettre formellement de ndiguel, lecalife des mourides, à la télévision, a affirmé son soutien à Wade, juste avant les élections présidentielles de2007. Il a notamment déclaré que la réélection de Wade permettrait de finaliser le développement del’infrastructure à Touba. Penda Mbow, « Senegal: The Return of Personalism », Journal of Democracy, vol.19(1), janvier 2008, p. 161.16 Voir Beck, « Reining in the Marabouts? », African Affairs, p. 612, note 28 ; et Bop, « Roles and the Positionof Women in Sufi Brotherhoods in Senegal », Journal of the American Academy of Religion, p. 1105 (ilremarque également que « en échange, les leaders des confréries reçoivent des terres, de l’équipement techniqueet des prêts bancaires qui ne doivent pas forcément être remboursés »).17 Entrevista de Human Rights Watch avec un marabout, Guédiawaye, 21 novembre 2009 ; avec un marabout,Saint-Louis, 2 décembre 2009 ; avec un marabout et un imam, Saint-Louis, 2 décembre 2009 ; avec unmarabout, Kolda, 6 janvier 2010 ; avec un marabout, village de Simtian Samba Koulobale, région de Kolda, 7janvier 2010 ; et avec un marabout, Mbour, 18 décembre 2009.18 Voir Mbow, « Senegal: The Return of Personalism », Journal of Democracy, p. 160 ; et Wittmann, « Politics,religion and the media », Media, Culture & Society, pp. 484-85.19 Entrevista de Human Rights Watch avec Aida Mbodj, ancienne ministre de la Famille et actuelle vice-présidente de l’Assemblée nationale, Dakar, 11 février 2010 ; avec un représentant du gouvernement, Mbour,18 décembre 2009 ; avec le directeur d’une organisation locale travaillant sur la question des talibés,Guédiawaye, 18 novembre 2009 ; et avec le directeur des programmes talibés d’une organisation locale, Dakar,6 novembre 2009.
  24. 24. cometidos por los marabús sobre los Talibés.La educación coránica antes de la colonización francesaLa introducción del Islam en Senegal ha traído con ella la fundación de escuelas coránicas:los daaras. Antes de la llegada de los Franceses – e incluso después, salvo en las ciudadesmás pobladas – las escuales coránicas tenían el principal papel en la educación.Los daaras establecidos antes de la colonización del país por los Franceses estaban dirigidospor marabús, lo que ocurre aún actualmente. Los alumnos eran y son aún como hoy en díaconocidos bajo el nombre de Talibés. Muchos Talibés vivían en casa de sus pafres yestudiaban en un daara situado en su pueblo, pero un número importante también eranconfiados a marabús de pueblos alejados. Los Talibés vivían con el marabú en el daara y notenían ningún contacto con sus padres durante muchos años. Tanto las niñas como los niñosaprendían el Corán de memoria en su pueblo, pero sólo los niños eran confiados a ciertosmarabús por sus padres, lo que aún es el caso hoy en día.En estos daaras tradicionales, que han predominado en Senegal hasta el principio del períodopost-colonial, la mayoría de marabús eran también agricultores, aunque la primera prioridadera la educación20. Durante la larga estación seca, se insistía en general sobre el estudio delCorán21. Luego, en las épocas de cosecha, el marabú y los Talibés más grandes trabajabanjuntos en los campos y cosechaban lo suficiente para alimentar el daara durante la mayorparte del año. Estas cosechas se veían entonces completadas por las contribuciones de lasfamilias de los Talibés que residían lejos y de las limosnas de los miembros de la comunidadlocal. Mientras que los Talibés más mayores trabajaban en los campos, los más jóvenes sequedaban en el daara y seguían sus estudios, en compañía del marabú o de un asistente22.En esa época, se practicaba la mendicidad cuando los niños vivían en un daara funcionandocomo internado y cuando la cosecha era insuficiente para cubrir las necesidades alimentarias.Mamadou Ndiaye, profesor del Instituto Islámico de Dakar, ha estudiado el sistema de losdaaras durante tres decenios, y ha descrito cómo el alojamiento gratuito practicado por lasescuelas coránicas en Senegal ha llevado al fenómeno de la mendicidad23.Sin embargo, en la práctica tradicional, los Talibés en general no mendigaban para obtenerdinero, sino únicamente comida, y además, esta actividad no les impedía estudiar ni lesobligaba a estar en la calle. Las familias daban habitualmente un bol de comida a un Talibé,                                                                                                                      20 Mamadou Ndiaye, L’Enseignement arabo-islamique au Sénégal, 1982, p. 47 ; Rudolph T. Ware III, «Njàngaan: The Daily Regime of Qur’ânic Students in Twentieth-Century Senegal », International Journal ofAfrican Historical Studies, vol. 37, n° 3, 2004, p. 524 ; et Donna L. Perry, « Muslim Child Disciples, GlobalCivil Society, and Children’s Rights in Senegal: The Discourses of Strategic Structuralism », AnthropologicalQuarterly, vol. 77, n° 1, 2004, pp. 56-58.21 Ndiaye, L’Enseignement arabo-islamique au Sénégal, p. 42 ; mais voir aussi Ware, « Njàngaan: The DailyRegime of Qur’ânic Students in Twentieth-Century Senegal », International Journal of African HistoricalStudies, p. 524 (au sujet de l’exploitation du travail des talibés dans certains daaras traditionnels).22 Entretien de Human Rights Watch avec Mamadou Ndiaye, directeur du Département Éducation à l’InstitutIslamique de Dakar et professeur au Département Arabe de l’Université Cheikh Anta Diop (UCAD), Dakar, 21janvier 2010.23 Ndiaye, L’Enseignement arabo-islamique au Sénégal, pp. 49-50.
  25. 25. que luego volvía al daara y lo compartía con la comunidad24. El acento se ponía sobre elestudio del Corán y la obtención de un nivel de árabe tan alto como posible. Esta formatradicional de mendicidad no se parece en casi nada a la practicada hoy en día en las ciudadesde Senegal.De hecho, el Profesor Ndiaye prefiere utilizar dos términos diferentes, hablando de “colecta”para describir la práctica tradicional y de “mendicidad” para describir la práctica modernaque es el objeto de este informe25.La educación coránica en la época colonialA pesar de la imposición de reglas y de sanciones estrictas, así como de la atribución desubsidios en los daaras en los que se enseña el francés, las autoridades francesas han sidoincapaces de limitar de manera significativa la proliferación de escuelas coránicas y lainfluencia de las autoridades islámicas sobre la población.Entre 1857 y 1900, la administración colonial francés ha intentado limitar el número demarabús autorizados a enseñar el Corán a los niños, primero en la capital de esa época, Saint-Louis26, y luego en toda la región27. La correspondencia intercambiada entre los dirigentescoloniales, así como los medios puestos en obra para llegar a estos fines, revelan lo que lesmotivaba: ver el francés suplantar al árabe tanto en los medios eruditos como en la calle; yluego el miedo de que el tipo de Islam practicado en África Occidental no fuera favorable alrégimen colonial28. Un administrador colonial escribía: “Al principio, nos hemos preguntadoqué utilidad podía tener el estudio del Corán […] tal y como se hace generalmente enSenegal. Sus resultados, desde el punto de vista intelectual, son negativos”29.Un decreto de 1857 exigía de los marabús de Saint-Louis que obtengan una autorización delgobernador francés para poder dirigir un daara. Las condiciones de obtención – que inclufían                                                                                                                      24 Entretien de Human Rights Watch avec Mamadou Ndiaye, 21 janvier 2010. Voir aussi Ndiaye,L’Enseignement araboislamique au Sénégal, p. 51.25 Entretien de Human Rights Watch avec Mamadou Ndiaye, 21 janvier 2010. Une analyse de l’histoire desécoles coraniques au Sénégal montre que l’exploitation économique par la mendicité forcée est un phénomènerelativement récent, mais Human Rights Watch ne peut se prononcer sur l’existence, à l’époque pré-coloniale etcoloniale, d’autres abus commis aujourd’hui dans de nombreux daaras urbains fonctionnant en internats,notamment les sévices physiques et les la négligence grave en matière des besoins des talibés. Pour lire undescrption des abus dans les daaras traditionnels avant l’indépendance, voir Ware, « Njàngaan: The DailyRegime of Qur’ânic Students in Twentieth-Century Senegal », International Journal of African HistoricalStudies ; et Perry, « Muslim Child Disciples, Global Civil Society, and Children’s Rights in Senegal »,Anthropological Quarterly, pp. 56-58.26 Dakar a remplacé Saint-Louis en tant que capitale de l’Afrique occidentale française en 1902.27 En 1857, en introduisant la première loi réglementant les daaras à Saint-Louis, le gouverneur colonial adéclaré : [Considérant que le gouvernement français, qui s’intéresse également à toutes les classes de lapopulation sénégalaise] « ne peut rester indifférent devant la question de l’éducation des enfants des famillesmusulmanes, et que si, jusqu’à ce jour, aucune garantie de savoir et de moralité n’a été exigée des maraboutmaîtres d’école, si chacun était libre d’exercer cette profession et de l’exercer à sa guise, il est temps de fairecesser cet abus, dans l’intérêt des familles comme dans celui des enfants ». Arrêté n° 96 : Arrêté sur les écolescoraniques, Bulletin administratif du Sénégal 1857, 22 juin 1857, p. 446.28 Ndiaye, L’Enseignement arabo-islamique au Sénégal, pp. 135-36 (citant, par exemple, une lettre dugouverneur général d’Afrique de l’Ouest, qui a écrit : « Nous ne pouvons pas subventionner les écolescoraniques et nous devons même éviter de paraître encourager le développement d’une religion dont lesadhérents, en AOF [Afrique occidentale française] du moins, ne seraient pas toujours très favorables à notreinfluence et aux idées nouvelles dont nous sommes ici les représentants »).29 Ibid., p. 128.
  26. 26. un certificado de residencia, unos certificados escolares y unos certificados de buenascostumbres – tenían como objetivo limitar el número de daaras y poner en jaque mate aciertos marabús que las autoridades francesas juzgaban hostiles para con las autoridadescoloniales30. Otro decreto exigía igualmente que todos los marabús enviaran sus alumnos demás de 12 años a seguir clases de noche en una escuela laica o cristiana, para aprenderfrancés31.En 1896, la administración francesa extendía la aplicación de esta reglamentación al conjuntodel territorio senegalés, manteniendo al mismo tiempo unos criterios de obtención de lospermisos muy estrictos, prohibiendo a los marabús recibir en las escuelas coránicas a niñosde 6 a 15 años durante los horarios de la escuela pública, y exigiendo a los marabús quetodos sus alumnos obtuvieran un certificado de que frecuentaban efectivamente una escuelafrancesa32. Si un marabú dirigía un daara sin haber sido autorizado o sin respetar la ley, eracondenable a una multa, o peor: de una posible pena de cárcel33.Estas decisiones han provocado la ira de la población, que ha considerado que se trataba deuna injerencia en su vida religiosa34. La mayoría de niños han continuado estudiando en lasescuelas coránicas y la difusión del francés ha sido lenta. Muchos marabús han continuadoenseñando sin autorización y hasta los que la habían obtenido, en general, no respetaban lasexigencias oficiales35.Al principio del siglo XX, las autoridades coloniales han seguido intentando limitar lainfluencia del Islam y de la lengua árabe, promoviendo la autoridad y la lengua francesas,pero han adaptado su actitud, abandonando el “palo” de la sobre-reglamentación y de lassanciones, sustituyéndolo por la cooperación y pagos en líquido a los marabús que aceptabanconsagrar dos horas al día a la enseñanza de la lengua francesa36.Siempre animados por esta voluntad de actuar de manera proactiva, han creado en 1908 laMedersa de Saint-Louis. Dirigida por las autoridades coloniales, esta escuela tenía comoobjetivo, según el gobierno general de África Occidental francés, “luchar ventajosamentecontra el proselitismo de los marabús y de realzar el nivel de enseñanza del árabe,actualmente muy bajo. Conviene formar un cuerpo de marabús oficiales”37. Se otorgaban                                                                                                                      30 Ibid., p. 142 (« En imposant le certificat de bonne vie et mœurs … l’autorité coloniale, visait à éliminer lesmarabouts qui seraient hostiles à sa politique et qui pourraient constituer un frein à l’expansion de ses idées etde sa langue »). Pour connaître les critères de l’arrêté de 1857, voir Arrêté n° 96, Bulletin administratif duSénégal 1857, pp. 445-47.31 Arrêté n° 96, Bulletin administratif du Sénégal 1857, art. 5, p. 446. En 1870, les autorités françaises imposentque, dans les deux années, toutes les écoles coraniques enseignent le français à leurs élèves, exigeant de ce faitdu marabout qu’il apprenne lui aussi le français. Ndiaye, L’Enseignement arabo-islamique au Sénégal, p. 147.32 Arrêté n° 123 : Arrêté portant réorganisation des écoles musulmanes, Bulletin administratif du Sénégal 1896,9 mai 1896, pp. 227-228.33 Ibid., art. 11, p. 228.34 Ndiaye, L’Enseignement arabo-islamique au Sénégal, p. 123.35 Ibid., pp. 157-58.36 Voir Arrêté n° 254 : Arrêté accordant une subvention aux professeurs d’arabe établis dans les Territoiresd’administration directe et régulièrement autorises, qui emploieront au moins deux heures par jour à enseignerle français, Bulletin administratif du Sénégal 1906, 12 juin 1906, pp. 607-08.37 Ndiaye, L’Enseignement arabo-islamique au Sénégal, p. 168, et voir aussi p. 170 (citant un rapport del’inspecteur de l’Éducation publique et de l’Éducation musulmane, affirmant que les diplômés de la Médersapourraient être utilisés en tant que dirigeants d’écoles coraniques sous l’autorité de l’administration coloniale,
  27. 27. becas, puesto que la prioridad era atraer a los hijos de las familias más importantes einfluyentes. El objetivo era formar unos dirigentes políticos y religiosos que serían máspropensos a apoyar los Franceses38. En el programa de la Medersa, encontrábamos pues elfrancés, las materias tradicionales, el árabe y el Corán – con este orden de prioridad39.La subvención de las escuelas coránicas que enseñaban francés, así como la formación dedirigentes religiosos y políticos, ha permitido extender el uso del francés y la autoridad delpoder colonial. Sin embargo, en la mayoría de estas regiones, los padres seguían prefiriendolas escuelas coránicas tradicionales40. A lo largo de toda la época colonial, el daaratradicional – donde los niños participaban en cosechas y en la colecta de comida, pero nomendigaban dinero y pasaban la mayor parte de su tiempo estudiando el Corán – ha seguidosiendo el modelo dominante. Poco satisfecha de los resultados obtenidos con la actitud“zanahoria”, la administración colonial ha acabado tirando la toalla. En 1945, un decretoestipulaba que las escuelas coránicas ya no debían ser consideradas como institucioneseducativas, y que bajo ninguna circunstancia debían recibir el menor subsidio41.Las medidas tomadas por las autoridades francesas tenían como objetivo explícito eliminar lainfluencia del Islam y de los líderes religiosos. Tuvieron un impacto duradero sobre losintentos posteriores para regular los daaras: casi todas las reglas aplicadas o consideradas hansido inmediatamente interpretadas por los dirigentes religiosos como medidas hostiles haciala educación coránica o al Islam. Después de la independencia, cuando cierto número demarabús utilizaron el pretexto de la educación coránica para camuflar la explotación de losTabliés, el gobierno senegalés no ha intervenido ante las autoridades religiosas – ni en esaépoca, ni desde entonces –, lo que ha contribuido al desarrollo de este sistema de explotacióny de abusos.La educación coránica después de la independencia: el auge de la mendicidad forzadaDespués de la independencia de Senegal en 1960, los daaras rurales han desaparecido poco apoco para ser sustituidos por daaras urbanos, en los que la práctica de la mendicidad forzadase ha vuelto cada vez más común. Justo después de la independencia, el daara ruralpredominaba y seguía siendo el único lugar de educación religiosa fuera de las escuelaslaicas del Estado, llamadas comúnmente “escuelas francesas”. A finales de los años 1970,unas graves sequías han asolado el país, provocando una migración masiva desde las zonas                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        ce qui devait « leur permettre de supplanter les marabouts formés en dehors de nous »). Pour l’ordre établissantla Médersa, voir Arrêté n° 68 : Arrêté créant a Saint-Louis une Médersa ou Ecole d’enseignement supérieurmusulman, Bulletin administratif du Sénégal 1908, 15 janvier 1908, pp. 98-99.38 Ndiaye, L’Enseignement arabo-islamique au Sénégal, p. 169 (citant l’inspecteur français de l’Éducationmusulmane de l’époque, qui a écrit : « En créant la Médersa nous sommes préoccupés de former le personnelindigène dont nous pouvons avoir besoin, les magistrats et les greffiers, sans compter les maîtres d’écolescoraniques et les professeurs appelés à enseigner les éléments de notre langue et interpréter dans un sens largeles textes jusqu’ici commentés d’une manière hostile à nos idées et à notre influence. »).39 Ibid., p. 181. Pendant les deux premières années de scolarisation, l’élève suivait 10 heures de cours defrançais et neuf heures d’arabe par semaine. Les deux années suivantes, le nombre d’heures était respectivementde 10 et six heures. Dans son enseignement de l’arabe, l’école remplaçait graduellement les textes religieux pardes textes littéraires, le but poursuivi étant « la laïcisation de l’enseignement musulman ». Ibid., p. 172.40 Ibid., p. 198.41 Ibid., p. 202 (citant Arrêté n° 2541, Code administratif de l’Afrique occidentale française, 22 août 1945).
  28. 28. rurales hacia las ciudades. Y los marabús no escaparon a la regla42. No pudiendo contar conlas formas tradicionales de apoyo disponibles entonces en los pueblos, muchos marabúsempezaron a obligar a sus Talibés a mendigar. En los años 1980, la mendicidad forzada delos niños se había vuelto una práctica omnipresente en las ciudades, tanto más que larentabilidad de la práctica atraía a muchos marabús poco escrupulosos43. Hoy en día, elfenómeno de los niños mendigos está casi totalmente asociado a las escuelas coránicas quefuncionan como internados: un estudio realizado en 2007 por UNICEF, la OrganizaciónInternacional del Trabajo (OIT) y el Banco Mundial ha revelado que el 90% de los niñosmendigos de Dakar y de los suburbios de la capital eran Talibés44.El gobierno se ha mostrado incapaz de solucionar el problema de la explotación y de losabusos cometidos sobre los niños de las escuelas coránicas que funcionan como internados.Sin embargo, ha intentado, sin resultados ni mucha convicción, reformar el sistemaeducativo. Para intentar atraer a ciertas familias hacia la escuela pública, el gobiernosenegalés ha introducido, desde la independencia, el aprendizaje opcional del árabe en losprogramas de las escuelas públicas45, pero se ha prohibido explícitamente la instrucciónreligiosa en estas escuelas hasta el año 2004. Miles de familias senegalesas prefieren laeducación religiosa y han seguido enviando sus hijos a los daaras, contribuyendo así a laproliferación de las asociaciones islámicas y las escuelas árabes46.Cuando empezaron en los años 1970 las migraciones urbanas, muchos marabús dirigíandaaras estacionales: los marabús y los Tabliés vivían en la ciudad durante la estación seca yvolvían luego al pueblo para preparar la cosecha47. Poco a poco, ante los beneficios quepodía generar la mendicidad y el confort de la vida en la ciudad, muchos marabús decidieronir a vivir todo el año en la ciudad. El Profesor Ndiaye explica esta evolución y el impactonegativo que ha tenido la mendicidad forzada en la educación coránica de los niños: Con el tiempo, los marabús han empezado a quedarse en las ciudades durante todo el año. Han pesado los pros y los contras, y han pensado que era más rentable quedarse en Dakar. Algunos marabús se sentían también más a gusto en Dakar – donde hay café, arroz, pescado y agua potable. Entonces, ¿porqué volver al pueblo,                                                                                                                      42 Ndiaye, L’Enseignement arabo-islamique au Sénégal, pp. 11, 237-38 ; entretien de Human Rights Watchavec le directeur d’une organisation humanitaire locale et d’un refuge pour enfants vulnérables, 6 novembre2009 ; entretien de Human Rights Watch avec Ousmane Diop, étudiant dans une école coranique dans une desrégions les plus affectées par la sécheresse à l’époque de l’exode de masse, région de Fouta Toro, 2 décembre2009 ; et Anti-Slavery International, Begging for Change: Research findings and recommendations on forcedchild begging in Albania/Greece, India and Senegal, 2009, p. 16.43 Ndiaye, L’Enseignement arabo-islamique au Sénégal, pp. 237-38, 270.44 UNICEF, OIT et Banque mondiale, Enfants mendiants dans la région de Dakar, novembre 2007, p. 37.45 Ndiaye, L’Enseignement arabo-islamique au Sénégal, p. 270.46 Ibid., p. 270. En 1997, le calife des Mourides, Serigne Saliou Mbacké, a fermé toutes les écoles françaises dela ville de Touba, pour protester contre le manque d’éducation religieuse. Ce n’est qu’en 2009, cinq ans aprèsque le gouvernement sénégalais ait amendé la législation pour autoriser les cours de religion dans les écolespubliques que le nouveau calife, Serigne Bara Mbacké, a déclaré accepter la réouverture des écoles publiquesdans la ville. Entretien de Human Rights Watch avec Hameth Sall, inspecteur des daaras au Ministère del’Éducation et chef de département à l’Institut Islamique de Dakar, 8 février 2010 ; « Touba : Retour annoncéd’écoles publiques en langue française », Agence de Presse Sénégalaise, 6 avril 2009,http://www.seneweb.com/news/article/22139.php (consulté le 8 février 2010).47 Entretien de Human Rights Watch avec Mamadou Ndiaye, 21 janvier 2010.
  29. 29. donde debían trabajar la tierra durante largas horas, si en la ciudad un niño puede traer cada día dinero, azúcar y arroz? En consecuencia, algunos marabús redujeron las horas de estudio del Corán, puesto que cuanto más tiempo se queda el niño en el daara aprendiendo, menos oportunidades tiene de traer dinero. Al pasar los Talibés más tiempo fuera del daara, el marabú maximiza el dinero que le traen48.El acento puesto sobre la caridadLas universidades y los responsables humanitarios senegaleses que trabajan con los Talibéshan constatado que la práctica de la caridad – a la par un principio del Islam y una costumbremuy extendida en Senegal – ha contribuido a arraigar el fenómeno Talibé, asentando laexplotación y los abusos asociados a la mendicidad de los niños. El Profesor Ndiaye adescrito este fenómeno: En Senegal, a la gente le gusta hacer caridad… y les hace falta una población a la que dar. Los discípulos van a ver al marabú en momentos cruciales – por ejemplo cuando quieren obtener un puesto de trabajo importante – y el marabú les dirá que si quieren obtener esto, deberán dar 50 CFA (0,11 $) a 10 Talibés49.Esto no significa que la mayoría de Senegaleses está de acuerdo con las prácticas deexplotación y de malos tratos infligidos sobre los Talibés que describe este informe. Másprecisamente, es su necesidad inherente de dar limosna, asociada a la amplia presencia deTalibés mendigos, lo que es explotado por muchos marabús y contribuye así a unanormalización de esta práctica en todo Senegal. Los diferentes tipos de escuelas coránicas presentes hoy en SenegalDaara ruralEste tipo de daara existe en casi todos los pueblos senegaleses y perpetúa generalmente lamanera tradicional de aprender el Corán de memoria. En muchos daaras rurales, los niñosviven en casa con sus familias y van a la escuela pública por la mañana, y a los daaras por latarde, o inversamente. Los niños que residen en el daara ayudan al marabú durante lascosechas y se ocupan igualmente de otras tareas como ir a buscar leña y agua.Daara estacionalCasi ha desaparecido, sobre todo en Dakar. Los marabús y los Talibés viven en la ciudaddurante la estación seca, en la que generalmente, los Talibés están obligados a mendigardinero. Durante la estación de las lluvias, los marabús vuelven al pueblo para preparar lascosechas, muchas veces acompañados por los Talibés, que les ayudan en los campos                                                                                                                      48 Ibid. Le directeur d’un refuge accueillant des talibés fugueurs a fait un récit similaire, affirmant que « avec lacrise des années 1970 et 1980, et la sécheresse, il y a eu une forte immigration dans les villes. C’est à cemoment-là que c’est devenu une sorte de commerce, un moyen de gagner de l’argent, pour beaucoup. Lapratique tout entière est devenue lucrative. » Entretien de Human Rights Watch avec le directeur d’uneorganisation humanitaire locale et d’un refuge pour enfants vulnérables, Dakar, 6 novembre 2009.49 Entretien de Human Rights Watch avec Mamadou Ndiaye, 21 janvier 2010. Le directeur d’une organisationde défense des droits humains au Sénégal a exprimé des observations similaires. Entretien de Human RightsWatch avec Alioune Tine, président de RADDHO, Dakar, 5 novembre 2009.
  30. 30. Daara urbano en el que casi no residen los TalibésFrecuentemente dirigidos por Imames o vinculados a mezquitas, estos daaras acogen en sumayoría a niños que viven con su familia en el barrio. La mayoría de estos niños van tambiéna la escuela pública. En general, no practican la mendicidad.Daara urbano en el que residen los TalibésLa mayoría de daaras que se encuentran en las ciudades son de este tipo. La mayoría deTalibés acogidos provienen de las zonas rurales y viven con un marabú del que siguen lasenseñanzas. So pretexto de que la mendicidad es esencial para el funcionamiento del daara yque comporta una lección de humildad, muchos marabús fuerzan a sus Talibés a mendigardurante largas horas en las calles. Las horas dedicadas a la educación coránica varíanconsiderablemente.Daara modernoAunque muy pocos, estos daaras enseñan materias otras que el Corán y el árabe, sobre todoel francés y algunas materias enseñadas en las escuelas públicas. En general, los alumnos nomendigan dinero, puesto que los daaras modernos son financiados por medio de gastos deinscripción o por las autoridades religiosas, por el Estado, la ayuda extranjera o las agenciasde ayuda humanitaria.
  31. 31. Explotación y vejaciones soportadas por los Talibés en Senegal Cada uno de nosotros tiene su propia técnica para sobrevivir. Abu J., Talibé de 12 años de Saint-Louis50En cada gran ciudad de Senegal, miles de jóvenes vestidos con andrajos erranincansablemente por los principales cruces, alrededor de los bancos, los supermercados, lasgasolineras y las paradas de transportes, mendigando algo de dinero, arroz o azúcar. Muchasveces descalzos, se les conoce bajo el nombre de Talibés y presentan una lata de conservasde tomate o un bol de plástico a los transeúntes, esperando traer al final del día la cuotaexigida por sus maestros, denominados marabús, que supervisan su educación y, muchasveces, el lugar donde viven. Los niños son obligados a mendigar durante largas horas cadadía y son apaleados, a menudo brutalmente, si lo que traen es ínfimamente inferior a lo quese exige de ellos. En la calle, en todo momento pueden ser víctimas de un accidente decirculación, pueden ponerse enfermos y deben soportar el calor muchas veces canicular.En los daaras, los niños viven en condiciones deplorables y son muchas veces víctimas devejaciones físicas y de abusos sexuales perpetrados por Talibés mayores. En la mayoría delos casos, viven amontonados en una habitación, dentro de una estructura abandonada que noofrece más que un poco de protección contra la lluvia o el frío que reina en ciertas estaciones.Muchos prefieren dormir fuera, expuestos a los elementos. Muy pocos Talibés sonalimentados por su marabú, puesto que también deben mendigar su comida. Están muchasveces infra-alimentados y sufren constantemente de hambre. Cuando enferman, lo que ocurrea menudo, es extraño ver al marabú ayudarles a encontrar los medicamentos necesarios.Explotados sin vergüenza, apaleados y descuidados, centenares de ellos acaban optando porfugarse, prefiriendo la rudeza de la vida en la calle que las vejaciones soportadas en el daara.Practicar la mendicidad forzada pone a estos niños en una situación de peligro en la calle yconstituye pues la peor forma de trabajo infantil, según la definición de la OIT. Además,puesto que la mendicidad y los actos de negligencia grave cometidos en vistas a explotar alas víctimas, el niño es confiado por sus padres al marabú, que se aprovecha entonces de sutrabajo. Cabe decir que esta práctica se asemeja en todo a la esclavitud. .                                                                                                                      50 er Entretien de Human Rights Watch avec un talibé de 12 ans, Saint-Louis, 1 décembre 2009.
  32. 32. Un problema de gran amplitud y en pleno desarrolloEn un ambiente marcado por unas cofradías religiosas todopoderosas, una reacción limitadadel gobierno y de la migración de los marabús hacia los centros urbanos en los que lamendicidad forzada ha proliferado, decenas de miles de Talibés en Senegal, de los que lamayoría tiene menos de 12 años, son explotados y son víctimas de graves vejaciones. Cadaaño, cada vez más niños son víctimas de este sistema de maltrato.Resulta difícil estimar de manera precisa el número de Talibés que practican la mendicidadforzada, puesto que los niños se escapan cada día y que los marabús, alentado por la ausenciade reglamentación, abren periódicamente nuevos daaras. Sin embargo, en base a lasinvestigaciones de terreno y a los censos realizados por universitarios y trabajadoreshumanitarios interrogados en el momento de la preparación de este informe, Human RightsWatch estima que en Senegal, al menos 50.000 Talibés, sobre un total de varios centenaresde miles de niños que frecuentan las escuelas coránicas, son forzados a mendigar por susmaestros con fines de explotación.La promulgación en 2005 por el gobierno senegalés de una ley que criminaliza el hecho deobligar a alguien, sea quien sea, a mendigar para obtener un beneficio económico, así comolos esfuerzos realizados por las agencias humanitarias locales e internacionales para mejorarlas condiciones de vida en los daaras, no han permitido ni limitar el aumento de números deTalibés ni luchar contra las graves violaciones de los derechos humanos asociadas a lamendicidad forzada y a la vida en los daaras. Muchos elementos prueban que el problemaestá tomando más envergadura: • Un representante del gobierno senegalés que trabaja para el Ministerio de la Familia, de la Seguridad alimentaria, de la iniciativa empresarial femenina, de la microfinanza y de la tierna infancia (Ministerio de la Familia) en Mbour (a 80 km al sur de Dakar) ha registrado una duplicación del número de daaras en la ciudad entre 2002 y 2009, de los que muchos son dirigidos por marabús que obligan a los niños a mendigar51. • Un representante del gobierno empleado anteriormente en Ziguinchor (a 480 km al sur de Dakar) ha declarado a Human Rights Watch: “Ziguinchor es un ejemplo del rápido crecimiento del fenómeno de los Talibés mendigos. Hasta el año 1995, no había casi ninguno en la ciudad. Pero ahora son miles”52. • Según un trabajador humanitario local experimentado, en Saint-Louis (a 270 km al norte de Dakar), el número estimado de Talibés, incluyendo aquellos que son forzados a mendigar o los otros, se ha duplicado desde 2005, pasando de 7.000 a 14.00053.                                                                                                                      51 Entretien de Human Rights Watch avec un représentant du gouvernement, Mbour, 19 décembre 2009.52 Entretien de Human Rights Watch avec un représentant du gouvernement, Kolda, 8 janvier 2010.53 Entretien de Human Rights Watch avec Issa Kouyate, président de la Maison de la Gare, une organisationhumanitaire nationale qui travaille avec les talibés, Saint-Louis, 3 décembre 2009. La Maison de la Gare réaliseactuellement un recensement à Saint-Louis pour déterminer combien de talibés sont forcés de mendier et

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