Black Annis Riefensthal
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Like this? Share it with your network

Share

Black Annis Riefensthal

  • 731 views
Uploaded on

El triunfo de la voluntad

El triunfo de la voluntad

More in: Education
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Be the first to comment
    Be the first to like this
No Downloads

Views

Total Views
731
On Slideshare
558
From Embeds
173
Number of Embeds
7

Actions

Shares
Downloads
0
Comments
0
Likes
0

Embeds 173

http://filomatic.blogspot.com.es 151
http://individualia2013.blogspot.com.es 8
http://filomatic.blogspot.com 5
http://filomatic.blogspot.com.ar 5
http://filomatic.blogspot.com.br 2
http://filomatic.blogspot.mx 1
http://individualia2013.blogspot.com.ar 1

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
    No notes for slide

Transcript

  • 1. 1BLACK ANNIS RIEFENSTHALManuel González RiquelmeEL TRIUNFO DE LA VOLUNTADFICHA TÉCNICADIRECTOR: Leni Riefensthal.GUIÓN: Leni Riefensthal, Walter Ruttmann.PRODUCCIÓN: Leni Riefensthal.ASISTENCIA DE PRODUCCIÓN: Walter Groskopf, Walter Traut.MÚSICA: Herbert Windt, con obras de Richard Wagner y Horst Wessel.DEPARTAMENTO DE SONIDO: Bruno Hartwich, Alice Ludwig.CÁMARA Y DEPARTAMENTO DE ELECTRICIDAD: Fritz Brunsch (Fotografía especial),Bernhard Delschaft (Diseño de luz), Ernst Kunstmann (Fotografía especial), Hans Noack(Fotografía especial).MONTAJE: Leni Riefensthal.EFECTOS ESPECIALES: Ernst Kunstmann.FOTOGRAFÍA Y OPERADORES DE CÁMARA: Sepp Allgeier, Karl Attenberg, Werner Bohne,Walter Frentz, Hans Gottschalk, Werner Hundhausen, Herbert Kebelmann, Albert Kling, FranzKoch, Herbert Kutschbach, Paul Lieberenz, Vlada Majic, Richard Nickel, Walter Riml, ArthurSchwertfeger, Károly Vass, Franz Weihmayr, Siegfried Weimann, Karl Wellert, Willy Zielke.Black Annis RiefensthalBlack Annis era una hechicera caníbal con cara lívida y garras de hierro que supuestamentevivía en una cueva de las Dane Hills en Leicestershire. En la entrada de la cueva había un granroble en el cual Black Annis se escondía para saltar sobre niños y corderos extraviados ydevorarlos. Se creía que la cueva había sido excavada en la roca por la bruja con sus propiasuñas. Cuando Black Annis hacía rechinar sus dientes, la gente la podía oír a tiempo para echarel cerrojo a las puertas y apartarse de las ventanas. Esta es la razón de que no haya muchasventanas en las grandes casas de campo de Leicestershire, sólo se puede introducir un brazo através de ellas. Cuando Black Annis aullaba se la podía oír a cinco millas de distancia incluso lospobres de las cabañas tapaban las ventanas con pieles y ponían sobre éstas hierbas protectoraspara mantenerla alejada. Leni Riefensthal con su abrigo blanco era fácilmente localizable entre lamultitud que rodeaba el estrado de oradores del estadio de Núremberg diseñado para la ocasiónpor Albert Speer. Una Black Annis disfrazada de inocente Blancanieves que con El triunfo de lavoluntad ayudó a encumbrar a unos de los monstruos más grandes del siglo XX.PreámbuloLos créditos presentan el film: “El Documento del Congreso Nacional del Partido de 1934.Elaborado por encargo del Führer. Creado para la pantalla por Leni Riefensthal. El día 5 deseptiembre de 1934. 20 años después del estallido de la Guerra Mundial. 16 años después delcomienzo del sufrimiento alemán [clara referencia al Tratado de Versalles]. 19 meses despuésdel comienzo del renacimiento de Alemania [el 30 de enero de 1933, Hindenburg nombra a AdolfHitler Canciller de Alemania]. Adolf Hitler acudió de nuevo a Núremberg en avión para pasarrevista a sus fieles seguidores”.
  • 2. 2Origen del filmCuando el montaje de La victoria de la fe, no estaba aún acabado, Hitler reconoció el talento deRiefensthal para la propaganda. Recordemos que La victoria de la fe había sido el film previo deuna hora y cuatro minutos de duración sobre la Convención del Partido Nazi en Núremberg elaño anterior. La propia Riefensthal se refirió a éste último como “sólo un fragmento imperfecto.No una verdadera película” (Leni Riefensthal, Memorien, Albrecht Knaus, Münich, 1987, p. 150.Hay una edición española de este libro, Memorias, Lumen Barcelona 1991. Citado por StevenBach, Leni Riefensthal, Circe, Barcelona, 2008, p. 148). A mediados de octubre de 1933, Hitlerdecidió que ella debía repetir su trabajo en la reunión de 1934, Albert Speer rediseñaba el recintode Núremberg para tal efecto. El nombramiento oficial no se haría hasta meses después peromientras Leni editaba su primera película para el partido, ya contaba con la seguridad de quetambién haría la segunda. La confirmación llegó en la primavera, cuando en una carta de la UFAdel 19 de abril de 1934, se le dijo que por “nombramiento del Führer” tenía “la responsabilidadartística y técnica” de la película que el propio Hitler titularía como Triumph des Willens. Aunquesea pura coincidencia, al mismo tiempo, 5 de octubre de 1933, Hitler decidió que el Reich debíaconstruir un nuevo pabellón de deportes para las Olimpiadas de 1936.Olimpia sería suconsagración como documentalista. El nombramiento de abril le permitía contar con meses paraplanear y preparar su trabajo y, además, se le garantizaba un personal más numeroso a suservicio con recursos ilimitados y una total libertad de movimiento, todo, de acuerdo, con elFührer. Podía haberse negado a hacerlo pero no lo hizo. El año 34 fue un año decisivo paraHitler. El desmantelamiento de la SA y la muerte de Hindenburg le otorgaron el poder absoluto.Riefensthal no podía estar al margen de estas circunstancias. Como intelectual que era sabíaperfectamente que Alemania iba a un ritmo vertiginoso abocada hacia la dictadura pero BlackAnnis Riefensthal, a sus 32 años, se sentía cómoda entre los dragones del partido y ayudaríacon su film a consolidar el régimen.Hitler y RiefensthalHacía sólo un año que se conocían. Entre el final del rodaje de La luz azul y su estreno en marzode 1932, Leni tuvo mucho tiempo libre. El 26 de febrero de 1932, se unió a veinticinco milpersonas en un mitin celebrado por Hitler en el gigantesco Sportpalast de Berlín. Ernst Jäger,editor del Film-Kurier que había elogiado La luz azul le había aconsejado que fuera al mitin.Supuso que la vulgaridad de un mitin nazi desacreditaría las políticas anunciadas en Mi lucha. Elresultado no fue el esperado por Jäger. El político nacido en Austria y que sólo el día anterior sehabía convertido en ciudadano alemán la impresionó “fue como si me cayera un rayo. Me sentíparalizada”. Se sintió tan profundamente afectada por lo que oyó que le resultó “imposiblelevantar la mano para llamar a un taxi”.Leni no necesitaba a Hitler para tener éxito. A los treinta años había protagonizado sieterenombradas películas, había dirigido la última La luz azul que ganó el medallón de plata en laBiennale de 1932 y fue elogiada hasta por Charles Chaplin. Su rostro extraordinario era familiarpara todos los aficionados al cine en Alemania. Había alcanzado la cúspide de la fama. Pero locierto es que amaba a Hitler. “En aquel discurso sólo habló de paz y de trabajo, de los males dela sociedad de clases; pero no pronunció ni una sola palabra racista. No es que yo lo entendieratodo, pero su manera sencilla de decir todo lo que yo sentía hacía tiempo sin saberlo, fue lo queme hizo reaccionar. Yo odiaba la sociedad de clases; odiaba la idea de la guerra. Al oír sudiscurso, me convencí inmediatamente de que podría salvarnos del abismo al que parecíamosdirigirnos. Por eso, obedeciendo un impulso, le escribí justo antes de partir hacia Groenlandia”(Citado por Gitta Sereny, El trauma alemán, Leni, Península, nº 212, Barcelona, 2000, p. 251).
  • 3. 3Con la inminente partida a Groenlandia, Leni le escribió a Hitler una nota a la sede del PartidoNazi en Múnich, el palacio Barlow, modernizado con el nombre de la Casa Marrón. Lenidespachó su nota el 18 de mayo de 1932, decía lo siguiente “Estimado Herr Hitler: hace pocoasistí a un mitin político por primera vez en mi vida. Usted habló sobre el Sportpalast y deboconfesarle que quedé tan impresionada por usted y por el entusiasmo de los espectadores queme gustaría conocerlo en persona. Por desgracia, debo marcharme de Alemania en los próximosdías a fin de hacer una película en Groenlandia, así que reunirme con usted antes de marcharmeno sé si será posible; y tampoco sé si esta carta llegará a sus manos. Me alegraría mucho recibiruna respuesta de usted. Cordialmente. Leni Riefensthal”. (Citado por Steven Bach, LeniRiefensthal, op. cit. p. 382, de su libro de memorias p. 103). Tres días después de enviar la nota,Leni recibió una llamada del ayudante de Hitler, Wilhelm Brückner, invitándola a una reuniónprivada que había de celebrarse en la aldea de pesca de Horumersiel, en el Mar del Norte, cercade Wilhelmshaven. Cedió a la curiosidad y a la oportunidad que se le presentaba. Leni no se fuecon el grupo de la UFA que la esperaba en la estación Lehrter de Berlín dirección Hamburgo sinoque cogió otro tren dirección a Wilhelmshaven donde llegó a las cuatro de la tarde del 22 demayo. Una vez allí, la esperaba un Mercedes oficial con el ayudante Brückner a su servicio. Leexplicó a Leni que justo antes de la llegada de su carta, Hitler había afirmado: “Lo más hermosoque he visto en una película ha sido la danza de Riefensthal junto al mar en La montañasagrada” (Steven Bach, Leni Riefensthal, op. cit., p. 112. Citado de sus Memorias, op. cit., p.105). ¿Fue causalidad o destino? No sabemos. Según escribió con posterioridad, la entrevistatranscurrió de lo más afable e informal. Paseando por la playa, el político y la actriz hablaronsobre películas en las que ella había intervenido. El futuro Führer y Canciller le había gustadomucho La luz azul. De repente, el afirmó abruptamente: “Cuando ostentemos el poder, usteddebe hacer mis películas”. Sentían una atracción mutua. Nadie podía imaginar en este momentoel transcurso de los acontecimientos ni aún en la primavera de 1934, Adolf Hitler tenía todas lascartas a su favor para hacerse con el poder absoluto en Alemania.1934Dos acontecimientos dieron el poder absoluto a Adolf Hitler en el verano de 1934: uno, “la nochede los cuchillos largos”, el otro, la muerte de Hindenburg. El personaje central de El triunfo de lavoluntad es un tipo que siente que ha llegado a la meta que se había marcado desde el pustchde Múnich el 8 y 9 de noviembre de 1923. Como un líder indiscutible acude a la cita el 5 deseptiembre de 1934. Leni Riefensthal se encarga de presentar al nuevo Apolo.Las SA de Ernst Röhm había sido la punta de lanza de la revolución nazi en los primeros mesesde 1933. La violencia contra los enemigos políticos y la brutalidad contra los judíos se habíanconvertido en cotidianidad. Una gran parte de las cien mil personas que fueron detenidas enestos meses fueron recluidas en campos y prisiones improvisados de las SA. Se instalaron unascien cárceles de este género sólo en la zona de Berlín. Muchas víctimas fueron brutalmentetorturadas. La cifra mínima de entre quinientos y seiscientos asesinados pueden atribuirse a laSA. Rudolf Diels, el primer jefe de la Gestapo, describió así, después de la guerra lascondiciones de una de las prisiones de Berlín de la SA: “Los „interrogatorios‟ habían empezado yterminado con una paliza. Una docena de individuos habían maltratado a sus víctimas, aintervalos de unas horas, con barras de hierro, cachiporras de goma y fustas. Dientes y huesosrotos daban testimonio de las torturas. Cuando entramos, aquellos esqueletos vivientes conheridas purulentas yacían en hileras sobre la paja podrida”. (Rudolf Diels, Lucifer ante Portas,Stuttgart, 1950, p. 254 y ss. Citado por Ian Kersaw, Hitler 1889-1936, Península, Barcelona,1999, p. 491).
  • 4. 4La necesidad de que Hitler actuase se hizo especialmente urgente después de que Röhm en unartículo programático publicado en junio de 1933 en el Nationalsozialistische Monatshefte(revista mensual nacionalsocialista) hubiera afirmado que el objetivo de la SA era continuar la“revolución alemana”. Las SA de Röhm contaba con cuatro millones y medio de hombres, másque el partido. El 6 de junio de 1934, Hitler convocó a los gobernantes del Reich a una reuniónen la cancillería. Allí expresó que la revolución no es una condición permanente. Otros dirigentesnazis (Frick, Göring, Goebbels y Hess) recibieron el mensaje en las semanas siguientes. Habíaun cambio de rumbo.Röhm insistía. Sus ambiciones equivalían a la creación de un “Estado de la SA”. Ministro sincartera, desde diciembre de 1933, no renunciaba a la creación de un “ministerio de la SA” y a laanexión de la Reichwehr. Su popularidad aumentó entre los hombres de la SA. Se manteníapúblicamente fiel a Hitler pero en privado lo criticaba abiertamente y su dependencia deBlomberg, Ministro de Defensa y Reichenau enlace de la oficina ministerial entre el partido nazi yla Reichwehr. Ernst Röhm había sido el dirigente más destacado en el film de Riefensthal Lavictoria de la fe sobre la reunión del Partido en Núremberg de septiembre de 1933,presentándose claramente como la mano derecha del Führer. A principios de 1934, Hitler habíasido expulsado de las páginas de la SA, SA-Mann, por el creciente culto a Röhm.El Comandante de la SA, con su actitud se había granjeado un conjunto de enemigos poderosos.Göring estaba deseoso de librarse de la base de poder que constituía la SA en Prusia. Himmler yaún más su peligroso secuaz Heydrich querían romper el yugo que sujetaba la SS a la SA. En elpartido, el jefe de la organización, Rudolf Hess y un personaje que estaba ganando peso entrebastidores Martin Bormann, sabían lo mucho que los hombres de Röhm despreciaban a laOrganización Política y el peligro de que la SA llegase a sustituir al partido o hacerlo innecesario.Para el ejército, el objetivo de Röhm de subordinar la Reichwehr a los intereses de la milicia delpueblo era inadmisible. Hitler tenía que romper con Röhm.En abril Hindenburg cayó gravemente enfermo. El problema de la sucesión era ya inminente. El17 de junio el discurso de Franz von Papen, Vicecanciller de Alemania, en la universidad deMarburgo, fue directo a la línea de flotación del gabinete de gobierno. El discurso había sidopreparado por Edgar Jung, abogado y analista político para la vicecancillería, pocos díasdespués fue detenido. Criticó la creación de “un falso culto a la personalidad”. “Los grandeshombres no los hace la propaganda, sino que surgen de sus propias acciones. Ninguna naciónpuede vivir en un estado continuo de revolución. El dinamismo permanente no permite que seconstruyan unos cimientos sólidos. Alemania no puede vivir en un estado de constantedesasosiego, del que nadie ve el final” (Ian Kersaw, op. cit., p. 499). El discurso fue recibido congrandes aplausos. Fuera, Goebbels se puso en movimiento para impedir su difusión pero nopudo evitar que algunos extractos se imprimieran en el Frankfurter Zeitung, uno de los periódicosmás respetados de Alemania. Se filtraron copias del discurso y se hicieron circular tanto en elinterior del país como en la prensa extranjera. La noticia se difundió enseguida. Pero si Papen ylos suyos tenían la esperanza de provocar la intervención del ejército con el apoyo del presidenteacabarían decepcionados. El discurso de Marburgo constituyó el detonante de la operaciónbrutal que se produciría a final de mes.No está claro lo que tenía Hitler pensado en esta etapa. Parece ser que se habló de deponer aRöhm o de mandarle detener. Por entonces, la SD de Heydrich y la Gestapo estaban trabajandoa marchas forzadas en la elaboración de informes alarmistas de un golpe inminente de la SA.Los dirigentes de la SS y la SD fueron convocados en Berlín el 25 de junio para recibirinstrucciones de Himmler y de Heydrich. La SA, pese a su indisciplina, nunca había considerado
  • 5. 5la posibilidad de un golpe de estado. La Reichwehr pasó a recelar durante mayo y junio de lasambiciones del alto mando de la SA y puso armas y transportes a disposición de la SS. Seconsideraba un golpe de la SA para verano u otoño. Todos los miembros del alto mando de laReichwehr, Blomberg y Reichenau, estaban preparados para una acción contra Röhm. El 26 dejunio se dispararon todas las alarmas ante lo que parecía ser una orden de Röhm de armar a laSA con vistas a un ataque contra la Reichwehr. La orden, una falsedad, se presentó a Hitlercomo prueba. Hitler ya había dado a entender a Blomberg, dos días antes, que convocaría a losdirigentes de la SA a una conferencia en Bad Wiesse, en el Tegernsee, a ochenta kilómetros deMúnich, donde estaba residiendo Röhm y que los detendría.Se dio orden por teléfono al ayudante de Röhm de que se asegurara que asistieran a la reunióncon Hitler en Bad Wiesse a última hora de la mañana del 30 de junio todos los dirigentes de laSA. Grupos y miembros de la SA de diferentes partes de Alemania se dejaron llevar por losrumores que circulaban sobre una operación inminente contra la SA, o sobre la destitución deRöhm, salieron a la calle en Berlín. En Múnich 3000 miembros de la SA armados se habíanlanzado a la calle a primeras horas denunciando la “traición” contra la SA y gritando: “El Führerestá contra nosotros, la Reichwehr está contra nosotros: la SA a la calle”. Hitler desconocía losdisturbios hasta que llegó allí a primera hora de la mañana. Ciego de furia, decidió actuarinmediatamente. Se convocó a los jefes de la SA local, Obergruppenführer Schneider yGruppenführer Schmid en el Ministerio del Interior bávaro. Hitler estaba descontrolado. Lesarrancó las enseñas de su rango sin aceptar ninguna explicación, gritando: “Estáis detenidos yseréis fusilados”. Desconcertados fueron trasladados a la prisión de Stadelheim. Hitler pidió quele llevasen inmediatamente a Bad Wiesse. Eran las 6,30 cuando los tres coches pararon a laentrada del hotel Hanselbauer en el centro turístico del Tagernsee, donde Röhm y otrosdirigentes estaban aún durmiendo bajo los efectos de una noche de alcohol y descontrol. Hitlerseguido por un grupo de policías irrumpió en la habitación de Röhm y, pistola en mano, le acusóde traidor y le comunicó que estaba detenido. Edmund Heines, el dirigente de la SA de Breslaufue hallado en una habitación próxima en la cama con un joven… una escena que la propagandade Goebbels aprovechó muy bien. Otros miembros del estado mayor de Röhm fueron detenidos.Todos ellos fueron encerrados en el sótano del hotel hasta que una empresa de Bad Wiessefacilitó un autobús para transportar a los dirigentes de la SA a la prisión de Stadelheim deMúnich.A mediodía, volvieron a la sede del Ministerio del Interior. El canciller habló de la “peor historiadel mundo”. La atmósfera era asesina. Aseguró que Röhm había recibido 12 millones de marcosen sobornos de Francia para que le detuviera y le matara a él. El jefe de la SA y los que habíanconspirado con él recibirían un castigo ejemplar. Les haría fusilar a todos. En cuanto se retiró,Hitler dio la orden de ejecutar a seis de los miembros de la SA que estaban detenidos enStadelheim, señalando sus nombres con cruces en una lista facilitada por la administración de laprisión. Fueron sacados inmediatamente de su encierro y fusilados por hombres de SeepDietrich. Sin juicio, se dijo a los acusados “¡Habéis sido condenados a muerte por el Führer! ¡HeilHitler!Simultáneamente, en Berlín, Göring se encargaría del resto. Los hombres de la SS habíanirrumpido en la vicecancillería y un comando de Gestapo había matado a tiros a Herbert vonBose, Jefe del Gabinete de prensa de la vicecancillería. Edgar Jung que llevaba desde el 25 dejunio en “detención preventiva”, fue asesinado igualmente. Se encontró su cadáver en una zanjacerca de Oranienburg el 1 de julio. Los miembros del equipo de Papen fueron detenidos. Elpropio vicecanciller fue puesto bajo arresto domiciliario. La matanza se extendió a otros que notenían nada que ver con la SA. El jefe de Acción Católica, Erich Lausener fue liquidado por un
  • 6. 6comando bajo las órdenes de Heydrich. Se saldaron viejas cuentas. A Gregor Strasser,parlamentario nazi, aliado de Schleicher (predecesor de Hitler) y Papen contra Hitler, le llevaronal cuartel general de la Gestapo y le mataron a tiros en una celda. Al general Schleicher y a suesposa los mataron a tiros en su casa. Figuró también entre las víctimas el comandante generalBredow una de las manos derechas de Schleicher. En Múnich, el antiguo adversario de Hitler,Ritter von Kahr, se lo llevaron a rastras hombres de las SS y fue hallado muerto a machetazoscerca de Dachau. El crítico musical Wilhelm Eduard Schmid fue asesinado por error; los hombresde la SS que le mataron creyeron que era el doctor Ludwig Schmitt que había simpatizado conOtto Strasser hermano de Gregor. Entre las veintidós víctimas de Múnich figuraba PaterBernhard Stempfle que había ayudado a corregir Mein Kampf. No se conoce ningún motivo de suasesinato, pudo tratarse de un error.A las diez de la noche del 30 de junio, Hitler regresó a Berlín. Röhm aún seguía vivo. Hitler vacilóhasta la última hora de la mañana del día siguiente respecto a Röhm. Hitler prefirió que Röhm sequitase la vida a que fuese ejecutado. Theodor Eicke, comandante del campo se concentraciónde Dachau, recibió la orden de ir a Stadelheim y ofrecerle a Röhm la posibilidad de reconocer eldelito de traición suicidándose. En caso contrario, había que pegarle un tiro. Junto a su ayudanteel SS-Sturmbannführer Michel Lippert fueron en coche hasta Stadelheim. Se le dejó una pistola yel último número del Völkischer Beobachter que contenía los detalles del “golpe de Röhm”. No seoyó disparo alguno. Al cabo de diez minutos, Eicke y Lippert volvieron a entrar en la celda pistolaen mano, no esperarían más, y le mataron a tiros. El comunicado a Hitler era breve: “Al antiguojefe de estado mayor, Röhm, se le dio la oportunidad de asumir las consecuencias de suconducta traicionera. No lo hizo y así fue por lo tanto ejecutado” (Ian Kersaw, op. cit., 506).El 2 de julio, Hitler comunicó oficialmente la “operación de limpieza”. Ese mismo día, Göring diola orden a la policía de quemar todos los expedientes relacionados con el asunto. No sedestruyeron todos. Quedó un rastro. Al menos para que sepamos el nombre de las ochenta ycinco víctimas de las que sólo cincuenta pertenecían a las SA. Hay quien calcula que el númerode asesinatos oscila entre las ciento cincuenta y las doscientas personas. El nuevo dirigente dela SA sería Viktor Lutze, a quién veremos junto con Hitler y Himmler en el homenaje al soldadodesconocido en el estadio de Núremberg en el film El triunfo de la voluntad. Al cabo de un año, laSA había quedado reducida a un 40 por 100 de su tamaño.La matanza causó horror fuera de Alemania. Dentro la cosa era distinta. El Ministro de DefensaBlomberg, alabó ya el 1 de julio la “resolución militar y la bravura ejemplar” demostrada por elFührer atacando y aplastando a los “traidores amotinados”. Al día siguiente, Hindenburg envió untelegrama a Hitler expresando su “honda gratitud” por la “intervención resuelta” y la “valerosaparticipación personal que había salvado al pueblo alemán de un grave peligro” (Ian Kersaw, op.cit., p. 507).El propio Hitler dio una versión ampliada de la “conjura” de Röhm en una reunión de ministros enla mañana del 3 de julio. Asumía toda responsabilidad. “El ejemplo que había dado sería unalección saludable para el futuro. Había estabilizado la autoridad del gobierno definitivamente”.Pidió al gabinete que aceptara el borrador de la Ley para la Defensa del Estado en Situación deEmergencia: “Las medidas tomadas el 30 de junio y los días 1 y 2 de julio para la represión delos ataques traicioneros al estado y de alta traición son legítimas como defensa del estado ensituación de emergencia”. Franz Gürtner, Ministro de Justicia, declaró que el proyecto no creabauna nueva ley, sino que ratificaba la existente. Blomberg, Ministro de la Reichwehr, dio gracias alcanciller en nombre del gabinete por “su actuación valerosa y resuelta con la que había librado alpueblo alemán de la guerra civil” (Ian Kersaw, op. cit., p. 508). Con estas dos declaraciones se
  • 7. 7aprobó unánimemente la ley que concedía a Hitler el derecho de asesinar en interés del Estado.Firmaron la orden Hitler, Frick (Ministro del Interior) Gürtner.El discurso de Hitler en el Reichstag el 13 de julio expresaba que: “Los motines se aplastan deacuerdo con leyes de hierro, eternas. Si se me reprochase no haber acudido a los tribunalespidiendo una sentencia, sólo puedo decir: en aquel momento, yo era responsable del destino dela nación alemana y en consecuencia el juez supremo del pueblo alemán… Di la orden deejecutar a los que eran más culpables de esa traición y di luego orden de cauterizar, hasta lacarne viva, las úlceras de nuestro pozo de veneno interior y del veneno que venía de fuera”. (IanKersaw, op. cit., p. 511). Las aclamaciones fueron sonoras. La sustitución de la soberanía de laley por el asesinato por razón de Estado fue aplaudido por todos. La mayoría de la genteaplaudió a su canciller. Incluso las dos iglesias guardaron silencio a pesar de que entre lasvíctimas contaba el dirigente de Acción Católica Erich Klausener. La opinión pública internacionalno extrajo ninguna consecuencia de estos sucesos. Lo consideraron un asunto interno, unaespecie de baño de sangre de gangsterismo político que recordaba a la Matanza del Día de SanValentín de Al Capone. Visconti había escenificado esta historia en el film La caída de los diosesdel año 1969, personificando en el clan familiar de los Essenbeck a la familia Krupp, importantejunker siderúrgico de Alemania.Mientras todo esto sucedía, Hindenburg agonizaba en Neudeck. A finales de julio, se hizopúblico el grave estado del presidente del Reich. El 1 de agosto Hitler fue en avión a Neudeck.Hindenburg, confundiéndole con el Kaiser, se dirigió a él llamándole “majestad”. A la mañanasiguiente había muerto. Hitler no había dejado nada al azar. El 1 de agosto, cuando Hindenburgaún estaba vivo, hizo que todos sus ministros añadieran su firma a una ley que establecía que, ala muerte de Hindenburg, el cargo de presidente del Reich quedara unido al de canciller delReich. La razón que dio fue que el título de Presidente del Reich estaba vinculado sólo alfallecido. Hitler deseaba, se acuerdo con una norma aplicable “siempre” que se le asignase eltratamiento de Führer y Canciller del Reich. Esta modificación de sus poderes debería sometersea un “plebiscito libre” el 19 de agosto.Entre los firmantes de la Ley del Jefe del Estado del Reich Alemán del 1 de agosto de 1934figuraba Blomberg, el Ministro de la Reichwehr. Dejaba de existir la posibilidad de que el ejércitoapelase por encima del jefe de gobierno al presidente del Reich como comandante supremo.Blomberg y Reichenau estaban decididos a ir más allá. Sin consultar a Hitler, idearonprecipitadamente el juramento de lealtad incondicional a la persona del Führer que habían dehacer todos los oficiales y soldados de las fuerzas armadas en ceremonias que se celebraríanpor todo el país el 2 de agosto, cuando no se había enfriado el cadáver de Hindenburg. Siquerían atrapar a Hitler, el efecto fue el contrario. El ejército quedó encadenado al Führer. El queBlomberg no tuviese ningún poder legal, como miembro de la Reichwehr, para modificar eljuramento que se hacía antes a la constitución y no a la persona del presidente, fue algo quesimplemente se ignoró. La mayoría del ejército no reflexionó sobre las implicaciones deljuramento. El juramento significaba que la distinción entre la lealtad al estado y la lealtad a Hitlerhabía sido eliminada. El titular del Münchner Neueste Nachrichten del 4 de agosto de 1934“Hitler es hoy la totalidad de Alemania” (Ian Kersaw, op. cit., p. 515).El 19 de agosto, de acuerdo con las cifras oficiales, el 89,9 por 100 de los votantes apoyaron lospoderes constitucionalmente ya ilimitados de Hitler como jefe de gobierno, jefe del partido ycomandante supremo de las fuerzas armadas. Hitler se había asegurado el poder total. El nuevoApolo estaba dispuesto para ser presentado a la nación Alemana. Leni Riefensthal cumpliría talfinalidad en el Triunfo de la voluntad.
  • 8. 8Deutscher Hof HotelHitler es presentado en el triunfo de la voluntad como un dios que desciende de las alturas,atravesando un mar de nubes, para otorgar sus dones a la humanidad. Riefensthal escenificados mundos: el celestial y el terrestre. Los pasajeros del Junker D:2800 están por encima delbien y del mal. Poco a poco se visualiza la ciudad: Núremberg. Sede de la Congreso Nacionaldel Partido de 1934. Las torres de la catedral con dos banderas: la negra, blanca y roja, delimperio en una torre y la bandera roja con la esvástica en la otra. Hitler sobre la ciudad perotambién sobre Alemania. La marcha de los militantes nazis en estricta formación geométrica y elavión proyectando su sombra sobre ellos. Destaca el carácter mesiánico. Un Mesías con botasde soldado mandado por los dioses, de un mundo superior, procedente del cielo viene a redimir ya salvar al pueblo alemán. Planos generales de la ciudad y primeros planos de la gente con elsaludo fascista a la llegada del avión.Descienden los personajes. Para sorpresa, son humanos, no extraterrestres provenientes deMarte. Riefensthal juega con los planos desenfocados de Hitler durante todo la cinta para dotarlode un halo mágico. Aparece Goebbels. Viste de civil. Desde el aeródromo en un cochedescapotable se abre paso entre la gente a la que saluda. Es el vínculo entre el nuevo Führer ysu pueblo. Colocar una cámara en el coche oficial de Hitler, no era cosa fácil. Leni Riefensthalhabía sabido ganarse la confianza del régimen, no era una cineasta cualquiera.Una mujer conuna niña en brazos, próxima al vehículo, le entrega unas flores al Jefe del Estado. Primerosplanos de los niños en el desfile. Planos picados yplanos generales. El Tercer Reich no iba asuponer una ruptura con la historia, los edificios históricos, las fuentes, las plazas de Núrembergserían objeto de la cámara. Hitler venía a cumplir con el destino histórico de Alemania. El cocheestaciona frente al Deutscher Hof Hotel.La moral del gangEscribe Albert Camus en El hombre rebelde que: “Todas las revoluciones modernas acabaronrobusteciendo el Estado. El año 1789 lleva a Napoleón, 1848 a Napoleón III, 1917 a Stalin, lasperturbaciones italianas de la década de los veinte a Mussolini, la república de Weimar a Hitler.El sueño profético de Marx y las potentes anticipaciones de Hegel o de Nietzsche terminaronsuscitando, después de ser arrasada la ciudad de Dios, un Estado racional o irracional, pero enambos casos terrorista. A decir verdad, las revoluciones fascistas del siglo XX no merecen eltítulo de revolución. Les ha faltado la ambición universal. Mussolini y Hitler trataron, sin duda, decrear un imperio y los ideólogos nacionalsocialistas pensaron, explícitamente, en el imperiomundial. Su diferencia con el movimiento revolucionario clásico consiste en que, siendoherederos del nihilismo, prefirieron deificar lo irracional, y sólo ello, en lugar de divinizar la razón.Con ello renunciaban a lo universal. Ello no impide que Mussolini se declare heredero de Hegel yHitler de Nietzsche. Desde 1914, Mussolini anunciaba la „santa religión de la anarquía‟ y sedeclaraba enemigo de todos los cristianos. En cuanto a Hitler su religión confesada yuxtaponíasin vacilación el Dios-providencia y el Walhala. Su dios era, en verdad, un argumento de mitin yuna manera de elevar el debate al final de sus discursos” (Albert Camus, El hombre rebelde,Obras 3, edición de José María Guelbenzu, Alianza Editorial, Madrid, 1996, pp. 213-214).La Alemania de 1934, se decidió, lo hemos visto, a adoptar los valores degradados de algunoshombres, el ideario nacional-socialista y trató de imponerlos a toda una civilización. En palabrasde Camus: “A falta de la moral de Goethe, eligió, la moral de la pandilla de gánsteres. La moraldel gang es triunfo y venganza, derrota y resentimiento, inagotablemente.” (Albert Camus, op.
  • 9. 9cit., p. 215). Para Hitler, ser era hacer. Sólo la acción le mantenía en pie. Su régimen no podíaprescindir de enemigos: el judío, la masonería, las plutocracias, los anglosajones y el eslavobestial. La lógica de este dinamismo era el triunfo total pero fue la derrota total. Pero primero,elestablecimiento del imperio del crimen. Fritz Lang en la película El testamento del Dr. Mabusedel año 1933, explica en qué consiste este manifiesto: “El alma del ser humano debe serintimidada en toda su profundidad a través del imperio del crimen. El alma del ser humano debeser intimidada en toda su profundidad a través de crímenes inescrutables y aparentementeinsensatos. Crímenes que no sean provechosos para nadie y cuya única meta sea extender elmiedo y el terror. Porque la única finalidad del crimen es conseguir que se imponga el dominioilimitado del terror. Un estado de completa inseguridad y anarquía que se base en los idealesdestructivos de un mundo condenado a la decadencia. Cuando los hombres estén dominadospor el terror del crimen, sumidos en el miedo y en el horror, el mundo débil e indefenso sehundirá en el caos y entonces habrá llegado la hora del imperio del crimen”. Fritz Lang tuvo queabandonar Alemania este mismo año.Rauschning en su libro Revolución del nihilismo dice que, este dinamismo, no es ya liberación,justicia y desarrollo del espíritu sino “la muerte de la libertad, el dominio de la violencia y laesclavitud del espíritu” (citado por Albert Camus, op. cit., p. 217). El fascismo es, efectivamenteel desprecio. A la inversa, toda forma de desprecio, si interviene en política, prepara o instaura elfascismo. Continúa Camus que “el fascismo no puede ser otra cosa sin renegar de sí mismo.Jünger deducía de sus principios que valía más ser criminal que burgués. Hitler sabía que esindiferente ser lo uno o lo otro, desde el momento en que no se cree más que en el éxito. Seautorizó, por lo tanto, a ser lo uno y lo otro a la vez”. Hitler anunciaba que: “Cuando la raza correel peligro de que la opriman, la cuestión de la legalidad no desempeña sino un papelsecundario”. Por otra parte, añade Camus, como la raza tiene siempre necesidad de que laopriman para existir, nunca hay legalidad. De igual modo, continuaba Hitler: “Estoy dispuesto afirmarlo todo, a suscribirlo todo… en lo que me concierne, soy capaz, con toda buena fe, defirmar hoy tratados y romperlos mañana fríamente si el porvenir del pueblo alemán está enjuego”. El Führer declaró a sus generales que cuando acabase la guerra no se preguntaría alvencedor si había dicho la verdad. “El vencedor será siempre el juez y el vencido el acusado”.Mein Kampf va directo a las cámaras de gas de Maidanek. Albert Camus lo expresa claramente:“La conquista dirigida hacia el interior del país se llama propaganda o represión. Dirigida alexterior crea el ejército. Todos los problemas son militarizados y se plantean en términos depotencia y eficacia. El general en jefe determina la política y, además, todos los problemasprincipales de administración. Este principio se generaliza en la vida civil. Un solo jefe, un solopueblo, significa un solo amo y millones de esclavos” (Albert Camus, op. cit., p. 218).En la ceremonia de apertura del Congreso en el Salón Luitpold, Rudolf Hess proclama que: “Elmovimiento saluda especialmente a los representantes de la Wehrmacht, la cual está ahora bajoel mando directo del Führer. Mi Führer, alrededor de usted se hallan las banderas y estandartesde este nacionalsocialismo. Llegará un día en la que la tela se habrá descompuesto; sóloentonces la gente será capaz de entender mirando hacia el pasado, la grandeza de nuestraépoca y darse cuenta de lo que usted, Führer significa para Alemania. ¡Usted es Alemania!¡Cuando usted actúa, la nación actúa! ¡Cuando usted juzga, el pueblo juzga! Todo por Alemania.Nuestro agradecimiento es el juramento de ser leal a usted, en los buenos y en los malostiempos pase lo que pase. Gracias a su liderato, Alemania va a conseguir su objetivo: ser patriade todos los alemanes del mundo. Usted ha sido para nosotros el garante de la victoria. Usted espara nosotros el garante de la paz. ¡Adolf Hitler! ¡Sieg, Heil!” Hess y Hitler estrechan sus manos.El público al unísono ¡Sieg, Heil! A continuación, siguen las declaraciones de miembros
  • 10. 10destacados del movimiento nacionalsocialista, entre ellos, Julius Streicher, editor antisemita,afirma: “Un pueblo que no protege la pureza de su raza perece”. Hans Frank el que fueGobernador General de los territorios polacos ocupados, en estos momentos Ministro de Justiciapara el Estado de Baviera, abogado de profesión, entiende así el sistema judicial: “Como jefe delsistema judicial alemán, sólo puedo decir que, en tanto el código nacionalsocialista es la base delestado nacionalsocialista para nosotros, el más alto líder político es también el juez supremo.Nosotros que sabemos cuán sagrados son los principios del Derecho para el Führer, podemosasegurarnos, compatriotas, que vuestra vida y vuestra existencia están garantizadas en esteestado nacionalsocialista de orden, libertad y derecho”. Finalmente, Goebbels pronuncia eldiscurso, definiendo la línea de actuación de la propaganda política: “¡Ojalá la luminosa llama denuestro entusiasmo nunca se apague! Ella sola da luz y calor a una propaganda políticamoderna gracias a su arte creativo. Esta llama ascendió desde lo más profundo del pueblo ytiene que descender una y otra vez allí para buscar sus raíces y encontrar su fuerza. Podríaestar bien tener un poder basado en la fuerza pero es mejor y más satisfactorio ganar yconservar el corazón de un pueblo”.Walter RuttmannWalter Ruttmann fue contratado por Leni Riefensthal para que compartiera la dirección con ellade El triunfo de la voluntad. Aunque se le consideraba comunista, Ruttmann no se negó a hacerpropaganda para el Reich. Famoso por el film Berlín: Sinfonía de una gran ciudad del año 1927.Esta película fue concebida por Carl Mayer y montada por Walter Ruttmann quien habíasobresalido en filmes abstractos, montó la inmensa cantidad del material reunido por Karl Freundy otros fotógrafos. La música era de Edmund Meisel conocido por la partitura de Potemkin.Berlín: Sinfonía de una gran ciudad es una gran cross-section de un día de trabajo dividido encinco actos al final de la primavera de 1927. Leni Riefensthal quería para su film muchas de laspropuestas que aparecían en Berlín, por ejemplo, travelling, picados, contrapicados, la filmaciónimprovisada, primeros y medios planos, la misma estructura de la película, amanecer, mediodía,tarde, noche. Ruttmann planeó utilizar montajes de fotografías, noticiarios, carteles ydocudramas para volver a los lugares históricos de reunión del movimiento y las etapas de sudesarrollo. Cuando Leni, dedicada en el rodaje de Tiefland, regresó a Berlín y vio lo que habíafilmado, lo despidió. Pero esto no es del todo cierto.Leni empezó a montar la película en los laboratorios Geyer, las instalaciones más avanzadas delmomento, cuatro salas de montaje, salas separadas para el revelado. Ningún director deAlemania contaba con tales medios, igualmente, para cumplir con la fecha de estreno previstapara diciembre de 1934, contaba con Walter Ruttmann. Lejos de haberlo despedido, trabajó conél en la película hasta febrero de 1935, aún los periodistas se referían a él como codirector.Fragmentos del guion escrito por Ruttmann se publicaron en octubre, semanas después de queacabase la Convención, y algunos titulares afirmaban que: “Leni Riefensthal y Walter Ruttmanndirigen la filmación en el estudio [Babelsberg] con actores” (Rainer Rother, Leni Riefensthal: TheSeduction of Genius, por Martin H. Bott, Continuum, Londres, 2002, p. 62, citado por StevenBach, op. cit., p. 167). Durante esta filmación en el estudio visitaron el plató Goebbels, ViktorLutze, Otto Dietrich. La película se estrenó en marzo. En diciembre Hitler presenció unpreestreno. Seguro que la proyección no agradó al político. Lo que Leni y Ruttmann habíanfilmado juntos sobre la historia del partido, con Röhm omnipresente en todas las manifestacionespúblicas, hizo al Führer removerse en su asiento, por los sucesos de junio. Tampoco el final,ensalzaba a Hitler como Führer. En palabras de Steven Bach, “su mito no necesitaba el resumende Ruttmann, lo que necesitaba era la visión de Leni „el nuevo Dios‟” (Steven Bach, op. cit.,
  • 11. 11168).Es posible que Leni haya estado en desacuerdo con el enfoque de Ruttmann desde elprincipio. Walter Ruttmann no fue el primer colaborador que ella borraba de su memoria.TécnicaLa nómina de cámaras era extraordinaria. Todo requería una planificación exhaustiva. Estoúltimo permite cuestionarnos si se trata o no de un documental. Leni llegó en agosto aNúremberg para asumir el mando de un equipo compuesto por más de 170 personas entre lasque figuraban dieciséis cámaras y otros tantos asistentes de cámaras bajo la dirección de SeppAllgeier. Nueve fotógrafos aéreos y otras veintinueve cámaras de las divisiones de noticias de lasempresas alemanas cinematográficas UFA y Tobis, así como de los subsidiarios europeos de laFox y la Paramount. El personal técnico, formado por diez personas, estaba reforzado pordiecisiete iluminadores, dos fotógrafos a tiempo completo, veintiséis conductores, treinta y sietevigilantes y guardias de seguridad, un equipo de sonido integrado por trece personas, dosoficinistas y sus ayudantes. Gisela Schneeberger, preparó las fotografías fijas para la publicidad.Entre el personal figuraba Herbert Seehofer, asesor de propaganda del PartidoNacionalsocialista.Leni recurrió a la experiencia que había adquirido con Arnold Fanck, el padre de las películasalpinas El gran salto (1927), Tormenta en el Mont Blanc(1930),El infierno blanco (1928)de PizPalü, como los picados y contrapicados desde los picos afilados del Mont Blanc a la vetaprofunda de los glaciares. Con el fin de asegurarse que nada escapaba a su cámara escogiólugares con vistas en los tejados, excavó trincheras de dos metros de profundidad por encima delas cuales atravesaba un desfile, un carro de combate, la caballería. Consiguió escalerasextensibles de los bomberos de Núremberg. Mandó cámaras en aviones para tomar fotos aérease hizo poner vías sobre el terreno para los travellings o calzar a los cámaras con patines parahacer tomas en movimiento. Para evitar que los operadores se filmaran entre sí, los vistió conuniformes hechos a propósito de color gris claro de modo que pudieran mezclarse entre la gentey distinguirse de las camisas negras o pardas de la SS o SA. Las tomas nocturnas, los fuegosartificiales, las teas y las antorchas de magnesio confabulando los fusión de los cuatro elementostierra, aire, agua, fuego y las olas de estandartes con la esvástica dirigiéndose hacia una meta,un destino, un Führer, una Alemania.Diagonales, planos, angulaciones, recursos de luz, focos nocturnos que abren la profundidad decampo en las escenas nocturnas o travellings inversos que abren la profundidad de campocuando el coche oficial del Führer abre como una cuña la multitud que se congrega para saludaral líder. Presenciamos el descubrimiento del protocolo moderno ante las grandesconcentraciones de masas. La dificultad es inmensa. Las cámaras eran muy pasadas, no ibanmonitorizadas, no había un control central. Cada cámara sabía perfectamente lo que tenía querodar. El trabajo de montaje es fantástico. La postproducción que hizo Riefensthal y Ruttmann notiene parangón. La música está muy escogida: Wagner, Horst Wessel compositor del himno naziDie Fahne Hoch (La bandera en alto), también conocido como Horst Wessel Lied (La canción deHorst Wessel). Todo está cuadriculado, milimetrado. Nada se deja al azar. Todo el film es unalección cinematográfica.La ciudad es un decorado natural. Núremberg es un símbolo. No es el azar quien hace de estaciudad, finalizada la guerra, sede de los juicios al nacionalsocialismo. En la película de StanleyKramer del año 1961 protagonizada por Spencer Tracy con Burt Lancaster, Marlene Dietrich,Richard Widmark, Mongomery Clift, Judy Garland, destaca la escena en la que el juez DanHaywood visita el estadio olímpico con la tribuna de oradores vacía donde aún pueden
  • 12. 12escucharse los ecos y acentos de los discursos del Führer en el espacio vacío ocupado ahorapor el silencio de la historia.El fuego al soldado desconocidoLa escena comienza con un plano del águila imperial que agarra con sus patas la cruz gamada.Plano picado sobre las formaciones geométricamente dispuestas. El objetivo está tomado desdeun pequeño elevador que Albert Speer había construido para la ocasión situado en el mástil deuna de las tres banderas detrás de la tribuna de oradores. La escena está tomada de la anterioren La Victoria de la fe, en aquella ocasión era Hitler y Röhm quienes homenajeaban a los caídos,ahora la situación había cambiado. En el pasillo central apenas distinguimos tres figuras quemarchan formando un triángulo cuyo vértice superior es Adolf Hitler, los dos inferiores estánocupados por Heinrich Himmler, jefe de la SS, y Viktor Lutze reciente jefe de la SA. Elmovimiento de la cámara detrás de las columnas para facilitar el travelling e ir cambiando deperspectiva en relación al escenario de oradores que era el eje fundamental es muy bueno. Lostres líderes rinden homenaje al fuego del soldado desconocido. Saludan con el brazo en alto.Destaca la fusión de elementos iconográficos, la esvástica, las banderas, el fuego, la formaciónde la milicia, el silencio, la solemnidad. Dan media vuelta y retroceden. El plano del pasillodesnudo que recorren en medio de una masa colosal congela la retina.Al toque de corneta, las tropas dan media vuelta. El Führer está listo. Más de 50.000 personasprotagonizan el evento. Destaca el movimiento de la cámara ascendente y el flujo de banderasserpenteantes. Todo este prólogo es la preparación del discurso. A la izquierda el líder, a laderecha, el águila. Adolf Hitler alude por primera vez a Röhm, tampoco es algo dejado al azar, esahora, frente al fuego eterno que arde en el Walhala: “Hace algunos meses se alzó sobre elmovimiento una negra sombra. Ni la SA ni ninguna otra organización del partido tiene nada quever con esta negra sombra. Se equivocan los que creen que se produjo una brecha en laestructura de nuestro movimiento. Éste permanece firme como este bloque de aquí y nada enAlemania podrá romperlo. Y si alguien osara abusar del espíritu de mi SA, no le haría ningúndaño; por el contrario, los que lo intentasen se lo harían a sí mismos. Solamente un loco o unembaucador pueden pensar que yo o cualquier otro podemos tener la intención de disolver loque nosotros mismos hemos estados construyendo a lo largo de tantos años. No, compañerosmíos, seguimos unidos codo con codo por nuestra Alemania. Os hago entrega de los nuevosestandartes en la con la convicción de que los depósito en las manos más leales que hay enAlemania puesto que en el pasado me habéis demostrado vuestra lealtad mil veces, en el futurono puede ser y no será distinto y así os saludo como mis leales hombres de la SA y la SS detoda la vida. ¡Sieg, Heil!”. Salva de cañón. Fin del discurso.ClausuraEl reflector ilumina un águila imperial. Estamos en el salón Luitpold. Hitler entra primero seguidode sus correligionarios: Hess y Bormann. Ocupan su puesto los jefes del movimiento. Entran losestandartes nazis. Hess presenta al Canciller. Hitler, gran actor, interpreta el texto. Histrionismoen estado puro. Las flores en el estrado dulcifican el discurso. El público, la sociedad civil queobserva los movimientos del régimen hacia la dictadura del partido único: “El Sexto Congreso delMovimiento está llegando a su final. Lo que quizás parezca una gigantesca escenificación depoder político para millones de alemanes que están fuera de nuestras filas ha sido mucho máspara cientos de miles de luchadores: el gran encuentro personal y espiritual de los viejoscombatientes y compañeros de lucha. Pese a la evidente grandiosidad de esta revista delpartido, puede que algunos de ellos se acuerden con nostalgia en el corazón de los días en que
  • 13. 13aún era difícil ser nacionalsocialista. Estando aún nuestro partido formado por siete hombres, yaenunció dos propósitos: primero, quería ser un partido con una auténtica ideología y, segundo,quería sin condiciones el único y exclusivo poder en Alemania. Tuvimos que permanecer comopartido minoritario, pues movilizamos en la nación las cualidades de la lucha y del espíritu desacrificio los cuales nunca han residido en la mayoría sino siempre en la minoría. Una vez que laélite racial de la nación alemana, autoevaluándose con orgullo, reclamó audazmente el lideratodel Reich y del pueblo, éste se reunió y se sometió de manera cada vez más mayoritaria a esteliderato. El pueblo alemán está contento al saber que el fantasma de la huida eterna ha sidosustituido por un punto de referencia fijo. Aquel que se siente y se sabe portador de la sangremás pura ha arrebatado el liderato de la nación y está decidido a consérvalo, llevarlo a cabo y noabandonarlo nunca. Inevitablemente sólo una parte del pueblo está formada por luchadoresactivos. De ellos, se exige más que de los otros millones de compatriotas. A ellos no les llegacon hacer la confesión: „yo creo‟, sino el juramento: „yo lucho‟. El partido va a ser para siempre laélite del pueblo alemán que lleve el liderato político será invariable en su doctrina, duro con elacero en su organización, flexible y adaptable en su táctica y en si conjunto, sin embargo, comouna orden religiosa. El objetivo consiste en que todos los alemanes decentes se conviertan ennacionalsocialistas aunque sólo los mejores nacionalsocialistas deben ser miembros del partido.Antaño nuestros enemigos procuraron librar el movimiento de elementos inferiores que ibanapareciendo en éste, mediante prohibiciones ocasionales. Hoy en día, tenemos que examinarnosy deshacernos nosotros mismos de aquello que resulte ser malo y que, por eso, en el fondo noforma parte de nosotros. Es nuestro deseo y nuestra voluntad que este estado y este Reichperduren los próximos milenios. Podemos ser felices sabiendo que el futuro nos pertenece porcompleto. Quizás los que ya tienen una cierta edad pueden vacilar; la juventud, en cambio, estáentregada a nosotros y nos es adicta en cuerpo y alma. Sólo cuando colaboremos todos en elpartido para encarnar lo más elevado del pensamiento y del ser nacionalsocialista, el partidoconstituirá un pilar eterno e indestructible del pueblo y del Reich alemanes. Entonces, elmagnífico y glorioso ejército –orgullosa y ancestral institución de nuestro pueblo- va a tener a sulado la dirección política del partido, que no tiene menos tradición, para que, entre ambasinstituciones, eduquen y fortalezcan al hombre alemán y lleven sobre sus hombros al estadoalemán, al Reich alemán. A esta hora, dejan ya la ciudad decenas de miles de militantes delpartido. Mientras unos aún evocan el Congreso en su memoria, otros ya empiezan a preparar lapróxima convocatoria. Y, de nuevo, las gentes vendrán y se irán y, en cada nueva ocasiónsaldrán emocionadas y entusiasmadas pues, la idea y el movimiento son la expresión viva denuestro pueblo y, por tanto, un símbolo de lo eterno. ¡Viva el movimiento nacionalsocialista! ¡VivaAlemania!”.Hess sube al estrado: “El partido es Hitler. Hitler, sin embargo es Alemania como Alemania esHitler”. Todos entonan el himno alemán con el brazo en alto.El punto luminoso, como un altar, es fundamental en este plano. Recreación de los estandartesque representan cada región alemana y una enorme esvástica por encima de todos ellos en unprimer plano y sobre ella, las tropas nacionalsocialistas regresando. El cielo y fundido en negro.EstrenoLeni acabó el montaje y la grabación del sonido a tiempo para el estreno el 28 de marzo en elPalast am Zoo de UFA con la fachada rediseñada por Albert Speer con una enorme águilaimperial custodiando la entrada, idealpara la ocasión. Esa noche hubo muchos aplausos yovaciones. En el escenario del Palast, Hitler la obsequió con un ramo de lilas. Los periódicos ensus titulares alababan la película como “Un símbolo de la voluntad alemana” o “El alma del
  • 14. 14nacionalsocialismo” (Jürgen Trimborn, Riefensthal: Eine Deutsche Karriere, Aufbau, Berlín, 2002,p. 222, citado por Steven Bach, op. cit., p. 169) o, como señaló el Völkischer Beobachter, diariooficial del partido: “La mejor que hayamos visto nunca”. Herbert Windt también fue reconocidopor la música, también había compuesto la música de La victoria de la fe.La asistencia fue multitudinaria. En las primeras tres semanas que se pasó en Berlín, cien milpersonas la vieron en el Palast am Zoo. Conforme la película trascendía, el retrato del Führer sehacía más rotundo y nítido. Goebbels señaló: “Quien haya visto y experimentado la cara delFührer en El triunfo de la voluntad, nunca la olvidará. Esa cara lo perseguirá de día y de noche yen sueños y, al igual que una llama, se apagará fundiéndose en su alma” (Guido Knopp, HitlersFrauen und Marlene, Bertlesmann, Múnich, 2001, p. 11, citado por Steven Bach, op. cit., p. 169).La cara del Führer no se olvidará nunca. Pasará al inconsciente colectivo como la representacióndel mal absoluto. Es un icono del siglo XX pero un icono invertido al que pretendía Black AnnisRifensthal o el Ministro de Propaganda, su histrionismo, su manierismo, su poder de seduccióncondujo a Alemania al desastre, después de su reinado las principales ciudades del país: Berlín,Dresde, Múnich destacaban por sus ruinas. Quién no recuerda los primeros diez minutos deAlemania año cero la película de Roberto Rosellini del año 1948. Más de 50 millones depersonas murieron durante la Segunda Guerra Mundial y más de seis millones de judíos en loscampos de exterminio. No es una cara que se olvide fácilmente. Charles Chaplin había avisadoen 1939 con la película El gran dictador. La escena en la que el dictador juega con la bola delmundo es premonitoria. ¿Qué le ocurrieron a las democracias occidentales para no extraer lasconsecuencias de un film como El triunfo de la voluntad? ¿Con quién estaban los responsablespolíticos cuando en marzo del 38 la Alemania de Hitler se anexionó Austria? ¿Qué pasó la nochedel 30 de septiembre de 1938 en Múnich cuando se le dio carta blanca a Hitler para invadirChecoeslovaquia?El primero de mayo Goebbels concedió a la película el Premio Nacional de Cinematografía de1935, el Deutsche AllgemeineZeitung del 2 de mayo de 1935 recoge las declaraciones deGoebbels quien la definió como: “Forjada al ritmo de la marcha de las formaciones con unaconvicción de acero y una pasión artística resplandeciente”.La película fue premiada en el extranjero, ganó varias medallas de oro en el Festival de Veneciade 1935, y el Gran Premio del Festival Cinematográfico de París en 1937.ConclusiónGitta Sereny entrevista a Leni en 1992 en su 90 cumpleaños. Preguntada por qué sentía haciaHitler, Black Annis Riefensthal responde: “Esa pregunta es difícil. Puedo expresar fácilmente missentimientos hacia Goebbels, que me volvió loca con su persecución durante años y rogándomeque fuera su „segunda mujer‟: era repugnante. ¿Pero Hitler? Con toda seguridad, al igual quemuchos millones de personas, yo también estaba intoxicada por él. Desde el punto de vistasocial, era encantador. Muy informal y sencillo. En su compañía podías beber té o café, sentarte,hablar; no había presiones, pero tampoco risas. En cierto modo me siento afortunada por nohaber sido su tipo: en realidad sólo le gustaban las ´mosquitas muertas‟. La gente como yo legustaba para hablar, para dejarse ver en compañía. Pero supongo que, si él hubiera querido,habría conseguido que fuera su amante; si me lo hubiera pedido, habría sido inevitable. Estoymuy contenta de que no lo hiciera” (Gitta Sereny, op. cit., p. 253). Estos apuntes hay quetomarlos con mucha cautela. Hay una distancia temporal de sesenta años, toda una eternidad.La sinceridad no era su principal virtud. Fabuló y confabuló en muchas ocasiones sobre su vida.En realidad, su vida, fue también una fábula. Así se crean los mitos históricos. Finalmente,
  • 15. 15¿creía Leni que era un monstruo? “Ahora pienso que era esquizofrénico. Pero entonces no sabíanada. Y ¿sabe una cosa? La gente no es capaz de creerme cuando afirmo que no sabía nada”(Gitta Sereny, op. cit., p. 253). Preguntada sobre El triunfo de la voluntad, declara: “Cuando mepidieron que realizara una película sobre los actos del partido en Núremberg, dije que no podría.La película que filmé en última instancia ante la insistencia de Hitler no es una película partidista;no tiene carácter ideológico. Es una película sobre la paz. En ella Hitler habló de pazy de trabajoen contra del desempleo pero no hay ni una sola palabra sobre los judíos u otros conceptosideológicos” (Gitta Sereny, op. cit., p. 255). En fin, sesenta años después, estas declaracionesnos parecen cuanto poco ingenuas. La memoria necesita olvidar. Como órgano plástico,construimos y reconstruimos la realidad con una finalidad: proteger nuestro yo. Los lapsus dememoria no son intencionales pero se rellenan con fabulas carentes de lógica. Está claro queLeni necesitaba olvidar. No es casual que entre 1962 y 1977 marchara al Sudán viviendo con losNubas para reencontrarse como cineasta y fotógrafa. Tampoco es casual que adoptara elsubmarinismo en 1980, a la edad de 71 años, como terapia pero el viaje que hizo desde lospicos afilados del Mont Blanc hacia a final de los veinte, joven alpinista, atleta, actriz, directora,hasta las profundidades del Océano Índico pasa por una fase que tiene que ver con el hitlerismoque contaminaron a la joven talento y la desterraron de la Justicia de la historia. Su huida alSudán, su bajada a las profundidades del mundo submarino son eso, huidas. La belleza de losNubas, sus danzas, sus caras y maquillajes, la multicolor fantasía de la naturaleza del fondomarino, no es suficiente para exculparla dada la proporción del drama. ¿Qué le ocurrió? ¿Cómose vio seducida por un régimen que conducía al crimen y al horror? A sus noventa años es capazde declarar: “No puedo soportar seguir hablando sobre lo que les pasó a los judíos. Es algo tanhorrible que supera los límites de la imaginación y que todavía contamina mi vida. Sólo pensarque creía en algo tan corrupto, que pudo producir aquel horror… Durante mucho tiempo envidiéa los que murieron. Ya no me gusta el mundo: la naturaleza tan desolada, gentes que se matanunos a otros en todas partes… ¿para qué?, a mis ojos no tiene sentido. ¿No hubo suficientesmuertes en nuestra época?” (Gitta Sereny, op. cit., p. 256). “Durante mucho tiempo envidié a losque murieron” ¿Cómo es que no supo ver después de las horas y horas de montaje en loslaboratorios Geyer lo que todo aquello significaba: banderas, gestos, discursos? ¿Cuando JuliusStreicher hablaba de la pureza de la raza, cuando Hess exclamaba “Hitler es Alemania,Alemania es Hitler”, quien montó la película? ¿Quién seleccionó de entre los metros de celuloidelo que debía cortarse y lo que debía pegarse para dejar el film en casi dos horas de duración?No necesitaba a Hitler para tener éxito. ¿Qué fue lo que vio entonces en el gran dictador? Thoralzó su martillo Mjolnir golpeando una región de la bóveda celeste, de entre los rayos que irradió,uno le dio en la cabeza a la joven Riefensthal que participaba en el mitin del partido delSportpalast de Berlín el 22 de febrero del 32. Aquello era una señal pero no la señal que lacineasta interpretó. Thor, cautivado por su belleza quería prevenirla para que no cruzara esapuerta. No obstante, Leni entró en la cámara oscura del nazismo para no regresar nunca más.