2013 01 20_pagina del ganadero

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Optimizar el uso de agua en el sistema de producción ganadera es fundamental para potenciar la producción de biomasa. De ello depende el mayor o menor volumen de producción de carne y leche.

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  1. 1. Pagina del Ganadero Fedegan - FNG Pag. 196 LUNES 20 DE ENERO DE 2014 - BOGOTÁ GANADERÍA Mercosur 2014 Carta Fedegán 50 años Está en circulación la Revista del Gremio ganadero, Carta Fedegán. En esta oportunidad la edición destaca los principales logros de “50 años de Fedegán, transformando la ganadería colombiana”. Optimizar el uso de agua en el sistema de producción ganadera es fundamental para potenciar la producción de biomasa. De ello depende el mayor o menor volumen de producción de carne y leche. El agua es un insumo esencial en la producción agropecuaria, especialmente en la ganadera donde se utiliza para el consumo de los bovinos y para irrigar las praderas. Sin embargo, es uno de los aspectos más débiles dentro de la actividad productiva ganadera, principalmente en el desarrollo de las praderas. En general, el ganadero presta muy poca atención a este insumo por desconocimiento, falta de interés o por deficiente información. En el mejor de los casos dispo¬ne de equipo de riego pero no conoce sus características técnicas. El balance hídrico El agua es el punto de partida en la producción de las praderas, las cuales constituyen la base de la empresa ganadera. Por eso es necesario por una parte, determinar la disponibilidad de agua dentro de la finca, y por otra, confrontarla con la conformación de la pradera, para establecer el nivel de consumo hídrico y adaptabilidad al microclima. Se trata, en otros términos, de aprender a diferenciar cuáles especies consumen mayor o menor cantidad de agua, y establecer lo que los expertos denominan como el "balance hídrico agrícola". Para el manejo del agua en praderas se deben tener en cuenta varios aspectos. En primer lugar, el clima, el cual es fundamental, pues el movimiento del agua está inmerso dentro del ciclo hidrológico de la finca ganadera. Hacia una ganadería eficiente: Agua, suelo y balance hídrico La capacidad de retención de humedad y la velocidad de infiltración del agua dentro del suelo, son características hidrodinámicas de gran trascendencia. Es fundamental la capacitación sobre el manejo técnico y racional del agua, con el fin de optimizar su uso. EI agua es pues, uno de los insumos de mayor importancia para la producción de forrajes y su buen manejo es de gran eficacia en la reducción de la potencia electromotriz, y por lo tanto de energía; NOTA EDITORIAL Los próximos 50 años en la ganadería colombiana Los próximos cincuenta años serán decisivos para la suerte de Colombia. Será un periodo en el que podrá adquirir ciudadanía mundial o continuar siendo país paria y tristemente célebre. El adquirir ciudadanía mundial implica aprovechar los TLC que hasta ahora ha firmado, es decir realizar profundos cambios en sus objetivos como país, con el firme propósito de exportar, consolidarse como país proveedor de alimentos; contribuir vigorosamente a la recuperación ambiental del mundo bajo el estímulo de compensaciones ambientales, entre otras muchas potencialidades; y esencialmente en consolidar una sociedad en la que primen los principios fundamentales señalados en la Carta Constitucional. Pero también podría relegarse a la condición de comprador, y descender a los últimos escaños en la lista de países indeseables y sin esperanza, pues hoy las noticias sobre narcotráfico, violencia, corrupción, peleas con los vecinos, entre otras, ya tienen cansado al mundo, a lo cual se sumarían los resultados de una compleja negociación de la paz con las guerrillas de las Farc en la que se trueca el cese de la violencia y el Estado Social de Derecho. Todo nos llega tarde… EI clima La precipitación, la temperatura, la radiación solar, la humedad relativa, la velocidad del viento, el grado de nubosidad existente, y la evaporación, son, entre otros, los factores que se deben considerar para alcanzar un buen manejo a nivel predial de la empresa ganadera o agrícola. La precipitación, o lluvias, y la Evapotranspiración (Evt), marcan el nivel de requerimientos hídricos que posee la finca. La Evapotranspiración representa en forma integrada la evaporación del agua directamente del suelo y la transpiración de las plantas, en este caso de las praderas. En segundo lugar, el suelo agrícola, el cual es la base y soporte de ambos. El suelo posee características intrínsecas que determinan el comportamiento del agua en el suelo y la manera como llega, y se pierde o se aprovecha mejor. Este bloque económico se consolidará, según analistas internacionales, como la principal región proveedora de carne vacuna fresca en 2014, gracias a una producción sostenida, mejora en competitividad y la caída de exportaciones de países competidores. optimización del recurso hídrico; suministro adecuado del recurso a la pradera y obtención de mejores resultados económicos en la empresa ganadera. ¿Cómo regar bien?, ¿cuánto y cuándo regar?, son interrogantes cuyas respuestas se deben tener para optimizar el uso de agua en el sistema de producción ganadera y para potenciar la producción de biomasa, todo lo cual se traduce en un mayor o menor volumen de producción de carne y leche. EI suelo El suelo es el medio dentro del cual se reúnen las condiciones de sustento de la capa vegetal (los pastos). Dentro de dichas condiciones de sustento existen los nutrientes como por ejemplo: el nitrógeno, el fósforo, y el potasio (N-P-K). Sin embargo, ninguno de estos nutrientes -y muchos otros- podrían nutrir la capa vegetal si no existiera el agua como medio para la disolución y nutrición de las plantas, sino como el más importante nutriente para el desarrollo adecuado de las mismas. Además existen algunas características hidrodinámicas del suelo que permiten la retención, el movimiento y el nivel de contenido del agua. Características hidrodinámicas La textura, la densidad aparente, la capacidad de retención de humedad, su grado de compactación, la porosidad, la estructura, y la velocidad de infiltración del agua dentro del suelo, son, entre otras, las características hidrodinámicas del suelo, pero lo importante es saber qué tan buenas son estas características y cómo medirlas. Porosidad del suelo y la labranza EI suelo puede imaginarse como una esponja dentro de la cual existen, en cierta proporción, agua y aire. La porosidad es, por tanto, una característica física del suelo para el movimiento y retención del agua, que depende del tamaño y arreglo del espacio poroso, y del intercambio gaseoso, indispensables para el buen desarrollo de los cultivos. La porosidad representa la suma de los porcentajes de poros de diferentes tamaños. Los poros que permiten el intercambio gaseoso son los mayores a 60 micras (macroporos); los mesoporos son los encargados del almacenamiento y movimiento del agua y están en un rango de 9 - 60 micras; y los microporos son menores a 9, los cuales retienen el agua a altas tensiones. La porosidad total del suelo se ve afectada por la labranza convencional de los suelos. Esta práctica rompe su estructura, formándose una porosidad artificial que disminuye rápidamente por efecto de la lluvia y la maquinaria. Los macroporos son los responsables de la capacidad de aireación del suelo, el cual define el suministro de oxígeno a las plantas e intercambio gaseoso con el medio ambiente y favorece, en ciertas condiciones la formación de un extenso sistema radical que facilita la absorción de nutrientes y agua para las plantas. En suelos bajo condiciones normales, los macroporos deben encontrarse en proporción entre el 10 a 15%. Los mesoporos son considerados como los más importantes, debido a la conducción capilar del agua, es decir, que contienen el agua que es fácilmente tomada por las raíces de la planta. En un suelo bajo condiciones normales deben encontrarse entre 25 a 30%. La función de los microporos es primordialmente la de retener la humedad en el suelo. Bajo condiciones normales, se encuentran entre 10 a 15%. Finalmente, las mejores condiciones Existe, sin embargo, un gran trecho entre las oportunidades y lo que hoy somos. Esa brecha se llama conocimiento. Para Colombia, y en general para los países en desarrollo, el tema de generación de conocimiento se convertirá en la tarea prioritaria en las próximas décadas. Más por presión y dolor que por propósito, hasta ahora nos llega esa era, cuando el viejo continente y las economías desarrolladas se sumergen cada día más en ese instrumento de construcción del futuro. También parecería que Colombia no tomó en serio la globalización, o que se pensó que habría tiempo suficiente, o que ésta no nos tocaría, o que debíamos afrontarla cuando llegara. Hoy estamos sufriendo las consecuencias de la ausencia del primero –conocimiento y de la falta de previsión para la segunda. Bien señalaba Álvaro Gómez Hurtado, que el futuro hay que construirlo, no padecerlo. Y hasta el momento lo hemos padecido, porque la generación de conocimiento propio ha sido insuficiente. estructurales están definidas por tamaños de los agregados del suelo con buena gradación de partículas (entre 1 y 3 mm de diámetro), ya que se tendrá un equilibrio entre los macroporos, microporos y mesoporos, con un buen suministro de agua y buena aireación para las praderas; lo cual, contribuye a mejorar las condiciones de infiltración, retención de humedad y excelente penetración radical. Es por eso fundamental incorporar, dentro de las acciones de capacitación en la finca, el tema del manejo del agua con el fin de optimizar su uso, mediante un manejo técnico y racional. En próxima edición se continuara con este tema, tomado de la Cartilla “Capacitación en manejo de agua en el trópico. Fedegán-SENA, 2013. Importaciones de leche Entre enero y octubre de 2013 ingresaron al país 13.600 toneladas de productos lácteos. El 43,3% correspondieron a leche en polvo (5.883 toneladas) y el 39,6% a lactosueros (5.379 toneladas).

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