Libro de ponencias

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Libro de ponencias del Foro de Innovación, Economía y Calidad de Vida

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Libro de ponencias

  1. 1. PRIMER FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDAINSTITUTO DE BIOMECÁNICA DE VALENCIA Universidad Politécnica de Valencia_ Edificio 9C Camino de Vera s/n _ 46022 VALENCIA (ESPAÑA)
  2. 2. PRIMER FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA
  3. 3. Edita Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) © 2010 ISBN 978-84-95448-21-7 Depósito Legal: V-
  4. 4. Contenido Presentación_ 7 Primera Sesión Introducción_ Situación de la Comunidad Valenciana. Tendencias socioeconó- micas y perspectivas 11 Ponencias_ 1a. Situación económica y empresarial de la Comunidad Valenciana 17 1b. Tendencias sociales en España y en la Comunidad Valenciana 25 1c. Perspectivas de la Comunidad Valenciana 39 Segunda Sesión Introducción_ Sistemas de innovación en la economía de la calidad de vida 49 Ponencias_ 2a. Conocimiento, innovación y sistemas de innovación 53 2b. La economía de la calidad de vida 61 2c. Modelo de innovación impulsado por la Asociación CVIDA y el Instituto de Biomecánica de Valencia 71 Tercera Sesión Introducción_ Metodologías de innovación orientada por las personas 83 Ponencias_ 3a. Metodologías para la detección de necesidades y oportunidades de innovación orientada por las personas 89 3b. Metodologías de diseño orientado por las personas 95
  5. 5. 3c. Metodologías de comercialización y provisión de recursos para la calidad de vida 107 Cuarta Sesión Introducción_ Oportunidades en la economía de la calidad de vida. Casos de innovación orientada por las personas 117 Ponencias_ 4a. Oportunidades de innovación en la economía de la calidad de vida 123 4b. Smart surface systems [S3 ] 135 4c. BKOOL, una singularidad 145 4d. Viscoform 155 Quinta Sesión Introducción_ Propuestas sobre innovación, economía y calidad de vida 167 Ponencia_ 5a. Conclusiones y propuestas del primer foro sobre innovación, economía y calidad de vida 171 Intervinientes_ 181
  6. 6. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 7 Presentación_ Alberto Giménez, Presidente de la Asociación CVIDA, Presidente de la Asociación Empresarial de Servicios a Personas en Situación de Dependencia de la Comunidad Valenciana (AERTE) y Presidente del Grupo Casaverde. Bienvenidos al Primer Foro sobre Innovación, Economía y Calidad de Vida promo- vido por la Asociación CVIDA, una asociación que integra a empresas, asociaciones empresariales, de profesionales y de ciudadanos comprometidos con la innovación al servicio de la mejora de la calidad de vida, y que cuenta con el apoyo del Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) en calidad de Secretaría Técnica de la misma. Nuestra sociedad se enfrenta a retos muy complejos, no sólo a los problemas que nos acucian a corto plazo, derivados de la actual crisis económica y financiera, sino también y sobre todo a otros cuya incidencia se intensificará a medio plazo como consecuencia del envejecimiento de la población, de la degradación medioambiental o de la deses- tructuración social, cultural e incluso política, y amenazan el sostenimiento de las con- diciones esenciales que caracterizan la sociedad del bienestar en la que vivimos y, por ende, nuestra calidad de vida. No obstante, hay una cuestión previa y subyacente que influirá decisivamente en la toma de decisiones. La crisis en sí misma puede y debe ser una oportunidad que nos permita, desde el análisis de la situación actual, revisar nuestros valores y proponer nuevos principios que nos permitan encarar el futuro. Sin embargo, y esto es grave, esta faceta de la crisis está ausente. No hay debate gene- ralizado, no hay crítica y análisis de las causas que nos han conducido a la situación actual. Cuando estamos afrontando una gravísima crisis económica, que tiene mucho que ver con los valores y principios por los que regimos nuestra conducta, empezamos a repetir los mismos modelos, puntos de vista y formas de actuar que nos conducirán, si la lógica funciona, a una nueva crisis. Vivimos en una especie de fatalismo, como si no hubiera nada nuevo que hacer, que revisar o, lo que es peor, como si fuerzas invisibles nos asegurasen un nuevo y próspero futuro. Como si la historia estuviese predeterminada y el progreso estuviera garanti- zado cuando es obvio que depende de nosotros y no se consigue sin un esfuerzo per- sonal, de todos y cada uno de nosotros. Y eso, si acertamos con la dirección adecuada. Por consiguiente, lo primero que debemos revisar son nuestros valores y los princi- pios que inspiran nuestros actos, que son la base de nuestra sociedad. Las empresas, nada ajenas a estos valores, deben revisarlos para aplicarlos a su quehacer diario; para innovar, en definitiva. No podemos limitarnos a administrar correctamente los
  7. 7. 8 recursos que tenemos, es preciso un liderazgo que nos permita definir nuevos modelos, productos y servicios, lo que implica una visión de la realidad futura, de las necesidades que hay que atender para adelantar los procesos de producción capaces de satisfacerlas. Ante estos retos extraordinarios, cada vez resulta más patente que el modelo socioeco- nómico actual y la idea de innovación vigente, basada en el empuje tecnológico como motor del consumo, no son los adecuados para afrontarlos. Por ello, en los últimos tiempos han aparecido propuestas de cambio orientadas a la sostenibilidad económica, social y medioambiental. La innovación centrada en las personas, como instrumento con el que construir una economía de la calidad de vida, permite definir modelos, productos y servicios que mejoren directamente la calidad de vida de las personas, que incorporen valores aña- didos que hagan posible a nuestras empresas ser más competitivas y que se racionalice el gasto en aquellos sectores, como el sanitario o el sociosanitario, que representan una parte importante del consumo de nuestro Producto Interior Bruto. Hay que cambiar, por tanto, algunos enfoques de nuestra realidad económica. Sectores emergentes considerados como de gasto, pueden convertirse en elementos dinamiza- dores de la economía si sabemos entenderlos y apoyarlos. Lo mismo puede suceder en nuestro tejido industrial de manera que, a través de una marca de calidad de vida y de productos y servicios dirigidos a satisfacer las necesi- dades de las personas, encontremos nichos de mercado que mejoren nuestra competi- tividad. Desde la Asociación CVIDA queremos ofrecer respuestas a estos retos en el marco territorial de la Comunidad Valenciana y, para ello, hemos promovido este foro con el objetivo de: • Formalizar, perfeccionar y difundir ideas y propuestas sobre Innovación, Economía y Calidad de Vida. • Debatir con los agentes económicos y sociales de la Comunidad Valenciana estas ideas y propuestas, con el propósito de contribuir activamente a la mejora sostenible de la calidad de vida de sus ciudadanos y a la competitividad de sus empresas. • Presentar y promover un foro de información y debate que, en sucesivas ediciones, permita analizar ideas y casos empresariales de éxito relacionados con la innovación centrada en las personas. Confiamos en que este foro cubra las expectativas de todos los asistentes y sirva a los propósitos para los que se ha diseñado. Quiero agradecer a los participantes el interés mostrado y, de manera muy especial, a los miembros del comité científico y del comité organizador que, junto a los modera- dores y ponentes que intervendrán a lo largo de estos dos días, lo han hecho posible.
  8. 8. Primera Sesión Situación de la Comunidad Valenciana. Tendencias socioeconómicas y perspectivas
  9. 9. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 11 Primera Sesión Introducción_ Situación de la Comunidad Valenciana. Tendencias so- cioeconómicas y perspectivas José Bernardo Noblejas, Vicepresidente de la Asociación CVIDA y Director General de ORTOPRONO. Nuestro mundo no es el mismo que hace un par de décadas. Hemos vivido una etapa de grandes avances tecnológicos, de bonanza económica y de gran consumismo, pero la actual crisis económica nos ha devuelto a la realidad más cruda y, en el caso de la Comunidad Valenciana, se ha puesto en evidencia nuestra pasividad ante ese cambio de tendencia económica. Esta pasividad ha podido mantenerse hasta ahora por la pros- peridad derivada de algunos sectores, especialmente el de la construcción y los relacio- nados directa o indirectamente con aquél y el turismo. Pero ante el declive del llamado “ladrillo” no tenemos suficientes pilares con los que mantenernos en pie. Debemos reforzar los existentes y a la vez crear otros nuevos. Como consecuencia de esta nueva situación económica y de los avances tecnológicos, el perfil de los consumidores también ha cambiado. Ha devenido en una forma de ser más compleja y cambiante, por lo que resulta más difícil de conocer y de satisfacer. Por otro lado, parece que no hemos sabido modificar nuestra estructura productiva, ni hemos adaptado nuestros productos y servicios a la nueva personalidad de los con- sumidores, a los que no se les ha tenido siempre en cuenta; por ello, desde diversos sectores se clama por una necesaria reforma del modelo económico valenciano. La situación de la Comunidad Valenciana no es alentadora. Vivimos una crisis de confianza y de liquidez de los mercados financieros. Un empeoramiento general de la coyuntura económica y del mercado laboral. Un retraimiento del consumo y un menor dinamismo de la inversión. Sectores dispares como la construcción, la industria o el sector servicios han visto descender su Valor Añadido Bruto (VAB) en los últimos años. Las exportaciones valencianas, por ejemplo, descendieron el año pasado un 14,9% respecto a 2008. Sin olvidar los cerca de medio millón de parados con los que contamos. Estos datos no pueden sino confirmar el malestar de nuestra sociedad y, a la vez, evidencian la necesidad de tomar medidas.
  10. 10. 12 No podemos justificar estos datos sólo por la crisis económica mundial. La Comunidad Valenciana presenta debilidades estructurales que deben ser corregidas. El Informe sobre competitividad presentado por la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) en noviembre de 2009 recogía algunas de las más graves: una es el reducido tamaño de nuestras empresas, así como la falta de entidades tractoras que potencien el crecimiento de otras de menor dimensión; otra es la especialización sectorial sesgada hacia sectores de bajo contenido tecnológico; otra es la existencia de una demanda débil y, finalmente, señala una falta de valor añadido en nuestros bienes y servicios. De estas debilidades derivan los bajos niveles de productividad de nuestra Comunidad. Nuestra estructura productiva no se adapta a las nuevas circunstancias, y la tasa de penetración de productos provenientes del exterior crece imparablemente, mientras que el esfuerzo exportador lo hace con lentitud. Debemos tratar de transformar estas debilidades potenciales en fortalezas, y cómo hacerlo es la tarea que nos ocupa en este foro. El panorama que se cierne a corto plazo puede verse agravado por las amenazas que nos acechan. La población envejece a un ritmo acelerado y, consecuentemente, se multiplica el número de personas dependientes, mientras que disminuyen los contribu- yentes y los cotizantes laboralmente activos. En otro orden de cosas, el cambio climá- tico obligará a la reducción de la energía consumida, cada vez más costosa, y en este terreno no debemos quedar atrás frente a nuestros competidores. Para encarar este oscuro panorama se viene barajando la posibilidad de hacer de la Comunidad Valenciana una marca asociada a la “cultura mediterránea”, aprovechando el valor que se nos atribuye como generadores de “calidad de vida”. A priori parece una asociación verdadera y positiva, pero quizás demasiado genérica. La mediterránea engloba diferentes culturas de diversos países que guardan entre sí múltiples simili- tudes. Deberíamos especificar qué tipo de cultura mediterránea somos y en qué nos diferenciamos del resto. Debemos buscar más asociaciones que aporten otros atributos que enriquezcan la idea de “cultura mediterránea” y de “calidad de vida”. Debemos plantearnos qué somos los valencianos, en qué nos diferenciamos de otros pueblos del mismo ámbito geográfico, y qué podemos aportar al resto del mundo. Para hacerlo no hemos de olvidar que hemos entrado en la era del consumidor, que demanda ser parte activa del proceso de creación para reafirmar su “yo”, por lo que los productos y los servicios que ofertemos no sólo deben estar enfocados en pos de su satisfacción, sino que deben ser, en la medida de lo posible, creados por y para ellos: “Productos y servicios de la Cultura Mediterránea hechos a su medida con la garantía de la Comunidad Valenciana”. El nuevo consumidor al que nos enfrentamos es imprevisible, es interactivo, es inte- ligente y está muy informado, aunque la búsqueda de información por sus medios le haya llevado a confusiones. El nuevo consumidor es camaleónico y complejo. Puede ser un experto en tecnología y no gustarle los coches. Puede comprar un billete de avión por menos de veinte euros para ir a comer a un restaurante de cinco tenedores. Puede parecer incluso un ser esquizofrénico que no sabe lo que quiere. Lo que ocurre
  11. 11. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 13 es que cada persona puede convertirse según el momento y las circunstancias en una persona diferente que actúa de forma distinta. En este nuevo contexto las aproxi- maciones tradicionales han quedado obsoletas. Tenemos que aprender qué esperan nuestros consumidores de nosotros en cada momento. Sinceramente creo que cada consumidor encierra en sí mismo a “varios” tipos de usuarios y hay que descubrirlos. El consumidor actual demanda que las marcas sean ciudadanas. Las empresas deben forman parte activa de la sociedad y emprender acciones concretas en nombre de sus consumidores. Hemos dejado atrás una sociedad materialista y consumista, para buscar nuevos caminos. Comprar barato es signo de inteligencia y se empieza a valorar el esfuerzo y lo auténtico. La crisis ha cambiado la mentalidad del consumidor, que ahora es más consciente. Gusta lo barato. Pero esto no significa que se haya dejado de lado el lujo y la calidad. Lo que ocurre es que el nuevo consumidor es complejo y combina un poco de todo. Sacrifica ciertas cosas para gastar mucho en otras. Todo esto, como hemos dicho, convierte en tarea compleja el aproximarse a los gustos y necesidades de los consumidores. Nuestras empresas deben saber y aprender cómo, dónde y cuándo han de dirigirse a sus clientes. El objetivo de la posible reforma es que las empresas valencianas sean más productivas, nuestro territorio más competitivo y el bienestar de los valencianos goce de plena garantía. Modificar un modelo económico no es tarea fácil y exige el compromiso de los poderes públicos y de todos los agentes implicados a corto, medio y largo plazo. Se habla de la búsqueda de un modelo socioeconómico que contribuya, a través de la aplicación del conocimiento, al desarrollo de las personas de forma sostenible. El modelo socioeconómico en el que nos movemos es el capitalismo. Si queremos ser sostenibles, debemos preguntarnos si ese loable empeño supondrá generar menos riqueza. También debemos plantearnos cómo afectaría la reforma a las empresas según su sector y su tamaño. Hay empresas que hacen de la sostenibilidad y de la protección medioambiental su propia razón de ser. Generan productos y servicios sostenibles. Para otras, en cambio, supone un esfuerzo que puede afectar a su productividad. Nadie duda de la necesidad de proteger el medio ambiente y de orientar nuestro modelo para que sea perdurable en el tiempo. Pero debemos ser conscientes de que avanzar hacia un modelo más ecológico y sostenible no es posible sin cuestionar el actual modelo. Por último, hemos de preguntarnos cómo y en qué medida va a beneficiar dicha reforma a la productividad de nuestro territorio y de nuestras empresas. Pero sobre todo, debemos preguntarnos si estamos preparados cultural y económicamente, si estamos dispuestos a sacrificar parte de nuestro crecimiento en beneficio del medio- ambiente y las personas, y si estamos lo suficientemente unidos y concienciados para hacerlo.
  12. 12. Primera Sesión Ponencias_ 1a. Situación económica y empresarial de la Comunidad Valenciana 1b. Tendencias sociales en España y en la Comunidad Valenciana 1c. Perspectivas de la Comunidad Valenciana
  13. 13. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 17 1a. Situación económica y empresarial de la Comunidad Valenciana Andrés García Reche, Profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Valencia. Introducción La profunda crisis coyuntural de carácter financiero-inmobiliaria de los últimos años, no solo ha supuesto una importante caída de la actividad, de alcance des- conocido desde la Gran Depresión, también ha puesto de manifiesto las notables deficiencias de carácter estructural que aquejan a un sistema productivo como el valenciano, incapacitado para reaccionar con prontitud y contundencia a las nuevas condiciones impuestas por la globalización, el desarrollo de las nuevas tecnologías o los requerimientos de una demanda cada vez más cambiante, variada y exigente. El bajo valor añadido generado por sus empresas y sectores, la reducida dimen- sión de aquellas, la escasa extensión en el uso de TIC y logística en todos los eslabones de la cadena del valor, la ausencia de estrategias de comercialización propias, y un comportamiento innovador manifiestamente mejorable (particu- larmente en sus aspectos organizativos), han impedido la instrumentación de estrategias verdaderamente globales, en un mundo además en el que los reque- rimientos de sostenibilidad comienzan ya a jugar un papel decisivo en la toma de decisiones por parte de los diversos agentes económicos. En tales condiciones, la apuesta por reorientar las distintas actividades econó- micas, tradicionales y no tradicionales, hacia la mejora de la calidad de vida de las personas podría ser el revulsivo que el modelo productivo valenciano nece- sita para enfrentar la nueva etapa de desarrollo que viene configurándose desde comienzos del S. XXI. Globalización, innovación y sostenibilidad: los nuevos ejes del desarrollo económico del siglo XXI En efecto, la globalización ha puesto de manifiesto (particularmente en los sec- tores industriales de bienes de consumo) que para competir se necesita algo más que mejoras, más o menos incrementales, en los productos y procesos produc- tivos, como hasta ahora. La progresiva integración de los mercados, junto con el espectacular desarrollo y accesibilidad de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) o la mejora constatada de los medios de transporte, han
  14. 14. 18 posibilitado en los dos últimos lustros la irrupción de nuevas ventajas competi- tivas ligadas a la innovación en todas sus vertientes y, muy particularmente, a las de carácter organizativo y mercadotécnico. Si observamos con cierto detalle los factores que explican el éxito de algunas de las empresas pertenecientes a dichos sectores (confección, mobiliario, ali- mentación, etc.), encontraremos siempre, en todos los casos, una nueva forma de organización que, utilizando las TIC y la logística como una de sus palancas estratégicas, se despliega en red en el mercado (sin distinguir si éste es local o internacional), maneja de manera integrada el conjunto de la cadena del valor y, en fin, asume el control de la función comercial, recuperando así el contacto directo con el consumidor final. Surge así una forma de competir característica de la era global, que podría deno- minarse zaraísmo o ikeismo, frente a otros modelos organizativos, como el for- dismo, reinante hasta la primera gran crisis del petróleo a mediados de los 70, o el toyotismo, vigente hasta los años 90. Una forma de competir, por cierto, que debe añadirse, por derecho propio, a las estrategias competitivas “tradicionales” identificadas por M. Porter en los años 80 (liderazgo en costes, diferenciación y nicho) y cuyo contenido incorpora, junto a nuevos elementos, algunos rasgos característicos de estas últimas. En esta nueva estrategia competitiva, por ejemplo, la diferenciación del producto o servicio coexiste con la búsqueda permanente de costes reducidos (y precios moderados), al tiempo que se opta por una incesante ampliación de la gama, asu- miendo un modelo de especialización de carácter más laxo que el convencional, sobre la base de conceptos funcionales de carácter genérico (hábitat del hogar, equipamiento deportivo, bricolaje, electrónica de consumo, mundo infantil) en lugar de utilizar marcas y productos específicos; y, en fin, en donde la distribu- ción asume un papel preponderante, difuminando las fronteras entre la actividad comercial y la estrictamente industrial. Pero, mientras todos estos cambios se vienen produciendo en el terreno estricta- mente económico, obligados por la globalización e impulsados por la innovación en sus diversas vertientes, un concepto de gran calado, el de sostenibilidad, resurge con extraordinaria fuerza en el panorama social, político y económico del mundo actual, obligandoaredefinirlaspautasdecomportamientodetodoelsistemaensuconjunto. Sea en el ámbito mediombiental, sea en el terreno energético, alimentario, en el de los servicios públicos, en la calidad y condiciones de trabajo, en el mante- nimiento de las pensiones de vejez, o en el de la construcción de edificios y el desarrollo urbano, todo está ahora sujeto a reconsideración desde la óptica de sostenibilidad, y también en todo ellos están implicadas directa o indirectamente las empresas y sectores (aunque evidentemente no solo ellos). Sin entrar en el terreno de las predicciones, casi siempre fallidas, sobre el curso de los acontecimientos económicos futuros, lo que sí podemos afirmar con un
  15. 15. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 19 alto grado de probabilidad es que las empresas pertenecientes a los diversos sis- temas productivos basarán sus ventajas competitivas en la creciente incorpora- ción de conocimiento, y la intensificación de los procesos de innovación en todas sus variedades y niveles (producto, proceso, organización y mercadotecnia), al tiempo que deberán encarrilar su actividad dentro del marco definido por la sos- tenibilidad del sistema en su conjunto. Frente a escenario tan previsible, resulta bastante lógico que las diversas estrate- gias de desarrollo territoriales sean reformuladas con el fin de garantizar, por una parte, la compatibilidad de ambos procesos, y de facilitar, por otra, una rápida adaptación al cambio por parte de los diversos agentes económicos implicados. Laconsecucióndeambosobjetivos,sinembargo,soloseráposiblesilosrequisitos de sostenibilidad dejan de ser considerados como un coste para las empresas, y se transforman definitivamente en una fuente de valor añadido y de nuevas ven- tajas competitivas para aquellas. No es una problemática tan novedosa. En realidad ésta viene estando presente, de manera directa o indirecta, en todos los debates auspiciados por el acuerdo de Lisboa de 2000 en el que la UE proponía una nueva estrategia de desarrollo económico que situaba al conocimiento y la sostenibilidad, en todas sus ver- tientes, como dos de sus ejes centrales de referencia. Al tiempo que instaba a las empresas a participar activamente en el proceso, redefiniendo sus estrategias y modelos de gestión con criterios socialmente responsables (es decir, sosteni- bles) que tengan en cuenta en sus decisiones a todas las partes interesadas en su actividad (stakeholders), y no sólo a sus propietarios (shareholders), como había sido la norma generalmente aceptada hasta entonces. Aunque ahora tal vez parezca algo prematuro, sobre todo en un país como España en el que el debate sobre el asunto está todavía en fase embrionaria, las nuevas estrategias ligadas a la Responsabilidad Social de las Empresas (RSE) estánllamadasaocuparunpapelclaveenelavancehaciaunmodelodedesarrollo realmente sostenible (si bien ello no eliminará la necesidad de definir un nuevo marco de regulación pública que encauce el proceso en la dirección correcta). Por si hubiera dudas al respecto, ya en 2006, Michael E. Porter, uno de los espe- cialistas más reconocidos en el ámbito de la competitividad, publicó, junto con Mark R. Kramer, un artículo (Strategy & Society: The Link Between Competitive Advantage and Corporate Social Responsibility, Harvard Business Review) en el que proponía la interiorización del comportamiento socialmente responsable en todos los procesos implicados en la cadena del valor de la empresa (Gráfico 1), extrayendo la conclusión general de que gestionar las empresas con criterios de responsabilidad social no equivale necesariamente a reducir su competitividad en el mercado, sino más bien a aumentarla, lo que podría sorprender a aquellos que siguen considerando a la RSE como un mero coste adicional que añadir a la lista de los ya existentes.
  16. 16. 20 Gráfico 1: La Responsabilidad Social Empresarial en la cadena del valor (Fuente: M. E. Porter y M. R. Kramer; Harvard Business Review, 2006). Pues bien, es precisamente en el núcleo duro de este debate donde conceptos como Economía de la Calidad de Vida, o Innovación Orientada por las Personas, que serán presentados y debatidos en este Foro, alcanzan toda su relevancia, en la medida en que ambos interiorizan las dos variables clave que, con toda pro- babilidad, definirán la economía del planeta a lo largo de los próximos decenios: innovación y sostenibilidad. Si las pautas de producción, distribución y consumo deben modificarse en un futuro próximo para hacer posible la mejora del bienestar de la población actual ActividadesdeApoyoActividadesPrincipales Infraestructuras de Empresa (ej., financiación, planificación, relación con inversores) Gestión de Recursos Humanos (ej., selección, formación, sistema de compensaciones) Desarrollo Tecnológico (ej., diseño de producto, de procesos, ensayos, investigación de materiales, de mercados) Adquisiciones (ej., componentes, maquinaria, publicidad y servicios) Logística de Apro- visionamiento (ej., datos, servicio, alma- cenamiento de materiales, recaudación, acceso al cliente) Operaciones (ej., montaje, fabricación de componentes, operaciones de las sucursales) Logística de Distribución (ej., gestión de pedidos, alma- cenamiento, preparación de informes) Marketing y Ventas (ej., fuerza de ventas, promo- ción, publicidad, emisión de ofertas, sitio Web) Servicio Post-Venta (ej., instalación, aten- ción al cliente, reso- lución de quejas, reparaciones) • Relaciones con universi- dades • Prácticas éticas de inves- tigación (ej., pruebas con animales, Org. modificados Genéticamente) • Seguridad en los productos • Conservación de materias primas • Reciclaje • Prácticas de elaboración de informes finan- cieros • Prácticas Guber- namentales • Transparencia • Uso de grupos de presión • Educación y Formación Profesional • Condiciones de trabajo seguras • Diversidad y Discriminación • Atención médica y otros beneficios • Políticas de compensación • Políticas de despido • Adquisiciones y actividades en la cadena de suministro (ej., sobornos, explotación infantil, diamantes de sangre, fijación de precios a agricultores) • Uso de determinados materiales (ej., pieles) • Utilización de los recursos naturales • Impacto del transporte (ej., emisiones, Congestión, vías de Explo- tación made- rera) • Emisiones y residuos • Biodiversidad e impacto ecológico • Energía y uso del agua • Seguridad del traba- jador y relaciones labo- rales • Materiales peligrosos • Uso y elimi- nación de embalajes (McDonald’s clamshell) • Impacto del transporte • Marketing y publicidad (ej., publicidad veraz, publicidad para niños) • Políticas de precios (ej., discriminación de precios entre clientes, prácticas anticompetitivas de fija- ción de precios, políticas de precios para pobres) • Información al consumidor • Privacidad • Eliminación de productos obso- letos • Manipulación de consumibles (ej., aceite de motor, tinta de impre- soras) • Privacidad de los clientes
  17. 17. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 21 sin cuestionar el de las generaciones futuras, parece llegado el momento de dilu- cidar si las bases sobre las que se ha sustentado hasta ahora el modelo produc- tivo vigente son las más adecuadas para lograrlo. La calidad de vida: una oportunidad para orientar el modelo productivo valenciano De entre las numerosas debilidades estructurales que arrastra la economía de la Comunidad Valenciana desde finales de los años 90, coincidiendo con la eclosión de la globalización en su versión más genuina, pueden resaltarse, con carácter general, las siguientes: • Bajos niveles de productividad y, por tanto, de valor añadido, en las empresas. • Débil comportamiento innovador (sobre todo en los aspectos organizativos y mercadotécnicos). • Escaso aprovechamiento de las ventajas derivadas del uso de las TIC y la logística. • Distanciamiento de las empresas con la real evolución en las pautas del consu- midor, predominando el enfoque “producto” frente al enfoque “mercado”, más propio de las empresas de distribución. • Escasa capacidad de control sobre el conjunto de la cadena del valor. • Una orientación mayoritaria a competir a través del precio casi en exclusiva. • Reducida habilidad para aprovechar las actividades emergentes y detectar nuevas necesidades sociales. • Un reducido tamaño de las empresas manufactureras (no llegan a mil las que poseen más de 50 trabajadores), lo que dificulta enfrentarse, con ciertas garantías de éxito, a todo lo anterior. Obviamente, la remoción de todas estas debilidades no será posible si no se ponen en marcha estrategias decididas que estimulen el aumento de la dimen- sión empresarial (sobre todo, en el ámbito manufacturero), fortalezcan el sis- tema de innovación en su conjunto, propicien el uso intensivo de TIC y logística en las empresas, extiendan el comportamiento innovador de éstas a los niveles organizativos y mercadotécnicos, faciliten el control de la función comercial, posibiliten el manejo integrado de toda la cadena del valor y, en fin, orienten las distintas actividades productivas hacia la generación de bienes y servicios de mayor valor añadido. Precisamente, el hecho de que estas estrategias no hayan sido instrumentadas a tiempo (seguramente por la falta de un diagnóstico certero y socialmente com- partido) puede ayudar a explicar, no sólo la relativa pérdida de competitividad de una parte significativa de nuestro sistema productivo, sino también la reducida (y decreciente en términos relativos) renta per cápita de la Comunidad Valenciana respecto de la media española (al margen del efecto que sobre aquella haya tenido el flujo inmigratorio).
  18. 18. 22 Pero si a todo ello se añade la práctica ausencia de objetivos y criterios de soste- nibilidad por parte de las empresas de la Comunidad Valenciana (y de los propios responsables políticos del territorio) a la hora de producir y distribuir los distintos bienes y servicios, puede comprenderse las enormes dificultades que el modelo productivo valenciano ha tenido, en la práctica, para fijar una orientación general que hiciera posible el aprovechamiento de las numerosas actividades emer- gentes que anidan tras el propio concepto de sostenibilidad, así como la captura de las nuevas fuentes de ventajas competitivas que implica la consecución de dicho objetivo. La importancia que para el futuro de nuestra economía tienen todas estas con- sideraciones no debiera menospreciarse. La Comunidad Valenciana no solo dis- pone de un territorio con excelentes condiciones climáticas, muy bien valorado como contenedor de factores positivos relacionados con la calidad de vida y la “cultura mediterránea” sino que, además, está altamente especializada en bienes y servicios relacionados directamente con ésta (turismo y construcción residencial, industria del hábitat e indumentaria, agroalimentaria, etc.), lo que podría proporcionar un sólido fundamento a una nueva estrategia de desarrollo que sitúe a la calidad de vida y a la sostenibilidad en el eje central del modelo productivo (CEV: Objetivo competitividad, 2009). El aumento del valor añadido que ello podría aparejar para muchas de nuestras actividades “tradicionales”, junto a la mejora significativa de nuestra capacidad para detectar y capturar las numerosas actividades emergentes ligadas a las nuevas necesidades sociales, podrían convertir buena parte de nuestras actuales debilidades en verdaderas fortalezas competitivas. Debe apuntarse, sin embargo, que para que todo ello sea posible se requiere algo más que el notable esfuerzo de reflexión que supone un foro de innova- ción como éste. Será necesario también un diagnóstico compartido entre los distintos actores políticos, económicos y sociales comprometidos con el desa- rrollo del territorio al que pertenecen, una voluntad decidida por parte de éstos para abordar los problemas de manera sistémica y consensuada, y desde luego una acción contundente y sostenida para mejorar sustancialmente el comporta- miento global y la eficiencia de nuestro sistema de innovación. Porque es muy evidente que un reto de esta magnitud sólo puede asumirse si el conocimiento (y la innovación, que es el resultado directo de éste) se sitúa en el interior mismo del núcleo duro de la nueva estrategia del desarrollo. Conclusiones La hora de competir a través de inputs de trabajo de baja cualificación, bienes y servicios de reducido valor añadido, y empresas de muy pequeño tamaño y con escasa proclividad a la innovación en todas sus manifestaciones, hace tiempo que pasó para las regiones más industrializadas del mundo, incluyendo la Comunidad
  19. 19. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 23 Valenciana. Asimismo, la sostenibilidad, como requisito, es ya una condición insoslayable para el conjunto de las actividades productivas. En este contexto, la calidad de vida y la innovación orientada por las personas podrían ser dos de los nuevos pilares de referencia sobre los que construir el nuevo modelo productivo que la Comunidad Valenciana necesita en los albores del Siglo XXI. Con la ventaja añadida, en este caso, de que la mayoría de las acti- vidades económicas características desarrolladas en su territorio guardan una relación directa o indirecta con aquella. La necesidad, pues, de diseñar una nueva estrategia de desarrollo capaz de orientar el sistema en su conjunto en esta dirección, y situar el conocimiento y la sostenibilidad en el eje central de la misma, es ya una condición inaplazable, que requerirá en todo caso el obligado consenso, y liderazgo compartido, de todos los actores políticos, económicos y sociales implicados en aquella.
  20. 20. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 25 1b. Tendencias sociales en España y en la Comunidad Valenciana Antonio Ariño, Catedrático de Sociología de la Universidad de Valencia. Introducción Durante más de diez años los científicos sociales hemos venido hablando de la globalización, de sus consecuencias, de sus amenazas, de sus implicaciones, de sus dimensiones, de sus oportunidades, de sus límites y peligros, pero nadie había imaginado con un mínimo de precisión lo que iba a suceder en estos tres últimos años y el horizonte de incertidumbres que la crisis iba a generar. Al hablar del presente y de las tendencias de futuro de la Comunidad Valenciana es inevitable considerar ese contexto, porque nuestra sociedad se halla recorrida por las grandes tendencias globales y las coyunturas históricas, aunque, como es lógico, aquellas y éstas presentan especificidades que un análisis riguroso debe señalar y tener en cuenta. En esta ponencia tratamos de rastrear las principales tendencias de futuro, subrayando las singularidades de la Comunidad Valenciana y de España en el marco europeo 1. Esta ponencia se va a estructurar en tres partes: la primera considera las ten- dencias sociodemográficas, la segunda se ocupa de cambios principalmente sociopolíticos, y la tercera de los cambios culturales y del horizonte de marcos de significado que nos interpelan en la vida ordinaria. Transformaciones demográficas En el gráfico 1 se presentan cinco indicadores sociodemográficos en perspec- tiva comparada para UE15, España y Comunidad Valenciana. Estos indicadores afectan y permiten adentrarnos en tres procesos: la maduración demográfica, la inversión de los flujos migratorios y la transformación de la estructura de la familia, procesos que mantienen entre sí profundas interrelaciones. 1 No siempre disponemos de datos comparables de Europa (15 o 27), de España y de la Comunidad Valenciana. Por ello, en ocasiones hemos de limitarnos a comparar la información de Europa y España, y tomar ésta como referencia aproximada de la Comunidad Valenciana.
  21. 21. 26 Gráfico 1: Indicadores sociodemográficos. Perspectiva comparada. Fuente: Eurostat 2. El proceso de maduración demográfica Si todas las personas mayores de 64 años que viven hoy en España (7.782.904, según el Padrón de 2009, INE) estuvieran concentradas en un único lugar, forma- rían una ciudad de casi 8 millones de habitantes, que sería con diferencia la más grande del país. En 1900 no llegaban al millón y representaban el 5% de la pobla- ción; en 2010 son un 17% y este porcentaje va a crecer significativamente en los próximos años de modo que, aunque en este momento la tasa europea supera en un punto a la española, en las próximas décadas nuestro ritmo de envejecimiento nos colocará entre los países más “demográficamente maduros” del mundo. Dos hechos están destinados a transformar de una manera significativa nuestra sociedadylassociedadesdenuestroentorno:elprimerodeelloseselcrecimiento del número total de personas de edad avanzada; el segundo es el crecimiento de la proporción de personas mayores en el conjunto de la población y, por tanto, un cambio en la forma de distribución precedente por grupos de edad, de manera que donde antes predominaban los niños y los jóvenes, ahora lo hacen las per- sonas de edad avanzada. Y estas tendencias se acentuarán en el futuro: • Se calcula que para 2030, es decir, de aquí a veinte años, este porcentaje habrá subido al 23% y en 2050 alcanzará el 30%. España será uno de los tres países con mayor tasa de envejecimiento del planeta, al lado de Japón e Italia 3. • Dado el crecimiento de la esperanza de vida, además, se acentuará el fenó- meno que conocemos como envejecimiento del envejecimiento, es decir, el incremento y el porcentaje de personas mayores de 80 años y un desplaza- miento de la “vejez social” a los mayores de 80 años (medida en función de si alguien se considera o no viejo y a qué edad) 4. 2 http://epp.eurostat.ec.europa.eu/tgm/table.do?tab=table&init=1&language=fr&pcode=tps00028&plugin=1 3 Ver anexo de gráficos. 4 Ver BUPA HEALTH PULSE 2010. Ageing Societies en http://www.bupa.com/mediacentre/health- pulse/ageing Población mayor de 65 años viviendo en pareja y con algún hijo (65 a 74 años) % de hogares unipersonales de mayores de 64 años Tasa de inmigración Tasa de natalidad Tasa de envejecimiento demográfico CV España UE15 35 30 25 20 15 10 5 0
  22. 22. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 27 • La Encuesta de Autonomía y Discapacidad de 2008 se ha ocupado de medir dis- tintos tipos de esperanza de vida, para analizar la morbilidad, la dependencia y la autonomía personal. En los cuatro tipos que se han calculado la Comunidad Valenciana puntúa siempre por debajo de la media española. Esperanza de vida Comunidad Valenciana España Esperanza de vida libre de enfermedad crónica a los 0 años. 26,90 28,81 Esperanza de vida en buena salud. 52,43 55,33 Esperanza de vida libre de discapacidad. 70,94 72,49 Esperanza de vida. 80,40 80,94 Tabla 1: Esperanza de vida según la Encuesta de Autonomía y Discapacidad (Fuente: EDAD, 2008). • En este sentido, conviene tener en cuenta otro fenómeno: es muy previsible que tanto en España como en la Comunidad Valenciana se incremente el número de personas dependientes por grave discapacidad o con enferme- dades crónicas, es decir, un incremento de la dependencia y la morbilidad. La discapacidad se halla presente en todas las edades, pero al mismo tiempo existe una correlación estrecha entre discapacidad y edad, de manera que su incidencia crece significativamente en las edades maduras y la prevalencia es mayor en las cohortes de edad avanzada. Ello es así porque el alargamiento de la vida incrementa los factores de exposición: accidentes, diversas patologías y enfermedades degenerativas. En los países con baja mortalidad, el retroceso de ésta entre las personas más mayores, en el curso de las tres últimas décadas, ha ido acompañado de un crecimiento de la prevalencia declarada de enfermedades crónicas y probable- mente de un incremento de la prevalencia total de la incapacidad declarada. Sin embargo, estas enfermedades son por término medio menos graves y conducen menos frecuentemente a niveles severos de incapacidad declarada. En el peor de los casos, un crecimiento de la esperanza de vida se acompaña de una pandemia de incapacidades ligeras y moderadas, aunque no necesariamente severas. Una mejor alimentación, una reducción del tabaquismo o un aumento de la actividad física deberían contribuir a reducir la morbilidad más que a incrementar la longevidad. Desde una perspectiva temporal cabe considerar un segundo aspecto: las pautas, necesidades, recursos y expectativas de las generaciones que vienen se van a distinguir claramente de las actuales cohortes de personas de edad avanzada. Ya sucede así ahora con quienes tienen entre 65 y 80 años (un 92% no aceptan la denominación de “viejos” y se consideran “jóvenes de espíritu”), y sucederá todavía de manera más radical con la generación de la transición: personas que
  23. 23. 28 tienen ahora entre 55 y 65 años en España y que han tenido una historia vital, unas trayectorias educativa y laboral muy diferentes, y que por tanto tienen expectativas novedosas sobre cómo enfocar la edad avanzada. De manera sinté- tica podría decirse que son una generación que se identifica plenamente con el concepto y valores de la autonomía personal. Por tanto, junto a las cifras relativas al envejecimiento demográfico hay que con- siderar el cambio cultural que impulsan las cohortes de menos de 65 años, que hacen emerger una nueva generación de derechos, orientados a la potenciación de la autorrealización personal 5. Esta lógica de la autonomía personal se va difundiendo entre las personas de edad madura, que ya no aceptan una concepción sedentaria y pasiva de esa nueva etapa del ciclo vital que les ha regalado el alargamiento de la esperanza de vida. Al contrario, desarrollan nuevos proyectos vitales en un territorio previamente definido en términos negativos y, en vez de resignarse, procuran mantener la autonomía funcional y residencial durante el mayor tiempo posible. La autonomía personal no puede verse como un privilegio de las personas funcio- nalmente autónomas, sino que ha de mostrar sus potencialidades en la capacidad de generar vida independiente para quienes sufren algún tipo de discapacidad. Es un desafío cultural, científico y tecnológico, económico y político, vinculado a la calidad de vida. La inversión de los flujos migratorios Otro de los cambios más relevantes en España y en la Comunidad Valenciana de los últimos tiempos, de manera que puede hablarse de verdadero terremoto demográfico, se halla en los flujos migratorios que han buscado en nuestro país un lugar de residencia duradera y de trabajo. El análisis de la evolución del saldo migratorio bruto es muy revelador. Mientras que en el decenio 1960-69 España perdía población (en torno a 280.000 efec- tivos salían del país), en la década de los noventa comienza a cambiar de signo este indicador y en la última década se producen intensas corrientes migrato- rias, de manera que se acumula una población residente de origen extranjero de 5.700.000 habitantes, según los datos ofrecidos por el INE, población que repre- 5 La lucha por la autonomía personal es un rasgo característico de las sociedades contemporáneas: las personas no conciben la realización personal, el estatus y la identidad individual sin el ejer- cicio de la libertad de elección de su modo de vivir frente a cualquier forma de poder, de control externo y de contingencia, en todas las esferas y etapas de la vida. La dignidad de la persona se fundamenta de manera creciente en su capacidad de construir una biografía propia, de marcarse metas y luchar para lograrlas, de desarrollar un proyecto de autorrealización, de recorrer caminos no trillados y explorar con una mente despierta y abierta las potencialidades de la existencia. Esta concepción es general (se difunde por todo el tejido social y no solamente entre los adultos jóvenes con buena salud física), omniabarcante (afecta a todas las dimensiones de la vida, por tanto va desde las actividades básicas de la vida cotidiana a la capacidad de participación plena en la vida social) y es irreversible (una vez interiorizado el principio de autonomía personal, cualquier recorte o amenaza se concibe como una pérdida o mutilación inaceptables).
  24. 24. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 29 senta el 12,2% del total de la población residente en España. Éste es un fenómeno en el que dentro de la corriente general –inversión de los flujos migratorios, que se dirigen desde los países pobres a los países ricos- España y la Comunidad Valenciana presentan rasgos específicos: mientras que la tasa en Europa se sitúa cercana al 8%, en España lo es del 12% y en la Comunidad Valenciana supera el 17%. Por otra parte, este crecimiento se ha producido en un tiempo muy breve y ha experimentado una contención repentina como conse- cuencia de la crisis. Por otra parte, en la Comunidad Valenciana al hablar de residentes extranjeros hay que diferenciar muy bien dos tipos de flujos, porque son de naturaleza dife- rente: el de los europeos de edad madura o avanzada, para los que el clima y otras ventajas comparativas constituyen las razones de su migración; y el de la inmigra- ción laboral procedente de los países menos desarrollados que buscan esencial- mente trabajo y que suelen dedicarse a las ocupaciones de menor estatus (en la agricultura, en el servicio doméstico, etc.) que rechaza la población autóctona. En paralelo con el rápido crecimiento del volumen y heterogeneidad de la población inmigrante y con el avance de la crisis económica, se ha producido un incremento notable de la valoración negativa del fenómeno de la inmigración en múltiples aspectos. Disponemos de los datos de dos encuestas, una del año 2002 y otra de 2010, que nos permiten efectuar una comparación: así en 2002 consideraban la emigración como un fenómeno más bien negativo el 35% y ahora lo hace el 49%. Ha crecido también el porcentaje de quienes consideran que son demasiados (del 61% al 67%). El 47% estima ahora que la legislación es demasiado tolerante (cuando sólo era un 30% en 2002) y que se deben restringir sus dere- chos; el 85% sostiene que la presencia de inmigrantes en el mercado de trabajo tiene un efecto general de reducción de salarios; un 77% que existe relación entre el aumento de la población inmigrante y el incremento de la delincuencia; y por- centajes próximos al 75% opinan al mismo tiempo que los inmigrantes quitan puestos de trabajo a los valencianos, si bien son trabajos que los valencianos no quieren hacer. Aunque algunos cientos de inmigrantes se vean obligados a regresar a sus países de origen, como resultado de la crisis actual, existe un consenso bastante amplio de que la migración generalizada es un fenómeno irreversible y que nuestras sociedades demográficamente maduras necesitan de ella. Esta visión instru- mental suele ignorar las características de las sociedades multiculturales y se encuentra con dificultades para abordar la gestión de la diversidad cultural. La familia: cambios en el tamaño, estructura y carácter En las últimas décadas se ha producido una transformación importante en el tamaño, la estructura y carácter de las relaciones de la familia española. De manera muy sintética, cabe hablar de reducción del tamaño de los hogares (en España ahora es de 2,7 y en la Comunidad Valenciana de 2,6), de predominio del
  25. 25. 30 modelo de hogares basado en una pareja sin hijos (21,5%) y pareja con un hijo (21,0%) y de notable retraso de la edad media a la que contraen matrimonio tanto hombres como mujeres. Pese a estos cambios, que en sí mismos suponen la adopción de pautas europeas, sin embargo se puede distinguir entre un modelo de hogar europeo más indivi- dualizado (de hecho, el tamaño medio en EU27 es de 2,4 miembros por hogar) y un modelo español, seguramente mediterráneo, que se puede denominar fami- lista, que no sólo tiene implicaciones en las formas de convivencia sino también en la forma de vivir la edad avanzada, de abordar el cuidado de los dependientes y el tipo de régimen de bienestar predominantes. Elindicadordepersonasmayoresde64añosquevivensolasarrojaresultadosmuy reveladores: mientras que en EU15 es de 29,7% y en España diez puntos menos, en la Comunidad Valenciana es de 8,4%. Por otra parte, también otros indicadores como el contacto diario con los hijos y el cuidado de los nietos redundan en la misma dirección: modelo familista de vida y de prestación de servicios. Ratifica esta diferenciación el hecho de que la población mayor entre 64 y 75 años que vive en pareja y con algún hijo presenta tasas mucho más altas en España que en Europa (33% frente a 17%). Este familismo puede tener ventajas comparativas porque valora la prestación de servicios a personas dependientes en su contexto familiar y por los próximos en parentesco, un hecho especialmente valorado. Sin embargo, presenta dos obje- ciones: lo hace mediante cuidados no profesionales y en un marco en el que de las posibles prestaciones de servicios comunitarios propias del cuarto pilar del Estado de Bienestar se ha hablado mucho y se ha actuado poco. En segundo lugar, se basa, en gran medida, en la mano de obra impagada que proporcionan las mujeres dedicadas a las labores del hogar, una población que está experimentando una extraordinaria reducción, como puede constatarse en la tabla 2: la edad media de las personas cuidadoras se sitúa en los 53 años; y se inserta en la lógica creciente de una sociedad de edades. Esta reducción nos per- mite hablar de un familismo, si no en crisis, sí en metamorfosis. Tabla 2: Mujeres inactivas dedicadas a las labores del hogar por grupos de edad, 1988-2007. Fuente: INE, Encuesta de Población Activa, 3er trimestre de 1988 y 1er trimestre de 2007. Unidad: miles de personas. EDADES 1988 2007 De 16 a 19 111,4 45,0 De 20 a 24 257,1 88,8 De 25 a 29 497,4 188,1 De 30 a 34 617,5 325,4 De 35 a 39 681,1 386,7 De 40 a 44 713,3 388,7 De 45 a 49 610,3 421,0 EDADES 1988 2007 De 50 a 54 725,2 461,1 De 55 a 59 724,2 566,3 De 60 a 64 618,8 571,9 De 65 a 69 391,9 368,1 De 70 y más 459,1 755,3 TOTAL 8395,3 6573,4
  26. 26. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 31 Cambios sociopolíticos Tres cambios fundamentales van a retener nuestra atención, en un horizonte en el que se está produciendo un cambio mayor, como es el desplazamiento de la hegemonía desde Occidente a Oriente, desplazamiento que supone, como se hace patente en un reciente informe de The European Council on Foreign Rela- tions, una impugnación del universalismo abstracto de los valores ilustrados en que se han sostenido nuestros sistemas políticos6. Los cambios que vamos a reseñar son: las limitaciones y revisiones del Estado de Bienestar, la debilidad del capital educativo y la crisis ecológica. El gráfico 2 ofrece información sobre los dos primeros aspectos. Gráfico 2: Indicadores sociopolíticos. Perspectiva comparada. Limitaciones y revisiones del estado de bienestar Países como España, que han llegado tarde a la modernidad, han desarrollado un Estado de Bienestar incompleto e insuficiente. Entre los expertos se habla de la “vía media española” al bienestar (Moreno, 2000), que se caracteriza, entre otros rasgos, por procesos de universalización de sus sistemas de salud, educa- tivos y de pensiones, y por la permanencia de una seguridad social de carácter contributivo o selectivo; por la combinación de recursos de bienestar de produc- ción estatal con otros, muy relevantes, de carácter familiar; y por estilos de vida claramente diferenciados de los de los países nórdicos como consecuencia del peso de las microsolidaridades familiares y las relaciones clientelistas. 6 http://www.ecfr.eu/, donde se puede encontrar un informe sobre las políticas de los derechos humanos: http://www.ecfr.eu/content/entry/the_eus_approach_to_human_rights_in_a_post- western_world. Población con al menos formación postobligatoria % de alumnos que sale de ESO sin título de graduación CV España UE15 70 60 50 40 30 20 10 0 Tasa de paro Fracaso escolar: % de 18 a 24 años que no han acabado primer ciclo de secundaria y no están en... Risgo de pobreza después de las transferencias sociales (2008) Gasto en protección social (%GDP) 2006
  27. 27. 32 Sobre las limitaciones del Estado de Bienestar pueden bastar tres indicadores7, entre decenas de ellos: el gasto en protección social (medido por el porcentaje del producto interior bruto, PIB –en inglés, GDP, gross domestic product-, des- tinado a este propósito) es 6 puntos inferior en España que en la UE15 (20,9% frente a 26,9%). En la Estrategia Europea 2020, se utiliza como indicador crítico el porcentaje de personas que se mantienen en riesgo de pobreza después de las transferencias sociales, que es de un 16,5% en EU27 y de un 19,6% en España. Por otra parte, el Servicio de Ayuda Domiciliaria solamente alcanza en España al 4,69% de la población mayor y en la Comunidad Valenciana al 2,74%. Este Estado de Bienestar, tardío e incompleto, se ve sometido ahora a las con- diciones impuestas por la crisis internacional y a las presiones crecientes sobre las finanzas públicas de una sociedad con rápido envejecimiento demográfico y que presupone un gasto creciente en pensiones y en salud. La confluencia de las limitaciones de un Estado de Bienestar tardío y de una revisión de su alcance conlleva reducción de prestaciones y de cobertura, e incapacidad de desarrollar adecuadamente y de manera justa la ley que hubiera supuesto un jalón en la crea- ción del cuarto pilar del Bienestar, la ley de la Autonomía Personal y el Apoyo a la Dependencia. Debilidad de los capitales educativos Existe un acuerdo bastante unánime en el mundo académico y también en el político, en los numerosos informes que se publican por parte de organismos internacionales, como la OCDE, acerca de que la educación es el principal bien para un país y para los ciudadanos en la sociedad del conocimiento. ¿Qué datos nos ofrecen las estadísticas al respecto? Uno de los rasgos que puede caracterizar a la sociedad española y a la valenciana en particular, desde esta perspectiva del capital educativo, es el de la dualiza- ción. De un lado, se ha producido un incremento extraordinario de la matrícula universitaria y del número de titulados universitarios en las cohortes jóvenes, de manera que España supera en un punto a la media europea y de la OCDE; de otro, España y la Comunidad Valenciana tienen el triste récord de ofrecer una de las tasas más altas de fracaso educativo y de población con sólo estudios primarios. El reciente estudio publicado por la Fundación La Caixa y dirigido por Fernández Enguita8 sobre el fracaso escolar ofrece, entre otros, los siguientes datos: • Con tasas similares de escolarización a los 15 años en España y en los países de la UE, sin embargo a los 18 años España ha retrocedido muy significativa- mente, pasando del 98 al 70%. • Existe una tasa de abandono en España que es el doble a la de la Unión Europea (31% frente a 15%). 7 Véase al respecto Eurostat Yearbook 2010, en el capítulo dedicado a Condiciones de Vida. 8 Fracaso y abandono escolar en España, Fundación La Caixa, 2010.
  28. 28. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 33 • El porcentaje de población entre 20 y 24 años que ha completado al menos la segunda etapa de la educación secundaria en Europa es el 78,1% y en España del 61,1%. En cualquiera de estos indicadores, los resultados de la Comunidad Valenciana son aún peores 9. Por tanto, un reto fundamental para adentrarnos realmente por la sociedad del conocimiento se halla en una política educativa que aborde de manera decidida el fracaso y abandono escolar, desde las primeras etapas. Ésta es una cuestión de equidad pero también de eficiencia. Sociedad del riesgo: el desarrollo sostenible Ya hace años que Ulrich Beck (1992), analizando entre otros aspectos la crisis medioambiental, caracterizó a la sociedad contemporánea como sociedad del riesgo. Desde entonces, los indicadores relativos al cambio climático, la conta- minación de ríos y mares, la progresiva reducción de las energías fósiles, etc., no han hecho más que asentar la evidencia de dicho diagnóstico. Las instituciones públicas han tenido que asumir la aprobación de estrategias para el desarrollo sostenible. Así sucede con la Unión Europea (Estrategia Europea para el DesarrolloSostenible, 2006) o el estado español (LeydelaEconomíaSostenible, 2010). El desarrollo sostenible se ha convertido, a un tiempo, en un objetivo fundamental y ambiguo. El propio concepto se ha hecho multidimensional. Con él se pretende mejorar la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras, vinculando el desarrollo económico, la protección del medio ambiente y la justicia social. Una conexión que difícilmente parece viable desde una instalación en la lógica del cre- cimiento ilimitado y de la persecución del incremento constante del nivel de vida. La conciencia medioambiental es ambivalente y precaria. La creciente impor- tancia que la población otorga a los aspectos ecológicos para la calidad de vida es indudable, como puede constatarse comparando los resultados de las encuestas europeas específicas de 2004 y 2007. Según los encuestados en 2004, las cues- tiones ecológicas eran importantes para la calidad de vida para un 72%, porcen- taje que ha ascendido al 80% en 2008. Pero entre la conciencia afectiva (lo que se desea), la conciencia cognitiva (lo que se conoce) y la conciencia conativa (lo que se está dispuesto a realizar), siguen existiendo diferencias que revelan importantes contradicciones en la población. En la encuesta de 2008, se ha indagado sobre múltiples aspectos de la conciencia medioambiental. Por ejemplo, se ha preguntado sobre en qué medida los pro- blemas medioambientales tienen consecuencias directas en la vida cotidiana; asimismo se ha indagado si los encuestados han practicado comportamientos como reducir el consumo de agua, reducir el uso de productos no reciclables y utilizar menos el coche. En todos los casos, la posición de la población española es inferior a la de la media de la población europea (EU27). 9 Ver página 66.
  29. 29. 34 Gráfico 3: La conciencia medioambiental. Perspectiva comparada. Fuente: http://ec.europa.eu/news/environment/080325_1_es.htm; http://epp.eurostat.ec.europa.eu/tgm/table. do?tab=table&init=1&plugin=1&language=en&pcode=t2020_30 Estas diferencias se constatan también cuando se utiliza otro tipo de indicadores. En concreto, la Estrategia Europea 2020 da cierta importancia a la medición de las emisiones de gases de efecto invernadero: si se toma como base 100 los datos de 1991, la UE27 ofrece en 2008 el resultado de 88,7 (unidades de CO2 equivalente), mientras que para España el valor es de 142,3. La referida Estrategia 2020 se ha comprometido a reducir un 20% estas emisiones. El camino a recorrer por parte de España y de la Comunidad Valenciana es muy largo tanto en la reducción de emi-siones como en las pautas culturales medioambientales. Transformaciones culturales La investigación sobre la dimensión cultural se ha ocupado de los cambios en los valores y de las pautas seguidas en la distribución de las prácticas culturales. En este breve esquema interpretativo nos ocuparemos del cambio más relevante: que es la transición a la cibercultura y la presencia en dicho contexto de determi- nados marcos generales de interpretación del mundo que interpelan a los sujetos en tales condiciones. Una cultura científica y basada en la conectividad global La ciencia y la tecnología se han convertido en rasgos de la cultura de la moder- nidad avanzada. Como ya apuntara Veblen hace un siglo, “la ciencia da su carácter a la cultura moderna”. La cultura, por tanto, es científica. De ello se derivan consecuencias en múltiples direcciones: en cómo se organiza la vida cotidiana y los estilos de vida; en cómo nos relacionamos con el pasado (relación que ya no Comportamiento: reducir el consumo de energía España UE Los problemas medioambientales tienen consecuencias directas en la vida cotidiana Utilizar menos el coche Comportamiento: reducir productos no reciclables 50 45 40 35 30 25 20 15 10 0
  30. 30. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 35 puede basarse en la tradición) y con el mundo que nos rodea; y en qué medida los ciudadanos aprenden a enfrentar los problemas sociales con una perspectiva científica y tecnológica. Por otra parte, la revolución de las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones se basa en un nuevo lenguaje, el digital, que no anula los prece- dentes, oral y escrito, sino que los reintegra, reorganiza y potencia en el nuevo paradigma informacional-comunicacional. En tal sentido, uno de los principales factores que más alimenta la dinámica de la globalización se halla en los cam- bios en la extensión, intensidad y velocidad de los flujos de signos que crean un mundo interconectado y una metacultura (una agregación en la Internet de las más diversas formas, bienes y servicios culturales). Vamosaacercarnosaestasgrandestransformacionesmediantelautilizacióndedatos sobre el gasto en I+D y la penetración en general de las nuevas tecnologías en los dis- tintos ámbitos de la vida: en los hogares, en las empresas y en la administración. El Centro de Predicción Económica (CEPREDE) realiza informes periódicos de penetración regional de la Nueva Economía. De acuerdo con los datos que pro- porciona el último de ellos, mediante la creación de un Indicador Sintético de Penetración de la Nueva Economía, tomando como base 100 la media española, se obtienen tres grandes grupos: el primero, por encima de la media que lo lidera Madrid (valor 130); el tercero corresponde a las regiones que van más atrasadas, donde Extremadura ocupa la posición más desaventajada (valor 76); y el segundo o intermedio, cuyos valores son inferiores a 100 y dentro del cual encontramos a la Comunidad Valenciana (valor 93). Gráfico 4: Indicadores socioculturales. Perspectiva comparada. Fuente: véase http://www.ontsi.red.es/ ieurope-2010/indicator/1602#listado01 http://www.n-economia.com/pres_inf_penetracion2010/ CV España UE15 Ocupados en sectores de tecnología media-alta Empresas que usan intercambio automático de datos con clientes o proveedores Empresas que usan Internet para interactuar con autoridades públicas Empresas con acceso a banda ancha Individuos que usan frecuentemente internet Personas que utilizan ordenadores al menos una vez por semana 100 90 80 70 60 50 40 30 20 10 0
  31. 31. 36 La perspectiva comparada a nivel europeo muestra que el porcentaje de ocu- pados en sectores de alta tecnología ofrece valores superiores en la UE que en España y los de ésta superan a los de la Comunidad Valenciana, como puede cons- tatarse en el gráfico 4. En el caso del porcentaje del PIB dedicado a I+D, también España (1,35 en 2008) y la Comunidad Valenciana (1,05) va retrasada respecto a la UE27 (1,9) y ello sucede en un contexto en el que la Estrategia Europea 2020 se ha planteado la necesidad de alcanzar el 3%. En cuanto a la penetración de Internet en empresas y hogares, los datos que nos ofrece el Observatorio Nacional de las Tecnologías de la Sociedad de la Infor- mación (ONTSI) muestran que España va ligeramente retrasada en relación con la UE, excepto en un punto (empresas con acceso a banda ancha). Por tanto, en los hogares y en las empresas España y la Comunidad Valenciana10 tienen un importante reto para desarrollar una economía y una sociedad plenamente incor- poradas a las oportunidades de la sociedad digital y de la innovación. Los universos cognitivos de referencia Manuel Castells (2010) mantiene la hipótesis de que el proceso de transformación cultural en nuestro mundo contemporáneo evoluciona a través de dos grandes ejes bipolares: “la oposición entre globalización e identificación y la brecha entre individualismo y comunalismo”. Estos polos son definidos en función de las creen- cias y valores de individuos y grupos. Así la globalización conlleva la aparición de un conjunto de valores y creencias específicos que en gran medida se com- parten en todo el mundo y tiene tres grandes manifestaciones: cosmopolitismo, consumismo y multiculturalismo; por su parte, la identificación designa valores y creencias en los que se reconocen determinados grupos (bien de adscripción bien de elección); el individualismo hace referencia a creencias y valores que dan prioridad a las necesidades, deseos y proyectos de cada individuo; mientras que el comunalismo comporta la superioridad de la comunidad y su imposición como instancia de mediación con cualquier poder. La combinación de estos dos ejes produce cuatro modelos culturales básicos de la sociedad global: consumismo (representado por las marcas), individualismo en red, cosmopolitismo (ya sea político, ideológico o religioso) y multiculturalismo. La identificación de los dos ejes que efectúa Castells proporciona una herra- mienta hermenéutica poderosa, porque distingue entre un eje espacial y otro social, si bien los términos utilizados para designar los polos no son totalmente adecuados, pues el cosmopolitismo y el consumismo también son formas de identificación. Por ello, nosotros proponemos una identificación de los polos como local y mundial, de un lado, e individuo y comunidad, de otro. 10 El informe de la Fundación AUNA sobre Las Comunidades Autónomas en la Sociedad de la Infor- mación muestra la existencia de diferencias significativas entre España y la Comunidad Valen- ciana en todos los indicadores de hogares y empresas. Ver también Fundación Orange: http:// www.fundacionorange.es/areas/25_publicaciones/publi_251_8.asp.
  32. 32. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 37 Estos ejes, con sus correspondientes polos, establecen el horizonte plural donde los sujetos se ven interpelados a definir sus significados vitales y sus valores. Este planteamiento, basado en las interrelaciones y concurrencias de diversos códigos culturales, permite extraer varias conclusiones, de las cuales señalaré tres: la necesidad de la tolerancia cultural en un mundo de constante incremento de los flujos migratorios; una redefinición del sentido de pertenencia, sea ésta territorial o social, que debe permitir y fomentar la autonomía personal en todas las etapas de la vida; y la necesidad de la búsqueda de un consenso pragmático entre los diversos enclaves de significado basado en que la persistencia del bien- estar social alcanzado requiere cambios en los valores y pautas de conducta, orientadas por una nueva visión de la calidad de vida y un compromiso equitativo con las generaciones futuras. A modo de conclusión A lo largo de las páginas precedentes hemos sintetizado algunas tendencias estructurales de las sociedades contemporáneas así como las especificidades que afectan a España y la Comunidad Valenciana, especificidades que se caracte- rizan en general por desafíos de mayor magnitud (envejecimiento demográfico, flujos migratorios, estructura familiar) y una menor disposición de los recursos requeridos para afrontarlos (desarrollo del Estado de Bienestar, distribución de los capitales educativos, penetración de las tecnologías y de los equipamientos y servicios de la sociedad de la información). Hacer frente a esta situación requerirá cambios culturales y cambios políticos. Los primeros los sintetizaremos en la fórmula minimalista: menos puede ser más; a los segundos nos referiremos con la propuesta de la Democracia 4.0. ¿Y si menos pudiera ser más? Valores y calidad de vida El conocido arquitecto Mies van der Rohe acuñó la fórmula menos puede ser más que se ha convertido en emblema del movimiento minimalista, defendiendo valores de racionalidad y sobriedad: el arte debe buscar lo esencial y elemental. COSMOPOLITISMO - Globalización. - Humanidad como comu- nidad imaginada. - Nueva definición de la esfera pública. INDIVIDUALISMO CONSUMISTA - Mercado. - Cultura como mercancía. COMUNITARISMO - Nacional, religioso, estético. - Enclaves etnoculturales: derechos del grupo. LOCALISMO - Autonomía personal. - Redes. - Nueva ruralidad. - Círculos de estatus. LOCAL INDIVIDUO COMUNIDAD MARCOS GENERALES DE SIGNIFICADO MUNDIAL
  33. 33. 38 Por su parte Buckminster Fuller11, inventor de la cúpula geodésica, lo interpretó tanto en términos físicos como ecológicos y éticos al plantear a Foster cuánto pesaba un edificio suyo o dicho de otra manera cuánto material innecesario le había puesto. Se trataba de una interpelación a la responsabilidad, a la exigencia y a la racionalidad. De acuerdo con esta interrogación también podemos –debemos- plantearnos hoy nosotros ¿cuánto pesa nuestra forma de vida en el planeta? ¿En qué medida un nuevo concepto de calidad de vida debe poner límites a la búsqueda insensata del crecimiento por el crecimiento? Un nuevo modelo de producción debe ser también un nuevo modelo de con- sumo y un nuevo sistema cultural. Y para ello se requiere consenso y liderazgo. Democracia 4.0: pensando en el largo plazo Menos puede ser más es una forma radical de incorporar las oportunidades del futuro y de las generaciones venideras en nuestra forma de organización social. Ello parece especialmente imprescindible en la era de la emergencia de los pro- blemas globales, que en general son problemas de largo alcance. La sociedad del consumo conlleva una apoteosis del presentismo y la política actual suele ser cortoplacista, siguiendo una dinámica marcada por los ritmos electorales y la pura conquista y control del poder. Como dice Gil Calvo, “los acontecimientos fluyen a borbotones dislocados por las turbulencias contradic- torias, sin que nadie sepa interpretarlos proponiendo un relato estructurado con sentido significativo”. Democracia 4.0 significa el reconocimiento de la existencia de un problema polí- tico, especialmente agudo en la Comunidad Valenciana, resultante del regate en corto y la búsqueda del poder por el poder. Los problemas globales son com- plejos y de evolución incierta, requieren interdisciplinariedad, interinstitucio- nalidad. Por ello, Democracia 4.0 conlleva un pensamiento comprometido con los desafíos de las tendencias estructurales que operan en el largo plazo y de la necesidad de incorporar las capacidades de numerosos actores colectivos e indi- viduales para abordarlos y resolverlos. Democracia 4.0 asume una gobernanza basada en la participación, en el consenso y en la creación de liderazgo social desde abajo para que las mejores energías individuales y colectivas contribuyan a garantizar un modelo de bienestar para las generaciones actuales, a lo largo de toda su vida, y para las futuras. 11 Muñoz Molina, lo califica de “visionario razonable” y cuenta la anécdota de Foster, en El País, 25.09.10.
  34. 34. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 39 1c. Perspectivas de la Comunidad Valenciana Miguel Tito, Director del Área de Desarrollo de Mercados del Instituto de Biomecánica de Valencia. Introducción El curso de acontecimientos en los últimos dos años hace pensar que el modelo socio-económico seguido por los países desarrollados en general, y por la Comu- nidad Valenciana en particular, no es sostenible. Por una parte, el sistema productivo hace uso de recursos y genera residuos muy por encima de los niveles que puede absorber nuestro entorno. Y por otra, se ha comprobado que el ritmo de consumo en una nación puede estar por encima de su capacidad económica y poner en peligro la continuidad de beneficios sociales, culturales o sanitarios consolidados. En este contexto, se plantea la necesidad de reflexionar sobre las posibilidades de definir un nuevo modelo. Como punto de partida, parece razonable que nuevas formas de producir bienes, prestar servicios y, en general, generar valor para la sociedad, se apoyen en recursos y capacidades característicos de esta región. A buen seguro será necesario contar con agentes externos o con determinadas materias primas importadas, pero resulta imprescindible explotar desde el prin- cipio el potencial local. Así, al igual que un diseñador de producto debe conocer las propiedades de los materiales que utiliza o que un cocinero analiza las propiedades de sus ingredientes a la hora de definir recetas consistentes, en esta ponencia se reflexiona acerca de las principales características que definen a la Comunidad Valenciana y, contex- tualizando éstas con algunos de los fenómenos que tienen lugar en su entorno, se hará una propuesta de alto nivel para un nuevo modelo socioeconómico. Ejes de valor de la comunidad valenciana Una región como la Comunidad Valenciana constituye un sistema complejo, inte- grado por un gran número de agentes con multitud de relaciones cruzadas. Cada individuo y cada entidad posee unas características específicas y cambiantes, por lo que resulta prácticamente imposible definir la región como la simple suma de sus partes integrantes. De forma alternativa, el presente análisis se ha realizado desde una perspectiva
  35. 35. 40 global, centrándose en aquellos elementos considerados como esenciales y propios de la Comunidad Valenciana. Debemos asumir que tal vez no resulten representativos de cada individuo o entidad dentro de la región, pero, aún así, se considera que los factores escogidos cuentan con el consenso de la mayoría. Industria La Comunidad Valenciana cuenta con un tejido industrial rico y diversificado. Algunos de los sectores industriales con mayor desarrollo son los siguientes: • Productos cerámicos. • Textil y confección. • Industria de productos metálicos. • Calzado y pieles. • Madera y muebles. • Alimentación y bebidas. En general la actividad de estas industrias se orienta a la fabricación de productos de consumo, y encuentra su origen en la industrialización de actividad arte- sanal de fabricación de zapatos, alfombras, marroquinería, muebles, cerámica, juguetes, helado y turrón, etc. Como cabe suponer, la distribución geográfica de las empresas no es uniforme, sino que ha surgido de aquellos lugares donde tradicionalmente ha habido un mayor desarrollo artesanal y ha crecido potenciado por la proximidad de centros administrativos y de negocio. Así, se pueden identificar polos concentradores de distintos tipos de actividad en determinadas comarcas: • Calzado y confección en el Baix Segura y Vinalopó. • Alimentación en la Marina Alta y Baixa y la Ribera Alta y Baixa. • Textil en L'Alcoià, El Comtat, La Vall d'Albaida y La Canal de Navarrés. • Productos metálicos, calzado, madera, mueble y alimentación en L'Horta, Camp de Morvedre y Camp del Turia. • Cerámica en Plana Baixa y Alta y en L'Alcalaten. En cuanto al tamaño de las empresas, la mayoría de éstas son pequeñas o muy pequeñas. Las de menor tamaño se localizan en los subsectores de la madera y mueble, maquinaria, papel y artes gráficas, mientras que la mayor parte de las empresas de los subsectores de calzado, cerámica, juguete o química tienen más de 50 tra- bajadores. En los últimos tiempos la salud general de las empresas industriales se ha debi- litado y el pronóstico es negativo si continúa el enfoque actual. Sin embargo, la diversidad de áreas de actividad en la industria es un caldo de cultivo muy relevante para el desarrollo de conexiones cruzadas, verdadera esencia de la innovación.
  36. 36. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 41 En conclusión, la Comunidad Valenciana cuenta con una gran capacidad para la producción de bienes de consumo, con una gran flexibilidad y capacidad de adaptación a causa del pequeño tamaño de las empresas y con un alto potencial para la innovación al disponer de una diversidad de enfoques y de subsectores de actividad. Investigación, desarrollo e innovación La Comunidad Valenciana posee un amplio entramado de recursos científicos y tecnológicos dedicados al avance del conocimiento y a su aplicación a iniciativas innovadoras, centrados en campos de actividad tan diversos como los sectores industriales anteriormente descritos. Por una parte, se cuenta con REDIT, una red de 14 institutos tecnológicos que agrupan empresas de los sectores más importantes de la economía. Dichos cen- tros realizan proyectos de I+D, desarrollan nuevos productos, prestan servicios como formación, ensayos o asesoramiento tecnológico, y participan en la puesta en marcha de iniciativas empresariales innovadoras. La distribución geográfica de los institutos tecnológicos corresponde con las zonas donde predomina cada subsector, si bien su actividad tiene un alcance internacional y, en algunos casos, transversal, al estar relacionados con áreas tecnológicas o enfoques científicos de aplicación horizontal. Engeneral,elenfoquedeestoscentrosnoestáeneldesarrollodealtatecnología, sino en la puesta a punto de nuevas soluciones para la industria y la sociedad civil a través de la aplicación de las tecnologías existentes. Asimismo, existen 5 universidades públicas con sus correspondientes parques, institutos y departamentos centrados en la investigación, la generación de cono- cimiento y su transferencia. Nuevamente, el enfoque de la actividad se centra más en la aplicación de tecnología que en su desarrollo, aunque, de forma com- plementaria a la visión tecnológica, existe un creciente número de organizaciones destinadas a la transformación de ideas y recursos tecnológicos en modelos de negocio viables. Entidades como los Centros Europeos de Empresas e Innovación (CEEI), las uni- dades creadas en las distintas universidades o las entidades públicas y privadas de promoción del emprendimiento contribuyen a fomentar la innovación con orientación empresarial. Ubicación e infraestructuras La ubicación, comunicaciones y recursos de la Comunidad Valenciana la sitúan en una posición estratégica en España, Europa y el Mediterráneo. Con una población de 5.1 millones, correspondiente al 11% de la población española, el nivel de acti- vidad actual y su potencial de desarrollo es muy elevado. Los aeropuertos de Valencia y Alicante concentran el 7.3% del tráfico nacional de
  37. 37. 42 pasajeros y los puertos de la Comunidad Valenciana concentran el 30% del tráfico de mercancías de contenedores de España. Asimismo, los puertos valencianos ocupan un lugar clave en el desarrollo del transporte intermodal europeo, combinando el transporte marítimo con el ferro- viario y el de carretera. En este sentido, tanto la red ferroviaria como la de carre- teras están conectadas con puntos estratégicos en España y Europa. La próxima incorporación de una línea ferroviaria de alta velocidad potenciará todavía más las comunicaciones a nivel nacional y continental. Clima y recursos naturales El clima de la Comunidad Valenciana se caracteriza por unos inviernos suaves, gra- cias al efecto termorregulador del Mediterráneo, y veranos soleados y calurosos. La temperatura media invernal es del orden de 10ºC y de 25ºC en verano, con una media anual de 17ºC. El porcentaje de días soleados se encuentra entre el 80% y el 90%, con un total de 2.858 horas de sol en la zona sur de la Comunidad Valenciana. Las precipitaciones son reducidas, del orden de 450 mm/año, y suelen concen- trarse en los temporales de primavera y otoño. En lo que respecta a la orografía, la Comunidad Valenciana cuenta con una zona interior más montañosa y otra litoral y plana. En ambas zonas prosperan multitud de cultivos, pero destacan especialmente las huertas de hortalizas y cítricos locali- zadas cerca de la costa, tanto por su fertilidad como por su extensión. Por otra parte, el Mediterráneo es soporte de una importante actividad pesquera, tanto extractiva como de acuicultura, con especial impacto a nivel local. Indiscutiblemente, el clima mediterráneo y los recursos disponibles contribuyen al desarrollo de una parte significativa de la actividad económica valenciana, tanto con orientación al turismo y al ocio como a la propia actividad agrícola, ganadera, pesquera e industrial. Ocio, cultura y estilo de vida La dieta y el estilo de vida mediterráneos son referentes a nivel global, siendo con- siderados pautas a seguir para asegurar la calidad de vida y la salud. La esperanza de vida en la región es de las más elevadas del mundo, cifrada en 78 años para los varones y 84 para las mujeres, frente a la media europea de 71 y 79 años, y la media global de 66 y 70 años. La alimentación tradicional de esta región mantiene un saludable equilibrio nutri- cional y está basada en materias primas y productos locales. Simultáneamente, existe un movimiento renovador de la gastronomía en el que España y, en par- ticular, la Comunidad Valenciana se han convertido en referentes mundiales en innovación. Por otra parte, en la Comunidad Valenciana existe una intensa vida cultural, rela- cional y de ocio, evidenciada por el alto grado asociacionismo de la población y
  38. 38. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 43 las numerosas fiestas, celebraciones y actividad social en general. El carácter de los habitantes de la Comunidad Valenciana es abierto y hospitalario, estando acos- tumbrados a acoger personas de otros orígenes. Estos factores han conducido a que sea una fuerte receptora de visitantes, con alrededor de 5 millones en 2009, y lugar de residencia permanente de muchos ciudadanos extranjeros, con 880.000 censados en 2010. El deporte es otro campo más en el que la Comunidad Valenciana destaca espe- cialmente. En una diversidad de disciplinas, desde el deporte a motor, los deportes de agua o los de equipo al atletismo o el ciclismo, hay una gran cantidad de depor- tistas de primer nivel que representan a esta región y sus valores en ámbitos inter- nacionales. A modo de ejemplo, la lista de atletas españoles de élite de 2010 incluye a 1.475 valencianos. Características del entorno socioeconómico de la Comunidad Valenciana Al margen de los ejes de valor descritos, inherentes a la región y a sus habitantes, existen diversos fenómenos y tendencias en el entorno social y económico que condicionan el planteamiento de iniciativas estrategias. A continuación analiza- remos algunos de ellos. Envejecimiento de la población El progresivo aumento de la edad media de la población española tiene un impacto directo en dos áreas clave. Por una parte, al reducirse la población en edad laboral, disminuye la capacidad de generación de valor y de soportar el gasto de la pobla- ción no productiva. El menor número de trabajadores deberá ser compensado con un aumento de su productividad para mantener el valor absoluto generado. Por otra parte, el aumento de la población mayor implicará un creciente gasto sanitario para asegurar su calidad de vida. Este proceso de cambio demográfico puede verse acelerado por la llegada de ciudadanos de otros países europeos como Gran Bretaña, Alemania u Holanda, quienes suelen escoger España, y en particular la Comunidad Valenciana, como lugar para disfrutar su jubila- ción. Se hace necesario com- pensar el incremento del gasto sanitario de manera que resulte sostenible contar con un sis- tema sociosanitario adecuado a la nueva realidad poblacional. De forma opuesta, la inmigra- ciónrecibidaenlaúltimadécada desde países en vías de desa- rrollo ha elevado las cifras de Perspectiva futura % población Menor población cotizando Mayor gasto sanitario Edad Situación precedente Edad % población
  39. 39. 44 natalidad. Aunque este fenómeno es positivo, no evitará una carencia en la pobla- ción laboral durante casi dos décadas y, además, puede producirse una inversión si, en el contexto de crisis económica actual, una parte de esta población decide regresar a sus países de origen, como parece que está ocurriendo. Como conclusión, los cambios demográficos plantean importantes retos para el futuro, pero a la vez definen oportunidades para nuevas actividades, productos y servicios. A modo de ejemplo, la adaptación de viviendas genéricas para el uso por personas mayores, teniendo en cuenta sus necesidades particulares, puede suponer una actividad con gran futuro. Cuidado de la salud El enfoque tradicional de la salud durante muchas generaciones ha sido principal- mente paliativo, centrándose en tomar medidas ante la aparición de síntomas de enfermedades o ante el proceso natural de envejecimiento. Con la mejora de las condiciones sociales y sanitarias, se ha producido un aumento de la esperanza de vida y una incipiente toma de conciencia sobre la importancia de conservar un nivel de salud adecuado a lo largo de la vida o, dicho de una manera coloquial, poner vida en los años además de años en la vida. Sin embargo, este proceso ha sido muy gradual y menos generalizado de lo deseable. El cuidado de la salud en los países desarrollados afronta nuevos retos, originados en un estilo de vida mucho más sedentario que hace pocas décadas, una nutrición poco equilibrada, la falta de ejercicio físico, el consumo de alcohol y tabaco o el aumento de hábitos poco saludables. Como resultado, se está produ- ciendo un auge de patologías como la obesidad, la diabetes, el cáncer o las dolen- cias cardiovasculares. A modo de ejemplo, la Organización Mundial de la Salud considera la obesidad como una pandemia global, responsable de entre el 2% y el 8% del coste sanitario y de entre el 10% y el 13% de las muertes en diferentes países de Europa. Su incidencia se ha triplicado en muchos países de nuestro continente desde 1980. En resumen, en este contexto se da una demanda de información y soluciones fia- bles por parte de la población, siendo necesario diferenciar productos y servicios que realmente contribuyan a la mejora de la calidad de vida de aquellos que se aprovechen de estas circunstancias en el mercado. Enfoque hacia el valor de las cosas El contexto económico actual ha sensibilizado a una gran cantidad de personas hacia la importancia del ahorro. Como ejemplo, en el cuarto trimestre de 2009 la tasa de ahorro de los hogares españoles alcanzó el 24.7%, su nivel más alto desde que el INE elabora la serie histórica. En estas circunstancias, cada vez más familias consideran cuidadosamente sus necesidades y el tipo de productos y servicios que adquieren para satisfacerlas. En general, las personas han pasado a tomar consciencia del valor real de las cosas
  40. 40. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 45 desde varios puntos de vista, incluyendo lo que cuestan, lo que permiten hacer, lo que aportan a la vida de las personas, etc., a diferencia de tiempos no muy lejanos en los que el consumo parecía centrarse más en el valor asociado a lo que repre- senta lo que se posee. Este fenómeno se ha repetido sucesivamente en los ciclos de crecimiento y rece- sión que se han experimentado históricamente. En general, en épocas de bonanza los mercados tienden a dar por satisfechas las necesidades fundamentales y se centran en promover el consumo de productos y servicios más sofisticados, cen- trados en necesidades aspiracionales. En cambio, en épocas de cambio e incer- tidumbre, los mercados se reorientan hacia «las cosas importantes», puesto en evidencia por el auge de productos y servicios de bajo coste, centrados en el valor esencial para las personas. Consumo más responsable El reciente colapso financiero, las limitaciones en la disponibilidad de determinadas materias primas o la decreciente capacidad de nuestro ecosistema para absorber lasemisionesyresiduosdelaactividadhumanahanacercadoalasociedadlanoción de que resulta imprescindible reducir el impacto de nuestro estilo de vida actual. En esta línea, determinados grupos de personas, cada vez más numerosos, comienzan a sopesar las implicaciones de una compra más allá del pago y el dis- frute inmediato. Hay una mayor consciencia del ciclo de vida de los bienes, de la necesidad de prolongar el tiempo de uso, de la posibilidad de realizar reparaciones en lugar de nuevas compras, de la importancia del mantenimiento de aquello que se posee, y de la posibilidad de actualizar productos sin tener que sustituir la totalidad. Esta tendencia se ve potenciada por la creciente virtualización de productos rela- cionados con la información y las comunicaciones, pasando de ser bienes físicos a ser servicios prestados de forma no material. El auge de las TIC ha permitido incrementar la sostenibilidad de una gran cantidad de operaciones, sustituyendo la transferencia de átomos (materia física) por una transferencia de bits (informa- ción), como viene apuntando desde hace más de una década el Massachusetts Institute of Technology (MIT). Importancia para las personas Lo adicional Perspectiva actual y futura Lo esencial Situación precedente Lo adicional Lo esencial
  41. 41. 46 Por otra parte, con respecto a aquellos productos que deben permanecer como físicos, ya sean mobiliario, indumentaria, medios de transporte, etc., existe una mayor exigencia legal y por parte de los mercados para que su origen sea contro- lado, para que no se exploten trabajadores en países con escasa regulación, para que contaminen el mínimo en su fabricación, uso o reciclaje, por citar algunos ejemplos. En definitiva, el uso y consumo se está volviendo más responsable de forma pro- gresiva, estando dispuesta la sociedad a renunciar a determinados aspectos en favor del bien común. Necesidad de un nuevo modelo para la Comunidad Valenciana El punto de partida para definir un nuevo modelo es el hecho unánime de que la forma actual de articular economía, tecnología, sociedad y mercado no es soste- nible a largo plazo. Considerando los ejes de valor identificados y circunscribién- dolos al contexto global descrito es posible delimitar las características principales de un nuevo modelo socio-económico. Dicho modelo debería estar centrado en las personas, con una clara orientación hacia la calidad de vida. Asimismo, debería tomar distancia del empuje tecnoló- gico, basado en el uso de la tecnología como fin en sí mismo, y considerar la orien- tación de productos y servicios a las necesidades de las personas, de forma que la tecnología pase a ser un medio en lugar del fin. Por último, este nuevo modelo debe tomar en consideración las limitaciones impuestas por los sistemas económico, social y ambiental, debiendo incorporar las regulaciones necesarias para que se pueda continuar la actividad indefinidamente. Si bien estas ideas implican un cambio considerable, no suponen romper de forma radical con el modelo existente, sino más bien nuevas capas y orientaciones para convertirlo en sostenible y válido para las personas. Gasto • Frecuencia de consumo menor • Gasto reducido • Ciclos de vida más largos • Frecuencia de consumo alta • Gasto elevado • Ciclos de vida cortos Situación precedente Perspectiva actual y futura Gasto
  42. 42. Segunda Sesión Sistemas de innovación en la economía de la calidad de vida
  43. 43. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 49 Segunda Sesión Introducción_ Sistemas de innovación en la economía de la calidad de vida Justo Nieto, Presidente de la Fundación Globalidad y Microeconomía. Pocas cosas valora más el ser humano que el concepto de calidad de vida. Concepto objetivo pues incorpora todo aquello relacionado con actuaciones y atención a la pre- vención y cuidado de la salud y, al mismo tiempo, concepto subjetivo pues el bienestar se expresa y valora en relación con el entorno social y afectivo. Siempre ha sido así, por eso el desarrollo de la Sociedad ha consolidado dos características clave: la primera, que el tiempo juega a favor, descaradamente, de aumentar la factura y los recursos que exige tal calidad de vida, tanto de los ciudadanos como de los gobiernos y adminis- traciones, tanto para lo que pueden ser respuestas a actuaciones personalizadas como actuaciones y políticas colectivas y sociales. La segunda característica o constante clave es las cada vez más novedosas, complejas y exigentes formas de desplegar “las herra- mientas” del bienestar, haciendo válido el principio de innovación que dice que no hay necesidades nuevas sino nuevas maneras de satisfacerlas. Tal es así, que el abaratar el coste social de la calidad de vida, y en particular el de la salud, sigue siendo, junto a los tradicionales retos de entender cómo funciona el cuerpo y la mente humana y cómo las disfunciones pueden ser prevenidas y sanadas, priori- dades indiscutibles de las Administraciones. Este aspecto de la sabia optimización de los recursos empleados en calidad de vida es, por razones obvias, un tema de capital importancia, no sólo porque el bienestar sería capaz, por si mismo, de “engullir y digerir” todos los recursos que se le quiera asignar, lo cual resulta a todas luces esper- péntico, sino porque una parte importante de esos recursos se consumen en forma de productos, servicios y atenciones y, por tanto, son susceptibles de generar riqueza y oportunidades empresariales. Estamos hablando, desde el punto de vista económico, de un tema que por su dimen- sión es fundamental. Sólo el coste del gasto corriente de la Sanidad Pública en una Comunidad Autónoma es casi la mitad del presupuesto. La Sanidad y la calidad de vida debería ser capaz de retornar a la Sociedad una parte importante de lo que recibe de ésta y debiera retornarlo en forma de generación de
  44. 44. 50 riqueza, a través de la oferta de bienes y actividades a las que tendría acceso la Sociedad en general. Es éste, insistimos, un tema lo suficientemente estratégico para merecer una atención política preferente, primero, porque hay que tener “bajo control” el modelo que queremos conseguir, en particular el control de los recursos empleados y las pres- taciones ofrecidas. Segundo, porque puede activar un sector empresarial de actividades de servicios y de tecnología avanzada que puede generar riqueza y exportación inducidas. En este contexto, las herramientas de la Innovación se revelan muy importantes, tanto en lo relativo a propuestas de valor de nuevos productos y servicios, en la numerosa gama de posibilidades que ofrece la calidad de vida, como en todo lo concerniente a alianzas materializadas éstas en franquicias, clústers específicos, consumos colectivos, empresas mixtas, ámbitos específicos de formación, desarrollo y prospectiva, como en actuaciones segmentadas de la población personalizando y fidelizando a poblaciones específicas. Se trata, pues, de una oportunidad compleja con una potencialidad de demanda ilimi- tada, sin precedentes. Nunca hubo un punto de partida de tal know-how. Sólo haría falta un poco de ambición y lucidez.
  45. 45. Segunda Sesión Ponencias_ 2a. Conocimiento, innovación y sistemas de innovación 2b. La economía de la calidad de vida 2c. Modelo de innovación impulsado por la Asociación Cvida y el Instituto de Biomecánica de Valencia
  46. 46. I FORO SOBRE INNOVACIÓN, ECONOMÍA Y CALIDAD DE VIDA / 53 2a. Conocimiento, innovación y sistemas de innovación Ignacio Fernández de Lucio. Director del Instituto de Gestión de la Innovación y del Conocimiento (INGENIO), CSIC – UPV. Introducción En cada período histórico ha habido ciertos elementos determinantes del patrón tecnológico y organizativo de las sociedades, tanto en lo que se refiere a las prác- ticas productivas como al conjunto de las actividades sociales. Estos elementos pueden ser considerados como factores generadores de riqueza y su importancia es tal que, en función de ellos, es posible hacer una división general de la historia de la humanidad. Así, Gorey et al. (1996) describen un proceso evolutivo con tres grandes estadios, los denominados “era agrícola”, “era industrial” y “era del cono- cimiento”. Actualmente, la sociedad se encuentra en este último, en el que los factores tradicionalmente reconocidos -tierra, capital, trabajo- se muestran cada vez más insuficientes para dar cuenta de los procesos de crecimiento, mientras que el conocimiento se convierte en elemento central de la economía. La expresión “economías basadas en el conocimiento”, utilizada para dar cuenta de lo que se considera el rasgo fundamental de la sociedad actual, puede, no obs- tante, llevar erróneamente a pensar en el progreso científico como condición nece- saria y suficiente para el desarrollo económico de un territorio, olvidando el papel que desempeña la innovación y los procesos de aprendizaje social asociados a la misma. En este sentido, si algo ha demostrado la dinámica del desarrollo de los territorios en los últimos años es que el éxito de una economía depende no sólo de su excelencia científica, sino también de su capacidad para introducir nuevas com- binaciones en las actividades productivas. Por ello, quizá resulte más conveniente, tal como lo aconsejan Arocena y Sutz (2001), hablar de una “economía basada en el conocimiento, modelada por el aprendizaje y motorizada por la innovación”. El conocimiento y la innovación aparecen, por lo tanto, como dos elementos con- sustanciales al desarrollo de las sociedades modernas, por lo que su estudio y análisis ha adquirido relevancia en los últimos años. De hecho, como fruto del reno- vado interés en estos aspectos, en las últimas décadas se han desarrollado nuevos enfoques que tratan de explicar cómo ha evolucionado nuestra concepción sobre la innovación desde que Schumpeter (1939) expusiese sus ideas sobre la innova- ción y los empresarios innovadores, qué modelos explicativos se han originado

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