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Reportaje Modelo | Sexo tras las rejas
 

Reportaje Modelo | Sexo tras las rejas

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Sexo tras las rejas

Sexo tras las rejas
Autor: Gabriela Gutiérrez Medina
Fecha: Diciembre, 2010

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    Reportaje Modelo | Sexo tras las rejas Reportaje Modelo | Sexo tras las rejas Document Transcript

    • Escuela de Periodismo Carlos Septién García Maestría en Periodismo Político RVOE Acuerdo SEP 2007128 19/11/2007 Sexo tras las rejas Gran reportaje Que para obtener el grado de Maestra en Periodismo Político presenta: Gabriela Gutiérrez MedinaAsesor: Dra. Maricarmen Fernández Chapou. México, D.F. Diciembre 2010.
    • GRACIAS A mis padres. Y a todos los reporteros que ejercen el periodismo por convicción y con pasión.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 1
    • HIPÓTESIS: Desde reclusos y reclusas, miembros del cuerpo de custodios y hasta los altosfuncionarios capitalinos han creado y fomentado una industria millonaria, que giraalrededor del comercio sexual, dentro de los penales de la Ciudad de México. JUSTIFICACIÓN: Al grueso de la sociedad parece no interesarle lo que sucede dentro de los centrospenitenciarios del país. Como si el desprecio y la indiferencia formaran parte de unasentencia moral no escrita, pero aún palpable. El aislamiento y sesgo social en el que se encuentran los centros penitenciarios facilitaque la vida carcelaria y los delitos que ocurren en su interior pocas veces queden aldescubierto. Lo anterior, aunado a la política ocultista de las autoridades, ha dado pie aque los reclusorios se rijan internamente por poderes fácticos implacables que, a través delas constantes violaciones a los derechos humanos de los internos, ha propiciado que lacorrupción opere al margen de la impunidad y del enriquecimiento ilícito. La actual situación que rige en los penales, lejos de promover la reinserción social,fomenta la criminalidad de los reclusos, tanto en presidio, como una vez que alcanzan lalibertad. Es decir, cuando se señala a la cárcel como “la universidad del crimen” se debeanalizar más allá de los nexos que nacen durante el presidio entre los reclusos y queposteriormente se exteriorizan al alcanzar la liberación, a través de la conformación debandas criminales más complejas y con mayores alcances. Cuando un interno deseaverdaderamente reintegrarse a la sociedad como una persona productiva, se topa con elpanorama carcelario que se rige por la corrupción, la violencia física y psicológica,discriminación, y en donde la autoridad, lejos de ser la garante de su sanodesenvolvimiento, se vuelve en parte del problema. Para la socióloga Herlinda Enríquez Rubio Hernández, en su libro “El pluralismojurídico intracarcelario”, existen tres tipos de poder en los centros penitenciarios delDistrito Federal: el institucional y legal (a través de las normas, reglamentos y leyes); el“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 2
    • creado e impuesto por el personal de seguridad y custodia hacia los internos; y el creadoentres los propios internos. La vía institucional, encargada de garantizar el respeto a los derechos sexuales yreproductivos de los reclusos es insuficiente e ineficaz, por lo que los otros dos poderesfácticos, a través de la corrupción, se encargan de garantizar los mecanismos para que losinternos tengan acceso a una vida sexual activa. Sin embargo, de esta manera tan sólo aquellos capaces de pagar los serviciosnecesarios pueden contar con tales derechos, pues al depender de la corrupción,únicamente los internos con cierto poder adquisitivo pueden tener acceso, lo que,además, recae en un modo de discriminación. Esta situación atrae consigo otros delitos, tales como violaciones, felaciones o, bien,sexo sin las medidas de salud adecuadas para evitar el contagio de enfermedades detransmisión sexual. Exponer esta situación de manera pública podría ayudar, por un lado, a comprendermejor la vida penitenciaria y las situaciones en las que los criminales sentenciados ennuestro país viven, así como presionar a las autoridades de tomar las medidas necesariaspara la corrección de su proceder en este ámbito y buscar un más sano desenvolvimientode la reinserción social de los presos. METODOLOGÍA: Para la realización del presente trabajo periodístico se recurrió al género denominado“gran reportaje”, en su formato de “Gran Reportaje” o “Reportaje de Profundidad”. Como primer recurso, se entrevistaron a especialistas en temas de reclusorios, seobtuvieron y analizaron datos estadísticos oficiales, tanto del Gobierno del Distrito Federalcomo del Federal. Además se obtuvieron diversos testimonios por parte de internos,prostitutas (os), una custodia y visitas a reclusorios. Asimismo, se constató, de forma directa, el modus operandi de renta de cabañas y“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 3
    • habitaciones de visita íntima; contratación de servicios de prostitución, todo, bajo elamparo de las autoridades penitenciarias. Para el óptimo alcance de los objetivos del presente trabajo, el campo de investigaciónfue delimitado a las siguientes cárceles capitalinas: Reclusorio Preventivo Varonil Norte,Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, Reclusorio Preventivo Varonil Sur y Centro Femenilde Santa Martha Acatitla. ANONIMATO Sin embargo, en el caso de los testimonios, en todos los casos se solicitó protección delas fuentes, a través de la no revelación de sus nombres ni de ningún otro dato personalque pudiera conducir a su identificación. ENTREVISTAS Y TESTIMONIOS EN RECLUSORIOS (nombres ficticios): Internos: -Jaime: 45 años de edad. Ex agente federal. Sentenciado por homicidio a 45 años.Padre de una menor. Su esposa lo abandonó cuando ingresó al reclusorio. Se diceinocente. -Jenaro: 53 años de edad. Dueño de negocio de renta de mesas. Condenado a 15 añospor secuestro exprés. Se identifica como taxista. Se dice inocente. -Luis: 37 años de edad. Cabañero. Ex policía auxiliar. Sentenciado por secuestro exprésagravado. Sentenciado a 15 años. Lleva cuatro en prisión. Reconoce culpabilidad. -Lucía: 26 años de edad. Transgénero. Se dedica a la prostitución y a cortar el cabelloen presidio. Sentenciada a seis años por robo. Se reconoce culpable. -Kevin: 25 años de edad. Homosexual. Ejerce la prostitución en presidio. Se reconoceculpable. Adicto a cocaína y marihuana.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 4
    • -Manuel: 30 años de edad. Ex recluso. Ha estado en la cárcel en tres ocasiones. Lasprimeras dos por robo y la segunda por posesión ilegal de estupefacientes. Se encargabade proporcionar prostitutas del exterior a los internos de altos recursos en el ReclusorioNorte. -Gladis: preso por homicidio. Se dice inocente. Se dedica a la prostitución y a lavarropa de otros internos. -Arsenio: interno, coordina los encuentros entre las prostitutas y algunos internos. Seencuentra en la cárcel por asalto a mano armada. CUSTODIA: -Sonia: 35 años de edad. Custodia. Divorciada. Reconoce y justifica la corrupciónexistente en los reclusorios, a la cual califica de "necesaria" para el desarrollo de lasactividades en presidio. VISITA DE RECLUSOS: -Karla: 32 años de edad. Pareja sentimental de Manuel (antes mencionado). Ayudabaa éste a ingresar a mujeres con fines de prostitución. -Claudia: 28 años de edad. Visita a su esposo en presidio, desde hace tres años, conquien tiene dos hijos. Frecuenta Las Cabañas durante sus visitas. -Pamela: 26 años de edad. Colombiana. Visita a su novio en presidio desde hace año ymedio. Frecuenta las habitaciones del edificio de visita íntima, por las cuales prefierenpagar que entablar el proceso de visita íntima, de manera institucional. -Vanessa: Ingresa a los reclusorios para fines de prostitución. Tiene 33 años y doshijos. FUENTES INSTITUCIONALES Y GUBERNAMENTALES: -Dirección General de Reclusorios del DF, a través de las solicitudes de acceso a la“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 5
    • información números: 0101000123209, 0106000211509, 0101000123309,0101000140209, 0101000011009, 018000074510 y 3200000031710. -Comisión de Derechos Humanos del DF: Informe Especial sobre la situación de loscentros de reclusión del Distrito Federal. Del 1 de enero de 2003 al 31 de diciembre de2004. -Comisión Nacional de Derechos Humanos: Diagnóstico Nacional de SupervisiónPenitenciaria 2009. -Centro de Investigaciones y Docencia Económica (CIDE): Tercera EncuestaPenitenciaria 2009. FUENTES ESPECIALIZADAS: -Mtra. Norma Ramírez Alpirez: socióloga y maestra a nivel universitario en losreclusorios del DF, lo que la capacita, además de especialista en el desarrollo e interacciónsocial, como experta en el ámbito penitenciario. -Lic. Fernando Baltazar: psicólogo a cargo de posibles beneficios para los reclusos, en laDirección General de Reclusorios del DF. -Médico José: brinda atención médica y está en contacto directo con reclusos, enespecial, en enfermedades o infecciones por transmisión sexual. -David Ordaz Hernández, abogado y criminalista, especialista en Sistema PenalComparado. Catedrático del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe).“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 6
    • MARCO TEÓRICO El género de “Gran Reportaje” nace en la década de los sesenta, dentro de las basesdel Nuevo Periodismo, el cual, además de dar a conocer el resultado de una investigaciónperiodística, las herramientas narrativas empleadas echan mano de recursos literarios, porlo que a estos trabajos también se les conoce como “novelas de no ficción” Para explicar de mejor manera en qué consiste un “Gran reportaje”, empezaremos porintentar definir qué es un reportaje en sí. Gonzalo Martín Vivaldi ofrece cuatro ideas de lo que un reportaje significa orepresenta: 1. Un informe, más o menos extenso, sobre los variados problemas, temas o sucesos de actualidad. 2. Un relato periodístico esencialmente informativo, libre en cuanto al tema, objetivo en cuanto al modo y redactado preferentemente en estilo directo, en el cual se da cuenta de un hecho o suceso de interés actual o humano. 3. Una narración informativa, de vuelo más o menos literario, concebida y realizada según la personalidad del escritor-periodista. 4. Todo trabajo informativo que no sea la estricta noticia, el artículo literario o de opinión o la crónica. Para el periodista Eduardo Ulibarri, el reportaje se diferencia de la nota informativa através de las siguientes características:  La nota se basa en los acontecimientos; en el reportaje, son los personajes, las“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 7
    • ideas, incluso los lugares. En suma, su contexto.  La noticia busca informar, el reportaje pretende explicar, relacionar, interpretar, proyectar. “En sus reportajes, el periodista debe esforzarse más por abrir ventanas que por describir las vistas que impiden ver; debe buscar lo que otros han dicho, lo que ha sucedido o lo que simplemente es, y transmitirlo ordenadamente al lector”.  La noticia pretende dar cuenta únicamente de los hechos constatados, buscando la correspondencia entre éstos y el relato. El reportaje, además de lo anterior, pretende “trascender los hechos observables, sin llegar a los juicios de valor, sino a “conclusiones bien respaldadas”.  Mientras que la nota informativa puede basarse en una sola fuente para transmitir cierta información, en el reportaje, necesariamente se utilizan fuentes múltiples.  La nota exige inmediatez; lo que hoy es nuevo mañana habrá caducado. En la contraparte, el reportaje tiene un periodo de vida más largo “por su relación con el debate público o por sus nexos con los acontecimientos noticiosos que alimentan el debate”.  Finalmente y quizá una de las características que ha cobrado mayor importancia en las últimas décadas, se refiere a la capacidad y alcance expresivo. Principalmente en el ámbito del Nuevo Periodismo, se busca que el reportaje haga uso de recursos literarios, con el fin de hacer su lectura más rica y mantenga al lector involucrado con el tema. El reportaje, según Ulibarri, cuenta con “diferentes grados de profundidad… Losmedios recomendados para obtener esta información varían, pero la observacióntestimonial, la documentación, la investigación inspirada en métodos científicos y lasentrevistas son esenciales”.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 8
    • Ahora bien, en el “Gran reportaje” se suman las características periodísticas de unainvestigación y las cualidades literarias. La presentación de la historia cuenta concaracterísticas de escritura más libres y creativas. Para el periodista estadounidense Tom Wolf, en su libro “El nuevo Periodismo” indica:“Parecía primordial estar allí cuando tenían lugar las escenas dramáticas para captar eldiálogo, los gestos, las expresiones faciales, los detalles del ambiente y ofrecer unadescripción objetiva completa (con aquello) que los lectores tenían que buscar en lasnovelas o en los relatos breves: esto es, la vida subjetiva o emocional de los personajes”. Uno de los grandes debates que giran alrededor del “Gran reportaje” o el “reportajenovelado”, como también se le conoce, consiste en marcar los límites entre verdad yficción, sin que el lector resulte engañado. ¿Hasta dónde describir una escena, un gesto, un rostro sin que sea la interpretacióndel reportero quien escriba la historia y no los hechos objetivos? El periodista del “Gran reportaje”, también llamado “escritor de no ficción”, busca unaverdad más extensa que la mera recopilación de los hechos verificables; pretendetransmitir una interpretación de situaciones o sensaciones que van más allá de lo que seve, sin embargo, se debe cuidar que la frontera de la verdad no se vea rebasada por lacreatividad. Para dar a conocer esta verdad “no verificable”, el reportero puede echar mano dealgunos recursos literarios como los personajes compuestos, con los cuales lascaracterísticas o vivencias de diferentes personas pueden quedar plasmadas en un solopersonaje, con la finalidad de “comprimir la evidencia documentada de una variedad defuentes”. Adicional a esto, Tom Wolfe identifica cuatro mecanismos narrativos para el granreportaje: a) La representación de sucesos en escenas dramáticas, en lugar del resumen histórico de los hechos.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 9
    • b) Un registro completo del diálogo, en lugar de las citas ocasionales. c) Registro del detalle de estatus, a través del cual la gente experimenta su posición en el mundo. d) El empleo de puntos de vista en formas complejas e inventivas, para representar los hchos. e) Monólogo interior o la presentación de lo que pinesa o siente cada personaje. f) La proyección de una imagen de rasgos de carácter y anécdotas extraídas de una serie de fuentes en un solo bosquejo. Retos del periodismo No sería posible hablar de retos globales del periodismo, pues el contexto inmediatode cada país, incluso, de cada ciudad, los altera y adapta a las necesidades que cada regiónrequiere para sus distintas realidades. En México, como en muchos otros países, uno de los principales obstáculos radica enla falta de apoyo, por parte de las empresas mediáticas, a las investigaciones periodísticasde fondo. Ya que un reportaje podría contraer meses de dedicación a un solo tema, losreporteros, por lo general, tienen a su cargo más de una fuente, diversas asignaciones a lolargo del día y, además, “temas especiales”, sin que estos comprometan el cumplimientode la agenda. El periodista español Miguel Ángel Bastenier, profesor de la escuela de Periodismo delperiódico El País, aseguró el pasado mes de marzo, durante la presentación de su libro“Cómo se escribe un periódico. El chip colonial y los diarios en América Latina” que losperiódicos desaparecerían antes del año 2040. Pero que, sin embargo, la única forma decontrarrestar esta tendencia es a través de “marcar agenda”. Algo que para los medios decomunicación implicaría una inversión, que muy pocos, o quizá ninguno estaría dispuestoa absorber, sobre todo, teniendo de frente la carretera por la voracidad informativa en“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 10
    • Internet. Un reto importante en el que se ha venido avanzando en los últimos años, pero en loque aún falta por hacer, es la normatividad y protección jurídica tanto a los periodistascomo a garantizar el acceso a la información. Por un lado, México es el país en el que más reporteros son asesinados, por causasinherentes a su profesión, principalmente al investigar temas relacionados con los cártelesdel narcotráfico, lo que exhibe la falta de capacidad de las autoridades para garantizar elejercicio de la profesión. Por el lado del acceso a la información existe la Ley Federal de Transparencia y Accesoa Información Pública Gubernamental, así como leyes locales por entidad. El DF, por su parte, cuenta con la Ley Transparencia y Acceso a la Información Públicadel DF. Sin embargo, tanto a nivel federal como local, las personas a cargo de las oficinasde Acceso a la Información de cada dependencia cuenta con algunas artimañas para daren partes y de forma tardía la información que se les requiere, por lo que se necesitanleyes más claras y estrictas, encargadas de garantizar que todo ciudadano, no sóloreporteros, tengan acceso a información pública. Así como de castigar más severamente laobstaculización al acceso a la información. Por ejemplo, para la realización de este reportaje, la Secretaria de Gobierno del DFentregó en todas sus respuestas información parcial, en una ocasión, incluso, ante lamisma pregunta respondió dos cosas distintas. En otro caso me pidió que me presentaraen sus oficinas para hacerme entrega de la información solicitada en un cd, acudí como sehabía acordado, sólo para recibir un archivo de Excell que pesaba 165 kb, el cual pudohaber sido enviado fácilmente por correo electrónico o infomex. En ese momento, eltitular de la oficina dijo que Infomex no le permitía enviar archivos de este tipo. En la subsecuente respuesta también se me solicitó presentarme en la oficina deacceso a la información pública para entregarme dos cds con la respuesta. Pedí que se measegurara que en este caso las características de los archivos justificaran esta vía de“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 11
    • entrega, a lo que respondieron que sí. Después de recogerlos, se me dijo que faltaba un cdmás. Este tipo de procederes, que en apariencia pudiera pasar por inocentes, dejan de serlocuando se convierten en una práctica reiterada. En alguna ocasión, una conocida que laboraba en la Oficina de Información Pública dela Secretaría de Economía del DF, me platicó cómo este tipo de artimañas forman partedel entrenamiento básico para trabajar en dichas áreas. Y me aseguró que iba más allá delalcance del personal operativo, pues se trataba de instrucciones estrictas y específicas desus mandos superiores.El tema en los medios de comunicación - A mediados de abril de este año, diversos medios de comunicación dieron a conocer la información de que tres reclusas de Santa Martha Acatitla denunciaban haber sido obligadas a prostituirse en los penales varoniles. La información fue dada a conocer por la propia Comisión de Derechos Humanos del DF1. - En mayo de 2006, El Universal dio cuenta de una red de prostitución que se encargaba de ingresar a jóvenes mujeres, algunas menores de edad incluso, a los penales varoniles. En este caso, la información provino, de nueva cuenta de una funcionaria de la CDH-DF, Patricia Colchero, y de una investigadora en temas penitenciarios, Elena Azaola.2 - En el pasado mes de abril, la CDH-DF dio a conocer el caso de tres internas de Santa Martha Acatitla que habían denunciado haber sido obligadas a prostituirse en los túneles de los Reclusorios Oriente y Norte de esta capital, por custodios. Desde esa fecha, se han presentado varias notas al respecto, sin embargo, todas ellas han sido en base a informes institucionales por parte de la CDH-DF y el Tribunal1 http://www.eluniversal.com.mx/ciudad/101216.html2 http://www.eluniversal.com.mx/nacion/138894.html“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 12
    • Superior de Justicia del DF y poco, o prácticamente nada, proviene de los internos e internas de las cárceles. - En mayo de este año, el ombudsman capitalino, Luis González Placencia declaró que los penales del DF se encontraban en estado de ingobernabildiad. 3 - En julio de este año, la Secretaría de Gobierno del DF, dio a conocer que se prevee la demolición de la Penitenciaria Varonil y que en su lugar se construirá un penal nuevo y moderno. Asimismo, que dos anexos del Reclusorio Varonil Preventivo Norte, con capacidad para 750 reclusos, serán construidos.4 - La última nota dada a conocer a este respecto, al cierre e impresión de la presente tesis, fue dada a conocer el pasado 10 de septiembre, en el que se informaba que los magistrados del Tribunal Superior de Justicia del DF rechazarían la recomendación 4/2010, emitida por la CDH-DF, en referencia a las irregularidades encontradas en la investigación de los casos de prostitución por parte de las reclusas de Santa Martha en los penales varoniles de esta ciudad.3 http://eleconomista.com.mx/distrito-federal/2010/05/10/carceles-df-son-ingobernables-cdhdf4 http://www.eluniversal.com.mx/notas/694424.html“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 13
    • ANTECEDENTES Y CONTEXTO El sistema penitenciario en la Ciudad de México data de la época colonial. Su primerantecedente se encuentra plasmado en la Ley de Indias. Aunque la información estadística de entonces es prácticamente nula, historiadorescoinciden en que la cárcel entonces se trataba de una medida preventiva, es decir, que elobjetivo principal del presidio no era el castigo, sino evitar que continuaran provocandoun daño a la sociedad. Al nacer el México independiente se comienza a gestar un diseño mejor definido de loque sería hoy el sistema penitenciario. En 1954 se construyó la primera cárcel de mujeres. Actualmente, los 10 centros penitenciarios del Distrito Federal cuentan con unpresupuesto anual de un millón 450 mil pesos y albergan alrededor de 41 mil reclusos,que cometieron uno o más delitos, tanto del fuero común como del federal. La población penitenciaria ha estado en constante crecimiento desde el inicio delsistema penitenciario, lo que ha originado graves problemas de sobrepoblación. Con una capacidad instalada para 19 mil 88 internos, las cárceles del DF son las mássobrepobladas del país –seguidas del Estado de México-, al encontrarse al 216.7% de sucapacidad, de acuerdo con información estadística de la Secretaría de Seguridad Públicafederal, de 2010. Con base en dicha información, en la siguiente tabla se muestra el comportamientopoblacional de los distintos centros penitenciarios, en los últimos 10 años: Santa AÑ Tepepa CEVAREP CERESOV CEPV RPV TOTA CEPVO Martha RPVN RPVO PENI O n SI A N S L Femenil 200 0 297 240 146 1 8,049 8,143 1,38 4,92 24,28“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 14
    • 7 1 0200 1,22 4,57 24,43 1 286 244 232 1 1 8,240 8,432 8 2 2200 1,01 4,49 23,00 2 288 236 437 1 1 7,381 7,944 1 0 9200 1,29 4,63 26,51 3 377 240 1,771 1 7 3 8,625 8,148 0 3 0200 1,80 6,56 30,44 4 240 277 1,992 2 16 1,329 9,009 8,745 5 6 4200 1,87 6,42 33,01 5 294 339 2,592 243 292 1,379 9,621 9,534 8 8 9200 10,16 10,20 1,86 6,32 34,15 6 202 383 2,505 281 299 1,519 6 9 0 3 2200 10,71 10,64 2,22 6,27 35,77 7 202 384 2,634 285 310 1,704 4 8 3 9 0200 11,85 11,96 2,37 7,01 38,97 8 185 380 2,612 269 347 1,876 5 6 0 8 4200 12,50 12,50 2,35 7,96 41,35 9 241 350 2,618 408 369 2,034 8 3 7 9 7 Fuente: Secretaría de Seguridad Pública federal Tepepan Centro Femenil de Readaptación Social CEVAREPSI Centro Varonil de Rehabilitación Psicosocial“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 15
    • CERESOVA Centro Varonil Santa Martha Acatitla CEPVN Centro de Ejecución de Sanciones Penales Varonil Norte CEPVO Centro de Ejecución de Sanciones Penales Varonil Oriente Sta. Martha Centro Femenil Santa Martha Acatitla RPVN Reclusorio Preventivo Varonil Norte RPVO Reclusorio Preventivo Varonil Oriente RPVS Reclusorio Preventivo Varonil Sur PENI Penitenciaria En la siguiente gráfica se puede ver el nivel de crecimiento exponencial en cuanto a lapoblación penitenciaria, por centro de internamiento: 45,000 40,000 RPVS 35,000 PENI 30,000 RPVO 25,000 RPVN 20,000 Santa Martha Femenil 15,000 CEPVO 10,000 CERESOVA 5,000 CEVAREPSI - Tepepan 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 El nivel de sobrepoblación que se encuentran en cada uno de los 10 centrospenitenciarios del Distrito Federal es como a continuación se indica en las tablas:“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 16
    • Porcentaj Porcentaj Porcentaj Capacida e CEVAREP Capacida e Capacida eTepepan CERESOVA d sobrepob SI d sobrepob d sobrepob l. l. l.231 282 -18.1% 367 203 80.8% 2,191 1,068 105.1% Porcentaj Porcentaj Porcentaj Capacida e Capacida e Santa Martha Capacida e CEPVN CEPVO d sobrepob d sobrepob Femenil d sobrepob l. l. l.400 2,463 -83.8% 485 320 51.6% 1,727 234 638.0% Porcentaj Porcentaj Porcentaj Capacida e Capacida e PENITENCIARI Capacida e RPVN RPVO d sobrepob d sobrepob A d sobrepob l. l. l.12,191 5,631 116.5% 12,449 3,500 255.7% 2,344 1,851 26.6% Porcentaj Porcentaj Capacida Capacida e Población e RPVS d d sobrepob total sobrepob instalada l. l.7,978 3,536 125.6% 41,357 19,088 116.7% Fuente: Secretaría de Seguridad Publica federal“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 17
    • De acuerdo con La Tercera Encuesta Penitenciaria 2009, realizada por el Centro deInvestigación y Docencia Económica (CIDE), tanto en las cárceles del Distrito Federal comoen las del Estado de México, existe “un deterioro sostenido”. Y abunda en los aspectos: “La provisión de servicios materiales (agua, comida, ropa),así como el hacinamiento y el deterioro de los espacios, entre otras cosas, hanempeorado”. En el mismo análisis, se subraya el alto grado de indefensión de los reclusos, al indicarque “sólo los pobres y los marginados” se encuentran encerrados. Asimismo, resalta:“Tres de cada cuatro internos fueron defendidos por abogados de oficio. De ellos, dos decada tres dijeron que sus abogados no les explicaron lo qué ocurría durante el proceso yque no ofrecieron ninguna prueba para defenderlos. Es probable que un buen número deinternos sean inocentes o hubieran podido obtener su libertad de haber contado con unadefensa apropiada”. 40% de los internos se encuen-tran presos por delitos cuyo monto del daño es menor a 10 mil pesos.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 18
    • Algunos datos relevantes proporcionados por la encuesta del CIDE 40% de los internos tiene entre 18 y 30 años. 71% de los internos varones y 86% de las mujeres internas son padres de familia. 25% de las mujeres internas y 3% de los varones tienen a su pareja en prisión. 38% de los internos dejaron de vivir con su madre y 42% con su padre antes de cumplir 18 años. 11% nunca conocieron o vivieron con su padre. 28% de los internos se fueron de su casa alguna vez antes de cumplir 15 años. De ellos, 41% tenía entre 6 y 12 años. 50% de quienes abandonaron sus casas alguna vez antes de los 15 años lo hicieron por problemas o por violencia en la familia. 41% de los internos dijeron que sus padres consumían alcohol frecuentemente durante su infancia y 6% drogas. 25% de los internos dijeron haber tenido algún familiar en prisión. 21% de los internos nunca fueron a la escuela o no alcanzaron a completar la primaria. 61% de los internos comenzaron a trabajar a los 15 años o antes; de estos, 32% lo hicieron a los 12 años o antes. 12% de los internos prestaron sus servicios en la policía o las fuerzas armadas.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 19
    • BIENVENIDO A LAS CABAÑAS RESORTLa cárcel representa, más allá de la pérdida de la libertad, uno de los peores temores delhombre: el de ser olvidados. Como si se tratara de una muerte catatónica, pero con ojos y oídos, los presos venpasar los días como si fuera su propio sepelio, con la agonía de irse despidiendo de cadarastro de humanidad proveniente del exterior. “Estamos muertos”, con esas dos palabras definen para Jaime su situación y la de suscompañeros. Acusado de homicidio, el ex agente federal vio marcharse a su esposa porúltima vez en un día de visita hace tres años (ha purgado cinco). Hace un año que su exmujer ya ni siquiera le comunica a su hija, de siete años, por teléfono. Jaime viste una playera que de nueva pudo haber sido color beige, pero hoy se mira yagrisácea, con un sinfín de hoyos y remendos, como si antes de estar en el ReclusorioPreventivo Oriente del DF hubiera pasado por una balacera. Los pantalones son de colorcafé; encuentran la combinación en lo agujereado. “Muy pocos tienen la suerte de ver qué va a pasar cuando mueren. A nosotros no nospueden platicar ya nada; el día que entramos comenzamos a saberlo”, agrega, sin advertirque sus manos no dejan de jugar con una servilleta de papel partida en dos, prácticahabitual en la cárcel, para hacerlas rendir. “Al principio vienen todos, como a darte el pésame por tu propia muerte. Todos tedicen que lo que se te ofrezca… Hoy sólo viene a verme mi madre, pero con sus 87 añosencima, cada vez viene menos. Hace dos meses que no la veo. Mejor, sólo viene a sufrir”,concluye Jaime. A la conversación con Jaime, la interrumpe un nuevo interno que, curioso por la visitaque no va a visitar a nadie en particular, llega, osco, toma una silla y hace su propiapresentación: “Sólo los culpables y los pendejos están aquí. A mi me trajeron porsecuestro, robo, tentativa de homicidio y de otras muchas que no me pudieron“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 20
    • comprobar, pero de pendejo nada”, concluye al tiempo que con un ademán ordena que selleven los platos de unicel y ordena con la mano, a los tres que lo acompañen, que tomenasiento. Es martes, primer día de visita de la semana en los reclusorios del Distrito Federal.Afuera hace un sol espléndido, aunque inmisericorde con los visitantes, mujeres en sumayoría, que se afilan desde las cinco de la mañana para lograr ser las primeras en entrarcuando las puertas se abren a las 10 de la mañana. Aunque las que pueden –las menos- sedan el lujo de llegar pasadas las nueve de la mañana y pagarle 10 pesos a un“apartalugares”, para entonces meterse a la fila. Lo que frecuentemente provocaconflictos con los que se formaron desde temprano. Es invierno, pero no importa si fuese primavera o verano, los túneles por los que hayque transitar para llegar a la explanada del presidio, para recordarles a los muertos quetodavía hay algunos vivos que los recuerdan, son helados. Pasillos largos y angostos con lapintura carcomida por el tiempo y la humedad, y con, al menos, tres puntos de revisión;tres oportunidades para que los custodios extorsionen a las visitas a la menorprovocación. Por reglamento se sabe que las visitas no pueden vestir los colores negro (por ser el delos custodios); café, en ninguna de sus tonalidades (por ser el de los internos procesados);ni azul (por ser el tono de los internos de recién ingreso). Pero de ahí, visita a visita, uno seva encontrando con que tampoco se pueden vestir blusas o camisas sin mangas; zapatoscon ningún tipo de tacón; cinturones o listones; ropa ajustada ni deportiva; pantalonespescadores o faldas (por ser prendas provocativas) y una lista que se incrementa, a juiciode cada custodio, con cada asistencia a estos lugares. Pero aún si se desconoce o se decide ignorar el reglamento, no todo está perdido. Hayvarias formas de ingresar a los reclusorios de cualquier forma. Basta con desembolsarcinco pesos en cada puesto de revisión o bien rentar ropa o zapatos por 15 pesos, en los“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 21
    • puestos encargados de ello en el exterior. Durante los días de “sepelio”, es decir, los de visita5, el cielo sobre las explanadas delos reclusorios se ve amenazado, invadido por la verbena penitenciaria. Decenas de lonasy carpas de plástico son instaladas para ofrecer bajo su sombra desde quesadillas hastasopas Maruchan; rentar mesas para los comensales; y vender artesanías hechas por lospropios internos. Para los niños que acuden a los centros y evitar con ello que el rostro de sus padres sedesdibuje de su memoria hay ofertas especiales. Están los puestos con pequeñoscaballetes de pintura con Pinochos o Princesas dibujadas, listos para ser coloreados,brincolines para jugar y shows de payasos para divertirse. Es como si los reclusorios sedisfrazaran durante estos días de libertad, para que los que los visitan no sientan el mismoencierro. Pero de entre todos los comercios que existen en estos lugares, los más redituables yde mayor expansión son Las Cabañas. “Con todo respeto. Una cabaña. Pásele”, hace el llamado una voz que recuerda a lostianguis ambulantes. Se trata de hileras de improvisadas tiendas de campaña, hechas concobijas gruesas, cuyo espacio en el interior no superan los dos metros y medio cuadrados,suficientes para un colchón matrimonial y un angosto pasillo. Lo que separa a una de otras, es decir, las paredes, son los propios cobertores, acuadros, con estampados. Sólo unos milímetros de grosor, al igual que el techo. En suinterior oscuro, tanto en el Reclusorio Norte como en el Oriente, cuentan únicamente conuna colchoneta o un colchón, de tamaño matrimonial, cubierto por sábanas y una cobija.Mientras que en el Sur, “el de los fresas”, como es conocido por los propios internos, lamayoría de estos espacios también tienen televisión de 20” y dvd. Al lado del puesto de renta de mesas o del de las quesadillas. O a escaso metro y5 Martes, jueves, sábado y domingo. Horario: 10-17 horas.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 22
    • medio de donde se improvisa con plásticos las capillas donde los propios internos oficianmisa. Entre las comidas familiares y los brincolines, como salpicadas por las explanadas, encualquier parte, se encuentran las cabañas. Las personas a su alrededor: niños, mujeres,ancianos, ya ni siquiera notan cómo las parejas aparecen y desaparecen entre las cobijastomadas de la mano. Ya no les intriga ni preguntan nada. Las cabañas son un concurrido atajo por el que los internos, que no desean transitar ellargo camino de la burocracia para conseguir la visita íntima, pueden sostener relacionessexuales. Aquí no se requieren los servicios de una trabajadora social que otorgue el vistobueno; lo mismo pasan las esposas, las amantes, las novias y las amigas. Nadie les pediráanálisis clínicos ni pruebas de concubinato, mucho menos monogamia. El único requisitoserán los 30 ó 40 pesos por hora, en el Norte y el Oriente; 50 pesos en el Sur. O bien, de100 a 200 pesos por todo el día. Luis ha sido cabañero desde que ingresó a la cárcel hace cinco años, un negocio que leha permitido continuar siendo el “macho alfa” –como él mismo se define- de su casa,descripción que, evidentemente, llena de orgullo, pues no se cansa de repetir el términouna y otra vez. “De aquí sale para mantener a mi esposa y a mi hija (de 15 años de edad)”, asegura. “Ygano más que como policía”, concluye el ex miembro del cuerpo de la Policía Auxiliar delDistrito Federal y quien fue condenado por secuestro, en la modalidad exprés. “Además,aquí me respetan más que afuera”, agrega. De acuerdo con datos proporcionados por Luis, quien además representa a otroscabañeros, por cada 10 cabañas se obtienen mínimo mil pesos al día, “de ahí le doy 100pesos al custodio y 100 pesos a mi chalán. Tú dime si no sale”, explica. “Una vez uncustodio me retó, cuando le estaba pidiendo que me hiciera una rebaja en la cuota,porque ese día había estado muy flojo: ‘Si no te sale, véndelas’. Tenía razón, en todo eltiempo que he estado aquí sólo esa vez, que estaba lloviendo y vino muy poca gente, tuve“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 23
    • que poner de mi bolsa para las cuotas. De ahí en fuera, siempre ha sido ganancia”. Cada uno de estos microempresarios tiene bajo su régimen de 10 a 40 cabañas,aunque el número total de estos cuartos de paso varía de un penal a otro, tanto en elReclusorio Oriente como en el Norte hay alrededor de 100 en cada uno, mientras que enel Sur una cincuentena. El servicio que ofrecen, además del espacio destinado a sostenerrelaciones sexuales, consiste en proporcionar al inquilino todo lo necesario para suestancia cómoda, desde llevarle alimentos, condones, refrescos y, hasta hace poco, el de“guardería”, para cuidar a los hijos de la pareja, mientras ésta tenía relaciones. Sin embargo, a partir de la violación de un niño en el Reclusorio Norte, bajo el cuidadode un encargado de cabañas, se ha solicitado a las personas que ofrecen este servicio yano cuidar más a menores. No obstante, el servicio de “guardería” se sigue ofreciendo a losusuarios de las cabañas, aunque, coinciden dependientes, ya sólo es en caso de que seconozca a la pareja, para evitar conflictos. “La concesión” para establecer cualquier tipo de comercio en los reclusorios esconcedida o rechazada por las autoridades del mismo. “Depende el espacio y el tipo denegocio”, explica Jenaro, quien es dueño de unas 15 mesas, mismas que se rentan a losvisitantes, ya sea para pasar el tiempo conversando, con juegos de mesas o comiendo, enel Reclusorio Oriente, con un costo de 30 pesos por todo el día. “Son 25 mil pesos por un changarrito como ése”, apunta Jenaro, mientras señala a unpequeño puesto equipado por un carrito con sopas Maruchan. “Hasta uno como el mío -con lugar para 15 mesas de plástico en un espacio aproximado de cuatro por siete metros-, que me costó 65 mil pesos”. Las cabañas, tanto en el Reclusorio Oriente como en el Norte, en su mayoría sonoscuras, a diferencia de las del Reclusorio Sur, donde la luz se cuela o traspasa las cobijas.Adentro de ellas no se percibe un aroma distinto al del propio encierro, por lo que losregenteadores de este negocio se precian de mantener la limpieza en su servicio.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 24
    • Sin embargo, los ruidos de los vecinos atraviesan sin problema las paredes de tela, queen ocasiones también se mueven con el vaivén de éstos. Conversaciones, peleas, quejidos y gritos desarrollan gran parte del ambiente auditivo.Aunque, de vez en vez, también se pueden escuchar voces de niños, cuyos padresprefieren pagar por brindar algo de privacidad a sus visitas que los visitan y fingir, poralgunas horas, que no están en un día de campo, en una comida familiar, en cualquierlado, menos en la cárcel. Quién entra, quién sale, a qué dormitorio pertenecen, todo queda registrado en unabitácora, que además de ayudar a los “recluempresarios” a llevar control sobre su negocio,también les da certidumbre en caso de que “algún accidente pase”, explica Luis. “Cuando recién llegué mataron a una señora en una cabaña. Dicen que ella veníadispuesta a abandonar a su marido, pero que él le pidió que estuvieran juntos por últimavez. Dejaron encargada a su hija con los que cuidaban las cabañas (práctica que hastaentonces resultaba usual). Al rato salió el chavo solo y le dijo al que le rentó ‘ahí teencargo, está dormida’. Al poco rato, la menor pidió ver a su mamá. Los encargados la dejaron pasar a lacabaña, donde encontró sólo el cuerpo sin vida. Aún confundida, la pequeña salió delcuartucho y dijo a los que antes la habían dejado pasar: “Mi mamá no despierta”. Los cabañeros dieron aviso y miembros de seguridad comenzaron a buscar al culpable.Pero nadie parecía tener idea o recordar siquiera de quién se trataba. Para los cabañerosera sólo uno más, vestido de beige. Ese día, las autoridades del reclusorio desalojaron antes de tiempo a las visitas, paraentonces conocer la identidad de la mujer que ese día había acudido a despedirse de su expareja, sin saber que también se despediría de la vida. Para la noche, los custodios habíandado con el homicida. El hombre confesó su crimen, pero al cabañero del lugar dondehabía tenido lugar el asesinato le quitaron la concesión. Desde entonces, los cabañeros seaseguran de tener registrado a quién entra y quién sale.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 25
    • Mujeres, en su mayoría, son las acompañantes de los asiduos clientes de este negocio.Para los homosexuales, existen cabañas especiales, separadas y más caras que las queestán a disposición de las parejas heterosexuales. “A los homosexuales algunos de nosotros les tenemos su propia cabaña para que noensucien las otras. Pero hay compañeros que ni los reciben”, advierte Luis. Las cabañas para homosexuales no gozan del mismo servicio ni de la misma calidadque las que se destinan a parejas heterosexuales. Mientras que para los segundos, lassábanas son cambiadas cada vez que una pareja desocupa una cabaña, la de los gays duratoda una jornada con la misma ropa, explican cabañeros. Además, los homosexuales que deseen ocupar una cabaña, pagan el doble de la tarifahabitual: “Si a una pareja de hombre y mujer les cobramos 30 pesos. A ellos (los gays) lescobramos 60… Digamos que es un cobro adicional por lavandería”, apunta Pepe, quienadministra para otro interno 20 cabañas en el Reclusorio Norte. “Yo no estoy peleado con el dinero, por eso los recibo. Pero de que son sucios, sonrepuercos. Sus olores son diferentes y siempre dejan manchado”, concluye el cabañero. EL EDIFICIO PARA LA VISITA ÍNTIMA TAMBIÉN SE RENTA Las cabañas no son la única opción adicional con la que cuentan los reclusos, parasostener relaciones sexuales. Destinadas a los internos que cuentan con mayor poderadquisitivo, algunas habitaciones de los edificios destinados a la visita íntima también sonacondicionadas y utilizadas para recibir a los internos y sus parejas, pero fuera delprocedimiento institucional y a cambio de una renta. Por 500 pesos la hora “más lo que se le quiera poner”, señala Rubén, ex encargado delos cuartos en uno de los reclusorios de la capital. “Si la quieres con televisión, dvd,estéreo o hasta con espejos en los techos, todo tiene un costo extra. Pero eso sí, al clientelo que pida”, concluye.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 26
    • Custodiados por una legión de gatos, los edificios destinados para la visita íntima en elReclusorio Preventivo Varonil Sur se encuentran en tan malas condiciones como si setratasen de las propias celdas. Con la pintura manchada, corroyéndose, las habitacionesen las que apenas cabe una cama matrimonial con un mueble que funge de cómoda,encierran un aroma pestilente de encierro, de ventanas pintadas para ahorrarse lascortinas, es como si estas habitaciones, que emulan a los hoteles de paso de la peorcalaña, también estuvieran cumpliendo la misma condena que la de sus usuarios. En estos lugares, como en algunos dormitorios de las cárceles, las visitas pueden pasarla noche, pagando una tarifa adicional de dos mil pesos. Para ello tienen que ingresar elsábado y salir el domingo, ambos son días de visita, por lo que el trámite que se hace conlos pases de visita es guardarlos por la noche, como si la visitante hubiera dejado la cárcely al día siguiente sale con uno nuevo, como si nada. “Los dos mil pesos, mil 500 se le dan al jefe de custodios y él se encarga de repartir aquien haya que darle”, explica Rubén. El punto estratégico aquí es que las personas entrany salen en días de visita, es decir, de sábado para domingo, por lo que la maniobra alcanzaal área en que los pases o identificaciones son depositadas para ingresar al reclusorio,pues de otra forma. Pamela, colombiana al igual que su marido, espera que en esta ocasión sí encuentrelas suficientes “irregularidades” a su proceso para devolver la libertad a Carlos,sentenciado por narcotráfico. Mientras tanto ella, a sus 26 años de edad, se arregla comopocas visitantes. Con tacones de punta disimula su 1.60 metros de altura que siempre leha parecido tan despreciable. Usa sus joyas, también ropa entallada, que acentúa sucuerpo curvilíneo y delgado, ingresa con al menos ocho artículos prohibidos, de acuerdocon el reglamento de reclusorios.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 27
    • A diferencia de la mayoría de las mujeres que asisten como visita, Pamela sabe queella es intocable, que podría pasear desnuda y nadie, ni los custodios ni los internos,voltearían siquiera a mirarla. Carlos es de cuidado. Artículos que las visitas tienen prohibido Si bien en el exterior la diferencia entre las distintas portar o introducir:clases sociales es evidente, en presidio se siente, huele ytranspira a distancia. Pamela jamás ha tenido que pisar una  Prendas de colores negro, blanco y todascabaña para conseguir algo de intimidad. Carlos paga los las tonalidades del500 pesos por hora o los dos mil por la noche, para que su café, los cuales sonpareja y él pasen la noche juntos. portados por los reclusos. Algunos de estos cuartos se encuentran cubiertos, de  Usar ropa deportiva.piso a techo y paredes, por madera. Lámparas empotradas  Llevar cinturón.en paredes, pantallas, equipos de sonido y dvds. Otras, las  Bolsas de mano.  Zapatillas.menos agraciadas tienen una televisión pequeña y plásticos  Gorras o ropa conen las ventanas, en lugar de cortinas. cachuchas. Sin embargo, pese a los mayores esfuerzos para lograr  Escotes o ropa provocativa.que estos espacios se encuentren lo mejor arreglados  Y lentes de sol, entreposible, no dejan de asemejarse a hoteles de paso de la peor otras cosas.categoría, que encierran humedad, dotados de un ambientedesolador. Las habitaciones cuentan apenas con una cama matrimonial y un baño; el resto de losmuebles y los ornamentos corren por cuenta de los usuarios. Por ello, de las habitacionesque existen para renta, una parte de ellos tienen usuarios fijos. Es decir, dos parejas, o en ocasiones tres, son las responsables y usuarias de una de lashabitaciones. Se turnan los días para utilizarlas, se encargan de su limpieza y de losartículos básicos que deben estar en ellas, tales como papel higiénico, toallas, cortinas,jabón, entre otros. Aunque en realidad son los “monstruos”, los sirvientes de los presos, quienes se“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 28
    • encargan de tener listas y limpias estas habitaciones. Para entrar al edificio de visita íntima del Reclusorio Varonil Sur, a la zona de lashabitaciones que se rentan por mes, hay que pasar por un custodio, que sabeexactamente quién está al corriente en sus rentas y si pueden pasar o no. En otro de los reclusorios capitalinos, para ingresar a los cuartos de paso, hay quebajar a un sótano, custodiado por dos presos, encargados de cobrar la tarifa por hora a lasparejas que utilicen sus servicios, así como de proporcionarles, a cambio de un pago,cualquier cosa que ésta necesite, tales como películas, botanas, agua, condones o lo queles haga falta.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 29
    • LA PROSTITUCIÓN El sexo, al igual que la droga y todo tipo de prebendas, es sólo otra moneda de cambioen las cárceles del Distrito Federal. Se paga con él y por él. Mujeres y homosexuales, en su mayoría, venden breves encuentros sexuales en loscentros penitenciarios. Ya sea en los largos túneles que conducen a los juzgados, o en lasexplanadas de los centros penitenciarios, durante los días de visita. O por encargo, lasprostitutas de lujo, quienes son solicitadas a través de un catálogo o traídas desde lostable dance más exclusivos del DF. Todo tiene lugar en las cárceles, bajo el amparo decustodios, funcionarios penitenciarios y el atestiguamiento de los demás reclusos. El túnel Para llegar a la rejilla de los juzgados sólo hay una entrada y salida: el túnel. Largos pasillos zigzagueantes con esquinas que apestan a orines. Paredes amarillas ylamparones que destellan una luz verduzca, en los tramos en que aún sirven. Ni una solacámara de seguridad. Una desolación, cómplice de cualquier actividad. Al inicio del corredor se encuentran un par de custodios, uno para el túnel de losdelitos federales y otro para los del fuero común, y alguno más que merodea el lugar. Delos techos penden cámaras de vigilancia, pero hasta ahí nada más; adentro nada. Unoscinco metros adentro del túnel y la imagen pierde contacto con el que entra. A este lugar, decenas de internos -entrevistados de forma independiente y que notenían ninguna relación entre ellos-, lo definieron como punto de encuentro para laprostitución. Desde 50 pesos y hasta por 200, los encuentros sexuales, que difícilmente exceden delos cinco o 10 minutos, tienen lugar, proveídos la mayor parte de las veces por las reclusasque son trasladadas, desde las cárceles femeniles de Santa Martha Acatitla o Tepepan, alos juzgados en donde son llevados sus procedimientos.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 30
    • Los custodios las escoltan a la entrada del túnel, de ahí ellas continúan su camino solaso en grupo. La distancia en cada túnel es variable, van desde los 50 hasta los 200 metrosde largo, aunque su diseño con vueltas en “L”, difícilmente varía, lo que dota a estosespacios de abundantes “puntos ciegos”. A decir de los internos consultados, las mujeres que se dedican a la prostitución enestos perímetros son fácilmente identificables. Como primera señal: son ellas las queinician la interacción, ya sea con un directo “¿te sientes solo?” o “¿Quieres compañía?; obien, con una plática casual, aunque la socialización no dura mucho, pues en pocosminutos ofrecen sus servicios. En muchas ocasiones son los propios custodios los que ofrecen a las mujeres, apetición de éstas, y por una retribución económica. A partir de que la Comisión de Derechos Humanos del DF (CDH-DF) dio a conocer, enmarzo pasado, el caso de dos internas de Santa Martha Acatitla que denunciaron sufrirhostigamiento por parte de los custodios para acceder a prostituirse. Hasta el momento, por este caso, sólo se ha consignado a una persona: Diana TrujilloNeri, empleada del Juzgado 43 en Materia Penal, quien era la encargada de emitir lospedimentos apócrifos para trasladar internas de Santa Martha Acatitla a los juzgados delReclusorio Norte. A raíz de la averiguación, la CDH-DF emitió la recomendación 04/2010 a la Secretaríade Gobierno del Distrito Federal (SG), a la Procuraduría General de Justicia del DistritoFederal (PGJDF) y al Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF), por laexistencia de una red de trata de internas en los Reclusorios Preventivos del DistritoFederal. La Güera purga una condena por robo en Santa Martha Acatitla desde hace tres años.Asegura que en “un ratito”, de aproximadamente 45 minutos, obtiene de 200 a 400 pesos,de los cuales entrega 100 al custodio de la puerta.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 31
    • “En ese rato puedo estar hasta con cinco hombres, de 100 a 150 pesos cada uno,dependiendo del sapo es la pedrada”, asegura. El problema viene cuando no consigue unnúmero suficiente de clientes, pues de todas formas debe darle su parte al custodio, lacual puede ir de entre 100 a 200 pesos, lo que lleva a que las reclusas paguen con sucuerpo, o como dice La Güera “que se cobren por propia mano”. Esteban es cliente de La Güera y de otras reclusas, que por buena o mala suerte,tienen su juzgado en el Reclusorio Sur. “Lo único que hay que hacer es llamarles porteléfono y pedirles que vengan. Ellas ya saben cómo hacerle: piden copias de suexpediente y con eso las mandan a su juzgado. Te avisan qué día vienen y ya nada másestás al pendiente o esperas que alguien te mande a llamar, para decirte que ya llegó”,asegura. Sin embargo, “mandar traer” a una interna cuesta hasta 200 pesos. Por lo que muchasveces, los “clientes” prefieren pedir los servicios de quienes se topan en el camino, en elmismo túnel. Entrar al túnel, sin alguna razón que involucre la situación jurídica del interno, tambiéntiene un costo, que va de 20 a 30 pesos, para el custodio de la entrada. En este largo pasillo, de aproximadamente seis metros de ancho, en su mayor parteiluminado pero con zonas completamente en penumbras, también tiene lugar el “paritocanero” (término que se le agrega a todo acto endémico a la situación carcelaria. Porejemplo, también existe la poesía canera, la jerga canera). Y es que no todo es por dinero. Las reclusas también buscan satisfacer susnecesidades, ya sean físicas o emocionales, a través del contacto con los hombres. Manuello explica así: “Las internas también tienen su corazoncito y muchas veces ellas son las quetraen ganas y te dicen que si un parito canero. Pues tú ya sabes si dices que no o que sí,pero, en lo general, un parito canero es como un vaso de agua: no se le niega a nadie”, ríe. “Obviamente tienes que fijarte qué tipo de mujer es y si te inspira confianza. No vaya aser que te acuse de violación, para sacarte una feria, o qué tal que te pega algo”, agrega,“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 32
    • mientras su semblante pierde la risa de unos segundos atrás y adquiere una sorpresivaseriedad. Del tubo a la celda La música que emana del trío de música norteña, formado por los mismos internos delReclusorio Sur, no es en lo absoluto tímida. A ratos, los dueños de la fiesta se aburren y loscorren. “¡Sáquense de aquí, jijos de la chingada!”. Entonces las potentes bocinas delequipo de sonido exhalan narcocorridos. El whisky y el tequila, con agua mineral o con RedBull, pasan de aquí para allá. Laprimavera amenaza con adelantarse, pero sin que el sol abrume. La carpa blanca de fiesta,mandada a poner para proteger a los 30 invitados –entre reclusos y sus parejas- cubreperfectamente. Bienvenido a la fiesta de cumpleaños de Genaro, sobrino de Joaquín El Chapo Guzmán,que se celebró en marzo del 2010, en el Reclusorio Sur. Ahora regresa el trío, nadie les puede echar en cara su insistencia. Puede que de estafiesta salga la comida para el mes. Aunque la mayoría de los presentes provienen del Norte del país, a alguien se le ocurreponer cumbias para arrancar el baile. Uno está pasado de copas y no oculta su aberraciónpor la salsa. “¡A mi puro corrido!”, grita. Aún así no pierde la oportunidad para ser el almade la fiesta e intenta dominar una charanga que lo deja, literal, tirado en el suelo. “¡Bájenle a la música!”, dice uno de los de negro, un custodio. Pero la orden no la giracomo tal, sino más bien como una advertencia: “Ahí viene la directora”, agrega. Por arte de magia la música desciende y las botellas de alcohol se esconden bajo lamesa. Pasan cinco minutos. No viene nadie. “Ya le pueden subir. Se regresó a su oficina”. A las seis de la tarde, hora de salida para las visitas, el ambiente apenas iba en ascenso.La fiesta continuaría hasta las ocho de la mañana del día siguiente, según testigos. Tras las rejas, probablemente de una forma aún más marcada que en el exterior, la“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 33
    • diferencia entre las clases sociales se dejan ver de una manera cínica: está el Erizo, con susropas andrajosas, el cabello grasoso por la mugre y dispuesto a practicar sexo oral por 10pesos, los que irán directo al proveedor más próximo de solvente o quizá marihuana;también está el Panqué, aquel que la familia lo sigue manteniendo “lavado, comido yplanchado” en la cárcel, generalmente hombres jóvenes; y, por supuesto, está el Padrino,amo y señor de las celdas, jefe de otros internos y hasta de los mismos custodios. Son precisamente las fiestas de éste último las mejores. Cualquiera querría estar en lafiesta de un Padrino, algunas comienzan en las explanadas de máxima seguridad de losreclusorios, pero invariablemente terminan dentro de las estancias, con prostitutas ydrogas. Durante su paso por el Reclusorio Norte, Manuel era un empleado más de unimportante capo del narcotráfico. Entre sus obligaciones se encontraba la de proporcionarmujeres a su jefe, para lo cual le ayudaba su pareja, Karla. Salidas de algunos reconocidos tabledances, como el SolidGold o el Men’s Club, lasbailarinas, que también se dedican a la prostitución, eran escoltadas por Karla hasta elinterior del reclusorio. Ahí, como una estafeta, las mujeres pasaban a manos de otroempleado, quien las conducía hasta el dormitorio de su líder. “Les pagaba 20 mil pesos”, recuerda Manuel. “Luego quería que le llevara dos o tres.Hacia unas orgifiestas, que ya quisiera el político más chingón”, dice. Este peculiar personaje, del que Manuel no quiso revelar nombre alguno, contaba conun extravagante fetichismo: las fotos. “Sacos de fotos”, recuerda Manuel. En todas ellasaparecían las prostitutas desnudas en diferentes poses. “Luego me las enseñaba y noscagábamos de risa”. Lo más curioso, asegura Manuel, es que si las scorts corrían consuerte y lograban que dicho hombre se enamorara de ellas, éste las nombraba –extraoficialmente- sus esposas. De esta forma contaba ya con seis, todas en distintospuntos de la República y una de ellas en Miami. Pero no todas las mujeres que ingresaban con fines de prostitución eran profesionales,“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 34
    • algunas de ellas eran estudiantes o empleadas con algún apuro económico. Elizabeth estápróxima a casarse, entre todos los secretos que le ha revelado a su futuro marido, seescapa el de que alguna vez cobró 10 mil pesos a un capo de las drogas a cambio de sexo. “Necesitaba pagar unas materias y aparte una lanita extra para mis gastos. Pensé quesólo sería un ratito y después me olvidaría de todo”, relata brevemente. “Muchas de las chicas que le metía no eran prostitutas. Eran amigas o recomendadas”,recuerda Karla. A algunas yo las conocía, a otras sólo me daban su teléfono paracontactarlas. Yo les hablaba y nos poníamos de acuerdo en dónde nos veíamos. Karla también era la responsable de adquirir el pase apócrifo para ingresar a dichasvisitas, así como de pagar para ser las primeras de la fila, aunque hubieran llegado almedio día. -¿Cómo las ingresaban? ¿Las apuntaba antes en algún cárdex (tarjeta con el registrode visitas autorizadas para ingresar)? -No, afuera compras los pases. De a 200 pesitos- responde Manuel. No, imagínateapuntarlas a todas. No hubiéramos acabado nunca -¿A quién se los compras? -A los propios custodios, ellos son los que los venden. De catálogo. Internos consultados de los reclusorios preventivos Norte, Sur y Oriente, refirieron laexistencia de catálogos de prostitutas. Se trata de una carpeta, con unas 20 fotos dedistintas sexoservidoras impresas en hojas, resguardadas en protectores de hojasplastificados. Los precios varían. Comienzan en mil 500 pesos y pasan por tres mil, cinco mil y hasta10 mil pesos, explica Rubén, quien reconoce haber solicitado este tipo de servicio. En el penal del Sur, las fuentes indicaron que el proveedor de este servicio acababa deadquirir su libertad. Y en los otros dos reclusorios, los proveedores se rehusaron a“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 35
    • conversar sobre el tema, aun cuando se les ofreció el anonimato. Sin embargo, en los tres casos la descripción coincidió con imágenes enmicadas enprotectores de papel y puestas en una libreta. La mayor parte de las mujeres que ahí seencuentran son de origen colombiano. “En algunos casos, los padrinos hasta las mandan atraer directito de Colombia y les ponen casa acá”, aseguró una fuente, en Reclusorio Sur. “Yo he visto chavas que aparecen en las páginas centrales de El Gráfico (el periódico)venir a ver a los de más billete”, dijo otro interno, en el Reclusorio Norte. La existencia del catálogo no es sorpresa para las autoridades, la CDH-DF da cuenta ensu recomendación 04/20106, la probable relación en la muerte del reo José Luis ReyesGarcía, alías El Chatanuga, relacionado con el catálogo de sexoservidoras. Prostitución hormiga, prostitución que paga deudas Un teléfono suena en la delegación Iztapalapa. Una mujer de 30 años, cuyo color detez encobrecido y rasgo indígenas no consiguen ser disfrazados con los más de 20 añosque lleva de vivir en el DF, atiende la llamada. Sus dos hijos están al fondo, viendo la tele. Su madre, ya mayor, está en la cocina. Ellabaja la voz: -¿A qué hora? -¡Pues ya! Lánzate o se van a cansar o van a conseguir a otra. Se llama Vanessa o al menos así la conocen sus clientes. No asiste cada día de visita alreclusorio, sólo aquellos en que Arsenio, su contacto en el interior le asegura que por lomenos tendrá dos clientes, por cada uno Vanessa se lleva 200 pesos y Arsenio 100. El teléfono de Vanessa es intermitente, así como sus visitas al Reclusorio. Cuando su exmarido le da el dinero de la pensión o cuando tiene algún trabajo que le deja algo dedinero, su celular aparece apagado por meses. Pero ella lo reconoce: “No me gustatrabajar. Ir a una oficina y quedarme ahí, mientras mis hijos se educan con mi mamá”.6 Anexo 2: Recomendación 04/2010.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 36
    • “Para mí, tener relaciones con esos hombres no implica nada. Sólo es un trabajo. Untrabajo que me permite estar cerca de mis niños el mayor tiempo posible”. Arsenio purga una condena de ocho años por robo a mano armada en el ReclusorioSur, jactancioso asevera: “Yo tengo la conciencia tranquila, porque nunca le quité sudinero a un obrero a una ama de casa. Sólo se lo quitaba a los borrachos en los tabledances, de que se lo chupen a llevárselos a mis hijos, pues mejor mi familia”. En el penal Arsenio encontró otra actividad ilícita y lucrativa. Es uno de los hombresque se encarga de ingresar a las sexoservidores –a su cargo son cuatro, de entre 20 y 35años de edad- que “despachan” en las cabañas de dicho centro. La parte más importante en esta actividad es no hacerlo evidente, para evitar quepagar a los miembros de seguridad de los penales por dicha actividad; lo que resultadifícil, pues todos los penales se encuentran plagados de orejas o borregas, encargados dedar cuenta a los custodios sobre todo lo que sucede entre los internos. También están aquellos casos en que los internos con altos grados de adicción ofrecena sus parejas, hermanas y familiares femeninas para pagar sus deudas de droga. “Aquí vienen las mamás, las tías y las hermanas para acostarse con los que mueven elvicio. Entran en una cabaña con la cabeza agachada y salen igual. “Aquí nadie fía. Nadie es hermana de la caridad, cuando uno de los que venden drogale fía a un patrañoso es porque ya le gustó su visita. Le fía, le fía y cuando ya se acumulóuna buena cantidad, le cobra”, relata Ezequiel, recluso, quien agrega que aunque no setrata de una práctica habitual, tampoco diría que es esporádica. “Una vez un compa me dijo, pégame aquí –se toca el pómulo–. ‘Dame bien duro, medecía’. Sus hermanas ya no le creían cuando les decía que si no lo ayudaban, lo matarían.Pobres, las cinco pasaron por los que mueven el vicio”. Los encargados del narcomenudeo amenazan a los deudores con golpearlos y matarlossi no convencen a sus mujeres de acostarse con ellos. Esta es una de las causas por lascuales los internos con menos recursos, aún si no son adictos, piden a sus familiares“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 37
    • femeninas que no los visiten, pues, en muchos casos, esto los puede llevar a serextorsionados, por los internos con mayor poder. Pases a la venta. Para ingresar como visitante a las prisiones del DF es indispensable estar anotado enla tarjeta de visita del interno que se va a ver, indicar parentesco y en muchos casos,tramitar una tarjeta de visita, todo esto con fines de seguridad, para evitar tanto quealguna persona con intenciones diferentes ingresen, como para tener control sobre elnúmero de visitantes que acuden. Sin embargo, por 250 pesos todo eso se puede hacer a un lado. –Busco a Fonseca– dice una mujer joven, en la primera puerta del ReclusorioPreventivo Sur. –Yo soy– contesta el otro, mientras a la par lidia una discusión con una visitante, quienintenta ingresar un galón de agua de sabor. –Tuve problemas con mi pase y me dijeron que usted me podía ayudar. –¿Quién te dijo? –El interno al que vengo a ver. –Pon 250 pesos en una caja de chicles y me la traes- responde sin mayorcuestionamiento. Sale la mujer a la tienda ubicada frente al reclusorio. En el mismo local deposita dentrodel empaque un billete de 200 y otro de 50. Regresa al penal. –Aquí tiene–. Le dice al de negro, mientras entrega la caja de chicles mentolados, colorazul. –Pasa con él– responde Fonseca, indicando al hombre en uno de los escritorios de laentrada. –Te lo va a dar para Gobierno, porque ahorita estamos muy vigilados y no te lopodemos dar para el dormitorio. De ahí tú ya sabes el camino. El hombre del escritorio le indica que se registre en un cuaderno. En la columna bajo el“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 38
    • título “Visita a:”, el hombre le indica: “Pon Jefe Rojas”. Es apenas medio día y la bitácorade registro ya delata que otras cinco mujeres han escrito que acuden a visitar al “JefeRojas”. Pero la extorsión aquí apenas comienza. En el primer filtro, la revisión física, lacustodia le dice: “Este es un pase falso. Cáete con 20 pesos”. En el segundo filtro, en donde se colocan los sellos, la misma rutina: “Es un pase falso¿con cuánto te vas a poner? La joven deja 15 pesos en el escritorio, tras la caja del escánercon la que se revisan los mismos sellos a la salida. En el túnel donde se intercambia el pase por el gafete de entrada, el custodio, unhombre grosero y prepotente, echa un vistazo al pase apócrifo y le dice: –Es falso. ¿Cuánto le vas a poner? –Ya deje todo lo que traía en el camino, que te den tu parte los de la entrada. –No pasas. –Ya sólo tengo 20 pesos, ya me quitaron todo. –¿Aparte me vas a hacer limosnear? No, regrésate y diles que no te quise dejar pasar. La idea de repetir el camino y que implicara volver a dejar la derrama de mordidaspara regresar la hace insistirle, mientras se rasca una vez más los bolsillos del pantalón. –Mira junto como 30, dame chance. –No, búscale bien. –Ya no traigo más. Dime cuánto quieres y a la salida te lo doy. –A la salida ya no me vas a dar nada. Búscale, búscale. Al final, y tras una espera de casi media hora, la deja pasar. Así y con un poco más de efectivo, ingresa cualquiera a los centros penitenciarios delDF. La compra de pases es una actividad recurrente para aquellos que prefieren no serregistrados con sus verdaderos nombres en las bitácoras de visita o buscan no serrelacionados con los internos que visita, o que, bien, como las sexoservidoras, entran por“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 39
    • fines diversos. “¡Pinche doctorcito!” Sonia lleva 11 años prestando sus servicios al cuerpo de Seguridad y Custodia dereclusorios. Como a cualquier otro recluso, la cárcel le ha quitado todo: “Mi marido –también custodio– se fue con una presa cuando la liberaron. Desde entonces mantengoyo sola a mis tres hijos”, recuerda. Fue su marido quien “la metió a trabajar”. Comenzó en Tepepan, centro de reclusiónconocido por albergar a las internas con mayores influencias, ya sean políticas oeconómicas; ahí tuvo su primer acercamiento con la prostitución en los centros dereclusión. Recién había ingresado al cuerpo de custodios de Tepepan, cuando ya le habíaencargado dirigir su primer “diligencia” -orden que implica salir del centro penitenciario-,la cual consistía en trasladar, junto a otras custodias, a varias reclusas a chequeo médico aun hospital externo. “A mí me pusieron a cargo de una interna toda buenota, siempreestaba arreglada. Me acuerdo que ese día ella vestía una falda azul con un poco de vuelo,arriba de la rodilla, una blusa bien fajada y zapatos altos con el tacón corrido (a lasinternas no se les permite vestir calzado con tacón de punta)”, recuerda la mujer yaentrada en los treinta. “Me llamaron por el radio para que me reportara. Querían que recogiera a un reclusode regreso. El doctor ya atendía a la interna y aunque no quería ir a hacer la llamada, seme hizo fácil decirle a mi compañera que estaba afuera que cuidara la puerta mientrasregresaba. “Pero yo era nueva y ahí son bien manchadas con las nuevas. Cuando regreso, que nome habré tardado más de cinco o 10 minutos, veo a mi compañera echando novio con unguardia del hospital. Entro rápido al consultorio y veo al médico blanco, blanco, como unfantasma y la interna se estaba terminando de vestir.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 40
    • “Pregunté qué había pasado, pero los dos me decían que nada… Total que paracuando regresamos a Tepepan me dice la interna: ‘Mira’. Y que saca un reloj y una carterade hombre de su prenda íntima –la braga–. La orillé y le dije que me dijera de qué setrataba, si había asaltado al médico. “Me dijo que no. Pero que el ‘pinche doctorcito’ no le había querido pagar la últimavez y que esa vez no se dejó. Y cuando se vino le quitó el condón y lo chantajeó condenunciarlo. ¡Ella se prostituía con el médico! “Al parecer, la vez anterior, el güey no le había querido pagar, pero esta vez no se laperdonó. Ella se quedó con el reloj, me dio la cartera a mí y 100 pesos”, acaba de relatar lahistoria. -¿Por qué crees que te haya dicho, si ya se había salido con la suya? ¿Qué necesidadtenía de decirte? -Pues que todas las custodias ya sabían a lo que se dedicaba. Si no me decía y despuésyo me enteraba, corría el riesgo de que tomara represalias en contra de ella o que laacusara, le convenía más tenerme de su lado. “Aunque, como yo era nueva, la verdad es que me dio mucho miedo y tiré la cartera,con todo y que estaba bien bonita”, concluye Sonia. Mal necesario “Si afuera es una forma en la cual se controla, es más fácil que cierren todos los teatrosque cierren los prostíbulos o los lugares de comercio sexual. Adentro es más fuerte estanecesidad”, señala Fernando Baltazar, psicólogo de la Dirección de Reclusorios del DistritoFederal, quien se encarga de dar apoyo psicológico y seguimiento a reclusas y ex reclusas. El sexo es una necesidad básica, que en situaciones de estrés emocional, se puedellegar a convertir en una salida de escape y desahogo. Las condiciones actuales con las que se atiende esta necesidad, a través de la vía“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 41
    • institucional, no resulta efectiva, ni en cantidad (de acuerdo con estadísticas oficialessobre visita conyugal, cada interno (a) de los centros penitenciarios del DF sostiene sólo2.3 encuentros íntimos al año), ni en certidumbre, pues no todos los reclusos (as) cuentancon una pareja y de tenerla, los trámites muchas veces terminan por enterrar los ánimosde buscar la visita conyugal, a través de las autoridades. Misael, ex militar y ex agente de la Agencia Federal Investigadora (AFI), con seis añosen presidio, y Sonia, custodia en el Reclusorio Norte, ni siquiera se conocen pero tienendos cosas en común: la cárcel y la idea de que sin el sexo o la droga, los reclusos seríanimposibles de controlar. “Mi esposa vive en Oaxaca con los niños y la otra en Toluca. Ninguna de las dos puedevenir muy seguido. Pero el sexo es necesario, si no lo pudiera conseguir aquí con laschavas que vienen ya me hubiera vuelto loco”, asegura Misael. Con una condena de 15 años, de los cuales ha purgado sólo seis, bajo el delito de roboagravado, por tratarse de un funcionario público, relata su historia: “Todo fue un cuatro.Como AFI, me llega el pitazo sobre el traslado de droga, sin embargo, reconoce, queríasacar una tajada de la detención así que acudió solo buscando que los narcotraficantespagaran por poderse ir. “Cuando me llamó (el informante) para decirme del traslado eran las tres de lamañana, me despertó y estuve a punto de no ir, bien dicen que el corazón y culo te avisan,pero había tenido muchos gastos y necesitaba una lana, así que fui. “Cuando llegué todo estaba como dijeron que estaría, se supone que la droga estabaen la cajuela de un auto. Le pedí al dueño que la abriera y sólo traía electrónicos,teléfonos inalámbricos y demás, en eso llegaron sus compañeros y me acusaron de robo. Yaquí estoy”. Misael acostumbra solicitar los servicios de jovencitas, a las cuales ya tiene detectadas,que acuden los días de visita. “Se sientan en las mesas de allá, dos juntas, luego tres. Siven que no les cae nada, se paran, se dan una vuelta o se acercan a tu mesa si te ven“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 42
    • solo”, explica. “Me han cobrado 100 pesos y hasta 200. Yo sé que igual eso en la calle no es muchodinero para una prostituta, pero aquí es una fortuna. El dinero escasea y es más difícil deconseguir que estando fuera”. A decir de Misael, muchas de estas jóvenes, que tienen entre 17 y 20 años de edad,vienen de los estados del interior de la República. Algunas aún conservan sus rasgosindígenas. “No sé cómo entren. Ni quién las tenga apuntadas, pero seguro a alguien le dan sumochada aquí adentro, porque no llegaron solas y como vienen frecuentemente, puestampoco les convendría comprar su pase cada vez que vienen”, advierte Misael. Este tipo de encuentros, por lo general, son breves, ya que el costo radica en el acto ensí y no por un determinado lapso de tiempo. Aunado a la tarifa de la mujer, el hombre seencarga de cubrir el costo de la cabaña, el cual, como se mencionó en un principio, oscilaentre los 30 y 40 pesos por hora. Baltazar señala que la ineficiencia de la figura de la visita íntima fomenta y genera quela industria del sexo cuente con la infraestructura y forme parte inherente de lacotidianidad de los reclusos: “Si bien es cierto que el sexo no se puede controlar, seríabueno encontrar cierto patrón o alguna cuestión que permitiera canalizarlo de distintaforma. No me refiero a que jueguen futbol, pero que esta parte sexual se viera como unanecesidad a la que todo el mundo tiene que acceder, que se regularan las visitasconyugales; que existieran métodos apropiados, porque, por ejemplo, en esta cuestión delos túneles (que comunican a los reclusorios con los juzgados y en donde tienen lugaractos de prostitución), si de todas formas se va a dar, pues que se tomen los cuidadosnecesarios, para evitar muertes, infecciones, que se disminuyera el riesgo”. Por otra parte, señala el especialista: “Si la visita (íntima) fuera como debiera ser, no sedarían a basto, pero se desahogaría de mejor forma la sexualidad de los internos y sin lacorrupción que hoy existe”.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 43
    • “Incluso la visita conyugal se maneja mediante dinero. Es un derecho al que todospueden acceder, pero a través del dinero. Alguien que no tenga la capacidad económicapara pagar lo que se tenga que dar, recurrirán a las cabañas”, agrega el especialista. Por su parte, el criminalista David Ordaz, catedrático del Instituto Nacional de CienciasPenales (INACIPE) explica cómo el orden al interior de los presidios se rige no por elreglamento, sino por los propios códigos de conducta, los cuales indican lo que estápermitido y hasta dónde. “El uso del sexo en las cárceles es como una olla exprés que deja salir ese vapor paraque no explote. Es también una forma de control, por parte de las autoridadespenitenciarias. Es una situación que va en contra de la normatividad, pero es una situaciónque se convierte en algo entre comillas (sic) benéfica para la institución y para losinternos”, explica Ordaz Hernández. De acuerdo con el también especialista en sistemas penales comparados, la utilizacióndel sexo como una fuente de recursos al interior de los penales es el resultado delencierro y la sobrepoblación. “La readaptación siempre fue utópica, no puedes cambiar lasemociones de un individuo en esas condiciones, por la mera condición del encierro. Si teencierran en tu casa cinco años, sin salir, con tu esposo, tus hijos, el encierro no te deja.Imagínate viviendo en un cuarto con 40 personas. “El hacinamiento, la corrupción y la violencia… No te pueden llevar a la readaptación, alo más que se puede esperar es a la reinserción, esto es, darles las herramientasnecesarias para que se reintegre a la sociedad de manera positiva. La readaptación, encambio, tendría que ver con un cambio psicológico”, concluye el experto.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 44
    • HOMOSEXUALISMO, ABIERTO Y TAPIÑADO “Ni el 50% de los actos sexuales que se dan en la cárcel suceden entre hombre ymujer”, asegura la socióloga Norma Ramírez Alpirez, quien además de estudiosa en eltema, imparte clases de nivel universitario en los reclusorios de esta capital. “Pensar que el sexo heterosexual es suficiente para contener a esta población, seríacomo echar a volar demasiado la imaginación”, apunta la especialista. Kevin, un hombre homosexual que se prostituye en el Reclusorio Sur, coincide, en suspropios términos, con Ramírez: “Siete de cada 10 de mis clientes son hombres, son unostapiñados (personas que en apariencia representan algo, pero esconden otra faceta, seaplica tanto para definir preferencia sexual, como para describir cualquier otraambivalencia del carácter o personalidad). “Luego paso y me gritan ‘¡maricón!’. Y cuando me buscan para que tengamos sexo,entonces me desquito y les cobro más caro, por burlarse de mi”, comenta Kevin enentrevista. Adicto a la marihuana y a la cocaína, Kevin mantiene una tarifa más accesible que la delos travestis o transgénero, la cual va de 30 a 40 pesos, “o gratis, si están guapos”, señala.Con 26 años de edad –cuatro de ellos en la cárcel– aparenta apenas 20. Con el cabellocorto y castaño, reconoce sacarle partido a su cara aniñada: “Con ellos –sus clientes–siempre me bajo la edad, les digo que tengo 19 y me lo creen. Les gusta pensar que soy unjovencito. Desde la calle ha sido así”, asegura. En cambio Lucía, transgénero, cobra 200 pesos por servicio sexual y desaprueba elactuar de Kevin: “Los muchachos como él son un asco. Se venden por cualquier cosa. Yono, a mí, si me quieren pagar lo que cobro bien, sino a la chingada. Tampoco voy a dejarque me hagan menos de esa forma”, declara Lucía, en la cárcel por robo. Vistiendo un chaleco abotonado, pero sin blusa, el primer botón abrochado pende a lamitad del pecho, descubriendo así, con un escote más que pronunciado, sus implantes“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 45
    • mamarios. Con el cabello teñido de rubio, aunque la raíz de su natural color negro yarebasa los 10 centímetros de largo, delata que hace algún tiempo no consigue lassuficientes entradas para conseguir un tinte y pintarse el cabello. La sombra azul de los párpados, sobre su tez morena, acapara por un breve momentola atención de sus interlocutores, que en instantes descubren el oscurecimiento en la zonade la barba y patillas, a causa del vello que de forma inevitable y permanente amenazacon salir en su rostro. Gladís y Cecilia, también son travestís. La primera se encuentra en la cárcel acusadapor matar al médico que no pudo salvar a su pareja, con quien llevaba más de 10 años derelación, del cáncer. Cecilia, en cambio, está por robo. Ambas supieron lo que era ganarsela vida con la prostitución desde antes de ingresar a presidio. En la cárcel, además de vender su cuerpo, hacen trabajitos artesanales y lavan ropa deotros internos. Ambas reafirman lo que dice la especialista: la mayor parte de sus clientes son lospropios internos, pero agregan que algunos custodios también se encuentran entre susclientes, asegura Gladis. Gladis, de complexión delgada y cabello hasta los hombres, aparente menos de sus 45años. Recién cumplió cuatro años en la cárcel, durante los cuales ha tenido tres parejas“estables”. Uno de ellos es un matón. Bien machote. Pero de todos, él ha sido el único quegritó a los cuatro cielos que me amaba y no me escondía. Cecilia la increpa: “¡Eres una pendeja! Él te daba todo y sólo por andar de caliente demandó al cuerno”. –¡Cállate! Tú no sabes de lo que hablas–, se defiende Gladis. –¡Me pegaba¡–. –¿Y por unos madrazos lo dejaste ir? Pues mírate ahora, sufriendo y lavando ajenoporque no hay quién te dé lo que él te daba–. Tras la entrevista, las dos mujeres, como ellas se asumen a sí mismas, que llegaroncomo amigas, se marchan por separado.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 46
    • Ramírez Alpirez explica esta situación y la denomina “homosexualidad no admitida”,en la que internos sostienen relaciones sexuales con otros internos, sin aceptar que esoimplica una atracción hacia al mismo sexo, sino más en pos de satisfacer una necesidad,tanto afectiva como física. “En las cárceles, lo que más habla es el silencio. Esas cosas no te las cuentan y te lascontarán. Lo que te dicen es apenas la puntita del iceberg. “Muchos de ellos tienen su visita conyugal y su pareja homosexual al interior. Igual conlas chicas; tienen sus parejas de adentro y las de afuera, y muchas veces las de afuera, sinsaberlo, mantienen a la de adentro. Sin embargo, el homosexualismo es tratado y visto de forma diferente en losreclusorios femeniles. En Santa Martha Acatitla, por ejemplo, buena parte de las internas sostienenrelaciones afectivas entre ellas. Ante un grupo, de al menos 10 mujeres, todas ellas lesbianas en esta cárcel, seis deellas relatan cómo descubrieron su preferencia bisexual u homosexual cuando llegaron alreclusorio. En el caso de las internas que eran homosexuales antes de presidio, se denota unamasculinazación ya desarrollada: engrosamiento no natural de la voz, cabello corto, enalgunos casos a ras del cuero cabelludo en la parte inferior del cráneo y ligeramente máslargo en la parte superior, ropa holgada, principalmente sudaderas y pantalones demezclilla una o dos tallas más grandes. En tanto que en aquéllas que se hicieron gays, mientras purgaban sus condenas, aúnostentan características denominados como femeninas: aretes, cabello largo, maquillaje,uñas largas y con esmalte. Santa Martha, un lugar donde impera el lesbianismo, tiene sus propias reglas. Por“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 47
    • ejemplo, dos internas pueden liarse a golpes y difícilmente las custodias pueden interferir,por tratarse de un pleito de pareja. “Puedo darte una cachetada, delate de esa custodia. Y sólo tengo que decir: ‘es pleitode pareja’ y nos e mete. Tú sabrás si te conviene decir que eres reportera o te aguantas”,una sonrisa retadora se asoma, destapando una dentadura retorcida y mal cuidada. En las celdas, las parejas tienen relaciones: las autoridades lo saben. “De las únicas quenecesitas permiso son de tus compañeras de celda. Y como todas estamos en el mismobarco, pues nomas nos vamos turnando”, asevera La Chivis. “Eso sí, si quieres que tu pareja pase contigo la noche y tus compañeras no tienenbronca. Ahí sí te mochas con las custodias y no hay bronca”, agrega. Los patios de Santa Martha, a diferencia de los centros penitenciarios varoniles, notienen aspecto de tianguis. No hay puestos de comida, ni cabañas, ni tiendasimprovisadas. “Aquí es difícil generar (trabajar)”, advierten varias internas consultadas. Las que intenta vender sus artesanías o alimentos cuentan con permisos y vanpaseando con sus charolas. Incluso las cobijas que las visitas llevan para colgarlas y hacerles sombra, les sonretiradas. Para sentarse hay islas con mesas y asientos, los cuales están a la venta: 50 pesos portodo el día. A 10 pesos el banco extra. El sexoservicio está muy vigilado y son pocas las internas que se atreven a ofrecerlo;aunque son varias las que se relacionan con las reclusas de mayor poder y dinero para quelas mantenga al interior. Aquellas que llegan a ofrecer su cuerpo, utilizan los baños y cobran alrededor de 150pesos, pero se trata de casos raros, aseguran las consultadas.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 48
    • RIESGO SANITARIO Del año 2000 a la fecha se han diagnosticado 634 casos de enfermedades detransmisión sexual en los distintos centros penitenciarios del DF. Entre los principalespadecimientos se encuentran: el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH, causante delSIDA), sífilis, gonorrea, Virus del Papiloma Humano (VPH), herpes tipo 2, balanitis ycondilomatosis. Es el Reclusorio Preventivo Varonil Norte el que sobresale entre los demás por el altonúmero de casos que presenta, el cual no es proporcional a su población. Con unpromedio de 12 mil 500 internos, al igual que el centro Oriente, cuenta con una tasapromedio superior en 301%, en comparación con el RPVO. La tendencia comparativa de las enfermedades de transmisión sexual, por reclusorio,queda más claro en la siguiente gráfica: 100 90 80 70 60 NORTE 50 40 ORIENTE 30 SUR 20 10 PENI 0 CEVAREPSI En ésta, se puede ver cómo el Reclusorio Preventivo Varonil Norte estácompletamente despegado de los diagnósticos realizados en el resto. Particularmente, en“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 49
    • lo que se refiere a VIH, aunque es importante hacer mención, que para el tratamientmode este padecimiento, todos los internos a los que les es detectado, son trasladados a laPenitenciaria de Santa Martha, en donde son tratados. SIDA La Peni es para muchos la última parada. Ahí van a dar las chequeras, aquellos presoscon tantos años por purgar, que lo mismo asesinan por gusto que por 100 pesos. Cuando un interno de algún reclusorio sabe que será transferido a Santa Martha sumundo se termina por desbaratar, porque el que entra a Santa Martha no sabe si algúndía saldrá. La extorsión es una práctica habitual entre los reclusos. El botín puede ser hasta un parde calcetines. La mayoría de los internos ahí ya tienen poco o nada que perder. Aquí es a donde vienen a parar los pacientes con VIH o SIDA. El Dormitorio 10 alberga a dos grupos, los presos d ambos grupos difícilmente tendránla oportunidad de reincorporarse a la sociedad: los portadores de VIH y los de altapeligrosidad, con más de un homicidio a cuestas. Los 101 portadores de VIH/SIDA, todos ellos del sexo masculino, aprendenrápidamente la regla del juego en Santa Martha: sobrevivir. Javier estuvo en la Penitenciaria y recuerda como “los sidosos” andan por ahí con unajeringa con sangre escondida: “Te amenazan con inyectarte si no les das lo que les pides”,asegura. Pero Javier también recuerda la historia de un compañero suyo, al que apodaban ElCarnicero. Al parecer El Carnicero iba por una larga condena. Sólo dos homicidios probados, delos 15 que asegura que cometió. Era su tercer ingreso a un reclusorio; el segundo en LaPeni. Tenía más de tres años que no recibía una visita. “Además a mí se me hace que oíavoces o algo, porque luego estaba hablando solo. Pero eso no es tan raro ahí adentro”.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 50
    • La depresión, que es la única interna con llave de todas las celdas, visitaba en eseentonces a El Carnicero. “Se quería morir”, recuerda Javier. “Pero hasta para suicidarsehay que tener dinero en la cárcel y a El Carnicero ya no le quedaba nada. Un día agarró yse metió al pabellón de los sidosos, pidiéndoles una jeringa con sangre. Yo no lo ví, pero élme lo contó. Ellos le dijeron que era un pendejo. Y le decían lo que ellos darían por tenersu vida. Lo alivianaron y de ahí se levantó”. De acuerdo con el Informe Especial sobre Reclusorios de la CDH-DF, de 2005, lascondiciones del dormitorio 10 son “deplorables… Carecen de higiene y hay presencia defauna nociva”. En la cárcel, quizá más que en ningún otro lugar, la ley de la selva es implacable. Deacuerdo con el mismo reporte, son los pacientes más débiles quienes se quedan sincomida, la que de por sí es insuficiente y que sólo llega a aquellos que pueden andar depie y luchar por ella: “La alimentación proporcionada por esa institución, obedece a unadieta especial pero resulta insuficiente. Por ello, cuando llega el carro con la comida, haymucho desorden y son únicamente los internos que se encuentran en buen estado y confortaleza física los que acaparan estas dietas especiales; mientras que los internos que yatienen avanzada la enfermedad y están débiles, se quedan sin este tipo de alimentaciónen muchas ocasiones”. En 2006, sólo 61 internos (tres de ellos mujeres) padecían VIH/SIDA, en 2010, éstapoblación creció en 166%. Y aunque, al parecer y conforme a la información recabada porla CDH-DF no ha existido desabasto de retrovirales y demás medicamentos necesariospara el tratamiento de esta enfermedad, las condiciones existentes no son las adecuadas. ELISA Alex vivía en el Reclusorio Sur, desde hacía un par de años. Cecilia y Gladis aseguranque fue al servicio médico en gran cantidad de ocasiones para tratarse un lunar que lehabía salido en la frente.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 51
    • “Cada vez le decían que era algo diferente. Así estuvo más de seis meses. Hasta quepor fin le hicieron la Elisa –prueba para la detección de VIH– y confirmaron que era Sida”,recuerda Cecilia. “A la pobre ya se la llevaron muy mal a Santa Martha (la Penitenciaria). Los riñones yano le funcionaban y había bajado como ocho kilos”. La detección del VIH se realiza de manera sencilla y rápida, a través, principalmente, deuna prueba de sangre conocida como Ensayo Inmonoenzimático Ligado a Enzimas (ELISA,por sus siglas en inglés) y la confimación, así como el seguimiento al tratamiento en losreclusorios capitalinos, está a cargo de la Clínica Especializada Condesa, dependiente delGobierno del Distrito Federal. El viacrucis de Vidal López tiene un caliz distinto al de Alex. En 1999, estando recluídoen el Reclusorio Preventivo Varonil Sur, solicitó la visita conyugal, por lo que se lesolicitaron distintos exámenes clínicos a él y su pareja. Dos meses después de seraprobada la visita íntima, en octubre de ese año, Vidal recibió uan noticia másdevastadora que la de su sentencia: era seropositivo. En medio de una fuerte depresión fue trasladado a la Penitenciaria, al pabellón de “lossidosos”. Ignoradas fueron sus solicitudes de que se le practicara una segunda prueba queconfirmara los resultados de la primera. Todo era inútil. A finales de 2000, todos los internos del Dormitorio 10 fueron sometidos a otraprueba. Ahí los resultados daban una segunda oportunidad de vida a López. Decían“Negativo”. Sin embargo, Vidal permanecía en El 10. Una y otra vez solicitó se le confirmara odesechara el diagnóstico de VIH con una prueba más, pero sus peticiones parecían mudas. Fue hasta 2001, cuando una defensora de oficio, Laura Islas, lo asesoró y le dijo quehiciera la solicitud formal y por escrito al Juzgado. Así consiguió la prueba que confirmaríaque, tras un año de convivr con personas seropositivas, quienes llegaban a padecer“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 52
    • enfermeades como tuberculosis, hepatitis y diarreas, él no contaba con la carga del virus. Así, fue trasladado al dormitorio 1 de la misma Penitenciaria. Sin embargo, el médicoJorge Jesús Arreguín Porras, Director de la Unidad Médica del Hospital de la Penitenciaría,no se quedó satisfecho con los resultados de los exámenes clínicos realizados por personaldel Hospital La Raza, por lo que le negó la visita conyugal hasta que en 2002, Lópeznuevamente se practicó una prueba más, que reitero su buena salud. Todo lo anterior descrito quedó acentado en el expedienteCDHDF/121/04/CUAUH/D1715.000, que dio lugar a la recomendación número 12/2006 de la CDH-DF, por la violación de los siguientes derechos humanos: a la salud, a la accesibilidad de losservicios de salud, a la prevención y tratamiento de las enfermedades epidémicas, alconsentimiento informado, a la garantía del bienestar físico y psicológico; y a la atención médica. Los condones La cultura del preservativo se encuentra asimilada y ha permeado en buena parte de lapoblación penitenciaria o al menos, así lo refirieron los internos consultados. Sin embargo, varios de ellos dieron cuenta que los condones “son de temporada”. Porejemplo, en el tercer trimestre de 2010 fue una temporada de abundancia, debido a losprogramas de salud reproductiva, en los cuales se reparten de forma gratuita. El problema emerge cuando dichos programas no están o la demanda supera la oferta,entonces los condones se vuelven, como todo, en mercancía de cambio, cuyo precio oscilaalrededor de los cinco pesos por pieza. Gladis lo sabe bien; es uno de sus negocios: “Ahorita no es negocio. Todo el mundotrae”. Y aunque el uso del preservativo es prácticamente generalizado para el coito, no asípara el sexo oral, ni con las parejas del exterior que visitan a los reclusos. “Aquí, con las chavas si tengo que usar condón. Pero con mi mujer no”, advierte Luis,el cabañero. Anualmente se reparten gratuitamente entre ocho mil y 12 mil condones. Para recibir“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 53
    • los preservativos existen dos vías: a través del programa de salud reproductiva, con el cuallos internos reciben una dotación mensual de preservativos, o bien, a solicitud de cadainterno, de acuerdo con la respuesta a una solicitud de información a la Secretaría deSalud del DF. Los reclusos consultados aseguran que, aunque conseguir preservativos no escomplicado, es mentira que siempre se encuentren disponibles y a requisición decualquier interno.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 54
    • LA VISITA CONYUGAL La figura institucional de la visita conyugal, cuyo fin es garantizar a los internos elrespeto a sus derechos sexuales y reproductivos, no es suficiente para atender lasnecesidades de la población carcelaria en el Distrito Federal, la cual supera en laactualidad los 40 mil reclusos. A través de una respuesta de acceso a la información, la Dirección de Reclusorios,dependiente de la Secretaría de Gobierno del DF, da cuenta de que en el año 2009tuvieron lugar un total de 95 mil 484 visitas íntimas, en todas sus modalidades, las cualesse presentaron de la siguiente manera. RESUMEN TIPO TOTAL VISITA INTIMA EXTERNA 95,484 VISITA INTIMA INTERRECLUSORIOS 966 SUSPENSIÓN DE VISITA ÍNTIMA POR MALA CONDUCTA 28 Si los reclusos hubiesen basado sus necesidades sexuales en la estadística anterior,esto significaría que, aproximadamente, cada uno de ellos sostuvo 2.3 encuentros íntimosa lo largo del año 2009. La visita conyugal, además de un derecho, se utiliza para premiar a los internos. Lashay ordinarias: cuando el cónyuge en libertad asiste al centro de reclusión, dentro de loshorarios establecidos para este fin. También están las extraordinarias, que son las denominadas “por buencomportamiento”. Y las interreclusorios, cuando el cónyuge se encuentra también enpresidio. En este último caso, generalmente, la mujer es la que sale de su centro de“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 55
    • reclusión para visitar a su pareja, por considerarse que el traslado de éstas implica unriesgo menor. En 2008, seis mil 292 visitas íntimas interreclusorios tuvieron lugar y es también enesta modalidad, que se reporta el mayor número de quejas ante la Comisión de DerechosHumanos del DF (CDHDF), de acuerdo con un informe dado a conocer con este organismo. Las internas quejosas manifestaron ante dicho organismo, haber sufrido revisionesvaginales, algunas de las cuales calificaron de “abusivas y realizadas sin los materialesmédicos adecuados”, acusa dicho informe. Además de esta práctica, la suspensión de la visita, así como la tardanza en lostraslados, es otra constante en las quejas que reportan las reclusas. “Antes del traslado,en muchas ocasiones las hacen esperar largo tiempo encerradas en los vehículos donde selleva a cabo tal práctica bajo condiciones de hacinamiento, sin agua y con escasaventilación, lo cual provoca que aumente considerablemente la temperatura en época decalor hasta hacerla insoportable”, señala la CDHDF. En lo que se refiere a las instalaciones de visita íntima, éstas se encuentran “en buenascondiciones de conservación y mantenimiento; además, la mayoría de las estancias cuentacon colchón y agua caliente corriente en el baño”, agrega el documento. A dicha observación, por parte de la CDH-DF se continúan sumando recomendacionesque, hasta el momento, las autoridades penitenciarias no consiguen resolver, como seexplica en el capítulo siguiente.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 56
    • DERECHOS HUMANOS SUI GENERIS Como la comida, las drogas o el sexo, los Derechos Humanos se compran. El primer díaque un interno ingresa a la cárcel será golpeado. ¿Por qué? “Para que entre suavecito”,reconoce El Fede, miembro del comité tétrico de bienvenida de uno de los dormitorios delReclusorio Oriente. El Fede también es recluso y no es que se le olvidaran aquellos golpes que él mismorecibió a su ingreso, hace ocho años, es simplemente que ahora vive dentro de unasociedad carcelaria, con sus propias normas, donde el respeto lo es todo. Ciento 20 mil pesos le costó a El Fede la concesión por la estancia a donde arriban losinternos de recién ingreso, con lo cual se convirtió en un semidios. La primera agresión es verbal. “Ya no nos dejan tocarlos”, asegura El Fede. “Vienen losde Derechos Humanos y si les ven un rasguño, hasta nos andan quitando la concesión”. “A ver hijo de tu pinche madre. Aquí no está tu mamacita para venir a salvarte. Aquí yosoy tu papá y si no te gusta te voy a partir la madre”, es la línea clásica que El Fede dice alos de recién ingreso. “Siempre hay alguno que ya se la sabe y no te cree, a esos hay que buscar hacerlos aun lado para que no contaminen a los tiernitos”, asegura. Luego los llevan a la fajina: la limpieza de los dormitorios, desde los baños, con lospisos y las paredes con Picasos de excremento y sangre. “Ahí todos los nuevos sequiebran. Ven eso y salen vomitando. Ahí les cobras lo que quieras, desde mil 500 hastacinco mil, dependiendo cómo los veas de arregladitos”. –¿No intentan llamarle a los custodios para pedirles protección? –Generalmente no. Pero si lo hacen no importa. El custodio viene y les dice que aquí elque manda soy yo. De cualquier manera, siempre habrá uno o varios que no cuentan con los recursos“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 57
    • para librarse de la fajina. Ellos limpiarán. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en su Diagnóstico Nacional deSupervisión Penitenciaria 2009, advierte cómo desde el año 2007 las prisiones del DistritoFederal se han venido a pique en la supervisión de las garantías individuales. Ya en el año 2007, la CNDH reprobaba al sistema penitenciario capitalino con unacalificación de 5.75, para 2009 ésta descendió hasta 3.577, como se muestra en la imagentomada de la página del organismo. Entre las calificaciones por centro penitenciario, encontramos que el Centro Femenilde Readaptación Social y el Reclusorio Preventivo Norte son los peor evaluados, con 1.77 y2.34, respectivamente.7 Anexo 1: Desglose de esta calificación.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 58
    • Calificación de respeto a Derechos Humanos, por centro penitenciario 100 50 0 2007 2008 2009 RECLUSORIO PREVENTIVO ORIENTE RECLUSORIO PREVENTIVO NORTE RECLUSORIO PREVENTIVO SUR CENTRO VARONIL DE READAPTACION SOCIAL SANTA MARTHA ACATITLA PENITENCIARIA DE SANTA MARTHA ACATITLA CENTRO FEMENIL DE READAPTACION SOCIAL SANTA MARTHA ACATITLA CENTRO VARONIL DE REHABILITACION PSICOSOCIAL CENTRO DE EJECUCION DE SANCIONES PENALES VARONIL NORTE Por su parte, la Comisión de Derechos Humanos del DF (CDHDF) registró en el año2008, dos mil 314 quejas de presuntas violaciones a los derechos humanos de los internosde los centros penitenciarios. La cifra habría sido rebasada, en el lapso de enero a octubrede 2009, con dos mil 409. Más grave aún, el número de reos por custodio multiplica por mucho, el estándarrecomendado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el cual se establece en10 reclusos por custodio. Sin embargo, de acuerdo con una ponencia del senador del PRI,Rafael Moreno Cárdenas, presentada en marzo de 2007, en la cual cita al Sistema Nacionalde Seguridad Pública, en México se encontraban registrados 30 mil 472 miembros delpersonal de custodios (a repartirse en tres turnos) 8, encargados de velar por la seguridady control de los penales, en los que existen 227 mil 882 internos (cifra actualizada afebrero de 2010). Esto quiere decir que, en promedio nacional, cada custodio tiene asignado la vigilancia8 http://www.senado.gob.mx/gace61.php?ver=gaceta&sm=1001&id=2859&lg=60“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 59
    • de 22 reclusos. Sin embargo, esta tendencia se agrava en las entidades de Sonora, BajaCalifornia, Quintana Roo, Distrito Federal, Oaxaca y Colima. En donde, de acuerdo conMoreno Cárdenas, cada celador le corresponden 48 internos, para los primeros dosestados, y 37 en los restantes cuatro. Para rematar, el legislador puntualizó que en Estados Unidos existe un custodio porcada nueve reclusos, en las instituciones federales, y cinco en las estatales. Mientras queen los centros de internamiento canadienses la relación es de un custodio para dosinternos. Desde 1995, la CDH-DF emitió la recomendación número 169, la cual denunciaba ypedía a la Dirección General de Reclusorios –dependiente de la Secretaría de Gobierno delDF- se atendieran la situación de “privilegios para unos pocos internos y carencias para lagran mayoría de los reclusos en la dotación y distribución de agua, alimentos y espacios dehabitación”. En la misma se daba cuenta de prácticas ilegales para la autorización de la visitaíntima, así como de las condiciones inequitativas que se viven en los diferentesdormitorios. Dicha recomendación no ha sido atendida hasta el momento, tal y como reporta laComisión en su página de Internet10. Como en cualquier otro ámbito de la vida penitenciaria o incluso en libertad, elejercicio y defensa de los derechos que cada individuo tiene son ejercidos y defendidospor aquellas minorías que tienen conciencia de éstos. Los más pobres, desvalidos y sinconocimiento se sujetan a las reglas que impone el sistema carcelario, ya seaninstitucionales o fácticas.9 Anexo 3: Recomendación número 16, emitida el 28 de noviembre de 1995, por la Comisión de DerechosHumanos del DF.10 http://www.cdhdf.org.mx/index.php?id=rec1695“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 60
    • NOTAS DE REPORTERA La primera vez que visité una cárcel fue para la realización de este reportaje, a finalesde 2009. Antes de esto, los reclusorios para mi consistían en grandes paredes, rellenadaspor algunas notas periodísticas. Mi sorpresa inicial fue descubrir la industria que se desarrolla en las inmediaciones delos reclusorios. Tamales, ropa de colores, para los visitantes que no cumplen con loscódigos de ingreso; y caqui, para aquellos que les llevan una muda a los internos. Cigarrosde marcas desconocidas y dudosa procedencia. Guarda de maletas, celulares y todo lo queno se puede ingresar a presidio. Sin contar con los despachos de abogados para “amparosurgentes”. Todo, lleno de vida, desde las cinco de la mañana, hora en que la gentecomienza a llegar para hacer fila y ser los primeros en ingresar al reclusorio. Algunos de los visitantes vienen de las periferias del Distrito Federal o de estadoscercanos, por lo que llegan directo de las centrales de autobuses o de algún hotel aledaño.Para ellos cada minuto cuenta. Mujeres en su mayoría, formadas al exterior, aguardando que den las 10 de la mañanapara que el zaguán se abra. Entre ellas se conocen, se apartan los lugares e instruyen a lasnuevas –como yo– sobre con qué artículos podrían tener inconvenientes de ingresar. En mi primera visita llegué a las 6:30 am. Entré cerca de las 11. Las custodias revisanepidérmicamente las costuras y los pliegues de la ropa. Su auténtico interés es encontrarde dónde pueden obtener los dos o cinco pesos que cobran para entrar con alguna prendano permitida. Una vez que se obtiene el pase de acceso, hay que pasar por tres puntos de revisión. Elprimero se encuentra tras una rejilla, por donde el acceso se realiza a través de unaspuertas giratorias hechas con barrotes. En éste sólo confirman que el pase concuerde conlos datos de la identificación oficial.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 61
    • A partir del segundo la temperatura comienza a bajar. Aquí, en una especie decaballerizas, las custodias revisan que el atuendo de la visita cumpla con las normas. Sigueun pasillo helado, que jamás ha sido visitado por un rayo de luz, al final se encuentra latercera aduana, equipada con un escritorio, una o dos custodias y una caja de luzultravioleta, el sello invisible que se coloca en la muñeca. El primer acercamiento consistió en contactar a la ex pareja de una conocida, quien yahabía estado en presidio. Él me ayudó a que un interno me apuntara en un cárdex para elReclusorio Oriente. En teoría, la persona que me dio el ingreso como su visita debería de haberse reunidoen una de las salas para visitas. Sin embargo, él jamás llegó a la cita. Primero envié, por mi cuenta, dos veces a un estafeta –internos que se encargan dedar aviso a los otros internos que tienen visita, a cambio cinco pesos (tres para el custodiode cada dormitorio y dos para él)-, a buscarlo con los datos que tenía. En ese lapso de espera, un mesero (recluso también) de la sala –que fungen como unaespecie de fonda, con mesas y sillas de plástico- comenzó a hacerme plática, de formaamistosa, sobre a quién venía a ver y quién era. Iba y venía, a cada parada traía unapregunta nueva. A este mesero le siguió el encargado de la sala, otro interno que se identificó a símismo como “jefe de seguridad”, término pomposo que entonces, como ahora, me sacauna sonrisa. Entre el “jefe de seguridad” y el mesero enviaron a más estafetas a buscar con quienme reuniría, pero jamás encontraron. Ellos dos fueron mi primer contacto directo en un reclusorio. El mesero me contactó con otro interno, quien a su vez, tras explicarle mis intencionesde realizar una tesis, se comprometió a presentarme un grupo mayor de reclusos, siprometía volver el siguiente fin de semana. Así fue.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 62
    • Ese grupo lo conformaron seis internos, de los cuales la mitad no desearon participaren mi investigación y no volví a ver. Al resto lo seguí viendo en, al menos, 10 ocasionesdiferentes. Éstos a su vez, me contactaron con otros y éstos a otros. En este primerreclusorio conversé con cerca de 25 internos. Debo resaltar que para la éxito de las entrevistas fue de sumo valor la transferencia deconfianza que me hacían mis primeros contactos, pues a varios de los entrevistados demanera secundaria me presentaban, además de cómo investigadora, como su familiar osu amiga de “mucho tiempo”. Mi experiencia aquí, como en los otros reclusorios, fue que los reclusos, aun los que nose encuentran abandonados de todo por sus familias, están ávidos de mantener contactocon personas del exterior. También así varios de ellos lo reconocieron y otros másadmitieron que si no hubiera sido porque soy mujer, no hubieran acordado una segundacita ni las que le siguieron. A cada uno de los encuentros asistía sola. Y no dejé de ir ni una sola vez de las que lesprometí asistiría. Varios de estos internos tenían celular, por lo que también recibía llamadas de suparte. En varias ocasiones platiqué con ellos, mientras atravesaban por trancesdepresivos, los cuales son frecuentes. En una ocasión le comenté a uno de los reclusos mis fuertes intenciones de podervisitar una cabaña y conocerla desde adentro; conocer a qué olía; descubrir los ruidos enlas que las envolvían las otras cabañas; y hasta conocer la textura de sus cobijas o lacomodidad de su colchón. Rápidamente se ofreció a llevarme a una de ellas. Estuve con él, a lo largo de una hora, en una cabaña, sentados en un colchón, con laespalda apoyada en la pared. Ahí, entre las pausas que hacíamos para escuchar a losvecinos, me contó la historia de cómo llegó a la cárcel, me platicó de su esposa y de sushijos, a quienes sentía ya haber perdido, a pesar de que lo visitaban cada domingo. “Medijo (su esposa) que mientras estuviera aquí, no me abandonaría. ¿Qué te da a entender“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 63
    • eso? Que sólo está esperando a que salga para dejarme, ¿no?”, se le entrecortaba la voz,como se le entrecortó cuando me platicaba de los paseos en moto que le daba a su hija, lamayor, quien ahora, a sus 13 años de edad, se rehusaba irlo a visitar a la cárcel. A la media hora le propuse que saliéramos de la cabaña, pero me pidió queesperáramos a que se cumpliera la hora “para no regalarles el dinero”, ya que la renta deéstas es por hora. Accedí y esperamos. La media hora restante transcurrió en relatos autobiográficos y cuando estábamos apunto de salir me pidió un favor: “¿Me puedes abrazar?”. Dudé y pregunté: “¿Sólo unabrazo?”. “Sí”. Lo abracé y él lloró. Para cuando regresamos al punto de reunión, donde me veía con los otros internos,noté que uno de ellos ya no me veía a los ojos y las preguntas sobre qué quería que nostrajera de comer se la hacían al interno con el que había ingresado a la cabaña. Mesorprendí mucho. Tan pronto y ya todos sabían que había entrado a una cabaña con él. El interno con el que ingresé a la cabaña me explicó que el no verme a los ojos y nodirigirse a mí directamente era una muestra de respeto hacia él. Cuando regresó el recluso que nos atendía, le relaté, de la manera más natural quepude, que habíamos ingresado a la cabaña para poder hacer una crónica del lugar “así queme puedes seguir viendo a los ojos a mí –recalcaba- y preguntarme a mí lo que necesitessaber”, le dije. Éste sonrió y todo volvió a la normalidad. Para ingresar la primera vez al reclusorio femenil de Santa Martha, solicité un permisoa un funcionario de la Dirección del Sistema Penitenciario, quien solicitó su nombre fueraomitido en este trabajo, evadiendo con ello el área de Comunicación Social. La directora del reclusorio de Santa Martha me recibió con evidente disgusto, perocumplió con lo que se le solicitó y me presentó con un grupo de mujeres, alrededor de 15,aunque fueron sólo unas seis las que estuvieron dispuestas a conversar y aportar suexperiencia para esta investigación. La comunicación se dio de manera menos fluida que con los diferentes grupos“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 64
    • varoniles con los que me había reunido en los demás reclusorios, asumo que fue porqueen este caso, las internas no habían acudido por voluntad propia –aunque una vez que nosencontrábamos en el aula asignada, les aseguré que se podían marchar sin ningunarepresalia o queja de mi parte, todas se quedaron– sino por instrucciones de la direccióndel reclusorio. Aquél encuentro duró más de tres horas. Les pedí que me anotaran en una tarjeta de visita, cosa a la que una interna accedió.Sin embargo, jamás obtuve el llamado de confirmación y no me fue posible ingresar comovisita, para conocer de forma más natural el ambiente en el que se desarrollan. Meses más tarde, a través de una conocida, conseguí que me apuntaran en un cárdexy comencé a ingresar con regularidad. La primera vez que ingresé al Reclusorio Sur, como visita, el interno que era micontacto adentro me recibió a la hora acordada. Las visitas continuaron, generalmente deforma semanal, por más de seis meses. Lo que encontré en los reclusos, anímica y emocionalmente hablando, es que se tratade gente derrotada internamente, dispuesta a aferrarse a cualquier vestigio o vínculo conel exterior. La mayoría de ellos se autodefinía como desconfiados, sin embargo, en su hambre porconversar y ser escuchados, me extendieron ampliamente su confianza y me contabandetalladamente las historias de sus procesos, sus vínculos familiares, sus abandonos, susdepresiones, sus arrepentimientos y sus mismos logros. Me encontré con códigos de conducta aceptados y obedecidos, donde, después delpoder, el “respeto” es lo más importante, lo que le da eje en sus vidas en las cárceles. “Sino te respetan aquí, no eres nada. Mejor te mueres”, me dijeron en varias ocasiones. “La visita es sagrada” es una frase constantemente dicha. Por ejemplo, a diferencia delos mercados o lugares concurridos en el exterior, en los que es inevitable chocar y rosarsecon otros, los internos –sobre todo aquellos que se encuentran en los niveles más bajosdel estatus carcelario– buscaban a toda medida ni siquiera rozar a las visitas, en muchos“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 65
    • casos, incluso, el contacto visual era abiertamente evitado, al llevar la mirada al piso. Incluso, el paso de las visita era antecedido por el grito de “visita, pasa visita, hágansea un lado”. De la plétora surgían pasos libres para caminar. Varios internos me refirieron que si alguien intentaba tocar a un visitante,especialmente si era mujer, cualquier otro recluso que lo notara le podía propinar unagolpiza, aun si no conocía al visitante. “La visita es sagrada”, decían. Visitar el reclusorio Norte tuvo varios procesos antes de conseguir entrar. Las dosprimeras ocasiones que fui, resultó que no estaba anotada en la tarjeta de visita que seme había dicho. Después, cada vez que intentaba encontrar a alguien que me apuntaraalgo pasaba, pero no lo conseguía. Hasta que, por fin, a mediados del 2010 logré entrar, através de un conocido “en tercer grado”, llamémosle. Mucha gente me advirtió que la vibra del Norte es diferente, similar al del Oriente,pero aún más pesada. No mintieron. Todos los reclusorios son como una gran vecindad intercomunicada. Resultabaincreíble cómo las cosas que pasaban en uno, se sabían de forma inmediata en el otro. Cuando van a transferir a un interno de un centro a otro, ya lo están esperando al queva a llegar; saben si tiene dinero, que rango ocupaba y a qué se dedicaba, es decir, cómogeneraba en el reclusorio anterior. En varias ocasiones me parecía, cuando hablaba con personas de entre 45 y 55 años,que ya llevaban más de 15 años en prisión, que estaba hablando con personasintelectualmente más inmaduras. Para ellos el tiempo está suspendido. Conservan la edad que tenían cuando entraron,pero con puntos suspensivos. Es como si la monotonía y la repetición simultánea de un díaidéntico al otro, les imposibilitara desarrollarse. Las distancias y los tiempos ahora son borrosos. Generalmente los internos que meapoyaron en la investigación me esperaban en la puerta de ingreso. Los que no tenían“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 66
    • celular para que yo les avisara que había llegado, me llamaban para saber en cuántotiempo debían esperarme. Entonces, explicarles en qué punto de la ciudad meencontraba, ya fuera Perisur, Nativitas o Tacubaya, no representaba nada para ellos.Querían saber minutos, tiempo. La ciudad se ha ido desdibujando en su memoria, entérminos de distancia. Esta misma incongruencia existente entre el presidio y la libertad se repite en términoseconómicos. En la cárcel un peso puede hacer la diferencia en la comida al final del día.Adentro, cinco pesos es una buena razón para jugarse el pellejo, cuando se es unpatrañoso. O puede ser la diferencia entre sostener una relación con preservativo o sin él.O suficientes para obtener sexo oral.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 67
    • ESTADÍSTICAS Los 10 centros de reclusión con los que cuenta el Distrito Federal (entre ellos tresreclusorios varoniles, la Penitenciaria y dos centros de readaptación femenil) albergan, enpromedio, 40 mil personas en su interior, pese a tener una capacidad instalada para sólo19 mil 88 internos, es decir, que cuenta con una sobrepoblación de 122%, la más alta delpaís. De hecho, el DF ocupa el primer lugar en el territorio nacional en cuanto a poblaciónpenitenciaria, al dar cupo al 17.7% de los criminales en presidio, como se muestra en lasiguiente gráfica: Censo De acuerdo con la Secretaria de Gobierno del DF, de los 40 mil 800 internos que seencuentran en los centros penitenciarios de esta entidad.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 68
    • Escolaridad Posgrado 6% Analfabeta Profesional 7% 5% Tecnico 12% Primaria 25% Bachillerato 17% Secundaria 28% Ocupación Otros Comerciante 8% 15% Estudiante 17% Empleado Desempleado público 8% 24% Pensionado 13% Empleado IP 15%“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 69
    • Estado Civil Viudo Divorciado 6% 6% Soltero 30% Unión libre 29% Casado 29%“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 70
    • Glosario de la jerga presidaria: Antena, oreja… Espía Borrega ……… Delator Cabo………… Ayudante del Coordinador Candadero o Llavero Encargado de cerrar y abrir los dormitorios por órdenes del cuerpo de seguridad y custodia. Chequera… Interno que asume la culpa de un crimen que no cometió a cambio de dinero Erizo… Recluso pobre. Estafeta… Encargado de ubicar y dar aviso a internos cuando son solicitados por sus familiares. Extranjero… Interno que pasa la noche fuera de su estancia. Fajina… Actividades de limpieza, obligatoria en cada estancia. Gatillero… Guardaespaldas de un Padrino. Guajolote… Tonto. La Mamá… Interno de mayor poder dentro de una estancia. Mostro… Interno que, por su baja condición social dentro del reclusorio, está a cargo de las labores de limpieza o más desagradables. Nagual… Ratero. Padrino … Interno con gran poder económico, de origen lícito o no, que tiene a su servicio a varios internos quienes se encargan de atenderlo. Cuenta con aparatos electrónicos, sus alimentos provienen del exterior y, en general, vive en buenas condiciones. Pagador… Interno al que se le finca responsabilidad por un delito que“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 71
    • no cometió. Éste, a diferencia de la Chequera, no recibe pago alguno. Panique… Cocaínomano. Panqué… Interno con recursos económicos, que es mantenido por sus familiares. Patrañoso… Drogadicto que engaña, pide prestado sin intención de pagar y roba para comprar estupefacientes. Rancho… Dote de alimentos que reciben los internos diariamente. Aquellos que tienen la posibilidad rehúsan consumirla. Tierno… Recién llegado. Glosario jurídico Delito del fuero común: Es aquel delito que afecta o daña de alguna manera, a nivellocal o municipal, directamente a las personas en una sociedad. Ejemplo: robo simple oabuso sexual. Delito del fuero federal: es aquel que afecta a la salud, economía y, en general, a laestabilidad jurídica y a la seguridad del país, así como a los intereses de la sociedad. Rehabilitación social: Parte del proceso de rehablitación que tiende a integra oreintegrar Delito: Una conducta tipificada por la ley, antijurídica. Es una acción u omisión penada“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 72
    • por la ley y se supone una infracción al derecho penal. Condena: Es la resolución judicial que establece una responsabilidad penal en contradel acusado de un delito. Sentencia: Castigo impuesto a un acusado, tras la condena, como una multa o unapena de privación de la libertad. Procesado: Persona declarada reo en un proceso judicial. Sentenciado: Persona que, tras haber sido encontrado culpable en un juicio, recibióuna sentencia por sus actos delictivos.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 73
    • ANEXOS Anexo 1: Desglose de la calificación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos alos reclusorios del DF. INFORMES - NIVEL ESTATAL CENTROS DE INTERNAMIENTO DISTRITO FEDERAL DERECHOFUNDAMENTAL 2009 CALIFICACIÓN 1 DERECHOS HUMANOS RELACIONADOS CON LA SITUACION JURIDICA 2.73 DE LOS INTERNOS 001 DIVISION DE INTERNOS DEL FUERO COMUN Y DEL FUERO FEDERAL 0.4 002 SEPARACION DE RECLUSOS EN PROCESADOS Y SENTENCIADOS 3.44 003 CLASIFICACION CRIMINOLOGICA DE LOS INTERNOS 4.2 004 TRAMITACION DE BENEFICIOS DE LIBERTAD ANTICIPADA 3.11 2 DERECHOS HUMANOS QUE GARANTIZAN UNA ESTANCIA DIGNA Y 3.76 SEGURA EN PRISION 001 ATENCION INTEGRAL: SOCIAL, MEDICA, PSICOLOGICA Y PSIQUIATRICA 3.1 002 CONDICIONES MATERIALES EN LOS MODULOS 3.7 003 MANTENIMIENTO E HIGIENE EN LOS MODULOS 3.4 004 CONDICIONES MATERIALES EN LA COCINA 4.5 005 MANTENIMIENTO E HIGIENE EN LA COCINA 4.3 006 ALIMENTOS Y UTENSILIOS DE COCINA 4.3 007 CONDICIONES MATERIALES DEL COMEDOR 4.4 008 MANTENIMIENTO E HIGIENE EN COMEDOR 4.2 009 CONFIANZA DE LOS INTERNOS PARA PEDIR AUDIENCIA A LAS AUTORIDADES 2.6 3 DERECHOS HUMANOS QUE GARANTIZAN SU INTEGRIDAD FISICA Y 3.47 MORAL 001 ESPACIO PARA EL NUMERO DE INTERNOS 4.4“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 74
    • 002 CONDICIONES MATERIALES EN LOS ESPACIOS DE SEGREGACION 3.2 003 MANTENIMIENTO E HIGIENE EN LOS ESPACIOS DE SEGREGACION 2.8 4 DERECHOS HUMANOS QUE GARANTIZAN EL DESARROLLO DE 4.34 ACTIVIDADES PRODUCTIVAS Y EDUCATIVAS 001 PROGRAMACION DE ACTIVIDADES DIARIAS PARA LOS INTERNOS 3.7 002 ACTIVIDADES PRODUCTIVAS QUE LLEVA A CABO EL INTERNO 3.3 003 ACTIVIDADES RECREATIVAS QUE LLEVA A CABO EL INTERNO 3.6 004 CONDICIONES MATERIALES DE LOS TALLERES 4.56 005 INSTRUMENTOS DE TRABAJO EN LOS TALLERES 4.33 006 MOBILIARIO DE LOS TALLERES 4.33 007 MANTENIMIENTO DE LOS TALLERES 4.22 008 HIGIENE DE LOS TALLERES 4.56 009 CONDICIONES MATERIALES DE LAS AULAS DE CLASE 4.7 010 MOBILIARIO DE LAS AULAS DE CLASE 4.3 011 INSTRUMENTOS DE TRABAJO EN LAS AULAS DE CLASE 4.2 012 MANTENIMIENTO DE LAS AULAS DE CLASE 4.4 013 HIGIENE DE LAS AULAS DE CLASE 4.7 014 CONDICIONES MATERIALES DE LA BIBLIOTECA 4.6 015 MOBILIARIO DE LA BIBLIOTECA 4.5 016 INSTRUMENTOS DE TRABAJO EN LA BIBLIOTECA 4.6 017 MANTENIMIENTO DE LA BIBLIOTECA 4.8 018 HIGIENE DE LA BIBLIOTECA 5.2 5 DERECHOS HUMANOS QUE GARANTIZAN LA VINCULACION SOCIAL 4.29 DEL INTERNO 001 RESPETO AL HORARIO Y DIAS DE VISITA INTIMA 4.89 002 PRIVACIDAD DE LOS ESPACIOS DE LA VISITA INTIMA 5 003 CONDICIONES MATERIALES DEL AREA DE LA VISITA INTIMA 4.44 004 MANTENIMIENTO DEL AREA DE VISITA INTIMA 4 005 HIGIENE DEL AREA DE LA VISITA INTIMA 4 006 RESPETO AL HORARIO Y DIAS DE LA VISITA FAMILIAR 4.7 007 CONDICIONES MATERIALES DEL AREA DE VISITA FAMILIAR 4.2 008 COMUNICACION CON EL EXTERIOR 4.8 009 TELEFONO CONVENCIONAL 4.7 010 CORRESPONDENCIA 2“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 75
    • 6 DERECHOS HUMANOS QUE GARANTIZAN EL MANTENIMIENTO DEL 2.38 ORDEN Y LA APLICACION DE SANCIONES 001 DIFUSION DEL REGLAMENTO DEL CENTRO A CUSTODIOS 2.6 002 VIGILANCIA DE LOS INTERNOS 2.9 003 DIFUSION DEL REGLAMENTO DEL CENTRO A INTERNOS 0.8 004 APLICACION DE CRITERIOS LEGALES PARA LA IMPOSICION DE SANCIONES A LOS INTERNOS 2.1 005 FUNCIONAMIENTO DEL CONSEJO TECNICO INTERDISCIPLINARIO 3.5 7 DERECHOS HUMANOS DE GRUPOS ESPECIALES DENTRO DE 3.99 INSTITUCIONES PENITENCIARIAS 001 ADULTOS MAYORES 4 002 PERSONAS QUE VIVEN CON VIH/SIDA 3.67 003 PERSONAS ADICTAS A LAS DROGAS 4.13 004 PERSONAS DISCAPACITADAS 3.8 005 ENFERMOS MENTALES 3.38 006 HOMOSEXUALES 4.1 007 INDIGENAS 3.78 TOTALES: 3.57“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 76
    • Anexo 2: Recomendación CNDH 4/2010México, D.F., a 8 de septiembre de 2010Boletín de prensa 264/2010 RECOMENDACIÓN DE LA CDHDF POR TRATA DE INTERNAS EN EL SISTEMA PENITENCIARIOLa Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) dirigió la Recomendación4/2010 a la Secretaría de Gobierno del Distrito Federal (SG), a la Procuraduría General deJusticia del Distrito Federal (PGJDF) y al Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal(TSJDF), por la existencia de una red de trata de internas en los Reclusorios Preventivosdel Distrito Federal, que involucra a internos, y servidores públicos de la Subsecretaría deSistema Penitenciario, así como del TSJDF.El Organismo verificó que la red está conformada por personal de seguridad y custodia delos juzgados penales e internos de los Reclusorios Preventivos Varonil Norte, Sur yOriente, destinada a la facilitación de internas a internos que pagan para sostenerencuentros clandestinos con ellas.Además constató la inacción o acción retardada de autoridades de las tres institucionesrecomendadas para denunciar, investigar o sancionar a los servidores públicosinvolucrados en los hechos.La CDHDF concluyó que dicha red opera montada en el mecanismo legal para solicitarinternas para que desahoguen diligencias en los juzgados penales; lo cual constituye unaestructura de poder que, en el marco de una actitud falocéntrica, aprovecha la situaciónde vulnerabilidad económica y sexual en la que la privación de la libertad coloca a lasinternas, para explotarlas.Esta Comisión corroboró la violación al Derecho a una vida libre de violencia, por omisiónen la protección contra la violencia de índole sexual, a los Derechos de las personasprivadas de la libertad, por la abstención u omisión de brindar una adecuada protección ala integridad física o psicológica de la persona privada de la libertad; así como por laabstención u omisión en el deber de custodia, al Derecho al debido proceso por el retardoinjustificado en la integración y determinación de la averiguación previa, y al Derecho a laseguridad jurídica, por omisión de observar la ley o normatividad aplicable.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 77
    • LOS HECHOSEn octubre de 2009, una interna del Centro Femenil de Readaptación Social Santa MarthaAcatitla, se comunicó vía telefónica con personal de esta Comisión, y señaló que a ella y asu esposo -interno en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente-, se les instruye un procesoen un juzgado penal del Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, y cada vez que eratrasladada a ese lugar para desahogar sus diligencias, en el túnel era víctima dehostigamiento sexual por parte de los custodios que cuidan a su cónyuge, quienes le pidenque tenga sexo con ellos, o de lo contrario amenazaban con golpear a su marido.Asimismo, añadió, las custodias que la acompañan le pidieron que se prostituya en lasinstalaciones del túnel del Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, situación a la que senegó; en represalia le restringieron su derecho a recibir visitas durante un mes yamenazaron con golpearla en cualquier momento.La CDHDF buscó antecedentes de hechos similares denunciados en otras quejas,entrevistó a la peticionaria, al juez que conoce del proceso que se instruye contra lapeticionaria, a funcionarios de diversos juzgados penales de la ciudad, a funcionarios de laSubsecretaría de Sistema Penitenciario, a internas e internos testigos de los hechosinvestigados, a internas que se encontraban en espera de pasar a juzgados o quehabiendo terminado su diligencia aguardaban el regreso a su centro de origen.Así también, entrevistó a 25 técnicos en seguridad y custodia que participaron en lostraslados de internas a los juzgados penales situados en los tres reclusorios preventivosvaroniles de esta ciudad, a quienes se seleccionó de acuerdo con el testimonioproporcionado por diversas internas e internos y también por haber participado enalgunos traslados en los que se regresó al CEFERESO a altas horas de la noche.De la sistematización y análisis de la evidencia la CDHDF afirma, como hechos probados eincontrovertibles, la existencia de pedimentos falsos en los que se requería a internas delCEFERESO para presentarse a los juzgados de los Reclusorios Sur, Oriente y Norte, por unlado, y la existencia de relaciones sexuales clandestinas entre internas e internos, por elotro.De la existencia de relaciones sexuales clandestinas es prueba la evidencia de que huboembarazos e Interrupciones Legales de Embarazo (ILE) en internas que no teníanautorizada la visita íntima. Se obtuvo información de que 9 mujeres se embarazaroncuando ya estaban en reclusión en el CEFERESO; sin tener autorizada visita íntima nifamiliar interreclusorios.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 78
    • Especialmente relevante es el testimonio de una interna quien afirmó que su embarazoocurrió como resultado de una relación sexual clandestina sostenida en el baño decustodios en el túnel del Reclusorio Norte, que conduce a los juzgados del fuero federal.Según su dicho, su esposo pagó 500 pesos a un custodio para utilizar el área privada delbaño para el encuentro sexual con su pareja.Se obtuvieron 16 testimonios que mencionaron que se efectúan pagos que oscilan entre200 y 500 pesos que se cobran a los internos por tener encuentros con las internas, cuyosdestinatarios serían custodios e internas. Aunque sólo en testimonio de una interna señalauna ganancia para personal de los Juzgados, es de suponerse la obtención de algúnbeneficio.La CDHDF tiene evidencia testimonial de que hay internas que reciben dinero a cambio deofrecer o aceptar encuentros clandestinos con internos, de que hay internos que poseenrecursos y que solicitan encuentros clandestinos con internas. Es un hecho necesario quela única posibilidad de que los encuentros se realicen depende de las y los custodios.De los testimonios recabados se desprende que hay custodios que reciben dinero porfacilitar los encuentros, y que se han realizado encuentros de carácter sexual entreinternos e internas en los túneles, baños y salas vacías dentro de las instalacionespenitenciarias.Para la CDHDF la responsabilidad de las y los custodios que hacen la facilitación se agravaporque la situación de vulnerabilidad de quien ofrece o acepta un encuentro a cambio dedinero exige interpretar este intercambio -que es del todo desigual- no como facilitaciónde encuentros, sino como facilitación de internas o internos, para fines sexuales, a otras uotros internos.Al menos dos de las personas involucradas en la falsificación de pedimentos, el señorJoaquín Omar Cedillo Luna y la señora Diana Trujillo Neri, se desempeñaban en sumomento como personal administrativo especializado en los Juzgados QuincuagésimoSexto y Cuadragésimo Tercero penal, respectivamente.A la fecha de emisión de esta Recomendación, el señor Cedillo Luna presta sus servicios enel Juzgado Cuadragésimo Noveno Penal, y según la evidencia recabada, sólo ha sidollamado a comparecer por el Ministerio Público en calidad de testigo.Por su parte, el Consejo de la Judicatura del Distrito Federal inició de oficio elprocedimiento disciplinario administrativo en contra de Trujillo Neri, hasta el 28 de juniode 2010, más de cinco meses después de que la Jueza Cuadragésima Tercera de lo Penal -“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 79
    • el 6 de enero del mismo año- envió copia del acta administrativa iniciada en su contra porfalsificar documentos a la Secretaría Técnica de la Comisión de Disciplina Judicial de eseConsejo de la Judicatura.Para esta Comisión, es claro que el problema no se agota sólo en su dimensión penalporque, en lo general tiene que ver con un contexto generalizado de corrupción que esestructural y utiliza procedimientos y espacios que legalmente han sido destinados a otrosfines, con propósitos ilegales.En lo particular, ocurre en el seno de una cultura que reproduce patrones de dominaciónmasculina que, a juzgar por las declaraciones hechas por algunos funcionarios públicos,debiendo serlo, no son conscientes.Por lo anterior recomienda:Al Secretario de Gobierno del Distrito FederalPrimero. Implementar en todos los Centros de Reclusión del Distrito Federal, un sistemaconfiable de registro de ingresos y egresos de internas e internos que son trasladados ajuzgados, hospitales o a otras diligencias debidamente autorizadas. Dicho sistema debeser auditable y registrar con claridad los datos generales de la interna o interno, el lugar adonde se le traslada, el documento que justifica el traslado, la hora en que ingresa yegresa y los datos del funcionario que autoriza. La Subsecretaría de Sistema Penitenciariodebe ordenar a la Subdirección Jurídica del Centro de Reclusión que opera el traslado, unprocedimiento de verificación aleatoria con el titular del juzgado que emita el pedimento,así como el cotejo mensual de los datos para verificar que coincidan con los documentosque los respaldan.Segundo. Modificar, en un plazo máximo de seis meses desde el momento en el que seacepte esta Recomendación, los procedimientos y requisitos para la autorización de lasvisitas familiar e íntima, -esta última para parejas hetero y homosexuales- y hacerlomediante la instalación de una mesa de trabajo constituida con especialistas en la materia(derechos de las personas privadas de libertad) procedentes de la academia, la sociedadcivil y el Gobierno del Distrito Federal.Tercero. Instalar cámaras de vigilancia en lugares estratégicos (escaleras, acceso a baños,pasillos y toda área en donde haya la posibilidad de que converjan internas e internos) delos túneles de acceso a los juzgados y en las propias rejillas de prácticas de éstos paradetectar cualquier anomalía y cuidar su adecuado funcionamiento y mantenimiento.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 80
    • Cuarto. Destinar a personal experto en perspectiva de género para que apoye y oriente alas internas de los centros de reclusión femeninos, para que las capaciten en elreconocimiento y denuncia de actos de agresión, hostigamiento y acoso sexual.Quinto. Diseñar y aplicar un programa de capacitación permanente a las y los internos delsistema penitenciario de la Ciudad de México, y al personal de custodia de los mismos,sobre los alcances del derecho de las mujeres privadas de la libertad a una vida libre deviolencia, así como de los actos que lo violan y de las consecuencias de su violación.Sexto. Iniciar los procedimientos administrativos contra el personal de seguridad ycustodia, técnico o administrativo del que se tenga noticia, presente o futura, que estáinvolucrado en hechos relacionados con explotación sexual y/o la trata de internas y, conindependencia de estos procedimientos, denunciar ante las autoridades penales loshechos que presuntamente constituyan delitos.Séptimo. Que se realice un padrón con la inscripción voluntaria de las internas de loscentros femeniles para generar las oportunidades de trabajo necesarias.Al Procurador General de Justicia del Distrito FederalOctavo. Instaure un mecanismo de coordinación entre la Fiscalía para la Investigación delos Delitos Cometidos por Servidores Públicos, Delitos Sexuales y Homicidios1 para vincularla integración de las averiguaciones previas relacionadas de acuerdo con la hipótesis detrata de personas.Noveno. En cumplimiento con lo dispuesto por el Acuerdo A/001/2010 del ProcuradorGeneral de Justicia del Distrito Federal, dé vista a la Contraloría Interna y a la Fiscalía parala Investigación de los Delitos Cometidos por Servidores Públicos, para que se investigue laresponsabilidad administrativa o penal en que incurrieron las o los agentes del MinisterioPúblico, así como las y los Oficiales Secretarios que demoraron la integración de lasaveriguaciones previas, tramitadas con motivo de las denuncias que interpuso la interna 1.Décimo. Promueva la reforma del artículo 188 bis del Código Penal para el DistritoFederal, con la finalidad de armonizar el tipo penal de “trata de personas” con ladescripción que del mismo hace el Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Tratade Personas, especialmente Mujeres y Niños, que complementa la Convención de lasNaciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional.Al Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 81
    • Décimo Primero. Instruya por escrito a todos los juzgados penales, principalmenteaquellos ubicados en los edificios anexos a Reclusorios Preventivos Varoniles del DistritoFederal, para que lleven un estricto control de los pedimentos judiciales, en el que seasienten los datos de la persona que elaboró, firmó y entregó el oficio.Décimo Segundo. Designe un área con personal suficiente para que, en coordinación conlas subdirecciones jurídicas de los centros de reclusión, se encargue de auditar lostraslados con motivo de pedimentos judiciales.Décimo Tercero. Haga del conocimiento inmediato de las autoridades administrativas ypenales correspondientes, las faltas presuntamente imputables al señor Joaquín OmarCedillo Luna, a la titular del Juzgado Quincuagésimo Sexto Penal y a quien resulteresponsable dentro de la Comisión de Disciplina del Consejo de la Judicatura del DistritoFederal.Nota al pie de página:1 Que se tramita por la muerte del interno alías Chatanuga, que se suscitó en el túnel queconduce a Juzgados, en el Reclusorio Preventivo Varonil Norte y a quien se relacionó conun catálogo de prostitutas.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 82
    • Anexo 3: Recomendación: 16/1995 La Recomendación 16/95 es producto de una exhaustiva investigación de campoque logró descubrir privilegios para unos pocos internos y carencias para la gran mayoríade los reclusos en la dotación y distribución de agua, alimentos y espacios de habitación;también se advirtieron prácticas ilegales en la autorización de la visita íntima y en elpermiso para poseer objetos que constituyen estímulos. Tal situación —imperante en loscentros penitenciarios varoniles— es inaceptable a la luz de la garantía de igualdad y delos fines del sistema penitenciario, por lo que se solicitó que se trate equitativamente a lospresos y se erradiquen las anomalías detectadas. México, D.F., a 28 de noviembre de 1995 Licenciado José Raúl Gutiérrez Serrano Director General de Reclusorios y Centros de Readaptación Social del DistritoFederal Distinguido señor Director: La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, con fundamento en losartículos 102, apartado B, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 1,2, 3, 17, fracciones I, II, inciso a), y IV, 22, fracción IX, y 24, fracciones I y IV, de la Ley de lapropia Comisión, y 95, 96, 97, 98, 99 y 100, de su Reglamento Interno, ha concluido lasinvestigaciones de los hechos materia de dos quejas que fueron acumuladas con elnúmero CDHDF/122/95/DF/D1651.000. I. Investigación 1. El 9 de mayo de 1995, se inició de oficio el expediente de quejaCDHDF/122/95/DF/D1651.000, del que se desprende que: a) El 3 de mayo de 1995, se publicó en el diario La Jornada una nota periodística enla que se narra que: Algunos internos del dormitorio 10 y del módulo de máximaseguridad del Reclusorio Preventivo Varonil Norte gozan de privilegios ilegítimos,obtenidos mediante dádivas a las autoridades de dicho centro; incluso hay —según lanota—elementos de Seguridad y Custodia que están al servicio particular de dichosinternos; b) En la misma fecha el Presidente de esta Comisión acordó investigar de oficio lasituación que el periódico refiere respecto del Reclusorio Preventivo Varonil Norte, enéste y en todos los demás centros penitenciarios varoniles del Distrito Federal. c) El 4 de mayo de 1995, Visitadores Adjuntos de esta Comisión acudieron alReclusorio Preventivo Varonil Norte, donde inspeccionaron el dormitorio 10 y el módulo“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 83
    • de máxima seguridad; asimismo, entrevistaron a algunos internos en relación con loshechos denunciados en la nota publicada: d) Entre el 8 y el 12 de mayo, Visitadores Adjuntos de esta Comisión acudieron a laPenitenciaría y a los tres reclusorios varoniles, donde inspeccionaron instalaciones,efectuaron entrevistas y tomaron fotografías, así como películas de video e) El 16 de mayo último, mediante oficio 10318, se solicitó a la Dirección Generalde Reclusorios y Centros de Readaptación del Distrito Federal un informe completo sobrelos estímulos vigentes otorgados a los internos; la fundamentación y motivación de cadaestímulo; f) El 26 de mayo, mediante oficio STDH/274/95, el Secretario Técnico de DerechosHumanos de la Dirección General de Reclusorios y Centros de Readaptación Social delDistrito Federal remitió la información solicitada y g) Entre el 2 y el 5 de octubre, Visitadores Adjuntos de esta Comisión acudieron ala Penitenciaría y a los tres reclusorios varoniles, donde inspeccionaron instalaciones,efectuaron entrevistas y tomaron fotografías, así como películas de video. 2. El 16 de mayo de 1995, se inició de oficio en esta Comisión el expediente dequeja CDHDF/122/95/GAM/P1748.000, del que se desprende que: a) Varios internos del Reclusorio Preventivo Varonil Norte están inconformes conel registro y la tramitación de las visitas íntimas, las que se consiguen sin que se cumplacon los requisitos reglamentarios —tales como los certificados médicos del interno y de supareja—, mediante el pago de una cantidad que va desde N$50 hasta N$100. Asimismo,se permite que un interno pueda tener visita íntima con dos o más mujeres. Los quejososanexaron listas de nombres de internos y de su respectiva pareja y copias de memorandoscon los que se ha autorizado a algunos de esos internos a tener visita íntima con dos omás mujeres; b) El 22 de mayo, comparecieron en esta Comisión tres empleados adscritos al áreade Trabajo Social de la Subdirección Técnica del Reclusorio Preventivo Varonil Norte: c) El 3 de junio, personal de esta Comisión se constituyó en el ReclusorioPreventivo Varonil Norte para inspeccionar el área de visita íntima; d) El 12 de junio, mediante oficio 12433, se solicitó al Director General deReclusorios y Centros de Readaptación Social del Distrito Federal un informe amplio ydetallado sobre los hechos motivo de la queja; e) El 28 de junio, mediante oficio STDH/448/95, el Secretario Técnico de DerechosHumanos de la Dirección General de Reclusorios nos remitió el oficio D11O/95, delDirector del Reclusorio Preventivo Varonil Norte, con parte de la información solicitada, y f) El 20 de julio de 1995, el Presidente de esta Comisión acordó acumular esteexpediente al CDHDF/122/95/DF/1651.000. II. Evidencias 1. En el expediente CDHDF/122/95/DF/1651.000“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 84
    • a) La nota periodística publicada en el diario La Jornada el 3 de mayo del año encurso, en la que se informa que: "Internos del dormitorio 10 y del módulo de máxima seguridad del ReclusorioPreventivo Varonil Norte gozan de privilegios ilegítimos, a los que tienen acceso mediantedádivas a las autoridades de dicho Centro…" b) El acta del 4 de mayo del año en curso, en la que personal de esta Comisión hizoconstar que inspeccionó el dormitorio 10 y el módulo de máxima seguridad del ReclusorioPreventivo Varonil Norte, donde se detectó lo siguiente: b1) Las zonas 2 y 4 del dormitorio 10 son área de castigo. Los internos que seencuentran ubicados en éstas no tienen acceso al resto de las instalaciones. Lascondiciones generales de higiene del dormitorio son malas, ya que en el piso hayabundante basura y residuos de comida, y varias estancias carecen de energía eléctrica. Laropa de cama está en pésimas condiciones y en algunas estancias los internos no tienencolchón. Se entrevistó a algunos de los reclusos que se encontraban castigados en eldormitorio 10, quienes manifestaron que únicamente se les permite salir una hora diariaal patio, y que los compañeros que cuentan con recursos económicos se arreglan con loscustodios para que los envíen a población general. Los que no tienen dinero se quedan enel dormitorio 10, aunque ya hayan cumplido con la sanción que les fue impuesta, y b2) El módulo de máxima seguridad se encuentra en buenas condiciones dehigiene, mantenimiento y pintura. Todas las estancias cuentan con energía eléctrica yagua. Los internos tienen una cancha de volibol en el patio, tanques de gas doméstico yjardines muy bien cuidados, en los que hay juegos infantiles —columpios, resbaladillas,etc.—. Cada zona—con 13 estancias— es habitada, en promedio, por cinco internos, queocupan de dos a cuatro estancias cada uno. Las celdas han sido acondicionadas comococinas, comedores, despensas, estudios, bibliotecas y dormitorios. En las que estabanabiertas se pudo observar que tienen estufas de gas de dos y cuatro hornillas, utensiliosde cocina, refrigeradores, licuadoras, batidoras, hornos de microondas, televisores,videograbadoras, audiograbadoras, colchones matrimoniales y una mesa de juegos;algunas estancias están alfombradas y encortinadas. El gimnasio está equipado conaparatos modernos. Cuentan, además, con una cancha de squash. Los internos se vistencon ropa de color no reglamentario. Se entrevistó a internos que habitan el módulo de máxima seguridad, quienesmanifestaron que ellos se hacen cargo de los gastos que implica mantener el módulo y susjardines en buenas condiciones. Entre los internos que estaban en el módulo, huboalgunos que dijeron pertenecer a otros dormitorios, pero que se encontrabancomisionados al servicio de los internos del módulo de máxima seguridad; c) El acta del 8 de mayo del año en curso, en la que cinco Visitadores Adjuntos deesta Comisión hicieron constar que en la inspección llevada a cabo a la Penitenciaría delDistrito Federal detectaron lo siguiente:“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 85
    • c1) En el Centro de Observación y Clasificación (COC) las paredes estánsemiderruidas; las ventanas, rotas; los sistemas eléctrico y de drenaje, inservibles, y lascondiciones generales de higiene del centro son pésimas, ya que hay basura en los pasillosy en las estancias, y hay encharcamientos con mal olor; c2) El dormitorio 1 tiene abastecimiento regular de agua y energía eléctrica.Algunas estancias cuentan con televisión, videocasetera, frigobar, grabadora, refrigerador,baño totalmente equipado, televisión con videorreproductora integrada y cepillo dentaleléctrico. En una de las estancias está instalado un convertidor del sistema MVSMultivisión. Uno de los internos tiene un ayudante —que habita en otro dormitorio—, aquien paga N$50.00 semanales; c3) En el dormitorio 2 algunas de las estancias cuentan con refrigerador, grabadoracon reproductor de discos compactos, refrigerador industrial, videorreproductora, hornode microondas y/o ventilador; c4) En el dormitorio 3 se detectó que en una de las estancias hayvideorreproductora, videocasetes, horno de microondas, refrigerador y regadera.Además, un interno tiene un empleado a su servicio —también recluso—, a quienremunera con alimentos y N$10.00 diarios; c5) Las condiciones generales del resto de las instalaciones de la Penitenciaría sonmalas: las instalaciones eléctricas y sanitarias están prácticamente inservibles; lasventanas están rotas, y algunos internos carecen de agua y de energía eléctricasuficientes; c6) Se revisaron los expedientes técnicos de algunos internos que poseen aparatoselectrónicos y electrodomésticos, constatándose que en ninguno de ellos obra la solicitudde que se autorice el ingreso de esos aparatos ni el memorando de la autorizacióncorrespondiente, y c7) El licenciado Roberto Bejarano González, Subdirector Técnico de laPenitenciaría, manifestó que cuando un interno quiere introducir una grabadora o untelevisor pequeños, primero lo solicita por escrito al Director o a Seguridad y Custodia, concopia para la Dirección General de Reclusorios y Centros de Readaptación Social delDistrito Federal. La solicitud se somete a estudio en sesión del Consejo TécnicoInterdisciplinario, en la que se determina si se concede o no la autorización. La decisióndepende de la conducta y del desempeño laboral y escolar del interno. Agregó que la petición del recluso y el memorando de autorizacióncorrespondiente se archivan en el área de Bolsa de Trabajo de la Penitenciaría. Las actasdel Consejo Técnico Interdisciplinario en las que se conceden las autorizaciones seagregan al expediente de cada interno, en el que deben aparecer cuando éste seencuentra completo; d) Las fotografías y la película de video tomadas en la Penitenciaría del DistritoFederal el 8 de mayo, en las que consta lo observado por personal de esta Comisión,descrito en los incisos anteriores;“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 86
    • e) El acta del 9 de mayo de 1995, en la que Visitadores Adjuntos de esta Comisiónhicieron constar que en la inspección llevada a cabo en el Reclusorio Preventivo VaronilOriente se detectó lo siguiente: e1) En el área de ingreso hay dos estancias que cuentan con frigobar; e2) En el dormitorio 1 una de las celdas tiene una pecera totalmente equipada,frigobar, horno de microondas, dos videocaseteras, televisor y una grabadora; e3) En el dormitorio 4 la mayoría de las estancias cuentan con frigobar, con hornode microondas y/o con televisor; e4) En el dormitorio 5 una de las celdas tiene un refrigerador comercial; e5) En el dormitorio 6 algunas estancias cuentan con horno de microondas y/orefrigerador; e6) En el dormitorio 7 algunas estancias cuentan con refrigerador comercial,videocasetera y/o refrigerador casero; e7) En el dormitorio 8 algunas estancias cuentan con refrigerador, videocaseteray/o televisor. En una de las estancias se localizaron instrumentos musicales—batería ysintetizador—; e8) En el dormitorio 9 la mayoría de las estancias tiene televisor, frigobar y equipode sonido. Los internos cuentan con un comedor y una cocina equipada. Reclusos de otrosdormitorios cocinan para los de éste; e9) El módulo de máxima seguridad se encuentra en condiciones regulares demantenimiento, salvo el área de visita íntima, que está en pésimas condiciones de higiene; e10) Algunos internos asignados al Centro de Observación y Clasificación o a losdormitorios 2 y 3 del Reclusorio Preventivo Varonil Oriente manifestaron que tienengrandes carencias: no les alcanza la comida del rancho; tienen serios problemas desuministro de agua, las instalaciones eléctricas son deficientes e implican riesgos —cortocircuito, incendio—. Los reclusos pagan para que se les dé un colchón —de huleespuma y en malas condiciones— y se pelean entre ellos por una cobija, y e11) Algunos internos que habitan en el dormitorio 7 expresaron que para poderintroducir aparatos electrónicos y electrodomésticos necesitan un memorando de laSecretaría Técnica. Comentaron que los que se van libres ofrecen en venta sus aparatos, ypara hacer válida la venta y evitar problemas con los custodios, endosan al comprador elmemorando que les fue otorgado; j) Las fotografías y la película que se tomaron el 9 de mayo, en las que consta loobservado por el personal de esta Comisión, descrito en los incisos anteriores; g) El acta del 11 de mayo de 1995, en la que Visitadores Adjuntos de esta Comisiónhicieron constar que en la inspección del Reclusorio Preventivo Varonil Norte se detectó losiguiente: g1) En el módulo de máxima seguridad algunas estancias están alfombradas otapizadas, o tienen piso de loseta o lámparas de lujo. Los jardines que rodean al módulotambién se encuentran en perfectas condiciones de mantenimiento. Los internos que“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 87
    • habitan las zonas 1 y 2 —en la planta baja— han rodeado el área verde correspondiente asus estancias con malla ciclónica, y las puertas de acceso a los jardines tienen candado.Cada uno de los dueños de las áreas verdes las ha decorado a su gusto, incluso haninstalado juegos infantiles. Muchos internos de otros dormitorios prestan sus servicios alos reclusos de aquí. Uno de ellos cuenta con 10 empleados, a quienes llama mis alumnos.Los internos del módulo de máxima seguridad afirman que ellos cooperan para elmantenimiento general de las instalaciones del centro de reclusión. Todas las estancias del módulo cuentan con frigobares, televisores. equipos desonido, hornos de microondas, estufas de gas, tostadores, reproductores de discoscompactos, licuadoras, planchas, videocaseteras y/o modernos utensilios de cocina; g2) En el dormitorio 3 algunas de las estancias cuentan con televisores,refrigeradores, frigobares y/o videocaseteras: g3) En el dormitorio 4 se localizaron televisores, refrigeradores, hornos demicroondas y tostadores. Un habitante de ese dormitorio tenía a su servicio a un interno; g4) En el dormitorio 5 se observó que algunas de las estancias cuentan confrigobar, televisor, refrigerador, tostador y/o videocasetera; g5) En el dormitorio 8 se detectó la existencia de televisores, minihornos,licuadoras, videocaseteras, sartenes eléctricos y refrigeradores. g6) Uno de los internos del dormitorio 3 manifestó que el procedimiento paraintroducir los aparatos eléctricos y electrónicos al reclusorio se inicia en la aduana, dondelos familiares pagan de N$30.00 a N$40.00 —dependiendo del turno—, por cada aparato.Una vez dentro, se paga a los custodios que se encuentran en el trayecto de la aduana a laestancia. Agregó que el ingreso de todos los aparatos eléctricos, electrónicos yelectrodomésticos es a través de dádivas, y g7) Los dormitorios 1, 2 y 6 del Reclusorio Norte se encuentran en pésimascondiciones: no sirven las regaderas y el sistema de drenaje está en mal estado demantenimiento —en el dormitorio 6 está tapado—. Asimismo, se detectó que existehacinamiento en el Centro de Observación y Clasificación, en las zonas 2, 3 y 4, mientrasque las zonas 1 y 5 están vacías, y las zonas 6 y 7 se utilizan para internos castigados. Lascondiciones de higiene del centro son deplorables, hay basura y mal olor en los pasillos yen las estancias; h) Las fotografías y la película de video que se tomaron el 11 de mayo en elReclusorio Preventivo Varonil Norte, en las que se aprecia parte de lo observado porpersonal de esta Comisión, descrito en los incisos anteriores; i) Acta del 12 de mayo de 1995, en la que Visitadores Adjuntos de esta Comisiónhicieron constar la inspección que se realizó en el Reclusorio Preventivo Varonil Sur. Enella se observó que: i1) Las condiciones de higiene y suministro de servicios básicos son, en términosgenerales, buenas, y i2) En el área de ingreso dos internos ocupan tres estancias;“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 88
    • j) El oficio STDH/274/95, del 26 de mayo del año en curso, con el que el SecretarioTécnico de Derechos Humanos de la Dirección General de Reclusorios y Centros deReadaptación Social del Distrito Federal envió la información solicitada por esteorganismo. Anexó los documentos de respuesta de cada uno de los centros de reclusión,de los que se desprende lo siguiente: Penitenciaría del Distrito Federal j1) Oficio DPDF/258/95, del 17 de mayo, en el que el licenciado José Raúl GutiérrezSerrano, Director de la Penitenciaría, hace constar que: "…Ningún interno goza de privilegios indebidos, ya que por parte de estaAdministración no se permite que se reciba ninguna dádiva por parte de los internos…, encada caso en específico, se valora la situación de cada interno en las sesiones del ConsejoTécnico Interdisciplinario…, para llevar a cabo la autorización de algún estímulo nos laseñala (sic) el artículo 23 del Reglamento de Reclusorios y Centros de Readaptación Socialdel Distrito Federal… para la obtención de los incentivos y estímulos, el interno deberásolicitar por escrito, y comprobar ante el Consejo Técnico Interdisciplinario, quedesempeña un trabajo, estudia, observa buena conducta, que muestra respeto a suscompañeros y a los servidores públicos de la institución…" A este informe se adjuntó un informe sobre a quiénes autorizó el Consejo TécnicoInterdisciplinario de la Penitenciaría del Distrito Federal la posesión de aparatos eléctricosy electrónicos, en el que destaca lo siguiente: "El 24 de febrero de 1995, se autorizó la entrada de los siguientes aparatos: "—Antena de Multivisión y servibar, en el dormitorio 1. "—Refrigerador pequeño, minicomponente y videocasetera —no se especifica eldormitorio—. "—Nintendo, videocasetera, minicomponente y refrigerador, en el dormitorio 1. El25 de febrero se autorizó el ingreso de un refrigerador, un equipo modular y un Atari —nose especifica dormitorio—. "—El 26 de febrero ingresaron al dormitorio 2 un refrigerador y un horno demicroondas " Reclusorio Preventivo Varonil Oriente j2) Oficio 216, del 20 de mayo último, en el que el licenciado Saúl MoctezumaHerrera, Director del reclusorio, informó a esta Comisión que: "…La fundamentación y motivación legales de las autorizaciones de estímulos paralos internos, es con base en lo dispuesto en el artículo 23 del Reglamento de Reclusorios yCentros de Readaptación Social del Distrito Federal… para la clasificación de losdormitorios de los internos, se siguen los lineamientos de la Dirección Técnica, mismosque se encaminan al criterio emitido por la Comisión Nacional de Derechos Humanos…" Se anexaron a este informe copias de los siguientes documentos:“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 89
    • j3) Criterios de clasificación de internos en los dormitorios del ReclusorioPreventivo Varonil Oriente; j4) Memorandos diversos, emitidos por la Subdirección Técnica del ReclusorioOriente, con los que se concede autorización a los internos para que sus familiaresintroduzcan diversos aparatos electrodomésticos y electrónicos, entre los que destaca unoen el que el Consejo Técnico Interdisciplinario autorizó que se introdujeran unavideocasetera, un frigobar y un minicomponente al dormitorio 4. Reclusorio Preventivo Varonil Norte j5) Oficio sin número del 18 de mayo, en el que el licenciado Juan Manuel ArteagaMartínez, Director del reclusorio, nos informó que: "…En este reclusorio no existe ningún tipo de privilegio para los internos; losincentivos y estímulos, que no son privilegios, pueden ser solicitados por cualquier internoal Consejo Técnico Interdisciplinario, siempre y cuando desempeñe un trabajo, estudie yobserve buena conducta, conforme lo dispone el último párrafo del artículo 23 delReglamento de Reclusorios y Centros de Readaptación Social del Distrito Federal, y esprecisamente el Consejo Técnico el que autoriza su otorgamiento, de acuerdo con elartículo 102, fracción II, del propio reglamento… la autorización de los mismos, no se hacea título personal, sino a través del Consejo Técnico Interdisciplinario…" Se anexaron a este informe copias de los siguientes documentos: j6) Relación general de los internos que gozan de estímulos—no se señalan losnombres de los internos ni los estímulos respectivos—: Dormitorio 1 35 internos Dormitorio 2 40 internos Dormitorio 3 105 internos Dormitorio 4 20 internos Dormitorio 5 53 internos Dormitorio 6 23 internos Dormitorio 7 57 internos Dormitorio 8 43 internos Dormitorio 9 ———— Dormitorio 10 5 internos Módulo de máxima seguridad 5 internos En el área de protección 43 internos En el área de COC 1 interno Reclusorio Preventivo Varonil Sur j7) Oficio 1.1.116.95, del 24 de mayo, en el que el ingeniero José P. Rivera Arreola,Director del reclusorio, informó que: "…No existen en este reclusorio privilegios ni dádivas… de acuerdo con el artículo23 del Reglamento de Reclusorios y Centros de Readaptación Social del Distrito Federal escomo se otorga el estímulo a los internos…"“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 90
    • Anexó copia de los siguientes documentos: j8) Criterios de clasificación que se utilizan para la distribución de los internos, y j9) Memorandos en los que la Subdirección Técnica del Reclusorio PreventivoVaronil Sur autoriza a algunos internos el ingreso de aparatos electrodomésticos yelectrónicos, de los que destaca que: "El 16 de febrero del año en curso, se autorizó el ingreso de un horno Moulinex aldormitorio 4. El 20 de febrero se autorizó, al mismo dormitorio, el ingreso de unrefrigerador pequeño." k) El acta del 2 de octubre de 1995, en la que consta que personal de esta Comisiónse presentó en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, donde constató lo siguiente: k1) En los dormitorios 1, 4 y 8 algunos internos cuentan con aparatos electrónicosy/o electrodomésticos, tales como: televisores, videocaseteras, refrigeradores, frigobaresy/o grabadoras con reproductor de discos compactos. En el dormitorio 1, zona 2, estancia 10, hay un televisor de 21 pulgadas y un equipode sonido con grabadora y reproductora de cintas, reproductor de discos compactos yradio am y fm; k2) En el dormitorio 9 los internos cuentan con una zona destinada a comedor, ycon cocina equipada e internos a su servicio. La preparación de los alimentos está a cargo de cuatro internos de los dormitorios2 y 3, que se negaron a proporcionar sus nombres; k3) En el Centro de Observación y Clasificación, y en los dormitorios 2 y 3, hayescasez de comida y de agua, y los colchones son insuficientes: hay estancias en las queviven hasta cinco internos, y únicamente hay dos colchones. El interno Juan Antonio Porras López, encargado de la limpieza del área del COC,manifestó que el suministro de agua se interrumpe diariamente de las 10:00 a las 19:30horas, lo que ocasiona problemas de higiene. Varios internos del dormitorio 2 se quejaron de que tienen serios problemas con laluz eléctrica, ya que en ocasiones no la hay en todo el día. Los internos del dormitorio 3 fueron reubicados en el anexo 3, desde hace dosmeses, por motivos de mantenimiento. Dicho anexo, en términos generales, se encuentraen buenas condiciones de mantenimiento e higiene, salvo en la zona 2, en la que haygoteras en algunas estancias; k4) Las tres habitaciones de visita íntima del módulo de máxima seguridad están enpésimas condiciones de mantenimiento —carecen de energía eléctrica, agua potable,vidrios y cortinas en las ventanas, y colchones—. Varios custodios que se encontraban enel acceso al módulo manifestaron que los internos deben acondicionar las estanciasdestinadas a la visita íntima cuando las ocupan; l) Las fotografías tomadas el 2 de octubre de 1995 en el Reclusorio PreventivoVaronil Oriente, en las que consta lo observado por personal de esta Comisión, descrito enlos incisos anteriores;“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 91
    • m) El acta del 3 de octubre de 1995, en la que consta la visita que personal de estaComisión realizó al Reclusorio Preventivo Varonil Sur, en la que observó lo siguiente: m1) El área de ingreso, el pabellón siquiátrico (dormitorios 1 y 2) y el Centro deObservación y Clasificación se encuentran en buenas condiciones de higiene ymantenimiento, tanto en las áreas de uso común—comedor, regaderas y jardín— comoen las estancias, y tienen suministro adecuado de agua y de energía eléctrica. Se constatóque no existe hacinamiento de internos en las estancias de esas áreas, y m2) En la zona 1 del área de ingreso (destinada a área de seguridad para losinternos que solicitan protección o que corren algún riesgo por haber ocupado cargosimportantes en instituciones gubernamentales), los internos cuentan con aparatoseléctricos, tales como televisores y grabadoras. Además, tienen otras estancias queutilizan como cocina (zona 1, estancias 4, 7 y 8) y cuentan con internos a su servicio; n) Las fotografías tomadas el 3 de octubre en el Reclusorio Preventivo Varonil Sur,en las que se aprecia parte de lo observado por personal de esta Comisión, descrito enincisos anteriores; o) El acta del 4 de octubre de 1995, en la que consta la visita que llevó a cabopersonal de esta Comisión al Reclusorio Preventivo Varonil Norte, en la que constató losiguiente: o1) En los dormitorios 1, 2, 5, 6, 7 y 10, y en el Centro de Observación yClasificación se ha aumentado la dotación de alimentos. Los internos Abraham LugoChavel, Noé Filorio Monroy y José Luis Ibarra, encargados de repartir el rancho en eldormitorio 2, manifestaron que la comida es suficiente. Por su parte, Carlos Campuzano Galán, interno ubicado en el dormitorio 7, informóque desde que se quejó ante esta Comisión por la insuficiencia de alimentos, aumentó elabasto de comida—precisó que en el dormitorio 1 ya es suficiente—, cambiaron losperoles en los que se reparten los alimentos y repararon los carros en los que lostransportan. En el dormitorio 1, durante la repartición del rancho, se pudo constatar quesobraron alimentos; o2) La situación en el módulo de máxima seguridad es similar a la observada envisitas anteriores del personal de esta Comisión. Uno de los internos mostró los jardinesdel área, y dijo que han ganado premios debido al esfuerzo de podar y regarcontinuamente los jardines, levantarse a las cinco de la mañana para regarlos, a las seis dela tarde y nuevamente por la noche. Es evidente que este dormitorio no sufre de carenciade agua. En la zona 1 del módulo un interno dispone sólo para sí de seis estancias. En todas las zonas de este dormitorio se encontraron tanques de gas doméstico yestufas eléctricas con sus respectivas instalaciones.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 92
    • Se observó salir del módulo a tres menores, de aproximadamente dos a cinco añosde edad, acompañados por una mujer joven vestida como empleada doméstica, aunqueera miércoles, día en que no hay visita familiar; o3) Las condiciones de los dormitorios 1, 2, 5, 6, 7 y 10, y del Centro deObservación y Clasificación contrastan abiertamente con las del módulo de máximaseguridad, ya que en aquéllos persiste el hacinamiento, la falta de mantenimiento en lasinstalaciones, la pésima higiene y la carencia de agua. La estancia 4 de la zona 4 deldormitorio 1, y la estancia 5 de la zona 2 del dormitorio 5, están habitadas por 13 y ochointernos, respectivamente. En todos estos dormitorios se constató que las instalaciones eléctricas, hidráulicasy de drenaje se encuentran severamente dañadas, por lo que algunos reclusos han optadopor usar instalaciones improvisadas, que al no cumplir con los requisitos técnicosadecuados constituyen un riesgo para el edificio y sus ocupantes. Algunas bardas están semiderruidas y en la mayoría de las ventanas faltan losvidrios. Hay muchas fugas de agua, sobre todo en las regaderas de los dormitorios. La higiene es deficiente, más aún en el Centro de Observación y Clasificación,donde también es mayor el hacinamiento: la estancia 3 de la zona 3 del centro es ocupadapor 10 internos, quienes cuentan solamente con tres colchones de hule espuma dañados.En la estancia 5 de esa misma zona viven 13 personas. Todos los internos entrevistados se quejaron de la falta de agua para su usopersonal, lo que ha agravado la ya de por sí pésima higiene. En todos los dormitorios los colchones están dañados, y o4) El reclusorio cuenta con un área de recreación con aparatos mecánicos pararealizar ejercicio y con un gimnasio totalmente equipado, inclusive con un baño sauna alque tienen acceso todos los internos; p) Las fotografías tomadas el 4 de octubre en el Reclusorio Preventivo VaronilNorte, en las que se aprecia parte de lo observado por personal de esta Comisión, descritoen los incisos anteriores; q) El acta de 5 de octubre de 1995, en la que consta que Visitadores Adjuntos deeste organismo se presentaron en la Penitenciaría del Distrito Federal, donde observaronlo siguiente: q1) En el Centro de Observación y Clasificación las estancias están en buenascondiciones de higiene y con iluminación y ventilación adecuadas. Personal de seguridad y custodia manifestó que se está preparando laremodelación del centro: q2) En el dormitorio 1 algunos internos poseen televisores, videocaseteras,radiograbadoras y/o parrillas eléctricas.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 93
    • Se revisaron los expedientes de los internos que poseen los aparatos mencionados,sin que se encontrara en ellos la solicitud de autorización ni el memorando o algún otrodocumento que justificara su posesión; q3) El dormitorio 4 se encontró en pésimas condiciones de higiene, hay muchabasura en el piso y carece de energía eléctrica. El personal de seguridad y custodiainformó que próximamente se llevarán a cabo reparaciones en ese dormitorio, y q4) Los dormitorios 5, 6 y 7 se encuentran en buenas condiciones de higiene peromalas de mantenimiento. Se observó que faltan vidrios en las ventanas de todos loscorredores. La iluminación eléctrica es insuficiente. El suministro de agua es adecuado, y r) Las fotografías tomadas el 5 de octubre en la Penitenciaría del Distrito Federal,en las que se aprecia parte de lo observado por personal de esta Comisión, descrito en losincisos anteriores. 2. En el expediente CDHDF/122/95/GAM/P1748.000: a) El escrito de varios internos del Reclusorio Preventivo Varonil Norte, quienesdesean permanecer en el anonimato, del 16 de 1995, en el que señalan que: "Algunos internos del Reclusorio Preventivo Varonil Norte están inconformes conel registro y tramitación de las visitas íntimas, las que se consiguen sin contar con losrequisitos esenciales —tales como certificados médicos del interno y su pareja—, pagandouna cuota que va desde N$50 hasta N$100. Asimismo, se permite que un interno puedatener visita íntima con dos o mas mujeres." Al escrito de queja se anexaron una lista de 11 casos en los que un mismo internotiene visita íntima con dos mujeres y un paquete de oficios que corroboran lo anterior; b) El acta del 22 de mayo, en la que consta la comparecencia en esta Comisión depersonal adscrito al área de Trabajo Social del Reclusorio Preventivo Varonil Norte, el cualmanifestó que: "Los requisitos para que a un interno se le autorice visita íntima son, en primerlugar, que esté asignado a un dormitorio, que acredite documentalmente la unión yexamen médico de la pareja. "Una vez que se autoriza la lista de los internos que tienen derecho a visita íntima,se anexan nombres —irregular y extraoficialmente— de internos que no tienenautorización. Agregan que los fines de semana se incrementa el problema. Señalaroncomo principales responsables a los licenciados Óscar Alonso Huerta, María AntonietaGallardo Moral y Salvador Belmont Reza, Jefe de Trabajo Social, Subdirectora Técnica yJefe del COC, respectivamente. "Expresaron que el interno Víctor Hernández sirve de enlace entre los internos aquienes no se autoriza la visita íntima y las autoridades, para que mediante una dádiva deentre N$50 y N$100 se conceda la autorización." c) El acta del 3 de junio, en la que consta que dos Visitadoras Adjuntas de estaComisión se constituyeron en el Reclusorio Preventivo Varonil Norte con la finalidad dellevar a cabo una inspección al área de visita íntima. En los registros detectaron que varios“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 94
    • internos estaban repitiendo turno, es decir, ese mismo día habían tenido visita íntima en elturno matutino y en ese momento la tenían también en el vespertino, y d) El oficio D-110/95, del 23 de junio, con el que el entonces Director del ReclusorioPreventivo Varonil Norte, licenciado Juan Manuel Arteaga Martínez, informó lo siguiente: "No existe ninguna irregularidad en el trámite y en el otorgamiento de la visitaíntima y se apuntan los nombres a tinta o a lápiz cuando son visitas íntimas de lasdenominadas Foráneas. Este tipo de visita se da en virtud de que la pareja del interno vivefuera de la ciudad de México." e) El acta del 4 de octubre de 1995, en la que consta la visita que llevó a cabopersonal de esta Comisión al Reclusorio Preventivo Varonil Norte, en la que constató losiguiente: e1) Las instalaciones del área de visita íntima se encuentran en buenas condicionesde higiene y mantenimiento, y e2) Óscar Alonso Huerta, Jefe del Área de Trabajo Social de este reclusorio,informó que existen tres turnos diarios de visita íntima: matutina, de 9:00 a 13:00;vespertino, de 14:00 a 18:00, y nocturno, de 20:00 a 07:00 horas. Todos los internospueden hacer uso de las instalaciones durante el lapso correspondiente a un turno; sinembargo, señaló que, como estímulo a los internos que tienen buena conducta —quedesarrollan alguna actividad recreativa o laboral o que asisten regularmente al centroescolar—, se permite el uso de las habitaciones de la visita íntima hasta por cinco turnos.Esto también se permite a los internos foráneos —cuyas parejas se desplazan de algunaentidad del interior de la República—, si lo solicitan. Afirmó que el Área de Trabajo Sociales la encargada de los trámites de visita íntima. III. Observaciones 1. En los reclusorios preventivos varoniles Norte y Oriente y en la Penitenciaría delDistrito Federal existen diferencias de condición y de trato injustificadas entre los internos:mientras algunos gozan de privilegios indebidos, otros sufren graves carencias. En la Penitenciaría se observó que los internos que habitan en los dormitorios 4, 5,6 y 7 carecen de instalaciones eléctricas, o éstas son insuficientes, y las ventanas estánrotas y sin vidrios. En el dormitorio 4 las condiciones higiénicas son lamentables (evidencia1, incisos c1, c5, d, q3 y q4). En el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, los internos asignados al Centro deObservación y Clasificación y a los dormitorios 2 y 3 sufren de carencias injustificadas:escasez de agua y de comida, y dotación insuficiente de colchones. Las condiciones son dehacinamiento, detectándose hasta 10 internos en una estancia prevista sólo para cuatro.Las tres habitaciones de visita íntima del módulo de máxima seguridad también seencuentran en pésimas condiciones de mantenimiento (evidencia 1, incisos e10, f, k3 yk4). Por otra parte, los internos del dormitorio 9 cuentan con una zona destinada acomedor, y con cocina equipada e internos a su servicio (evidencia 1, inciso k2).“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 95
    • La situación más contrastante fue la detectada en el Reclusorio Preventivo VaronilNorte. Los dormitorios 1, 2, 5, 6, 7 y 10, y el Centro de Observación y Clasificación están enpésimas condiciones de mantenimiento y de higiene, el agua está escasa, hay fugas en lasregaderas y los internos están hacinados (evidencia 1, incisos g7 Y o3). En cambio, el módulo de máxima seguridad cuenta con jardines en perfecto estadode conservación, que son regados tres veces al día, a pesar de la escasez de agua que sesufre en otras áreas. Hay un interno que dispone para sí de seis estancias (evidencia 1,inciso o2). Fue en este lugar donde se observó a tres menores, acompañados de una mujerjoven vestida como empleada doméstica, en un día que no era de visita (evidencia 1.inciso o2). Llama asimismo la atención que, habiendo dormitorios en muy mal estado deconservación, se haya construido un gimnasio dotado de modernos aparatos y baño sauna(evidencia 1, inciso o4). No es objetable que los reclusos cuenten con un lugar deesparcimiento adecuado, pero ello es una necesidad secundaria cuando hay internos quecarecen del agua indispensable para la higiene personal y del espacio necesario para vivir. Las carencias detectadas en los reclusorios preventivos varoniles Norte y Oriente yen la Penitenciaría son injustificadas. La privación de la libertad es en los reclusorios unamedida de aseguramiento —para evitar que los procesados se sustraigan a la acción de lajusticia— y, en la Penitenciaría, una pena. En ambos casos la restricción a la libertad físicaimplica la restricción de otros derechos—elegir la escuela donde se quiere estudiar, ellugar donde se quiere trabajar, los amigos a quienes se quiere visitar, el sitio donde vivir—, pero no debe significar para el procesado o sentenciado la falta de las condicionesmínimas de vida digna como son la comida, una cama y el agua necesaria para beber ypara el aseo personal. Estas carencias son violatorias de los artículos 20, 133 y 134 del Reglamento deReclusorios y Centros de Readaptación Social del Distrito Federal, que establecen: "Artículo 20. El Departamento del Distrito Federal está obligado a proporcionar alos reclusorios y centros de readaptación social, los recursos suficientes para que losinternos vivan dignamente y reciban alimentación de buena calidad, ésta deberáprogramarse por un dietista semanalmente y distribuirse en tres comidas al día, utensiliosadecuados para consumirla, además de ropa de cama, zapatos y uniformes apropiadospara el clima, en forma gratuita. Los uniformes, ropa de cama y zapatos se entregarán dosveces al año, cuando menos. "Para el aseo personal de los internos les proporcionarán agua caliente, fría yjabón, así como los elementos necesarios para el aseo de dormitorios. "Artículo 133. Los internos de los establecimientos se alojarán en dormitoriosgenerales divididos en cubículos para el acomodo de tres personas como máximo. En laestancia de ingreso, en el Departamento de Observación y en los dormitorios destinadospara tratamiento especial en aislamiento, los cubículos serán individuales.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 96
    • "Cada uno de los cubículos dispondrá de las instalaciones sanitarias adecuadaspara que el recluso pueda satisfacer sus necesidades naturales. higiénica ydecorosamente. "Los dormitorios tendrán comedores anexos y servicios generales para baño deregaderas, en condiciones tales que el interno pueda utilizarlos con agua caliente y fría. "Artículo 134. El Departamento del Distrito Federal proveerá las instalacionesnecesarias para el tratamiento de los internos y cuidará que se suministrenoportunamente los recursos para el mantenimiento y servicio de las mismas, de lamaquinaria y del equipo de los reclusorios." A su vez, la existencia de privilegios viola la garantía de igualdad consagrada en elartículo 1o. de la Constitución, y contraviene lo establecido en el artículo 9o., párrafosegundo, del Reglamento de Reclusorios, que señala: …queda prohibido al personal de losreclusorios… distinguir o diferenciar a los internos, mediante… tratos diferentes… Asimismo, es contraria a lo que establece el artículo 22 del propio reglamento: "El Departamento del Distrito Federal, a través de la Dirección General deReclusorios y Centros de Readaptación Social, organizará un sistema de estímulos eincentivos en beneficio de los internos, programas que permitan valorar las conductas yevaluar esfuerzo, calidad, y productividad en el trabajo y cooperación en las actividadeseducativas, culturales deportivas y de recreación que realicen los reclusos. "Tales estímulos e incentivos serán otorgados a los internos con apego a loscriterios generales objetivos de valoración en el cumplimiento de las normas de conductadel reclusorio, registrándose los mismos en el expediente personal de cada interno." El dormitorio 9 del Reclusorio Preventivo Varonil Oriente y el módulo de máximaseguridad del Reclusorio Preventivo Varonil Norte —donde se detectaron mayoresprivilegios—, están ocupados por reclusos de nivel socioeconómico alto (evidencia 1,incisos e8, b2 y g1). El hecho de que sean los internos con mayor capacidad económicaquienes gocen de privilegios indebidos permite suponer el uso de esos recursos paralograr que las autoridades les concedan, permitan o toleren esas irregularidades. 2. En los tres reclusorios preventivos varoniles y en la Penitenciaría del DistritoFederal, un número importante de internos posee objetos que fueron introducidos sin quese haya seguido el procedimiento previsto en el Reglamento de Reclusorios y Centros deReadaptación Social del Distrito Federal. Las investigaciones realizadas permitieron comprobar que los internos conciben laposesión de sus bienes como derechos adquiridos que las autoridades de lasadministraciones penitenciarias pasadas y actuales han concedido y respetado (evidencial, inciso e11). Para introducir a los centros de reclusión los diversos artículos de lujo, los internos,según sus propias declaraciones, buscan ponerse a mano con la "técnica" —refiriéndose ala Subdirección Técnica— o con "custodia" —refiriéndose a la Subdirección de Seguridad yCustodia—. Cuando no lo logran, son los familiares quienes introducen los artículos por la“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 97
    • aduana de personas mediante el pago de N$30 o N$50 —depende del turno— al custodioencargado de la puerta. Una vez dentro, se le paga una cantidad similar a los custodiosque se encuentren en el trayecto de la aduana a la estancia del interno, para que se hagande la vista gorda. Hay también quienes compran los aparatos de los internos que se van.Para que no se presenten problemas, los vendedores endosan los memorandos deautorización a los compradores. Esto revela que el procedimiento legal para laintroducción de artículos de uso personal es el menos utilizado (evidencia l, incisos c6. e11y g6). En efecto, la presencia de artículos de lujo, así como los procedimientos para suintroducción a los centros de detención constituyen privilegios no permitidos por elReglamento de Reclusorios y Centros de Readaptación Social del Distrito Federal. Esteordenamiento sólo permite el otorgamiento de estímulos, conforme a lo establecido ensus artículos 23 y 102, fracción II, que señalan: "Artículo 23. Serán incentivos y estímulos que los internos podrán obtener: "I. La autorización para trabajar horas extraordinarias; "II. Las notas laudatorias que otorgue la Dirección, razón de las cuales se integraráal expediente respectivo, y "III. La autorización para introducir y utilizar artículos que únicamente podrán sersecadores de pelo, planchas, rasuradoras, radiograbadoras, cafeteras o televisoresportátiles, libros y los instrumentos de trabajo que no constituyan riesgo para la seguridadde los internos y del establecimiento, ni constituyan lujos que permitan crear situacionesde peligro para los internos. "Para la obtención de los incentivos y estímulos, el interno deberá solicitar porescrito y comprobar ante el Consejo Técnico Interdisciplinario, que desempeña un trabajo,estudia, y observa buena conducta, que muestra respeto a sus compañeros y a losservidores públicos de la institución. "Artículo 102. El Consejo Técnico Interdisciplinario tendrá las siguientes facultades: "…II. Dictaminar y supervisar el tratamiento en procesados como en sentenciados.Y determinar los incentivos o estímulos que se concederán a los reclusos, y proponer lasmedidas de tratamiento a que se refiere el artículo 48 del presente reglamento;" Sólo en casos excepcionales, en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente y en laPenitenciaría, intervino el Consejo Técnico para autorizar la introducción de objetos(evidencia 1, incisos j1 y j4). No obstante que, tal como lo establece el artículo 102, estecuerpo colegiado es el que debe resolver siempre sobre el otorgamiento de los estímulos,y no la Subdirección de Seguridad y Custodia ni el personal de la aduana ni el vendedor deun artículo. El incumplimiento de esta disposición queda demostrado con la ausencia delas respectivas constancias en los expedientes de los internos (evidencia 1, incisos c6, e11y g6). La omisión del Consejo Técnico de intervenir para autorizar la introducción deobjetos personales provoca las irregularidades descritas y propicia la corrupción.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 98
    • 3. Las autoridades de los tres reclusorios preventivos varoniles y de la Penitenciaríadel Distrito Federal han actuado negligentemente al permitir las irregularidadesdetectadas, y al tratar, en algunos casos, de encubrirlas. Las autoridades penitenciarias coincidieron en informar a este organismo que enlas instituciones de reclusión varoniles del Distrito Federal ningún interno goza deprivilegios indebidos, y que no se permiten las dádivas por parte de los internos.Agregaron que para la obtención de estímulos se requiere la solicitud por escrito delinterno, sujeta a la comprobación y valoración del Consejo Técnico Interdisciplinario,conforme a lo establecido en el artículo 23 del Reglamento de Reclusorios y Centros deReadaptación Social del Distrito Federal (evidencia 1, incisos j1, j2 y j5). En vista de las evidencias recabadas, es incomprensible que las autoridadespenitenciarías nieguen la existencia de privilegios en los centros de reclusión. Tal como semencionó en el punto anterior, ellas mismas proporcionaron a esta Comisión copia de lasautorizaciones en las que se detallan los artículos que se permite que ingresen:refrigeradores, licuadoras, televisores de 14"… (evidencia 1, incisos j1, j4 y j6). Además,hay otros objetos cuya introducción no fue autorizada, pero cuya presencia es inocultablecomo, por ejemplo, las alfombras o losetas en los pisos de ciertas estancias, los aparatosde gimnasia… (evidencia 1, incisos b2, c2, c3, c4, e2, e3, e4, e5, e6, e7, e8, g1, k1, m2 yq2). 4. En los reclusorios preventivos varoniles Norte y Oriente y en la Penitenciaría lasautoridades no cumplen diligentemente con sus obligaciones, permitiendo, que algunosinternos utilicen los servicios personales de otros. El ejemplo más claro de la conducta omisiva y negligente de los encargados demantener el orden dentro de las instituciones penitenciarías del Distrito Federal es el delos internos que emplean para su servicio a sus propios compañeros. Es el caso de losinternos, entrevistados por Visitadores Adjuntos de esta Comisión en el módulo demáxima seguridad del Reclusorio Preventivo Varonil Norte, quienes dijeron pertenecer aotros dormitorios, pero que se encontraban comisionados al servicio de los internos delmódulo de máxima seguridad, o el de los internos interrogados en el dormitorio 9 delReclusorio Preventivo Varonil Oriente, quienes se negaron a dar sus nombres (evidencia 1,incisos b2, e8 y k2). Los casos de internos que contratan los servicios de sus compañeros fueronfácilmente detectados por personal de esta Comisión en el transcurso de una visita. Porello, no pueden ser ignorados por las autoridades de los centros de detención La relación patrón-empleado que se establece entre los internos afecta la eficaciadel tratamiento penitenciario y el funcionamiento de la propia institución. y propicia laviolación del artículo 24 del Reglamento de Reclusorios, que prohíbe que los internosdesempeñen funciones de autoridad sobre sus propios compañeros. 5. En el Reclusorio Preventivo Varonil Norte no se respetan los turnos de la visitaíntima y existen irregularidades en el procedimiento de concesión de este derecho.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 99
    • La visita íntima con dos o más mujeres se comprobó con los documentos anexadosa la propia queja —donde aparece el nombre de dos mujeres autorizadas a tener visitaíntima con un solo interno— y con la declaración de empleados del área de Trabajo Socialdel Reclusorio Preventivo Varonil Norte. Éstos manifestaron que una vez que se autoriza lalista de internos que tienen derecho a visita íntima, se anexan nombres —irregular yextraoficialmente— de internos que no tienen autorización. Señalaron como principalesresponsables a los licenciados Óscar Alonso Huerta, María Antonieta Gallardo Moral ySalvador Belmont Reza, Jefe de Trabajo Social, Subdirectora Técnica y Jefe del COC,respectivamente (evidencia 2, inciso b). Esta situación contraviene lo dispuesto en el Instructivo para la visita íntima,expedido por la Dirección General de Reclusorios y Centros de Readaptación Social delDistrito Federal, que establece: "32. La visita íntima a un interno se concederá una vez que se hayan cubiertopreviamente los siguientes requisitos: "a) Realizado el examen VDRL y obtenido sus resultados. "b) En mujeres los resultados del examen de exudado vaginal. "c) Entregado dos fotografías del visitante tamaño infantil de frente. "d) Proporcionado copia fotostática del documento que avale la relación de pareja:según sea el caso. "—Si son casados copia del acta de matrimonio o de nacimiento de los hijos. "—Si se trata de concubinos con hijos, con la copia del acta de nacimiento de losmismos. "—Si se trata de concubinos sin hijos, dos cartas constancia de la unión, suscritapor familiares directos, las cuales deberán contener el nombre o nombres y apellidoscompletos de quienes emiten dichas constancias. "37. La visita íntima se otorgará a la esposa o esposo, concubina o concubino querepresente un vínculo social y moral que sirva de apoyo para que el interno o internaenfrenten positivamente su vida en reclusión y coadyuve a su readaptación social." A su vez, Visitadores Adjuntos de esta Comisión constataron que hay internos a losque se autorizan dos turnos seguidos de visita íntima (evidencia 1, inciso o2, y 2, inciso c). El entonces Director del Reclusorio Preventivo Varonil Norte, licenciado JuanManuel Arteaga Martínez, informó a este organismo que no existe ninguna irregularidaden el trámite y otorgamiento de la visita íntima, y que se agregan nombres a las listasautorizadas cuando se reciben las visitas íntimas denominadas foráneas, que se otorgancuando la pareja del interno no reside en la ciudad de México y no puede someterse a unrégimen preestablecido de visitas (evidencia 2 inciso d). La respuesta enviada por laautoridad está muy lejos de despejar las dudas generadas por la queja de los internos y ladeclaración del propio personal del reclusorio. Mucho más porque omitió referirse a larepetición de turnos, hecho que fue directamente constatado por miembros de estaComisión.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 100
    • Por su parte, Óscar Alonso Huerta, Jefe del Área de Trabajo Social, ratificó lo dichoen relación con los internos foráneos y agregó que a los internos que observan buenaconducta se les permite, como estímulo, la visita íntima hasta por cinco turnos (evidencia1 inciso o2). Las irregularidades detectadas contravienen lo dispuesto en el Instructivo para lavisita íntima, que al respecto establece: "43. La visita íntima se concederá una vez por semana en cualquiera de losanteriores turnos, tendrá carácter de ordinaria y podrá otorgarse una segunda visitadurante la misma semana siempre y cuando cumpla el interno con las medidas dispuestaspara su tratamiento, Dicha visita extraordinaria será revisada bimestralmente para sucontinuidad. "50. Los turnos otorgados a la visita foránea serán con base en el espacio temporalde asistencia, y no excederán de dos en una semana, observando que dicha autorizaciónse efectúe dentro de la organización y demanda del establecimiento, así como de losplanes de tratamiento y readaptación social." Asimismo, la repetición de turnos constituye un privilegio que atenta contra laigualdad entre los internos, consagrada en el ya citado artículo 9 del Reglamento deReclusorios. Por lo expuesto y fundado, esta Comisión de Derechos Humanos,respetuosamente, se permite formular a usted, señor Director General, las siguientes: IV. Recomendaciones Primera Primera. Que en todos los centros penitenciarios se proporcione y se distribuyaadecuadamente a todos los internos agua y alimentación suficientes. Segunda Segunda. Que se reparen las instalaciones sanitarias y eléctricas, de manera quefuncionen adecuadamente, y se les proporcione mantenimiento constante. Tercera Tercera. Que se asignen equitativamente los lugares disponibles en cadainstitución, de manera que todos los internos cuenten con el espacio suficiente para vivir. Cuarta Cuarta. Que sólo el Consejo Técnico autorice la introducción de los objetos queconstituyan estímulos, valorando en cada caso las razones pertinentes de seguridadinstitucional y de readaptación social del interno.“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 101
    • Quinta Quinta. Que se impidan las relaciones laborales entre los reclusos. Sexta Sexta. Que se adopten las medidas necesarias para que se erradique toda prácticailegal en la autorización y el ejercicio de la visita íntima. Asimismo, que se inicieprocedimiento administrativo a fin de que, en su caso, se determine la responsabilidad enque hayan incurrido los licenciados Juan Manuel Arteaga Martínez, ex Director delReclusorio Preventivo Varonil Norte; Óscar Alonso Huerta, Jefe de Trabajo Social; MaríaAntonieta Gallardo Moral, Subdirectora Técnica, y Salvador Belmont Reza, Jefe del COC,todos ellos servidores públicos del mismo reclusorio, en relación con las irregularidadesdetectadas. De conformidad con el artículo 48, segundo párrafo, de la Ley de la Comisión deDerechos Humanos del Distrito Federal, le ruego que la respuesta sobre la aceptación deesta Recomendación, en su caso, nos sea remitida dentro de los 15 días hábiles siguientesa su notificación. Igualmente, con el mismo fundamento jurídico, le ruego que, en su caso,las pruebas correspondientes al cumplimiento de esta Recomendación se nos envíendentro de los 10 días hábiles siguientes a la fecha en que haya concluido el plazo anterior. El Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal Luis de la Barreda Solórzano“Sexo tras las rejas”Por Gabriela Gutiérrez Medina Página 102
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