1  EL MENSAJE DEL                              TERCER ANGEL             Expedientes Daniel y ApocalipsisEstudios e Investi...
2NO SE PREDICA SEGÚN EL TIEMPO PROFÉTICO EN QUE VIVIMOS                        I - PARTE        La predicación de la verda...
3El momento actual es de interés abrumador para todos los que viven.           Losgobernantes y los estadistas, los hombre...
4¿No tenemos acaso una revelación profética completa entregada por Dios y enbase a una correcta perspectiva sobre los even...
5¿Dónde ha quedado nuestra predicación y la voz de la profecía como pueblodel último tiempo? ¿Será acaso que hemos perdido...
6         EL MUNDO ANTEDILUVIANO Y LA PREDICACIÓN DE NOÉEl mundo antediluviano fue testigo en sus días de una de las predi...
7Pero nos hemos preguntado alguna vez ¿Cómo predico Noé, es decir, quépredicaba? ¿Cuál era su mensaje? ¿Cuál era el mensaj...
8Ahora, ¿Nos imaginamos a aquel Patriarca predicando de tal forma que sumensaje no despertara el miedo? Si Noé, no les hub...
9En ese tiempo, Noé predicó lo que Dios le dijo que pregonara, un mensaje parasu tiempo en relación a los eventos que suce...
10Dios mismo le reveló al Patriarca lo que él iba a hacer en aquellas impíasciudades,   Y   Jehová    dijo:   ¿Encubriré  ...
11Frente al mensaje que Lot les estaba dando, sus propios familiares, yernos, nole creyeron, es más, ellos tomaron lo que ...
12Podemos pensar como queramos pensar, pero hay un hecho que es innegable,frente a cualquier posición que tomemos y forma ...
13                JOSÉ EN EGIPTO Y EL MENSAJE A FARAÓNEn los tiempos de José, se vivió otro acontecimiento que marcaría el...
14Con la figura de siete vacas gordas y siete vacas flacas, Dios le hacía conoceren primera instancia a Faraón, acontecimi...
15De esta manera, Dios le concedió estos sueños a Faraón, pero el rey no sabíaqué significaban, hasta ese momento, sólo Di...
16Si Dios mandó un mensaje de amonestación a todo un pueblo como lo fueEgipto, que a través de su monarca, el Faraón, se p...
17                      MOISÉS Y EL MENSAJE A FARAÓNEl éxodo, figura como uno de los acontecimientos más extraordinarios y...
18Regresando a tierra de Egipto en donde había nacido y se había criado, Moisés,se presentó por orden divina ante el Faraó...
19Y por otro lado, ¿Qué hay de la severa advertencia que con sólo la mano duraFaraón dejaría ir a Israel? ¿Acaso Moisés no...
20Bajo el reinado del rey Acab y el sacerdocio de Jezabel, Elías comienza con suministerio profético, el primer mensaje qu...
21Acaso, ¿Ser acusado de perturbar a todo Israel, una nación, no es de por síuna acusación grave? Entonces ¿Por qué predic...
22Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas delos profetas de Baal hay cuatrocientos cin...
23Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña. Ydijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y der...
24Si el profeta Elías, era alguien desequilibrado y su mensaje tenía un enfoquealarmista ¿Por qué todo el pueblo reconoció...
25     LA DESTRUCCIÓN DE JERUSALÉN Y EL MENSAJE DE JEREMÍASSeguidamente y en la medida que el tiempo transcurría, llamados...
26Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú,y dirás todo lo que te mande. No temas de...
27Las familias, padres, madres y niños, ofrecían tortas amasadas como ofrendasa la imagen de una mujer con un niño en sus ...
28De esta forma, el profeta Jeremías surge y se levanta como el único profeta deDios, siendo portador de un mensaje que de...
29Pondré a esta ciudad por espanto y burla; todo aquel que pasare por ella seasombrará, y se burlará sobre toda su destruc...
30Sin embargo, el pueblo no aceptó aquel mensaje, de amonestación yadvertencia,   fue   calificado   como   de   alarmismo...
31Y los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo oyeron a Jeremías hablar estaspalabras en la casa de Jehová. Y cuando te...
32Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? y los que tenían la ley no meconocieron; y los pastores se rebelaron cont...
33Ahora, pues, por cuanto vosotros habéis hecho todas estas obras, dice Jehová,y aunque os hablé desde temprano y sin cesa...
34Así ha dicho Jehová acerca de este pueblo: Se deleitaron en vagar, y no dieronreposo a sus pies; por tanto, Jehová no se...
35Por tanto, su camino será como resbaladeros en oscuridad; serán empujados,y caerán en él; porque yo traeré mal sobre ell...
36El clímax de este rechazo y que finalmente sentenció a Israel al largocautiverio babilónico, quedó en plena evidencia cu...
37Y Baruc les dijo: El me dictaba de su boca todas estas palabras, y yo escribíacon tinta en el libro. Cuando Jehudí había...
38¡Qué sus líderes, quienes les ofrecían y predicaban de paz y seguridad, veanahora a los niños, a los de pecho, los recié...
39 EL MENSAJE DEL SEGUNDO ELÍAS FRENTE A LA PRIMERA VENIDA DE                                    CRISTOAl comenzar los tie...
40Muchos creían que era uno de los profetas que había resucitado de losmuertos. Toda la nación se conmovió. Muchedumbres a...
41De esta manera, su mensaje para ese entonces y momento era que el Mesíasestaba próximo a venir, es más, tan cerca era su...
42En el tiempo de Juan el Bautista, la codicia de las riquezas, y el amor al lujo ya la ostentación, se habían difundido e...
43Ahora, se acercaba el cumplimiento de las profecías de tiempo que revelabanla llegada del Mesías, el Cristo, el ungido, ...
44EL MINISTERIO DE CRISTO Y LA VERDAD PRESENTE EN EL CONTEXTO                   DE LA PROFECÍA DE LAS 70 SEMANASDe esta fo...
45Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en lasinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó ...
46A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino degentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos...
47El mensaje que Cristo presentó al pueblo de Israel y que enseñó luego a susdiscípulos enviándolos a predicar, se basaba ...
48Así, ya al terminar su ministerio público, en las instancias cuando estabasiendo crucificado, el Señor oro diciendo, Pad...
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Ex nose predica segun tiempo vivimos
Upcoming SlideShare
Loading in …5
×

Ex nose predica segun tiempo vivimos

1,232 views
1,130 views

Published on

0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
1,232
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
3
Actions
Shares
0
Downloads
7
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Ex nose predica segun tiempo vivimos

  1. 1. 1 EL MENSAJE DEL TERCER ANGEL Expedientes Daniel y ApocalipsisEstudios e Investigaciones Escatológicas sobre el Tiempo del Fin Fernando Silva Quintana. Profesor de Religión y estudios en Teología.Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan lascosas en ellas escritas; porque el tiempo está cerca. Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca. (Apoc. 1: 3; 22: 10)SERIE Nº - 4LA PROFECIA BIBLICA EN EL TIEMPO DEL FINCondiciones mundiales que prevalecen en la actualidad.Período profético comprendido en el estudio:Tiempo de gracia y principios de dolores. EXPEDIENTE PROFÉTICO Nº - 10No se predica según el tiempo profético en que vivimos I - Parte La predicación de la verdad presente en tiempos pasados.Fernando Antonio Silva Quintana.tercerangel.silva@gmail.comMTA/ Agosto, 2010_____________________www.mensajetercerangel.com
  2. 2. 2NO SE PREDICA SEGÚN EL TIEMPO PROFÉTICO EN QUE VIVIMOS I - PARTE La predicación de la verdad presente en tiempos pasados. Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí hepuesto mis palabras en tu boca. Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos. (Jer. 1: 9, 17)_______________________________________________________________Hoy, más que en cualquier otro tiempo de la línea profética, las señales de lostiempos son alarmantes, portentosas y pregoneras de acontecimientos de lamayor gravedad sobre la tierra. En el mundo, muchos hombres y mujeres deciencia, educadores, políticos, activistas y defensores del medio ambiente, sepreguntan, quizás de viva voz o de forma secreta y en conciencia, qué estásucediendo sobre la tierra, muchos anhelan encontrar las respuestas a lascondiciones imperantes en la naturaleza, el por qué de este descontroldesquiciado a la cual está llegando el orden de lo natural, así como elencontrar una pronta solución a todo este estado de cosas sobre el planeta.Sin embargo, las respuestas que se dan o bien se buscan, no son las correctas,de esta manera, científicos especializados en los temas medioambientales, dantoda clase de respuestas, pero las explicaciones se encuentran lejos de la realcausa y trasfondo de todos estos acontecimientos que se están produciendo,sin embargo, todos concuerdan en una sola cosa… que el futuro de la tierra noes para nada auspicioso.La preocupación es alarmante, mucho de esto no sale a la luz y la opiniónpública y permanece en la más hermética reserva, salvo que por allí, se filtraninformaciones que ponen de manifiesto y dejan entrever la verdadera situaciónactual del planeta, existe una verdadera preocupación por lo que estáaconteciendo y que nos acercamos a momentos muy solemnes en la historiade la tierra.
  3. 3. 3El momento actual es de interés abrumador para todos los que viven. Losgobernantes y los estadistas, los hombres que ocupan puestos de confianza yautoridad, los hombres y mujeres pensadores de todas las clases, tienen laatención fija en los acontecimientos que se producen en derredor nuestro.Observan las relaciones que existen entre las naciones. Observan la intensidadque se apodera de todo elemento terrenal, y reconocen que algo grande ydecisivo está por acontecer, que el mundo se encuentra en víspera de unacrisis espectacular. –PR 394, c. 1914. (EUD. Cap. 1 La última crisis de la tierra.Temor ampliamente difundido en cuanto al futuro. Pág. 7 formato flexible.)Todo a nuestro alrededor, la propia naturaleza, el mismo actuar desquiciado ya veces poseído de los hombres por las legiones demoníacas en su invencióndel mal y en quitarle la vida a otros seres humanos, está proclamando demanera solemne y a viva voz, que algo no está bien en la tierra.Programas especializados de TV con su énfasis en los acontecimientos del fin,pero con una perspectiva errada del asunto, encienden las alarmas enrespuesta a los serios acontecimientos que están sucediendo en el planeta,muchos, incluso teólogos, echan mano y elevan a los altares de lo máximo,sobreponiendo los escritos y pseudo profecías del mítico Nostradamus, porsobre las Escrituras proféticas de la Biblia, como máxima autoridad en temascontingentes y del fin del mundo. De esta manera, los hombres y mujeres delmundo, aquellos que tienen grandes responsabilidades y puestos elevados endiferente orden de cosas, se dan cuenta que algo se aproxima sobre la tierra,que todo lo que está sucediendo, no es normal y de alguna forma u otra, lodan a conocer.Y por otro lado, ¿Qué hay del pueblo de Dios? ¿Qué hay de aquél pueblo quesurgió como parte y resultado de la profecía apocalíptica? ¿Qué hay del puebloque tiene el único y más primordial mensaje del cual es la razón de ser yexistir como iglesia… el anuncio y la predicación de la segunda venida deCristo? ¿Qué hay de la voz de la iglesia, depositaria de la verdad para los díasfinales y que ha de advertir al mundo sobre los acontecimientos que vienen?
  4. 4. 4¿No tenemos acaso una revelación profética completa entregada por Dios y enbase a una correcta perspectiva sobre los eventos finales para advertir a losmoradores de la tierra? Y entonces ¿Por qué se guarda tanto silencio conrespecto a estos acontecimientos finales cuando las catástrofes que estamosviendo sobre la tierra, como el reciente y cataclismico terremoto en nuestropaís, nos hablan que acontecimientos de mayor gravedad se producirán ydonde miles y quizás millones de personas estarán en riesgo de perder su viday para la eternidad?Nuestras predicaciones que deberían de ser solemnes advirtiendo y señalandoal pueblo y al mundo el momento profético en que vivimos, se han tornadofaranduleras, jocosas, simpáticas, que sólo despiertan risotadas, predicacionesamistosas, amantes del mundo y de los amigos, donde la palabra de Diossimplemente se utiliza como una plataforma o un medio para promover unplan o un determinado producto religioso, mensajes, que para cuando llegue eldía final, aquellos predicadores querrán desaparecer de la tierra.De esta manera, muchos de los mensajes que se están predicando desde lospúlpitos de las iglesias, no obedecen y no se encuentran a la altura de lo querealmente está sucediendo en la tierra y hacia donde Dios quiere que nuestrasmiradas se dirijan, en este punto, otros, aunque bajo una errada perspectivade estos temas contingentes, nos llevan la delantera en hacer sonar latrompeta en estos días finales.Cuesta creer que un estado semejante de cosas se pueda estar dando alinterior de nuestras filas y a la altura del tiempo en que vivimos, así como a loavanzado de la hora en el reloj profético al interior del santuario celestial. Elmensaje que Dios le ha entregado a nuestra iglesia, es uno que está dado,pensado y hecho para un tiempo como el nuestro o dicho en otras palabras,que ese mensaje contiene los eventos de este tiempo, pero son nuestraspredicaciones, mensajes y conversaciones las cuales no están a la altura de losplanes de Dios y de los acontecimientos mundiales que revelan que se acercael hijo de Dios.
  5. 5. 5¿Dónde ha quedado nuestra predicación y la voz de la profecía como pueblodel último tiempo? ¿Será acaso que hemos perdido de vista, a través de lasarenas del desierto de este mundo, el real propósito al cual hemos sidollamados? ¿Por qué tanto cuestionamiento a la profecía apocalíptica? ¿Seráacaso que somos uno con el mundo y no con Cristo? ¿Simplemente no nosinteresan los acontecimientos que suceden sobre la tierra y que señalan que elfin de todas las cosas está cerca? Pero ¿Será acaso que por el simple hecho deque no nos interesen los eventos finales estos no sucederán?Sin embargo, la historia bíblica pasada nos revela cómo los hombres a loscuales Dios llamó presentaron la verdad que era para sus días y que seencontraba a la altura de las circunstancias que se vivían. La Biblia nos revelacómo ellos, con peligro, incluso de sus propias vidas, expusieron un mensajeque no les pertenecía y que provenía de la máxima autoridad del cielo y de latierra, de Dios mismo.Aquellos mensajes que no eran para nada agradables, tenían un propósitoredentor, de advertir a los hombres y mujeres de aquel tiempo de los gravespeligros que corrían de persistir en conductas inapropiadas y alejadas de Dios,así como de los catastróficos acontecimientos que vendrían sobre la tierra deentonces de continuar en el pecado y la apostasía.
  6. 6. 6 EL MUNDO ANTEDILUVIANO Y LA PREDICACIÓN DE NOÉEl mundo antediluviano fue testigo en sus días de una de las predicacionesmás impopulares escuchadas para su tiempo, que el mundo de entonces seríadestruido por un gran diluvio. Este mensaje, fue entregado a Noé y proveníadel más alto cielo, Dios mismo, se encargó de revelar al Patriarca losacontecimientos que destruirían finalmente la maldad, depravación ycorrupción extrema del hombre y a la tierra de entonces, junto con todo lo quetuviera vida.Como es de suponer, nunca antes había llovido sobre la tierra y ni siquiera lagente de esa época conocía lo que era una nube o lo que éstas podrían llegar ahacer. Las condiciones climatológicas, geográficas y sociales del planeta, eranmuy lejos y distintas a las que encontramos y conocemos hoy en día.Al escuchar tal predicación, la gente de entonces y como es de suponer y deesperar, no creyó al mensaje y como suele suceder siempre y a través detodos los tiempos, trataron al mensaje de la misma forma que al mensajero,de loco, desquiciado, enfermo, fanático, engañador, desequilibrado, dealarmista y que solamente asusta a la gente.Sin embargo, y al fin de ese tiempo de gracia, ¿De qué sirvió al final decuentas, rechazar y calificar el mensaje como de fuerte, que daba miedo, dealarmista o que nos asustaba? ¿Acaso, por el mero o simple hecho de nopredicar aquel mensaje, se impediría así que el diluvio no viniera sobre latierra? Pudieron tratar a Noé y a quienes predicaban ese mensaje como defanáticos, desquiciados, desequilibrados, desubicados, contrarios a la sociedad,al orden y la paz, que solamente asustan a la gente, pero, fuera como fuera,ese evento catastrófico, nunca antes visto sobre la tierra, sucedió de todasformas, por que el mensaje provenía de uno mucho mayor que los másgrandes sabios y autoridad política o religiosa de aquel tiempo, del Dios delcielo.
  7. 7. 7Pero nos hemos preguntado alguna vez ¿Cómo predico Noé, es decir, quépredicaba? ¿Cuál era su mensaje? ¿Cuál era el mensaje de la verdad presentepara los días de Noé? ¿Invento Noé ese mensaje y se lo propuso luego a Dios?La Biblia revela algo muy distinto, que fue Dios quien envió ese mensaje, elcual consistía en una seria advertencia a todos los moradores de la tierra. Deesta manera, lo que Dios pensaba y que además estaba resuelto a hacer enese tiempo, se encuentra claramente revelado, y la Biblia, no da lugar aespeculaciones o a interpretaciones de ninguna otra naturaleza que lo que estáallí revelado.Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que tododesignio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente elmal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió ensu corazón.Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado,desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues mearrepiento de haberlos hecho. Y se corrompió la tierra delante de Dios, yestaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estabacorrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra estállena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con latierra. (Gén. 6: 5-7, 11-13)Además, aquel mensaje revelaba un medio de salvación para Noé, su familia ytodos los animales de ese tiempo, en caso que nadie aceptara aquellaadvertencia, Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, yla calafatearás con brea por dentro y por fuera. Mas estableceré mi pactocontigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijoscontigo. Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás enel arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán. (Gén. 6: 14,18-19)
  8. 8. 8Ahora, ¿Nos imaginamos a aquel Patriarca predicando de tal forma que sumensaje no despertara el miedo? Si Noé, no les hubiera anunciado claramentelo que vendría sobre la tierra ¿Esa gente lo hubiera entendido? ¿Se hubieraapercibido y preparado? O más aun, si Noé, no les hubiera advertidoclaramente que lo que se acercaba sobre la tierra era cataclismico,¿Justamente podría haber sido acusado Noé de haber encubierto la verdad? Demanera que, cuando se desató la catástrofe ¿Aquella gente hubiera tenido elpleno derecho a reclamar y a exigir que se les abriera la puerta del arca?¿Podrían haber sido destruidos si no sabían lo que ocurriría? ¿Y Cómo podríansaberlo si Noé les hubiera predicado un mensaje de paz y tranquilidad?Pero pensemos un poco, lo que Dios le reveló a Noé que él iba a hacer sobre latierra en ese tiempo ¿Acaso no era para temer? O un diluvio de talproporciones, un cataclismo universal, donde hasta Satanás y sus ángelestemieron por su existencia, ¿Era acaso para estar tranquilo? ¿Era motivo dechacota y farándula, entretención o festejo? ¿Era chacota o parte de un clubsocial de esa época, que todo mensaje que Dios enviara tenía que entretener ala gente? ¿Son los predicadores o mensajeros que Dios levanta en un tiempodeterminado, una especia de trovador de Castilla que solamente entretiene ydivierte a la gente? ¿Está Dios obligado a minimizar lo que él hará, todo porquelos hombres y mujeres se asustan?Y por el contrario ¿Por qué los hombres y mujeres no se asustan mejor ytemen cuando están haciendo el mal y trasgrediendo la ley de Dios apropósito? ¿Por qué mejor no se asustan y temen ante las exigencias de unaminoría por una ley que legaliza la homosexualidad, los mismos pecados quedestruyeron al mundo antediluviano?Noé predicó lo que Dios le entregó, el Señor fue claro, revelador y nada lesocultó de lo que él iba a hacer sobre la tierra, Noé cumplió con su misión ycomo resultado, aquello le acarreó la mala fama, la difamación, el insulto y elcuestionamiento hacia su persona.
  9. 9. 9En ese tiempo, Noé predicó lo que Dios le dijo que pregonara, un mensaje parasu tiempo en relación a los eventos que sucedían sobre la tierra de entonces yen ese tiempo, su mensaje era del acontecer internacional del mundo deentonces, su mensaje incluía y trataba lo que Dios haría en la tierra en esetiempo y para ese tiempo. El no predicó sobre la primera o segunda venida deCristo, él predico el mensaje que era verdad presente para su tiempo, Dijo,pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena deviolencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra. (Gén. 6:13) SODOMA Y GOMORRA Y EL MENSAJE DE LOS TRES ÁNGELESSodoma y Gomorra, así como todas las ciudades de la llanura de Sinar, sonotro claro ejemplo de la predicación y anuncio de un urgente mensaje deadvertencia. Frente a la creciente maldad, aquellos moradores reprodujeronen poco tiempo las mismas o peores condiciones que los antediluvianos, laBiblia señala que la vida social de todas aquellas ciudades había alcanzado uníndice tal de maldad, que Dios se vio obligado a intervenir una vez más en losasuntos humanos.Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en granmanera. Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma yGomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado enextremo, descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamorque ha venido hasta mí; y si no, lo sabré. (Gén. 13: 13; 18: 20-21)De esta manera, bajo estas condiciones imperantes en aquellas ciudadescananeas, se hizo fundamental un mensaje de advertencia y redención paraese tiempo y momento en particular. Se revela en las Escrituras que elprimero en conocer lo que acontecería en Sodoma y Gomorra fue Abraham,así, tres seres divinos llegaron hasta donde el patriarca vivía, (Gén. 18: 1-3) laBiblia señala que dos de ellos eran ángeles (v. 16, 22; 19: 1) mientras que elotro o el tercero, era Dios mismo en forma humana, es decir, Cristo. (V. 17-22)
  10. 10. 10Dios mismo le reveló al Patriarca lo que él iba a hacer en aquellas impíasciudades, Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy ahacer, habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de serbenditas en él todas las naciones de la tierra? (v. 17-18) Según el texto citado,Dios no encubrió nada al Patriarca, no hubo ninguna verdad oculta del caso,claramente se le informó y dio a conocer a Abraham lo que habría de aconteceren la llanura de Sinar.Por otro lado y mientras Dios conversaba aun con Abraham, los dos ángelesllegaron a Sodoma, la llegada de estos seres divinos puso en plena evidencia lacorrupción e inmoralidad que allí se vivía, la homosexualidad en todas susformas, era practicada por todos los moradores de la ciudad, desde el másjoven hasta el más viejo. (Gén. 19: 1-9)Por lo tanto, estos ángeles le advirtieron a Lot lo que en breves horas másacontecería en la ciudad, como resultado del pecado de estos moradores, unagran catástrofe, Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos,y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de estelugar; porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos hasubido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado paradestruirlo. (Gén. 19: 12-13)Seguidamente, fue el mismo Lot quien reunió a toda su familia y les dio aconocer el mensaje de los dos ángeles, un mensaje para nada agradable oinspirador, sobre todo para quienes habían vivido y disfrutado de toda labelleza y prosperidad de Sodoma, Entonces salió Lot y habló a sus yernos, losque habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar;porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como quese burlaba. (v. 14)Como es de esperarse y como suele suceder siempre, no le creyeron, ¿Quiénesno le creyeron? Dice el texto que fueron sus yernos, los cuales eran habitantesnaturales, es decir, habían nacido y se habían criado en Sodoma. Mas parecióa sus yernos como que se burlaba. (v. 14)
  11. 11. 11Frente al mensaje que Lot les estaba dando, sus propios familiares, yernos, nole creyeron, es más, ellos tomaron lo que Lot les comunicaba como unaespecie de broma, el texto señala que ellos creían que Lot se burlaba de ellos.El mensaje que fue entregado al “pueblo” de Dios que vivía en Sodoma (Lot ysu familia) fue claro, no fue un mensaje de paz o de seguridad, los ángeles enningún momento hicieron un llamado a la calma o serenar los ánimos dequienes podrían verse afectados para eternidad, al contrario, fue un mensajede advertencia y solemnidad, haciendo un llamado a la urgencia y apreocuparse por lo que en breve acontecería.Y al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: Levántate, toma tumujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigode la ciudad. Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la manode su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehovápara con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad. (v. 15-16)Con respecto a esto, Lot, fue claro en el mensaje que entregaba, no ocultónada de lo que se le reveló, él dijo la verdad en la ocasión precisa y puntualdel tiempo y momento que se vivía. ¿Qué hubiera pasado si Lot proclama a sufamilia otro tipo de anuncio? ¿Qué tal si el mensaje de Lot hubiera sido quetodo va a estar bien y que mañana, una vez más, saldrá el sol en Sodoma? ¿Ysi Lot hubiera predicado a su familia un mensaje para congraciarse y nodespertar los temores o miedos? ¿Y si Lot hubiera predicado un mensaje tanagradable como para no perder a sus yernos? Después de todo, ¿Acaso esagente no sintió temor o un mensaje como el que Lot entregaba, que en breveshoras más y antes que el sol salga, lloverá del cielo fuego y azufre, era parasentirse bien o estar tranquilo?Pero seamos sinceros, ¿Acaso lo que Lot estaba diciéndole a su familia, no eraalarmismo en el más amplio sentido de esa palabra? ¿Pero acaso, no esalarmismo el mismo hecho que tengan que salir apresuradamente de la ciudady en aquella misma noche? ¿Todo esto que sucedió, era alarmismo o realidad?
  12. 12. 12Podemos pensar como queramos pensar, pero hay un hecho que es innegable,frente a cualquier posición que tomemos y forma parte del mensaje para esetiempo que revela la más absoluta y plena realidad para ese entonces…Sodoma y Gomorra iban a ser destruidas por fuego y azufre. Perdonen miironía, pero ¿Acaso iban a caer del cielo algodón de dulce o palomitas de maíz?El mundo antediluviano fue destruido por agua, donde nunca antes en lahistoria de la humanidad que iba hasta ese entonces había ocurrido, luego,Sodoma y Gomorra son destruidas por fuego y azufre, cosa que hasta allíjamás había sucedido, por lo tanto, era evidente que un mensaje como ese noera agradable, jamás había llovido del cielo fuego y azufre solamente habíallovido agua.Entonces, si hablamos de asustar, fueron los mismos ángeles quienesasustaron a Lot y su familia con este mensaje y anuncio. Hoy se ha puesto demoda la expresión o termino asustar o alarmismo para censurar o evitar quemensajes como estos sean anunciados tal como son y en la realidad de lo querepresentan como anticipo de lo que viene sobre la tierra.En tiempos de Sodoma y Gomorra, Dios reveló claramente a las personas loque habría de ocurrir en esas ciudades, el Señor no ocultó nada, Abraham, altomar conocimiento de la gran catástrofe que se acercaba sobre Sodoma yGomorra, lo llevó a interceder fervorosamente ante el Señor por la salvaciónde aquella ciudad, aunque hubiera un solo justo para que sea librado, (Gén.18: 23-33) y por otro lado, Lot, la parte afectada, al momento de seradvertido reunió a toda su familia y les contó lo que acontecería esa noche.El resto del relato, señala que de aquella familia, formada por seis personas, lamitad se perdió para la eternidad, los dos yernos de Lot, no creyeron y por lotanto, no salieron de Sodoma y por otro lado, la esposa del Patriarca, seconvenció y creyó a medias, al salir de la ciudad, esta miró hacia atrás y seconvirtió en estatua de sal. (Gén. 19: 26) La otra mitad, Lot y sus dos hijas, sepusieron a resguardo de la gran catástrofe que cayó sobre Sodoma y Gomorra,salvando así sus vidas.
  13. 13. 13 JOSÉ EN EGIPTO Y EL MENSAJE A FARAÓNEn los tiempos de José, se vivió otro acontecimiento que marcaría el destinoeterno de muchos sobre la tierra de entonces, así como lo sería el del futuropueblo de Israel y el cumplimiento de las profecías que hablaban sobre suesclavitud y servidumbre en tierra extraña.Para realizar sus propósitos y dar cumplimiento a las profecías sobre el pueblode Israel, Dios preparó el camino a través de una cadena de acontecimientos ycircunstancias que traerían finalmente a Jacob y sus hijos a vivir a la tierra deEgipto. Para ello, el Señor usó al Faraón como un medio, a través dereiterados sueños, Dios inquietó y preocupó al rey a tal punto, que este exigióa los miembros de su corte, los sabios de la época, magos, hechiceros,astrólogos etc. Que le revelaran el asunto, sabiendo Dios que estos sabios ytoda su ciencia serían inútiles frente a lo que Faraón pedía, fue entonces laoportunidad para Dios y sus planes.Estando José siete años encarcelado injustamente, fue sacado y llevadoprontamente a la presencia del mismo Faraón, como la única y últimaalternativa para revelar el misterio y significado de los sueños del monarca.Estando José ante Faraón, este le expresa su inquietud por sueños de loscuales no sabe qué significan, Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un sueño, yno hay quien lo interprete; mas he oído decir de ti, que oyes sueños parainterpretarlos. (Gén. 41: 15) Sin embargo, José fue claro en su respuesta ysolución al enigma, Respondió José a Faraón, diciendo: No está en mí; Diosserá el que dé respuesta propicia a Faraón. (Gén.41: 16)De esta manera, Dios preparaba el escenario para el cumplimiento de suspropósitos, colocando a José en el lugar para lo cual el Dios del cielo lo estabapreparando. Así, un sueño dado a Faraón en dos formas distintas, encerrabana través de símbolos y figuras, un solemne mensaje para todos quienes vivíanen ese tiempo, Dios le anunciaba al rey de Egipto los terribles acontecimientosque sucederían y llegarían a tal punto, que serían una catástrofe en toda latierra conocida de entonces.
  14. 14. 14Con la figura de siete vacas gordas y siete vacas flacas, Dios le hacía conoceren primera instancia a Faraón, acontecimientos benignos y catastróficos decarácter natural que acontecerían en Egipto. Seguidamente, el mismo sueñose repite una vez más, pero bajo símbolos y figuras distintas, en esta nuevaocasión, siete espigas llenas y hermosas, seguidas de siete espigas menudas ymarchitas, donde estas últimas, devoraban a las siete espigas primeras (Gén.41: 22-24) contenían así el mismo mensaje a Faraón, acontecimientosbenignos y catastróficos que venían sobre la tierra.Según la revelación e interpretación que Dios le da a José y este a Faraón,tanto las siete vacas gordas, como las siete espigas hermosas y llenassignifican y representan siete años de plena abundancia en toda la tierra deEgipto, en ese tiempo, la tierra produciría a montones como nunca antes vistopor los hombres. Seguidamente, las siete vacas flacas y las siete espigasmenudas y marchitas, representan y significan siete años de sequía y hambreen toda la tierra, un hambre y sequía de naturaleza catastrófica y grave, algo,igualmente, nunca antes visto por los hombres. (v. 25-31)Por otro lado, la frecuencia de estos sueños eran un claro indicio que elmensaje contenido en estas visiones era urgente y que se aproximaba entiempo a su pleno cumplimiento, Y el suceder el sueño a Faraón dos veces,significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura ahacerla. (v. 32)Aconsejando qué hacer, José también reveló a Faraón cuáles eran los pasos aseguir de allí en adelante para hacer frente a la catástrofe venidera. (v. 33-36)Al ser escuchado por el monarca, este lo consideró como el hombre ideal parasu tiempo y para enfrentar la gran crisis que se aproximaba sobre la tierra,crisis para la cual, Dios había estado preparando a un hombre para esainstancia, José. Así, José se convierte en el hombre más poderoso de Egipto,después de Faraón, para liderar a toda la nación y cumplir los propósitos delDios del cielo. (v. 37-46)
  15. 15. 15De esta manera, Dios le concedió estos sueños a Faraón, pero el rey no sabíaqué significaban, hasta ese momento, sólo Dios. Sin embargo, para cuandoJosé entra en acción, el señor allí le reveló el significado de los sueños y reciénFaraón supo de qué se trataba todo ese enigma.Pero ¿Qué hubiera pasado si José cambia la interpretación y el significado deestos sueños entregados a Faraón, por evitar, lo que algunos consideran hoy,como de alarmismo? ¿Qué hubiera sucedido en toda la tierra de Egipto, si Joséminimiza los acontecimientos a algo secundario y sin importancia, todo paraque Faraón, su corte y el pueblo no se asusten? Si José hubiera falseado laverdad y ocultado los acontecimientos que vendrían sobre la tierra de Egipto,¿Cómo se hubieran preparado para enfrentar el fenómeno, si no sabían quévendría o acontecería? ¿Qué preparación hubieran hecho?Así, para cuando hubiera llegado el momento que marcaba el fin del último añode abundancia y a su vez, marcaba el comienzo de los siete años de gravesequía ¿Cuántos hubieran muerto de hambre en Egipto y sus huesos hubieranblanqueado en el desierto, todo porque alguien, el que sabia y conocía laverdad de lo que vendría no lo dijo tal como era y de la forma como Dios se lohabía revelado? ¿Cuán grande hubiera sido la desesperación de todo un puebloy sus líderes, al ver que no sabían para qué se estaban preparando pues noconocían la naturaleza de la catástrofe, pensando que era un evento de menorimportancia, entendiendo que quién sí sabía y conocía de qué se trataba,nunca lo dijo?Por otro lado, si José no hubiera revelado la verdad de lo que aconteceríasobre toda la tierra de entonces, ¿Cómo hubiera afectado esto a su familia, supadre y hermanos en la distancia, en tierra de Canaán? ¿Hubieran muerto dehambre? Y en un sentido mucho más amplio ¿Cuántos, hombres, mujeres,niños, ancianos y animales, en toda la tierra conocida en aquel tiempo,hubieran sido afectados de manera terrible y con consecuencias mortales, siJosé quien conocía la verdad de lo que vendría sobre la tierra no lo hubieradicho al Faraón?
  16. 16. 16Si Dios mandó un mensaje de amonestación a todo un pueblo como lo fueEgipto, que a través de su monarca, el Faraón, se preparan para lo queacontecería, José tenía por lo tanto, el deber ético y moral, primero ante Dios,quien le había entregado el significado de los sueños de Faraón y luego ante elmismo Faraón y su corte, la gran responsabilidad de dar a conocer aquellaverdad tal como procedía de Dios.De esta manera, José cumplió con su misión y respondió de la forma comoDios esperaba que lo hiciera, estando a la altura de su llamamiento y de laverdad presente para su tiempo, así, José fue el hombre de su época ypreparado a través de la más dura aflicción, para esa época, circunstancias yacontecimientos que demandaban la presencia de un hombre de Dios, deintegridad y de valor como para anunciar ante la autoridad y en presencia delos hombres sabios de la corte más poderosa y no importando lasconsecuencias, lo que acontecería sobre toda la tierra de entonces, así comoguiar y preparar a toda una nación para hacer frente a la más grande crisisque se aproximaba en aquel tiempo.
  17. 17. 17 MOISÉS Y EL MENSAJE A FARAÓNEl éxodo, figura como uno de los acontecimientos más extraordinarios ymilagrosos registrados en toda la Biblia y que pone en plena evidencia el poderliberador de Dios, solamente comparable a los milagrosos acontecimientosfinales revelados en el libro del Apocalipsis.Según lo había revelado Dios a Abraham (Gén. 15: 12-14) siglos antes queesto ocurriera, tras cuatrocientos años de dura esclavitud y servidumbre entierra de Egipto, el tiempo del fin de aquel largo periodo, anunciado yprofetizado, llegaba de esta manera a su fin. De esta forma, también llegabael tiempo profético en que los grandes hombres que Dios había designado parala realización de sus planes, aparecieran sobre el escenario mundial.El éxodo, junto con Moisés a la cabeza, contiene y encierra un poderosomensaje hasta nuestros días del poder de la verdad presente. Al igual quemuchos otros, Moisés, fue elegido, preparado y llamado por Dios para ser elgran libertador de quienes se convertirían en el pueblo escogido de Dios,Israel.Preparado por medio de circunstancias difíciles y tras un largo tiempo de vidaen el desierto junto a su esposa y su suegro Jetro, Moisés olvidó y aprendió asu vez, todo lo necesario para convertirse en el hombre de su tiempo.Teniendo cerca de ochenta años, Moisés el gran libertador, fue llamado porDios desde el monte Horeb, allí y tras una serie de evidencias milagrosascomo la zarza que ardía sin consumirse, la vara convertida en serpiente, lamano leprosa y sanada al mismo tiempo, le revelaron a este siervo de Diosque el tiempo profético para la liberación de su pueblo había llegado.No queriendo aceptar el llamado divino y presentado para ello escusas, quizásdesde el punto de vista humano válidas, fue obligado por Dios a la misión quese le tenía reservada, junto a su hermano Aarón, Dios le proporcionaría laayuda necesaria para suplir sus falencias que eran presentadas como escusasen ese momento.
  18. 18. 18Regresando a tierra de Egipto en donde había nacido y se había criado, Moisés,se presentó por orden divina ante el Faraón y toda su corte con un mensajeimpopular para ese tiempo y sobre todo, para aquél gran imperio, que dejara ira Israel, sin embargo, la respuesta del monarca no se hizo esperar, Y Faraónrespondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo noconozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel. (Ex. 5: 2)Frente a la persistente negativa del monarca y a pesar del gran desplieguemilagroso de Moisés ante su presencia, (Ex. 7: 8-13) milagros que tambiénfueron imitados por los magos y hechiceros de Egipto, Moisés por orden deDios, no dudó en revelar al Faraón cuáles serían los acontecimientos yconsecuencias que vendrían sobre toda la tierra de Egipto de seguir en ladureza de su corazón.Entonces Moisés se volvió a Jehová, y dijo: Señor, ¿por qué afliges a estepueblo? ¿Para qué me enviaste? Porque desde que yo vine a Faraón parahablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo; y tú no has librado a tupueblo. Jehová respondió a Moisés: Ahora verás lo que yo haré a Faraón;porque con mano fuerte los dejará ir, y con mano fuerte los echará de sutierra. Habló todavía Dios a Moisés, y le dijo: Yo soy JEHOVÁ. (Ex. 5: 22-23; 6:1-2)Solamente con la mano fuerte, Faraón dejaría ir a Israel, es decir, vendríansobre toda la tierra de Egipto diez terribles plagas enviadas por el podermilagroso de Dios, acontecimientos nunca antes vistos hasta ese momentosobre la tierra. Estas diez plagas divinas pondrían finalmente de rodillas a todoEgipto junto con el Faraón y su corte.De esta misma forma, ¿Qué hubiera pasado si Moisés no cumple con su misiónal momento de estar ante Faraón? ¿Qué hubiera sucedido si Moisés no le diceal cruel monarca egipcio que dejara ir a Israel? ¿Es que acaso podría ofenderseel Faraón, la autoridad de toda la tierra de aquel tiempo, si se le daba unmensaje como ese?
  19. 19. 19Y por otro lado, ¿Qué hay de la severa advertencia que con sólo la mano duraFaraón dejaría ir a Israel? ¿Acaso Moisés no se lo dijo y le advirtió lo queocurriría? Moisés no ocultó nada al Faraón de lo que Dios le había revelado yde lo que él haría en toda la tierra de Egipto.Finalmente, las diez plagas devastaron a todo el país, dejándolo en ruinas ysumido en el caos y el temor, frete a un Dios Todopoderoso que hacía plenodespliegue de su poder divino en la liberación de su pueblo.Moisés cumplió con su misión, cumplió con aquello que Dios le habíaencomendado, el mensaje a Faraón fue lo suficientemente claro al respecto, sele advirtió sobre los juicios divinos, ahora, que él no hubiera hecho caso, esotra cosa muy distinta, el punto es que, fue advertido de lo que acontecería. ELÍAS Y EL MENSAJE PARA SU ÉPOCASiglos más tarde, y en medio de una de las más grandes apostasías en lascuales cayera el pueblo de Israel, Elías, fue llamado por Dios para ser elhombre de su época. Estando toda la nación, comenzando por sus líderesreligiosos y políticos, sumida en la idolatría y siguiendo los pasos de lasnaciones paganas, Elías se levanta como único profeta de Dios predicando unmensaje impopular para sus días.De esta manera, el gobierno político, el sacerdocio, la adoración a Baal, laprostitución idolátrica sobre los lugares altos y debajo de todo árbol frondoso,los sacrificios humanos, especialmente de niños ofrecidos por sus propiospadres como ofrendas a Baal, el ministerio de cuatrocientos cincuenta pseudoprofetas consagrados a la deidad pagana del sol, el ministerio de una mujersacerdotisa que fomentaba y patrocinaba el culto a Baal, Jezabel, se convertíanen el escenario político y religioso, al cual Elías habría de hacer frente.Estando solo y en medio de toda una nación separada de Dios, Elías, esenviado por el Dios del cielo para hacer frente a la apostasía más depravada enla cual había caído Israel.
  20. 20. 20Bajo el reinado del rey Acab y el sacerdocio de Jezabel, Elías comienza con suministerio profético, el primer mensaje que se registra en la Biblia fue dirigidohacia el rey Acab en persona, la amonestación del profeta le advertía al rey,que una severa sequía se aproximaba sobre todo Israel, y que porconsiguiente, la lluvia se produciría sólo a su orden.Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: ViveJehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío enestos años, sino por mi palabra. (1 R. 17: 1)Esta advertencia entregada a la autoridad política de ese tiempo, Acab, fuepara el rey, un mensaje devastador, enfrentar una sequía por mucho tiempo,trae consigo serias consecuencias, la usencia de agua, y con ello, la escases dealimentos producidos por la tierra, ponen así, en grave peligro la existencia decualquier persona.De esta manera, estando todo Israel en apostasía y en plena adoración deldios Baal, dios de la fertilidad, del sexo y la producción agrícola de la tierra,esta sequía venía a desafiar a ese dios y a quienes habían puesto su confianzaen él como gestor y sustentador de la vida.Al igual que en Egipto, la idolatría pagana de esa nación fue desafiada por diezplagas destinadas a cada una de las más importantes deidades, así también,Dios desafiaba a la deidad pagana adorada en ese tiempo, Baal, por todos lospueblos y aun por su pueblo escogido. Si ese dios era dios y tenía poder porsobre los elementos, como la lluvia, para hacer germinar y producir alimentosde la tierra, respondería y haría cesar la catástrofe climática.Sin embargo, este mensaje poco popular para ese tiempo y que desafiaba laautoridad y la cultura pagana, fue rechazado y el propio profeta fue acusadopor el mismo rey de ser él, el que perturbaba a todo Israel, es decir, Elías erael culpable de lo que estaba aconteciendo sobre la tierra, hambre y sequía.Cuando Acab vio a Elías, le dijo: ¿Eres tú el que turbas a Israel? Y élrespondió: Yo no he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando losmandamientos de Jehová, y siguiendo a los baales. (1 R. 18: 17)
  21. 21. 21Acaso, ¿Ser acusado de perturbar a todo Israel, una nación, no es de por síuna acusación grave? Entonces ¿Por qué predicar un mensaje como ese,despertar y levantar la oposición de todo el pueblo y de la autoridad política dela nación? ¿Acaso fue poco inteligente Elías al hacer esto? ¿Acaso no era mejordejar las cosas como estaban? ¿Por qué ir contra la corriente desafiando lacultura religiosa que se había adoptado? ¿Acaso Israel no se había abierto yentrado en el camino de la tolerancia hacia otras expresiones de culto yadoración que bien podrían ser consideradas como una alternativa válida?¿Fue el profeta Elías un alarmista irresponsable, despertando el miedo y elpánico al decir que durante tres años no llovería en la tierra? ¿Por qué predicaresos mensajes cuando muy bien se puede hablar de otra cosa? ¿Acaso Elías seauto llamó e inventó su ministerio profético a semejanza de los profetas deBaal? ¿Ese mensaje, Elías lo inventó en la soledad y el calor del desierto trascaer en un desequilibrio mental? Sinceramente y según las evidenciastextuales de lo que estaba ocurriendo en esos momentos con el pueblo de Dios¿Estaba todo bien? ¿Era ético y moral lo que estaba aconteciendo con Israel, elpueblo escogido de Dios?Seguidamente y al tiempo después, Elías enfrentó derechamente y apuntó almismo corazón de la idolatría, desafiando al rey Acab, a Jezabel, al mismo Baaly sus profetas y a todo el pueblo junto, a comparecer ante Dios mismo sobre elmonte Carmelo y ante su altar que estaba arruinado, a dar cuentas y a haceruso de sus supuestas facultades divinas.Envía, pues, ahora y congrégame a todo Israel en el monte Carmelo, y loscuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de Asera,que comen de la mesa de Jezabel. Entonces Acab convocó a todos los hijos deIsrael, y reunió a los profetas en el monte Carmelo. Y acercándose Elías a todoel pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos?Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondiópalabra.
  22. 22. 22Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas delos profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres. Dénsenos, pues,dos bueyes, y escojan ellos uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña,pero no pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro buey, y lo pondré sobreleña, y ningún fuego pondré debajo. Invocad luego vosotros el nombre devuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová; y el Dios que respondierepor medio de fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Biendicho. (1R. 18: 19-24)En una expresión de falsa fe que duró toda la mañana, entre gritos, bailesrituales, mortificación del cuerpo a modo de ofrenda y penitencia, entre elruido de la música religiosa, los profetas de Baal invocaron la presencia ypoder de su deidad, la única respuesta conseguida así, fue el silencio de unídolo que tiene boca y no habla, tiene pies y no se hace presente. (1 R. 18: 20-29) poniendo en evidencia la necedad e insensatez de un falso culto deadoración, permitido y apoyado por las mismas autoridades religiosas delpueblo escogido por Dios.Seguidamente fue el turno del profeta Elías, en tan solo una oración que duróno más de un minuto, el Dios del cielo respondió a la oración de su siervo, enun despliegue de poder sobrenatural en presencia de todos los que estaban allícongregados, del cielo descendía un poderoso fuego que consumió elholocausto e incluso, lamió y secó el agua que rodeaba el altar de Jehová. (1R.18: 30-38)Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se leacercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado. Y tomando Elíasdoce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cualhabía sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre, edificó conlas piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededordel altar, en que cupieran dos medidas de grano.
  23. 23. 23Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña. Ydijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobrela leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo latercera vez; y lo hicieron la tercera vez, de manera que el agua corríaalrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja.Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías ydijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que túeres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hechotodas estas cosas. Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca estepueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón deellos.Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedrasy el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja. Viéndolo todo el pueblo,se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios! (1R. 18: 30-39)Así, a través del fuego, que fue la prueba y la señal en ese momento y tiempopara identificar al verdadero Dios, todo Israel postrado de rodillas finalmentereconocía que Jehová es el Dios.De esta misma manera, sí el profeta Elías estaba equivocado en el mensajeque él presentaba, por ser de un contenido fuerte, o lo que algunos hoy en díay bajo la actual perspectiva, que ya se está manejando y solidificando alinterior del actual pueblo de Dios, lo considerarían como de un enfoquedesequilibrado y de una falta de respeto al enfrentar a la autoridad política yreligiosa de su época, así como de un predicador irresponsable en lapresentación de su mensaje, asustando a la gente y alarmando a todo elpueblo al predicar que un gran desastre se aproximaba, una sequía de tresaños, entonces, si fuera así, ¿Por qué Dios contestó a su oración? ¿Por quéDios se manifestó desde el alto cielo y sobre la cumbre del monte Carmelo pormedio de un despliegue de poder que consumió el holocausto y secó hasta elagua si Elías estaba equivocado en su enfoque y énfasis?
  24. 24. 24Si el profeta Elías, era alguien desequilibrado y su mensaje tenía un enfoquealarmista ¿Por qué todo el pueblo reconoció que Jehová es el Dios verdadero?Entonces, ¿Por qué fueron decapitados los cuatrocientos cincuenta profetas deBaal? ¿Por qué entonces, Elías se transforma en una figura y símbolo delprecursor de Cristo, Juan el Bautista, quien prepararía y despertaría lasconciencias ante la inminente llegada del Mesías, así como de todos aquellos,que vivirán en los últimos días como parte de la iglesia remanente de quienespredicarán la verdad y el mensaje final?Elías, fue así, el hombre de su época y para su época, reconocido como profetaentre muchos y como el varón de Dios entre algunos, hizo su aparición sobre elescenario de aquel tiempo, siendo portador de un mensaje que estaba a laaltura de las circunstancias y eventos que se estaban desarrollando al interiordel pueblo de Dios.Elías predicó la verdad presente cumpliendo así, la voluntad de Dios comohombre de Dios, en su ministerio, Elías abrazó tanto el gozo como latribulación y la angustia extrema, experimentando el peligro, e incluso, dellegar a perder su vida por las amenazas de muerte de quienes fueron oidoresde su mensaje y amonestación.Elías no predicó ningún mensaje halagador, ni mucho menos hizo un llamado ala calma y la tranquilidad, no porque fuera un alarmista o le gustara asustar ala gente o de ser un irresponsable y cuyo enfoque de las cosas y su mensajeestaba equivocado, no, no, porque simplemente o complicadamente, comoqueramos verlo, el mensaje que él predicaba provenía de uno mucho mayorque el mismo rey Acab, la autoridad política y de Jezabel, la autoridadreligiosa, sino porque las condiciones sociales, morales, civiles, políticas yreligiosas de su tiempo, estaban en una abierta y manifiesta apostasía encontra del Dios del cielo.
  25. 25. 25 LA DESTRUCCIÓN DE JERUSALÉN Y EL MENSAJE DE JEREMÍASSeguidamente y en la medida que el tiempo transcurría, llamados por Dios,nuevos hombres se levantaron en un tiempo determinado para ejercer unministerio sagrado, con peligro incluso de sus propias vidas, presentaron así alpueblo de aquél tiempo, un mensaje que era la verdad presente.Entre ellos, se puede divisar a lo lejos en el tiempo, pero de forma cercana anosotros, través de las páginas de las Escrituras, la figura del profeta Jeremías.Escogido de entre los hijos de un modesto sacerdote, Hilcías y viviendo enAnatot, tierra de Benjamín, Jeremías es escogido por Dios, aun antes quenaciera, para ejercer un ministerio profético en un tiempo complicado y enmedio de una efervescente, agresiva y profunda apostasía.Jeremías, quien fue despreciado, rechazado su mensaje, azotado, encarcelado,torturado en el cepo, cuestionado, puesto en entre dichos y que por otro lado,se auto calificó como un hombre de contiendas para toda la tierra de aqueltiempo, hoy, también su nombre es usado de manera burlesca e irónica pormuchos como un adjetivo calificativo para cuestionar y ridiculizar a todos losque lloran desde un púlpito.Al igual que Moisés, no aceptó de primera gana el llamamiento que Dios lehacía, presentando escusas muy parecidas a las presentadas por el granlibertador de Israel, Y yo dije: ¡Ah! ¡ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar,porque soy niño. (Jer. 1: 6) Sin embargo, Jeremías fue obligado y seducido porDios a aceptar el llamado divino.Desde el mismo comienzo se le advirtió que su trabajo y obra no sería paranada fácil y que su ministerio no le iba a recompensar en fama, sino todo locontrario, así, Dios no lo engañó en ningún momento haciéndole creer que suministerio sería fácil.
  26. 26. 26Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú,y dirás todo lo que te mande. No temas delante de ellos, porque contigo estoypara librarte, dice Jehová. Porque he aquí que yo te he puesto en este díacomo ciudad fortificada, como columna de hierro, y como muro de broncecontra toda esta tierra, contra los reyes de Judá, sus príncipes, sus sacerdotes,y el pueblo de la tierra. Y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yoestoy contigo, dice Jehová, para librarte. (Jer. 1: 7-8, 18-19)Pero ¿Por qué Jeremías llegó a ser tan cuestionado, insultado, ridiculizado aunpor su propia familia? ¿Por qué recibió un trato, físico y verbal, tan agresivo ensu época? Las respuestas a estas interrogantes se encuentran en dossituaciones puntuales, el tipo o contenido del mensaje que él predicó ysegundo, el mensaje que él anunciaba, estaba en estrecha relación con lascondiciones que se vivían en todo orden de cosas al interior del pueblo deIsrael, es decir, predicó una verdad presente.En cuanto a esto último, ¿Qué era lo que se vivía al interior del pueblo de Diosen esos días? ¿Qué era lo que estaba sucediendo? Al igual que tiempo atrás,como en los días de Elías, en Israel se vivía nuevamente una profundaapostasía cuyo índice de maldad y rebelión contra Dios había alcanzado talesdimensiones, que toda la nación, comenzando por sus propios líderes políticosy religiosos, se encontraban involucrados y la cual, traería serias ydevastadoras consecuencias.Toda la nación había abandonado el culto a Dios, el altar de Jehová seencontraba, una vez más, arruinado, la adoración a Baal y Semiramis, la reinadel cielo, conocida también en Israel como Asera o Astarté, eran lasdivinidades de origen pagano que recibían la adoración de todo el pueblo, decada hombre y mujer, familia y autoridad.Este culto, tenía la cualidad que se realizaba sobre la cumbre de todo monte olugar alto, allí y sobre los altares, los sacerdotes invocaban la presencia de losdemonios y ofrecían a Baal sacrificios humanos, especialmente de niños queeran entregados por sus propios padres como ofrendas al dios pagano.
  27. 27. 27Las familias, padres, madres y niños, ofrecían tortas amasadas como ofrendasa la imagen de una mujer con un niño en sus brazos, Semiramis, la cual eraconocida como la reina del cielo. Por acción y autorización de los mismossacerdotes, al interior del santuario o templo del Señor, se cometían los actosmás aberrantes que el mismo Señor los calificó como de abominaciones, laadoración de la imagen del celo, es decir, la adoración de un ídolo al interiordel mismo santuario era cosa insoportable para Dios.Por otro lado, y en medio de todo este estado de cosas, la presencia de falsospastores y profetas, hombres a los cuales Dios no los había llamado, trasmitíanmensajes de paz, prosperidad y seguridad, asimismo, la corrupción política,sacerdotal, la injusticia, el crimen, la fornicación y adulterio, el chisme y lamurmuración y la traición, se contaban entre los actos que formaban parte dela vida diaria al interior de aquella ciudad.Ahora, seamos sinceros ¿Todo esto era ético y moral? ¿O la Biblia es unaalarmista y solamente está exagerando las cosas al presentar estascondiciones de vida? ¿El Dios Todopoderoso, santo y de una gloria sublime yaterradora, seguiría permitiendo por más tiempo un estado de cosassemejantes? ¿Qué pensaba Dios con respecto a todas estas condiciones que sevivían al interior de su pueblo?Por consiguiente, Todo este estado de cosas traería serias consecuencias sobretoda la nación, de manera que, se necesitaba con urgencia un mensaje deadvertencia, que revelara lo que estaba ocurriendo y que hiciera reflexionar atoda esa gente sobre las condiciones de vida y en lo que podría llegar a pasar,de persistir en aquella apostasía, acontecimientos que serían devastadoresdonde la destrucción caería sobre hombres y animales.
  28. 28. 28De esta forma, el profeta Jeremías surge y se levanta como el único profeta deDios, siendo portador de un mensaje que denunciaba toda esta forma deiniquidad, pecados y apostasía, pero además, advertía al pueblo de lasterribles consecuencias que vendrían sobre la tierra, sobre todo Israel, si estocontinuaba, presentando por otro lado, la única salida a todo este estado decosas, volver al Señor.El mensaje de Jeremías fue fuerte, encontrándose también a la altura de lafuerte apostasía que se vivía, su mensaje, formaba parte de una verdadpresente para su época. Entre algunas de las advertencias que él presentó alpueblo de lo que Dios traería sobre toda la nación y de continuar en aquelloscaminos, podemos leer las siguientes:Por tanto, he aquí vendrán días, ha dicho Jehová, en que no se diga más,Tofet, ni valle del hijo de Hinom, sino Valle de la Matanza; y serán enterradosen Tofet, por no haber lugar. Y serán los cuerpos muertos de este pueblo paracomida de las aves del cielo y de las bestias de la tierra; y no habrá quien lasespante. Y haré cesar de las ciudades de Judá, y de las calles de Jerusalén, lavoz de gozo y la voz de alegría, la voz del esposo y la voz de la esposa; porquela tierra será desolada. (Jer. 7: 32-34)De dolorosas enfermedades morirán; no serán plañidos ni enterrados; seráncomo estiércol sobre la faz de la tierra; con espada y con hambre seránconsumidos, y sus cuerpos servirán de comida a las aves del cielo y a lasbestias de la tierra. (Jer. 16: 4)Dirás, pues: Oíd palabra de Jehová, oh reyes de Judá, y moradores deJerusalén. Así dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yotraigo mal sobre este lugar, tal que a todo el que lo oyere, le retiñan los oídos.Por tanto, he aquí vienen días, dice Jehová, que este lugar no se llamará másTofet, ni valle del hijo de Hinom, sino Valle de la Matanza. Y desvaneceré elconsejo de Judá y de Jerusalén en este lugar, y les haré caer a espada delantede sus enemigos, y en las manos de los que buscan sus vidas; y daré suscuerpos para comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra.
  29. 29. 29Pondré a esta ciudad por espanto y burla; todo aquel que pasare por ella seasombrará, y se burlará sobre toda su destrucción. Y les haré comer la carnede sus hijos y la carne de sus hijas, y cada uno comerá la carne de su amigo,en el asedio y en el apuro con que los estrecharán sus enemigos y los quebuscan sus vidas. (Jer. 19: 3, 6-9)Estas palabras de advertencia que Jeremías pronunciaba, no provenían de élmismo, formaban parte del mensaje y palabras que Dios mismo había puestoen su boca como parte de su llamado y ministerio, Y extendió Jehová su manoy tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tuboca. Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, paraarrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y paraplantar. Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande;no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos.(Jer. 1: 9-10, 17)Además, este mensaje no lo inventó el profeta y desde el punto de vista queconcierne a él, no deseaba predicar un mensaje como ese, a él, le desagradabaser portador de una amonestación que incluía una devastación sobre Israel,nunca deseó ser predicador de acontecimientos catastróficos, mas estaba bajoórdenes divinas y uno mayor que todas las autoridades políticas y religiosas dela época, delineó muy bien la verdad presente para ese tiempo.¡Ay de mí, madre mía, que me engendraste hombre de contienda y hombre dediscordia para toda la tierra! Nunca he dado ni tomado en préstamo, y todosme maldicen. (Jer. 15: 10)He aquí que ellos me dicen: ¿Dónde está la palabra de Jehová? ¡Que se cumplaahora! Mas yo no he ido en pos de ti para incitarte a su castigo, ni deseé día decalamidad, tú lo sabes. Lo que de mi boca ha salido, fue en tu presencia. Nome seas tú por espanto, pues mi refugio eres tú en el día malo. (Jer. 17: 15-17)
  30. 30. 30Sin embargo, el pueblo no aceptó aquel mensaje, de amonestación yadvertencia, fue calificado como de alarmismo, desequilibrado y deirresponsable por parte de las autoridades, tanto políticas como religiosas. Lasconsecuencias para el profeta fueron de igual manera desafortunadas,sumiéndolo, por algunos pasajes de su ministerio, en una profunda depresión yangustia mental que lo llevaron incluso, al extremo de maldecir el día en quenació y desear la muerte a semejanza de algunos hombres del pasado. (Jer.20: 1-18, Job. 3)Pero ¿Cuál era la intensión de Dios al mandar un mensaje como este?Simplemente o complicadamente ¿Asustar a la gente? ¿Alarmarla? ¿Fue elprofeta Jeremías un irresponsable por predicar este tipo de eventos quemarcaría el fin de todo este orden de cosas que se estaban dando?Es evidente que la intensión primera y última era de redención, para serlibrados y que escaparan de estos acontecimientos que vendrían, de persistiren tales acciones y estilo de vida. ¿Podemos imaginar a Dios con una intensióndistinta a esta? Por lo tanto, Dios fue claro al respecto y así se lo hizo saber atoda la nación a través del profeta.Sin embargo, muchos y comenzando por las mismas autoridades políticas yreligiosas, pidieron enérgicamente a Jeremías y bajo expresas amenazas detorturas y muerte, que desistiera de predicar y anunciar tales acontecimientosque vendrían, que dejara a un lado la predicación de mal augurio porqueasustaba a la gente.El sacerdote Pasur hijo de Imer, que presidía como príncipe en la casa deJehová, oyó a Jeremías que profetizaba estas palabras. Y azotó Pasur alprofeta Jeremías, y lo puso en el cepo que estaba en la puerta superior deBenjamín, la cual conducía a la casa de Jehová. (Jer. 20: 1)
  31. 31. 31Y los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo oyeron a Jeremías hablar estaspalabras en la casa de Jehová. Y cuando terminó de hablar Jeremías todo loque Jehová le había mandado que hablase a todo el pueblo, los sacerdotes ylos profetas y todo el pueblo le echaron mano, diciendo: De ciertomorirás. ¿Por qué has profetizado en nombre de Jehová, diciendo: Esta casaserá como Silo, y esta ciudad será asolada hasta no quedar morador? Y todo elpueblo se juntó contra Jeremías en la casa de Jehová. Y los príncipes de Judáoyeron estas cosas, y subieron de la casa del rey a la casa de Jehová, y sesentaron en la entrada de la puerta nueva de la casa de Jehová. Entonceshablaron los sacerdotes y los profetas a los príncipes y a todo el pueblo,diciendo: En pena de muerte ha incurrido este hombre; porque profetizócontra esta ciudad, como vosotros habéis oído con vuestros oídos. (Jer. 26: 7-11)Por el contrario, los líderes políticos y religiosos de la nación, deseabanescuchar solamente y entregar a todo el pueblo un mensaje de esperanza, fe,entusiasmo, un mensaje de paz y amor, palabras dulces y tranquilizadoras yno lo que predicaba este hombre y además, era irresponsable en susdeclaraciones.Para ello, los mismos pastores y falsos profetas, le predicaban y anunciaban atodo el pueblo tiempos mejores, les predicaban y anunciaban mensajestranquilizadores donde las escenas de la destrucción de Jerusalén y de lo quevendría sobre Israel eran reemplazadas por mensajes con un llamado a lacalma y la tranquilidad, así, mensajes efímeros y falaces que Dios nunca habíaenviado, reemplazaban a la verdad presente y era dejada de lado para noasustar al pueblo y no provocar según ellos, el disgusto de Dios.¿Es esto así? ¿El pueblo y sus líderes deseaban escuchar este tipo demensajes? ¿Deseaban escuchar realmente predicaciones que invitaran a latranquilidad y vivir reposados para el futuro? ¿Los pastores y profetas de esetiempo dejaron a un lado la verdad presente? Dios mismo fue testigo de esto,y la Biblia así lo declara, dando testimonio que esto realmente así ocurrió.
  32. 32. 32Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? y los que tenían la ley no meconocieron; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas profetizaronen nombre de Baal, y anduvieron tras lo que no aprovecha. (Jer. 2: 8)Porque resueltamente se rebelaron contra mí la casa de Israel y la casa deJudá, dice Jehová. Negaron a Jehová, y dijeron: El no es, y no vendrá malsobre nosotros, ni veremos espada ni hambre; antes los profetas serán comoviento, porque no hay en ellos palabra; así se hará a ellos. Cosa espantosa yfea es hecha en la tierra; los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotesdirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréiscuando llegue el fin? (Jer.5: 11-13, 30-31)¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí que sus oídos sonincircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de Jehová les escosa vergonzosa, no la aman. Por tanto, estoy lleno de la ira de Jehová, estoycansado de contenerme; la derramaré sobre los niños en la calle, y sobre lareunión de los jóvenes igualmente; porque será preso tanto el marido como lamujer, tanto el viejo como el muy anciano. Y sus casas serán traspasadas aotros, sus heredades y también sus mujeres; porque extenderé mi mano sobrelos moradores de la tierra, dice Jehová.Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue laavaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores. Ycuran la herida de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz.Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendasantiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso paravuestra alma. Mas dijeron: No andaremos. Puse también sobre vosotrosatalayas, que dijesen: Escuchad al sonido de la trompeta. Y dijeron ellos: Noescucharemos. (Jer. 6: 10-14, 16-17)He aquí, vosotros confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan. Andadahora a mi lugar en Silo, donde hice morar mi nombre al principio, y ved loque le hice por la maldad de mi pueblo Israel.
  33. 33. 33Ahora, pues, por cuanto vosotros habéis hecho todas estas obras, dice Jehová,y aunque os hablé desde temprano y sin cesar, no oísteis, y os llamé, y norespondisteis; haré también a esta casa sobre la cual es invocado mi nombre,en la que vosotros confiáis, y a este lugar que di a vosotros y a vuestrospadres, como hice a Silo.Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, yvosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, paraque os vaya bien. Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron ensus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueronhacia atrás y no hacia adelante, desde el día que vuestros padres salieron de latierra de Egipto hasta hoy. Y os envié todos los profetas mis siervos,enviándolos desde temprano y sin cesar; pero no me oyeron niinclinaron su oído, sino que endurecieron su cerviz, e hicieron peor quesus padres. Tú, pues, les dirás todas estas palabras, pero no te oirán;los llamarás, y no te responderán. Les dirás, por tanto: Esta es la naciónque no escuchó la voz de Jehová su Dios, ni admitió corrección; perecióla verdad, y de la boca de ellos fue cortada. (Jer. 7: 8, 12-14, 24-28)¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Jehová está con nosotros?Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de losescribas. Los sabios se avergonzaron, se espantaron y fueron consternados;he aquí que aborrecieron la palabra de Jehová; ¿y qué sabiduría tienen? Portanto, daré a otros sus mujeres, y sus campos a quienes los conquisten;porque desde el más pequeño hasta el más grande cada uno sigue la avaricia;desde el profeta hasta el sacerdote todos hacen engaño. Y curaron la herida dela hija de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz. (Jer. 8: 8-11)
  34. 34. 34Así ha dicho Jehová acerca de este pueblo: Se deleitaron en vagar, y no dieronreposo a sus pies; por tanto, Jehová no se agrada de ellos; se acordará ahorade su maldad, y castigará sus pecados. Me dijo Jehová: No ruegues por estepueblo para bien. Cuando ayunen, yo no oiré su clamor, y cuando ofrezcanholocausto y ofrenda no lo aceptaré, sino que los consumiré con espada, conhambre y con pestilencia.Y yo dije: ¡Ah! ¡ah, Señor Jehová! He aquí que los profetas les dicen: No veréisespada, ni habrá hambre entre vosotros, sino que en este lugar os daré pazverdadera. Me dijo entonces Jehová: Falsamente profetizan los profetas en minombre; no los envié, ni les mandé, ni les hablé; visión mentirosa, adivinación,vanidad y engaño de su corazón os profetizan.Por tanto, así ha dicho Jehová sobre los profetas que profetizan en mi nombre,los cuales yo no envié, y que dicen: Ni espada ni hambre habrá en esta tierra;con espada y con hambre serán consumidos esos profetas. Y el pueblo a quienprofetizan será echado en las calles de Jerusalén por hambre y por espada, yno habrá quien los entierre a ellos, a sus mujeres, a sus hijos y a sus hijas; ysobre ellos derramaré su maldad. Les dirás, pues, esta palabra: Derramen misojos lágrimas noche y día, y no cesen; porque de gran quebrantamiento esquebrantada la virgen hija de mi pueblo, de plaga muy dolorosa. Si salgo alcampo, he aquí muertos a espada; y si entro en la ciudad, he aquí enfermos dehambre; porque tanto el profeta como el sacerdote anduvieron vagando en latierra, y no entendieron. (Jer. 14: 10-18)Y dijeron: Venid y maquinemos contra Jeremías; porque la ley no faltará alsacerdote, ni el consejo al sabio, ni la palabra al profeta. Venid e hirámoslo delengua, y no atendamos a ninguna de sus palabras. (Jer. 18: 18)A causa de los profetas mi corazón está quebrantado dentro de mí, todos mishuesos tiemblan; estoy como un ebrio, y como hombre a quien dominó el vino,delante de Jehová, y delante de sus santas palabras. Porque tanto el profetacomo el sacerdote son impíos; aun en mi casa hallé su maldad, dice Jehová.
  35. 35. 35Por tanto, su camino será como resbaladeros en oscuridad; serán empujados,y caerán en él; porque yo traeré mal sobre ellos en el año de su castigo, diceJehová. En los profetas de Samaria he visto desatinos; profetizaban en nombrede Baal, e hicieron errar a mi pueblo de Israel. Y en los profetas de Jerusalénhe visto torpezas; cometían adulterios, y andaban en mentiras, y fortalecíanlas manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad; mefueron todos ellos como Sodoma, y sus moradores como Gomorra.Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos contra aquellos profetas: Heaquí que yo les hago comer ajenjos, y les haré beber agua de hiel; porque delos profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra.Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetasque os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de supropio corazón, no de la boca de Jehová. Dicen atrevidamente a los que meirritan: Jehová dijo: Paz tendréis; y a cualquiera que anda tras la obstinaciónde su corazón, dicen: No vendrá mal sobre vosotros.Porque ¿quién estuvo en el secreto de Jehová, y vio, y oyó su palabra? ¿Quiénestuvo atento a su palabra, y la oyó? He aquí que la tempestad de Jehovásaldrá con furor; y la tempestad que está preparada caerá sobre la cabeza delos malos. No se apartará el furor de Jehová hasta que lo haya hecho, y hastaque haya cumplido los pensamientos de su corazón; en los postreros días loentenderéis cumplidamente.No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían; yo no les hablé, mas ellosprofetizaban. Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oírmis palabras a mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino, y de lamaldad de sus obras. (Jer. 23: 9, 11-22)Así, el pueblo de Israel de aquel tiempo, a través de mensajes aduladores,palabras dulces, de paz y seguridad, al aceptar y creer en la palabra de losfalsos pastores y profetas, despreció y desechó la predicación de la verdadpresente contenida a través del mensaje y en las palabras del profetaJeremías.
  36. 36. 36El clímax de este rechazo y que finalmente sentenció a Israel al largocautiverio babilónico, quedó en plena evidencia cuando la misma autoridadpolítica en la persona del rey Joacim, en presencia de los príncipes ysacerdotes, al tomar un cortaplumas, destruyó y quemó el libro que Jeremías,por orden divina, había escrito a través de Baruc, su escriba, despreciando así,el mensaje que Dios había enviado a toda la nación… la verdad presente paraese tiempo.Aconteció en el cuarto año de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, que vino estapalabra de Jehová a Jeremías, diciendo: Toma un rollo de libro, y escribe en éltodas las palabras que te he hablado contra Israel y contra Judá, y contratodas las naciones, desde el día que comencé a hablarte, desde los días deJosías hasta hoy. Quizá oiga la casa de Judá todo el mal que yo piensohacerles, y se arrepienta cada uno de su mal camino, y yo perdonaré sumaldad y su pecado. Y llamó Jeremías a Baruc hijo de Nerías, y escribió Barucde boca de Jeremías, en un rollo de libro, todas las palabras que Jehová lehabía hablado.Después mandó Jeremías a Baruc, diciendo: A mí se me ha prohibido entrar enla casa de Jehová. Entra tú, pues, y lee de este rollo que escribiste de mi boca,las palabras de Jehová a los oídos del pueblo, en la casa de Jehová, el día delayuno; y las leerás también a oídos de todos los de Judá que vienen de susciudades. Quizá llegue la oración de ellos a la presencia de Jehová, y sevuelva cada uno de su mal camino; porque grande es el furor y la ira que haexpresado Jehová contra este pueblo. (Jer. 36: 1-5)Y le dijeron: Siéntate ahora, y léelo a nosotros. Y se lo leyó Baruc. Cuandooyeron todas aquellas palabras, cada uno se volvió espantado a su compañero,y dijeron a Baruc: Sin duda contaremos al rey todas estas palabras.Preguntaron luego a Baruc, diciendo: Cuéntanos ahora cómo escribiste de bocade Jeremías todas estas palabras.
  37. 37. 37Y Baruc les dijo: El me dictaba de su boca todas estas palabras, y yo escribíacon tinta en el libro. Cuando Jehudí había leído tres o cuatro planas, lo rasgó elrey con un cortaplumas de escriba, y lo echó en el fuego que había en elbrasero, hasta que todo el rollo se consumió sobre el fuego que en el braserohabía. Y no tuvieron temor ni rasgaron sus vestidos el rey y todos sus siervosque oyeron todas estas palabras.Y entraron a donde estaba el rey, al atrio, habiendo depositado el rollo en elaposento de Elisama secretario; y contaron a oídos del rey todas estaspalabras. Y envió el rey a Jehudí a que tomase el rollo, el cual lo tomó delaposento de Elisama secretario, y leyó en él Jehudí a oídos del rey, y a oídosde todos los príncipes que junto al rey estaban. Y el rey estaba en la casa deinvierno en el mes noveno, y había un brasero ardiendo delante de él.Cuando Jehudí había leído tres o cuatro planas, lo rasgó el rey con uncortaplumas de escriba, y lo echó en el fuego que había en el brasero, hastaque todo el rollo se consumió sobre el fuego que en el brasero había. Y notuvieron temor ni rasgaron sus vestidos el rey y todos sus siervos que oyerontodas estas palabras. (Jer. 36: 15-18, 20-24)De esta manera, mientras los pastores, sacerdotes y profetas le predicaban atodo el pueblo una verdad que no habían recibido, traduciéndola en mensajesde paz y de seguridad, comenzando por el mismo rey y las autoridadesreligiosas, todo el pueblo de Dios despreció la verdad presente contenida en ellibro del profeta Jeremías.Jeremías, predicó una verdad inapropiada para muchos, alarmista para otrotanto, desequilibrada e irresponsable para otros y que debía de ser castigado,torturado y morir, sin embargo, ¿De qué sirvieron esas declaraciones cuandolos eventos, que les eran anunciados para su bien, se desataron finalmentesobre toda la nación? ¿En donde están ahora sus líderes, pastores y profetaspermisivos, de dulces palabras, al momento cuando, niños, jóvenes y ancianosclamaban por pan al hacer frente a los crueles rigores del hambre?
  38. 38. 38¡Qué sus líderes, quienes les ofrecían y predicaban de paz y seguridad, veanahora a los niños, a los de pecho, los recién nacidos, agonizando y pegada sulengua al paladar por falta de agua! ¡Qué sus líderes, quienes les predicabande prosperidad y seguridad y acusaban al profeta Jeremías de alarmista eirresponsable en sus declaraciones, vean ahora a su pueblo pagando elevadosprecios a los que vendían tortas hechas de estiércol de paloma para satisfacersu hambre! ¡Qué sus predicadores, vean ahora a las mujeres delicadas,aquellas de fino y elegante vestir y que su pie nunca tocó el suelo,abrazándose a los que olían y vendían estiércol para calmar el dolor delhambre.¿En dónde quedaron esos líderes permisivos y sus mensajes halagadores,cuando las mujeres, las propias madres, afligidas por el dolor desesperante delhambre, se comieron, cociendo a sus propios hijos? (Lm. 4: 10)Todo esto, pudo evitarse si los líderes políticos y religiosos hubieran aceptadola verdad presente para sus días, sino hubieran rechazado aquel mensaje deamonestación y creído en lo que vendría sobre la nación por la advertencia queel profeta les entregaba de parte de Dios.¿Qué responsabilidad hubiera tenido Jeremías frente a todo lo que sucedió, siél no predicaba ese mensaje que se le entregó? ¡Ahora sí y con plena autoridadpodemos decir! ¿Cuán grande hubiera sido su irresponsabilidad comomensajero de Dios, de no haber advertido a su pueblo lo que vendría sobreellos, de persistir en los caminos que estaban siguiendo? ¿Qué hubiera pasadocon el profeta ante la presencia de Dios, si él predicaba un mensaje como elque predicaban los falsos pastores y profetas?En vista de toda la apostasía que se vivía a nivel nacional, político y religioso¿Jeremías minimizó su mensaje porque muchos se podían asustar? ¿Ocultó elmensaje de la verdad presente todo para contemporizar y ser famoso ante laopinión de los demás? Y después de todo, ¿De qué sirvió la opinión de losdemás, de toda la mayoría, rey, sacerdotes, profetas y el pueblo frente a lacatástrofe que aconteció?
  39. 39. 39 EL MENSAJE DEL SEGUNDO ELÍAS FRENTE A LA PRIMERA VENIDA DE CRISTOAl comenzar los tiempos del Nuevo testamento, era inminente el cumplimientode las muchas profecías que fueron dadas en el pasado. La llegada del Mesías,en el perfecto y exacto cumplimiento de las profecías de tiempo del libro deDaniel, hacía necesaria la predicación urgente de la verdad presente para esetiempo.Para ello, se necesitaba el hombre de la época y para esa época, Juan elBautista. Calificado por Cristo mismo, como uno de los más grandes profetas yhombre que haya nacido sobre esta tierra, (Mat. 11: 7-13) mientras que laprofecía, por su parte, lo llamaba el segundo Elías, (v. 14) Juan se levantacomo el precursor del Mesías, cuya venida y aparición eran inminentes.Las circunstancias sociales, políticas y religiosas de aquella época, exigían queun mensaje diferente a lo escuchado alguna vez hasta allí, se proclamara contodo poder para despertar las conciencias y hacer reflexionar a la gente de eseentonces, que el tiempo en que estaban viviendo era de naturaleza profética,revelado y anunciado por todos los profetas y Escrituras del AntiguoTestamento y de manera señalada, por el libro de Daniel.En medio de las discordias y las luchas, se oyó una voz procedente deldesierto, una voz sorprendente y austera, aunque llena de esperanza:"Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado." Con un poder nuevo yextraño, conmovía a la gente. Los profetas habían predicho la venida de Cristocomo un acontecimiento del futuro lejano; pero he aquí que se oía un anunciode que se acercaba. El aspecto singular de Juan hacía recordar a sus oyenteslos antiguos videntes. En sus modales e indumentaria, se asemejaba al profetaElías. Con el espíritu y poder de Elías, denunciaba la corrupción nacional yreprendía los pecados prevalecientes. Sus palabras eran claras, directas yconvincentes.
  40. 40. 40Muchos creían que era uno de los profetas que había resucitado de losmuertos. Toda la nación se conmovió. Muchedumbres acudieron al desierto.Juan proclamaba la venida del Mesías, e invitaba al pueblo a arrepentirse.Como símbolo de la purificación del pecado, bautizaba en las aguas del Jordán.Así, mediante una lección objetiva muy significativa, declaraba que todos losque querían formar parte del pueblo elegido de Dios estaban contaminados porel pecado y que sin la purificación del corazón y de la vida, no podrían tenerparte en el reino del Mesías. (DTG. Cap. 10 La voz que clamaba en el desierto.Pág. 79, 80)Hasta ese momento, nunca nadie se había levantado antes con un mensaje tandistinto y que anunciara de manera inminente y para esos días la llegada delMesías, muchos lo esperaban para siglos de distancia en el tiempo como lofueron los que vieron en los tiempos del Antiguo Testamento, y de igual forma,todos los que vivieron en ese entonces tampoco lo esperaban tan pronto, peroahora, esto era distinto, una voz proclamaba que estaba muy cerca.Llamando la atención de muchos y despertando la curiosidad de otros, suapariencia se asemejaba a la de los antiguos profetas, desde que su voz secomenzó a oír en el desierto de Judea, su mensaje no tardó en llegar hasta elmismo recinto del sanedrín judío. Así, su mensaje obligó a hacer salir a suencuentro a las autoridades religiosas de la época, quienes buscaronrespuestas sobre su autoridad para predicar, y saber así, cuál era su mensaje.Entre preguntas y respuestas (Jn. 1: 19-22) Juan expone a las claras, anteaquellas autoridades del sanedrín, el mensaje para ese tiempo, Dijo: Yo soy lavoz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, comodijo el profeta Isaías. Y los que habían sido enviados eran de los fariseos. Y lepreguntaron, y le dijeron: ¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, niElías, ni el profeta? Juan les respondió diciendo: Yo bautizo con agua; masen medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis. Este es elque viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno dedesatar la correa del calzado. (Jn. 1: 23-28)
  41. 41. 41De esta manera, su mensaje para ese entonces y momento era que el Mesíasestaba próximo a venir, es más, tan cerca era su aparición, que ya estabaentre ellos, la llegada del Mesías, el Cristo, fue anunciada por Juan en esetiempo, por aquel que preparaba su camino.Ese mensaje, debía de hacer a muchos reflexionar en el camino del Señor, sumensaje era de tal envergadura y naturaleza, así como de impopular, que através de la figura de montes que son aplanados, valles que son rellenados,donde lo torcido es enderezado y lo áspero allanado (Is. 3: 3-5) nos habla quelas profecías sobre este evento en particular, hacían un llamado a una granreforma espiritual para esa época, ante la inminente llegada del Mesías.A los mismos miembros del sanedrín, la autoridad religiosa de ese tiempo, lesamonestó diciendo: Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceosvenían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó ahuir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y nopenséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre;porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estaspiedras.Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todoárbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego. Yo a la verdad osbautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzadoyo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en EspírituSanto y fuego. Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá sutrigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará. (Mat.3: 7-12)Esto revelaba que todo el sistema religioso y hasta el mismo sacerdocioestaban corrompidos, por otra parte, a toda aquella gente que le escuchaba,Juan les hacía un solemne llamado al arrepentimiento y reformar los caminos.(Mar. 1: 5-8)
  42. 42. 42En el tiempo de Juan el Bautista, la codicia de las riquezas, y el amor al lujo ya la ostentación, se habían difundido extensamente. Los placeres sensuales,banquetes y borracheras estaban ocasionando enfermedades físicas ydegeneración, embotando las percepciones espirituales y disminuyendo lasensibilidad al pecado. Juan debía destacarse como reformador. Por su vidaabstemia y su ropaje sencillo, debía reprobar los excesos de su tiempo. Tal fueel motivo de las indicaciones dadas a los padres de Juan, una lección detemperancia dada por un ángel del trono celestial. (DTG. Cap. 10 La voz queclamaba en el desierto. Pág. 75)Como profeta, Juan había de "convertir los corazones de los padres a los hijos,y los rebeldes a la prudencia de los justos, para aparejar al Señor un puebloapercibido." Al preparar el camino para la primera venida de Cristo,representaba a aquellos que han de preparar un pueblo para la segunda venidade nuestro Señor. (DTG. Cap. 10 La voz que clamaba en el desierto. Pág. 76)Por otro lado, el valor que tuvo Juan de enfrentar al mismo rey Herodes ydenunciar a viva voz su pecado al tener como conviviente a la esposa de suhermano, el cual aun estaba vivo, revelan que toda la sociedad de aquéltiempo, tanto política como religiosa, estaba corrompida y degrada. (Luc. 3:19-20; Mat. 14: 1-5)Para aquél tiempo, la promesa del libertador, la primera venida de Cristo, sehabía diluido a través de los siglos, los sistemas de sacrificio y el sacerdociodemandaban con urgencia la llegada del Mesías, sin embargo, nadie loesperaba, es más, nadie pensó jamás que su venida estuviera tan cerca,cuando nació, la indiferencia fue notoria y nadie sabía que un evento proféticoy de extraordinaria grandeza estaba por acontecer, salvo unos pocos, losmagos que vinieron del Oriente y los humildes pastores en las colinas deBelén, mientras que los líderes religiosos de la época desconocían los tiemposproféticos en que vivían.
  43. 43. 43Ahora, se acercaba el cumplimiento de las profecías de tiempo que revelabanla llegada del Mesías, el Cristo, el ungido, de manera que su bautismo, paraluego dar inicio a su ministerio público, era inminente. La profecía de las 62semanas del libro de Daniel y que terminaban de cumplirse en la primavera delaño 27 de nuestra era, las cuales a su vez, formaban parte de las 70 semanaspertenecientes al pueblo de Israel, (Dan. 9: 24-25) eran parte de la verdadpresente para ese tiempo y el ministerio precursor de Juan el Bautista girabaen torno a estos acontecimientos de naturaleza profética.De esta manera, la misma aparición de Juan el Bautista sobre el escenariomundial de aquella época y el contenido de su mensaje eran de naturalezaprofética y de profecías que estaban a punto de cumplirse en su tiempo,¿Cuáles? La aparición en público y a vista de todo el pueblo, del Mesías y subautismo. Así, la verdad presente para ese entonces, se basaba en lasprofecías del libro de Daniel, de esta forma, el segundo Elías (Juan el Bautista)guardaba estrecha relación con eventos proféticos en el contexto de la primeravenida de Cristo a la tierra.Juan se levantó como predicador y mensajero en el tiempo profético preciso eindicado por la profecía, su ministerio lo ejerció dentro del periodo de las 62semanas proféticas del libro de Daniel y comenzando poco tiempo antes queéstas terminaran, y eventualmente, previo al primer advenimiento de Cristo.Así, Juan el Bautista predicó un mensaje para su tiempo y época en que le tocóvivir con forma a las profecías que eran para sus días. Su mensaje noconsistió en predicar fábulas, mistos o leyendas, ni mucho menos, mensajesque solamente adulaban al pueblo, endulzando así su lengua, no, Juan y sumensaje procedían de Dios para amonestar al pueblo de entonces, que unevento de gran envergadura estaba por acontecer sobre la tierra… la primeravenida de Cristo.
  44. 44. 44EL MINISTERIO DE CRISTO Y LA VERDAD PRESENTE EN EL CONTEXTO DE LA PROFECÍA DE LAS 70 SEMANASDe esta forma, la llegada del Mesías prometido y su ministerio público,obedecían a un programa divino, donde las profecías revelaban el tiempo deesa aparición y la naturaleza de su obra. Para cuando Juan el Bautista ejerciósu ministerio precursor, preparando así el camino para la llegada del Mesías, lohizo tiempo antes que se cumplieran las 62 semanas proféticas del libro deDaniel. Ese tiempo terminaba el año 27 dc. Y según la profecía, sería el año enque Jesús, el Mesías, sería ungido, es decir, sería bautizado.Así, al concluir las 62 semanas, marcaría el fin del ministerio de Juan elBautista y daría inicio a la última semana de tiempo profético perteneciente alas 70 semanas destinadas a los judíos y dentro de la cual, Cristo ejercería suministerio público. De esta manera, para cuando Jesús se bautiza y comienzacon su ministerio público, él mismo declara como parte de su predicación queel tiempo se había cumplido, Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino aGalilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se hacumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en elevangelio. (Mar. 1: 14-15)Pero, ¿A qué tiempo se está refiriendo Jesús? ¿Qué tiempo es ese que se hacumplido? Resulta evidente que Jesús se está refiriendo al tiempo cuandodebía de comenzar su ministerio público, al tiempo en que tras su bautismo, elMesías se mostraría a todo el pueblo de Israel. Ese tiempo, estaba revelado enlas profecías de tiempo registradas por el profeta Daniel en relación a lallegada del Mesías al término de las 62 semanas proféticas, dando inicio así, ala última semana del periodo destinado a los judíos. (Dan. 9: 24-27)De esta forma, para cuando Jesús fue bautizado y una vez que regresó deldesierto poniendo fin a su ayuno, Jesús entró en la sinagoga de Nazaret y enella, aquel día sábado, a través de la lectura del profeta Isaías, declaró a todoslos que estaban allí reunidos que él era el Mesías prometido, afirmando estocon base en las Escrituras y que la profecía se cumplía delante de ellos.
  45. 45. 45Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en lasinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el librodel profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estabaescrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para darbuenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados decorazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner enlibertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor. Y enrollando ellibro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estabanfijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escrituradelante de vosotros. (Luc. 4: 16-21)Mientras que Daniel revelaba el tiempo de la aparición del Mesías y elcomienzo de su ministerio público, por otro lado, el profeta Isaías revelaba lanaturaleza de su ministerio y obra entre las personas, de allí, que ese sábadoen la sinagoga, hiciera esta afirmación que la Escritura o profecía se habíacumplido.Aquél ministerio, tendría una duración de tres años y medio, lo quecorrespondía en tiempo profético, a la mitad de la última semana destinada alos judíos, es decir, tres tiempos y medio desde la primavera del año 27 al 31dc. (Dan. 9: 27)Así, las 70 semanas estaban destinadas exclusivamente al pueblo de Israel, lascuales habían comenzado una vez terminado el cautiverio Babilónico, a partirdel año 457 ac. Las cuales se extenderían hasta el año 34 dc. Cubriendo unperiodo de tiempo de 490 años. De manera que, todo acontecimiento que sedesarrollara dentro de ese espacio de tiempo guardaba relación únicamentecon el pueblo de Israel. (v. 24)De esta manera, el ministerio de Cristo se desarrolla solamente en la últimasemana, cubriendo los tres primeros años y medio de ese tiempo profético. Enconsecuencia, al mandar a sus discípulos a predicar el evangelio, les daórdenes que solamente lo hagan a la casa de Israel y no a los gentiles, pues sutiempo, el de los gentiles, aun no había llegado.
  46. 46. 46A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino degentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antesa las ovejas perdidas de la casa de Israel. Y yendo, predicad, diciendo: Elreino de los cielos se ha acercado. (Mat. 10: 5-7)De igual manera, otro incidente que pone de manifiesto que su obra estabadirigida solamente al pueblo judío, según lo especificaba la profecía, es el casode la mujer cananea, la cual pedía al Señor un milagro de sanidad para su hijaque era atormentada gravemente por un demonio. (Mat. 15: 21-28)Así, tras dar voces y bajo la manifiesta inquietud de sus discípulos, Elrespondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casade Israel. (v. 24) y luego le declara a la misma mujer, No está bien tomarel pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. (v. 26) dando a entender, que suobra se realizaba solamente al pueblo de Israel y en cumplimiento con lasprofecías. Sin embargo, eso no quitaba el hecho que Jesús fuera riguroso eneso, solamente él daba a entender el tiempo profético que estaban viviendo.De la misma manera, cuando Pedro le preguntó cuantas veces perdonaría a suhermano que pecare contra él, ¿Solamente siete veces? (Mat. 18: 15-22) elSeñor le respondió, No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta vecessiete. (v. 22) setenta veces siete son 490 veces, y ese es precisamente eltiempo de gracia que el Señor le dio una vez más al pueblo de Israel, quetraducido de veces a años serían 490 años, el cual, es el mismo tiempo en quese traducen las 70 semanas. (490 años)De manera que, el ministerio de Cristo, se enfocaba y estaba determinado sóloal pueblo de Israel, según la profecía de Daniel y dentro de un tiempodeterminado, lo cual, nos lleva a entender que también había un determinadomensaje como parte de ese ministerio y tiempo profético, una verdadpresente.
  47. 47. 47El mensaje que Cristo presentó al pueblo de Israel y que enseñó luego a susdiscípulos enviándolos a predicar, se basaba en el libro de Daniel, “el tiempo seha cumplido, Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galileapredicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido,y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. (Mar.1: 14-15)Aunque los discípulos creyeron y aceptaron a Jesús, sin embargo, nuncacomprendieron la naturaleza de su obra, para ellos, Jesús era simplemente ungran hombre, un gran profeta, maestro y predicador, pero en ningún momentole reconocieron como el Mesías.Sin embargo, abrigaban las esperanzas que en última instancia, él podría ser elgran libertador de Israel, pero no llegaron a comprender que su ministerioconsistía en ser primero, el Cordero de Dios y no el rey que sometería a susenemigos. Tras caer y ser influenciados por los errores teológicos de la épocasobre quién sería el Mesías y su obra de liberación del poder romano, losdiscípulos pusieron sus esperanzas en lo terrenal y no lo celestial.Esto quedaba en evidencia cuando las disensiones y discusiones sobre quiénsería el mayor en el nuevo reino de Cristo, se manifestaban entre ellos, a talpunto, que en cierta oportunidad, una madre le pidió que sus dos hijos sesentaran a su lado, uno a la derecha y el otro a su izquierda. (Mat. 20: 20-28)Aunque teniendo un falso concepto y no comprendiendo la obra de Jesús, aunasí, cumplieron la predicación y obra que Jesús les encomendaba, sin saber loque realmente estaban haciendo. A través de todo su ministerio y enreiteradas ocasiones, Jesús les reveló que el Mesías, el Cristo, padecería ysería muerto y que al tercer día resucitaría, sin embargo, no comprendían dequé les hablaba. (Mat. 20: 17-19)Los mismos maestros de Israel, escribas, sacerdotes y fariseos, tampococomprendían la obra del Mesías y al igual que los discípulos, desconocían lostiempos proféticos en que vivían. (Mat. 16: 1-4)
  48. 48. 48Así, ya al terminar su ministerio público, en las instancias cuando estabasiendo crucificado, el Señor oro diciendo, Padre, perdónalos, porque nosaben lo que hacen. (Luc. 23: 34) y evidentemente, todo el pueblo de Israelno sabía lo que hacía. Ahora, sí los discípulos comprendían los tiempos y lasprofecías sobre el Mesías, su obra y ministerio, entonces, ¿Por qué loabandonaron en esos momentos difíciles? ¿Por qué Pedro lo negó y Judas lotraicionó? ¿Y por qué todo Israel lo rechazó?Una vez resucitado y en camino a la aldea de Emaús, Jesús escuchó a dos deellos conversar, su diálogo y tema eran los últimos acontecimientos que habíanocurrido en Jerusalén ese día, sin embargo, aquella conversación reveló que elconcepto que manejaban los discípulos de Jesús, de su persona y obra, eracompletamente terrenales.Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fuevarón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo elpueblo; y cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestrosgobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron. Pero nosotrosesperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además detodo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido. (Luc. 24: 19-21)Seguidamente, fue en presencia de todos reunidos en el aposento alto, queJesús les enseñó, por medio de todas las Escrituras, que su persona y obraeran el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento, recién allí,llegaron a tener un concepto claro de las Escrituras, de lo que había ocurrido yde qué se trataba su obra y ministerio, pero no antes. (Luc. 24: 25-27, 36-49)De igual manera, el no comprender ciertas partes de la verdad, ya sea por unmotivo u otro, les ocurrió también a varios en el pasado, los mismos profetasintentaron comprender las Escrituras que hablaban sobre la muerte y obra delMesías, (1ª P. 1: 10-12) aunque se les reveló que aquellos acontecimientos noera para sus días.

×