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Y2 el año litúrgico
 

Y2 el año litúrgico

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    Y2 el año litúrgico Y2 el año litúrgico Document Transcript

    • Comisión Episcopal para la Comunicación SocialPERIODISMO DE LA FEEugenio Lira RugarcíaCAPÍTULO VI
    • CAPÍTULO VIEL AÑO LITÚRGICO6.1.- El Domingo, día cristiano por excelencia, y el Año LitúrgicoDesde el principio, los cristianos, guiados por el Espíritu Santo, “acudían asiduamente a laenseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones” (Hch 2,42),conscientes de que el domingo es "día del Señor", ya que en él celebramos la Resurrección deJesús; hecho histórico que introdujo al universo a su salto evolutivo más importante y definitivo, yaque, al haber vencido a la muerte, Él nos ha comunicado una vida plena y eterna.Por eso, el domingo, expresión de la identidad de la comunidad cristiana y centro de suvida y de su misión, “es nuestro día”1, como afirmaba san Jerónimo. “El domingo –ha recordado elPapa Benedicto XVI– es la ocasión propicia para sacar fuerzas de Dios, que es el Señor de la vida.Por tanto, el precepto festivo no es un deber impuesto desde afuera, un peso sobre nuestroshombros. Al contrario, participar en la celebración dominical, alimentarse del Pan eucarístico yexperimentar la comunión de los hermanos y las hermanas en Cristo, es una necesidad para elcristiano; es una alegría; así el cristiano puede encontrar la energía necesaria para el camino quedebemos recorrer cada semana”2.Además de reunirse cada domingo para celebrar al Señor, los cristianos, a partir del sigloII, comenzaron a celebrar la Pascua anual, en torno a la cual fueron estructurando el Año Litúrgico,en el cual, paso a paso, acompañamos al Señor, desde su encarnación, su nacimiento, su vida, supasión, su muerte y su resurrección, hasta su ascensión al Cielo, desde donde nos envía alEspíritu Santo. Así nos unimos a Él, que permanece siempre con nosotros, llenándonos deesperanza3. Las etapas del Año Litúrgico son: Adviento, Navidad, Tiempo Ordinario, Cuaresma yTiempo Pascual. En ellas nos acompaña la Virgen María, cuyo ejemplo nos estimula y suintercesión eficaz nos ayuda. También lo hacen los santos. Por eso, en el Año Litúrgico ofrecemosa la Virgen Santísima y a los santos un culto llamado veneración, en el que reconocemos,agradecidos y llenos de esperanza, la acción de Dios en ellos4.6.2.- El AdvientoEl Año Litúrgico comienza con el Adviento, que quiere decir “presencia” o “llegada”5. Este es untiempo de conversión y de esperanza, que nos prepara para celebrar la primera venida de Cristo,quien nació en Belén para salvarnos, y nos dispone a su última y gloriosa venida, en la que llevarála creación a su plenitud (cfr. 1 Co 15, 28). Por eso, para estar dispuestos, en este tiempo, quedura cuatro semanas, se nos invita a “preparar el camino del Señor”, corrigiendo y mejorandonuestra vida, confiando en la ayuda de la Madre de Dios, mediante la celebración de laSolemnidad de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre), y la Fiesta de Nuestra Señora deGuadalupe (12 de diciembre)6. Para vivir mejor este período litúrgico, la piedad popular ha creadola Corona de Adviento, las posadas y las pastorelas.1SAN JERÓNIMO, “In die dominica Paschae II”, 52: CCL 78, 550.2BENEDICTO XVI, Homilía en la Misa de clausura del Congreso Eucarístico italiano (Bari), 29 de mayo de 2005.3Cfr. CONCILIO VATICANO II, Const. “Sacrosanctum Concilium”, sobre la sagrada liturgia, nn. 102-105.4Ibíd., nn. 103 y 104.5Cfr. RATZINGER Cardenal Joseph, “Sentido del Adviento”, www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/ratzinger.htm.6Cfr. CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, Decreto concerniente a lacelebración de la Fiesta de la Bienaventurada Virgen María de Guadalupe en todo el Continente Americano, el día 12 dediciembre de cada año, 25 de marzo de 1999, Prot. 803/99/L.
    • 6.2.1.- La Corona de AdvientoLa Corona de Adviento, que manifiesta el anhelo de celebrar el nacimiento de Cristo, fue diseñadaen los países germánicos. Es elaborada con ramos verdes que significan la esperanza, que aún enmedio del invierno del mundo, no se marchita. Su forma circular representa la eternidad de Dios. Asu alrededor se colocan cuatro cirios que se encienden progresivamente, domingo a domingo,hasta la solemnidad de Navidad, como recuerdo de las diversas etapas de la historia de lasalvación, que alcanza su culmen con el nacimiento del Salvador7.6.2.2.- Las pastorelasEl teatro pastoril nació en Italia en el siglo XVI creado por los franciscanos, y pasó a Méxicogracias a los misioneros, iniciándose formalmente durante ese mismo siglo. Su estructura básicagira en torno al viaje de unos pastores que, habiendo recibido el anuncio de los ángeles, intentan ira Belén para adorar al recién nacido Niño Dios, pero son interceptados por un grupo de diablosque tratan de impedírselo. Entonces el arcángel san Miguel interviene, vence a Satanás, y lospastores llegan al Salvador. Los asistentes besan al Niño y cantan villancicos.6.2.3.- Los villancicosLa forma musical denominada “villancicos” nació entre los campesinos de las villas españolas en elsiglo XIV. En el siglo XV comenzó una enorme producción, que se extendió al resto de Europa y aSudamérica. Son estructuras poéticas menores, populares y alegres, que en sus orígenes notenían exclusivamente contenido religioso. Sin embargo, fue éste el tema que se desarrolló conmás fuerza. Entre los villancicos más conocidos se encuentra “Campana sobre campana”, deorigen andaluz.6.2.4.- Las posadas y la piñataEsta tradición mexicana inició, según algunos, en San Agustín Acolman, a unos 40 km. al noroestede la Ciudad de México, cuando el fraile agustino Diego de Soria obtuvo en 1587 del Papa Sixto Vuna bula para la celebración en la Nueva España de la novena de misas “de Aguinaldo”, del 16 al24 de diciembre, como preparación a la Navidad. En la Posada se reza el Rosario, se tiene laprocesión de los peregrinos (figuras de Maria y José), representando su viaje a Belén; mientras,iluminados con velitas, los participantes rezan las letanías y piden posada. Luego se reparte lacolación, se encienden luces de bengala y se hacen sonar silbatos, manifestando la alegría por lavenida del Salvador. Después se parte la piñata; una olla de barro revestida en forma de estrellacuyos siete picos representan los pecados capitales: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia ypereza. Sus colores significan lo atractivo que puede parecer el pecar. Vendar los ojos es dejarseguiar por la fe. El palo simboliza al Evangelio, con el que se destruye al pecado. Los que orientanhacia dónde hay que dar el golpe representan a la Iglesia que guía. La fruta que se encuentradentro es la gracia de Dios derramada al destruir el pecado, es decir, al romper la piñata.6.3.- La Navidad7Cfr. CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, “Directorio sobre lapiedad popular y la liturgia, principios y orientaciones”, n. 98.
    • En el tiempo de Navidad la Iglesia celebra el misterio de la encarnación y el nacimiento del Hijo deDios en Belén, anunciado a los pastores (cfr. Lc 2,15-16)8. También celebra su manifestación a losMagos, "venidos de Oriente" (cfr. Mt 2,1)9; y aquella en el Jordán, donde ya adulto, el Padre leproclamó "Hijo predilecto" y fue ungido visiblemente por el Espíritu Santo, para comenzarpúblicamente su servicio de salvación (cfr. Mt 3,17)10.6.3.1.- El nacimiento del Salvador en los Evangelios“Por aquel tiempo, el emperador Augusto ordenó que se hiciera un censo de todo el mundo. Todostenían que ir a inscribirse a su propio pueblo. Por esto, José salió del pueblo de Nazaret, de laregión de Galilea, y se fue a Belén, en Judea, donde había nacido el rey David, porque José eradescendiente de David. Fue allá a inscribirse, junto con María, que estaba comprometida paracasarse con él y se encontraba en cinta. Y sucedió que mientras estaban en Belén, le llegó a Maríael tiempo de dar a luz. Y allí nació su primer hijo, y lo envolvió en pañales y lo acostó en el establo,porque no había alojamiento para ellos en el mesón” (Lc 2,1-6).6.3.2.- La fecha de NavidadLos Evangelios no proporcionan datos acerca de la fecha del nacimiento de Cristo. En cuanto a lacelebración de la Navidad, nada se menciona hasta el año 200, en que aparece la primeraevidencia en Egipto. Unos la celebraban el 20 de mayo11, otros el 28 de marzo12, y otros el 6 ó 10de enero. En Roma, ya antes del 354 era celebrada el 25 de diciembre, como señala el Calendariode Filocalio13. San Juan Crisóstomo lo atribuía a datos del censo a la Sagrada Familia, que seencontraban en Roma14. Otros afirman que la fecha resultó del cálculo a partir del servicio deZacarías en el Templo. En cambio, otros sugieren que fue resultado de “cristianizar” la fiesta solarpagana “Natalis Invicti”. El primer texto conocido que relaciona el nacimiento de Cristo y el del sol,es de san Cipriano15.6.3.3.- Los NacimientosLas representaciones del pesebre de Belén ya existían desde la antigüedad. Sin embargo, fue sanFrancisco de Asís, fundador de la orden franciscana, quien en la ermita de Greccio inició lacostumbre de preparar pequeños nacimientos en 1223. Su idea se popularizó rápidamente. CarlosIII ordenó que los "Belenes" se extendieran en todo el reino itálico y español. En América, losfrailes los introdujeron para la evangelización. La preparación de los nacimientos es una ocasiónpara que los miembros de la familia se unan y entren en contacto con el misterio de la Navidad,para así, descubrir cada vez mejor el valor sagrado de la vida, y adoptar una actitud de solidaridad8Que representan a la parte del pueblo judío que reconoció a Jesús como el Mesías.9Que representan a los demás pueblos de la tierra que aceptan a Jesús como su Salvador.10Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 524, y CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOSSACRAMENTOS, “Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, principios y orientaciones”, n. 106.11Cfr. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, Strom., I, XXI en P.G., VIII, 888.12Cfr. CIPRIANO, "De paschæ computus" (año 243).13Dice: VIII kal. ian. natus Christus in Betleem Iudeæ". En la lista de cónsules, encontramos los días en que nació y murióJesús: “Durante el consulado de (Augusto) César y Paulo, nació Nuestro Señor Jesucristo en la octava antes de lascalendas de enero (25 de diciembre), un día viernes, el día catorceavo de la luna”.14Cfr. SAN JUAN CRISÓSTOMO, P.G., XLVIII, 752, XLIX, 351. Esta apelación a los archivos romanos es bastante antigua,desde Justino Mártir (Apol., I, 34, 35) y Tertuliano (Adv. Marc., IV, 7, 19).15Cfr. CIPRIANO, "De Pasch. Comp", XIX.
    • para con los pobres, porque el Hijo de Dios "siendo rico se ha hecho pobre" para enriquecernos"por medio de su pobreza" (2 Cor 8,9)16.6.3.4.- El árbol de NavidadSegún investigadores, el árbol navideño tiene su origen en el paganismo centroeuropeo, donde serendía culto a los dioses en los bosques. El cristianismo le dio un nuevo significado, simbolizando,tanto el árbol de la vida en el Jardín del Edén (cfr. Gn 2,9), como el árbol de la Cruz, que nosobtuvo el fruto maravilloso de la salvación. Parece que este uso comenzó en el siglo XVII enEstrasburgo (Francia), de donde se difundió al norte de Europa, sobre todo en países protestantes,para suplir el uso de imágenes. En 1841, el príncipe Alberto (+1862) lo introdujo en Gran Bretaña yde ahí pasó a los Estados Unidos. Con el correr de los años, el árbol de Navidad, como símbolodel nacimiento del Señor, pasó también al catolicismo.6.3.5.- La Misa y la cena de Noche BuenaLa Noche Buena (24 de diciembre) se celebra la Misa (llamada “de gallo”), que comienza con laadoración de la imagen del Niño Jesús. En muchos hogares, luego de “arrullar” y “acostar” al Niñoen el Nacimiento, se acostumbra repartir regalos, recordando el don que Dios nos ha hecho alenviarnos a su Hijo Único, con lo que nos enseñó a compartir. Posteriormente se tiene una cenaespecial.6.3.6.- Otras celebraciones en el tiempo de la NavidadDurante el tiempo navideño tienen lugar otras celebraciones, íntimamente relacionadas con elmisterio de la manifestación del Señor: el martirio de los Santos Inocentes (28 de diciembre), cuyasangre fue derramada a causa del rechazo del Reino de Dios por parte de Herodes (cfr. Mt 2,16-17)17; la fiesta de la Sagrada Familia (domingo dentro de la octava); y la solemnidad del 1º deenero, memoria de la virginal maternidad divina de María. Y aunque fuera del tiempo navideño, lafiesta de la Presentación del Señor (2 de febrero), celebra a Jesús como Luz de las naciones18.6.3.7.- El 31 de DiciembreDe la piedad popular provienen algunos ejercicios piadosos el 31 de diciembre, que en la mayorparte de los países de Occidente coincide con el final del año civil; ocasión que ofrece unaoportunidad para reflexionar sobre la acción de Dios en el tiempo, lo que suscita gratitud por losbeneficios recibidos de Él, y arrepentimiento por las propias fallas, pecados y omisiones. Este díase acostumbra dar gracias ante el Santísimo Sacramento expuesto a la adoración de los fieles, ypedir perdón a Dios19. Quienes en gracia recitan el “Te Deum”20, comulgan y rezan por lasintenciones del Papa, pueden recibir la Indulgencia Plenaria21.16CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, “Directorio sobre la piedadpopular y la liturgia, principios y orientaciones”, n. 1223.17Ibíd., n. 113. Desde el final del siglo VI, la Iglesia celebra a los llamados "Santos Inocentes" y los considera mártires.18Ibíd., n. 107.19Ibíd., n. 114.20“Señor Dios eterno, alegres te cantamos a ti nuestra alabanza. A ti padre del Cielo, te aclama la creación. Postrados anteti, los ángeles te adoran y cantan sin cesar: Santo, Santo, Santo, es el Señor Dios del Universo; llenos están el cielo y latierra de tu gloria. A ti, Señor, te alaba el coro celestial de los Apóstoles, la multitud de los profetas te enaltece, y el ejércitode los mártires te aclama. A ti, la Iglesia santa, por todos los confines extendida, con júbilo te adora y canta tu grandeza;
    • 6.3.8.- La solemnidad de Santa María, Madre de Dios, y la Jornada Mundial de la PazEl 1º de enero, Octava de la Navidad, que en Occidente inicia el año civil, la Iglesia celebra lasolemnidad de Santa María, Madre de Dios, por quien “hemos recibido al Autor de la vida", dueñode los días y de los siglos (cfr. Gal 4,4; Ap 1,8; 22,13). Muchos acostumbran recitar el himno “Veni,creator Spiritus”22, implorando la luz del Espíritu Santo como guía de sus pensamientos y accionesdurante todo el año23. Quienes lo hacen en gracia, si comulgan y rezan por las intenciones delPapa, pueden recibir la Indulgencia Plenaria24.Ese mismo día, consciente del anhelo de paz que hay en los individuos y en los pueblos, laIglesia, desde el 1967, ha señalado para el 1º de enero la "Jornada mundial de la paz", dedicado arogar del Creador este don para toda la humanidad25.6.3.9.- La solemnidad de la Epifanía del SeñorEn la Epifanía (palabra griega que significa “manifestación”), celebramos la manifestación de Jesúscomo Salvador de todo el mundo, representado en los Magos de Oriente (cfr. Mt 2,1)26. En esedía, siguiendo una antigua tradición, durante la Misa se hace el solemne anuncio de la Pascua y delas fiestas principales del año. Así mismo, en muchos hogares los niños reciben "regalos deReyes", recordando los dones ofrecidos por los Magos al Niño Jesús (cfr. Mt 2,11), y sobre todo, eldon que Dios Padre ha concedido a la humanidad con el nacimiento de su Hijo para salvarnos27.6.3.10.- La fiesta del Bautismo del SeñorPadre infinitamente santo, Hijo eterno, unigénito de Dios, Santo Espíritu de amor y de consuelo. Oh Cristo, tú eres el Rey dela gloria, tú el Hijo y Palabra del Padre, tú el Rey de toda la creación. Tú, para salvar al hombre, tomaste la condición deesclavo en el seno de una virgen. Tú destruiste la muerte y abriste a los creyentes las puertas de la gloria. Tú vives ahora,inmortal y glorioso, en el reino del Padre. Tú vendrás algún día como juez universal. Muéstrate amigo y defensor de loshombres que salvaste, y recíbelos por siempre allá en tu reino, con tus santos y elegidos. Salva a tu pueblo, Señor, ybendice tu heredad. Sé su Pastor y guíales por siempre. Día tras día te bendecimos, y alabamos tu nombre por siemprejamás. Dígnate, Señor, guardarnos de pecado este día. Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad de nosotros. Que tumisericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de Ti. A Ti, Señor, me acojo, no quede yo nuncadefraudado”.21Cfr. PENITENTIARIA APOSTOLICA, Enchiridion Indulgentiarum, Editio Quarta, n. 26,1.22“Ven Espíritu creador; visita las almas de tus fieles. Llena de la divina gracia los corazones que Tú mismo has creado. Túeres nuestro consuelo, don de Dios altísimo, fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción. Tú derramas sobre nosotros lossiete dones; Tú el dedo de la mano de Dios, Tú el prometido del Padre, pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.Enciende con tu luz nuestros sentidos, infunde tu amor en nuestros corazones y con tu perpetuo auxilio, fortalece nuestrafrágil carne. Aleja de nosotros al enemigo, danos pronto tu paz, siendo Tú mismo nuestro guía evitaremos todo lo que esnocivo. Por Ti conozcamos al Padre y también al Hijo y que en Ti, que eres el Espíritu de ambos, creamos en todo tiempo.Gloria a Dios Padre y al Hijo que resucitó de entre los muertos, y al Espíritu Consolador, por los siglos infinitos”. Amén.23Cfr. CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, “Directorio sobre lapiedad popular y la liturgia, principios y orientaciones”, n. 116.24Cfr. PENITENTIARIA APOSTOLICA, “Enchiridion Indulgentiarum”, Editio Quarta, n. 26,1.25Cfr. CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, “Directorio sobre lapiedad popular y la liturgia, principios y orientaciones”, n. 117.26Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 528.27Cfr. CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, “Directorio sobre lapiedad popular y la liturgia, principios y orientaciones”, n. 118.
    • El bautismo de Jesús es la inauguración de su misión (cfr. Mt 3,13-17)28y su manifestación comosalvador de toda la humanidad. Con la fiesta del Bautismo del Señor concluye el Tiempo deNavidad, y comienza el Tiempo Ordinario29.6.3.11.- La fiesta de la Presentación del Señor y la Jornada de la Vida ConsagradaLa fiesta de la Presentación del Señor (llamada "Candelaria"), comenzó a celebrarse en el siglo VIen Oriente como la "Purificación de Santa María Virgen". A mediados del siglo V la gente comenzóa llevar velas o candelas, recordando que al ser presentado en el Templo, Jesús fue proclamadopor Simeón “Luz para iluminar a las naciones” (Lc 2, 32). En el siglo VII esta fiesta llegó aOccidente, y después del Concilio Vaticano II pasó a ser “La fiesta de la Presentación del Señor”.Dado que esta celebración coincide con el cumplimiento por parte de la Virgen de la purificaciónmandada en la Ley (cfr. Lv 12,1-8; Lc 2,22-24), se acostumbra que las madres pidan la bendición30.También, desde 1997, este día se celebra la Jornada de la Vida Consagrada, para dar gracias aDios por este don, valorarlo, e invitar a las personas consagradas a renovar el compromiso de suentrega, testimoniando “con alegría a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo… que elSeñor es el Amor capaz de colmar el corazón de la persona humana”31.6.4.- La Cuaresma“La Cuaresma es el tiempo que precede y dispone a la celebración de la Pascua. Es un tiempo deescucha de la Palabra de Dios y de conversión, de preparación y de memoria del Bautismo, dereconciliación con Dios y con los hermanos”32. Desde finales del siglo II, los cristianos comenzarona prepararse a la Pascua anual con dos días de ayuno riguroso. Pero fue en el siglo IV cuandonació la Cuaresma, cuyo cómputo fue variando, hasta quedar en cuarenta días, recordando eltiempo en que Jesús oró y ayunó en el desierto (cfr. Mt 4,1-2). La Cuaresma termina la tarde delJueves Santo con la liturgia de la Cena del Señor, que da comienzo al Triduo Pascual33. Así comoel Espíritu Santo condujo a Jesús al desierto, ahora guía a la Iglesia a la Cuaresma34, para que,como Él, vivamos un encuentro con Dios, a través de su Palabra, de los sacramentos, de laoración, de la penitencia35y del amor al prójimo, y así afrontemos con Cristo “el combate contra elespíritu del mal”36.6.4.1.- Miércoles de cenizaLa Cuaresma inicia con la imposición de la ceniza y la penitencia (ayuno y abstinencia). La cenizase usaba ya desde el Antiguo Testamento como signo penitencial (cfr. Jb 42,6), inspirándose enGn 2,7: "Dios formó al hombre con polvo de la tierra”, y en Qo 3,20: "Todos han salido del polvo ytodos vuelven al polvo". En los primeros siglos del cristianismo la imposición de la ceniza era gestodel camino cuaresmal de los "penitentes". Pero a partir del siglo X fue común para toda lacomunidad. Las fórmulas de imposición de la ceniza se inspiran en Gn, 3, 19: “Recuerda que polvoeres y al polvo volverás”, y en Mc 1, 15: “Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.La ceniza procede de los ramos bendecidos el Domingo de la Pasión del Señor del añoanterior, siguiendo una costumbre del siglo XII. Los creyentes reciben o se imponen ellos mismosla ceniza en señal de arrepentimiento y penitencia, recordando que esta vida temporal, con todo ysus sufrimientos terminará, y que después de ella Dios nos invita a la alegría eterna del Cielo, paralo cual es necesario arrepentirnos, es decir, quitar las cadenas del pecado que no nos permiten28Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 535-536.29Cfr. CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, “Directorio sobre lapiedad popular y la liturgia, principios y orientaciones”, n. 119.30Cfr. Ibíd., n. 121. Esta bendición está prevista en el actual Ritual Romano.31JUAN PABLO II, Mensaje para la Jornada de la Vida Consagrada, 1997.32Cfr. CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, “Directorio sobre lapiedad popular y la liturgia, principios y orientaciones”, n. 124.33Ibíd., n. 127.34Cfr. Catecismo de la Iglesia católica, nn. 538-540.35Cfr. CONCILIO VATICANO II, Constitución “Sacrosantum Concilium” sobre la Sagrada Liturgia, nn. 109-110.36BENEDICTO XVI, Ángelus en el 1er. Domingo de Cuaresma, 5 de marzo de 2006.
    • avanzar, y creer en el Evangelio, que es Jesús, quien nos invita a vivir plenamente aquí en la tierray eternamente en el Cielo, amándolo a Él y al prójimo.6.4.2.- La penitenciaLa penitencia cuaresmal –ayuno y abstinencia–, junto con la limosna y la oración, tiene por objetivoconformarnos con la “mirada” amorosa de Jesús, y así, aprender a preocuparnos y ocuparnos delas necesidades materiales y espirituales del prójimo37. El ayuno, que debe observarse el Miércolesde Ceniza y el Viernes Santo, obliga de los 18 hasta los 59 años, y consiste en hacer una solacomida fuerte al día, y dos muy ligeras. La abstinencia, que obliga a partir de los 14 años, consisteen no comer carne roja, y debe observarse estrictamente el Miércoles de Ceniza y el ViernesSanto. Los demás viernes se puede suplir por la abstinencia de los alimentos que más nos gustan,o por una especial obra de caridad o de piedad, o por algún otro sacrificio voluntario38.6.4.3.- Viernes de DoloresLa Virgen Santísima está íntimamente unida a la Pasión de su Hijo (cfr. Jn 19,25). Por eso, desdelos primeros tiempos del cristianismo los fieles le han manifestado gran amor y devoción, lo que seintensificó en el siglo XIII con los Siervos de la Virgen (Servitas), que invitaban a meditar en sus“Siete Dolores”: la profecía del anciano Simeón; la huida a Egipto; la pérdida y el hallazgo del Niñoen el Templo; su encuentro con Jesús llevando la Cruz; su compañía en su agonía; el momento enque su Corazón fue traspasado; la muerte y sepultura del Señor. En 1413 un Sínodo en Coloniaestableció su celebración en el sexto viernes de Cuaresma, que se extendió por Europa. En 1590la devoción llegó a México. En 1913 san Pío X la trasladó para el 15 de septiembre. En 1995 elPapa Juan Pablo II otorgó una concesión especial para celebrarla en México el viernes anterior alDomingo de Ramos. La piedad popular ha creado, para esta celebración, el llamado “Altar deDolores”39.6.4.4.- La veneración de Cristo crucificadoEl Viernes Santo celebramos la Pasión del Señor. Por eso es el día por excelencia para la"Adoración de la santa Cruz"40. Sin embargo, la piedad popular anticipa esta veneración a lo largode la Cuaresma, sobre todo los viernes, que por una antiquísima tradición cristiana estándedicados a la conmemoración de la Pasión de Cristo. Quienes esos días hacen la oraciónestablecida ante el crucifijo41, si en gracia de Dios comulgan y rezan por las intenciones del Papa,pueden recibir la Indulgencia Plenaria42.6.4.5.- El "Vía Crucis"37Cfr. BENEDICTO XVI, Mensaje para la Cuaresma de 2006.38Cfr. Código de Derecho Canónico, cc. 1249-1253.39El Altar de Dolores, introducido en México en el siglo XVI por los frailes franciscanos, pronto fue rodeado de la creatividadde los indígenas. En él se coloca la imagen de la Dolorosa, cuyos dolores son simbolizados por espadas. Se adorna conclaveles blancos (pureza) y rojos (pasión y amor); palmas (signo de gloria); coronas (símbolo de la Asunción); papel dechina morado (dolor) y blanco (pureza); siete cirios (la fe); una alfombra de manzanilla (cautiverio de Israel en Egipto);platos con semillas de amaranto, lenteja, chía, garbanzo y lechugas (para pedir abundancia de las cosechas); naranjasagrias (dolor) y trigo (Eucaristía); aguas frescas de limón ácido (lágrimas), de agua de arroz (pureza), de jamaica (sangre).Las palomas acompañan en su dolor a la Virgen.40CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, “Directorio sobre la piedadpopular y la liturgia, principios y orientaciones”, n. 127.41ORACIÓN: “Mírame, oh bueno y dulcísimo Jesús. En tu presencia me postro de rodillas, y con el mayor fervor de mi alma,te pido y suplico que imprimas en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad, verdadero dolor de mispecados y propósito firmísimo de enmendarme; mientras con gran afecto y dolor considero y contemplo en mi alma tuscinco llagas, teniendo ante mis ojos aquello que ya el profeta David ponía en tus labios acerca de Ti: “Me taladran lasmanos y los pies, puedo contar todos mis huesos” (Sal 22 (21), 17.18).42Cfr. PENITENTARIA APOSTOLICA, “Enchiridium indulgentiarum”, Editio Quarta, n. 8.2.
    • Entre los ejercicios de piedad con que los fieles veneran la Pasión del Señor se encuentra el “VíaCrucis” (del latín, "Camino de la Cruz"), cuya forma actual es atestiguada desde el siglo XVII. Fuedifundido sobre todo por san Leonardo de Porto Mauricio (+1751), para acompañar espiritualmentea Jesús en el último tramo de su vida terrena43. Quienes rezan el Vía Crucis recorriendo las 14estaciones (erigidas), si en gracia de Dios comulgan y oran por las intenciones del Papa, puedenrecibir la Indulgencia Plenaria. Los enfermos o impedidos pueden hacerlo leyendo o meditandocada una de las estaciones44.Las estaciones del Vía Crucis tradicional son: 1ª Jesús es condenado a muerte, 2ª Jesúscon la cruz a cuestas, 3ª Jesús cae por primera vez, 4ª Jesús encuentra a su Madre, 5ª El Cireneoayuda a Jesús a llevar la cruz, 6ª La Verónica enjuga el rostro del Señor, 7ª Jesús cae por segundavez, 8ª Jesús consuela a las santas mujeres, 9ª Jesús cae por tercera vez, 10ª Jesús es despojadode sus vestiduras, 11ª Jesús es crucificado, 12ª Jesús muere en la cruz, 13ª Jesús en los brazosde su Madre, 14ª Jesús es sepultado.Según el relato evangélico, las estaciones del Via Crucis son: 1ª Jesús en el huerto de losolivos (cfr. Lc 22,41-46), 2ª Jesús, traicionado por Judas, es arrestado (cfr. Mt 26,47-56), 3ª Jesúses condenado por el Sanedrín (cfr. Mc 14,53-65), 4ª Jesús es negado por Pedro (cfr. Mc 14,66-72),5ª Jesús es juzgado por Pilato (cfr. Jn 18,28-38), 6ª Jesús es azotado y coronado de espinas (cfr.Mc 15,15-19), 7ª Jesús es cargado con la Cruz (cfr. Mt 27,12-15.26), 8ª Jesús es ayudado por elCireneo (cfr. Lc 23,26), 9ª Jesús encuentra a las mujeres de Jerusalén (cfr. Lc 23,27-32), 10ª Jesúses crucificado (cfr. Mc 15,22-30), 11ª Jesús promete su Reino al ladrón arrepentido(cfr. Lc 23, 39-43), 12ª Jesús en la Cruz, la Madre y el discípulo (cfr. Jn 19, 25-27), 13ª Jesús muere en la Cruz(cfr. Jn 19,31-34), 14ª Jesús es colocado en el sepulcro (cfr. Lc 23,50-56).6.4.6.- Platicas, ejercicios, retiros y preparación para las MisionesComo preparación a la Pascua, tanto en las catedrales, como en las parroquias y capillas, sellevan a cabo pláticas, ejercicios y retiros cuaresmales. Además, muchos grupos formados porjóvenes, adultos y familias enteras, se preparan para ir de misiones a las comunidades máslejanas.6.5.- La Pascua, paso de Dios, que en Jesús padece, muere y resucita para salvarnosLa Pascua cristiana fue prefigurada por la Pascua Judía, que probablemente en sus orígenes erauna fiesta semítica primaveral, la cual, por la providencial coincidencia con la liberación del pueblode la esclavitud en Egipto (siglo XIII a.C.), se convirtió en memorial del “paso” de Dios que libera(cfr. Ex 12 y 2 Re, 23,21-23)45, con lo que Él mismo anunciaba la liberación definitiva de lahumanidad realizada en Cristo, “nuestra pascua, que ha sido inmolado" (1 Cor 5, 7). Por eso, estaes la fiesta principal del cristianismo, corazón y centro del Año Litúrgico.Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo (cfr. Mt 28,19), creó todo bueno, e hizo al hombrey a la mujer a imagen y semejanza suya para que fueran felices por siempre con Él. Sin embargo,los primeros padres de la humanidad desconfiaron del Creador y se alejaron de Él (cfr. Gn 3,1-11),cometiendo así el primer pecado (llamado “original”), por el cual quedamos divididos con nosotrosmismos y con los demás, el orden de la creación se alteró, y el sufrimiento y la muerte entraron enla historia. Pero Dios, que es amor (cfr. 1 Jn 4,8), envió a su Hijo Jesucristo para salvarnos delpecado, convocarnos en su Iglesia y hacernos hijos suyos, partícipes de su vida plena y eterna.43Cfr. CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, “Directorio sobre lapiedad popular y la liturgia, principios y orientaciones”, n. 131.44Cfr. PENITENTARIA APOSTOLICA, “Enchiridium indulgentiarum”, Editio Quarta, n. 13, p. 2.45De ahí su nombre hebreo: “Pasah”.
    • Jesús nos salva amando hasta el extremo de padecer, morir y resucitar para comunicarnos suEspíritu, y darnos ejemplo de cómo alcanzar esa vida plena y eternamente feliz que nos ofrece:amando a Dios y al prójimo, aún en los momentos más adversos. Esto es lo que celebramos en laPascua.6.5.1.- La fecha de la pascuaLa fecha de la Pascua varía, ya que Jesús celebró la Ultima Cena la noche del 14 de Nisan46–según la costumbre judía–, que se establecía de acuerdo al calendario lunar, el cual fue seguidopor los primeros cristianos de origen judío, hasta que el Concilio de Nicea (325) decretó la prácticaromana de celebrarla el domingo que sigue a la primera luna llena del equinoccio de primavera.Así, la fecha de la Pascua fluctúa entre el 22 de marzo y el 25 abril. En referencia a ella se calculanlas otras fiestas movibles del calendario litúrgico.6.5.3.- Misiones de Semana SantaCientos de jóvenes, adultos y familias enteras, así como seminaristas, personas consagradas ysacerdotes acuden a las comunidades más lejanas para evangelizar y celebrar los oficios de laSemana Santa, llevando incluso ayudas materiales. Muchos de estos misioneros laicos reciben delos Obispos la facultad de Ministros Extraordinarios de la Comunión, para distribuir durante losoficios litúrgicos el Santísimo Sacramento.6.5.4.- Semana Santa, celebración del amor de Dios “hasta el extremo”Durante la Semana Santa la Iglesia celebra los misterios de la salvación realizados por Cristo enlos últimos días de su vida, comenzando por su entrada mesiánica en Jerusalén47. En ellarecordamos y actualizamos que “tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo elque crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn 3,16).6.5.5.- Domingo de RamosLa Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos o "de la Pasión del Señor", triunfo real deCristo y anuncio de su amor hasta dar la vida48. Esta celebración, establecida en Roma desde elsiglo V, recuerda la entrada de Jesús a Jerusalén, donde tendría lugar su entrega para salvarnos(cfr. Mc 11,1-11). Por eso se bendicen las palmas –señales de nuestra fe en Cristo, Reymesiánico, y de su victoria pascual–, y se hace una procesión. También se proclama el Evangeliode la Pasión de Jesús, que nos muestra todo el amor salvífico de Dios, y el sentido de nuestravida: el amor y la entrega a los demás, como Cristo se ha entregado por amor a nosotros.6.5.6.- El Triduo SacroEl Triduo Pascual inicia el Jueves Santo. “Ayudados por los sagrados ritos del Jueves Santo, delViernes Santo y de la solemne Vigilia Pascual –enseña el Papa Benedicto XVI–, revivimos el46Jesús murió en la cruz el 15 de Nisan y resucitó el domingo siguiente, que ese año fue el 17 de Nisan.47Cfr. CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, “Directorio sobre lapiedad popular y la liturgia, principios y orientaciones”, n. 138.48Ibíd., n. 139.
    • misterio de la pasión, de la muerte y resurrección del Señor. Son días propicios para volver adespertar en nosotros un deseo más intenso de unirnos a Cristo y de seguirle generosamente,conscientes de que nos ha amado hasta dar su vida por nosotros”49. Por eso, san Agustín exhorta:“Considera ahora atentamente los tres días santos de la crucifixión, de la sepultura y de laresurrección del Señor”50.6.5.7.- Misa crismal y renovación de promesas sacerdotalesEl martes de la Semana Santa o el Jueves Santo por la mañana se celebra en las catedrales delmundo la “Misa crismal”, en la cual el Obispo, acompañado del clero y los fieles, renueva con lospresbíteros sus compromisos sacerdotales, y bendice los Óleos que serán distribuidos a todas lasparroquias51. Estos óleos, fabricados con aceite de oliva, son: Óleo de los Catecúmenos, que sirvepara ungir a los que van a ser bautizados52; Óleo de los Enfermos, con el que el sacerdote unge alos que padecen alguna enfermedad, a los que van a someterse a una cirugía, o a los que seencuentran en peligro de morir53; y el Santo Crisma, al que se añaden especies aromáticas, con elque se unge a los que ya han sido bautizados, a los que son confirmados, a los sacerdotes y a losobispos54.6.5.8.- Jueves Santo“El Jueves santo es el día en el que el Señor encomendó a los Doce Apóstoles la tarea sacerdotalde celebrar, con el pan y el vino, el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre hasta su regreso...En esa misma noche, nos dejó… el «mandamiento nuevo» del amor fraterno, cumpliendo el gestoimpactante del lavatorio de los pies. Esta jornada singular… concluye con la Adoración eucarística,en recuerdo de la agonía del Señor en el Huerto de Getsemaní”55. Así, este día Santo recordamosy actualizamos la institución de la Eucaristía y del sacerdocio, y el mandamiento nuevo del amor.Luego de la celebración de la Misa de la Cena del Señor, la Eucaristía es reservada en un lugaradecuado. Por eso, mucha gente acostumbra visitar siete templos, acompañando espiritualmente aJesús en su Pasión, desde Getsemaní, a casa de Anás, de Caifás, de Pilato, de Herodes a Pilato,y de ahí al Calvario. Aquellos fieles que hagan media hora de adoración eucarística o reciten el“Tantum ergo”, si están en gracia de Dios, rezan por las intenciones del Papa y comulgaron en laMisa, pueden recibir la Indulgencia Plenaria56.6.5.9.- Viernes SantoEl Viernes Santo, centrado en la Pasión, es un día de ayuno y penitencia, orientado a lacontemplación de la Cruz”57, en la que Jesús nos manifiesta hasta dónde es capaz de llegar Diosen su amor por nosotros (cfr. Ef 3, 18-19)58. “En el Acto litúrgico de la tarde, la Iglesia proclama ymedita en la Pasión de su Señor, intercede por la salvación del mundo, adora la Cruz y49BENEDICTO XVI, Audiencia, 12 abril 2006.50SAN AGUSTÍN, Carta 55, 14, 24.51Cfr. Código de Derecho Canónico, c. 847 §§ 1 y 2.52Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1237.53Cfr. St 5,15; Concilio de Trento: DS. n. 1325, 1717, y Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1520.54Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 1241, 1293-1296; 1574.55BENEDICTO XVI, Homilía en la misa crismal de 2006 y Audiencia 12 de abril de 2006. El número 140 del Directorio sobrela piedad popular y la liturgia, recuerda que, para referirse al lugar de la reserva, hay que evitar el término "sepulcro"("monumento"), y que al Sacramento hay que conservarlo en un sagrario cerrado. Después de la media noche del JuevesSanto, la adoración se realiza sin solemnidad, pues ya ha comenzado el día de la Pasión del Señor.56Cfr. PENITENTIARIA APOSTOLICA, Enchiridion Indulgentiarum, Editio Quarta, n. 7. 2.57BENEDICTO XVI, Audiencia 12 de abril de 2006.58Ídem.
    • conmemora su propio nacimiento del costado abierto del Salvador (cfr. Jn 19,34)”59. Por una muyantigua tradición, en este día en ninguna parte del mundo se celebra la santa Misa; sólo sedistribuye la Comunión durante el Acto Litúrgico, luego de la proclamación de la Palabra de Dios,de la adoración de la Cruz, y de la oración universal60. Entre las manifestaciones de piedad populardel Viernes Santo, además del Vía Crucis, destacan el oficio de “Las siete palabras”61, lasprocesiones62, las representaciones de la Pasión de Cristo63, y "El pésame"64a la Virgen, siguiendoel relato evangélico que presenta a la Madre asociada a la Pasión salvadora del Hijo (cfr. Jn19,25). Los fieles que en gracia de Dios participan en el Vía Crucis o en la Adoración de la Cruz, sicomulgan y rezan por las intenciones del Papa, pueden recibir la Indulgencia Plenaria65.6.5.10.- Sábado Santo, Solemne Vigilia PascualEl Sábado Santo la Iglesia, unida espiritualmente a María, permanece en oración ante el sepulcrode Jesús (cfr. Hb 4, 1-13). Según una tradición muy antigua, en ninguna parte del mundo haycelebraciones especiales ni Misas, hasta que por la noche se tiene la solemne Vigilia Pascual66.Mucha gente sigue llamando a este día “Sábado de Gloria”, a pesar que desde la reformaordenada por Pío XII en 1951, ya no se celebra la “gloria” de la resurrección el sábado por lamañana, sino por la noche, al empezar el domingo, siguiendo los Evangelios (cfr. Mt 28,1; Mc 16,1;Lc 24,1; Jn 20,1)67. La Vigilia Pascual consta de tres partes: la bendición del fuego y el encendidodel Cirio, signo de Cristo Resucitado que disipa la oscuridad del pecado y de la muerte68. Luego secanta el “Pregón Pascual”69, y se proclama la Palabra de Dios. Posteriormente se realiza la liturgiaBautismal70y se celebra la liturgia Eucarística. Los fieles que en gracia de Dios renuevan suscompromisos bautismales, si comulgan y rezan por las intenciones del Papa, pueden recibir laIndulgencia Plenaria.59CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, “Directorio sobre la piedadpopular y la liturgia, principios y orientaciones”, n. 14260MISAL ROMANO, Ed. Buena Prensa, México, 1993, p. 127, “Viernes Santo”, n. 161Son reflexiones sobre las últimas palabras pronunciadas por Cristo en la Cruz: “Padre, perdónales porque no saben loque hacen”, “Hoy estarás conmigo en el Paraíso”, “Mujer, ahí tienes a tu hijo; ahí tienes a tu Madre”, “Dios mío, ¿porqué mehas desamparado?”, “Tengo sed”, “Todo está cumplido”, “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.62Procesión (del latín “prosequor”, “prosecutus”, seguir o acompañar), es acompañar a Jesús por la Vía Sacra, desde el pretorio dePilatos, hasta el monte Calvario. En la Edad Media, después que las cruzadas abrieran los caminos a los Santos Lugares, se trató dereconstruir la ruta mencionada en los evangelios. Como la mayoría no podía viajar hasta Jerusalén, se buscaron formas de acompañarespiritualmente a Jesús en su camino al Calvario, a través de imágenes piadosas.63Cfr. CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, “Directorio sobre lapiedad popular y la liturgia, principios y orientaciones”, n. 144: “Es muy deseable que las representaciones sagradas de laPasión del Señor no se alejen de este estilo de expresión sincera y gratuita de piedad, para convertirse en manifestacionesfolclóricas, que atraen no tanto el espíritu religioso cuanto el interés de los turistas. Hay que rechazar las prácticaspenitenciales que consisten en hacerse crucificar con clavos”.64Ibíd., n. 145.65Cfr. PENITENTIARIA APOSTOLICA, Enchiridion Indulgentiarum, Editio Quarta, nn. 8.2 y n. 13. 2.66Cfr. MISAL ROMANO, Op. Cit., p. 144, Domingo de la Resurrección del Señor, n.1. BENEDICTO XVI, Audiencia 12 deabril 2006. CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS, “Directorio sobre lapiedad popular y la liturgia, principios y orientaciones”, nn. 146 y 148.67El nombre correcto de este día es “Sábado Santo”.68El Cirio Pascual tiene grabada una cruz y cinco puntos que recuerdan la pasión y las cinco llagas de su cuerpo; además,la primera y la última letra del Alfabeto griego, que indican que Cristo es el principio y el fin de todo; y los números del añoen curso para significar que el tiempo y la historia le pertenecen.69“Alégrense por fin, los coros de los ángeles; alégrense las jerarquías del cielo y, por la victoria de rey tan poderoso, quelas trompetas anuncien la salvación...”.70De ahí surgió la costumbre de llevar agua bendita o “de gloria” a los hogares.
    • 6.5.11.- La alegría del tiempo PascualLos cincuenta días entre el Domingo de Resurrección y el Domingo de Pentecostés se han decelebrar como un solo y único día festivo71. Los ocho primeros días de Pascua se celebran comoSolemnidades. El segundo Domingo de Pascua es la Fiesta de la Divina Misericordia, en la que seconcede Indulgencia Plenaria a quienes en estado de gracia hagan un acto de culto a la DivinaMisericordia, comulguen, y recen por las intenciones del Papa72. El IV Domingo de Pascua secelebra la Jornada mundial de oración por las vocaciones. El día cuarenta se celebra la Ascensióndel Señor, dedicado también a la Jornada Mundial para las Comunicaciones Sociales73. El TiempoPascual termina con la celebración de Pentecostés, que conmemora el envío del Espíritu Santo74.Quienes ese día recitan el himno “Veni, creator Spiritus”75, si en gracia de Dios comulgan y rezanpor las intenciones del Papa, pueden recibir la gracia de la Indulgencia Plenaria76.6.6.- Tiempo OrdinarioAdemás de los tiempos litúrgicos con carácter propio –Adviento, Navidad, Cuaresma y Pascua–,en el Año Litúrgico quedan 33 o 34 semanas que celebran el misterio de Cristo, sin acentuar unaspecto en particular. A este período se le denomina “Tiempo Ordinario”, el cual comienza el lunesque sigue al domingo después del 6 de enero y se alarga hasta el domingo anterior a la Cuaresma.Vuelve a empezar el lunes después del domingo de Pentecostés y finaliza antes de las vísperasdel primer domingo de Adviento. Claro que en cada celebración dominical la Iglesia conmemora laResurrección de Jesús77. “La belleza de este Tiempo Ordinario –ha dicho el Papa Benedicto XVI–,está en el hecho de que nos invita a vivir nuestra vida ordinaria como un itinerario de santidad, esdecir, de fe y de amistad con Jesús, continuamente descubierto y redescubierto como Maestro ySeñor, camino, verdad y vida del hombre”78. El Tiempo Ordinario concluye con la Solemnidad deNuestro Señor Jesucristo Rey del Universo, establecida en 1929 por el Papa Pío XI, para impulsar“felizmente a la sociedad a volverse a nuestro amadísimo Salvador”79.6.7.- La veneración a la Virgen María y a los santosEl culto que los cristianos ofrecen a María difiere esencialmente del culto de adoración, que serinde sólo a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Las diversas formas de la piedad hacia la Madre deDios, que la Iglesia ha aprobado, hacen que, mientras se honra a la Madre, el Hijo, sea mejor71Cfr. MISAL ROMANO, Normas universales, el Año Litúrgico, II Sobre el tiempo pascual, 22, pág. 108.72Cfr. JUAN PABLO II, Homilía en la canonización de la Beata María Faustina Kowalska, Domingo 30 de Abril de 2000, n.4. Decreto “Misericors et miserator” de la Congregación para el culto divino y la disciplina de los Sacramentos, 5 de mayo2000. Decreto de la Penitenciaría Apostólica, 13 de junio de 2002.73Cfr. CONCILIO VATICANO II, Decreto “Inter mirifica”, n. 18.74Cfr. MISAL ROMANO, Normas universales, el Año Litúrgico, II Sobre el tiempo pascual, 23-26, pág. 108.75“Ven Espíritu creador; visita las almas de tus fieles. Llena de la divina gracia los corazones que Tú mismo has creado. Túeres nuestro consuelo, don de Dios altísimo, fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción. Tú derramas sobre nosotros lossiete dones; Tú el dedo de la mano de Dios, Tú el prometido del Padre, pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.Enciende con tu luz nuestros sentidos, infunde tu amor en nuestros corazones y con tu perpetuo auxilio, fortalece nuestrafrágil carne. Aleja de nosotros al enemigo, danos pronto tu paz, siendo Tú mismo nuestro guía evitaremos todo lo que esnocivo. Por Ti conozcamos al Padre y también al Hijo y que en Ti, que eres el Espíritu de ambos, creamos en todo tiempo.Gloria a Dios Padre y al Hijo que resucitó de entre los muertos, y al Espíritu Consolador, por los siglos infinitos. Amén”.76Cfr. PENITENTIARIA APOSTOLICA, “Enchiridion Indulgentiarum”, Editio Quarta, nn. 26,1.77Cfr. CONCILIO VATICANO II, Const. “Sacrosanctum Concilium”, n. 102.78BENEDICTO XVI, Ángelus del 15 de enero 2006, II Domingo del Tiempo Ordinario.79PÍO XI, Encíclica “Quas Primas”, nn. 25 y 5.
    • conocido, sea amado, sea glorificado y sean cumplidos sus mandamientos80. Este culto deespecial veneración encuentra su particular expresión en las fiestas litúrgicas dedicadas a la Madrede Dios y en la oración mariana, como el santo Rosario, compendio de todo el Evangelio81.En cuanto al culto a los santos, llamado “veneración”, éste se remonta a los comienzos delcristianismo, como lo prueban antiguos documentos que señalan que ya en los primeros tiemposde la Iglesia se veneraba a los mártires y sus reliquias. Este culto, dirigido primeramente a Dios(cfr. 2 Tes 1,10), de quién los santos recibieron todo, los contempla a ellos como modelos eintercesores82: “Seguid mi ejemplo como yo sigo el ejemplo de Cristo Jesús” (1Tim 1,16), decía sanPablo.80Cfr. CONCILIO VATICANO II, Const. “Lumen gentium”, n. 66.81Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, Compendio, n. 198.82Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 828.