Pedagogía de jesus, escuela líderes

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Pedagogía de jesus, escuela líderes

  1. 1. Escuela de formación Para LÍDERES DE PASTORAL JUVENIL Arquidiócesis de Puebla “Construcción Integral de la Persona del Joven.” Pedagogía De Jesús INTRODUCCIÓN A lo largo de nuestra experiencia en el grupo descubrimos la necesidad de llevar un buen proceso para construir sólidamente nuestra evangelización. En realidad, Jesús mismo vivió un proceso con sus discípulos a través del acompañamiento, sus palabras y su testimonio. Preguntémonos: ¿Quién podría describir el proceso que se sigue para evangelizar a los jóvenes? Es sumamente importante llevar siempre un proceso en la fe claro, profundo y apegado al Evangelio. La siguiente propuesta puede ayudarnos a tener mayores certezas en nuestra misión. PROCESO PARA CONSTRUIR SOLIDAMENTE EN LOS JÓVENES Puntos básicos: 1. PLANEACIÓN DEL PROYECTO HACER LA VOLUNTAD DE DIOS “Que todos los hombres se salven” (1 Tm. 2,4) 2. PREPARACIÓN DEL TERRENO KERIGMA 3. CIMENTACIÓN INICIACIÓN CATEQUÉTICA 4. ESTRUCTURA ESPIRITUALIDAD, CARIDAD Y ACOMPAÑAMIENTO 5. INSTALACIONES Y COMUNICACIÓN ACABADOS TESTIMONIO Y MISION EL PROCESO DE LA EVANGELIZACIÓN: Hemos de concebir la evangelización como el proceso, por el que la Iglesia, movida por el Espíritu, anuncia y difunde el Evangelio en todo el mundo, de tal modo que ella: – Impulsada por el deseo divino de que todos los hombres se salven (I Tim 2,4) desarrolla la evangelización impregnando y transformando todo el orden temporal, asumiendo y renovando las culturas; – para ello, proclama explícitamente el Evangelio, mediante el «primer anuncio o kerigma », llamando a la conversión. – Inicia en la fe y vida cristiana, mediante la «iniciación catequética» y los «sacramentos de iniciación», a los que se convierten a Jesucristo o a los que reemprenden el camino de su seguimiento, incorporando a unos y reconduciendo a otros a la comunidad cristiana. – Alimenta constantemente el don de la comunión en los fieles a través de la caridad, el Testimonio y el acompañamiento personal de quienes buscan acercarse a Dios; – y suscita continuamente la misión, al enviar a todos los discípulos de Cristo a anunciar el Evangelio, con palabras y obras, por todo el mundo. Estos momentos, sin embargo, no son etapas cerradas: se reiteran siempre que sea necesario, ya que tratan de dar el alimento evangélico más adecuado al crecimiento espiritual de cada persona o de la misma comunidad. 1. PLANEACIÓN DEL PROYECTO HACER LA VOLUNTAD DE DIOS “Que todos los hombres se salven” (I Tim. 2,4) - 1 – Módulo: Pedagogía / Escuela de formación para Líderes de Pastoral Juvenil Arquidiócesis de Puebla.
  2. 2. Saber escuchar a Dios es igual de importante como saber contemplar la realidad. Ver nuestra historia humana, los gozos y esperanzas, los sufrimientos y las carencias de los hombres (GS1) es encarnar la Palabra de Dios, descubrir los rostros concretos donde hemos de vivir la voluntad de Dios. No hacerlo así, es vivir una espiritualidad misionera que busca vivir un Dios desencarnado. Todo proceso de Evangelización comienza con una actitud de ESCUCHA. La obra de la Evangelización es una obra del Espíritu Santo, por lo tanto la planeación comienza en una llamada del Espíritu Santo que nos impulsa a realizar la voluntad de Dios. La Revelación de Dios, culminada en Jesucristo, está destinada a toda la humanidad: « Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad » (1 Tm. 2,4). En virtud de esta voluntad salvífica universal, Dios ha dispuesto que la Revelación se transmitiera a todos los pueblos, a todas las generaciones y permaneciese íntegra para siempre. Contemplemos a María, escuchando la voluntad de Dios que la llama a ser Madre del Salvador. En ella encontramos el modelo de todo evangelizador que se deja “embarazar” por la Palabra de Dios, por su proyecto divino y juega así un papel esencial en la realización del Reino de Dios entre los hombres. Otro ejemplo lo encontramos en la comunidad de Antioquia que sensibles al Espíritu oran que para comprender a quién enviar a la Misión. Por todo esto afirmamos que todo proceso de Evangelización comienza de una experiencia espiritual, suscitada por el Espíritu y la realidad que nos impulsa hacer la voluntad de Dios. 2. PREPARACIÓN DEL TERRENO KERIGMA o llamada a la conversión Jesús vive su propio anuncio al recibir el llamado del Padre en su experiencia bautismal. Era claro que Él no necesitaba un bautismo de purificación, sin embargo, al acercarse a Juan el Bautista Jesús escucha la voz de Dios llamándolo a vivir su condición de Hijo y Ungido del Espíritu entre su pueblo. De la misma manera, el cristiano vive este primer anuncio o kerigma como la proclamación, ungida y testimonial de Jesús muerto y resucitado, constituido Señor, Salvador y Mesías, suscitando la fe y la conversión mediante la acción del Espíritu Santo. Objetivo del Kerigma: Suscitar, reavivar la fe y la conversión (CT 19). Ha de llevar a una adhesión personal y explícita a Jesucristo: aceptándolo como único Señor (CT 19 y 20; CFL 33; RM 46) mediante la acción del Espíritu Santo, porque, “puede decirse que el Espíritu Santo es el agente, principal de la evangelización. Es quien impulsa a cada uno a anunciar el Evangelio y quien en lo hondo de las conciencias hace aceptar y comprender la palabra de la salvación”. (EN 75). Contenido del Kerigma: se puede desarrollar en estos temas, de los cuales no debe faltar ninguno: • ¡Hemos encontrado al Mesías! • ¡Jesús vive, es nuestro salvador! • Jesús, muéstranos al Padre. • Jesús nos ofrece su Reino. • Jesucristo nos descubre el misterio del hombre. • Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia. • Yo les daré mi Espíritu. • Ustedes son mis testigos. • María, la madre de Jesucristo. 3. CIMENTACIÓN INICIACIÓN CATEQUÉTICA Es la etapa o proceso evangelizador, en el cual se acoge y acompaña, mediante una formación orgánica y sistemática básica en la fe. Quienes han recibido el Kerigma y habiendo sido impactados por el testimonio de la comunidad, optan por el Evangelio, por el seguimiento de Cristo, reavivando su fe. En la vida de Jesús, vimos como Él enseña a los apóstoles las actitudes básicas del nuevo Reino de Dios que se hacía presente en su persona. Las bienaventuranzas son el inicio de esta catequesis que anuncia la presencia salvífica de Dios. El Objetivo de la Catequesis de Iniciación: Guiar en el itinerario espiritual, que implica el cambio de mentalidad y de costumbres a quienes han recibido el Kerigma. Aunque dentro de esta etapa se pueden conferir los sacramentos de iniciación, no está en función de ellos esta etapa porque su objetivo es la maduración progresiva de la vida cristiana. Contenidos: - 2 – Módulo: Pedagogía / Escuela de formación para Líderes de Pastoral Juvenil Arquidiócesis de Puebla.
  3. 3. Se ofrece por tres caminos: • Una catequesis - experiencia que alimente y fortifique la fe de los jóvenes, les revele las exigencias de la vida cristiana y los introduzca a una experiencia más viva del misterio de Dios a la luz de los mandamientos. • Una formación para la vida según el Evangelio, mediante la cual los jóvenes se identifican con los sentimientos de Cristo, en la plegaria, en el testimonio y en las exigencias evangélicas. • Una iniciación a los signos, acciones y tiempos de los misterios litúrgicos mediante celebraciones apropiadas. 4. ESTRUCTURA ESPIRITUALIDAD, CARIDAD Y ACOMPAÑAMIENTO La evangelización no se limita a unas verdades de fe o a ciertas actitudes morales; la evangelización lleva a los cristianos a una nueva relación con Dios, una relación con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta relación Jesús nos la trasmite a través de la oración del Padre Nuestro, oración que no pretende ser un conjunto de peticiones, sino más bien busca expresar una nueva relación con Dios, la relación con Dios como Padre. A esta nueva relación del hombre con Dios le llamamos espiritualidad. Toda evangelización deberá buscar llevar a los cristianos a vivir una espiritualidad cristiana que les permite vivirse con libertad y gozo. Además de la espiritualidad, la evangelización necesita del acompañamiento, como un signo claro de la presencia encarnada de Dios entre los hombres. La encarnación de Jesucristo permite que Jesús se inserte en el corazón de la humanidad a través de una cultura concreta, mostrando así que toda evangelización exige una inculturación. Por tal motivo, los jóvenes “deben convertirse en los primeros e inmediatos apóstoles de los que están cerca de ellos, ejerciendo el apostolado pastoral entre sus propios compañeros, teniendo en cuenta el medio social en el que viven”1. “Hoy la Iglesia debe hacerse compañera de camino de los jóvenes. Se necesita una Iglesia para los jóvenes, que sepa hablar a su corazón, caldearlo, consolarlo, entusiasmarlo; una Iglesia que sepa acoger y hacerse desear por quien busca un ideal; una Iglesia que no tema pedir mucho, después de haber dado mucho”2. Tomando en cuenta que el adolescente-joven (según sea el caso) se encuentra en una etapa de identificación y decisión y que su permanencia en la estructura de formación es breve, se recomienda se trabaje de manera prioritaria en las dos primeras etapas de la evangelización: Kerigma y Catequesis de iniciación. Quienes hubiesen terminado con estas dos etapas, pudieran comenzar a servir y recibir una formación enfocada a su ministerio. 5. INSTALACIONES Y COMUNICACIÓN, ACABADOS TESTIMONIO y MISION La comunicación es uno de los retos más grandes en esta pastoral. La edad, su búsqueda constante de la identidad que están llamados a vivir, las inestabilidades que por sus edades viven, los lleva muchas veces a vivir momentos difíciles en cuanto a la comunicación se trata. Sin embargo, ha de ser un esfuerzo de todo grupo que busque consolidarse el expresarse el amor que están viviendo en la manera de tratarse. Junto con la comunicación encontramos el reto del testimonio; “véanlos como se aman”. Así evangelizaban las primeras comunidades, al amarse y dar testimonio del Amor de Dios entre ellos. De la misma manera, toda Pastoral ha de procurar vivir el testimonio de la presencia de Cristo que transforma los corazones y permite vencer todos los obstáculos que las divisiones y pasiones provocan. UN CAMINAR QUE NUNCA TERMINA: El último paso del proceso de construcción de la persona lo explica muy bien el Directorio General para la Catequesis y consiste en entender que toda la vida es un “Camino hacia la perfección”. Es darse cuenta que no somos perfectos y que nuestra decisión no se completará más que con la búsqueda de la perfección. Es la llamada a la plenitud que nos hace Jesús. “Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.”(Mt.5,48) Esta última parte del proceso de la construcción de la persona es la que más nos puede dar esperanza, puesto que nos recordará que lo importante no es cómo va nuestro proceso, sino el hecho de sabernos en el proceso mismo de la evangelización. Nadie puede decir que ya terminó el proceso con su grupo, este proceso es un continuo comenzar, desarrollarlo y modificarlo, pues la realidad va cambiando y nuestra respuesta ante él también. 1 CELAM, Civilización del amor. 2 Juan Pablo II, mensaje para la XXXII jornada mundial de las vocaciones. 7 de Mayo de 1995 - 3 – Módulo: Pedagogía / Escuela de formación para Líderes de Pastoral Juvenil Arquidiócesis de Puebla.
  4. 4. Este momento nos recuerda que como personas, si optamos por seguir el modelo de Cristo, Él será quien nos complete. Su presencia en la vida personal será lo que nos perfeccione. Porque todo lo que planeemos o lo que vivamos si es para su Gloria entonces Él se encargará de perfeccionarlo. Nuestra vida y la de todo grupo están llamadas a la santidad. Si optamos por ese camino entonces tendremos que entender que nuestras vidas no son un proceso lineal, sino un proceso de transformación y conversión a la base o a los cimientos de manera permanente y constante. - 4 – Módulo: Pedagogía / Escuela de formación para Líderes de Pastoral Juvenil Arquidiócesis de Puebla.

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