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La guerra entre lo nuevo y lo viejo por Diegmau
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No nos engañemos, cristianos evangélicos de todo el mundo, Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre sembrare eso también segará, no hay términos medios para Dios o somos fríos o ...

No nos engañemos, cristianos evangélicos de todo el mundo, Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre sembrare eso también segará, no hay términos medios para Dios o somos fríos o somos calientes, pues si somos TIBIOS sabemos que Dios nos vomitará de su Santa Boca. Desde hace cientos de años es la misma historia, hemos acomodado a la Palabra de Dios a nuestra conveniencia o mejor dicho muchos líderes cristianos han acomodado la Palabra de Dios a su conveniencia y estos líderes al pueblo de Dios, teniendo en ataduras de la carne a muchos cristianos sinceros que quieren ser libres verdaderamente del poder de la carne. Dejemos que la Palabra de Dios nos acomode a nosotros y no nosotros acomodar la Palabra de Dios a nuestra conveniencia.
Por lo tanto si se puede detener el crecimiento de un cristiano y de una iglesia, así como ocurrió a la iglesia de Éfeso, en lo que hoy es Turquía, no sólo dejó de crecer sino que
¡ DESAPARECIÓ !

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La guerra entre lo nuevo y lo viejo por Diegmau La guerra entre lo nuevo y lo viejo por Diegmau Document Transcript

  • ¿SE PUEDE DETENER EL CRECIMIENTO DE UNA IGLESIA O DE UN CRISTIANO? Mi Yo (hombre exterior) alma YO o Mi hombre interior (espíritu)1
  • LA GUERRA ENTRE LO NUEVO Y LO VIEJODespués de que un hombre cree y es regenerado, lo másimportante para él es saber todo lo que recibió en suregeneración y cuánto le queda de su vida natural. Saber estascosas lo mantendrá avanzando en su senda espiritual.Examinemos lo que está incluido en la carne del hombre ycómo el Señor Jesús al redimir al hombre trata los elementosde la carne. En otras palabras, ¿qué recibe el creyente en laregeneración?Romanos 7:14 dice: “Yo soy carne, vendido al pecado”. Losversículos 17 y 18 dicen: “El pecado... mora en mi... esto es, enmi carne”. En estos dos versículos vemos que los elementos dela carne son “pecado” y “mi”. Este “pecado” es el poder delpecado; y este “mi” es lo que comúnmente llamamos el yo. Siel creyente desea entender la vida espiritual, no debe confundirestos dos elementos de la carne.Sabemos que en la cruz el Señor Jesús ya puso fin al pecado denuestra carne. Por lo tanto, la Biblia nos dice que “nuestroviejo hombre fue crucificado” (Ro. 6:6). Con respecto alproblema del pecado, la Biblia no nos dice que debamos sercrucificados, ya que esto fue llevado a cabo por Cristo y secumplió plenamente; así que, el hombre no tiene que hacernada. Por eso la Biblia nos insta a considerar este asunto comoverdadero (v. 11) para que podamos recibir la eficacia de lamuerte de Cristo y ser completamente librados del poder delpecado (v. 14). 2
  • Aunque la Biblia no nos dice que seamos crucificados pornuestros pecados, si nos dice que debemos llevar el yo a lacruz. El Señor Jesús dijo en varias ocasiones que debemosnegarnos a nosotros mismos, tomar la cruz y seguirlo. Estose debe a que existe una diferencia entre lo que el Señor hizocon nuestros pecados en la cruz y lo que hace con nuestro yo.Sabemos que el Señor Jesús llevó nuestros pecados en la cruz(El no lo había hecho antes), pero se negó a Su yo toda lavida, no solamente cuando estuvo en la cruz. Por lo tanto, elcreyente puede vencer el pecado en un momento, peronecesita toda su vida para negarse a sí mismo.La epístola a los Gálatas muestra muy claramente la relaciónentre un creyente y estos dos aspectos de la carne. Nos dice:“Pero los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne consus pasiones y concupiscencias” (5:24). Esto significa que elmismo día que una persona se entrega a Jesucristo, su carne escrucificada. Sin la enseñanza del Espíritu Santo, uno pudieraconcluir que la carne fue eliminada ya que fue crucificada. Peropor otro lado, la Biblia también nos dice: “Andad por elEspíritu, y así jamás satisfaréis los deseos de la carne. Porqueel deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu escontra la carne” (vs. 16-17). Esto revela claramente que unapersona que pertenece a Cristo Jesús y que ya tiene alEspíritu Santo morando en él, todavía tiene la carne, la cualno sólo existe, sino que es especialmente poderosa. ¿Cómoexplicamos esto? ¿Hay acaso porciones de la Escritura que secontradicen? ¡No! El versículo 24 recalca el aspectopecaminoso de la carne, mientras que el versículo 17 da énfasisal yo que mora en la carne. La cruz de Cristo pone fin alpecado, y el Espíritu Santo pone fin al yo por medio de la cruz,mediante la cual Cristo liberó completamente del poder delpecado a los creyentes, para que ya no señoreara sobre ellos. 3
  • Por medio del Espíritu Santo, Cristo habita en los creyentespara que puedan diariamente vencer su yo y obedecerle a Él.Ya fuimos librados del pecado, pero nos negamos al yo día trasdía.Si un creyente entiende lo que es la salvación efectuada en lacruz, entonces en su regeneración (es decir, cuando recibe aJesús como Salvador) puede, por un lado, ser libradocompletamente del pecado, y por otro, recibir una nueva vida.Sus pecados fueron perdonados, pero les falta la fuerza paradejar de pecar. Algunas veces la salvación se predica de unamanera total, pero debido a que a los creyentes sólo les interesatener la gracia del perdón de pecados y no les interesarealmente ser librados del poder del pecado, sólo reciben unasalvación a medias.Si un creyente cree en una salvación completa cuando esregenerado y recibe por lo tanto esta salvación, experimentarámenos derrota al pelear contra el pecado y tendrá másexperiencia al pelear contra el yo. Sin embargo, esta clase decreyente es extremadamente raro. Aunque no nos atrevemos adecir cuántos hay, sí podemos decir que hay muy pocos. Lamayoría solamente recibe la mitad de la salvación. Porconsiguiente, casi todas sus batallas se libran contra el pecado.Además, hay algunos que cuando son regenerados, ni siquierasaben lo que es el yo.Lo que experimentamos antes de la regeneración tambiéninfluye en esto. Muchas personas tienden a hacer mucho bienantes de creer. (Por supuesto, no tienen la fuerza ni lacapacidad para hacerlo.) Aunque en comparación, susconciencias son más sensibles, su aptitud para hacer el bien esdébil y, en consecuencia, el conflicto es inevitable. Esto es lo 4
  • que la gente en el mundo llama, el conflicto entre la razón y lalujuria. Cuando estas personas escuchan acerca de la salvacióntotal, aceptan sinceramente la gracia de la liberación delpecado, de la misma manera en que reciben la gracia para elperdón del pecado. Existe otro grupo de personas cuyasconciencias son insensibles antes de la regeneración. Pecanterriblemente y son extremadamente malvadas; nunca tratan dehacer el bien. Cuando oyen acerca de la salvación total,espontáneamente reciben de la gracia para el perdón del pecadoy descuidan (aunque no rechazan) la gracia para la liberacióndel pecado. Este tipo de personas tendrán la experiencia depelear con el pecado en su carne después de ser regeneradas.¿A qué se debe lo anterior? Se debe a que cuando una personanace de nuevo y recibe una nueva vida, esta nueva vida exigeque se aleje del gobierno de la carne y que obedezca a Dios.La vida de Dios es incondicional y debe obtener autoridadcompleta. Tan pronto como esta vida entra en el espíritu delhombre, le insta a apartarse de su antiguo amo, el pecado, y aobedecer al Espíritu Santo sin reservas. No obstante, elpecado está profundamente arraigado en él. Aunque suvoluntad haya sido renovada por causa de la vida regenerada,dicha voluntad sigue unida al pecado y al yo, y muchas vecessigue inclinada hacia el pecado. Debido a esto, es inevitableque surja un gran conflicto entre la vida nueva y la carne.Ya que hay un gran número de personas en esta categoría,quiero prestar atención especial a su experiencia. Pero quierorecordar a mis lectores que el fracaso y lucha prolongadacontra el pecado (que es diferente del yo) es innecesaria.La carne quiere ejercer completo control y procura mantener alhombre siempre sujeto a ella, mientras que la vida espiritualprocura llevar al hombre a una obediencia total al Espíritu 5
  • Santo. La carne y la vida espiritual son diferentes en todoaspecto. La naturaleza de la carne es la del primer Adán,pero la naturaleza de la vida espiritual es la del postrerAdán. Los motivos de la carne son terrenales, pero laintención de la vida espiritual es celestial. La carne se centraen el yo para todo, pero la vida espiritual se centra enCristo. Ya que son tan diferentes, la persona no puede evitarconflictos constantes con la carne. La carne trata de guiar alhombre al pecado, mas la vida espiritual procura guiarlo apracticar la justicia. Debido a que los creyentes no conocen lasalvación total, en muchos casos, después de ser regenerados,experimentan esta lucha interna.Cuando los creyentes jóvenes descubren tal conflicto, seconfunden. Algunos se desaniman, pensando que son malos yque no pueden avanzar. Algunos hasta dudan si fueronverdaderamente regenerados. Ellos deben saber que esprecisamente por haber sido regenerados que tienen talconflicto. Antes la carne ejercía su control sin ningunaresistencia. Además, ya que el espíritu de ellos estaba muerto,no se daban cuenta de que eran pecaminosos, aun cuandohabían pecado mucho. Ahora la nueva vida que recibieron traeconsigo el deseo, la luz, el pensamiento y la naturaleza de Dios.Al entrar esta nueva luz en el hombre, le muestra que él esfundamentalmente corrupto y sucio. Naturalmente, el nuevodeseo no quiere permanecer en la corrupción ni en la suciedady trata de andar según la voluntad de Dios. Entonces la carnedesea espontáneamente pelear contra de la vida espiritual, locual hace que el creyente sienta que hay dos personas dentro deél. Cada una tiene su propia opinión y poder, y cada una tratade vencer a la otra. Si él sigue la vida espiritual y vence, seregocija grandemente, pero si vence la carne, no podrá evitar 6
  • sentirse condenado. Este conflicto interno es una prueba de quetal persona nació de nuevo.El propósito de Dios no es mejorar la carne, sino darle muerte.Dios da Su vida al hombre cuando éste es regenerado, con elfin de poner fin al yo, a la carne con esa vida. Aunque la vidaque Dios le da al hombre es muy poderosa, una persona reciénregenerada es igual que un recién nacido. Por lo tanto, estodavía muy débil. Pero la carne, por haberle gobernado tantotiempo, tiene mucho poder. Además, no ha recibido lasalvación total por la fe. Así que, aunque nació de nuevo, lecuesta mucho no ser carnal; es decir, le es muy difícil librarsedel gobierno de la carne. Lo más lamentable es que aunque estehombre ha nacido de nuevo y la luz celestial ha resplandecidosobre él, y además se da cuenta de que la carne es horrible ydesea con todo su corazón vencerla, es muy débil en suspropias fuerzas y no puede vencerla. Este es un tiempo demuchas lágrimas y mucha tristeza. Más aún, toda personaregenerada tiene el deseo de ser limpia de sus pecados a fin deagradar a Dios; pero su voluntad no es lo suficientementefuerte, y la mayoría de las veces es vencida por la carne.Consecuentemente, sus victorias son pocas y sus derrotas,muchas. ¿Cómo no ha de aborrecerse a sí misma?La experiencia de Pablo, mencionada en Romanos 7, describetal conflicto: “Porque lo que hago, no lo admito; pues nopractico lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago... Puesyo se que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porqueel querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hagoel bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso practico...Así que yo, queriendo hacer el bien, hallo esta ley: que el malestá conmigo. Porque según el hombre interior, me deleito enla ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que está en 7
  • guerra contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a laley del pecado que está en mis miembros” (vs. 15, 18-19, 21-23). Los corazones de muchos que han tenido la mismaexperiencia realmente responderán unánimes con el anhelofinal de Pablo: “¡Miserable de mí! ¿Quién me librará delcuerpo de esta muerte?” (v. 24).Entonces, ¿cuál es el significado de esta batalla? Esta batallatambién es una especie de disciplina del Espíritu Santo. Diosya preparó una salvación total para el hombre, pero éste no laobtiene por no conocerla o por no desearla. Dios sólo puededarle al hombre lo que éste crea, acepte y tome como suyo. Porlo tanto, cuando las personas piden perdón y regeneración,Dios las perdona y las regenera. Mediante esta batalla Dioshace que los creyentes busquen la victoria completa en Cristoy la hagan suya. Si el creyente no ha obtenido esta salvaciónpor no conocerla, procurará descubrirla mediante esa batalla.Entonces, el Espíritu Santo tendrá la oportunidad de revelarleque Cristo en la cruz puso fin al hombre viejo para que puedacreer y obtener la victoria. Si el creyente no ha recibido estasalvación por no desearla, la verdad que él tiene no pasa de sersimple conocimiento. Por medio de tal batalla, él descubriráque es inútil simplemente tener el conocimiento. Por susconstantes fracasos, surgirá en él un deseo de experimentar laverdad que ya conoce.Esta batalla se intensifica con el tiempo. Si los creyentes noceden fácilmente sino que permanecen fieles, tendránmuchas más batallas feroces. Si no obtienen liberación, estabatalla nunca cesará. 8
  • EL CRISTIANO CARNALTodo creyente puede, igual que Pablo, ser lleno del EspírituSanto al momento de creer y ser bautizado en el Espíritu Santoy fuego (Hch. 9:17-18). Sin embargo, muchos creyentes nocreen verdaderamente que Cristo murió y resucitó como unhecho cumplido por ellos, ni aplican en la práctica el principiode la muerte y la resurrección, al cual el Espíritu Santo losllama a obedecer. Permanecen sujetos al control de la carne,como si no hubiesen muerto y resucitado, aunque en realidadya murieron y resucitaron, según lo que Cristo efectuó, ypiensan que deben morir a ellos mismos y vivir para Dios deacuerdo con su obligación como discípulos. Se puede decir queesta clase de creyentes es anormal. Pero los creyentesanormales no sólo se encuentran en estos días, pues ya existíanen los tiempos de los apóstoles. Los corintios son un ejemplode esto, como lo podemos ver en lo que Pablo les dijo:“Y yo, hermanos, no pude hablaros como a hombresespirituales, sino como a carne, como a niños en Cristo. Os di abeber leche, y no alimento sólido; porque aún no erais capacesde recibirlo. Pero ni siquiera sois capaces ahora, porque todavíasois carnales; pues habiendo entre vosotros celos y contiendas,¿no sois carnales, y andáis según lo humano?” (1 Co. 3:1-3).Aquí el apóstol clasifica a los creyentes en dos categorías: losespirituales y los carnales. Los creyentes espirituales no sonen ninguna manera cristianos extraordinarios, sino que sonnormales. Son los cristianos carnales los que sonextraordinarios, ya que son anormales. Los corintios erancristianos, pero no eran espirituales, sino carnales. Tres vecesen ese capítulo de la Biblia el apóstol afirma que eran carnales.Por la sabiduría que el apóstol había recibido del Espíritu 9
  • Santo, sabía que primero debía determinar a qué gruporealmente pertenecían para definir qué verdad doctrinal lesdebía ministrar.A la luz de las Escrituras, la regeneración es un nacimiento.Cuando uno es regenerado, el espíritu que yace en lo másrecóndito de su ser, es renovado y habitado por el Espíritu deDios. Sin embargo, se necesita tiempo para que el poder de estanueva vida se extienda desde el centro hacia la circunferencia.Por lo tanto, no podemos esperar que un niño en Cristo tenga lafuerza de un joven ni la experiencia de un padre. Un creyenterecién regenerado, aun si ama al Señor con todo su corazón, esferviente en su servicio y avanza fielmente con el Señor, se letiene que dar tiempo para que tenga la oportunidad dereconocer mejor cuán abominables son el pecado y el yo, ypara que entienda mejor la voluntad y el camino de Dios en lavida espiritual. Por supuesto, entre estos creyentes, a menudoexisten algunos que realmente aman al Señor con fervorextraordinario y se deleitan grandemente en la verdad, peroesto no es más que la operación de las emociones y lospensamientos que no han sido probados por fuego, y enconsecuencia no perdura. De todos modos, es inevitable que uncreyente recién regenerado sea carnal, ya que no conoce lacarne, aunque esté lleno del Espíritu Santo. Uno no puedeeliminar las obras de la carne si no se da cuenta que ellas son elproducto de la carne. Por lo tanto, en realidad muchoscreyentes recién nacidos son verdaderamente carnales.En la Biblia no se espera que una persona que acaba de creeren el Señor sea espiritual inmediatamente. Pero, si por años oaun décadas no se le ve ningún progreso y permanece en lacondición de niño, aquello no es apropiado, y su caso es de lomás triste y preocupante. Después de hablar de los que son 10
  • niños en Cristo, el apóstol añade que quienes permanecencomo niños por un período largo, también son de la carne. Porsupuesto, así es. Antes de eso, Pablo dice que los creyentescorintios son carnales, niños en Cristo, pero aun en esetiempo ellos seguían siendo carnales. Para ese entonces,deberían haber crecido y llegado a cierta madurez, pero seestancaron al punto de permanecer como niños. Enconsecuencia, siguieron siendo creyentes carnales.El tiempo necesario para que un creyente pase de la etapade ser carnal a la de ser espiritual no es tan largo comoalgunos se imaginan. Aunque no habían pasado muchos añosdesde que los creyentes corintios habían llegado a sercristianos, el apóstol estimaba que ya era tiempo de quehubiesen dejado la etapa de la niñez y de vivir en la carne. Elesperaba que a estas alturas ya fueran espirituales. El propósitode la redención es quitar todos los impedimentos para que elEspíritu Santo tome pleno control de todo el ser de uno y lohaga espiritual. Esta redención nunca fracasa, pues el poder delEspíritu Santo no es insignificante. Así como un pecador carnalpuede llegar a ser un creyente regenerado, de igual manera, uncreyente regenerado que todavía es carnal, puede llegar a serespiritual. Lo triste es que entre los creyentes de hoy hayalgunos que han permanecido como niños, no solamentepor algunos años, sino que continúan en su viejo yo pordécadas sin progreso alguno. Además, aunque hay algunosque progresan en la vida espiritual en pocos años, sesorprenden pensando que eso no es lo usual. En realidad, estoes lo normal; no es otra cosa que el crecimiento normal.¿Cuántos años hace que creímos en el Señor? ¿Hemosllegado a ser espirituales? No debemos llegar a ser niñosviejos, lo cual causa aflicción al Espíritu Santo y nos trae 11
  • pérdida a nosotros mismos. Como creyentes regeneradosdebemos anhelar una vida espiritual completa y debemospermitir que el Espíritu Santo sea Amo y Señor en todo, paraque pueda en el menor tiempo posible guiarnos a lo que Diosha preparado para nosotros. Por ningún motivo debemosdesperdiciar nuestro tiempo quedándonos estancados. Podemosinvestigar las razones por las que una persona permanececomo niño por tanto tiempo, sin crecimiento alguno. Por logeneral hay dos razones: Primera es que quienes cuidan de loscreyentes, sólo prestan atención a la gracia de Dios y a laposición que los creyentes tienen en Cristo, y no los instan a iren pos de experiencias espirituales (crecimiento ymanifestación de Cristo en nuestras vidas), o ellos mismos, pordesconocer la vida en el Espíritu Santo, son incapaces de guiara los que cuidan a una vida más abundante. La segunda razónes que los creyentes mismos muestran muy poco interés en lascosas del Espíritu, pensando que basta con ser salvos; o notienen hambre ni sed de las cosas del Espíritu; o, después deconocer los requisitos, no están dispuestos a hacer lo requerido,porque es demasiado difícil. Debido a esto, hay muchos en laiglesia que envejecen siendo niños. Características de un creyente carnal¿La primera es que sigue siendo niño mucho tiempo (He.5:11-14). La etapa de la niñez no debe exceder a unos cuantosaños. Una persona es regenerada por creer en la redención queel Hijo de Dios efectuó por ella en la cruz. Cuando cree,también debe creer que fue crucificada juntamente con elSalvador y permitir que el Espíritu Santo la libre del poderde la carne. Si ignora este principio, inevitablemente serácarnal durante muchos años. 12
  • La segunda característica de un creyente carnal, es laincapacidad de recibir las enseñanzas espirituales.“Hermanos...os di a beber leche, y no alimento sólido; porqueaún no erais capaces de recibirlo. Pero ni siquiera sois capacesahora”. Los corintios se jactaban de su gran conocimiento y desu elevada sabiduría. Hasta donde sabemos, la iglesia enCorinto fue posiblemente la iglesia que tenía más conocimientoentre las iglesias de ese tiempo. Ellos fueron “enriquecidosen...todo conocimiento” (1:5). (Leamos atentamente lo queviene a continuación). Debido a eso, Pablo dio gracias a Diospor ellos. Si en esa ocasión Pablo les hubiera anunciado lasverdades espirituales, ellos habrían entendido cada palabra,pero todo habría estado en la mente. Aunque ellos tenían tantoconocimiento, no tenían el poder para expresar en sus vidasprácticas lo que sabían. Es posible que en la actualidad hayamuchos creyentes carnales que conocen algunas doctrinas yque pueden impartir verdades espirituales, pero ellos mismosno son espirituales. El verdadero conocimiento espiritual noconsiste en pensamientos maravillosos y profundos, sino enuna experiencia práctica que se obtiene en el espíritu comoresultado de una armonía en el creyente entre la vida y laverdad. La inteligencia no sirve, y tampoco basta con tener undeseo ferviente de conocer la verdad. Nuestra vida debe sercompletamente obediente al Espíritu Santo para poderaprender de Él. De no ser así, sólo se producirá unacomunicación de ideas de una mente a otra. Un conocimientode esta clase no puede hacer que una persona carnal seaespiritual. Por el contrario, su vida carnal hará que suconocimiento también sea carnal. Lo que le falta a esta clasede persona no es más enseñanzas espirituales (el apóstol veíaque no era muy necesario mencionar esto), sino un corazóndispuesto a someterse al Espíritu Santo, a obedecerle y atomar el camino de la cruz. El conocimiento espiritual sólo 13
  • fortalece la carnalidad de una persona así, y le ayuda aengañarse a sí misma, pensando que es espiritual, pues si nofuera así, ¿cómo podría saber tantas cosas espirituales? Pero¿cuántas de las cosas que sabe las ha aprendido en la vidadiaria, y cuántas son sólo con conceptos intelectuales? ¡QuéDios nos dé Su gracia!Hay otra clara evidencia de que uno es carnal. “Porquetodavía sois carnales” ¿Cuál es la razón? “Pues habiendo entrevosotros celos y contiendas, ¿no sois carnales, y andáis segúnlo humano? (1 Co. 3:3). Los pecados de los celos y lacontienda son una evidencia de que uno es carnal. Habíacontiendas en la iglesia de Corinto, y varios creyentesalegaban: “Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; yyo de Cristo” (1:12). Aunque había algunos que contendían porCristo, diciendo: “Yo [soy] de Cristo”, esto también era obrade la carne. La carne está llena de envidia y contienda. Exaltara Cristo con esta actitud también es de la carne. Por lo tanto,cualquier jactancia sectaria es, en el mejor de los casos, nadamás que balbuceo de niños. Las divisiones dentro de la iglesiase deben exclusivamente a la falta de amor y a andar según lacarne, así como Dios lo expresa en este pasaje. Contender porla verdad es sólo un pretexto.Los pecadores del mundo son hombres de carne. Debido a queno son regenerados, tienen sus almas y sus cuerpos comoamos. Si un creyente también es de la carne, entonces andasegún lo humano. Los hombres del mundo son carnales pornaturaleza y, por lo tanto, se justifica en cierta medida que unrecién regenerado esté en la carne. Pero pasan años de habercreído en el Señor, más cuando usted debería ya ser espiritualdesde hace mucho tiempo, ¿por qué todavía anda según lohumano? 14
  • Fracasar y pecar con frecuencia como los demás, pone demanifiesto que la persona es de la carne. Si un creyente nopuede vencer su mal genio ni su peculiaridad y sigue siendoegoísta, contencioso, jactancioso, no puede perdonar las faltasde otros, habla con aspereza, entonces indiscutiblementetodavía es de la carne, no importa cuántas verdadesespirituales conozca, cuántas experiencias espirituales (dones,hecha fuera demonios, profetisa, etc.) piense que ha obtenido,ni cuán ferviente o eficaz sea su labor.Ser carnal significa “andar según lo humano”. Debemospreguntarnos, si hemos cesado completamente de andar segúnlo humano. Si todavía hay cosas en nuestra vida que siguendando la apariencia de gente mundana, entonces todavíasomos de la carne. No es necesario discutir sobre laterminología si espirituales o carnales. Si no somos gobernadospor el Espíritu Santo, ¿qué nos ganamos, aunque nos llamenespirituales? Es un asunto de vida, no de terminología, ni detítulos… He aquí una advertencia: “Porque si vivís conformea la carne, habréis de morir; mas si por el Espíritu hacéis morirlas obras de la carne, viviréis”. No hay excusa alguna. Todo lomencionado en este versículo depende de esas dos condiciones.Dios por Su parte no puede hacer nada más, pues ya lo logrótodo. Ahora todo depende de nosotros, si descuidamos estasalvación tan grande ¿cómo escaparemos? Aunque hayamossido regenerados, si vivimos conforme a la carne, moriremos,perderemos nuestra vida espiritual y viviremos como siestuviéramos muertos, ¡no hay excusas! Si vivimos por elEspíritu, también debemos morir en la muerte de Cristo. Si porla muerte de Cristo hacemos morir todas las prácticas de lacarne, experimentaremos la verdadera muerte. Pero si nomorimos de esta manera, moriremos de la otra. De todosmodos moriremos. ¿Cuál muerte preferimos? Cuando la carne 15
  • vive, el Espíritu Santo no puede vivir. Entonces, ¿cuál de losdos deseamos que viva? Dios dispuso que nuestra carne contodo su poder y sus actividades queden bajo el poder de lamuerte del Señor Jesús en la cruz. Lo único que necesitamos esla muerte. Hablemos menos de la vida y mencionemos primerola muerte, porque si no hay muerte, no hay resurrección.¿Estamos dispuestos a obedecer la voluntad de Dios? ¿Estamosdispuestos a permitir que la cruz de Cristo sea nuestraexperiencia? Si es así, debemos, por medio del Espíritu Santo,hacer morir todas las prácticas de la carne.¿PODEMOS RECONOCER EN ORACIÓN NUESTRA CONDICIÓN DELANTE DEL DIOS TRINO, HABRÁ UN POCO DE HUMILDAD? NTSNo nos engañemos, cristianos evangélicos de todo el mundo,Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombresembrare eso también segará, no hay términos medios paraDios o somos fríos o somos calientes, pues si somos TIBIOSsabemos que Dios nos vomitará de su Santa Boca. Desde hacecientos de años es la misma historia, hemos acomodado a laPalabra de Dios a nuestra conveniencia o mejor dicho muchoslíderes cristianos han acomodado la Palabra de Dios a su 16
  • conveniencia y estos líderes al pueblo de Dios, teniendo enataduras de la carne a muchos cristianos sinceros que quierenser libres verdaderamente del poder de la carne. Dejemos quela Palabra de Dios nos acomode a nosotros y no nosotrosacomodar la Palabra de Dios a nuestra conveniencia.Por lo tanto si se puede detener el crecimiento de un cristiano yde una iglesia, así como ocurrió a la iglesia de Éfeso, en lo quehoy es Turquía, no sólo dejó de crecer sino que ¡ DESAPARECIÓ ! 17