26.penitencia

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  • Una de las páginas más conmovedoras del Evangelio es la parábola del hijo pródigo, que retrata la conducta de un hijo ingrato con su padre. Eran dos hermanos y el menor decide abandonar la casa; después de pedir su parte en la herencia, se marchó a un país lejano donde derrochó todo llevando mala vida. Entonces tuvo que ponerse a cuidar cerdos para poder vivir, hasta que un día sintió vergüenza de su situación y decidió volver a casa para pedir perdón a su padre: " Padre, he pecado contra el cielo y contra ti " (Lucas 15, 18). El padre, que lo esperaba, cuando lo vio venir salió a su encuentro, se le echó al cuello y lo besó. Y fue tanta su alegría que mandó a los criados que preparasen un banquete y una gran fiesta para celebrar el retorno del hijo pequeño. Esta parábola nos puede ayudar a entender el sacramento de la Penitencia, que es el sacramento de la misericordia de Dios.
  • Hemos estudiado los sacramentos de la iniciación cristiana: Bautismo, Confirmación y Eucaristía, que otorgan la vida nueva en Cristo. Pero, a pesar de tanta gracia, el hombre es débil, puede pecar, y arrastra las miserias del pecado. Cristo quiso que en la Iglesia hubiese un remedio para esas necesidades, y lo encontramos en los sacramentos de la Penitencia y de la Unción de enfermos, llamados sacramentos de curación porque curan la debilidad y perdonan los pecados.
  • No hay salvación posible sin el arrepentimiento de los pecados, que es completamente necesario para aquél que ha ofendido a Dios. Así lo dice Jesucristo: " Si no hacéis penitencia, todos igualmente pereceréis" (Lucas 13,3). Antes de venir Jesucristo los hombres no tenían seguridad de haber obtenido el perdón de sus pecados. La seguridad nos la trajo Él, que podía decir: " Tus pecados te son perdonados" (Mateo 9,2).
  • En la tarde del domingo de Resurrección Jesucristo instituyó el sacramento de la Penitencia, al decir a sus discípulos: " Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les son perdonados; a quienes se los retengáis, les son retenidos" (Juan 20,22-23). Instituyó este sacramento a manera de juicio, pero juicio de misericordia, para que los Apóstoles y legítimos sucesores pudiesen perdonar los pecados. "¡Mira qué entrañas de misericordia tiene la justicia de Dios! -Porque en los juicios humanos, se castiga al que confiesa su culpa: y, en el divino, se perdona. ¡Bendito sea el santo Sacramento de la Penitencia!" ( Camino , 309). Este sacramento se denomina también sacramento de la conversión, de la reconciliación, o confesión.
  • Sólo el sacerdote -con potestad de orden y facultad de ejercerla- puede perdonar los pecados, pues Jesucristo dio ese poder sólo a ellos. No se obtiene el perdón, por tanto, diciendo los pecados a un amigo, o directamente a Dios. Además, en el momento de la absolución es Cristo mismo quien absuelve y perdona los pecados por medio del sacerdote, ya que el pecado es ofensa a Dios y sólo Dios puede perdonarlo. El sacerdote debe guardar -bajo obligación gravísima- el sigilo sacramental.
  • Los efectos de este sacramento son realmente maravillosos: * la reconciliación con Dios, perdonando el pecado para recuperar la gracia santificante; * la reconciliación con la Iglesia; * la remisión de la pena eterna contraída por los pecados mortales y de las penas temporales -al menos en parte- según las disposiciones; * la paz y la serenidad de la conciencia con un profundo consuelo del espíritu; * los auxilios espirituales para el combate cristiano, evitando las recaídas en el pecado.
  • El sacramento de la Penitencia es completamente necesario para aquéllos que después del bautismo han cometido un pecado mortal. La Iglesia enseña que hay obligación de confesar los pecados mortales al menos una vez al año, en peligro de muerte, y si se ha de comulgar. Pero una cosa es la obligación y otra muy distinta lo que conviene hacer, si se quiere que aumente nuestro amor a Dios. Tampoco hay obligación de besar a la madre, ni de saludar a los amigos, ni de comer todos los días... pero cualquier persona normal lo hace. Si queremos progresar en el amor de Dios, debemos confesarnos a menudo y confesarnos bien.
  • La Iglesia recomienda vivamente la práctica de la confesión frecuente, no sólo de los pecados mortales -que deben confesarse en seguida- sino también de los pecados veniales. De esta manera se aumenta el propio conocimiento; se crece en humildad; se desarraigan las malas costumbres; se hace frente a la tibieza y pereza espiritual; se purifica y forma la conciencia; nos ayudan en nuestra vida interior, y aumenta la gracia en virtud del sacramento. Para crecer en el amor a Dios es muy conveniente tener en mucha estima la confesión: confesarse a menudo y bien.
  • En la vida de San Cirilo de Jerusalén se cuenta este episodio: "Una Semana Santa había mucha gente esperando para confesarse, y entre ellos vio al demonio. Le preguntó el Obispo qué hacía allí, y el demonio respondió que hacía un acto de penitencia. -¿Tú, penitencia?, le replicó el Santo. Yo te lo diré, repuso el demonio: ¿No es un acto de penitencia satisfacer y restituir lo que se quitó? Pues yo quité a todos estos la vergüenza para que pecasen, y ahora vengo a restituírsela para que no se confiesen". Miedo, vergüenza, falta de sinceridad..., son peligros a evitar en la confesión. Si somos conscientes de que es Jesucristo mismo quien perdona los pecados por medio del sacerdote, superaremos mejor esas actitudes que a ciertos cristianos les retraen de confesarse.
  • Para hacer una buena confesión son necesarias cinco cosas: examen de conciencia, dolor de los pecados, propósito de enmienda, decir los pecados al confesor y cumplir la penitencia. Hay que confesarse procurando vivir bien estas disposiciones, sin caer en la rutina, ya que cada confesión es un encuentro personal con Jesucristo.
  • Es preciso recordar -para acusarse después- los pecados mortales cometidos desde la última confesión bien hecha. En este examen hay que considerar detenidamente los mandamientos de la ley de Dios, los de la Iglesia y las obligaciones del propio estado. Si se descubren pecados mortales cometidos desde la última confesión válida, hay que saber la clase de pecado, las circunstancias que cambian su especie y -dentro de lo posible- el número de veces o al menos una media aproximada. Conviene ver también los pecados veniales. Normalmente el examen debe ser breve, lo que no quiere decir "superficial". Si se confiesa uno con frecuencia será más fácil hacerlo, como es más fácil confesarse bien cuando uno se examina habitualmente.
  • El dolor puede ser de atrición (por el castigo o por la fealdad del pecado) o de contrición (por haber ofendido a Dios, siendo quien es). El dolor de contrición o dolor perfecto, fruto de una ardiente caridad hacia Dios ofendido, cuando existe la imposibilidad de confesarse, reconcilia al hombre con Dios antes de que de hecho se reciba el sacramento de la Penitencia. Sin embargo, este dolor no hace superflua la confesión oral de los pecados, sino que presupone su deseo y a ella se ordena por naturaleza. Sería contradictorio un perfecto dolor de los pecados, unido al rechazo del precepto divino de confesarlos al sacerdote. La efectiva confesión de los pecados es necesaria porque nadie puede estar absolutamente seguro de que su contrición es perfecta. Por eso, para acercarse a comulgar, si se tiene conciencia de pecado mortal, salvo casos muy raros y especiales, hay que confesarse antes. No hacerlo así, y acercarse sólo con un supuesto acto de contrición, sería un desprecio a Cristo, ya que se pondría en ocasión de recibirlo sin las disposiciones necesarias, puesto que nadie puede estar seguro de la suficiencia de su dolor. El dolor de atrición o dolor imperfecto de suyo no perdona el pecado, pero es suficiente para recibir el sacramento de la Penitencia.
  • Consiste en la determinación de no volver a pecar, como se lo indicó Jesús a la mujer pecadora: "Anda, y no peques más" (Juan 8,11). Aunque no sea posible tener certeza de que no se ofenderá más a Dios, hay que estar dispuesto a poner los medios para no volver a hacerlo. Esto lleva a quitar las ocasiones próximas y voluntarias de pecado: malas amistades, lecturas, conversaciones, etc.; a poner los medios sobrenaturales y humanos para fortalecer la voluntad y no volver a pecar.
  • Para hacer una buena confesión es necesario decir todos los pecados al confesor; la confesión es a modo de juicio, y ningún juez puede juzgar ni poner la penitencia adecuada si no conoce la causa del reo. Hay que confesar todos los pecados mortales según su número y circunstancias importantes; por ejemplo, las que cambian la especie del pecado, que hacen que en un solo acto se cometan dos o más pecados específicamente distintos, como sería el robo con violencia. Se cometería un sacrilegio y la confesión sería inválida, si se callara un pecado mortal a sabiendas; si se olvida algún pecado y uno se da cuenta después, queda perdonado ese pecado pero hay obligación de decirlo en la próxima confesión; mientras tanto se puede comulgar. Aunque no es necesario, es muy conveniente confesar también los pecados veniales.
  • La penitencia impuesta por el confesor es para satisfacer la deuda debida a Dios por el pecado. Es muy bueno que, además de cumplirla en seguida, el penitente procure libremente hacer por su cuenta otras obras que le ayuden a sentir y reparar el pecado. Si teniendo intención de cumplir la penitencia, luego no se cumple, la confesión es válida, aunque este incumplimiento puede ser grave o leve según los casos.
  • a) Antes de la confesión . Es bueno rezar alguna oración preparatoria, por ejemplo: "Ven, Espíritu Santo, ilumíname para que pueda conocer mis pecados. Ayúdame para que tenga verdadero dolor, los confiese con sinceridad y me enmiende seriamente. Amén". Después se hace el examen de conciencia , se provoca el dolor de todos y cada uno de los pecados, y se hace el firme propósito de luchar para no caer en esas faltas ( propósito de enmienda ). Mientras se espera, hay que procurar el recogimiento interior hablando con el Señor o rezando algunas oraciones. b) Durante la confesión . En el momento oportuno el penitente se dirige al confesionario, se arrodilla, y saluda al sacerdote con el saludo habitual: "Ave María Purísima". El sacerdote nos acoge y nos invita a la confianza en Dios, diciendo, por ejemplo: "El Señor esté en tu corazón para que, arrepentido, confieses tus pecados". Después, y si el sacerdote lo cree oportuno, lee o recita de memoria algún texto de la Sagrada Escritura, en el que se manifieste la misericordia de Dios. Seguidamente el penitente se acusa de los pecados; antes puede recitar una fórmula de confesión, por ejemplo: "Yo confieso". Se acusa de todos los pecados con brevedad, claridad y sinceridad. Al terminar se puede decir: "No recuerdo más". Luego se escucha con atención la recomendación del sacerdote y la penitencia que impone. Se hace un acto de contrición diciendo, por ejemplo: "Señor Jesús, Hijo de Dios, ten piedad de este pecador". Mientras el sacerdote imparte la absolución, nos recogemos con piedad y agradecimiento respondiendo cuando acaba: "Amén". c) Después de la confesión . Los mejor es cumplir la penitencia indicada cuanto antes, sin dejarla para más adelante. Al mismo tiempo se da gracias a Dios por su misericordia, se renuevan los propósitos de enmienda, y se pide ayuda al Señor y a la Virgen para ponerlos en práctica.
  • Aunque en casos realmente excepcionales hay otras formas, la confesión individual e íntegra de los pecados graves seguida de la absolución es el único camino ordinario para la reconciliación con Dios y con la Iglesia .
  • Fuera de la confesión, Jesús ha dado a su Iglesia poder para perdonar la pena temporal debida por los pecados, y lo hace por medio de las indulgencias. Así, pues, con las indulgencias se perdona la pena temporal que puede restar de pecados ya perdonados. Para ganarlas hay que estar en gracia de Dios y hacer lo que pide la Iglesia. Se ganan indulgencias de muchas maneras: al ofrecer el trabajo o estudio, al rezar el Angelus , el Rosario, el Vía Crucis , la comunión espiritual, una oración por el Papa, al usar una medalla o un crucifijo bendecido, etc.

Transcript

  • 1. El Sacramento de la Penitencia
  • 2. MURILLO, Bartolomé Esteban Retorno del hijo pródigo 1667-70 National Gallery of Art, Washington En la confesión, Jesús perdona por medio del sacerdote 25
  • 3. Compendio del Catecismo  297. ¿Por qué hay un sacramento de la Reconciliación después del Bautismo?  1425-1426 1484  Puesto que la vida nueva de la gracia, recibida en el Bautismo, no suprimió la debilidad de la naturaleza humana ni la inclinación al pecado (esto es, la concupiscencia), Cristo instituyó este sacramento para la conversión de los bautizados que se han alejado de Él por el pecado.
  • 4. IntroducciónONTHORST, Gerrit vanEl hijo pródigo1622Alte Pinakothek, Munich Una de las páginas más conmovedoras del Evangelio es la parábola del hijo pródigo. Eran dos hermanos y el menor decide abandonar la casa; se marchó a un país lejano donde derrochó todo llevando mala vida. Hasta que un día sintió vergüenza de su situación y decidió volver a casa para pedir perdón a su padre: "Padre, he pecado contra el cielo y contra ti" (Lucas 15, 18). El padre, cuando lo vio venir salió a su encuentro, se le echó al cuello y lo besó. Y mandó a los criados que preparasen un banquete y una gran fiesta para celebrar el retorno del hijo pequeño. Esta parábola nos puede ayudar a entender el sacramento de la Penitencia, que es el sacramento de la misericordia de Dios.
  • 5. Para que entendiéramos bien elperdón de Dios, Jesús contaba a susamigos la parábola del hijo pródigo
  • 6. Un hombre tenía dos hijos; el pequeño ledijo un día: “padre, dame mi parte de la herencia”. Y se fue.
  • 7. Emigró a un país lejano, y allí gastó toda su fortuna viviendo de mala manera.
  • 8. Cuando lo gastó todo, no tuvo másremedio que ponerse a cuidar cerdos. Entonces se acordó de su padre y decidió: “volveré a casa de mi padre” Y volvió arrepentido
  • 9. Su padre le vio regresar y le abrazó y le llenó de besos. Él le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti”. Y el padre celebró una fiesta
  • 10. Ideasprincipales
  • 11. 1. Los sacramentos de la curación  Hemos estudiado los sacramentos de la iniciación cristiana: Bautismo, Confirmación y Eucaristía, que otorgan la vida nueva en Cristo. Pero, a pesar de tanta gracia, el hombre es débil, puede pecar, y arrastra las miserias del pecado.  Cristo quiso que en la Iglesia hubiese un remedio para esas necesidades, y lo encontramos en los sacramentos de la Penitencia y de la Unción de enfermos, llamados sacramentos de curación porque curan la debilidad y perdonan los pecados.
  • 12. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DECURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIAY LA RECONCILIACIÓN224. ¿Por qué nos ha dado Cristo el sacramento de la Penitencia y la Unción de los enfermos?El amor de Cristo se muestra en que busca a quienes están perdidos y cura a los enfermos. Por eso se nos dan los SACRAMENTOS de la curación y restauración, en los que nos vemos liberados del pecado y confortados en la debilidad corporal y espiritual. [1420-1421] 67 12 I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 13. PENITENCIA, 1 PRIMERA Y SEGUNDA CONVERSIÓNCCE 1427: “Jesús llama a la conversión (...). El bautismo 1427es el lugar principal de la conversión primera y fundamen-tal. Por la fe en la Buena Nueva y por el bautismo se renun-cia al mal y se alcanza la salvación, es decir, la remisión detodos los pecados y el don de la vida nueva”.Lumen gentium 8: “La llamada de Cristo a la conversión 8sigue resonando en la vida de los cristianos. Esta segundaconversión es una tarea ininterrumpida para toda la Iglesiaque recibe en su propio seno a los pecadores y que siendosanta al mismo tiempo que necesitada de purificación cons-tante, busca sin cesar la penitencia y la renovación”.
  • 14. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DECURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIAY LA RECONCILIACIÓN225. ¿Qué nombres hay para el sacramento de la Penitencia?El sacramento de la Penitencia se denomina también SACRAMENTO de la reconciliación, del perdón, de la conversión y de la confesión. [1422-1424,1486] 14 I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 15. PenitenciaReconciliación MuchosConfesión nombres para esteConversión sacramentoSacramento de laalegría
  • 16. 2. Para salvarse, hay que arrepentirse de los pecados No hay salvación posible sin el arrepentimiento de los pecados. Así lo dice Jesucristo: "Si no hacéis penitencia, todos igualmente pereceréis" (Lucas 13,3). Antes de venir Jesucristo los hombres no tenían seguridad de haber obtenido el perdón de sus pecados. La seguridad nos la trajo Él, que podía decir: "Tus pecados te son perdonados" (Mateo 9,2).
  • 17. El pecado, una realidad que molesta• Intentamos justificarnos• Nos fijamos en los defectos de los demás• El que no vive como piensa acaba pensando como vive• Nada es pecado
  • 18. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DECURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIAY LA RECONCILIACIÓN226.Si ya tenemos el Bautismo, que nos reconcilia con Dios, ¿por qué necesitamos entonces un sacramento específico de la Reconciliación?Si bien el Bautismo nos arranca del poder del pecado y de la muerte y nos introduce en la nueva vida de los hijos de Dios, no nos libra de la debilidad humana y de la inclinación al pecado. Por eso necesitamos un lugar en el que podamos reconciliarnos continuamente de nuevo con Dios. Esto es la confesión. [1425-1426]Confesarse parece no estar de moda. Quizá sea difícil y al principio cueste un gran esfuerzo. Pero es una de las mayores gracias que podamos comenzar siempre de nuevo en nuestra vida, realmente de nuevo: totalmente libres de cargas y sin las hipotecas del pasado, acogidos en el amor y equipados con una fuerza nueva. Dios es misericordioso, y no desea nada más ardientemente que el que nosotros nos acojamos a su misericordia. Quien se ha confesado abre 18 una nueva página en blanco en el libro de su vida. 67-70 I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 19. Cuándo fue instituido este sacramento Desde el principio se presenta como el cordero de Dios que quita el pecado del mundo Jesús perdonaba pecados Muere para el perdón de los pecados La tarde de Pascua: Jesús resucitado les dice: Recibid el Espíritu Santo, a quienes perdonéis los pecados les quedan perdonados
  • 20. 3. La institución del sacramento de la Penitencia paraperdonar los pecados  En la tarde del domingo de Resurrección Jesucristo instituyó el sacramento de la Penitencia, al decir a sus discípulos: "Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les son perdonados; a quienes seInstituyó este sacramento a manera los retengáis, les sonde juicio, pero juicio de misericordia, retenidos" (Juan 20,22-para que los Apóstoles y legítimossucesores pudiesen perdonar los 23).pecados
  • 21. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DECURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIAY LA RECONCILIACIÓN ¿Quién ha instituido el sacramento de la Penitencia?227.Jesús mismo instituyó el sacramento de la Penitencia cuando el día de Pascua se apareció a los APÓSTOLES y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo, a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos». (Jn 20,220-23). [1439, 1485]En ningún lugar ha expresado Jesús de forma más bella lo que sucede en el sacramento de la Penitencia que en la parábola del hijo pródigo: nos extraviamos, nos perdemos, no podemos más. Pero Dios Padre nos espera con un deseo mayor e incluso infinito; nos perdona cuando regresamos; nos acepta siempre, perdona el pecado. Jesús mismo perdonó los pecados a muchas personas; eso era más importante para él que hacer milagros. Veía en ello el gran signo de la llegada del reino de Dios, en el que todas las heridas serán sanadas y todas las lágrimas serán enjugadas. El poder del Espíritu Santo, en el que Jesús perdonaba los pecados, lo transmitió a sus APÓSTOLES. Cuando nos dirigimos a un sacerdote y nos confesamos, nos arrojamos a los brazos abiertos de nuestro Padre celestial. 314,524 21 I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 22. INSTITUCION PENITENCIA, 3I. Después de la resurrección: Jn 20, 21-23: “a quienes resurrecciónles perdonéis los pecados, les son perdonados; a quienesse los retengáis, les son retenidos”. Instituido a modo de juicio: poder de atar o desatar: facultad de juzgar y de perdonar o no perdonar. Por eso, el ministro ha de conocer la causa que juzga: el penitente le debe dar a conocer sus pecados y sus disposiciones mediante su confesión.
  • 23. La confesión másque un juicio una consulta médica
  • 24. Siempre ha habido confesiónFundamento de nuestra vidacristiana
  • 25. 4. Jesucristo mismo, por el sacerdote, es quien absuelve Sólo el sacerdote -con potestad de orden y facultad de ejercerla- puede perdonar los pecados, pues Jesucristo dio ese poder sólo a ellos. No se obtiene el perdón, por tanto, diciendo los pecados a un amigo, o directamente a Dios. Además, en el momento de la absolución es Cristo mismo quien absuelve y perdona los pecados por medio del sacerdote, ya que el pecado es ofensa a Dios y sólo Dios puede perdonarlo. El sacerdote debe guardar -bajo obligación gravísima- el sigilo sacramental.
  • 26. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DE CURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA Y LA RECONCILIACIÓN228. ¿Quién puede perdonar los pecados?Sólo Dios puede perdonar los pecados. «Tus pecados te son perdonados» (Mc 2,5) sólo lo pudo decir Jesús porque él es el Hijo de Dios. Y sólo porque Jesús les ha conferido este poder pueden los PRESBÍTEROS perdonar los pecados en nombre de Jesús. [1441-1442]Hay quien dice: Esto lo arreglo yo directamente con Dios, ¡para eso no necesito ningún sacerdote! Pero Dios quiere que sea de otra manera. Él nos conoce. Hacemos trampas con respecto a nuestros pecados, nos gusta echar tierra sobre ciertos asuntos. Por eso Dios quiere que expresemos nuestros pecados y que los confesemos cara a cara. Por eso es válido para los sacerdotes: «A quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos» (Jn 20,23). 26 I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 27. 5. Efectos de este sacramento  Los efectos de este sacramento son realmente maravillosos:  la reconciliación con Dios;  la reconciliación con la Iglesia;  la remisión de la pena eterna contraída por los pecados mortales y de las penas temporales -al menos en parte- según las disposiciones;  la paz y la serenidad de laGIAQUINTO, Corrado conciencia;Justicia y pazMuseo del Prado, Madrid  los auxilios espirituales para el combate cristiano, evitando las recaídas en el pecado.
  • 28. EFECTOS PENITENCIA, 91 Puede perdonar todos los pecados, tanto mortales como veniales. Los veniales se pueden perdonar también con actos de arrepentimiento fuera del sacramento + no se perdonan ni siquiera con el sacramento aquellos de los cuales no se está arrepentido.2 Se infunde la gracia santificante, si se había perdido. Por eso los pecados mortales se perdonan todos o ninguno. Se perdona la pena eterna, pero no necesariamente toda la temporal. También reviven los méritos si se habían perdido.3 Gracia sacramental: ayuda para enfrentarse con éxito a las tentaciones que versen sobre pecados análogos a los confesados.
  • 29. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DECURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIAY LA RECONCILIACIÓN239. ¿Quéefectos positivos tiene la confesión?La confesión reconcilia al pecador con Dios y con la Iglesia. [1468-1470. 1496]El segundo después de la absolución es como ... una ducha después de hacer deporte, el aire fresco tras una tormenta de verano, el despertar en una radiante mañana de verano, la ingravidez de un submarinista ... En la palabra «reconciliación» está contenido todo: estamos de nuevo en paz con Dios. 29 I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 30. 6. Necesidad de la Penitencia El sacramento de la Penitencia es completamente necesario para aquéllos que después del bautismo han cometido un pecado mortal. La Iglesia enseña que hay obligación de confesar los pecados mortales al menos una vez al año, en peligro de muerte, y si se ha de comulgar. Pero una cosa es la obligación y otra muy distinta lo que conviene hacer, si se quiere que aumente nuestro amor a Dios: debemos confesarnos a menudo y confesarnos bien. DE LA TOUR, Georges San Jerónimo en penitencia c.1630 National Museum, Estocolmo
  • 31. NECESIDAD, 1Recibirlo, o al menos la intención eficaz de recibirlo, es tannecesario para todos los que han cometido un pecado mortaldespués del bautismo como el mismo bautismo para los nobautizados. Por precepto divino, este sacramento obliga, de por sí, al pecador en peligro inminente de muerte, y algunas veces en la vida. Ocasionalmente obliga para recibir un sacra- mento de vivos.Por precepto eclesiástico, “todo fiel que haya llegado aluso de razón está obligado a confesar fielmente sus pecadosgraves al menos una vez al año” (CIC 989; CCE 1457). 989 1457 En sentido estricto, obliga si pecado mortal. Pero...
  • 32. NECESIDAD, 2“Quien tenga conciencia de hallarseen pecado grave no celebre la misa nicomulgue el cuerpo del Señor sinacudir antes a la confesión sacramen-tal, a no ser que concurra un motivograve y no haya posibilidad deconfesarse; y, en este caso, tengapresente que está obligado a hacerun acto de contrición perfecta, queincluye el propósito de confesarsecuanto antes” (CCE 1457). 1457
  • 33. 7. Conveniencia de la confesión frecuente  La Iglesia recomienda vivamente la práctica de la confesión frecuente, también de los pecados veniales.  De esta manera se aumenta el propio conocimiento; se crece en humildad; se desarraigan las malas costumbres; se hace frente a la tibieza y pereza espiritual; se purifica y forma la conciencia; nos ayudan en nuestra vida interior, y aumenta la gracia en virtud del sacramento. Para crecer en el amor a Dios es muy conveniente tener en mucha estima la confesión: confesarse a menudo y bien.
  • 34. Un propósito para avanzar Debemos mostrar gran amor y estima del sacramento de la Penitencia. Hacer el propósito de recibirlo con frecuencia y bien preparados.
  • 35. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DE CURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA Y LA RECONCILIACIÓN230. ¿Qué es la penitencia?La penitencia es la reparación de una injusticia cometida. La penitencia no debe darse sólo en la mente, sino que debe expresarse en obras de misericordia y en el compromiso con los demás. También con la oración, el ayuno y la ayuda material y espiritual a los pobres se hace penitencia. [1434-1439]Con frecuencia se entiende mal la penitencia. No tiene nada que ver con maltratarse o con los escrúpulos. La penitencia no es estar dando vueltas sobre lo mala persona que soy. La penitencia nos libera y nos anima a empezar de nuevo. 35 I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 36. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DECURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIAY LA RECONCILIACIÓN234. ¿Cuándo hay obligación de confesar los pecados graves? ¿Con qué frecuencia hay que confesarse?Al llegar a la edad de la discreción hay obligación de confesar los pecados graves. La Iglesia manda que se haga al menos una vez al año. En cualquier caso hay que confesarse antes de recibir la sagrada COMUNIÓN si se ha cometido algún pecado grave. [1457]Con la expresión «edad de la discreción» se refiere la Iglesia a la edad en la que se ha llegado a usar la razón y se ha aprendido a distinguir entre el bien y el mal. 315-320 36 I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 37. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DE CURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA Y LA RECONCILIACIÓN235. ¿Puede uno confesarse también cuando no se han cometido pecados graves?La confesión es también en esa ocasión el gran regalo de la curación y de la unión más íntima con el Señor, aunque estrictamente uno no estuviera obligado a confesarse. [1458]En muchos encuentros eclesiales como en las Jornadas Mundiales de la Juventud, se ve a jóvenes que se reconcilian con Dios. Cristianos que se toman en serio el seguimiento de Jesús buscan la alegría que viene de un nuevo comienzo radical con Dios. Incluso los santos acudían regularmente a la confesión cuando era posible. Lo necesitaban para crecer en la humildad y en el amor y para dejarse tocar por la luz sanadora de Dios hasta el último rincón del alma. 37 I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 38. ESTRUCTURA DE ESTE SACRAMENTO, 1Comprende dos elementos igualmente esenciales: 1. los actos del penitente: contrición, confesión de los pecados y satisfacción. Si no hay verdadero arrepentimiento tampoco existe el sacramento. Objeto sobre el que versan los actos del penitente = los pecados cometidos después del bautismo en cuanto se detestan o se quieren destruir. 2. la acción de Dios por ministerio de la Iglesia.
  • 39. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DECURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIAY LA RECONCILIACIÓN231. ¿Cuáles son los dos requisitos esenciales que se deben dar en un cristiano para que se le perdonen los pecados en el sacramento de la Penitencia?Los requisitos para el perdón de los pecados son la persona que se convierte y el PRESBÍTERO, que, en nombre de Dios, le concede la absolución de sus pecados. [1448] 39 I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 40. ESTRUCTURA DE ESTE SACRAMENTO, 2Confesión de los pecados:Necesario confesar todos los pecados mortales cometidosdespués del bautismo y aún no manifestados en la confe-sión ni perdonados por la absolución.Se pueden confesar los pecados veniales cometidosdespués del bautismo; y todos los pecados, tanto venialescomo mortales, posteriores al bautismo y ya absueltos.
  • 41. ESTRUCTURA DE ESTE SACRAMENTO, 3En cuanto al confesor: Núcleo fundamental de la absolución: “Yo te absuelvo de tus pecados, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. La absolución debe: 1) ser oral, 2) darse al penitente estan- do él presente, 3) ser condicionada sólo si hay razones graves (duda de si penitente vivo o muerto, de si tiene su- ficiente uso de razón, ...).
  • 42. MINISTRO, 1 Para administrar válidamente, por derecho divino se requiere la potestad del orden sacerdotal y la jurisdicción sobre el penitente. La jurisdicción es necesaria debido a la índole judicial del sacramento de la penitencia, pues el juez sólo puede juzgar a quien está bajo su jurisdicción.
  • 43. MINISTRO, 2A Es el obispo quien faculta o concede licencias para oír confesiones. En algunos casos, lo hace implícitamente (canónigo penitenciario, párroco) porque estas licencias van anejas al oficio.B Quien tiene la facultad para una circunscripción eclesiás- tica la tiene automáticamente para todo el mundo. PERO el ordinario del lugar la puede limitar a los obispos foras- teros (en cuanto a la licitud) y a los presbíteros (en cuanto a la validez).C Peligro de muerte del penitente: todo presbítero aunque sin facultades y aún si está presente otro sacerdote que sí las tenga.
  • 44. MINISTRO, 3 Ya no hay “pecados reservados”, pero sí “penas eclesiás-1 ticas”. Pueden ser un castigo para reparar el orden lesionado y producir un saludable horror a aquel delito (degradación, deposición de un cargo, etc.) y se levantan por dispensa, o pueden ser medicinales para la corrección del que ha incurri- do en ellas (censuras: excomunión, entredicho y suspensión) y se levantan por absolución. Absolución de excomuniones reservada al Sumo Pontífice:2 1) profanación de la Eucaristía, 2) violencia física contra el Papa, 3) ordenación de un obispo sin mandato pontificio, 4) violación del sigilo sacramental, 5) absolver al cómplice.3 Peligro de muerte: cualquier sacerdote puede absolver de todas las censuras y pecados.
  • 45. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DE CURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA Y LA RECONCILIACIÓN237. ¿Hay pecados tan graves que no los pueda absolver un sacerdote normal?Hay pecados en los cuales el hombre se aparta totalmente de Dios y, dada la gravedad especial del acto, atrae sobre si la pena de EXCOMUNIÓN. En caso de pecados sancionados con excomunión, sólo puede conceder la absolución el OBISPO o un sacerdote que tenga este oficio especifico, e incluso en algunos casos sólo el PAPA. En caso de peligro de muerte todo SACERDOTE puede absolver de cualquier pecado y de la excomunión. [1463]Un católico que, por ejemplo, presta una colaboración imprescindible para un aborto que efectivamente se realiza, se excluye automáticamente de los sacramentos; la Iglesia sólo constata este estado. La EXCOMUNIÓN tiene la intención de que el pecador cambie de vida y vuelva al buen camino. 45 I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 46. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DE CURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA Y LA RECONCILIACIÓN238. ¿Puede un sacerdote contar a otras personas algo que haya conocido en la confesión?No, de ningún modo. El secreto de confesión es absoluto. Todo PRESBÍTERO quedaría excomulgado si contara a otras personas cualquier cosa que haya conocido en confesión. Ni siquiera a la policía puede decir o insinuar algo. (1467)Quizá no haya nada que los PRESBÍTEROS tomen más en serio que el secreto de confesión. Hay sacerdotes que por ello han soportado torturas y han llegado a morir. Por eso se puede hablar abiertamente sin reservas y uno puede confiarse con gran tranquilidad a un sacerdote, cuya única tarea en ese momento es ser todo 46 «oídos de Dios». I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 47. VAN DYCK, Sir Antony El penitente Pedro Apóstol 1617-1618 Hermitage, San Petesburgo Nuestrareconciliación con Dios 33
  • 48. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DECURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIAY LA RECONCILIACIÓN ¿Qué hace que un hombre esté dispuesto al229. arrepentimiento?Desde el examen de la culpa personal surge el deseo de mejorar; esto se llama arrepentimiento. Se produce cuando vemos la contradicción entre el amor de Dios y nuestro pecado. Entonces nos llenamos de dolor por nuestros pecados; nos decidimos a cambiar nuestra vida y ponemos toda nuestra confianza en el auxilio de Dios. [1430-1433, 1490]Con frecuencia se oculta la realidad del pecado. Algunos creen incluso que contra los sentimientos de culpa sencillamente sólo hay que tomar medidas psicológicas. Pero los verdaderos sentimientos de culpa son importantes. Es como en los coches: cuando el velocímetro señala que se ha superado el límite de velocidad, no es culpable el velocímetro, sino el conductor. Cuanto más nos acercamos a Dios, que es todo luz, tanto más claramente salen a la luz nuestras sombras. Pero Dios no es una luz que quema, sino una luz que cura. Por eso el arrepentimiento nos impulsa a avanzar hacia la luz en la que somos completamente curados. 312 48 I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 49. Compendio del Catecismo  303. ¿Cuáles son los actos propios del penitente?  1450-1460 1487-1492  Los actos propios del penitente son los siguientes: un diligente examen de conciencia; la contrición (o arrepentimiento), que es perfecta cuando está motivada por el amor a Dios, imperfecta cuando se funda en otros motivos, e incluye el propósito de no volver a pecar; la confesión, que consiste en la acusación de los pecados hecha delante del sacerdote; la satisfacción, es decir, el cumplimiento de ciertos actos de penitencia, que el propio confesor impone al penitente para reparar el daño causado por el pecado.
  • 50. Introducción Miedo, vergüenza, falta de sinceridad..., son peligros a evitar en la confesión. Si somos conscientes de que es Jesucristo mismo quien perdona los pecados por medio del sacerdote, superaremos mejor esas actitudes que a ciertos cristianos les retraen de confesarse. Baciccio La piedad (María llorando a Cristo muerto) 1667 Galleria Nazionale dArte Antica, Roma
  • 51. 1. Condiciones para una buena confesión  Para hacer una buena confesión son necesarias cinco cosas:  examen de conciencia,  dolor de los pecados,  propósito de enmienda,  decir los pecados al confesor  y cumplir la penitencia.  Hay que confesarse procurando vivir bien estas disposiciones, sin caer en la rutina, ya que cada confesiónSTOMER, Matthias (1600-1650) es un encuentro personal conEl penitente San Pedro Jesucristo.
  • 52. Lo primero reconocernuestro pecado• Darnos cuenta de cuánto nos ama Dios• Ver que mi vida no se corresponde con el plan de Dios y que le ofende a Él y a los demás• Esto se llama contricción• Contricción: Perfecta motivada por el amor de DiosLo primero es que Dios nos ama
  • 53. En la Confesión hay algosensible y algo invisibleLo sensible es la confesión,acusarnos de nuestrospecados, lo invisible es que senos perdonan los pecados
  • 54. 5 cosas para confesarse bien• Examen de • Decir los pecados al conciencia confesor• Dolor de los pecados • Cumplir la penitencia• Propósito de enmienda
  • 55. Examen de conciencia, recordar los mandamientos No es algo para fastidiar Normas de uso para ser feliz
  • 56. 7 mandamientos para los demás Muchas veces los hemos visto como una prohibición Educar para la vida Educar para el respeto Educar para la verdad Educar para el amor
  • 57. 3 mandamientos para Dios Se puede resumir en uno Tener relación con Dios Ejemplo de un matrimonio
  • 58. ¿Qué pecados hayque confesar? 1. Principalmente los mortales Jesucristo 2. ¿Qué contaríamos a un médico? 3. Nos da fuerza para no pecar
  • 59. La confesión es lo primero que dejamos Comienza dándonos pereza Dejamos ocasionalmente la Misa Vamos rezando menos Dudas de fe
  • 60. La Eucaristía, y la confesión,No podemos recibir a Cristo enemistadoscon ÉlNo debemos comulgar en pecado mortal
  • 61. La confesión garantía de vidacristiana
  • 62. 2. Examen de conciencia Es preciso recordar los pecados mortales cometidos desde la última confesión bien hecha, considerando:  los mandamientos de la ley de Dios,  los de la Iglesia  y las obligaciones del propio estado. Si se descubren pecados mortales, hay que saber la clase de pecado, las circunstancias que cambian su especie y el número de veces o al menos una media aproximada. Conviene ver también los pecados veniales. SHEITS, Matthias Normalmente el examen debe ser David y Natán breve, lo que no quiere decir 1672 "superficial". Es más fácil Hamburger Kunsthalle, Hamburg, Alemania confesarse bien cuando uno se examina habitualmente.
  • 63. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DE CURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA Y LA RECONCILIACIÓN232. ¿Qué debo hacer en una confesión?Pertenecen a toda confesión el examen de conciencia, la contrición o arrepentimiento, el propósito de enmienda, la confesión y la penitencia. [1450-1460,1490-1492,1494]El examen de conciencia debe ser a fondo, pero nunca puede ser exhaustivo. Sin verdadero arrepentimiento, basado en una confesión de los labios, nadie puede ser absuelto de sus pecados. Igualmente es imprescindible el propósito de no cometer ese pecado nunca más en el futuro. El pecador debe necesariamente declarar el pecado ante el confesor, es decir, hacer una confesión del mismo. Finalmente pertenece a una confesión la reparación o penitencia que impone el confesor al 64 pecador para reparar el daño cometido. I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 64. 3. Dolor de los pecados  El dolor puede ser de atrición (por el castigo o por la fealdad del pecado) o de contrición (por haber ofendido a Dios, siendo quien es).  El dolor de contrición o dolor perfecto, fruto de una ardiente caridad hacia Dios ofendido, cuando existe la imposibilidad de confesarse, reconcilia al hombre con Dios antes de que de hecho se reciba el sacramento de la Penitencia. Pero este dolor no hace superflua la confesión oral de los pecados, sino que presupone su deseo y a ella se ordena por naturaleza.  El dolor de atrición o dolor imperfecto de suyo no perdona el pecado, pero es suficiente para recibir el sacramento de la Penitencia. EL GRECO (1541-1614) La penitente Magdalena Colección privada
  • 65. ACTOS DEL PENITENTE, 2 ARREPENTIMIENTO, 1= Dolor del ánimo y detestación del pecado cometido,junto con el propósito de no pecar más. Contrición (perfecta): nace de la caridad. Perdona los pecados veniales, y también los mortales si unida al deseo eficaz de confesarse.Atrición (contrición imperfecta): nace de la consideración de lafealdad del pecado o del miedo al castigo. Suficiente para perdonarlos pecados mortales sólo si unida a la confesión y absolución.
  • 66. PENITENCIA, 12 ACTOS DEL PENITENTE, 3 ARREPENTIMIENTO, 2El arrepentimiento (tanto de contrición como deatrición) ha de:- ser interno,- estar basado en motivos sobrenaturales,- extenderse a todos los pecados mortales aún noperdonados,- ser “máximo” (juzgar el pecado como el peormal y estar dispuesto a sufrir lo que haga faltaantes de volver a cometerlo).
  • 67. 4. Propósito de la enmienda Consiste en la determinación de no volver a pecar, como se lo indicó Jesús a la mujer pecadora: "Anda, y no peques más" (Juan 8,11). Aunque no sea posible tener certeza de que no se ofenderá más a Dios, hay que estar dispuesto a poner los medios para no volver a hacerlo. Esto lleva a quitar las ocasiones próximas y voluntarias de pecado: malas amistades, lecturas, conversaciones, etc.; BOTTICELLI, Sandro a poner los medios La lamentación de Cristo c.1490 sobrenaturales y humanos Alte Pinakothek, Munich para fortalecer la voluntad y no volver a pecar.
  • 68. PENITENCIA, 13 ACTOS DEL PENITENTE, 4 ARREPENTIMIENTO, 3 Para la validez, se requiere el propósito, al menos implícito, de no pecar más.El propósito de no pecar ha de ser:- firme: no significa que ya no se cometerá nunca más ningúnpecado. Basta que en el momento de la confesión se tenga unadecidida voluntad de luchar para no cometerlo.- eficaz: estar dispuesto a poner los medios necesarios para nopecar, evitar las ocasiones, querer reparar el daño posible a otros.- universal: querer evitar todo pecado mortal. Si se confiesan sólopecados mortales ya absueltos o veniales aún no perdonados, seextiende a los confesados (todo mortal o un venial o tipos deveniales).
  • 69. 5. Confesión o acusación de los pecados  Para hacer una buena confesión es necesario decir todos los pecados al confesor. Hay que confesar todos los pecados mortales según su número y circunstancias importantes.  Por ejemplo, las que cambian la especie del pecado, que hacen que en un solo acto se cometan dos o más pecados específicamente distintos, como sería el robo con violencia.  Se cometería un sacrilegio y la confesión sería inválida, si se callara un pecado mortal a sabiendas; si se olvida algún pecado y uno se daTISSOT, James Jacques JosephEl retorno del hijo pródigo cuenta después, queda perdonado1862 ese pecado pero hay obligación deColección privada decirlo en la próxima confesión; mientras tanto se puede comulgar.  Aunque no es necesario, es muy conveniente confesar también los pecados veniales.
  • 70. ACTOS DEL PENITENTE, 5 CONFESION, 1 = acusación de pecados propios cometidos después del bautismo, hecha al confesor para que los perdone. Necesaria por precepto divino: sacra- mento instituido por Cristo a manera de juicio, y no se puede juzgar lo que se desconoce.Necesaria por precepto eclesiástico: ya en el concilio IVde Letrán (1215).
  • 71. ACTOS DEL PENITENTE, 6 CONFESION, 2La confesión debe ser:- sencilla (sin explicaciones inútiles) y humilde (para pedir perdón),- hecha con intención recta (no para impresionar...),- hecha para acusarse (no informar),- veraz (número, especie y circunstancias que mudan la especie de los pecados),- hecha con discreción y delicadeza (palabras escandalosaso revelar los pecados de otros)- hecha oralmente (no gestos ni por escrito, salvo casode necesidad),- secreta.
  • 72. ACTOS DEL PENITENTE, 7 CONFESION, 3La confesión ha de ser íntegra = en la medida en que le sea posible,el penitente ha de confesar todos los pecados mortales cometidosdespués del bautismo y aún no confesados.Integridad material = de hecho todos estos pecados. No es siemprenecesaria.Integridad formal = todos los pecados mortales que, vistas las cir-cunstancias, el penitente debe confesar aquí y ahora. Es siemprenecesaria.
  • 73. ACTOS DEL PENITENTE, 8 CONFESION, 4 Excusa de la integridad material de la confesión:1 Imposibilidad física: Ej.: moribundo sin hablar; persona muda o que ignora el idioma; falta tiempo en peligro de muerte; ignorancia u olvido invencibles.2 Imposibilidad moral: Ej.: escrupulosos; si se pudieran seguir graves inconvenientes para el penitente, el confesor o un tercero; si se pusiera en peligro la fama del penitente ante otras personas por causas extrínsecas a la mera confe- sión (sospechas, no pudiendo evitar que otros oigan, lla- mando excesivamente la atención); si pudiera peligrar el sigilo sacramental.
  • 74. ACTOS DEL PENITENTE, 9 CONFESION, 5 PECADOS DUDOSOS1 Si el penitente duda si ha hecho o no la acción que es pecado: no obligación de confesarla. Aconsejable que lo haga, diciendo que no está seguro (consejos para el futuro).2 Si seguro que pecado, pero no sabe si grave o no: confesarlo para salir de la duda.3 Si duda sobre el consentimiento o la advertencia: confesarlo si con alguna frecuencia y más bien de conciencia ancha; sino no necesario confesarlo.4 Si seguro que pecado mortal, pero duda si ya confesado o no: confesarlo, a no ser que el motivo de la duda fuera muy débil.
  • 75. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DECURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIAY LA RECONCILIACIÓN233.¿Qué pecados hay que confesar?Los pecados graves, que se recuerden tras un examen de conciencia minucioso, y que aún no se hayan confe-sado, sólo pueden ser perdonados, en circunstancias normales, en la confesión sacramental individual. [1457]Es cierto que ante la confesión nos sentimos cohibidos. Pero superar esto es ya el primer paso para sanar interiormente. A menudo ayuda pensar en que también el PAPA debe tener valor para confesar a otro sacerdote y con ello a Dios sus faltas y debilidades. Sólo en casos de necesidad existencial (como por ejemplo en la guerra, en un bombardeo o en otra circunstancia en la que un grupo de personas se encuentre en peligro de muerte) puede un sacerdote conceder la absolución a un grupo de personas, sin que previamente se haya dado una confesión individual de los pecados (es la llamada absolución general). En cualquier caso, si se supera esta circunstancia, hay que confesar individualmente los pecados graves en la primera ocasión que se tenga. 315-320 76 I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 76. 6. Cumplir la penitencia La penitencia impuesta por el confesor es para satisfacer la deuda debida a Dios por el pecado. Es muy bueno que, además de cumplirla en seguida, el penitente procure libremente hacer por su cuenta otras obras que le ayuden a sentir y reparar el pecado. Si teniendo intención de cumplir la penitencia, luego no se cumple, la confesión es válida, aunque este incumplimiento puede ser grave o leve según los casos. VAN ALSLOOT, Denys (1570-1626) La flagelación de Cristo Colección privada
  • 77. ACTOS DEL PENITENTE, 10 SATISFACCIONCCE 1459: “El pecado hiere y debilita al pecador mismo, así como 1459sus relaciones con Dios y con el prójimo. La absolución quita elpecado, pero no remedia todos los desórdenes que el pecado causó.Liberado del pecado, el pecador debe todavía recobrar la plena saludespiritual. Por tanto, debe hacer algo más para reparar sus pecados:debe ‘satisfacer’ de manera apropiada o ‘expiar’ sus pecados. Estasatisfacción se llama también ‘penitencia’”. El confesor tiene que imponer esta penitencia: proporcio- nada al número y gravedad de los pecados confesados y a la capacidad del penitente. Para la validez: el penitente debe aceptar la penitencia y de- sear cumplirla. Si de hecho no la cumple: válido pero pecado.
  • 78. 7. Normas prácticas sobre el modo de confesarse  Antes de la confesión:  Oración preparatoria.  Examen de conciencia, y provocar el dolor de todos y cada uno de los pecados.  Propósito de enmienda.  Durante la confesión:  Saludo habitual: "Ave María Purísima“.  "Yo confieso". Se acusa de todos los pecados con brevedad, claridad y sinceridad. Al terminar se puede decir: "No recuerdo más".  Se escucha la recomendación del sacerdote y la penitencia que impone.  Se hace un acto de contrición.  Después de la confesión:  Cumplir la penitencia indicada cuanto antes .  Dar gracias a Dios y pedirle ayuda.
  • 79. 8. La celebración del sacramento de la Penitencia Aunque en casos realmente excepcionales hay otras formas, la confesión individual e íntegra de los pecados graves seguida de la absolución es el único camino ordinario para la reconciliación con Dios y con la Iglesia.
  • 80. 9. Las indulgencias Con las indulgencias se perdona la pena temporal que puede restar de pecados ya perdonados. Para ganarlas hay que estar en gracia de Dios y hacer lo que pide la Iglesia. Se ganan indulgencias de muchas maneras: al ofrecer el trabajo o estudio, al rezar el Angelus, el Rosario, el Vía Crucis, la comunión espiritual, una oración por el Papa, al usar una medalla o un crucifijo bendecido, etc.
  • 81. Un propósito para avanzar Aprender a confesarse bien conforme a las indicaciones que se dan en el tema o preguntando al sacerdote, padres, profesor o catequista, las dudas que se tengan. Preparar una buena confesión y hacerla cuanto antes.
  • 82. Consejos, dirección, ayuda, objetivar, tener otro Poreso toda unión sexual debe punto de vista respetar y comprender ambos aspectos, con lo cual esa relación expresa todo lo que es. Ni relaciones que carezcan de amor verdadero (relaciones sólo para procrear da igual con quien y por qué), ni relaciones que excluyan directamente la procreación.
  • 83. CAPÍTULO SEGUNDO: LOS SACRAMENTOS DECURACIÓN. EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIAY LA RECONCILIACIÓN236. ¿Por qué sólo los sacerdotes pueden perdonar pecados?Ningún hombre puede perdonar pecados a no ser que tenga un mandato de Dios para ello y la fuerza que él le otorga, para que el perdón que él concede al penitente se verifique realmente. Los encargados de ello son en primer lugar el OBISPO y después sus colaboradores, los SACERDOTES. [1461-1466, 1495] . 150, 228, 249-250 88 I (1-165), II (166-278), III (279-468), IV (469-
  • 84. 3 formas de confesarse Preparación individual y confesión individual Preparación comunitaria y confesión individual; la que hacemos en Adviento y Cuaresma En caso de peligro de muerte…  Absolución colectiva
  • 85. Luego hay que volver a confesarse
  • 86. PENITENCIA, 23 RITO DE ESTE SACRAMENTOActualmente, hay tres ritos: ritos 1. Rito para la reconciliación de un solo penitente: manera usual de recibir el sacramento. 2. Rito para la reconciliación de diversos penitentes, con confe- sión y absolución individual: junto con 1 constituye el único medio ordinario de reconciliación con Dios y con la Iglesia. 3. Rito para la reconciliación de muchos penitentes, con confe- sión y absolución general (se impone una penitencia con carac- ter general). Está hecho para casos muy excepcionales. Los fieles que han recibido una absolución general están obligados a confesar individualmente cuanto antes los pecados que les fueron ab- sueltos. Además no se cumple el precepto de confesar al menos una vez al año.
  • 87. PENITENTZIA
  • 88. PenitentziaRekonziliatzioa SAKRAMENTUAitortza HONEK IZENBihotzberritzea AUNITZ DUAlaitasunaren sacramentua
  • 89. Pekatuak oztopatzen gaitu• Inori gustatzen zaio gure gauza txarrak kontatzea Justifikatu nahi dugu• Beti besteen akatsak begiratzen ditugu, baina ez gureak• Azkenean ezer pekatua da, ez dago pekaturik
  • 90. San Pablok hagitz garbi azalttzen du gure ahulezia“Nahidudan ongi ez dut egiten eta nahi ez dudan gaizkia egiten dut” Jesus bezpiztutak bere apostoluei erran zien: Hartzazue Espiritu Santua Zuek pekatuak barkatzen dikiezuenei barkatu egingo dizkie Jainkoak ere”
  • 91. Beti egon da Aitortza.Gure kristau bizitza oinarria da
  • 92. Lehengo pausua:Jainkoak maite nau• Zure pekatuak baino gehiago Jainkoaren maitasuna kontsidera ezazu• Jainkoa zure Aita da, bere bizia zuregatik ematen du
  • 93. Aitortzan badago zerbaitikustezina: pekatuenbarkamena et zerbaitentzuten duena: gurepekatuen aitortzaPekatuak ez esanez geroez dago sakramenturikbataioa urik gabe
  • 94. 5 GAUZA ONGI AITORTZEKO• KONTZIENTZI AZTERKETA • ERRAN PEKATUA• PEKATUEN MINA K• HOBETZEN • PENITENT SAIAMENA ZIA BETE
  • 95.  GOMENDIOAK, Por eso toda unión sexual debe respetar y comprender ambos OHARRAK esa relación aspectos, con lo cual LAGUNTZA GURE expresa todo lo que es. Ni relaciones que carezcan de amor verdadero BIZITZA procrear da (relaciones sólo para igual con quien y por qué), ni MEDIKU relaciones que excluyan directamente la procreación. ESPIRITUALA
  • 96. EUKARISTIA ETAAITORTZA,EZIN DUGU JAUNHARTUPEKATU MORTALEKINOSPAKIZNAK BAINOLEHEN AITORTU BEHARDUGU
  • 97. 3 modu aitortzeko Prestaketa indibiduala eta aitortza indibiduala Prestaketa komunitaria eta aitortza indibiduala: Abenduan, Garizuman Hil zorian …  Absolutzio kolektiboa
  • 98. Gero berriro peatuakaitortu behar ditugu
  • 99. Batzuetan apezek egin nahi ditugu sakramentu erakargarriagoak Horretarako, errazagoa egiten dugu, aitortzarik gabe, baina hori ez da sakramentua Hori da,billete falstuak banattu bezala Ez du balio
  • 100. JESUSEN MAITASUNA ETA BARKAMENA PERTSONA BAKOITZARENTZAT DA BARKAMENA BETI INDIBIDUALA DA JESUSEK PEKATARI BAKOITZAREN EGOERA PETSONALA HARTZENDU KONTUTAN: ZAKEO MARIA MAGDALENA LAPUR ONA
  • 101. AITORTZA UZTEA DALEHEN PAUSU Pereza ematen du Uzten batzuetan Meza baita ere Otoitz egiten dugu gutxi Fedearen Dudak