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  • 1. 25. MODALIDADES DE LA CONCIENCIA DEFORMACIONES Y FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA
  • 2. 25. MODALIDADES DE LA CONCIENCIA • 1. LOS ESTADOS O MODALIDADES DE LA CONCIENCIA • 2. LAS DEFORMACIONES DE LA CONCIENCIA MORAL • 3. LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA CRISTIANA
  • 3. 1. LOS ESTADOS O MODALIDADES DE LA CONCIENCIA • 1.1. DEBER DE SEGUIR LA CONCIENCIA RECTA • 1.2. MORALIDAD DE LA CONCIENCIA ERRÓNEA • 1.3. MORALIDAD DE LA CONCIENCIA DUDOSA
  • 4. Por razón del momento:1777 • Antecedente: antes del acto, actúa como consejero. • Concomitante: durante la realización del acto, nos da el sentimiento de que somos libres y responsables de nuestra acción. • Consecuente: interviene como juez y ejecutor de una sentencia. Satisfacción, tranquilidad, remordimientos, vergüenza.
  • 5. Conciencia antecedente: Hace considerar al sujeto la relación que su acto tiene con la ley moral, y en consecuencia, la prohíbe o la ordena.
  • 6. CONCIENCIA CONCOMITANTE  Se identifica con…  La advertencia
  • 7. Conciencia consecuente: El juicio de la conciencia aprueba el acto (produce alegría y paz) o lo reprueba, si fue malo (inquietud, tristeza y remordimiento)
  • 8. 1.1. DEBER DE SEGUIR LA CONCIENCIA RECTA La conciencia es recta cuando hay una certeza moral práctica  A. medios adecuados  B. se conforma a la verdad objetiva  C. se ha puesto diligencia, esfuerzo y prudencia  Es la conciencia recta la que hay que seguir 
  • 9. III. Decidir en conciencia 1786 Ante la necesidad de decidir moralmente, la conciencia puede formular un juicio recto de acuerdo con la razón y con la ley divina, o al contrario un juicio erróneo que se aleja de ellas. 1787 El hombre se ve a veces enfrentado con situaciones que hacen el juicio moral menos seguro, y la decisión difícil. Pero debe buscar siempre lo que es justo y bueno y discernir la voluntad de Dios expresada en la ley divina.
  • 10. 1788 Para esto, el hombre se esfuerza por interpretar los datos de la experiencia y los signos de los tiempos gracias a la virtud de la prudencia, los consejos de las personas entendidas y la ayuda del Espíritu Santo y de sus dones.
  • 11. 1789 En todos los casos son aplicables algunas reglas: — Nunca está permitido hacer el mal para obtener un bien. — La “regla de oro”: “Todo [...] cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros” (Mt 7,12; cf Lc 6, 31; Tb 4, 15). — La caridad debe actuar siempre con respeto hacia el prójimo y hacia su conciencia: “Pecando así contra vuestros hermanos, hiriendo su conciencia..., pecáis contra Cristo” (1 Co 8,12). “Lo bueno es [...] no hacer cosa que sea para tu hermano ocasión de caída, tropiezo o debilidad” (Rm14, 21).
  • 12. IV. El juicio erróneo 1790 La persona humana debe obedecer siempre el juicio cierto de su conciencia. Si obrase deliberadamente contra este último, se condenaría a sí mismo. Pero sucede que la conciencia moral puede estar afectada por la ignorancia y puede formar juicios erróneos sobre actos proyectados o ya cometidos.
  • 13. La conciencia puede fallar 1.No identifica adecuadamente las exigencias de la ley moral 2.No ha tenido en cuenta suficientemente las circunstancias del caso particular 3.Razonamiento sin prudencia ni rigor
  • 14. 1.2. MORALIDAD DE LA CONCIENCIA ERRÓNEA • A. NO ES LÍCITO ACTUAR CON CONCIENCIA VENCIBLEMENTE ERRÓNEA • B. ES LÍCITO SEGUIR LA CONCIENCIA INVENCIBLEMENTE ERRÓNEA
  • 15. A. NO ES LÍCITO ACTUAR CON CONCIENCIA VENCIBLEMENTE ERRÓNEA • Cuando el hombre no trata de buscar la verdad y el bien y la conciencia se hace casi ciega como consecuencia de su hábito de pecado VS 63
  • 16. 1791 Esta ignorancia puede con frecuencia ser imputada a la responsabilidad personal. Así sucede “cuando el hombre no se preocupa de buscar la verdad y el bien y, poco a poco, por el hábito del pecado, la conciencia se queda casi ciega” (GS 16). En estos casos, la persona es culpable del mal que comete.
  • 17. 1792 El desconocimiento de Cristo y de su Evangelio, los malos ejemplos recibidos de otros, la servidumbre de las pasiones, la pretensión de una mal entendida autonomía de la conciencia, el rechazo de la autoridad de la Iglesia y de su enseñanza, la falta de conversión y de caridad pueden conducir a desviaciones del juicio en la conducta moral.
  • 18. B. ES LÍCITO SEGUIR LA CONCIENCIA INVENCIBLEMENTE ERRÓNEA • Pero no puede equipararse al acto realizado con conciencia verdadera y recta • No nos envenena, pero tampoco nos alimenta • El confesor es responsable de las consecuencias de un consejo equivocado
  • 19. 1793 Si por el contrario, la ignorancia es invencible, o el juicio erróneo sin responsabilidad del sujeto moral, el mal cometido por la persona no puede serle imputado. Pero no deja de ser un mal, una privación, un desorden. Por tanto, es preciso trabajar por corregir la conciencia moral de sus errores.
  • 20. 1.3. MORALIDAD DE LA CONCIENCIA DUDOSA S.Pablo dice que nunca se puede actuar con conciencia dudosa Duda positiva: Es razonable el temor a que el juicio sea erróneo Práctica: Referida a la moralidad de un acto concreto En estos casos el sujeto que actúa está dispuesto aceptar y abrazar el mal 
  • 21.    Modos de superar la duda: Directos e indirectos Directos: Oración, estudio, consejo Indirectos: Proporcionan certeza moral ◦ Es común sostener que cuando están en juego cuestiones graves se debe elegir la opción más segura (Santo Oficio 1679 DzH 2101) ◦ En los demás casos se puede decidir con libertad lo que honestamente se juzgue más oportuno
  • 22. CONCIENCIA PERPLEJA • La persona piensa que peca tanto como si actúa como si no • S.Alfonso: “Si puede suspender la acción que pregunte; sino, que elija el mal menor. En el caso que no pueda discernir cuál es el menor mal, elija la parte que quiera, en lo cual no habrá pecado, pues en tales circunstancias falta libertad necesaria para el pecado formal” • ¿Se os ocurre algún ejemplo?
  • 23. 2. LAS DEFORMACIONES DE LA CONCIENCIA MORAL • 2.1. EL PROCESO DE LA DEFORMACIÓN DE LA CONCIENCIA • 2.2. LA CONCIENCIA LAXA • 2.3. LA CONCIENCIA ESCRUPULOSA
  • 24. 2.1. EL PROCESO DE LA DEFORMACIÓN DE LA CONCIENCIA • La inteligencia tiende de suyo a la verdad, pero se puede no querer la vedad y no seguir esa inclinación • En el proceso de deformación pueden concurrir causas personales (descuido de formación, justificación de los propios errores, falta de lucha) y sociales (relativismo moral, estructuras de pecado…) • En la raíz y desarrollo siempre hay una voluntad torcida
  • 25. II. DIVISIÓN DE LA CONCIENCIA Se establecen dos divisiones fundamentales: 1. En razón de la conformidad con la ley moral natural la conciencia puede ser: 1.1 CONCIENCIA VERDADERA 1.2 CONCIENCIA ERRÓNEA
  • 26. A) División de la conciencia según el acto juzgado:1786 • Verdadera: juzga la acción en conformidad con los principios objetivos de la moralidad. Es decir, el juicio sobre la bondad o maldad de los actos y coincide con la valoración que hacen de ellos las leyes morales. • Falsa  erronea juzga sin base ni prudencia, puede ser:
  • 27. DIVISIÓN DE LA CONCIENCIA (Cont.): 2. En razón del tipo de asentimiento la conciencia puede ser: 2.1 CONCIENCIA CIERTA 2.2 CONCIENCIA DUDOSA
  • 28. B) Según la firmeza en el juicio: • Cierta: juzga sin temor a errar, con seguridad. • Dudosa: juzga con temor a errar o no se atreve a juzgar.
  • 29. 2.1 Conciencia cierta: la que juzga con firmeza y sin temor a errar sobre la moralidad de una acción. Hay obligación de actuar siempre con conciencia cierta luego de una ponderación suficiente.
  • 30. 2.2 Conciencia dudosa: Dictamina con temor a errar o ni siquiera se atreve a juzgar Es importante evitar juicios realizados con conciencia dudosa. Conviene distinguir entre duda negativa: sustentada en motivos nimios y poco serios y, la duda positiva: se da al presentarse razones serias para dudar
  • 31. LA DUDA PUEDE SER
  • 32. 2.2. LA CONCIENCIA LAXA • Juzga que los actos malos no son pecados o que no tienen gravedad • Yo no hago nada malo, ni mato ni robo • No hago mal a nadie • Es una forma de conciencia venciblemente errónea • Hay grados: cauterizada: ceguera para los valores morales • Farisaica: Dar importancia a lo que no tiene y quitarla a lo que tiene
  • 33. a) relajada o laxa: por superficialidad o sin razones niega o disminuye el pecado donde lo hay. Ejemplo: en el campo de la caridad, no se registran como malos los comentarios negativos sobre los demás o se tiende a minimizar las ofensas personales diciendo que son bromas. b) estrecha: con cierta facilidad y sin razón ve pecado donde no lo hay. Típica de la personalidad aprensiva, juzga más sobre los otros que sobre sí mismo. c) escrupulosa: exageración de la conciencia estrecha que ve pecado en casi todo o todo lo que hace y desconfía de la confesión y el perdón de los pecados. (no se consideran reales auxilios de Dios, no hay genuina alegría y optimismo cristiano). d) Farisaica: da más importancia a las apariencias que a los hechos en sí. No importa ser bueno, sino parecerlo ante los demás. Es duro ante los demás y flexible consigo mismo. Se vive una moral hecha a la medida siempre y cuando nadie se dé cuenta.
  • 34. 2.3. LA CONCIENCIA ESCRUPULOSA • A. Preocupación obsesiva por el valor moral de los propios actos • B. Necesidad de dar explicaciones en la confesión sobre detalles y circunstancias que no cambian el valor moral • C. Terquedad en el propio juicio a pesar de los consejos que busca y recibe
  • 35. CAUSAS CONCIENCIA ESCRUPULOSA • • • • • Predisposición psíquica Formación defectuosa (legalismo) Amor excesivo a uno mismo Purificaciones de Dios ¿Qué hacer? Confianza y abandono en Dios todomisericordioso • El confesor: claro, conciso, exigente sin permitir explicaciones innecesarias
  • 36. CIERTA ERRONEA VERDADERA DUDOSA
  • 37. 3. LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA CRISTIANA • 3.1. LA NECESIDAD DE EDUCACIÓN DE LA CONCIENCIA • 3.2. MEDIOS PARA LA EDUCACIÓN DE LA CONCIENCIA – A. LA CIENCIA MORAL – B. LA PRÁCTICA DE LAS VIRTUDES – C. LA AYUDA DE LA IGLESIA
  • 38.  Garantiza la libertad y engendra la paz del corazón  Dura toda la vida  Docilidad al Espíritu Santo
  • 39. III. FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA Por la dignidad de la persona humana: que sepa asumir la responsabilidad de los actos realizados. La educación de la conciencia es indispensable al hombre sometido a influencias negativas y tentado por el pecado, a preferir su propio juicio.
  • 40. Formar la conciencia • Pero la conciencia no la haces tú, te ha sido dada por Dios; él es el pedagogo. La conciencia no “crea” los conceptos morales, sino que los ‘asume’ de la norma moral (revelada o natural). No puede haber oposición entre la norma moral y la conciencia. • La conciencia esta expuesta a su propio falseamiento, a no reconocer lo que Dios le comunica y a tener por bueno lo que es malo y por lo tanto deformarse hasta el punto de no emitir apenas juicios de valor sobre el comportamiento. Una conciencia que prescinde voluntariamente de Dios y de sus mandamientos es una conciencia desviada, expuesta constantemente al error e incapaz de caminar hacia el bien.
  • 41. Medios racionales para formar la conciencia: 1) Estudio de la ley moral natural 2) El hábito de reflexionar antes de actuar 3) Petición de consejo y ayuda a quienes tienen mayor conocimiento y virtud
  • 42. • 1782 “El hombre tiene el derecho de actuar en conciencia y en libertad a fin de tomar personalmente las decisiones morales. ‘No debe ser obligado a actuar contra su conciencia. Ni se le debe impedir que actúe según su conciencia, sobre todo en materia religiosa” • 1800 juicio cierto.
  • 43. II. La formación de la conciencia 1783 Hay que formar la conciencia, y esclarecer el juicio moral. Una conciencia bien formada es recta y veraz. Formula sus juicios según la razón, conforme al bien verdadero querido por la sabiduría del Creador. La educación de la conciencia es indispensable a seres humanos sometidos a influencias negativas y tentados por el pecado a preferir su propio juicio y a rechazar las enseñanzas autorizadas.
  • 44. 1784 La educación de la conciencia es una tarea de toda la vida. Desde los primeros años despierta al niño al conocimiento y la práctica de la ley interior reconocida por la conciencia moral. Una educación prudente enseña la virtud; preserva o sana del miedo, del egoísmo y del orgullo, de los insanos sentimientos de culpabilidad y de los movimientos de complacencia, nacidos de la debilidad y de las faltas humanas. La educación de la conciencia garantiza la libertad y engendra la paz del corazón
  • 45. 3.2. MEDIOS PARA LA EDUCACIÓN DE LA CONCIENCIA A. LA CIENCIA MORAL • Importancia de la confesión y la dirección espiritual • ¿Os imagináis un equipo sin entrenador?
  • 46. B. LA PRÁCTICA DE LAS VIRTUDES • La virtud da estabilidad de ánimo, capacidad de tomar decisiones ponderadas para juzgar rectamente
  • 47. Necesidad de rectas disposiciones de la voluntad: seguridad objetiva Esfuerzo por llevar una vida virtuosa es imprescindible también para adquirir una conciencia bien formada. Virtudes fundamentales: sinceridad y humildad
  • 48. C. LA AYUDA DE LA IGLESIA • Además de la predicación, sacramentos, oración, testimonio de otros cristianos tenemos el Magisterio • El magisterio no quita libertad a la conciencia está a su servicio, para ayudar a descubrir la verdad
  • 49. Formar: dar forma • • • • • • • • • • • Estudiar la doctrina moral cristiana, los Evangelios, los documentos y orientaciones de la Iglesia. Reflexionar antes de actuar, pensar siempre en lo que estas haciendo. No te guíes por instintos sino por convicciones. Vida de oración y sacramental, especialmente la confesión. Pedir ayuda o consejo a un sacerdote, religioso o laico bien formado. Plena sinceridad llamando a las cosas por su nombre ante ti mismo, ante Dios y ante tu Director Espiritual. (2Tm 1,3), Obrar siempre de cara a Dios con el deseo de agradarle. Pedir ayuda constante al Espíritu Santo. (Cfr. Rm 9,1), No desanimarse ante los fallos. Formar hábitos de buen comportamiento; programar que quiero y que voy a hacer en cada momento. Para tener una conciencia recta (1Tm 1,5), el hombre debe buscar la Verdad y debe juzgar según esta misma Verdad. (Cfr. 2Co 4,2). Se fundamenta y se desarrolla en las actitudes virtuosas del hombre mismo: la Prudencia y las otras Virtudes Cardinales, y en primer lugar las Virtudes Teologales de la Fe, la Esperanza y la Caridad.
  • 50. 1785 En la formación de la conciencia, la Palabra de Dios es la luz de nuestro caminar; es preciso que la asimilemos en la fe y la oración, y la pongamos en práctica. Es preciso también que examinemos nuestra conciencia atendiendo a la cruz del Señor. Estamos asistidos por los dones del Espíritu Santo, ayudados por el testimonio o los consejos de otros y guiados por la enseñanza autorizada de la Iglesia (cf DH 14).
  • 51. 1794 La conciencia buena y pura es iluminada por la fe verdadera. Porque la caridad procede al mismo tiempo “de un corazón limpio, de una conciencia recta y de una fe sincera” (1 Tm 1,5; 3, 9;2 Tm 1, 3; 1 P 3, 21; Hch 24, 16). «Cuanto mayor es el predominio de la conciencia recta, tanto más las personas y los grupos se apartan del arbitrio ciego y se esfuerzan por adaptarse a las normas objetivas de moralidad» (GS 16).
  • 52. RESUMEN Diversos estados de la concienciadel  En relación con el asentimiento por parte sujeto hay: a) Conciencia cierta: al discernir la moralidad del acto, tiene la seguridad de que es tal y como la conciencia le dicta. b) Conciencia dudosa. Es la que conoce el juicio moral con el temor de que sea de otra manera -sin asentimiento firme, por tanto-.  En atención al objeto y su conformidad con la norma moral hay: a) Conciencia recta o verdadera. Es cuando el juicio moral se ajusta a la norma objetiva, de modo que la acción aquella es realmente buena o mala, como se nos dicta. b) Conciencia errónea. Es cuando el juicio moral no se ajusta a la norma, sino que lo que se dicta como bueno es malo, o lo que se indica como malo es bueno; este juicio naturalmente procede del error.
  • 53. Hay que actuar siempre con conciencia cierta  Hay que obrar siempre con conciencia cierta. – Cuando la conciencia cierta se apoya en la rectitud o verdad del juicio moral, no ofrece dificultad alguna y se comprende que debe ser así. – Pero, ¿y si la certeza se basa en el error?  Si el error es invencible, hay que seguir la conciencia cierta. La acción es subjetivamente buena, aunque no se ajuste a la norma, porque es lo que dicta la conciencia y la voluntad quiere el bien, sin que tenga otra salida por ser invencible.  Cuando el error es vencible, hay mala voluntad y no se puede hablar de conciencia cierta como norma de conducta. Lo que se debe hacer es salir del error vencible.
  • 54. La formación de la conciencia  El hombre tiene el deber de formar su conciencia para saber cuál es la voluntad de Dios, a la que ha de ajustarse el comportamiento moral. Los medios para formar la conciencia son: 1. Conocer la doctrina cristiana. 2. No actuar precipitadamente, sino pensar con serenidad. 3. Pedir consejo. 4. La dirección espiritual con el sacerdote.
  • 55. Catecismo de la Iglesia 1783 Hay que formar la conciencia, y esclarecer el juicio moral. Una conciencia bien formada es recta y veraz. Formula sus juicios según la razón, conforme al bien verdadero querido por la sabiduría del Creador. La educación de la conciencia es indispensable a seres humanos sometidos a influencias negativas y tentados por el pecado de preferir su juicio propio y de rechazar las enseñanzas autorizadas.
  • 56. 1784 La educación de la conciencia es una tarea de toda la vida. Desde los primeros años despierta al niño al conocimiento y la práctica de la ley interior reconocida por la conciencia moral. Una educación prudente enseña la virtud; preserva o cura del miedo, del egoísmo y del orgullo, de los insanos sentimientos de culpabilidad y de los movimientos de complacencia, nacidos de la debilidad y de las faltas humanas. La educación de la conciencia garantiza la libertad y engendra la paz del corazón.
  • 57. 1785 En la formación de la conciencia, la Palabra de Dios es la luz que nos ilumina; es preciso que la asimilemos en la fe y la oración, y la pongamos en práctica. Es preciso también que examinemos nuestra conciencia atendiendo a la cruz del Señor. Estamos asistidos por los dones del Espíritu Santo, ayudados por el testimonio o los consejos de otros y guiados por la enseñanza autorizada de la Iglesia (cf DH 14).
  • 58. Importancia de la formación de la conciencia    Pocas personas son conscientes de la importancia de su formación y con frecuencia se contentan con sortear peligros o a no escandalizar. El hombre es responsable de su propia conducta y de la influencia -positiva o negativa- en la conducta de los demás. En sentido negativo, Jesucristo advierte de la gravedad del escándalo; en sentido positivo, recuerda que ha venido para que los hombres "tengan vida y la tengan en abundancia ".
  • 59. Reglas para decidir siempre en conciencia  Normalmente, cuidando la formación de la conciencia no será difícil conocer y hacer el bien; y cuando sobreviene alguna dificultad, la actitud interior de buscar con empeño el discernimiento de la voluntad de Dios, facilitará la solución. Son útiles estas reglas: – Nunca se puede hacer el mal para obtener un bien. – Tratar a los demás como queremos que nos traten a nosotros. – Actuar siempre respetando al prójimo y su conciencia.
  • 60. Un propósito para avanzar Haz un breve examen de conciencia por la noche, antes de acostarte, para ver si has actuado cara a Dios.  Piensa si estás actuando con conciencia cierta y, a la vez, con conciencia 