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Feb 2005 Feb 2005 Document Transcript

  • aDEL FONDO DE CULTURA ECONÓMICAFebrero 2005 Número 410 Las batallas del traductor El Desdichado, de Gérard de Nerval, ¿Cómo y por qué traducir? ¿A quién traducir? en versiones de Octavio Paz, ■ Josu Landa sobre ■ Dulce María Granja Castro Salvador Elizondo, Homero Aridjis, la traducción de poesía e Immanuel Kant Elsa Cross y Francisco Serrano ■ Arturo Vázquez Barrón sobre ■ Sarah Glazer y Simone de Beauvoir la crítica de la traducción ■ Jeffrey Browitt y Carlos Monsiváis ISSN 0185-3716 ■ Alfonso Montelongo sobre ■ Marie-José Lamorlette los retos de la traducción y la literatura juvenil a
  • aa
  • Las batallas del traductor SumarioRecuerda Josu Landa, al inicio del texto que abre este número, Entrar en otra casa 2que etimológicamente traducir supone “llevar de un lugar a Josu Landaotro”. Y aunque la raíz latina de editar sea distinta, pues alude a El surco y la brasa 4echar algo hacia afuera, hay un necesario vínculo semántico en- Marco Antonio Montes de Ocatre ambos verbos, que ha funcionado como bandera en el fce El Desdichado 6desde su nacimiento. En franca oposición al simplista y menti- Gérard de Nervalroso apotegma que, en italiano, equipara la traducción a la trai-ción, para nosotros traducir es practicar la lealtad: a las ideas, a Versión de Salvador Elizondo 6los lectores, a la propia lengua española. Ese nexo entre traduc- Versión de Homero Aridjis 6ción y edición da pie al presente número, en el que se exploran Primera versión de Octavio Paz 7algunas de las infinitas caras de ese apasionante y complejo ofi- Segunda versión de Octavio Paz 7cio de poner en un idioma lo que alguien más produjo en otro. Versión de Elsa Cross 7 Aunque parece tautológico, conviene tener presente que el Versión de Francisco Serrano 7traductor es un lector. A partir de esa noción, Josu Landa seacerca a las dificultades que implica la traducción poética, que Ô violet coquelicot / De la vallée où je suis né 8él ha realizado con autores como Octavio Paz o José Gorosti- Correspondencia entre Alfonso Reyesza. Que un poeta traduzca a otro poeta parece la única solución y Émilie Noulet de Carnerposible al enigma que plantean los versos, como parecen afir- Crítica y traducción literaria 10mar los autores que fueron compilados por Marco Antonio Arturo Vázquez BarrónMontes de Oca en el célebre El surco y la brasa, de cuyo texto La llamada del sentido 14introductorio hemos tomado un fragmento. Además de reme- Alfonso Montelongomorar la existencia de ese volumen, buscamos emparentarlo El segundo sexo (según un zoólogo) 16con el que Tedi López Mills prepara para el fce, con las versio- Sarah Glazernes en español producidas por poetas mexicanos que, en orden La tarea de traducir 19cronológico de nacimiento, van de José Emilio Pacheco a Al- Dulce María Granja Castro de Probertfonso D’Aquino. Así, ofrecemos un muestrario de cómo un Traducir el catecismo 23mismo original puede migrar de modos sensiblemente distin- Jeffrey Browitttos a otra lengua: seis versiones de El Desdichado, de Gérard de ¡Dibújame un traductor! 25Nerval, dos debidas al propio Paz y una por persona a Salvador Marie-José LamorletteElizondo, Homero Aridjis, Elsa Cross y Francisco Serrano. Traducir: puente hacia mundos ajenos 29Como remate de nuestro recorrido por ese exigente ámbito, Günter W. Lorenzpresentamos extractos de la detallada correspondencia, editada Memorias y desmemorias de un traductor 30por Martí Soler, que Alfonso Reyes sostuvo con Émilie Nou- Carlos Valdéslet mientras ésta traducía una veintena de poemas de aquél. ¿Las bellas infieles? 31 A su turno, Arturo Vázquez Barrón levanta la mano para lla-mar la atención de lectores, estudiosos y practicantes sobre la Josu Landa ha traducido a Octavio Paz y José Gorostizanecesidad de ejercer la crítica de la traducción, con reglas pro- al euskera ■ Marco Antonio Montes de Oca es poeta ypias. Porque, como sostiene Alfonso Montelongo, la búsqueda editor ■ Gérard de Nerval, poeta, era el seudónimo dede sentido, primero en la lengua de origen y luego en la de lle- Gérard Labrunie ■ Octavio Paz, Salvador Elizondo, Ho-gada, exige del traductor una comprensión global del entorno en mero Aridjis, Elsa Cross y Francisco Serrano son poetasque se gestó una obra, sin la cual la nueva versión puede que- y traductores ■ Émilie Noulet de Carner tradujo al fran-dar hueca. Como ejemplo del peligro que corre una obra al ser cés poemas de Alfonso Reyes ■ Arturo Vázquez Barrón esvertida obtusamente a otro idioma leeremos en el artículo de traductor y formador de traductores ■ Alfonso Monte-Sarah Glazer la sorprendente historia de El segundo sexo cuando longo es académico de la Universidad de las Américas, enfue llevada con torpeza al inglés. Y es que traducir textos con Puebla ■ Sarah Glazer ha escrito sobre género para Theun alto contenido filosófico, como expresa Dulce María Gran- Washington Post ■ Dulce María Granja Castro de Probertja en su artículo, está mucho más cerca del quehacer literario ha traducido a Immanuel Kant al español ■ Jeffrey Bro-que del meramente técnico. Jeffrey Browitt y Marie-José La- witt ha traducido a Carlos Monsiváis al inglés ■ Marie-morlette, por su lado, continúan con la presentación de sus ex- José Lamorlette es traductora de literatura juvenil ■periencias personales en esta profesión, aquél con la versión en Günter W. Lorenz es traductor y crítico literario ■ Carlosinglés de un libro de Carlos Monsiváis y ésta con una suerte de Valdés ha traducido libros para el fceautobiografía como traductora de libros para niños y jóvenes. Rematamos esta entrega releyendo textos que habían apare-cido, hace más de 30 años, en las páginas de La Gaceta: de el desternillante ejemplo de humor involuntario producido porGünter W. Lorenz, un ditirambo a los puentes construidos por un espontáneo que se acercó a la casa para ofrecerse como tra-el traductor; de Carlos Valdés, un manojo de recuerdos, no ductor. Confiamos en que estas miradas darán parte del modoexentos de ironía, sobre su ejercicio profesional, y finalmente en que se libran algunas de las batallas del traductor.número 410, febrero 2005 la Gaceta 1
  • a Entrar en otra casa DEL FONDO DE CULTURA ECONÓMICA Josu Landa A Pilartxo Etxeberria, Joxe Azurmendi y Xabier Apaolaza Directora del FCE Consuelo Sáizar Traducir poesía tensa al máximo el músculo de quien pone un idioma al servicio Director de La Gaceta de otro. Para salir de ese grato atolladero, el traductor debe ejercer antes que Tomás Granados Salinas otra cosa el oficio de lector y luego el aún más esquivo de poeta. En este artículo Landa explora los límites que, en su práctica directa, ha enfrentado a la hora de Consejo editorial verter al euskera la lírica de autores como Octavio Paz y José Gorostiza Consuelo Sáizar, Ricardo Nudelman, Joaquín Díez-Canedo, Martí Soler, Ma- ría del Carmen Farías, Áxel Retiff, Jime- na Gallardo, Laura González Durán, Es posible descifrar un cuadro. Es posible interpretar una pieza musical. Es posible Carolina Cordero, Nina Álvarez-Icaza, leer un mapa. Pero no es posible traducir ninguna de esas cosas. No es posible “lle- Paola Morán, Luis Arturo Pelayo, Pablo var de un lugar a otro” —que es lo que significa el verbo latino traducere— lo que ca- Martínez Lozada, Álvaro Enrigue, Pie- da uno de esos objetos es, expresa o comunica, sin que el eventual intento resulte tra Escalante, Miriam Martínez Garza, bien una reproducción del original —un ocioso mapa del mapa, por ejemplo—, bien Fausto Hernández Trillo, Karla López G., Alejandro Valles Santo Tomás, Héc- algo completamente nuevo y distinto: otra pintura, otra sinfonía… tor Chávez, Delia Peña, Antonio Her- Lo que en rigor se traduce, pues, son textos: obras hechas con palabras que pre- nández Estrella, Juan Camilo Sierra tenden decir algo. Pero esta verdad de Perogrullo no pone fin a las perplejidades en (Colombia), Marcelo Díaz (España), torno a la traducción. Por ejemplo y en primer término: ¿qué es lo que “traslada” el Leandro de Sagastizábal (Argentina), traductor?, ¿cuál y qué es ese “otro lugar” al que dirige eso que transporta, según la Julio Sau (Chile), Carlos Maza (Perú), mencionada definición etimológica? Isaac Vinic (Brasil), Pedro Juan Tucat La metáfora de la casa tiene suficiente abolengo teórico como para responder la (Venezuela), Ignacio de Echevarria (Estados Unidos), César Ángel Aguilar segunda pregunta. Wilhelm von Humboldt sistematizó y apuntaló la intuición ro- Asiain (Guatemala) mántica de la lengua como expresión y soporte de determinada visión del mundo. El archiconocido apotegma heideggeriano —“la palabra es la morada del ser”— suena Impresión como un eco radicalizado de lo que vieron los románticos y sus adeptos. Y si, como Impresora y Encuadernadora dice Mounin en Problemas teóricos de la traducción, esta actividad comporta siempre Progreso, sa de cv “un contacto de lenguas”, no es descabellado figurarse la labor de traducir como la Diseño y formación de trasladar lo que resuena bajo el techo de un idioma a la calidez del hogar de otro. Marina Garone Junto a la buena casa está el huerto. Una implica al otro. Y esta implicación mutua y Cristóbal Henestrosa entre dos cosas parece justificar y estimular la que también se ha propuesto entre las dos metáforas que le corresponden: la de la morada y la de la cultura; pues no se olvide que Ilustraciones esta última es lo que resulta de cultivar las potencialidades creativas de los seres huma- Raúl G. Plancarte nos en pro de una vida mejor. La traducción comporta, entonces, una relación entre culturas: la posibilidad de acceder a otro modo de ser y acaso acontezca otro modo del La Gaceta del Fondo de Cultura Económica es una publicación mensual editada por ser. Algo que vio con perspicacia y audacia extremas el poeta brasileño Oswald de An- el Fondo de Cultura Económica, con drade, en el primer cuarto del siglo xx, cuando asumió esa labor de transportar signifi- domicilio en Carretera Picacho-Ajusco cados, sentidos y resonancias de un idioma a otro, al modo de una “antropofagia” ne- 227, Colonia Bosques del Pedregal, De- cesaria para la renovación de las letras y todo el erario humanístico de su país. legación Tlalpan, Distrito Federal, Mé- La actitud de De Andrade puede parecer un tanto desesperada, aun en el caso de xico. Editor responsable: Tomás Granados que llegue a evocar el extraño sibaritismo caníbal de un lejano antecesor (siglo xvi), Salinas. Certificado de Licitud de Títu- como Joachim du Bellay. Pero no hay que perder de vista que, una vez situada en el lo 8635 y de Licitud de Contenido 6080, expedidos por la Comisión Calificadora terreno de las metáforas relativas a la morada, la traducción aparece como un acto de de Publicaciones y Revistas Ilustradas el hospitalidad, una de las posibilidades del diálogo enriquecedor entre los seres huma- 15 de junio de 1995. La Gaceta del Fondo nos, un paso en favor de la habitabilidad del mundo. Así, traducir viene a ser como de Cultura Económica es un nombre re- abrir de buena gana y con fruición las puertas de una casa a lo que viene de otra. gistrado en el Instituto Nacional del Dice Suzanne Jill Levine, en Escriba subversiva: una poética de la traducción, que la Derecho de Autor, con el número 04- labor del traductor “desenmascara y parodia el proceso creativo del original”. Es po- 2001-112210102100, el 22 de noviem- bre de 2001. Registro Postal, Publicación sible que esta mirada psicoanalítica al trasfondo de la traducción cuente con funda- Periódica: pp09-0206. Distribuida por el mentos atendibles. Pero, por ejemplo, tampoco parecía faltarle buenas razones a Sch- propio Fondo de Cultura Económica. leiermacher, cuando reclamaba que el acto de traducir fuera más allá de la paráfrasis —para el caso de textos científicos— y la “imitación” (Nachbildung) —para los de ca- Correo electrónico rácter artístico—. En Über die verschiedenen Methoden des Übersetzens, la conciencia de gacetafce@fce.com.mx la imposible identidad entre un escrito y sus versiones a cualesquiera otros idiomas deriva en la exigencia de que éstas faciliten el encuentro de los nuevos lectores con el2 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • autor del original y viceversa. En definitiva: un modo de acti- sino sentido por sentido”. Esta advertencia ilustra y reafirma el atud hospitalaria. peso de la interpretación en el proceso de traducción. Esa hospitalidad, ejercida durante siglos, es una de las me- Pero hablar de interpretación equivale a reconocer, de en-jores derivaciones de la fallida maldición de Babel y una de las trada, una tensión en las correspondencias con significados ybases del rico pluralismo cultural que los tiempos anuncian, sentidos. La labor de traducir no consiste en reproducir nada.pese a ciertos signos en sentido contrario. Una reproducción tal se antojaría una suerte de clon y no una Esa generosidad, bien practicada, está lejos de ser una trai- traducción. Lo que implica esta última es más bien un arte deción. Traducir implica, por fuerza, leer. La buena traducción es las equivalencias: un saber hacer al que le acompaña comoun modo ostensiblemente hospitalario de la lectura. Es ridículo, sombra la conciencia de que “toda traducción, aunque tiendapues, suponer que el traduttore sea más traditore que cualquier al calco ideal, supone a la vez una pérdida y una ganancia se-lector. El acto de leer comporta el de in- mánticas”, como observa Albert Ben-terpretar y —según nos enseña, por Traducir implica, por fuerza, leer. soussan, en Confesiones de un traidor. En-ejemplo, Borges, en Pierre Menard, autor La buena traducción es un modo sayo sobre la traducción.del Quijote— el de crear. En suma, una ostensiblemente hospitalario Esa asimetría entre el original y sussucesión de procesos cuyas diferencias de la lectura. Es ridículo, pues, versiones es lo que resuena en la con-con los que realiza quien traduce son só- suponer que el traduttore sea más ciencia de que “la traducción es más quelo accidentales. traditore que cualquier lector comunicación”, expresada por Walter Así que leer es traducir y traducir es Benjamin. También es la que justifica lasleer, sólo que las derivaciones creativas de un modo y otro de actualizaciones semánticas en que se afanan la filología y cier-acción difieren, según se trate de producir nuevos discursos en tas ramas de la historia. Y es más problemática en el caso de lael mismo idioma en que fue escrito el original de referencia o traducción de textos poéticos, acto que no puede limitarse a laen otro que abre sus puertas a tal fin. traslación de palabras ni a la de sentidos. La decisión del lector frente al texto original es lo que de- Puesto que el poema sólo acontece en la medida en que setermina la diferencia entre la lectura privada y la crítica de in- rebasa su componente semántico, cae de suyo que la traducciónterés público, por un lado, y aquella que procura albergar los de poesía consistirá siempre en proponer sentidos poéticoscontenidos interpretados en la morada de un idioma diferente, equivalentes en un idioma anfitrión. Esto es, en abrir la posibi-por el otro. lidad de una nueva extralimitación de la carga significativa de Todo lo dicho vale para la traducción en general, pero hay determinada obra poética. Así como “leer el pensamiento” deque tener en cuenta la evidente existencia de diversas clases de alguien comporta tener en cuenta un más allá de las palabras ytextos. No es lo mismo un discurso religioso que uno científico, los gestos de ese alguien, verter un poema implica captar su in-uno ensayístico que otro jurídico… Cada avatar de la escritura tención estética, de forma tal que pueda acontecer lo poético ensupone modos propios de traslación. Y esta especificidad es más el ámbito de otra lengua y otra comunidad poética de referen-notoria y problemática en el caso del poema. La traducción de cia. En eso consiste la hospitalidad de la traducción de poesía.una obra con intención artística sólo puede operar a satisfacción, Así es como se le abre a un poema la puerta de la nueva casa.cuando el idioma anfitrión ofrece a los contenidos originales una Por eso, “la traducción de la poesía es poesía en sí misma”,casa de dos recámaras: la del nuevo lenguaje en sí y la que remi- como sostiene Yves Bonnefoy. Y, por lo mismo, se trata de unate a la atmósfera de una tradición y una comunidad poéticas. labor a realizar por “poetas”, es decir, por personas enfática- La libertad del momento creativo de la traducción tiene un mente dispuestas a realizar lecturas y escrituras de más radicallímite obvio: el texto original. La imagen de un Pierre Menard compromiso estético, sibaritas del lenguaje y virtuosos en elescribiendo El ingenioso hidalgo don Qui-jote de la Mancha, en una proyección delos poderes miríficos del sujeto que lee,puede resultar muy seductora. De hechoreverbera con nitidez en obras insosla-yables como Después de Babel, de GeorgeSteiner. Pero, al margen de los más refi-nados subjetivismos, no es concebible eljuego de la traslación, sin el reconoci-miento de un punto de origen y otro dedestino. El traductor está condenado amoverse en un espacio determinado porsignificados y sentidos establecidos porun discurso de origen. Esta sencilla verdad, sin embargo,trae a colación un viejo problema ya for-mulado al principio: ¿qué es lo que eltraductor traslada desde el texto origi-nal? En su epístola a Pamaquio, san Je-rónimo precisa que, al traducir a losgriegos no vierte “palabra por palabra,número 410, febrero 2005 la Gaceta 3 a
  • uso de uno y otro idioma, aunque no necesariamente se dedi- quiero comunicar en las líneas precedentes, cuando tuve el aquen a componer poemas propios. gusto de traducir Piedra de sol, de Octavio Paz, al vascuence. La libertad poética del traductor se topa con la presencia del Justo en este momento puedo congratularme de parecida ven-poema original. Este hecho, este límite, comporta exigencias y tura, pues vengo haciendo lo mismo con Muerte sin fin, de Jo-concita decisiones diversas. Hay quienes, con buenas razones, sé Gorostiza. Y, en verdad, no sólo me mueve a ello la satisfac-abogan por una muy amplia discrecionalidad. Pero Bonnefoy, ción de intentar que la poesía de, por ejemplo, “qué agua tanpor mencionar un poeta de gran estima, exige “ser, del comien- agua” rebrote en la poesía de “zein ur hain ura”, o la de “¡ohzo al fin, fieles al texto que traducimos”. Y la razón de su pos- inteligencia, soledad en llamas!” en la de “oi adimena, garretantura se antoja apreciable en grado sumo. bakartasuna!”. También me ilusiona laComo se lee, otra vez, en La traducción Traducir bien un poema no es un posibilidad —no importa cuán grande ode la poesía, se trata de respetar la obra asunto de simples equivalencias magra— de propiciar en algo el diálogoajena “en un momento en que tenemos semánticas y aun prosódicas, sino de fecundante entre la prodigiosa tradiciónla necesidad de saber respetar”. recibir con respeto una intención poética mexicana y la pujante literatura Al menos en el caso de la poesía, se poética para que los efectos en euskera del presente. Me arrebata, lodiría que la traducción vista como “es- probables de un artificio estético confieso, el impulso de hacer que Prime-cuela de respeto” y labor de hospitalidad puedan operar al cobijo de una ro sueño, de sor Juana Inés de la Cruz,deriva en una sana disolución del viejo nueva lengua, una nueva morada resuene en la lengua de sus antepasados,problema relativo a los niveles de con- igual que Tercera Tenochtitlan, de Eduar-cordancia entre el original y la versión a la lengua anfitriona. do Lizalde, pongo por caso. Pero ese ímpetu puede alcanzarTraducir bien un poema no es un asunto de simples equivalen- también a Canto a un dios mineral, de Jorge Cuesta, o Incurable,cias semánticas y aun prosódicas, sino de recibir con respeto de David Huerta o cualquier otro gran poema de los que seuna intención poética para que los efectos probables de un ar- han compuesto en México y aun en América Latina, con inde-tificio estético puedan operar al cobijo de una nueva lengua, pendencia de sus nexos con el mundo vasco.una nueva morada. ¿Mero delirio de poeta, pura pasión inútil…? Tal vez, tal Hace unos ocho años viví con singular intensidad lo que vez.El surco y la brasaMarco Antonio Montes de OcaPublicada en 1974, la antología de poesía traducida al cosmovisión implicada en toda obra de arte. Mas lo primeroespañol que prepararon Marco Antonio y Ana Luisa V. de que debe probarse es la identidad de lo trasplantado, aun si seMontes de Oca fue no sólo un audaz ejercicio compilatorio piensa en la paráfrasis, cuya naturaleza original trasparece a ca-sino una declaración de principios acerca de la importancia da momento seguramente porque el planteo y confrontaciónde llevar a nuestra lengua poemas nodales de la literatura de dos procesos que se disparan en distinta dirección no borrauniversal. Reproducimos aquí parte del prólogo, cuya nunca el nudo de su intencionalidad común. Mediante la tra-vitalidad es notoria tres décadas después de haberse escrito ducción, una escritura específica se asoma a otra lengua con pretensiones de subsistir y dilapidar en otro ámbito su aura na- tal. Esto es apenas posible desde que la lengua activa o traduc-Sería absurdo afirmar que un poema o un fruto se vuelven ar- tora opera sobre la pasiva y viceversa, sin que sea posible man-tificiales al cambiar de clima. En el plano de la traducción, el tener en todo momento la indudable primacía exigida por eltrasplante idiomático comporta metamorfosis parciales en que texto original. Dos idiomas que manipulan y son manipuladosel aporte creativo opera a escala restringida: el lenguaje se conservan su capacidad de reproducir pensamientos mediantemueve tan arduamente como el sujeto que cree usarlo cuando palabras cuyo distinto origen no anula el diálogo de las equiva-confronta dos lenguas cuya capilaridad recíproca resulta un lencias, si bien el poema, en cuanto a la preservación de su va-atributo dado de por sí en cuanto a estructura y no menos gra- lor unívoco, no encuentra tamaña suerte.tuito si se considera que tal capilaridad inicia su puesta en mar- Crítica y traducción no nacen del vacío: son fuentes nacidascha desde las catacumbas de una sensibilidad anónima. Hablo sobre otras fuentes; avanzan en sentido bifronte: extienden laal principio de cambio de clima y trasplante idiomático como vigencia de un ser literario determinado y ganan para sí mis-si me aprestase a ubicar una metáfora ecológica. Así es en par- mas otra nueva. Son recreaciones, remodelamientos que ex-te: traducir es trasplantar entidades escritas, a otro tiempo y panden fronteras ajenas al tiempo que acotan su propio feudootro espacio en que el riesgo de una alquimia al revés amenaza autónomo. La crítica aclara; la traducción difunde. La segundade firme a la obra constituida. Por fortuna los cambios son más no carece de un andamiaje crítico, ni la primera deja de ser otrafrecuentes en la zona del signo que en la del significado, más en forma de traducción. Ambas se polarizan en apariencia paraésta que en la del sentido, piedra de toque donde se asienta la luego constituir un circuito de fluidez complementaria. Sin pa-4 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • rentesco a simple vista, resultan vástagos ade una obra de arte que las engloba encomplicidades a flor de piel: ambas des-doblan al poema, se tornan vehículos desu trascendencia previa. Dentro del mundo natural, los seres setransforman pero no se traducen en otros.Las mutaciones agreden a las esencias.Aparecen cambios tajantes y ni siquieraconsentiríamos en acordar la misma no-menclatura a especímenes casi homólogosque la historia natural discrimina celosa-mente. En el orbe cultural, la palabra tra-duce al pensamiento. Por más que el soni-do o la grafía nos hagan pensar en trans-formaciones básicas en cuanto a ritmo yexpresión, es preferible pensar en un sis-tema de traducciones que se propaga encadenas de sucesión reconocible: pensa-mientos, palabras, frases discursos, totalidades radiadas que cre- abolir la materia de su cuerpo real, pero sin descarnarlo de sucen a partir de una almendra irrepetible hasta llegar a lo que se- esencia. Su peso y otras propiedades corporales se disuelven; nogún Walter Benjamin constituye la sobrevivencia misma del poe- así la nueva figura, luz de otro modo, claridad distinta de la quema: la traducción en cuanto tal, que por supuesto no es el clímax absorbe el ser natural engastado en su irreductible objetividaddel fenómeno poético sino la última, junto con la crítica, de sus empírica. El poema traducido es el mismo y no es lo mismo.consecuencias escritas. Hamlet se desgarra ante el fantasma de su padre, sabe que es él, No pretendo aquí formular precisiones exhaustivas sobre oye su voz de ultratumba y advierte quizá el agua carnal de losuna materia tan escrupulosamente controvertida. Más bien su- ojos o su intranquilidad frente al rojizo hervor de un alba inusi-brayo analogías, evidencias que dejan de serlo apenas se echa tada que primero respira y luego nace. No obstante, no se lemano de un análisis más panorámico que delimitativo. Por ocurre asir al espectro; sabe que esa existencia es inexistencia yejemplo, ¿no sería remunerativo enfrentar el concepto religio- que al volver al mundo propaga su memoria, estira la saga de suso de sobrevivencia a la idea misma de traducción? Se dice que vida mortal. Desfigurado, transfigurado, vuelto a construir, elun alma transmigra cuando pasa por varios estadios corporales poema sobreviviente se toca de un ropaje al que nadie se atre-hasta que, ya purificada, accede a un orden extraterreno en que vería a confundir con luz postiza: se trata del cambio requeridosus dotes empolvadas se abrillantan de nuevo, esplenden sin in- para seguir siendo idéntico a sí mismo.termitencia en torno a la presencia divina, eje solar que le otor- No se agota el trasiego de un tema como éste. Decía Valéryga sustento eterno. El poema, en cambio, transmigra a medias; que un poema “no se termina, se abandona”. Algunos traducto-en vez de purificarse contrae adherencias imprevistas, la cárcel res, los de mejor puntería, retoman al poema abandonado sinde otra estructura lingüística que lo sitúa frente al sol primige- intención de completarlo aunque añadan hilos a la trama incon-nio pero sólo como una refracción de su propia sustancia alie- clusa y no con respecto a su realidad intrínseca sino en cuantonada. Tampoco la reencarnación es posi- se refiere a los accidentes lingüísticos queble. Cada obra viaja de lengua a lengua Los mejores poetas-traductores hacen factible su propagación espacio-regida por un código de signos arbitra- son esclavos en cuanto al ritmo, temporal. Hay siempre agujeros en cuyorios que no suplantan la identidad del fieles en cuanto al sentido y libres vacío se acueva la centella nocturna demensaje transmitido aunque la traduc- por cuanto eluden aquellos un último sentido que se adelgaza frenteción —ser independiente— rompa con matices que se vuelven peso a la inquisición racional o la cacería me-su origen pasivo y su desembocadura ac- muerto en otro idioma tódica. Su condición inasible reaparecetiva según leyes que no sólo regulan a ca- mediante procedimientos cumplidos porda idioma sino a las relaciones que marcan la interdependencia la intuición o los recursos secretos del lenguaje. Un traductor node todos ellos. El poema así desfigurado no reencarna, porque elige siempre la forma menos atenuada del sometimiento, olvi-conserva rasgos inequívocos de su vida anterior. Surge luego un dando en ocasiones que el apego servil a un texto acaba por en-tejido de correspondencias más definido, si comparamos a la redar la malla de los significados. Tampoco el poeta-traductorobra traducida con el fenómeno de la transfiguración. El len- encuentra con frecuencia argolla plausible de la cual asirse: timi-guaje para decirse a sí mismo necesita mediación y destino, al- dez o atrevimiento excesivo soplan sobre la selva encantada ygo a su vez menesteroso de una comunicación que le permita pocos ven cómo se parte la encina sagrada en el momento de darmanifestar su propia naturaleza aleatoria. El lenguaje expresa al a luz a la diosa. En una grafía hecha con un estilo tan quebradi-hombre para expresarse a sí mismo. La palabra articulada es su zo, no cabe la infame tarea del amanuense ni la subversión inte-transfiguración: la prueba de su existencia y de gran parte de su resada. Algunos, siempre los mejores, optan por una amalgamaausencia puesto que no puede acuerparse como totalidad en un paradojalmente fructífera: son esclavos en cuanto al ritmo, fie-conjunto limitado de sonidos. Una traducción transfigura a su les en cuanto al sentido y libres por cuanto eluden aquellos ma-original, lo hace pasar a través de los muros de otra lengua al tices que se vuelven peso muerto en otro idioma.número 410, febrero 2005 la Gaceta 5 a
  • a El Desdichado Gérard de Nerval Je suis le Ténébreux, – le Veuf, – l’Inconsolé, ¿Qué late en los oscuros versos de este poema de Le Prince d’Aquitaine à la Tour abolie : Gérard de Nerval? No lo sabemos. Pero sí sabemos Ma seule Étoile est morte, – et mon luth constellé que contienen una seductora fuerza que ha invitado Porte le Soleil noir de la Mélancolie. a muchos poetas a poner en nuestra lengua las imágenes concebidas por el escritor francés. En esta Dans la nuit du Tombeau, Toi qui m’as consolé, doble página ofrecemos seis versiones de El Desdichado Rends-moi le Pausilippe et la mer d’Italie, —así, en español, en el original—, que forman La fleur qui plaisait tant à mon coeur désolé, un extraño coro gracias a sus semejanzas y sus Et la treille où le Pampre à la Rose s’allie. marcadas diferencias, impronta de cada uno de los traductores. Las de Octavio Paz y Salvador Elizondo Suis-je Amour ou Phébus ? … Lusignan ou Biron ? proceden de El surco y la brasa, la antología Mon front est rouge encore du baiser de la Reine ; preparada por los Montes de Oca hace tres décadas, J’ai rêvé dans la Grotte où nage la Syrène … mientras que las de Elsa Cross, Homero Aridjis y Francisco Serrano formarán parte de Traslaciones. Et j’ai deux fois vainqueur traversé l’Achéron: Poetas traductores: 1939-1959, un volumen preparado Modulant tour à tour sur la lyre d’Orphée por Tedi López Mills y que será por el Fondo en Les soupirs de la Sainte et les cris de la Fée. los próximos mesesVersión de Salvador ElizondoYo soy el tenebroso, el viudo, el desdichado,Príncipe de Arquitania de la Torre Abatida,mi estrella ya está muerta; mi laúd se constelacon el Sol tenebroso de la Melancolía.En la noche del féretro, tú que me has consolado, Versión de Homero Aridjisdevuélveme el Pausílipo y los mares de Italia;la flor que tanto amaba mi pecho desolado Yo Soy el Tenebroso —el Viudo—, el Desconsolado,y el jardín en que el pámpano con la rosa se liaba. El príncipe de Aquitania de la torre abolida: Mi sola estrella ha muerto, y mi laúd constelado¿Soy Amor o soy Febo? ¿Lusiñán o Birón? lleva el Sol negro de la Melancolía.Mi frente está ofuscada del beso de la Reinay he soñado con grutas en que nadan sirenas. En la noche de la tumba, tú que me has consolado. Dame el Pausilipo y la mar de Italia.Dos veces victorioso travesé el Aqueronte La flor que tanto placía a mi corazón desolado.y he modulado a veces en la lira de Orfeo La parra donde el pámpano a la rosa se alía.los suspiros del mártir y el grito de las hadas. ¿Soy Amor o Febo?… ¿Lusignan o Biron? Mi frente todavía está roja por el beso de la Reina. Yo he soñado en la gruta donde nada la Sirena. Vencedor dos veces atravesé el Aqueronte. Modulando la lira de Orfeo he alternado Los suspiros de la Santa y los gritos del Hada.6 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • Primera versión de Octavio Paz aYo soy el tenebroso —el viudo —el sin consuelo, Segunda versión de Octavio PazPríncipe de Aquitania de la torre abolida,Murió mi sola estrella —mi laúd constelado A mi amigo, el poeta Marco Antonio Montes de OcaOstenta el negro Sol de la Melancolía. Yo soy el tenebroso —el viudo —el desolado,En noches sepulcrales tú que me consolaste Príncipe de Aquitania de la torre hoy ería,El Pausílipo dame, la mar de Italia vuélveme, Murió mi sola estrella —mi laúd consteladoLa flor que amaba tanto mi desolado espíritu, Ostenta el negro sol de la Melancolía.La parra donde el pámpano a la rosa se alía. Tú que en la noche tumularia me has consolado¿Soy el Amor o Febo? ¿Lusignan o Biron?; El Pausílipo vuélveme, la mar que lo ceñía,Roja mi frente está del beso de la reina; La flor que amaba tanto mi espíritu enlutado,Yo he soñado en la gruta que habita la sirena; La parra donde el pámpano a la rosa se alía.Yo crucé el Aqueronte, vencedor por dos veces, ¿Soy Lusiñán, Biron? ¿Soy Apolo o soy Eros?Y la lira de Orfeo he pulsado alternando El beso de la reina tornó aurora mi frente;El llanto de la santa con los gritos del hada. en tu gruta, sirena, manó el sueño veneros. El Aquerón vencí dos veces, dos la nada, Y en la lira de Orfeo pulsé alternadamente El llanto de la santa, los clamores del hada. Versión de Francisco SerranoVersión de Elsa Cross Yo soy el Tenebroso —el Viudo—, el Desolado, Príncipe de Aquitania cuya Torre es ería:Yo soy el Tenebroso, —el Viudo—el Desolado, mi única Estrella ha muerto —mi laúd consteladoPríncipe de Aquitania de laTorre abatida: el negro Sol ostenta de la Melancolía.Mi sola Estrella ha muerto—Mi laúd consteladoLleva hoy el Sol Negro de la Melancolía. En la noche del Túmulo, Tú que me has consolado, devuélveme el Pausílipo y el mar de Italia un día,En la Tumba y su noche, Tú que me has consolado, la flor que amaba tanto mi pecho desolado,Vuélveme el Pausílipo y la mar que fue mía, la parra donde el Pámpano a la Rosa se alía.La flor que tanto amaba mi pecho desolado,La parra donde el Pámpano a la Rosa se alía. ¿Soy Lusiñán, Birón?… ¿Soy Febo o el Amor? El beso de la Reina mi frente aún calcina;¿Soy Amor o soy Febo?… ¿Lusignan o Biron? he soñado, Sirena, en tu gruta marina.Del beso de la Reina roja está aún mi frente;He soñado en la gruta la Sirena que nada… Y crucé el Aqueronte dos veces vencedor, modulando, alternados, en la lira sagradaY venciendo dos veces traspasé el Aquerón; suspiros de la Santa y los gritos del Hada.En la lira de Orfeo pulsé alternadamenteSuspiros de la Santa y los gritos del Hada.número 410, febrero 2005 la Gaceta 7 a
  • aÔ violet coquelicotDe la vallée où je suis néCorrespondencia entre Alfonso Reyes y Émilie Noulet de CarnerQué mejor herramienta de trabajo para el traductor de cia al poema (Glosa de mi tierra). Amapolita morada: ¿no nom-poesía que la propia voz del autor. Hemos tomado bra la amapolita a otra flor que no sea el coquelicot [amapola]?fragmentos de la correspondencia —compilada, traducida y Traducciones: a) ô mon mauve coquelicot permitiría la traduc-anotada por Martí Soler, y que será publicada por nuestra ción del poema en octosílabos, pero tiene un inconveniente: co-casa en un futuro no lejano— que el máximo escritor quelicot es masculino, mientras que el poema se dirige a unaregiomontano sostuvo con una de sus traductores al mujer… pero, resumiendo, a veces se le dice a una mujer: monfrancés, en la que se ven las graciosas y complejas petit chat, mon petit loup [mi gatito, mi lobezno]. Otro inconve-entretelas de esa metamorfosis lingüística niente: en Europa, la amapola no es morada sino siempre roja. b) ô ma mauve pervenche (seis sílabas, será dificil hacer todo el poema de esta manera…) “pervenche” [vincapervinca] es Bruselas, 6 de abril de 1954 una interpretación, no una traducción, pero se dice de los ojos Querido e ilustre amigo: que son azules, pero tirando un poco al violeta, que son ojos de […] me pasa que, al ver de nuevo páginas traducidas hace 4 vincapervinca.o 5 meses, encuentro de golpe la solución. que me había pare- Hay otros tres nombres de flor de los que José no ha encon-cido imposible. Por lo demás, he tomado la costumbre de dár- trado la traducción y que por lo tanto son flores de México:melas de autoridad, sin que sea demasiado tarde, a indicación monacilla (1ª estrofa), alfombrilla (2ª estrofa) y anacua (2ª es-suya, para volver hacia atrás. Creo que será más sencillo y más trofa). Si estas tres palabras no tienen equivalentes franceses,directo que usted haga, hecha la traducción, las observaciones será necesario darme nombres de flores europeas parecidas ynecesarias, y que ahora lo preciso es que yo avance, que yo si- de las que usted autorice su empleo en la traducción. Debo en-ga adelante. Evidentemente, me pesa no poder darle todas mis viar mis traducciones para el 15 de mayo: estaría muy conten-justificaciones, detallarlas, enseñarle mis dudas como lo hacía ta, por lo tanto, si usted me respondiera rápidamente… […]en México. Pero usted las adivinará, usted las imaginará. […] Émilie Noulet de Carner Émilie Noulet de Carner México, 9 de abril de 1954 Bruselas, 6 de abril de 1954 Querida y recordada amiga: […] Querido y gran amigo: 1. Me siento incapaz de resolver sus dudas de traducción Me ha sido encargada parte de la traducción (para la cual (Glosa de mi tierra). Sin remedio:pude escoger los autores) de una antología publicada por la a) Amapola: coquelicot.Unesco, de poetas de lengua española. Contiene uno de sus b) Morado: violet foncé.poemas. José y yo hemos protestado contra la elección: poetas c) Monacillo: es una pequeña flor roja, en forma de paraguassecundarios están representados por cuatro o cinco poemas, cerrado, que se chupa y tiene miel.mientras que usted lo está con uno solo: Pero no hay nada que d) Alfombrilla: una florecita menuda y apretada que cubre elhacer: la elección la hizo una comisión de la Unesco: nosotros suelo como una alfombra.no estamos en ella. e) anacua: un arbusto silvestre. Ahora bien, el poema que debo traducir de Alfonso Reyes No traduzca literalmente: invente lo que le plazca.presenta, a pesar de su aparente y dulce simplicidad, dificulta- 2. Le mando dos traducciones de francés de este poemita:des insuperables en francés. Pero ya que usted está en el con- a) La de Mathilde Pomés (la más fiel) no recuerdo si se pu-fín de una carta por avión, quería consultarle para hacer una blicó.traducción que le guste. b) La de A. Godoy (la más libre y que imita mi estrofa) apa- Se trata en principio del primer verso que le da toda al gra- reció en Le Manuscrit Autographe, París, marzo-abril de 1930. Mis versos no le gustan a nadie. He marcado el año pitagó- rico de 2000 para que empiecen a ser apreciados. Por desgra- Glose de mon pays cia, para entonces serán ya cosa de museo. En el caso, es lásti- ma no poner más, porque tengo (amén de otros poemas tradu- Ô violet coquelicot cidos por Jean Camp, Marcelle Auclair y Jean Prevost, etc.), De la vallée où je suis né, algunos traducidos por Jules Supervielle y Valery Larbaud, cu- Si tu n’es encore amoureuse, yas firmas valen mucho, y otro admirablemente puesto en fran- Sois donc amoureuse de moi. cés por F. Berveiller. Alfonso Reyes8 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • 15 de enero 1955 a Querido y gran amigo: […] Absences He hecho: Noche desnuda en versos irregulares para consevarel movimiento. Y Ausencias en decasílabos regulares pues el rit- L’ombre de ceux que j’ai le plus aimés,mo sostenido me parecía convenir al tono elegíaco de ese so- —M’ayant quitté dans un très bref espace,—neto. Pero, aunque he dejado reposar estas traducciones, no es- Ne cesse de glisser autour de moi,tán todavía a punto: pero no puedo retrabajarlas sin tener su Faible secours à ma mélancolie.opinión obre los puntos anteriores. Émilie Noulet Avec ma voix se confondent leurs voix. Je demeure iminobile et sans sommeil Dans mon désir de traverser le gué México, D. F., 27 de enero de 1955 Qui me tient éloigné de leurs présences. Amiga querida: […] A sus traducciones: Nuit denudée me parece inobjetable. Ab- Je cède enfin à l’enivrant appelsences: los versos 11 y 12, literalmente y en lengua bárbara in- Tandis que se transforme la durée,termedia significan esto: Et que chaque heure épure un infini. Et il semble qu’il y a un changement dans la durée, et chaque heure se concentre (ou s°entasse) dans un infini. Car je passe outre aux humaines limites ¿Entiende usted este horrible galimatías? Su genio literario Et, par le coeur, j’explore les espacessabrá descifrarlo y urbanizarlo. Pour devenir familier de la mort. Alfonso Reyes convenue du poéte ¡me quedé horrorizada de esta mala traduc- Bruselas, 8 de febrero ción! (a dios gracias, reencontré a quien se lo había enviado, Querido y gran amigo: —a Marginales— y asimismo escribí a la revista que me remi- Hice algunas correcciones a Absences que ya di a Lettres Nou- tiera ese poema pues les daría otro). Intenté entonces retraba-velles: ¿quiere usted ver si le parecen bien? Si le parece, para el jar esta traducción, pero me encontré ante problemas insolu-último terceto quiero regresar a la primera versión. Me gusta bles: por ejemplo: no lo dejaba ver = l’empéchait de voir. No lo-más igualmente “l’insidieux o mystérieux” en lugar de enivrant gro dar una traducción poética de ese verso: toda traducción(que no me gusta) […] es de un deplorable prosaísmo. Ídem para: que ya nada dejan Émilie Noulet entender. Otros pasajes igualmente no logran abrirse. En resumen, después de muchos intentos, he decidido abandonarlo: espero México, D. F., 27 de marzo de 1956 que esto no le cause pena. Varias veces me ha dicho usted que Mi muy querida amiga: […] su elección no era más que una indicación y que en suma yo En Absences, pensamos que concentre (verso n° 11) no da bien podía elegir otro. Así que remplazaré este poema y me excusoel sentido de acendra, que es “depuración”, ni es bastante poé- por ello… Por el momento trabajo en L’heure d’Anahuac.tico. Pero no hallo la solución. Émilie Noulet En el verso 5, no es “sus voces se confundían” en tiempo pa-sado, sino se confunden. Ahora que mis amigos han muerto, susvoces se confunden con la mía: los oigo, oyéndome a mí mismo. Bruselas, 25 de septiembre de 1956¿Hay arreglo posible? […] Querido poeta y amigo: Alfonso Reyes De vacaciones, en descanso laborioso (sigo traduciéndolo), apenas hoy encontré su carta del 3 de septiembre en la que aprueba la última versión de Ausencias. Pero no me dice usted Bruselas, 29 de julio nada sobre el tema de mis “dudas”. Aquí van otros dos poe- Querido y gran amigo: mas… y “algunas dudas”. Ahora me pondré a trabajar en: Yer- He aquí tres nuevas traducciones: Hamadryade: en decasíla- bas del tarahumara. Pero cómo traducir las siguientes palabrasbos, Chasseurs: en versos libres como el original, Va el vient de que José no conoce y que no están en el diccionario de la Aca-Ste. Thérèse en heptasílabos. Para este último poema, sería ne- demia española: pinole, tesgüino, peyote, simonillo, chuchu-cesario poner una nota respecto del título, para que el lector paste.sepa lo que se entiende por Va et vient de Santa Teresa! […] Interrumpí la carta para verificar en la Anthologie de la poésie Ém Noulet mexicaine si no se encontraba ahí el poema. Ahí está, traducido por Guy Levis Mano: y bien traducido, me parece a simple vista. Le pido pues: 1) ¿puedo tomar las traducciones que él da de las Bruselas, 30 de agosto de 1956 plantas mexicanas? 2) O bien tomamos el poema tal cual con la Querido poeta y amigo: traducción firmada por él incorporándola a las mías —pues no Adjunto la traducción heptasilábica de Insomnies —y algu- creo que represente una gran diferencia si hago la traducciónnas observaciones para los demás poemas: estaría feliz de te- yo misma. Por lo demás, como acabo de descubrir la de Guyner su opinión. Y Absences, vuelto a copiar. Cuando recibí Dé- Levis Mano, ya le escribiré al respecto.número 410, febrero 2005 la Gaceta 9 a
  • aCrítica y traducción literariaArturo Vázquez BarrónNo está bien establecido el ámbito en que deba practicarse académico y la así llamada crítica de traducción literaria, que sela crítica de la traducción, esa pariente pobre de la crítica ejerce en casi todas las publicaciones periódicas que cuentanliteraria. Ni en las escuelas donde se forman los nuevos con espacios para reseñistas, articulistas y críticos.traductores ni en el terreno de la opinión bibliográfica se Como traductor literario profesional dedicado también a lapresta suficiente espacio a la crítica del quehacer de los enseñanza de la traducción, uno de los aspectos que más lla-“intermediarios” entre un original en lengua extranjera y man mi atención es la crítica en el medio académico. Al respec-los lectores. Aquí ofrecemos un propositivo ensayo sobre to, estoy convencido de que la crítica de traducción debe for-el arte de juzgar y evaluar traducciones mar parte de los planes de estudio, debe quedar integrada de manera permanente en todo programa de formación de tra- ductores y, al mismo tiempo, debe considerarse como algo pro-En el inagotable espacio de la traducción literaria, uno de los pio de los procesos de evaluación. Ciertamente, se trata de unatemas menos explorados es el de la crítica. Si bien es cierto que crítica hasta cierto punto irreconocible como tal, pues al tenerlas traducciones siempre se han analizado desde todas las pers- una vocación escolar, su finalidad primordial es la de evaluarpectivas posibles, con las más diversas finalidades y en ámbitos traducciones que son producto de un proceso de enseñanza-por completo divergentes, también lo es el hecho de que, so- aprendizaje, y se la percibe muy alejada de lo que solemos con-bre todo en nuestro país, esta forma de análisis literario tan ca- siderar como crítica en el medio profesional. Pero esta formaracterístico no ha encontrado todavía el lugar en que ha de de evaluación, según la veo, tendría que plantearse ante todoconstruirse. Por lo mismo, resulta apetecible empezar a elabo- como una más de las formas de la crítica, dado que nos servi-rar algunos planteamientos que puedan ayudarnos a lanzar, en mos de ella para juzgar y atribuir, de la manera más “objetiva”un contexto local, un debate sobre el concepto de crítica de tra- posible, una apreciación, una nota, una calificación a las tra-ducción, para lo cual me parece oportuno explorar algunas de ducciones realizadas por los alumnos. El análisis que tiene porlas perspectivas desde las que puede abordarse esta forma espe- objeto evaluar las capacidades de un alumno para traducircífica de la crítica. Me limitaré aquí a evocar sólo dos de sus “bien” un texto a partir de la adquisición progresiva de compe-vertientes, que a pesar de ser interdependientes están todavía tencias de traducción de índole muy variada, es sin duda unamuy lejos de considerarse como vinculadas una a la otra: la crí- forma de crítica. No obstante, el contexto escolar en el quetica de traducción como ejercicio de evaluación en el medio ocurre, que por lo general exige más una sanción en forma de10 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • nota que un dictamen de traducción amplio y profundo, hace afirmarse que hay tantos modelos de evaluación no asociada al aque se pierda de vista su cualidad primordial de crítica, y se de- concepto de crítica como profesores de traducción puedensemboca casi siempre en un ejercicio de anotación de errores existir. Y así, cada profesor aplica sus muy personales criteriosmuy anodino, circunscrito a determinar de manera por demás —asentados en la creencia universal de que la traducción pro-arbitraria si la traducción es “correcta” o “incorrecta”, siempre pia siempre será mejor que la ajena— para dictaminar lo que esen función de los criterios personales de quien hace las veces un error y para asignar calificaciones, casi siempre sin tomar ende profesor-corrector. Estos criterios son por lo general subje- consideración las estrategias que muy probablemente el alum-tivos y poco explícitos, como lo señala Katharina Reiss: “cuan- no estableció para su llevar a cabo su proyecto de traducción.do se hacen ejercicios y exámenes de Por todo esto, creo que en el ámbitotraducción, el producto traducido que Si bien es cierto que las académico deberíamos empezar a consi-presenta el alumno se ‘corrige’ y se san- traducciones siempre se han derar la evaluación de traducciones co-ciona mediante una nota, es decir, se cri- analizado desde todas las mo una forma de crítica no desprovistatica y se juzga. Conviene preguntarse si perspectivas posibles, también lo es de sus características profesionales, queel corrector tiene una conciencia sufi- el hecho de que esta forma de nos permitiera volver objetivas las inevi-ciente de las razones por las cuales pro- análisis literario tan característico tables sanciones inherentes al contextopone, espera o hasta exige otras solucio- no ha encontrado todavía el lugar escolar, y además poner en relieve unanes. ¿Con base en qué criterios funda- en que ha de construirse serie de elementos muy complejos, fun-menta sus correcciones, que van más damentales, como por ejemplo si la tra-allá de las palabras y de las estructuras sintácticas que al pare- ducción propuesta por el alumno tiene sustento en un proyec-cer el estudiante no conoce o no entiende bien? ¿En qué me- to —por más elemental que fuera— determinado de antemanodida este corrector se fía de lo que llama su ‘sentido de la len- en función de las características del texto y en qué medida segua’?”1 ajusta a dicho proyecto, o si no lo hace. De manera ideal, ten- Así, el problema de la sanción impuesta por un traductor dríamos que concebir una crítica-evaluación que, al dejar atrásque hace las veces de profesor tiene que ver sin duda con un los clásicos e insuficientes binomios bueno/malo, elegante/tor-ejercicio que, muy frecuentemente, es arbitrario y carece de los pe, literal/libre (sustentados en una bipolaridad que deja de la-requerimientos básicos de una crítica objetiva y, digámoslo así, do los aspectos más interesantes de una traducción), nos per-profesional. La explicación de esto es que no son muchos los mitiera adentrarnos en una crítica de mayor complejidad con-traductores profesionales que cuentan con una formación en ceptual, en la que por fuerza el proyecto de traducción de undidáctica y pedagogía (por el hecho de que, en nuestro medio, alumno (expresado ya sea en el espacio mínimo de un ejercicioquien se dedica a dar clases lo hace casi siempre por necesidad en clase o de un examen de grado) puede resultar tan intere-de supervivencia), y muchos menos son aquellos que han teni- sante como el de un traductor con muchas horas de vuelo.do un entrenamiento específico en el muy complejo campo de Además, el alumno suele verse obligado a asumir comola crítica. Así, en la vorágine de una práctica que se ejerce sin irrefutables las correcciones de sus profesores, que en muchosexperiencia previa y sin la reflexión necesaria, casi nadie está a casos solo atienden de manera superficial los niveles léxico,salvo de imponer a los alumnos una idea bastante arbitraria de morfosintáctico y semántico de un texto traducido, pues es delo que es una “buena” traducción, y se opta por el camino fácil ahí de donde el profesor puede obtener los elementos parade la descalificación abusiva, injustificada, que además se ve es- descalificar —por no destruir— las soluciones propuestas portimulada por la posición de poder que se asume ante el alum- el alumno, sin tener que justificarse mucho. Y santo remedio.no. Por otra parte, es común que en el seno de una misma ins- Pero esto implica que al alumno se le vaya inculcando, portitución no exista entre profesores el consenso mínimo desea- medio del ejemplo, una total falta de conciencia crítica, tantoble que les permita establecer parámetros objetivos y explícitos del trabajo propio como del ajeno, y corre el riesgo de quedarde evaluación. Por eso, a partir de los diversos problemas de convertido en un traductor imposibilitado para ejercer tareastraducción que puede plantear un determinado texto utilizado muy complejas, como las que se supone que un crítico de tra-como examen, tendrían que establecerse de antemano los cri- ducción debe realizar. Por eso resulta deseable que al alumnoterios de crítica que habrá de adoptar quien evalúa. Pero como le quede muy claro, desde el principio de su formación, queen los actuales planes de estudio tampoco existe —o por lo me- las evaluaciones sobre sus textos traducidos están fuertementenos no de manera formal— la materia de crítica traductológi- ancladas en un concepto de crítica que tiende más a observarca, que debería proporcionar a los futuros traductores profe- y analizar sus competencias que a simplemente desautorizar ysionales la competencia para dictaminar (dentro o fuera del condenar.medio académico) de manera objetiva2 una traducción, puede También es común que en el medio escolar se practique preferentemente la evaluación de los textos, a partir de su re- 1 Katharina Reiss, La Critique des traductions, ses possibilités et ses li- formulación en la lengua de llegada. Sin objetar a priori esta forma de pensar la crítica (y, por ende, la traducción misma),mites, Université d’Artois, 2002, pp. 15-16, traducción del alemán de diré que resulta al menos insuficiente, cuando de lo que se tra-C. Boquet. [La traducción al español es mía.] 2 En este campo, ciertamente, es imposible establecer un concep- ta es de poner en práctica ante los alumnos formas de evaluarto de “objetividad” absoluto, por el simple hecho de que el conjunto traducciones con un enfoque mucho más amplio. Esta formade todas las teorías de la traducción no ha logrado llegar a un acuer- de crítica es la que da prioridad al texto traducido, y se aplicado en cuanto a qué es una buena traducción, y porque tampoco existeun modelo de crítica que sea aplicable a todos los textos traducidos. tes en función del proyecto de traducción planteado, de manera quePero es posible, sin embargo, establecer los criterios más convenien- se reduzca al máximo el riesgo de arbitrariedad.número 410, febrero 2005 la Gaceta 11 a
  • en particular a los textos informativos,3 pues por lo general se jado su impronta en el nuevo texto, ¿cómo puede entonces lle- aconsidera que, para su adecuada traducción, este tipo de textos var a cabo su análisis? Una traducción, por más lograda queno merece mayor trámite que el simple traspaso de sus conte- pueda considerarse, no es un original. Pero si nos atenemos anidos explícitos de información. El profesor considera, y así lo la enorme cantidad de reseñistas que analizan traducciones co-hace sentir, que lo más importante en este caso es que el texto mo si de originales se tratara, podría pensarse que esta obvie-esté escrito en “buen español”, cualquier cosa que semejante dad, a fin de cuentas, no lo es tanto. Es por eso que, ante tan-vaguedad pueda significar en un contexto de formación de pro- tos casos de flagrante omisión, el crítico tiene el deber ético defesionales, en donde tendría que preva- restituirle al traductor literario su lugar,lecer una idea mucho menos fragmenta- Si por crítica de una traducción y de plantear en sus textos los elementosria del acto de traducir. Pero cuando se hemos de entender juicio y de análisis que mejor puedan orientar atrata de traducción literaria, este fenó- evaluación de la misma, entonces el los lectores de la obra, es decir, los ras-meno tiene repercusiones mucho más que la practica tendría que echar gos fundamentales de la traducción, elgraves, y no sólo en el campo de la for- mano del análisis riguroso del proyecto en que encontró sustento y,mación. Sobre todo, como veremos en- proyecto que le dio origen, de sus sobre todo, la posición teórica del tra-seguida, genera carencias alarmantes en posibilidades como obra literaria, ductor, el horizonte a partir del cual rea-el medio de la crítica profesional. del horizonte traductológico desde lizó su labor creativa. La mayor parte del tiempo, la crítica el que fue pensada Ahora bien, hay veces que sí se hacede traducción, tal como se practica en alusión al trabajo del traductor, pero porMéxico, se confunde con la crítica de originales. Existe, en desgracia la reseña suele encomendarse a críticos que se limi-efecto, un cuantioso conjunto de estudios, miniensayos, rese- tan a hacer un cotejo muy superficial entre texto original y tex-ñas y artículos que, a pesar de estar dirigidos a un público lec- to traducido, quienes, por carecer de un fundamento metodo-tor de literatura traducida, tienen el defecto de no considerar lógico apropiado, plantean una simple “comprobación” de lassu objeto de análisis como resultado de un proceso traductorio. diferencias.6 Al respecto, Antoine Berman, uno de los teóricosCasi siempre nos enfrentamos al hecho de que el crítico pien- de la traducción que más luces ha arrojado en los últimos añossa en el texto traducido como si fuera un original, y es común sobre el concepto de crítica y los diferentes modelos de los queque ni siquiera mencione que se trata de una traducción. Esto puede valerse el crítico, dice con razón: “No hay, en tales ca-plantea un problema en dos niveles: al crítico le genera una sos, ni estudio del sistema de estas diferencias, ni de los porquéspercepción errónea del texto traducido, y al lector potencial de dicho sistema. No hay reflexión sobre el concepto de tra-del texto así analizado le proporciona una perspectiva literaria ducción que, de manera invisible, desempeña el papel de ter-inexacta, que es apenas una aproximación.4 Si se supone que tium comparationis. De igual manera, estos estudios —que vanestos análisis tienen como objetivo servir de guía autorizada en de la evaluación directa (bueno/regular/malo) a análisis máslo que se refiere al autor, a la obra, a la riqueza de su estilo, a neutros, más objetivos— no tienen las más de las veces una am-sus formas expresivas reconocibles y distinguibles de las de bición particular. No aspiran (¿acaso lo consideran siquiera?) aotros autores, a su manera personal de presentarnos en forma darse una forma rigurosa, que marcaría su especificidad, ni ade creación literaria una realidad determinada, a su relación proveerse de una metodología. Sólo comparan, confrontan, in-con otras obras y, por último, a la relevancia y las repercusio- genuamente.”7nes que por todo lo anterior dicha obra puede tener en el con- Esto explica que dichos análisis planteen aseveraciones tantexto literario que la recibe, resulta evidente que no mencionar vagas como “es una excelente traducción”, “es una traducciónque se trata de una obra traducida es invalidar de entrada el muy literal”, “está escrita en muy buen español”, “es muy libre,análisis realizado. Dicho de otra manera, se estudia la obra del se aleja mucho del espíritu de la obra”, “se lee tan bien comoautor mediante la obra del traductor, pero sin otorgarle a este el original” o, incluso, “sin duda es mejor que el original”. Y porúltimo el espacio específico que por derecho le corresponde. Y ninguna parte aparecen argumentos concretos o verificables.si para establecer sus puntos de vista, el crítico no toma en Siguiendo a Berman, aceptaremos que esta forma tan elementalcuenta que entre la obra original y la traducida —que es en rea- de crítica de traducción tiene insuficiencias descomunales y aca-lidad el objeto sobre el cual ejerce su análisis— hay un segun- rrea más perjuicios que ventajas. Pero como estas carencias de lado creador, un intermediario5 que, para bien o para mal, ha de- crítica no se originan de la nada, lo más importante es determi- nar sus causas, y no sólo sus efectos. Estas labores las realizan 3 En cuanto al concepto de texto “informativo”, retomo aquí la ti- por lo general personas que tienen una excelente formaciónpología propuesta por K. Reiss en la obra citada, que comprende, literaria, eso no debe ponerse en duda. Son críticos profesiona-esencialmente, cuatro categorías de textos: informativos, expresivos, les dedicados con ahínco a desmenuzar textos, tanto buenosincitativos y escritosonoros. 4 Suele considerarse que el escritor y el traductor literario proce-den, en lo que se refiere a sus respectivos procesos creativos, de ma- nar a aquel que se encarga de escribir el texto en la lengua de lle-nera muy distinta. No hay duda de que esto resulta cierto en todos los gada.casos, incluso en aquellos de máximo alejamiento —en los que la tra- 6 Esto puede deberse a que un editor casi nunca es consciente deducción se concibe como recreación o paráfrasis— por el simple he- la enorme complejidad que supone hacer un trabajo de crítica de tra-cho de que siempre existe un antecedente, un texto original previo que ducción y, por lo mismo, no percibe la necesidad de encargar estas la-es el punto de partida y que no puede dejar de tomarse en cuenta pa- bores a quien cuente con el perfil metodológico adecuado para reali-ra cualquier forma de análisis del texto traducido. zarlas. 5 Obviamente, “intermediario” no tiene aquí ninguna conno- 7 Antoine Berman, Pour un critique des traductions: John Donne, Pa-tación negativa particular. Tiene sólo un uso práctico para desig- rís, Gallimard, 1995, p. 44.12 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • acomo malos. Pero, y aquí es donde se manifiesta la carencia eso resulta urgente que, por una parte, siempre se practique te-fundamental, estas personas tan capaces para la crítica de obras niendo en mente al autor del texto traducido,8 y que por la otraoriginales tienen apenas una idea aproximada de lo que es la renuncie a la arbitrariedad, dejando atrás las tradicionales ad-traducción literaria, de lo que implica su gran complejidad, de jetivaciones impresionistas a las que por lo general recurre.9las cualidades y competencias que requiere como proceso crea- Decir de una traducción que es “regular”, “insuficiente”, “ma-tivo, y de los muy diversos proyectos de traducción que para un la”, “torpe”, “fea”, “traicionera” o “aberrante”, o por el contra-mismo texto se pueden plantear. De ahí que la formación, el rio, “brillante”, “bonita”, “elegante”, “bella”, “magistral”, “in-entrenamiento y la profesionalización de críticos de traducción superable” o “excelsa”, es condenarla —mediante un simpleresulte fundamental. Es menester formar no sólo buenos pro- trabajo de destrucción o de enaltecimiento— a que sus posibi-fesionales de la traducción, sino también traductores profesio- lidades literarias reales queden reducidas a una anécdota edito-nales capacitados para ejercer este tipo de crítica. Porque con- rial, y sin que para ello medie el análisis apropiado. Tal vez es-vendría preguntarse, insisto, si un crítico literario tiene atribu- to explique la incongruencia de que algunos lectores digan detos para juzgar una traducción. No podemos negar que sabe de una obra bien traducida que se trata de una “pésima” traduc-literatura, que posee gran sensibilidad y un sentido muy desa- ción… En todo caso, el deber del crítico (y aquí señalo que elrrollado para juzgar calidades y defectos literarios, siempre en del profesor de traducción es el mismo) es explicar hasta don-función de sus personales criterios artísticos y estéticos. Pero de sea posible la razones del fracaso de una traducción, y contodo esto no le otorga las competencias que exigen el análisis y ello, ir preparando el espacio necesario para posteriores retra-la dictaminación de una traducción. Y en cuanto a nosotros, los ducciones.traductores, por el solo hecho de serlo, ¿estamos capacitados Si por crítica de una traducción hemos de entender juicio ypara hacer crítica de traducción? Es evidente que no. Por eso evaluación de la misma, entonces el que la practica tendría quecreo que deberíamos abrir los espacios para debatir amplia- echar mano del análisis riguroso del proyecto que le dio ori-mente estas cuestiones de primer orden. Revisar el estado que gen, de sus posibilidades como obra literaria, del horizonte tra-guarda en estos momentos la crítica de obras traducidas, sobre ductológico desde el que fue pensada. El crítico, en resumidastodo en nuestro país. ¿Quiénes la practican? ¿En qué forma la cuentas, tendría que ser capaz de explicar cómo fue que llególlevan a cabo? ¿Cuáles son las limitaciones que se les imponen al descubrimiento de la verdad de esa traducción.desde fuera? ¿A partir de qué modelos conceptuales trabajan?Y por último, ¿qué efectos tiene la crítica sobre la forma en que 8 Véase “À la recherche du traducteur”, en A. Berman, op. cit., pp.nuestra cultura recibe y percibe las literaturas extranjeras? 73-82. Toda obra traducida, al igual que toda obra original, tiene 9 Berman, en gran medida, logró demostrar que la crítica de tra-necesidad de quedar iluminada por la crítica, por la sencilla ra- ducción puede tener una base no subjetiva, no dogmática, no normati-zón de que la crítica, en su esencia primaria, es ilustrativa. Por va y no prescriptiva, es decir, una base de juicio consensual.número 410, febrero 2005 la Gaceta 13 a
  • aLa llamada del sentidoAlfonso MontelongoNo existe la traducción perfecta, la que iguala en la “Ahí donde la calca no permite el juego, ahí donde el desarro-lengua de destino los efectos sensoriales y semánticos llo discursivo destruye los efectos de sonoridad, la re-produc-del texto original. El traductor busca localizar una ción del sistema general de la lengua latina, sin sujetarse rígida-esencia fundamental y emularla en la lengua de llegada, mente a la materialidad del original, sino sometida solamente aasí como el autor aspiró a sembrar una semilla que la ley que rige esa materialidad, permite ‘reconstituir’ todo. Li-germina en cada lector. Traducir, entonces, es prestar bertad y literalidad se unen.”3 Con esto se especifica el lugar pri-oído, y boca, a la más íntima llamada del sentido vilegiado de la traducción en nuestra cultura: el traductor tiene que buscar constantemente las zonas, los intersticios de su len- gua que no han sido normados. Él puede hacerlo; el escritor no,Desde tiempo inmemorial se ha observado que entre las es- o sólo en raras ocasiones. La traducción consiste precisamentetructuras superficiales de dos lenguas cualesquiera hay una dis- en encontrar lo no normado de la lengua materna para introdu-paridad enorme, que hace muy difícil traducir de una a otra ha- cir en ella la lengua extranjera y su manera de decir. Benjaminciendo justicia a ambas. El problema se complica si se trata de lo había planteado así: “La tarea del traductor es absorber en lapoesía, que se caracteriza por emplear de manera óptima los lengua propia esa lengua pura que está desterrada como ajena,recursos de su propio idioma. Esto ha llevado a afirmar tajan- liberar en la recomposición la atrapada en el original. Por ellatemente que la traducción es imposible, como lo hicieron Frie- rompe el traductor las apolilladas barreras de su lengua: Lute-drich Schleiermacher y José Ortega y Gasset, entre otros pen- ro, Voss, Hölderlin y George ampliaron las fronteras del ale-sadores célebres. No obstante, el ilustre Valentín García Yebra mán.”4 La mayoría de los traductores opta por una vía interme-nos recuerda que otro tanto puede decirse de la comprensión: dia entre las dos tendencias mencionadas.“Si la comprensión de un texto pudiera ser total, sería también El gran poeta, ensayista y traductor Tomás Segovia admiteposible que varios lectores, al leer ese texto, comprendieran como obvia la imposibilidad de traducir, pues ninguna traduc-exactamente lo mismo. Ahora bien, es seguro que nunca dos ción real pretende legítimamente ser inmejorable. “[S]iemprelectores perciben exactamente lo mismo en un texto de alguna es posible otra versión […] siempre es posible seguir tradu-amplitud y de cierta riqueza.”1 Por supuesto, esto no nos im- ciendo; en una palabra: decir que nunca es posible traducirpide tratar de comprender y de traducir; son actividades tan significa que siempre es posible traducir, que siempre sigueimportantes, tan fundamentales para la humanidad, que no po- siendo posible la traducción.”5 Esta apertura infinita, esta im-demos prescindir de sus logros, aunque sean parciales. posibilidad de establecer una ecuación entre dos enunciados Ya Cicerón intentó orientar las tentativas en este campo: no afecta sólo al ámbito de la traducción. Obsérvese la fre-“traducir sentido por sentido, y no pala- cuencia con que se emplean, en todo ti-bra por palabra”. En la historia de la tra- La traducción consiste precisamente po de discursos, frases como “es decir”,ducción en occidente se observan dos en encontrar lo no normado “en otras palabras”, etcétera. Así, pues,grandes tendencias, dos maneras de su- de la lengua materna para normalmente aceptamos que lo que seperar la imposibilidad de traducir. Gar- introducir en ella la lengua dice en unas palabras puede decirse encía Yebra representa la que predomina extranjera y su manera de decir otras, y lo que se ha dicho de otro mo-cuantitativamente: “la traducción no do sigue siendo lo mismo. Segovia in-consiste en reproducir exactamente las estructuras formales de fiere: “no es sólo que siempre hubiera podido traducirse deun texto —eso sería copiar el texto, no traducirlo—, sino en re- otro modo lo que dice un original, es que también pudo decir-producir su contenido (y, en lo posible, su estilo)”. 2 Quizás el se de otro modo (en su lengua original). Vemos entonces quecaso extremo de esta tendencia sea el de Nicolas Perrot d’A-blancourt (1606-1664), quien hizo escuela al adaptar autores 3 “Là où le calque ne permet pas de jeu, là où le déroulement dis-latinos a veces ásperos (Tácito, Tucídides, Jenofonte) al gusto cursif détruit les effets de sonorités, la re-production du système géné-de los lectores contemporáneos, al grado de que sus traduccio- ral de la langue latine, n’étant pas rigidement assujettie au factuel denes son conocidas como belles infidèles. l’original, mais liée seulement a la loi régissant cette facticité, permet La segunda tendencia privilegia el texto original, por lo que de tout ‘reconstituer’. Liberté et littéralité s’unissent”, Antoine Berman,se inclina a la literalidad. Se trata de ensanchar la lengua propia La Traduction et la lettre ou l’auberge du lointain, París, Seuil, 1999, p. 131. [Las traducciones incluidas aquí son del autor del artículo.]y de enriquecer su literatura pasando por la obra extranjera, a 4 “Jene reine Sprache, die in fremde gebannt ist, in der eigenen zufin de alcanzar lo universal. Entre los paladines de esta corrien- erlöschen, die im Werk gefangene in der Umdichtung zu befreien, istte están los románticos alemanes, a quienes siguen Walter Ben- die Aufgabe des Übersetzers. Um ihretwillen bricht er morsche Sch-jamin y Antoine Berman. Este último expresa su misión así: ranken der eigenen Sprache: Luther, Voss, Hölderlin, George haben die Grenzen des Deutschen erweitert”, Walter Benjamin, Illuminatio- 1 Valentín García Yebra, Teoría y práctica de la traducción, Madrid, nen, Francfort, Suhrkamp, 1977, p. 60.Gredos, 1984, 2a. ed., vol. 1, p. 31. 5 Tomás Segovia, Páginas de ida y vuelta, México, El Equilibrista, 2 Ibid., p. 34. 1993, p. 215.14 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • los supuestos que nos llevan a afirmar que la traducción de Generalmente el traductor intenta comunicar a su lector la apoesía es imposible implican también que la significación, to- experiencia de una lengua y un mundo extraños, acercándo-da significación, es imposible.”6 Ver con escepticismo las tra- los en la medida de lo posible a la experiencia lingüística yducciones (especialmente las de poesía), a diferencia de los cultural que le es familiar, al mismo tiempo que aproxima es-textos originales, sean poéticos o prosaicos, es injusto e impli- ta experiencia al mundo y la lengua del texto original. Ahoraca ignorar el verdadero proceso de la significación, “ese mun- bien, ¿no es esto lo característico de la significación en gene-do donde la palabra ‘mismo’ va siempre ral? Significar, o sea representar conentre comillas”.7 Por eso, cuando lee- El traductor intenta comunicar nexos de sustitución o de equivalenciamos un texto original y lo juzgamos (ac- a su lector la experiencia de una humanos e históricos, no automáticosciones inseparables), oscuramente pre- lengua y un mundo extraños, ni naturales, ¿no es encontrar bajo lasentimos otras posibilidades del texto, acercándolos en la medida de lo forma de un signo lo que está significa-textos que dirían “lo mismo”, aunque posible a la experiencia lingüística do, gracias a ciertas condiciones quede otra manera; pero esa “misma” cosa y cultural que le es familiar, y hacen que sólo encontremos lo mismoque se diría de otras formas no puede aproximando esta experiencia al por encontrar otra cosa? “En particu-haber salido sino del texto: es el mismo mundo y la lengua del texto original. lar, cuando el hombre quiere significartexto el que nos la sugiere. ¿No es esto lo característico lo nuevo, lo extraño, no puede sino re- Todo enunciado es innecesario, o sea de la significación en general? currir a lo conocido y ponerlo a decirque pudo no decirse y pudo decirse de otra cosa, pactando con su interlocutorotra manera: ser otro enunciado. Pero lo que se llama texto es sobre una ficción: que lo desconocido fuese como lo conocido,un tipo de enunciado, generalmente escrito, que tiende a sa- y viceversa.”11cralizarse, a presentarse como intocable. El traductor profana Si el traductor vive agudamente la experiencia originariael texto al convertirlo en otro, con lo que pone en juego el de la significación, no es de extrañarse que Benjamin viera enpropio fundamento del lenguaje: la posibilidad de tener otra la traducción la fase superior de la creación literaria: “[N]in-cosa que es “la misma”, otro texto que es “el mismo”, otro guna traducción sería posible si, por su esencia, tuviera quepoema que es “el mismo”. Así, el traductor vuelve a la contin- buscar la semejanza con el original; pues éste se prolonga engencia original del lenguaje, a ese nivel donde el enunciado, al una ‘sobre-vida’ que no debería llamarse así si no fuera trans-emerger, antes de solidificarse en texto, podría haber sido muy formación y renovación de lo vivo. Las palabras, aun fijas, si-diferente: “También el poema es una traducción de no se sabe guen madurando.”12 Como escribió Berman,13 para el cora-bien qué.”8 zón materno de cada lengua todas las otras son parientes pró- Aun a pesar de sus convicciones teóricas, el traductor expe- ximas; por eso el traductor, que atiende la llamada delrimenta un regreso a lo anterior al texto, al auténtico sentido, sentido, descubre el parentesco no filológico ni lingüísticoque no es perceptible (o simplemente no existe) hasta que su entre las lenguas.enunciación lo hace aparecer como la llamada de lo que pedíaser enunciado pero no es el enunciado mismo, sino que sigue 11 Segovia, Páginas, p. 243.siendo esa llamada que puede tener otras respuestas, otros 12 “[K]eine Übersetzung möglich wäre, wenn sie Ähnlichkeit mitenunciados: “lo único, en resumen, desde donde es posible otra dem Orignal ihrem letzten Wesen nach anstreben würde. Denn inversión, y que hace de todo enunciado versión, versión de los seinem Fortleben, das so nicht heißen dürfte, wenn es nicht Wand-hechos, versión de la verdad, incluso, si se quiere, versión de sí lung und Erneuerung des Lebendig wäre, ändert sich das Original.mismo”.9 A esa experiencia primigenia podría apuntar la famo- Es gibt eine Nachreife auch der festgelegten Worte”, Benjamin, op.sa frase de Marcel Proust, generalmente citada fuera de con- cit., p. 53. 13 Berman, op. cit., pp. 141-142.texto: “[E]se libro esencial, el único verdadero, un gran escri-tor no tiene que inventarlo en el sentidocorriente (puesto que ya existe en cadauno de nosotros), sino traducirlo. El de-ber y la tarea de un escritor son los de untraductor.”10 6 Ibid.,p. 216. 7 Ibid.,p. 217. 8 Tomás Segovia, Resistencia. Ensayos y no-tas 1997-2000, México, Ediciones Sin Nom-bre-unam, 2000, p. 206. 9 Segovia, Páginas…, p. 224. 10 “[C]e livre essentiel, le seul livre vrai,un grand écrivain n’a pas dans le sens cou-rant à l’inventer puisqu’il existe dèjà en cha-cun de nous, mais à le traduire. Le devoir etla tâche d’un écrivain sont ceux d’un tra-ducteur”, Marcel Proust, À la Recherche dutemps perdu, París, Robert Laffont, 1987,vol. 3, p. 721.número 410, febrero 2005 la Gaceta 15 a
  • aEl segundo sexo (según un zoólogo)Sarah GlazerLa traducción es puerta de entrada a las ideas gestadas en la que mereció en Estados Unidos). En ambos idiomas, a me-un idioma extranjero… cuando se practica correctamente. nudo es difícil desplazarse en el libro, pues hay pocas notas alEn este recuento de yerros, debates intelectuales y pie que sirvan de orientación y tiene una prosa acelerada y uneditoriales acerca de la traducción al inglés de El segundo tanto desaseada, que nos hace sentir como si la autora hubierasexo, de Simone de Beauvoir, se manifiestan los riesgos que querido volcar de golpe todos sus pensamientos sobre el papelenfrenta el pensamiento cuando esa puerta no se abre del —una evidencia de que Beauvoir lo escribió aprisa, en un lapsotodo o cuando conduce a un sitio inesperado. Da escalofríos de unos dos años durante el que también se dedicó a otros pro-preguntarse cuántos casos como el que se describe en este yectos—. El tono mismo del libro —analítico, casi frío— diotexto, publicado en el Book Review de The New York Times, lugar a una de las críticas más frecuentes: que Beauvoir era con-enfrentamos los lectores de lengua castellana traria e incluso hostil a las mujeres y a la maternidad. “Escribió un libro colosal sobre las mujeres en el que de inmediato queda claro que no le gustan y que tampoco le gusta ser mujer”, escri- “Una mujer no nace, se hace”, escribió en 1949 Simone de bió en una reseña de 1953 el poeta y novelista inglés StevieBeauvoir en El segundo sexo, escandalizando a los lectores con Smith. Posteriormente, las críticas feministas denunciaron quesu afirmación de que el destino de esposa y madre era un mito Beauvoir parecía considerar la maternidad como algo esencial-maquinado por los hombres para negarles libertad a las muje- mente incompatible con una vida independiente.res. Al rechazar conceptos como el instinto materno, su libro Académicas como Bauer y Moi sostienen que estas deficien-generó tanto controversia (el Vaticano lo prohibió) como ven- cias se ven incrementadas por una traducción mala y anticua-tas (más de 20 mil ejemplares en Francia durante la semana de da, que por momentos revela una elemental incomprensión desu lanzamiento). lo que Beauvoir plantea. Por ejemplo, Moi cita una frase en la Hoy El segundo sexo es reconocido ampliamente como el tex- que Beauvoir parece generalizar sobre las limitaciones de lasto fundacional del feminismo moderno. La traducción inglesa, mujeres cuando escribe que las madres francesas están blo-que resultó un best-seller cuando en 1953 Alfred A. Knopf la queadas “a pesar de” la disponibilidad de guarderías diurnaspublicó por primera vez en Estados Unidos, ha vendido más de convenientemente organizadas. Pero ése es un error de traduc-un millón de ejemplares. Ingrediente fundamental de todo ción: en el original francés (“faute de crèches, de jardins d’en-curso sobre estudios de género, la traducción de Knopf —dis- fants convenablement organisés”), Beauvoir de hecho atribuíaponible bajo los sellos de Vintage y Everyman— sigue siendo la “parálisis” de las mujeres a la falta de ayuda para la crianzahoy la única versión impresa en Estados Unidos. de los hijos, lo que es un comentario realista sobre las limita- Y, sin embargo, tal vez los lectores estadounidenses no ha- das opciones que enfrentaban las mujeres en la Francia de losyan leído realmente El segundo sexo. En The Legacy of Simone de años cuarenta, cuando las guarderías eran escasas y tanto elBeauvoir [La herencia de Simone de Beauvoir], una nueva colec- control de la natalidad como el aborto eran ilegales.ción de ensayos compilada por Emily R. Grosholz, diversas es- Además de la mala interpretación de palabras y expresiones,tudiosas de Beauvoir sostienen que la traducción al inglés es la edición estadounidense eliminó casi un 15 por ciento del tex-tan torpe que distorsiona los propósitos de la autora y la pre- to francés original (cerca de 145 páginas), con lo cual se debili-senta como una pensadora incoherente. taron seriamente las secciones referentesNancy Bauer, académica de la Tufts La traducción al inglés de a la literatura y la historia de las mujeres,University, contó “literalmente cientos” El segundo sexo es tan torpe que siendo que Beauvoir fue una de las pri-de errores de traducción que van desde distorsiona los propósitos de meras en considerarlas temas de estudiopifias elementales hasta confusiones en la autora y la presenta como una legítimos. Se omitieron numerosas citasel uso de la jerga académica. “Términos pensadora incoherente. Se han de novelas y diarios de mujeres —porfilosóficos con un significado preciso en contado cientos de errores de ejemplo de Virginia Woolf, Colette yfrancés se convierten en lo contrario de traducción que van desde pifias Sofía Tolstoi— que utilizaba para respal-lo que dice Beauvoir”, afirma otra cola- elementales hasta confusiones dar sus argumentos. Relatos históricosboradora, Toril Moi, profesora de litera- en el uso de la jerga académica poco conocidos sobre mujeres que desa-tura y lenguas romances en la Duke fiaron los estereotipos femeninos, comoUniversity. Como consecuencia de ello, “Beauvoir termina las nobles del renacimiento que comandaron ejércitos, tambiénsiendo, en inglés, una pensadora inconsistente”. desaparecieron de la edición en inglés. Por supuesto, ni siquiera las devotas de Beauvoir sostienen ¿Qué se hizo mal con El segundo sexo? La respuesta tal vezque El segundo sexo sea perfecto tal como ella lo escribió. La eva- sea tan simple como la palabra sexo. Cuando Blanche Knopf,luación que hace Elizabeth Hardwick de la traducción inglesa esposa del Alfred A. Knopf y editora por méritos propios, com-—“terriblemente sensata y brillantemente confusa”— podría pró el libro en un viaje a Francia, tuvo la sensación de que erareferirse igualmente al texto original (y eso que la reacción de “un moderno manual actualizado sobre sexo”, semejante al in-la crítica francesa a la aparición del libro fue aún más hostil que forme Kinsey, según cuenta Deirdre Bair en su biografía Simo-16 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • ne de Beauvoir (1990). Alfred Knopf, que apensó que el libro sería “de verdad capazde generar un interés muy amplio” entre“las muchachas en lugares como elSmith College”, encargó la traducción aHoward Madison Parshley, un profesorde zoología jubilado que había escritouna obra sobre reproducción humana yque generalmente reseñaba libros sobresexo para The New York Herald Tribune.Parshley sabía francés sólo por sus añosde estudiante en la Boston Latin Schooly en Harvard, y no tenía ninguna forma-ción en filosofía —mucho menos en esenuevo movimiento que se conocería co-mo existencialismo, del que Beauvoirera una representante—. “Parshley noleyó nada sobre el existencialismo hastael momento de terminar la traducciónde toda la obra, cuando buscó algo sobrelo que escribir para su introducción”,afirma Margaret A. Simons, profesorade filosofía en la Southern Illinois Uni-versity en Edwardsville y autora de Beauvoir and “The Second de las obras de Beauvoir. Esta nueva generación considera queSex” (1999). Beauvoir merece un reconocimiento como filósofa mayor que Beauvoir, atenta estudiosa de Hegel y Heidegger, a menudo el que usualmente recibe, pues tal vez sea más conocida, al me-se refería a la obra de éstos usando términos específicos que los nos en su país, como amante y seguidora de Jean Paul Sartre,filósofos franceses reconocían, pero Parshley no. Toril Moi, su compañero de toda la vida. Ella se distinguió en 1929 comoque hizo un detallado análisis de la traducción, señala por apenas la novena mujer en Francia que había aprobado los cé-ejemplo que la palabra sujeto en el existencialismo generalmen- lebres exámenes de agrégation en filosofia: a sus 21 años, sete se refiere a una persona que ejerce la libertad de elección, convirtió en la estudiante más joven, hombre o mujer, que losmientras que Parshley entendió subjetivo en su sentido cotidia- aprobaba. (Obtuvo el segundo puesto, sólo detrás del propiono inglés, o sea como algo “personal” o “no objetivo”. En sus Sartre.) Algunos estudiosos de Beauvoir sostienen que ella an-manos, las discusiones de Beauvoir acerca de la afirmación de ticipó ideas existencialistas que supuestamente se originaronsí misma de la mujer como sujeto se convierten en trivialidades con Sartre. Según Simons, los diarios de Beauvoir cuando eraque implican que las mujeres son incapaces de ser objetivas. estudiante muestran que pronto se preocupó por el problema Más grave aún, cuando Parshley encontraba términos exis- del Sí mísmo y el Otro, términos que utilizó en El segundo sexotencialistas para la existencia —como pour soi, o sea “ser para para describir el nivel de casta inferior de las mujeres, pero quesí”— en relación con la vida de las mujeres, a menudo los tra- también fue central para el existencialismo. “La gente dice queducía como la “verdadera naturaleza” de la mujer o la “esencia” lo tomó de Sartre. Pero eso fue dos años antes de conocerlo”,femenina, nociones que habrían sido repudiadas por Beauvoir, dice Simons, que es una de las compiladoras de siete volúme-según Moi. nes con la traducción al inglés de los escritos de Beauvoir, in- ¿Qué pensó la propia Beauvoir de la traducción? En su in- cluidos sus diarios.troducción, Parshley dice que casi todas sus “modificaciones” El existencialismo fue ciertamente crucial para El segundo se-(es decir, cortes) fueron realizados “con autorización expresa xo, aunque, mientras lo escribía, Beauvoir se dio cuenta de quede la autora, párrafo por párrafo”. Pero según la biografía de el marco existencialista articulado por Sartre no funcionaba delBair, Beauvoir se enojó tanto con los cambios que quería que todo para las mujeres. Como escribe Claude Imbert, profesorla edición de Knopf llevara una declaración que la desmarcara de filosofía en la École Normale Supérieure de París, en Thede esas modificaciones. El editor ignoró esa petición, tanto co- Legacy of Simone de Beauvoir, ella llegó a la conclusión de que,mo —para ser justos con Knopf y con Parshley— Beauvoir ha- más que libertad de elección, “la mujer encuentra un destino”bía ignorado sus reiterados pedidos de consulta sobre el texto. con una “limitada gama de opciones”. Leer la traducción deEn cuanto a los errores de traducción, ella los conoció apenas Parshley, sin embargo, implica perder de vista todos los asun-en 1982, cuatro años antes de su muerte, cuando Margaret Si- tos en discusión.mons escribió un artículo sobre el tema y se lo envió. Beauvoir En mayo de 2000, la hija adoptiva y heredera literaria dele contestó a Simons: “Me dejó consternada descubrir hasta Beauvoir, Sylvie Le Bon de Beauvoir, pidió una nueva traduc-qué punto el Sr. Parshley me interpretó mal. Deseo con todo ción. “Esta edición es un escándalo y hemos hecho mal en to-mi corazón que usted pueda publicar una nueva traducción.” lerarla durante tanto tiempo”, le escribió al editor francés de La controversia actual sobre la traducción de Knopf es fru- Beauvoir, Gallimard, citando “numerosas quejas de los acadé-to de un renovado interés, en los años noventa, entre las femi- micos”. Beauvoir “estaba consternada con los cortes —agre-nistas académicas que analizaron los textos franceses originales gó— y más aún con las malas traducciones que traicionaban sunúmero 410, febrero 2005 la Gaceta 17 a
  • pensamiento, de lo que se quejaba con frecuencia.” No obstan- cuando publicó una nueva traducción para reemplazar su edi- ate, cuando Gallimard se dirigió a Knopf y su división de libros ción de los años sesenta: vendió 20 ejemplares en pocos meses.en rústica, Vintage, propietarios en forma conjunta de los de- Por supuesto, una nueva traducción no necesariamente de-rechos exclusivos de la traducción al inglés, para encargar una jará en claro si El segundo sexo sigue teniendo relevancia para lasnueva, éstos rechazaron la propuesta. “Nos dejó pasmados su mujeres de hoy. Los críticos de Beauvoir dicen que su descrip-falta de interés”, dijo Anne-Solange Noble, directora de dere- ción de la vida de las mujeres es anticuada, que ella se identifi-chos internacionales de Gallimard. Harvard University Press, ca más con los hombres que con las mujeres y que rechaza laentre otras editoriales estadounidenses, raza y la clase generalizando a partir detambién tenía interés en encargar un Alfred Knopf encargó la traducción su experiencia como hija blanca de lanuevo El segundo sexo, pero ha perdido el de El segundo sexo a un profesor de burguesía francesa.entusiasmo dada la situación de los de- zoología jubilado que había escrito Por su parte, al releer no hace muchorechos. “Es una obra maestra de la filo- una obra sobre reproducción El segundo sexo, la psicóloga Carol Gilli-sofía del siglo xx, pero en inglés está es- humana y que generalmente gan dijo que le sorprendió hasta quétancada”, opinó una editora ejecutiva de reseñaba libros sobre sexo para punto el análisis de Beauvoir, hecho enla editorial, Lindsay Waters. The New York Herald Tribune, 1949, anticipó los hallazgos de su propia Los voceros de Knopf y Vintage se que sabía francés sólo por sus años investigación, por ejemplo que las chi-negaron a explicar su decisión de no au- de estudiante y no tenía ninguna cas que son “francas y temerarias” a lostorizar una nueva traducción. Pero Toril formación en filosofía nueve años se vuelven sumisas al acer-Moi dice que en el año 2000 los editores carse a la adolescencia. “Beauvoir ya lole dijeron que el mercado para el libro no era suficientemente había observado”, afirma.amplio como para justificar el costo de una nueva edición. Ac- Una nueva traducción significaría al menos para los lectorestualmente se venden al año alrededor de 12 mil ejemplares de de habla inglesa la posibilidad de acceder finalmente a las pa-la edición en rústica de Vintage y mil de la edición en pasta du- labras de Beauvoir liberadas del sesgo de los años cincuentara de Everyman, según Russell Perrault, vicepresidente y di- con que trabajó Howard Parshley. Pero a menos de que Knopfrector de promoción y relaciones públicas de Vintage; los cur- cambie de idea, los lectores estadounidenses tendrán que espe-sos universitarios representan un 40 por ciento de dichas ven- rar hasta 2056, cuando El segundo sexo pase al dominio público,tas. Anne-Solange Noble considera que una traducción para descubrir qué pensaba realmente Simone de Beauvoir.actualizada podría atraer lectores más allá de esa base universi-taria —como le ocurrió a la editorial Pax de Oslo en 2000, © The New York Times, 200418 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • aLa tarea de traducirDulce María Granja Castro de Probert Para LíaUna de las funciones originales de nuestra casa ria, la sociología, etcétera. Así, por ejemplo, en 1940 se publi-fue volcar a nuestra lengua obras clave de las ciencias ca la primera y única versión en lengua española del Leviatánsociales. En este texto asistimos a la explicación, de Thomas Hobbes, traducida por Manuel Sánchez Sartó ytanto vivencial como teórica, de cómo pueden acompañada de un impecable estudio preliminar.—y por qué deben— traducirse hoy las Impulsor incansable de obras que son el cimiento de impor-grandes obras de la filosofía, cuyos retos tantes disciplinas, en breve tiempo el Fondo incorporó a su ca-metodológicos se asemejan a los que plantea tálogo las obras de Spinoza, Locke, Hegel, Dilthey, Husserl,la traducción de obras literarias Cassirer, Heidegger, Jaspers, Weber, Lévi-Strauss —en tra- ducciones de José Gaos, Wenceslao Roces, Eugenio Ímaz, Ed- mundo O’Gorman, entre otros— y muchas más que no po-1 drían enumerarse ahora con precisión y que hacen del fce la casa editorial de mayor trayectoria en la configuración del pen-“La primera tarea del Fondo fue traducir libros”, decía hace 25 samiento iberoamericano. Así, por ejemplo, la primera traduc-años Emigdio Martínez Adame, uno de sus ilustres fundadores, ción completa de la Fenomenología del espíritu de Hegel a la len-en el discurso de celebración del 45 aniversario de la más im- gua española fue la que hiciera Wenceslao Roces en 1966 paraportante casa editora de Latinoamérica.1 Más que evocación el Fondo y la primera traducción castellana de El ser y el tiem-curiosa, estas palabras rememoran y recalcan las de otro ci- po de Heidegger fue la realizada en 1951 por José Gaos para es-miento principalísimo y director de la misma durante sus pri- ta misma casa editorial. Actualmente el catálogo del Fondomeros 14 años de vida, Daniel Cosío Villegas, para quien el comprende unos 8 500 títulos, de los cuales el 44 por cientoempeño educativo del fce era el servicio y móvil esencial al que son traducciones.debía estar destinado el naciente fideicomiso. La empresa no Como una confirmación más de este perseverante propósi-podía ser lucrativa, su meta era netamente educativa y cultural. to cultural y educativo, que tiene como uno de sus núcleos me-Así, para los generosos constructores de esta sociedad coope- dulares la imprescindible tarea de traducir y dar a conocer enrativa, traducir al español los libros más importantes fue la ma- el propio ámbito lingüístico obras esenciales de la creación li-nera de remediar, siquiera parcialmente, la ignorancia de las teraria y el pensamiento universal, el Fondo de Cultura Eco-lenguas extranjeras en los lectores mexicanos.2 Y los miembros nómica, la Universidad Nacional Autónoma de México y lade esa excepcional generación se ofrecían ellos mismos como Universidad Autónoma Metropolitana presentan la coleccióntraductores. De esta manera vino a publicarse en enero de Biblioteca Immanuel Kant que ofrecerá al orbe hispanoha-1935 el primer libro del Fondo, un texto de economía, El dólar blante versiones críticas bilingües de las obras del gran filóso-plata de William P. Shea traducido por Salvador Novo. El se- fo alemán, acompañadas con estudios preliminares, comenta-gundo libro, igualmente un texto de economía publicado en rios, bibliografías, índices y demás recursos didácticos que pro-ese mismo año, fue el Karl Marx de Harold Laski traducido curan hacer de ellas textos útiles, eminentemente educativos,por Antonio Castro Leal, otro de los hombres decisivos en la con afán de servir al lector.gestación y nacimiento del fce. Como se ve, la traducción ha sido un tema de primera im- El centro rector de todas sus actividades fueron los propó- portancia en la historia del fce. Así, pues, me referiré breve-sitos educativos y culturales, y traducir siguió siendo una acti- mente a la tarea del traductor que tan bien ha sabido recono-vidad ininterrumpida, abierta, plural, guiada por el imperativo cer y valorar el Fondo en sus colaboradores y que resume bue-de incrementar el número de lectores poniendo al alcance de na parte de la inspiración que le ha dado impulso desde 1934,cuantos fuera posible los libros fundamentales que vale la pena sin que ello signifique haber cancelado los espacios para lareleer. Por ello el Fondo no se limitó a hacer cultura económi- producción en nuestra propia lengua, impulsando las nuevasca y muy pronto en su catálogo aparecieron las obras cumbre voces que con el paso de los años se tornarían eximias. Empe-del pensamiento universal,3 incorporando la filosofía, la histo- ro, habré de limitar esta pequeña aportación a la tarea de la traducción filosófica y el lugar sui generis que ocupa en la tra- 1 Cfr. Emigdio Martínez Adame, “Parto natural”, en La Gaceta del ducción literaria haciendo ver que los problemas que plantea la tarea de traducir son de índole típicamente filosófica. ParaFondo de Cultura Económica, núm. 405, septiembre de 2004, “Sobre los concluir esta modesta participación, me referiré de manera70 años del Fondo de Cultura Económica”, p. 6. 2 Cfr. Daniel Cosío Villegas, “Trust Fund for Economic Lear- igualmente breve a lo que creo que es lo más importante enning?”, en La Gaceta del Fondo de Cultura Económica, núm. 405, sep- mi propia experiencia como traductora del Fondo de Culturatiembre de 2004, “Sobre los 70 años del Fondo de Cultura Económi- Económica.ca”, p. 8-12. 3 Cfr. Arnaldo Orfila Reynal, “Hacia un fondo de cultura univer- bre de 2004, “Sobre los 70 años del Fondo de Cultura Económica”,sal”, en La Gaceta del Fondo de Cultura Económica, núm. 405, septiem- p. 13-15.número 410, febrero 2005 la Gaceta 19 a
  • científica que capture sólo lo que hay de a común y general entre las cosas, pero no lo singular e irrepetible. La obra litera- ria sólo puede ser descubierta y com- prendida directamente por la intuición —a la par confusa y luminosa— del lec- tor.6 Ciertamente es en la poesía donde la individualidad del escritor se expresa con la mayor fuerza; sin embargo, toda literatura, aunque se escriba en prosa, es poesía pues es una forma única, total- mente insustituible, de descubrir el mundo y fundamentar la realidad. Por todo ello, la traducción filosófica roza y penetra en muchos puntos de las fronte- ras de la traducción científica y la tra-2 ducción literaria. De aquí se sigue que las grandes obras litera- rias, incluidas las obras filosóficas, den lugar a tantas y tan di-Es claro que el lenguaje científico es distinto del lenguaje lite- versas interpretaciones pues su riqueza significativa nunca esrario y por ello la tarea de traducción de un texto científico di- capturada íntegramente. Cuanto más rica y valiosa es una obrafiere de la de traducir un texto literario. El lenguaje de la ciencia literaria, tanto más difícil es agotar su mensaje.es preciso, exacto, excluye la equivocidad, se dirige exclusiva- Suscribiendo las palabras de George Steiner,7 podemos de-mente al entendimiento, no incluye en nada la individualidad cir que la importancia de la traducción radica en que entenderdel autor ni revela en nada su personalidad; por ello la traduc- es traducir y la comunicación humana es una traducción. Deción científica es la reproducción invariante e idéntica, en este modo, el asunto de la traducción nos lleva hasta los arca-cuanto al contenido, de una estructura puramente conceptual nos más recónditos del maravilloso fenómeno que es la lenguapor medio de otra estructura equivalente.4 Cosa muy distinta y el habla8 y nos revela la índole y condición de uno del losocurre en el lenguaje literario; es éste un lenguaje que tiende a quehaceres más propios del ser humano al poner de relieve lala individualidad pues su autor ha usado dualidad, la tensión vital, de la existenciasu lengua materna con prodigiosa finura La traducción filosófica roza humana subyacente en el lenguajelogrando armonizar algo que parece im- y penetra en muchos puntos de En efecto, al igual que la existenciaposible conciliar: modificar el uso ordi- las fronteras de la traducción humana, la tarea de escribir y traducirnario del idioma sin que deje de ser in- científica y la traducción literaria. tiene un carácter de esfuerzo, de deno-teligible. Y así, el autor desliza levemen- De aquí se sigue que las grandes dado afán. Cuando el autor de una obrate el sentido habitual de una palabra obras literarias, incluidas las obras quiere comunicar una idea o expresar unhaciendo que el conjunto de objetos que filosóficas, den lugar a tantas sentimiento, tiene que perseguir insis-ella designa no coincida exactamente y tan diversas interpretaciones tentemente la forma idónea. Es decir, secon el conjunto de objetos que esa mis- pues su riqueza significativa esfuerza por apresar la forma en la quema palabra suele designar en su uso ha- nunca es capturada íntegramente su idea o su sentimiento alcanzan la ex-bitual. En esta ligera desviación y sutil presión más transparente y precisa, ladesplazamiento, se condensan no sólo factores intelectuales si- forma que mejor los reproduce. Intenta transmitir al lector unano también, y principalmente, las resonancias emotivas, los to- idea exactamente igual a la que él concibe o una emoción igualnos y cargas emocionales, los contenidos sensitivos y volitivos a la que él siente, y busca que el lector palpite y vibre en la mis-que la palabra tiene para el autor. El conjunto y tendencia ge- ma sintonía, al unísono con él, con la misma intensidad. Seneral de estas desviaciones del escritor es lo que llamamos su propone que el lector alcance la altura de su mente y la hondu-estilo. Por ello el estilo es individual, es el espíritu, el hálito vi- ra de su corazón, que le sostenga el ritmo y el aliento. Pero eltal del escritor. “El estilo es el hombre mismo”, dice el bello sentido que damos a las palabras está fijado en gran medida poraforismo del conde de Bufón.5 En correspondencia, el alma de múltiples contextos, por el conjunto de las situaciones existen-la verdadera obra literaria es esa su inconfundible peculiaridad, ciales en que las hemos aprendido, está inserto en la historiala irrepetible y única manera en que ella da forma concreta a dentro de una perspectiva que es relativa en no pocos aspectos.una idea. De ahí que la obra literaria sea como un universo en Por ello, para comprender y sentir un texto literario tal y co-sí mismo, un cosmos con sus leyes propias e inmanentes, las mo lo hace su autor sería menester haber aprendido las pala-cuales no pueden ser explicadas mediante una metodología bras en los mismos contextos y situaciones históricas y viven- 4 Cfr. Valentín García Yebra, En torno a la traducción, Madrid, Gre- 6 Cfr. Dámaso Alonso, Poesía española. Ensayo de métodos y límites es-dos, 1989, p. 47. tilísticos, Madrid, Gredos, 1971, p. 398. 5 El famoso aforismo “Le style est l’homme même” proviene del 7 Cfr. George Steiner, Después de Babel: aspectos del lenguaje y la tra-breve e impecable discurso intitulado “Sobre el estilo”, que Georges ducción, México, fce, 2001, p. 69.Louis Leclerc, conde de Buffon (1707-1788), pronunciara en 1753 8 Cfr. José Ortega y Gasset, “Miseria y esplendor de la traduc-con motivo de su recepción en la Academia Francesa. ción”, en Revista de Occidente, Madrid, 1967, p. 109.20 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • ciales del autor, cosa imposible pues entrañaría ser el autor que el lenguaje está surcado por la urdimbre de la corriente in- amismo. Por ende, ningún lector comprenderá la totalidad del cesante de la unidad universal y que la continuidad de la gamamensaje de una obra literaria escrita, ya no digamos en una de formas de vida está atravesada por una trama compleja y ar-lengua ajena, ni siquiera en la propia lengua materna. Más aún: moniosa.11 Cada lengua engendra y da forma a una interpreta-puesto que la lengua tiene una poderosa fuerza modeladora, de ción espiritual de la realidad, pero permanece ontológicamen-modo que en buena medida nuestro pensamiento está adscrito te incompleta, pues ninguna puede, por separado, satisfacer ela la lengua pues fragua en ella, resulta que pensar es, en esa propósito de llegar a un lenguaje puro. Ninguna es capaz demisma medida, hablar consigo mismo, tratar de entenderse a sí expresar por ella sola la totalidad o de dar a sus hablantes la cla-mismo. Así, pues, visto en su mayor desnudez, tendríamos que ve del sentido de la existencia. Cada lengua es un fragmento dereconocer que la lengua no nos permite decir muchas cosas y ese lenguaje puro y por ello ha de renovarse y evolucionar per-que nuestro lenguaje está hecho en gran parte de silencios. siguiendo la identificación con la totalidad ideal del espíritu,¡Quién es el que sabe y puede expresar bien todo lo que siente contribuyendo en la búsqueda de una “gramática fundamen-y quiere! Sin embargo, no deberíamos por ello sentirnos des-corazonados. Al contrario, evitando la simplificación arrogan- 11 Para Goethe, véanse sus pensamientos sobre la traducción en laste, deberíamos sentirnos alentados puesto que estos silencios notas preliminares y en el extenso epílogo de su obra de 1819, Divánson elocuentes y persuasivos: nos convencen de que el lengua- occidental-oriental, en Obras completas, Madrid, Aguilar. Por otra parte,je, precisamente porque apenas roza ligeramente los asuntos Humboldt trabajó en una amplia serie de escritos desde 1820 y prác-más importantes y humanos, y escasamente logra expresar una ticamente hasta su muerte, entre los cuales destaca el titulado Sobre lapequeña parte de lo que pensamos y sentimos, faltándole mu- estructura diferenciada del lenguaje humano y su influencia sobre la evolu-cho para calar el fondo último de las cuestiones verdaderamen- ción espiritual de la humanidad.te radicales, ha de estar permanentemente atento, abierto, re-ceptivo. Cada lengua habrá de curarse del prejuicio de quenuestra habla logra expresar todo lo que pensamos; habrá detrabajar incesantemente por robustecer su capacidad expresivaenriqueciéndola con la de otros pueblos: abrirse y acoger otrasformas de ver el mundo, dar a conocer y trasponer una fronte-ra lingüística vinculándonos con una alteridad totalmente in-dispensable e insustituible porque, suscribiendo las palabras deGoethe, sólo entre todos los hombres es vivido por completolo humano. Esta audaz integración de la humanidad es una convicciónbasada en un postulado metafísico9 recogido de la gran in-fluencia que Walter Benjamin10 —quien escribió algunos delos textos más hondos e importantes sobre la tarea de la traduc-ción— recibiera de Immanuel Kant. Es el postulado de que elsaber humano es colectivo y de que todo conocimiento está co-nectado pues forma parte de la unidad del espíritu humano, dela universalidad de sus experiencias. La humanidad es un todovivo, un gran organismo que se desenvuelve históricamente yque a través del tiempo va desarrollando y perfeccionando suspotencialidades espirituales. Pero hemos de decir que en estas ideas de Benjamin se re-cogen y se dejan oír las voces de otros dos hombres, igualmen-te influidos por Kant, cuyos trabajos y aportaciones en esta ma-teria fueron decisivos: Goethe, uno de los grandes “poetas-fi-lósofos”, y Humboldt, uno de los hombres que con mayoragudeza reflexionó sobre la naturaleza del lenguaje y la traduc-ción. Hay pues una línea no interrumpida que corre de Kant aBenjamin y que, pasando por Goethe y Humboldt, sostiene 9 Cfr. Susan Sontag, “El mundo como la India”, conferencia pro-nunciada en la Cátedra San Jerónimo del Queen Elizabeth Hall, quetodos los años se da cita en Londres para discutir el tema de la tra-ducción literaria. La conferencia se reprodujo en Letras Libres, no-viembre de 2003; véase especialmente el apartado 6 de dicha confe-rencia. 10 Cfr. el célebre ensayo que Walter Benjamin escribió en 1923 co-mo prólogo a su traducción de Tableaux parisiens de Baudelaire bajo eltítulo de “La tarea del traductor”. De este ensayo se cuenta con laversión española en Discursos interrumpidos, Madrid, Taurus, 1973.número 410, febrero 2005 la Gaceta 21 a
  • tal”, intentando traducir la experiencia humana a una esfera su- que tiene entre las manos, facilitando que vea y oiga a través de aperior: la del lenguaje de la verdad, que es el auténtico lenguaje. las limitaciones propias de toda traducción. Aclararé este ver y Para Benjamin, plegándose en esto a Goethe y Humboldt, oír a través refiriéndome a las dos bellas metáforas con las quela intuición de la universalidad debe entenderse con un rigor Susan Sontag y Valentín García Yebra ilustran respectiva y ar-totalmente exento de metáforas pues manifiesta la relación ín- moniosamente la tarea de traducir. Para la autora de Contra latima, vital, que hay entre un texto original y su traducción. En interpretación, la traducción nos permite ver a través de sus fal-efecto, una obra vive en la medida en que es comprendida y el tas y deficiencias tal y como se ve a través (o se pasa por alto)original debe su supervivencia, su expansión póstuma más vas- de la mala copia rayada de una entrañable película que vemosta y siempre renovada, a la traducción. La vida del original es de nuevo y por la que siempre se siente gratitud. Para Garcíainseparable de su traducción pues al ser que Yebra, el traductor se asemeja a unno está sometido a renovación alguna sólo le Lo esencial de la tarea de traducir músico que traspone una composi-resta morir. La traducción es una nueva for- es que el traductor aprenda a ción de un tono musical a otro; oma para el contenido de la obra original: es despertar y avivar dentro de sí mejor aún, que adapta una pieza es-la forma de la obra en su nueva lengua. Por mismo la atención, la docilidad crita para un conjunto de instru-ello la traducción es un quehacer esencial e y la benevolencia ante el texto mentos de modo que sea ejecutadaimprescindible para el progreso espiritual que traduce por otro conjunto de instrumentosdel hombre. Sin ella no se habrían propaga- de naturaleza distinta, despertandodo los grandes movimientos de la cultura humana y se habría así multitud de tonos que dormitaban en los instrumentos noperdido el influjo de las civilizaciones. Podríamos suscribir una pulsados.vez más las palabras de Goethe y repetir: “Dígase lo que se Por mi parte, me parece que lo esencial de la tarea de tra-quiera sobre las insuficiencias de la traducción, ésta seguirá ducir es que el traductor aprenda a despertar y avivar dentro desiendo una de las empresas más importantes y dignas de inte- sí mismo la atención, la docilidad y la benevolencia ante el tex-rés en todo el mundo”.12 No obstante que la traducción pone to que traduce. Esta atención, docilidad y benevolencia no sonde relieve la íntima conexión que guardan los idiomas entre sí, sino reflejo y expresión de la actitud de confianza radical quees un instrumento efímero y momentáneo para interpretar lo debe tener el traductor y por la cual concede de antemano queque tiene de singular cada lengua; es un modo más o menos existe realmente “otra” manera de decir, que existen en verdadtransitorio y provisional para avenirse con la alteridad de las otras personas distintas a uno mismo para quienes el mundo eslenguas. En efecto, la tarea del buen traductor es buscar de ma- de otra manera. Por ello la tarea de traducir es un ejercicio quenera consciente y deliberada que el caudal de la propia lengua amplía nuestras simpatías, educa nuestro corazón y entendi-se enriquezca internamente. Lo que una lengua toma de otra miento, y profundiza nuestra conciencia,13 pues coloca la pro-se convierte en parte integrante de su evolución interna, que pia realidad a la luz de un modelo superior. Para mí, la traduc-completa lo que le falta. El traductor enriquece su lengua per- ción representa la pasión de vivir y es el espejo que reviertemitiendo que la lengua de la que traduce la penetre y modifi- nuestra mirada hacia el interior, entregándonos así la imagenque. Expande su lengua materna mediante la perseverante re- de la propia identidad. Simboliza el viaje interior en el que to-colección de los más preciados tesoros de las lenguas que igno- dos los seres humanos nadan y bracean afanosamente en el in-ramos, acercando su lengua a ese punto de convergencia del menso mar de la vida y nos permite exclamar felizmente, conlenguaje puro, disperso en todas las lenguas vivas y en el cual Octavio Paz, que somos contemporáneos de todos los hom-todas se unifican. La tarea de traducir es un imperativo teleo- bres.lógico de búsqueda tenaz de puentes y conexiones que comu- Quizás una buena manera de cerrar esta colaboración seaniquen entre sí todas las lenguas dispersas del habla humana. hacer un pequeño ejercicio de traducción de un fragmento deEn efecto, podría decirse que la tarea de traducir se asemeja y Obras maestras de la lengua alemana del gran escritor Emil Stai-evoca la configuración real de la corteza cerebral y sus incon- ger. Creo que aquí queda expresada, en muy pocas palabras, latables —en el sentido literal del término— redes neuronales. actitud fundamental que ha de animar al traductor desde lo más hondo de sí para lograr una lectura fructífera: “Los órga-3 nos del conocimiento, sin los cuales no es posible una lectura adecuada, se llaman respeto y amor. Tampoco la ciencia puedeComo uno de los caminos de tráfico cultural más intenso en el prescindir de ellos, pues sólo se comprende y se distingue lomundo hispanoparlante y destacado foco de la actividad tra- que es poseído por el amor y sin el amor quedará vacía.”14ductora en lengua española y en colaboración con la Universi- Cuando descubro que la tarea traductora de Manuel Garcíadad Nacional Autónoma de México y la Universidad Autóno- Morente hizo accesible a Kant por primera vez en mi lenguama Metropolitana, el Fondo de Cultura Económica pone por materna y fue para mí el instrumento de enormes repercusio-primera vez al alcance de quienes no dominan el alemán una nes, caigo en la cuenta de lo mucho que le debo y de que dichatraducción en face, testi a fronte (la lengua alemana a la izquier- tarea ha de ser asumida y re-emprendida con gratitud.da y el español a la derecha) de la obra profunda y luminosa deKant, hito fundamental de la literatura filosófica. Con ello y 13 Cfr. Susan Sontag, “El mundo como la India”, § 6.con sus demás recursos didácticos, por ejemplo las tablas de 14 “Die Organe der Erkenntnis, ohne die kein rechtes Lesen mö-traducción de conceptos, la Biblioteca Immanuel Kant quiere glich ist, heißen Ehrfurcht und Liebe. Auch die Wissenschaft kanninvitar y alentar al lector a ensayar su propia traducción de la obra ihrer nie entraten; denn sie begreift und scheidet nur, was die Liebe besitzt; und ohne Liebe bleibt sie leer”, Emil Staiger, Meisterwerke 12 Carta de Goethe a Carlyle en julio de 1827. deutscher Sprache.22 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • aTraducir el catecismoJeffrey BrowittEstán preparándose las versiones en inglés de diversas segundo, el mercado de consumo más grande es Norteaméricaobras mexicanas que el Fondo hará circular en el mercado y, en segundo plano, Gran Bretaña, y hay siempre una sinergiaestadounidense, entre la cuales se cuenta el Nuevo entre el lugar de consumo y el volumen de traducciones. Co-catecismo para indios remisos, de Carlos Monsiváis. mo pueden imaginar, las editoriales australianas no quierenSu traductor, académico australiano que ejerce su oficio arriesgarse a vender traducciones de literatura en español y, eslo mismo con actitud lúdica que con rigor semántico, más, típicamente las editoriales van primero, me imagino, adescribe aquí la singular experiencia que significó Estados Unidos en búsqueda de editoriales anglosajonas dis-poner en el idioma del imperio del norte unos textos puestas a publicar o al menos distribuir traducciones.que lidian con el otrora imperio español ¿Qué decir entonces de la traducción de Nuevo catecismo pa- ra indios remisos, de Carlos Monsiváis, y de dónde vino el deseo de traducirlo? La traducción se titula A New Catechism for Re-Es obvio que la mayor parte de las traducciones del español al calcitrant Indians. El título en inglés no traduce exactamente elinglés se hacen en Estados Unidos, y eso tiene muchas razones: original que dice “indios remisos”, o sea reluctant indians. Yola proximidad geográfica, que significa que ha habido una lar- prefiero la palabra recalcitrante y le expliqué a Monsiváis el por-ga tradición de intercambio cultural; el gran mercado de con- qué y él está satisfecho con el cambio. Las fábulas son un tiposumo cultural en Estados Unidos, y el enorme desarrollo de los de contraconquista ficcional y lo que sale en ellas, tanto de par-llamados “estudios de área” después de la segunda guerra mun- te de los indígenas como de la postura ideológica de la irónicadial, especialmente los estudios latinoamericanos. Este desa- voz narrativa, es un sentimiento de resistencia; de ahí mi pre-rrollo obedecía, en parte, a la dinámica de la guerra fría: hubo ferencia por la palabra recalcitrante, que retiene ese matiz opo-ofensivas en las áreas diplomática, militar y económica de par- sitor. Las fábulas exponen los estragos de la evangelización ca-te de Estados Unidos para tratar de contrarrestar la influencia tólica de los indígenas mexicanos en la época colonial, la hipo-de la Unión Soviética, y viceversa, y aún más después de Gua- cresía de la iglesia, lo irracional de los argumentos teológicos,temala en 1954 y la revolución cubana en 1959. Hubo, como la represión sexual sublimada en la prédica eclesiástica y el po-extensión a esa actividad, ofensivas en la esfera cultural, que in- der del discurso en el intento de controlar la conciencia de lacluía el otorgamiento de premios literarios, la fundación de re- gente. Así, hay lecciones morales allí para todas las ocasiones,vistas literarias y la traducción de muchos textos, no sólo los li- incluso para el siglo xx de dictaduras y totalitarismos, y paraterarios. nuestro mismo tiempo, dominado por la mentalidad neolibe- En Australia no éramos ajenos a esas batallas ideológicas, ral: en todas estas épocas una combinación de mentira, egoís-pero no teníamos influencia alguna sobre ellas. De hecho, los mo, lenguaje manipulador y autoengaño nos conduce al desas-estudios latinomericanos en Australia sólo empezaron de veras tre. Ahora, no es mi intención cargar a Monsiváis con la reden-después de aproximadamente 1970 y de manera benigna, como ción del mundo, pero es evidente que a pesar del abundantela ampliación de campos de estudio dentro de un país bastante humor, en el libro hay un mensaje serio y democrático. Enmodernizado y siguiendo el ejemplo tanto de Estados Unidos cierto sentido la obra es un acto político y la traducción tam-como de Gran Bretaña. Como es de su-poner, los estudios latinoamericanosempezaron a través de departamentos deespañol, historia y sociología. Pero nun-ca ha habido mucha actividad en cuantoa la traducción de obras literarias. Salióhace unos años una muy buena traduc-ción de John Brotherton de una selec-ción de poemas escritos por el poeta cu-bano Pablo Armando Fernández. El li-bro es una edición bilingüe que se titulaAprendiendo a morir/Learning to Die. Pe-ro más allá de eso, en Australia hay po-quísima actividad traductora de obras li-terarias en español. Esta falta se debe arazones obvias: primero, y como acabode mencionar, el tardío establecimientode estudios latinoamericanos y del espa-ñol en Australia y, por ende, la falta deuna tradición de este tipo de actividad;número 410, febrero 2005 la Gaceta 23 a
  • bién. Decir eso, sin embargo, no pretende disminuir en nada la cidades cometidas en Chile por el régimen de Pinochet: “Lee acalidad literaria del Nuevo catecismo. eso”, me dijo. Y así lo hice. De hecho empecé a traducir el in- Para los que conocen el libro, hay una fábula que lleva el tí- forme al inglés como práctica. De esa manera recibí una fuer-tulo del libro: “Nuevo catecismo para indios remisos”. Esta fá- te dosis de política con mis clases de español, de la cual, afor-bula, junto con otra —“Las dudas del predicador”—, las utili- tunadamente, nunca me he recuperado. Pero no sólo eso: Má-zo en el salón de clase en mis cursos universitarios para ilustrar ximo me dio también poemas de Pablo Neruda y los tradujeel choque de culturas que ocurrió en la época colonial. Así que por el puro goce de medirme con un texto poético en español,Nuevo catecismo tiene utilidad más allá de lo obvio, o sea, el pla- aun cuando ni siquiera manejaba muy bien la lengua.cer que uno extrae de su lectura por la brillantez de las cons- A pesar de las clases de español, sin embargo, nunca fui a Es-trucciones narrativas y las situaciones a veces cómicas. Nuevo paña. Volví a California, donde había vivido durante un año encatecismo es un libro atrevido dentro del contexto mexicano, pe- 1972. Quería saludar a unos viejos amigos antes de volver aro representa lo mejor del espíritu democrático-crítico. Es im- Australia, pero me quedé por cinco años, como inmigrante ile-prescindible recordar que una democracia sólo funciona bien gal: de hecho, ¡me llamaban el “mojado australiano”! Trabajécuando permite, y de hecho alienta, la crítica reflexiva, es de- mucho como obrero con mexicanos en la construcción de con-cir, la autocrítica, sin la cual una sociedad sólo tiene una demo- dominios para los ricachones de Palm Springs. En 1981 volví acracia coja, a medias, y a veces quizá ni eso. Carlos Monsiváis, cangurolandia, decidido a estudiar en la universidad. Hice la li-como es bien sabido, desempeña esta función necesaria. En- cenciatura en español e historia latinoamericana. Después hicetonces parte de la razón por la cual quería traducir Nuevo cate- una maestría en literatura y lingüística en el Instituto Caro ycismo era para contribuir a la diseminación de ese acto político, Cuervo en Bogotá, Colombia, en los años ochenta, y durante elademás de celebrar y hacer conocer a uno de los mejores escri- segundo año de la maestría nos tocó estudiar una materia llama-tores mexicanos del siglo xx, y de este siglo también. da Literatura Latinoamericana Contemporánea. En cierta par- Yo no soy traductor “profesional”, lo que no quiere decir te del curso, el profesor nos entregó una lista de novelas lati-que sea incompetente, sino simplemente que no me gano la vi- noamericanas recientemente publicadas y nos pidió que esco-da haciendo traducciones —ni siquiera las hago a medio tiem- giéramos una para analizar dentro de los parámetros teóricospo—. Y no tengo que hacerlo porque el estado australiano me que veníamos estudiando. Yo escogí una novela brasileña olvi-paga un salario académico. Esta situación me da cierta libertad: dable. Mi novia colombiana, quien ahora es mi esposa, escogiópuedo seleccionar cuidadosamente lo que me interesa traducir Nuevo catecismo para indios remisos. Ni ella ni yo nos dimos cuen-y traducirlo con cariño y con tiempo, saboreando cada palabra, ta al principio de la importancia del libro, una colección de 35con tal de que no tenga fecha límite para entregarlo. Éste ha si- fábulas satíricas. Luego tuvimos que escribir una tesis de maes-do mas o menos el proceso con la traducción de Nuevo catecis- tría. Yo había escogido como texto a analizar el cuento “El sur”,mo para indios remisos. Yo empecé a traducirlo hace más de dos de Jorge Luis Borges. Ella no sabía qué hacer y yo le sugerí unaños sin haber asegurado una editorial que lo publicara. Sólo análisis sociocrítico de Nuevo catecismo. Ya a estas alturas yo es-contaba con el permiso verbal de Carlos Monsiváis. Así que taba un poco obsesionado con el libro. Ella hizo su tesis sobrequiero hablar de la historia accidentada de la traducción del li- Nuevo catecismo y yo me quedé queriendo traducirlo al inglés.bro. Pero primero saltemos atrás al año 1974, pues quiero con- En aquel entonces sólo existía la primera edición.tar un poco de mi historia personal y cómo se engranó con Saltemos ahora a 1994. Carlos Monsiváis fue invitado comoAmérica Latina, con la literatura que tanto amo, y finalmente orador a un congreso académico en Melbourne, Australia. Tu-con Nuevo catecismo. Es una historia de conexiones y muestra ve la oportunidad de presentarme y contarle lo de la tesis de micómo llegué de manera idiosincrática a ser traductor. esposa, pero no me atreví a pedir permiso para hacer la traduc- En aquel entonces, 1974, yo era un joven australiano que vi- ción. De todos modos él me autografió el ejemplar que tene-vía en Helsinki, Finlandia, porque tenía una novia finlandesa. mos de Nuevo catecismo. Dos años después salió la nueva edi-Aprendí a hablar el finlandés con mucha ción, ahora con 50 fábulas en total y condificultad, aunque más o menos bien pa- No es mi intención cargar a los maravillosos grabados en color dera un extranjero, y animado por ese éxi- Monsiváis con la redención Francisco Toledo, que en mi opiniónto me puse a estudiar español. ¿Por qué del mundo, pero es evidente que, ahora son parte integral del libro. Sinel español? Franco estaba a punto de a pesar del abundante humor, embargo, la vida intervino y no volví a lamorir y yo quería ir a España para expe- en el libro hay un mensaje serio traducción por mucho tiempo. Además,rimentar ese tremendo cambio cultural y democrático. En cierto sentido no tenía prisa porque no había conse-que todos sabíamos que iba a darse. To- Nuevo catecismo para indios guido quién la publicara.mé clases de español con Máximo Fen- remisos es un acto político y Carlos y yo nos vimos brevemente enleigh, un chileno que estudiaba ingenie- la traducción también Washington en el congreso de la Latinría en la Unión Soviética cuando ocu- American Studies Association en sep-rrió el golpe de ese otro dictador, Augusto Pinochet. Máximo tiembre de 2001. Le conté cómo andaba la traducción y me diose había mudado a Finlandia con su esposa rusa cuando yo lo una pista muy buena: había que leer la versión premoderna deconocí. Era una gran persona, pero pésimo profesor de espa- la Biblia de Reina-Valera para apreciar el lenguaje de los cléri-ñol —sólo dictaba clases para ganarse por la noche unos pesos gos de la época colonial. Salimos de Washington justo antesextra—. Sin embargo, me entusiasmé con las clases, aunque del ataque contra las torres del centro mundial de comercio.Máximo nunca tenía suficiente información para saciar mi in- Después de muchos ires y venires, entonces, en 2002 entré ple-terés académico. Un día, desesperado, Máximo tiró sobre la namente en la traducción de Nuevo catecismo. Y lo hice de estamesa un informe oficial de las Naciones Unidas sobre las atro- manera: lo traduje completo y luego mi esposa hizo una revi-24 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • sión minuciosa comparando línea por línea el original con la dentro de ese contexto, dentro además del contexto de un libro atraducción. Después agregué las correcciones y sugerencias. escrito por un intelectual mexicano en el periodo posterior aReleí todo, pensando entonces en el fluir del inglés, es decir, 1968, y todo lo que esto implica culturalmente en México. En-mirando si el inglés era apropiado como inglés y si el registro contré, por ejemplo, que el estilo humorístico irreverente delingüístico y el estilo se compaginaban con el original. Este Monsiváis es muy inglés, con fuertes dosis de ironía y understa-proceso a veces involucró días angustiándome no más por unas tement, al estilo de Oscar Wilde pasando por Salvador Novo,cuantas frases o palabras casi imposibles ambos escritores muy admirados porde traducir. Tenía muchas dudas y temo- Aunque es un texto ficcional Monsiváis. Quizás haya allí también elres, el mayor de los cuales era ser descu- sumamente humorístico, hay sarcasmo filosófico de Walter Benjamin.bierto como farsante, un charlatán dis- moraleja de sobra en Nuevo Después de la primera traducciónfrazado de traductor. catecismo y el mensaje es ha habido varias versiones, la última ¿Cómo traducir un texto sin destruir democrático. Sus relatos no sólo siempre más pulida que la anterior. Es-su calidad literaria —estoy seguro de que tratan el periodo colonial cuando ta traducción fue un proceso lento, pe-muchos traductores han pasado por es- la iglesia católica dominaba ro del cual gocé mucho porque, comoto—?, ¿cómo traducir la ironía y el hu- la vida social y espiritual, sino he dicho, yo hago traducciones porquemor con la misma eficacia que el autor que remiten también a nuestra disfruto de los textos y porque éstospuso en el original? Un problema que época contemporánea significan algo para mí. El año pasado,surge en la traducción es que hay que ha- Carlos me informó del proyecto delcer frente a la posibilidad —que es muy real— de que al tradu- fce en conjunción con la Fundación para las Letras Mexica-cir se debe manipular el texto de tal manera que se entienda en nas. Me animó la noticia y volví a pulir la traducción obsesi-la otra lengua pero sin destruirlo. En la búsqueda de esa clari- vamente.dad, muchas veces nos vemos obligados a dividir oraciones en Aunque es primeramente un texto ficcional sumamente hu-unidades más pequeñas y buscar palabras y giros adecuados que morístico, hay moraleja de sobra en Nuevo catecismo y el men-en nuestra lengua se acerquen al original, especialmente cuan- saje es democrático. Los relatos en Nuevo catecismo no sólo tra-do éste copia el estilo de textos religiosos antiguos, como es el tan el periodo colonial cuando la iglesia católica dominaba lacaso de Nuevo catecismo. Ya sabemos que Carlos Monsiváis tiene vida social y espiritual, sino que remiten también a nuestrauna gran riqueza expresiva y que juega con la sintaxis. Perdí la época contemporánea cuando los políticos, el clero, los empre-cuenta de las veces en que mi esposa y yo le dimos vueltas y re- sarios y los profetas del neoliberalismo intentan ejercer su do-vueltas a determinada oración, o en la que, habiéndome decidi- mino sobre la conciencia de las clases populares: ellos provie-do por determinada expresión, pasé mucho tiempo dudando de nen de los profetas desiertos. El libro atenta contra el abuso delsi ésa era la fórmula correcta o si habría otra que capturara me- poder en todas sus formas y en todas partes, y expone cómo esejor la esencia del original. Hacer esta traducción me confirmó poder se plasma, de manera insidiosa y maligna, en la texturaque no es posible hacer una traducción de un texto cultural co- del lenguaje de los que mandan. Considero entonces que mimo éste en el vacío. Uno tiene que familiarizarse con el contex- traducción del libro contribuye a ese gesto democrático y sirveto cultural del autor y del texto, buscar fuentes, hacer pregun- para cambiar la dirección, aunque sea un poco, de las corrien-tas y hacerse preguntas. Traté de familiarizarme con el ambien- tes de conocimiento y producción cultural, de sur a norte, yte del México colonial y traté de entender el contenido del libro también para suscitar un diálogo sur-sur.¡Dibújame un traductor!Marie-José LamorletteAsomémonos al taller de una traductora de libros o “para niños”, consideradas demasiado simplistas— implicapara niños y jóvenes. Su modo de ejercer el un verdadero reto, ya que el panorama editorial ha cambiadooficio —desde la selección de las obras que acepta desde 1977, fecha de mis comienzos en esta profesión. Y a pe-traducir hasta el trabajo sucio que a veces debe hacerse, sar de los fenómenos masivos que hemos atestiguado durantedesde los modos de cobrar hasta la ética de quien estos últimos años en el sector de la edición —reagrupamien-es fiel a los autores y editores— es un refrescante tos económicos que heredan las diferentes editoriales, antiguasacercamiento a una de las maneras en que hoy o recientes, en el seno de “gigantes” que dominan el merca-se gestan las obras que leen las futuras generaciones do—, la literatura juvenil sigue siendo un terreno creativo, en progreso constante. Más aún, se nota una verdadera explosión de ventas fundada en operaciones de marketing a gran escala,Hablar de una trayectoria tan larga como la mía en el campo que crean una increíble emulación (rivalidad) y una competen-de la traducción de “literatura juvenil” —esta expresión reem- cia feroz entre los principales editores. Estas olas rompientes,plazó en el uso común y corriente a las de “literatura infantil” inauguradas hace una década con el formidable éxito de la co-número 410, febrero 2005 la Gaceta 25 a
  • alección Goosebumps (novelas de terror del autor estadouni- pueden aumentar así su radio de acción sin tener que hacerdense R. L. Stine), asediadas por el maremoto Harry Potter y trámite alguno, lo que constituye una ventaja apreciable. Enotras obras del mismo tipo que funcionan en concordancia con mi caso, toda mi carrera se debe a tres cartas que envié a sen-películas o series televisivas de difusión mundial —por ejem- dos editores cuyos libros leía cuando era chiquita (citándolesplo El hombre araña, El Grinch, Les désastreuses aventures des orp- mis títulos preferidos). Era algo así como “lanzar una botellahelins Baudelaire, de Lemony Snicket (unos quince capítulos y al mar”, porque el medio editorial pasaba por ser muy cerra-“la película” anunciada para navidad), sin olvidar la nueva ten- do, un medio al que se podía entrar sólo a condición de cono-dencia “heroic fantasy”al estilo de la célebre El Señor de los Ani- cer a alguien. Ahora bien, las respuestas fueron inmediatas: yallos, de J. R. R. Tolkien. tenía experiencia como traductora (económica y jurídica) y Esta evolución, que por supuesto no es exclusiva de Francia, traducía del alemán y el portugués, lenguas en las que los can-equilibra la proporción de los libros traducidos en relación con didatos eran raros. Una vez abiertas esas puertas, aprendí milas creaciones francesas. Ya era bastante importante —aproxi- nuevo oficio con tanto placer y pasión que me propusieronmadamente 50 por ciento—, pero aumenta y da una ventaja in- lecturas, traducciones y otros trabajos de edición (revisiones ydiscutible a las obras traducidas del inglés de Inglaterra o del organización de manuscritos, redacción de cuartas de forros,de Estados Unidos. Dicho esto, los libros en cuestión no son, etcétera) y me pidieron trabajar en mis otras lenguas (el inglés,sin embargo, de calidad mediocre y los “dictaminadores” habi- el español y el catalán). Bastante rápido pude cambiar de cate-tuales (libreros, bibliotecarios, docentes, críticos especializados goría, pasando de la de profesión liberal, como los médicos,de la prensa o de la radio), después de haber denigrado duran- los abogados o los arquitectos, a la de artista-autor, al igualte mucho tiempo las “series”, consideradas como menos nobles que los escritores. El oficio de traductor literario, sobre todoy menos creativas, se congratulan de estos éxitos que hacen juvenil, pasa por ser mucho menos bien pagado que el del tra-volver a muchos jóvenes a la lectura —y prueban que son to- ductor técnico, y es cierto que las tarifas por página no tienendavía capaces de leer libros “gordos”. ninguna comparación. Pero las cargas sociales son claramente Para regresar a mi experiencia personal y a las tendencias menos importantes y la libertad de trabajo mucho más grandedel oficio de traductor juvenil, es claro que este sector de la —cuando se tiene la oportunidad de poder jugar con variasedición sigue siendo un “mundito” donde las relaciones de posibilidades y de tener un volumen de encargos suficiente—trabajo entabladas a lo largo de los años cuentan mucho. Los ya que uno puede programar mes por mes los libros a traducir,directores de colecciones conocen a sus traductores —la ma- en lugar de trabajar día por día.yoría de las veces son gente motivada que de verdad ama este Para terminar con este aspecto “práctico” de nuestra profe-campo y que traduce este tipo de obras por gusto y no por fa- sión, en Francia los traductores literarios reciben como pagocilidad—. Es preciso mencionar también a los traductores que por su traducción una cantidad llamada à-valoir (anticipo) cal-cambian de editorial, lo que sucede cada vez más seguido, y culada sobre el número de páginas traducidas y acompañada de26 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • un porcentaje de las ventas futuras. Este porcentaje puede pa- textos que me llegaban directamente en una recopilación de arecer pequeño (de 0.1 a 2.0 por ciento, ya que en la literatura cuentos de Portugal que yo estaba encargada de formar.juvenil hay que prever también la remuneración del ilustrador, La mayoría de las veces se presentan dos casos: o la obra ori-llegado el caso), pero en nuestro terreno los títulos traducidos ginal ya ha sido comprada y solamente decido si acepto o nopueden permanecer por mucho tiempo en el mercado y ser traducirla (porque ésta me conviene), o es propuesta al editorreeditados varias veces. Los derechos de autor son considera- por un agente literario, a menos que no la consiga después dedos a partir de que el monto de la suma à-valoir ha sido reba- una feria del libro como las de Francfort o Bolonia. Aquí ejer-sada, lo que sucede bastante seguido en el periodo en que un zo el papel de dictaminador: leo los libros propuestos y redac-libro es “vendido” bien por los comerciantes y logra contactar to un informe exponiendo las cualidades y los defectos del tex-a su público. Sin embargo, hoy la situación económica se en- to, precisando si corresponde o no a la colección referida.dureció y debemos pelearnos para no aceptar una “tarifa fija”, Cuando un libro me gusta sin reservas para traducirlo —o pa-es decir una cantidad definitiva que no será rebasada sea cual ra adaptarlo, según sea el caso—, me pregunto generalmente sisea el éxito del libro. Los traductores juveniles tienen mucho una parte de creación es necesaria para darle todo el sabor. Re-que perder en esto, ya que, por ejemplo, yo continúo teniendo gresaré a este punto un poco más adelante. También puedederechos de mi primera traducción publicada hace 25 años: un ocurrir que algunos libros me parezcan muy buenos (objetiva-volumen de la serie Oui-Oui —en inglés Noddy, del exitoso au- mente), pero que no tenga ganas de traducirlos ya sea porquetor Enid Blyton— cuyas ventas han sido reactivadas por una el tema no me apasiona verdaderamente o porque se trata decaricatura y por vastas operaciones de marketing. Por otro la- una serie demasiado extensa, que me congelará demasiadodo, en el contexto actual, es evidente que el trabajo del traduc- tiempo en la misma lengua. Este caso se presentó para una se-tor puede ser presentado por el éxito mediático de la obra ori- rie alemana, muy exitosa, de novelas de ciencia ficción sobre elginal que tradujo, sin que esto dependa directamente de su “ta- tema del Nautilus, concebidas como una continuación de 20 000lento”. Por ejemplo, yo traduje un volumen de la serie leguas de viaje submarino, de Julio Verne. Devoré dos tomos deGoosebumps, del que se vendieron 350 mil ejemplares —y que ésta, mi reporte positivo fue ratificado por otros lectores y laaún me brinda derechos diez años después— simplemente por- serie, comprada. Apreciada por otras novelas alemanas igual-que la serie misma tuvo un éxito fulminante (y porque los tex- mente compradas en Francfort, y que hacía falta mejorar, notos eran buenos, a pesar de las reservas que pudiera tener so- quise comprometerme en esa traducción. Ésta se efectuó de-bre el fondo —el mecanismo del terror, cada vez más maca- masiado rápido por alguien que se contentó con una traduc-bro—, que me han empujado a no aceptar más de un libro). ción puramente literal, sin tomarse la molestia de corregir al- Estas consideraciones reposan mucho sobre nociones como gunas repeticiones o cosas pesadas del estilo (el fondo era me-productos y público objetivo, de manera cada vez más precisa, a jor que la forma). Esta persona no creía tanto en la historiatravés de “series por edad” claramente definidas, que son con- como para “darle importancia”, sin traicionar en nada al autor.sideradas para ayudar a los padres a escoger libros para sus ni- Resultado: hizo falta revisar completamente estos dos textos,ños (“primeras lecturas”, 7-8 años, 9-11 años, “a partir de los dándoles su tono inicial y el placer de lectura proporcionado12 años”, etcétera). Por suerte, todavía es posible pasar a través por los libros alemanes.de los puntos cada vez más cerrados de esta red editorial y en- En dos ocasiones he tenido que “componer” traducciones.contrar “buenos libros” para traducir, en la forma y en el fon- Una de ellas con una obra destinada a adolescentes que habíado —trátese de títulos “aislados” (álbumes, novelas, cuentos, sido comprada por la editora con mucho entusiasmo porque elfábulas filosóficas) o incluso algunas series extranjeras bien es- tema le atañía personalmente. Cuando me la dio para leerla,critas y bien hechas—. Desde hace algunos años, los editores encontré demasiados defectos como para querer traducirlahan vuelto a publicar libros de ficción para adolescentes (des- (lentitud, digresiones inútiles, además de que se trataba de unpués de haber estimado durante cierto tiempo que este públi- texto literario que no debía, a priori, ser “adaptado”). El pro-co podía leer obras “para adultos”, lo blema fue que ningún traductor dispo-que les autorizaba a no destinarle una li- Es un verdadero placer cuando el nible quería hacerse cargo, por las mis-teratura propia de su edad). Se pueden traductor logra fundirse al estilo mas razones que yo. Entonces me “sa-encontrar así excelentes textos de muy del autor y prestarle su “voz” crifiqué” para salvar la situación, para lobuena calidad literaria (novelas históri- cual tuve que hacer cortes a lo largo decas o de formación, testimonios de vida, aventuras). En otros la novela (autorizados por el editor alemán) y mejoras a deta-casos —obras más “comerciales” y de más fácil acceso plasma- lle. Pero como el texto original no era verdaderamente bueno,das en la realidad cotidiana y contemporánea—, encontrar la la traducción tampoco podía serlo —y la correctora, que toda-justa medida y adaptarse al lenguaje del publico pertinente vía exigía modificaciones “de fondo”, me llamó la atención—.puede constituir un serio desafío para el traductor, que sabe A la tercer revisión anuncié que, a pesar de todo, no podía rees-que en este terreno las modas pasan muy rápido. cribir el libro y que me mantendría en una versión “expurga- Aquí se toca la manera en la que los libros llegan al traduc- da” que restituía el contenido lo más fielmente posible, el esti-tor juvenil y al trabajo que se plasmó en las obras propuestas. lo y los “buenos aspectos” de esta novela. Este ejemplo mues-En mi caso, los editores siempre me dan los libros —porque no tra bien las libertades que los editores llegan a tomarse (muytengo tiempo de buscarlos yo misma—. Y si, por casualidad, frecuentemente) con los libros juveniles —y la responsabilidadsucede que un autor me propone directamente sus obras (esto de los traductores con el respeto a la obra original—. Ilustrase dio con autores portugueses), en general espero que estos li- igualmente los límites de las apreciaciones dadas sobre unabros se inscriban en una de las colecciones para las que traba- obra traducida puesto que el trabajo “invisible” realizado parajo antes de proponerlas a mi vez. Pude incluir, por ejemplo, volver un libro aceptable es mucho más difícil (y más ingrato)número 410, febrero 2005 la Gaceta 27 a
  • que la traducción de un texto excelente, frecuentemente salu- sé que la traductora española había seguido el mismo camino adada por los críticos. que yo para llegar a él. Mi editor, más prosaico, sugirió que tal El otro ejemplo para “arreglar” un libro corresponde a una vez había tenido entre las manos mi traducción francesa… Seaserie austriaca para jóvenes lectores. Todos estaban de acuerdo lo que sea, lo cómico de algunas historias reposa en gran me-en pensar que ésta “funcionaría bien” (héroes e intrigas, entre- dida sobre el sentido de los nombres (de personajes o de luga-mezclando aventuras policiacas y animales), pero al autor, muy res), y conviene reconstruir un repertorio léxico completo, ab-prolijo, le faltaba rigor en los detalles y era indispensable rec- solutamente paralelo, que reproduzca exactamente los efectostificar algunas incoherencias, lo que hi- producidos por el texto fuente. Es el ca-ce para el primer tomo (con todo el tra- Las decepciones vienen de so de los libros de la inglesa Kate Saun-bajo de adaptación necesaria para defi- los bellos libros que uno quiso ders (autora de la serie Les Sorcières dunir los nombres recurrentes de lugares y mucho y que “mueren” muy pronto, beffroi, caricatura exitosa de la bbc, y dede personajes). Efectuada esta “transfor- asesinados comercialmente por Cat and the Stinkwater War, la historiamación”, me detuve ahí, encontrando un título mal escogido, por una hilarante de dos bandas de gatos enemi-este trabajo tan poco satisfactorio en sí ilustración de portada mal adaptada gos). Para cada uno de estos títulos, memismo y dejando que otro se encargara al texto o por la falta de convicción fue preciso “inventar” cuatro páginas dede la siguiente sobre la base del modelo de los representantes que se nombres y expresiones, un juego que te-establecido. Un caso similar se presentó encargan de venderlos a las librerías nía por único objetivo recrear el univer-con una serie portuguesa que me negué so estrafalario de estos personajes ingle-a traducir (a pesar de mis ganas de trabajar en esta lengua), ses, convertidos en “otros” en francés pero conservando todaporque las modificaciones a hacer —sobre la forma y, a veces, su personalidad. El talento del autor y del ilustrador, que mesobre el fondo, cuando las opiniones emitidas por el autor le “soplaron” para encontrar las soluciones, me ayudaron en esto.parecían “chocantes” al director francés— me parecían ir de- Lo mismo para una fábula filosófica de Michael Ende, el autormasiado lejos. alemán de La historia sin fin. Su rinoceronte dictador Norbert Afortunadamente, no todos los libros a traducir presentan Nackendick (“nuca gruesa”, en alemán) se convirtió en francéstales handicaps y las bondades de nuestro oficio son numero- en Rigobert Corne-en-l’air (“cuerno al aire”, en francés) porque,sas. Contar una buena historia (de cualquier naturaleza y para en mi opinión, tenía una cabeza y un carácter para llamarse asítodas las edades) es un verdadero placer cuando uno puede (y los otros personajes fueron rebautizados del mismo modo).fundirse al estilo del autor y prestarle nuestra “voz”. Cuando se Así, pues, he aquí algunos placeres del oficio, sin hablar detrata de álbumes para los más pequeños, la traducción requie- todos los que procura el descubrimiento de obras exitosas ore frecuentemente una adaptación poética (en particular cuan- importantes. Las decepciones vienen de los bellos libros quedo el texto conlleva un ritmo musical, rondas infantiles, aso- uno quiso mucho y que “mueren” muy pronto, asesinados co-nancias, y es capital que el traductor “oiga” su texto). A lo lar- mercialmente por un título mal escogido (siempre es el editorgo de la traducción, que no debe ocupar más lugar que el texto quien decide en función de diferentes criterios), por una ilus-original en el “proyecto”, frecuentemente se hacen hallazgos tración de portada mal adaptada al texto o por la falta de con-interesantes, que permiten expresar lo más exactamente busca- vicción de los representantes que se encargan de venderlos a lasdo por el autor. En cuanto a las ilustraciones, ayudan general- librerías. Eso me pasó con grandes textos alemanes y catalanes,mente al traductor a escoger el vocabulario mejor adaptado al convertidos en “clásicos” en sus países de origen (incluso poruniverso puesto en escena en la historia en cuestión y “lo ins- los adultos) y que no pudieron encontrar su público en Fran-piran” para la elección de nombres cuando parece juicioso cia. Pienso, particularmente, en un poema navideño escritocambiarlos. por Joan Alevedra, musicalizado por Pablo Casals y convertido Otros relatos, o novelas, sólo requieren ser traducidos fiel- en símbolo de esperanza y paz por los exiliados catalanes. Enmente sin otras intervenciones que las que consisten en repro- Cataluña todos conocen El Pessebre [El pesebre]. En Francia, es-ducir lo mejor posible todas las cualidades. Los problemas que te álbum con ilustraciones muy poéticas salió con el título Lesse le plantean al traductor no son pues más que los problemas Rois mages [Los reyes magos] y perdió su dimensión original.inherentes a toda traducción literaria (es el caso de dos novelas Este problema se presenta tan frecuentemente que algunoshistóricas e iniciáticas que traduje del español, El aprendiz, de traductores de literatura juvenil intentan encontrar una solu-María Pilar Llorente, y El talismán del Adriático, de Joan Ma- ción para volver a comprar los derechos de dichos libros y asínuel Gisbert). Pero en algunos casos, es necesario “adaptar” volverlos a editar. Una observación que prueba, para concluir,para ser perfectamente fiel, es decir, modificar algunos térmi- cuántos miembros de nuestra profesión creen en lo que hacennos o elementos portadores de sentido en la lengua de partida —y en la importancia de compartir, lo más posible con los jó-a modo de infundirle el mismo sentido en la lengua de llegada venes lectores del mundo, obras escritas para ellos en todas las(la mención “adaptado por” figura en la página del título). Eso lenguas. Ya sea para ofrecerles un simple momento de placer,pasa frecuentemente en textos humorísticos, en particular in- de asombro o para despertar su curiosidad, enriquecerlos, en-gleses, estadounidenses, alemanes, austriacos (por ejemplo con señarles a través de los libros “traídos de otra parte” a conver-Christine Nöstlinger) o catalanes (estos últimos tienen una tirse en hombres conscientes de todas las diferencias y de todasimaginación desenfrenada y son la alegría de los traductores las similitudes que existen sobre la tierra. Un libro leído en laque deben meterse al diapasón de su inventiva). Un día, mi más infancia puede cambiar una vida y deseo que todo niño, algúngrande sorpresa fue encontrar el nombre de un animal fabulo- día, tenga la oportunidad de realizar este encuentro capital.so —que yo había creado de todo a todo— en la versión espa-ñola de un libro catalán que había traducido. Asombrada, pen- Traducción de Roberto Rueda Monreal.28 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • aTraducir: puente hacia mundos ajenosGünter W. LorenzEn octubre de 1973, La Gaceta dio a conocer este mente —sólo aparentemente— esta evidencia, entonces todoartículo, que había sido publicado en el semanario alemán el que reflexione alguna vez y no tome lo traducido como algoDas Parlament y que queremos compartir con los natural advertirá esa dificultad que Ortega y Gasset señala enlectores de hoy, pues este elogio a la ingeniería cultural la traducción: “En ella se trata de decir precisamente en unaque practica todo traductor merece seguir vivo. Esta lengua lo que ésta acostumbra callar.”actividad modesta, alejada de los reflectores, exige ¿Puede entonces aplicarse al trabajo del traductor la defini-la resignada pasión del constructor de caminos, cuya ción que Goethe dio de la poesía como “idioma de lo inefa-labor permite que hombres de tierras y tiempos ble”? Creo que no hay por qué esforzarse en metafisiquear.distantes se comuniquen Debería bastar exigir del traductor que con su trabajo traslada- ra a otra lengua, la suya, la pluralidad del autor de que se tra- te, incluyendo sus relaciones, su problemática y sus cuestionesEl traductor es un constructor de puentes hacia el mundo, un actuales, de modo tal que hiciera también comprensible su si-mediador. Ésta es una orgullosa afirmación. Muy rara vez res- tuación psicológica o actual al lector que no conoce por sí mis-ponde la realidad a la pretensión, para que se puedan aceptar mo el ambiente tratado. Nada más necio, ciertamente, que lasin más tales hipótesis. Uno de los grandes de este oficio, Curt divisa de que “una traducción deberá ser tal que ni siquiera seMeyer-Clason, se ha defendido contra el uso del concepto co- note que es una traducción”. Esto es una necedad, y en reali-mo designación profesional; ser traductor no supondría una dad una traición al autor, sobre todo porque se pretende des-profesión, sino una vocación. Esto suena a niebla metafísica y truir lo que se puede llamar el “gusto propio” de una obra lite-sin embargo, ¿cómo podría catalogarse de otro modo una la- raria.bor de estructura tan híbrida? Aquí, en Alemania, al traductor como mediador de mundos Por lo menos para el editor, beneficiario de esta actividad, ajenos, como constructor de puentes, no se le honra como me-el traductor es generalmente una figura marginal de la vida li- rece. (Las ofertas de honorarios por parte de los editores danteraria, pagado miserablemente, sin derechos de autor y men- buena prueba de ese desprecio.) Así ha sucedido, a diferenciacionado en la edición de la obra más o menos ahí donde se de lo que por ejemplo ocurre en Francia, que el lector alemánmenciona al impresor y al proveedor de papel. Frente a esta casi nunca ha sido mal acostumbrado por grandes traductores;mentalidad editorial está la afirmación de Stefan Zweig: el tra- precisamente el lector actual, diría uno, pues no olvidemos queductor es un “mediador de mundos espiritualmente ajenos”. fue en Alemania donde, en el romanticismo, se elevó a rangoMás escépticamente, Ernst Robert Curtius observó ya en otro literario la traducción literaria y donde han trabajado algunostiempo que los traductores son “sujetos de responsabilidad para de los mayores traductores.todas las posibilidades”, y el filósofo español Ortega y Gasset Sería ya tiempo de reconocer también aquí qué importancia—él mismo no sin experiencia en el escabroso arte de la tra- tiene la artesanía de la traducción, precisamente en una épocaducción literaria— citaba incluso un juego de palabras italiano en que la traducción de literatura se ha hecho algo cotidiano,para caracterizar a sus colegas en esa tarea: Traduttore, traditore pero en la que, sorprendentemente, también desaparece en la(“traductor, traidor”). Ortega no cree en misma medida la naturalidad de leer enla posibilidad de la traducción perfecta; La traducción es un mal necesario otros idiomas. El traductor que no quie-ve en la traducción sólo un remedio de en la Babel de nuestro tiempo y ra ser traditore sino traduttore tendrá queemergencia que en unos casos puede su- una necesidad del hombre que permanecer siempre consciente de la re-poner una traición al autor y a la obra, —no sólo en la literatura— gla que Ortega y Gasset convirtió enen otros puede forzar al traductor a una ha olvidado entender a los otros máxima: “¡La traducción no es la obra,permanente violencia contra su propio o comunicarse con ellos sino un camino hacia la obra!” Por loidioma, e incluso —tercer caso— puede menos aquí se reconoce que la traduc-producir una nueva obra de arte que superaría al original —y ción es un mal necesario en la Babel de nuestro tiempo y, des-así tampoco sería ya traducción. pués de la pérdida de pertenencia a un mundo unitario univer- Lo que Martin Buber notó en ocasión de la traducción de la sal de siglos anteriores (unida a un proceso de empequeñeci-Biblia: “¿Pensamos en un libro? Pensamos en una voz”, tiene miento de dimensiones geográficas), una necesidad del hombretambién vigencia, casi siempre, para toda traducción de litera- que —no sólo en la literatura— ha olvidado entender a lostura, en tanto lo que debe traducirse merece esa designación. otros o comunicarse con ellos. Y esto nos retrotrae al enfoque¿Qué quería decir Buber al escribir esa frase? Si se presupone de que ni siquiera la traducción más genial puede sustituir elque una traducción literaria no es solamente una traducción, elevado placer y el profundo conocimiento que proporciona lafilológicamente exacta, sino asimismo mediación y aclaración lectura del original. También ahí veo la confirmación del papelde una mentalidad, de todo un mundo, que con frecuencia es del traductor, constructor de puentes: un puente es siempreun cosmos en una lengua ajena, sin que se haga violencia al una construcción auxiliar para superar una frontera, de otratrasfondo espiritual de lo trasladado; si se presupone aparente- manera insuperable.número 410, febrero 2005 la Gaceta 29 a
  • aMemorias y desmemorias de un traductorCarlos ValdésNo es fácil traducir. Menos lo es vivir con el fruto de ese tas no han resistido la tentación de olvidar su obligación de ci-trabajo. Hemos rescatado del número de enero de 1973 de tar la fuente original.nuestra revista estos recuerdos, que son una acusación por A veces traducir se torna un oficio peligroso. La Biblia noslas condiciones en que suele practicarse el oficio y un canto muestra que la interpretación de una palabra puede provocara favor del sutil milagro de la traducción. Qué tristemente ríos de sangre. De tiempo en tiempo se realizan nuevas versio-similar es hoy el horizonte vital del traductor nes de la Biblia, y cada una de ellas les parece a los eruditos tan discutible (para emplear un calificativo benigno) como la ante- rior, lo que demuestra que el oficio de traductor es muy ingra-Todo escrito que se respete, al tratar el tema de la traducción, to, y casi nunca ofrece gloria ni fama, y no pocas veces la pal-debe empezar citando el antiguo aforismo, que ha sobrevivido ma del martirio.no tanto por su verdad, sino por su aroma de infamia: tradutto- De cuando en cuando escritores imaginativos y poco escru-re, traditore; y también se debe evocar este otro refrán que, pulosos inventan textos, los disfrazan de antiguos documentosaunque conocido, cito por su contenido erótico: “Las traduc- hallados milagrosamente y traducidos por ellos. Pasada la sor-ciones son como las amantes: cuando son hermosas son infie- presa inicial del público, algunos seudotraductores han conse-les, y cuando son feas son fieles.” guido conquistar la equívoca fama de plagiarios. Este pecado lo La conquista de México (por fortuna o por desgracia) impu- han cometido con más frecuencia (si la memoria no me traicio-so la necesidad de traducir los textos indígenas al español, y vi- na) poetas jóvenes y ambiciosos, con deseos de atraer la aten-ceversa. Al principio, la traducción estuvo casi totalmente vin- ción sobre su extraordinaria y precoz cultura, y de regocijarseculada con los escritos religiosos que servían para difundir el engañando a los perplejos eruditos. Recuerdo el caso de uncristianismo entre los nativos de Nueva España. En Nueva Es- poeta y ensayista mexicano a quien se le atribuyó haber guar-paña los literatos españoles y los criollos tradujeron textos del dado oculto un libro extranjero, que traducía y que publicabalatín y del griego, con suerte varia, obligados por las circuns- por partes, como original suyo. Aseguran que consiguió famatancias del coloniaje cultural. No recuerdo a ningún traductor de inteligente y culto, hasta que no se descubrió el engaño.distinguido, a no ser que se denomine así a sor Juana Inés de la Preferiría haber olvidado este triste caso, pues no deseo inspi-Cruz. No es lo mismo traducción que influencia. México como rar malas ideas a nuestros escritores.país independiente tuvo necesidad de traductores propios. La Existen traducciones que son un desafío al ingenio humano.producción original de los literatos nacionales no bastaba. A fi- Baste recordar el Ulises y las últimas obras de James Joyce. Losnes del siglo xix en México había una cantidad de traducciones idiomas, como es bien sabido, tienen diferentes espíritus, y ade textos franceses e ingleses digna de reconocimiento por su veces los autores hacen que los idiomas diferentes, a través decreciente abundancia; pero no del todo por su calidad. sus obras, entren en una lucha feroz de incomunicación. Se No intento hacer la historia de la traducción en nuestro puede disculpar a los traductores de James Joyce, pues de he-país, sino consignar mis experiencias, y algunas ideas aplicables cho emprendieron una tarea imposible en sí.a nuestro medio, para resolver la falta de traductores, o desper- Editores bien enterados han declarado que en México exis-tar por lo menos inquietudes positivas, o apuntar posibles so- te gran escasez de traductores, y que al transcurrir el tiempoluciones. Empezaré con algunas generalidades. Básicamente tiende a aumentar el déficit. Lo anterior se explica por la famo-existen dos clases de traductores: los “espontáneos” y los pro- sa ley de los círculos viciosos. Los países de lengua española sefesionales. Por lo general los primeros superan en calidad a los encuentran en desventaja por su nivel inferior en las técnicas ysegundos. No intento ofender a nadie; pero creo que ésta es en las ciencias, y no pocas veces en las humanidades, frente auna verdad demostrable hasta cierto punto. los países más desarrollados. Pero también en los países de ha- Recuerdo por su belleza las traducciones realizadas por el bla hispana existe mayor carencia de diccionarios bilingües. Ensabio Garibay K., quien dio a conocer al mundo deslumbran- comparación con el de los países desarrollados, el diccionariotes muestras de literatura náhuatl. Este ejemplo nos demuestra bilingüe producido en español se caracteriza por su pobreza,que la traducción puede tener dos aspectos: el de tarea cultural por no decir penuria. En las naciones de habla hispana tambiénformativa y el de creación literaria. se produce el típico problema de los países en vías de desarro- En todo el mundo, la traducción ha servido para llenar va- llo. Muchas personas con conocimientos superficiales de otrascíos y tender puentes culturales, y a veces ha alcanzado la cate- lenguas, impulsadas por la necesidad económica o por un exce-goría de creación. El ejemplo más frecuente es la traducción, so de confianza en sí mismas, caen en el espejismo de creer queglosa o versión de poemas y relatos ajenos. Especialmente en pueden traducir. Pronto descubren que no es igual leer o ha-la antigüedad, los poetas que reconocían por maestros a escri- blar un idioma extranjero, que traducirlo. Recuerdo muchos,tores de lengua extranjera sentían una necesidad académica de grandes y costosos fracasos en este terreno, tanto para los edi-glosar los modelos… Sin proponérmelo, he entrado en el peli- tores defraudados como para los traductores alucinados.groso y controvertible terreno del plagio disfrazado de traduc- Cuando la Universidad Nacional Autónoma de México tratóción. Prefiero olvidar el asunto, pues muchos poetas y prosis- de impulsar la traducción de textos grecolatinos clásicos, se en-30 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
  • contró con una desoladora escasez de traductores que pudieran Las entregué puntualmente, y los editores me pagaron en la arealizar esta labor. Ya se ha efectuado un esfuerzo al formarse un misma forma.centro universitario de lenguas clásicas, para ayudar y fomentar Para solucionar en su aspecto técnico la formación de tra-la traducción de las mismas. Una muestra de este meritorio y he- ductores, sería necesario establecer una política de estímulosroico esfuerzo es la serie de libros bilingües que han salido de las culturales y económicos. Algunas personas aseguran que enprensas universitarias. El anterior es un México no es posible vivir decentemen-buen ejemplo. El problema no puede re- La traducción ha servido para llenar te con lo que se gana con las traduccio-solverse mediante soluciones mágicas, ni vacíos y tender puentes culturales, nes. Como en otras muchas cosas, creo,con mera buena voluntad. Es necesario y a veces ha alcanzado la categoría el dinero no es todo. Existe la satisfac-crear centros, seminarios y escuelas para de creación. El ejemplo más ción para el traductor de ser un inter-enseñar a traducir. México necesita tanto frecuente es la traducción, glosa o mediario en la cultura; pero la falta dede traductores como de científicos y ar- versión de poemas y relatos ajenos. reconocimiento ha sido un gran obstá-tistas. En la antigüedad, los poetas que culo y una fuente de desaliento. A veces Expondré mi experiencia en la tra- reconocían por maestros a el traductor es un verdadero creador, yducción, porque me es difícil conseguir escritores de lengua extranjera hasta llega a corregir y a mejorar los tex-ejemplos. Los traductores buenos no re- sentían una necesidad académica tos originales. Sin embargo, su nombreciben mucha publicidad, y los fracasados de glosar los modelos sólo recibe un crédito muy pequeño enprocuran esconderse en el más discreto las páginas del libro traducido. Jamás seanonimato. Mi primera traducción fue la del libro Aspects of the comenta su trabajo en público, sino cuando comete errores ga-Novel de E. M. Forster, que realicé íntegramente, como un me- rrafales.ro ejercicio literario. El manuscrito aún lo guardo en algún rin- Hace poco pude conversar con uno de los mejores traducto-cón del olvido. Más tarde la Universidad Veracruzana publicó res de México. Sus criterios coincidieron en lo esencial con loseste texto, pero por fortuna no fue mi versión. Años después, míos. Paradójicamente, por razones de ética profesional no pue-ya con conocimientos más sólidos me atreví a realizar dos o do otorgarle el crédito público que se merece. Reproduzco unatres traducciones del inglés para la editorial Era. Después ver- síntesis de sus sabias opiniones: “Generalmente el traductor re-tí algunos cuentos y relatos para los Cuadernos del Viento. Re- cibe un salario decoroso; pero no gana lo suficiente, porque lascuerdo haber traducido a Faulkner y a otros autores norteame- casas editoriales no le ofrecen bastantes trabajos de su especiali-ricanos e ingleses. Ésta ha sido mi experiencia más afortunada, dad. Abunda la oferta de traducciones; pero un traductor debeporque yo mismo elegí los textos y la traducción la realicé por especializarse en una materia. A pesar de que hay muchas obraspuro placer. para traducir, no existen suficientes para la especialidad del tra- Mis otras traducciones “comerciales” las hice con la mejor ductor… El éxito del traductor no sólo consiste en dominar elbuena voluntad y emplee grandes esfuerzos. Sin embargo po- idioma propio y el ajeno, sino en conocer a fondo la materia tra-siblemente les faltaba espíritu o entusiasmo, pero no fidelidad. ducida. Hoy día vivimos en un mundo de especialidades.”¿Las bellas infieles?Cerramos nuestro recorrido por la historia editorial Desde entonces este texto representa un elemento inapreciable delde La Gaceta con una traducción, joya del humor, patrimonio espiritual del FCE. Hemos hecho valientes esfuerzos procu-publicada en mayo de 1973. Los párrafos en rando reconstruir el texto inglés original, pero por desgracia no pue-cursiva dan cuenta de cómo se generó el macarrónico de decirse que este trabajo se acerque a su conclusión. Para ahorrár-texto que presentamos enseguida. En el recuadro nosla, agradeceremos a quien nos ponga sobre la pista del original.reproducimos la casi milagrosa carta de un lector que,atento, identificó apenas un mes después el origen Prefaciode un texto sometido a la caótica encriptaciónque puede producir quien no conoce ni el abecé Este libro no es escrito con la idea de anadiendo o mejorandode este noble oficio la filosofía conservadora. O de llavada hasta la fecha. Las anti- quas y pubadas verdaderas cuales quisaron nuestra republica durante sus primeros dias sirven iqualamente para nos. La de-Hace alrededor de 15 años, un estadounidense —cuyos datos hemos manda a los conservadores hoy es simplimente a demonstrar laperdido— solicitó ser traductor de esta casa. Su carta venía acompa- orientacion de una probada filosofia sobre las problemas deñada de la siguiente prueba de traducción, que transcribimos ahora nuestra dia.al pie de la letra. (Esta última constancia no está de más, según se Yo explicaria los pensamientos cuales me guisaron a enla-apreciará por el texto.) zarme in este empeno. Yo estoy un político, un senador de los Visiblemente, el traductor escribió su versión a mano y la entregó estados unidos. Tal como, he tenido la oportunidad a aprenderpara ser mecanografiada a alguien que no le llegaba ni a los talones alguno de los instinctos de la gente americana. Yo he atravesa-en el conocimiento del español. do la longitud y la amplitud de este gran pais cientas veces y henúmero 410, febrero 2005 la Gaceta 31 a
  • hablado con diez de mils de personas, con democraticos y re- ta ha sido establecida con un proceso que ha nada a hacer con apublicanos, con rancheros, trabajeros, y negociantes. Hallo la social, economica, y politica paisaje que se combia de unaque America es fundamentalmente una nacion conservadora. decada a otra decada, y de un siglo a otro siglo. Estos princi-El mas gran juscio de la gente americana particularmente de pios son derivados de la naturaleza del hombre, y de las verda-los juevenes es que el radical o la izquidera accesana ha resol- deras que Dios ha revelado de Sus creacion. Las circumstan-vada y no esta resolvienda. Ellos anhelan por una vuelta hacia ciones se combian. Tambien las problemas que son formadosreglas conservadoras. con las circumstanciones. Pero los principios que reglan la so- En la misma hora, he sido in un puesto a observar de primer lucion de los problemos no se combian. A sugerir que la filo-mano como la conservadora se va in Washington. Y es tanto sofia conservadora no es hasta la fecha es similar a decir que elclara a pesar de una revivificacion conservadora entre la gente, Reglo Auero o los Diez Mandimientos o que La Politica delas ideales radicales cuales fueron fomentadas por el Nuevo y Aristotle no son hasta la fecha. El cercamiento conservadoroJustas Tratas baja la aparencia del liberalismo dominan ahora es nada mas o menos que una parueba a aplicar la sabiduria, lalos consejos de nuestro gobierno nacional. experiencia, y las verdaderas reviladas pasadas hacia las proble- En un pais a donde es ahora entendido por la comun y pro- mas de hoy. La demanda no es a buscar nuevas o diferentesclomada que el bienstar dela gente depende de confianja en sus verdaderas, pero a aprender como a aplicar verdaderas estable-proprios fuerzos mas bien que la paternidad del gobierno, el cidas hacia las problemas del mundo contempariner. Mi espe-Congresso anudmente delibera ser que al aumento de bienstar ranza es que una mas voz conservadora sera util en encontran-del gobiemo seria grande o pequeno. do esta demanda. En un pais a donde es ahora entendido y proclamado por la Este libro es una prueba a tender un puente sobre la brechacomun que el gobierno federal gasta tanto mucho, el congres- ente la teoria y practica. Y sachare de mis discursos, las difusio-so delibera anualmente ser que a subir el presupuesto con po- nes del radio y de la television y las notas que yo he hecho du-cos billiones de dolares o con muchos billiones de dolares. rante los anos en la esperanza de haciendo que un hombre es En un pais a donde es ahorita en tendido por la comun y muchos veces no puedo a hacer en el curso de un dia molesta-proclamado que la libertad individual depende de un gobierno do del trabajo en el piso de Senado; a monstrar la connecionno centralizado, el Congresso delibera anualmente ser que pasos entre los principios conservadores tanto much enponido, yvijarosos o vocilantes tomarian a linear el gobierno del estado tanto regularamente abandonado.(gobierno de los estados individuales) con la politica federal. En un pais a donde es ahorita entendido por la comun yproclamado que el communismo es un enimigo obligado a des- 20 de junio de 1973truirnos, el Congresso delibera anualmente sobre me todos co- Sr. Jaime García Terrésmo a coexistir con la union sovietica. Director de La Gaceta Y asi la pregunta se sube: Porgue ha sido la gente america-na no podida a traducir sus persomientos in una accion poli- Muy distinguido señor:tica? Porque seria fieldad fundamental de la nacion hacia prin-cipales conservatoras ha fallada a hacer hechos similares en Al leer “¿Las bellas infieles?”, creí reconocer, en esteWashington? ejemplo extraordinario del surrealismo verboso no lite- Yo no culpo mis hermanos en el gobierno, todos de quienes rario de la peor vendimia, los conceptos políticos del se-trabajan duramente y concienjudamente en sus trabajos. Yo nador Barry Goldwater.culpo los conservadores, nosotros-me mismo. Nuestra falta, En esto no me equivoqué. Hojeando los libros delcomo un escritor conservador ha puesto en escrito, es la falta senador Goldwater disponibles en la Universidad dede la demonstracion conservadora. Aunque nosotros conserva- Missouri, Columbia, descubrí que la traducción (“anti-dores son persuadidos profundamente que nuestra sociedad es- traducción”) reproducida en el número de La Gaceta,ta quebrando, y sabernos que el conservadismo tiene la llave Nueva Época, correspondiente al número 29, mayo depor la salvacion nacionala y sentimos seguramente que la patria 1973, está tomada del “Foreword” del libro The Cons-concorda con nos-nosotros parecimos podidos a demonstrar ciece of a Conservative, by Barry Goldwater, Shepherds-practical relacion de las principias conservadores hacia las ne- ville, Kentucky: Victor Publishing Company, Inc.,cesidades del dia. Nosotros nos sentamos perezosamente cuan- 1960.do el Congresso busca a improvisar soluciones para problemas Adjunto le mando la copia mecanografiada del origi-cuales no son las problemas verdaderas que afrontan la patria nal en inglés.mientras que el gobierno trata de mejoras imaginadas intereses Ahora, me parece indicada una buena traducción dey ignora las intereses verdaderas y ignora las necesidades ver- este “Foreword”. Junto con el original y la traduccióndaderas de la gente. aborto, tendrían así los maestros de composición magní- Tal vez nosotros poderemos de una sensibilidad excessiva fico material para sus cursos.hacia los juicios de ellos que reglan las communicaciones po- Reciba usted el cordial saludo de su lector y amigopulares. Nosotros somos diaramente consignadas con “enluci- que se pone a sus órdenes,dos” comentadores hacia olvido politico. El conservatismo,nosotros somos dichos no es hasta la fecha. La acusacion es ab- Boyd G. Cartersurda y nosotros tenemos a decir asi con audacia. Las leyes del University of Missouri-ColumbiaDios, y de la naturaleza, no tienen una linea de fecha. Los Columbia, Mo., EUAprincipios sobre que la posicion politica conservadora es pues-32 la Gaceta número 410, febrero 2005 a
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