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  • 1. Simón Bolívar nació el 24 de julio de 1873, hijo último de cuatro hermanos del matrimonio de Juan Vicente Bolívar y Ponte y  María Concepción Palacios Blanco, a muy temprana edad perdió a sus padres, encontrando regocijo en sus familiares más cercanos, quienes serían sus tutores. Vivió en Santiago de León de Caracas, Capital de la Capitanía General de Venezuela, sus primeros maestros fueron Miguel Sanz, Andrés Bello y Simón Rodríguez Carreño. Hombres de sabiduría que sembraron los ideales de Justicia y Libertad. Agobiado por una enfermedad que le consumió poco a poco, desanimado por la invasión del distrito del sur 1829, la disolución de la Gran Colombia y la muerte del Mariscal Antonio José de Sucre en 1830, fallece en Santa Martha, Colombia el 1 de diciembre de 1830 después de las 13 horas. <br />left0Bolívar, con visión integradora, soñó con una gran liga anfictiónica, que agruparía a los países hispanoamericanos que comenzara en México y terminara en tierra del Fuego. Cuando esto se vio inviable propuso una Federación de los Andes, que iría de Venezuela al alto Perú. Pero la verdadera creación de Bolívar, fue la República de Colombia. Colombia fue el resultado de la liberación de Nueva Granada conseguida por el ejército de llane4ros que al amando de Bolívar cruzaron los Andes  desde Venezuela y derrotó a los realistas en Boyacá. El 17 de diciembre de 1819,  el Congreso de Angostura, dicta la Ley fundamental de creación de la república de Colombia. El nuevo país quedó conformado por Venezuela con capital Caracas, Quito con capital Quito y Cundinamarca ex Nueva Granada con capital en Santa Fe de Bogotá. Bolívar fue elegido Presidente y Francisco Antonio Zea Vicepresidente, Francisco de Paula Santander fue designado Vicepresidente de Cundinamarca y Juan Germán Roscío, de Venezuela. El Congreso no designó Vicepresidente para Quito, porque no contó con su representante. La independencia de Guayaquil el 9 de Octubre de 1820 dio inicio a la última etapa de la emancipación que terminara con la Batalla de Pichincha del 24 de mayo de 1822. Los sucesos se dieron el 9 de noviembre de 1820, en Camino Real en lo que hoy es la provincia de Bolívar, en Huachi el 22 de noviembre de 1820 muy cerca de lo que hoy es Ambato; el 20 de diciembre de 1820 en Verdeloma perteneciente al cantón Biblián, provincia del Cañar; en Cone, provincia del Guayas el 19 de Agosto de 1821; nuevamente se enfrentan las fuerzas Patrióticas con las Reales el 12 de septiembre de 1821 en Huachi y pierden por segunda ocasión; el 21 de febrero de 1822 Sucre entra a Cuenca; el 7 de abril de 1822 en Bobona, Pasto, Colombia donde vencen las fuerzas libertarias; una penúltima batalla se sucede  en Tapi, Riobamba, el 21 de Abril de 1822 culminando el 24 de mayo de 1822 en la batalla del Pichincha.   <br />Cuando la Independencia de América comenzaba a pensarse con otros nombres y a iniciar su recorrido autónomo, nació en Caracas, el 24 de julio de 1783, Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios. Venezuela era entonces una Capitanía General del Reino de España, en cuya población se respiraban resquemores por las diferencias de derechos existentes entre la oligarquía española dueña del poder, la clase mantuana o criolla, terratenientes en su mayoría, y los estratos bajos de pardos y esclavos. <br />Los mantuanos, a pesar de los privilegios que tenían, habían desarrollado un sentimiento particular del "ser americano", que los invitaba a la rebeldía: "Estábamos (explicaría Bolívar más tarde) abstraídos y, digámoslo así, ausentes del universo en cuanto es relativo a la ciencia del gobierno y administración del Estado. Jamás éramos virreyes ni gobernadores sino por causas muy extraordinarias; arzobispos y obispos pocas veces; diplomáticos nunca; militares sólo en calidad de subalternos; nobles, sin privilegios reales; no éramos, en fin, ni magistrados ni financistas, y casi ni aun comerciantes; todo en contravención directa de nuestras instituciones". <br />Ésta era, por lo demás, la clase a la cual pertenecían Juan Vicente Bolívar y Ponte, y María de la Concepción Palacios y Blanco, padres del niño Simón. Era el menor de cuatro hermanos y muy pronto se convertiría, junto a ellos, en heredero de una gran fortuna. Bolívar quedó huérfano, definitivamente, a los nueve años de edad, pasando al cuidado de su abuelo materno y posteriormente de sus tíos Carlos Palacios; ellos velarían por la educación del muchacho, mientras la negra Hipólita, su esclava y nodriza, continuaría ejerciendo sus funciones de cuidado.<br />Simón Bolívar<br />Entre los valles de Aragua y la ciudad de Caracas discurrió la infancia y parte de la adolescencia del joven Simón. Combinaba sus estudios en la escuela de primeras letras de la ciudad con visitas a la hacienda de la familia. Más tarde, a los quince años de edad, los territorios aragüeños cobrarían un nuevo significado en su vida cuando, por la mediación que realizara su tío Esteban, "ministro del Tribunal de la Contaduría Mayor del Reino" ante el rey Carlos IV, fuera nombrado "subteniente de Milicias de Infantería de Blancos de los Valles de Aragua". <br />Mientras esto sucedía, tuvo la suerte de formarse con los mejores maestros y pensadores de la ciudad; figuraban entre ellos Andrés Bello, Guillermo Pelgrón y Simón Rodríguez. Fue este último, sin embargo, quien logró calmar por instantes el ímpetu nervioso y rebelde del niño, alojándolo como interno en su casa por orden de la Real Audiencia; lo cual sería la génesis de una gran amistad. Pero ni esto ni aquello de la milicia fueron suficientes para aquietar al muchacho, y sus tíos decidieron enviarlo a España a continuar su formación.<br />La estancia en Europa<br />Corría el año 1799 cuando Bolívar desembarcó en tierras peninsulares. En Madrid, a pesar de seguir sus estudios, el ambiente de la ciudad le seducía: frecuentaba los salones de lectura, baile y tertulia, y observaba maravillado la corte del reino desde los jardines de Aranjuez, lugar éste que evocaría en sueños delirantes en su lecho de muerte. Vestía de soldado en esos tiempos en los cuales España comenzaba a hablar de Napoleón, y así visitaba al marqués de Ustáriz, hombre culto con quien compartía largas tardes de conversación. <br />En una de ellas conoció a María Teresa Rodríguez del Toro, con quien se casaría el 26 de mayo de 1802 en la capilla de San José, en el palacio del duque de Frías. Mientras Bernardo Rodríguez, padre de la muchacha, decidía dar largas al compromiso, Bolívar los sigue hasta <br />Bilbao y aprovecha para viajar a Francia: Bayona, Burdeos y París. Inmediatamente después de la boda se trasladan a Caracas y, a pesar de los resquemores que canalizaban los criollos a través de sus conspiraciones, Bolívar permanece junto a su esposa llevando una vida tranquila. Esto apenas duraría, sin embargo, pues María Teresa murió pocos días después de haberse contagiado de fiebre amarilla, en enero de 1803. Bolívar, desilusionado, decide alejarse y marcha nuevamente a Europa.<br />Los acontecimientos en Venezuela comenzaban a tomar aires de revuelta mientras el caraqueño Francisco de Miranda, desde Estados Unidos y las Antillas, preparaba una invasión que dibujaba la noción de Independencia. Ajeno a todo aquello, Bolívar se reúne con su suegro en Madrid, para trasladarse a París en 1804. Napoleón no tardaría en declararse emperador de Francia. Este último había organizado una clase aristócrata, hallada entre la burguesía, que se reunía en los grandes salones a los cuales asistía Bolívar en compañía de Fernando Toro y Fanny du Villars. <br />El todavía joven Bolívar, especie de dandy americano, se contagia poco a poco de las ideas liberales y la literatura que inspiraron la Revolución Francesa. Era un gran lector y un interlocutor bastante interesado en la política de la actualidad. En esos tiempos conoció a Alexander von Humboldt, expedicionario y gran conocedor del territorio americano, quien le habla de la madurez de las colonias para la independencia; "lo que no veo (diría Humboldt) es el hombre que pueda realizarla".<br />Simón Rodríguez se hallaba en Viena; Bolívar, al enterarse, corrió en su búsqueda. Posteriormente el maestro se trasladó a París, y en compañía de Fernando Toro emprendieron un viaje cuyo destino final era Roma. Cruzaron los Alpes caminando hasta Milán, donde se detuvieron el 26 de mayo de 1805 para presenciar la coronación de Napoleón, a quien Bolívar admiraría siempre. Después Venecia, Ferrara, Bolonia, Florencia, Perusa y Roma. En esta última ciudad se produjo el llamado Juramento del Monte Sacro, en el cual, en presencia de Rodríguez y Fernando Toro, Bolívar juró "romper con las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español".<br />Bolívar en un retrato realizado hacia 1805 en París<br />Evidentemente, esta circunstancia no nace en Bolívar ni se produce de forma repentina. El fervor del momento y sus conversaciones con importantes intelectuales de la talla, precisamente, de su maestro, le hacen comprender la situación de América respecto a España. Bolívar se entera de las fallidas expediciones libertadoras de Francisco de Miranda en Ocumare y la Vela de Coro, y decide emprender viaje de regreso.<br />La gestación de un ideal<br />Bolívar regresó a Caracas a mediados de 1807, tras una corta estancia en Estados Unidos, para retornar a su antigua vida de hacendado. José Antonio Briceño, un vecino de tierras y fincas, le esperaba con un cerco en sus tierras; tal asunto debía resolverse cuanto antes. Las incursiones de Miranda habían incorporado entre algunos caraqueños el concepto de la emancipación; sin embargo, la gran mayoría de los criollos se conformaba con rebelarse pasivamente violando las normas que se dictaban desde España. <br />Bolívar ya se había incorporado a las actividades de la conspiración (en 1808 ya conspiraba) cuando estalló la revuelta el 19 de abril de 1810. Las noticias del reino anunciaban la invasión de España por parte de las tropas de Napoleón y el secuestro del rey y su hijo Fernando. La situación era propicia para que el conde de Tovar presentara al gobierno un proyecto para crear una junta de gobierno adscrita a la Audiencia de Sevilla. Los criollos demandaban participación política. En un comienzo, las autoridades se mostraron reacias al proyecto, pero, posteriormente, ante el vacío de poder que se había creado, decidieron pactar con los conspiradores. Bolívar, enterado de la situación, abrió las puertas de "la cuadra de Bolívar" para incorporarse en las reuniones. Se negó categóricamente a participar en el proyecto de la coalición; para él, debía clamarse por la emancipación absoluta. <br />En las vísperas del jueves santo de 1810, arribaron a la ciudad los comisionados de la nueva regencia de Cádiz, órgano que actuaría en sustitución de Fernando VII para formar nuevo gobierno. El capitán general se les unió y al día siguiente los criollos le sitiaron y le obligaron a dirigirse al cabildo. La mitología venezolana recoge de esta fecha el instante en el cual Vicente de Emparan, capitán general, se asoma en el balcón del cabildo de Caracas para interrogar al pueblo enardecido acerca de la voluntad del mismo a continuar aceptando su mando, con el clérigo José Cortés de Madariaga detrás de él haciendo señas con su dedo al pueblo para que lo negasen. Tras un rotundo "¡No!" por parte de la población, Emparan dice: "Pues yo tampoco quiero mando". Estalló la famosa revuelta caraqueña que, sin <br />proponérselo, daba inicio al proceso de Independencia de Venezuela. Se creó una Junta Suprema de Venezuela. Bolívar fue nombrado por ésta "Coronel de Infantería". Le fue asignada la tarea de viajar a Londres, en compañía de Andrés Bello y Luis López Méndez, en busca de apoyo para el proyecto del nuevo gobierno.<br />En Londres fueron recibidos por el ministro de Asuntos Exteriores, Lord Wellesley, quien después de varias entrevistas terminó por mantenerse neutro frente a la situación. Bolívar, a pesar de ver frustrado el intento, encontró en esta coyuntura el último empujón que le faltaba para decidirse a entregar su alma y su vida por la idea de la emancipación absoluta de toda la América. La pieza clave de esta circunstancia la halló en la figura de Francisco de Miranda, ideólogo y visionario de la Independencia de América, quien ya había ideado, entre otras cosas, un proyecto para la construcción de una gran nación llamada "Colombia". Bolívar se empapó de las ideas de este hombre y las reformuló a lo largo de una campaña que duraría veinte años.<br />Bolívar regresó a Caracas convencido de la misión que decidió atribuirse. Miranda no tardaría en seguirlo; su figura era algo mítica entre los criollos, tanto por el largo tiempo que pasó en el exterior como por su participación en la Independencia de Norteamérica y en la Revolución Francesa. Casi nadie lo conocía, pero Bolívar, convencido de la utilidad de este hombre para la empresa que se iniciaba, lo introdujo en la Sociedad Patriótica de Agricultura y Economía (creada en agosto de 1810). Ganados ambos a la idea de proclamar una Independencia absoluta para Venezuela, instaron a los miembros de la Sociedad a pronunciarse a favor de ello ante el Congreso Constituyente de Venezuela, reunido el 2 de marzo de 1811. Fue a propósito de ello que Bolívar dictó su primer discurso memorable: "Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana. Vacilar es perdernos". El 5 de julio de 1811 el Congreso declaró la Independencia de Venezuela y se aprobó la Constitución Federal para los estados de Venezuela.<br />La primera República se perdió como consecuencia de las diferencias de criterios entre los criollos, de los resentimientos entre castas y clases sociales, y de las incursiones de Domingo Monteverde, capitán de fragata del ejército realista, en Coro, Siquisique, Carora, Trujillo, Barquisimeto, Valencia y, finalmente, Caracas. Estaba claro que una guerra civil iba a desatarse de inmediato, pues la empresa en cuestión era todo menos monolítica. Bolívar tomaría conciencia del carácter clasista de la guerra y reflexionaría sobre ello a lo largo de todas sus proclamas políticas. En esta oportunidad, sin embargo, le tocó defender la República desde Puerto Cabello. A pesar de su excelente labor política y militar en defensa del castillo, todo fue inútil; las fuerzas del otro bando eran superiores, y a ello se le sumaba la ruina causada por los terremotos ocurridos en marzo de 1812. El 25 de julio se produjo la capitulación del generalísimo Francisco de Miranda; si bien necesaria en su opinión, esta acción llenó de ira a Bolívar, quien, al enterarse de los planes de Miranda de abandonar el territorio, participó en su arresto en el puerto de La Guaira: "Yo no lo arresté para servir al rey sino para castigar a un traidor".<br />La estrategia de Bolívar fue entonces huir hacia Curazao, desde donde partió a Cartagena. Su intención, arropada en el manto de un discurso deslumbrante, era encontrar apoyo en las fuerzas neogranadinas para emprender en Venezuela la reconquista de la República. "Yo soy, granadinos, un hijo de la infeliz Caracas, escapado prodigiosamente de en medio de sus ruinas físicas, y políticas": con estas palabras prosiguió el Manifiesto de Cartagena, carta de presentación de Bolívar ante el Soberano Congreso, en el cual hace un diagnóstico de la derrota al tiempo que ofrece sus servicios al ejército de esa región. Los vecinos lo acogieron otorgándole el rango de Capitán de Barrancas. <br />Bolívar libró unas cuantas batallas, incluso desobedeciendo órdenes, y bajo el mismo procedimiento emprendió su arremetida hacia Venezuela. Se inició en mayo de 1813 la Campaña Admirable, gesta que consistió en la reconquista de los territorios del occidente del país y en forma simultánea los de Oriente a cargo de Santiago Mariño hasta entrar triunfalmente en Caracas en agosto del mismo año. ¡Vuelve la República! A su paso por Mérida le llamaban "el Libertador", y con ese nombre fue ratificado por la municipalidad de Caracas, que le nombró, además, capitán general de los ejércitos de Venezuela<br />Simón BolívarCaudillo de la independencia hispanoamericana (Caracas, Venezuela, 1783 - Santa Marta, Colombia, 1830). Nacido en una familia de origen vasco de la hidalguía criolla venezolana, Simón Bolívar se formó leyendo a los pensadores de la Ilustración (Locke, Rousseau, Voltaire, Montesquieu…) y viajando por Europa. En París tomó contacto con las ideas de la Revolución y conoció personalmente a Napoleón y Humboldt. Afiliado a la masonería e imbuido de las ideas liberales, ya en 1805 se juró en Roma que no descansaría hasta liberar a su país de la dominación española. Y, aunque carecía de formación militar, Simón Bolívar llegó a convertirse en el principal dirigente de la guerra por la independencia de las colonias hispanoamericanas; además, suministró al movimiento una base ideológica mediante sus propios escritos y discursos.Simón BolívarEn 1810 se unió a la revolución independentista que estalló en Venezuela dirigida por Miranda (aprovechando que la metrópoli se hallaba ocupada por el ejército francés). El fracaso de aquella intentona obligó a Bolívar a huir del país en 1812; tomó entonces las riendas del movimiento, lanzando desde Cartagena de Indias un manifiesto que incitaba de nuevo a la rebelión, corrigiendo los errores cometidos en el pasado (1812).En 1813 lanzó una segunda revolución, que entró triunfante en Caracas (de ese momento data la concesión por el Ayuntamiento del título de Libertador). Aún hubo una nueva reacción realista, bajo la dirección de Morillo y Bobes, que reconquistaron el país para la Corona española, expulsando a Bolívar a Jamaica (1814-15); pero éste realizó una tercera revolución entre 1816 y 1819, que le daría el control del país.Bolívar soñaba con formar una gran confederación que uniera a todas las antiguas colonias españolas de América, inspirada en el modelo de Estados Unidos. Por ello, no satisfecho con la liberación de Venezuela, cruzó los Andes y venció a las tropas realistas españolas en la batalla de Boyacá (1819), que dio la independencia al Virreinato de Nueva Granada (la actual Colombia). Reunió entonces un Congreso en Angostura (1819), que elaboró una Constitución para la nueva República de Colombia, que englobaba lo que hoy son Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá; el mismo Simón Bolívar fue elegido presidente de esta «Gran Colombia». Luego liberó la Audiencia Quito (actual Ecuador) en unión de Sucre, tras imponerse en la batalla de Pichincha (1822).<br />Gran caudillo de la independencia hispanoamericana. En París tomó contacto con las ideas de la Revolución y conoció personalmente a Napoleón y Humboldt. Se empapó de las ideas liberales. En 1805 juró en Roma que no descansaría hasta liberar a Venezuela (y a otros países latinoamericanos) de la dominación española. Algo que logró a través de muchas luchas, pero que en 1827 vio caer, debido a que diversas guerras civiles destrozaron la unión sudamericana.<br /> <br />La vida de un libertador<br />Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios y Blanco nació en Caracas, Venezuela, el 24 de julio de 1783. Sus padres fueron Juan Vicente Bolívar y Ponte, y doña María de la Concepción Palacios y Blanco, ambos criollos. Al quedar huérfano, cuando apenas tenía 9 años, la Audiencia encargó su educación a Simón Rodríguez, quien lo inició en el estudio de los enciclopedistas franceses. <br />A los 15 años, en 1799, Simón se fue a España para continuar con su educación junto a su amigo Esteban Escobar. En ese país, Bolívar conoció a María Teresa Rodríguez del Toro y Alanza con quien se casó en 1802. Al poco tiempo de volver a Venezuela, en 1803, María Teresa murió de fiebre amarilla. Su muerte afectó de gran manera a Bolívar quien juró jamás volver a casarse (promesa que mantuvo el resto de su vida). <br />Después de perder a su esposa, Bolívar regresó a España con su tutor y amigo, Simón Rodríguez, en 1804. En Europa presenció la proclamación de Napoleón Bonaparte como Emperador Francés y después asistió a la coronación de éste como Rey de Italia en Milán. En París tomó contacto con las ideas de la Revolución y conoció personalmente a Napoleón y Humboldt. <br />Afiliado a la masonería y empapado de las ideas liberales, ya en 1805 juró en Roma que no descansaría hasta liberar a su país de la dominación española. Y, aunque carecía de formación militar, Simón Bolívar llegó a convertirse en el principal dirigente de la guerra por la independencia de las colonias hispanoamericanas. Además, le proporcionó al movimiento una base ideológica mediante sus propios escritos y discursos.<br />En 1810 se unió a la revolución independentista, que estalló en Venezuela, dirigida por Miranda. El fracaso de aquel intento obligó a Bolívar a huir del país en 1812. Fue así como se puso al mando del movimiento, escribiendo desde Cartagena de Indias el "Manifiesto de Cartagena", el cual incitaba de nuevo a la rebelión. En ese manifiesto pidió ayuda a Nueva Granada para liberar a Venezuela porque su causa era la misma. Fue así como Bolívar recibió esa asistencia y en 1813 lanzó una segunda revolución, que entró triunfante en Caracas. Fue en ese entonces que el pueblo lo proclamó "Libertador". Sin embargo, hubo una nueva reacción realista, bajo la dirección de Morillo y Bobes, que reconquistaron el país para la Corona española, expulsando a Bolívar a Jamaica (1814-15); allí escribió su "Carta de Jamaica", en la que defendió la confederación de los países americanos al mismo tiempo que su independencia. No obstante, éste realizó una tercera revolución entre 1816 y 1819, que le dio el control del país.<br />El gran objetivo y sueño de Bolívar era el de formar una gran confederación que uniera a todas las antiguas colonias españolas de América, inspirada en el modelo de Estados Unidos. Por ello, a pesar de haber logrado la liberación de Venezuela, luchó por las otras independencias. Cruzó los Andes y venció a las tropas realistas españolas en la batalla de Boyacá (1819), que liberó al Virreinato de Nueva <br />Granada (la actual Colombia). El 17 de diciembre de ese año creó la República de la Gran Colombia (que incluyó lo que hoy son Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá).<br />En ese mismo año elaboró una Constitución para la nueva República de Colombia. Luego, en 1822, Simón Bolívar se reunió en Guayaquil con el otro gran libertador, San Martín -quien había liberado a la Argentina y a Chile-, para poder lograr la liberación del Perú. Nadie sabe que ocurrió en esa secreta reunión entre ambos héroes latinoamericanos, pero lo cierto es que San Martín volvió a la Argentina mientras Bolívar preparó la lucha para recuperar Perú (último lugar del continente en el que resistían los españoles). <br />Simón BolívarEl Libertador        <br /> La juventud de BolívarSimón Bolívar nació en Caracas el 24 de julio de 1783. Su ciudad natal era la capital de la Capitanearía General de Venezuela. Era hijo del coronel Juan Vicente Bolívar Ponte y de Doña María de la Concepción Palacios Blancos, ambos salidos de familias españolas de gran descendencia.Estas dos familias, viviendo sobre suelo americano por numerosas generaciones, hacían parte de la poderosa clase social de los "Mantuanos", lo que les valía grandes privilegios.Fue en ese cuadro que nació Simón Bolívar, a quien uno de los miembros de la familia, el padre Juan Félix Jérez-Aristiguieta Bolívar redactó un testamento en su favor, asegurándole una fortuna muy grande.Simón, a quien su madre no podía amamantar, se vio confiado a una nodriza negra, Hipólita, una de las esclavas de la familia. Ésta hizo más que alimentar a Simón, se ocupaba de él como si fuera su propio hijo, y sobre todo a la muerte del coronel Bolívar cuando su hijo tenía apenas 7 años. Simón Bolívar guardaría siempre en su corazón mucha ternura por Hipólita.Alrededor del año 1790, María Antonia, Juana, Juan Vicente, y Simón, se paseaban bastante seguido con su madre en sus tierras del valle de Aragua. Simón fue tocado por la belleza y la tranquilidad de los paisajes que descubría.Pero el encanto se rompió el 6 de julio de 1792, cuando murió su madre, quien había tenido siempre una salud frágil. Los Bolívar quedaron huérfanos. Las dos muchachas, aunque muy jóvenes, no tardaron en casarse, y fue el abuelo materno, don Feliciano, quien devino el tutor de Simón, de apenas 9 años.Pero el joven Simón sufrió mucho por la desaparición de sus padres.Simón había aprendido a leer, escribir y contar con diferentes preceptores. Fue a la Escuela Pública, dirigida por Simón Rodríguez, un hombre original y progresista, cuyas ideas pedagógicas y sociales tendrían mucha influencia sobre un joven de carácter aún muy maleable.Pero entretanto, don Feliciano falleció a su vez, y la tutela regresó a Carlos Palacios, su tío, con quien Simón no se entendía para nada. Don Carlos, soltero, pasaba mucho tiempo en sus haciendas, y Simón, librado a su suerte, se paseaba en las calles de Caracas con muchachos que no eran de su rango.A los 12 años, Simón Bolívar se fugó y fue a buscar refugio con su hermana María Antonia. Pero el niño es reconducido a su casa, después confiado como interno a cargo de su maestro Simón Rodríguez. Rodríguez no tardó en ganar la confianza de Simón, y en algunos meses lazos estrechos iban a ligarlos, lazos de simpatía, que durarían hasta la muerte. Admirador de Rousseau y otros filósofos franceses, Rodríguez iba a enseñarle mucho a Simón Bolívar, empleando mucho tacto, sensibilidad y firmeza igualmente. Fue en ese momento que Simón abrió sus ojos, su espíritu y su corazón a los ideales que marcarían su vida.II. Simón Bolívar en Europa.En 1799, viajó por primera vez a España, visitando de paso Veracruz y México, haciendo una corta escala en La Habana. En Madrid, estaba rodeado de sus tíos Esteban y Pedro Palacios, así como por el marqués de Ustariz quien devino su maestro. Simón profundizó sus conocimientos literarios y científicos y, como todo el mundo que se respete, perfeccionó su esgrima y su forma de bailar.Frecuentó numerosos salones donde se lo destacó, a la vez por su elegancia y por su inteligencia.Rápidamente, conoció a María Teresa Rodríguez del Toro y Alaiza, una joven española de quien se enamoró. Pensó inmediatamente en fundar una familia, tener descendencia y regresar a Venezuela para disfrutar de sus bienes. Pero su tío pensó que era un poco precipitado y le aconsejó viajar algún tiempo. Sería tiempo de pensar en el matrimonio un poco más tarde.En la primavera de 1801, viajó a Bilbao donde permaneció el resto del año. Después fue a Francia, a París y Amiens. El país, su cultura, las gentes lo encantaron. En el mes de mayo de 1802, estaba de nuevo en Madrid donde se casó, el 26, con María Teresa. Los dos jóvenes esposos viajaron a Venezuela, pasando momentos felices hasta enero de 1803, fecha en la cual murió María Teresa.En una carta dirigida a un amigo que vivía en Francia, Bolívar expresó sus sentimientos después de la muerte de su esposa: "La he perdido; y con ella la vida de dulzura que alegraba mi tierno pecho... El dolor no me deja un solo instante de sosiego". Era una emoción profunda y sincera, expresada con mucho romanticismo.El joven viudo regresó a Europa a fin de ese mismo año, pasando por Cádiz y Madrid, y se instaló en París en la primavera de 1804.En París, Bolívar llevó una vida social muy intensa, aprovechando los placeres que ofrecía la capital francesa. Hubo amores furtivos con una dama francesa, Fanny Du Villars, a quien frecuentaba en los salones, a los cuales iban los hombres políticos, militares, diplomáticos, científicos, comerciantes y las bonitas mujeres.Leía mucho, asistía a conferencias y observaba con sagacidad los acontecimientos políticos y militares que estaban cambiando el mundo. Fue la época, en 1804, cuando Napoleón fue coronado emperador. Esto impresionó mucho a Bolívar quien admiraba el genio militar de Bonaparte, pero criticó su subida al trono imperial.En el curso de sus conversaciones con los sabios Humboldt y Bonpland, Bolívar comenzó a abordar el tema de la independencia de América del Sur.En Francia, encontró a su maestro y amigo Simón Rodríguez. La misma pasión del saber los animaba. Juntos viajaron a Italia, en 1805. En Roma, en el mes de agosto, hicieron la ascensión del Monte Sagrado donde Bolívar, de un tono solemne, juró jamás dejar su alma en reposo ni su brazo mientras la América Hispanoparlante no sea libre de la dominación española. Era un bello gesto romántico, pero no sería solamente un gesto... Sería el Libertador, el que prometió y cumplió sus promesas.Después de haber visitado Nápoles, Bolívar regresó a París a comienzos del año 1806, e integró por un tiempo logias masónicas. A fines de aquel año, embarcó a Hamburgo en un navío que lo condujo a Charleston, en enero de 1807. Recorrió una parte de Estados Unidos y regresó a Venezuela hacia mediados de año. Durante su estancia en la República del Norte, tomó conciencia de lo que representaba la "libertad racional".III. Triunfo y fracaso de la revolución venezolana. Desde 1807 a los primeros días del año 1810, Simón Bolívar permaneció en Caracas y en sus haciendas. Sin embargo, no olvidaba su juramento de Roma. En el curso de las reuniones con su hermano Juan Vicente y sus amigos, hablaban de literatura pero también de la independencia de Venezuela.El momento llegó cuando, el 19 de abril de 1810, comenzó en Caracas la revolución de independencia. Bolívar devino coronel, fue comisionado por la Junta de Caracas, con Luis López Méndez y Andrés Bello, para viajar a Londres, y exponer delante del gobierno británico los deseos de Venezuela, deseosa de mantenerse, al menos, autónoma del gobierno que en España había tomado el poder, después de la detención de Fernando VII por Napoleón.Bolívar, muy en su interior, aspiraba a la total independencia. Pero el gobierno inglés observaba una prudente reserva. En Londres, donde permaneció durante dos meses, Bolívar - quien contaba con el apoyo franco y entusiasta de Miranda - podía apreciar el funcionamiento de las instituciones británicas.A fin de este año, Bolívar estaba de regreso. Poco tiempo después, Miranda regresó también a su patria. En tanto que miembro eminente de la Sociedad Patriótica, Club Revolucionario, Bolívar era uno de los más ardientes en pedir al Congreso que proclamara la independencia.Después del 5 de julio de 1805, combatió bajo las órdenes del general Miranda a fin de someter a los realistas que ocupaban Valencia. El 23 de julio de 1811, Bolívar recibió su bautismo de fuego y combatió por primera vez.El 26 de marzo de 1812, mientras que un temblor de tierra causó enormes desgastes y numerosas pérdidas humanas en Caracas y alrededores, Bolívar, en la Plaza de San Jacinto, encaramado sobre un montón de ruinas, lanzó esta famosa declaración: "Si la naturaleza se opone a nuestros designios la combatiremos y haremos de suerte que ella nos obedezca". Era la actitud de un hombre que no cedía, cualesquiera fueran las dificultades que pudiera encontrar en su camino; era, también, una forma de contrarrestar el desaliento y el terror que se habían apoderado de muchos republicanos frente a tal catástrofe.Algunos meses más tarde, comandando la plaza fuerte de Puerto Cabello, Bolívar no pudo, pese a sus esfuerzos, impedir que caiga en manos de los realistas. Sus propios soldados lo abandonaron y se alinearon bajo las órdenes de los españoles. Debió huir con un puñado de fieles oficiales.Algunas semanas más tarde, Miranda debió capitular ante el jefe realista Monteverde, y la Primera República de Venezuela se apagó. En la Guaira, un grupo de jóvenes oficiales, entre los cuales se encontraba Bolívar, detuvieron al infortunado Precursor, Francisco de Miranda, y lo libraron a los españoles.Bolívar obtuvo un pasaporte gracias a la generosa intervención de su amigo Iturbe, y pudo partir, en exilio, a Curaçao. Desde allá se fue a Cartagena, donde el 15 de diciembre de 1812 publicó un manifiesto en el cual expuso sus principales ideas, que guiaron su acción en los próximos años: un solo mando para luchar hasta la victoria, y la unión de todos los países hispano-americanos para lograr y consolidar la independencia y la libertad..<br />Estos principios eran claros y simples. Bolívar se daba cuenta de que el fracaso de 1812 venía de la desunión. Había que concentrar los esfuerzos de todos los americanos para ganar la guerra y organizar a continuación las nuevas naciones. Había que convencer a los criollos de la exactitud de su causa y adiestrarlos en la lucha por la independencia. Esta lucha no podía desarrollarse en un solo país, sino sobre todo el continente a fin de hacer doblegar la dominación realista<br />1.-Nacimiento de Simón Bolívar.<br />2.-Su estancia en Europa.<br />3.-La gestión de un ideal.<br />4.-La vida de un Libertador.<br />5.-La juventud de bolívar.<br />6.-Simón Bolívar en Europa.<br />7.-Triunfo y fracaso de la revolución Venezolana.<br />