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    065documento ponencia bicentenario 065documento ponencia bicentenario Document Transcript

    • I.E.M. SILVERIA ESPINOSA DE RENDÓN<br />BICENTENARIO DE LA INDEPENCIA<br />PROCESO DE URBANIZACION EN COLOMBIA<br />AREA DE CIENCIAS SOCIALES<br />MARTHA MANCERA<br />NÉSTOR RAMÍREZ<br />FACATATIVA MAYO 19 DE 2010<br /> <br />PROCESO DE URBANIZACIÓN EN COLOMBIA.<br />Ser independiente es cosa de una pequeña minoría, es el privilegio de los fuertes.<br />Friedrich Nietzsche<br />Todos los cronistas de las expediciones de la conquista y de la Nueva Granada concuerdan en el registro de la vida sedentaria del pueblo Muisca o chibcha (esta es la filiación lingüística), señalándolos como habitantes de grandes poblados, de localización geográfica fija, cuyos moradores se desplazan únicamente para realizar los trueques con otros pueblos, para las labores de la explotación minera o de la tierra, o para hacer la guerra cuando fuera necesaria. Cada centro Chibcha disponía de una plaza y uno o dos días a la semana para las transacciones comerciales del trueque. <br />En las concentraciones múiscas se vivía de los recursos que se generaban internamente en ellos, provenientes de la transformación artesanal del producto agrícola y minero obtenido por los tybins, la clase social dedicada a la agricultura y por los mineros explotantes de oro, sal y esmeraldas. El algodón, con el que se tejían las mantas y el vestuario, se lograba del trueque con otros pueblos vecinos. Cada grupo familiar era una pequeña industria en donde se producían los tejidos, la cestería, la cerámica y la orfebrería, los cuales todos eran objeto de comercio.<br />Los intercambios permitían pagarle a los gobernantes los tributos debidos, y la adquisición de productos para el consumo doméstico. Con los tributos recibidos el gobernante sostenía a las clases sociales que no producían económicamente, tales como los mohanes o brujos y curanderos, los guachas o guerreros y los esclavos de guerra. Lo anterior quiere decir que ellos mismos generaban los recursos y excedentes necesarios para su funcionamiento, poseían una vida económica propia. <br />En la cultura Chibcha se encuentran dos tipos de grupos funcionales de la dinámica social, en primer lugar se ubican los grupos familiares que además de procurarse individualmente el bienestar de cada uno de sus miembros, asociadamente procuraban el suministro de recursos vitales, por medio del trabajo solidario y de la participación colectiva y responsable de cada uno de sus habitantes. <br />En segundo lugar encontramos los grupos institucionales que estaban administradas por el gobernante respectivo y se sostenían de los tributos. Se encargaban de suministrar salud (curanderos y brujos), seguridad (guerreros) y los elementos de la sobre vivencia (agricultores y mineros). En lo que respecta a la parte funcional el carácter artesanal de su producción hacia que se disgregara en los diferentes grupos familiares. <br />El espacio en la cultura chibcha se ocupa concéntricamente al templo y al palacio real, ubicándose los estratos superiores de la población en las proximidades del monarca y los inferiores en la periferia, sucedió lo mismo con el tamaño de la vivienda. Lo importante es constar la estratificación socioeconómica de las moradas chibchas que fueron organizados jerárquicamente de los más a los menos privilegiados, esto se manifestó en el exterior de las construcciones y en la ubicación espacial dentro del conjunto. <br />Sin embargo hay trazos que generalizan el tipo de vivienda propio de los Chibchas:<br />Dispuestas concéntricamente al palacio del cacique, la vivienda se adaptaba a la importancia del morador y a la ejecución de los trabajos artesanales de tejido, cestería, orfebrería, cerámica y domésticos.<br />Las diferentes moradas estaban delimitadas por una cerca, la que no constituía demarcación de propiedad privada puesto que esta no existió en su civilización, sino un medio de señalar el marco donde el grupo familiar se albergaba. Los materiales utilizados fueron los propios de la región: madera, junco, paja; no utilizaron piedra; de ahí la fragilidad par sobrevivir a la invasión española y la ausencia de vestigios materiales de su existencia.<br />Las normas morales prohibían el adulterio, el robo, el incesto, sin embargo aceptan la poligamia, y se agrupan en varias células familiares de línea matriarcal para vivir comunitariamente bajo la misma morada.<br />De todas las comunidades lingüísticas que poblaban el país antes de implantarse el domino español solamente en los múiscas de la familia Chibcha aparecen las funciones vitales que caracterizan el hábitat urbano, las mismas que se esbozaron anteriormente; la forma de convivencia observada por ellos en grandes e importantes concentraciones población, legan a la historia del fenómeno urbano nacional el primer episodio del hábitat urbano conocido en el territorio, desafortunadamente desaparecidos por la destrucción de sus vestigios y de su población. No puede negarse la importancia de los periodos históricos de la conquista y la colonia en la definición del territorio colombiano, ni disminuir el rol y la proyección de las ciudades fundadas en ellos sobre la estructuración de los espacios de la actual organización funcional del país. <br />El proceso de urbanización durante el periodo de la conquista en Colombia se caracteriza por una avanzada hacia el interior del territorio y por la conformación de los primeros núcleos urbanos, que, cabe anotar, se llevo a cabo bajo las circunstancias ya conocidas, dominación y sometimiento para ir ocupando el espacio. A medida que los conquistadores avanzaban hacia el interior del país fundaban sus primeros asentamientos de corte español, que se distinguían por su distribución alrededor de una plazoleta mayor rodeada de casas y de calles, en la cual se ubicaba la iglesia o parroquia que siempre acompañaba a los nuevos moradores. Estos núcleos urbanos nacientes se ubicaron en tierras en las que por lo general, se encontraban anteriormente las poblaciones indígenas más importantes, aprovechando de esta manera parte de su ubicación y de la distribución de la infraestructura que pudiera encontrarse.<br />Entre las primeras concentraciones de los españoles podemos señalar la creación de la población de San Sebastián de Urabá en el año de 1509 por Ojeda, que tuvo una corta duración, ya que sus habitantes se desplazan hacia otra nueva ciudad a causa de problemas de salubridad y es entonces cuando se crea la población de Santa María la Antigua del Darién en el año de 1510 que pasa a ser la capital de la llamada para este momento Castilla de Oro. <br />En adelante la creación de más ciudades hacia el interior del territorio se empieza a incrementar y se comienzan a expedir los primeros permisos por parte de la corona española para continuar con este cometido; la fundación tenía que cumplir con 3 fases: 1. el rollo, 2. la traza y 3. el cabildo, así mismo, se fijan las primeras normas de construcción mediante ordenanzas, capitulaciones, instrucciones y cedulas reales, como por ejemplo, la primera norma expedida en el año de 1514 que ordenaba la creación de un modelo de asentamiento en el que a partir de una plaza grande se debía empezar a divisar el crecimiento de la ciudad.<br />Para el año de 1550 ya se encontraban 93 pequeñas ciudades fundadas dentro del territorio, (de las cuales algunas vendrían a formar muchos años mas tarde los primeros municipios) dentro de las cuales la figura del encomendero jugaba un papel importante de la dinámica del recaudo de impuestos para la corona. Estas ciudades crecen en la totalidad de los casos bajo circunstancias en las que la segregación espacial es la que marca la pauta a la hora de distribuir tierras; los encomenderos y diferentes figuras de la comitiva conquistadora gozaban de los privilegios de localizar sus viviendas en las zonas centrales de las ciudades, mientras los indígenas, y más adelante los mestizos son relegados a ubicarse en las zonas periféricas.<br />Con la fundación de núcleos urbanos, y su estabilización administrativa y económica, durante el periodo de la colonia española, se generaron los primeros ejes de poblamiento urbano:<br />Eje del litoral caribe. Centro del comercio entre las colonias y la metrópoli española y la zona de haciendas esclavistas.<br />Eje occidental andino. Ubicado en la vertiente oriental de la cordillera Occidental, paralelo al río Cauca. Era el corazón minero del Nuevo Reino de Granada.<br />Eje oriental andino. Abarcó el altiplano Cundiboyacense hasta Bucaramanga. Era el eje más poblado, agrícola y artesanal.<br />En la colonia, los centros urbanos estaban ordenados de acuerdo a los lugares que España destacaba como privilegiados política y económicamente. Se otorgaba el título de ciudad a los centros administrativos (Santafé de Bogotá, Popayán, Tunja, Pamplona), a los centros mineros (Santafé de Antioquia, Caloto, Cáceres, Muzo, Cartago) y a los puertos (Cartagena, Santa Marta, Riohacha).<br />El eje Bogotá-Pamplona, sobre la cordillera oriental, sostuvo la más activa y densamente poblada red de ciudades desde la colonia hasta finales del siglo XIX.<br />Ya para el momento en que empieza la colonia las diferentes concentraciones se realizan teniendo en cuenta, ya sea su ubicación cerca al mar, cerca a un río (en especial el magdalena) o en una zona aurífera, para ser luego clasificadas como villas o puertos frente a las cuales sobresalía la figura del regidor o alcalde. La forma de organización de esta sociedad colonial es de forma segregada y controlada al momento de organizar la comunidad (albarrada, parroquia , comunidad de artesanos, organización de grupos étnicos, indígenas, mestizos, etc.). La organización de estas pequeñas ciudades de la colonia se caracterizaban por el modelo de “el damero”, dentro del cual las calles se organizaban en cuadricula al igual que sus manzanas, en las cuales, se dejaba una vacía para la ubicación de la plaza central. Dentro de esta organización sobresalían igualmente los ejidos, que era terrenos municipales destinados para que el ganado pudiese pastar en los que se ubicaban los mataderos y expendios de carne.<br />En medio de este proceso de expansión, de saqueo y dominio empiezan a aparecer las primeras industrias del país como las de transporte, ya sea marítimo o terrestre y la herrería que vienen a dar una configuración nueva a estos asentamientos en los cuales empiezan a aparecer locales comerciales; se articulan las viviendas con las actividades comerciales.<br />Para el año de 1823 en Bogotá su “estructura urbana aparece conformada por ocho barrios (o parroquias) con manzanas octogonales cerradas propias de la urbe colonial y que alberga viviendas y unos pocos edificios institucionales, particularmente iglesias, en un orden jerárquico propio de la organización religiosa”. La liberación de esclavos, el mestizaje, la aparición de partidos políticos, entre otros hechos dan una configuración nueva a las ciudades del país, en las cuales la segregación espacial continúa siendo marcada, encontrándose así barrios de elite y barrios populares. <br /> Es sólo hasta el último cuarto del siglo XIX que se deja de lado el estilo de urbanización Español para emprenderse la introducción de otros modelos alternativos como el Inglés o el Francés, esto debido a la influencia que se empieza a recibir por medio de los planeadores de la época que eran formados en el exterior y adoptaban diferentes modelos foráneos debido a la falta de paradigmas propios frente al manejo del asunto de la ciudad. A partir de este momento la estructura homogénea de la ciudad desaparece y el urbanismo en adelante introduce diferentes modelos arquitectónicos que empiezan a formar el mosaico de estilos que vendrá a caracterizar la ciudad moderna Colombiana.<br />Para el siglo XX el urbanismo en el país toma como consigna la modernización; el estado empieza a tomar cierto nivel de responsabilidad con respecto al asunto de la vivienda y se convierte en promotor de planes de organización del espacio dentro de las ciudades más grandes del país (Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla.) que a partir de este siglo crecen de una manera muy acelerada debido a la acción del migrante del campesino, que se ve obligado a desplazarse a sitios distintos por diferentes motivos. Muestra de lo anterior es el proceso del plan de gobierno de la revolución en marcha de Alfonso López Pumarejo en los años 30, que muestra una preocupación por los asuntos urbanísticos y de organización del espacio, así como también, la ampliación de la red vial del país que va a beneficiar la movilidad al interior de este. <br /> Más adelante, nacen versiones urbanísticas como la del barrio obrero (1947) que va acompañada de la ampliación de servicios comunitarios a distintos niveles de la ciudad que para el periodo de los años 40 al 50 aproximadamente, se ven golpeadas por olas de desplazados que se trasladan a las periferias de los diferentes núcleos urbanos del país a causa de la violencia partidista con lo cual sufren un proceso de proletarización y segregación espacial.<br />“El estado desarrolla innovaciones urbanísticas y arquitectónicas de corte modernista, que suscitan importantes desalojos de grupos populares del centro de la ciudad y su traslado a diversos puntos periféricos, lo cual contribuye a reforzar un proceso de poblamiento ya iniciado desde los años 30 por diversos grupos de migrantes rurales, en el cual los asentamientos de orden institucional o filantrópico alternan con los espontáneos adelantados por los mismos migrantes, en los cuales se ensayan diversas versiones, principalmente de origen rural. En esta dimensión se consolidan diversas propuestas del barrio que caracteriza varios de los asentamientos populares de la periferia.” <br /> Entre los años 50 al 70 nacen las primeras nociones acerca de nuevas centralidades y de centros comunitarios a nivel barrial o vecinal acompañadas de la influencia de modelos traídos de afuera, como por ejemplo el plan piloto de Le Corbusier (años 50) con el cual se introducen conceptos como los de jerarquía vial y ciudad verde seguidos de una teoría de sector residencial en la cual se contempla la figura de las supermazanas compuestas de bloques residenciales multifamiliares; la consigna de este plan era la de “Circular, Habitar, Trabajar y Recrearse”.<br /> Para el año de 1973 aparece otro plan de desarrollo urbano que fue el plan “Fase Tres” que a cargo de la firma británica Lewellin Davis y Ass introduce el concepto de “ciudad dentro de la ciudad”, se manejan centralidades a diferente escala jerárquica y que con el plan de gobierno de Misael Pastrana de “las cuatro estrategias” se introduce la figura del UPAC que va a impulsar el sector de la vivienda en cierta medida, aunque sus resultados más adelante no fueron los mejores ya que los usuarios de este plan de endeudamiento para la adquisición de vivienda terminaron pagando casi tres veces el valor de la vivienda, o en la actualidad sufren la refinanciación del préstamo con la nueva figura de la UVR. <br />En adelante, todos los planes urbanísticos institucionales se dan bajo principios productivistas y funcionales dando paso a la creación de unidades de servicio descentralizadas y de nuevo espacio urbano con la ampliación de la red vial y de transportes que comunican al centro con los sectores periféricos de las ciudades, que entre otras cosas hoy por hoy cuentan con unos cordones de miseria a sus alrededores bien marcados. En la actualidad la urbanización del país muestra un panorama en el que los barrios son junto con las localidades el albergue de diferentes estratos, modos y estilos de vida que mantienen la pluriculturalidad que caracteriza a las ciudades colombianas.<br />Con la constitución Nacional de 1991 se acogió la planeación como requisito básico para el desarrollo económico, político, social y territorial. Para ello se modificó la legislación existente, por ejemplo la ley 152 de 1.994 establece los mecanismos básicos de planificación de las ciudades: el plan de desarrollo municipal y el plan de ordenamiento territorial ( Art. 41 ley 152 de 1994), o la ley 388 de 1997 en la cual se especifican los principales instrumentos, disposiciones y principios sobre planeación y gestión territorial modificándose de esta manera gran parte de la ley 9° de 1989 de reforma urbana. <br />La importancia que ha tenido la actualización de la legislación existente en cuanto a la organización del territorio, se ve reflejada en planes de ordenamiento territorial como el de Bogotá el cual “establece patrones y normas claras para el uso del espacio, asegura el respeto de lo público, que es el derecho de todos; establece las limitaciones de ocupación, de usos, de las formas y modos de crecimiento, da las normas para mejorar la equidad y evitar la segregación urbana y define espacios públicos de interrelación y de encuentro ciudadano” <br />PROCESO DE URBANIZACIÓN EN BOGOTÁ.<br />La historia indica que hacia el siglo XVI se empezó a poblar el altiplano de Bogotá, habitada por la tribu llamada Bacatá que pertenece a la familia muisca. Se organizaron en aldeas cerca de cultivos, eran buenos agricultores y alfareros, además explotaban minerales como la sal, el cobre y el oro. Sus construcciones estaban hechas en paja, madera, barro y algunas con piedras como cimientos. Esta cultura aborigen se ubicó sobre el pie de monte de los cerros orientales; principalmente por ser lugares tácticamente óptimos para la protección y disposición interna. Además porque allí se encuentran grandes extensiones de árboles de los cuales se pueden extraer madera y tienen origen los ríos. <br />La sabana de Bogotá situada en el altiplano cundí boyacense, es desde la época precolombina junto con Tunja una de las zonas más atractivas e importantes de Colombia. Se puede describir para la época de la llegada de los españoles, como “un archipiélago que limitaba por el norte con las llanuras caribes del bajo magdalena, por el occidente con los valles del alto magdalena, habitados por tribus caribes; al oriente y al sur limita con las llanuras de la Orinoquía y la gran región selvática de la Amazonía, esta última habitada por los grupos Arawaks, pueblos recolectores y nómadas que poseían técnicas agrícolas de cultivo extensivo, largas rotaciones y poco rendimiento”. <br /> Así, se crea una imagen de la sabana como una región de clima frió ubicada en una meseta a 2.600 mts. S.N.M, rodeada de laderas, climas medios y valles interandinos de climas tropicales. La disposición de sus viviendas identifica una organización social a partir del cacicazgo, a cuyo alrededor se disponían los templos, las calles, los aljibes, los mercados y los depósitos. Las formas de sus aldeas eran rectangulares, cuadradas o cónicas. El lugar no era propiamente un conjunto urbano, pero su alta densidad indica que había un comienzo de utilización de áreas comunes. <br />La población distribuía las tareas de tal modo que dentro del mismo grupo se suplieran todas las necesidades, entonces un grupo se dedicaba a tejer mantas para proveerse de vestidos, para alimentarse cultivaban sus propios productos, también fabricaban cerámicas con confines de trueque y obtener productos que no se elaboraran en la tribu. Algo muy importante es el sentido de pertenencia que cada uno de los habitantes tenía sobre su zona, ellos la defendían y cuidaban de todas las formas posibles, ante los que eran considerados enemigos. La organización del espacio muisca puede ser considerada como la representación pionera de asentamiento urbano en Colombia. <br />Para esta época las sociedades andinas presentan tres formas de organización: <br />Vertical: buscaron controlar a través de alianzas los tres pisos térmicos, aprovechando al máximo la gama complementaria de recursos y productos que poseen cada uno de ellos. <br />Horizontal: evidenciando la necesidad que tenían los indígenas de hacer funcionar los sistemas de distribución, circulación de los productos en una escala local, entre los diferentes núcleos espaciales.<br />Estructural: indicando la división de la sociedad andina según los ritos, creencias y clanes.<br />La composición política de la sociedad primitiva debía resolver los conflictos permanentes que suscitaba este escenario. <br />La incursión española a tierras americanas genera una política de ocupación basada en la fundación de ciudades, manera como ejerció dominio, estableciendo su poder y superioridad. Bogotá es el resultado de esa preponderancia, aquí se estructuro un nuevo orden jurídico, religioso y político tomado directamente del modelo europeo aunque con las variaciones que exigían las circunstancias. “Una concepción pragmática que quería transplantar una civilización a territorios desconocidos para asimilarlos y sujetarlos”. La fundación de esta ciudad produjo gobernabilidad de los españoles sobre el Nuevo Reino de Granada, la ciudad asumió el poder de la colonia.<br />En la búsqueda del sueño llamado el dorado, la milicia española y varios exploradores llegaron una enorme planicie fértil, un lugar prometedor en el cual se asentaron fundando el 6 de agosto de 1538 a Santa fe de Bogotá. Un lugar sin normas urbanas ni proceso de fundación, hizo parte de un recorrido legislativo “las leyes de indias” que inicio en la Nueva Granada con la expedición de Pedrarías Dávila en 1514 en la que se fijaron las primeras normas urbanas. Por ejemplo, se señalaban con claridad las características de la plaza mayor. “La plaza grande, mirando al crecimiento de la población..., que no sea mayor de doscientos pies de ancho y trescientos de largo”.<br />A medida que fue creciendo Santa Fe se organizó como un sistema de calles cruzadas en ángulo recto, que formaban manzanas alrededor de la plaza central y de la iglesia. Estos últimos elementos son los generadores de la forma urbana como el centro geométrico y simbólico del espacio conquistado. Así tomó cuerpo de cuadricula sello urbanístico hispánico sobre América.<br />La proximidad de la plaza mayor se convirtió en el primer factor de localización y estratificación social, por otro lado la plaza central se consolido como el espacio abierto de reunión, encuentro e intercambio al que acudían todos los habitantes. <br />Durante el siglo XVII se llevaron cabo las primeras obras públicas como puentes, alcantarillas, empedrados. Para ese entonces la ciudad ya tenía un gran número de habitantes por lo que fue necesario edificar más viviendas y colegios. La iglesia que manejaba gran parte del poder del estado, procuro tener construcciones monumentales como monasterios y conventos, y a su alrededor los ciudadanos devotos levantaron sus modestas viviendas. El esfuerzo urbanizador fue consolidando la ciudad desembocando en la demarcación de los barrios que tuvieron carácter administrativo, eclesiástico o civil; esta demarcación se hizo en forma de cuarteles que dividían es espacios regulares la ciudad, a cada barrio se le asignaba una parroquia.<br />En 1774 Santa fe era una ciudad de barrios por lo que se determinó darle un ordenamiento territorial, en consecuencia se establecieron ocho alcaldías menores, se hizo un censo de sus habitantes y se concedió nomenclatura a las casas y las calles. En este momento se reflejo el auge de la ciudad, aumentó la construcción, el crecimiento demográfico, se agilizó el comercio, se incremento el interés por la ciencia y la cultura por parte de las elites criollas, además el favorable panorama internacional con el movimiento de la ilustración anima el crecimiento de la capital en la segunda mitad del siglo XVIII. <br />Durante la conquista y la colonia se afecto el medio ambiente lo que llevó a la extinción de algunas especies de la sabana como el venado, el armadillo y el curí. Así mismo la explotación de la madera como combustible y la contaminación de los ríos que surcaban la ciudad generaron problemas de insalubridad como malos olores y el agotamiento de riachuelos y humedales. <br />Bogotá siguió siendo el centro del país que después de 1886 se llamó Colombia y que en el siglo XX el país sufrió transformaciones culturales, políticas y económicas relevantes para hablar de ciudad. La modernización que se evidencia en 1930 producida por la comercialización y explotación del café acarreo muchas necesidades que satisfacer. Fue entonces cuando comunicar a las ciudades exigió crear una infraestructura vial y ferroviaria, mejorar medios de transporte como el carro, el tren y el avión y medios de comunicación como el radio, y el teléfono para agilizar el proceso modernizador. <br /> <br />Durante estos años Bogotá creció como centro económico y político del país. La ciudad para mediados del siglo XX sufría grandes cambios y empezaba a experimentar un crecimiento de amplias proporciones, la capital se convertía en uno de los receptores junto con Cali, Medellín y Barranquilla de los flujos migratorios provenientes de diferentes rincones del país resultantes de los períodos de intensa violencia que se experimentaba luego de los episodios del 9 de abril de 1948, conocido como “El Bogotazo”. Cabe resaltar, que el movimiento migratorio hacia las cuatro ciudades más importantes de mediados de siglo no se origina exclusivamente por la violencia que padece el país, también en él influye los procesos de modernización tanto del sector rural o agrícola como del sector industrial en las ciudades.<br />La introducción de las relaciones capitalistas de producción en la agricultura y la concentración de las mismas ocasiona una situación de segregación del pequeño productor y del campesino restando importancia al trabajo a nivel micro o individual, ya que no tienen la oportunidad de competir frente a los nacientes empresarios del agro, situación que “provoca la descomposición del campesinado parcelario y su consiguiente migración hacia los centros urbanos; de esta manera se presenta una concentración espacial de la población en unos pocos centros urbanos”.<br />El resultado de este proceso es el empobrecimiento del campo, que con el éxodo rural se hace más frecuente, evidenciándose en el exceso de mano de obra campesina que se ve obligada a buscar un refugio en la ciudad, “ya que el campo se vuelve económicamente y humanamente cada vez más pobre”, básicamente por la violencia bipartidista, problemas latifundistas y reformas agrarias fallidas que hacen la tierra improductiva para sus habitantes produciendo de este modo un éxodo campesino notable; parece que para sobrevivir la única solución es buscar un trabajo fijo en la ciudad que garantice un ingreso constante que permita suplir las necesidades básicas. <br />Las ciudades receptoras de este flujo migratorio empiezan paulatinamente a concentrar capital representado en la expansión y desarrollo industrial que además jalona un gran número de futuros obreros provenientes de sectores rurales, provocando de esta manera que en las ciudades se concentre una gran masa de fuerza de trabajo. <br />El gran flujo generado por los dos fenómenos señalados hace que crezca la demanda de vivienda por parte de los migrantes que buscan mejorar sus ingresos y su calidad de vida en las ciudades. El crecimiento natural de las urbes se ve afectado por el fenómeno migratorio. “La afluencia rural desemboca en el suburbio y el problema de la vivienda comienza a ser abrumador”. “El tendido eléctrico, el abastecimiento de agua, la ampliación de los mercados ha sido problemas de envergadura y sin solución hasta años muy recientes; Aún hoy continua como un problema para muchas ciudades sorprendidas por afluencia humana de tal cariz, consecuencia de una riada migratoria que huye masivamente de la vida rural imposible e inunda las ciudades”.<br />Este crecimiento poblacional acelerado de las ciudades y especialmente el de Bogotá, se ve reflejado desde la mitad del siglo, al presentarse entre 1951- 1964 una de las más altas tasas de crecimiento en el ámbito mundial, ascendiendo al 6.80% dentro del cual un 3.4% es producto del crecimiento natural de sus habitantes y el 3.4% restante se da por el fenómeno migratorio. El crecimiento poblacional estimado para el 2001 es de 1.64, de acuerdo con los estándares mundiales. <br />Con este panorama la ciudad se empieza a ampliar en diferentes sentidos cambiando su fisonomía. Las clases acomodadas empiezan a desplazarse hacia el sector norte, mientras que al sur surgen barrios espontáneos conformados por inmigrantes provenientes de diferentes zonas del país. “Es posible observar el proceso de traslación de la elite hacia el norte... el establecimiento de barrios “populares” hacia sur y occidente...”<br />Los informes censales muestran un crecimiento acelerado, ya que del año 1905 hasta el año de 1999 la población bogotana se ha multiplicado por 63, mostrando que el crecimiento se disparó a mediados del siglo.<br />A continuación se presenta la tabla N° 6 que da cuenta del proceso de crecimiento acelerado de la cuidad:<br />TABLA N° 6 POBLACIÓN DE BOGOTA<br />AÑOFECHA DEL CENSONº DE HABITANTES19051912191819281938195119641973198519931996199920025 De Junio5 De Marzo14 De Octubre17 De Noviembre5 De Julio9 De Mayo14 De Julio24 De Octubre15 De Octubre24 De OctubreProyectadaProyectadaProyectada100.000121.257143.994235.421330.312715.2501.697.3112.855.0654.441.4705.484.2445.859.8616.322.7008.522.700<br />FUENTE: SALDARRIAGA ROA, Alberto.“Bogotá siglo XX: Urbanismo, Arquitectura y Vida Urbana”. Bogotá,Departamento de Planeación Distrital, Alcaldía Mayor de Bogotá. 2000. Pág. 82<br />La extensión de la ciudad ha variado a lo largo del siglo, de acuerdo al fenómeno de crecimiento demográfico, que según la anterior tabla muestra un incremento que se hace más evidente a mediados de siglo, presionando la demanda de vivienda, lo cual requiere de una planificación seria y estudios detallados que soporten la organización urbana y den solución a los problemas que van presentando en relación con la ocupación anárquica de Bogotá.<br />A este respecto, a comienzos de siglo, la expansión del perímetro urbano estaba regida por una serie de normas sencillas adoptadas por los órganos municipales y puestas en práctica por juntas establecidas para este fin. Las normas dictadas para estos años se establecían en tres disposiciones municipales: <br />Acuerdo 10 de 1902: reglamenta las construcciones, la apertura de calles y la urbanización de terrenos.<br />Acuerdo 6 de 1914: reglamenta las urbanizaciones: la adecuación de terrenos para la construcción de edificaciones.<br />Acuerdo 15 de 1915: crea la junta de obras públicas municipales. Las disposiciones establecidas hasta esta fecha en la práctica no constituyeron planes reales que doten a la ciudad de unos lineamientos específicos para plantear su expansión y ocupación. Solo a partir de los años veinte se empieza a hablar de un plan concreto para dar forma a lo que debería ser Bogotá, ya que, en esta época se produce cierta influencia del modelo de análisis teórico cuantitativo difundido por la Escuela Humana de Chicago dirigiendo sus investigaciones a la complejidad del paisaje urbano, la comprobación empírica, el principio de rango por tamaño y modelos de gravedad. <br />En la ciudad este método se vivió en el año de 1923, cuando Karl Brunner urbanista austriaco diseña proyectos urbanos consignados en el plano de Bogotá futuro, el cual por medio de dibujos se intenta establecer parámetros que sirvieran para el ordenamiento de la ciudad. Este momento de la planificación bogotana se conoció también como “la ciudad dibujada o ciudad concreta“, el cual se extendió hasta el año de 1944; con este plan se estableció la prolongación de la trama urbana existente, se delimitó por manzanas o parcelas urbanas y se diseñaron espacios libres al interior de ella. <br />A mediados de siglo se empiezan a hablar de planificación y se conciben planes más estructurados y evolucionados, como respuesta a las criticas del enfoque cualitativo además la explosión demográfica así lo exigía. Para el año de 1944 se da paso a los planos reguladores de la administración Soto-Bateman cuyo objetivo principal consistió en descongestionar el centro de la ciudad y vincularlo de una manera eficaz con los sectores aledaños. <br />Más adelante los planes de la Sociedad Colombiana de Arquitectos consagrados en el plan director de Le Corbusier y el plan regulador de Wiener y Sert, dan paso a una manera técnica de planificar la ciudad, puesto que se adoptaron principios de planeación internacionalmente aceptados. “Esta tendencia se prolongó hasta los años sesenta con diversos estudios urbanos y con una continua política de planeación de la cuidad guiada por Jorge Gaitan Cortes.” “Esta tendencia se denomina “la ciudad abstracta” cuya representación se basó en el urbanismo moderno, con la reducción del tejido urbano a manchas de color surcadas por las líneas del plan vial; en algunos planes se incluyeron proyectos urbanos específicos por ejemplo el centro cívico”. <br />En las tres últimas décadas del siglo XX nació una nueva tendencia en la geografía, que encontró sus fundamentos teóricos y prácticos en las teorías económicas y sociales de Karl Marx, denominada geografía radical, señalaron que las decisiones sólo pueden tomarse dentro de la estructura política y económica imperante. En Colombia esta tendencia arquitectónica no funcionó por que el Estado entregó a las financieras, inmobiliarias y a las leyes del libre mercado el desarrollo y el diseño de la ciudad. En este periodo de intensa intervención inmobiliaria, además de convertirse la ciudad en un mosaico de unidades de rentabilidad, divulgada como “la ciudad fragmentada”. Dejando en manos de unos pocos (los que cuentan con el poder y el dinero) la planificación de la ciudad, los habitantes y usuarios son excluidos de este proceso generando una segregación social de las clases medias y bajas, puesto que el modelo y diseño paisaje urbano respondía a las necesidades de los poderosos en la economía y la política.<br />En la actualidad con la ley 388 de 1997 o Ley de Ordenamiento Territorial se ha propuesto un nuevo modelo de planificación urbana consagrado en el plan de ordenamiento territorial (POT), que rige desde el 2001,este plan ha sido diseñado para responder a las nuevas tendencias como la globalización o especialización del capitalismo, el aprovechamiento y manejo adecuado de los recursos naturales, la funcionalidad, productividad y competitividad de la metrópoli, entre otros, buscando además, una integración regional que cohesione las actuaciones y políticas distritales con las departamentales, convirtiendo la región en una unidad de planeamiento reconocible en el ámbito nacional, y célula económica de alta productividad y adecuada calidad de vida.<br />Los objetivos del Plan de Ordenamiento son bastante ambiciosos si se tiene en cuenta que el periodo de ejecución es de 10 años, se ataca a los sectores que necesitan una atención inmediata como son la región, el medio ambiente, la integración rural, el componente social, objetivos económicos, físicos y de participación ciudadana. os objetivos principales se pueden resumir en:<br />Construcción de un modelo regional sostenible, alcanzando acuerdos con los municipios vecinos sobre:<br />Manejo Ambiental.<br />Consolidación de un sistema jerarquizado de asentamientos.<br />Identificación, construcción y mantenimiento de la red vial y de transporte.<br />Identificación, construcción y mantenimiento de los sistemas regionales de abastecimiento de aguas, saneamiento y energía eléctrica.<br />Incorporación de un enfoque integral sobre el sistema hídrico del río Bogotá, orientado a su adecuado manejo y protección, reconociendo su importancia como elemento básico de la estructura ecológica principal de la región.<br />Promover un modelo territorial y ambiental sostenible:<br />Integrar los ecosistemas del área rural con los del área urbana para generar un conjunto de corredores ecológicos que mejoren la calidad ambiental de la ciudad y del territorio Distrital en general. Dicha estructura deberá articularse con el contexto regional teniendo como eje central el río Bogotá.<br />b. Interiorizar los costos ambientales de las actividades urbanas de forma tal que se compartan los costos de corrección, mitigación y prevención de impactos ambientales.<br />c. Apoyar la regeneración y recuperación propia del bosque andino dentro del sistema de cerros y páramos de la Sabana de Bogotá, por su función ecológica en la conservación del agro, la calidad del suelo y la biodiversidad.<br />Fortalecer el territorio rural e integrarlo de manera funcional al Distrito Capital y a la región, preservando su riqueza natural y aprovechando sus oportunidades:<br />Fortalecer los programas de promoción y desarrollo rural de las áreas con potencialidades para el desarrollo agropecuario, con el fin de permitir su aprovechamiento para fines productivos.<br />Fortalecer el sistema de asentamientos existentes, mejorando las condiciones de vida de la población rural mediante la adecuada oferta y acceso a los equipamientos y servicios públicos. Optimizando la utilización del territorio.<br />Organizar el territorio económicamente, aprovechando sus ventajas comparativas para lograr una mayor competitividad:<br />Ofrecer espacios para la localización racional del comercio, la industria y los servicios y promover Centros Empresariales del ámbito internacional.<br />Consolidar el equipamiento urbano y la infraestructura vial y de comunicaciones necesarios para garantizar la plataforma exportadora de la ciudad y su región.<br />Promover la oferta de suelos estratégicos para la localización y modernización de la industria, teniendo en cuenta su especialización económica y su impacto ambiental.<br />Fomentar la localización industrial basada en nuevas tecnologías a través de parques industriales ecoeficientes y tecnológicos.<br />Jerarquizar los corredores comerciales de la ciudad y fortalecer las centralidades urbanas para aumentar la capacidad de soporte de nuevas actividades económicas generadoras de empleo.<br />Ampliar la oferta turística con base en los atractivos físicos y ambientales de la ciudad y fortalecer el turismo ciudadano.<br />Promover la equidad social territorial para garantizar la oferta de bienes, y servicios urbanos a todos los ciudadanos:<br />Disminuir los factores que generan pobreza urbana.<br />Priorizar la inversión pública en la atención de necesidades de las zonas que alberguen los grupos más vulnerables.<br />Generar suelo apto para el desarrollo de programas de Vivienda de Interés Social y Prioritaria, conducentes a disminuir el mercado informal. <br />Construir un sistema de transporte masivo que garantice la accesibilidad y movilidad funcional dentro del territorio Distrital y de este con la región.<br />Ejecutar los programas de dotación de equipamientos y mejoramiento integral en las áreas más deficitarias.<br />Atender de forma prioritaria el reasentamiento de familias ubicadas en zonas de alto riesgo.<br />6. Orientar y concentrar la acción de gobierno, la inversión pública y las actuaciones particulares hacia la consecución de los fines de sostenibilidad ambiental, equidad social, eficiencia económica y convivencia social, relacionados con el reordenamiento del territorio:<br />Espacializar las decisiones de ordenamiento y articularlas a la programación de la inversión pública.<br />Planificar integralmente el desarrollo urbano superando la normativa urbanística como único. <br />Definir los patrones de distribución de la población en el territorio y prever las acciones para su adecuada habilitación y equipamiento.<br />Adelantar proyectos de renovación y de aprovechamiento de los vacíos existentes en el suelo urbano, para generar vivienda, infraestructura y equipamientos conducentes a revitalizar la ciudad construida.<br />Consolidar la estructura urbana existente, protegiendo las áreas residenciales y privilegiando el barrio como unidad social básica.<br />Aprovechar las zonas de actividad comercial para crear o consolidar centralidades, de manera que ordenen el territorio y acerquen el empleo y los servicios a las comunidades.<br />Construir una estructura urbana capaz de dar respuesta a la gradación de problemas que afectan la ciudad, para lo cual se establecen 4 escalas de manejo: La metropolitana, la urbana, la zonal y la vecinal.<br />7. Fomentar y cimentar una cultura de participación urbana en los ciudadanos, consistente en promover una visión compartida sobre el futuro de la ciudad y el territorio:<br />Lograr alrededor del Plan de Ordenamiento Territorial una movilización social que permita entender los alcances referentes a las políticas de ocupación, uso, desarrollo y crecimiento de la ciudad.<br />Crear el Consejo Consultivo de Ordenamiento (de acuerdo a la Ley 388 de 1997, artículo 29) para reforzar las organizaciones y mecanismos de participación ciudadana en lo referente a la vigilancia y seguimiento del Plan de Ordenamiento Territorial.<br />Establecer mecanismos que informen a la ciudadanía sobre los avances que se logren en la aplicación del Plan de Ordenamiento Territorial y permitan su medición.<br />Facilitar la participación de la comunidad en el control del cumplimiento de las normas urbanas. <br />Cada uno de los planes expuestos tiene su propia particularidad, permiten ver que desde la administración se intentó estar a la vanguardia de los planes urbanísticos, pretendiendo aportar novedad a la ciudad. Estos pudieron ser los ejes de modernización pero no se concretaron quedando en la etapa de formulación, ya que no se dieron soluciones a los múltiples problemas de la ciudad, incluso se llegó a pensar que Bogotá era inplanificable. <br />No obstante el plan que se encuentra vigente en la ciudad ha desarrollado capacidades y actividades más especificas como la recogida de análisis de datos sobre los servicios sociales su disponibilidad y alcance para la población programas de desarrollo económico, de vivienda y de panificación, esto se evidencia en la morfología de la ciudad, ya que se ha recuperado el espacio público para el peatón, se han construido gran número de parques y con la actual zonificación la ciudad está viviendo un proceso de descentralización en la cual cada sector tiene sus propias funciones, servicios y características que la hacen diferente a todas, además, crea entre los barrio que la conforman un sentimiento de identidad y de pertenencia favoreciendo la cohesión del grupo social, perpetuando un mejor desarrollo y bienestar en el lugar. Se puede citar como ejemplo la construcción de la ciclo ruta más larga de Suramérica para dinamizar la movilidad y circulación dentro de la ciudad y reducir los niveles de contaminación ambiental. <br />