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Transcript

  • 1. 1
  • 2. 2
  • 3. OTTO SCHNEIDER TRADICIÓN ALEMANA EN SANTA FECUNA DE LA CULTURA CERVECERA ARGENTINA Por Luciano Alonso Colaboraciones de José Larker y Luisina Agostini 3
  • 4. Alonso, Luciano Otto Schneider. Tradición alemana en Santa Fe, cuna de la cultura cervecera argentina/ Luciano Alonso; con colaboración de José Miguel Larker y Luisina Agostini - 1ra. ed. – Santa Fe: Universidad Nacional del Litoral, 2010. 156 p. : il. ; 21,5x25 cm. ISBN 978-987-657-310-8 1. Historiografía. I. Larker, José Miguel, colab. II. Título. CDD 907.2ISBN 978-987-657-310-8Diseño: Doha - www.dohastudio.com© Luciano Alonso,con la colaboración de José Larker y Luisina AgostiniCátedra de Historia Social - Departamento de HistoriaUniversidad Nacional del Litoral©Secretaría de Extensión,Universidad Nacional del Litoral,Santa Fe, Argentina, 2010.Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723.Reservados todos los derechos.9 de julio 3563 - (3000)Santa Fe, Argentina.telefax: (0342) 4571194editorial@unl.edu.arwww.unl.edu.ar/editorial 4
  • 5. ÍndiceINTRO Otto Schneider. Tradición alemana en Santa Fe, 07cuna de la cultura cervecera argentina.CAP I La tradición cervecera alemana y la migración a Argentina. 11CAP II El desarrollo de la industria cervecera santafesina. 27CAP III La creación de la Cervecería Schneider. 41CAP IV La ciudad de la cerveza. 61CAP V La reina de las cervezas. 81CAP VI Epílogo: el personaje, la marca, la sociedad. 95INFOGRAFÍA Cronología Otto Schneider 101CAP VII Fotogalería, la familia de Otto. 103CAP VIII Fotogalería, las cervecerías de Otto. 115CAP IX Fotogalería, El Recreo Schneider - El patio cervecero de Otto 139 5
  • 6. 6
  • 7. INTRODUCCIÓNTradición alemana en Santa Fe,cuna de la cultura cervecera argentinaL as tradiciones orales, de vez en cuando y francés o incluso portadores de apellidos de fa- reflejadas en artículos periodísticos o en milias tradicionales que asociarían sus negocios a otras intervenciones en medios de comu- un nuevo complejo agroindustrial. Era ejemplo denicación, asocian el desarrollo de la cervecería en la las “nuevas clases medias” europeas de fines del si-ciudad de Santa Fe y su zona de influencia a la inmi- glo XIX e inicios del XX, basadas en las cualifica-gración alemana. Si bien muchos otros grupos étni- ciones profesionales y que tuvieron en América lacos y nacionales trajeron hábitos de consumo y pro- posibilidad del acceso a la propiedad capitalista.ducción de cerveza, la biografía de Otto Schneider Y su persona fue también pieza fundamental en lanos permite afirmar algunos aspectos de esas me- interacción a nivel local con un nuevo proletariadomorias colectivas. El nacimiento y desarrollo de la industrial, de origen no sólo criollo sino también deindustria cervecera santafesina aparece íntimamen- las nacionalidades citadas o inmigrado de las regio-te entrelazado con la trayectoria de personas como nes polacas, checas y eslovacas.Schneider y al mismo tiempo nos deja asomarnosa formas de sociabilidad específicas, es decir, a un En el presente texto intentamos ir más allá de la bio-mundo de relaciones y modos de trato social teji- grafía de Schneider para tratar de enlazar su historiados en torno a un producto de consumo masivo. Él personal con una suerte de “historia social de la cer-fue sin dudas un exponente muy importante de un veza”, o sea con una identificación de los actores so-conglomerado de “empresarios emprendedores” ra- ciales y de las formas de sociabilidad alrededor de ladicados en la zona central de la provincia, de ori- producción y consumo de la bebida. Probablementegen alemán pero también holandés, italiano, suizo esa exploración nos ayude a apreciar el proceso en el 7
  • 8. cual Santa Fe se transformó en un polo de producción página ni análisis particularizados de documentos. de cerveza, los “lisos” se desarrollaron como modo Tanto las fuentes escritas y orales como otros trabajos más extendido de beberla, la ciudad se convirtió en la que sirven de referencia aparecen detallados al final mayor consumidora per cápita del país y una de sus del texto. Estamos en deuda con un importante nú- marcas se constituyó en sinónimo de calidad. Con se- mero de personas que colaboraron de una u otra ma- guridad que nos encontramos aún con grandes lagu- nera en esta investigación. Solicitando por anticipado nas de información y que muchos de los recuerdos disculpas por las omisiones en las que seguramente recogidos en anteriores escritos o en entrevistas se incurrimos, no podemos dejar de agradecer expresa- diferencian –cuando lisa y llanamente no se oponen– mente a Alicia Talsky por compartir con nosotros los a la información que brindan periódicos, expedien- materiales de investigaciones anteriores; al Museo de tes oficiales o documentos particulares. Se producen la Ciudad de Santa Fe y a su directora Teresita Catau- entonces frecuentes desencajes entre las explicacio- della por su amplio auxilio; al personal del Archivo nes narrativas que podemos construir desde la histo- General de la Provincia de Santa Fe por su ayuda en riografía, con la pretensión de una referencialidad a la búsqueda de documentos; a Juan Pablo Barrale y discursos y prácticas pasados, con respecto a los rela- a Marcelo Arias por el establecimiento de contactos tos circulantes en distintos espacios sociales santafe- y el acceso al archivo de la Cervecería Santa Fe; a los sinos. A veces, para decidir la inclusión de una frase ingenieros Germán Beltzer y María Jimena Alonso hemos tenido que someter su contenido a múltiples por su asistencia en la traducción de textos alemanes entrecruzamientos de fuentes. Otras, sólo pudimos y su asesoramiento técnico en materia de análisis de establecer especulaciones tentativas. aguas, respectivamente; y muy especialmente a Celia Perino de Schneider, Eduardo Revuelta, Mietek Snia- Hemos privilegiado una escritura destinada a un pú- dowski y Máximo Achleitner, que compartieron con blico amplio, por lo que no incluimos citas a pie de nosotros sus recuerdos.8
  • 9. 9
  • 10. 10
  • 11. CAPÍTULO I ILa tradicióncervecera alemanay la migracióna Argentina 11
  • 12. CAP I La tradición cervecera alemana y la migración a Argentina. Otto Eduard Moritz Schneider nació el 6 de abril de 1872 en la localidad de Osterode, en la Prusia Orien- tal. Era un maestro cervecero y provenía de una fami- lia con una larga tradición en la materia.12
  • 13. O tto Eduard Moritz Schneider nació el 6 líquidos que contienen la glucosa, con el auxilio de de abril de 1872 en la localidad de Ostero- condiciones de temperatura, aire y un fermento o le- de, en la Prusia Oriental. La región había vadura, y por fin la maduración del producto para susido zona de colonización alemana desde al menos clarificación y conservación, nunca por mucho tiem-el siglo XIV, pero en ella se entremezclaban pueblos po. Cada uno de esos grandes pasos a su vez suponepolacos, lituanos y rusos, cuyos hábitos de consumo una compleja serie de actividades y principalmentey en especial su recurso a la cerveza no eran muy di- controles constantes.ferentes de las tradiciones germano-orientales. Lacerveza constituía desde muchísimo tiempo atrás El desarrollo de un mercado capitalista a nivel mun-un componente esencial en la alimentación de las dial puso inicialmente en peligro la producción yculturas campesinas europeas. Densas, pesadas y consumo de cerveza. La destilación de granos en es-con texturas, colores y sabores muy variados, apor- cala ampliada posibilitó la fabricación industrial detaban un porcentaje importante de calorías a las bebidas blancas a bajo precio, que desplazaron en lasdietas de las clases populares, que no accedían a los ciudades a las bebidas tradicionales. Por otro lado, elvinos meridionales que podían consumir las clases hecho de que la mejor cerveza sea la que se consumedominantes. Para el período de la Baja Edad Media con mayor inmediatez respecto de su producción y(siglos XIII-XV), los contratos de arrendamiento de que por el contrario con un almacenaje mayor pier-tierras y las obligaciones de atención alimentaria de da calidad por nuevas fermentaciones que generanlos ancianos incluían habitualmente cantidades in- más alcohol y ácido carbónico, conspiraba contra lasgentes de cerveza, calculada en toneles o en pintas posibilidades de transporte mientras que los licores( jarras de capacidad variable). Fueran producidas de destilación podían ser trasladados a largas distan-por los propios campesinos o por maestros de los cias. Ya a mediados del siglo XVIII el fuerte incre-gremios urbanos, las cervezas previas a la revolu- mento del consumo de gin en algunos ámbitos muyción industrial de los siglos XVIII y XIX se hacían integrados al mercado mundial, como el de las clasescon métodos artesanales y tenían grandes diferen- populares inglesas, produjo drásticas modificacionescias entre ellas. en los hábitos alimenticios y, si hemos de atender a los moralistas de la época, profundas fracturas en lasLos principios o pasos básicos para la producción de formas de relación social y en las costumbres. El fa-cerveza en diversas regiones europeas ya eran los que moso artista William Hogarth pudo mostrar en dosse consideran tradicionales para esa bebida. Prime- grabados La Calle de la Cerveza y La Calle de la Gi-ro la producción de glucosa a partir de las grandes nebra, representando la decadencia moral que paraproporciones de almidón que poseen los granos de él significaba el paso de una comunidad integrada El desarrollo de un mer-cereal, la que se genera por germinación y que culmi- y reunida en el consumo de un producto altamente cado capitalista a nivelna en la elaboración de una malta o grano desecado alimenticio a una sociedad fragmentada en la que el mundial puso inicialmen-y pulverizado. Luego la maceración con alguna sus- alcoholismo hacía sus estragos. Los cuerpos saluda- te en peligro la produc-tancia que le proporcione aromas y sabores amargos. bles, la buena relación entre vecinos, la ruina de los ción y consumoTras ello la fermentación alcohólica de los mostos o usureros y hasta el lugar de las artes en Beer Street de cerveza. 13
  • 14. La calle de la ginebray la calle de la cerveza.William Hogarth - 1751. tenían su correlato negativo en la miseria material, novaciones tecnológicas facilitaron la aplicación física y moral de Gin Lane, dominada por las peleas y de máquinas de vapor en las estufas para el tostado el endeudamiento. de la malta y en los molinos para su trituración, de agitadores mecánicos y controles términos, o de re- Pero la visión pesimista de Hogarth podría rever- frigerantes para el enfriamiento del mosto. Se fue tirse a lo largo del siglo XIX. Con la constitución abandonando así el modelo de producción artesa- de mercados nacionales integrados y la incorpora- nal, desarrollándose desde mediados del siglo XIX ción de los ámbitos rurales a la comercialización grandes empresas cerveceras. de productos de consumo masivo, se intensifica- ron las posibilidades de inversión de capital en la El paso al modelo industrial favoreció el nuevo producción de cerveza. Mejoraron constantemente afianzamiento del producto en el consumo de las las condiciones de transporte, lo que permitió una clases populares, pero puso a los empresarios fren- distribución más rápida, en tanto que se acrecentó te al problema de asegurar una calidad determinada la circulación comercial de materias primas como de los productos. No sólo debían adecuarse los mé- los tipos de cebada de grano duro, harinoso y blan- todos de fabricación a la concentración del capital co –preferibles a otros cereales por la cantidad de y conformarse redes de comercialización y publici- glucosa que producen– o las flores de lúpulo –apli- dad, sino que sobre todo debía garantizarse que las cadas como aromatizantes y saborizantes–. Las in- cervezas industriales fueran admitidas por un am- 14
  • 15. plio espectro de consumidores que sabían distin- Precisamente Otto Schneider era un maestro cer-guir muy bien sabores y texturas. En otras palabras, vecero y provenía de una familia con una largahabía que lograr calidades artesanales con métodos tradición en la materia. Sus padres, Julius Schnei-industriales. La solución la dieron los “maestros der y Wilhelmine Meyke, eran propietarios de uncerveceros”, portadores de saberes tradicionales establecimiento productor de cerveza. De las dosque podían transferir los métodos artesanales a la fábricas que aparecen registradas en Osterodegran industria y facilitar su vinculación con los de- en 1865 una es la “Dampfbrauerei Julius Schnei-sarrollos de la ciencia química. Al mismo tiempo, der”, que de acuerdo con su denominación habríalas cervecerías comenzaron a buscar para su ins- aplicado máquinas de vapor. Eso constituiría unatalación zonas que les aseguraran una muy buena innovación tecnológica importante para la época,calidad de aguas, imprescindibles para el logro de cuando la mayor parte de las cerveceras aún usa-mejores productos. ban cocción a fuego.La noción de “maestro” aplicada a la elaboración de Al momento del nacimiento de Otto, la región for-bienes nos remite a los orígenes medievales de la maba parte del nuevo Imperio Alemán. Con el re-producción manufacturera. En la escala de los gre- acomodamiento de las fronteras alemanas y la inde-mios de las sociedades feudales europeas –que eran pendencia polaca en 1919, luego de la Primera Guerraentidades corporativas relacionadas con un oficio Mundial, la Prusia Oriental siguió siendo parte de Osterode está literalmentey controladas por los patronos artesanos–, esa gra- Alemania, primero dentro de la República de Wei- rodeada de aguas y su pai-duación correspondía a quien conocía las particu- mar y más tarde en el Reich hitleriano. El fin de la saje responde a las formaslaridades y los secretos de una labor que no estaba Segunda Guerra Mundial supuso el desplazamiento típicas de la zona norte deestandarizada, sino que por el contrario podía tener definitivo de la población de origen alemán y la par- Europa central-oriental,amplias variaciones en función del sello personal o tición de la zona prusiano-oriental entre Polonia y con miles de lagos y ca-del modo especial de desarrollar los procesos de tra- la Unión Soviética (hoy Rusia). La localidad de Os- nales naturales de aguasbajo que tenía cada experto. Esa pericia no se alcan- terode, actualmente llamada Ostróda, está enclavada de gran calidad, lo que lazaba por estudios regulares sino por la formación y en el extremo noreste del territorio polaco; es parte hacía especialmente aptala práctica en el ámbito laboral, normalmente bajo la de la región de Warmia-Masuria y tiene poco más de para el desarrollo de laconducción de otra persona idónea y con una fuerte 33.000 habitantes. producción de cervezatendencia hereditaria. Ser “maestro” en el Antiguo a gran escala.Régimen era ser patrono, pero con el desarrollo de la Osterode u Ostróda fue originalmente un asenta-propiedad concentrada capitalista se fue rompiendo miento isleño que, a pesar de su crecimiento e im-ese vínculo entre el saber experto y la propiedad del portancia en la estructuración del territorio, nuncataller. La supervivencia de la idea de maestría para dejó de ser un sitio urbano de mediana importanciala producción cervecera nos habla de las necesidades asociado al transporte fluvial. Está literalmente ro-que tenían las nuevas empresas que asumían formas deada de aguas y su paisaje responde a las formasindustriales de recurrir a personal calificado a los fi- típicas de la zona norte de Europa central-oriental:nes de lograr bebidas de calidad. tierras llanas, pesadas y húmedas –muy aptas para la 15
  • 16. Vistas del canal entre Ostróda y Elblag en la actualidad. Fotos de difusión turística. producción cerealera–, con miles de lagos y canales Diseñado por el arquitecto holandés A. Steenke en naturales de aguas de gran calidad, lo que la hacía el período del Reino de Prusia, es actualmente una especialmente apta para el desarrollo de la produc- atracción turística. ción de cerveza a gran escala. La vegetación todavía es frondosa y en el período en el cual Otto Schneider Osterode era la cabeza de una de las 38 diócesis en las vivió allí, eran mucho más grandes que hoy los bos- cuales estaban organizadas las iglesias evangélicas de la ques de hayas, abetos y abedules. Prusia Oriental. Hacia 1914 la organización territorial eclesiástica era parcialmente distinta de la estructura La localidad tomó su nombre de otra ciudad de de departamentos estatales, y naturalmente diferenteOtto Schneider era un igual denominación situada en territorios alemanes de la división obispal y parroquial católica que nuclea-maestro cervecero y pro- occidentales, Osterode am Harz de la Baja Sajonia ba a población mayoritariamente polaca. La Diócesis devenía de una familia con –con la cual está actualmente hermanada–, identi- Osterode reunía a su vez trece parroquias evangélicas,una larga tradición en la ficándose por un nuevo apelativo que denotaba su de las cuáles la localidad que nos ocupa era la más im-materia. Sus padres, Julius ubicación: Osterode in Ostpreussen. Pasó de mano portante. Schneider había sido bautizado precisamenteSchneider y Wilhelmine en mano entre señores feudales alemanes y polacos en la fe evangélica el 5 de mayo de 1872, al mes de suMeyke, eran propietarios en las sucesivas guerras de los siglos XIV y XV. Lue- nacimiento. Pero la distinción entre las diversas iglesiasde un establecimiento pro- go de la gran rebelión campesina de 1525 quedó in- cristianas no necesariamente era irreductible. Si bienductor de cerveza. corporada al Ducado de Prusia Oriental, en 1818 fue Otto había sido incorporado por sus padres a la religión incluida como Kreis (distrito o departamento) del protestante, a los 17 años recibió la confirmación en la Reino de Prusia y luego del Imperio Alemán creado Iglesia Católica de Marienburg (hoy Malbork, Polonia) en 1871. Entre las décadas de 1850 y 1870 se constru- lo que nos habla también de su movilidad al interior de yó en la zona un importante canal para comunicar la los territorios alemanes orientales. ciudad de Osterode con el puerto báltico de Elblag – hoy llamado Canal Elblaski–, que con 62 kilómetros La diferenciación entre alemanes y polacos era de plataformas y esclusas permite zanjar los más uno de los componentes característicos de la po- de cien metros de desnivel entre una y otra zona. blación asentada en el este del Reich. Para 1875 el 16
  • 17. La familia Schneider hacia fines de la década de 1870. En el centro, Otto entre sus hermanas. Archivo de Celia Perino de Schneider. 17
  • 18. Tarjetas postales: Osterode hacia 1915. Fuente: http://www.ak-ansichtskarten.de 73.48% de la población total de la Prusia Oriental de ese siglo, cuando los precios de los productos era identificada como “alemana”, el 18.39% como agropecuarios bajaron por la sobreproducción re- “polaca” y el 8.11% como “lituana”, en tanto que los lativa y por la inclusión de nuevos proveedores de porcentajes de polacos eran mucho mayores en las cereales y ganado en el mercado mundial, como la zonas aledañas. La ley alemana diferenciaba a los propia Argentina. La composición de la población habitantes que no tenían ascendencia germana de oriental del Reich comenzó a cambiar acelerada- los que sí, negándoles a los primeros la calidad de mente con la emigración de alemanes y la inclusión ciudadanos aún cuando hubieran nacido en terri- de trabajadores rurales polacos, que los terratenien- torio del Imperio. Esa diferencia entre quien vivía tes preferían contratar ante la posibilidad de pagar- en el territorio (Einwohner) y quien podía ser ciu- les salarios más bajos. Hacia el 1900 la transforma- dadano (Bürger) era fuente de tensiones sociales. ción demográfica en curso era tan profunda que un Además las transformaciones económicas del últi- 43,9% de los pobladores de la pequeña diócesis de mo tercio del siglo XIX impactaron en la región, Osterode –donde había nacido Schneider– habla- que se tornaba periférica respecto de las zonas ban dialectos polacos. alemanas occidentales en las cuales se desplegaba una rápida industrialización. Ése es el contexto social en el cual Otto Schneider decide migrar a la Argentina. Para ese momento ya Aunque la pérdida demográfica era muy pequeña, contaba con treinta y cuatro años y tenía experien-Hacia el 1900 la transfor- se notaba hacia 1885-1890 una emigración desde la cia en el ámbito de la industria cervecera alemanamación demográfica en Prusia Oriental, cuya población total tenía unos dos oriental. Aunque tengamos la certidumbre de quecurso era tan profunda que millones de habitantes. Es en esos años cuando Otto debió formarse como maestro cervecero junto a suun 43,9% de los pobladores Schneider aparece en un documento conmemorati- padre en la empresa familiar, no disponemos de ma-de la pequeña diócesis de vo de su confirmación en Marienburg, situada en la yores datos sobre sus actividades. Entre los papelesOsterode –donde había na- vecina región de Pomerania Oriental. La tendencia familiares atesoró tres fotos de una fábrica alemanacido Schneider– hablaban a la emigración desde los territorios del este se pro- de cerveza hacia inicios del siglo XX, la “Victoriadialectos polacos. fundizó con la crisis agrícola de la década del ’90 Brauerei GmbH”. La denominación era muy común 18
  • 19. El edificio de laVictoria Brauerei en dosde las fotos conservadaspor Otto Schneider.Archivo de Celia Perinode Schneider. 19
  • 20. –probablemente en honor a Victoria Adelaida Ma- ría Luisa, Emperatriz del Reich por un breve lapso en 1888 y de ideas liberales, fallecida en 1901–, de tal manera que se registran empresas con ese nombre en Dortmund, Stettin, Bochum o Bremen. También en Osterode, donde una firma cervecera con esa de- signación funcionó hasta la década de 1920 con ca- pital por acciones. No es inequívoco que se trate de esa empresa y mucho menos está claro cuál pudiera haber sido la relación de Otto con la misma, pero es factible que tuviera algún vínculo máxime cuando su familia siguió radicada en la localidad. Al menos y a juzgar por los certificados que reunió, se había desempeñado en las empresas “Danziger Aktien-Bierbrauerei Klein-Hammer” de la ciudad de Danzig (hoy Gdansk) y “Rittergut und Brauerei Myslencinek” de la localidad del mismo nombre o también llamada Myslecinek, ambas ubicadas en Etiqueta de cerveza rubia de la Strübing & Co. la Pomerania (actualmente al centro-norte de Po- de Myslencinek, fecha tardía. lonia). La primera fábrica se había establecido en Fuente: http://www.klausehm.de 1871 y tenía fuerte presencia en la región a partir de la importante ciudad portuaria de la costa báltica; inversiones. Debe tenerse en cuenta además que Otto trabajó allí en los años 1904-1906. La segun- los procesos de migración suponen habitualmen- da había sido fundada por Otto Strübing en 1861 y te decisiones compartidas con familiares y ciertos Schneider tuvo un breve paso por ella antes de su niveles de gastos en materia de viajes, mudanzas emigración a la Argentina. Las dos firmas cerraron e instalaciones. Schneider mantenía entonces un en 1945, con seguridad a raíz de la guerra y la ocu- contacto fluido con su familia –si bien su padre ha- pación soviética. bía fallecido– y el último domicilio que registró en Alemania fue en Koenisberg, otra vez en la PrusiaEs evidente que el impacto Además de su capacitación como maestro cervece- Oriental y probablemente en consonancia con susde un modelo de articula- ro, Otto Schneider debía disponer de algún capital, redes de parentesco. Por todo ello, su llegada a Ar-ción entre la producción por lo cual su traslado no se encuadraría en un pro- gentina puede ser pensada como una estrategia dede la cerveza y su consumo ceso de desclasamiento o de búsqueda de medios de afianzamiento económico de un sector profesionalen determinados espacios vida sino que más bien parece responder al modelo que había visto limitado su desarrollo en la zonasociales fue muy profundo de un integrante de las “nuevas clases medias” de la por la progresiva concentración de la industria cer-para Schneider. época que buscaba mejores oportunidades para sus vecera –y para abonar esta suposición no debe ol- 20
  • 21. Tarjeta postal: el Kleinhammer-Park de Danzig en 1900. Fuente: http://www. rzygacz.webd.plvidarse que el padre de Otto era propietario de una servían refrigerios y se presentaban espectáculos.cervecería, en tanto que su hijo se desempeñaba en Observando una tarjeta postal del año 1900 –casiempresas de capital corporativo–. coincidente con la estancia de Otto allí– no pode- mos menos que evocar el emprendimiento que másLa experiencia reunida en la Pomerania Orien- de treinta años más tarde desarrollaría en Santa Fe,tal parece haber implicado diversas facetas, que cuando instalara una confitería con jardines queincluían pero a la vez superaban su cualificación recibiría el nombre de “Recreo Schneider” juntoprofesional. Schneider había trabajado en la “Dan- a su fábrica de cerveza. En el parque aledaño a laziger Aktien-Bierbrauerei”, es decir en una com- Danziger vemos mesas repletas de comensales conpañía cervecera por acciones de Danzig o Gdansk. un fondo arbolado, una glorieta en la cual habríaUna cuestión destacable es que para fines del siglo una banda u orquesta, paseantes vestidos a la usan-XIX y principios del XX el consumo de cerveza en za de las clases acomodadas; todo ello acompañadolos lugares públicos había crecido en Alemania, es- con la notoria imagen de un tonel de cerveza. Especialmente en ámbitos al aire libre o confiterías evidente que el impacto de un modelo de articu-más aptas para un público de clases medias y altas lación entre la producción de la cerveza y su con-que las tabernas típicas de la clase obrera. Precisa- sumo en determinados espacios sociales fue muymente junto a esa compañía productora de cerve- profundo para Schneider, y podríamos preguntar-za se encontraba el Klein Hammer Park, donde se nos si la fundación de su propia empresa y de su 21
  • 22. Acción papel se hace con malta secada al fuego; la Weizenbier ela-de la Danziger Aktien- borada a muy altas temperaturas y de sabor un pocoBierbrauerei y plano frutado; la clara Helles, la oscura Dunkel o la negrade 1899 de la zona Schwarzbier. Precisamente la Schwarzbier o cerve-de Gdansk donde za negra era muy popular en las zonas orientales,se aprecian las instala- en el marco de ese amplísimo espectro de saboresciones junto al parque y colores, con variaciones alcohólicas de entre losKlein-Hammer. 3 y los 10 grados y el registro de más de 5.000 tiposFuentes: http://www. diferentes de la bebida en los territorios alemanes.nonvaleur-shop.de yhttp://www.rzygacz. Ya para el siglo XVIII se destacaban cervezas pru-webd.pl sianas o pomeranas que tenían buena aceptación en un mercado que abarcaba a diversos grupos étnicos. De acuerdo con las enciclopedias económicas de fi- nales del 1700 la cerveza de Danzig, fuerte y den- sa, era de tal calidad y grado alcohólico que podía “compararse a un vino”. Hacia finales del siglo XIX, en cambio, se incrementó la producción en la región de cervezas rubias muy fuertes. En la búsqueda de un producto más traslúcido, para mejorar su aspec- to, las nuevas fábricas concentradas desarrollaron diversos procedimientos y elaboraron cervezas que propio parque cervecero no sería la culminación tuvieron una pronta aceptación y que incluso se ex- de un anhelo que habría cobrado forma en su Ale- portaron hacia Inglaterra. Ese proceso fue parte de mania natal. lo que se conoce en inglés como “lager revolution”, es decir, el avance explosivo de las cervezas rubias Otro aspecto interesante de ese período de su vida es entre los años de 1870 y 1920, que fueron desplazan- el relativo a los tipos de cerveza en cuya producción do a las oscuras y negras. pudo participar antes de migrar hacia Argentina. Como se ha dicho, en las zonas de colonización ger- Pero si las cervezas rubias inglesas de tipo Ale tienen mana las variantes eran muy amplias. Actualmente una graduación alcohólica de unos 11 ó 12 grados y se reconocemos distintas variedades en esa tradición, hacen con fermentación superficial, las alemanas se como la Kölsch, rubia, brillante y de alta fermenta- realizan con fermentación en el fondo de la tina y ron- ción; la Pilsener, rubia, de unos 5 grados de alcohol y dan los 4 ó 5 grados. En la zona de Prusia y Pomerania de sabor ligeramente amargo; la Pilsner Urquell, que la abundancia y calidad de las aguas permitía hacer se remonta a 1842 y es el estilo más difundido de las cervezas de tipo Pilsen –que toman su nombre de la de tipo Pilsen; la Rauchbier o cerveza ahumada que localidad checa, que en esa época formaba parte del 22
  • 23. Pasaporte de Otto Schneider expedido por el Reino de Prusia integrante del Imperio Alemán y válido hasta julio de 1907, con el cual realizó su viaje a Argentina el año an- terior. Al lado, su retrato foto- gráfico hacia 1910-20 Archivo de Celia Perino de SchneiderImperio Austrohúngaro–. Con una apariencia clara y elección de las materias primas entre centenares decristalina, avanzaron en el período de la “lager revolu- variantes, así como el control de las temperaturas, lostion” en toda la zona oriental, desplazando a las oscu- tiempos y las condiciones ambientales, factores queras, y aún hoy son allí regionalmente dominantes. inciden de una u otra manera en el tipo y sabor del producto. Y el hecho es que Otto Schneider tenía unaLas etapas a seguir en la producción de las cervezas no calificación profesional en la materia que lo habilita-variaron –malteado, maceración, fermentación y ma- ba para desempeñarse en cualquier lugar del mundoduración–, al tiempo que los elementos con los que se donde se quisiera producir cerveza con esas recetas.realizaban siguieron siendo básicamente el lúpulo, lacebada y la levadura, con el recurso a aguas de calidad. En Argentina la producción y comercialización dePero como las cervecerías alemanas fueron las que la bebida venía creciendo desde los últimos añosdieron tempranamente el salto hacia la producción del siglo XIX. En 1860 el alsaciano Emilio Bieckertindustrial en las últimas décadas del siglo XIX, cobra- había instalado un pequeño taller artesanal con unron muy prontamente un papel central en esa expan- único peón en la ciudad de Buenos Aires, que sinsión los maestros cerveceros de esa nacionalidad, que dudas no era el único en su tipo. Hacia 1869 el mis-impulsaron nuevas formas de elaboración para esos mo empresario amplió su negocio e instaló lo quetradicionales pasos. En el proceso de fabricación de sería el primer establecimiento cervecero argenti-la cerveza la función de esos profesionales supone la no de cierta envergadura, que en la década de 1880 23
  • 24. crecería aún más al asociarse con capitales ingleses época. Había entonces un mercado sectorial en y utilizar máquinas modernas, llegando a tener 600 expansión propicio para empresarios emprende- empleados directos e indirectos según las informa- dores y profesionales capacitados. ciones recogidas por Morgenfeld. Por su parte, en 1887-88 la familia del alemán Otto Bemberg había Si sólo podemos especular respecto de las razones construido en la localidad bonaerense de Quilmes por las que Otto Schneider decidió trasladarse hasta una fábrica asociada a su complejo agroindustrial: Argentina, tenemos en cambio precisiones respecto la “Brasserie Argentine Sociedad Anónima”. El con- de su arribo y de sus primeras actividades. Llegó enEn una entrevista publi- sumo de cerveza iba desplazando gradualmente a li- el vapor Cap Blanco el 13 de septiembre de 1906 y secada por el diario El Or- cores y vinos o incluso iba ganando nuevos segmen- instaló por los siguientes ocho meses en Buenos Ai-den, Schneider diría que tos entre una clientela muy amplia, pero las nuevas res. En una entrevista publicada por el diario El Or-vino “con diez marcos en formas de producción y comercialización facilita- den veinticinco años más tarde, Schneider diría queel bolsillo” y que como en ron su incremento exponencial: según Rocchi, entre vino “con diez marcos en el bolsillo” y que como en laslas cervecerías “no había 1891 y 1913 el mercado registrado de cerveza pasó de cervecerías “no había trabajo para operarios técnicos”trabajo para operarios 13 a 109 millones de litros. aceptó “trabajar como obrero”. De un manuscrito de sutécnicos” aceptó “traba- hijo Rodolfo surgiría que carecía de relaciones y que aljar como obrero”. Para inicios del siglo XX, si bien todavía se re- segundo día de su llegada ingresó como peón en la la- gistraban pequeños establecimientos de carácter vadora de botellas de la Cervecería Quilmes. Pero esos artesanal la mayor parte de la producción ya se recuerdos semejan una transposición de situaciones realizaba en el marco de una nueva industria cer- quizás vividas en Alemania y del imaginario gringo de vecera que se ajustaba muy bien a un modelo de los inmigrantes que lo deberían todo a su propio traba- desarrollo manufacturero asociado al auge agro- jo más que una realidad respecto de lo acontecido a su pecuario del país. Según Diego Abad de Santillán, ingreso a la Argentina. De acuerdo con los certificados la primera manufactura de cerveza en la Provin- de su desempeño apenas arribado, el día 17 del mismo cia de Santa Fe se había fundado en Rosario ya mes, ingresó como maestro cervecero en la Compañía en 1857, seguida ocho años después por la firma Bieckert, lo que sugiere no sólo que disponía de con- de César Falcone y hacia 1875 por tres estableci- tactos en el país sino que incluso ya podría haber veni- mientos de importancia, propiedad de Epifanio do con un contrato. Poco tiempo después, para mayo Moneta, Juan Sajoux y Fernando Magdelín, este de 1907, consiguió ubicación como responsable técni- último antecesor de la empresa que luego sería co de la Cervecería San Carlos y ocuparía esa función Schlau y Strasser. A fines del siglo XIX también hasta octubre de 1911. funcionaban la de León Anthony en Esperanza y la “Cervecería San Carlos Limitada Sociedad Es destacable que los documentos disponibles Anónima” en la localidad homónima. Las calida- de esa etapa estén escritos en alemán, a lo que se des que ofrecían eran destacables, lo que se re- suman diversos testimonios en el sentido de que flejaba en su participación en las exposiciones Schneider desconocía el idioma castellano a su ar- nacionales e internacionales frecuentes en esa ribo y que jamás lo habló con fluidez ni perdió su ac- 24
  • 25. ento natal. Evidentemente, se insertó prontamente en 1884– no era el único establecimiento cerveceroen un entramado de relaciones personales dentro en una zona con contingentes migratorios alemanes,de las comunidades germanas de nuestro país, sin suizos y franceses, pero sí el más importante y exi-que importaran las distinciones religiosas o políti- toso ya que producía con métodos industriales. Porcas –por caso, baste señalar que la Bieckert identi- esos años, esa cervecería llevaba el agua desde laficaba sus papeles con una sigla impresa sobre una cuenca del río Paraná en vagones-tanques, lo que re-Estrella de David–. Las tradiciones orales lo ubi- sultaba engorroso y caro pero le permitía asegurar sucan transitoriamente en las fábricas de las cervezas calidad. Desde su puesto de maestro cervecero OttoQuilmes y Palermo –que constituían entonces em- dispuso un procedimiento de purificación de aguaspresas separadas–, pero no hay constancias de esos extraídas en la misma localidad, facilitando a partirsupuestos pasos. Aunque erróneas, no sería invero- de allí el funcionamiento de la planta.símiles teniendo en cuenta tanto su calificación pro-fesional como el hecho de que ambas empresas eran Pero la lógica de los procesos de producción acon-dirigidas por personajes de origen alemán. sejaba la instalación de una empresa en un lugar donde se pudieran obtener fácilmente mejoresLo cierto es que muy prontamente Schneider recaló aguas y se dispusiera de una salida comercial másen la pequeña localidad provinciana de San Carlos inmediata. Sería entonces el momento de fun-Sur. La fábrica –fundada por Francisco Neumeyer dación de la “Cervecería Santa Fe”. 25
  • 26. 26
  • 27. CAPÍTULO II IIEl desarrollode la industriacervecera santafesina 27
  • 28. CAP II El desarrollo de la industria cervecera santafesina Schneider y otros entendidos proponían aprovechar las aguas de la cuenca fluvial sobre la cual se asien- ta la ciudad de Santa Fe, cuyas calidades eran equi- parables a las de la zona de Pilsen, República Checa.28
  • 29. E l agua de Pilsen, en zona de colonización los aducidos por Vítori, pero la conducción de la En las tradiciones orales alemana de la actual República Checa, fue nueva empresa se hacía básicamente con “recién recogidas por Gustavo reconocida desde el siglo XIX como una llegados” a los sectores que iban formando una Vítori aparecen asociadasde las mejores para la elaboración de cervezas. A tal nueva clase dominante en la región. al emprendimiento variaspunto marcó el sabor de las bebidas allí producidas familias patricias, juntoque la localidad dio su nombre a toda una rama de va- Por otra parte, si bien Otto Schneider fue uno de los con los nombres de algu-riedades. Lo que Schneider y otros entendidos pro- animadores de la empresa y formó parte de ese gru- nos pocos inmigrantes.ponían era aprovechar las aguas de la cuenca fluvial po inicial, no parece haber tenido un papel relevantesobre la cual se asienta la ciudad de Santa Fe, cuyas en la reunión y tampoco integró la conducción emer-calidades eran equiparables a aquellas. Para 1911 con- gente de ella. El presidente provisorio de la asambleasiguieron sumar a una gran cantidad de accionistas fue Germán Nagel y el directorio quedó constituidotanto de la zona de Las Colonias como especialmen- por José Virmet como presidente, el propio Nagelte de la propia ciudad de Santa Fe, para formar una como director gerente; R. B. Lehmann, Hugo Breuer,nueva empresa cervecera. En las tradiciones orales Ángel Casanello y Guillermo Bauer como vocales yrecogidas por Gustavo Vítori aparecen asociadas al José Macia como síndico –cuando señaladamente al-emprendimiento varias familias patricias, junto con gunos de ellos no estuvieron en la reunión–.los nombres de algunos pocos inmigrantes. Mientrastanto Otto aparece como el fundador de la firma en Para formar parte del directorio se requería dis-los recuerdos de la familia de Schneider, alegándose poner de un mínimo de veinticinco acciones y laque habría llamado a una reunión para constituir una duración de la sociedad se fijaba en 20 años. Ger-sociedad al terminarse su contrato con la San Carlos. mán Nagel era quien, de manera muy clara, con- duciría los inicios del proyecto por cuanto comoLa lectura del expediente de constitución de la director gerente le correspondían todos los actos“Sociedad Anónima Fábrica de Cerveza y Hie- que estuvieran en relación directa o indirecta conlo Santa Fe” no parece dar la razón ni a unos ni a los negocios de la sociedad y con la administraciónotros. Ninguno de los diez presentes en la asam- y el empleo del capital, así como la organización yblea constitutiva del 26 de septiembre de 1911, dirección interna. A Otto Schneider le estaría re-ni de los tres ausentes representados por uno de servado más adelante un papel de menor exposi-aquellos, pertenecía a las familias de la elite local. ción pública pero central en el funcionamiento deSe trataba en su totalidad de comerciantes y em- la Cervecería Santa Fe. El 15 de octubre de 1911 fuepresarios manufactureros de los más variados orí- su último día de trabajo en la Cervecería San Car-genes europeos: alemanes, franceses, italianos y los –como veremos, había contraído matrimonioholandeses. Para ese momento tenían una amplia una semana antes– y tras participar de las obrasnómina de suscriptores para reunir “un capital de de construcción y puesta a punto de la nueva fá-un millón quinientos mil pesos moneda nacional” y brica asumió la conducción técnica de la empre-sin dudas entre ellos se contaban importantes par- sa como maestro cervecero. No tenemos mayoresticipaciones de los apellidos tradicionales como constancias de su desempeño, pero evidentemente 29
  • 30. debió ser satisfactorio porque ocupó ese puesto de ro. Un dato llamativo nos da la pauta del papel jugado dirección hasta su alejamiento voluntario en 1931, por la tradición cervecera germana en el control de los para fundar su propia firma. sistemas de producción y calidad. Aunque el directorio tenía una composición de variados orígenes, la conduc- Durante 1912 se alzaron las instalaciones bajo la di- ción administrativa y técnica estaba completamente en rección del ingeniero Gustavo Guillermo Wausmann, manos de alemanes: Carlos Fuhrk había reemplazado a en una propiedad de cinco manzanas en lo que sería Nagel como gerente y era secundado por un asistente luego conocido como barrio Candioti Sur. Se trataba de apellido Titz, Schneider era el director técnico y Ro-Durante 1912 se alzaron de un paraje conocido como “Los Ceibos” y hasta ese dolfo Weber el maestro de máquinas. La composiciónlas instalaciones bajo momento ocupado por bañados y rancherías. La ma- de la planta de personal fue muy variada, pero destaca-la dirección del ingenie- yor parte de los terrenos de la zona eran propiedad ron durante mucho tiempo los obreros alemanes, pola-ro Gustavo Guillermo de Marcial Candioti, quien para esa época realizó un cos, checoslovacos, franceses e italianos.Wausmann, en una pro- loteo y comenzó su venta. La construcción del puertopiedad de cinco manza- cercano lo defendía ahora de las inundaciones y por El impacto del proyecto se apreció prontamente ennas en lo que sería luego el oeste lindaba con los terrenos de maniobras de la las páginas del diario Santa Fe, que debió de estable-conocido como barrio estación del Ferrocarril Francés, con una ubicaciónCandioti Sur. inmejorable desde el punto de vista de las comunica- ciones. Tanto las vías del Central Norte como las del Santa Fe penetraban en el predio fabril para asegurar la entrada y salida de mercaderías. El Ing N. Sokol y el técnico Otorino Baroni diseñaron edificios que fueron portentosas para ese momento, uno de los cuales tuvo seis plantas. Se erigió una de las chimeneas más antiguas de la provincia, que evacuaba los vapores de la cerveza y sería utilizada hasta la dé- cada de 1970. Con una altura de 40 metros, una base de 6,30 y muros de 2 metros de ancho, sería uno de las construcciones características del barrio. El personal de conducción y especialmente los técnicos recibían casas anexas a la fábrica, cuando no decidían estable- cerse en la ciudad y alquilaban o compraban en esa misma zona, como haría el propio Schneider. Para el día 19 de diciembre de ese año ya se producía cerveza y hacia enero de 1913 tenemos constancias del Caldera de la Cervecería Santa Fe, década de 1910. desempeño de Otto Schneider como maestro cervece- Archivo de la Cervecería Santa Fe. 30
  • 31. Chimenea de la Cervecería Santa Fe, década de 1910. Archivo de la Cervecería Santa Fe. 31
  • 32. cer vínculos estrechos para la publicidad de la nueva empresa. Opuesto al tradicionalista Nueva Época, ese periódico se había creado en 1911 y presentaba una línea editorial que podía tacharse de izquierda o pro- gresista en el arco político de la época. Para marzo de 1912 había apoyado la candidatura radical de Men- chaca a la gobernación de la Provincia. Su énfasis en el progreso económico y social, en la apertura políti- ca y en la crítica a las elites locales lo hacía un porta- voz idóneo para la promoción de nuevas industrias a cargo de sectores sociales emergentes. Distribución de cerveza en botellas mediante carro. Archivo de la Cervecería Santa Fe. En noviembre de 1912 Santa Fe saludó la próxima apertura de las instalaciones aludiendo al desarrollo que los datos provenían tal vez de la misma cervecería, industrial que podía darse poco a poco en una “ciudad preocupada por bajar los costos de producción en un burocrática”. Poco después publicó un largo artícu- rubro en el que podía esperar el abastecimiento local. lo sobre una visita a la planta fabril, en el cual regis- tró que la capacidad de producción de hielo llegaba La cuestión del abastecimiento de materias primas a las 25 toneladas y que su venta no bajaba de 1000 era acuciante para la industria cervecera argentina, barras diarias aunque podía tocar las 4000 en los días que encontró límites al crecimiento exponencial que de mucho calor. Para ese momento todavía no estaba experimentaba. Además, si bien cualquier cereal pue- terminada la sección de toneles, cada uno de los cua- de servir como base para la cerveza en tanto contie- les almacenaría 110 hectolitros de cerveza. La fábrica ne almidón, no sólo la cebada es más barata sino que utilizaba “las mejores máquinas conocidas hasta el pre- variantes específicas de grano duro y pesado son las sente” y se aseguraba que su campo de ventas abarca- más apropiadas. Como lo ha mostrado Cintia Russo ría desde el Paraguay y el Litoral argentino hasta las en sus trabajos sobre la estructuración territorial del regiones del norte y oeste de la república. partido de Quilmes en la provincia de Buenos Aires, la cervecería de los Bemberg tuvo una temprana pre-La fábrica utilizaba “las No bien iniciada la producción de cerveza, el diario ocupación por bajar los costos fomentando su cultivomejores máquinas conoci- propugnó en una nota el cultivo de la cebada. Como en la región pampeana. Ya en 1891 se hicieron pruebasdas hasta el presente” esta materia prima se traía del extranjero bajo la for- negativas con semillas suecas y desde allí se intenta-y se aseguraba que su ma de malta, se planteaba que en función de los estu- ron diversos desarrollos con variedades especialescampo de ventas abarca- dios de suelo y clima se podría producir en el terri- europeas, hasta que en la década de 1920 se decidióría desde el Paraguay torio nacional. El argumento del periódico era claro: plantar cebadas australianas. A partir de allí esa em-y el Litoral argentino has- si la producción de cerveza se había triplicado en el presa comenzó con la industrialización del grano en lata las regiones del norte país entre 1904 y 1911 resultaba conveniente para to- Primera Maltearía Argentina y desplegó un sistema dey oeste de la república. dos suplantar esas importaciones. No cuesta imaginar agentes comercializadores por todo el país. 32
  • 33. Distribución de cerveza en botellas mediante camión. Archivo de la Cervecería Santa Fe.Para la Cervecería Santa Fe esos desarrollos no nece- ya que se enlazaban con las antiguas prerrogati-sariamente llevaban a bajas de los costos, ya que no vas sobre los derechos de tributación por juegos,lograron de sus competidores precios menores a los bebidas y espectáculos, pero en el contexto de unde importación. Esa situación se agudizaría más tarde, nuevo impulso industrializador y de los inconve-cuando a la empresa le resultara cada vez más difícil nientes de aprovisionamiento de materias primaspujar contra un conglomerado agroindustrial de tipo provocados por la guerra resultaron claramentemonopólico. Entretanto, a mediados de la década de irritantes para los empresarios. El 10 de noviem-1910 los precios de las materias primas como la malta y bre de 1915 el diario Santa Fe publicó una nota enel lúpulo se encarecían y se resentía su abastecimiento la cual imputaba a la municipalidad desalentar laregular debido a la Primera Guerra Mundial. producción de cerveza con “fuertes tributos”. “Sólo a la municipalidad de Santa Fe se le ocurre perseguirEn ese momento comenzaron también los roces a los industriales y dificultar la acción y funciona-con el Estado municipal, que establecía periódi- miento o instalación de nuevas industrias”, aducía,camente impuestos sobre la producción y consu- respecto de una cuestión que sería motivo de recu-mo de bebidas. Esas medidas no eran novedosas, rrentes conflictos. 33
  • 34. El 7 de octubre de 1911, Terminada la Gran Guerra en 1918, el puerto de San-casi en paralelo con la ta Fe conoció un momento de auge. Sus instalacionesfundación de la nueva eran nuevas, sus servicios completos, su conectividadcervecería y su aleja- por ferrocarril óptima. En un contexto de recupera-miento de la San Carlos, ción del comercio internacional y de crecientes expor-Otto contrajo matrimo- taciones de productos agropecuarios, los tripulantesnio en Santa Fe con una de los barcos de carga que recalaban en la ciudad fue-joven inmigrante que en ron los mejores propagandistas de la cerveza santafe-el acta de matrimonio sina, cuya fama habrían propalado por puertos euro-fue identificada como peos. Como se verá más adelante, el ámbito portuarioLilly Kunze. no sólo sería un espacio de movimiento acrecentado de dinero y mercancías o un lugar de difusión de la Cerveza Santa Fe, sino asimismo una zona caracteri- zada por establecimientos expendedores y formas de consumo peculiares. A similitud de lo que había ocurrido con la Quilmes y con otras empresas cerveceras semejantes, se ges- tó una interacción positiva entre la Cervecería San- ta Fe y el entramado urbano. La localización de la Lilly Kunze en foto sin fecha. planta facilitaba el desarrollo de servicios públicos Archivo de Celia Perino de Schneider. en el barrio, dinamizaba el funcionamiento de los comercios y brindaba un elemento de identifica- nacionalidad alemana y su edad de 23 años. En una ción espacial y simbólica. Como la empresa incluía nota marginal al acta fechada el 12 de septiembre de la producción y distribución de hielo, tenía además 1912 se aclara que por oficio judicial “se ordena que una principal importancia para el mantenimiento sea rectificado el nombre de Lilly como figura en esta de alimentos y la refrigeración de bebidas de la ciu- acta por el de ‘Otilia María Hedwig’ por ser sus ver- dad y de todas las localidades vecinas, especialmen- daderos nombres”. Su identificación no es siempre te en temporada estival. clara y dados varios errores podemos suponer una cierta incomodidad de los escribientes santafesinos El 7 de octubre de 1911, casi en paralelo con la fun- al momento de registrar sus nombres. Si en esa nota dación de la nueva cervecería y su alejamiento de la marginal y en la partida de su defunción es Otilia San Carlos, Otto contrajo matrimonio en Santa Fe María Hedwig Kunze, en el auto sucesorio figura con una joven inmigrante que en el acta de matri- como Heduvig María Otilia y en el certificado de monio fue identificada como Lilly Kunze. Sus pa- bautismo de su único hijo como Otilia Herwig. Su dres Hugo Kunze y Otilia Rother ya habían falle- marido se eximió siempre de semejantes confusio- cido y los únicos datos que tenemos de ella son su nes; obviando sus otros nombres se identificó sim- 34
  • 35. Casa de Schneideren la Cervecería Santa FeArchivo de Celia Perinode Schneider. Otto Schneider enlos jardines de su quinta.Archivo de Celia Perinode Schneider. 35
  • 36. Reunión con la pre-sencia destacada de OttoSchneider hacia la décadade 1920.Archivo de Celia Perinode Schneider. plemente como Otto Schneider e incluso pasó a ser agosto a Edmundo Rosas y el 31 del mismo mes a conocido en la cuidad como “don Otto” Marcial Candioti, aunque no construiría edifica- ciones en ellos. La pareja tuvo un único hijo, Rodolfo Eberhardt Julio Schneider, que nació el 13 de julio de 1912 y De esos documentos podemos inferir asimismo las fue bautizado dentro del catolicismo el 6 de agosto fuertes relaciones establecidas entre los integran- de 1915, en la Iglesia del Carmen. De acuerdo con tes de la comunidad alemana. En el acta de ma- el certificado expedido por el cura rector los pa- trimonio de Otto y Lilly hubo dos testigos de esa dres se domiciliaban dentro del ámbito de la parro- nacionalidad, en tanto que el acta de nacimiento quia y a tenor de los recuerdos familiares habrían de Rodolfo fue suscripta por un testigo germano y estado radicados en una de las casas de la esta- otro argentino. Pero mientras el testigo argentino ban radicados Cervecería Santa Fe ubicadas sobre era un joven de sólo 24 años –una edad parecida a la calle Dorrego. Pocos días después Otto adquirió la de Lilly–, los tres alemanes tenían edades simi- dos terrenos en las cercanías de la fábrica, el 17 de lares a la de Otto Schneider, lo que nos evoca ese 36
  • 37. Reunión con la presencia destacada de Otto Schneider hacia la década de 1920. Archivo de Celia Perino de Schneider. muchos otros alemanes en los que confiaba para la concreción de sus actividades profesionales y negocios. Sin otros familiares en el país, las redes personales de Schneider se estructuraban esen- cialmente en función de su origen. El idioma alemán parece haber sido el vehículo pri- Lilly Kunze y Rodolfo Schneider, hacia fines vilegiado para esa trama relacional. Aunque pasarande la década de 1920. los años Otto conservó su marcado acento germano yArchivo de Celia Perino de Schneider. mantuvo en su casa el uso de la lengua natal. Sus cer- tificaciones y correspondencia de la década de 1910entramado de relaciones sociales en las cuales la están escritas en ese idioma, que servía también paraamistad, la identidad etno-nacional y la profesión la comunicación con sus amigos. Y tal vez tambiénpueden encontrarse superpuestas. con sus compañeros en la conducción de la cervece- Sin otros familiares en el ría, aunque esto es ya pura especulación respecto de país, las redes personalesAdemás, esos vínculos con los connacionales toda- ese período y sólo está atestiguado para la época de de Schneider se estruc-vía estaban basados en un flujo de personas, bienes su propia empresa. Sin embrago, no hay constancias turaban esencialmentee informaciones incesantes. Para esos años la ma- de que hubiera participado de las entidades germa- en función de su origen.dre de Otto seguía viviendo en Osterode y él aludía nas. Su nombre no figura entre quienes conformaron El idioma alemán parecea Koenigsber como último domicilio en el Imperio. en 1927 el Centro Social Alemán (Gemutlichkeit) ni haber sido el vehículoTendría contactos por muchos años más con sus en la posterior Sociedad Alemana (Deutsches Verein). privilegiado para esaparientes de la Prusia Oriental y seguramente con Tal vez pudo figurar en la Sanger Quartett Santa Fe trama relacional 37
  • 38. de 1926 o en la Deutscher Turn y Sportverein de 1928 alemanas, de sabor y graduación alcohólica más –de cuya unidad nacería la Sociedad Alemana– pero fuerte– y con el cuello de espuma que ya distin- no hay registro de esas asociaciones. guía a la forma santafesina de servirla. En una de las fotos se dejan ver pequeños platos con rebana- Aunque no podamos detectarlo en esos ámbitos das cuadradas de pan negro, el que popularmente y los testimoniantes refieran a su carácter habi- se conocería primero como “pan alemán” y luego tualmente hosco, es indudable que Schneider se como “pan ruso”. Dato anecdótico pero intere-Una única solitaria transformó en referente de reuniones sociales de sante que conviene recordar, porque luego podrábebida clara se pierde un sector caracterizado de la sociedad santafesi- apreciarse cómo ese elemento seguirá asociadoentre multitud e vasos de na. Dos fotos que a juzgar por la moda en el vestir durante décadas al consumo de cerveza en la ciu-cerveza colocados sobre y sus propias facciones debieron de ser de alre- dad de Santa Fe y especialmente en un estableci-gruesos posavasos ilus- dedor de 1920 lo muestran en una reunión mas- miento de don Otto.trados de corte cuadrado. culina, primero sentado en una esquina y luego parado a la cabecera de una larga mesa. La mane- Las memorias santafesinas asignan a Schneider la ra de servir y los arreglos, los camareros o mozos propiedad de algún bar, pero carecemos de cons- vestidos con chaleco y los comensales con traje, tancias sobre ello para la época de su desempeño todos de rigurosa corbata, moño o lazo, con relo- en la Cervecería Santa Fe y quizás se trate de ex- jes de cadena y cuidados mostachos, nos remiten trapolaciones de momentos posteriores. Para la a un modo de vida burgués que cobró forma en la década de 1920 su situación económica era holga- Europa del siglo XIX y que se trasplantaba al in- da y prosperaba rápidamente. Más allá de cuánto terior argentino. rindieran sus acciones, como maestro o director técnico cobraba por hectolitro de cerveza vendido, La apariencia de los comensales y del lugar nos lo que le garantizaba un ingreso considerable. En habla entonces de una sociabilidad masculina de octubre de 1925 compró a Ernesto Mai una casa so- las clases acomodadas, sin que dejen de llamar la bre la misma calle de la empresa en el Barrio Can- atención algunos pequeños detalles de la reunión dioti, que se transformó en su vivienda. en la que se servía una comida al plato. Una única y solitaria bebida clara se pierde entre multitud Casi en paralelo realizó una serie de inversiones in- de vasos de cerveza colocados sobre gruesos po- mobiliarias. Ya en 1919 había comprado a Alejandro savasos ilustrados de corte cuadrado. Esos reci- Domenicone dos predios ubicados en una zona que pientes eran lisos y con un pequeño pie, de forma en ese momento era prácticamente suburbana al no- levemente acampanada y generosa capacidad, al roeste de la ciudad, más allá del Cementerio Muni- modelo del “vaso imperial”. Pero también se de- cipal y cercano a los bañados del río Salado, donde jan ver algunas jarras más grandes, lo que indi- erigió una quinta. En 1926 y 1927 adquirió otros te- ca que los participantes del ágape elegían en qué rrenos mucho mayores en el mismo paraje, por com- iban a beber según sus preferencias. La cerveza pras a los hermanos Sovrano y a distintos miembros era negra –aún al estilo de las viejas cervezas de la familia Choquet. El conjunto de los inmuebles 38
  • 39. superaba los 182.000 metros cuadrados, a ambos la- un papel destacado en la conducción técnica de esados del camino al matadero (hoy avenida Blas Pare- firma sino que además realizaba varios negocios porra) y en las cercanías del Ferrocarril a Las Colonias. su cuenta y prestaba dinero contra garantías hipote-Tierras de menor valor que las céntricas dada su ubi- carias, pidiendo a su vez créditos para invertir.cación, pero en suficiente cantidad como para sentarallí años después un emprendimiento fabril. Mas a pesar de su protagonismo social y a su evidente prosperidad económica, no era un propietario inde-Es notorio que Otto Schneider fue afianzándose pendiente con poder de decisión a nivel corporativo.como un personaje importante en la provinciana Paradójicamente, sería su incapacidad para resistirciudad de Santa Fe. Hacia 1912, en la partida de naci- la venta de la Cervecería Santa Fe al grupo Bembergmiento de su hijo, todavía se había identificado como lo que le decidiría a emprender la formación de una“empleado” aunque ya detentaba acciones de la Cer- nueva empresa que asociaría definitivamente su ape-vecería recién creada. Para 1927-1928 no sólo tenía llido a la historia de la cerveza santafesina. 39
  • 40. 40
  • 41. CAPÍTULO III IIILa creaciónde la CerveceríaSchneider 41
  • 42. CAP III La Creación de la Cervecería Schneider. La Cervecería Schneider se construyó de acuerdo con los parámetros más avanzados del momento. Según sus propagandistas, el establecimiento podía presentarse como “uno de los más perfectos en Sudamérica” y en 1939 como “la más moderna de Sudamérica”.42
  • 43. D esde la década de 1920 Otto Schneider tor técnico de la empresa adquirida por cuatro años acariciaba la idea de instalar una gran cer- más para evitar que constituyera inmediatamen- vecería por su propia cuenta en Buenos te una firma rival. El acuerdo no fue del agrado deAires. No era un capitalista de importancia y debería Schneider, que consideraba nefasta la inclusión derecurrir necesariamente a la reunión de medios fi- la marca Santa Fe en lo que llamaba un “conglome-nancieros bajo la forma de sociedad por acciones que rado trustificador” y que auguraba una caída de lahabía conocido en Alemania, pero estaba dispuesto calidad del producto por la aplicación de criteriosa encarar el emprendimiento. Según su hijo Rodolfo, diferentes en la elección de la materia prima. En elsus intentos de conformar una empresa así se enfren- marco del modelo taylorista / fordista del períodotaron con la más grande de las cervecerías bonaeren- esa suposición no era incorrecta, ya que los conglo-ses y se entró en una suerte de “guerra sin cuartel”. merados de empresas no tendían entonces a la pro- ducción diversificada para distintos segmentos deLa Quilmes había comprado ya en 1907 la Schlau de consumidores sino a la uniformización de calidadesRosario y en 1912 la Palermo. Había expandido su in- y formas para bajar los costos.fluencia comercial en el interior del país con instala-ciones en Entre Ríos y Córdoba y participaba de em- En abril de 1931, casi al mismo tiempo en el que Sch-prendimientos de infraestructura como el ferrocarril neider se separaba de la firma anterior, falleció suque uniría Puerto Belgrano y Rosario, la instalación esposa Lilly Kunze. Llamativamente, su relación condel tranvía eléctrico entre Buenos Aires y Quilmes la Cervecería Santa Fe había comenzado en paraleloo los servicios de electricidad y agua corriente de con su casamiento y culminaba prácticamente con suesta última ciudad. El impulso de la “Cervecería Ar- viudez. Para ese período se habría producido tam-gentina Quilmes” era acorde a los procesos de mo- bién su mudanza de la casa de barrio Candioti hacianopolización de capital del período y el proyecto de su quinta al norte del cementerio.Schneider o la competencia de la Cervecería SantaFe chocaban con la tendencia a la concentración que En diciembre de ese año Otto conseguiría fundar lapresentaba la industria agroalimentaria. nueva firma. Pocos días antes de la reunión en la cual se constituyó la empresa apareció una amplia nota enLa tensión se resolvió precisamente de manera mo- el diario El Orden, relatando tanto su oposición a lanopolista, cuando la empresa de la familia Bemberg venta de la Santa Fe como su intención de erigir unaofreció comprar las acciones de la Cervecería San- fábrica modelo en los predios que había adquiridota Fe. La propuesta fue tan generosa que el direc- en la zona de avenida Blas Parera. Para ese momen-torio y los accionistas decidieron vender pese a la to Schneider era un personaje de amplio reconoci-oposición de Otto Schneider –al decir de su hijo, en miento en la ciudad y provincia, lo que se aprove- En abril de 1931, casi alun ofrecimiento que cuadruplicaba el valor de las chaba para publicitar la integración de la empresa mismo tiempo en el queacciones–. Adicionalmente, la parte compradora se y convocar a la suscripción de acciones. El artículo Schneider se separaba deaseguró como condición ineludible de la operación de El Orden aludía a él como “Un hombre de excep- la firma anterior, fallecióla permanencia del maestro cervecero como direc- ciones” y afirmaba que con su presencia se asegu- su esposa Lilly Kunze. 43
  • 44. El edificio de laCervecería Schneider endistintas etapas de cons-trucción hacia 1932-33.Archivo de Celia Perinode Schneider. 44
  • 45. raba el éxito del emprendimiento “En primer lugar, sentó en esa ocasión planes detallados sobre la ins-sus antecedentes industriales; en segundo lugar su ca- talación de la fábrica y los presupuestos obtenidospacidad; en tercer lugar su enorme entusiasmo y sus para su construcción con distintas posibilidadesponderables reservas de energía”. Además de recoger según el capital que se reuniera.detalladamente las opiniones de Schneider sobre laproducción de cerveza, el periódico afirmaba que la Se resolvió allí establecer la “Sociedad Anónima Cer-sociedad “será exclusivamente popular, local y tendría vecería Schneider Santa Fe” sobre acciones de ciendesde luego influencia en los mercados consumidores pesos moneda nacional de curso legal cada una. Sedel exterior, pero con las características de ser un pro- estableció un capital social de dos millones de pesosducto santafecino, que llevaría el nombre de nuestra moneda nacional, que luego serían ampliados a tresprovincia a todos los lugares donde se imponga su con- y divididos en diez series de acciones. Las dos pri-sumo”. El mismo entrevistado decía que “Proyectare- meras series (20% del total) habían sido suscriptasmos una cervecería, como proyectamos otra; la hare- con la formación de la sociedad, y la Serie A (10%)mos producir; ocuparemos obreros santafecinos y será daba derecho a seis votos en el directorio, con lo queuna industria que honrará a Santa Fe”. Schneider se aseguraba la conducción de la empresa a pesar de tener de por sí una pequeña parte de suEl 21 de diciembre de 1931 se constituyó la empresa propiedad. El objetivo de esa medida era “que la ins-en una reunión realizada en el domicilio de Sch- titución no pase a manos de compañías extranjeras oneider y a su invitación. El acta inicial registró la del trust” –es decir, a la Cervecería Quilmes, tal cualpresencia de vecinos de Santa Fe y de Esperanza había pasado con la Santa Fe–.como Antonio Vicente Hessel, Carlos Enrique Sar-sotti, Benito Toretta, Hipólito Marelli, Juan Sovra- Los estatutos de la nueva firma fueron aprobadosno, Alejandro Lichtenecker, Héctor Sarubbi, Ju- oficialmente el 9 de marzo de 1932 y se comenzó lalio C. Mayoraz, Rodolfo Reyna y Eugenio Reutter, construcción de las instalaciones. Una serie de no-“con el propósito de cambiar ideas sobre la forma- tas en el diario El Orden fueron anunciando los dis-ción de una Sociedad Anónima, que tiene por objeto tintos pasos hasta la habilitación de la cervecera y laprincipal de construir y explotar una fábrica de Cer- expedición del primer barril el 23 de diciembre deveza, Hielo y anexos”. El documento registró los 1933. Los terrenos elegidos para establecer la fábri-puntos más salientes de la exposición de Otto, que ca eran los anexos a la quinta de la familia Schnei-hizo hincapié en dos elementos que podían garan- der. Con el tiempo, la instalación industrial genera-tizar la elaboración de una bebida de propiedades ría un polo de atracción para población y negocios yespeciales: su consideración de que “el mejor punto el paraje quedaría integrado a la trama urbana, pero Los estatutos de la nuevaen el país, para la instalación de una cervecería, de- en sus orígenes su radicación se encontraría entre firma fueron aprobadosbido a la calidad especial de sus aguas, es la ciudad chacras, curtiembres, mataderos y frutales. oficialmente el 9 de mar-de Santa Fe” y su advertencia de que la producción zo de 1932 y se comenzóse haría “con materias primas de la mejor calidad y Las “Memorias del Barrio Schneider” editadas por la construcción de lasa base de fórmulas que son propias”. También pre- el Museo de la Ciudad de Santa Fe, refieren la radi- instalaciones. 45
  • 46. Entrada a la fábricaSchneider poco antes desu inauguración.Fotografía de GonzálezAcha. Archivo de CeliaPerino de Schneider. cación de varias quintas más allá de los cementerios A finales de esa década el paraje todavía represen- Municipal e Israelita, cercanas a las rutas y cami- taba una suerte de zona de frontera de la ciudad. nos comunales que iban hacia el norte. Por los años La avenida Blas Parera –cuya traza respondía al veinte la zona estaba despoblada. Descollaban las primitivo camino comunal que iba hacia el norte casas de algunas familias como los González Sobra- paralelo al ferrocarril a las colonias– no tenía pavi- no o Sovrano, los Colombo, los Galiano o los Galli, mento alguno y era usada para correr carreras im- pero también un largo callejón que iba en dirección provisadas, en las que a unos cien kilómetros por a los bañados del río Salado y conducía a una pa- hora probaban sus automóviles deportivos los “se- tería o comercio de achuras, “dominio inexpugnable ñoritos” santafesinos. Esa vía era el eje a partir del de una feroz perrada” al decir de Julio Galli Pujato. cual se abrían las entradas a las distintas quintas o 46
  • 47. se instalaban los escasos negocios, predominando como “uno de los más perfectos en Sudamérica” y enluego los terrenos baldíos entre los que se alzaban 1939 como “la más moderna de Sudamérica”.de vez en cuando pequeños y pobres caseríos. Enese paisaje abierto, había una cierta proximidad fí- Algunas fotos de la fábrica nos permiten apreciar nosica entre los miembros de las clases acomodadas sólo los ámbitos físicos sino también las peculiarida-que tenían quintas en la zona y grupos pertene- des de los procesos productivos. El edificio se proyec-cientes a las clases populares. tó con varios cuerpos y una altura de siete plantas en el bloque central, con una estructura de hormigón arma- La Cervecería SchneiderHacia el este de la avenida se ubicaban varios hornos de do y paredes de ladrillo. La expedición se hacía por el se construyó de acuerdoladrillos que iban formando cavas para extraer tierra, las frente y los depósitos de cajones y materiales estaban con los parámetros másque luego eran progresivamente rellenadas. La zona no ubicados en la parte trasera, bajo grandes tinglados. avanzados del momento.tenía trazado de calles interiores y se vinculaba con elcentro de la ciudad a través del tranvía eléctrico número El taller de armado y reparaciones para estructuras y5. La quinta de Otto Schneider no debía ser fácilmente máquinas-herramientas tenía una docena de opera-accesible antes de la construcción de la fábrica, ya que rios y parecía una imagen de la Segunda Revoluciónuna invitación impresa para un agasajo a realizarse en Industrial –en torno a los años de 1870–: tornos, amo-ella incluía instrucciones acerca de cómo llegar. ladoras, pulidoras, soldadoras, sierras e instrumentos semejantes desparramados entre bancos de trabajo.Una foto de la década de 1930 muestra una vista pa- Pero la mayor parte de las instalaciones articulabannorámica de la quinta: una casa no muy grande divi- una producción secuenciada con maquinarias de grandida en dos cuerpos edilicios, una glorieta o pérgola, porte, entre las que no faltaban cadenas de monta-árboles de sombra, arbustos de ornamentación, árbo- je para el envasado y carga. El diario El Orden decíales frutales y una amplia huerta labrada por un peón en 1933 que “una ligera inspección de la fábrica…noscon un arado tirado por caballo. El edificio aún se evidencia que allí existe una organización técnica deconserva –bajo propiedad de otra familia– y es reco- primer orden, movida por un automatismo admirable,nocido por los vecinos como un “lugar de memoria” imperando, en todo, la más absoluta higiene y un severí-dentro del barrio, ya que se recuerdan las fiestas que simo control”. Tanto para esa opinión publicada comose hacían en ella. para el mismo Schneider y sus asociados, la tradición alemana no sólo tenía que ver con el estilo de la cerve-La Cervecería Schneider se construyó de acuerdo con za sino con una visión de la técnica y del orden indus-los parámetros más avanzados del momento: labora- trial, asociados a la noción de eficiencia.torio, lavadoras, silos, hornos, condensadores, com-presores, filtros, refrigeradores, depósitos de levadu- El despacho de Otto en el primer piso de la plantara, molino de malta, calderas de cocimiento, cubas de respondía a un esquema de representación que sinfermentación, tanques de reposo, cintas de embotella- dudas lo instituía como el lugar central. Un escritoriomiento automático y etiquetado. Según sus propagan- y varias bibliotecas o anaqueles enchapados en ma-distas, en 1934 el establecimiento podía presentarse dera, una gran mesa para reuniones cubierta con un 47
  • 48. Cervecería Schneiderhacia 1933-34, vista este.Fotografía de GonzálezAcha. Archivo de CeliaPerino de Schneider. Cervecería Schneiderhacia 1933-34, vista oeste.Fotografía de GonzálezAcha. Archivo de CeliaPerino de Schneider. 48
  • 49. mantel bordado, fotos en las paredes y multitud de las notas del diario El Orden hacia 1931-1933 reco- El contexto de surgi-objetos asociados al trabajo de oficina. Era el puen- gían sus argumentos, pero en otros textos fue inclu- miento de la empresate de mando, identificado como “sala del directorio” so más preciso sobre el particular. no era precisamente elpero en rigor con una única plaza de trabajo perma- más favorable: 1932-33nente: la de Schneider. El contexto de surgimiento de la empresa no era pre- eran los años de mayor cisamente el más favorable: 1932-33 eran los años de profundidad de la crisisEl edificio de la Cervecería Schneider se erigió mayor profundidad de la crisis económica general económica general delpronto en una referencia obligada para vecinos y del capitalismo manifestada en la quiebra de la Bolsa capitalismo manifestadaviajeros. Su porte hacía que sobresaliera en el es- de Nueva York y en la depresión del comercio inter- en la quiebra de la Bolsapacio plano y todavía semirural del noroeste de la nacional. La Argentina se veía afectada por la brusca de Nueva York y en laciudad, mientras que las actividades económicas y caída de las exportaciones de productos agropecua- depresión del comercioel movimiento de trabajadores que la fábrica im- rios, lo que repercutía especialmente en la región. internacional.plicaba fueron transformando sus cercanías, que Muchos actores que tenían una mirada crítica sobrepasaron pronto a conocerse como “Barrio Schnei- la situación interpretaban que la concentración mo-der”. En 1944 la curia santafesina designó a Luis nopólica y la baja capacidad de compra de los asa-Victoriano Dusso como capellán del cementerio lariados favorecían la crisis de sobreproducción, enmunicipal y le asignó la tarea de erigir lo que dos tanto que otros enfatizaban la dependencia del paísaños más tarde sería la Parroquia Nuestra Señora en materia industrial y financiera como un agravante.de Lourdes. Como para atraer a los hombres delbarrio a su iglesia Dusso promovió juegos de bo- En las propagandas publicadas por El Orden Schnei-chas, básquetbol y fútbol, la parroquia se convirtió der presentó la inversión en la cervecería como unapronto en un lugar de sociabilidad más. Con ella posibilidad de revertir a nivel local los efectos de laquedó completado el panorama institucional del crisis. “En Santa Fe –aducía–, el impulso económicobarrio: iglesia, cementerio, cervecería e hipódro- de las grandes industrias neutralizará las alternativasmo; cuatro instituciones de características muy di- que soportan los centros netamente agrícolas… Suscri-ferentes que marcaban el perímetro de la zona más bir acciones de la Sociedad Anónima Cervecería Sch-progresista del norte de la ciudad. neider es realizar la mas ventajosa inversión de dinero en el momento actual y contribuir al afianzamientoSchneider parece haber sido plenamente conscien- definitivo de nuestra independencia económica”. Esoste de que su emprendimiento podía tener efectos tópicos serían ampliados en detalle en una hoja pu-concretos en el desarrollo económico y social tanto blicitaria y especialmente en un borrador mecano-del barrio como de la misma ciudad y provincia. No grafiado para difusión que se resguardaron entre lossólo se encargó de publicitar las bondades de su cer- papeles de Schneider.veza y de diferenciarla de la Santa Fe, sino tambiénde conseguir una amplia suscripción de acciones El argumento según el cual la industria cervecera seríapara su emprendimiento con una serie de discursos una alternativa de inversión en un contexto de retrac-que nos dan una idea acabada de su concepción. Ya ción y desarticulación económica se asentaba en la afir- 49
  • 50. mación de que “Hoy en día una Cervecería es el negocio más estable y productivo… la ganancia bruta oscila entre un 20 y un 30 por ciento. No representa la explotación du- dosa de un invento a experimentar ni el plan de un nego- cio aleatorio, sino la producción de un artículo cuyo con- sumo y demanda por el público es una realidad que todos conocen”. Planteando que se pasaba por un período tan inestable que ni siquiera el oro podía resultar una ga- rantía frente a la crisis – en alusión a la eliminación del patrón-oro en varios países europeos–, los documentos ofrecían la adquisición de “debentures” en dos millo- Laboratorio. nes de pesos moneda nacional con los cuales respaldar Fotografía de González Acha. Archivo de Celia Perino los créditos bancarios necesarios para la instalación de de Schneider. la fábrica. Muy germanamente, Schneider aducía que la garantía de las ganancias estaba en la racionalidad mente el consumidor no obtiene ninguna ganancia, aplicada a los procesos productivos y la alta tecnología pués es materialmente imposible adquirir acciones a utilizar, vinculando esos aspectos a la calidad de la be- cerveceras, porque, estas han legado a varias veces bida a producir. de su valor nominal, siendo por lo tanto para las personas de medios limitados imposible participar Esa representación de la bonanza económica de en esta clase de industrias. / La Sociedad Anónima la mano de la técnica, la organización racional y «CERVECERÍA SCHNEIDER» ofrece al público la producción de un bien de consumo masivo iba acciones cuyo valor es de 100 $ m/n cada una, es- unida a la concepción de un capitalismo con un tando de esta manera al alcance de cualquier indi- cierto contenido social. Se expresaba la inten- viduo (sic)”. La convocatoria fue convincente, ya ción de dar al pueblo una “…Cervecería Popular, que según Abad de Santillán más de mil quinien- formando una sociedad sobre la base de pequeñas tas personas suscribieron acciones de la empresa“Una gran empresa acciones, al alcance de todos y cuyos beneficiarios y la fábrica recogió prontamente una cierta “sim-basada sobre capitales sean los propios consumidores”. Un fragmento del patía del público”. Otto había conseguido erigirargentinos, significa un escrito en borrador luego tachado en lapicera alu- una firma atractiva para las clases medias acomo-paso más hacia adelante día como accionistas a comerciantes, artesanos y dadas de la zona.para la industria NETA- obreros. A su vez, otro pasaje explicaba que “ParaMENTE NACIONAL, un los dueños de cafés, bares, restaurantes, el benefi- Esos textos de Schneider realizaban alusiones alesfuerzo más para estabi- cio será doble, porque primeramente el obtiene una carácter popular y nacional que tendría el em-lizar nuestra moneda cierta ganancia de la venta, y en segundo lugar re- prendimiento, planteando que “…la cerveza, ver-y un impulso para el País, cibe los intereses…”. Schneider apelaba sin dudas dadera bebida del pueblo, preciosa por las mate-la Provincia y su Capital” al recuerdo fresco de la venta del paquete accio- rias nutritivas que contiene, debe tener su mejorO. Schneider nario de la Santa Fe, cuando decía que “Actual- cooperador en el pueblo mismo y volver a manos 50
  • 51. Sala de cocimiento. Fotografía de González Acha. Archivo de Celia Perino de Schneider.de los consumidores las ganancias que se obtienen A tono con diversas corrientes del pensamientode su elaboración y expendio”, y que “Una gran social de la época imbuidas de connotaciones na-empresa basada sobre capitales argentinos, signi- cionalistas, el ideario social de Schneider suponíafica un paso más hacia adelante para la industria una relación armónica entre capital y trabajo paraNETAMENTE NACIONAL, un esfuerzo más para dar origen al bienestar común. Y ese programa deestabilizar nuestra moneda y un impulso para el conciliación de clases sociales fue el que dio títuloPaís, la Provincia y su Capital”. De esa manera se a una doble página de fotos de propaganda publica-presentaba la decisión de invertir en la industria da por el diario El Orden el 3 de noviembre de 1934.agroalimentaria como un deber moral, “Todos co- La identidad de una “fábrica del pueblo” se asociabanocemos la crisis comercial e industrial por la cuál gracias a las imágenes con la introducción de tecno-cruza el mundo entero… Si en estos momentos la logía avanzada y el trabajo creador de los operarios.crisis azota la humanidad y siembra el pánico pordoquier, es deber de cualquier individuo y de todo Esas concepciones se basaban también en la nociónbuen patriota de cooperar a la eliminación de este de un capitalismo popular típica de las clases me-mal, y, no debe ser un motivo para desanimarse y de dias, que marginadas de la propiedad privada mo-abstenerse de fomentar las industrias NACIONA- nopolista veían favorablemente como contrapartidaLES. / Únicamente de esta manera podemos anular la extensión de la renta industrial bajo la forma dela crisis y normalizar la situación actual.” tenencia de acciones a las que podían acceder con 51
  • 52. sus ahorros. En ese sentido los “pequeños capitalis- proyectaba hacia actividades variadas. Los partidos tas, residentes, en su gran mayoría, en esta plaza y en de fútbol, la participación conjunta en asados y cho- la campaña” eran los sujetos privilegiados del recla- peteadas o la identificación de los empleados con las mo publicitario. Personas de orden, capaces de jui- marcas en el contexto de la competencia local ser- cio y crítica, propietarios asentados y padres de fa- vían como elementos de cohesión entre propietarios, milia, pero a un tiempo innovadores, consumidores gerentes y trabajadores. Para los hijos de Augusto de los mismos productos cuya elaboración solventa- Hirsch, gerente de la Santa Fe, existía un gran afec-Para los hijos de Augusto ban, cercanos a los sectores populares e inspirados to y un sentimiento de pertenencia que hacía que losHirsch, gerente de la por la adhesión a la comunidad local. El “pueblo” obreros dedicaran incluso sus domingos a sacar laSanta Fe, existía un gran del que hablaba y al cual le hablaba Schneider era producción necesaria para satisfacer los numerososafecto y un sentimiento una construcción imaginaria que se parecía mucho pedidos. En el caso de la Schneider habría ocurridode pertenencia que hacía a él mismo: capaz de trabajar con las manos si era otro tanto, con el suplemento de un reconocimientoque los obreros dedicaran necesario y a la vez orgulloso de un conocimiento especial a la figura casi carismática del propietario.incluso sus domingos a profesional y una dedicación a los negocios que fun- Vínculos cotidianos de vez en cuando confirmadossacar la producción nece- daban su posición social. por un diploma, como el recibido por Otto con mo-saria para satisfacer los tivo de sus setenta años, con la firma del personal denumerosos pedidos. En el Ese tipo de discursos tenían una amplia circulación la empresa.caso de la Schneider ha- social e iban desplazando tanto a los enunciadosbría ocurrido otro tanto, conservadores tradicionales como a los reperto- Pese a ello no hay que idealizar esos vínculos inter-con el suplemento de un rios de confrontación de las izquierdas. Aunque el clasistas. Los intereses contradictorios de patronosreconocimiento especial a personal de conducción gerencial, administrativa y y trabajadores afloraban en una u otra ocasión y aun-la figura casi carismática técnica tenía una gran distancia social con los tra- que tengamos escasas constancias no debemos dejardel propietario. bajadores manuales, había una serie de políticas de de considerar la posibilidad de conflictos soterrados o acercamiento tendientes a confirmar las diferencias tensiones ocasionales. Al mismo tiempo que aluden a sociales mediante mecanismos de atenuación. Tan- esa relación idílica de afecto mutuo y al reconocimien- to la empresa de Otto como su competidora aplica- to social y laboral que recibía, los Hirsch recuerdan las ron políticas de mejoras respecto de la situación de amenazas o presiones sufridas por el gerente de parte sus obreros. En la Santa Fe, la administración de los de los trabajadores. La formación de un sindicalismo Bemberg trató de acordar beneficios aún antes de reformista y negociador, alentado por el Estado, brin- las leyes que los tornarían obligatorios. Otro tanto daría una mejor articulación a esos intentos de con- ocurría en la Schneider, en función de la ideología ciliación de clases. En 1936 se fundó la Federación de de conciliación de clases y acercamiento entre capi- Obreros Cerveceros y Afines de la República Argen- tal y trabajo que propugnaba su conductor. tina. No hubo una inmediata afiliación de los trabaja- dores santafesinos y el modelo confederal les requería El imaginario de una comunidad fraterna que supe- la formación de organizaciones de base. En fecha tan raba los intereses de clases se expresaba en una so- tardía como 1944 recién se constituiría la Sociedad de ciabilidad particular al interior de la empresa y se Obreros Cerveceros de la Cervecería Santa Fe en una 52
  • 53. Otto Schneider en su escritorio, hacia 1932. Fotografía de González Acha. Archivo de Celia Perino de Schneider. 53
  • 54. Reunión en el Recreo secretariado local a los centros nacionales de decisión,Schneider, hacia fines de la situación del sindicato del ramo mejoró sensible-los años ’30 o inicios de los mente. El trato mantenido entre la asociación gremial’40. Mesas cubiertas con y la firma en ese período fue muy bueno, a diferenciapapel y comensales con de lo ocurrido con el grupo Bemberg que más tarderopas variadas; imagen de fue intervenido por el justicialismo.la conciliación de clases entorno a los vasos de liso. Las divisiones entre el personal de las empresas eranArchivo de Celia Perino de complejas, como en todas las grandes fábricas. EnSchneider. principio estaríamos tentados de separar a los in- genieros que controlaban los procedimientos de los Mismo lugar y período “obreros-masa” que realizaban tareas puntuales eque la foto anterior. intercambiables al estilo de la cadena de producciónEl Recreo Schneider era fordista, pero la situación no era tan simple en ningu-uno de los lugares de cul- na de las dos cervecerías. Cuando se definen modelosto cervecero en la ciudad de regulación del capital con denominaciones am-de Santa Fe. plias como “taylorismo”, “fordismo” o “toyotismo” seArchivo de Celia Perino suele pasar por alto que en la práctica concreta de lasde Schneider. unidades productivas se producen combinaciones de modos de trabajo y de organización de la producción. Si a eso le sumamos que en la visión de algunos téc- reunión realizada en el local de la Unión Ferroviaria. La nicos la producción de la Schneider era “semi artesa- lista de los asociados muestra que la mayoría de ellos nal”, por la importancia que tenía el control huma- eran inmigrantes no naturalizados; mayoritariamente no sobre distintos pasos y la falta de automatización rusos, polacos y alemanes. de algunos procesos, tendremos una multiplicidad de tareas y responsabilidades que hacen muy difícil A tenor del testimonio de Eduardo Revuelta, la rela- reconocer el modelo puro a pesar de admitir que se ción de Schneider y de los accionistas de la fábrica trataba de fábricas departamentalizadas con organi- con el sindicato siempre fue cordial. En rigor se po- zación fordista. dría decir que “Don Otto no se metía con el personal, no tenía nada que ver”; dejaba en manos de los gerentes La estructura funcional de las empresas era muy el trato con los operarios y se dedicaba personalmen- jerarquizada. Tanto en el plano productivo propia- te a mantener la calidad de la cerveza. Los sueldos de mente dicho, como en el técnico y en el adminis- los obreros eran de los más altos dentro de la industria trativo, había diferentes funciones que suponían cervecera y no se registraron más huelgas que las re- gradaciones de importancia variable. Cuando Otto sultantes de la adhesión a medidas nacionales. Con la Schneider formó su compañía, muchos emplea- llegada del peronismo al poder estatal y la cercanía del dos de la Cervecería Santa Fe fueron con él. En- 54
  • 55. tre los profesionales que controlaban los procesos Taller de manteni-productivos siempre se contó con la presencia de miento de la Cerveceríatécnicos alemanes, como en la anterior etapa. En Schneider.la década de 1930 la actividad del propio Schnei- Archivo de Celia Perinoder como maestro cervecero fue muy importante de Schneider.e hizo que su hijo Rodolfo cursara estudios regu-lares en Alemania, pero luego contrató como di-rector a otro germano con cinco generaciones decerveceros en su familia: Conrado Flint. En el labo-ratorio se desempeñaba otro de sus connacionales,Rodolfo Altendorf. También tenemos registro deotro de apellido Gainster y de un austríaco llamadoRibait que habrían cumplido funciones técnicas.Estos especialistas formaban el núcleo de conduc-ción de la firma y en cierto modo actuaban como laelite profesional de la empresa, que se distinguíaincluso del resto del personal técnico ya que entreellos hablaban en alemán. A ese nivel jerárquicosuperior comenzaron a entrar individuos de otrasprocedencias, que alcanzaron los más importan-tes puestos de conducción en las ramas química o Bar” y en el “Recreo Schneider”. Este segmento demecánica, como Luis Teodoro Zamaro, profesor de profesionales se representaba a sí mismo como unla Escuela Industrial Superior, o Manuel Zamaro, grupo separado de los miembros del directorio. Conjefe del taller de mantenimiento. una mentalidad más orientada a la optimización constante de los procesos productivos, veían a losLos empleados técnicos y administrativos de cierta otros como una “elite de apellidos ilustres” que nocategoría compartían una mayor cercanía con Sch- tenían un espíritu innovador y a los que tanto ellosneider que con los propietarios de acciones o del como don Otto tenían siempre que convencer paramismo directorio de la compañía. En realidad, mu- introducir mejoras.chos de ellos eran a su vez tenedores de acciones Los empleados técnicos yya que invertían sus ahorros en la misma empresa, Entre los obreros especializados en el manejo de administrativos de ciertapero lo que los vinculaba eran sus saberes y su tra- maquinaria se contaron a su vez muchos polacos. categoría compartíanbajo cotidiano. En la Schneider se hacía una comida Fue el caso de Mietek Sniadowski, quien luego de una mayor cercanía contodos los primeros sábados de cada mes que reunía participar en el ejército polaco en el exilio durante Schneider que con losal personal jerárquico, el que también gozaba de in- la Segunda Guerra Mundial recaló en Santa Fe y con propietarios de accionesvitaciones o descuentos en los bares que compraban sus conocimientos de tornería y mecánica ingresó o del mismo directorio deel producto de la fábrica y especialmente en el “City tras una prueba de aptitudes en la fábrica de Sch- la compañía. 55
  • 56. Preparación de barriles.Fotografías de GonzálezAcha. Archivo de CeliaPerino de Schneider. neider, acordada con el contacto de la asociación pasaban por las manos de muchos muchachos de polaca “Dom Polski” (“Casa Polaca”) de la ciudad. entre 14 y 15 años, sentados a la salida de la cadena, Revuelta recuerda la contracción al trabajo de esos que les colocaban etiquetitas menores, cuellos de obreros aplicando el mismo criterio de identifica- papel dorado o papeles de seda típicos de las bebi- ción de una virtud específica que se emplea para das prestigiosas. Revuelta, Sniadowski y Máximo hablar de los técnicos alemanes: “Si yo pongo una Achleitner coinciden en afirmar que se los tomaba fábrica, pongo de polacos. Los padres, porque después para el momento de máxima salida del producto los hijos son argentinos”. en la temporada estival y que eran una gran can- tidad, aunque las cifras que dan varían entre 80 Algunos empleados tenían a su cargo servicios y 180. Para los meses de verano también crecía la auxiliares. El cocinero de la fábrica de apellido contratación temporaria de trabajadores mayores, Fernández, por ejemplo, que había seguido a Sch- por el incremento en la demanda de hielo. El total neider en su nuevo emprendimiento y cuya hija se de los obreros y administrativos fijos de la empresa casó con el apadrinamiento de Otto. Para tareas rondaba los 200 contratados. manuales que no exigían el manejo de máquinas, como ser el empapelado de las botellas, se contra- Pese a esas múltiples distinciones al interior de las taba a menores. La máquina etiquetadora coloca- fábricas los accionistas y empleados de ambas fir- ba los rótulos principales, pero luego las botellas mas compartían la identidad que les ofrecían las 56
  • 57. Preparación de botellas. Fotografías de González Acha. Archivo de Celia Perino de Schneider.propias empresas. Concurrían a los bares vincula- tribuidor de la Cerveza Quilmes, ubicado a la verados a sus firmas, asistían a asados u otras comidas de una línea de ferrocarril para la descarga del pro-en los que se entremezclaban las clases sociales, ducto que venía de Buenos Aires. La competenciajugaban al fútbol en equipos rivales. Hay incluso por el mercado supuso un constante dumping delmemorias de hostilidades puntuales, al menos en- conglomerado, que aplicaba precios de venta bajostre Schneider y quien fuera director técnico de la ya en la época de su presión para comprar la SantaSanta Fe tras su alejamiento –el también de origen Fe. Al entrar en el mercado la compañía de Ottoalemán José Mayer– quienes habrían evitado en- la práctica se mantuvo a pesar de que las ventascontrarse en lugares públicos durante largos años. del trust no corrían riesgo: mientras ellos vendíanEl que la Cervecería Santa Fe perteneciera en las un promedio de doscientos mil hectolitros la Sch-décadas de 1930 y 40 al conglomerado de la Quil- neider no pasaba de los treinta mil. Otro conflic-mes no parece haber sido una cuestión menor en la to se planteó en torno al abastecimiento de malta.agudización de los roces. Como vimos, el grupo Bemberg había sido pionero en la producción de esa materia básica en Argen-La firma de la familia Bemberg había instalado pri- tina, disminuyendo los costos que suponía impor-meramente un depósito en la zona de las calles 4 de tarla. Durante muchos años la Quilmes no vendióEnero y Mariano Comas, con casas para el perso- malta a la Schneider, que se vio obligada a comprarnal jerárquico. Ese fue inicialmente el centro dis- cebada en el sur de la provincia de Buenos Aires, 57
  • 58. Publicidades de 1935y 1938 de las CerveceríasSanta Fe y Schneider.Fuente: Diario El Litoral. trasladarla a San Juan para que otra empresa se la Primera Junta y 9 de Julio, y luego se fue expandien- malteara y recién después llevarla a la fábrica en la do por toda la ciudad. ciudad de Santa Fe. La puja comercial se reflejó en la propaganda. Los La oposición entre la empresa de Otto Schneider y la avisos no se ciñeron a un modelo o a símbolos rei- Cervecería Santa Fe que pertenecía al conglomera- terados sino que fueron muy variados y se presen- do de Quilmes no sólo era un elemento sentido por taban tanto en la vía pública como en los medios los dirigentes y trabajadores de las fábricas, sino que de comunicación. Aquí también la mejor posición también se trasladó al conjunto de la ciudad. Revuel- financiera del conglomerado al que pertenecía la ta llega a decir que la división era análoga a la de las Cervecería Santa Fe se dejaba sentir, tanto en la ca- hinchadas de los clubes Colón y Unión. Los bares y lidad de los diseños publicitarios como en su pre- choperías pasaron a vender la Santa Fe o la Schnei- sencia. Schneider buscó una estrategia que pudiera der en forma exclusiva. La firma de Otto comenzó a hacer frente exitosamente al “pulpo cervecero”, y expedir su producto en dos locales céntricos, uno en como veremos la encontró en la producción de una calle San Martín y otro en la intersección de las calles cerveza de calidad. La “Reina de las Cervezas”, ba- 58
  • 59. sada en las tradicionales recetas alemanas y con el “Bidú-Cola”, durante años de mucha distribuciónprestigio de su propio nombre, iba a tener un lugar en la zona. Don Otto falleció en Santa Fe poco an-de preferencia en el mercado nacional y llegaría a tes del mediodía el 30 de junio de 1950. En 1952exportarse a los países limítrofes. Julio y Juan Marmorek –que eran personal de con- ducción de la Cervecería Santa Fe– adquirieronAvanzados los años ’40 Schneider se retiró de la la mayor parte de las acciones de esa firma. Falle-conducción de la empresa. Ya había acumulado un cido el inspirador de una compañía y transferidaimportante capital, era propietario de numerosos la propiedad de la empresa rival a nuevas manos,inmuebles en la ciudad y participaba como locador la puja entre las dos marcas iba a continuar hastao socio de algunos bares. Su hijo Rodolfo mantu- que la Schneider fuera comprada por la Santa Fevo un puesto gerencial en la firma hasta retirarse en 1979. Pero ya no estarían los actores individua-más adelante, luego de instalar una fábrica de ga- les que habían animado esa competencia duranteseosas y sodas que producía las marcas “Pirulo” y tanto tiempo. 59
  • 60. 60
  • 61. CAPÍTULO IV IVLa ciudadde la cerveza 61
  • 62. CAP IV La ciudad de la Cerveza. En diferentes zonas de la ciudad se fueron abriendo choperías que recogían a públicos disímiles, que tam- bién pertenecían en gran medida a las clases medias pero que además nucleaban a sectores de trabajadores con cierto nivel de ingresos.62
  • 63. T odos los procesos reseñados en las páginas boliche, a la cafetería, bar, al bar, chopería, al carro, coche anteriores pueden dar cuenta de los modos en y a las mujeres, minas”. Nada muy distinto de cualquier los cuales se fue constituyendo una industria otro lugar del planeta, cuando un observador externoagroalimentaria específica en una ciudad del litoral ar- se sorprende ante aquello que difiere de su propio hori-gentino. Pero en sí no explican los por qué de un modo de zonte cultural, y en este caso tampoco muy diferente desociabilidad que tiene al producto como eje, de formas de otras grandes ciudades argentinas con un argot seme-lazo social anudadas alrededor del consumo de cerveza. jante en algunos de sus sectores sociales. Salvo quizásLocalidades con buena calidad de aguas había muchas a por una escueta palabra que el cronista no registró perolo largo de toda la cuenca del río Paraná. Colonias y agru- que caracteriza a la ciudad: “liso”. La cerveza de barrilpamientos de inmigrantes alemanes y de otras naciona- escanciada en vaso o jarra recibe en Argentina el nom-lidades centro europeas también. Fábricas de cerveza, bre de “chop” o “chopp”, salvo en Santa Fe donde se sir-varias. Pero en Santa Fe se desplegó una dinámica de re- ve en vasos que reciben ese nombre particular.lación entre producción y consumo que justificó el lemade “ciudad cervecera” que hacia los años ’30 ya utilizaba Ya a principios del siglo XX parece haberse adoptado launa de las empresas. Esa peculiaridad se extiende hasta costumbre de servir la cerveza de barril en vasos trans-hoy en día, cuando la ciudad tiene un consumo per cápita parentes y sin tallar, a veces cilíndricos y a veces ligera-de cerveza fluctuante entre los 60 y los 70 litros anuales, mente cónicos, que originalmente tenían un tercio deque aunque está lejos de algunos parámetros europeos litro de capacidad. Aunque en distintas regiones argen-prácticamente duplica la media nacional e incluso la de tinas se fue imponiendo esa modalidad, reemplazandola propia provincia de la cual es capital. Algunas localida- a las jarras de vidrio y cerámica o a los vasos tallados,des de la región central en las que prima la colonización en Santa Fe tomó de manera exclusiva el nombre desuizo-alemana y suizo-francesa tienen valores similares “liso”. Algunos comentaristas consideran posible quede consumo, pero ninguna llega a igualar a Santa Fe. Si esa denominación haya referido a la acción de retirares que hay en esta localidad algo especial, tal vez regis- el sobrante de espuma “alisando” la boca del vaso contrando los modos en los cuales se fueron desarrollando una tablilla, pero en la ciudad se mantiene una tradiciónpautas culturales específicas podamos reconstruir las oral que asigna a Otto Schneider la invención del térmi-formas de una interacción social en torno a un producto no. Parece ser que cuando llegaba a la antigua Choperíade consumo masivo. Alemana ubicada en la céntrica esquina de las actuales calles 25 de Mayo y La Rioja, pedía que le sirvieran laAún en una sociedad que se mundializa a pasos agi- cerveza en un vaso liso de capacidad menor que la de La cerveza de barril es-gantados, permanecen o se generan constantemente las jarras. De esa manera podía sentir el frío de la bebida canciada en vaso o jarraparticularidades locales. Formas de vestir, gestos, cos- más fácilmente, al tiempo que esa cantidad se consumía recibe en Argentina eltumbres, preferencias culinarias o modismos de la más más rápidamente y el chop no se entibiaba en la mesa. nombre de “chop”variada índole. A veces, un espacio social determinado o “chopp”, salvo en Santatiene hasta un lenguaje propio y así un periodista co- La atribución a don Otto de la invención del liso ad- Fe donde se sirve en vasoslombiano contemporáneo dice que “En Santa Fe al an- quiere en la ciudad las características de mito local. Y que reciben el nombredén le llaman vereda, a la maleta, valija, a una discoteca, como en todo mito sus detalles son inciertos, su da- de “LISO”. 63
  • 64. tación imposible, su contestación indebida. Según rre–. A su vez, un manuscrito de Rodolfo Schneider Eduardo Revuelta, Schneider “descubrió” en el “City sobre su padre no hace mención alguna a esos relatos, Bar” ubicado sobre la calle San Martín y que habría pero consigna que en la chopería “Maxim” de Buenos sido de su propiedad, unos vasos de 350 centímetros Aires se expedía la cerveza en vasos lisos. cúbicos de capacidad y totalmente lisos que comen- zó a reclamar para beber junto con los miembros del La datación tardía de la costumbre en la década del `30 directorio de su empresa y con otros amigos. Refiere resulta muy difícil de sostener, pues como hemos vis- entonces que don Otto pedía en su castellano siempre to a propósito de registros fotográficos anteriores ya se imperfecto y rústico unos “lisos”, lo que luego sería usaban esos recipientes al menos desde 1910-1920. Para remedado por su hijo Rodolfo, que voceaba la palabra Eduardo Bernardi, si bien el relato sobre Schneider se- imitando a su padre. Sería entonces en una mesa fija ría cierto y se ubicaría en el “City”, el paso a los vasos que tenía reservada en ese lugar y hacia la década de lisos se produjo en el contexto del incremento del con- 1930 donde habría surgido la costumbre, ya que antes sumo de cerveza por la afluencia de las tripulaciones de no existía la firma y Rodolfo habría sido muy pequeño. los barcos de carga luego de la Primera Guerra Mundial Celia Schneider y otros testimoniantes confirman esa y se debió a que las jarras de vidrio moldeado eran más tradición, pero ubican los acontecimientos en la ante- caras. La aplicación de los mismos recipientes en los dicha Chopería Alemana o en un bar de la intersección que se bebía vino o gaseosas sería entonces una opción de calles 25 de Mayo y Rosario –hoy Lisandro de la To- práctica de las empresas expendedoras. Posavasos con pro-paganda de la DanzigerAktien-Bierbrauerei. Enel de la izquierda, unvaso de corte imperial.Fuente: http:// www.forum.dawnygdansk.pl 64
  • 65. Como toda costumbre, el liso santafesino debió sur- al darle unos seis meses de durabilidad y evitar el en-gir de la reiteración y extensión de prácticas coti- turbiamiento que se produciría por la continuidaddianas más que de hechos puntuales que podamos de la fermentación. Pero la pasteurización generaatribuir a uno u otro personaje. Muy probablemente gustos secundarios y variaciones de color por la oxi-Schneider no haya sido el “inventor” de ese término dación, que no se escapan a la observación del bueny mucho menos del modo de consumir cerveza tira- conocedor. Para la distribución en la ciudad de Santada de barril en vasos ligeros y sin tallar, costumbre Fe, las empresas embotellaban cerveza sin pasteuri-ya extendida en todo el mundo para ese momento. zar que se repartía diariamente en los negocios. ElPero no es menos cierto que para las memorias co- escaso margen de tiempo que había para su consumo Según Eduardo Revuelta,lectivas santafesinas merecería haberlo sido y que la obligaba a controlar el orden en el que se iban ven- Schneider “descubrió”palabra se transformó en un elemento de identidad diendo las botellas, sobre todo cuando los calores del en el “City Bar” ubicadopara los habitantes de la ciudad. Si las tradiciones verano hacían que no hubiera heladera que funcio- sobre la calle San Martínorales tienen algún asidero, deberíamos poner en el nara a pleno, con un sistema de reposición que era y que habría sido de suhaber de Schneider ese aporte que aunque parezca imposible en la venta a otras localidades y que más propiedad, unos vasos demínimo no carece de importancia para las represen- adelante se abandonó. 350 centímetros cúbicostaciones locales. de capacidad y totalmen- La cerveza escanciada de barril, o como se dice te lisos que comenzó aSi bien el liso fue pronto el modo más típico y extendido vulgarmente “tirada”, fue siempre preferida a la reclamar para beber juntode servir la cerveza de barril, también se fueron desarro- de cualquier otro recipiente. Sin pasteurizar, guar- con los miembros delllando otros recipientes que tenían capacidades más cer- dada en esos contenedores se mantiene más fresca directorio de su empresa ycanas a la de las jarras pero una apariencia más delicada; y dura unos 45 días en muy buen estado. El gus- con otros amigos.concretamente, los “balones” y los más grandes “satéli- to santafesino se fue adecuando rápidamente a lastes”. Los vasos sin pie se apoyaban inicialmente sobre virtudes de la cerveza en barril, con algunas par-pedazos de fieltro cuadrados que servían para absorber ticularidades distintivas respecto de las de otrasel líquido que se derramara o la condensación de agua ciudades. En primer lugar la temperatura, ya quesobre la superficie fría. Más tarde se hicieron de cartón en Santa Fe comenzó a beberse la cerveza casi he-con las propagandas de las cervecerías y mayormente lada. Si bien los sabores se aprecian bien por deba-circulares, algo con lo cual Otto estaba familiarizado al jo de los 7 u 8 grados centígrados, lo usual es quemenos desde su desempeño en la Danziger Aktien-Bier- se consuma a 0 grados en verano y a no más de 4brauerei y otras cerveceras alemanas, cuyos posavasos se en invierno. En segundo término la forma de “ti-consiguen aún hoy en subastas de recuerdos. rar” los lisos o chops, que en la zona se sirvieron tempranamente con un poco de espuma o “cue-La distribución de cerveza envasada en botellas de llo” a diferencia de otras regiones en las cuales sedistintos tipos, fueran porrones o de formas más deli- prefiere sin ella. Tanto Eduardo Revuelta como uncadas, era una de las opciones que ofrecían las cerve- ingeniero de la actual Cervecería Santa Fe, Carloscerías. Los procesos de pasteurización del producto Palacios, destacan que la limpieza del vaso es fun-permiten fraccionarlo y llevarlo a grandes distancias damental pues si tiene restos de grasa, detergente 65
  • 66. Café y bar “Carlitos” habría sido la chopería “Gambrinus”, atribuida a lahacia la primera década familia Spengler y ubicada sobre la céntrica calle Sandel siglo XX. Martín. Sin embargo también tenemos constanciasFuentes: de bares y confiterías que desde la primera décadaDiario El Litoral del siglo incluían propagandas de cerveza, como el “Carlitos” que habría funcionado en calle Rivada- via al 2700 y que aparece registrado en una foto que Pascualina Di Biasio fecha hacia 1905-1910, en la que se aprecia su cartel con un barril y la publicidad de chop. Como fuera, es evidente que el reemplazo pro- gresivo en los gustos se produjo. Así como fueron va- riando las estadísticas de producción y venta de cada producto, los mismos registros de los encuentros demuestran esa evolución: cualquier foto temprana nos muestra bebedores de vino, ginebras y licores, en tanto que hacia 1910-20 aparecen cada vez más po- rrones, jarras y vasos de cerveza. Desde la década de 1920 el consumo en bares experi- mentó un incremento sostenido. En la ciudad de Bue- nos Aires comenzó a extenderse la moda de la comida u otras bebidas la espuma no se mantiene contra el alemana y algunas confiterías tuvieron un éxito inme- vidrio y cambian los sabores. Además, los recipien- diato en los barrios con poblaciones de ingresos medio- tes calientes favorecen una espuma más volumino- altos, como Belgrano. Hasta se difundió un cierto tipo sa y menos consistente, que casi no se sostiene. Las de mobiliario, con sillas “vienesas” de esterilla . A partir tradiciones orales recogidas por otros investigado- de esos locales y como acompañamiento de un proceso res refieren que los consumidores comprobaban la que a nivel nacional registraba el incremento de ventas aptitud de la cerveza introduciendo un palillo es- de la cerveza por sobre el vino y los licores, se habría ido carbadientes en la espuma; si se mantenía en posi- formando un modo de consumo de la bebida entre las ción vertical un instante era señal de la buena cali- clases medias urbanas que se plasmó en la multiplica- dad del producto. ción de locales y que en Santa Fe supuso el desarrollo de una sociabilidad particular. Reunirse a tomar cerveza se De acuerdo con los testimonios de Jorge Reynoso Al- instaló como una manera de pasar el tiempo entre ami- dao, la promoción comercial de las cervecerías insta- gos, en ocasiones durante horas del día y en cantidades ló la costumbre de beber cerveza en reemplazo de los ingentes, lo que habla también de un segmento de con- copetines y las bebidas blancas. Una de las primeras sumidores con tiempo y dinero para participar de esos casas especializadas en la oferta de cerveza de barril encuentros. En distintos lugares se formaban grupos de 66
  • 67. “La cuevita”, tradi-cional bar santafesino.Fuente: Nilda Rozycky. Una reunión dondela protagonista es lacerveza. Archivo de laCervecería Santa Fe. 67
  • 68. Dos escenas dechoperías en las que seaprecian los “lisos” con“cuello”. En la de abajo,en primer plano,una tablilla de maderapara alisar la espuma.Fuente: Diario El Litoral. 68
  • 69. varones adultos que encontraban en los bares un espa- sabor los mezclaban con un poco de gaseosas dulcescio de debates y comentarios, en ocasiones pagando por –“Naranja Crush” o “Bidú-Cola” en los recuerdosadelantado a los mozos o camareros un número crecido de Bernardi–, en tanto que los chicos recibían comode lisos, que éstos iban trayendo a medida que se bebían. premio de su conducta un “cívico” de cerveza, pe- queño vasito cilíndrico con unos 60 ó 70 centímetrosEn esos años ‘20 las mujeres de las clases medias y altas cúbicos de capacidad que remedaba al liso. Lo quecomenzaron a participar de ese mundo de encuentros la industria cervecera santafesina consiguió rápida-sociales en bares, en general en espacios diferenciados mente fue incorporar a las clases medias urbanas alde los varones ya que al interior de los locales se senta- gusto por la bebida, pero ese desarrollo también ha-ban en mesas separadas. Pero rara vez consumían be- bla de una forma de consumo de masas y de la multi-bidas alcohólicas. El uso femenino de cerveza era aso- plicación de emprendimientos comerciales.ciado en general a la noción de un alimento más que aun disfrute compartido. A tenor de lo testimoniado por La identificación de los salones cuyo principal pro-la familia Hirsch, hasta mediados del siglo todavía las ducto de venta fue la cerveza ha sido motivo de opi-mujeres la bebían en la etapa de lactancia de sus hijos niones encontradas, en ocasiones corroboradas poro consumían malta para incrementar su producción de registros comerciales u oficiales y otras más asentadasleche, e incluso los niños la probaban. Pronto esa con- en las memorias sociales. Algunos de esos locales erancepción dio paso a la participación en el consumo so- verdaderas choperías muy especializadas y en todos elcial del producto. La diferenciación se mantuvo por un consumo de cerveza comenzó a superar ampliamen-tiempo en los modos de servir a unos y otros grupos: te el de otras bebidas. La forma de verter los lisos, lalos hombres bebían el liso o jarra, las mujeres en vaso presión del gas, la altura y consistencia del cuello o laimperial. Para mediados de los años ‘30 los registros fo- temperatura son los aspectos por lo habitual mencio-tográficos muestran a ambos sexos sentados a la mesa nados en los recuerdos sobre esos lugares. Como he-de las confiterías sin distinción de hábitos y una década mos visto, en el centro ya se habría destacado el bardespués la participación femenina era ya muy amplia. “Gambrinus” y mientras que para la década de 1920 se instalaron confiterías en las cercanías de la lagunaAdemás de afianzarse como pauta de reunión de gru- Setúbal, como ser la “Rambla Guadalupe” en 1928 ypos de amistad, la concurrencia a bares y confiterías un “Recreo” –bar y restaurante con mesas al aire librepara el consumo de cerveza se transformó en una sa- y vista amplia– ubicado en el entonces Parque Oroño,lida familiar hacia las décadas de 1940-1950. Los días junto a la base oeste del puente colgante.de semana, especialmente en los atardeceres calu-rosos, las salidas de los padres con sus niños solían Hacia la década de 1930, en consonancia con la compe- Reunirse a tomar cervezaincluir como momento final de un paseo la ida a un tencia entre las Cervecerías Santa Fe y Schneider y en el se instaló como una ma-local en el cual se consumían algunos lisos acompa- marco de la recuperación económica, se multiplicaron nera de pasar el tiempoñados de las ya tradicionales “baterías” de maní, ga- esos locales, muchas veces identificados como “cafés”. entre amigos, en ocasioneslletitas o palitos salados, lupines u otros “ingredien- Juan Struch inauguró en 1931 el “Café Modelo”, luego durante horas del díates”. Las mujeres que consideraban muy amargo el conocido como “Chopería” y en funcionamiento hasta y en cantidades ingentes. 69
  • 70. 1998, en calle Mendoza entre San Jerónimo y San Mar- que perduró hasta la década de 1990. Otros muchos lo- tín. Por su parte Martín Gutiérrez, que hasta 1933 ha- cales eran lugares de menor participación familiar y se bía mantenido un local así en Boulevard Zavalla al 1500 caracterizaban por una sociabilidad que todavía era fun- –cerca de la estación del ferrocarril– instaló al año si- damentalmente masculina. Era el caso de los que además guiente un bar especializado en pleno centro. Con el em- de los servicios gastronómicos ofrecían billares como el blemático nombre de “Pilsen”, estaba ubicado en calle “Tokio” sobre calle San Martín y luego el “Tokio Norte” San Martín al 2600 con salida por la paralela 25 de Mayo, frente a la Plaza España. Una foto del bar “El Japonés” tenía grandes salones utilizados para festejos y un patio de 1935 muestra una numerosa clientela completamente de estilo español con fuente de revestida de mayólicas. masculina, con sacos y sombreros puestos en el interior del local y bebiendo cerveza o cafés. En la misma zona céntrica se instalaron la “Chopería Ale- mana” de la familia Dempke en la intersección de calles En esa misma década se fue produciendo una ex- La Rioja y 25 de Mayo –caracterizada por su gran varie- pansión hacia el norte de la ciudad con la habilita- dad de fiambres típicos y aparentemente muy concurrida ción de varios patios o prados de diversas asociacio- a la salida de las misas de la cercana Iglesia del Carmen–, nes de identidad etno-nacional. En lo que hace al “El Gran Chop” de Salta y 9 de Julio –propiedad de Ma- consumo de cerveza hay que destacar aquí a la “So- nuel Almiral–, “El Cabildo” en Salta y cortada Bustaman- ciedad Alemana” o “Deutsches Verein” –que como te –con un perfil más popular y ubicado junto al Merca- se ha aludido antes se formó por la unificación de do Central demolido en el período dictatorial abierto en dos asociaciones anteriores dedicadas al canto y a 1976– y el bar “Derby” ubicado en calle Tucumán entre los deportes, respectivamente–, la que para el final San Martín y San Jerónimo. La familia Gutiérrez tenía de la década se había instalado en avenida Gene- además del “Pilsen” otro local en la esquina de la Jefatura ral Paz al 7000, era concurrida casi exclusivamente por de Policía, 9 de Julio y Primera Junta, que Revuelta re- miembros de esa colectividad y se caracterizaba por sus cuerda como un bar noctámbulo que cerraba más allá de canchas de bowling. En avenida Blas Parera y cerca del las tres de la madrugada, cuando ya no había lugar abier- actual Hipódromo se abrió el “Recreo Don Gustavo”, de to que recogiera a los muchachos que salían de parranda. Gustavo Dempke, con amplios jardines y un laberinto de ligustros. Para ese momento Otto Schneider ya había ha-En diferentes zonas de la En diferentes zonas de la ciudad se fueron abriendo cho- bilitado su propio “Recreo” sobre la misma avenida, delciudad se fueron abriendo perías que recogían a públicos disímiles, que también que nos ocuparemos en detalle. Como el local de Dem-choperías que recogían pertenecían en gran medida a las clases medias pero que pke luego fue alquilado por Otto Lindermann y recibióa públicos disímiles, que además nucleaban a sectores de trabajadores con cierto el nombre de “Don Otto”, muchas veces se lo confundetambién pertenecían en nivel de ingresos. “La Cuevita” fue una de las más re- en los recuerdos locales con el “Recreo Schneider” quegran medida a las clases nombradas. Funcionaba como despacho de bebidas des- estaba a escasas cuadras. Todos esos restaurantes com-medias pero que además de 1905, hasta que en 1934 se transformó en chopería. A partían no sólo el gusto por la cerveza y su forma par-nucleaban a sectores de cargo de un ex obrero ucraniano de la Cervecería San- quizada sino también un cierto carácter típico alemántrabajadores con cierto ta Fe, don Ignacio Rozycki, estaba en un pequeño local y un público de clases medias, cuando no medias-altas.nivel de ingresos. triangular en la esquina de San Luis y Santiago del Estero Distintas en su forma serían las confiterías abiertas en el 70
  • 71. Servido tradicional de liso.noreste hacia la década de 1940, cuando la avenida costa- medias. Algunos lugares se caracterizaron por dar cobi-nera sobre la laguna Setúbal cobró relevancia como zona jo a grupos políticos de distinto signo, transformándosede restaurantes, patios de baile y salas de juego. Si bien en ámbito de debates o al menos en locales en los cua-allí la mayoría de los establecimientos no compartía ese les compartir una sociabilidad asociada a determinadasaire germano –como en el caso de “La Frontera” y “La posiciones. La “Deutsches Verein”, por ejemplo, acusóTranquera”– otros renovaron el modelo de chopería te- tempranamente el impacto del nacionalsocialismo ale-mática como el “Baviera Hall Beer”, vinculado a la cade- mán. Un testimoniante llega a identificar el lugar con lana de locales del mismo nombre. adscripción al nazismo de manera contundente: “todos nazis, todos fascistas”. Para la Segunda Guerra MundialLa explosión en el consumo de cerveza hacia la década esa vinculación se acrecentó al instalarse en el barriode 1930 acompañó una intensa politización de las clases de la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe un con- 71
  • 72. tingente de marinos del acorazado Graf Spee, hundido cia a la difusión del consumo parece haber sido la inversa en la Batalla del Río de la Plata por naves inglesas, que a la del largo desarrollo europeo. Si bien la cerveza era conforme los acuerdos entre los gobiernos argentino, consumida por todos los sectores sociales en las zonas de uruguayo y británico debían permanecer retenidos en Europa más arriba de la línea de los Alpes y el Danubio, unidades militares locales hasta que terminara el con- su consumo masivo era hacia mediados del siglo XIX flicto. Las fotos de la época muestran una proliferación una característica de las clases trabajadoras y específica- de símbolos nacionalsocialistas, sin que hasta el presen- mente de la plebe urbana y los obreros industriales. Más te se hayan encontrado registros de “Das Anderes De- tarde no sólo se extendió como bebida de las clases me-Desde inicios del siglo tuschland” o de otras asociaciones alemanas opositoras dias europeas sino que fueron surgiendo establecimien-XX, una larga retahíla de al nazismo. Un caso inverso es el de la “Chopería Mode- tos especializados en su expendio para ese público. En labares y almacenes que iba lo”, de Struch, que funcionaba como lugar de encuentro zona santafesina, al menos, el proceso parece haber sidodesde la costa en la zona de los republicanos españoles, que iban del liberalismo el inverso: la bebida se instaló asociada a las corrientesde Colastiné –ubicación antifascista al socialismo y el comunismo. migratorias y caracterizó tempranamente las pautas dedel puerto viejo– hasta la consumo de las clases medias acomodadas o en ascensomisma ciudad de Santa Fe Multitud de acuerdos políticos y sindicales se anuda- que se entremezclaban con las élites tradicionales, parapautaba los “descansos” ban en torno a unos cuantos lisos. Por ejemplo en abril después extenderse por el conjunto de la población. Node los viajeros, jornaleros de 1935, ante el fracaso de una asamblea a la que muchos disponemos de informaciones fehacientes sobre el avan-y marineros. maestros no concurrieron por temor o falta de decisión, ce del consumo de cerveza en las clases populares, pero siete miembros de la Asociación del Magisterio de San- es evidente que hacia 1920-1930 se hallaba muy extendi- ta Fe –entidad de corte gremial y profesional que tenía do y que los establecimientos a los que concurrían traba- entonces un radio de acción departamental y no conta- jadores manuales varones la expedían en cantidad. ba con el reconocimiento oficial– realizaron una reunión en una chopería céntrica para decidir su presentación a Ciertos establecimientos funcionaban con el modelo de las elecciones de la Federación Provincial del Magiste- “almacén y despacho de bebidas”, como el legendario rio. Quizás la cerveza que compartían los inspiró, porque y aún hoy activo “Monte Líbano” abierto por la fami- según Amelia Martínez Truco la lista de “los Siete Jura- lia Mufarrege en 1916 en la intersección de las actuales mentados” ganó la representación departamental pese a calles Crespo y 25 de Mayo. Otros eran más identifica- ser conocida a última hora. Con finales menos felices, en dos como bares, como “La Glorieta Bar”, también lla- no pocas ocasiones la asistencia a bares terminaba en pe- mado “Los Pájaros Cantores” y ubicado hacia 1920 en leas callejeras motivadas por las pasiones políticas. las cercanías del puerto. Esos dos puntos de la geografía urbana cercanos al centro y al puerto nuevo, marcarían Como producto asociado a una sociabilidad primero una zona de mayor circulación de diversas clases socia- masculina y luego familiar que a veces tenía connotacio- les en el extremo de un corredor de comercio local para nes como las nombradas, la cerveza había ganado un lu- consumo popular. Desde inicios del siglo XX, una larga gar de privilegio en el seno de las clases medias. Pero se retahíla de bares y almacenes que iba desde la costa en fue instalando también como un componente esencial en la zona de Colastiné –ubicación del puerto viejo– hasta la dieta y costumbres de las clases populares. La tenden- la misma ciudad de Santa Fe pautaba los “descansos” de 72
  • 73. los viajeros, jornaleros y marineros. La Vuelta del Para- ción de silos. El que “El Perno” recibiera su nombre deguayo, el Pozo –un barrio de prostíbulos sobre la orilla un episodio en el cual un hombre fue muerto a golpesnorte del riacho Santa Fe que no tiene que ver con el con una barra de hierro que servía para enganchar va-que hoy lleva ese nombre y que entonces era el paraje gones de tren da una idea de lo que en el imaginarioEl Saladillo–, Alto Verde, El Caballo Muerto –el actual de los santafesinos constituían esos lugares. Y es quebarrio La Lona– y otros tantos lugares eran sede de mu- las bebidas alcohólicas aparecían asociadas a reyer-chos despachos de bebidas donde se fue introduciendo tas, peleas a cuchillo y muertes en las representacio-la cerveza, de porrón en los de zonas semirurales, oca- nes que la opinión pública de las clases medias-altassionalmente de barril en las más urbanizadas. se hacían de la vida de jornaleros y operarios. Más de una vez esa asociación resultaba correcta, como en elLos mismos espacios de ubicación de las empresas legendario caso del “Embolsadito” o “Embolsau”, apa-cerveceras Santa Fe y Schneider se convirtieron en ba- rentemente un marinero borracho de origen descono-rriadas obreras, con mayor presencia de trabajadores cido al que asesinaron para robarle y cuyo cadáverportuarios y sectores marginales en la primera. Alre- apareció entre los pajonales, para luego convertirse endedor del puerto se ubicaban los barrios “El Chical” y icono de un culto popular que concurre a su pequeño“El Perno”, en las inmediaciones de la fábrica de Cer- panteón ubicado en el cementerio de la vecina loca-vecería Santa Fe, y más hacia el sur “El campito”, que lidad de San José del Rincón. Pero por otra parte nodespués sería erradicado para dar lugar a la construc- habría que construir una imagen moralizante de esos Almacén y despacho de bebidas “Monte Líbano”. Un espacio de consumo popular que aún resiste al tiempo en pleno cen- tro de la ciudad. Fuente: Diario El Litoral. 73
  • 74. amplios grupos sociales, que recurrían diariamente a doscientos metros de la Chopería Alemana, la Pilsen las bebidas de distinto tipo como cualquier otro ciuda- o la Iglesia del Carmen. La distancia entre las clases dano santafesino de la zona céntrica. acomodadas y el mundo del trabajo formal asociado a la moralidad, por un lado, y las clases populares y el Los marineros que pasaban por la ciudad parecen ha- trabajo temporario que se mezclaba con “la mala vida” ber sido los primeros en registrar un intenso consumo por el otro, no era en realidad muy larga. de cerveza, no sólo por las pautas culturales específicas de ese segmento laboral sino incluso por la alta propor- Las modificaciones graduales de las pautas culturales, ción de navegantes europeos. Su combinación con be- las mejores posibilidades económicas que brindaba la bidas blancas era muy común. Luego de varios litros de asociación de los trabajadores o los inmigrantes y la pos- cerveza el uso de la ginebra como diurético facilitaba a terior ampliación del ingreso popular en el marco de las los marinos dedicarse a beber durante horas más y más políticas peronistas, facilitaron el incremento del consu- cantidades de… cerveza. Los nombres de esos locales a mo de cerveza. La concurrencia a un local para recrearse los que concurrían aludían frecuentemente a ese carác- y beber unos lisos fue introduciéndose como costumbre ter naviero de la zona. De allí era el “Atlantic” ubicado también entre las clases populares. Además de los par- en San Luis y La Rioja, renombrado en los registros de ques de las asociaciones etno-nacionales, en las cuales bares citadinos. Asimismo, en uno de los cuentos inclui- los trabajadores podían tener alguna participación y que dos en Santa Fe, mi país, Mateo Booz refiere a un cafetín eran la forma de asistencia mutua más firme antes de su de la zona del puerto que se habría llamado “Hambur- reemplazo progresivo por el Estado en un largo proceso ger Bier Halle” cuando era propiedad de unos alema- de medio siglo, se fueron abriendo patios cerveceros en nes y “Liverpool Bar for Seamen” al pasar a manos de los clubes barriales o anexos a las vecinales. una inglesa. Entre alusiones al consumo de whisky con soda, ron y otras bebidas, no deja de advertirse que el Muchos de ellos permitían a los asistentes llevar su pro- nombre original refería a la cerveza. pia comida y sólo mantenían la exclusividad de la ventaEl local que sintetizó la de la bebida, con lo que resultaban más atractivos paravisión de Otto Schneider Esa historia es recogida en el libro Puerto Perdido, de quienes no podían gastar mucho en una salida o parasobre la cerveza fue sin Marta Rodil, que contiene también diversos pasajes en los que no querían desperdiciar los sobrantes de unaduda su Recreo, que ya fi- los cuales los entrevistados aluden a los cafetines del reunión familiar. Ese es el modelo todavía vigente en elgura en la guía comercial puerto, en las adyacencias de la Plaza Colón o de las ac- patio cervecero del Club “Sarmiento”, ubicado en barriode 1933. Para él la produc- tuales calles La Rioja, Rivadavia, Belgrano, Tucumán, Candioti y que comenzó como un centro vecinal paración no era el último paso Primera Junta y otras. Los bares funcionaban muchas luego transformarse en símbolo de un modo de consumode su visión empresaria, veces como prostíbulos sin habilitación municipal –es más popular. A decir de Bernardi, comenzó su actividadya que tenía que ir acom- decir, que no eran casas públicas y que las mujeres no en un quincho de propiedad de la Cervecería Santa Fepañada no sólo de una se sometían a controles semanales de enfermedades y recibía precios diferenciales que les facilitaban venderbuena comercialización venéreas en el Hospital Iturraspe–. Resulta interesan- los lisos muy baratos. Lo mismo acontecía con los Clubessino incluso de sugeren- te destacar que la ubicación de esos locales y de los “Necochea” e “Independiente” –este último del barriocias sobre su consumo. burdeles anexos se encontraba apenas a unos cien o Roma– que también mantuvieron esa modalidad. 74
  • 75. Otto y Rodolfo Schneider en el Recreo, degustando lisos con amigos, década de 1930. Archivo de Celia Perino de Schneider.Sin dudas ese no era el mundo social de Otto Schneider. al punto que las mujeres iban a cenar con sofisticadosMás allá de que concibiera a su cerveza como un “pro- sombreros. No se servían allí comidas típicas alemanas,ducto genuinamente popular” o que considerara positi- sino una cocina cosmopolita. Las publicidades de losvamente la integración de clases, participaba desde mu- años ’40 dan cuenta de su importancia y de la trascen-cho tiempo atrás de una elite del dinero en la localidad y dencia local de sus espectáculos.sus emprendimientos gastronómicos estuvieron preci-samente orientados a las clases medias-altas. Las tradi- El local que sintetizó la visión de Otto Schneider so-ciones orales le atribuyen la propiedad de al menos dos bre la cerveza fue sin duda su Recreo, que ya figuralocales de expendio de comidas y bebidas: el céntrico en la guía comercial de 1933. Para él la producciónbar “City” y el norteño “Recreo Schneider”. Sobre el se- no era el último paso de su visión empresaria, ya quegundo sabemos que lo atendió personalmente por unos tenía que ir acompañada no sólo de una buena co-años en la década del ’30, para alquilarlo hacia 1940 a mercialización sino incluso de sugerencias sobre suun primer locatario y más tarde a la familia Achleitner. consumo. Ya desde la compra de los terrenos en losDel primero no tenemos muchos registros, pero según que más tarde instalaría su fábrica, hacia mediadosEduardo Revuelta era un local de alto nivel, con un pal- de la década de 1920, Schneider gustaba de utilizarco pequeño en el que actuaban renombradas orques- su quinta para reuniones de diversa naturaleza Comotas. Era muy concurrido para las horas del almuerzo y se ha expresado, los predios estaban distribuidos a lola cena y su clientela se vestía con mucha formalidad, largo de la avenida Blas Parera y se extendían has- 75
  • 76. Comida en el RecreoSchneider, hacia finesde los años ’30 o iniciosde los ’40. Don Otto alfrente de la mesa arre-glada y con comensalesde clases acomodadas.Archivo de Celia Perinode Schneider. ta los bañados del río Salado, de los cuales llegaban perduraría luego, sin importar el signo político de los inevitablemente multitudes de mosquitos que los representantes del Estado alemán a los que acogía. testimoniantes recuerdan casi como un azote bíbli- co. Poco a poco Schneider fue realizando mejoras en El “Recreo Schneider” fue probablemente su mejor ellos, como ser canchas de tenis y jardines hacia la aporte en materia del consumo de cerveza. Otto com- zona lindante con el cementerio Israelita. El edificio pró en el momento de construcción de su fábrica un central de la quinta –que todavía existe– estaba re- almacén cercano que pertenecía a la familia Colombo, tirado del camino hacia el oeste y para mantener la compuesto por una vieja casona construida en 1890 y cerveza lo más fresca posible contaba con un sótano. varias habitaciones más nuevas que recibían pensio- Era aprovechado tanto por su familia y amigos como nistas. La idea de que el “Recreo” debía estar junto a también para reuniones de la colectividad germana. las instalaciones fabriles se basaba en que el secreto En una tarjeta de invitación impresa en alemán y con de una cerveza sabrosa estaba en consumirla lo más letras góticas se da cuenta del agasajo de despedida cercanamente que se pudiera respecto del lugar de a un cónsul, que dadas las indicaciones que contiene producción. No batirla, no calentarla y sobre todo para facilitar la llegada a la quinta debe ser anterior a poder beberla del barril sin que se la hubiera some- la erección del edificio de la cervecería. Ese papel de tido al proceso de pasteurización para su embotella- Otto como referente de la colectividad y de su casa do, eran las pautas a tener en cuenta para disfrutar del como ámbito de reuniones venía de tiempo antes y mejor gusto. Las tradiciones orales cuentan que don 76
  • 77. Otto reunía a su hijo y a sus amigos para beber en los los miembros de la colectividad, pero también se hizojardines del “Recreo” y deleitarse con cerveza recién agradable al gusto de familias sin ascendencia alema-preparada. Y que por supuesto terminaban allí mismo na o con pocos miembros en ella. Especialmente los sá-el barril, porque si se dejaba pasar el tiempo luego de bados y domingos el local se colmaba de visitantes deabierto el sabor no sería el mismo. Llegó a cobrar for- ciudades y pueblos del interior, o familias de paso quema entre los santafesinos la noticia según la cual había se detenían a tomar una cerveza y comer algo, fueranuna cañería que llevaba la cerveza directamente desde de Rafaela, Reconquista o San Justo. Una testimoniantela fábrica al local de expendio, pero eso no pasó de ser alude a que en cada viaje a Esperanza que emprendíauna leyenda urbana. en el auto de su padre paraban en el “Recreo” y luego Las particulares caracte- continuaban. Otra recuerda que hacia 1936-37 don Otto rísticas del “Recreo” y lasEl establecimiento era algo más que un lugar de ex- solía interrumpir su descanso cuando venía algún co- de su propietario hacíanpedición de cerveza. El “Recreo Schneider” repre- mensal de origen alemán –como la madre de la infor- que fuera visitado asidua-sentaba una forma de sociabilidad específica, que mante–, les servía personalmente fiambres y se queda- mente por los miembrossin duda responde a las representaciones sociales en ba un largo rato hablando en su propio idioma. El perfil de la colectividad, perolas cuales se formó su propietario durante los años de los clientes fue siempre “muy familiar”, pero la asis- también se hizo agradablevividos en Prusia y Pomerania. En principio, no era tencia mermaba mucho en la época invernal. al gusto de familias sin as-un bar urbano más sino que se ubicaba en un espacio cendencia alemana o conde vínculo con la naturaleza. Jardines, árboles, glo- Hacia 1940 Schneider decidió alquilar su “Recreo”, pocos miembros en ella.rietas y una vista agradable casi como complemen- como lo hacía con muchas otras propiedades que ibato más que en oposición a las instalaciones fabriles acumulando, pero mantuvo una fuerte relación con losaledañas. Contaba con una veintena de paraísos para locatarios. Por unos tres meses lo regenteó un inquili-dar sombra, que poco a poco fueron reemplazados no que luego dejó su lugar a Max Achleitner, quien a lapor riobles. En el interior, las mesas estaban original- muerte de Otto compraría el restaurante a su hijo Ro-mente dispuestas en el salón principal en forma de dolfo. En el momento de la llegada de la familia Achleit-“U”, divididas por separadores altos estilo Munich, ner a Santa Fe podemos apreciar nuevamente el dina-con sillas de mimbre, bancos y mesas largas. Más mismo de las redes personales entre inmigrantes deadelante se modernizó el mobiliario y se habilitaron origen germano. Eran austriacos y mantenían fuertesalgunas salitas pequeñas con mayor privacidad. Te- lazos con sus parientes radicados en Europa; se habíannía además dos canchas de bowling de estilo alemán, instalado en Córdoba pero al no prosperar allí sus ne-con nueve palos y medidas distintas que el juego de gocios decidieron aprovechar la posibilidad que se lesbolos anglosajón. Testimonios sobre momentos pos- abría en Santa Fe, a indicación del anterior encargadoteriores destacan que se jugaban torneos de bowling del “Recreo” a quien habían conocido en Buenos Aires.con equipos de la Sociedad Alemana, de la “Dom Pol- Máximo Achleitner, hijo del locatario y posterior adqui-ski” y de asociaciones italianas. riente, recuerda hoy cómo en esos años el local se era un punto de reunión típicamente alemán, que tambiénLas particulares características del “Recreo” y las de su contaba con la asistencia de los marinos del Graf Spee.propietario hacían que fuera visitado asiduamente por Aunque destaca que Otto no tenía preferencias políti- 77
  • 78. cas, señala sí que su propio padre tenía simpatías por salchichas con chucrut –“choucroute” en francés, más el nacionalsocialismo, que funcionaba todavía como utilizado que el alemán “sauerkraut”– se servían otros un componente más de la identidad germana. Durante platos germanos como el “kassler” –lomo o costillar de toda la década de 1930 Schneider había mantenido con- cerdo ahumado–, fiambres que se ahumaban allí mismo tactos con un universo de empresas e individuos ger- o el “strudel” de manzanas y nuez. Un grupo de testi- manos. Hacía sus movimientos financieros a través del moniantes recuerda que hacia la década del ’30 se ser- Banco Alemán Transatlántico y del Banco Germánico vían como acompañamiento de la cerveza rebanadas de la América del Sud, aunque también por intermedio de pan negro –el mismo que hemos visto en fotos ante- del Banco de la Nación Argentina y de otras entidades riores de reuniones con Otto Schneider–, que se unta- como Crédito Mobiliario y Financiero S.A. y Crédito ban con manteca y se acompañaban con fetas de jamón Industrial y Comercial Argentina S.A. E. Entre 1934 y crudo o fiambres ahumados. Hasta la década de 1960 1935 había enviado a Rodolfo a estudiar a Alemania y al menos el bar y restaurante mantuvo la costumbre de éste, además de obtener un diploma que lo acreditaba servir ese pan, denso y pesado, que por entonces se traía como maestro cervecero, llegó a aportar financieramen- de panaderías rosarinas porque ya no se producía en la te al NSDAP. Pero luego esos lazos se fueron debilitan- ciudad con la igual calidad. Una especialidad de la casa do. Con la guerra los Schneider perdieron toda conexión era el pato asado con puré de manzanas y papas al hor- con sus parientes alemanes. La zona de Prusia Oriental no o fritas. Curiosamente, la mayor parte de quienes re- fue primero objeto de los crímenes de lesa humanidad memoran esos platos hablan de pato a la naranja, lo que perpetrados por los nazis, mediante procesos de limpie- es terminantemente negado por Achleitner: “hay gente za étnica y política en contra de judíos, gitanos, polacos que viene y me discute que comió pato a la naranja en el y opositores comunistas o socialistas. El genocidio per- boliche de mi viejo, y yo no me puedo acordar nunca que petrado contra la población judía fue tan intenso que no en el boliche de mi viejo hayan servido pato a la naranja”. quedaron en el Kreis de Osterode grupos con esa identi- El entredicho muestra la labilidad de las fuentes oralesHacia 1940 Schneider de- dad cultural. Luego, toda la Prusia Oriental fue ocupada y la selectividad de los recuerdos.cidió alquilar su “Recreo”, por el Ejército Rojo en su avance arrasador hacia Berlíncomo lo hacía con muchas en 1944-45. Tras la derrota y la difusión sobre los críme- Sin embargo no todo era típicamente alemán; como lootras propiedades que iba nes del nazismo pocos alemanes querían recordar sus destaca Máximo Achleitner se servía “todo lo que hay enacumulando, pero mantu- adhesiones pasadas. cualquier bar”. Y no hay que desconocer que no sólo lavo una fuerte relación con conveniencia comercial sino la misma formación de Sch-los locatarios. Esas marcas identitarias del local se fueron esfuman- neider en una cultura europea le dieron a la cocina del do y en adelante el “Recreo Schneider” figuró como un “Recreo” otras dimensiones. Un menú detallado en una lugar más para el consumo de las clases acomodadas, temprana invitación firmada por Rodolfo Schneider y di- pero tuvo siempre alguna asociación no sólo con la be- rigida evidentemente a un público cultivado nos permite bida sino también con la comida típicamente alemana. apreciar el gusto por una cocina cosmopolita para agasa- La cerveza Schneider era renombrada por su calidad jos especiales. El listado de la comida era “Aufschnitt a y se servía en vasos grandes que se enfriaban en hela- la Schneider”, “Brótola Comodore Rolin”, “Porter House dera hasta escarcharse. Más allá de las tradicionales Steak a la Rudolf”, “Omelette Surprise ‘Gueckliche Rei- 78
  • 79. Encuentro en el Recreo Schneider, hacia fines de los años ’30 o inicios de los ‘40 Archivo de Celia Perino de Schneider.se’” y café. Es decir que el menú tenía de entrada un em- los en castellano. Schneider alternaba sus reunionesbutido de la casa y de primer plato un pescado dedicado sociales entre ese local, su quinta y la misma cer-al Commodore Rolin, marino mercante que publicó en vecería. Mientras el “Recreo” oficiaba como lugar de1934 un exitoso libro titulado Mein Leben auf dem Ozean. reunión de sectores con mayor capacidad adquisi-Fahrten und Abenteuer (“Mi vida en el océano. Travesías tiva o de visitantes importantes y sus precios erany aventuras”), ambas comidas con denominaciones ale- normalmente altos, la quinta era el ámbito familiarmanas. El nombre en inglés identifica un filete vacuno y la fábrica –o en su caso sus jardines– el espacio“a la Rodolfo” como segundo plato y el final del menú es de reunión con negociantes o trabajadores. En unaun verdadero ejemplo de cosmopolitismo: un omelet o época en la cual la sociabilidad barrial se ha resen-tortilla francesa “sorpresa” (también en inglés) llamado tido, los vecinos de “la Schneider” todavía recuer-“Viaje Venturoso” (en alemán). dan cómo la empresa formaba parte de la vida del barrio. Cada fin de año se hacía un asado en algunaOtto mantuvo la costumbre de concurrir al “Recreo” esquina y la cervecería obsequiaba algunos barriles.asiduamente aunque lo alquilara a la familia Achleit- “La fiesta se prolongaba hasta el otro día o hasta quener. Al menos tres veces por semana compartía alm- no quedaba nada, hoy ya no lo hacemos, es una lás-uerzos o cenas con sus inquilinos, momentos en los tima”, recuerda uno de los habitantes más antiguoscuales en la mesa se hablaba alemán y los mayores del lugar en una nota publicada por el Diario El Lito-no contestaban a los chicos si éstos se dirigían a el- ral el 21 de noviembre de 2006. 79
  • 80. 80
  • 81. CAPÍTULO V VLa Reinade las Cervezas 81
  • 82. CAP V La Reina de las Cervezas La cerveza especial de Schneider salió a la venta en 1945 y llegó a ser muy destacada. Constituía una va- riedad que no era fabricada por su competidora y re- cibió el nombre de “Reina de las Cervezas”.82
  • 83. E n cualquier manual cervecero aparecen re- tipo de cerveza Pilsen, ya que entran en el mismo comendaciones respecto de la calidad del rango. En cuanto al nivel de los iones que contribu- agua para emplear en su manufacturación. yen a la dureza del agua, los registros son bajos y laLa composición del líquido es tanto o más importante diferencia es mínima. En ambos casos se cumplen losque las demás materias primas y determina desde la distintos parámetros que caracterizan al agua “blan-misma posibilidad de producir cerveza hasta los tipos da”, opuestos a los otros tipos mencionados. A su vez,que se pueden elaborar. El contenido de minerales pue- los bicarbonatos son los principales contribuyentesde influir en el color y sabor del producto, teniendo en a la alcalinidad del agua (capacidad para neutralizarcuenta no sólo sus propiedades originales sino también ácidos) y los bajos valores que se detectan en San-las reacciones que se generan en el proceso de cocción ta Fe y Pilsen dan la característica de un agua suavey fermentación. Así, las aguas de tipo Burton-on-Trend que permite el realce del sabor delicado del lúpulo.y Dortmund sirven para realizar cervezas “Ale” en dis- Lo mismo pasa con los sulfatos, que en valores altostintas variantes, las Munich y Dublín para elaborar las como los de las muestras de Burton-on-Trent y Dort-“Lagers” o las “Stouts” oscuras y dulces, en tanto que las mund dan por resultado un producto sumamenteaguas Pilsen facilitan la producción de “Lagers” pálidos. amargo. En consecuencia, la similitud del agua san- tafesina respecto de la checa favorece la obtención deDesde los inicios de la cervecería santafesina las di- un producto final que se le asemeja.ferencias en las calidades de las aguas hicieron di-fícil que las colonias agrícolas del centro de la pro- Los distintos cronistas y comentaristas coincidenvincia fabricaran bebidas como las que los franceses, en que el posicionamiento nacional e incluso inter-suizos o alemanes instalados en ellas estaban acos- nacional de la Cervecería Santa Fe hacia la décadatumbrados a consumir en sus países de origen. Las de 1910, cuando Schneider era su director técnico,napas y cursos de agua vinculados con el sistema del fue posible precisamente gracias a la calidad delrío Salado –que nace en Jujuy como Juramento y agua empleada. Desde los últimos años del siglodesemboca en el Paraná en las cercanías de la ciudad XIX se venían desarrollando una serie de planesde Santa Fe– tienen aguas “duras”, inútiles para la urbanísticos en la ciudad, que incluyeron la provi-elaboración de cerveza si no son sometidas a trata- sión de diversos servicios. La instalación de la nue- Los distintos cronistas ymientos complejos. Esa era precisamente la dificul- va empresa en lo que sería el barrio Candioti Sur comentaristas coincidentad con la que se había encontrado la firma Meyer & respondió no sólo a la inmediatez del nuevo puer- en que el posicionamientoCompañía en la producción de la marca San Carlos y to y a la disponibilidad de transportes ferroviarios, nacional e incluso inter-que Otto Schneider había tratado de paliar durante de electricidad y de calles asfaltadas, sino también nacional de la Cerveceríasu desempeño en esa empresa. Por el contrario, el y muy especialmente a la cercanía con la planta po- Santa Fe hacia la décadasistema del río Paraná dispone de aguas de una ex- tabilizadora del servicio de agua corriente. La cali- de 1910, cuando Schneidercepcional calidad para la cerveza. dad del líquido era tal que la fábrica tomó el agua di- era su director técnico, fue rectamente de la red de distribución. Más adelante, posible precisamente gra-Los valores químicos del agua utilizada en Santa Fe como vimos, la disponibilidad de un cierto tipo de cias a la calidad del aguase asemejan notablemente a los de la usada para el agua había sido uno de los argumentos de Otto para empleada. 83
  • 84. Encabezado de unrecordatorio entregadoa Otto Schneider porlos empleados de sufirma, con la imagineríaalemana y de la industriacervecera.Archivo de Celia Perinode Schneider. asegurar el éxito de su propia firma a los potencia- ría, Otto Schneider indicaba que la ciudad de Santa les accionistas. Cuando se construyó su fábrica en Fe estaba destinada, por la calidad de sus aguas, a los predios linderos con la avenida Blas Parera, el ser el equivalente sudamericano de Munich o Pil- servicio llegaba hasta el cementerio. Si bien había sen, cuyas cervezas ya eran famosas a nivel mundial. un sistema acuífero fácilmente aprovechable en los Su preocupación por la calidad del agua iba de la terrenos de Schneider, estaba vinculado al río Sala- mano con sus planteos sobre el modo correcto de do, por lo cual prefirió costear la ampliación de la fabricación. En la edición del 16 de diciembre de red directamente hasta la cervecería. Desde allí las 1931, el Diario El Orden publicó un largo reportaje cañerías se extenderían hacia otras edificaciones, en el cual Otto reseñó las operaciones en las que como el “Recreo”. consistía el proceso productivo. Después de desta- car que la distribución e instalación de las maquina- En la hoja publicitaria que explicaba en detalle las rias se adaptaba a las necesidades de la fabricación, ventajas de adquirir acciones de la nueva cervece- realizó una descripción cuya larga cita resulta inte- 84
  • 85. resante por sintetizar en algunas breves frases una se realizan estos procesos, el aire, como ya menciona-compleja secuencia de acciones: do, es esterilizado. / La fermentación se divide en dos fases principales: en la fermentación propiamente di-“La malta… es transportada por los silos principa- cha y en la secundaria. En la primera, se transformales después de pasar por una limpiadora especial y el azúcar en alcohol y ácido carbónico, depositándoseuna balanza automática. De estos silos es transpor- levadura en el fondo de los tanques, en la secunda-tada nuevamente a los “silos de uso diario”. Antes ria, se agrega nuevamente levadura y se satura dede triturarse la malta en los molinos, es nuevamente ácido carbónico, proceso que dura dos o tres meses. /limpiada y pesada automáticamente. / Luego es con- Después es filtrada y envasada la cerveza apta y listaducida mediante cañerías a las calderas de macerar para su conservación.en donde es mezclada con agua consiguiéndose unamezcla íntima por medio de los batidores, transva- Schneider destacaba luego que hay varios méto-sándola después a otra caldera, en donde es cocinada dos para hacer cerveza, pero que más allá de esasdurante varios minutos, pasándola nuevamente a su particularidades lo principal era contar con buenasprimitiva caldera. Este transvase se efectúa tantas materias primas y una estricta limpieza. Detallabaveces hasta que se llegue a una temperatura de 75 todo el proceso de germinación de la malta y espe-grados centígrados transformándose el extracto. Este cificaba que “Para la producción de cerveza blan-extracto pasa a una tercera caldera en la cual, duran- ca, tipo Pilsen, es necesaria una cebada de cáscarate un cocimiento intensivo de 2 horas, se agrega lúpu- muy fina y pobre en albúmina”. Explicaba que tiposlo. Esta prolongada ebullición consigue la completa de cebada con más albúmina podían servir para ladestrucción de todo microbio patógeno, una cerve- elaboración de cerveza tipo Munich y por últimoza completamente esterilizada y como consecuencia señalaba la importancia de un buen lúpulo, adu- Schneider destacaba queinmediata la mayor conservación. / A continuación ciendo que su empresa utilizaría los de la entonces hay varios métodos paraesta cerveza perfectamente cocinada y esterilizada Checoslovaquia y de Baviera: “que es donde se pro- hacer cerveza, pero quees transportada en caños al tanque de filtro, el cual duce el mejor del mundo”. más allá de esas particu-es herméticamente cerrado, para separar el lúpulo, laridades lo principal erapasando en caños al tanque refrigerador. El sitio ce- Para el momento en el cual Schneider estableció contar con buenas mate-rrado en donde se encuentra el tanque refrigerador su propia fábrica se iba profundizando la disminu- rias primas y una estrictaaspira su aire por filtros especiales que lo esterilizan. ción de las cervezas negras y oscuras en el mercado, limpieza./ Durante este reposo se depositan en el fondo del frente al incontenible avance de las rubias claras. Altanque las substancias consistentes. A continuación mismo tiempo se fue produciendo un incremento ense vuelve a refrigerar hasta bajar la temperatura a 4 la producción y consumo, que hemos visto relacio-grados centígrados, conseguido eso, se agrega leva- nado con tres factores: la estrategia de las empre-dura empezando inmediatamente a fermentar, segre- sas para colocar sus productos, el afianzamiento degando nuevamente sustancias impropias. Esto dura la costumbre de concurrir a bares o confiterías y lade 12 a 14 horas siguiendo la fermentación en las bo- ampliación de la capacidad adquisitiva de las clasesdegas durante 12 a 14 días. En todos los lugares donde medias y populares. Entre 1935 y 1948, según datos 85
  • 86. de Diego Abad de Santillán, la producción de cerve- za pasó de poco más de ciento treinta mil kilolitros a más de trescientos cuarenta mil, mientras que la producción local de malta líquida se multiplicó por cuatro. Al interior de esas cifras puede apreciarse la continuidad de la “lager revolution”: mientras que la elaboración de cervezas negras y oscuras no habíaSe comenzó a utilizar un llegado a duplicarse, la de cervezas blancas se tri-escudo que identificaría plicó. Es cierto que siempre hubo un segmento dea la empresa hasta su mercado consumidor de las primeras, incluso bajofusión con la Cervecería la forma del “half and half” que Bernardi destaca aSanta Fe, consistente en inicios de los años ’50, consistente en mezclar en losun campo rojo cruzado vasos una botella de cerveza negra con una de rubia,por una banda blanca y pero lo cierto es que la tendencia al consumo de las Posavasos con el logo de la empresalas letras “SCH” sobre- Helles o claras se impuso y que los barriles eran en su Archivo de Celia Perino de Schneider.impresas en negro. inmensa mayoría de este tipo de bebida. de 5 a 5.5%. Su color varía entre el rojo amarronado La Cervecería Schneider trabajó siempre con el mé- y el negro carbón. Así, la Cervecería Schneider pro- todo alemán de fermentación en el fondo de la tina, ducía una cerveza con malta Pilsen y otra con malta pero registró dos marcas: “Schneider” y “Munich”. Munich que eran sus variantes rubia y oscura o ne- La primera correspondía al tradicional tipo “Pilsen”, gra. Para Revuelta, los sabores de las cervezas Sch- mientras que la segunda era de una variedad que te- neider y Santa Fe eran equiparables, mientras que la nía gran aceptación en el momento y que asociaba su San Carlos se especializaba en la producción de una nombre a la ciudad que se había transformado en la cerveza negra con sabores dulces, por aplicación de capital alemana del producto, cuyo peso simbólico la malta caramelo. crecía en los años treinta. Incluso muchos años des- pués su hijo Rodolfo encabezaría un manuscrito so- El envasado y etiquetado de la empresa –lo que en bre la labor de su padre con las palabras “Santa Fe es la actual jerga empresaria se denomina packaging– la Munich argentina”. se adecuó a las formas usuales del momento. Uno de los expertos entrevistados por Lescano destaca La denominación de “Munich” aludía a un tipo espe- que en 1923 la Ley Nacional de Higiene prohibió el cífico de cerveza oscura: la Münchner Dunkel. En ale- uso de recipientes retornables que no fueran tras- mán se conoce como dunkel o dunkles –precisamente lúcidos. Con ello, se eliminaron las botellas de grés “oscura”– a la especialidad tradicional de Munich y y el Consorcio Cervecero Unión unificó la produc- de algunas partes de Franconia, que en consecuen- ción de los recipientes. Así se impuso un modelo cia reciben ese apelativo. Suelen tener más “carácter único de vidrio y multas para quienes no lo respe- de malta” y un poco más de alcohol que las pálidas, taran, con las diferencias de diseño que desearan. 86
  • 87. Embarque de cajones con botellas de cerveza Schneider. Archivo de Cervecería Santa Fe. 87
  • 88. Encabezado de un el caso de la cerveza su mejor calidad depende derecordatorio entregado que no se contamine con otros elementos. Por eso,a Otto Schneider por cada barril de madera se recubría interiormente conlos empleados de su una resina inodora e insípida importada de Europa.firma, con la imaginería Una vez utilizados y vacíos se los destapaba por unaalemana y de la industria rosca en su costado y con chorros de aire caliente secervecera. fundía la resina, que se eliminaba. Luego se enfria-Archivo de Celia Perino ban los barriles y se volvía a repetir el proceso de re-de Schneider. La Schneider sacó sus dos variantes de cerveza en sinado para poder llenarlos nuevamente. En ningún botellas de tipo porrón, todavía con el cuello largo momento la cerveza entraba en contacto con la ma- que se usaba desde principios del siglo, de un litro o dera, lo que también se cuidaba en las tinas fermen- de dos tercios. Para 1933 registró varios modelos de tación de 5000 litros cada una, que eran de roble con botellas y de etiquetas ante la Dirección de Patentes la misma cobertura interna. y Marcas del Ministerio de Agricultura. En ese mo- mento se comenzó a utilizar un escudo que identi- El reparto de la bebida se realizaba en grandes camio- ficaría a la empresa hasta su fusión con la Cervece- nes con caja de tablas y acoplado para los transportes ría Santa Fe, consistente en un campo rojo cruzado a largas y medias distancias, y camionetas abiertas o por una banda blanca y las letras “SCH” sobreim- cerradas para la distribución en las cercanías. Como presas en negro. No hemos encontrado referencias se trataba de evitar la pasteurización de la cerveza que nos permitan deducir a qué correspondería el que se entregaba a los clientes locales, la distribución diseño. Los colores rojo, blanco y negro eran los de era diaria. La ciudad se caracterizaba por el cruce de la bandera imperial alemana, mientras que diver- los camiones de la Schneider con los de la Santa Fe, sas localidades germanas del este tenían escudos claramente identificados con los nombres de ambas con campo rojo y figuras blancas –como Danzig u empresas, fueran de las firmas o de terceros. Osterode–, pero el logo de la marca parece ser una invención original. Hubo también un escudo más Hasta ahí, el registro de las actividades de la Cerve- elaborado usado en vasos de obsequio que incluía cería Schneider S. A. no diferiría de la de cualquier imágenes de plantas de lúpulo y cebada y tenía bor- otra marca comercial del ramo. Pero la elaboración des dorados, con escasa difusión publicitaria. de la primera cerveza especial del país posiciona- ría a la marca como sinónimo de un producto de Los barriles se hacían en madera en la misma em- calidad. Como hemos aludido, Otto Schneider tenía presa, con tres aros de metal que unían las tablas una concepción muy clara de lo que sería la “bue- combadas. Los había de distintos tamaños, pero ha- na cerveza” y presentaba su emprendimiento como cia la década del treinta tenían mucha salida unos un resguardo de las propiedades de la bebida que pequeños de quince litros, ideales para las fiestas se deterioraban en la Cervecería Santa Fe, contro- familiares. A la inversa de los vinos y otras bebidas lada por el grupo Quilmes. Si bien podía pretender alcohólicas que toman el sabor de las maderas, en que ofrecía un producto mejor que sus competido- 88
  • 89. Otto Schneider poco antes de su fallecimiento. Archivo de Celia Perino de Schneider. 89
  • 90. res, la puja comercial era tal que su empresa corría mento recomienda verificar paulatinamente el sabor el riesgo de ser arrasada por el conglomerado rival. de las fermentaciones. Incluye precisiones que van Para los testimoniantes, el desarrollo de la “cerveza de la apertura de la lata de levadura hasta la progresi- especial” por Schneider fue un intento exitoso de va adición de aguas y la constatación de los olores. La “salir a pelear la calle” a sus rivales. Si la Santa Fe secuencia de operaciones necesarias requiere ade- y la Quilmes podían elaborar y vender varias veces más una maduración mayor que la cerveza común, y más cantidad, él podría ganar un nicho en el merca- en eso Revuelta destaca que la fábrica cumplió a ra-La “Reina de las Cerve- do desarrollando una bebida todavía más excelente. jatabla los plazos indicados aunque estuvieran apre-zas” acentuó el prestigio No sólo se trataba de mantener la calidad de su an- miados por los requerimientos de los distribuidores:de la cervecería local y terior experiencia al frente de la otra fábrica santa- “nosotros jamás en la vida largamos una cerveza espe-el reconocimiento que la fesina, sino de superar ese horizonte recuperando cial que no fuera especial”. Mientras que la prácticafigura de Otto Schneider las cualidades de un producto típicamente alemán totalidad de los cronistas y testimoniantes aluden atenía en la ciudad. dentro de la variedad de las rubias. la larga experiencia de Otto como maestro cervecero al momento de referir a su cerveza especial, Revuelta La cerveza especial requiere una selección de las me- y Sniadowski también destacan el papel de Conrado jores materias primas y determinadas variaciones en Flint –el técnico convocado por un Schneider ya ma- los procesos de producción, que incluyen el control yor de edad– en el control de los procesos producti- constante de la fermentación. Con la diferencia de vos de esa bebida. temperaturas se puede variar toda la composición, lo que ya suponía un cuidado particular en la elabo- La cerveza especial de Schneider salió a la ven- ración de la bebida común. Revuelta y Sniadowski ta en 1945 y llegó a ser muy destacada. Consti- coinciden en destacar el papel de los operarios en tuía una variedad que no era fabricada por su el control de los procesos. La cerveza embotellada competidora y recibió el nombre de “Reina de que se pasteurizaba requería incluso de un obrero las Cervezas” en la difusión publicitaria de la que atendiera constantemente la temperatura: veinte firma. Con ese producto Otto consiguió una in- minutos de calentamiento, un plazo igual a 62 gra- serción en el ámbito porteño y bonaerense, que dos centígrados y otro tanto para enfriarla, sin auto- había perseguido desde la década de 1920. “La matización de los controles. Ese tipo de controles se especial” se incluyó en los menús de los mejores complejizaban y extremaban para la producción de bares y restaurantes de la ciudad de Buenos Ai- la cerveza especial. res, Mar del Plata, Bariloche y Córdoba y comen- zó a exportarse a los países limítrofes; Rodolfo Entre los papeles personales de Otto Schneider dis- Schneider llegaría a hacer envíos a los Estados ponemos de una receta de cerveza mecanografiada y Unidos de América. En Santa Fe, su consumo se escrita en alemán, que da la pauta de los cuidados en instaló prontamente. Sin conocimiento de nin- la preparación del mosto y el uso de la levadura. Con guna estadística y con el puro convencimiento de indicaciones muy específicas en lo que refiere a los su recuerdo, Mietek Sniadowski llega a afirmar procesos de calentamiento y enfriamiento, el docu- que era la de mayor venta en la ciudad porque el 90
  • 91. agregado de mayor cantidad de lúpulo le daba un no había en el país otra que se le comparara. Entresabor ligeramente más amargo que era preferido quienes fueron empleados de la firma se mencionapor los consumidores. con orgullo el ingreso de la cerveza santafesina a otros mercados y la calidad de lo que producían:Abad de Santillán, escribiendo en la década de “en todos los lugares fundamentales… iba la Schnei-1960, llegó a ensalzar en su Gran Enciclopedia de der”; “...nosotros tuvimos la mejor cerveza que huboSanta Fe a la Cervecería Schneider identificándola en el país, en la República Argentina”. La “Reina decon la “calidad inalterable e insuperable de cerve- las Cervezas” acentuó el prestigio de la cerveceríaza genuina” y volvió a repetir en la misma página local y el reconocimiento que la figura de Otto Sch-a propósito de “la especial” esa idea según la cual neider tenía en la ciudad. 91
  • 92. 92
  • 93. Etiquetas a través del tiempo 93
  • 94. 94
  • 95. CAPÍTULO VI VIEpílogoEl personaje,la marca,la sociedad 95
  • 96. CAP VI Epílogo: El personaje, la marca, la cosciedad. A diferencia de otros capitalistas emprendedores de la época o de su misma rama de la industria, no sólo fue conocido por su éxito en los negocios sino también por sus modos de relación con su medio social.96
  • 97. C omo en todo individuo singular, la vida temor. Se cuenta que cuando llamaba por teléfono de Otto Schneider se presenta como el a uno de sus empleados, éste se sacaba la gorra al lugar de condensación de diversas lí- momento de tomar el auricular.neas de interpretación. En un cruce de coordena-das complejas como su identidad etno-nacional, su Como hemos visto a lo largo de las páginas prece-cualificación profesional, su relación de clase social, dentes mantuvo siempre una imagen de eficienciasus solidaridades familiares o masculinas, sus iden- y sobriedad, preocupado por la corrección de sutificaciones religiosas y su cultura ampliamente eu- desempeño y capaz de orientar sus acciones al ob-ropea y a la vez profundamente alemana, podemos jetivo propuesto. La noción de una dedicación com-pensar en las distintas facetas de su personalidad pleta a la labor profesional formaba parte principalen tanto expresión de sus lazos sociales y sus ins- del imaginario de Schneider. Una ética del trabajo,cripciones colectivas. Pero además y sin lugar a du- conducida a evitar el despilfarro y a invertir cons-das, para variados grupos sociales de Santa Fe “don tantemente las ganancias acumuladas, que hubieraOtto” fue un personaje inolvidable. hecho las delicias de un analista social como Max Weber. Ese “espíritu del capitalismo moderno” queEn general se lo recuerda como alguien sumamen- Otto expresaba era entendido por sus empleados yte eficiente pero muy poco dado a la vida mundana. conocidos como un rasgo típicamente “alemán”. DeLas más de las veces serio, luego de la muerte de ahí también la constante referencia de varios testi-su mujer con frecuencia solitario. Aunque no tene- moniantes respecto de su carácter hosco, cerrado,mos constancias de ello, a juzgar por su obituario acentuado por su pésimo castellano y su preferenciaen el diario El Litoral viajó varias veces a Europa. por su idioma nativo. Ni siquiera compartía un ciga-Parece ser que prefería ir regularmente a Puiggari, rrillo: no fumaba.en Entre Ríos, para pasar unos días de reposo enla sede adventista. Sobre el final de su vida vivía Pero la actividad lucrativa no era el horizonte absolu-solo en su quinta, rodeado por cinco o seis hectá- to de Schneider. Quizás había encontrado el modo dereas de frutales y plantíos, con la asistencia de dos reunir su concentración profesional y su dedicaciónjardineros que trabajaban allí ocho horas diarias. a la actividad económica con el placer de un con- Los distintos cronistas yLe gustaba sentarse bajo su parra o pasear a pie; sumo. La cerveza era su excusa para una afabilidad comentaristas coincidencriaba también animales como un ciervo, algu- reconocida por todos y puntillosamente practicada en que el posicionamientonos guasunchos y siempre varios perros. De ges- con sus connacionales. Unas frases de Eduardo Re- nacional e incluso inter-tos adustos, era con frecuencia malhumorado y no vuelta alcanzan para ilustrar esta dimensión: “En el nacional de la Cerveceríahacía muchos amigos. Achleitner recuerda que le City Bar había una heladera que era exclusivamente Santa Fe hacia la décadaazuzaba los perros cuando él entraba en la quinta a de él. Por ahí venía el capitán de un barco alemán; él de 1910, cuando Schneiderhurtarle unas mandarinas; Sniadowski y Revuelta le mandaba [a decir] allá que le invitaba, se instala- era su director técnico, fuedestacan su cara de pocos amigos cuando rondaba ban en el sitio ponían un barril de 30 y empezaban a posible precisamente gra-las dependencias de la fábrica controlando a tra- charlar, y a darle, darle, llegaba el mediodía cortaban, cias a la calidad del aguabajadores y técnicos. Inspiraba respeto, cuando no comían con vino, después seguían hasta terminar el empleada. 97
  • 98. barril”. Se repiten en todos los testimonios referen- como personaje y dejó una imagen que se proyecta cias a esa costumbre de acabar los barriles de una en la ciudad casi sesenta años después de su muer- sentada. Cuando no tenía acompañante Schneider te. Innovando permanentemente y al mismo tiem- iba al “Recreo”, se hacía colocar un barrilito sobre la po remitiéndose en forma constante a su tradición mesa y lo terminaba en solitario. Y por supuesto, pa- alemana, consiguió asociar su nombre a la industria saba por las mesas para charlar con los parroquianos cervecera argentina y darle un lugar especial en su que hablaban alemán o compartía la mesa familiar historia a una localidad provinciana como Santa Fe. con los Achleitner. La “Reina de las Cervezas” fue uno de sus más lo-La visión de muchos grados aportes en la formación de la ciudad comocronistas y testimoniantes Esas veces el teutón hosco aparecía con rasgos ama- referencia nacional en la producción del ramo, enes la de un personaje indi- bles; “era otra persona” según un testimoniante. El una época en la cual el desarrollo industrial ya pasa-solublemente unido a una momento culminante de esa tendencia llegaba con ba por otros grandes centros como el Gran Buenosbebida, que se complemen- regularidad. Casi diríamos, con puntualidad alemana. Aires, Rosario y Córdoba.ta con la concepción de un El día 30 de junio de cada año se cerraban los ejerci-mundo de amistades y en- cios de la Cervecería Schneider S. A. y en alguna fecha La visión de muchos cronistas y testimoniantes escuentros en bares, restau- inmediatamente posterior se realizaba la distribución entonces la de un personaje indisolublemente uni-rantes, patios cerveceros y de las utilidades. Para algunos de los accionistas que do a una bebida, que se complementa con la con-reuniones de vecinos en las apenas tenían participación en la empresa la ocasión cepción de un mundo de amistades y encuentrosmismas calles. no suponía más que la reunión con unos muy pocos en bares, restaurantes, patios cerveceros y reunio- pesos, pero tanto para ellos como para los más gran- nes de vecinos en las mismas calles. Aunque sea des tenedores de acciones ameritaba una gran fiesta falsa la idea según la cual “todo tiempo pasado fue costeada por la empresa para todas las familias. Y los mejor”, en las memorias colectivas santafesinas el que durante todo el año lo habían visto pasar por las nombre de Schneider va asociado al imaginario de instalaciones con un carácter hosco se encontraban una sociedad más integrada, unida por modos de con un Schneider desconocido, que jugaba carreras de relación social más fraternos y con una promesa embolsados con los chicos y participaba de la reunión de desarrollo económico regional. Los lisos com- como el más alegre de todos. partidos parecen opacar las carencias de algunos y las abundancias de otros. Los trabajos se evocan A diferencia de otros capitalistas emprendedores como momentos saludables, en los que al menos ha- de la época o de su misma rama de la industria, no bía trabajo, y las crisis financieras desaparecen en sólo fue conocido por su éxito en los negocios sino un pasado nebuloso. Difuminando los conflictos de también por sus modos de relación con su medio so- esos momentos y capturando la visión de una época cial. Sumó profesionalidad, sentido comercial, iden- con ciertos tintes idílicos, las tertulias en un bar o tidad alemana y vínculos sociales locales. Alcanzó en un recreo aparecen como representaciones pri- reconocimiento como creador de cervezas de cali- vilegiadas de ese imaginario. Recuerdos que no ha- dad, pero además como representante de un modo blan en sí de lo que fue, sino de lo que se querría que de sociabilidad. Schneider se construyó a sí mismo hubiera sido y de lo que se espera que sea. 98
  • 99. Otto Schneider en los jardines de su quinta. Archivo de Celia Perino de Schneider. 99
  • 100. 1870 1880 1890 1900 1910 1872 Nace Otto Eduard Osterode era un Se forma como 1904 1911 Moritz Schneider en la asentamiento rodeado maestro cervecero en la Schneider trabaja en la El 7 de octubre localidad de Osterode, de aguas de gran calidad empresa familiar y en empresa Danziger contrae matrimonio Prusia Oriental, actual que lo convertía en un otras importantes Aktien-Bierbrauerei con Lilly Kunze, hija de Polonia. lugar ideal para el cervecerías. Klein-Hammer” de la inmigrantes europeos. desarrollo de la Su familia se dedica a ciudad de Danzig (hoy Forma parte del grupo producción de cerveza a esta actividad. Gdansk) fundador de la Sociedad gran escala. Cuando Anónima Fábrica de 1906 Otto llegue a Santa Fe, Cerveza y Hielo Santa En sus últimos meses encontrará grandes Fe, desempeñándose en Europa, trabaja en la similitudes, sobretodo Rittergut und Brauerei 1912 en la calidad del agua, Myslencinek. Nace su único hijo que determinarán su Llega a la Argentina y Rodolfo Eberhardt Julio instalación definitiva en se instala en Buenos Scheider, el 13 de julio. la ciudad. Aires trabajando en la Compañía Bieckert. Se traslada a la provincia de Santa Fe para desempeñarse como responsable técnico en la Cervecería San Carlos.100
  • 101. Cronología1920 1930 1940 19501920 1930 1932 1945 Otto Schneider fallece Schneider se afianza Aparición del "liso". Se construye el Sale a la venta la en la ciudad de Santa Feeconómica y socialmen- Según la tradicion oral, edificio de la Cervecería Cerveza Especial a la edad de 78 años.te en la ciudad de Santa en cada visita a la Schneider en el norte de Schneider, con pro-Fe a partir de su Chopería Alemana de la ciudad, cerca a la ac- yección y reconocimien-crecimiento dentro de la Santa Fe, Schneider tual avenida Blas Parera. to a nivel Nacional eCervecería Santa Fe, y de pedía cerveza servida en 1933 incluso Internacional.numerosas operaciones un vaso liso de Se la denominó "Reina Se expide el primerinmobiliarias. capacidad menor que de las Cervezas", y fue el barril de cerveza las jarras, que derivó producto que acentuó el producido en la en el nombre tan prestigio de la cervecería Cervecería Schneider. característico. local y el reconocimien- Se crea el "Recreo 1931 to de la figura de Otto en Schneider" lugar que Fallece su esposa Lilly la ciudad. sintetizaba la visión de Kunze. Rodolfo, su hijo, Otto sobre la cerveza, Se constituye a asume un cargo desde la producción, "Sociedad Anónima gerencial en la empresa. comercialización y hasta Cervecería Schneider sugerencias de consumo. Santa Fe". Se registra el escudo con las letras SCH, que identificaría a su com- pañía durante varios años. 101
  • 102. 102
  • 103. CAPÍTULO VII VIIFotogaleríaLa familia de Otto 103
  • 104. Retrato de Otto Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider.104
  • 105. Otto Schneider, de niño, junto a su familia. Archivo de Celia Perino de Schneider. 105
  • 106. Otto Schneider en el jardín de su casa. Archivo de Celia Perino de Schneider.106
  • 107. Otto recorriendo el jardín de su casa, en el norte de la ciudad de Santa Fe. Archivo de Celia Perino de Schneider. 107
  • 108. Otto Schneider en su escritorio de la Cervecería Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider.108
  • 109. Rodolfo Schneider y Lilly Kunze. Archivo de Celia Perino de Schneider. 109
  • 110. Rodolfo Schneider, de pequeño. Archivo de Celia Perino de Schneider.110
  • 111. Rodolfo Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider. 111
  • 112. Rodolfo Schneider y Celia Perino. Archivo de Celia Perino de Schneider.112
  • 113. Rodolfo Scheider con amigos. Archivo de Celia Perino de Schneider. 113
  • 114. 114
  • 115. CAPÍTULO VIII VIIIFotogaleríaLa cerveceríasde Otto 115
  • 116. Cervecería Santa Fe hacia principios de siglo. Archivo Cervecería Santa Fe.116
  • 117. Cervecería Santa Fe hacia principios de siglo. Archivo Cervecería Santa Fe. 117
  • 118. La Cervecería Santa Fe en su estado original. Gentileza Gaspar Andruszczyszyn.118
  • 119. Cervecería Santa Fe hacia principios de siglo. Archivo Cervecería Santa Fe. 119
  • 120. Depósito de barriles Cervecería Santa Fe hacia 1920. Archivo de Cervecería Santa Fe.120
  • 121. Construcción Cervecería Santa Fe. Fuente: Diario El Litoral. 121
  • 122. Celebración en Cervecería Santa Fe año 1918. Carmelo Mazzarelo.122
  • 123. Celebración en Cervecería Santa Fe. Archivo Cervecería Santa Fe. 123
  • 124. Camión de Cervecería Santa Fe en sus comienzos. Archivo Cervecería Santa Fe.124
  • 125. Stand de Cerveza Santa Fe en una celebración de la ciudad. Archivo Cervecería Santa Fe. 125
  • 126. Camión de Cervecería Schneider en sus comienzos. Archivo de Celia Perino de Schneider.126
  • 127. Entrada a la fábrica Schneider poco antes de su inauguración. Fotografía de González Acha. Archivo de Celia Perino de Schneider. 127
  • 128. Exportación de Cerveza Schneider. Archivo Cervecería Santa Fe.128
  • 129. Exportación de Cerveza Schneider. Archivo Cervecería Santa Fe. 129
  • 130. Vista aérea de la Cervecería Schneider. Archivo Cervecería Santa Fe.130
  • 131. Camiones esperando cargar cerveza en Planta Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider. 131
  • 132. Cocina de la Cervecería Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider.132
  • 133. Sala de fermentación de Cervecería Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider. 133
  • 134. Laboratorio Cervecería Schnieder. Archivo de Celia Perino de Schneider.134
  • 135. Molinos de malta de Cervecería Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider. 135
  • 136. Otto junto a la línea de barriles, probando la cerveza. Archivo de Celia Perino de Schneider.136
  • 137. Llenadora de botellas de Cervecería Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider. 137
  • 138. 138
  • 139. CAPÍTULO IX IXFotogaleríaEl Recreo SchneiderEl patio cervecerode Otto 139
  • 140. Otto acompañado en el Recreo Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider.140
  • 141. Reunión en el jardín del Recreo Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider. 141
  • 142. Ingreso a la finca de Otto Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider.142
  • 143. Otto Scheider paseando por el jardín de su casa en el norte de la ciudad junto a un amigo. Archivo de Celia Perino de Schneider. 143
  • 144. Otto, rodeado de familiares y amigos. Archivo de Celia Perino de Schneider.144
  • 145. Almuerzos en el Recreo Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider. 145
  • 146. Almuerzos en el Recreo Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider.146
  • 147. Almuerzos en el Recreo Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider. 147
  • 148. Almuerzos en el Recreo Schneider con Otto al frente de la mesa. Archivo de Celia Perino de Schneider.148
  • 149. Almuerzos en el Recreo Schneider. Archivo de Celia Perino de Schneider. 149
  • 150. 150
  • 151. ReferenciasFUENTES PRIMARIAS:Entrevistas, documentos e información reunidos - Guidotti Villafañe, Eduardo, dtor., La Provinciapor Alicia Talsky, Luis María Calvo y Emilio Leiva de Santa Fe en el Primer centenario de la Independen-en ocasión de la creación del Museo de la Cervece- cia Argentina 1816-1916, Santa Fe, 1916.ría Santa Fe, 2006-2007. Entrevistas a: Repositorios: - Celia Perino de Schneider,- Archivo de la Cervecería Santa Fe. Paraná, 29 de abril de 2008.- Archivo General de la Provincia de Santa Fe, - Eduardo Revuelta,expedientes del Fondo de Ministerio de Gobierno, Santa Fe, 24 de junio de 2008.Justicia y Culto. - Mietek Sniadowski,- Archivo del Museo de la Ciudad de Santa Fe, Santa Fe, 16 de julio de 2008.Municipalidad de Santa Fe - Máximo Achleitner, Santa Fe, 22 de julio de 2008. Diarios de la ciudad de Santa Fe,distintas ediciones: Testimonios de:- Santa Fe - Rosa Alemán de Páez de la Torre, correo electróni-- El Orden co, 5 de mayo de 2008.- El Litoral - Jorge Reynoso Aldao, Santa Fe, junio de 2008. - Huri, Alicia y Elsa Nigro, Santa Fe, junio de 2008. Textos varios: Trabajo de campo:- Anuarios del Diario El Litoral, años 1929, 1938,1939 y 1940. - Relevamiento de los Barrios Schneider y Los Hor-- Guía de abonados Santa Fe Ciudad de la Empresa Mix- nos y visita a vecinos por Luisina Agostini y Joséta Telefónica Argentina - E.M.T.A., febrero de 1948. Larker, 15 de julio de 2008.- Guía Oficial de Santa Fe, 2da. edición, 1933. 151
  • 152. FUENTES SECUNDARIAS: - AA. VV., Diccionario Enciclopédico Hispano-Ame- - Di Biassio, Pascualina, “Mesas de encuentros ricano de Literatura, Ciencias, Artes, etc., Barcelona y recuerdos”, en AA. VV., Santa Fe. Rastros y memo- / Nueva Cork, Montaner y Simón / W. M. Jackson rias, Santa Fe, Diario El Litoral, 2000. Inc., 1892 / 1937. - García, Kevin Alexis, “Argentina, más allá del - Abad de Santillán, Diego, Gran Enciclopedia Argen- tango”, en La Palabra. Periódico Cultural de la Uni- tina, Buenos Aires, EDIAR, 1956. versidad del Valle, edición 178 de febrero de 2007, disponible en http://lapalabra.univalle.edu.co/ - Abad de Santillán, Diego, Gran Enciclopedia de argentina.htm Santa Fe, Buenos Aires, EDIAR, 1967. - Lescano, Victoria, “Muestras: Historia Dorada”, - Acosta, Alicia; Andrea Bolcatto y Teresita Che- en Diario Página/12, suplemento Las 12, 7 de febrero rry, dir., Distancias. Testimonios del Graf Spee en de 2003. Santa Fe, video documental, Santa Fe, Producción CREAR/CIECEC – Universidad Nacional del Litoral - Medick, Hans, “Cultura plebeya en la transición / Cienvolando, 2007. al capitalismo”, en Manuscrits 4-5, abril de 1987. - Collado, Adriana, Santa Fe. Proyectos urbanísticos - Montanari, Máximo, El hambre y la abundancia. para la ciudad, 1887-1927, Santa Fe, Documento de Historia y cultura de la alimentación en Europa, Trabajo Nº 2 PEHIS/CEDEHIS – Facultad de For- Ed. Crítica, Barcelona, 1993. mación Docente en Ciencias, Universidad Nacional del Litoral, 1994. - Morgenfeld, Leandro Ariel, “Primera aproxima- ción al estudio de la concentración industrial y los - Collado, Adriana, Santa Fe. 1880-1940. Cartografía procesos de trabajo en la rama cervecera: Buenos histórica y expansión del trazado, Santa Fe, Documen- Aires, 1870-1920”, en 5to. Congreso Nacional de Estu- to de Trabajo Nº 4 PEHIS/CEDEHIS – Facultad dios del Trabajo, Asociación Argentina de Especialis- de Formación Docente en Ciencias, Universidad tas en Estudios del Trabajo, 2001. Nacional del Litoral, 1995.152
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  • 154. Otto Schneider. Tradición alemana en Santa Fe, cuna de la cultura cervecera argentina se terminó de imprimir en Imprenta XXXXXXXXXXXXXXXX, XXXXXXXXXXX 2463, XXXXXXXXXXXX, Argentina, septiembre de 2010.154
  • 155. 155
  • 156. 156

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