DJEMBEFEBRERO 2011            ISSN 2020-9337               Djembe    1
FACULTAD DE ENFERMERÍA              FACULTAD DE ENFERMERÍA                      DIRECCIÓN DE BIENESTAR                DIRE...
Contenido                                        EDITORIAL // Reivindicando la memoria de                                 ...
EDITORIALReivindicando la memoria de nuestrosancestros a través de una palabra queretumba en el tambor…                   ...
simbólica trasciende el ámbito de la comunicación para cumplir una función vital en losprocesos de resistencia, fue a trav...
POBLACIÓN Y CONFLICTOEl megaproyecto de la palmaafricana y su impacto enmateria de derechos Humanos,medio ambiente y segur...
POBLACIÓN Y CONFLICTOestas, Urapalma, ya está produciendo 1,000 toneladas de aceite al mes4. Parece serque el monocultivo ...
POBLACIÓN Y CONFLICTO                         Además de la grave situación de derechos humanos que se presenta en la zona,...
POBLACIÓN Y CONFLICTO        Djembe    9
POBLACIÓN Y CONFLICTO                        Con lo anteriormente expuesto podemos entender la frase del relator de Nacion...
EDUCACIÓN Y PUEBLOS AFROS¿Hasta cuando te doy yme quitás? Analizando lanecesidad de reparacioneshistóricas para Afros en e...
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EDUCACIÓN Y PUEBLOS AFROSy América. La condena se hace más inamoviblecuando se excluye a un pueblo de la posibilidadde acc...
La Universidad, un caso dredistribución y reconocim                Por Juan Alberto Carabalí                              ...
demiento?        La simple negligencia    de problemas culturales,                                  Introducción          ...
económica y políticamente. En este sentido hablamos, necesariamente, de un tipo de              injusticia social relacion...
Para seguir con esta argumentación en necesario precisar el concepto de exclusión,ya que su determinación no es tan simple...
de reivindicación del ejercicio de ciudadanía” (Fleury. 1996). Es en este sentido es dondepodemos considerar procesos que ...
que para esta situación la ciudadanía en Colombia no existe, es absurdo negar que enla sociedad colombiana no existe el ra...
político y cultural, este cierra el espacio político para todas las demás colectividades              culturales, relegánd...
MOVIMIENTO AFROESTUDIANTILMemorias de la construcciónde organización afroestudiantilen Colombia“Adquiriendo conciencia de ...
MOVIMIENTO AFROESTUDIANTILanticolonialista y anti-apartheid en África, reivindicaban de manera explícita y autónomasu cará...
MOVIMIENTO AFROESTUDIANTIL    En Buenaventura y la Costa Caribe hubo iniciativas conjuntas entre trabajadores y es-tudiant...
MOVIMIENTO AFROESTUDIANTIL                    de éstas, a la lucha por el fortalecimiento de la identidad histórica y cult...
MOVIMIENTO AFROESTUDIANTILcometido toda suerte de errores ya que muchas de estas expresiones han degeneradoen una serie de...
MOVIMIENTO AFROESTUDIANTIL                    contrarrestar las políticas neoliberales alimentadas por ideologías de derec...
MOVIMIENTO AFROESTUDIANTILsu desaprobación frente a las política neoliberales que instrumentalizan y explotan losrecursos ...
GÉNEROAfrocolombianidad Y GéneroUna mirada propia para la construcción de nuevas feminidades y masculinidades11  El siguie...
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La Revista del Colectivo de Estudiantes Afrocolombianos CEUNA, donde se encuentran diversos artículos sobre la situación de la población negra / afrocolombiana

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  1. 1. DJEMBEFEBRERO 2011 ISSN 2020-9337 Djembe 1
  2. 2. FACULTAD DE ENFERMERÍA FACULTAD DE ENFERMERÍA DIRECCIÓN DE BIENESTAR DIRECCIÓN DE BIENESTAR DIRECCIÓN DE BIENESTAR UNIVERSITARIODIRECCIÓN DE BIENESTAR UNIVERSITARIO ÁREA DE ACOMPAÑAMIENTO INTEGRAL ÁREA DE ACOMPAÑAMIENTO INTEGRAL PROGRAMA GESTIÓN DE PROYECTOS PROGRAMA GESTIÓN DE PROYECTOS FACULTAD DE DERECHO, FACULTAD DE DERECHO, CIENCIAS POLÍTICAS Y SOCIALES CIENCIAS POLÍTICAS Y SOCIALES DIRECCIÓN DE BIENESTAR DIRECCIÓN DE BIENESTAR DIRECCIÓN DE BIENESTAR UNIVERSITARIODIRECCIÓN DE BIENESTAR UNIVERSITARIO ÁREA DE ACOMPAÑAMIENTO INTEGRAL ÁREA DE ACOMPAÑAMIENTO INTEGRAL PROGRAMA GESTIÓN DE PROYECTOS PROGRAMA GESTIÓN DE PROYECTOSRectorMoisés WassermanVicerrector VICERRECTORÍA DE SEDEJulioSISTEMA DE PATRIMONIOS DE MUSEOS Esteban ColmenaresARTES FACULTAD DE DIRECCIÓN DE BIENESTARDirectoraACOMPAÑAMIENTO INTEGRAL de Bienestar UniversitarioDIRECCIÓN DE BIENESTAR UNIVERSITARIO ÁREA DELucy Barrera Ortiz DE PROYECTOS PROGRAMA GESTIÓNDecano Facultad de Derecho,Ciencias Políticas y SocialesFrancisco AcuñaDirector de Bienestar UniversitarioFacultad de Derecho, CienciasPolíticas y SocialesGonzalo BolívarJefe Programa Gestión de ProyectosElizabeth MorenoREVISTA DJEMBE ISSN 2027-9337Equipo de producción:Ana González VásquezÁngela BuitragoMarco LaythonColectivo de Estudiantes Universitari@sAfrocolombian@s-CEUNA-:ceunafro@gmail.comAna González VásquezDiana Lucía ContrerasRossih Martínez SinisterraDiana Lorena MontañoCarolina Muñoz MosqueraElizabeth Muñoz MosqueraRocío Cabezas RoseroAnyela Perea LassoAiden Salgado CassianiAna María ValenciaLoretta MenesesSantiago AnguloLeidy vidalMariluz BarragánAlvaro MosqueraJulian GruesoClara DuarteColaboradores:Leonardo RealesAgustín Lao-MontesJuan CarabalíAgradecimientos EspecialesClaudia Mosquera Rosero-Labbé 2Impresión DjembeGuía Publicidad
  3. 3. Contenido EDITORIAL // Reivindicando la memoria de nuestros ancestros a través de una palabra que retumba en el tambor… Por Carolina Muñoz POBLACIÓN Y CONFLICTO // “El megaproyecto de la palma africana y su impacto en materia de derechos Humanos, medio ambiente y seguridad alimentaria” Por Ana Valencia EDUCACIÓN Y PUEBLOS AFROS // ¿Hasta cuándo te doy y me quitás? Analizando la necesidad de reparaciones históricas para Afros en el ámbito educativo. Por Rossih Martínez ¿La Universidad, un caso de redistribución y reconocimiento? Por Juan Carabalí MOVIMIENTO AFROESTUDIANTIL // Memorias de la construcción de organización afroestudiantil en colombia“Adquiriendo conciencia de nuestra agencia histórica” Por Diana Montaño y Ana Margarita Gonzáles GÉNERO // Afrocolombianidad y género: una mirada para la construcción de nuevas feminidades y masculinidades. Por CEUNA RESISTENCIA Y DIÁSPORA AFRICANA // Movimientos35 afroamericanos: contiendas políticas y desafíos históricos Por Agustín Lao-Montes Cimarronismo y resistencia étnica en la naciente República de Colombia Por Leonardo Reales MEMORIA // Raza, Clase Social y Género: La articulación de tres luchas con un nombre de mujer “ÁNGELA DAVIS” Por Diana Lucía Contreras y Anyela Perea TÓBALO // Tras las huellas de la memoria Oral a propósito de los poetas Afrocolombianos JorgeArtel y Candelario Obeso Por Diana LorenaMontaño Djembe 3
  4. 4. EDITORIALReivindicando la memoria de nuestrosancestros a través de una palabra queretumba en el tambor… Carolina Muñoz Mosquera1 Ana Margarita González2 1  Estudiante de Licenciatura en Inglés Universidad Distrital y miembro del CEUNA 2  Abogada, Egresada Universidad Nacional y miembro del CEUNA P ara el pueblo Afrocolombiano y en general para los pueblos de África y de la Diáspora Africana la negación e invisibilización de nuestra verdadera historia en el escenario de lo simbólico y lo social, la tergiversación de nuestra realidad y la falta de claridad y registro de nuestros aportes en diversos campos de la cultura y la ciencia han sido y continúan siendo parte de los fenómenos que violentan día a día la dignidad de nuestros pueblos y que han constituido la base sobre la cual se ha se ha erigido la visión estereotipada y falsa de nuestras comunidades. Nuestro compromiso, en particular el que asumimos como estudiantes Afrodescen- dientes, es el de generar espacios de reflexión académica y política en los cuales reivin- diquemos, a través de la palabra nuestra historia, que es la historia de las resistencias, las memorias y luchas de nuestros líderes, la exaltación de nuestra compleja y rica cultura; pero además es un compromiso por crear plataformas de denuncia de las principa- les problemáticas del pueblo Afrocolombiano y de la Diáspora que expresen nuestras demandas y exigencias tanto al Estado como a la sociedad. En ese sentido, la primera edición de la revista DJEMBE es el resultado de un esfuerzo del Colectivo de Estudiantes Universitari@s Afrocolombian@s - CEUNA, por materializar una palabra que genere rupturas con saberes impuestos más allá de las, tan de moda, elaboraciones discursivas acerca de lo “multicultural” y que más bien le apuesta a un ejercicio de desconoloniza- ción del pensamiento y de acción política desde nuestras propias elaboraciones como estudiantes, profesionales y activistas Afrodescendientes. La Revista DJEMBE ha de ser el resonar de los tambores que en las culturas africanas y de la diáspora tienen un papel fundamental en los procesos de vida en comunidad; El tambor, en tanto, más que un instrumento musical, es en sí mismo la expresión del vínculo entre los vivos y los ancestros. su sonido se transforma y se constituye en un lenguaje y en la expresión más potente y rebelde de la ancestralidad africana. El DJEM- BE simboliza el medio de comunicación por excelencia de los African@s, traspasó las fronteras del continente madre y proporcionó la conexión verbal, corporal y espiritual entre todos los elementos de la naturaleza; sin embargo, el tambor como representación4 Djembe
  5. 5. simbólica trasciende el ámbito de la comunicación para cumplir una función vital en losprocesos de resistencia, fue a través de tambores como el DJEMBE, los alegres, los cu-nunos, que los esclavizados african@s expresaron sus sentimientos de indignación anteel oprobio del látigo y las cadenas, desde los cantos de labor, pasando por los spirituals,la cumbia, el bullerengue, los alabaos, la música, el sonido del tambor y las danzas hanconstituido una expresión de emancipación y resistencia del pueblo Afrodescendientelo que fundó junto a la espiritualidad la unidad que ha permitido la supervivencia mismade nuestros pueblos. La revista DJEMBE, contiene secciones acerca de distintas temáticas relacionadas conel pueblo Afrocolombiano; la primera relacionada con problemáticas que afectan nues-tras poblaciones en lo rural, en la cual se abordan situaciones complejas que afrontannuestras comunidades. Por ello, en esta sección se presentan análisis de la usurpación deterritorios a causa de siembra extensiva de palma de aceite, que ha generado una crisishumanitaria, expropiación, violación de derechos colectivos y desplazamiento forzado.Luego nos podemos acercar desde la educación y los pueblos Afros, a visualizar una delas principales demandas del movimiento social Afrocolombiano, en la que se planteael acceso a la educación superior a través de las Acciones Afirmativas vistas desde unadimensión reparativa y distributiva, por ello se presentan varios análisis que van desdelas exigencias de procesos organizativos por la implementación de programas de ac-ciones afirmativas en universidades hasta una reflexión acerca de la creación de unaUniversidad étnica Afrocolombiana. La tercera sección es un texto sobre las experienciasorganizativas Afroestudiantiles y un relato de nuestro proceso político de constituciónde una organización estudiantil Afrocolombiana. También en esta edición abordamosdesde una perspectiva analítica las interrelaciones entre raza, sexo y género desde la vi-sión de las mujeres Afrocolombianas y finalmente, las tres últimas secciones se refierena la memoria de las resistencias de la Diáspora Africana, desde el cimarronaje hasta lasluchas contemporáneas de los Afrodescendientes y nuestros aportes a la cultura desdela poesía, la literatura y su relación con los procesos políticos de resistencia. El principal objetivo de esta revista es el de dignificar al pueblo Afrodescendientea través de la palabra y la memoria, de crear una estrategia que no solo nos sirva deherramienta de comunicación, sino también sirva de referente para tener otras visio-nes analíticas y reflexivas del trasegar de nuestros pueblos, DJEMBE tiene como fin elde dar un espacio para plasmar nuestros saberes y finalmente ofrecer una plataformapara plantear nuestras reivindicaciones, exigencias y demandas con el fin de aportarleal proceso de lucha que hoy emprendemos. Invitamos a tod@s a que escriban y aporten sus escritos, la revista, que será un mediode comunicación abierto para quienes creen que la transformación de esta sociedad nosólo es necesaria, sino urgente. Djembe 5
  6. 6. POBLACIÓN Y CONFLICTOEl megaproyecto de la palmaafricana y su impacto enmateria de derechos Humanos,medio ambiente y seguridadalimentaria Por: Ana María Valencia Mosquera1 1  Economista y miembro del CEUNAN o es intención de este articulo desvirtuar las investigaciones que en materia de ca-lidad exportadora se han hecho sobre el cultivo de la palma africana; de hecho tampoco “Porque hay Dios en los cielos, no le doypretendo atacar a la planta ni a los productos que de ella se derivan mediante proceso machete a esa palma”.industrial, pues así como hablamos de palma, podríamos hablar de cualquier otro pro- Enrique Petro. Colonoducto agrícola que se estuviese sembrando en forma extensiva actualmente en nuestro chocoanso afectadopaís. Lo que este artículo intenta es reflexionar sobre el impacto que en materia de por el accionar de losderechos humanos, medio ambiente y seguridad alimentaria tiene este megaproyecto y Grupos armadoslas políticas de fomento que se hacen para la producción de este monocultivo el cual se ilegales y victima de laha ido abriendo paso en las tierras más fértiles de Colombia a punta de desplazamiento usurpación ilegal deinterno, usurpación de tierras, intimidaciones y asesinatos. Sus tierras por parte El cultivo de la palma se inició en nuestro país en el año de 1945 cuando la United de las empresasFruit Company, instaló una plantación en el departamento de Magdalena. En la década palmeras.2de los 50 y 60 el fomento del monocultivo de palma estuvo delimitado en el programa na-cional de sustitución de importaciones que buscaba alcanzar un desarrollo industrial en 2  http://www. semana.com/el país3. Normalmente se hablan de determinados departamentos donde se concentra noticias-nacion/palma-la producción nacional de aceite de palma, pero no se tiene en cuenta al departamento adentro/89187.aspxdel Chocó, tristemente famoso por casos de usurpación de tierras, intimidaciones yviolencia en los cuales mucho han tenido que ver los grupos paramilitares y los grandesempresarios de las empresas palmicultoras asentadas en este territorio. Desde el año2000, 12 empresas han sembrado en la zona 3,160 hectáreas de palma y solo una de3  MINGORANCE, Fidel; MINELLI Flaminia y LE DU, Hélène. El cultivo de la palma africana en el Chocó.Legalidad ambiental, territorial y derechos humanos. Human Rights Everywhere y la Diócesis de Quibdó.6 Djembe
  7. 7. POBLACIÓN Y CONFLICTOestas, Urapalma, ya está produciendo 1,000 toneladas de aceite al mes4. Parece serque el monocultivo crece y se desarrolla de forma violenta y poco transparente en losdepartamentos ajenos al pacifico colombiano, y también en Nariño y Chocó donde sehan generado conflictos inadmisibles para la población afrodescendiente y para la ciu-dadanía en general. Dada la expectativa que la idea ha producido en el alto gobierno ylos intereses conocidos que los paramilitares han tenido en este tipo de cultivo, la im-plementación de la palma africana ha traído mas subdesarrollo, pobreza y desarraigo alas región del pacifico, contradiciendo las cifras y proyecciones que desde el ministeriode agricultura se han presentado, para vender el monocultivo como una expectativa dela nación colombiana. Basta recordar los comentarios del paramilitar Vicente Castaño:“En Urabá tenemos cultivos de palma. Yo mismo conseguí los empresarios para invertiren esos proyectos que son duraderos y productivos. La idea es llevar a los ricos a invertiren ese tipo de proyectos en diferentes zonas del país. Al llevar a los ricos a estas zonas,llegan las instituciones del Estado”5 y en la misma concordancia Juan Rodrigo García,vocero político del bloque Elmer Cárdenas en el alto Chocó, dijo en una entrevista que losterratenientes dueños de los cultivos que van de Unguía a Acandí son “amigos del profeCastaño”. “Consiguieron las tierras por medio de compras mal definidas de terrenosabandonados”, 6La historia de la palma africana está llena de anécdotas y denuncias muygraves, que ponen en tela de juicio los extraordinarios “beneficios” que se piensa alcan-zarían las poblaciones y el país con este monocultivo. En el Chocó muchas comunidades,siendo los casos más relevantes las comunidades de los ríos Curvaradó y Jiguamiandó,han sido expropiadas de sus territorios colectivos titulados mediante ley 70 o de susterritorios particulares. Si bien los territorios colectivos son inembargables, imprescrip-tibles e inajenables, los grandes palmicultores han utilizado ciertas maniobras jurídicaspara poder tener de forma ilegal y fraudulenta las tierras de muchos campesinos.7 Además de la problemática relacionada al territorio ancestral, está la controversiapor las amenazas y las violaciones a los derechos humanos que han sido seguidas por laComisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, y la ONU para defender losderechos de los pobladores8. Los cultivos de palma no han generado empleo de calidada los nativos, ni han servido para mejorar la situación de vulnerabilidad y pobreza quepersiste en estos pueblos, peor aún han hecho la vida de los pobladores mas difícil yaque en los caseríos de Brisas, en Curvaradó y Nueva Esperanza, en Jiguamiandó, debenhacer un recorrido especialmente largo y complicado para desplazarse al pueblo y abas-tecerse de alimentos y gasolina, pues el camino corto hasta Belén de bajira esta tapo-nado por cultivos de palma con letreros de “propiedad privada”. Esta situación ademásde aislarlos ha puesto en peligro la vida de muchos nativos, que no alcanzan a llegar alhospital o puesto de salud más cercano. Otro ejemplo que nos muestra la desolación yangustiante situación en la que se encuentran muchos campesinos, es el del pueblo deAndalucía, hoy un pueblo fantasma que luego de hostigamientos y amenazas por partede paramilitares se convirtió en otro bastión palmero. Los empresarios de la palma nosólo derribaron todo el pueblo de Andalucía, sino que también utilizaron el terreno delcementerio donde estaban enterradas 60 personas9.4  http://www.semana.com/noticias-nacion/palma-adentro/89187.aspx.5  http://www.semana.com/noticias-nacion/palma-adentro/89187.aspx6  http://www.semana.com/noticias-on-line/polemica-palma/90654.aspx. Natalia Carrizosa. Martes 07febrero de 20067  http://www.semana.com/noticias-nacion/palma-desplazada/95772.aspx Sábado, 08 de julio de 20068  http://www.semana.com/noticias-nacion/palma-desplazada/95772.aspx. Sábado, 08 de julio de20069  http://www.semana.com/noticias-nacion/usurpados-del-choco/121717.aspx. 14/ marzo/ 2009 Djembe 7
  8. 8. POBLACIÓN Y CONFLICTO Además de la grave situación de derechos humanos que se presenta en la zona, los empresarios de la palma mienten con respecto al tema ambiental que en estos años esta tan de moda, por el efecto que han tenido los gases efecto invernadero en muchas tragedias mundiales relacionadas con la naturaleza. Una de las bondades más grandes que se le imputan a los biocombustibles es su capacidad de reducir los niveles de emisiones de Co2 y de contribuir de esta manera a mejorar la situación ambiental, a propósito del calentamiento global. Sin embargo varias instituciones y ONG que conocen del tema y trabajan por el medio ambiente han sido enfáticos en denunciar que si bien los biocombustibles disminuyen las emisiones del Co2, en el caso especifico de la palma africana, el detrimento de medio ambiente se da a través de la tala indiscriminada de bosques, la degradación de los suelos y la destrucción de las selvas tropicales10, situación que se quería profundizar con la aprobación de la ley forestal11 que daba incentivos a la explotación de millones de hectáreas pertenecientes a reservas forestales y bosques naturales, muchos de los cuales se encuentran en la región del Choco biogeográfico, lugar destacado a nivel mundial por su amplia y exuberante diversidad en fauna y flora. De acuerdo con el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales estas plantaciones de palma modifican la estructura y composición de los suelos y la abundancia de especies de fauna y flora de los bosques primarios12 Los biocombustibles se presentaron hace unos años como el gran invento para ha- cerle frente a la escasez y altos precios del petróleo en el mundo, producidos entre otras razones por las negociaciones que como cártel realiza la OPEP, para sacar los máximos beneficios en el mercado mundial. Así pues, los gobiernos de distintos países han apo- yado y convertido como una política de Estado los cultivos de muchos alimentos como el maíz, la soya, el azúcar y el aceite de palma para la producción de etanol y biodiesel. Los efectos a esta política no se han hecho esperar y afectan sobre todo a la población más pobre ubicada en los países tercermundistas. Se dice que la utilización de comida para producir gasolina reduce al hambre a 862 millones de personas, 95% de ellas en el Tercer Mundo13, a través del alza generalizada en los precios de alimentos básicos. Ejemplos de esta situación se vieron en México donde el incremento en el precio del maíz, afectó directamente el consumo de las tortillas que son básicas en la alimentación de los mexicanos, en Colombia hemos visto en los últimos meses con preocupación el aumento en los niveles de inflación que en diciembre de 2008 se situó en 7,67%, cifra que superó tanto el rango meta de inflación del mismo año (entre 3,5% y 4,5%) como el registro de diciembre de 2007 (5,69%)14. El estudio de la universidad Estatal de Iowa demuestra que hay una correlación perfecta entre el precio del petróleo y el precio de equilibrio del maíz15, situación que explica el aumento de los precios de alimentos bási- cos como el maíz la soya, los demás cereales y los aceites; sin embargo, hay empresas que se están beneficiando de forma sorprendente con este fenómeno como lo son las multinacionales Nestlé, Quaker, General Foods y Cargill la cual controla un tercio del mercado mundial de granos y sus utilidades han crecido 170%.16 10  http://www.dinero.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=36955. Mayr Juan. 07/19/2007 11  http://www.semana.com/noticias-opinion-on-line/ley-forestal-pierde-humanidad/92475.aspx. Milton Rengifo. Domingo 12 febrero de 2006 12  http://www.semana.com/noticias-on-line/polemica-palma/90654.aspx. Natalia Carrizosa. Martes 07 febrero de 2006 13  http://www.elespectador.com/opinion/columnistasdelimpreso/cristina-de-torre/columna-si-son- los-biocombustibles. Cristina de la Torre. 21 junio 2008 14  http://www.banrep.gov.co/documentos/publicaciones/inflacion/2008/res_dic_08.pdf 15  http://www.dinero.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=47681 05/09/2008 16  http://www.elespectador.com/opinion/columnistasdelimpreso/cristina-de-torre/columna-si-son- los-biocombustibles. Cristina de la Torre. 21 junio 20088 Djembe
  9. 9. POBLACIÓN Y CONFLICTO Djembe 9
  10. 10. POBLACIÓN Y CONFLICTO Con lo anteriormente expuesto podemos entender la frase del relator de Naciones Unidas, Jean Ziegler, en la que denota la preocupación que existe en estos organismos internacionales sobre los efectos que en materia de hambre y pobreza pueden tener los biocombustibles: “hoy el uso y fomento de biocombustibles es un crimen contra la humanidad”17 Esta situación no es ajena a las poblaciones afrodescendientes asentadas en el campo y en la ciudad; ya que, queramos o no, somos parte de este país y de este sistema, por lo que el peligro que corre la seguridad alimentaria es una preocupación que nos toca directamente, cuando vemos como nuestro poder adquisitivo va cayendo, cuando las condiciones de trabajo se vuelven más precarias y más parecidas a la explotación, cuando no vemos materializadas luchas como la alcanzada mediante ley 70 y sobretodo cuando el Estado colombiano sigue manteniendo una postura racista y de exclusión frente a los afrodescendientes y los desposeídos de Colombia. Lo ocurrido en el paci- fico colombiano y todo este problema que han generado los cultivos de palma, es una problemática que afecta directamente a las comunidades afrodescendientes y por tanto a todos y todas las activistas del movimiento afrocolombiano que día a día buscamos estrategias e iniciativas que mejoren la situación económica, social y de participación de los negros en Colombia. A pesar de todas las denuncias que en materia de derechos humanos han hecho las comunidades y las aclaraciones que organizaciones ambientalistas y de seguridad alimentaria han realizado, el Gobierno Nacional sigue fomentando el cultivo a través de estímulos tributarios y leyes que obliguen de una u otra forma la mezcla de gasolina con biodiesel18. En cuanto a reparación el gobierno en varias oportunidades ha certificado que las tierras en litigio pertenecen a las comunidades negras de la zona de Curvaradó, Jiguaminadó y Andalucía y definió que más de 29.000 hectáreas que son de las familias desplazadas, están ocupadas de forma ilegal por empresarios, 7.000 de las cuales están sembradas con palma. Cultivos que en algunos casos recibieron subsidios oficiales, que gozan de protección de la Fuerza Pública, y cuyos dueños están siendo investigados por vínculos con grupos paramilitares19. Por eso es necesario que la sociedad civil se movilice a través de sus representantes en las instituciones de poder o de forma directa para que el Estado asuma con responsa- bilidad el debate, replantee las condiciones bajo las cuales los palmicultores desarrollan su actividad productiva y comercial y devuelva la dignidad, las tierras y la tranquilidad a los pobladores chocoanos y de otras regiones del país, los cuales ven con impotencia y dolor como nadie los tiene en cuenta y la propagada “seguridad democrática” del presidente – candidato no ha llegado hasta ellos. 17  http://www.dinero.com/wf_InfoArticulo.aspx?idArt=47198. Mayr Juan. 04/25/2008 18  http://www.semana.com/noticias-economia/gran-apuesta/113897.aspx Sábado 26 Julio 2008 19  http://www.semana.com/noticias-nacion/usurpados-del-choco/121717.aspx. 14/marzo/200910 Djembe
  11. 11. EDUCACIÓN Y PUEBLOS AFROS¿Hasta cuando te doy yme quitás? Analizando lanecesidad de reparacioneshistóricas para Afros en elámbito educativo. Por: Rossih Amira Martínez Comunicadora Social-Periodista, Esp. Pedagogía de la comunicación y medios interactivos. Miembro del CEUNA La creación europea de categorías de U no de los retos más grandes de las sociedades actuales está concentrado en la capacidad de reconocer, interlocutar y retroalimentarse con las comunidades histórica- clasificación racial, mente excluidas y estigmatizadas, para ello los estados modernos tendrían que despo- en conjunto con jarse de las bases ideológicas que sustentan sus ejercicios de poder y que se convierten la emergencia de en prácticas de exterminio implantadas sobre los pueblos étnicos, su cultura, sus valo- jerarquías raciales res ancestrales, sus territorios, sus tradiciones y saberes; en Colombia la existencia deligadas a la explotación naciones diversas es un tema que no se puede tratar únicamente con la presencia de del trabajo, la artículos constitucionales que hagan alusión a la diversidad étnica y cultural, ni tampoco apropiación de la con la promulgación de leyes decorativas para el país y mucho menos con la puesta en tierra y la escena de una supuesta democracia representativa que no obedece a patrones distintos desvalorización de la a los impuestos por un pensamiento capitalista, burocrático e inmensamente raciali- memoria y la cultura zado; la condena establecida desde hace más de cinco siglos contra las comunidades de los sujetos étnicas afrodescendientes1 en el territorio que hoy ocupa Colombia da muestra del racializados y efectivo sostenimiento de un país racista y autócrata, en donde los saberes legitimados colonizados, es pilar del nuevo 1  Entiendo las comunidades afrodescendientes como las que hacen parte de la diáspora forzada acaecida por la esclavización de africanos y africanas a las Américas y el Caribe, en esta categoría se patrón de poder. ubican entonces quienes en lo profundo de la historia pasada y presente se han llamado, Negros, Agustín Lao-Montes Afrocolombianos, Raizales, Palenqueros, Afrodescendientes y Afros. Djembe 11
  12. 12. EDUCACIÓN Y PUEBLOS AFROS por occidente desplazan violentamente a los saberes legítimos de esas comunidades, lo cual desubica a los funcionarios del estado nación colombiana (y a los demás ha- bitantes del país) a la hora de conversar con los grupos étnicos, en este caso con los afrodescendientes. La indiscutible desigualdad social, económica, cultural y política en que se ha tenido históricamente a las llamadas comunidades negras de Colombia ha sido un asunto sin relevancia para los gobiernos colombianos, los pertenecientes a la diáspora forzada africana en este país no somos vistos y vistas, somos simplemente no-reconocidos/as. Con esa particularidad se puede decir que para la existencia de medidas reparativas, los y las afrocolombianas debemos trazar caminos de encuentro entre los blancos-mestizos y nuestras memorias, entre sus lógicas y la nuestras, entre sus formas de vivir y pensarse el mundo y las nuestras, este encuentro no será posible si no existe voluntad política12 Djembe
  13. 13. EDUCACIÓN Y PUEBLOS AFROS de la población blanco-mestiza, pero ade- más ese encuentro poseerá una esencia político-reivindicativa en donde los domi- nantes tendrán que alejarse de sus formas de ejercer el poder para realmente esta- blecer un diálogo distinto y los histórica- mente dominados puedan impugnar su condena para exigir reparaciones y mos- trar al mundo lógicas-otras de convivencia, distribución y participación, en pocas pala- bras sería un encuentro constante para la descolonización. Si no se busca desaparecer el desequili- brio generado con los tres siglos de atraso a los que nos sometieron en el momento de abolir la esclavización e indemnizar a los adueñados de los esclavizados, mientras que a los africanos/as y sus descendientes no se les reconoció ni material, ni simbóli- camente sus aportes y el trabajo realizado, si no se toman decisiones positivas que pri- vilegien a los afrodescendientes frente a otras poblaciones que han estado gozando de los frutos del trabajo de nuestros an- cestros, pues el saldo será más alto cada momento que pasa, en lugar de posibilitar un mundo mejor y digno, por lo contrario se asegurará la existencia conflictiva de relaciones mediadas por una deuda, que debe pagarse en los planos en donde hici- mos aportes, material y simbólicamente. La memoria no puede seguirse piso- teando es por eso que los afros se han or- ganizado en diferentes partes del territorio colombiano reivindicando su historia, su cultura, su cosmovisión y sus saberes, losnegros-afros-colombianos tienen como herencia una cultura impregnada de estrategiasde resistencia, pero no será suficiente con resistir en medio de tanto abuso, ahora es elmomento de exigir que se nos devuelva lo que nos han quitado, pero para dar un pocode luces de cómo tomar este camino propondré varios aspectos referentes a la educa-ción que seguramente no abarcarán la amalgama de necesidades que se tiene, pero almenos servirán para ir dando pasos hacia una reparación total: La educación se ha encargado de darle sostenibilidad a las lógicas racistas que deter-minan los tratos dados hacia los afrodescendientes, no sobra decir que aquí las basescristianas eurocéntricas del sistema educativo tienen volcado al país en un letargo incal-culable, pues esta sociedad no se ha podido ver a si misma, sus ilusiones están determi-nadas por el anhelo de parecerse cada día más a los modelos occidentales, de hablar unbuen castellano y de profesar teologías judío-cristianas, además del seguimiento de pa-trones patriarcales; sin duda alguna la carga despectiva que desde las épocas coloniales Djembe 13
  14. 14. EDUCACIÓN Y PUEBLOS AFROS se dejó sobre las prácticas culturales y espirituales de los africanos ha mantenido en este país un proyecto de civilización absurda en donde las culturas consi- deradas minoritarias deben cada vez más ajustarse e integrarse a la cultura hegemónica eurocéntrica. Frente a esta problemática los afrodescendientes han propuesto la inserción de la Etnoeducación en los contenidos pedagógicos, curriculares y didácticos de la educación nacional, planteando la necesidad de volcar la educación hacia un proceso investigativo que posibilite de manera pragmática la consecución de una educación intercultural, que no sólo visibili- ce los aportes de los afrodescendientes y los demás grupos étnicos, sino que también permita la consecución de una sociedad reafirmada en sus características demográficas y culturales. Esto es sin duda un proyecto para la im- plantación transversal de políticas etnoeducativas que no se limitan a la mala lectura que el gobierno hace cuando cree que la manera de resolver esa inconsistencia educativa nacional es promoviendo sólo la existencia de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos; dejando a un lado el problema crítico de la academia que a través de los postulados epistémicos impartidos en sus recintos educativos fomenta la existencia del racismo, así mismo “…cuando no existe la más mínima preocupación dentro de las instituciones edu- cativas por ejercer y garantizar de manera eficaz un ambiente educativo de aprendizaje significativo para el desarrollo de competencias sociales en donde el estudiantado sea participe constante del ínterculturalismo en sus contenidos escolares, entonces asistimos todos y todas a espacios académicos asimilacionistas.” 2 Pero el tema de la educación no se limita únicamente a la existencia de una educación intercultural, popular y étnica, nos enfrentamos también al problema de los millones de infantes y jóvenes afros que no tienen posibilidades de ingresar a los niveles formales de educación en el país, en el caso de la educación superior el tema es alarmante, porque definitivamente ese ideal de sociedad igualitaria empañado por un desequilibrio histó- rico del que ya hice mención, no ha permitido a los blancos-mestizos crear estrategias eficaces para la solución de ese flagelo, a pesar de las innumerables manifestaciones de inconformidad de las organizaciones afros y sus propuestas de solución en Colombia 2  MARTINEZ Rossih Construyendo la interculturalidad académica en “Pedagogía de la comunicación en la Etnoeducación Afrocolombiana, destrozando cadenas mentales” trabajo de grado presentado para obtener titulo de Especialista en Pedagogía de la comunicación y medios interactivos, Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Bogotá 200614 Djembe
  15. 15. EDUCACIÓN Y PUEBLOS AFROSy América. La condena se hace más inamoviblecuando se excluye a un pueblo de la posibilidadde acceder a la información o al conocimiento;les ha funcionado eso de mantener a nuestrasmayorías analfabetas, ignorantes y por tanto es-clavas, la imposibilidad de ingresar a las escuelas,colegios y universidades es la estrategia más claraque han tenido para someterles a la pobreza, lamarginalidad y la opresión racial y de clase. Losformatos de educación inculcados en nuestrasregiones son los más desactualizados y descon-textualizados posibles y la creciente hambre queafrontamos nos muestra también el panorama dela deserción, que al contrario de lo que muchospiensan no es una característica inherente al serafro, es más bien el producto de los múltiples esfuerzos y sacrificios que tenemos quehacer para poder acceder a los espacios académicos, esto debido a las condiciones indig-nas que la pobreza y la explotación (repito impuestas de manera histórica) generan. Eneste caso el desarrollo del ingreso de los estudiantes afros de manera diferenciada a lasinstituciones educativas del país sería un paso importante a la hora de aportar al procesode reparación histórica que debe hacerse a estas poblaciones, siempre y cuando esteingreso vaya acompañado de la creación de condiciones dignas y eficaces para que losafros se sostengan en el proceso académico y de la creación de ambientes interculturalesque se promuevan desde lo más profundo de los saberes ancestrales y académicos enuna institucionalidad que tenga como máxima pretensión transformar esos episodiosconflictivos que ha generado el pensamiento occidental y a su vez desaparecerlo. No es posible decir que este es un país pluriétnico y pluricultural cuando de maneradéspota se trata a los que la cultura dominante han ubicado en las laderas del desarrollo,del conocimiento y de la sociedad; no basta sólo con mostrar a los afros en las portadasde revistas, en los pantallazos televisivos, en la publicidad institucional o en las palabrasque se enuncian en los discursos, ni tampoco poner a algunos negros a reproducir laslógicas hegemónicas del poder y el conocimiento; no basta sólo con decirles entren a lacasa para luego refundirlos en los lugares más lejanos en donde nadie pueda interlocutarrealmente con estas personas, no es suficiente, porque entonces seguiremos dando ynos seguirán quitando. Djembe 15
  16. 16. La Universidad, un caso dredistribución y reconocim Por Juan Alberto Carabalí Politólogo16 Djembe
  17. 17. demiento? La simple negligencia de problemas culturales, Introducción ¿Qué es la redistribución y el reconocimien- to? sin pretensión a particularizar demasiado, se puede decir que estos dos elementos étnicos y raciales en se han convertido en el eje articulador de las diferentes objeciones de los nuevos mo- una sociedad nacional vimientos sociales hacia los actuales mecanismos hegemónicos. La redistribución y el tan heterogénea indica reconocimiento pueden ser el camino para que estos nuevos actores políticos puedan que el impulso para conseguir lugares importantes en los espacios de toma de decisiones y, por lo tanto, la preservación de la influir importantemente en la vida política, económica y cultural de la sociedad. desigualdad es más Las luchas contemporáneas por el poder político distan sustancialmente de aquellas poderoso que el impulso luchas que dominaron la segunda mitad del siglo XX, las cuales se encerraban en marco opuesto, en la dirección dicotómico entre el capital y el trabajo, cuyos principales objetivos, esto de forma gene- de la igualdad creciente ral, giraban alrededor de la pertenencia de los medios de producción, la explotación y el (…) Ninguna democracia poder político. Sin embargo, estas luchas sociales eran sustancialmente excluyentes, ya será posible si tenemos que dejan fuera del escenario a reclamaciones diferentes a las del trabajo o del capital, un lenguaje “abierto” y un un ejemplo es de esto son los cuestionamientos hechos desde la cultura o alrededor comportamiento “cerrado”. del genero. Con la caída del contendor socialista (URSS), ese espacio de poder dejado, Fernandes 1972 aparentemente, sería ocupado por el mundo capitalista, pero esta sería una “realidad a medias”. Por el contrario a lo que se pensaba, hubo una explosión de la fuerza de movimientos y colectividades que tenían posiciones diferentes a la de clases o el capi- tal, podemos caracterizar a estos nuevos actores políticos a los movimientos étnicos, feministas y de sexualidad “alternativa”, en otros términos, el discurso se desplaza, sin desaparecer, desde la explotación y la redistribución hacia discursos que vehiculan iden- tidad, cultura, genero y reconocimiento. Con relación a lo anterior podemos citar a Nancy Fraser, quien propone el siguiente cuestionamiento: “¿como deberíamos entender el eclipse del imaginario socialista cen- trado en términos tales como intereses, explotación y redistribución? y ¿como debería- mos interpretar el surgimiento de un nuevo imaginario político centrado en las nociones de identidad, diferencia, dominación cultural y reconocimiento?”. Este cuestionamiento condensa de alguna forma nuestra argumentación, pero no explica de manera satisfac- toria nuestros elementos de redistribución y reconocimiento, pero los argumentos de Fraser nos proporcionarán a una fuerte definición y lo que nos conducirá a establecer una relación con escenario Publio como lo es la Universidad. Como hemos expuesto de alguna forma, el reconocimiento y la redistribución hacen parte de tradiciones políticas diferentes, en el caso de la primera podemos decir, gene- ralmente, que hace parte de un pensamiento socialista, donde se buscan objetivos de redistribución de la riqueza social, es decir una sociedad más igualitaria materialmente Djembe 17
  18. 18. económica y políticamente. En este sentido hablamos, necesariamente, de un tipo de injusticia social relacionada con la injusticia económica, la cual es la expresión de una concentración de la riqueza social en un determinado grupo social estructurada sobre la base de una división social de la sociedad, la cual está confinada a la propiedad de los medios de producción. En este sentido siguiendo los argumentos de Fraser, una solu- ción a esta “injustica económica”, esta articulada a una “redistribución del ingreso una reorganización de la división del trabajo”. Cuando se habla del reconocimiento, al igual que la redistribución, nos estamos refi- riendo a un elemento que se hace importante dentro de la cultura política contemporá- nea, y que plantea como eje central la importante problemática de la cultura. Es en este instante cuando se reconoce que la sociedad, en especial la latinoamericana, no es un bloque homogéneo o universal, sino por el contrario una sociedad diversa en lo cultural, lo que desemboca en importantes consecuencias políticas y económicas. Entonces, se rompe como esa pretensión de una comunidad imaginada propia en la construcción de los Estados moderno, dando lugar a nuevos actores políticos que reclaman un lugar en los espacios de poder y de toma de decisiones. Una de las principales consecuencias es la construcción de un espacio de luchas por el poder, donde la cultura se presenta como una innovadora arma política, cuestionado la cultura dominante capitalista. En cuanto a esta última idea es necesario hacer una aclaración responsable, los actores culturales, los cuales implican, necesariamente, movimientos políticos y económicos dentro del escenario de lucha, no son bloques o sistemas cerrados autorreferentes, por el contrario son unidades permeables, lo que las hace dinámicas a través del tiempo, por esta razón no podemos plantear un esquema donde figuren unidades estáticas, con fronteras definidas, lo que las haría claramente diferenciables. Con la aparición de estos nuevos actores se expone una sociedad ricamente hetero- génea con múltiples objetivos y necesidades colectivos y que reclaman por parte del Es- tado una política pública que genere inclusión en los procesos productivos capitalistas y burgueses. Esto va aparejado, necesariamente, de una nueva concepción de ciudadano, ya que la antigua concepción de este término trae consigo un esquema homogenizador, esto lleva a pensarse la ciudadanía como una multiplicidad de categorías hasta el punto de pensarse en las “ciudadanías diferenciadas”, haciendo un uso más democrático del término. Raza, género, redistribución y reconocimiento. Las diferentes relaciones sociales que se construyen sobre el racismo y el sexismo hacen que se relegue histórica, política, cultural y económicamente a la mujer o grupos étnicos con desarrollos históricos particulares. Por ejemplo Colombia “país que a principios de los noventa entró constitucional- mente en el discurso multiculturalista, los análisis y cifras acerca de la persistencia del racismo y sus efectos son sencillamente impresionantes. En efecto, todos ellos confirman que existe una relación directa entre los niveles críticos de pobreza y la condición étnica afrocolombiana o indígena, lo que configura una auténtica geoeconomía política de la exclusión y la marginalidad de dichos grupos en contextos rurales o urbanos. Es un hecho que la calidad de vida de estos grupos está notablemente por debajo de la de los demás grupos de la población del país en cuanto a expectativa de vida, mortalidad infantil, analfabetismo, nivel de ingreso per cápita” (Almario. 2007: 199).18 Djembe
  19. 19. Para seguir con esta argumentación en necesario precisar el concepto de exclusión,ya que su determinación no es tan simple como aparenta. Podemos considerar que “laexclusión se refiere a la no incorporación de una parte significativa de la población a lacomunidad social y política, a la negación sistemática de sus derechos de ciudadanía ya los impedimento para su acceso a la riqueza producida en el país” (Fleury. 2006: 170). La exclusión está relacionada con dinámicas de redistribución y reconocimiento, quecondicionan el acceso, en este caso, a la universidad y a espacios públicos políticos de di-ferentes colectividades como las minorías étnicas y las mujeres. Es decir que “la exclusiónse ubica en la intersección de dos dimensiones de la justicia social: la mala distribucióny la falta de reconocimiento. Al ser una especie de injusticia bidimensional, exige unarespuesta bidimensional” (Fraser. 2006). Esto nos da a entender que la exclusión es una dinámica social con dos caras, porun lado se presenta una exclusión económica; y por otro lado podemos encontrar unaexclusión política y cultural. La consecuencia mas importante es la negación de la ciu-dadanía de diferentes sectores sociales, es decir, por ejemplo, la restricción al accesoal espacio Publio y político en donde se toman las decisiones. La exclusión implica unaconcentración del poder político. En este escenario algunos sectores sociales con una Historia y prácticas culturalesparticulares, han venido configurando, no sin dificultades, comunidades políticas que ex-presan malestares de diversa índole frente a la pertenencia a un Estado–Nación neutroque abanderó el proyecto de la ciudadanía formal durante la creación de la República.Es así como “en esas condiciones, la comunidad de ciudadanos se ve abocada a forjar yexpresar nuevos criterios identitarios, distintos a la identidad nacional, en el plano de laatribución de sentido en sus prácticas cotidianas” (Hartlyn). Estas nuevas reivindicaciones identitarias, sin duda, traen nuevos cuestionamientosal modelo Occidental de Estado, el cual se construyó sobre la base de una comunidadculturalmente homogénea u homogenizada, aunque, precisamente, esta comunidadhomogénea sea una expresión de un estado imaginario (Anderson). Los diferentes cuestionamientos a la idea de Estado-Nación se expresan a través de“los proyectos alternativos de las diversidad étnica y cultural latinoamericana, los cualesson también proyectos históricos, estos piensan las restricciones de las capacidades delas democracias actuales y se proponen remontarlas desde las acciones y propuestasalternativas para la conducción de las sociedad que ya no se perciben monoculturales”(Zambrano. 2003: 18) Este ambiente multicultural e intercultural propone grandes desafíos al esquemaclásico de ciudadanía que tiene en el principio liberal de igualdad ante la ley, la búsquedade una “comunidad imaginada” homogénea. Pero, sin embargo, en la práctica, muchasveces la ley no es una representación de la realidad, es decir que en las prácticas socialeslas diferencias culturales, políticas y económicas dominan el ámbito público, en otraspalabras “las diferencias fueron negadas en aras de la pretendida igualdad jurídica,aunque en las practicas cotidianas subsistan tanto las diferencias identitarias, comolas inequidades en cuanto a los derechos económicos y sociales” (García. 2006). Paracomplementar esta idea tenemos que “la igualdad político-jurídica alcanzada como unaadquisición del estatus de la ciudadanía, confiere un fundamento legitimo al ejercicio delpoder, al tiempo que niega la estratificación social y los actores colectivos, y absolutizaal individuo como el portador material de los derechos y lo deberes de la ciudadanía”(Fleury. 2006. 199). “Se observa que las dinámicas de lucha y combate a la exclusión tiene una dimensiónemancipadora, capaz, de generar la constitución de nuevos sujetos y de nuevas formas Djembe 19
  20. 20. de reivindicación del ejercicio de ciudadanía” (Fleury. 1996). Es en este sentido es dondepodemos considerar procesos que configuran una nueva idea de la ciudadanía y quepone en jaque esa concepción de una Democracia donde los partidos políticos son losúnicos e inagotables interlocutores básicos entre la sociedad y el Estado. Si bien los partidos políticos son un actor importante, en los escenarios políticoscontemporáneos has surgido nuevos actores que han determinado no solo ser agentesobjeto de Derecho, sino también agentes que intervienen y participan en los procesospúblicos y políticos, es en este espacio donde las “las necesidades y problemas se vencomo otros tantos desequilibrios que, cuando crecen, son objeto de procedimientos y derelevos cualificados, intermediarios políticos que, en nombre de sus mandantes, presio-narán sobre la autoridad pública competente para que intervenga” (……….). En esta diversificación de los actores políticos la cultura aparece como uno de loselementos determinantes de la particularidad de estos actores, es decir que la culturase convierte en un instrumento político. Ahora la cultura determina la agenda política demuchos actores organizados que pretenden exponer sus intereses en el escenario públi-co. Por ejemplo en el caso colombiano actores como los movimientos afrodescendien-tes e indígenas, desde su particularidad cultural e histórica reclaman una participaciónen los escenarios de donde históricamente se les ha excluido. Sumado a esto podemosdecir que “la modernización de las sociedades, las culturas políticas y el reconocimientode los derechos de la diversidad cultural han dispuesto una nueva forma de pensar larelación entre cultura y política” (Zambrano. 2003: 16). Básicamente estamos plantean-do un ambiente intercultural donde las relaciones sociales se tornan dramáticamentetensas y controversiales, ya que se plantean nuevas alternativas de organización social,propias de las particularidades culturales de los nuevos actores, y que chocan con lasideas y verdades establecidas por el sector hegemónico de la sociedad. Se está hablandode propuestas de democracias diferentes. Parte de estos nuevos actores se construye sobre la base de las reivindicaciones degenero, es decir actores que plantean la necesidad de establecer mecanismos socia-les que otorguen lugares importantes en los escenarios públicos de la sociedad a lasmujeres, con la consecuencia de la reorganización de las estructuras de poder monta-das sobre redes de poder patriarcales, racistas y sexistas. “Las diferencias creadas porla sociedad capitalista, blanca y patriarcal nos han subordinado y discriminado a lasmujeres negras por no ser iguales al sujeto para quienes fueron hechos los derechosdel ciudadano: varón, blanco, adulto, propietario… Estas diferencias nos han excluido,marginado e invisibilizado por ser mujeres, negras, indígenas, campesinas, pobres…Históricamente, esto ha significado no ser sujetas de derechos, estar ubicadas allendela periferia y que nuestra identidad haya sido construida por el dominador con base enestereotipos acerca de nuestra sexualidad, nuestro cuerpo y nuestra cultura” (lozano;Peñaranda. 2007. 716). En nuestras sociedades ser pobre es significado de restricciones importantes encuanto al acceso al espacio político, a derechos, a la participación en la riqueza social, esdecir se está incluido en dinámicas de exclusión. Si a esta situación, ser pobre, le suma-mos la ser “negro”, “Afro” o pertenecer a alguna minoría étnica, sin dudas, es una cargamas y que restringe aun más el acceso a la ciudadanía, es decir, sin generalizar, que sernegro es no ser ciudadano. Esto se ve desde lo social en cuanto al relacionamiento conlos demás sujetos no negros, mestizos o indígenas, es en este escenario se destaca quealguno es diferente, pero no por lo que constituye el individuo como ser político, sinopor la simple apariencia del color de piel, es decir que existen colombianos y negros.Pero ¿qué pasa cuando se es pobre, se es negro y también se es mujer?, perece ser20 Djembe
  21. 21. que para esta situación la ciudadanía en Colombia no existe, es absurdo negar que enla sociedad colombiana no existe el racismo, y el machismo, es decir discriminacionespor el color de piel y hacia la mujer. Se puede decir que la situación anterior expone que las mujeres afrodescendien-tes pueden ser denominadas como “colectividades bivalentes” (Fraser. 1996), es decirque estas mujeres “pueden padecer tanto la mala distribución socioeconómica comoel erróneo reconocimiento cultural… tanto el género como la raza son colectividadesparadigmáticas. Aunque cada una tiene sus particularidades, ambas incluyen dimen- siones político–económicas y culturales- valorativas. El género y la raza implican tanto redistribución como reconocimien- to” (Fraser. 1996: 31) Haciendo referencia a las posibles solu- ciones a tal problema, es necesario que se articulen tanto procesos de redistribución como procesos de reconocimiento, pero lo mas importante es que ninguno de estos puede estar supeditado el uno al otro. “La subordinación de la mujer negra desapa- recerá si se transforman los imaginarios sociales que nos hacen objeto de uso y derecho de los hombres y que definen nuestros cuerpos sólo en términos de una sexualidad cosificada como cuerpos para la sexualidad o para el trabajo doméstico, como objetos deshumanizados de obser- vación para el turismo o como pretextos para la caridad. Se necesita una organiza- ción social que no jerarquice a los seres humanos por ninguna condición, ni social ni económica ni étnica ni sexual ni “racial”. La única condición que se ha de tener en cuenta es la humana. Se precisa una orga- nización social que flexibilice los roles de género, permitiéndoles a los hombres vivir su plenitud de seres humanos y a las mu- jeres tener autonomía sobre sus cuerpos y sus vidas” (lozano; Peñaranda. 2007: 718). Conclusión. Pero que tiene que ver el reconocimiento y la redistribución con la Universidad y espe- cial con la Universidad pública. Los escena- rios de lucha política en Latinoamérica, en especial en Colombia, han sido dominados por un actor hegemónico, el cual extien- de su hegemonía en el plano económico Djembe 21
  22. 22. político y cultural, este cierra el espacio político para todas las demás colectividades culturales, relegándolas a un espacio de desconocimiento político, lo que también trae como consecuencia la exclusión económica. En los procesos de reconocimiento y redis- tribución, los cuales se presentan como procesos que pretenden inhibir los problemas de desigualdad económica y discriminación cultural y política, se busca abrir esos espacios que mucho tiempo estuvieron fuera del alcance de estos sectores sociales, es decir de- mocratizar los espacios políticos. Esto último trae la necesidad de una reestructuración de los mecanismos de representación que dé cuenta del reconocimiento hacia estas colectividades. Uno de estos espacios que se le han sido negados, ya sean por la desigual- dad económica o por la discriminación cultural y política, a las diferentes colectividades culturales y legitimas, es de la educación, elemento necesario para la emancipación men- tal y espiritual. Por estas razones es necesario que en sociedades como la colombiana, se abran estos espacios, como el de la educación y en especial el de la Universidad, para estos colectividades culturales que se han encontrado históricamente discriminados, el cual sería el paso para la construcción de una verdadera sociedad plural y democrática. En este escenario la Universidad y más la Universidad pública, se puede presentar como un instrumento necesario para dar pasos hacia procesos que contribuyan, de algu- na manera, a situaciones de reparación y reconocimiento. En estos espacios educativos es donde se generan dinámicas que transforman, en alguna medida, los imaginarios sociales, es por esto que es necesario abrir las puertas de la Universidad para esa pobla- ción que históricamente se ha encontrado marginada de este espacio para romper con ese esquema simbólico que excluye y genera estereotipos errados sobre colectividades particulares. En la universidad se crean procesos de liderazgo que en el futuro contribuirán a pro- cesos sociales que contribuyan a la construcción de una sociedad menos excluyente, mas igualitaria y por que no, mas democrática. Una sociedad de todos para todos. Bibliografia • ALMARIO GARCÍA ÓSCAR, (2007): “Reparaciones contemporáneas: de la Memoria de la Escla- vitud al cuestionamiento de la exclusión social y el racismo”. En: Claudia Mosquera Rosero-La- bbé y Luiz Claudio Barcelos. Afro-reparaciones: Memorias de la Esclavitud y Justicia Reparativa para negros, afrocolombianos y raizales. • BETTY RUTH LOZANO Y BIBIANA PEÑARANDA. (2007) “Memoria y Reparación ¿y de ser muje- res negras qué?”. En: Claudia Mosquera Rosero-Labbé y Luiz Claudio Barcelos . Afro-reparacio- nes: Memorias de la Esclavitud y Justicia Reparativa para negros, afrocolombianos y raizales. • Fleury, Sonia, (1998): “Política social, exclusión y equidad en América Latina. En: Revista nueva sociedad. • Fleury, Sonia, (2006): “La expansión de la ciudadanía”. En: Inclusión social y nuevas ciudada- nías. Pontificia universidad Javeriana • Fraser, N. (1997). Redistribución y Reconocimiento. Justicia Interrupta. N. p. Jurídico. Bogotá. • Zambrano, Carlos Vladimir (2004). “Nación y pueblos indígenas en transición. Etnopolitica radical y fenómenos policulturales emergentes en América Latina”. En: Zambrano, Carlos Vla- dimir. etnopoliticas y racismo. • Zambrano, Carlos Vladimir (2004). “racismo y viceversa. Apuntes para la crítica cultural del racialismo en el antirracismo”. En: Zambrano, Carlos Vladimir. etnopoliticas y racismo • Díaz-Polanco, Héctor. (2004). “Cuestión étnica y cambio social en América Latina”. En: Zam- brano, Carlos Vladimir. etnopoliticas y racismo.22 Djembe
  23. 23. MOVIMIENTO AFROESTUDIANTILMemorias de la construcciónde organización afroestudiantilen Colombia“Adquiriendo conciencia de nuestra agencia histórica” Por Diana Lorena Montaño1 y Ana Margarita González2 1  Estudiante de Licenciatura en Lengua Castellana y Humanidades Universidad Distrital y miembro del CEUNA 2  Abogada, egresada de la Universidad Nacional de Colombia. D esde el nacimiento del Colectivo de Estudiantes Universitarios Afrocolombianos- CEUNA- la apertura de procesos de unidad entre las diferentes expresiones organiza- tivas, colectivos, palenques universitarios integrados por estudiantes Afrocolombianos principalmente enfocados en visibilizar problemáticas relacionadas con nuestra comu- nidad y sobre todo comprometidos con la apertura de espacios de denuncia sobre del racismo, pero sobre todo de acción política contra el mismo en escenarios académicos y comunitarios, ha sido una de las apuestas fundamentales de nuestra organización. Este proceso de unidad tiene como fin principal generar alianzas estratégicas entre los estudiantes Afros para proponer planes de acción en conjunto con el objeto de aportar desde nuestra condición, de estudiantes negros, a la solución de las problemáticas de nuestra comunidad y a fortalecer el movimiento social Afrocolombiano en general, así mismo, articularnos a las diferentes luchas que libran los diferentes sectores sociales y populares contra la imposición de un modelo neoliberal y el capitalismo. Sin embargo, en la historia del movimiento social Afrocolombiano es necesario re- conocer el papel fundamental que han jugado los estudiantes Afrocolombianos en la construcción de movimiento social, en ese sentido, es necesario hacer un relato de las dinámicas de estas iniciativas juveniles y estudiantiles en cuyo seno nacieron varias de las organizaciones que hoy conforman el movimiento de comunidades negras en Colombia: (i) Algunos relatos del proceso social juvenil de comunidades negras A mediados de los años 70 surgieron las principales expresiones organizativas de carácter estudiantil en compañía de intelectuales y activistas a través de la creación de grupos de discusión y estudio en Universidades en su mayoría públicas, muchos de estos colectivos nacieron bajo la influencia del movimiento por los derechos civiles, la lucha Djembe 23
  24. 24. MOVIMIENTO AFROESTUDIANTILanticolonialista y anti-apartheid en África, reivindicaban de manera explícita y autónomasu carácter de movimientos negros enarbolando banderas contra la discriminación racialy la lucha por la igualdad de derechos1 , varias de estas iniciativas fueron integradas porestudiantes, intelectuales y profesionales negros en las ciudades principales, también enciudades como Quibdo y Buenaventura se produjeron algunas bajo el influjo ideológicodel Black Power Pero la que tendría mayor trascendencia al convertirse proyecto político a posteriorisería la del Circulo de Estudios Soweto que nació en 1976 en la Universidad de Pereiraintegrado por estudiantes negros, en su mayoría oriundos del Chocó y que la postre seconvertiría en la organización que hoy conocemos como Cimarrón. La experiencia del Circulo de Estudios Soweto también se desarrolló en ciudadescomo Buenaventura, en esta primera etapa de construcción de un modelo organizativoen lo estudiantil resultaba de mucha importancia la formación política orientada al es-tudio de los líderes Afros, en especial, los norteamericanos, las referencias políticas demayor relevancia eran las de Malcolm X, las Panteras negras, MLK etc. Era fundamentalel estudio de la cultura negra, la historia del Pacífico y se promovía la autoestima y elfortalecimiento de la identidad entre jóvenes negros2. Hacia 1979, podríamos afirmar que se desarrolló un sistema de cooperación y alianzaentre los procesos de base campesinos en el Chocó (Comunidades Eclesiales de Base yla construcción de la Asociación Campesina Integral del Atrato) y el Circulo de EstudiosSoweto, en cabeza de Mosquera, quien iba a dar charlas en la zona de los ríos31  Agudelo Carlos Efrén, Retos del Multiculturalismo en Colombia. Política y poblaciones negras, Medellín,la carreta social, 2005.2  testimonios Rosa Solís, 1998 en Agudelo Efrén. Retos del Multiculturalismo en Colombia. Política ypoblaciones negras, Medellín, Ed. La Carreta Social, 2005. Capítulo 5 p.p 563  Testimonio padre Gonzalo de la Torre en Agudelo Efrén. Retos del Multiculturalismo en Colombia.Política y poblaciones negras, Medellín, la carreta social, 2005.24 Djembe
  25. 25. MOVIMIENTO AFROESTUDIANTIL En Buenaventura y la Costa Caribe hubo iniciativas conjuntas entre trabajadores y es-tudiantes negros, en Buenaventura bajo el influjo del movimiento de las Panteras Negrascon trabajadores de Puerto (por el puerto entró mucha gente), mientras que en la CostaCaribe se impulsaba la creación de una organización de trabajadores negros (finales delos 70). En Bogotá en lo estudiantil  en la misma época que se estaba desarrollando elparo en el Chocó los primeros  estudiantes Afros de la UN  tenían un espacio de formacióny articulación desde su vinculación con organizaciones políticas de izquierda. En el Caribe Colombiano, al no existir, como en el Pacífico un movimiento rural dedimensión significativa, el núcleo de profesionales y estudiantes tuvo un mayor acti-vismo en Pro de la consolidación del movimiento negro regional4, sin embargo, podríaafirmarse que el “movimiento de comunidades renacientes” de la costa Caribe surge aprincipios de la década de los 80 como resultado de la manifestación de un grupo dejóvenes que pertenecían en ese entonces a grupos culturales, juveniles, estudiantiles,organizaciones progresistas, así como de algunos que tenían relaciones con partidos.Estos jóvenes, en su mayoría estudiantes universitarios y de secundaria en la ciudad deBarraquilla, venidos de distintos lugares de la Costa Caribe (en especial de Cartagena y elPalenque de San Basilio), tenían la experiencia de trabajo comunitario en barrios, en elmarco de actividades culturales y académicas5 El interés de dichos jóvenes en temas decorte académico como el racismo, lo negro, la discriminación y prácticas excluyentes yse desplazó hacia las cuestiones prácticas de organizaciones de comunidades y, a través 4  CASSIANI, Alfonso, “Las comunidades renacientes del Caribe Continental “ en MOSQUERA, Claudia“Afrodescendientes en las Américas: Trayectorias sociales e identitarias(…)” Ed. Universidad Nacional deColombia y otros 2002 p.p 5775  Ibid. p.p 578 Djembe 25
  26. 26. MOVIMIENTO AFROESTUDIANTIL de éstas, a la lucha por el fortalecimiento de la identidad histórica y cultural como grupo étnico. Experiencias en Cartagena y Barranquilla, grupos eclesiásticos en San Onofre (Sucre), actividades campesinas en los Montes de María y organizaciones de pescadores en las costas y golfos de Bolívar, Sucre y Córdoba. Ese mismo grupo estudiantil que asumió una propuesta organizativa a mediados de los 80 en la ciudad Barranquilla en la década de los 90 le apostó a la conformación de un ente nacional que hoy conocemos como Proceso de Comunidades Negras (PCN) desde la perspectiva de región (que por supuesto es mucho mas complejo porque es un proyecto de articulación nacional que deviene de la Coordinación Nacional de Co- munidades Negras). Ya a finales de los 80 y principios de los 90, los jóvenes universitarios, estudiantes organizados en núcleos de trabajo hacia el discurso étnico negro en Buenaventura con base en el trabajo que tiene origen en los 60 con la pastoral del trabajo religioso católico (Valencia Cano) mas la inspiración de la experiencia de la ACIA en el Chocó iniciaron una labor de estímulo a la organización de los ríos de la zona. Las expresiones organizativas Afrojuveniles populares y de estudiantes negros que estaban finalizando sus estudios convergen con las experiencias de jóvenes interesados en realizar trabajo organizativo en la región confluyeron en la organización juvenil “Fundación Litoral siglo XXI” que son quienes empiezan a agitar todo el tema de la inclusión de los negros en la Constitu- ción desde los escenarios preconstituyentes, allí llevaron sus inquietudes como jóvenes desde lo popular y lo racial. En un análisis de estos procesos organi- zativos, es de particular importancia darle relevancia a varios aspectos: Que las expresiones organizativas es- tudiantiles y juveniles Afro han sido pro- ductoras de etnicidad y de conciencia étnico-racial, en el proceso de autoreco- nocimiento y de construcción de identi- dad. La importancia de la formación y el conocimiento de la historia. También exis- te una relación clara entre la academia y la formación organizativa, y una cooperación necesaria entre los procesos urbanos de estudiantes e intelectuales con los proce- sos rurales étnico-territoriales. Cabe anotar que estas expresiones or- ganizativas estaban constituidas por per- sonas provenientes de diferentes sectores políticos e ideológicos, pero con claridad en la relación dialógica con la comunidad y sus problemáticas lo que ha desbordado el escenario de lo estudiantil, han apoyado procesos con los sectores populares, cam- pesinos, obreros, sociales, comunitarios, barriales de la comunidad Afro, ese es el elemento que potencializa su trabajo. Sin embargo, debemos ser profun- damente críticos y comprender que han26 Djembe
  27. 27. MOVIMIENTO AFROESTUDIANTILcometido toda suerte de errores ya que muchas de estas expresiones han degeneradoen una serie de organizaciones que a pesar de todo su acumulado no tienen mayor nivelde incidencia, organización y claridad política. En 20 o 15 años ha habido una explosióndesbordada de organizaciones Afro de papel cuyo impacto en la comunidad es pocopor no decir nulo y que además padecen de corrupción y clientelismo y están mas inte-resadas en la gestión de recursos, puestos burocráticos o cargos de “elección popular”que en la verdadera construcción de movimiento social Afro. Muchas organizaciones sequedan cortas en sus propuestas y plataforma política porque no relacionan su carácterétnico racial con un carácter popular y de clase, entro otras razones. Se viven altos nivelesde dispersión y de enfrentamientos de egos y cacicazgos políticos, olvido de las bases,relación de caciques electoreros con paramilitares y los recientes esfuerzos de gruposde pseudo líderes Afros de derecha nacidos en el seno mismo del gobierno y que con-sideramos de “alta peligrosidad”, ya que se “abrogan” el derecho de “representarnos”cuando en realidad están negociando la dignidad del pueblo Afrocolombiano. Es allí, donde se ve la necesidad de renovar, de oxigenar y aportar a la construcciónde movimiento social Afrocolombiano que realmente se piense la transformación de lascondiciones de vida, la realidad de pobreza, marginalidad y racismo de la comunidad Afroy como respuesta a esa preocupación nace este esfuerzo organizativo juvenil-estudiantilAfro. En el año 2007, en un esfuerzo sin precedentes, se lleva a cabo el I ENCUENTRONACIONAL DE ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS Y JOVENES AFROCOLOMBIANOS –ENEUA- en la ciudad de Bogotá que se vislumbra como un nuevo referente en el marcode los procesos organizativos del movimiento social Afrocolombiano y que emerge delcomplejo panorama de las distintas situaciones que continuaban golpeando al puebloAfrodescendiente: crecimiento de la siembra de monocultivos en los pueblos de pa-cifico colombiano, el incremento del desplazamiento a causa de la violencia, el augede los análisis en materia de etnoeducación, la propuesta de autonomía por parte delos pueblos desde una proyecto de etnodesarrollo, y la necesidad de aunar esfuerzosa nivel nacional desde diversas miradas para crear derroteros más fuertes con miras a Djembe 27
  28. 28. MOVIMIENTO AFROESTUDIANTIL contrarrestar las políticas neoliberales alimentadas por ideologías de derecha adscritas a un gobierno autoritario. Desde sectores juveniles de las organizaciones universitarias, sociales existía una cada vez más grande preocupación académica y política por los destinos de la comuni- dad Afrocolombiana y en particular nos preocupaba el tema de acceso a la educación superior de estudiantes Afrocolombianos , si bien es cierto, estábamos articulados a reivindicaciones y procesos políticos al interior de la universidad como la defensa de la educación pública, la democracia y gobierno universitario, el bienestar y la autonomía, nosotros, estudiantes negros, Afrodescendientes teníamos unas realidades y problemá- ticas particulares que desbordaban las reivindicaciones históricas clásicas del movimien- to estudiantil, como la exigencia de Acciones Afirmativas. La concreción de un proceso de Unidad Estudiantil Afrocolombiana nace de la nece- sidad de crear un espacio académico y político que le permita a la comunidad univer- sitaria afro colombiana en particular, y al país en general, reconocer la importancia de los estudiantes Afro colombianos en el proceso de construcción y fortalecimiento de la identidad étnica, histórica y cultural y de la necesidad de construir una agenda común de unidad entre las diversas expresiones organizativas de los estudiantes Afrocolombia- nos. Además analizar y combatir los niveles de desigualdad social, discriminación racial, y sometimiento a violencia de los Afrodescendientes que no solo siguen intactos si no que se profundizan como resultado del aumento de las brechas sociales y de la violencia, terror, y guerra que se disparan tanto en Colombia como en el mundo en general. En ese sentido, el I Encuentro Nacional de Estudiantes Universitarios Afrocolombianos se con- virtió en un esfuerzo por consolidar un trabajo organizativo que como comunidad Afro estudiantil y juvenil nos permitiera fortalecer el proceso organizativo Afro en general y articularnos con los diversos sectores de la sociedad. A este escenario se articularon expresiones organizativas de varios rincones del país tanto del Caribe como el Pacífico Colombiano, entre las cuales se encontraban Cali, Car- tagena, Popayán, Pereira, Barranquilla, Sincelejo, Villavicencio, entre otras. Un espacio de debate que corroboro en gran medida las problemáticas, ya citadas, y el interés desde la juventud en proponer formas de solución trabajando conjuntamente para ello. De esta forma, se conformó una agenda de trabajo común de este espacio, con la propuesta de realizar Asambleas Nacionales con cierta periodicidad y cuya finalidad fue la de promo- ver el proceso de articulación nacional, se desarrolló un evento de carácter académico- político en el cual se abordaron cuatro ejes temáticos, población y conflicto, cultura e identidad, movimiento y organización y etnoeducación y pueblos Afros, consideramos que a través de estos cuatro ejes se aborda no solo la problemática de la población Afrocolombiana si no, las propuesta de acción política, en particular, la relacionada con las formas y estrategias de construcción de organización. Una de las actividades relevantes, que se llevaron a cabo en este Encuentro fue la movilización de algunos asistentes hacia el edificio administrativo de la universidad Na- cional. Ésta movilización logró establecer una mesa de negociación entorno a las cuotas como una medida acción afirmativa con miembros de ésta Universidad. En este proceso han participado como Voceros grupos que hacen parte de lo que actualmente ha tomado cuerpo y es asumido por diferentes grupos Juveniles que participan en este proceso del ENEUA como su responsabilidad histórica. A finales de octubre de 2009 los estudiantes del Colectivo Asante de la ciudad de Buenaventura organizaron el ENCUENTRO NACIONAL-ENEUA II- Este segundo Encuen- tro reiteró el interés de sus participantes en construir una organización dinámica, que debe establecer soluciones a la problemáticas que afronta la comunidad y manifestó28 Djembe
  29. 29. MOVIMIENTO AFROESTUDIANTILsu desaprobación frente a las política neoliberales que instrumentalizan y explotan losrecursos de las comunidades del pacifico colombiano y demás sectores del país peroademás se avanzó en la consolidación de una plataforma político-organizativa, dichaplataforma ideológica se enmarca en una propuesta que busca la construcción de unorden político distinto y emancipador, profundamente crítico de la crisis humanitaria delpueblo Afro entendiendo que ésta es producto del actual modelo político y de gobiernoautoritario, en ese sentido, se definieron, en términos generales varias apuestas políti-cas, a saber, (i) La construcción de un proyecto emancipatorio de los Afrodescedientes,en el contexto de un nuevo modelo político- económico democrático y la defensa denuestros territorios étnicos para promover el etnodesarrollo y el gobierno propio, (ii) lalucha contra el racismo en todas sus dimensiones desde la etnoeducación y la acciónpedagógica que nos permita resaltar la diversidad étnica colombiana, y entender lacosmovisión de los pueblos afro, en ese sentido, propender por una educación no ho-mogenizante e iniciar una lucha por implementación políticas de Acción Afirmativa parael ingreso de la población Afrocolombiana a la educación superior y finalmente (iii) larecuperación y reivindicación de nuestra historia ancestral, la cultura y la espirituali-dad que debe ser exaltada en cada espacio de nuestra lucha reivindicatoria y debe serutilizada como herramienta para reafirmar el pensamiento Afro, así mismo, reivindicarel pensamiento Cimarrón como herramienta para recuperar nuestra historia y nuestrasluchas ancestrales. Se han desarrollado varias asambleas de delegados, denominadas COTI en variasciudades neurálgicas del país, en dichas reuniones se avanza en la construcción de unplan de trabajo que permita fortalecer y darle viabilidad a la estructura organizativa, sinembargo, la dispersión, la falta de compromiso y algunos debates en torno a la orienta-ción política han evitado el crecimiento del proceso. A principios del mes de octubre el Colectivo de Estudiantes de la Universidad delAtlántico y la Organización de comunidades negras “Ángela Davis” coordinaron la realiza-ción del III Congreso Nacional de Jóvenes y Estudiantes Universitarios Afrocolombianosen la ciudad de Barranquilla, dicho congreso buscaba la concreción de la organización yla generación de acuerdos programáticos y de acción, sin embargo, la llegada de nuevasorganizaciones de la Costa Caribe y de algunos grupos descontextualizados del procesodificultaron el logro de tal fin, sin embargo, se avanzó en la consolidación de una coor-dinación política que daría mayor forma al espacio y orientación. En el año 2010, estaCoordinación politica desarrollo el IV ENEUA en la ciudad de Tado – Choco; no obstante,no se lograron avances significativos, a causa de la limitaciones en una comunicaciónefectiva, descontextualización sobre las dinamicas del proceso por parte de algunosgrupos nuevos del procesos y de aquellos que permanecieron ausentes de los COTISconvocados, egos y cacicazgos políticos. Este proceso organizativo sin precedentes cuenta con la presencia de jóvenes Afro-descendientes de gran parte del país, es un proceso que parte de la heterogeneidad y launidad en la diversidad, comprendiendo que cada colectivo, grupo, palenque universita-rio que lo integra mantienen la autonomía de sus trabajos locales, tanto los académicoscomo los de base comunitaria pero que al mismo tiempo intenta coordinar tareas enlas líneas de movilización, trabajo comunitario y formación política a nivel nacional bus-cando la recomposición del movimiento social Afrocolombiano y la transformación delas condiciones de miseria, racismo y exclusión. Finalmente, se resalta la importancia se coordinar una agenda Afroestudiantil Lati-noamericana, en procesos de unidad continental y de la Diáspora Africana como un ejefundamental para desarrollar acciones de impacto político a nivel internacional. Djembe 29
  30. 30. GÉNEROAfrocolombianidad Y GéneroUna mirada propia para la construcción de nuevas feminidades y masculinidades11  El siguiente documento fue presentado en LA SEMANA DE (LA) INTERCULTURALIDAD Y (LA) RESISTENCIA ETNICA, organizadopor el Colectivo De Estudios Poscoloniales/ Decoloniales en/de America Latina COPAL, el Colectivo de Estudiantes UniversitariosAfrocolombianos CEUNA, el Centro de Investigaciones y Educacion Popular CINEP; junto a la colaboración de La UniversidadPedagógica Nacional y La Universidad Nacional de Colombia, el día Viernes 2 de Noviembre de 2007 en el Centro Cultural GabrielBetancourt Mejía ponente Loretta Alejandra Meneses delegada de CEUNA.U na construcción colectiva que realizamos en el CEUNA sobre la vida de una mujerafrocolombiana en la ciudad, comenzaba con el siguiente relato: “Mi mamá es del Chocó, de un pueblo que se llama San Martín de Purre, ella se vinoescapada de allá porque la iban a casar. Una noche la abuela que se había muerto, se leapareció y le dijo: lo que tienes que hacer no lo hagas. Entonces ella como a las 12 de lanoche con el único vestidito que tenía, cogió una canoa y se bajó a Quibdo. 2 En este relato con el que comienza la historia de una de las muchas mujeres afroco-lombianas que viven en esta ciudad, se evidencia la insubordinación y la independenciade nuestras mujeres, mujeres que tienen una historia propia, una voz particular y unpapel en la sistemática resistencia de nuestro pueblo a ser sometido, en su incansablelucha por la libertad. En el CEUNA hemos entendido que para hablar de resistencia étnica afrocolombiana,es necesario rescatar el papel tanto de hombres como de mujeres en esta lucha históricay hablar de las relaciones que han entablado hombro con hombro en todas las activi-dades de la vida cotidiana, a diferencia de las mujeres blancas burguesas que si fueronconfinadas en la historia a hacer parte de la esfera privada del hogar. Las mujeres negras y así como las trabajadoras rurales, por ejemplo, discrepan de laesquematización de la “subordinación de la mujer sometida al espacio privado”, porque,teniendo en cuenta la experiencia de sus madres y abuelas trabajadoras, esclavas oinmigrantes, han vivido la participación de sus antepasadas en el “mercado de trabajo”de una forma definitivamente diferente3.2  Fragmento de una entrevista realizada a Catalina Mosquera en un proyecto realizado por Integrantesde CEUNA3  Sant’anna Wania. Hacia una Percepcion de Genero y Raza. Brasil. 1995. Revista Especial/Fempress.30 Djembe

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