Mineria derechos naturaleza ecuador

373 views

Published on

0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
373
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
2
Actions
Shares
0
Downloads
8
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Mineria derechos naturaleza ecuador

  1. 1. Minería a gran escala pondrá a prueba los derechos de la naturaleza enEcuadorpor Carlos ZorrillaViernes, 1 de julio 2011 17:32Original en inglés: http://upsidedownworld.org/main/ecuador‐archives‐49/3105‐large‐scale‐mining‐to‐test‐rights‐of‐nature‐in‐ecuador Ecuador es el único país andino sin minas metálicas de gran escala (como las minas de oro o cobre). Este peculiar estado de gracia será puesto a prueba en las próximas semanas cuando el régimen de Correa firme acuerdos de explotación con los mineros transnacionales chinos y canadienses que buscan explotar las reservas de cobre y oro del país. Pero más importante aún es el hecho de que la legitimidad de la Constitución del país, quegarantiza los derechos de la naturaleza, también será puesta a prueba.No existe otra actividad económica en el mundo que viole tan claramente los derechos de lanaturaleza como la minería a cielo abierto y a gran escala. Este tipo de minería, a diferencia de laexplotación petrolera, crea pasivos ambientales que pueden durar por miles de años. Susimpactos son de una magnitud aún peor.Bingham Canyon, una mina de cobre a cielo abierto que se encuentra activa en Utah, puede servista desde el espacio. Tiene más de un kilómetro de profundidad y cuatro kilómetros de ancho.Un hoyo similar en el desierto chileno de Atacama -la mina de cobre Chuquicamata- hadevorado una buena parte del pueblo (del mismo nombre) y también puede observarse desde elespacio. Por otro lado, la tristemente célebre mina de cobre y oro Ok Tedi en Papúa NuevaGuinea ha devastado el ecosistema de todo un río, ocasionado un fuerte impacto en pesquerías.Cuando la mina sea clausurada, habrá destruido 3.000 kilómetros cuadrados de bosquestropicales, al igual que los medios de sustento de 30.000 habitantes locales. La mina, que aún seencuentra abierta, a diario arroja cerca de 160.000 toneladas de y desechos rocosos (sobrecarga)y relaves a los ríos cercanos.El agua es el recurso más afectado por estas minas. Muchas minas alrededor del mundo,incluyendo algunas en los EE.UU. y Canadá, están lixiviando metales pesados hacia ríos y haciael océano hoy en día, y continuarán haciéndolo durante miles de años. Millones de galones deagua podrían ser usados, transportados y contaminados diariamente como parte de unaoperación normal de minería. Una gran cantidad de agua será mezclada con químicos tóxicos,tales como el cianuro, para extraer los pocos gramos de oro que típicamente se encuentran enuna tonelada de mena aurífera. Mucha del agua drenada de las minas es tan ácida como el ácidode baterías para automóviles, pero es más tóxica.
  2. 2. En efecto, según la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU. (EPA, por sus siglas eninglés), en ese país la minería es responsable por más de la mitad de todas las descargas tóxicasque van al medioambiente y producen una cantidad inimaginable de desechos sólidos: 8-9 vecesmayor, en peso, a la de todos sus municipios juntos. Los costos de estabilizar y tratar algunos deestos impactos son espeluznantes. Un proyecto minero en Montana es el sitio al que se le haasignado el más alto monto del Superfund de los Estados Unidos, con casi mil millones dedólares dedicados a tratar de limpiar el desastre tóxico descomunal dejado después de décadasde actividades mineras.1 Uno pensaría que tanta destrucción generaría enormes aportes a laeconomía del país. Sin embargo, en los EE.UU., la economía minera aporta con menos del 1% alProducto Interno Bruto.Resulta claro, entonces, que no hay manera en que la minería a gran escala pueda evitarimpactos ambientales serios, irreversibles y duraderos. Esto es ostensiblemente cierto en lugarescomo la Cordillera del Cóndor, en el sudeste del país, donde el primer proyecto de minería decobre y oro a gran escala está supuesto a empezar. La Cordillera del Cóndor, al igual que laCordillera del Toisán (al noroeste del país), donde la empresa chilena Codelco está buscandocobre, son áreas de una diversidad biológica excepcional y una enorme riqueza en recursoshídricos. También son extremadamente ricas en bosques húmedos primarios y secundarios, unode los ecosistemas más amenazados en el mundo. Ambas son hogar de docenas de especies deanimales en peligro de extinción, incluyendo varias especies de monos, jaguares y osos deanteojos. La topografía empinada, las lluvias abundantes (3.000 milímetros al año) que generancopiosas fuentes de aguas subterráneas, y el subsuelo mineralizado mezclado con metalespesados, harán que los impactos de la minería en estas sitios sean especialmente destructivos.En otras palabras, cuentan con la combinación perfecta de elementos para garantizar unapesadilla ambiental de larga duración.En resumidas cuentas, no existe manera alguna de que la minería a gran escala en el Ecuadorpueda evitar violar burdamente los derechos de la naturaleza que han sido garantizados por laConstitución del país. La pregunta del siglo es ¿cómo justificará el gobierno de Correa laaprobación de estos proyectos, y cómo reaccionarán la sociedad civil, los gobiernos locales y lospoderes judiciales y legislativos del Estado?Existen indicaciones de los desenlaces probables. Para comprenderlos, es necesario darle unvistazo a la situación actual.Correa está corto de dinero. China tiene dinero y necesita cobre (y petróleo), y ha estadohaciendo fuertes préstamos al gobierno de Correa. Por tanto, el gobierno hará hasta lo imposiblepara tratar de proveer a China de esta materia prima para que China le agregue valor y se loreenvíe al Ecuador en forma de productos terminados. En fin, no mucho ha cambiado desde ladorada época colonial. La diferencia principal es que la Constitución le obliga al gobierno aobtener más dinero de la extracción de los recursos mineros del país. Los detalles están siendotratados al momento, caso por caso, mediante acuerdos de explotación negociadosindividualmente con cada compañía. Existe un cierto margen de negociación, pero si la ley fueserespetada aún mínimamente, las compañías mineras tendrán que pagar mucho más por losminerales en Ecuador que en cualquier otro lugar de Latinoamérica y, posiblemente, delmundo. Esto significa un verdadero incentivo económico para que el gobierno de Correa le déluz verde a la minería. Sin embargo, si dicho respeto por la ley se mantiene -en especial en loreferente a los derechos Constitucionales- no existe manera de que la minería metálica a granescala tenga cabida en esta nación andina.
  3. 3. Ya sabemos lo que intentará hacer el Ejecutivo. El Legislativo a mostrado tener tanta firmezacomo la plastilina para hacerle frente a las demandas del Ejecutivo y se ha convertido en unlugar para poner el sello de "APROBADO" a cualquier cosa que venga del Ejecutivo. El sistemajudicial del país, incluyendo a la Corte Constitucional, casi nunca ha sido imparcial. Y lo esmenos aún ahora que un reciente referéndum populista le otorgó al ejecutivo cuestionablescapacidades de intervenir en su composición.Los No-Tan-ComodinesNos quedan tan solo los gobiernos locales y la sociedad civil. En Ecuador, los gobiernos localesson autónomos. Me refiero a los gobiernos provinciales, las municipalidades y las juntasparroquiales (equivalentes a municipalidades pequeñas). Algunos de estos ya han dichoabiertamente que no permitirán la minería a gran escala en sus territorios. Las provincias en lascuales el referéndum perdió con grandes márgenes y en donde se encuentran ubicados losproyectos mineros más grandes (como es el caso de Zamora Chinchipe), serán particularmenteproblemáticas para el Ejecutivo. En estos casos, el ejecutivo intentará imponer los derechos delgobierno nacional a los de los gobiernos locales. No será fácil, aún con las cortes cooptadas. LaConstitución garantiza también los derechos a estos gobiernos, y ellos lucharán arduamente porevitar que el gobierno nacional los usurpe. La Sociedad Civil Parece ser que podemos contar con que el Ejecutivo dé su aprobación, el Legislativo y el Judicial estén de acuerdo y sigan la corriente, y los gobiernos locales intenten defender sus derechos. Pero la sociedad civil luchará. No importará si los gobiernos locales tienen éxito al reclamar sus derechos o si se doblegan ante el Ejecutivo, o si las cortes intentan reinar bajo el poder de las transnacionales,o no: la sociedad civil luchará por sus derechos, con la Constitución en mano, porque, además dedarle derechos a la naturaleza, la Constitución del Ecuador confiere a su gente el derecho deresistirse a las actividades o procesos que amenacen los derechos constitucionales. Dos de ellosson: el derecho a un ambiente seguro y el derecho al bienestar, o buen vivir, Sumak Kawsay. Enlas mentes de la mayoría de los campesinos e indígenas, el que haya paz en las comunidades yun ambiente sano es parte integral de esa visión. Y, al juzgar por el pasado, las comunidades ylos grupos de la sociedad civil se valdrán del derecho constitucional para resistir e impedir quela minería genere conflictos sociales en sus comunidades y contamine su medio ambiente.Los activistas rurales no estarán solos. Una coalición de activistas urbanos y académicos,apoyados por un puñado de asambleístas anti Correa –todos de izquierda– también se resistirána los planes extractivistas del gobierno, que buscan mantener la economía del Ecuador atada a laexportación de productos primarios, como ha estado por décadas. En un país excepcionalmentediverso, tanto biológicamente como culturalmente, los argumentos sostienen que el modelo
  4. 4. extractivo no sólo que ya no tiene ningún sentido, sino que amenaza el potencial de desarrollaruna economía verdaderamente sustentable en el Ecuador. Los enfrentamientos sociales, losimpactos ambientales y la devastación de la cultura, sumados al conocido auge y caída de laeconomía que trae la dependencia de recursos propia del modelo extractivista, no tienenjustificación y son simplemente innecesarios en países como el Ecuador.Por tanto, podemos estar absolutamente seguros de que la agenda extractivista impuesta por elEjecutivo va a provocar vastas protestas sociales. Entre otras cosas, los conflictos pondrán aprueba la popularidad de un gobierno que ya se encuentra debilitado y en constante tensión porlos graves desacuerdos internos y la caída de su prestigio. La situación también traerá unaumento de la criminalización de las protestas sociales y violaciones a los derechos humanos. Alfin y al cabo, estamos hablando de un presidente que, en el año 2007, dijo públicamente quecualquiera que se opusiera al desarrollo es un terrorista, y cuyo gobierno señala comoterrorismo el cierre de las vías: una de las formas de protesta pública más utilizadas en el país. Ysi, a pesar de todo el caos social y legal, se permite la apertura de las minas, y dadas las clarasviolaciones constitucionales que esa acción implicaría, ello indudablemente conduciría a quehaya serios cuestionamientos en el campo de derechos humanos y de justicia ambiental, lo cualprobablemente terminará resolviéndose en tribunales internacionales, poniendo en riesgo milesde millones de dólares de inversión minera.Una de las consecuencias más graves de insistir en la agenda minera sería el letal debilitamientode la fe en sistema legal del país y, de manera especial, de la importancia que tienen los derechosfundamentales, las garantías constitucionales y la prevalencia de la ley en la concepcióncolectiva . Estos son principios esenciales con los que no se puede jugar. Los ecuatorianos ya notienen una opinión muy elevada de su sistema judicial, y no puede soportar más deterioro.Si la sociedad civil logra detener la agenda minera de Correa, la primera y contundente pruebade su intención de llevar a cabo este propósito habrá venido de la reunión regional que tuvolugar en Cuenca, Ecuador, en junio de 2011. Allí, los representantes de los gobiernos locales, losindígenas, las ONGs y las comunidades afectadas por la minería en todo el Ecuador y AméricaLatina, se reunieron por tres días para discutir los problemas de la minería y el modelo dedesarrollo profundamente defectuoso que ofrece. Los resultados pusieron en evidencia lacreciente y feroz resistencia que está afianzándose en todo el continente en contra del modelo dedesarrollo extractivista. “Los costos no merecen la pena”, “las consecuencias son tremendas”, y“la gente ya ha tenido suficiente”, son algunos de los mensajes que surgieron del evento. Y, talvez, el mensaje más importante es que SE RESISTIRÁN a la imposición de ese modelo.La exitosa resistencia de las bases sociales contra dos proyectos mineros cupríferos de granescala en 1990, en el área de Íntag, al noroeste del Ecuador, ha demostrado al resto del país queel resistirse no sólo es posible, sino que puede conducir al logro de avances positivos. Parte deléxito de la lucha de Íntag se debió al apoyo que las comunidades recibieron de los gobiernoslocales, pero no cabe duda de que la tenacidad de la gente y las comunidades y su habilidad deorganizarse fueron cruciales.Gracias a esta unión de fuerzas, las comunidades y organizaciones de Intag lograron no solodetener el proyecto minero cuprífero a gran escala en dos ocasiones, sino también desarrollarsus propias alternativas a la minería; desde una exitosa cooperativa de café cultivado bajosombra y un esquema de turismo ecológico comunitario, hasta la creación de docenas dereservas de bosque comunitario y de cuencas hidrográficas; y ahora están proponiendoproyectos de producción hidroeléctrica de pequeña escala, por mencionar tan solo algunas de lasalternativas. Todas estas opciones no solo benefician y fortalecen a las comunidades y a las
  5. 5. economías locales, sino que ayudan a mantener la paz social y a conservar los bosques nubladosde Íntag, su amenazada fauna y sus recursos hídricos. Lo que este modelo sustentable no hace,es violar derechos Constitucionales.El ejemplo de Íntag es un verdadero esfuerzo de lograr sustentabilidad social, económica yambiental. Irónicamente, lograr esa sustentabilidad es una responsabilidad primordial que laConstitución exige de sus ciudadanos y sus gobiernos. Con la insistencia de abrir este paísmegadiverso a la minería a gran escala, tanto el gobierno, como el medioambiente y la mayoríade la gente en Ecuador tienen las de perder. Y de perder en grande. Los ganadores, comosiempre, serán las corporaciones transnacionales, la élite de Ecuador, y los ciudadanos de lospaíses ricos que son quienes consumen la mayoría de los recursos del mundo. Atrás soloquedarán tierras profanadas, aguas contaminadas, violaciones de los derechos humanos yconstituciones violentadas.Fuentes:1. Breaking New Ground; The Mining, Minerals and Sustainable Development Project(MMSD) Project, publicado por Earthscan paraRED AND WBCSD . 2002Derechos de la Naturaleza en la Constitución:El derecho a que se respete íntegramente su existencia y el mantenimiento y regeneración de susciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos.2. El derecho a la restauración.3. La responsabilidad del Estado de: • Incentivar a las personas naturales y jurídicas, y a los colectivos, para que protejan la naturaleza y promover el respeto a todos los elementos que forman un ecosistema. • En los casos de impacto ambiental grave o permanente, incluidos los ocasionados por la explotación de los recursos naturales no renovables, establecer los mecanismos más eficaces para alcanzar la restauración, y adoptar las medidas adecuadas para eliminar o mitigar las consecuencias ambientales nocivas. • Aplicar medidas de precaución y restricción para las actividades que puedan conducir a la extinción de especies, la destrucción de ecosistemas o la alteración permanente de los ciclos naturales.Para mayor información acerca de los impactos casi perpetuos de la minería:http://www.earthworksaction.org/amd.cfmPara mayor información acerca de los impactos de la mina OK Tedi:http://www.oktedi.com/community-and-environment/the-environment/impacts-of-mining Mis agradecimientos a Diana Amores y Ana Cristina Cruz por la traducción delartículo

×