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11 trato justo la universidad austral de chile y politicas educacion superior

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  • 1. TRATO JUSTO LA UNIVERSIDAD AUSTRAL DE CHILE Y LAS POLITICAS DE EDUCACIÓN SUPERIOR I. PRESENTACIÓNEl presente documento tiene como propósito fijar la postura institucional de laUniversidad Austral de Chile en relación con la discusión que se ha suscitado en tornoa las políticas de desarrollo de la Educación Superior. Incluye los aportes del gobiernouniversitario, del Consejo Académico, de los sindicatos de Trabajadores y de Docentesy de la Federación de Estudiantes, así como contribuciones específicas de decanos,consejeros y académicos. Su redacción fue encomendada a una Comisión nombradapor el Consejo Académico.La Universidad Austral de Chile, desde su creación por Decreto Presidencial en 1954,ha realizado una innegable contribución a la generación de bienes públicos, formandopersonas altamente calificadas, contribuyendo a la descentralización del conocimiento,la ciencia, la cultura y la tecnología. A lo largo de su historia, este proyectodescentralizador ha dejado una impronta que el Estado de Chile le ha reconocidoconsiderándola siempre como una de sus universidades públicas de más alto impactoregional y nacional. En el actual debate no podemos aceptar que se nos quiera negaresa historia y esa contribución que nos ha convertido en una de las principalesinstituciones de educación superior del país.El país se enfrenta a un momento de inflexión en la historia de la Educación Superior,la Ciencia y la Tecnología. Informes internacionales, las universidades tradicionalesagrupadas en el Consejo de Rectores de Universidades Chilenas (CRUCh), así comola propia ciudadanía, han venido planteando la necesidad de realizar cambiosestructurales al modelo de Educación Superior derivado de la reforma de 1981implementada por el gobierno militar. Dicho modelo, que se ha mantenidoprácticamente intacto desde el retorno a la democracia, no garantiza adecuadamentesu sustentabilidad, calidad y equidad como herramienta de contribución al desarrollodel país.Si la educación y la democracia se encuentran estrechamente vinculadas, launiversidad tiene por misión ser la conciencia crítica de la sociedad por medio de laformación de personas y de la producción y la transmisión del saber, contribuyendo alcrecimiento de la sociedad. En ese contexto las universidades tienen la función decontribuir a la creación y promoción de bienes públicos universales: el cultivo y difusióndel conocimiento, la cultura, la producción artística, la ciencia, la innovación y latecnología, y a tareas específicas fundamentales como la descentralización y eldesarrollo regional equilibrado. La universidad es también un instrumento de
  • 2. promoción social por excelencia, otorgando a los sectores menos favorecidos laoportunidad de superar su condición, y al país la oportunidad de valorar el capitalhumano que servirá de base para su desarrollo.La universidad debe estar orientada al servicio de la sociedad en la que se inserta y,por tanto, no puede desligarse de su definición original como centro de conocimientouniversal. Debe ser pluralista y abierta, es decir, debe fundarse en las libertadesbásicas reconocidas a todo individuo al margen de diferencias sociales, políticas,religiosas, étnicas, culturales o de nacionalidad; debe ser formadora de profesionales yciudadanos de excelencia, con capacidad de análisis de la sociedad, espíritu crítico yconstructivo, contribuyendo con sus conocimientos, técnicas y calidad de susprofesionales y postgraduados al desarrollo del país en su conjunto. La universidaddebe estar al alcance de los estudiantes en función de su capacidad y talento; debecontar con líneas de investigación y de extensión que contribuyan al crecimiento de lacomunidad. Finalmente, debe contar con espacios de participación y de decisióndonde se incluya a la comunidad universitaria en su conjunto.La Universidad Austral de Chile y el Sistema de Educación SuperiorComo es de público conocimiento, la Educación Superior chilena en general y laUniversitaria en particular, tiene un antes y un después de 1981. Antes de dicho año,en el país sólo existían 8 universidades públicas: 2 estatales (universidades de Chile yTécnica del Estado) y 6 no estatales (universidades Católica de Chile, de Concepción,Católica de Valparaíso, Técnica Federico Santa María, Católica del Norte y Austral deChile). Desde un punto de vista orgánico, estos dos grupos de universidades sonbastante diferentes, pues las primeras –si bien autónomas-, en oposición a lassegundas son parte de los servicios públicos que integran el Estado de Chile. Noobstante, desde un punto de vista funcional, todas éstas son bastante similares, puesel interés público que la sociedad chilena reconoce a la función que aquellas realizan,justifica que sean tratadas de manera similar desde un punto de vista legal yfinanciero. Reforzando este carácter público de la función común que se reconocesocialmente a las universidades chilenas, ya desde 1954, la ley N° 11.575, junto conestablecer un reparto de fondos fiscales entre las universidades de la época,reconocía la existencia del Consejo de Rectores, otorgándole funciones decoordinación en materia de investigación universitaria. En otras palabras,históricamente ha existido un reconocimiento social del carácter común de la funciónpública que realiza este grupo de universidades, lo que se ha traducido en que a estas–denominadas tradicionales-, el Estado les reconoce autonomía para regularse, y lesgarantiza recursos para su funcionamiento.En este contexto, la Universidad Austral de Chile, fundada a través del DecretoSupremo Nº 3.757, de 7 de septiembre de 1954, se caracteriza por ser unauniversidad tradicional, no estatal y pública. Es tradicional, por cuanto se constituyócon anterioridad a 1981 en conformidad a las normas vigentes de esa época. Es noestatal, desde la perspectiva de su naturaleza jurídica, pues no forma parte de laestructura estatal chilena, sino que se trata de una entidad de derecho privado,constituida como una corporación sin fines de lucro. Y, desde el punto de vista de sufunción, es pública, pues su misión se vincula a la satisfacción de un interés colectivo,consistente en la realización del rol social de la Educación Superior en el desarrollo delpaís y de las regiones. En este sentido, la integración del Instituto Profesional deValdivia y del Instituto Profesional de Osorno (Sede Puerto Montt), ambos estatales, ala Universidad Austral de Chile fue posible precisamente debido al reconocimiento dela condición pública de nuestra corporación.
  • 3. Pues bien, a partir de 1981 la política del Estado respecto de la Educación Superior seha movido entre dos tendencias. De un lado, este reconocimiento social del carácterpúblico de la función universitaria, lleva a que el Estado no abandone del todo lafinanciación de la Educación Superior, otorgando a las instituciones tradicionales untrato más o menos común, en el que coexisten subvenciones fiscales determinadasnormativamente, con la aparición reguladora de las leyes del mercado. Mientras que,de otro lado, se comienza a definir con claridad una tendencia destinada a facilitar elestablecimiento de universidades privadas, tendiendo a desdibujar –en los hechos- loslímites entre una unidad económica y las instituciones del conocimiento, poniendo elacento en la función privada de la Educación Superior, consistente en la promoción yel desarrollo individual, en consonancia con las disposiciones constitucionales vigentesen Chile.Lo anterior se expresa en diversos textos de carácter legal, que concretan las reformasinstitucionales y financieras promovidas por el régimen militar chileno. Respecto delas reformas institucionales, éstas tienen su base en dos normas de rango legal. ElD.L. N° 3541, de 1980, que facultó al Presidente de la República de la época parareestructurar las universidades del país y para dictar las normas necesarias para ello;y el D.F.L. N°1, de 1981, dictado en virtud de dicha habilitación, y que fija normassobre universidades, entre las que se encuentra la regulación de sus fines, autonomía,creación, organización, funcionamiento y disolución, entre otras materias. Esta últimanorma autoriza la creación de nuevas universidades privadas bajo la condición que sesiga el modelo jurídico de las corporaciones sin fines de lucro, dejando en manos delMinisterio de Educación el registro y verificación de los requisitos de constitución; ypermite la creación de Instituciones de Educación Superior no universitaria, al restringirsólo las denominadas doce carreras profesionales a las universidades. La mismanorma reconoce la autonomía académica, económica y administrativa de lasuniversidades; aunque restringe la participación de los estudiantes y funcionariosadministrativos en los órganos de gestión y dirección de las universidades, así comoen la elección de sus autoridades unipersonales o colegiadas, al excluir su derecho avoto en esos procedimientos.Con posterioridad se dictaron dos leyes que regulan la materia: la Ley OrgánicaConstitucional de Enseñanza, N° 18.962 del año 1990, y -ya durante los gobiernos dela Concertación- la Ley General de Educación N° 20.370 del año 2009, las que, sinintroducir grandes cambios en la materia, se destacan por regular el sistema deacreditación universitaria y por crear el Consejo Nacional de Educación, que actúacomo órgano de apoyo en materias de Educación Superior.Por otro lado, aunque por un camino paralelo ha transitado la reforma financiera alsistema. En este sentido, se han desarrollado dos líneas en la materia. Así, sin dejarde reconocer el papel que corresponde al Fisco en materia de Educación Superior, porun lado, ha habido una tendencia a mantener en sus mínimos los niveles de recursosfiscales. Por otro lado, se ha introducido un sistema mixto de financiación universitaria,en el que parte de los recursos son aportados por el Fisco, mediante créditos y becas,y, otra parte, son aportados por los propios estudiantes y sus familias mediante elpago de matrículas y aranceles.Estas concepciones se han plasmado en algunos instrumentos normativos. Entreéstos se encuentra el D.F.L. Nº 4, de 1981, que establece normas sobre elfinanciamiento universitario, regulando los conocidos Aporte Fiscal Directo (AFD) yAporte Fiscal Indirecto (AFI), reservando el primero para las universidadestradicionales del CRUCh, según porcentajes históricos señalados en la ley; y elsegundo entregado a todas las universidades acreditadas que logren atraer a losmejores puntajes de la Prueba de Selección Universitaria (PSU). Por otro lado, elsistema financiero también contempla los créditos y becas para los estudiantes. En
  • 4. este sentido, se destaca lo que, en su momento fue el crédito fiscal universitario, luegoreemplazado –mediante la ley Nº 19.287, de 1994- por el Fondo Solidario de CréditoUniversitario, que exige como requisito básico para su otorgamiento, un puntajemínimo en la PSU. El mismo requisito mínimo exige el D.S. Nº 337/2010, deEducación, que reglamenta el Programa de Becas de Educación Superior, enparticular los requisitos para acceder a éstas. Finalmente, en materia definanciamiento, la ley Nº 20.027, de 2005, estableció el Crédito con Aval del Estado, enel que la garantía del crédito es compartida entre el Fisco y la universidad respectiva,en porcentajes variables durante la carrera, que llegan al 100% de garantía estatal altérmino de los estudios. El efecto principal de la aplicación de estos instrumentos definanciación consiste en la ampliación de la matrícula en las diversas instituciones delsistema superior; aunque, de otro lado, se ha advertido que el sistema de créditosactualmente definido puede generar un efecto no deseado en la calidad de losprofesionales que egresan del sistema. II. HACIA EL FORTALECIMIENTO DEL SISTEMA DE EDUCACION SUPERIOR, CIENCIA Y TECNOLOGÍASe puede afirmar que el capital humano y la capacidad de generar conocimientos sonhoy en día las bases de la modernización económica, social y política y determinan elfuturo de un país. Si se logra una población con un nivel elevado de formación, no sólose estará en condiciones de acceder al conocimiento, sino también de generarlo. Deahí, que incrementar el aporte a ciencia y tecnología es una decisión en la cual lasuniversidades deben cumplir un rol fundamental, al mismo nivel de los paísesdesarrollados.El Estado debe asumir que la Educación Superior constituye un aspecto clave en eldesarrollo socio-económico del país. Sin un esfuerzo en la formación de capitalhumano avanzado, Chile no podrá alcanzar los niveles de desarrollo a que aspira.Para que efectivamente se logren estándares internacionales que nos ubiquen entrelos países desarrollados, se debe aumentar el aporte que hace el Estado a educación,ciencia y tecnología, a fin de alcanzar a lo menos el 1,3% de los países de laOrganización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Cabe destacar que sise mira a Chile en su conjunto, como país estamos dentro del grupo que realiza losmayores aportes en educación, siendo éste del 2% del PIB; sin embargo, la realidadindica que de este monto el Estado sólo aporta el 0,3% y las familias chilenas el 1,7%.En otras palabras, la familia es la que hace el mayor esfuerzo para la educación desus hijos, aportando el 76%.Hay conciencia de que el carácter público de los fondos de financiamiento universitarioimplica, para las instituciones, el desafío de optimizar los recursos y definir su políticade gestión en un contexto de competitividad y calidad, y para conseguirlo esfundamental el establecimiento de criterios objetivos de justificación, seguimiento ycontrol de los recursos. La mejor forma para conseguir que la distribución de fondospúblicos responda a criterios aceptados por todos, gobierno e institucionesuniversitarias, consiste en que los criterios sean el resultado de un proceso denegociación y consenso entre las partes, en base a la calidad, la excelencia y el rolsocial que cumplen las universidades: convenios de desempeño, eficiencia en el usode los recursos, impacto y relevancia de los resultados, entre otros.Un aspecto relevante se refiere a los nuevos recursos que debe proveer el Estado, loscuales no sólo tienen que ser asignados a la demanda (financiamiento estudiantil) sinotambién a la oferta, es decir, a las universidades. Una posible disminución del valor delos aranceles y, por tanto, un menor gasto de las familias, sólo es posible a partir de un
  • 5. incremento sustantivo del financiamiento basal de las universidades públicas, estatalesy no estatales.InstitucionalidadLa discusión sobre Educación Superior debe considerar el reconocimientoconstitucional de la Educación Superior como un derecho. En lo inmediato laUniversidad Austral de Chile considera como un elemento fundamental elfortalecimiento de la actual institucionalidad. Tres iniciativas contribuirán en estadirección: a) La creación de una Subsecretaría de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, que articule en su conjunto las funciones propias del quehacer universitario b) La creación de una Superintendencia que regule el sistema de Educación Superior, fortaleciendo los mecanismos de supervisión y fiscalización de universidades públicas, estatales y no estatales, y privadas. c) Un sistema de acreditación confiable y legible. La acreditación de la calidad de las instituciones en todos sus niveles es una responsabilidad del Estado y para ello se requiere perfeccionar el sistema de acreditación. En lo inmediato es necesaria una modificación de la Ley Nº 20.129 que establece un sistema nacional de aseguramiento de la calidad de la Educación Superior, para otorgar credibilidad y transparencia a la acreditación de universidades y de carreras y programas, regulando los conflictos de interés y la calidad de los pares evaluadores. La acreditación institucional debe ser obligatoria para todas las instituciones y en todas las áreas (docencia conducente a título, postgrado, investigación, gestión institucional y vinculación con el medio), incluyendo infraestructura propia y equipamiento. Por otra parte se debe avanzar en la acreditación de carreras y programas, no sólo para acceder a financiamiento estudiantil, sino también para poder ofrecerlas.Por ello la Universidad Austral de Chile aspira a la presentación de un marco teórico yconceptual que fije una concepción de la Educación Superior, asignándole a lasinstituciones no solamente una función, sino también una misión que considere laformación de profesionales, cuadros académicos, el desarrollo de investigación y laformación de capital humano avanzado, así como del rol social coadyuvante(vinculación con el medio) que las universidades están llamadas a servir conforme a laposición social que ocupan en su respectiva área geográfica y cultural de influencia.Para ello se requiere de una política general que ponga en discusión en organismostécnicos, primero, y en el Parlamento, después, una efectiva reforma de la EducaciónSuperior, considerando sus implicancias constitucionales y legales. Es el Parlamento,en un Estado democrático, el organismo que debe debatir esta reforma considerandola opinión de todos los actores relevantes.Al mismo tiempo el Estado debe asumir un rol regulador activo en el sistema deEducación Superior estableciendo mecanismos de asignación de recursos, deacreditación y de fomento y aseguramiento de la calidad académica que garanticen unsistema en permanente desarrollo. Es deber del Estado el ordenar y transparentar elsistema resolviendo aspectos tan esenciales como: a) Un estatuto jurídico adecuado para las universidades públicas, estatales y no estatales, que considere aspectos asociados a docencia, investigación y vinculación con el medio.
  • 6. b) El rol público y, por tanto, de igualdad de condiciones para acceder a recursos fiscales, de las distintas universidades del CRUCh. c) El cumplimiento de la ley en relación con la prohibición del lucro y la distribución de las utilidades en las universidades privadas.Asimismo se requiere modificar el marco legal que regula la participación en lainstitucionalidad de los integrantes de la comunidad universitaria, siempre en el marcode sus definiciones estatutarias. El rol público de la universidad se define, entre otrascosas, por el grado de participación que tienen los distintos estamentos para influir enla toma de decisiones. La universidad futura requiere con urgencia la implementaciónde espacios de participación real, de un modo institucionalizado.Universidades estatales y no estatalesUna de las materias que ha colmado la agenda sobre Educación Superior en el últimotiempo ha sido el “nuevo trato” a las universidades estatales, traducida como unincremento de los aportes basales y en una liberación de las trabas burocráticas y degestión que enfrentan estas instituciones. Al respecto, la Universidad Austral de Chileno comparte el modo como se ha establecido esta discusión, la que no hace justicia ala historia y al aporte que las universidades no estatales del CRUCh han hecho al país.El país ha reconocido a estas instituciones su rol de promotoras de la EducaciónPública por medio de la legislación vigente y del acceso a todos los sistemas definanciamiento público existentes. Desatenderlas significa afectar gravemente laequidad y calidad del sistema universitario, y en especial el acceso a educaciónsuperior de calidad de jóvenes de vastas regiones del país, así como ladescentralización de la cultura, la ciencia y la tecnología. Por otra parte, la UniversidadAustral de Chile comparte la necesidad de otorgar a las universidades estatales unnuevo marco regulatorio que les permita su desburocratización y una mayor eficienciaen su gestión económica y financiera.Finalmente, se requiere analizar la misión y la relación con el Estado de lasuniversidades no estatales del CRUCh. Estimamos que debe hacerse una gestiónentre las grandes y prestigiosas universidades públicas, de derecho privado delCRUCh y el Ministerio de Educación (MINEDUC) para tratar la singularidad de estasinstituciones y otorgarles las facilidades y beneficios que de otro modo se esfumanentre el sector estrictamente estatal y el estrictamente privado.Financiamiento de la Educación SuperiorEl sistema de financiamiento universitario chileno se encuentra en crisis hace años.Por ello, es imperioso pensar, discutir y proponer un nuevo sistema de financiamientode la Educación Superior que se ajuste a los actuales requerimientos para undesarrollo equilibrado. El Sistema de Financiamiento Universitario ha traído gravesconsecuencias para el desarrollo de la universidad. En un escenario donde existe unaescasa participación del estado en la función reguladora de la economía, elfinanciamiento de la Educación Superior tiene su principal soporte en elautofinanciamiento, por medio de la venta de servicios, el cobro de matrículas alestudiante, y los programas de investigación y extensión. Resulta oportuno también,mencionar el hecho de que las universidades han sido transformadas y despojadas desu sentido de espacio cultural y conciencia reflexiva y crítica de la sociedad y del país.Es fundamental que exista un mayor aporte estatal al sistema de Educación Superior.La inversión pública en esta área en Chile, es una de las más bajas en relación a los
  • 7. países de la OCDE. Estimamos que un modelo de Educación Superior con unimportante aporte estatal en su financiamiento, obliga a replantear o al menos a volvera debatir la cantidad de Instituciones de Educación Superior que Chile requiere paralos próximos años y la posibilidad de revisar la norma del D.F.L. Nº1 del año 1981,que dice relación con la creación de universidades privadas.El Estado debe asumir una visión de la Educación Superior como un aspecto clave enel desarrollo socio-económico del país. Sin un esfuerzo en la formación de capitalhumano avanzado no se podrá seguir avanzando hacia estadios de desarrollosuperior. Lo anterior significa dos cosas: a) Que los recursos públicos que el Estado aporta deben ser aumentados significativamente, disminuyendo, por tanto, el esfuerzo que deben hacer las familias, en valor presente y futuro, para solventar los estudios. b) Que los nuevos recursos que se provean deben estar asignados no sólo a la demanda (financiamiento estudiantil) sino también a la oferta, universidades del CRUCh u otras debidamente consensuadas, con el fin de responder a las necesidades de modernización de éstas.Financiamiento a InstitucionesEl financiamiento basal debe estar dado por criterios que apunten al rol que juegan yhan jugado las universidades en el sistema de Educación Superior en el país y deninguna manera a su estatus jurídico (estatales o no), ya que esto último no reflejanecesariamente su real aporte a la Educación Superior nacional. El carácter público delas instituciones no puede ser definido por su condición de institución estatal o noestatal, sino por su capacidad para incorporar la generación de bienes públicos en sumisión y en sus actividades. Entre estos criterios se deben considerar: a) La génesis de las universidades como garantes de la creación de bienes públicos, que han contribuido al desarrollo nacional y regional. En este esquema es evidente que las 8 universidades tradicionales, que son la base del CRUCH, han constituido los pilares en el desarrollo del sistema de Educación Superior en el país. b) El nivel de complejidad de las universidades. En la medida que las universidades son más complejas en su accionar, mayor es su contribución a la creación de bienes públicos que aportan a un mayor bienestar de la comunidad. La investigación, la extensión en sus aspectos culturales y científico-técnicos son los más claros ejemplos de lo mencionado. c) La productividad de las instituciones en relación con su tamaño relativo y no sólo a su productividad global. Este es especialmente importante para fortalecer instituciones que muestran una alta productividad en relación con la masa crítica de académicos. d) La verificación de la eficiencia respecto de los recursos públicos aportados, junto a las estrategias de crecimiento utilizadas y la administración financiera de las universidades. e) Recursos públicos, de nivel central o regional, deben aportarse para el rol que cumplen las universidades regionales en sus territorios de influencia. Las demandas de las comunidades regionales a sus universidades, no puede ser dimensionada con una visión centralista. Debe considerarse el rol que juegan y pueden jugar como aporte al desarrollo regional y en la descentralización del país.Con estas consideraciones debería establecerse un AFD que considere criterioshistóricos que hacen a la estructura presupuestaria de las universidades, junto a
  • 8. incrementos vinculados a las variables mencionadas. De ninguna manera laUniversidad Austral de Chile puede compartir la tesis de que nuevos fondos quecontribuyan al financiamiento basal de las universidades del CRUCh se distribuyancon porcentajes preferenciales para las instituciones estatales. Al mismo tiempo, losfinanciamientos basales deben estar asociados al nivel de complejidad de lasinstituciones.Otro aspecto es el AFI, el que se ha construido sobre la base de indicadores decalidad derivados de los resultados obtenidos por los 27.500 mejores puntajes de laPSU. Se trata de una fórmula socialmente regresiva, pues privilegia a los estudiantesfavorecidos económica y culturalmente que egresan de colegios particulares pagados;inequitativa, pues favorece a algunas instituciones metropolitanas y de los grandescentros urbanos; y centralista, pues favorece la concentración de estos recursos sóloen algunas instituciones de educación superior. Por ello se propone su eliminación ysu distribución en base a criterios similares a la de fondos basales para universidadespúblicas.En lo inmediato debería modificarse de acuerdo a los siguientes criterios: a) Incrementar el número de beneficiarios, y por tanto de recursos, en que se considere, al menos, un incremento del aporte inicial de acuerdo al crecimiento de los alumnos en el sistema universitario del país. b) Debe haber una distribución regional de los recursos que se vincule de mejor manera a la tendencia a la mejora en los puntajes que a números absolutos a nivel nacional. c) Deben considerarse factores que valoren el origen socioeconómico y educacional del alumno para amortiguar el efecto de la brecha entre los distintos tipos de establecimientos educacionales, dado los mayores costos que supone formar a un estudiante con menores competencias de entrada.Financiamiento EstudiantilEl país debe debatir en sus instancias democráticas de participación el modelo definanciamiento y ayudas estudiantiles. El Estado debe asegurar, a todos losestudiantes que cumplan con estándares mínimos establecidos, la posibilidad de tenerun mecanismo de financiamiento para acceder a la Educación Superior, dependiendode su situación socio-económica. Es importante también que se articulenprogresivamente los sistemas de financiamiento a la acreditación de las carreras yprogramas. En lo inmediato se requiere abordar aspectos cruciales como lossiguientes: a) Asegurar la ampliación de la cobertura del Fondo Solidario de Crédito Universitario (FSCU) a un porcentaje por definir del 5° quintil. b) Crédito con aval del Estado y las universidades (Ley Nº 20.027). En lo inmediato se requieren dos medidas: liberar a las universidades de la responsabilidad de avalar a los estudiantes y equiparar los intereses a los del Fondo Solidario de Crédito Universitario, a través de la creación de un fondo, sin participación de la banca privada. c) Revisión del arancel de referencia, año a año, en base al desempeño y eficiencia de las universidades. Si bien se deben buscar mecanismos para financiar el 100% del valor real de las carreras, en lo inmediato es necesario que se dé cumplimiento a los compromisos de aumentar el aporte estatal cuando una universidad sube de tramo de acuerdo al sistema de acreditación de la Comisión Nacional de Acreditación.
  • 9. d) Vincular el FSCU y las becas a la existencia de ayudas que signifique que, efectivamente, los estudiantes tengan las condiciones materiales adecuadas para poder rendir académicamente.A lo anterior se deben sumar iniciativas como las siguientes: a) Becas de regionalidad. La efectiva descentralización del sistema de educación superior en el ámbito del pregrado se producirá en la medida en que el estado chileno sea capaz de dar un trato justo a los estudiantes de regiones, dándole las mismas oportunidades de acceso y de apoyo a su inserción a las universidades y centros de formación técnica. Una medida es la generación de becas de residencia para aquellos estudiantes de los cuatro primeros quintiles que se matriculen en universidades regionales. b) Incrementar el número de becas para carreras de alta rentabilidad social, del modo como se ha hecho con las carreras de pedagogía. c) Incrementar en cantidad y montos las becas para estudiantes pertenecientes a pueblos originarios, en especial de aquellas regiones de mayor población indígena. d) Generación de un sistema de becas de movilidad nacional e internacional financiado por el estado para universidades públicas.Sistemas de Admisión a) Modificación del Sistema de Admisión a las universidades chilenas del CRUCh, por medio de la incorporación al actual sistema de selección universitaria (PSU), del rendimiento escolar (ranking de egreso de enseñanza media), de sistemas de medición de atributos no cognitivos y de sistemas eficaces, financiados por el estado, de apoyo al aprendizaje de los estudiantes con más carencias de entrada. b) Implementación de un Sistema de Admisión de las universidades chilenas por el cual deban regirse todas las instituciones, reconocido por el estado, que dé garantías de transparencia y que sea condición para la elegibilidad de ayudas y financiamiento estudiantil. c) Creación de un sistema de ingresos especiales para estudiantes con minusvalías físicas y necesidades educativas especiales, creando un sistema efectivo de becas y de programas de apoyo a las instituciones que generen sistemas de ingreso para estos estudiantes. III. INVESTIGACIÓN, POSTGRADO Y VINCULACIÓN CON EL MEDIOEl Sistema Universitario chileno muestra, según diversos informes, una ampliadiversidad en materia de contribución al desarrollo científico y tecnológico del país. Lasescasas instituciones de investigación intensiva que presenta el sistema requieren deun fuerte apoyo en I+D+I que garantice un crecimiento sostenido en el tiempo y unacontribución efectiva de investigación relevante que impacte en el desarrollo de lashumanidades, ciencia y tecnología y contribuya a un crecimiento equilibrado de lasdiversas regiones del país.Un estudio sobre la educación superior en Chile (LA EDUCACIÓN SUPERIOR ENCHILE. OCDE y el BIRF/BANCO MUNDIAL. 2009), plantea que se debe buscar unmejor equilibrio para el financiamiento de las ciencias básicas y el apoyo a áreasestratégicas prioritarias para el país; que hay muchos instrumentos de financiamientocon un grado considerable de superposición, para promover los vínculos entre la
  • 10. industria y la universidad; becas de doctorado de formación y apoyo a centros deinvestigación.Es necesario entonces revisar, reestructurar, simplificar y concentrar la financiaciónque realizan organismos tale como CONICYT, CORFO, MIDEPLAN y otros. Losobjetivos actuales deberían ser: lograr un mejor equilibrio entre los financiamientos demás largo plazo, la inversión en centros de excelencia y las inversiones en proyectos yformación de Doctorados. Esta revisión de los instrumentos de financiamiento debeincluir un amplio diálogo con las partes interesadas y la estrecha cooperación con elConsejo de Innovación. Por otra parte, para llenar los vacíos actuales, debieranestudiarse mecanismos para el financiamiento de equipamiento mayor de altacomplejidad, en que las universidades de investigación se asocien para optimizar eluso de dichos equipos. También sería útil que se incluyan mejores subvenciones paraproyectos que permitan ayudar a mantener una infraestructura para la investigación.Acuerdos basados en el rendimiento entre el MINEDUC y las universidades delCRUCh ayudará a alcanzar una progresiva mejora de la gestión universitaria, pero aúnqueda mucho por hacer, en particular en el "extremo inferior" del mercado, donde labaja calidad de los servicios es bastante evidente (carencia de adecuadainfraestructura de laboratorios, bibliotecas, servicios específicos de apoyo, entreotros.). Los convenios de desempeño pueden funcionar para muchos propósitos ytienen el atractivo de ser, en cierto grado, una oportunidad para fomentar lacompetitividad.Una cuestión relevante es realizar cambios de políticas, para determinar nuevasformas de financiar y ampliar la I+D+i. Esto implica, por un lado, la ampliación derecursos fiscales asignados para este fin y, por otra, para graduar un número muchomayor de doctores por año, pero con capacidades de usar adecuadamente talesrecursos. Las comparaciones internacionales indican que Chile está muy por detrásdel mundo en cuanto a normativas en ambos aspectos. Como se indica enun documento reciente de una Comisión Académica de la Universidad de Chile: "Elpaís tiene que fijarse la meta de graduar a 100 doctores por millón habitantes para elaño 2020, o 1700 doctorados nuevos por año "(Allende et al., 2007). Este es unejemplo, para lograr resultados destacados contra financiamientos estatales.En cuanto a fondos para investigación de excelencia, como los de FONDECYTobservamos que éstos se han estancado. Recién el 2010 se ha incrementadolevemente. El incremento de recursos tiene que ser siempre para apoyar la expansión,cuidando especialmente que buenos proyectos aseguren un financiamiento adecuadopara su ejecución. Lo anterior es altamente relevante para las universidadesregionales, las cuales han asumido nuevos roles como ser “motores de desarrolloregional”, por su capital intelectual y capacidades de investigación. Esto es clave, siChile quiere pasar a una fase de "profundización tecnológica" en su estructuraproductiva y de mayor producción de bienes públicos en áreas como la salud, laprotección del medio ambiente, la energía, la desertificación y el desarrollo urbano,entre otros. Requiere políticas que incluyan mayor financiamiento para la investigacióny la transferencia tecnológica. Este incremento de capacidades debe ser obviamenteun asunto de interés para el Estado.Según diversos informes el sistema universitario presenta una amplia diversidad enmateria de contribución al desarrollo científico y tecnológico del país. Las escasasinstituciones de investigación intensiva que presenta el sistema requieren de un fuerteapoyo en I+D+I que garantice un crecimiento sostenido en el tiempo y una contribuciónefectiva de investigación relevante que impacte en el desarrollo de las humanidades,ciencia y tecnología y contribuya a un crecimiento equilibrado de las diversas regionesdel país.
  • 11. Del mismo modo, la contribución anteriormente descrita del sistema universitario aldesarrollo científico y tecnológico del país, se ve fortalecida por la función decomunicación social de la ciencia y la extensión, como instrumento identificador de lasnecesidades sociales de desarrollo, en relación con el medio en el cual estasinstituciones se encuentran insertas. Potenciar dicha función como correlato de laI+D+I resulta fundamental para el crecimiento integral del aporte del sistemauniversitario a la nación.Demandas muy relevantes para la comunidad científica nacional son: a) Que el Estado chileno oriente los recursos hacia aquellas áreas donde el país tenga ventajas competitivas frente a otras regiones y países. Obviamente, se requiere una evaluación previa del resultado de la I+D+i, e impacto considerando los recursos otorgados, con criterios que no han sido absolutamente claros ni reconocidos por la comunidad científica nacional. b) Calibrar las expectativas de desarrollo del país frente a la realidad que presentan las cifras estadísticas y scientométricas. Tanto el Estado como las universidades debieran desarrollar una mejor gestión de los recursos invertidos. c) En lo que respecta a las universidades chilenas, se presenta el desafío de impulsar y desarrollar el postgrado –especialmente la formación de investigadores-, alineando la composición disciplinaria de los programas con las necesidades prioritarias del país. Ambos temas aparecen como parte del rol formador, exclusivo de las universidades. d) Las universidades de investigación, complejas, de acuerdo a sus fortalezas, deberían desarrollar el potencial de “islas de excelencia”, que son áreas con un perfil de desarrollo superior al nivel medio nacional y cuya productividad es de la más alta calidad a nivel mundial. Estas islas, serian referentes para otras universidades de menor desarrollo relativo. Lo anterior, con énfasis en la necesidad de buscar un mejor equilibrio entre el financiamiento de una ciencia básica amplia y el apoyo a áreas estratégicas prioritarias. e) Tener presente que las finanzas públicas simplemente no pueden proporcionar fondos suficientes para los nuevos retos que enfrentan las instituciones de educación superior en todos sus niveles. Si es prioritario, en cuanto a las universidades, se fomentan cada vez más instancias y mecanismos para que la investigación de excelencia también sea apoyada por el sector privado. IV. APOYO PREFERENCIAL A INSTITUCIONES REGIONALES COMPLEJASEl avance en Educación Superior, Ciencia y Tecnología de algunas regiones del paísha sido posible gracias al aporte de sus universidades públicas, reunidas en elCRUCh, algunas de ellas estatales, otras no estatales. Bajo la figura de corporacioneso fundaciones y con fuerte apoyo del Estado a lo largo de su historia, que las haconsiderado siempre como parte del sistema público de Educación Superior, se hanconsolidado algunas de las instituciones regionales de excelencia. Es el caso de laUniversidad Austral de Chile, una de las principales instituciones universitarias del paísy una de las escasas de investigación y postgrado intensivos, sin cuya presencia seríainimaginable el desarrollo que se ha logrado en la macrozona sur-austral en susdiversas áreas. El crecimiento agropecuario, forestal, acuícola y pesquero,educacional y de salud, cultural y patrimonial, entre otras, ha sido en buena medida
  • 12. posible gracias al aporte de la Universidad Austral de Chile. Por ello exigimos un tratojusto, con aportes basales similares al de las universidades estatales, con similaracceso a todos los fondos concursables del estado para educación superior, con untrato preferente en el apoyo a los estudiantes regionales y a quienes concurran aestudiar en regiones, y con posibilidades efectivas de contribuir al crecimientocientífico y tecnológico de las regiones. Una política de Estado en Educación Superiordebe considerar el factor regional como lo han hecho otros países de la OCDE, paralograr un sistema de calidad regionalmente equilibrado, que dé cuenta de lasparticularidades demográficas y culturales del país. Fortalecer a las institucionesregionales tendrá positivos efectos en la descentralización del conocimiento y de losrecursos humanos altamente calificados y con ello en el desarrollo de las distintantasregiones del país.Potenciar el financiamiento de la I+D+i en las universidades acreditadas eninvestigaciónLa actividad de I+D+i en las universidades debe ser una función académica relevante,creándose instancias de vinculación potente con el pregrado y postgrado, fortalecer ladivulgación de los resultados de investigación a través de la transferencia tecnológicay contribuir a la innovación con una fuerte ciencia básica. Cualquier modelo que sedetermine está orientado a financiar las funciones básicas de las universidades:docencia (formación de capital humano) considerando la valorización docente depregrado y postgrado; investigación, desarrollo e innovación, de acuerdo a lascapacidades instaladas y su productividad; valorización de la extensión y suvinculación con el medio. a) Incluir fondos específicos para inversiones y desarrollo de la capacidad científica-tecnológica del país con criterios de excelencia y regionalidad, tal como ha sido por ejemplo el “programa basal” de Conicyt, considerando, además, un incremento del AFD por productos de investigación puede ser incentivador para avanzar en la internacionalización de la vinculación investigación con postgrado. b) Incorporar fondos para fortalecimientos específicos. Para incentivar mejoramientos en áreas estratégicas de relevancia nacional, relacionados con reestructuraciones de ofertas docentes, contratos de desempeño, inserción laboral de los titulados, renovaciones en los sistemas de aprendizaje- enseñanza, formación continua, resultados de investigación y transferencia tecnológica. c) Considerar fondos para gestión universitaria destinados a preservar y fomentar el patrimonio cultural, a desarrollar la educación, las humanidades y las artes; diseñar programas para la inserción de la tercera edad en las universidades, el control de la alimentación, incrementar el grado de internacionalización de las universidades y el desarrollo regional, entre otros.Fortalecer los programas de formación de capital humano avanzado eninstituciones acreditadas en postgradoTal como se ha señalado en las iniciativas de investigación, el desarrollo del postgradoes otro de los requerimientos para un sistema de Educación Superior de calidad. Eldesarrollo científico y tecnológico está estrechamente vinculado a la capacidad de lospaíses para formar personas a nivel de magíster y doctorado fuertemente vinculadosal sistema académico, de innovación científica y tecnológica y al sistema productivo.Por ello se proponen algunas medidas que contribuyan al fortalecimiento del sistema:
  • 13. a) Fondo de Innovación académica para la articulación pregrado, magíster, doctorado. Programas de apoyo y financiamiento concursables para una efectiva articulación entre los programas de pregrado, magíster y de doctorado, optimizando la calidad, la duración y los procesos de graduación. b) Incremento sustantivo de becas para estudiantes de programas de doctorado nacionales acreditados y de los montos para cubrir los costos de los programas. c) Apoyo vía convenios de desempeño de los procesos de internacionalización de los programas de doctorado, incrementando la doble titulación y la cotutela de tesis doctorales, por medio de becas para pasantías en programas de prestigio y de cotutela de tesis.Fortalecer la Extensión en universidades acreditadas en Vinculación con elMedioEl nivel de desarrollo de las regiones en Chile se encuentra directamente asociado alaporte que durante décadas han realizado las universidades regionales de excelencia.La Extensión, en relación con su contribución a la Educación Superior de calidad,involucra a los estudiantes -mediante actividades y proyectos- con la puesta enpráctica de sus conocimientos en terreno, contribuyendo con ello a su formaciónprofesional y la adquisición de valores de responsabilidad social y compromisociudadano. Fortalecer la extensión como actividad propia de las universidadescontribuirá significativamente en el acceso de las comunidades regionales a la cultura,a la transferencia tecnológica y la inclusión de capital humano en los organismosprivados y públicos.Cabe destacar la función de Extensión como actividad final de la integración de losprocesos de docencia de pre grado, postgrado e investigación, la cual garantiza ladifusión social del conocimiento y su arraigo en la sociedad para su transformación enresultados útiles. a) Fondo Estatal de Extensión Universitaria para la realización de actividades de carácter no instrumental, otorgado en relación a la calidad y calificación obtenida en la acreditación de vinculación con el medio y al cumplimiento de las mejoras comprometidas en el mismo proceso. b) Establecimiento de estímulos económicos a municipios y organismos públicos que desarrollen alianzas estratégicas con universidades acreditadas en vinculación con el medio, con el fin de financiar proyectos colaborativos utilizando el capital cognoscitivo y humano de las casas de estudios superiores. Valdivia, julio de 2011.

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