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El cuento de las luciernagas
 

El cuento de las luciernagas

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    El cuento de las luciernagas El cuento de las luciernagas Document Transcript

    • Cuento eL CuentoS De LAS LuCIeRnAGAS
    • EL CUENTOS DE LAS LUCIERNAGAS Si, había una vez un hermoso bosque lleno de luciérnagas que iluminaban por todas partes donde ellas volaban, se posaban en los árboles y cada hoja era iluminada por una luciérnaga, se posaban en las hierbas, en las plantas, en las flores y reinaba la felicidad y la belleza en ese bosque. Un buen día un gran viento azotó el gran bosque, expulsando a las luciérnagas lejos, lejos, lejos, una vez pasado el gran y terrible viento, todos los seres del bosque comenzaron a ordenar sus casas, por que el viento a muchas de ellas se las había llevado y arrasado, pero nadie daba cuenta de que las luciérnagas no estaban, por que el viento había arrancado las hojas de los árboles y entraba la luz del sol, más cuando llego la noche, la oscuridad era total, y recién allí dieron cuenta de la falta de las luciérnagas y todos preocupados se reunieron al centro del bosque y dijeron... ¿Qué haremos?- las luciérnagas se han ido, nos han abandonado. No - dijo otro - recordad el viento, él debe haberlas llevado. Si – dijo otro- está bien que el viento se las haya llevado, pero ellas tienen alas y pueden volver. Es verdad – dijo otro- no lo había pensado, tienes razón ellas nos han abandonado Y dicho esto, se disolvió la reunión y cada uno se fue a su hogar. Cada uno durmió tranquilo esa noche, cada uno durmió abrigado y cobijado bajo su techo. A la mañana siguiente, nuevamente se reunieron en el pueblo, dentro del gran bosque y dijeron: Anoche yo dormí muy bien, no me molesto la oscuridad del bosque, antes yo temía al bosque, pero como siempre las luciérnagas alumbraron todo el bosque, yo jamás sabia lo que era la oscuridad, nunca la había visto, pero ahora me gusta más que cuando estaban las luciérnagas. 2
    • ¡Sí!, dijeron muchos, a mi también, pude dormir mejor, con esa oscuridad estaba todo tranquilo y en silencio, cuando las luciérnagas están, siempre hay ruidos, los grillos, los sapos, los búhos, todos ellos, sin embargo anoche había un silencio total y para mí fue maravilloso. Muchos levantaron los brazos y se decían ¡Si, si, si para mí también!, ¡ Si yo también dormí muy bien! , se felicitaron, una vez calmada la alegría, cada uno se fue a sus faenas. Cada uno se fue a hacer sus quehaceres, y llego nuevamente la noche y todos contentos se fueron a sus descansos. --- más --- pasada la media hora, ruidos extraños aparecieron: gruñidos, rugidos, leños que se quebraban, árboles que crujían. Todos despertaron y encendieron sus lámparas, pero nadie se atrevía a salir, por que eran sonidos nuevos que estaban llegando al bosque – y -- ellos nunca los habían escuchado. Por supuesto que nadie durmió esa noche, apenas salió el sol, todos salieron a reunirse al pueblo, en medio del bosque. Todos pálidos, ojerosos, despeinados, sin vestirse, salieron tal cual se levantaron y unos con otros se miraban a los rostros para decirse---¿qué fueron esos ruidos tan escalofriantes de anoche?--- no lo sabemos --- nadie quiso salir de sus hogares, todos estábamos con temor. ¿Temor? – dijo uno-- ¿qué es eso? ¿Temor? – le dijo otro --- ¿qué significa? ¡Como! –les dijeron otros-- ¿no conocen el temor? Noooo ¿No sintieron ruidos anoche extraños que nunca se habían escuchado? Nooo ¿No estaban en sus hogares anoche ustedes? Siii ¿Y por que no sintieron esos ruidos? ¿Estaban durmiendo? Yo también dijo el otro ¿Qué raro? dijeron los demás ¿Por que sentimos temor nosotros y ellos no? ¿Por qué ellos pudieron dormir y nosotros no? -- haber – cuéntennos por que ustedes dos no sintieron temor, ni ruidos anoche. 3
    • --No lo sabemos ¡Pero ,cómo, no lo van a saber! No, Por que estábamos durmiendo y cuando uno duerme no se entera de lo que pasa afuera. - ¡No, puede ser!, dijo el jefe del pueblo. - Algo deben haber hecho estos dos, que están diciendo que no sintieron temor. - ¿Todos los que sintieron temor – para acá – y ustedes dos para el otro extremo. Formaron un círculo y todos comenzaron a murmurar: Yo sentí ruido anoche. Si, yo también sentí ruido y ¿tu? Si, yo no pude dormir Yo tampoco y ¿qué hiciste? Bueno, me fui acostar después de cenar, me acosté, apague la luz y no pude dormir. y... los otros decían lo mismo a ver, a ver, ustedes vengan para acá, ¿Qué hicieron anoche, cuando se fueron a acostar? Cenamos, nos fuimos a acostar y nos quedamos dormidos. Mmm, hicieron lo mismo que nosotros, a ver, a ver, a ver, ¿Qué será? – muy bien – ¡a la noche vamos a dormir todos en el gimnasio!, Todos traerán sus lámparas y nos reuniremos allí. Si, Si, dijeron todos. Muy bien, dijeron los que habían dormido. Se fueron a sus labores, y nuevamente llego la noche y nuevamente no estaban las luciérnagas. Todos cenaron en sus hogares, y luego todos salieron con sus lámparas a reunirse en el gimnasio, que era un gran recinto donde cabria todo el pueblo. Cada uno trajo mantas para dormir, y cada uno se ubicó en un lugar para dormir— menos los dos que habían dormido – por que formaron un circulo y a los dos los pusieron al centro del circulo. Cuando.... apagaron las lámparas, los del centro también las apagaron y por supuesto comenzaron los ruidos --- pero los dos que estaban al medio, roncaban—mientras los 4
    • otros no podían dormir por el temor de los ruidos – gruñidos, rugidos, rasguños, quejumbres y un sin fin de ruidos nocturnos. Todos se sentaron para mirar a los que estaban roncando y vieron que a través de la ropa, una luz florecía, todos se quedaron sorprendidos, por que ninguno de ellos tenía una luz – entonces – todos prendieron sus lámparas y la luz desapareció. Los tomaron y les rasgaron las ropas y no encontraron la luz, todos apagaron las lámparas y ahora esta luz nuevamente aparecía en sus pechos, en su interior. Volvieron a prender las lámparas y les preguntaron --- ¿Por qué ustedes tienen luciérnagas guardadas allí adentro y no lo habían dicho? -- ¿Nosotros, luciérnagas? – No tenemos luciérnagas - ¿cómo que no tienen luciérnagas? Y que es esa luz que se ve en vuestro pecho – No lo sabemos, siempre la hemos tenido -- ¿Siempre? -- ¡Siempre! -- ¿Quiere decir entonces, que cuando niños se tragaron cada uno una luciérnaga y la tienen ahí adentro? – Nooo , jamás nos hemos tragado nada, todo lo hemos cocinado y lo hemos comido como ustedes. ¿Por qué nosotros no tenemos luz? Muy simple, por que nosotros no tenemos temor y nosotros cuidamos a las luciérnagas. ¡Como!, ¿Ustedes saben donde están las luciérnagas? ¡Sí!, las fuimos a buscar, pero ellas no quisieron regresar por que dijeron que cada uno de vosotros debe crear su propia luz, ellas ya cumplieron su función de iluminar y están todas apagadas, es cierto el viento se las llevo, pero cuando descubrieron que podían ser luciérnagas sin luz, por que llegaron a un bosque iluminado, no quisieron alumbrar más, por que quisieron descansar y están en otro bosque que esta completamente iluminado, pero esta iluminado por todos los seres que allí viven y las invitaron a quedarse para que descansaran hasta el tiempo que ellas quieran estar allí y por eso no sabemos si algún día querrán regresar acá, mientras cada uno de vosotros no enciendan su propia luz que tienen. ¿Pero Como? - le dicen - ¿Qué luz tenemos?, nosotros no tenemos ninguna luz Si, si la tienen, lo que pasa que han estado siempre alumbrados, nunca han sabido que tienen esa luz,-- pero – nosotros que no nacimos en este pueblo, nacimos en ese bosque, tenemos nuestra propia luz, pero nosotros le vamos a enseñar como encenderla. 5
    • Dicho esto, todos se asustaron aún más, por que creyeron que ellos tenían poderes, los ruidos ahora amenazaban entrar hacia el gimnasio. Cuando sintieron eso, se agruparon al centro y alrededor de estos dos jóvenes — y les dijeron - por favor enciende tu luz, por favor enciéndanla, por que con ella estos seres se irán. No, les dijeron los jóvenes, deben aprender a confiar en que pueden prender su propia luz, crean eso primero y luego crean que nosotros les podemos enseñar, sin magia, por que la magia no existe y el truco tampoco, existe la confianza que cada uno debe tener en sí mismo de que esta luz la tiene y no solamente la tiene de a uno, si no que todos la tienen, y uno con otro son similares, pero primero deben creer que pueden encender esta luz. Mientras los jóvenes decían esto, los ruidos cesaron y nadie allí se había dado cuenta, sin embargo, cuando el jefe mayor comenzó a hablar, los ruidos empezaron. Como estaban tan abstraídos escuchando, no se dieron cuenta de la diferencia de los momentos de los ruidos y cuando no había ruido. Formaron nuevamente un grupo separando a los dos y se dijeron ¿Oye tu le crees? – No, no les creo mucho y ¿tu? - no yo tampoco – La mayoría decía que no le creían, pero entre ellos había un niño y el niño les decía – Yo creo – y nadie escuchaba al niño, todos discutían, el niño se cambiaba de lugar y levantaba su manito y decía – Yo les creo – y nuevamente nadie lo escuchaba, en eso todas las lámparas se apagaron y nadie supo por que. Cuándo – estaban todos en silencio petrificados – vieron una pequeña lucecita que salía de entre ellos y lo primero que hicieron fue mirarse el pecho, y estaba todo oscuro, bajaron aún más la vista y vieron al niño, el niño estaba iluminado, todos se asombraron y le dijeron -- ¿tu quien eres? – Yo soy Isaías, soy el hijo de Miguel, Ah dijeron, Si Miguel, pero ¿Por qué tienes el pecho iluminado? , ¿Tienes una luciérnaga?, -- Nooo _ ¿Te tragaste una?- Nooo - ¿Por qué tienes esa luz? – No sé. Yo escuche a aquellos dos decir que tenían una lucecita y cuando dijeron que la tenían, yo también quise una para mí y cuando quise una para mí, mi pecho se encendió. ¿Eso hiciste? Si, eso hice ¡Aja! , o sea que hay que querer algo, mmm, muy bien. 6
    • Todos se esparcieron a dormir, mientras los dos jóvenes dormían hacia mucho rato, por el cansancio del día laboral, los ruidos comenzaron nuevamente y nadie durmió por supuesto, excepto los tres. A la mañana siguiente se reunieron en el pueblo y todos comentaban lo que había sucedido en la noche – entonces – llamaron al niño y al niño le preguntaron ¿Cómo fue que tu quisiste tener la luz? No, sé yo creí en ellos ¡Aja!, confianza ¿Y quisiste la luz para ti? Si ¿Y como la pediste? No, sé sentí una cosita en mi corazón y en mi cabeza y yo quería esa luz para mi también ¡Aja!, eso es fe No sé, pero yo quería esa luz para mi, yo también quería tener mi pechito alumbrado. Le dijeron al niño que se retirara y vuelta a conversar el tema dijeron,: Nosotros siempre tuvimos fe y confianza en las luciérnagas que jamás se irían de este bosque y nos acompañarían por el resto de nuestras vidas y así a sido generaciones tras generaciones, las luciérnagas siempre estuvieron allí, pero nadie se preocupo alguna vez de preguntarles, ¿cómo ellas alumbraban hacia los demás?, por lo tanto nosotros nos acostumbramos a tenerlas ahí y ellas hacían el trabajo por nosotros y es por ello que siempre nuestra vida fue apacible, y nunca pensamos que se iban a ir y que nos iban a ser tanta falta , todos estos ruidos que han aparecido en el bosque que nunca los habíamos escuchado, fue por que empezamos a temerle a la oscuridad y el temerle es dañino, el niño no tiene miedo y el tiene su luz y posiblemente no escuche ruidos. Si nosotros nos alumbramos quiere decir que tampoco tendremos ruidos ni temor. Si, si, si, dijeron la mayoría Si, si, si, alumbrémonos, alumbrémonos ¡Muy bien esta noche nadie apaga las lámparas en sus casas! Ya, muy bien de acuerdo, dijeron todos. 7
    • Se fueron todos a sus labores, llegaron a cenar, todos se fueron a acostar con sus lámparas encendidas -- cuando comenzaban a dormir –¡ un gran y tremendo rugido los levanto de sus camas!. Los ruidos eran más grandes y pesados esta vez, como que viniese un tropel de animales muy grande avanzando. Todos salieron de sus casas y el jefe mayor les dijo, ¡al gimnasio! Y todos llegaron allá, menos los tres. Cuando se dieron cuenta que no estaba, dijeron: “vayamos a su casa”, y todos se fueron a la casa donde estaban los dos iluminados más uno. Entraron y al entrar vieron que toda la casa estaba iluminada en armonía, tranquilidad y paz. Cuando todos entraron y ya estaban todos en el interior, cayeron en un sueño y allí quedaron hasta la mañana siguiente. Cuando salió el sol ellos aún dormían, menos los tres y cuando los vieron a todos se sorprendieron, ¡vaya!, dijeron y ¿cómo habrán entrado, que habrá pasado? A lo mejor - dijo uno – habrán sentido más temor o tomaron un camino equivocado. Puede ser – dijo el otro – pero ellos verán ¡despertémoslos! Los despertaron a todos y no podían creer que habían dormido tan bien y plácidamente, por ser muchos días que no dormían. El jefe mayor, les dijo, al gimnasio inmediatamente todos a reunión y ustedes tres se quedan acá. Así que se fueron, se reunieron y.. Les dijo...Yo recuperé mis fuerzas y mis sentidos al dormir, Yo, también, yo también, gritaban todos, y nos hemos dado cuenta que al entrar a esa casa hay luz, sin embargo no había ninguna lámpara encendida, debemos darnos cuenta que tenemos que confiar en ellos para que nos enseñen a encender nuestra luz. El que falte a las reuniones, será expulsado del pueblo y del bosque, todos deberán encender su propia luz, yo voy a encender la mía, todos deberán encenderla, por que yo no quiero pasar más temor. Si, si, si, gritaban todos, si, si, vamos a ir, vamos a ir. 8
    • Llegada la noche se reunieron nuevamente en el gimnasio e invitaron a los tres, en el gimnasio hicieron un gran circulo y los tres al centro y les pidieron que por favor les enseñara a iluminarse, para dejar de tener temor y poder dormir en paz. Uno de los dos dijo... ¿están seguros que desean tener vuestros pechos iluminados? ¡Sí! Dijeron todos al mismo tiempo Entonces, confíen en ustedes mismos que serán capaces de encenderla Muy bien – van a cerrar los ojos y van a pensar que tienen una luciérnaga frente a vuestros ojos y la luciérnaga les va a decir que habrán la boca, cuando la luciérnaga les pida esto – habrán la boca—todos abrieron la boca, todos. La luciérnaga va a entrar y les va a dejar un huevito en el pecho, todos esperaron y nadie cerro la boca, Luego el joven les dice – el huevito ya esta puesto, ahora es tarea de cada uno el cuidarlo para que nada le suceda nunca, cuando el huevito al cabo de diez días en que ustedes lo cuiden, lo amen, lo abriguen, va a nacer una luciérnaga y esa luciérnaga va a ser de ustedes para siempre, y cada vez que nazca un hijo, va a nacer también con su propia luciérnaga que ustedes la van a heredar, pueden cerrar la boca. Ahora piensen en ustedes mismos, que ese huevito va a comenzar a iluminar de a poquito el pecho, todos cerraron la boca y todos se quedaron callados, después de un instante comenzaron a abrir los ojos y todos se miraron el pecho, sin embargo ninguna luz se vieron, miraron al joven que les había dicho y preguntaron. ¿Cuando tendremos la luz? la luz la tendrán cuando nazca la luciérnaga, pero siempre y cuando cuiden el huevito, para cuidar el huevito no hay que sentir temor, en ningún momento, si sienten temor el huevito se destruye, deben cuidar de no sentir temor nunca y deben confiar que el huevito lo tienen allí en el nido del corazón, si el corazón lo tienen alegre, radiante, el huevito será bien cuidado, si el corazón sufre de pena, dolor, desilusión, Desengaño, desconfianza, falta de fe, el huevito se destruye. Deben cuidar el nido del huevito y el huevito abrirá. Muy bien les dijeron, pero esta noche queremos dormir No, os preocupéis, cada uno se va a ir a su hogar, se acostará y quedará inmediatamente dormido, si tienen fe y confianza en su huevito, nada os ocurrirá. 9
    • Dicho esto, todos se fueron ansiosos por comprobar las palabras del joven, se acostaron y dicho se quedaron dormidos inmediatamente... a la mañana siguiente se levantaron y cuando llegaron al centro del pueblo. El jefe mayor les pregunto ¿alguien durmió? Nooo, le dijeron, yo no pude dormir y ¿tu? Tampoco, dijo otro ¿Y como se sienten ahora en la mañana (pregunto el jefe mayor)? Todos se quedaron callados, ninguno respondió - y uno dijo – no sé, no me acuerdo ¡Aja!, dijo otro, yo tampoco, y todos comenzaron a decir, yo tampoco. Muy bien les dijo el jefe mayor, quiere decir que ¡Todos se quedaron dormidos!, por que yo dormí muy bien. Fin 10