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Pasarela gris de los políticos
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Pasarela gris de los políticos

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  • 1. La pasarela gris de los políticos Política y moda. La imagen del poder, es un libro que pone en el banquillo a los políticos Gobierna con uniforme y está muy lejos de la moda de la calle Varios expertos analizan el vestuario y la apariencia de los personajes públicos DESCARGABLE Álbum de políticos y personalidades españolas e internacionales y su modaSergio C. Fanjul Madrid 16 MAR 2012 - 19:18 CET1Archivado en: Políticos Moda Libros Confección Industria Cultura SociedadIlustración de Fernando Vicente10Twittear76EnviarCompartirEnviar ImprimirLos políticos españoles gobiernan con uniforme: un traje, y la mayoría de las veces malllevado. El Parlamento no solo no es ninguna pasarela sino que sigue muy de lejos lamoda de la calle. Si los políticos no se quitan su uniforme, el de las políticas todavía noestá definido del todo. Aquí no se presta tanta atención a esta faceta de la imagen
  • 2. política como en otros países, aunque se hacen progresos. ¿Se preocupa la clase políticalo suficiente por su ropa? ¿Qué debe decir el atuendo de un político?“Tiene que ser coherente, serio, dar cercanía y seguridad al que la lleva. Esto es lo quedebe buscar el estilismo gubernamental, todo equilibrado para que el político resultecreíble” explica Patrycia Centeno, periodista y autora del libro Política y Moda. Laimagen del poder (Península) y directora de la web del mismo nombre(http://www.politicaymoda.com/), donde analiza lo que se ponen nuestros próceres.Para ella, un político no debería ir jamás vestido a la moda, "porque la moda es unsistema con caducidad y un político no puede permitirse caducar cada seis meses. Suobjetivo es perdurar en el cargo y en el tiempo”.También es importante por su función de representación, recuerda el asesor decomunicación política Antoni Gutiérrez-Rubí. Los políticos en el Parlamento "sonnuestros representantes y presentarse con dignidad es una cuestión de respetodemocrático. Nadie votaría a un político sucio o con ropas desgarradas”. Cada añoGutiérrez-Rubí hace un repaso de lo que ha dado la temporada política en cuestión devestuario (http://www.gutierrez-rubi.es/2012/01/02/la-moda-politica-de-2011/).Coinciden los expertos en que los políticos españoles no están muy allá en cuestiones devestuario. "Su imagen es mejorable y deberían valorarse un poco más y proyectar unaimagen mejor. Potenciar sus puntos fuertes y minimizar los débiles”, recomiendaMontse Guals, de la asesoría de imagen personal Qué me pongo(http://www.quemepongo.es/). Mientras que en otros países se hace política por y paralos medios y se pone especial cuidado en este aspecto, aquí suele ser tarea del gabinetede comunicación de los partidos y tampoco se esmeran demasiado en cuidar laindumentaria, quizás con excepción de las campañas electorales. Aunque sí se hannotado mejoras a este respecto cuando José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoyaccedieron a la presidencia. “A Zapatero, cuando llegó a presidente, se le hicieronciertos retoques: ajustar los hombros de la americana, adoptar el uso de camisa blanca oazul, cambiar las corbatas que llevaba, que a veces lucía con motivos infantiles, osustituir los mocasines por los zapatos de cordones”, observa la estilista.“Creo que estamos obcecados con el traje y la corbata”, dice Centeno, “el uniformepolítico se creó que en siglo XIX y ha habido pocas variaciones. Para ellos representaun escudo y no permiten que haya más variaciones, exceptuando que cada verano seplantea el debate corbata sí o corbata no. Pero existen más alternativas”. Por lo demás,no todos los trajes son iguales. “Hay un traje ideal para cada silueta, más o menosestructurados”, explica Guals. “Importa el color, el grosor de la solapa y su combinacióncon la corbata, etcétera. Y ahí se ve mucha falta de armonía entre la clase política”.El atuendo de la mujer política todavía no está completamente definido. “El uniformepolítico femenino hay que construirlo de nuevo”, sentencia Centeno. "El del hombre fuecreado para ellos cuando nadie imaginaba que la mujer iba a entrar en política. ¿Quéhace la mujer? O se viste imitando la vestimenta de sus colegas masculinos o sefeminiza, las dos opciones no eximen de juicio, siempre van a recibir críticas”. Lacandidata socialista francesa en 2007, Ségolène Royal, hizo mucho por modernizar laimagen de las políticas, en opinión de Centeno, proponiendo que era posible optar algobierno siendo guapa y femenina. En el otro lado podría citarse a Angela Merkel, que,según Guals, “debería mejorar mucho su imagen. Tiene un aspecto muy masculino perotiene que entender que también se puede ejercer el poder con un look femenino”.Caso aparte es el de Amaiur, cuya imagen se aleja muchas veces de loconvencional en política
  • 3. Las diferencias entre las políticas de derecha y de izquierda se han ido desolviendo enlos últimos años, en la era del capitalismo global. ¿Pasa lo mismo con los atuendosestereotipados de la izquierda y la derecha? “El mundo de la trenka se ha superado yapor un estilo más cosmopolita y urbano. Si puede haber diferenciación entre looks másclásicos y otros más contemporáneos, a la moda, pero ni tienen que limitarse loconservadores a los primeros y los progresistas a los segundos. Eso dependerá de cadapersona”, dice Gutiérrez- Rubí. “La izquierda y la derecha en general ya no sereconocen, ya no hay tantas diferencias, porque un día llegaron a la conclusión de que siestaban todos en el centro podían aprovechar más votos, cuando se mimetiza el mensajey se mimetiza también la imagen”, explica Centeno. La imagen de la derecha se ha idomodernizando, sobre todo después de que el expresidente José María Aznar comenzasea lucir una melena informal. Según Centeno, en las Nuevas Generaciones del PP cadavez se lleva más un estilo chic bohemio, un poco hippie, que busca actualizarse. Pero,agrega, si se compara con las juventudes socialistas, sí que hay algunas diferencias. Enpersonas de más de 50 años el uniforme es más parecido, es una edad en que loscambios tampoco se aceptan tan rápidamente.Caso aparte es el de Amaiur, cuya imagen se aleja muchas veces de lo convencional enpolítica, prescindiendo de la corbata y utilizando otras prendas como suéteres, camisetasy demás. “Se saltan lo establecido, pero está bien, es ideología de izquierdas, tiene sujustificación. Me puede gustar más o menos que vayan al Congreso con tejanos, pero nome parece una incoherencia. No todos tienen que vestir igual, sino que han de serreconocibles por el electorado”. Las camisetas con mensaje estampado en el pechotambién son frecuentes en ciertos sectores de la izquierda, como en el caso de MònicaOltra, diputada de Compromís en las Cortes Valencianas, aunque no está claro que estosea lo más recomendable: “Las camisetas con mensaje distraen del discurso. Si leo loque pone la camiseta puedo dejar de prestar atención al discurso”, afirma Centeno. Unaflagrante incoherencia ideológica fue la ocasión en la que la popular María Dolores deCospedal lució un pañuelo palestino morado en un acto del partido en 2010. Máscoherentes con el estado actual de las cosas y su ideología (que no del todo bien) son losministros del actual gobierno: “Van en plan funeral, pero también el momentoacompaña. Dicen los sociólogos que en periodos de depresión económica o guerra loque buscamos es al padre protector, buscamos vestimentas muy conservadores. En esteasunto, el PP lo tiene fácil”.¿Qué políticos se visten bien? “Es una pregunta difícil, definir qué es vestir bien”,explica Gutiérrez-Rubí: “Cuando Hugo Chávez se viste con camisas rojas o con unchándal estampado con la bandera venezolana puede que no esté vistiendo bien segúnnuestro gusto estético, pero sí perfectamente acorde con su movimiento político”. Sinembargo sí hay políticos que, según los expertos, mantienen una buena imagen. Uno deellos es Josep Antoni Duran i Lleida, portavoz parlamentario de CiU. “No solo porquesiempre va impoluto. Viste muy coherente con su ideología de derechas, su imagentambién es muy conservadora, pero después se acerca a la gente con elementos detendencia, las gafas de colores, las corbatas, los tejidos que usa que no son los comunesen política. Lo domina perfectamente, y gana puntos. Aparte de seguro y serio tiene esacercanía”, dice Centeno. En el plano femenino cabría destacar a la exministra ElenaSalgado. “Utilizaba color, bolso, joyas, se maquillaba y nunca se ha oído un comentariosobre su imagen”, explica la periodista, “y si se oía algo era para decir „qué correcta vaesta mujer siempre‟. Nunca guapa o extraordinaria, la palabra era correcta. Ese es elsecreto, que la imagen acompañe, nunca eclipse”.Sobre el presidente estadounidense Barack Obama hay unanimidad: su encanto naturalva más allá de su indumentaria y puede resultar elegante incluso en traje de baño
  • 4. saliendo del mar, o remangándose la camisa para agacharse a saludar a una niña,situaciones en las que se le ha visto en los últimos tiempos. Son ejemplos en el que elcarisma del personaje va por delante. El verdadero poder es, por ejemplo, el deldesaparecido Steve Jobs, que ni siquiera necesitaba vestir formal y proyectaba unaimagen poderosa con un jersey negro de cuello vuelto y unos tejanos. “Se nota muchocuando se viste con algo y no se siente a gusto”, concluye Gutiérrez-Rubí, “la ropa nohay solo que ponérsela, sino vivirla, mimetizarse con ella como si fuese una segundapiel, no como una armadura o un corsé.

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