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8 reflexiones para tu inspiración personal

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    8 reflexiones para tu inspiración personal 8 reflexiones para tu inspiración personal Document Transcript

    • 8 reflexiones para tu inspiración personal Enrique Rubio www.facebook.com/erubio.p Twitter: @erubio_p www.artesgerenciales.com.ve
    • 2 Introducción Siento que vivimos en un mundo donde cada vez hay menos inspiración real para hacer las cosas que debemos hacer y que representan lo más valioso e importante para cada uno de nosotros, porque son nuestro llamado de vida. En un sinfín de vaivenes del entorno, muchas vidas se consumen en las urgencias y las crisis cotidianas y pierden de vista todas aquellas cosas que realmente tienen un significado. En consecuencia, esas personas empiezan a actuar como autómatas guiadas por las agendas del entorno, dejándose llevar por las circunstancias que no pueden alterar y pierden la inspiración que le da verdadero sentido a su vida. ¿Te has encontrado haciendo algo por hacerlo , pero no porque realmente te inspira? Cuando una persona pierde la inspiración de su vida (quizá nunca la ha encontrado), se convierte básicamente en una persona que ya no es dueña de sí misma, sino que se convierte en una copia de su entorno, una imitación de las cosas que los demás quieren que sea. En muchas conferencias escucho las frases diarias que eximen a las personas de su papel protagónico en sus propias vidas: “yo soy así y no puedo cambiar”, “es que me tratan mal y por eso yo actúo de esta manera”, “es que mis padres eran así, por eso yo soy así”, “no puedo hacer nada para cambiar”, entre otras. Esas frases solo ponen la responsabilidad de lo que se es en manos de otros y no en nuestras propias manos. Los problemas más graves de nuestra sociedad actual no son de índole económico, político, social, ni siquiera cultural o educativo, como muchos quieren ver. El problema más grave de los países es, en principio, la crisis humana que caracteriza a todos aquellos que de alguna manera han perdido su inspiración y, en consecuencia, han dejado de ser responsables de sí mismos y sus actos, porque simplemente ven al mundo como culpable de que sean así.
    • Introducción Una sociedad es la suma de cada una de las personas que la integran. Si las personas de esa sociedad viven como indiqué antes, entonces será profundamente inefectiva. Pensemos en términos más concretos: las empresas. Una empresa no es inefectiva por su situación económica o las circunstancias del entorno; lo es porque sus líderes, y equipo, tienen comportamientos esencialmente inefectivos. Esos comportamientos, que tienen múltiples consideraciones (como lo veremos más adelante) afectan de manera negativa al entorno y, entonces, hacen de la empresa un ambiente sombrío para trabajar. Sus integrantes, que son inefectivos, actúan como zombies que simplemente producen aquello para lo que se les está pagando, más no usan al máximo sus talentos, porque responsabilizan al entorno (al jefe, al supervisor, al dueño) de que las cosas sean de una manera determinada y se eximen de su compromiso con las transformaciones positivas que deben ocurrir para hacer de las empresas un gran ambiente de trabajo. Es por ello que decidí escribir estas 8 reflexiones para tu inspiración personal , porque estoy convencido de que los cambios que deben ocurrir en el entorno, tienen que empezar contigo. Eres tu el que debes dar el primer paso para, como decía Gandhi, “ser el cambio que quieres ver en el mundo”. El entorno no cambiará, a menos que cada uno de nosotros lo haga individualmente. Si todos experimentamos los cambios transformacionales positivos albergados en estas notas, empezaremos a superar la crisis humana que caracteriza a nuestras sociedades y, en concreto, a nuestros entornos más inmediatos (familia, trabajo, etc.). Esta es la hora más importante de tu vida, porque aquellos que tienen el conocimiento y no lo aplican, no son mejores que los que ignoran lo que deben hacer. 3
    • Introducción Estas notas están pensadas y escritas en términos de tu cambio interior y profundo y, entendiendo, que solo a partir de esos cambios las cosas en tu entorno también empezarán a ser transformadas, como un efecto posterior. Míralo de esta forma: 2 + 2 = 4; pero si cambias un número 3 + 2 = 5; el resultado será distinto. Pero no porque el resultado varía en sí mismo, sino porque una de sus partes ha sido transformada a otra cosa. Lo mismo sucede con el entorno: cambiará y será mejor, si cada una de sus partes empieza a ser distinta. A lo largo de estas notas revisaremos dos niveles de acción: tus cambios interiores privados y, luego, tus cambios interiores públicos. Los primeros están vinculados con los cambios que deben ocurrir en ti para empezar a ver el mundo de manera distinta. Los segundos, son los cambios que también ocurrirán en ti, para lograr obtener los máximos resultados de tus relaciones con los demás. ¿Cómo usar este material? Todos los cambios que experimentamos los seres humanos son evolutivos. En otras palabras, si decidimos cambiar los resultados no llegarán en un solo momento, sino que los iremos observando progresivamente. Lo mismo ocurre con el aprendizaje, no todo se puede aprender en un mismo momento, porque simplemente no seremos efectivos. En ese sentido, te voy a pedir que leas esta guía de orientación durante 7 días continuos. El primer día, leer la introducción y la primera parte y, a partir de allí, un capítulo al día. La lectura de cada capítulo te tomará 5 minutos, máximo 10, pero la práctica de esa capítulo debe ser para todo la vida, empezando por los pequeños cambios del día en el que lo lees. Solo de esta manera, harás de estas enseñanzas una habilidad esencial en ti. Como decía Aristóteles: “somos los que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito” 4
    • Sobre Enrique Rubio 5 Enrique Rubio es un conferencista de crecimiento personal. Fundador de la iniciativa social Escuela de Emprendedores Sociales y de la empresa Artes Gerenciales Consultores, ha ayudado durante los últimos 8 años a personas, emprendedores, líderes, vendedores, entre otros, en su desarrollo profesional, a través de los seminarios de liderazgo, efectividad y ventas. Esto ha permitido formar a personas que se desempeñan de manera más efectiva en términos de su crecimiento personal, su relación con los demás y su trabajo cotidiano, desde la empresa hasta la comunidad. La visión de Enrique Rubio para la formación de personas, está descrita en las palabras expresadas por Anthony de Mello en el “Corazón del Iluminado”: Si está interesado en las conferencias o talleres de Enrique Rubio o requiere mayor información, comuníquese con nosotros por: www.artesgerenciales.com.ve info@artesgerenciales.com.ve +58 412 841.89.77 “ El devoto se arrodilló para ser iniciado como discípulo. El gurú le susurró un mantra sagrado en su oído y le advirtió que no se lo revelara a nadie. ‘ ¿Qué sucede si lo hago?’, preguntó el devoto El gurú respondió: ‘ la persona a la cual reveles el mantra será liberada de la atadura de la ignorancia y el sufrimiento, pero tú quedarás descalificado para ser un discípulo y serás condenado’ Tan pronto escuchó estas palabras, el devoto se dirigió al mercado, reunió a una gran multitud y repitió el mantra sagrado. Posteriormente, los discípulos informaron al gurú de lo sucedido y le exigieron que el hombre fuera expulsado del monasterio por su desobediencia. El gurú sonrió y dijo: ‘Él no necesita nada que yo pueda enseñar. Su acto le ha valido ser un gurú por derecho propio”
    • Reflexiones 6
      • La inspiración personal
      “ La inspiración es un llamado a actuar aunque estemos inseguros de nuestras metas o logros; la inspiración puede insistirnos incluso que nos internemos en territorios desconocidos” Wayne Dyer 7 ¿Por qué unas reflexiones para la inspiración personal? ¿Qué tiene que ver inspiración con motivación? Como lo explica el propio Dr. Dyer en su libro Inspiración: Tu llamado primordial , en las personas inspiradas una idea se adueña de ellas y los lleva a lograrla, mientras que las personas motivadas son aquellas que se adueñan de una idea y la hacen realidad. Ambas, inspiración y motivación, son igualmente significativos en nuestras vidas, no obstante, las personas que descubren su misión y propósito estarán inspiradas, puesto que hay algo muy superior que se ha internalizado en su ser y los lleva a pensar y planificar para poder lograrlo. Un poco más adelante volveré sobre este tema. Estas reflexiones están dedicadas tanto a la inspiración como a la motivación, sin embargo, parten del principio fundamental de que todos nosotros tenemos una misión para hacer en nuestra corta estadía en esta vida. Esa misión debe llevarnos a transformar nuestras vidas hacia la efectividad, porque de eso dependerá del éxito: de los cambios que experimentaremos y que están subordinados a un propósito que nos inspira a seguir adelante. Una persona que está inspirada habrá descubierto su misión y propósito en la vida. Sabrá también que debe hacer muchas cosas para poder lograr ese propósito. Ese proceso de transformaciones que progresivamente irán ocurriendo en su ser, lo convertirán en una persona excepcional y grande, pero, a la vez, tocará la vida de aquellos que se encuentran a su alrededor. El proceso inicia desde nuestro interior y tiene efectos en el exterior. En otras palabras, nosotros individualmente, en nuestro contacto con Dios, somos los únicos capaces de descubrir para qué estamos aquí. Nadie puede decírnoslo, ni hacerlo por nosotros. Existimos con un propósito específico, tal como comentaré más adelante. En estos días de tantas tribulaciones, muchas personas sienten que están perdiendo el sentido de sus vidas, pierden interés por las cosas que hacen, se “desmotivan”. Sin embargo, estas son las consecuencias más tangibles de aquellas personas cuyas vidas dependen de las circunstancias, ya que no están inspiradas: no han encontrado el propósito real que realmente les puede brindar una fuerza y una energía interior tan poderosa, que difícilmente puedan abandonar ese camino encontrado. ¿Cuántas personas no se dan cuenta en el ocaso de sus vidas que hicieron muchas cosas, pero que aquello que realmente le daba sentido a sus vidas recibió muy poca atención? ¿Te has encontrado tu mismo en algún momento preguntándote por qué estoy haciendo esto, esto es importante para mi, etc. ? Entonces has alcanzado el nivel de madurez interior y espiritual que te impulsa a hacerte preguntas complejas, profundas, espirituales, inspiradoras: ¿para qué estoy aquí? ¿qué debo hacer? Me he encontrado a tantas personas que están en un trabajo por necesidad, muchos. Si ese trabajo en el que te encuentras no es lo que realmente inspira tu vida, entonces seguro tendrás una lucha interior poderosa para quedarte allí, aún a pesar de las circunstancias. Dirás: tengo dos créditos que pagar, mis hijos, mis padres, mis estudios; pero por otro lado habrá una fuerza mucho más elevada, más poderosa y permanente, que te dirá: estás haciendo algo que no fue creado para ti, tus talentos, tus dones, tu grandeza, no están en sintonía con lo que haces. Ciertamente hay necesidades que atender y son muy importantes, pero te digo que esa llama que se enciende dentro de ti y te quema para hacer lo que te gusta y aquello para lo cual fuiste creado, en lugar de apagarla, debes hacerla más grande. Tu inspiración te llevará muy lejos, a hacer cosas que hoy quizá hasta eres incapaz de pensar. ¿Alguna vez te has pensado haciendo algo imposible en aquel lugar en el que no estás conforme? Seguramente no, pero estoy seguro que en algún momento de tu vida has utilizado tu poder superior de la imaginación para visualizar lo que harías si pudieses cumplir tu sueño. Ese sueño es más que un simple deseo, porque si se te presenta de manera reiterada en la vida, entonces allí tu inspiración. ¿Te ha pasado que mientras duermes, manejas, hablas, comes, vas al cine, haces deportes, incluso en tu trabajo – no inspirador, empiezas a pensar en aquello que quisieras que tener/ser/alcanzar? Ese pensamiento reiterado es un buen indicio de tu propósito en la vida. Reflexiona y medita sobre ello y te encontrarás entonces con que cada día, cada hora, cada minuto, el pensamiento al respecto será cada más insistente y poderoso. Esa es tu inspiración personal, hacer aquello para lo cual estás aquí. Eso significa que las cosas que te gustan y las que no te gustan, pero que son importante y significativas para ese propósito, las estarás haciendo con fuerza y perseverancia. Descubrir tu propósito no significa que siempre te gustarán las cosas que harás, pero lo harás, porque sabes que es lo que debes hacer. Haz de tu inspiración el llamado más importante de tu vida, convierte tu inspiración en el motor que le da energía a tu vida; a pesar de que hoy tengas que hacer cosas en las que no estás cómodo, nutre tu visión y diseña el plan de vida para ir hacia allá. En estas líneas quiero enseñarte como lograrlo. Wayne Dyer Escritor estadounidense de libros de autoayuda. Nacido el 10.05.1940
      • El éxito y la efectividad
      “ La persona exitosa tiene el hábito de hacer las cosas que a los fracasados no les gusta hacer… No necesariamente le gusta hacerlas. Pero su disgusto está subordinado a las fuerzas de sus propósitos” Albert Gray 8
      • Hay tantas definiciones de éxito como personas hay en el mundo. Cada persona ha internalizado y se ha hecho dueña de alguna definición de éxito que lo acerque a ella. Mientras más una persona se parece a ese significado que ha escogido, pues tanto más la acepta y la valora.
      • Sin embargo, creo que hay una definición bastante general, pero a la vez reveladora, sobre lo que se puede considerar éxito. Dicha definición viene de la pluma de Albert Gray, quien investigó a muchas personas de éxito, preguntándoles que pensaban respecto y cómo lo habían alcanzado. Una vez realizada esa investigación, llegó a la siguiente conclusión sobre el “denominador común de las personas exitosas”:
      • “ La persona exitosa tiene el hábito de hacer las cosas que a los fracasados no les gusta hacer. No necesariamente le gusta hacerlas. Pero su disgusto está subordinado a las fuerzas de sus propósitos” Albert Gray
      • Este concepto de éxito lleva implícitos elementos y consideraciones altamente importantes para el desarrollo de todos aquellos que han soñado y aspiran “alcanzar” el éxito.
      • Las personas exitosas tienen un propósito en la vida. A dicho propósito, que en estas reflexiones llamaré visión, enlaza todas aquellas cosas que desea alcanzar en la vida. ¿Por qué? Si una persona no tiene una fuerza superior (pero interna) que lo inspire a alcanzar cosas importantes en la vida, entonces cada tropiezo se convertirá en un obstáculo infranqueable que no lo permitirá avanzar y la hará cambiar de dirección. Por el contrario, una persona que tienen un sentido en su vida, que sabe a donde va, que conoce su propósito, entonces subordinará todo lo que hace a esa visión. En otras palabras, la visión ejercerá una fuerza superior magnética tan profunda y poderosa, que lo inspirará. Esa inspiración le permitirá levantarse cada vez que haya un fracaso y, a su vez, le dará impulso para crecer con más fuerza y más creatividad. Pero no basta con tener visión, hay que ser responsables de la propia vida, como verá más adelante
      • Hay una diferencia notable entre las personas exitosas y las personas fracasadas. Esa diferencia, a pesar de lo que muchos pueden pensar, no es el hecho de fracasar o no, sino es el hecho de seguir intentándolo. Una persona fracasada es aquella que al fracasar, dice “no lo puedo hacer”, desvía su camino y se va en otra dirección. Una persona exitosa es aquella que al fracasar, piensa en su potencial ilimitado que debe ser cultivado, piensa en su visión sobre la vida (como lo veremos más adelante) y lo intenta con más fuerza, con más creatividad, con más liderazgo. Cuando veas a una persona exitosa, puedes estar seguro que esa persona ha fracasado más que una persona fracasada. Se que es un juego de palabras interesante, pero donde encuentres a una persona de éxito, ten por seguro que ha habido una larga estela de intentos fallidos. Sin embargo, ninguno de ellos ha sido tan grande como su visión y deseo de ser excepcional
      • Una persona exitosa hace cosas que no siempre son de su mayor agrado, pero al tener un propósito o visión, esas cosas quedan supeditadas a al compromiso poderoso que los une con la visión y, en consecuencia, serán hechas sin demora. ¿Qué significa esto? Diariamente se presentan “oportunidades” a las personas. No obstante, algunas de esas “oportunidades” pueden acercarla o alejarla de su propósito de vida. Si una persona sabe y reconoce hacia donde va, entonces además de saber los pasos que tiene que dar para acercarse a ese destino, también sabrá a que cosas deberá decirle voluntariamente que no. En consecuencia, podrá tener una de cuatro posibilidades: a) disfrutará diciéndole SI a algo que lo acerca a su visión de vida, b) se disgustará con algo a lo que debe decirle que SI para acercarse a su visión de vida, c) disfrutará diciéndole que NO a algo que lo aleja de la visión o d) se disgustará diciéndole que NO a aquello que lo aleja de su visión, pero que parece una “oportunidad”. Estas son las cuatro opciones que puede tener una persona exitosa al momento de tomar una decisión. Pero todas ellas estarán supeditadas a su propósito y, en consecuencia, gustos y disgustos serán una función del sentido que tenga para su vida, y no una dependencia de las circunstancias, el humor del momento o el entorno
      • La definición de éxito anteriormente presentada, subyace la efectividad como elemento vital para ser exitosa. Una persona efectiva es aquella que sabe hacia donde va, tiene un sentido en su vida, tiene un propósito o visión. En consecuencia, su vida no depende de los vaivenes del entorno o las circunstancias, ni del humor del momento, mucho menos de actitudes puntuales. Su vida depende de aquello que decida hacer para acercarse a su visión, o para alejarse de ella. Una persona efectiva, que sabe hacia donde va, entonces también deberá conocer los pasos que debe dar hoy para acercarse a esa visión. Ser efectivo implica responsabilidad, como veremos seguidamente. Y esa responsabilidad, que tiene múltiples consideraciones, tiene elementos profundos a la hora de tomar decisiones de vida. Para ser exitoso, en consecuencia, es necesario ser efectivos.
      • Finalmente, puedo añadir que, como creyente y observante de esta definición de éxito, la distancia que hay entre su verdadero significado y la versión “tradicional y moderna” es demasiado grande. Un número cada vez más importante de personas quiere definir éxito como riquezas, posesiones materiales, sentimientos específicos, etc. Pero todo esto es efímero. ¿Has conocido a alguna persona en apariencia exitosa, pero cuya vida es un desastre? ¿Has visto personas con pocas riquezas materiales, pero con una profundidad espiritual asombrosa? Entonces tienes dos paradigmas acertados que rompen los estereotipos de lo que algunos consideran personas exitosas en las tiempos modernos. De tal manera que en estas reflexiones haremos énfasis en la definición de éxito indicada arriba.
      • Responsabilidad
      “ Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella” Facundo Cabral Facundo Cabral Cantautor argentino nacido el 22 de mayo de 1937 ¿Alguna vez te has escuchado diciendo algo como esto?: no tengo suficiente tiempo, eso no es culpa mía, esa no es mi responsabilidad, no lo puedo resolver, es la crisis, son los demás!!! Si es así, entonces, en ese momento específico en el que usaste esa expresión, transferiste tu propia responsabilidad a otra persona, te eximiste de tus propios actos, endosándoles a alguien más. Escogiste el camino más fácil entre asumir la responsabilidad y culpar al entorno de las cosas que suceden en tu vida. No tenemos control sobre los estímulos que en el entorno está enviando sobre nosotros segundo a segundo, sin embargo, sí tenemos completa responsabilidad y control sobre nuestra respuesta a esos estímulos. He allí la definición de responsabilidad = tener la habilidad de responder (responder + habilidad = responsabilidad) ante las situaciones que el mundo te presenta. Es un lugar común para muchas personas decir que “tal o cual situación les estresa”, pero es menos común escuchar decir “me he dejado estresar por esta o aquella situación”. ¿Cuál es la diferencia entre ambas expresiones? La primera, pone la responsabilidad de lo que sentimos en las circunstancias del entorno, la segunda implica que se asume la responsabilidad de sentir lo que se siente ante algún estímulo determinado. Las personas responsables no son dueñas de las circunstancias que se le presentan, pero si son dueñas de su respuesta ante esas circunstancias. Una persona responsable, es proactiva cuando asume la responsabilidad de hacer que las cosas ocurran. ¿Eres del tipo de persona que mira cómo ocurren los cambios o que promueve los cambios? ¿Eres de los que el mundo le pasa por encima o los que pasan por el mundo? Ser proactivo es ser responsable, es tomar ventaja de las cosas positivas y negativas que ocurren a nuestro alrededor, sacando el mayor provecho de ellas. Estoy convencido de que en las crisis y las situaciones adversas es que las personas se vuelven grandes. Si todo fuese fácil en la vida, todo el día, todos los días, simplemente nunca aprenderíamos nada nuevo. El conocimiento sería reciclado por siempre y estaríamos igual, siempre. Por el contrario, las situaciones difíciles son las que producen los grandes cambios transformacionales. Pero solo las personas responsables sacan ventaja de ello. Sacar ventaja de esas situaciones adversas es pensar con creatividad e innovación nuevas maneras de hacer las cosas, hacerlas mejores, más efectivamente, usando los recursos más apropiadamente y exaltando el valor de cada una de las personas que nos rodean. Pero eso es solo posible para mentes que tienen un alto sentido de la responsabilidad. Las personas grandes son responsables de hacer que las cosas sucedan, por el contrario, las personas pequeñas se sientan esperar que las cosas sucedan; simplemente están inertes frente a los cambios. Si el viento sopla al norte, ellos van al norte, si sopla al sur, ellos van al sur. Las personas irresponsables no son más que imitaciones del entorno, porque o copian lo que hacen los demás, o se dejan llevar. Stephen Covey lo expresa de una manera maravillosa: "el ánimo de las personas irresponsables cambia con el clima; las personas responsables llevan su propio clima interior". Para una persona responsable, siempre es un día soleado y maravilloso en su interior, porque entiende dos cosas:1) puede hacer que sucedan las cosas (promueve el cambio) y 2) en caso de que no pueda hacer q las cosas sucedan, acepta los cambios y saca ventaja de ellos Una persona irresponsable lleva su vida de acuerdo a la filosofía del "mientras vaya viniendo, vamos viendo", es decir, todo depende del entorno, si vida, sus acciones, sus resultados, sus metas, su humor, depende de lo que sucede a su alrededor. Por lo tanto, es una persona que nunca estará feliz, porque ser feliz dependerá de que en el entorno todo sea “feliz”. Lamentablemente, estará sujeta siempre a los vaivenes del entorno. Una persona responsable, sabe que hay situaciones buenas y difíciles. Aprovecha las primeras y se regocija de ellas; de las segundas, saca el mayor provecho, promoviendo cambios positivos para sí mismo y el entorno. Incluso, una persona responsable saca ampliamente más provecho de los fracasos que de los éxitos. ¿Qué tipo de persona eres tú? A partir de hoy, se consciente de la respuesta que le brindas a los estímulos que el entorno te ofrece. En lugar de quejarte, saca provecho de las situaciones difíciles. Es la única manera en la que crecerás con más fuerza, porque de las cosas fáciles, solo vienen resultados fáciles y perecederos. De lo difícil, vienen las soluciones sólidas y duraderas. Adelante, inténtalo. Cambia tu mundo, con responsabilidad. ¿Quieres ser el dueño de tus actos y de tu agenda? Asume tu responsabilidad de manera efectiva: no puedes cambiar lo que sucede en tu entorno, pero sí puedes cambiar tu reacción frente a esos cambios. Si los demás no te saludan, saluda tu. Si los demás no te ayudan, ayúdalos tu. Si los demás responden de manera violenta, responde tu de manera pacífica. “Se el cambio que quieres ver en el mundo”. Empieza por ti mismo, con responsabilidad. ¿Estás dispuesto? 9
      • Visión
      "No llega antes el que va más rápido sino el que sabe adónde va" Séneca Séneca Filósofo romano moralista. Nacido el año 4 a.C. en Córdoba ¿Has pensado alguna vez que tus resultados estarán determinados por la visión que tengas? En algún momento, ¿has visualizado lo que quieres alcanzar y te has propuesto lograrlo, definiendo las acciones que te llevarán justo hasta ese punto en el que te has imaginado? Si es así, entonces has utilizado uno de las mayores bendiciones con las que Dios nos ha dotado: la capacidad de imaginar un estado de cosas que no existe, pero que podría existir si tomamos la decisión de que sí existe. Usa el poder de la mente y la imaginación para visualizar el estado de cosas que aún no existen, pero que imaginándolo y diseñando un plan de acción apropiado y ejecutándolo, entonces pueden existir, significa usar mucho más de las grandes capacidades mentales y cerebrales con las cuales hemos sido dotados. ¿Has escuchado alguna vez aquello de que las personas “solo usan el 10% de su cerebro”? Eso no está referido al uso físico del cerebro, sino al uso de las capacidades con las cuales hemos sido dotados. Lamentablemente, cuando una persona vive su vida de manera irresponsable, no solo su agenda de vida no está marcada por sus propias pautas (sino por las pautas de los demás o el entorno), sino que deja de usar las grandes capacidades de la imaginación para visualizar un estado de cosas que no existe, pero que puede existir. Esa persona pierde de vista el “gran cuadro” de su vida, para enfocarse muchas veces en las pequeñas cosas insignificantes para su vida. El Dr. Stephen Covey lo expresa de la siguiente manera: podemos crear las cosas dos veces: la creación mental (lo que imaginamos y queremos) y, posteriormente, la creación física (hacer realidad eso que hemos imaginado). Eso es sinónimo de efectividad en la vida. Piensa en aquellas personas que no utilizan esa capacidad humana. ¿Cómo son sus vidas? Al no crear mentalmente el estado de cosas que desean alcanzar, entonces las creaciones físicas que tendrá en su vida serán producto de las imposiciones del entorno sobre esa persona o, en su defecto, de la imitación que esa persona haga del entorno. ¿Has visto a personas que tratan de copiar o emular a otras personas? ¿Qué tratan de ser como son los demás? En la gran cantidad de las veces, esas personas no son dueñas de sí mismas, porque no tienen visión. Sus pautas de vida son marcados por lo que los demás o el entorno quiere que sean. En consecuencia, vivirán estancadas, porque no saben a donde van. Crear mentalmente una cosa significa imaginársela, aún sabiendo que físicamente no existe. Un deportista de alta competencia se visualiza a sí mismo llegando de primero a la meta, en el podio recibiendo la medalla de Oro y trabaja para lograrlo. Descubrir tu visión de vida te llevará a lograr cosas importantes para ti, pero definir esa visión no es fácil. Es necesario empezar con pasos simples y pequeños y, posteriormente, hacer que esos pasos cada vez sean más grandes, puesto que el aprendizaje que vamos a tener para lograr cada uno de ellos cada vez será mayor. Antes de continuar, quisiera puntualizar que considero las relaciones humanas divididas en cinco ámbitos o niveles: 1) Individual: tus relaciones contigo mismo; 2) Íntimo: con aquellas personas que conviven contigo; 3) Personal: amigos de confianza, familiares, etc. 4) Social: conocidos, compañeros de confianza, etc. y 5) Profesionales: clientes, compañeros de trabajo... Una vez sabiendo esto, tómate unos minutos para visualizar que deseas alcanzar en los próximos 7 días a partir de hoy en los varios ámbitos de tu vida. En otras palabras, escribe qué deseas tener/ser/alcanzar después de transcurridos esos 7 días, pero que sabes que hoy no tienes. Eso lo haces en todos los ámbitos de las relaciones humanas. Al hacerlo, estás inspirándote tu mismo a alcanzar un estado de cosas que no existen, pero que has imaginado que deseas tener. Pon metas alcanzables: despertarte media hora más temprano, comer un día solo comida sana, dejar de fumar al menos una caja de cigarrillos al día, entre otros. Cuando visualizas un estado de cosas que deseas alcanzar, pero que aún no tienes, entonces trabajarás para lograrlo. Pero, tal como comenté anteriormente, nadie se hace maestro en una semana, es necesario empezar con pequeños cambios de paradigma y hábitos. Por eso, tu visión de estos próximos 7 días (lo que quieres alcanzar) debe estar compuesto por metas razonables y proporcionales a tus capacidades actuales. No te hagas un maestro de las metas no cumplidas, sino entiende tu propio potencial y cultívalo. Esto es muy importante. Visualizar un estado de cosas que quieres alcanzar, tiene implícito la importancia de conocer tu propio potencial. Ejemplo: si tienes años sin hacer deportes, no puedes imaginarte corriendo un maratón de 42 Km. estos próximos 7 días, porque no lo lograrás y, por lo tanto, te pondrás una meta que te frustrará. Es necesario que visualices un estado que realmente puedas alcanzar: metas alcanzables, pero tampoco fáciles, sino realmente acorde a tus posibilidades y potencialidades. Progresivamente, tu potencial esta semana crecerá, la próxima también y así, sucesivamente. Siendo así, te propongo entonces que escribas unas 3 ó 4 cosas, que sabes que hoy no existen, pero que con voluntad, esfuerzo y un plan de acción apropiado, alcanzarás a finales de la semana. ¿Quieres levantarte más temprano? ¿Quieres comer al menos 1 día no-chatarra? ¿Quieres dejar de fumar al menos 1 caja de cigarrillos en la semana? Escríbelo: visualízate lográndolo en una semana Visualizar el estado de cosas que quieres alcanzar, no es fácil, ni difícil. Si tienes la voluntad de hacer cambios en tu vida, que te lleven a ser más efectivo y, en consecuencia, exitoso, entonces usarás ese poder de la imaginación. Es increíble como la gran parte del poder que nos ofrece nuestro cerebro es desperdiciado, porque simplemente vivimos en una carrera para resolver urgencias y no planificar. Esto significa, no tener visión. Como decía Albert Einstein: “La imaginación es más importante que el conocimiento“. Miguel Ángel hace 500 años esculpió una de las obras más grande de todas: El David. De un pedazo de mármol de 5 mts de alto, obtuvo esa magnífica pieza d arte. ¿Crees que lo hizo por ensayo y error? ¿Será que empezó a martillar, sin saber que quería? Claro que no, Miguelangel se imaginó a El David terminado. Lo imaginaba y tenía en su mente la visión de lo que quería alcanzar. ¿Has hecho tu lo propio, con tu vida? Si hoy "no has tenido tiempo" de visualizar ese estado de cosas que deseas alcanzar a lo largo de la próxima semana, entonces tómate un tiempo esta noche para poder hacerlo. 30 minutos o menos, para pensar y reflexionar sobre ello. Al hacerlo, tu semana cambiará radicalmente, porque entonces estarás guiado a lograr cosas que aún no tienes, pero que seguramente alcanzarás, porque así lo has imaginado y querido. No dejes tu vida en manos de las circunstancias ni de los vaivenes del entorno, se dueño de tus acciones y tu vida, asúmela con responsabilidad. Para ello, usa el gran poder de tu imaginación. 10
      • Prioridades de vida
      “ Quien crea que su propia vida y la de sus semejantes está privada de significado no es sólo infeliz, sino que apenas es capaz de vivir” Albert Einstein Albert Einstein Físico alemán 14.03.1879 – 18.04.1955 Piensa en las 3 ó 4 cosas más importantes de tu vida. ¿Qué tiempo le estás dedicando a esas cosas? ¿Cómo estás nutriendo cada una de esas cosas? Si eres como la mayoría de las personas, quizá el tiempo dedicado sea mínimo, puesto que estamos abrumados por las cosas "urgentes" que resolver, por las crisis, por "compromisos" poco importantes que muchas veces, más bien nos alejan de nuestra razón de ser, nuestro propósito, de nuestra visión. ¿Qué hacer? Todo lo que he comentado anteriormente tiene una relación. Para avanzar y progresar, hay que tener una visión de lo que queremos alcanzar en la vida. Esa visión se construye poco a poco, empezando con la visión semanal, mensual, anual y luego la visión de vida. Eso requiere ser responsable y proactivo, porque empezamos a asumir verdaderamente las riendas de nuestras vidas. Ahora hace falta completar la visión. Para completar y complementar la visión, es necesario definir nuestras prioridades de vida. Como esto son nuevos paradigmas, es fundamental hacerlo desde lo pequeño a lo grande. Por lo tanto, cuando defines la visión de los próximos 7 días, entonces deberás definir, a su vez, las prioridades asociadas a esa visión. Lo podemos ver de la siguiente manera: la visión son las cabillas de un edificio en construcción, que le dan estructura y solidez, soporte, pero a la vez flexibilidad. Las cabillas son rígidas, para soportar grandes pesos, pero a la vez flexibles (hasta cierto punto). Luego, las prioridades son como el concreto que amalgama la visión y le da forma. Las cabillas brindan estructura, tal como la visión le da estructura y solidez a nuestra vida, porque nos guía en una dirección. Mientras tanto, hace falta consolidar esa visión de vida progresivamente, a través de las prioridades. Estas son las cosas importantes que realmente representan algún significado para lo que hacemos. Las prioridades le darán forma concreta a la visión, son los guías principales que componen esa visión de vida, expresada, al principio, en términos de una semana (porque es difícil definir una visión de vida de un día para otro). Esa visión, posteriormente, será completada por las actividades específicas que debes ejecutar para poder alcanzar esa visión. De tal forma que: Visión + prioridades + actividades, guía de vida que te permitirá hacer lo que debes hacer y no hacer lo que no debes hacer. ¿Trabalenguas? Claro, pero es mejor así que tener un “trabavidas", porque las personas que no tienen visión y, por lo tanto, no tienen prioridades, no pueden definir las actividades importantes de su vida y, en consecuencia, son irresponsables, puesto que no tienen control de sí mismos, sino que viven de imitar o dejarse llevar por el entorno. Al definir (descubrir) tu visión (empezando en términos de los próximos 7 días), es fundamental que piensan las prioridades que tendrá esa visión. Cuando piensas en la visión lo haces en términos de un gran objetivo que alcanzar, sin embargo, ese objetivo tiene pasos intermedios que te permitirán, progresivamente, llegar a este. Esos pasos intermedios son las prioridades. Adicionalmente, cada prioridad debe llevar de manera explícita las acciones concretas importantes que te permitirán lograrla. Hasta este punto, estás planificando tu vida, al principio en términos de una semana. No la estás dejando al azar ni a las circunstancias. Recuerda que la responsabilidad debe caracterizar a las personas efectivas. ¿Eres una persona efectiva? Entonces, debes asumir la responsabilidad que ello implica: descubrir y definir tu visión, escribirla; y acompañarla de las prioridades que te permitirán alcanzarla. Luego, definir las acciones que compondrán cada una de esas prioridades. Básicamente, esto es planificar. Ciertamente, la flexibilidad de las cabillas y el concreto que las amalgama, permite ciertos desplazamientos en función del viento y hasta lo terremotos (crisis que se te presentan y sobre las cuales tienes que actuar). Sin embargo, una vida efectiva está caracterizada por el máximo nivel de planificación, basado en la visión, las prioridades y las acciones concretas, y poco en las crisis. Si tomas el tiempo para pensar en las cosas que deseas alcanzar para la semana y planificas en consecuencia, de seguro las crisis y lo urgente será mínimo. Por lo tanto, estarás viviendo una vida llena de efectividad. No se trata de tener cada segundo de tu vida planificado en una hoja de papel, sino de que las grandes cosas importantes y significativas no queden a la deriva ni a disposición de las circunstancias y el entorno, sino que estén visualizadas y pensadas. Solo de esta manera, sabrás que lo que estás haciendo tiene un verdadero significado para tu vida y te acerca a tu visión. Por el contrario, dejar las cosas importantes de tu vida sin planificación te lleva a la posibilidad de que lo que estás haciendo no represente nada significativo y, peor aún, te aleje de tu visión. Definir las actividades importantes tiene varias implicaciones: 1) requiere una muy alta responsabilidad, ya que te estás haciendo dueño definitivamente de tu vida y el mundo ya no marca tu agenda; 2) requiere usar la imaginación, porque estás pensando en un estado de cosas que aún no tienes, pero que con trabajo tendrás y 3) voluntad Voluntad: es la fuerza que te permite tomar decisiones correctas, en función de las cosas correctas. Eso significa: decir SÍ, a todo aquello importante que contribuye significativamente en tu vida, y decir NO a todo lo que te aleja de tu visión. Decir SÍ a las cosas importantes es menos complicado que decir NO a las cosas insignificantes. Una persona sin visión, puede decirle SI a todas aquellas cosas que el entorno quiere que veas como "oportunidades". Lamentablemente, no todas lo son. Cuando piensas en tu visión de vida, entonces tendrás la facultad para distinguir aquellas cosas que te acercan y aquellas que te alejan de tu visión. En consecuencia, con voluntad podrás decirle SI a las cosas significativas y NO a las que te alejan de la visión. Te pongo un ejemplo: se te presenta una oportunidad de trabajo que, aunque no es lo que más disfrutarás, sabes que de alguna forma te acerca a tu visión, porque es la que te permitirá desarrollar las habilidades que requieres para llegar más lejos. Entonces le dices: SI. Caso contrario, se te presenta una oportunidad d ...e hacer algo que sabes que te aleja de tu visión, entonces decides NO hacerlo. En consecuencia, una vez que tienes tu visión definida (al menos semana a semana, luego tendrás que pensar esa visión para tu vida), que has pensado en las prioridades, tienes la posibilidad de pensar en aquellas cosas importantes que debes hacer para lograr alcanzar cada una de esas prioridades y acercarte a tu visión .... Eso desarrollará tu voluntad, la cual te permitirá decir SI y NO, cuando corresponda. ¿Deseas acercarte a tu visión? Entonces, toma el tiempo necesario para pensar en las prioridades y las acciones concretas. 11
      • Relaciones de ganancia compartida
      “ Al escalar una gran montaña nadie deja a un compañero para alcanzar la cima solo” Tenzing Norgay Tenzing Norgay Alpinista que escaló por primera vez el Everest junto con Edmund Hillary Repetiré algo ya dicho y que es una verdad con raíces bíblicas, filosóficas y demás: “nadie puede dar lo que no tiene”. Entendiente el concepto de éxito que hemos revisado hace unos días, el cual está alejado de las versiones estereotipadas del éxito “moderno”, ¿crees que sea posible que una persona pueda tener éxito en sus relaciones interpersonales, si primero no ha tenido éxito consigo mismo? ¿Será posible que una persona tenga relaciones ganadoras con los demás, si antes no se siente ganador a sí mismo? Pues bien, las respuestas a estas preguntas justifican nuevamente todo lo que comenté en días anteriores: los cambios interiores son primero y prioritarios, porque si queremos alcanzar cambios significativos en nuestro entorno y en la relación que mantenemos con este, entonces debemos empezar por nuestro interior más profundo. Naturalmente, es mucho más difícil, pero ampliamente más duradero y satisfactorio. Si una persona ha logrado aceptar y transformarse a sí misma en función de los profundos cambios de paradigma de los que he hablado en los días anteriores, entonces, además de tener una sólida fortaleza interior que le permite vivir en un mundo con responsabilidad, también será capaz de influir sobre los demás, partiendo del principio de que colectivamente y en equipo puede alcanzar muchas más grandes cosas de aquellas que puede lograr individualmente y, para lograrlo, no solo es importante no dejar “a los compañeros atrás”, sino que será necesario guiarlos y hasta ponerlos delante de nosotros para que lleguen a la cima primero. Muchos son los paradigmas que caracterizan las relaciones humanas: buscamos ganar, haciendo que otros pierdan; cedemos para hacer que otros ganen; perdemos, pero nos llevamos “al barranco” a aquellos con los que nos estamos relacionando. Sin embargo, en términos de los más altos niveles de efectividad que se pueden alcanzar trabajando en equipo, es fundamental entender que las relaciones ganadoras para todas las personas que se están interrelacionando son las más duraderas, las más confiables, las más sólidas y, sobre todo, las que perdurarán en el tiempo, ya que generan compromisos de todos para poder lograrlas. Muchas personas asisten a cursos de “técnicas de negociación” en los que se le enseñan cosas tan equivocadas como el curso en sí mismo. Por ejemplo: decirle a otros lo que quieren escuchar, para cerrar una negociación; como mirar, hablar, escuchar o sentarse, con el fin de generar una falsa empatía con la otra persona, para que ésta se sienta en confianza y otras “tácticas” completamente erradas. ¿Crees que es posible tener una relación duradera con una persona o un equipo, si no lo sientes en tu interior? ¿Es posible lograr grandes cosas con otras personas, si estás pensando en repartir migajas de una torta de la cual tu comerás el pedazo más grande? Espero que respondas que no, pero al hacerlo, estás identificando algo que he definido como “la estructura mental ganar – ganar”. La única manera en la que puedas lograr grandes cosas con los demás es que realmente desees hacerlo, tu ser interior piense y entienda seriamente que relacionándote positivamente con otras personas lograrás cosas mucho más grandes, pero que eso implica que no solo usarás “técnicas de negociación”, sino que primero tu mente, tu corazón y tu espíritu estarán alineados en función de que todos puedan sacar amplio provecho y grandes beneficios de esa relación. ¿Por qué hay proyectos de país que fracasan tan rápido? Simplemente, porque los que se encargan de dirigir al país y lograr consensos entre los integrantes de la sociedad, se diluyen en imponer visiones parciales de una realidad compleja. Al hacerlo, buscan repartir migajas a algunos y quedarse con un amplio pedazo de la torta: mucho tiempo en el poder, todos los espacios públicos y políticos para una misma tendencia, aplastan a las minorías. No obstante, lo peor del caso no esto, sino que la única manera por la cual eso ocurre a tan gran escala, es porque nosotros lo alimentamos desde la pequeña escala. En otras palabras, esos “líderes” tienen unos comportamientos que exacerban lo peor de nuestros comportamientos individuales egoístas y perdedores, es decir, reproducen lo que hacemos nosotros cotidianamente con nuestra familia, nuestros amigos, nuestros compañeros de trabajo, etc. En cambio, una sociedad que alcanza altos niveles de efectividad, debe pasar primero obligatoriamente por el tamiz de los pequeños, pero significativos, cambios interiores que ocurren en cada uno de nosotros. ¿Te puedes imaginar un país dirigido por una persona que crea que la mejor manera de construir una sociedad es que todos participen y sus visiones estén consolidadas en un proyecto? Yo sí me lo imagino, pero se que eso no llega por azar o como las gotas de lluvia del cielo, sino que requiere que nosotros, la sociedad que forma ese país, inicie un proceso de cambios interiores, que consolide fuertemente la estructura mental ganar – ganar y, en consecuencia, comprenda que la única manera de que una persona pueda lograr cosas importantes, es ayudando a otros a que también puedan alcanzarla. Eso no significa hacer el trabajo de los demás, sino servir de guía para aquellos que más nos requieren. Personas que tienen una situación de mayor comodidad, ayudarán a aquellos menos afortunados a alcanzar sus metas y sus sueños, y los que tienen grandísimas comodidades, ayudarán a los primeros. Así se construye una sociedad. ¿Por qué este es un pensamiento que inspira? Porque al comprender que para que nosotros estemos bien, la sociedad y nuestro entorno también tiene que estar bien, entonces nos sensibilizamos sobre los cambios que deben ocurrir en nuestro interior y empezamos a dar los pasos necesarios para apoyar a otros a cumplir sus sueños. Tenga por seguro que si usted ayuda a un chofer a comprar una grúa, ese lo ayudará a usted siempre que se encuentre en necesidad o desventaja. En las empresas, este pensamiento es fundamental, porque es la única manera de que los talentos se puedan desarrollar al máximo y logremos grandes avances, con mayores niveles de efectividad y productividad, luego, cosechando grandes éxitos. 12
      • Comunicación efectiva
      “ El arte de la escucha efectiva es esencial para una comunicación clara, y una comunicación clara es necesaria para la gestión de éxito” James C. Penney J.C. Penny Fue un hombre de negocios y emprendedor, fundador de JC Penney Hace unos 50 años, el psicólogo norteamericano Abraham Maslow identificó en una pirámide las jerarquía de las necesidades que motivan a los seres humanos (vea la figura indicada abajo). 13
      • Sucede también que muchas veces queremos reflejar nuestra vida en la de otra persona.¿Te ha pasado alguna vez que estás diciéndole algo a alguien sobre como te sientes y esa persona te responde: “déjame contarte lo que me pasó a mi”? Naturalmente tu quieres comprensión en ese momento, no que otra persona te cuente su vida
      • A pesar de estos elementos, el primer paso para que las cosas cambien lo tenemos que dar nosotros, que ahora somos dueños de esta información. Para ello, te quiero contar del experimento realizado por el Dr. Albert Mehrabian hace algunos años. Él determinó que cuando dos personas se comunican, transmitiendo emociones, el impacto causado en el proceso de comunicación viene determinado de la siguiente manera: 1. 7% es impacto verbal, es decir, las palabras que salen de nuestras bocas; 2. 38% es impacto paralingüistico, referido al uso de la voz (tonos, inflexión, pausas, ritmos, entonación, etc.) y 3. 55% es impacto visual y proxémico, vinculado al uso de la gesticulación y la distancia (proximidad) de los interlocutores.
      • ¿Puedes creer que solo 7% es el impacto que causan nuestras palabras? ¿Has escuchado aquello de que una imagen vale más que mil palabras? Bueno, en términos de comunicación efectiva, es correcto decir que 93% del impacto en el proceso de comunicación está determinado por elementos que no son verbales.
      • ¿Qué significa esto? Cuando estás escuchando a una persona, la miras fijamente y le dices “te estoy escuchando atentamente”, es muy posible que estés concentrado en solo ese 7% y te estés perdiendo lo más valioso del proceso de comunicación. ¿Te ha ocurrido alguna vez que escuchas a una persona, pero que sabes que lo que esta dice no tiene relación con lo que su cuerpo expresa? En ese caso, quizá de manera inconsciente, has percibido un poco más allá del 7% verbal.
      • Entonces, ¿cuál es el punto de todo esto vinculado con la inspiración personal? Inspiración significa dejar que una idea se apodere de ti (tu misión) y hacerla realidad. Para lograrlo, tu vida debe ser transformada, ya que solo de esa manera tus paradigmas empezarán a cambiar y las cosas que haces, además de tener sentido para tu propia vida, tendrán efecto positivo en la vida de los demás. Siendo así, uno de los elementos más importantes a lograr es escuchar efectivamente a los demás.
      • Si una persona cree que por “escuchar” las palabras que salen de la boca de otra, realmente está entendiendo lo que esa persona quiere decir, está completamente equivocado.
      • Un proceso de comunicación realmente efectivo requiere que haya una conexión emocional e intelectual. Eso significa que si estás escuchando a alguien, tu mente debe estar preparada para escuchar lo que se tiene que decir, atendiendo el 100% de los canales de comunicación (tal como lo comentamos arriba) y no solo “escuchando” las palabras que salen de la boca de esa otra persona.
      • Cuando nosotros hemos logrado transformaciones profundas de nuestro ser y hemos asumido con valentía que necesitamos a otros para poder crecer y lograr nuestras metas, ya que vivimos en un mundo de sociedad, entonces estaremos preparados para escucharlos al 100% - escucha efectiva.
      • Recuerda, tu inspiración se fundamenta en el hecho de dejar que la idea de tu misión de vida se adueñe de ti, pero ten por seguro que eso implica que debes dejar que otras personas entren en tu vida. Para lograrlo, también debes aprender a escucharlos y comprenderlos, conectarte emocionalmente con ellos
      • A partir de este enfoque, se hace posible determinar de que manera podemos satisfacer a una persona: atendiendo sus necesidades no satisfechas, puesto que aquellas que ya tienen satisfacción, no moverán su corazón ni su espíritu.
      • En tal sentido, debo decir que una de las necesidades más elevadas de las personas en estos tiempos es ser comprendidas y escuchadas, ser atendidas. No obstante, muy pocas personas en nuestra sociedad están preparadas para escuchar realmente lo que los demás tienen que decir. ¿Por qué? Mientras otra persona nos habla y nos dice lo que siente, muy probablemente en nuestro interior están ocurriendo varias cosas de las que te quiero hablar:
      • Mientras escuchamos, en lugar de atender al 100% a esa persona, entonces empezamos a preparar una respuesta, como si estuviésemos en un juzgado defendiéndonos de algo;
      • La gran equilibrio
      San Mateo 7:7 – 8 “7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla, y al que llama, se le abrirá” Jesucristo Jesús de Nazareth El más grande de todos los hombres. El Rey de Reyes Einstein dijo “Dios no juega los dados con el Universo”… Todo en la vida, en nuestras vidas, tiene una razón de ser. Todas las cosas que nos ocurren, independientemente de su naturaleza, tienen un significado importante para nosotros, porque nada es azar. Todos nosotros hemos tenido experiencias positivas y negativas, nos regocijamos de las primeras, execramos las segundas; no obstante, a pesar de que en el momento específico en el cual algo “negativo” nos está ocurriendo no valoramos la importancia que ese evento tiene en nosotros, tiempo después, cuando tenemos la madurez suficiente como para aceptarlo y reconocerlo, entonces empezamos a entender su verdadero valor e importancia. Ciertamente es así, de hecho, pienso y siento que podemos sacar mucho más provecho de experiencias negativas que de las positivas, ya que aquellas nos dejan la posibilidad de aprender y no volver por el camino que nos llevó a cometer un error. Si en la vida todas las experiencias fuesen positivas, difícilmente pudiésemos aprender algo novedoso, menos aún nuestra creatividad e innovación se hubiesen podido desarrollar hasta extremos que se pierden de vista. Frente a todas las cosas que nos ocurren (positivas o negativas), nosotros de alguna manera estamos retroalimentando el mundo en el que vivimos. Nuestras reacciones a esos eventos también forman parte de la suma de eventos totales que le dan forma a la sociedad y a las interrelaciones entre sus ciudadanos. Es decir: te sucede algo positivo, tu reacción a ello tendrá un efecto sobre otra persona y la reacción de esa persona tendrá efecto sobre otra y, así, sucesivamente. Pero, ¿cómo mantener entonces en equilibrio un mundo donde todo reaccionamos de manera distinta y tenemos efectos en los demás? Es una pregunta interesante, pero cuya respuesta es obvia: escapa de las manos humanas y terrenales mantener ese equilibrio. Dios mantiene un balance entre todas las cosas que suceden en el mundo, a todos. Nosotros nunca recibiremos una carga que no podamos sostener. Muchos piensan que son pruebas de Dios, pero más bien son pruebas que nos ponemos a nosotros mismos (a veces de manera inconsciente) para confrontar nuestra propia fe con la realidad que el mundo terrenal nos presenta. Fijémonos en un ejemplo: Mahatma Gandhi estaba por completo entregado a la lucha no violenta por la libertad de su país. En un momento de su temprana adultez (alrededor de los 30 años) decidió no tendría más relaciones sexuales con su esposa, ya que eso le restaba energía en su lucha. Se puso la prueba de estar en un harén con mujeres desnudas y confrontar sus propios instintos sexuales con sus deseos más altos y su misión más alta. Lo logró! Naturalmente, esto es un ejemplo muy preciso y poderoso de la fuerza que puede tener nuestra fe y nuestros propósitos para hacernos tomar decisiones. Dios había diseñado un propósito para él y Gandhi se confrontó a sí mismo y su fe, para determinar que tanto podría aguantar en su lucha por alcanzar su visión de ver a un país libre. Dios mantiene el mundo en equilibrio, pone en nuestras vidas un propósito y desea que lo alcancemos. Nos pone todas las herramientas para lograrlo, pero somos nosotros mismos, nuestra propia terquedad e incredulidad la que atenta contra esa visión y la que nos aleja de ella. ¿Crees que Dios te pone en el camino el hecho de fumar o no fumar? Para nada, Dios quiere que tu tengas una vida saludable, llena de vida. Eres tu el que decide fumar, no es una prueba; es tu libre decisión. A Dios le corresponde mantener un balance de todas las decisiones que libremente son tomadas por los seres humanos que conformamos este mundo, de tal manera de que las decisiones de unos no puedan atentar contra la libertad de otros. Ciertamente, las decisiones de algunas personas exceden los límites establecidos y afectan la vida de otros, pero ten por seguro que todo tiene una razón de ser. ¿Qué significa este equilibrio en el mundo? Significa que las cosas que nos ocurren en la vida representan algo importante y significativo, significa que si seguimos el camino de nuestro propósito y visión, entonces empezarán a suceder cosas terrenalmente inexplicables, pero con muchísimo sentido para nuestras vidas. Regocíjate de lo bueno, pero también de lo malo; ambas cosas que suceden representan oportunidad únicas para que puedas crecer. A partir de ahora, crece más y quéjate menos; vive más y juzga menos. Cada mañana dale gracias a Dios por lo que tienes; y pídele por aquello que no tienes, pero que sabes que representa algo significativo en ti. ¿Te imaginas a Gandhi pidiéndole a Dios verse más atractivo para las mujeres? Claro que no, porque no tendría sentido para su visión de vida, entonces más que pedirle cosas específicas a Dios, pídele sabiduría para que puedas comprender las razones por las cuales estás aquí. En este mundo, las personas no pueden ser sustituidas en su misión específica, por lo tanto, tu tienes una gran responsabilidad contigo mismo y con el mundo que te rodea, porque has venido a hacer algo que nadie puede hacer por ti, ni nadie puede hacer mejor que tu. Quizá aún no lo sepas, pero en lo que respecta a la sabiduría, “pídela y la hallarás”. Dios es el gran equilibrio del mundo, de las acciones de unos y otros, pero el motor de sus obras en la Tierra somos nosotros. Dios se mueve en este mundo a la velocidad a la que nosotros nos movemos. ¿Quieres que las cosas cambien en el mundo? Entonces debes ser tu el primero que debe cambiar, porque de lo contrario todo seguirá igual. Si cada persona del mundo piensa que la responsabilidad de las cosas está fuera de nosotros, entonces llegará un día que nos encontraremos todos en la calle y empezaremos a apuntarnos con nuestros dedos acusadores. Por el contrario, Dios ha diseñado para ti una misión muy específica y debes asumirla con valentía y responsabilidad. Recuerda: todo ocurre por una razón, nada sucede al azar: los eventos de tu vida, las personas en tu vida, las experiencias de la vida, todo sucede porque es así como debió haber pasado. Nada pudo ser distinto, sino de la manera en que fue. Como te dije el primer día, somos dueños de nuestros actos y respuestas al entorno, pero no de la circunstancias que nos rodean. De eso se encarga nuestro padre de los cielos. A partir de hoy, cada mañana, cada día, pide sabiduría y la hallarás. Hazlo con fe, porque “si tienes fe como del tamaño de un grano de mostaza, hasta podrás decirle a un monte que se traslade de un lado a otro, y se trasladará”. Que tu vida sea guiada por tu misión, pero con la fuerza superior que solo te pueda dar la energía que brinda Dios. No niegues diariamente tu poder ilimitado y la importancia de tu misión, más bien descúbrela y marcha con energía hacia allá. Si alguna vez has criticado las injusticias del mundo, recuerda que eres tu las manos de Dios en la Tierra. Entonces, de tu esfuerzo y tu grano de arena, el de tu entorno, el mío y el de mi entorno, dependerá que las cosas empiecen a cambiar. Hay solo una cosa, exclusivamente una, que poseemos en este mundo y de lo que somos realmente dueños: nosotros mismos. No permitas que las circunstancias te hagan verdad esta profunda verdad de otra manera, sino asume el protagonismo que tienes en tu propia vida, sigue tu misión y tu propósito, y pronto verás que el Universo, en las manos de Dios, conspirará para hacerte lograr aquello para lo cual estás aquí. 14