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Navegando la tercera_ola

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Una aproximación al pensamiento de los partidos piratas

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  • 1. Navegando la tercera ola ´ Angel V´zquez Hern´ndez a a Una aproximaci´n al pensamiento de los partidos piratas o Resumen De reciente aparici´n en el panorama pol´ o ıtico, y desconocidos para una inmensa mayor´ de los partidos piratas se ha dicho que son ıa, antipartidos, partidos sin ideolog´ o que son mera apolog´ del robo ıa, ıa de la propiedad privada. Se ha dicho tambi´n que los partidos piratas e son comunistas o, al menos, un nuevo tipo de partidos de izquierda. Se les ha comparado, tambi´n, con el anarquismo. e Es posible que algunas de estas corrientes de pensamiento hayan influido en el origen de los partidos piratas, pero en realidad no respon- den a ninguna de estas etiquetas. Los partidos piratas son la expresi´n o de una nueva corriente de pensamiento que no puede ser entendida fuera de su marco de referencia, que no es otro que la sociedad posin- dustrial. ´ Angel V´zquez a En Zafra (Badajoz), a 24 de agosto de 2010 1
  • 2. ´ Indice 1. La tercera ola 2 1.1. La primera ola: revoluci´n agr´ o ıcola . . . . . . . . . . . . . . . 2 1.2. La segunda ola: revoluci´n industrial . . . . . . . . . . . . . . o 3 1.3. La tercera ola: revoluci´n inform´tica . . . . . . . . . . . . . . o a 5 2. Lo que son y lo que no son los partidos piratas 7 2.1. La desmasificaci´n, la neutralidad de la red y la brecha digital o 7 2.2. La defensa del prosumidor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9 2.3. La defensa de los derechos civiles: privacidad y libertad de expresi´n . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10 o 2.4. Lo que no son los partidos piratas . . . . . . . . . . . . . . . . 12 3. ¿Se fusionar´n los partidos piratas con otros partidos posin- a dustriales? 12 1. La tercera ola En 1980 Alvin Toffler public´ La tercera ola, libro en el que expon´ un o ıa modelo de evoluci´n de la sociedad seg´n el cual la humanidad se hab´ visto o u ıa afectada por tres olas que hab´ provocado profundas revoluciones sociales: ıan la revoluci´n agr´ o ıcola, la revoluci´n industrial y la revoluci´n inform´tica. o o a 1.1. La primera ola: revoluci´n agr´ o ıcola La primera ola, la revoluci´n agr´ o ıcola, comenz´ a propagarse por el plane- o ta hace varios miles de a˜os, y en la actualidad ha alcanzado ya a la pr´ctica n a totalidad de la humanidad. A su paso las culturas n´madas se volvieron o sedentarias y dieron lugar a sociedades basadas en la agricultura y la gana- der´ıa. Los miembros de estas sociedades agr´ ıcolas eran principalmente prosumi- dores: la mayor parte del trabajo se destinaba a la producci´n para autocon- o sumo, y solo algunos excedentes eran dedicados al mercado. La mano de obra ten´ escasa especializaci´n, la mayor´ de los trabajadores pueden hacer el ıa o ıa trabajo de cualquier otro (son intercambiables) y el trabajo se reparte entre los trabajadores disponibles. La poblaci´n estaba dispersa, la tecnolog´ utilizada era de bajo nivel, y o ıa la energ´ necesaria proced´ en su mayor parte de fuentes renovables. Las ıa ıa 2
  • 3. familias eran extensas, y la educaci´n de las nuevas generaciones se realizaba o en el ambito dom´stico. ´ e 1.2. La segunda ola: revoluci´n industrial o La segunda ola, la revoluci´n industrial, comenz´ a extenderse por el pla- o o neta en el siglo XVIII. La aparici´n de la m´quina de vapor, posteriormente o a de los motores de combusti´n interna, y m´s recientemente de la energ´ o a ıa nuclear posibilit´ el funcionamiento de grandes f´bricas y la distribuci´n de o a o grandes cantidades de mercanc´ por todo el mundo, con un bajo coste por ıas unidad fabricada y distribuida. Esta producci´n en masa solo fue posible mediante una serie de profundas o transformaciones en las sociedades agr´ıcolas de la primera ola: La poblaci´n fue trasladada desde las zonas rurales a las ciudades para o proveer de obreros a las f´bricas. a Los obreros dejan de ser prosumidores: su trabajo est´ destinado solo a y exclusivamente a producir para el mercado. Se asigna un precio al trabajo del obrero y otro al del producto fabricado. Aparecen los con- ceptos de capital y trabajo. Surgen los movimientos de izquierda para defender los derechos de los trabajadores. Al mercantilizar el trabajo del obrero ´ste (el trabajo asalariado) se e considera de una categor´ superior al trabajo no asalariado, y con ıa el tiempo deja incluso de ser considerado trabajo cualquier actividad no remunerada. El trabajo dom´stico, desarrollado mayoritariamente e por mujeres, deja de ser considerado como trabajo. La agricultura de autoconsumo, a´n practicada por muchos agricultores, es considerada u una actividad propia del pasado y carente de valor frente al trabajo de los obreros en las f´bricas, que son consideradas un signo de progreso. a Todo aquello que no pueda ser mercantilizado (como la biodiversidad o el patrimonio hist´rico art´ o ıstico, por ejemplo) es considerado carente de valor, y sacrificable en aras del progreso industrial. El desarrollo de una sociedad comienza a ser medido en funci´n de la producci´n industrial. o o Las familias extensas de las sociedades agr´ ıcolas tienen poca movilidad y se adaptan mal a la nueva sociedad industrial. Se impone la familia nuclear : padre obrero, madre ama de casa, y dos o tres hijos. La edu- caci´n de los hijos pasa de la familia a la escuela, que los preparar´ co- o a mo futuros trabajadores industriales, especialmente a los varones (que ser´ los futuros obreros, a diferencia de las chicas que, en su mayor´ ıan ıa 3
  • 4. eran consideradas como futuras amas de casa, no precisando la misma educaci´n). o La tecnolog´ es de nivel medio, y la energ´ procede principalmente de ıa ıa fuentes no renovables, como el carb´n, petr´leo, gas natural y uranio. o o Se crea una cultura de masas, uniforme, que rechaza cualquier com- portamiento o pensamiento que se aparte de la norma. Se necesita uni- formidad entre los trabajadores, para que grandes cantidades de obreros puedan trabajar de forma coordinada y sincronizada como piezas de una maquinaria. Tambi´n se necesitan grandes cantidades de consumi- e dores uniformados, con h´bitos de consumo orientados hacia la adquisi- a ci´n de los mismos bienes (facilitando as´ la absorci´n de la producci´n o ı o o masiva procedente de las grandes f´bricas). Se consumen cantidades a enormes de pocos productos. Tambi´n se uniformizan las ideas en las e que se sustenta la sociedad industrial: el progreso es el incremento de la producci´n industrial, la familia es la familia nuclear, los ni˜os deben o n ser educados en las escuelas, el hombre debe trabajar en la f´brica y a su esposa en la casa, etc. Toda esta uniformizaci´n de la sociedad se o basa en los mass media (prensa escrita, radio y televisi´n) controlados o por unos pocos grupos empresariales y que transmiten a la poblaci´n o los valores que las ´lites sociales consideran v´lidos y convenientes. e a La mano de obra se especializa cada vez mas. Se producen descoordina- ciones entre la mano de obra ofertada y las necesidades de las empresas. Muchos trabajadores no encuentran empleo, pasando a una situaci´n o de marginaci´n social al no ser ni productores (no trabajan) ni con- o sumidores (no tienen dinero). La opci´n de volver a ser prosumidores o no se contempla en la sociedad industrial, que considera esta pr´ctica a lesiva para las empresas, y generadora de productos de baja calidad. La segunda ola no ha llegado a extenderse plenamente por todo el mun- do. Norteam´rica, Europa y Jap´n, por ejemplo, est´n ya plenamente indus- e o a trializados, pero una gran parte del planeta sigue viviendo de una agricultura heredada de la primera ola, aunque cada vez m´s integrada (a menudo ex- a plotada) en los circuitos mercantiles generados por la tercera ola. A pesar de que ha sido un triunfo (al menos, hasta hace algunas d´cadas) en el lla- e mado mundo desarrollado la segunda ola ha fracasado estrepitosamente en el llamado tercer mundo, y ha generado importantes desigualdades sociales. Una combinaci´n de colonialismo, corrupci´n, choque cultural, errores en la o o implantaci´n de tecnolog´ y otros factores ha dado lugar a este fracaso. o ıas 4
  • 5. 1.3. La tercera ola: revoluci´n inform´tica o a La tercera ola, la revoluci´n inform´tica, se debe a la crisis del modelo o a industrial por una combinaci´n de diversos factores: o El crecimiento de un sector de la poblaci´n empleado en el sector servi- o cios. A partir de los a˜os cincuenta, en algunas poblaciones, este sector n lleg´ a superar a los obreros o a los agricultores y ganaderos, convir- o ti´ndose en el sector social mas representativo. El trabajo intelectual, e el relacionado con la gesti´n de la informaci´n, est´ en pleno auge. La o o a informaci´n es, cada vez en mayor medida, objeto de negocio en la o sociedad posindustrial. La crisis energ´tica: los combustibles f´siles amenazan con agotarse. e o Durante los a˜os setenta se producen episodios de escasez en el sum- n inistro de petr´leo y repentinas subidas. El mundo desarrollado toma o conciencia de la posibilidad de que el petr´leo se agote o se encarezca o m´s all´ de lo que la econom´ pueda soportar, y que lo mismo ocurrir´, a a ıa a tarde o temprano, con el carb´n, el gas natural y el uranio. o La crisis medioambiental: los efectos de la industrializaci´n sobre el o medio ambiente son muy fuertes. La degradaci´n medioambiental se o hace m´s y m´s palpable con cada nuevo derrame de petroleo en el a a mar, de contaminantes qu´ımicos en r´ y lagos, o con cada accidente ıos en una central nuclear. La desmasificaci´n de la sociedad. Los mass media pasan de estar con- o trolados por unos pocos grupos empresariales a multiplicarse en manos de empresas, organismos y asociaciones de todo tipo, diversificando las publicaciones, sus contenidos y las opiniones generadas por ellos en el p´blico. La desmasificaci´n escapa a todo posible control con la u o eclosi´n de Internet y las redes distribuidas: ahora cada persona es un o emisor potencial de contenidos destinados a cualquier otra persona. La uniformidad se hunde: la sociedad es cada vez mas diversa. Reaparece el prosumidor. El h´galo usted mismo se pone de moda. En a los sectores industriales de la segunda ola relacionados con la informa- ci´n el prosumidor es visto como una aut´ntica amenaza: la cultura libre o e es combatida por la industria de contenidos audiovisuales, mientras que el software libre es combatido por la industria del software privativo. El intercambio de semillas de variedades agr´ ıcolas tradicionales se ve ame- nazado por las normas que promueven el uso de semillas certificadas y, especialmente, de semillas patentadas. 5
  • 6. Como consecuencia de todo esto la producci´n industrial tradicional, ener- o g´ticamente costosa y medioambientalmente perjudicial, se desplaza hacia e las regiones y pa´ menos desarrollados, siendo sustituida en su papel de ıses motor econ´mico por industrias de los sectores electr´nico e inform´tico y o o a por centros de investigaci´n de altas tecnolog´ o ıas. Entre los programadores de la primera ´poca de estas nuevas empresas e inform´ticas abundaban los prosumidores. La ´tica hacker facilitaba el desa- a e rrollo tecnol´gico: la informaci´n se compart´ y el mayor est´ o o ıa, ımulo para un trabajo bien hecho era el deseo de resolver un problema tecnol´gico. Durante o la ´poca industrial, en la que el valor de la producci´n se depositaba en el e o hardware (y el software era un mero complemento) no hubo ning´n prob- u lema, pero con el tiempo el valor de la informaci´n aument´, y el software o o comenz´ a ser valorado como una valiosa producci´n industrial. Cuando las o o empresas del sector inform´tico intentaron obligar a los hackers a que de- a jasen de compartir informaci´n algunos, liderados por Richard Stallman, se o rebelaron dando lugar al movimiento del software libre en 1984, el mismo a˜o n en que Apple lanzaba al mercado el primer ordenador personal con rat´n e o interfaz gr´fica de usuario, y tambi´n el a˜o en que William Gibson publi- a e n caba la novela Neuromante, una de las obras mas representativas del g´nero e cyberpunk. El cyberpunk, inicialmente un g´nero literario, pas´ a ser una corriente e o cultural que preven´ de las consecuencias que las tecnolog´ de informaci´n ıa ıas o y comunicaci´n podr´ tener si eran utilizadas con fines de control social. o ıan El cyberpunk, como g´nero literario, recoge la tradici´n de las distop´as tota- e o ı litarias como Un mundo feliz (Aldous Huxley, 1932), 1984 (George Orwell, 1949) y Fahrenheit 451 (Ray Bradbury, 1953). En 1999 el film The Matrix, de los hermanos Wachowsky, se convirti´ en una met´fora de los m´todos de o a e manipulaci´n y control social empleados por gobiernos y corporaciones. o El cyberpunk fue pasando de ser un mero g´nero literario y cinematogr´fi- e a co a convertirse en una corriente de pensamiento a medida que la ciudadan´ ıa tomaba conciencia de que podr´ estar siendo vigilada, sin saberlo y sin con- ıa trol judicial ni de ning´n otro tipo, por el estado. El desarrollo de sistemas u para el espionaje de las comunicaciones, como los norteamericanos ECHE- LON (que, se sospecha, funciona a nivel mundial) y Carnivore, el espa˜ol n SITEL o el alem´n Bayerntrojaner, entre otros, no han hecho m´s que acre- a a centar el miedo a un Gran Hermano tal y como lo describiera Orwell en 1984. La fusi´n entre la ´tica hacker y la cultura cyberpunk dio como resultado o e una corriente ciberactivista caracterizada por: La defensa de los prosumidores del conocimiento libre. 6
  • 7. La lucha por la desmasificaci´n: se defiende la diversidad social en con- o tra de la uniformidad, se defiende el derecho a ser, pensar y actuar de manera diferente. La protecci´n de derechos fundamentales, tales como la privacidad y o la libertad de expresi´n, frente a los intentos de control realizados por o parte de gobiernos y corporaciones empresariales. Con el tiempo esta corriente ciberactivista tom´ conciencia de que eran o necesarios algunos cambios en el sistema pol´ ıtico para que los votantes pudier- an defender sus derechos en las urnas. Surg´ peticiones tales como el es- ıan tablecimiento de sistemas basados en listas abiertas, y se extend´ el con- ıa vencimiento de que los partidos pol´ ıticos existentes ignoraban o se negaban a luchar a favor de las reclamaciones de los ciberactivistas, que se sent´ ıan as´ hu´rfanos de representaci´n pol´ ı e o ıtica institucional. Y, en este contexto social, en el a˜o 2006 algunos ciberactivistas sue- n cos decidieron resolver la situaci´n de abandono pol´ o ıtico creando su propio partido: el Piratpartiet, ejemplo que fue seguido con la creaci´n de partidos o piratas en los cinco continentes. 2. Lo que son y lo que no son los partidos piratas Queda claro, seg´n lo anterior, que los partidos piratas son una conse- u cuencia (y, a la vez, un elemento impulsor) de la expansi´n de la tercera ola. o Forman parte de las fuerzas que Alvin Toffler llam´ tecnorebeldes. Si se bus- o case una definici´n sencilla habr´ que decir que los partidos piratas son los o ıa partidos que luchan por la desmasificaci´n de la sociedad, la defensa de los o derechos de los prosumidores y, en general, la defensa de los derechos civiles, dentro y fuera de la red. 2.1. La desmasificaci´n, la neutralidad de la red y la o brecha digital La desmasificaci´n de la sociedad fue descrita en el modelo de la larga o cola por Chris Anderson en el a˜o 2004. El art´ n ıculo de Anderson (publicado inicialmente en la revista Wired ) describ´ un modelo de negocio muy distin- ıa to al tradicional modelo industrial basado en econom´ de escala. Mientras el ıa modelo industrial basaba su rentabilidad en la producci´n de grandes tiradas o de unos pocos productos (con la consiguiente reducci´n de costes fijos por o 7
  • 8. unidad y minimizaci´n, as´ del precio de venta) el modelo de la larga cola pro- o ı, pon´ (y as´ funcionan empresas como Amazon) la producci´n de peque˜as ıa ı o n tiradas de gran cantidad de productos: el resultado era la venta de gran can- tidad de art´ ıculos permitiendo, al mismo tiempo, una gran diversidad en el cat´logo. a Anderson llam´ cabeza al sector explotado por el modelo industrial de o la segunda ola: un reducido n´mero de referencias que registraban un alto u n´mero de ventas. La larga cola estar´ formado por ese extenso cat´logo u ıa a que registraba un bajo n´mero de ventas por unidad, pero un alto n´mero u u de ventas en su conjunto. El modelo no es solamente aplicable al comercio: tambi´n lo es, por ejemplo, a ideolog´ modas, h´bitos, etc. e ıas, a Las empresas de la segunda ola necesitan mantener la uniformidad de los potenciales consumidores para mantener el alto n´mero de ventas de u la cabeza. De esta necesidad surge otra: la de mantener la centralizaci´n o de las comunicaciones, solamente posible mediante el control de los mass media como la prensa, la radio y la televisi´n. Pero el p´blico est´ huyendo o u a de los mass media hacia los social media: radio, televisi´n y prensa escrita o tienen cada vez menos p´blico, mientras aumentan cada d´ el n´mero de u ıa u internautas y las horas de navegaci´n de ´stos. o e La respuesta de los mass media ha pasado, pasa y pasar´ por varias es- a trategias. Han intentado trasladar sus modelos de negocio a la red: distribu- ci´n de contenidos bajo pago o sostenidos por publicidad, encontr´ndose con o a la sorpresa de que a duras penas pod´ competir con otros emisores de con- ıan tenidos de bajo presupuesto. A trav´s de diversos medios (acuerdos con los e operadores, intentos de modificaci´n de las leyes, etc) han intentado obtener o un trato preferencial frente a competidores de menor entidad, lo que consti- tuir´ una violaci´n del principio de neutralidad de la red. La neutralidad ıa o de la red se ha convertido, en los ultimos tiempos, en una de las banderas ´ defendidas por los partidos piratas: si la neutralidad de la red cae, la sociedad volver´ a la uniformizaci´n, a la represi´n de la diversidad de pensamiento, a o o al consumo masivo de los productos de unas pocas empresas encumbradas por la publicidad. Pero para que esta lucha sea posible primero hay que ganar otra: la anu- laci´n de la brecha digital. Todav´ son muchos los ciudadanos y ciudadanas o ıa que no tienen acceso a Internet, bien porque los operadores no consideran econ´micamente rentable dar la adecuada cobertura a ciertas zonas (aquellas o cuya poblaci´n est´ dispersa), bien porque el coste de los ordenadores y la o a conexi´n a la red resulta demasiado caro para los sectores mas desfavorecidos o de la poblaci´n o porque es necesaria una formaci´n previa (alfabetizaci´n o o o digital) para acceder a la red. Defensores de las empresas de la segunda ola han llegado a criticar la expansi´n del acceso a Internet por considerarla una o 8
  • 9. amenaza. 2.2. La defensa del prosumidor Los prosumidores de la primera ola todav´ sobreviven en las zonas ru- ıa rales, aunque su actividad es ahora complementaria de actividades profe- sionales remuneradas. Sin embargo durante las crisis econ´micas, en las que o abunda el tiempo libre y escasea el trabajo remunerado, la producci´n para o el autoconsumo ha supuesto un alivio para muchas familias. Incluso en tiempos de bonanza econ´mica hay una importante produc- o ci´n de alimentos (carne, huevos, leche, frutas, verduras, etc) en huertas o tradicionales que, al no poder destinarse al mercado (no es ilegal su produc- ci´n, pero su venta requiere una serie de requisitos que la mayor´ de los o ıa hortelanos no quieren o no pueden permitirse) suele regalarse a familiares, vecinos y amigos... que suelen responder con otros regalos similares. La ca- lidad de los alimentos intercambiados suele superar, con mucho, la de los alimentos disponibles en el mercado convencional. Entre hortelanos no solo se intercambian alimentos: tambi´n semillas o plantas, contribuyendo as´ al e ı mantenimiento de variedades aut´ctonas que, de otra forma, desaparecer´ o ıan. Y, de hecho, desaparecen variedades: un reducido n´mero de empresas u multinacionales tiene los derechos de buena parte de las semillas mas culti- vadas, que poco a poco van desplazando a las variedades aut´ctonas hasta o hacerlas desaparecer. Una vez desaparecidas las variedades aut´ctonas los o agricultores se ven forzados a cultivar las semillas de estas empresas. Pero estas semillas, adem´s de su precio, tienen otras caracter´ a ısticas poco deseables para el agricultor: suele estar prohibida su producci´n (en algunos casos no o es que est´ prohibido: es que se ha conseguido que sea imposible), su inter- e cambio con otros agricultores y el intercambio de plantas. Los agricultores se convierten, as´ en obreros a que trabajan para la empresa que les vende las ı, semillas. A los prosumidores de la primera ola, los hortelanos, se les han sumado los prosumidores de la tercera ola: los usuarios y desarrolladores de software libre y de cultura libre. Al igual que los hortelanos, los prosumidores de la tercera hola desarrollan e intercambian software, textos, m´sica, v´ u ıdeos... enriqueci´ndose todos en el proceso. Con frecuencia este intercambio de ideas e es explicado de forma sencilla mediante una cita de George Bernard Shaw: Si t´ tienes una manzana y yo tengo una manzana, e intercambiamos u las manzanas, entonces tanto t´ como yo seguiremos teniendo una manzana. u Pero si t´ tienes una idea y yo tengo una idea, e intercambiamos ideas, u entonces ambos tendremos dos ideas. Y, al igual que ha ocurrido con los hortelanos, las empresas de la segunda 9
  • 10. ola han hecho lo posible por evitar este intercambio, que ha llegado a ser p´blicamente condenado como un atentado contra la econom´ Sin embargo u ıa. ni la industria del software ni la industria de contenidos han sido capaces de frenar a los prosumidores de Internet. De hecho fue esta lucha la que origin´ la o formaci´n del primer partido pirata del mundo, el Piratpartiet sueco, en o 2006. Cuatro a˜os mas tarde de la fundaci´n del Piratpartiet una multitud n o de partidos piratas ha surgido por todo el mundo siguiendo el ejemplo sueco. En realidad los abusos cometidos en nombre de la mal llamada propiedad intelectual (¿puede ser alguien propietario de una idea que est´ en la mente a de muchas personas? ¿significa esto que el titular de dicha propiedad puede ejercer sus derechos sobre las mentes de estas personas, sobre sus ideas? ¿son las ideas de estas personas tambi´n propiedad suya?) abarcan no solo a la e agricultura, el software o la cultura: el desarrollo de nuevos medicamentos, la ingenier´ y otros sectores necesitan una regulaci´n de las patentes, licencias ıa o y otros sistemas de explotaci´n de los derechos de sus creadores, que al fin y o al cabo se han basado para su trabajo en conocimientos que eran de dominio p´blico. u 2.3. La defensa de los derechos civiles: privacidad y libertad de expresi´n o En 1976 Winslow Peck (posible seud´nimo de Perry Fellwock), ex-empleado o de la NSA, revel´ la existencia de un sistema de interceptaci´n de comuni- o o caciones norteamericano que estaba siendo utilizado en Alemania. La pista de Peck desaparece aquel mismo a˜o, aunque seg´n Wikileaks podr´ estar n u ıa actualmente en Washington. En 2001 el Parlamento Europeo lleg´ a la con- o clusi´n de que existe un sistema de interceptaci´n de las comunicaciones a o o nivel mundial, dedicado a la interceptaci´n, como m´nimo, de comunicaciones o ı privadas y comerciales, y no militares. Poco se sabe de dicho sistema, conoci- do popularmente como ECHELON, aunque parece ser que tendr´ capacidad ıa de interceptar comunicaciones en todo el mundo, y que en la construcci´n y o control de dicho sistema estar´ implicados los Estados Unidos de Am´rica, ıan e Reino Unido, Canad´, Australia y Nueva Zelanda, aunque otros pa´ (como a ıses Espa˜a, por ejemplo, podr´ haber utilizado dicho sistema). n ıan Durante la administraci´n Clinton el FBI comenz´ a utilizar el software o o Carnivore de interceptaci´n de comunicaciones en Internet. Actualmente o Carnivore ha sido sustituido por NarusInsight. En 2001 el gobierno de Jos´ Mar´ Aznar destin´ 300.000.000 pesetas e ıa o a la creaci´n del Sistema Integral de Interceptaci´n de las Comunicaciones o o Electr´nicas (SITEL). En 2007 el gobierno de Jos´ Luis Rodr´ o e ıguez Zapatero 10
  • 11. destin´ 854.400 euros para su puesta en marcha. SITEL ha sido denunciado o ante los tribunales por las sospechas de que pudiera ser utilizado sin control judicial. En septiembre de 2008 el Piraten Partei alem´n denunciaba que los domi- a cilios de algunos de sus militantes hab´ sido registrados por la polic´ y ıan ıa confiscado material inform´tico. Piraten Partei achacaba los registros a la a denuncia, por parte de los piratas alemanes, de que el gobierno estaba uti- lizando troyanos para espiar a los ciudadanos. En diciembre de aquel mismo a˜o la c´mara alta alemana aprobaba el uso de tales recursos, incluso fuera n a de Alemania y, en caso de urgencia, incluso sin autorizaci´n judicial previa. o Casos as´ solo son algunos ejemplos que ponen en serio peligro nuestro ı derecho a la privacidad en las comunicaciones. El espionaje no solamente sirve para detener a criminales: sin control judicial puede ser una herramienta que otorgue ventajas a unas empresas sobre sus competidoras, o que sirva para extorsionar a opositores pol´ ıticos, l´ ıderes sindicales, ecologistas o cualquier otro tipo de activistas. En relaci´n con lo anterior habr´ que aclarar que, incluso, bajo control o ıa judicial, hay dudas sobre la legitimidad de ciertas actividades de vigilancia: En enero de 2010 el diario The Guardian publicaba que el Ministerio de Justicia brit´nico consideraba extremistas a miembros de extrema a derecha, islamistas, independentistas irlandeses y ecologistas. Tambi´n en enero de 2010, en Dinamarca, eran intervenidos los tel´fonos e e de Greenpeace con motivo de la Cumbre de Copenhague. A finales de marzo de 2010 la UE, en el documento Instrument for compiling data and information on violent radicalisation processes, en su anexo I, incluye entre las ideolog´as y mensajes que soportan radica- ı lizaci´n violenta a la extrema derecha/izquierda, islamistas, naciona- o listas, anti-globalizaci´n, etc. Este documento ha sido propuesto por la o UE como instrumento para la lucha antiterrorista. En junio de 2010 la UE aprob´, como instrumento en la lucha contra o la pedofilia, la retenci´n de informaci´n de las b´squedas de todo tipo o o u efectuadas por ciudadanos. De hecho los gobiernos no toleran bien a los activistas que denuncian lo que los gobiernos no desean hacer p´blico. La publicaci´n por Wikileaks de u o 76.000 documentos secretos sobre la guerra de Afganist´n ha desencadenado a una tormenta sobre el fundador de esta web, Julian Assange, que ha recibido amenazas y falsas acusaciones de todo tipo. El Piratpartiet sueco le ha ofre- cido alojar Wikileaks en el parlamento sueco si consigue representaci´n en o 11
  • 12. las pr´ximas elecciones. Los partidos piratas est´n en contra de toda forma o a de censura. 2.4. Lo que no son los partidos piratas Los partidos piratas no son antipartidos. Son partidos pol´ıticos en el sen- tido actual del t´rmino, inscritos en los mismos registros de partidos que los e partidos con representaci´n institucional, que aspiran a presentarse, se pre- o sentan, y a veces ganan, a las mismas elecciones que otros partidos pol´ ıticos. De hecho ya hay varios partidos piratas con representaci´n institucional, in- o cluso en el Parlamento Europeo, donde actualmente hay dos eurodiputados del Piratpartiet: Christian Engstr¨m y Amelia Andersdotter. o Los partidos piratas no son partidos sin ideolog´a. Este documento lo ı demuestra. Los partidos piratas no son apolog´a del robo. No pretenden violar ninguna ı ley: solo cambiarla. Los partidos piratas no son comunistas. Se ha dicho que los partidos pi- ratas promueven la supresi´n de la propiedad privada, pero eso no es cierto. o Tampoco son socialistas, ya que en ning´n momento han pedido la propiedad u p´blica de los medios de producci´n. Tampoco son partidos socialdem´cratas, u o o ya que los partidos socialdem´cratas, como otros grupos de izquierda, tienen o como objeto principal la defensa de los derechos del obrero dentro del mod- elo industrial de la segunda ola: los partidos piratas tienen como objetivo defender al prosumidor en el modelo posindustrial de la tercera ola (puede parecerse, pero no es lo mismo: algunos socialdem´cratas han llegado a en- o frentarse a los prosumidores, algo impensable para un pirata). Los partidos piratas no son anarquistas, ya que no han pedido la abolici´no del estado. Los partidos piratas no son liberales, ya que no se han pronunciado sobre las ideas del liberalismo econ´mico, tales como reducci´n de impuestos, la o o eliminaci´n de subsidios o la reducci´n del tama˜o de las administraciones o o n p´blicas. u Los partidos piratas no son democristianos, ya que no tienen referentes morales basados en el cristianismo y en ninguna otra religi´n. o 3. ¿Se fusionar´n los partidos piratas con otros a partidos posindustriales? Por el momento, no ¿Qu´ sentido tendr´ La sociedad posindustrial es e ıa? una sociedad diversa, no una sociedad uniforme: en el futuro, si el sistema 12
  • 13. de partidos sigue existiendo, exigir´ la posibilidad de elegir entre un amplio a abanico de opciones pol´ ıticas diversas. Fusionar partidos posindustriales para obtener fuerzas de mayor tama˜o restar´ diversidad al ecosistema pol´ n ıa ıtico y ser´ en cierto modo, una traici´n a las actuales ideas de los partidos piratas. ıa, o Otra cosa bien distinta es que se establezcan alianzas con otros grupos, o que puntualmente se colabore con ellos para conseguir objetivos concretos: los partidos piratas proceden de la misma cultura colaborativa que ha generado el software libre y la cultura libre. Tiene mas tendencia a colaborar que a competir siempre, claro est´, que est´ en presencia de otros grupos con igual a e car´cter colaborativo. Probablemente el escenario futuro mas habitual para a partidos posindustriales sea la colaboraci´n, junto a asociaciones de todo o tipo y ciudadanos a t´ ıtulo individual, en grupos de trabajo con estructura de red distribuida, en una relaci´n de igualdad inter pares. El tiempo lo o dir´, pero en cualquier figura que participen (alianzas, coaliciones, grupos de a trabajo, redes, o cualquier otra forma de colaboraci´n) los partidos piratas o mantendr´n, probablemente, su propia personalidad dentro del colectivo. a ´ ”Navegando la tercera ola“, es una obra publicada por Angel V´zquez Hern´ndez bajo a a una Licencia Creative Commons Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 3.0 Espa˜a.This license is acceptable for Free Cultural Works. n Usted es libre de: Copiar, distribuir y comunicar p´blicamente la obra. u Hacer obras derivadas. Bajo las condiciones siguientes: Reconocimiento. Debe reconocer los cr´ditos de la obra de la manera especificada e por el autor o el licenciador (pero no de una manera que sugiera que tiene su apoyo o apoyan el uso que hace de su obra). Compartir bajo la misma licencia. Si transforma o modifica esta obra para crear una obra derivada, s´lo puede distribuir la obra resultante bajo la misma o licencia, una similar o una compatible. Al reutilizar o distribuir la obra, tiene que dejar bien claro los t´rminos de la licencia e de esta obra. Alguna de estas condiciones puede no aplicarse si se obtiene el permiso del titular de los derechos de autor Nada en esta licencia menoscaba o restringe los derechos morales del autor. Los derechos derivados de usos leg´ ıtimos u otras limitaciones reconocidas por ley no se ven afectados por lo anterior. Esto es un resumen legible por humanos del texto legal (la licencia completa) disponible en los idiomas siguientes: Catal´n, Castellano, Euskera y Gallego. a 13

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