Quiero sentirme seguro y protegido, quiero desarrollar todo mi potencial. Quiero tener las condiciones mínimas indispensables para ser feliz. Quiero tener un papá y una mamá y una familia. Quiero amar. Quiero tener oportunidades en mi futura vida.
Estimado lector, estimado cibernauta. Mire atentamente la presentación digital adjunta, y piense, y reflexione, y medite muy mucho sobre lo que allí se expresa.
Hay algo en nuestra estructura social que no va, que no funciona.
No podemos tener tanta inseguridad en nuestra vida ciudadana.
No podemos afrontar tantas incertudumbres y tantos peligros.
Tenemos derecho a tener un Estado más eficiente y protector, que iguale posibilidades, que disminuya la separación o fragmentación entre ricos y pobres, entre eruditos y analfabetos, entre quienes se sienten seguros y protegidos y quienes viven en la indefección y la zozobra.
No podemos dejar las soluciones a todos nuestros problemas a las rejas, a los guardias de seguridad, a las puertas blindadas y a los muros, a los profesores particulares, a las escuelas privadas, a los cofres de seguridad, a las armas, a la suerte.
Todos tenemos derecho a tener condiciones mínimas indispensables, pero con las actuales estrategias sociales no lo vamos a lograr.
Dejemos de jugar a policías y a ladrones, a auditores y a estafadores, a banqueros y a timadores, a aduaneros y a contrabandistas, pues esa es una mala estrategia, pues esa es una mala forma de protección.
Un ambiente industrial en el cual no hay obreros lesionados por largo tiempo, no es una zona fabril donde trabajan obreros muy competentes y experimentados, sino un establecimiento productivo en donde edificación y maquinaria ofrecen condiciones de seguridad tales, en las que aún queriendo o aún adoptando una actitud distraída y despreocupada, es casi imposible lastimarse o accidentarse.
Agustí Chalaux de Subirá sugirió hace ya unos cuantos años que la moneda telemática inteligentemente introducida en el sector financiero, muy posiblemente crearía nuevas condiciones en las que el contrabando y el narcotráfico casi no existirían, en las que las coimas y los sobornos no podrían concretarse, en las que a los ladrones les sería muy difícil vivir casi exclusivamente del producto de sus robos.
Seamos inteligentes. Seamos humildes. Seamos racionales.
Estudiemos en profundidad los escritos dejados por Agustí Chalaux de Subirà.
Analicemos con mucha atención las propuestas hechas desde Barcelona por el Centro de Estudios Joan Bardina, a través de su sitio web:
http://www.bardina.org/
Y despues de haber hecho esas lecturas y de haber madurado esas ideas, obremos entonces según nuestra conciencia, según nuestro leal saber y entender. less
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