CRÓNICA DE CUATROPSICOPATAS ASESINOSpor GABRIEL POMBO
ANDREI CHIKATILOEL CARNICERO DE ROSTOVFotografía tomada a Andrei Chikatilo ya capturadoAndrei Romanovich Chikatilo nació e...
Su asesinato primerizo lo cometió en el año 1978, cuando ya contabacon más de cuarenta años, y su presa humana la constitu...
La pieza que faltaba para incriminar al escurridizo depredador por finaparecía, y el rompecabezas había sido completado.A ...
Si, por el contrario, la víctima elegida era una mujer de baja moralidado una meretriz, el homicida le ofrecía dinero o al...
ROBERT BERDELLAEL CARNICERO DE KANSAS CITYSádico asesino sexualRobert Berdella, recordado como "El Carnicero de Kansas Cit...
Años después, al defenderse en su proceso penal, pretextó que elresentimiento hacia su padrastro y la presunta vejación su...
CRANEO DE UNA DE LAS VICTIMASDEL "CARNICERO DE KANSAS CITY"Robert Berdella fue acusado y condenado por el asesinato de sei...
El monstruoso Berdella bajo custodia policialEn el ulterior juicio criminal al cual fuera sometido le fue perdonada suvida...
JOHN REGINALD CHRISTIEEL CABALLERO ESTRANGULADORJOHN REGINALD CHRISTIEUN SOBRIO CABALLERO INGLÉS IMPECABLEMENTE VESTIDOJoh...
El bajo precio del arriendo se compensaba con las refacciones que elinquilino se comprometía a efectuar.Sin embargo, la ta...
EL MATRIMONIO EVANSY SU PEQUEÑA HIJA GERALDINETRES VICTIMAS DEL CABALLERO ASESINOEn verdad el joven matrimonio formado por...
Al atarceder del 8 de noviembre de 1849, cuando Evans vuelve de sutrabajo, Christie lo aguarda dándole la terrible noticia...
que estranguló. Y luego de la injusta muerte de Evans, siguió por lasenda del crimen.El 14 de diciembre de 1952 su esposa ...
reivindicada. Los grupos abolicionistas contra la pena capital tomaronel triste caso de Evans como bandera de lucha y ejem...
ED GEIN: NECROFILO Y ASESINOEL TERRIBLE DEMENTE Edward GeinProfanaba tumbas, mutilaba cadáveres, y asesinaba mujeres.Cuand...
Su progenitora padecía de esquizofrenia, su hermana fue internada depor vida diagnosticada como orate incurable, dos de su...
El nuevo crimen de Gein se produjo el 16 de noviembre de 1957.Entró a la ferretería del pueblo y realizó una compra. Una v...
mismo estaba -según pretende el dicho popular- "más loco que unacabra".El sórdido homicida Ed Gein lograría ascender a un ...
“Crónica de cuarto psicópatas asesinos”,de Gabriel Pombo, reseña las tropelías quedieron triste fama a Andrei Chikatilo,co...
Crónica de cuatro psicópatas asesinos: Andrei Chikatilo, Robert Berdella, John Reginald Christie, y Edward Gein
Upcoming SlideShare
Loading in …5
×

Crónica de cuatro psicópatas asesinos: Andrei Chikatilo, Robert Berdella, John Reginald Christie, y Edward Gein

1,145 views
925 views

Published on

“Crónica de cuarto psicópatas asesinos”, de Gabriel Pombo, reseña las tropelías que dieron triste fama a Andrei Chikatilo, conocido también como “El carnicero de Rostov” o “El Hannibal Lecter Ruso”, aquel gris y apacible abuelito que bajo una honorable fachada ocultaba una espantosa doble vida. También recuerda los desmanes de Robert Berdella, “El carnicero de Kansas City”, pervertido y sádico homosexual que llevó la tortura a límites inimaginables, así como las andanzas de John Reginald Christie, el falso caballero inglés que victimó mujeres en la década del cincuenta del pasado siglo, poseído por un frénesí sexual irrefrenable, y ya para terminar, bosqueja la sórdida historia de Edward Gein, con razón llamado “El carnicero de Planfield”, el demencial necrófilo inspirador de la terrorífica novela escrita por Robert Bloch, y en la cual se basó el filme “Psicosis” dirigido por Alfred Hitchock.

Published in: News & Politics
0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
1,145
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
2
Actions
Shares
0
Downloads
12
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Crónica de cuatro psicópatas asesinos: Andrei Chikatilo, Robert Berdella, John Reginald Christie, y Edward Gein

  1. 1. CRÓNICA DE CUATROPSICOPATAS ASESINOSpor GABRIEL POMBO
  2. 2. ANDREI CHIKATILOEL CARNICERO DE ROSTOVFotografía tomada a Andrei Chikatilo ya capturadoAndrei Romanovich Chikatilo nació el 16 de octubre de 1936 enUcrania, estado integrante de la antigua Unión de RepúblicasSocialistas Soviéticas y, con el correr del tiempo, gozó del infamemérito de ser reputado el peor asesino en serie ruso de la épocamoderna.Su lista mortuoria incluye cincuenta y tres homicidios, y fueronhallados cincuenta y dos cadáveres de sus víctimas.Encontrado culpable por la referida cifra de cincuenta y tres homicidiosy también, en algún caso, por el conexo delito de violación, resultócondenado a muerte, y finalmente ejecutado, mediante un disparo enla nuca que le fuera propinado en su celda, en el año 1994.Se trataba de un hombre de familia de apariencia normal, casado, ycon dos hijas.
  3. 3. Su asesinato primerizo lo cometió en el año 1978, cuando ya contabacon más de cuarenta años, y su presa humana la constituyó una niñaa la cual quiso violar, pero su natural impotencia se lo impidió, por loque encauzó en el apuñalamiento y en la visión de la sangre, el únicodesahogo posible a sus perversos instintos.Otro individuo sobre el cual recaían antecedente penales a causa deun anterior homicidio -Alexander Kravchenko- terminó, por trágicoerror, siendo condenado a muerte en su lugar y, gracias a ello, elverdadero culpable pudo eludir a la justicia ya en su inicial crimen.Continuaría sumando agresiones mortales hasta llegar a perpetrar -talcual hemos señalado- cincuenta y tres horribles asesinatos.Las carencias del sistema penal y policial soviético dieron alas altrastornado, quien durante largo tiempo creyó que podía salir impune.El sujeto varias veces fue estimado como serio sospechoso, eindagado por las autoridades; aunque logró escapar del peligro decaptura merced a circunstancias casi increíbles.La policía buscaba a un ejecutor con determinado grupo sanguíneo, enatención al tipo de semen que los médicos forenses habían detectadoen los cuerpos de las víctimas, y este hombre constituía uno de esosmuy raros casos -literalmente uno en un millón- donde no concordabael grupo sanguíneo con el de su esperma.Dado que lo usual consistía en obtener una muestra de sangre delsospechoso, y compararla con las muestras seminales que disponíandel asesino, al no casar las mismas el individuo era puesto en libertad.Su suerte cambió un día -tras otra de sus reiteradas detenciones, puesa menudo lo sorprendían merodeando por el escenario de loscrímenes- cuando a un avispado detective se le ocurrió que, paramayor seguridad, debía extraerse una muestra de semen de AndreiChikatilo.Una vez practicado dicho examen, y ante el asombro de la policía, secomprobó que su grupo sanguíneo y el de su esperma eran diferentes,y que su semen efectivamente coincidía con el hallado en loscadáveres.
  4. 4. La pieza que faltaba para incriminar al escurridizo depredador por finaparecía, y el rompecabezas había sido completado.A la inversa de lo que podría esperarse de un marginal desorientado,este sujeto llevaba una existencia clásica y era miembro del entoncesdominante Partido Comunista Soviético.También fungió de maestro en varias instituciones educativas -aunqueal menos dos veces lo expulsaron por conducta indecorosa- y luegodesempeñaría el cargo de gerente en más de una fábrica.Precisamente, su trabajo le permitía recorrer bajo las órdenes de suspatronos el inmenso país.Fue durante sus paradas laborales -especialmente en la ciudad deRostov, lo cual le valió el innoble mote de"Carnicero de Rostov"-mientras aguardaba la salida de los trenes para volver al calor de suhogar, donde se dedicaba a seducir con algo de dinero, o por mediode la promesa de darles comida en su "dacha" -casa de camposoviética- a prostitutas, vagabundos, e incluso niños, a los cualesultimaba con inaudita saña en los bosques de Rostov y otraslocalidades.Conforme le enseñó a los pesquisas, a través de muñecos durante lasreconstrucciones forenses de sus tropelías, su método a la hora definiquitar observaba una pauta regular. Siempre blandía el cuchillo consu mano izquierda, y se conservaba a prudente distancia del objeto desu agresión, a fin de evitar mancharse con la sangre.Sin embargo, el depredador mutaba sus tácticas de abordaje letal deacuerdo con la clase de presas que en cada oportunidad escogía.Si se trataba de infantes, el asesino los tentaba con chicles, dulces ohipotéticos regalos de sellos, videocasetes, o deliciosas comidas queles iría a preparar en su "dacha" imaginaria, siempre situada en la otrapunta del camino del bosque.El verdugo había tomado cursos de educación a nivel universitario ytrabajó con niños durante muchos años. Quedo claro que, pese ahaber fracasado como profesor, sabía muy bien qué cosas debíaprometer a sus víctimas para facilitar el éxito de sus ataques.
  5. 5. Si, por el contrario, la víctima elegida era una mujer de baja moralidado una meretriz, el homicida le ofrecía dinero o alcohol a efectos de quelo acompañase a algún sitio apartado. En ocasiones se limitaba aproponerle un encuentro sexual. La potencia viril que aparentaba tenerel matador las inducía a aceptar gustosas su propuesta sin, por cierto,imaginarse el cruel desenlace que les estaba deparado.Al igual que Jack el Destripador hiciera en Londres a fines del sigloXIX, el psicópata ruso también mostraba el hábito de extraer órganos alos cuerpos de aquellos a quienes ferozmente acuchillaba.Y sucedió que, en medio de su extraordinario proceso penal, elultimador serial confesó que consumía esas partes internas humanas,cumpliendo de ese modo con un extraño y místico ritual.Asimismo, este sanguinario maníaco puede ser asociado con el Ripperbritánico por el hecho de que, cuando acometía sus desmanes, loscuchillos configuraban su exclusiva herramienta mortal. Fue localizadauna terrorífica cantidad de estas armas blancas al requisarse suvivienda.De aquí que el sádico comportamiento criminal de Andrei Chikatilo nosrecuerda en este punto los ecos de la conducta del mutilador victorianoquien, en una de sus burlonas cartas, se lamentaba por haberextraviado uno de sus "bonitos cuchillos" en el curso de sus letalesincursiones.
  6. 6. ROBERT BERDELLAEL CARNICERO DE KANSAS CITYSádico asesino sexualRobert Berdella, recordado como "El Carnicero de Kansas City", nacióel 31 de enero de 1939 en el seno de una familia católica en el pueblode Coyuhoga, Ohio, Estados Unidos. A sus diesiseís años quedóhuérfano, pues su padre murió fulminado por un paro cardíaco.Al poco tiempo su madre pasó a convivir en concubinato con otrohombre, circunstancia que nunca fue superada por el adolescente.A los veinte años habría sido objeto de una supuesta violación inferidapor un compañero de trabajo, y a partir de entonces se iniciaría en lahomosexualidad.
  7. 7. Años después, al defenderse en su proceso penal, pretextó que elresentimiento hacia su padrastro y la presunta vejación sufrida,conformaron las causas de su anormalidad y justificaron lasmonstruosidades por él cometidas.Y es que verdaderamente perpetró inauditas monstruosidades.Su modus operandi delictivo consistía en captar a compañeroshomosexuales atrayéndolos hacia el interior de su finca sita en KansasCity -de hecho, en su casa tenía montado un bazar donde vendía todotipo de baratijas y rarezas-.Agredía de improviso a sus invitados y, una vez reducidos, lostrasladaba hasta el sótano donde había diseñado una rudimentariasala de tortuas. Mantenía a sus víctimas atadas y amordazadas concuerdas de piano.Las violaba de continuo y las sometía a vejámenes casi increibles, queincluían inyecciones de calmantes para animales y descargaseléctricas aplicadas sobre los genitales.La tortura solía prolongarse durante días o semanas, pero si elorganismo de los atormentados lo resistía, aquellos demoníacossuplicios se extendían sin la menor interrupción hasta por un mes omás.Se regodeaba con el sufrimiento que provocaba, y en toscoscuadernos consignó las secuencias y los repugnantes detalles de sus"experimentos".Igualmente, atesoraba un álbum con fotografías captadas mediantecámara Polariod.Allí quedaron grabadas las diversas poses y fases de las abominablessevicias que implacablemente imponía a sus cautivos.
  8. 8. CRANEO DE UNA DE LAS VICTIMASDEL "CARNICERO DE KANSAS CITY"Robert Berdella fue acusado y condenado por el asesinato de seishombres con inclinación homosexual igual que él. Sin embargo, sedesconfía que segó la existencia de muchos más.Quedó acreditado que martirizó alrededor de veinte jóvenes aparte deaquellos cuyos cadáveres fueron localizados.Empero, no se saben los motivos por los cuales éstos no lodenunciaron, ni las razones que determinaron al victimario a no matara esos individuos en particular.La policía lo arrestó luego de ser alertada por una de sus víctimas, denombre Cris Bryson, quien aprovechó un descuido del monstruo parasaltar desde una ventana y escabullirse desnudo hacia la callegritando desesperadamente en demanda de auxilio.
  9. 9. El monstruoso Berdella bajo custodia policialEn el ulterior juicio criminal al cual fuera sometido le fue perdonada suvida y se lo condenó a purgar reclusión perpetua, pues aceptó ofreceruna completa confesión de sus crímenes y atentados.Tras cuatro años en la cárcel Robert Berdella expiró el 8 de octubre de1992, al parecer debido a un sincope cardíaco -igual que ocurrieraaños atrás con su progenitor- aunque corrieron fuertes rumores de quefue envenenado al cambiársele los medicamentos que ingería parasus dolencias del corazón.
  10. 10. JOHN REGINALD CHRISTIEEL CABALLERO ESTRANGULADORJOHN REGINALD CHRISTIEUN SOBRIO CABALLERO INGLÉS IMPECABLEMENTE VESTIDOJohn Reginald Christie aparentaba ser un típico caballero inglés delsiglo XX. Era taciturno, meticuloso, muy educado y estabaformalmente casado. Pero detrás de su decorosa fachada se escondíaun lado oscuro y escalofriante.Llegaba a su fin el año 1953 y el flamante arrendatario de un edificiolondinense sito en Rillington Place estaba enfrascado en las reformasnecesarias para volver confortable el apartamento número diez, quetres días antes le fuera entregado sucio y en completo desorden.
  11. 11. El bajo precio del arriendo se compensaba con las refacciones que elinquilino se comprometía a efectuar.Sin embargo, la tarea le venía resultando más ardua de lo imaginado.Se propuso hacer unos orificios para fijar clavos sobre la pared de lacocina con el propósito de empotrar allí una alacena. Martillo y cincelen mano se volcó a la tarea. Al primer golpe el falso muro cediódejando al descubierto un amplio boquete.En lugar de una superficie sólida había un hueco oculto tras unempapelado. Fastidiado por lo que creyó era una torpe treta del dueñopara hacerle creer que la vivienda no estaba en condición tancalamitosa, arrancó de un tirón el papel para ver qué había detrás delmismo.Estaba muy oscuro, por lo que se sirvió de una linterna con cuyo hazlumínico enfocó un sospechoso bulto envuelto en una sábana. Elaterrado inquilino no necesitó descorrer la tela para adivinar lo quecontenía su interior. Su olfato agredido por el fétido olor que de allíprocedía se lo anunciaba a las claras: se trataba del cadáver enavanzado estado de descomposición de una mujer fallecida porestrangulamiento.Y no había sólo un cadáver. Atrás de éste, yacían otros dos cuerposfemeninos finiquitados a través de idéntico procedimiento. Un registroposterior localizó -aparte de esos tres- otros dos cuerpos enterradosen el jadín trasero, y también el cadáver de la esposa del anteriorocupante.Puestos a investighar, los policías supieron que aquel individuo habíaparticipado en un proceso penal de ribetes sensacionales, aunque noen calidad de acusado sino como testigo.Todos recordaban cómo el hombre al cual finalmente se condenó amuerte en aquel juicio lo había, a su vez, culpado de ser el verdaderoresposable de los homicidios que allí se juzgaban.
  12. 12. EL MATRIMONIO EVANSY SU PEQUEÑA HIJA GERALDINETRES VICTIMAS DEL CABALLERO ASESINOEn verdad el joven matrimonio formado por Timothy y Beryl Evans, ysu bebé de poco más de un año, constituyeron las más patéticas delas víctimas cobradas por el homicida sexual que fingía ser un perfectocaballero.Y es que John Reginald Christie -tal el nombre de éste- y su esposaEthel se habían convertido en buenos amigos de sus flamantesvecinos, los Evans, quienes se trasladaron a vivir a un apartamento deledificio sito en el número diez de Rillington Place, en Londres, dondedesde años atrás habitaban los amables Mr. y Mrs. Christie.La esposa de Christie, Ethel Waddington, no tenía hijos y, de hecho,veía a la graciosa Geraldine como a una hija propia. John Reginald,por su parte, era todo educación y sobriedad, y el joven Timothy -demuy escasa cultura e intelecto- tenía un gran respeto por susopiniones y consejos.Esa sería su perdición, pues cuando Beryl quedó embarazada porsegunda vez, los Evans le confiaron a John su preocupación: ¿cómopodrían mantener otra boca con los tan magros ingresos del marido?El sobrio Chistie les aportó la solución. Se debía practicar un aborto, yél se ofrecía para llevarlo a cabo en su propia vivienda, ya que cuandoestuvo en el ejército había adquirido los conocimientos médicosprecisos al efecto.
  13. 13. Al atarceder del 8 de noviembre de 1849, cuando Evans vuelve de sutrabajo, Christie lo aguarda dándole la terrible noticia de que Beryl nosoportó la operación.El flamante viudo queda en estado de shock y no sabe qué caminotomar. El aborto es ilegal en Inglaterra y le esperaba una larga estadíaen la cárcel por su complicidad. El criminal se vale de esa turbación yle sugiere que se aleje por un tiempo de Londres. Mientras tanto, él seencargará de dar a la niña en adopción. Aturdido, Timothy acepta elconsejo y se va de la capital, pero al día siguiente, carcomido por elremordimiento, se presenta ante una comisaría y confiesa habermatado a su mujer.Aunque este hombre tenía muy escasas luces y estaba bajo lainfluencia de su macabro vecino, aún hoy no se explica por qué razónse incriminó de tan grave manera. Cuando la policía registró la finca delos Evans, hallaron el cadáver de la chica totalmente vestida y con unacorbata anudada a su cuello; a su lado yacía el cuerpecito, tambiénestrangulado, de la pequeña Geraldine.Timothy Evans comprende entonces el destino que le aguarda, yacusa a Christie del intento de aborto y de los asesinatos.En la corte, John hace el papel de ciudadano modelo y buen vecino.Informa que el acusado es una persona violenta que con frecuencia lepegaba a su esposa. Se trata de una mentira, pero le creen.Cuando el abogado de Evans recuerda que Christie estuvo años atráscuatro veces detenido por cometer estafas y hurtos, el Fiscal sale ensu defensa (John Reginald, luchó en la guerra, fue herido por su país yluego trabajó para la policía con correctos antecedentes) y le pide aljurado que sea condecendiente:¡No se está juzgando a este intachable ciudadano aunque haya tenidoalgunos problemas con la ley en su pasado! ¡Aquí estamos juzgando aun marido y padre asesino!, les advierte.Al cabo, el jurado encontró al acusado culpable por la comisión dedoble homicidio y fue condenado a morir en la horca. John Christiehabía salvado de milagro su pellejo, pero no por eso se corrigió. Antesde asesinar a Beril y a la niña, ya había abusado de dos mujeres a las
  14. 14. que estranguló. Y luego de la injusta muerte de Evans, siguió por lasenda del crimen.El 14 de diciembre de 1952 su esposa Ethel se despierta presa de unfuerte acceso de tos y convulsiones. Su marido finge ayudarla, pero envez de ello le aprieta el cuello hasta matarla. El cadáver termina ocultotras el hueco de la pared que tiempo más tarde el nuevo inquilinodescubrirá junto con los restantes cuerpos.EL ASESINO Y SU ESPOSA ETHELTAMPOCO SU CONYUGE SE LIBRARIA DE SU SADISMO.Desorientado Christie abandona su trabajo y sale a vagar por lascalles de Londres. En marzo de 1953 un policía lo detiene cuandomiraba con intenciones aparentemente suicidas desde la barandilla delpuente Putney. Estaba requerido por los homicidios de Ethel y de lasotras mujeres cuyos cadáveres se hallaron en su antigua vivienda. Enrealidad y mientras vagabundeaba sumido en total desorden mental,se cobró la vida de otras tres jóvenes víctimas (una vagabunda y dosprostitutas) a las cuales violó y estranguló.En total asesinó a siete mujeres entre los años 1943 a 1953. Negóhaber victimado a la niña Geraldine, pero todo indica que también lamató. El 15 de julio de 1953 fue colgado en cumplimiento de condenadictada por el mismo tribunal que tres años antes había decretado lamuerte del inocente Timothy Evans.Trascurrida más de una década de estos sucesos los tribunalesbritánicos excluparon públicamente a éste último, y su memoria fue
  15. 15. reivindicada. Los grupos abolicionistas contra la pena capital tomaronel triste caso de Evans como bandera de lucha y ejemplo de los gravespeligros e injusticias que esta clase de condena irreparable conlleva.
  16. 16. ED GEIN: NECROFILO Y ASESINOEL TERRIBLE DEMENTE Edward GeinProfanaba tumbas, mutilaba cadáveres, y asesinaba mujeres.Cuando se habla de seres demenciales y monstruosos, cuesta dejarde referir la espantosa historia del denominado "Carnicero dePlanfield", un sujeto menudito e insignificante que parecía incapaz dematar a una mosca.No obstante, su apariencia engañaba pues se trató de uno de loshomicidas secuenciales más macabros y escalofriantes de que setenga memoria.Edward Gein -pues así se llamaba- nació el 27 de agosto de 1906 enel seno de una familia particularmente perturbada.
  17. 17. Su progenitora padecía de esquizofrenia, su hermana fue internada depor vida diagnosticada como orate incurable, dos de sus tíos tambiénsufrían desarreglos psíquicos, y su único hermano era un alcohólicoperdido.Este hombre siempre residió en una pequeña granja de EstadosUnidos en la localidad de Planfield, Wisconsin, y se ganaba la vidahaciendo reparaciones para sus vecinos.Nunca se casó, y compartió su vivienda hasta ser un adulto junto consu madre, mujer de religiosidad exacerbada que no permitía a su hijomantener relaciones sexuales normales.En el año 1945 la señora falleció víctima de un ataque cardíaco, y elya por entonces inestable Ed caería en un declive aún máspronunciado de su frágil razón.Comenzó a merodear por el cementerio local con su vieja camioneta.Los lugareños veían esa costumbre como otra de sus excentricidades.No podían imaginarse, claró está, el vedadero motivo que lo impelía aemprender aquellas raras excursiones: desenterrar cadáveresfemeninos para ejercitar con ellos lúgubres actos de necrofilia.El 8 de diciembre de 1954, la apacible tranquilidad del poblado colapsóluego de que un granjero ingresara a la más importante taberna, lacual era regentada por una viuda de apellido Hogan.La propietaria no se hallaba presente, pero lo que sí se observaba muynítido esparcido encima del piso del establecimiento comercial era unimpresionante reguero de sangre que llegaba hasta la puerta deentrada.Se dio rápidamente noticia al Sheriff, quien se puso a trabajar deinmediato junto con su personal en la búsqueda de la desaparecidamujer. Se llevó a cabo una minuciosa investigación partiendo de lacreencia que la señora había sido reducida mediante golpes que leocasionaron pérdida de sangre y, acto seguido, él o los atacantes lasecuestraron introduciéndola a la fuerza dentro de un vehículo que sehabría estacionado con tal propósito frente a su comercio.A tales efectos, fueron interrogadas decenas de personas, pero apesar de los esfuerzos policiales, nada se sabía respecto del paraderode Mary Hogan.
  18. 18. El nuevo crimen de Gein se produjo el 16 de noviembre de 1957.Entró a la ferretería del pueblo y realizó una compra. Una vezconcluida la operación mercantil, en vez de entregar elcorrespondiente dinero, hizo uso de su antiguo rifle calibre veintidós yle disparó en la cabeza a Bernice Worden, la madura dueña de esenegocio.Después, y tal como había hecho con su primera víctima, arrastró elcuerpo inerte y sangrante hasta su furgoneta partiendo rumbo a sugranja.En esta ocasión le resultaría fácil a la policía localizar al culpablepuesto que la víctima, al registrar la compra efectuada, había anotadoel nombre del asesino en la boleta.Raudamente el Sheriff y sus subordinados se apersonaron en la granjadel principal sospechoso quien no se resistió al arresto. La intenciónera sólo interrogarlo pues, pese a la delatora evidencia que habiadejado en la ferretería, a los agentes aún les costaba concebir que elaparentemente pacífico Gein fuera el responsable de la violentaagresión.La opinión de los pesquisas cambiaría abrupta y dramáticamentecuando al revisar el galpón del solitario granjero descubrieron, conhorror, un mutilado cuerpo colgado del techo por un gancho -alprincipio creyeron que se trataba de una res de tan irreconocible queestaba el cadáver-.A su vez, esparcidos por aquel lugar hallaron basura, revistaspornográficas, y toda suerte de deshechos, incluidos trozos decadáveres, dentaduras postizas, y fundas de cuchillos fabricadas conpiel humana; a su vez, en la cocina fue ubicada una colección decráneos aserrados que el criminal empleaba a guisa de ceniceros.Los médicos forenses, a su turno, determinaron que únicamenteasesinó a dos mujeres. Los otros restos humanos pertenecían a varioscadáveres que el psicópata había desenterrado tras profanar sustumbas.Resultaba muy notorio, empero, que a despecho de la inauditacrueldad exhibida por el causante de tan monstruoso zafarrancho el
  19. 19. mismo estaba -según pretende el dicho popular- "más loco que unacabra".El sórdido homicida Ed Gein lograría ascender a un elevado sitialdentro de los anales del espanto, y serviría de modelo para la exitosanovela "Psicosis", debida a la inspiración literaria de Robert Bloch, lacual fuera trasladada a la gran pantalla por el extraordinario cineastaAlfred Hitchock.La justicia admitió que este individuo había cometido sus crímenes enestado de aguda demencia, y gracias a ello no fue ejecutado sino queconcluyó calmadamente su existencia tras pasar largos años recluidoen un hospital psiquiátrico.El 26 de julio de 1984 falleció como consecuencia de insuficienciacardíaca.Sus restos mortales terminaron sepultados junto a los de su queridamadre bajo la tierra del cementerio de Planfield, que tiempo atrás fueramudo testigo de sus aberrantes incursiones.
  20. 20. “Crónica de cuarto psicópatas asesinos”,de Gabriel Pombo, reseña las tropelías quedieron triste fama a Andrei Chikatilo,conocido también como “El carnicero deRostov” o “El Hannibal Lecter Ruso”, aquelgris y apacible abuelito que bajo unahonorable fachada ocultaba una espantosadoble vida. También recuerda los desmanesde Robert Berdella, “El carnicero de KansasCity”, pervertido y sádico homosexual quellevó la tortura a límites inimaginables, asícomo las andanzas de John ReginaldChristie, el falso caballero inglés que victimómujeres en la década del cincuenta delpasado siglo, poseído por un frénesí sexualirrefrenable, y ya para terminar, bosqueja lasórdida historia de Edward Gein, con razónllamado “El carnicero de Planfield”, eldemencial necrófilo inspirador de laterrorífica novela escrita por Robert Bloch, yen la cual se basó el filme “Psicosis” dirigidopor Alfred Hitchock.

×