Cartelera Social
          Carta abierta de Germán Cabrera Traversoni desde Venezuela
Informaciones preliminares
La carta ...
quien hablaba largamente mientras caminábamos en el frío invernal del Corredor 23.
No dejaba de sorprenderme que me tratar...
salvajemente a este pobre país caribeño, cometiendo desde las estructuras del Estado
todos los errores y abusos posibles, ...
uniformes mencionados en el punto 12, incluyendo las gorras y franelas con
consignas partidistas.
(12) NO UNIFORMAR A LOS ...
(24) NO UTILIZAR EL COBRO DE IMPUESTOS, como arma de presión contra
empresas que sean propiedad de ciudadanos opuestos al ...
(36) NO AMENAZAR con despido inmediato o encarcelar a los sindicalistas y
obreros que se opongan a los sindicatos oficiale...
(47) NO CONSIDERAR PUEBLO O SOBERANO solamente a aquellos que apoyan
las políticas oficiales.
(48) NO ALIARSE POLITICAMENT...
Me despido con un fuerte abrazo fraterno, y te deseo mucha suerte, muchísima suerte
y sensatez.
Y firma… Germán Cabrera Tr...
La “Insurgencia” se refiere, a menudo, a movimientos de tipo militar, aunque estos
puedan tener apoyo popular y puedan ser...
C. La construcción de una nueva estructura de sociedad.
Como vemos esto significa, en primera instancia, que un grupo de p...
Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, y desde la consolidación de la URSS
como potencia a la sombra de la guerra fría...
Algunos de estos movimientos guerrilleros actuaron contra dictaduras oprobiosas y
criminales (comunes para la época en Amé...
pequeña dictadura fascistoide. Y el heroísmo y romanticismo sandinista derivó en
otra excluyente administración de cúpula ...
Creo que si hay algo que debemos mantener es la fidelidad a los principios, a la
honestidad, al afán de justicia y liberta...
La Revolución, en lugar de herramienta para el cambio, se ha transformado en un
objetivo en sí misma, aún por encima de lo...
La Revolución siempre consideró a los ejércitos tradicionales como clasistas y
defensores de la burguesía, prácticamente c...
Una vez en la calle, se dedica a recorrer el país anunciando nuevos alzamientos
militares, y declarándose partidario de la...
¿No es esa una sociedad deseable? ¿No es el bienestar del ser humano lo que
buscábamos quienes alguna vez luchamos sincera...
perpetuando el estatus quo “hasta que sea necesario”, como el propio Hugo Chávez
dice.
La Revolución debe tener un control...
La venezolana es la única Revolución que pierde repetidamente las elecciones en
todas las universidades nacionales, tanto ...
infinito, como en el cuento del gallo pelón, y cuando se les juzga, se les descarga todo
el peso de la venganza ideológica...
que debe hacer, y los consejos comunales terminan siendo arrastrados a los actos
oficiales como se hace con los empleados ...
Gobernadores de Estado y a los nuevos Alcaldes que ganaron limpiamente elecciones
aún en contra del abuso más desmedido de...
desaparecer o extinguirse, para que así sus miembros se integren al partido único,
pues “al que no se una al PSUV lo aniqu...
En nombre de los desposeídos, de la humanidad, y de la Patria, el fascismo y su
dogmatismo llevan a los hombres a odiarse ...
Lo mismo sucede con las tierras, los grupos de campesinos (o con disfraz de tales)
afectos al Gobierno, invaden tierras oc...
al Gobierno) en un “canal de servicio social”. Dos años después está prácticamente
quebrado, pocos lo ven, y trasmite puro...
El futuro de nuestra sociedad dependerá de los factores que se enumeran.
(a) De la eficacia o ineficacia con que el Gobier...
La participación sigue siendo la mejor arma de la oposición, y la abstención el peor
enemigo.
La Revolución está apurada, ...
En fin, podríamos seguir, ya que el “material” que tenemos es mucho, pero no
queremos abusar de la buena voluntad del lect...
europea el sistema político que parece adaptarse mejor a las necesidades de este siglo
XXI, tanto en lo que se refiere a l...
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Algunas reflexiones sobre los enfoques político-ideológicos en América Latina, y en particular en Venezuela y en Uruguay

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Por cierto el electorado en Latinoamérica va madurando, y de la simple adhesión por sentimiento se va pasando a un apoyo ya más razonado.
En el documento adjunto precisamente se hace un análisis bastante detallado sobre esta temática, profundizando en las viejas concepciones de izquierda y derecha.

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Algunas reflexiones sobre los enfoques político-ideológicos en América Latina, y en particular en Venezuela y en Uruguay

  1. 1. Cartelera Social Carta abierta de Germán Cabrera Traversoni desde Venezuela Informaciones preliminares La carta que se transcribe más abajo, está firmada por Germán Cabrera Traversoni, quien actualmente reside en Venezuela, y quien se presenta como ex miembro de la Dirección Nacional de Izquierda Democrática, y como actual miembro de la Fundación Espacio Abierto. La aludida nota se explica por sí sola, así que de inmediato pasaremos a transcribirla, para inmediatamente después insertar un escrito-ensayo también del mismo autor, también de Germán Cabrera, y que tiene por título “Revolución, fantasía, y realidad”. A lo último, hacia el final, insertaremos unos breves comentarios personales. Texto de la carta firmada por Germán Cabrera Traversoni y dirigida a José Mujica Querido Pepe: Como recordarás yo también fui militante del MLN – Tupamaros, organización a la que me integré en octubre de 1969. En aquel entonces yo tenía ¡19 años! y pensaba, honestamente, como tantos otros, que cambiaríamos el mundo y terminaríamos con la injusticia mediante el único método posible para acelerar el proceso, la lucha armada. Mi visión acerca de la democracia representativa en general y de la del Uruguay en particular era de desprecio absoluto. La “Democracia Burguesa” era un escollo más en el camino, y debíamos socavar sus bases y radicalizar sus contradicciones para desestabilizarla, y de esta forma facilitar el rápido ascenso de un Gobierno “revolucionario”, que ese sí se encargaría de construir una sociedad justa. La Revolución Cubana, la muerte del Ché, la Teoría del Foco, los movimientos guerrilleros latinoamericanos, y las lecturas superficiales de los textos del Marxismo- Leninismo, fueron mi seguro soporte ideológico, y con mucha generosidad, miedo, y entusiasmo, me integré al “aparato militar” de la columna 15. El 2 de julio de 1971 caí preso en un allanamiento de mi propia casa, y poco después llegué al Penal de Punta Carretas, con 21 años de edad. Allí tuve la oportunidad de conocer a toda la plana mayor del MLN, y de entre todos ellos sentí una especial afinidad contigo. Eras maduro, mesurado, experimentado, respetuoso de los demás, humilde, auténtico, y te transformaste para mí en una especie de “padre en la prisión”, con 1 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  2. 2. quien hablaba largamente mientras caminábamos en el frío invernal del Corredor 23. No dejaba de sorprenderme que me trataras como a un igual, y llegaste a presentarme ante los demás como “un futuro dirigente del MLN”. Luego trabajamos en la fuga del penal (”El Abuso” como le llamábamos), corté paredes con una rienda de alambre, y estábamos siempre al tanto del progreso del túnel por el que al fin se fugaron 111 compañeros. El destino hizo que un cambio de guardia me impidiera unirme a la fuga. Quien se fue en mi lugar, el “Tío Quique”, murió en un enfrentamiento pocos días después. A partir de allí fui designado como integrante de la Dirección del Movimiento Tupamaro dentro del Penal. Poco tiempo después, junto con otros, volviste a caer preso, y retomamos el trabajo político, ahora compartiendo en aquella pequeña Dirección que fue para mí una gran escuela. Salí del Penal creo que en marzo del 72, y fui retenido por Medidas de Seguridad en el Campo de Punta de Rieles, y allí te vi brevemente meses después en un descuido de la guardia, y a partir de ese momento la vida nos llevó por distintos rumbos. Salí en libertad a mediados de 1973 y me exilé en Venezuela, país en el que nací hijo de padres uruguayos. Tú quedaste como rehén de la dictadura en las peores condiciones imaginables, pero sobreviviste. En el año 1985, una vez terminada la dictadura, visité Uruguay y fui a verte a tu chacra en las afueras de Montevideo, y esa fue la última vez que conversamos. Ayer triunfaste en las elecciones presidenciales uruguayas y vas al balotaje o segunda vuelta, donde es muy posible (por lo que veo desde lejos), que triunfarás dentro de una estructura democrática que sé respetas y reconoces, y que te lo ha permitido con total transparencia. Por esa razón escribo esta carta, y voy a cometer la imprudencia de darte, humildemente, algunas sugerencias, NO DE LO QUE DEBES HACER, ya que conociéndote a ti, a tu trayectoria, y a tu madurez, estoy seguro lo sabes, sino de lo que considero que NO DEBES HACER en la búsqueda de una sociedad más justa y democrática, incluyente, productiva, y de cara al futuro. Estas sugerencias por cierto no son una sucesión de ideas planteadas aleatoria o subjetivamente, sino que se basan en la experiencia de una persona que lleva más de treinta y seis años viviendo en Venezuela, que piensa ha madurado humana y políticamente, y que le ha tocado vivir, junto a todo este pueblo, once años de un Gobierno pretendidamente revolucionario orientado por Hugo Chávez. A quienes asumimos durante tanto tiempo La Revolución como objetivo de vida, y nos ha tocado vivir en carne propia la experiencia del “socialismo bolivariano”, no nos queda otra opción que alertar sobre el desastre que ha polarizado y desintegrado 2 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  3. 3. salvajemente a este pobre país caribeño, cometiendo desde las estructuras del Estado todos los errores y abusos posibles, siempre al filo de la navaja. Por lo tanto mis recomendaciones son las que enumero a continuación. (1) NO CAER EN LA TENTACIÓN de asumir la “Metodología Bolivariana” para la consolidación del poder, que se inicia con una Constituyente entusiasmante, y termina arrasando esa misma Constitución con triquiñuelas leguleyas a conveniencia del Gobierno, apropiándose de todos los poderes del Estado, irrespetando todas las normas republicanas, y transformándose en una autocracia disfrazada de democracia “for export”. (2) NO DEJARSE SEDUCIR por el apoyo “internacionalista y desinteresado” de la Revolución Bolivariana y su reparto de los petrodólares, fondos que se les esquilman a los venezolanos. Dicho apoyo termina inmiscuyendo a nuestro Presidente en todos los asuntos internos de las naciones vecinas, para provecho de sí mismo y de su afán de poder ilimitado y perpetuo. (3) NO ASUSTAR a ningún sector de la población con discursos amenazantes y altisonantes, que generan paranoia, inseguridad, recelo, y que profundizan la polarización. (4) NO UTILIZAR EL RESENTIMIENTO SOCIAL como arma política de corte radical. (5) NO PROFUNDIZAR EL ENFRENTAMIENTO CLASISTA como forma trivial de pescar en río revuelto. (6) NO DESCALIFICAR, insultar, o humillar, al disidente u oponente. No calificar de fascista, pitiyanky, golpista, reaccionario, cobarde, tarado, y demás, a todos aquellos que disientan con la política oficial. (7) NO MINIMIZAR ni ridiculizar los logros que, dentro del marco democrático y pacífico, tenga la oposición. (8) NO INVENTAR ACTOS DE MASAS oficiales, paralelos o simultáneos a los actos o manifestaciones de la oposición, como forma casi segura de crear enfrentamientos y de amedrentar. (9) NO CONSIDERAR NINGÚN ESPACIO PÚBLICO como “territorio liberado”, donde sólo pueden realizarse actividades pro gubernamentales, y donde será prohibido realizar actos de la oposición. (10) NO UTILIZAR nunca las instancias oficiales ni las dependencias del Estado, civiles y militares, como centros de propaganda política del Gobierno, y menos en períodos pre-electorales. (11) NO UTILIZAR LOS DINEROS PÚBLICOS para financiar todas las campañas políticas del Gobierno de manera abusiva, ni para la compra de los millones de 3 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  4. 4. uniformes mencionados en el punto 12, incluyendo las gorras y franelas con consignas partidistas. (12) NO UNIFORMAR A LOS EMPLEADOS PÚBLICOS, desde los barrenderos y chóferes, hasta la alta gerencia de las Empresas del Estado, con los colores distintivos del Partido de Gobierno. (13) NO PINTAR CON LOS COLORES DEL PARTIDO DE GOBIERNO los bienes muebles e inmuebles del Estado, los logotipos oficiales, los vehículos colectivos, los postes y las barandas, ni poner consignas políticas gigantes en las fachadas de cuanta empresa estatal existe. (14) NO POLITIZAR Y MENOS PARTIDIZAR A LAS FUERZAS ARMADAS NACIONALES en su conjunto, ni obligar a sus miembros a emitir saludos parcializados en actos y paradas, ni pasar a retiro a todo aquel oficial que disienta. (15) NO OBLIGAR a los empleados públicos a asistir uniformados a los actos políticos del Gobierno, ni transportarlos en autobuses donde se pasa lista bajo amenaza de despido. (16) NO INCLUIR EN LAS PLANILLAS de quienes buscan trabajo en organismos públicos, la pregunta de si está de acuerdo con el Presidente y sus políticas de Estado, condicionando a la repuesta el otorgamiento del puesto. (17) NO HACER LISTAS con los datos de los ciudadanos que hayan firmado cualquier documento público, o participado en cualquier Referéndum, en contra de las políticas de Gobierno, para luego utilizarlas en contra de esos mismos ciudadanos, negándoles beneficios de cualquier índole, y acceso a fuentes de trabajo en las instancias del Estado. (18) NO CREAR SINDICATOS OFICIALISTAS pagados con fondos del Estado, y paralelos a los elegidos por la base, en aquellos sitios donde el Gobierno no puede ganar. (19) NO CREAR UNIVERSIDADES PARALELAS de pensamiento único, cuando no se logra el apoyo estudiantil al proceso. (20) NO CREAR MILICIAS ARMADAS a la orden de la Presidencia, como brazo armado del Partido de Gobierno y al servicio de la ideología oficial. (21) NO PERMITIR EL FUNCIONAMIENTO DE GRUPOS CIVILES ARMADOS, para agredir a los sectores de la oposición, argumentando luego “que son incontrolables” o “que se escapan de las manos al Gobierno”. (22) NO CREAR GRUPOS GUERRILLEROS pro Gobierno, que impunemente actúen dentro del territorio nacional. (23) NO PERMITIR QUE GRUPOS ARMADOS EXTRANJEROS actúen de la misma forma que los referidos en el punto anterior. 4 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  5. 5. (24) NO UTILIZAR EL COBRO DE IMPUESTOS, como arma de presión contra empresas que sean propiedad de ciudadanos opuestos al Gobierno. (25) NO UTILIZAR AL PODER JUDICIAL para amedrentar a los ciudadanos ni para hacer distingos obvios en el trato entre los favorables al Gobierno y los que se le oponen. No aplicar las leyes con peso desmesurado hacia estos últimos, y con total benevolencia hacia los primeros. (26) NO TERMINAR CON LA NECESARIA INDEPENDENCIA de los Poderes Públicos (Judicial, Moral, Asamblea Nacional), para en su lugar crear organismos genuflexos al Poder Ejecutivo. (27) NO TERGIVERSAR LOS HECHOS POLÍTICOS pasados y actuales, creando una historia oficial manipulada y falsa. (28) NO CONSIDERAR QUE LA HISTORIA comienza con el nuevo Gobierno, y que todo lo anterior es deleznable, destruible, y posible de ocultamiento. (29) NO ENGAÑAR AL PUEBLO con promesas infinitas de cosas que vendrán y que nunca llegan, y no realizar mejoras e inversiones en los Servicios Públicos esenciales solamente en épocas pre-electorales. (30) NO UTILIZAR LA MENTIRA reiterada como política de Estado, ni aprovechar la ignorancia popular en cuestiones teóricas o técnicas, para así manipular la opinión pública. (31) NO MANIPULAR LA EDUCACIÓN para allí imponer el pensamiento único disfrazado de pensamiento crítico, educando a los niños y jóvenes según los criterios ideológicos del Gobierno, dentro de una mitología militarista y con efemérides golpistas. (32) NO PERMITIR TODOS LOS ACTOS DE CORRUPCIÓN a los miembros y amigos del Gobierno, acusando de corruptos a los oponentes aunque ellos no lo sean. (33) NO ESTRUCTURAR UN PODER ELECTORAL parcializado, con mayoría oficial, para así manipular leyes y fechas para beneficio del Ejecutivo. (34) NO ABANDONAR SERVICIOS PRIMORDIALES del Estado, utilizando los recursos económicos en regalos a los gobiernos de otros países sobre los cuales se quiere influir. Por ejemplo, no construir hospitales en el extranjero cuando en los nacionales el pueblo muere en medio de la desatención y la falta de insumos, ni tampoco regalar ambulancias mientras los venezolanos más pobres transportan a sus heridos o enfermos en taxi. (35) NO CERRAR LA INVERSIÓN ni la investigación en las principales empresas productivas del Estado, para destinar esos fondos a cuanta idea improvisada se le ocurra a la Presidencia, o para ampliar sus medios de influencia. 5 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  6. 6. (36) NO AMENAZAR con despido inmediato o encarcelar a los sindicalistas y obreros que se opongan a los sindicatos oficiales o voten en contra de ellos, o simplemente sean testigos en las mesas electorales sindicales representando a grupos adversos al Gobierno. (37) NO DESPEDIR EN MASA y sin reconocerles ningún derecho ni pago alguno, a aquellos empleados públicos que realicen paros o huelgas en oposición a políticas del Estado. (38) NO DESPEDIR DE SUS CARGOS ni detener las investigaciones de aquellos científicos empleados del Estado que no comulguen con el Gobierno, o cuyas investigaciones el Presidente considere innecesarias “para el pueblo”. (39) NO QUITARLE LOS PEQUEÑOS SUBSIDIOS del Estado a los grupos teatrales que no expresen a cabalidad el realismo socialista del siglo XXI, o que tengan posturas críticas. E ídem con las fundaciones. (40) NO REDUCIRLE los presupuestos docentes y de investigación a los centros universitarios estatales donde el Gobierno no logre calar políticamente. (41) NO UBICAR EN LOS CARGOS directivos o gerenciales del Estado, a personas ineptas o mal preparadas, por el solo hecho de ser consecuentes u obsecuentes con las políticas del Gobierno y por ende no negarle esos mismos cargos a personas preparadas, responsables, pero críticas. (42) NO CLAUSURAR NINGÚN MEDIO DE COMUNICACIÓN por no comulgar con las políticas de Estado, no asumir las críticas al proceso político emprendido por el Gobierno como agresiones merecedoras de cualquier retaliación. (43) NO CONSTRUIR UN IMPERIO COMUNICACIONAL de radio, prensa, y televisión, con fondos del Estado y al servicio exclusivo del Gobierno y su ideología, excluyendo de allí cualquier disenso. No utilizar los medios de comunicación del Estado al servicio exclusivo de la parcialidad política gobernante. (44) NO UTILIZAR LAS CADENAS PRESIDENCIALES de radio y televisión como forma permanente de abusiva propaganda política, y de descalificación del oponente. (45) NO DEJAR QUE COLAPSEN las carreteras, los puentes, el servicio eléctrico y de agua potable, los hospitales, la construcción de viviendas, la producción de alimentos, mientras el país se desangra en medio de la corrupción, la ineficiencia, la improvisación, y la regaladera al exterior. (46) NO ESQUILMARLE AL OPONENTE contra toda norma constitucional los espacios políticos ganados mediante el voto popular, no cambiar las normas en “medio del partido o del juego”. Por ejemplo no quitarle los locales y los recursos económicos, las armas de la policía, la autoridad sobre carreteras y hospitales, a los Alcaldes o Gobernadores de la oposición elegidos por el pueblo. 6 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  7. 7. (47) NO CONSIDERAR PUEBLO O SOBERANO solamente a aquellos que apoyan las políticas oficiales. (48) NO ALIARSE POLITICAMENTE con cualquier dictadorzuelo o autócrata perpetuado en el poder, por el solo hecho de considerarlo antiimperialista. (49) NO CONSIDERAR BURGUESES U OLIGARCAS a las clases medias ni a los sectores pudientes que se oponen al Gobierno, mientras se considera compañero u aliado a los ricos que se pliegan al proceso y lucran con los dineros del Estado. (50) NO CONSIDERARSE CONTINUAMENTE víctima potencial de magnicidio, y atribuirle a la oposición democrática intenciones violentas, mientras las bandas armadas del Gobierno agreden en las manifestaciones a los periodistas, y le caen a plomo y gases lacrimógenos a la gente común, aún ante las cámaras de los medios de comunicación. (51) NO AMENAZAR SISTEMÁTICAMENTE CON EXPROPIACIONES O CONFISCACIONES de empresas, o de tierras, como método de amedrentamiento político, obviando cualquier tipo de consideración técnica. (52) NO EXPROPIAR O CONFISCAR por consideraciones meramente políticas, a empresas y tierras en plena producción, mientras se fracasa totalmente en el funcionamiento de las empresas y en la producción de las tierras del Estado, o en las que anteriormente fueron expropiadas. (53) NO PERMITIR LAS OCUPACIONES ANÁRQUICAS de tierras privadas como caricatura de una reforma agraria, ni la ocupación forzosa de casas y edificios como política de viviendas, para suplir la desidia en las políticas de construcción. (54) NO INTENTAR TRANSFORMAR LA ECONOMÍA en un capitalismo de Estado disfrazado de Revolución, adueñándose de algunos medios de producción así como de empresas de distribución y servicios, como método de abaratar costos, y en teoría, hacer así productos o servicios más accesibles al pueblo. (55) NO ASFIXIAR Y QUEBRAR a la empresa privada, en lugar de normar racionalmente sus derechos y deberes. No pretender que produzcan por debajo de sus costos de producción. (56) NO CREAR NUEVOS MINISTERIOS hasta el infinito, para que se encarguen de problemas puntuales o cotidianos que la ineficiencia y la desidia no permite resolver por las vías idóneas. (57) NO ABANDONAR A LA POBLACIÓN en las manos de la violencia del hampa, de la extorsión, el secuestro, los robos y los asaltos, los asesinatos y las violaciones. Eso genera sentimientos de indefensión y rabia a todo el país, sin distingos sociales. En fin, querido amigo, la lista podría ser mucho más larga, pero no quiero abusar de tu paciencia. 7 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  8. 8. Me despido con un fuerte abrazo fraterno, y te deseo mucha suerte, muchísima suerte y sensatez. Y firma… Germán Cabrera Traversoni, artista plástico, profesor de arte e-mail: german_cabrera_t@yahoo.es Octubre 26 de 2009 Revolución, fantasía, y realidad (marzo de 2009, revisado junio de 2009) En el presente ensayo pretendo desarrollar una aproximación a la estructura de pensamiento y de razonamiento político de la izquierda radical y revolucionaria, y de las acciones derivadas de su visión del mundo. Es importante destacar que fui en mi juventud partícipe de esos razonamientos, e integré las filas del aparato militar del MLN-TUPAMAROS uruguayo. Ingresé a la organización en octubre de 1969, actuando en la guerrilla urbana hasta el 2 de julio de 1971, cuando caí preso. Luego de dos años de cárcel emigré a mi tierra natal, Venezuela. Entiendo que este somero análisis puede ser útil para ayudarnos a interpretar el fenómeno de la “Revolución Venezolana” y de su influencia en América Latina, y para ubicarnos en las perspectivas de lo que vendrá o podría venir. Parte de este trabajo, (la caracterización y descripción del Gobierno de Hugo Chávez), está dirigido a informar a los ciudadanos de otros países sobre lo que sucede en Venezuela. (1) SOBRE INSURGENCIAS Y OTRAS YERBAS A manera de introducción, y siendo un poco esquemáticos (a veces las limitaciones propias y del lenguaje nos obligan a ello), podríamos catalogar las reacciones populares violentas ante el Estado con diversos términos según sus diferentes características. Podemos llamar “Levantamiento Popular” a un movimiento social espontáneo, y provocado generalmente por hechos fortuitos o coyunturales considerados injustos por el pueblo. Si bien en su inicio pueden ser azuzados por algún sector político, estos movimientos toman su camino propio, sin dirección clara, como un alud de nieve. Saqueos, agresiones, robos, manifestaciones, protestas, catarsis colectiva violenta, y generalmente un desenlace breve. El levantamiento o alzamiento popular puede fungir como ensayo o prueba para posteriores acciones políticamente dirigidas con anticipación y premeditación. Una “Rebelión Popular” implica, en mi criterio, planificación y dirección política con antelación. Se busca desestabilizar un Gobierno con objetivos muy claros y concretos, que generalmente consisten en la sustitución de aquel por otro Gobierno y por otra forma de gobernar, que los rebeldes pueden considerar más justa o conveniente. Este tipo de acciones buscan a menudo el apoyo de sectores de las Fuerzas Armadas, para así hacer más eficaz el movimiento y más rápido el desenlace. 8 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  9. 9. La “Insurgencia” se refiere, a menudo, a movimientos de tipo militar, aunque estos puedan tener apoyo popular y puedan ser acompañados, a veces, por levantamientos y protestas generalizadas. Similares características tienen los términos rebelión militar y levantamiento militar, que se inician como acciones de desacato dentro de las Fuerzas Armadas con objetivos diversos, desde una protesta por situaciones coyunturales, hasta el intento definitivo de derrocar gobiernos. En América Latina estamos bien acostumbrados a oír frecuentemente estos términos en boca de militares, como eufemismos elegantes para disfrazar intentos de Golpe de Estado. “Insurgimos el 27 de febrero”, frase muy usada por los compañeros de intentona de Chávez, que suena más “políticamente correcto” que “intentamos dar un Golpe de Estado”, ya que ese término se le endilga a las intentonas de derecha. Insurgentes más no golpistas, porque nos decimos “de izquierda”. Pero en definitiva, dentro de los regímenes democráticos, si queremos ser justos, los intentos de toma del poder mediante la acción violenta de las FFAA deben ser entendidos y nombrados como Golpe de Estado, vengan de la derecha o de la izquierda. Solamente las dictaduras, los regímenes de fuerza que cierren todas las salidas democráticas, deberían ser, a mi criterio, enfrentados de manera lícita con la fuerza militar y/o con la violencia popular. Rebelión, Alzamiento, Levantamiento, Insurgencia, Subversión, Golpe de Estado, y otras denominaciones, ilustran entonces, diferentes y variadas formas complejas de intervención, que actúan a veces en solitario, y a veces combinadas, enfrentando a los pueblos o las Fuerzas Armadas contra la propia estructura del Estado. En su mayoría estos movimientos buscan simplemente la toma del poder, para así provocar un cambio en la forma de gobernar, aunque, como veremos más adelante, pueden ser útiles a otros objetivos más profundos o más espurios. (2) REVOLUCIÓN Se ha utilizado repetidamente durante todo el siglo XX el término “revolución”, para referirse al tipo de fenómenos políticos nombrados anteriormente, y enmascarar el “quítate tú para ponerme yo” o las dictaduras. Ahora bien, una real Revolución es un proceso profundo que, más que sustituir un Gobierno por otro, sacude un sistema político-económico-social, y subvierte el estado de las cosas para lograr un orden nuevo. Es como una mutación en el desarrollo de una sociedad, un corte abrupto en el hilo de la historia, un cambio cualitativo, un corta caminos, un ahorra tiempo en la lucha de algunos hacia una sociedad diferente a la anterior. Llevar adelante un cambio tan radical como éste implica al menos tres etapas fundamentales. A. La toma del poder; B. La consolidación del poder; 9 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  10. 10. C. La construcción de una nueva estructura de sociedad. Como vemos esto significa, en primera instancia, que un grupo de personas deciden, sin tomar en cuenta al resto de la población (mayoritaria o no), hacerse con el poder para imponer su modelo social y su forma de pensar. Por lo tanto para consolidar ese poder obtenido (segunda etapa), los revolucionarios deberán enfrentar el descontento o la oposición del resto de la sociedad que no está de acuerdo con su proyecto. Solamente una vez superando ese escollo, La Revolución podrá comenzar en su titánica tarea de construir el nuevo orden social. El descontento o desacuerdo con este tipo de procesos puede tener diverso origen, por ejemplo el contenido de las propuestas revolucionarias, o la forma en que ellas quieren llevarse adelante, o ambos aspectos simultáneamente, etcétera. Dependerá este descontento, de la forma en que cada individuo se relacione con la sociedad desde el punto de vista cultural, y también desde la perspectiva económica, filosófica, y política de cada cual. El abanico de razones para enfrentarse con los procesos revolucionarios puede ser casi infinito, y no necesariamente estará basado en la defensa de intereses egoístas. Cada Revolución tendrá sus métodos y sus tiempos, y las etapas B y C pueden solaparse la una con la otra, dependiendo de la correlación de fuerzas entre los sectores enfrentados, así como los intereses tácticos de los revolucionarios. Dicha correlación podríamos medirla en apoyo popular, en habilidades políticas, en paciencia, en voluntad e inteligencia, en relaciones internacionales. Ello siempre y cuando no se desemboque en una ruptura completa y total de las reglas del juego democrático. Pues a partir de allí se instalan la incertidumbre, la violencia, y el caos. (3) LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA Hemos hablado hasta ahora del concepto “revolución” de manera general. Vamos a referirnos ahora a La Revolución Socialista a la que en adelante llamaremos a veces “La Revolución”. Si bien esta aclaratoria semántica puede parecer innecesaria, la considero importante ya que para el creyente revolucionario latinoamericano, la “Revolución” es única y con características especiales a las que nos referiremos. A los elementos descriptos anteriormente, La Revolución agrega un bagaje de valores morales entre los que se destacan como más importantes, la justicia, la igualdad, y un respaldo teórico ideológico de base marxista, que tiene variantes según las corrientes pragmáticas en que se inspire, leninismo, maoismo, trostkismo, anarquismo, etcétera. Influida por la experiencia de la Revolución Rusa, de la Revolución China, y luego impulsada por la experiencia cubana, La Revolución cautivó a mucha gente y a más de tres generaciones, como la salida deseable y posible a la injusticia social, y se rodeó de un aura romántica y heroica, que influyó enormemente en la visión política del latinoamericano. 10 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  11. 11. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, y desde la consolidación de la URSS como potencia a la sombra de la guerra fría, América Latina fue apetecida por la izquierda para consolidar su influencia, y fue defendida y protegida por EEUU como su patio trasero, con frecuencia poniendo y quitando gobiernos y dictaduras con cierta impunidad. El mundo, dividido en dos áreas de influencia, se vio presionado por un juego de ajedrez brutal, en el que ambos contendores intentaban introducir sus piezas en el terreno del otro. En esa época, casi todos los jóvenes militantes de la izquierda revolucionaria, tuvimos de alguna manera nuestra pasantía en un Partido Comunista de corte pro-soviético. Durante los años sesenta, el surgimiento sorpresivo de la Revolución Cubana con un discurso fidelista casi inédito, y con la romántica figura del Ché Guevara, planteó la lucha revolucionaria bajo una nueva óptica, priorizando la lucha armada como metodología. Mientras tanto el mayo francés de 1968, la guerra de Viet Nam, el movimiento contestatario norteamericano y europeo, el poder negro, la crisis de los misiles, el movimiento hippie, y la música electrónica, entre otros elementos de influencia, sembraron en los jóvenes, utopías y rabias y descontentos, que fueron campo fértil para la búsqueda de salidas revolucionarias y violentas. Las izquierdas fuera del poder lograron singularmente gran influencia en el continente, y los Partidos Comunista pro soviéticos que durante muchos años dominaron el sindicalismo marxista, recibieron gran apoyo electoral de la gente de izquierda, pero tuvieron que enfrentar divisiones internas, así como el surgimiento en su seno de disidencias radicales que eligieron el camino de la lucha armada, en nombre de los desposeídos, y bajo la premisa o el paradigma de que “a un rico no se le puede quitar lo que tiene por las buenas”. La muerte del Ché Guevara, la ilusión del “hombre nuevo”, los manuales de marxismo elemental, la aventura del Granma, la nueva Teoría del Foco de Regis Debray, y las canciones de protesta, fueron suficiente base emotiva y teórica para la creación de los grupos guerrilleros que se regaron por casi todo el continente. “Hacer La Revolución” era el objetivo primordial, y la panacea para todos los males sociales, y la lucha armada era el método de moda para lograrlo. El cortoplacismo estaba a la orden del día, muchos querían imitar a Fidel Castro o al Che Guevara o a Camilo Cienfuegos o a Marulanda, y tener la propia Sierra Maestra o la propia selva colombiana en el propio suelo. Ese era el contexto. Esa era la idea. En pocos años las acciones armadas sacudieron América Latina, despertando lo más terrible de las sociedades de la época, y la repuesta oficial en muchos casos fue la tortura, las desapariciones, los escuadrones de la muerte, y las dictaduras militares de derecha. 11 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  12. 12. Algunos de estos movimientos guerrilleros actuaron contra dictaduras oprobiosas y criminales (comunes para la época en América Latina), como forma totalmente lícita de rebeldía. Pero otros grupos armados lo hicieron contra sociedades democráticas, desestabilizándolas tan profundamente que ellas terminaron cediendo ante golpes militares de derecha. Es más, la desestabilización se transformó en un objetivo para lograr las “condiciones objetivas y subjetivas” para La Revolución. Era la teoría del cuanto peor mejor. “Agudizar las contradicciones” era el lema prevalerte, que llevó a sociedades bastante equilibradas y ordenadas al desastre. Entonces, una dictadura o una invasión gringa era deseable para transformar la lucha en una guerra de liberación como la argelina o la cubana, que hiciera “despertar al pueblo adormecido”. No estoy afirmando que esas sociedades democráticas que se vieron enfrentadas al fenómeno de la lucha armada fueran perfectas ni mucho menos, pues la pobreza y la inequidad han sido características en una mayoría de países. Pero bueno, esas sociedades al menos contaban con gobiernos elegidos por el pueblo bajo normas relativamente justas, estructuras democráticas institucionales bastante sólidas y funcionales, independencia de poderes, y una larga tradición de libertad, como era el caso de Uruguay. ¿Qué aportó a esos países el intento de imponer La Revolución? Nada positivo, sólo desasosiego, violencia, dogmatismo, presos, víctimas, y rencores. Era más fácil y atractivo (al principio) tomar un arma y arriesgar la vida, que dedicar esa misma vida a un trabajo político-social transformador. La lucha armada y las consignas huecas son más románticas y adrenalínicas que la acción político-social ordenada y creadora, aunque en el fondo su sustento histórico y filosófico sea infinitamente pobre, o se sustituya por un dogmatismo maniqueo y simplón. En fin, hubo mucha entrega, mucho sacrificio, mucho heroísmo, e incluso mucho amor y romanticismo, pero en su nombre se cometieron todo tipo de disparates, y al final fuimos derrotados, encarcelados, desaparecidos, torturados, asesinados, exiliados, desplazados, confinados. Una generación de gente valiosa en una buena proporción con la vida destrozada, y antiguas democracias imperfectas pagando el precio de las dictaduras. (4) LOS REVOLUCIONARIOS Para quienes tuvimos la suerte de sobrevivir el tiempo pasó, y con la madurez nos enteramos (o por fin quisimos enterarnos y abrir los ojos) de los horrores del Stalinismo, de las incongruencias de la Revolución Cultural China, de la caída del Muro de Berlín, y por su parte la Revolución Cubana se transformó de panacea en 12 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  13. 13. pequeña dictadura fascistoide. Y el heroísmo y romanticismo sandinista derivó en otra excluyente administración de cúpula que posteriormente fue derrotada. Paralelamente fuimos testigos de los horrores del Kmer Rojo de Camboya, intentando con su genocidio recomenzar la historia desde cero, y también tomamos conciencia del delirio de Sendero Luminoso, con su amputador maoísmo trasnochado, de la transformación de las FARC colombiana en narco-guerrila, de los problemas de África debatiéndose entre enfrentamientos tribales, golpes, y revoluciones; y mucho nos sorprendimos con el éxito de la conciliación moderada de Mandela en Sudáfrica. Todos fuimos envejeciendo, tuvimos hijos, trabajamos, produjimos bienes y dirigimos emprendimientos, experimentamos la infinita diversidad de experiencias que da la vida, acertamos y erramos, y algunos maduramos políticamente convenciéndonos de que no hay verdades absolutas, modificando nuestra forma de pensar y de ver el mundo, sacudiendo los esquemas y el maniqueísmo violento. La religión marxista leninista infiltró todos nuestros pensamientos y actos por más de veinte años, en muchos sustituyendo nuestro raciocinio por la fe y la seguridad en los aciertos del dogma. En lo personal ese parto fue largo y difícil, ya que significa el cuestionamiento de una anterior forma de vivir y de sentir, y la sustitución de una concepción emotiva y parcializada de la política y de la historia, por una concepción mucho más racional y mucho más equilibrada y coherente. El resultado final concluyente fue declararme “librepensador”, un término que si bien decimonónico, ilustra mi nueva forma de pensar y actuar en libertad, según criterios personales estructurados en torno a mi experiencia. En todo caso, orientados según mi parecer y sin mirar a los lados. Pero lamentablemente para todos, muchos siguen pensando igual que antes, como si el tiempo y la historia no hubiesen transcurrido, aferrados a su forma de ver el mundo, a lo que yo llamo la propia “cosmogonía revolucionaria”. Una cosmogonía construida a través de los años con hilos invisibles compartidos que les relacionan con el pasado, con el recuerdo de lo que fue, con el rencor, con la cárcel y la tortura, con el heroísmo de algunos y con los compañeros muertos, con las canciones de protesta, con la romántica Revolución Cubana de los inicios, con la sonrisa el Ché Guevara muerto mirando al infinito, con las ideas de los años sesenta y setenta. Pero por sobre todo con conceptos absolutos incuestionables basados en presupuestos, con dudas imposibles, con razonamientos estáticos no sujetos a crítica, y con afirmaciones inamovibles e incuestionables. Es el “pensamiento quieto” y la “fidelidad a las ideas”, la base de los conceptos más reaccionarios de la llamada izquierda política. Hay que ser fiel a las ideas de la juventud para toda la vida, como si el cerebro no se nutriese de la experiencia personal, del aprendizaje, de los cambios en la historia, de la ciencia, de la tecnología, de la innovación, y del pensamiento creativo. Y también de la propia madurez. 13 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  14. 14. Creo que si hay algo que debemos mantener es la fidelidad a los principios, a la honestidad, al afán de justicia y libertad, a la búsqueda de la paz y de la equidad entre los seres humanos, a la construcción de una sociedad y un mundo mucho mejores. Ya no creo en revoluciones, y menos en lo que antes he llamado La Revolución, y asumo (¡oh pecado!) que soy profundamente reformista y evolucionista. Creo que las sociedades poseen mecanismos naturales para superarse a sí mismas mediante la evolución de sus estructuras. Me parece terrible someterlas a la arbitrariedad, a la violencia y los traumas, a una loca aventura revolucionaria, en teoría buscando un bienestar que perfectamente se puede lograr por métodos pacíficos e inteligentes, aunque tal vez ellos puedan dar resultados más lentos de lo que desearíamos. La Revolución Francesa, si bien quebró la sociedad monárquica y declaró los Derechos del Hombre y el Ciudadano, terminó tragándose en el terror a sus propios mentores, y derivó en el Imperio de Napoleón y su delirio militarista. La Revolución Rusa, después de setenta años de represión, oscurantismo, ineficacia, y genocidio, se desmoronó como un castillo de arena, y la URSS, atomizada y empobrecida, derivó en las terribles guerras locales de las que fuimos y somos testigos, así como en el Putinismo. China tuvo que pasar por los horrores y las humillaciones de la Revolución Cultural, para transformarse al fin en un híbrido perverso donde conviven lo peor del autoritarismo con el capitalismo más salvaje. La Revolución Cubana, después de encarnar la esperanza latinoamericana, se ha transformado en una pobre dictadura unipersonal que, escudada detrás de “Patria o Muerte venceremos” y detrás de su antiimperialismo eterno a flor de piel, no ha logrado después de cincuenta años, cubrir las necesidades elementales de vivienda y alimentación de su pueblo, sometiéndolo al poder absoluto y discrecional de una administración de cúpula. La Revolución Sandinista, después de una lucha épica, fracasó con un Gobierno excluyente la primera vez, y ahora, aliada con la derecha rancia, intenta sobrevivir con las dádivas de los petrodólares que Chávez le escamotea a su propio pueblo. En fin… ¿Dónde están las experiencias positivas e innovadoras de La Revolución? ¿Cuál es la sociedad modelo que se ha obtenido a través de la lucha armada revolucionaria? ¿En qué experiencia de eficacia, equidad, libertad, justicia, y real progreso revolucionario, podríamos inspirarnos? Obviamente en ninguna, pues todas las experiencias surgidas de revoluciones han fracasado. Pero sin embargo, se mantiene la ilusión de la izquierda más terca, de construir el “Socialismo del siglo XXI” sobre bases irreales, sobres bases ahistoricas. El asunto es mantener la cosmogonía revolucionaria por encima de la realidad y la sensatez, mantener vivo el lenguaje revolucionario, y sobre todo su vocabulario. Construir una revolución verbal y romántica, por encima del fracaso de las revoluciones reales. 14 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  15. 15. La Revolución, en lugar de herramienta para el cambio, se ha transformado en un objetivo en sí misma, aún por encima de los intereses del pueblo. Ser revolucionario es algo para toda la vida, no importan los fracasos, no importan las derrotas, no importa la experiencia que nos indique que ese no es el camino, y que debemos buscar otra alternativa. Ser revolucionario es un sentimiento por encima de la racionalidad. Y los que no son revolucionarios o discrepan, son objeto del más puro desprecio, descalificados y odiados, y tildados de reaccionarios. Mi madre, Blanca Traversoni, profesora de historia y de arte, respondió así a una pregunta mía que le formulé en el año 1966: “Si quieres trabaja con los comunistas, pero nunca te afilies al partido, porque si no, cuando te vayas, van a decir que eres de la CIA”. En ese entonces tenía dieciséis años. Cuando ese sentimiento descalificador llega a las cúpulas, se traduce en una actitud de “Ejército de Ocupación”. El YO revolucionario es dueño de la verdad además de la justicia y de la historia (aunque en realidad los sucesos reales demuestren lo contrario). El Yo revolucionario quiere el bien de los demás, la justicia y la igualdad, y la única forma de lograrlo es mediante La Revolución. La conclusión es excluyente de otras posibilidades. Quien no piense así será declarado fascista o facho, golpista, agente norteamericano, Pitiyanki, reaccionario, oligarca, traidor a la patria, amén de los términos peyorativos que sobre la marcha se le vayan ocurriendo al máximo y único líder que siempre florece en estos procesos. De hecho, en Venezuela, aparentemente cinco millones de electores son oligarcas y traidores. Otra característica de La Revolución es que realmente se toma su tiempo. El tiempo revolucionario para llegar al Nirvana de la perfección social, obviamente es muy elástico. Mao decía que nadie conocería al verdadero comunismo hasta dentro de cinco mil años. Chávez habla ahora de veinte, treinta, cuarenta, doscientos años, según su humor. Fidel se ha perpetuado cincuenta años, montado sobre promesas y consignas, y corriendo la arruga de objetivos no logrados hacia un futuro incierto que algún día llegará. Las carencias materiales, el hastío existencial, y la ausencia de libertad, no importan mucho pues cuando La Revolución se instala, el pueblo debe aprender a esperar hasta la eternidad. (5) TOMA Y CONSOLIDACIÓN DEL PODER Como lo decíamos anteriormente, la izquierda revolucionaria latinoamericana intentó repetidamente el asalto al poder mediante la lucha armada durante los años sesenta y setenta. Fueron más los fracasos que los éxitos, y sin duda muy alto el costo en sufrimientos y en vidas. Pero esto provocó una revisión metodológica. El asunto planteado era cómo poder acceder al poder sin necesariamente enfrentar a las FFAA. Por supuesto que entonces el método electoral no figuraba en sus planes, ya que esta metodología siempre fue catalogada de reformista, y por lo tanto intransitable. 15 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  16. 16. La Revolución siempre consideró a los ejércitos tradicionales como clasistas y defensores de la burguesía, prácticamente como el brazo armado de la oligarquía, y en algunas circunstancias esa afirmación se basaba en hechos reales. Con notoriedad existían, de hecho, regímenes autoritarios con fachada democrática, sostenidos por una oligarquía primitiva y voraz. Pero en forma simplista La Revolución hizo extensiva esta idea a todo ejército perteneciente a democracias consolidadas, y catalogadas con bastante desprecio de “democracias burguesas”. Así que la forma más sencilla de doblegar esos ejércitos sería infiltrándolos, ideologizando hacia la izquierda al menos a algunos de sus componentes. El Perú de Velazco Alvarado fue un intento. Y ahora le ha tocado el turno a Venezuela. Así surge en los años ochenta un pequeño grupo de oficiales de rango medio, “revolucionarios”, y organizados en torno a una ideología confusa y primitiva denominada “Bolivariana”, una especie de Cambalache en la que se mezclan influencias tan dispares como la de un marxismo elemental, el pensamiento de Douglas Bravo, la Bandera Roja, y también las ideas del argentino antisemita Humberto Ceresole muy amigo de los fascistas Carapintadas. Y obviamente tampoco podían faltar allí los pensamientos de un Simón Bolívar acartonado y apartado de su contexto histórico. Este movimiento fue, desde un principio, conspirativo y golpista, y se planteaba el asalto al poder mediante un Golpe de Estado en un país con una democracia consolidada durante cincuenta años. Nadie que haya vivido en Venezuela durante los últimos treinta años puede dudar de los defectos de la democracia petrolera de entonces: pobreza, inequidad, corrupción, y por cierto también descomposición e ineficiencia de los partidos políticos tradicionales. Pero la estructura democrática en lo básico funcionaba, con independencia de poderes, alternabilidad de gobiernos, convivencia nacional, y se avanzaba por encima de los errores hacia la descentralización y la modernización. Venezuela era un país complicado y lleno de problemas, pero de cara al futuro. Sobre el diagnóstico de su enfermedad, todos estábamos más o menos de acuerdo, las discrepancias llegarían con las medicinas y el tratamiento que debían ser aplicados. El Movimiento Bolivariano dio dos Golpes de Estado sangrientos y en ambos fracasó. No olvidemos, ese fue el inicio. Esas derrotas desmoronaron el “glorioso movimiento” que salvaría al país de las garras de la corrupción. Pero dejó la semilla mediática de un teniente coronel de paracaidistas que por televisión despreocupadamente afirmó: “Por ahora no hemos podido obtener el poder”. Después del primer golpe, Hugo Chávez es detenido y pasa dos años en prisión, de donde sale indultado por el Presidente Caldera. 16 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  17. 17. Una vez en la calle, se dedica a recorrer el país anunciando nuevos alzamientos militares, y declarándose partidario de la abstención electoral, ya que, sostiene, las elecciones son un “fraude del sistema”. Influido por políticos sagaces que se unen a su movimiento, adopta el segundo giro estratégico importante que lo pondrá en el ascenso al Poder, presentándose a elecciones. Va montado sobre la ola golpista, su aura romántica de militar rebelde, con una boina roja, y su anterior afirmación “por ahora”. Planteó desde el principio una campaña dual, violenta y descalificadora, cuando por un lado prometía “freír en aceite las cabezas de los políticos”, y a la vez conciliadora y paternalmente, cuando por otro lado prometía justicia e inclusión. Cabalgaba sobre el concepto de la antipolítica y el antipartidismo, sembrados durante años por algunos sectores pluri-ideológicos en el país. Sorprendía ver lo fácil que calaba en diferentes estratos sociales, y entonces fue apoyado por la Iglesia, por sectores de la burguesía, por importantes medios de comunicación, y comenzó a hipnotizar a las clases más desposeídas, ávidas de un militar macho y autoritario, que pusiera orden en esta vaina. Fue la misma “democracia burguesa” que hoy día él ataca, quien, tras ganar las elecciones, le entregó el poder con total transparencia y sin abusos. El primer objetivo revolucionario, la toma del poder, había sido logrado por una vía inesperada. Para el revolucionario, el Estado Democrático moderno así como la Democracia Representativa son los enemigos, y como expresión política del capitalismo deben ser radicalmente destruidos. La otra etapa de La Revolución, consolidación del poder, implica copar todos los espacios democráticos y alterar su estructura y funcionamiento, para así, sobre los restos, construir una nueva y mejor sociedad, casi perfecta, remozada, renovada, ideal, la Sociedad Socialista. La Revolución parasita la estructura social nutriéndose de ella, para por fin destruirla. “Profundizar La Revolución”, “radicalizar el proceso”, significan lisa y llanamente apurar la destrucción de la sociedad capitalista y democrática, para implantar lo antes posible el orden socialista. Por supuesto que la palabra “socialismo” utilizada por el Chavismo, nada tiene que ver con el verdadero socialismo democrático aplicado con éxito y con enorme eficacia en algunos países. Tomemos como ejemplo a los Países Escandinavos, que en sesenta años, desde la Segunda Guerra Mundial hasta hoy día, con toda evidencia se han puesto a la cabeza de Europa, con un sistema capitalista mesurado, una democracia estricta, una justicia social profunda, un fuerte espíritu de trabajo, una fuerte apuesta a la educación, y una enorme eficiencia producto de la continuidad de objetivos planteados estratégicamente por sucesivos gobiernos socialdemócratas. 17 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  18. 18. ¿No es esa una sociedad deseable? ¿No es el bienestar del ser humano lo que buscábamos quienes alguna vez luchamos sinceramente en las filas de La Revolución? Inclusión social y política, justicia, alimentación, vivienda, educación, seguridad, ocio creativo, felicidad… ¿Acaso esos no fueron siempre nuestros principales objetivos? ¿No es por ello que debemos seguir luchando y luchando? ¿Pero… se necesita un proceso revolucionario para eso? Lamentablemente para nosotros la respuesta del revolucionario convencido es un muy fuerte y convencido SI, él siempre necesitará hacer La Revolución, porque ha asumido esa acción como el significado profundo de su vida. Él vive por y para un mito, el mito del único proceso que creará un “hombre nuevo” sobre el cadáver del “hombre viejo”, y la “sociedad nueva y perfecta” sobre el cadáver de la “sociedad vieja e injusta”. No importa el tiempo que eso lleve, no importa la angustia ni el sufrimiento de un país entero, no importan, en definitiva, los intereses del pueblo, porque por encima del propio pueblo está La Revolución. No importa ni siquiera la experiencia histórica plagada de fracasos, y tampoco importa que Cuba, nuestra experiencia más cercana, se haya transformado en una caricatura trágica de sí misma, con un pueblo cansado, sentado en los bordes de la acera, mirando pasar la historia, o esperando, cuando más, que mueran los líderes para entonces sí empezar de nuevo. En su afán de romper con la relación de explotación entre la burguesía y el proletariado, el revolucionario creará una nueva sociedad donde la casta en el poder se adueñará de todo, hasta de la vida del ciudadano. “Dentro de La Revolución todo, fuera de La Revolución nada”. Estamos pues en Venezuela, en la segunda etapa de La Revolución. Recordemos que Lenin hablaba de la Dictadura del Proletariado como etapa de dominio sobre los poderes burgueses y en el período de transición hacia el Socialismo. En teoría, en esta etapa debe mandar El Pueblo, quien se transforma en dictador. Ahora bien, nuestra experiencia venezolana nos indica que El Pueblo es otra abstracción, ya que proletario que esté contra el Gobierno es contrarrevolucionario y nefasto, y por su parte burgués que se pliega “al proceso” pasa a ser bendecido como aliado y empresario de La Revolución. En definitiva, podemos afirmar que en Venezuela para ser considerado Pueblo hay que apoyar a Chávez: “Pueblo es todo aquél que está conmigo, y lo demás es mierda”. Así que esta etapa, como dijimos anteriormente, no debe tener límite de tiempo. Tampoco su líder debe estar constreñido por fastidiosos períodos presidenciales, pues el objetivo es mantenerse eternamente en el poder, como única garantía de que La Revolución pueda llegar a feliz término. En ese camino, el Presidente acaba de triunfar, con todo el abuso de poder imaginable, en un Referéndum para una reforma constitucional, que pretende terminar con la propia alternabilidad, 18 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  19. 19. perpetuando el estatus quo “hasta que sea necesario”, como el propio Hugo Chávez dice. La Revolución debe tener un control absoluto sobre el Estado, y a eso metódicamente se ha abocado desde sus inicios. El Poder Electoral está integrado por cuatro miembros oficialistas y uno de oposición, e increíblemente, en la propia juramentación de los Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, éstos gritaron de pie: “Uh, Ah, Chávez no se va”. El Defensor del Pueblo, El Fiscal General de la República, y el Contralor General, son todos ellos obsecuentes militantes oficialistas. La Asamblea Nacional tiene aplastante mayoría del Gobierno por errores abstencionistas de la oposición. Todos los Poderes que en una democracia real deben ser independientes, son aquí genuflexos al Ejecutivo, y todo el Ejecutivo se mantiene a la espera de las órdenes del Presidente, y se expresa a través de una terminología agresiva bien orquestada. La autocracia es absoluta: “La Patria soy Yo”. Se obliga a todos los empleados públicos o contratados por el Estado a vestirse de rojo, utilizando franelas y gorras con consignas revolucionarias, y todos deben asistir a cada uno de los actos de calle que sean oficiales, a donde se les traslada en autobuses desde todo el país, y se les pasa lista bajo amenaza de despido. Igual amenaza se utiliza para los miembros de las Misiones Populares y sus familias, que reciben becas de diferente índole. Se juega con el secreto al voto dejando colar que el Gobierno puede enterarse por quien votó cada ciudadano, y tomar las medidas del caso. En cada acto electoral se cubren de propaganda oficialista todas las dependencias del Estado, tanto civiles como militares, y se utilizan todos los vehículos oficiales para el traslado de militantes y para hacer propaganda. Se utiliza la Lista de Tascón (Diputado oficialista que se encargó de la tarea), para privar de todo beneficio y trabajo con el Estado a cualquier ciudadano que, en ejercicio de sus derechos democráticos, haya firmado el Referéndum o cualquier otro documento en contra de La Revolución o de El Supremo, utilizando para obtener esos datos los listados oficiales del Consejo Nacional Electoral. Se prohíbe a cualquier empresa relacionada con el Estado de una u otra forma, a contratar a alguno de los veinte mil empleados de la petrolera PDVSA despedidos durante el paro nacional. Se obliga a los militares a gritar como saludo “Patria y Socialismo, o Muerte”, y se utiliza al Ejército y la Guardia Nacional para agredir a los manifestantes de oposición, defender a los oficialistas, y hacerse la vista gorda ante cualquier agresión a los demócratas. El mismo criterio ideologizante y parcializado quiere utilizarse en la educación, cosa que aún La Revolución no ha logrado plenamente. 19 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  20. 20. La venezolana es la única Revolución que pierde repetidamente las elecciones en todas las universidades nacionales, tanto privadas como públicas, así que se trata de una Revolución sin estudiantes, los cuales se han transformado en una de las principales fuerzas de oposición al abuso y la exclusión. El Gobierno trata de resolver el problema inventando nuevas Universidades paralelas como La Bolivariana, donde con énfasis se catequiza a los estudiantes en el dogma revolucionario. La creación de estructuras paralelas a las del Estado en aquellos puntos donde le convenga al Gobierno, es otra característica de este régimen mientras se afianzan en el poder. En paralelo a las Fuerzas Armadas se ha creado La Milicia Popular, como un brazo armado a la orden del Presidente, quien desconfía de todos y de todo. Se promueven sindicatos paralelos oficialistas, así como organizaciones paralelas de profesionales, de la clase media “positiva”, de industriales, de comerciantes, etcétera. En todas las áreas donde el Gobierno no logra triunfar democráticamente, paga para crear una estructura paralela que se le opone. El colmo del absurdo, es que existe en Venezuela una guerrilla oficialista “fuera de control” del Gobierno, el Frente Bolivariano de Liberación, que actúa y secuestra impunemente en el interior del país, sin que nadie la reprima. También se utilizan grupos de choque urbanos armados y apoyados a cara descubierta por dirigentes del chavismo, que hipócritamente también se mantienen “fuera de control”, pues “se le escapan de las manos” al Gobierno. Esta modalidad de aparatos represivos paralelos a los estatales es muy útil a la hora de deslindarse hipócritamente de sus acciones, y muy práctica a la hora de reprimir “sin responsabilidad gubernamental”. Ellos atacan a periodistas en la calle, o realizan atentados a personas y grupos políticos declarados “objetivos militares”, y expresan en los medios que hay que matar al enemigo. Ellos utilizan bombas lacrimógenas y armas del parque estatal. Y cuando conviene electoralmente, el mandamás arregla para poner presos a los revoltosos frente a la televisión, y nada más sucede, y no se habla más del asunto. Esos grupos han ocasionado decenas de muertos, han sido filmados y fotografiados disparando con pistolas y revólveres a personas desarmadas, y están plenamente identificados, e insólitamente aún están libres. Y aquellos que son detenidos salen en libertad de inmediato por “órdenes de arriba”, y para colmo, y para ignominia, algunos han sido condecorados como “Defensores de La Revolución” en actos públicos. Mientras tanto, los opositores presos languidecen en las cárceles durante años, sin pruebas y sin juicio, por artimañas leguleyas que postergan sus audiencias hasta el 20 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  21. 21. infinito, como en el cuento del gallo pelón, y cuando se les juzga, se les descarga todo el peso de la venganza ideológica, como “para que los demás se vean en ese espejo”. Paralelamente, un descuido total hacia la seguridad del ciudadano ha provocado el desborde absoluto del hampa que ya ha cobrado más de cien mil muertos (sí, cien mil muertos), en lo que va de este Gobierno. Pero no importa, esos son resabios de la sociedad burguesa con los que hay que cargar, como rémoras adheridas al casco, hasta que algún día por fin podamos extirparlos, y por ahora, al que no le guste, que se vaya del país. El Presidente carga con una extraña mezcla de poder absoluto y sentimiento de indefensión. Esto último es lo que yo llamo el “síndrome de minoría o de oposición”, tan anclado en la psiquis de la izquierda que se mantiene aún en el poder y les hace hablar permanentemente de magnicidio, de complot, de Golpe de Estado, de emboscadas, protegiéndose perpetuamente detrás de anillos de seguridad cubanos y también detrás de carros blindados, mientras que son los suyos quienes atacan de manera impune y salvaje a todo disidente. Hugo Chávez utiliza las cadenas presidenciales y todos los actos oficiales para la propaganda política. El Poder Electoral mira para otro lado mientras se abusa inmisericordemente del espectador o del oyente durante horas y horas. Todos los canales de TV y emisoras de radio (oficiales y “comunitarias”), que en su mayoría son de orientación oficialista, funcionan con el único y excluyente objetivo de hacer propaganda a favor de La Revolución. No hay medida, no hay balance. ¡Y para colmo de hipocresía en este surrealismo obsceno, el Gobierno afirma que hay “desbalance” propagandístico a favor de la oposición! Ya se ha cerrado al canal de TV más antiguo del país, y ahora se busca la forma de cerrar el único canal informativo realmente crítico al Gobierno, aunque plural en su cobertura. Dentro de este contexto de control total y de arbitrariedad, La Revolución plantea una Democracia Referendaria a la que pueda manejar a su antojo, en una desmesura de la cual parece que muchos extranjeros ni se enteran. Vamos de elección en elección, y no hay tiempo para gobernar, pues la atención de los problemas reales y cotidianos del pueblo vendrá mucho más adelante, cuando se construya la sociedad justa y socialista, y cuando el poder se encuentre afianzado. Se crean los “Consejos Comunales” en sustitución obligada de las Asociaciones de Vecinos que funcionaban en gobiernos anteriores, y como polea de transmisión entre el pueblo y las autoridades cercanas, para la mejor resolución de los problemas cotidianos. Pero a este mecanismo se le da de inmediato contenido ideológico, pretendiendo que funcionen como engranajes de La Revolución, mediante la presión económica y la aprobación o desaprobación de proyectos tales como asfaltado, o construcción de cloacas, etcétera. Se pretende, en teoría, crear una Democracia Participativa y Protagónica, pero el ciudadano puede participar y ser protagonista mientras esté de acuerdo con el proceso, y en realidad el asunto termina entonces resumiéndose políticamente en que el supremo líder le “participa” al ciudadano lo 21 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  22. 22. que debe hacer, y los consejos comunales terminan siendo arrastrados a los actos oficiales como se hace con los empleados públicos. En paralelo se da a la gente “caramelitos” circunstanciales, a través de planes de nombres rimbombantes y corto alcance, misiones educativas tipo “comida rápida”, y regalos, muchos regalos, para que todos se mantengan pasivos a la espera de la felicidad por venir, esperanzados y sumisos. Para el chavismo no hay matices entre quienes se oponen a su proyecto, pues todos los opositores son fascistas, golpistas, y pitiyanquis, desde la extrema derecha y la centroderecha, hasta la centroizquierda y la izquierda radical ubicadas fuera del proceso. Corresponde destacar que toda la izquierda histórica de Venezuela está en la oposición a este Gobierno, salvo el minúsculo Partido Comunista que tomó aires nuevos en la alianza con Chávez, y que hoy se humilla para mantener su identidad. La Revolución ataca y descalifica a todos los opositores por igual. Cualquier disidente que surja dentro del Gobierno, es inmediatamente expulsado y pasado a las listas del “enemigo”. La descalificación automática del oponente, por cierto ayuda a que no se piense, evita el análisis y el cuestionamiento, y así el descalificador queda en paz. No hay discusión, no hay análisis político en las filas de La Revolución, sólo la espera eterna y sumisa, a las órdenes y a los caprichos del autócrata. La Revolución no tiene ni bolas ni ovarios ante el líder, pues es eunuca, y por lo tanto se transforma en unipersonal, y todo el mundo es prescindible salvo El Supremo. Se establece una relación religiosa entre el Predicador y sus fieles, entre el Rey y sus súbditos. No hay racionalidad, ni verdad, ni evidencia que importe, cuando el amor al líder domina, y cuando éste sabe manipular ese sentimiento. La sociedad venezolana se ha dividido verticalmente en dos mitades irreconciliables, provocado por el fenómeno no visto antes del chavismo, y durante lo que debería ser la etapa madura de la democracia. El mismo Presidente afirmaba hace pocos días después del referéndum del 15 febrero 2009, y ante las sugerencias de diálogo de algunos de sus partidarios, que “no tenderé puentes con la oligarquía”, y “al enemigo no le daremos ni siquiera cacao”. Desgraciadamente esa es la mentalidad. Las victorias electorales de la oposición, lejos de aceptarse como parte de un juego democrático válido, son vistas como amenazas al desarrollo de La Revolución, ya que significan un retroceso en la etapa de consolidación del poder. Así de simple se razona. Por lo tanto no debe sorprendernos, que no sean respetadas y que se aprueben por ley, a través de una Asamblea Nacional obsecuente, asuntos antes rechazados por el pueblo en Referéndum, como por ejemplo la reelección indefinida. También es “normal” y “aceptable” para un revolucionario, que a los nuevos 22 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  23. 23. Gobernadores de Estado y a los nuevos Alcaldes que ganaron limpiamente elecciones aún en contra del abuso más desmedido del Estado, se les “vacíen” las arcas antes de que asuman su cargo, quitándole también competencia en canchas deportivas, hospitales, maquinaria de asfaltado, etcétera, y también desarmando a la policía y llevándose las patrullas a otra parte, así como las ambulancias y los camiones, etcétera. Los revolucionarios disfrutan y se llenan de gozo, cuando el Presidente, con su gracia habitual y su pintoresca forma de hablar, se expresa diciendo: “Allí les queda su carapacho, y vamos a ver como hacen para gobernar”. Esta forma mediocre y chabacana de llevar adelante un país, llega al ridículo cuando el propio Gobierno entorpece los planes de mejora en el flujo del tránsito si esas acciones son planificadas por esos Gobernadores o Alcaldes de oposición, ubicando en las autopistas camiones que simulan estar averiados, o apresurándose a lavar y pintar las paredes de un túnel abandonado por años, cuando la autoridad “del otro bando” anuncia que lo hará. Más difícil que enfrentar una dictadura donde las cosas se llaman por su nombre, es enfrentar esta especie de “democracia malandreada”, hipócrita y abusiva, que utiliza la mentira y las apariencias formales como principales armas políticas, caminando en el filo de la navaja en su imagen exportada, y actuando como un ejército de ocupación pero hacia adentro de fronteras. Como un pueblo del lejano oeste de película de Hollywood, La Revolución venezolana es una fachada de cartón sostenida por detrás por palitos. Y para que se lo crean los ingenuos y los indiferentes (que aún quedan muchos), quienes por comodidad o conveniencia filtran en su cerebro cualquier duda que los perturbe, y se aferran a vocablos y etiquetas “políticamente correctos”, como por ejemplo antiimperialismo, antiglobalización, neoliberalismo, capitalismo salvaje, y otras expresiones de similar estirpe que en la mayoría de los casos no tienen una definición muy precisa. Muchos disculpan (y es una forma neo-colonial de razonamiento) los “excesos” del chavismo o de algún otro proceso revolucionario, atribuyendo el origen de los desvíos a un problema cultural, o como una característica propia de la idiosincrasia tropical, del nuevo Buen Salvaje, pero claro, en las propias democracias imperfectas no soportarían ni la centésima parte de los abusos cotidianos a que nos vemos sometidos los venezolanos día a día en esta “revolución bonita y caribeña”. Las autocracias y las dictaduras pueden ser justificadas, por algunos, desde lejos, pero el asunto es soportarlas en su propia tierra. Y hoy día podría agregar que las revoluciones son atractivas desde afuera, pero que es casi imposible soportarlas desde adentro, salvo que se baje la cabeza y con fuerza se apoye el proceso sin expresar ninguna crítica. La Revolución venezolana hizo suya, en sus inicios, la bandera del antipartidismo y la antipolítica. Luego rápidamente se declaró enemiga del bipartidismo que “alternaba sus gobiernos”, y ahora se ha transformado en la defensora del monopartidismo fundando en el “Partido Socialista Unido de Venezuela”, que monopoliza la militancia revolucionaria, obligando a los partidos de la alianza a 23 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  24. 24. desaparecer o extinguirse, para que así sus miembros se integren al partido único, pues “al que no se una al PSUV lo aniquilaré políticamente”, espetó el Líder. Monopartido y monoliderazgo, son la cúspide de la estructura política de la democracia participativa en este proceso venezolano, donde además el Estado y el Partido son la misma cosa. (6) EL FASCISMO DE IZQUIERDA Todos estos elementos descritos a partir de nuestras experiencias cotidianas bajo la administración “revolucionaria” de Hugo Chávez, nos llevan a definirla como un fascismo de izquierda. El fascismo no es propiedad sólo de la derecha, también lo es de la izquierda revolucionaria, pues el fascismo no es realmente una ideología, es una forma de ver el mundo y de gobernar, creando su propia mitología, su propia cosmogonía, su propio lenguaje, su propia iconografía. En la historia del arte, el Realismo Socialista ruso y el Realismo Nazi alemán fueron casi idénticos estéticamente. Ambos, producto de la concepción del “arte al servicio del Estado y del pueblo”, debían ilustrar la historia oficial y representar al “hombre nuevo”. Hombres nuevos fieles a Stalin y a La Revolución, o fieles al ideal racial “dell Führer”, los unos con la hoz y el martillo en la mano, y los otros con el águila del Tercer Reich en el hombro. Los artistas de vanguardia, en esa época “tan fértil” del arte europeo, obviamente en su mayoría debieron emigrar para nutrir otras tierras, y los nazis organizaron una exposición itinerante que mostraba el “arte degenerado” cubista, constructivista, o expresionista. La expresión artística, en los procesos políticos que pretenden cambiar las sociedades de raíz, paradójicamente, es la más conservadora y retardataria de la historia. El fascismo crea su propia épica histórica, modificando a su antojo los hechos cotidianos a fuerza de repetir mentiras, y sacando de contexto a los “padres de la patria”, para utilizar sus frases y sus pensamientos según el interés circunstancial. También el fascismo “desentierra” personajes de la historia, a quienes viste con nuevos ropajes ideológicos. El fascismo se viste de banderas, las existentes y las nuevas, de símbolos, de marchas militares, de mitinees, de discursos y consignas vacías y efectistas. El fascismo uniforma a los ciudadanos de gris, de rojo, de negro, y les enseña a pensar, hablar, y actuar, a imagen y semejanza del líder. El fascismo se arma hasta los dientes, pero sus líderes tienen miedo hasta de su propia sombra. El fascismo se viste de un heroísmo de opereta, amenaza, vocifera, y cuando llega el momento, aniquila. El fascismo es mesiánico, establece un vínculo religioso entre las masas y el líder, no acepta disidencias ni cuestionamientos, y utiliza la obediencia militar como relación vertical de los jefes con el pueblo. 24 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  25. 25. En nombre de los desposeídos, de la humanidad, y de la Patria, el fascismo y su dogmatismo llevan a los hombres a odiarse y a matarse. Y el fascista de La Revolución descalifica a los demócratas llamándolos fascistas. En el terreno social y económico, si bien la administración revolucionaria venezolana puso sobre la mesa el tema de la pobreza y le otorgó consciencia de sí mismo al pobre, ha pasado diez años improvisando medidas de emergencia en correlación con sus intereses electorales, sin modificar las estructuras y las problemáticas de fondo. Ya, que como vimos, el objetivo principal es la perpetuación de La Revolución y de su líder (que para el caso son la misma cosa), no se han planificado estratégicamente medidas eficaces para extirpar la pobreza y la exclusión, sino que se han implantado medidas efectistas según necesidades coyunturales. Las Misiones, nombre que engloba todo aquel plan que se le ocurra al Presidente, nacieron en un momento de baja popularidad, por consejo del Gobierno de Cuba para enfrentar el Referéndum Revocatorio, y se han basado en la dádiva por medio de todo tipo de becas anárquicamente repartidas, así como en el ofrecimiento de la posibilidad de transformarse en un profesional o un técnico, condensando estudios de pésima calidad en un mínimo de años. El sistema nacional de salud ha sido abandonado, los hospitales carecen de los mínimos insumos, y los médicos residentes cobran salarios de hambre. Allí son los pacientes que deben pagar sus propias medicinas y tratamientos. La Revolución creó un aparato paralelo de salud basado en primer término en la Misión Barrio Adentro, estructurada (de forma similar a gobiernos anteriores) en módulos de atención primaria dentro de las barriadas populares, pero en lugar de contratar personal médico nacional, se importaron, mediante acuerdo bilateral, médicos cubanos de baja calificación, que se intercambiaron por petróleo. Y de paso, esos médicos ayudan en el trabajo ideológico. Este enfoque, que medianamente funcionó en algunos aspectos, hoy día ha sido prácticamente abandonado. Cierto, ahora se han creado Centros de Diagnóstico Integral, mejor dotados pero insuficientes, mientras que todas las dependencias del Estado contratan los seguros de salud para sus empleados en las clínicas privadas, las que no dan abasto ya que el Sistema Nacional de Salud, con todos sus hospitales, se encuentra en total abandono. La Revolución ha construido menos viviendas que cualquiera de los gobiernos democráticos anteriores, y la metodología de invadir anárquicamente urbanizaciones populares en construcción, desnuda a unos para vestir a otros. También se invaden edificios en reparación o en venta, los que después se negocian o se transforman en megaranchos en el propio casco urbano. Por lo tanto la absoluta ineficacia en la construcción de viviendas, se cubre con patente de corso a los “invasores”. 25 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  26. 26. Lo mismo sucede con las tierras, los grupos de campesinos (o con disfraz de tales) afectos al Gobierno, invaden tierras ociosas rurales y urbanas, y sin más ni más allí se instalan, sin ningún tipo de planificación. Pero también se invaden tierras productivas que en poco tiempo se transforman en un yermo, o que pronto se expropian y se entregan a personas que de inmediato las venden, o las intercambian en una especie de mercado negro revolucionario basado en la desidia, en la falta de planificación, en la desesperanza. La reforma agraria se transforma en ocupaciones arbitrarias improvisadas, en saqueos militares retaliativos de haciendas en plena producción, donde entre los soldados y los invasores se comen hasta la última vaquita, y donde se destruyen o se descuidan los cultivos. Hay dos cosas en que el proceso ha sido eficaz, en la reestructuración del aparato impositivo (ya que le aporta más dinero para gastar), y en la modernización del sistema de cedulación (ya que le abre la posibilidad de más votos en los sectores populares, y a la vez le permite manipular su base de datos para asuntos electorales). En Venezuela todo se improvisa, al Presidente se le ocurre que hay que hacer gallineros verticales en las azoteas para cubrir la necesidad de pollos, y al fin el pragmatismo derrochador los termina importando de Brasil. Después se le ocurre hacer sembradíos hidropónicos en los jardines de las plazas y avenidas, “ejemplo de tierras ociosas que el pueblo debe aprovechar”, y se ve por unos días a algunos ilusos sembrando tomates entre el humo de los autobuses y las motos. Más tarde se decide que las cooperativas son el futuro de la economía, y se pone a la petrolera PDVSA a sacar toneladas de billetes para financiarlas. Se fundan 250.000 cooperativas y en cosa de pocos meses quiebran 235.000, y el dinero aportado simplemente desaparece. Luego el Presidente descubre que las cooperativas no son viables ya que alientan el afán de lucro y el capitalismo, y se prohíbe que se sigan apoyando para crear los grupos de economía endógena. De inmediato se da un golpe de timón, y se crean “las comunas”. Después expropia cuanta pequeña empresa esté a punto de quebrar, para transformarlas en Empresas Socialistas. Inauguradas con bombos y platillos por televisión, posteriormente son olvidadas, y duran ellas lo que canta un gallo. Al contrario que el Rey Midas, La Revolución transforma en polvo todo lo que toca, pues han quebrado hasta las empresas del aluminio y del hierro, y la petrolera estatal está al borde del colapso por falta de reinversión y de investigación, y por financiar cuanta locura se le ocurra al Mesías, acumulando así una deuda delirante. La Revolución confiscó mediante artimañas legales el canal de televisión más antiguo y de mayor audiencia del país (RCTV), expropiando todos sus equipos a nivel nacional. Se iba a transformar ese canal (que por supuesto tenía una posición crítica 26 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  27. 27. al Gobierno) en un “canal de servicio social”. Dos años después está prácticamente quebrado, pocos lo ven, y trasmite puros enlatados extranjeros de tercera categoría. La industria privada agoniza, arrinconada por regulaciones de precios que a veces le obligan a vender sus productos por debajo de los costos de producción, mientras se importa alegremente la carne, la leche, el pollo, el azúcar, y el arroz, en medio de una corrupción tan feroz, que hace ver como niños de pecho a los corruptos de gobiernos anteriores. Una nueva casta política y económica crece a la sombra de La Revolución (nada nuevo por cierto), y las Misiones y cuanto nuevo proyecto delirante se inventa, funcionan como “cajas negras”, sin control administrativo, y según los criterios individuales de los camaradas a cargo. En toda esta guachafita fenomenal, La Revolución ha derrochado en diez años la increíble cifra de novecientos mil millones de dólares estadounidenses, sin haber construido ninguna obra de infraestructura importante, abandonando a la buena de Dios la infraestructura nacional preexistente, y comprando con sus generosas dádivas los favores de países aliados al proyecto revolucionario latinoamericano. En Caracas muere cada fin de semana un promedio de cincuenta personas por violencia callejera, asaltos y robos. El sicariato (inexistente antes) reina en el país, y las cárceles son un infierno dantesco donde los presos se matan con granadas introducidas por la misma Guardia. Cualquier ciudadano, de cualquier nivel social, teme ser víctima de secuestro, ya que hay mercado y secuestradores para todos. En fin, un panorama desolador para un pobre país petrolero al que lo único que le va quedando es petróleo, una gran rabia, y un gran hastío. (7) CONCLUSIONES A lo largo de este trabajo hemos categorizado y descrito las fantasías y las realidades específicas de La Revolución y de los revolucionarios latinoamericanos, y hemos intentado describir el proceso venezolano. Pecando de tocar temáticas en las que no soy especialista ni mucho menos, a continuación me atrevo a aventurar algunas conclusiones generales. Pese al descalabro, la ineficacia, y el despelote trágico del proceso venezolano, podemos afirmar sin duda que estamos ante otro ejemplo de La Revolución Socialista. En realidad se puede afirmar que ese despelote es una característica inherente a La Revolución, el cual no le ha permitido en ningún caso histórico del siglo XX pasar de la segunda etapa, o sea de la consolidación del poder, a la tercera etapa, o sea la construcción de la sociedad casi perfecta que tanto se anhela. Lo único que ha logrado La Revolución es desbaratar un sistema de producción relativamente eficaz para sustituirlo por otro inviable, condenando las sociedades a la miseria y a la desesperanza. Pero La Revolución sigue insistiendo, ya que cree que por fin inventará el paraguas o el truco salvador, y para ello debemos prepararnos. 27 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  28. 28. El futuro de nuestra sociedad dependerá de los factores que se enumeran. (a) De la eficacia o ineficacia con que el Gobierno pueda llevar adelante la sustitución del aparato productivo capitalista por el aparato productivo estatal y centralizado de tipo socialista. En Venezuela ya se está hablando explícitamente de “apropiarse de los medios de producción”. Ciertamente esto a la vez dependerá de la capacidad productiva que el Gobierno logre mantener aún con costos irreales, y de la fuerza y entereza que despliegue durante esa etapa de transición, sin crear desabastecimiento profundo, y eventualmente recurriendo a las importaciones compensadas con petróleo. Y en el terreno político también dependerá del nivel de aceptación popular que logre mantener durante la crisis que este proceso producirá, y de que la crisis no se le vaya de las manos, transformándose en un factor de ira popular. Cierto, el Gobierno intentará mantener su fachada democrática mientras le sea posible, y obviamente recurrirá a la represión cuando lo considere necesario, ya que su tendencia es hacia la radicalización. Cambiar de actitud o revisar, según su lógica, significaría “pactar con el enemigo” o “caer en actitudes reformistas”, lo que terminaría con la verdadera esencia de La Revolución, o en todo caso la atrasaría inevitablemente. Llegado el caso y por razones tácticas, el Gobierno (sobre todo si está con el agua al cuello), decidirá tal vez dialogar con unos y otros, para ganar tiempo, para correr la arruga. (b) De la capacidad de respuesta que pueda desarrollar la sociedad democrática venezolana, ante la crisis y los abusos que seguramente la implantación de estos planes van a producir. Eso implica, fundamentalmente, la capacidad de crear un frente unido con política y candidaturas unitarias que se encuentren por encima de los intereses grupales o personales, y también la capacidad de organizarse para todos los eventos electorales, la capacidad de responder en la calle cuando sea necesario, la capacidad de informar convenientemente al mundo, y la capacidad para llevar adelante de una vez por todas un trabajo político serio en los sectores populares. Los liderazgos surgirán o se destacarán sobre la marcha. Cualquier intento de diálogo que el Gobierno quisiese llevar a cabo por las razones que fuera, obviamente deben ser aceptados, pues los intransigentes no podemos ser quienes nos oponemos a La Revolución. Cualquier otra salida que ilusos se puedan plantear, y me refiero a salidas no democráticas, ayudarían a “atornillar” aún más a La Revolución. Seguramente el Gobierno desarrollará políticas de provocación, para inducir así algún error opositor que le permita salirse por la tangente, con medidas dictatoriales más o menos adornadas como respuesta. De eso ya tenemos experiencia. 28 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  29. 29. La participación sigue siendo la mejor arma de la oposición, y la abstención el peor enemigo. La Revolución está apurada, y eso juega contra ella misma. Chávez aceleró el Referéndum antes de que llegue el impacto de la crisis que los precios petroleros y el proceso de transición van a producir. Pienso que la incapacidad organizativa y la forma unipersonal de gobernar continuarán atentando contra cualquier medida, y dificultarán o impedirán un desarrollo eficaz de los planes revolucionarios. La transición obligada hacia otro sistema económico, aparte de ser un disparate, requiere de una estrategia bien montada y de pasos tácticos bien precisos, cosa que este Gobierno no está en capacidad de desarrollar, para alivio de quienes aún conservamos la cordura. Lo antedicho no quiere decir que no se siga intentando un cambio brusco. Recordemos que La Revolución sólo se ve a sí misma como futuro, y que la tozudez histórica es una de sus características. Paralelamente, en el terreno político, el chavismo irá desarrollando otros frentes, de manera de obligar a diversificar las respuestas del oponente y como provocación, sobre todo en temas sensibles como la educación, los medios de comunicación, y la propiedad privada. Todas las reformas constitucionales que el pueblo ya negó mediante referéndum intentarán ser impuestas por otras vías. La Revolución buscará nuestro cansancio y nuestra entrega. Menuda tarea nos ha tocado enfrentar. Además de todo lo expresado, es muy importante mencionar que el “Proyecto Bolivariano” es un proyecto internacional. Por muy anacrónico que nos parezca el “crear muchos Viet Nam”, esa sigue siendo la meta de esta “revolución”. Solamente que ahora los petrodólares venezolanos nutren a grupos radicales para el ascenso al poder mediante procesos electorales, y hacia una eventual consolidación definitiva de La Revolución. El modelo chavista intenta ser exportado, como se exportó en los años sesenta la Teoría del Foco y la Revolución Cubana. Para nuestro Presidente es mucho más importante consolidar regímenes similares al suyo y bajo su influencia en otros países, que resolverle los problemas a su pueblo, y ello basándose en la premisa de que una “Revolución solitaria no puede triunfar”. Esa prioridad se transformará en exigencias que La Revolución venezolana se verá obligada a cumplir. Queda en manos de los países latinoamericanos ponerle coto a los intereses neo-imperialistas de La Revolución venezolana. 29 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  30. 30. En fin, podríamos seguir, ya que el “material” que tenemos es mucho, pero no queremos abusar de la buena voluntad del lector. A los amigos en todo el mundo, gracias, reflexionen por sí mismos, y no nos dejen solos. Germán Cabrera Traversoni, artista plástico, profesor de arte e-mail: german_cabrera_t@yahoo.es 5 de marzo de 2009, revisado junio de 2009 Epílogo Muy bien, si el lector ha sido consecuente, habrá leído los dos escritos de Germán Cabrera Traversoni, así que se habrá ido formando una idea sobre lo que pasa en Venezuela, en opinión del citado autor. En lo personal opino que Cabrera Traversoni es honesto en sus comentarios y sus reflexiones, así que inevitablemente hago comparaciones entre el caso Venezuela y el caso Uruguay y el caso de otras estructuras institucionales latinoamericanas. Cierto, muy cierto, los países son diferentes, las idiosincrasias son diferentes, los líderes son diferentes. De todas formas, bien pueden señalarse ciertas similitudes y ciertos paralelismos. Obviamente tanto Hugo Chávez como José Mujica son personajes controvertidos, que generan tanto adhesiones como rechazos, y que naturalmente inducen posiciones muy polarizadas dentro de sus respectivos países, y eso es malo, y eso es muy malo. Partidarios y opositores de esos dos líderes a todas luces se han radicalizado, y naturalmente se enfrentan con fuerza. Un Presidente debe ser una persona conciliadora, articuladora, tolerante, tranquila, con gran intuición para la negociación, y obviamente los dos líderes recién mencionados no tienen estas características. Por otra parte, leyendo los escritos de Germán Cabrera Traversoni, quien más quien menos creo debería concluir que ejercer las armas no es un buen método de cambio de una estructura social, porque el sacrificio en vidas, el desorden, y la destrucción, superan en mucho los eventuales beneficios que se podrían obtener una vez que se tome el poder y de que la situación se estabilice. No se puede convencer con amenazas, con dádivas, o incluso provocando temor. Por lo tanto, de plano debería rechazarse cualquier solución o cualquier movimiento que admita como viable a la lucha armada. Y con desconfianza deberían mirarse a aquellas personas que en algún momento de su vida participaron activamente en alguna lucha armada, como combatientes o desde la propaganda, en su propio país o en tierras lejanas, especialmente si esas personas no hicieron un buen examen de conciencia, y no repudiaron clara y públicamente su antigua forma de pensar y de actuar. Y también y en el plano político, Cabrera Traversoni parece querer señalar su actual postura meditada y madura, en el sentido que es la socialdemocracia de inspiración 30 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios
  31. 31. europea el sistema político que parece adaptarse mejor a las necesidades de este siglo XXI, tanto en lo que se refiere a las necesarias reformas, como en lo que se refiere a las inquietudes sociales, y como en lo relativo a una posición articuladora, moderada, orientada al diálogo y a la elaboración de posiciones de consenso. Mucho conviene consolidar lo bueno que se haya podido lograr, mejorarlo aún más en lo que se pueda, y sobre esta base avanzar hacia la modernidad, el progreso, la racionalidad, la equidad de oportunidades. Por lo demás, prefiero que sea el lector que reflexione y opine por sí mismo. Las cartas están a la vista. Ahora toca el turno a los jugadores, para que podamos ver el resultado de la partida. Gracias por visitar el presente documento web… Para ampliar las temáticas aquí tratadas, y para complementar conocimientos con otros tópicos relacionados, se sugiere acceder a los espacios web cuyas direcciones electrónicas se indican a continuación: http://dinerotelematico.blogcindario.com/ y http://sociedadtelematica.blogspot.com/ y http://monetarismo.ngblogs.com.uy/ Se puede solicitar copia digital gratuita de todas las publicaciones Digimundo, a la dirección de correo electrónico que se indica seguidamente: cudita1@yahoo.es 31 / 31 – Autor: Juan Carlos Anselmi Elissalde Digimundo al servicio de la comunidad, Digimundo atendiendo necesidades de los usuarios

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