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-He descubierto que tengo cabeza y estoy empezando a leer.-Oh, gracias. Muchas gracias por sus palabras -murmuró Jacquelin...
32.- MONÓLOGO INTERIOR DE VARÓN.«Aurelia. Nombre dorado. Aura, el resplandor te envuelve. Eres aire para mis pulmones.Aura...
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Ejemplos monologismo y dialogismo

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  1. 1. DIÁLOGO PARA QUEDAR CON UN AMIGOA.-Hola, Juan. ¿Qué tal?B.-Muy bien, ¿y tú?A.-Bien también. Ya hace tiempo que no nos vemos.B.-Pues sí, la verdad. ¿Qué tal si quedamos un día de estos?A.-Vale. Podemos ir al cine, ¿no? Ponen una película muy buena en el Rex.B.-De acuerdo. ¿Cómo quedamos?A.- ¿Nos vemos este viernes?B.-No, lo siento. El viernes no puedo. Es que tengo que llevar a los niños a una fiestade cumpleaños de un amiguito. ¿Qué tal el sábado?A.-El sábado no me viene bien a mí. ¿Y el domingo?B.-¿El domingo por la tarde o por la noche?A.-Por la tarde, ¿no? Es que yo tengo que levantarme temprano el lunes.B.-Bueno. ¿A qué hora quedamos?A.-¿Qué tal a las 3:30, después de comer?B.-Mejor un poco más tarde, a las 4:30. Los domingos siempre me echo la siesta.A.-Vale. ¿Y dónde quedamos? ¿Te recojo en casa?B.-Está bien. Entonces te pasas por mi casa el domingo a las 4:30, ¿no?A.-Sí. Bueno, hasta el domingo, que me tengo que ir.B.-Adiós, hasta luego.
  2. 2. -He descubierto que tengo cabeza y estoy empezando a leer.-Oh, gracias. Muchas gracias por sus palabras -murmuró Jacqueline.-Somos muchos de familia -terció Agostino- y trabajamos todos.-Seguro que, a la larga -replicó Carlota con decisión-, todo se arreglará.-¡Sophie, vuelve! -insistía Stingo-. He de hablar contigo ahora mismo.-¿Y tú qué entiendes de eso? -saltó Stephen-. No has leído un verso en tu vida.-Con lo que me hubiera gustado escribir... -susurró-. Poesía. Ensayo. Una buena novela.-Esto no puede continuar así. La cosa ha ido demasiado lejos -se levantó, al tiempo que se mirabalas manos-. Tengo que sobreponerme, acabar con esta locura.-Esto no puede continuar así. La cosa ha ido demasiado lejos. -Se levantó, al tiempo que semiraba las manos-. Tengo que sobreponerme, acabar con esta locura.-Sí, amigo mío, me asombra tu valentía -dijo ella con aplomo. Y tras una breve pausa, añadió-:Admiro de veras tu sangre fría.-Ya sé en qué está pensando -dijo la propietaria-: en el color rojo. Todos hacen lo mismo. 31.-MONOLOGO INTERIOR DE MUJER.«Te oigo y me siento desfallecer. Tu voz profunda me recorre las venas, me caldea la sangre. Temiro y respiro fuego. Me miras y se incendian mis manos. ¿Qué puedo hacer? Respiro, y te respiroa ti. Iré a buscarte, como la Amada del Cantar de los Cantares a su Esposo. Te buscaré en elsueño y en la vigilia. Serás mi primer pensamiento al despertar, mi última idea antes de rendirme alsueño. Viviré por ti. Me alimentaré por ti. Me vestiré de tu presencia. Me rodeas como el trigo a laamapola. Amor mío. Trigo mío. Pan mío.Soy esa mujer que responde con los labios y con el alma a tus palabras, tus palabras que inclusocuando van dirigidas a Dios, siento dirigidas a mí también. Quién sino Dios puso esto que siento,que sentimos los dos, en mi corazón, en tu corazón, en nuestro corazón, ya único. ¿De dóndeprocede todo sentimiento de amor sincero? De Dios. No, no puede ser pecado lo que siento.Tu voz, elevándose ante el altar, es un imán que me esclaviza. A ti voy, sin poder remediarlo. Y tunombre, Rodrigo, y tu nombre que me estremece porque sé que es tu nombre. Tu nombre.Soy para ti.»
  3. 3. 32.- MONÓLOGO INTERIOR DE VARÓN.«Aurelia. Nombre dorado. Aura, el resplandor te envuelve. Eres aire para mis pulmones.Aura. Te veo y aparecen en mí pensamientos imposibles. Siento que me acompañas. Hacescompañía a mi alma. Estoy solo y lo sabes. Te apiadas de mi soledad. Me arropas con tu mirada.¡Qué gloria si pudiera oír tus pasos en mi casa! Cuántos fantasmas ahuyentaría el sonido de tuspisadas. Me llenaría de tu alma.No es tu cuerpo, aunque sea tan bello, lo que necesito. Si sólo fuera tu cuerpo me sentiría enpecado de lujuria. Yo necesito más aún tu alma, tu espíritu, la posibilidad de ser comprendido, decompartir sentimientos y experiencias. Multiplicar el valor de cada alegría, sentir dividido el dolor decada pena.Encontrar el tesoro de un alma de tu misma raza espiritual es un milagro. El tesoro enterrado, laperla fina del mercado, por la que es razonable venderlo todo a fin de poder adquirirla. ¿Y quévendo yo? ¿Mi fama? ¿Mi alma, quizás? Si viene a mí, no la rechazaré. Somos dos almas, creadaspor Dios, que se encuentran con el permiso de Dios. Sólo Él nos juzga.La fama… ¿tienecomparación la buena fama con lo que Aura me da? ¡Que se hunda el mundo!No renunciaré a ti, mujer mía. Aura, nunca has visto el mar y, sin embargo, tú misma eres el mar,mi océano, el agua salada que llena mi vida, aquí en esta tierra, de sabor y alegría. Eres elelemento purificador y vitalizador, la ola rompiente que me arrulla con su sonido y que arrastra laspiedras que se posan sobre la arena de mi existencia, dejándola lisa y libre. Aura, mar en quenaufrago y que, paradójicamente, me saca a flote del naufragio más cruel de la vida en soledad,sin calor humano. ¡Aura! ¡Mi mar! ¡Mi amor! »

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