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Caso fracaso ana molina
 

Caso fracaso ana molina

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    Caso fracaso ana molina Caso fracaso ana molina Document Transcript

    • LEER, REFLEXIONAR Y PRACTICARNO SÓLO CON "ENTUSIASMO" SE OPERA UN NEGOCIO. ES NECESARIOSABER PLANIFICAR EL RUMBO DE UN NEGOCIO, ADEMÁS DE APRENDERDE LOS ERRORES DE LOS DEMÁS."Había una vez", una emprendedora llamada Elena que pasó malos momentos altener que cerrar el restaurante que inició con sus socias; no duraron ni seismeses. Sin embargo aquella historia nos dejó a todos una buena lecciónemprendedora, que queremos compartirla.Elena decidió mudarse a Apartadó, (hermoso lugar de Urabá). Dejó la ciudad,pues la empresa en la que trabajaba en Medellín despidió a una parte de sustrabajadores, incluyéndola a ella, es así que con el dinero de su liquidación, decideformar un pequeño capital para hacer realidad ese tan anhelado sueño: "tener unamejor calidad de vida, en un lugar maravilloso y, claro, con un negocio propio quefuera su fuente de ingresos".¿Y qué negocio poner? Dos amigas de la región pensaron en un restaurante decarnes, mariscos y pescado, tipo buffet, en donde también podrían incluir lasdeliciosas ensaladas que preparaba una de ellas. Es así que se asocian las trespara iniciar su aventura empresarial. Además, en Apartadó no habían visto unlugar en donde comer unos buenos mariscos, la intuición les dijo que ese era elcamino. ¡Punto en contra!Casualmente, un amigo suyo estaba alquilando un local del que, decían, "es unmuy buen punto", y por la amistad y la recomendación decidieron no buscar más.¡Punto en contra! Pisadas en falso. Una vez listo el local, era hora de surtir elrestaurante para hacer la comida, preparar todo e inaugurar la empresa.¡Todo parecía perfecto! Pero aquí comienzan los errores: "Empezamos con losrefrigeradores llenos de pescado y mariscos", nos cuenta Elena y continúa, "paraque un restaurante sea de primera, el principio básico es que sus insumos seanfrescos, del día si es posible", esa afirmación es muy cierta, pero, ¿acaso elpescado no es un producto muy delicado como para tener los refrigeradoresllenos?Le preguntamos a Elena. Surtirse de buen pescado y mariscos en Apartadó eracomplicado pues había que comprarlo en Necoclí y Acandí, así que lasemprendedoras decidieron hacer un pedido grande y congelarlo, ¡punto en contra!Ya que al principio ellas desconocían cuánta gente visitaría el negocio, "hay queestar preparados para tener todo lo que ofrecemos" - pensaba ella, pero lascompras dependen de la demanda, es decir de la cantidad de platos que la genteestá dispuesta a comprar, pues de lo contrario se corre el riesgo de tener grandespérdidas por la comida echada a perder.
    • Pues bien, esto fue lo que le sucedió a Elena y sus socias, que nunca recuperaronesa fuerte inversión inicial en insumos, al no tener la clientela suficiente.Y aunque la zona era muy buena, la ubicación dejaba qué desear, otro error:estaba escondida y aislada de la zona comercial. ¡Punto en contra! Y para colmode males, el alquiler resultó ser muy alto.Para rematar, otra falla estratégica, por aquello de "lo que mal empieza malacaba", sucedió el día de la inauguración.¿Sabes qué día abrieron el restaurante? ... un día después de terminadas lasvacaciones, o sea, cuando ya no había turismo en el pueblo... y con los lugareñosno era suficiente. ¡Punto en contra!A pesar de tanto sol, los días que siguieron fueron grises, pues aunque llegabauno que otro cliente, el negocio se alejaba cada vez más de aquella excelente ideade negocio que las impulsó a atreverse, llevándose consigo los sueños y el dinerode Elena.Finalmente, tuvieron que consumir el pescado que ya se estaba perdiendo, asícomo los mariscos que terminaron comiéndose ellas o regalándolos. Resultado: laquiebra del negocio y lo que es peor, el desmoronamiento de sus ilusiones.Y es que quizá no era tan mala idea lo del negocio de pescado, pero se agravódebido a fallas mayores, como:1. Abrir el restaurante en la época que el turismo era bajo.2. Poner el negocio apartado de la ciudad y no haber hecho suficientepropaganda sobre su negocio.3. Haber comprado tanto insumo al comienzo del proyecto, sin sabercuánta gente o clientela atendería.4. No averiguaron cuanto valía el local y perdieron su dinero al gastar enun local tan costoso en lugar de buscar un local más barato quecumpliera con su presupuesto.