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Colección Alfredo ManeiroPolítica y sociedadSerie en la historiaHistoriadocumentaldel 4de febreroCaracas, Venezuela 2006Hi...
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MINISTERIO DE LA CULTURAFUNDACIÓN EDITORIAL EL PERRO Y LA RANAHistoriadocumentaldel 4de febreroKléber Ramírez RojasHistori...
© Kléber Ramírez Rojas© Fundación Editorial el perro y la rana, 2006Av. Panteón, Foro LibertadorEdif. Archivo General de l...
AgradecimientosA los oficiales, suboficiales, soldados y clases,quienes, con su gesta del 4F, despertaron la concienciador...
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MotivaciónVarios amigos me sugirieron la publicación de las cartas del YARE, dadaslas circunstancias políticas actuales y ...
10ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasEste libro da fe de mi trabajo. Desde junio de ...
PórticoUn libro para el debate y la propuestaILa historia política contemporánea de cualquier país y por supuesto Vene-zue...
12ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasla organización la movilización; la producción;...
débil suele resultar la condición humana para darle curso a las luchas sin impacien-cias, ni ambiciones ni inmediatismos, ...
14ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasEntre este Estado redefinido y las comunidades ...
politólogos, estadistas, activistas y demás estudiosos e intérpretes de nuestrarealidad actual. La realidad de un país que...
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Prólogo a la primera ediciónSin doctrina, no hay naciónLas grandes naciones se han sustentado siempre sobre doctrinas, sob...
18ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasy la excepción confirma también aquí las reglas...
novedosa, proteica. Un diseño orgánico como el que propone Kléber Ramírezes el comienzo para abandonar esa cultura de camp...
20ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasEl 4F sorprendió al país y en consecuencia al m...
Prólogo a esta ediciónILeer a Kléber Ramírez (1937-1998) —como leer a Alfredo Maneiro o aOrlando Araujo— se ha convertido ...
22ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasIIIHistoria documental del 4 de febrero (1998) ...
los compatriotas que forjaron el camino hacia el 4 de febrero. Lo decimos porquese ha pretendido ningunear o escamotear su...
24ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojaseste preciso sentido, el acontecimiento que es ...
XIQuiero llamar la atención del lector sobre el epistolario contenido en estaspáginas. En realidad y en verdad, estas cart...
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IntroducciónI.- El 4 de febrero de 1992 como hecho históricoEs evidente que el 4 de febrero de 1992, es ya una fecha histó...
28ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasEl 4F demostró también, que las FAN como apoyo ...
y se produjeron cerca de cincuenta huelgas. A esto había que agregar la hipersensi-bilidad creada en el país, por la situa...
30ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasVenezuela empezó a ser otra. Hasta las FFAA, re...
También produjo un sentimiento unánime antigobierno, antiestatus que sereflejó en todas las actividades espontáneas de la ...
32ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasarmada, existen reservas verdaderamente democrá...
Los barrios con esa muralla china de la horizontalidad que se construyeron en lopolítico, se ataron de pies, impidiendo as...
34ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasObjetivamente, las perspectivas revolucionarias...
Ya para ese entonces, habíamos sido observadores de las denuncias de hones-tos y valientes comandantes, sobre el comportam...
36ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasA partir de ese momento, mis contactos con Aria...
Antes, hacia mediados de noviembre de 1991, en una reunión presidida por elcomandante Chávez con un grupo de civiles, desp...
38ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojassiempre pasa en estas circunstancias, ya destil...
Cuatro años de política 1991-1994PreámbuloSon muchas las presiones que recibí para que hiciese públicos estos mate-riales,...
40ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojassocial, moral, filosófico e histórico hacia dón...
entre ellos como grupo se fue acentuando: Arias con un grupo de su movimientotomo el camino electoral. Cuando fueron liber...
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Documentos que fortalecen el contenido del primer grupoPrograma general para el nacimiento de una nueva VenezuelaLa amplia...
44ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojaspetróleo en el Golfo Pérsico, cuyo desenlace pe...
45ProgramageneralA raíz de este magno acontecimiento y con la solidaridad plena por igualespronunciamientos de las provinc...
46ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasejecutivo de turno; la mentira, el engaño y la ...
Historia  documental  del 4  de febrero
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Kléber Ramírez Rojas

Varios amigos me sugirieron la publicación de las cartas del YARE, dadas las circunstancias políticas actuales y la dispersión del MBR-200, al cual por diversas razones se me liga en los medios políticos del país y para que fueran como una contribución mía al conocimiento del debate político-ideológico
desarrollado en el año 1992.
Ese fue un año de intensa actividad política para los sectores organizados o
no, y en el cual los sectores fundamentales fueron, por un lado el gobierno, el
gobierno tratando de consolidarse en el poder, porque había quedado debilitado
políticamente desde el 4F y el cual pretendía neutralizar a la opinión nacional que
le era completamente adversa; por el otro lado, estaba el MBR-200 cuya dirección desde la prisión de Yare trataba de conformar y consolidar un fuste movimiento nacional de oposición al gobierno. En medio de estos protagonista
surgieron decenas de organizaciones que, desde la meza democrática hasta organizaciones de barrio, universitarios, del pedagógico, etc., emitían su opinión polí-
tica sobre la situación viviente.
Accedí a esta exigencia porque el contenido político de nuestra correspondencia se correlacionaba con otra parte de la polémica que había trascendido y
su conocimiento no podía quedarse guardado entre un grupo minúsculo de excelentes amigos.
Esta decisión lleva a la mejor de las intenciones y la seguridad de que así
será apreciada por los lectores quienes la tomarán como un aporte al debate
político de aquel período.
Una advertencia. Para mayo de 1992 la dirección del MBR-200 me había
excluido de la estructura de su organización. Un hecho casual reveló esta situación y la puso en conocimiento público. Por eso las correspondencias, a partir de
mayo de 1992 hasta diciembre del mismo año, van a ser yo, para esto momentos,
parte del MBR-200; simplemente sentía, la necesidad hacerles llegar mis apreciaciones políticas de esos días. Ahora las hago llegar al público general. 9
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Colección Alfredo Maneiro Historia documental del 4 de febrero / Kléber Ramírez Rojas
Este libro da fe de mi trabajo. Desde junio de 1992, empecé a pedir explicación de la conducta asumida la dirección del MBR-200 y la respuesta fue y
sigue siendo el silencio. Por eso quedé fuera y sin saber por qué. Ellos no me
volvieron a utilizar de ninguna manera. Lo que he hecho desde el comienzo ha
sido por iniciativa propia.
Kléber Ramírez Rojas
Caracas, julio 1995

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  3. 3. Colección Alfredo ManeiroPolítica y sociedadSerie en la historiaHistoriadocumentaldel 4de febreroCaracas, Venezuela 2006HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 3
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  6. 6. © Kléber Ramírez Rojas© Fundación Editorial el perro y la rana, 2006Av. Panteón, Foro LibertadorEdif. Archivo General de la Nación, planta baja, Caracas, 1010.Telfs.: (58-0212) 564.24.69 / 808.44.92 / 49.86 / 41.65 / Telefax: 564.14.11elperroylaranaediciones@gmail.commcu@ministeriodelacultura.gob.veEdición al cuidado deDannybal ReyesTranscripciónMorela CabreraCorrecciónGermán RamírezJulio BustamanteDiseño de la colecciónEmilio GómezDiagramaciónEdwin UsecheHecho el Depósito de LeyDepósito legal lf40220063201425ISBN 980-396-125-XImpreso en VenezuelaHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 6
  7. 7. AgradecimientosA los oficiales, suboficiales, soldados y clases,quienes, con su gesta del 4F, despertaron la concienciadormida del pueblo venezolano.A los luchadores civiles y al pueblo en general,que, a partir del 4F, le dieron un nuevo perfil a lasrelaciones políticas de la sociedad venezolana.Al colega Rafael Ramírez ya mis hijos Pablo Alfonso y Simón Albertosin cuya colaboración estos papeles nohubieran visto la luz.Al profesor Pablo Peñaranda, al arquitectoVidal Cisneros, a los doctores Luis Cipriano Rodríguezy Pedro Duno, abnegados trabajadores de lacultura quienes contribuyeron a hacer posible lapublicación de estos textos que comprenden lostestimonios políticos del 4F.Expresamente dejé para el final y podermencionar con mayor liberalidad, la extraordinariaayuda recibida en todas las instancias por micompañera Violeta, quien como ángel guardián, sepreocupó porque los requerimientos de elaboraciónestuviesen al día y a la mano; igualmente nuestroagradecimiento va dirigido a todas aquellas personas,que de una u otra manera intervinieron en lareconstrucción de nuestro material.HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 7
  8. 8. HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 8
  9. 9. MotivaciónVarios amigos me sugirieron la publicación de las cartas del YARE, dadaslas circunstancias políticas actuales y la dispersión del MBR-200, al cual pordiversas razones se me liga en los medios políticos del país y para que fuerancomo una contribución mía al conocimiento del debate político-ideológicodesarrollado en el año 1992.Ese fue un año de intensa actividad política para los sectores organizados ono, y en el cual los sectores fundamentales fueron, por un lado el gobierno, elgobierno tratando de consolidarse en el poder, porque había quedado debilitadopolíticamente desde el 4F y el cual pretendía neutralizar a la opinión nacional quele era completamente adversa; por el otro lado, estaba el MBR-200 cuya direc-ción desde la prisión de Yare trataba de conformar y consolidar un fuste movi-miento nacional de oposición al gobierno. En medio de estos protagonistasurgieron decenas de organizaciones que, desde la meza democrática hasta orga-nizaciones de barrio, universitarios, del pedagógico, etc., emitían su opinión polí-tica sobre la situación viviente.Accedí a esta exigencia porque el contenido político de nuestra correspon-dencia se correlacionaba con otra parte de la polémica que había trascendido ysu conocimiento no podía quedarse guardado entre un grupo minúsculo de exce-lentes amigos.Esta decisión lleva a la mejor de las intenciones y la seguridad de que asíserá apreciada por los lectores quienes la tomarán como un aporte al debatepolítico de aquel período.Una advertencia. Para mayo de 1992 la dirección del MBR-200 me habíaexcluido de la estructura de su organización. Un hecho casual reveló esta situa-ción y la puso en conocimiento público. Por eso las correspondencias, a partir demayo de 1992 hasta diciembre del mismo año, van a ser yo, para esto momentos,parte del MBR-200; simplemente sentía, la necesidad hacerles llegar mis apre-ciaciones políticas de esos días. Ahora las hago llegar al público general. 9HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 9
  10. 10. 10ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasEste libro da fe de mi trabajo. Desde junio de 1992, empecé a pedir expli-cación de la conducta asumida la dirección del MBR-200 y la respuesta fue ysigue siendo el silencio. Por eso quedé fuera y sin saber por qué. Ellos no mevolvieron a utilizar de ninguna manera. Lo que he hecho desde el comienzo hasido por iniciativa propia.Kléber Ramírez RojasCaracas, julio 1995HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 10
  11. 11. PórticoUn libro para el debate y la propuestaILa historia política contemporánea de cualquier país y por supuesto Vene-zuela, enseña que sin respaldo y concurso del pueblo no pueden gobernar sinolos autócratas.En el nuestro, bastan dos pruebas contundentes: Juan Vicente Gómez yMarcos Pérez Jiménez, cuyos regímenes autoritarios abarcan gran parte de estesiglo. Ambos dictadores no contaron con la empresa voluntad organizada y cons-ciente de las masas populares, sino, básicamente con los factores claves de todopoder en la fuerza: armas, cárceles, destierros, espías, terror, muerte, corrupción,desconcientización, complicidad e “inteligencia” elitista; sumándose a esto elcomponente más especifico tanto de nuestra reciente picaresca criolla como denuestra inorgánica modernización: el petróleo. “Petróleo de vida y muerte”, comoha escrito Arturo Úslar Pietri; para quien dicho hidrocarburo constituye un “mino-tauro devorador y trágico que ha hecho del país una nación fingida” (además deendeudada y subastada hoy por los neoliberales y renegados vendepatrias).Desde luego, a estas alturas de finales del siglo XX, resulta difícil entenderque Gómez y Pérez Jiménez no contaran —de alguna extraña manera— conenigmáticos o forzados niveles de relativa aquiescencia o complicidad vecinal;aunque ello no justifique descalificaciones ni respetos contra los dirigentes,cuadro medios y sectores de la base popular que asumieron con dignidad y sacri-ficios la dura lucha contra tales gendarmes.Por otra parte, quienes en los últimos cuarenta años si han contado con elapoyo electoral de las mayorías (cada vez más abstencionistas), han hecho de elloun instrumento solo para su uso deformado y sectario. Han solicitado y recibidoel voto del pueblo pero, traicionándolo, no han tomado iniciativas para que el gritode este se convirtiera en voz deliberante, como decía Mario Briceño Iragorry.Es requisito, pues, de los demócratas auténticos, vincularse activa y realmenteal Pueblo, y orientarlo hacía su redención. Por supuesto, hablamos del “Puebloarmado”. Pueblo armado en todos los sentidos: la conciencia; las ideas; la moral; 11HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 11
  12. 12. 12ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasla organización la movilización; la producción; las armas; alianzas y las praxisperseverantes y transformadoras. Son estos los requisitos para liberar a los humil-des, los explotados y los reprimidos; o mejor para que ellos se liberen y rediman encontextos revolucionarios, junto a sus liderazgos legítimos.Cabe sin embargo, advertir que es poco perdurable lo que se realice en estalínea de conducta si no articulamos los proyectos nacionales y la combatividadinterna con la solidaria práctica del internacionalismo autonómico. Sin ella esimposible vencer definitivamente al viejo y olvidado imperialismo. Un imperia-lismo que hoy sigue interviniendo contra las luchas de los pueblos, aunque losrenegados postmodernos y postsoviéticos le hayan oficiado sus sórdidos responsos.IIAhora bien nada de lo dicho hasta aquí debe ser pretexto para alentar derro-tismos ni abstenciones de diversa naturaleza. Tampoco para insistir unilateralmenteen desviaciones electoralista inmediatas, ni para remitir el trabajo revolucionario alas cómodas calendas griegas. Es necesario, entonces, ir al encuentro del pueblo ydecidir con base a sus creencias. Nadie debe hablar a nombre de este si vive aisladode el común, atrincherado en su “pequeño comando”. Es necesario examinar lasexperiencias sociopolíticas de Acción Democrática y la Causa R, cuyas praxis enel seno de las masas han sido exitosas, aunque no lograron interpretar ni hacerrealidad sus aspiraciones vital. Urge revisar experiencias y reasumir compromisoscon ese pueblo, sin defraudarlo ni manipularlo caudillescamente.Por supuesto, los renegados y conversos no tienen espacio en este nuevoproceso; mucho menos, los oportunistas pragmáticos, ni los academicistas retóri-cos, ni los “neutrales” indiferentes. La honestidad son dos de los difíciles requisi-tos para involucrarse en esta nueva búsqueda que debe darle respuesta (realista ytransformadora a la vez) al largo combate de la salvación de este país traicionadopor los muchos liderazgos. Necesitamos claridad y perseverancia. Convenci-miento y pasión. Entrega y sacrificio ¡Cuán exigente es el apostolado político enfunción colectiva! Cuán heroica es la coherencia entre la predica y la practica.Cuan débil suele resultar la condición humana para darle curso cotidiano a lasluchas sin impaciencias, ni ambiciones, ni inmediatismos, ni prepotencias secta-rias que dividen y dispersan los esfuerzos sectoriales contra el Estado neoliberal,la oligarquía interna y los monopolios transnacionales.Por supuesto, los renegados y conversos no tienen espacios en este nuevoproceso, mucho menos, los oportunistas pragmáticos, ni los academistas retóricos,ni los “neutrales” indiferentes la constancia y la honestidad son dos de los difícilesrequisitos para involucrarse en esta nueva búsqueda que debe darle respuestas(realista y transformadora a la vez) al largo combate por la salvación de este paístraicionado por muchos liderazgos. Necesitamos claridad y perseverancia. Conven-cimiento y pasión. Entrega y sacrificio. ¡Cuán exigente es el apostolado político enfunción colectiva! Cuán heroica es la coherencia entre la prédica y la práctica. CuánHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 12
  13. 13. débil suele resultar la condición humana para darle curso a las luchas sin impacien-cias, ni ambiciones ni inmediatismos, ni prepotencias sectarias que dividen y disper-san los esfuerzos sectoriales contra el Estado neoliberal, la oligarquía interna y losmonopolios transnacionales.Anteconsideracionescomoestas(dondecasitodoslosliderazgosalternativosnohan sido perseverantes en la búsqueda paciente y fervorosa de vínculos unitarios entresí y con las bases vecinales-populares), crece el sentido ético-histórico no solo de losseres fundacionales del mundo como Cristo, Bolívar y Marx, sino también el de otrosapóstoles contemporáneos de la humanidad como Lenin, Gandhi, Lumumba, “Che”Guevara, Monseñor Romero, Teresa de Calcuta, las Madres de Mayo, y otros. Lacoherente praxis de ellos sirve de fundamento para la constancia, el esfuerzo y la luchaque debe realizarse con el pueblo en sus diversos niveles operativos y organizativos.Por lo demás, estas conductas paradigmáticas también significan una respuestamoral y doctrinaria contra quienes —en el campo opuesto— desorientan a la juven-tud por ser adoradores neoliberales del becerro de oro, embriagados por el tintineode las monedas y la fugacidad de la fama.Es este contexto de ideas y urgencias de contenido ético e ideo político, dondese inscribe el presente libro de Kléber Ramírez. Libro para el debate, el combate yla esperanza; para la reflexión y la acción. Libro pensado y escrito en función delPueblo. Pero no del Pueblo concebido por la nomenclatura oficial clásica del“demos” griego, ni del “sueño americano”, ni de la demagógica deformación popu-lista, sino del sector indefenso explotado y oprimido (Alí Primera), del “Pueblo-Pobreza” (Cátedra “Pió Tamayo, UCV) y del “Pueblo de Dios y la Liberación”(Cátedra Monseñor Romero”, Parroquia Universitaria).Desde esta perspectiva clasista, y antes los largos años de reflujos, apatías dedesconfianza que han desmoralizado a las masas dañando sus intereses, el libro deKléber diseña una propuesta: la IV República. Una propuesta de alianzas popula-res para la difícil pero impostergable lucha común. El carácter popular de estalucha unitaria resultó objetivamente legitimada cuando analizamos y correlaciona-mos las experiencias, aciertos y errores de sucesos como los del 1989 (27 y 28 defebrero) y 1992 (4F y 27N). Sucesos que contribuyeron a despertar esperanza einquietudes dormidas de una sociedad civil que, aun cuando después logró la desti-tución de Carlos Andrés Pérez, no ha visto los frutos transformadores de suesfuerzo. En consecuencia, los restos continúan en pie, convocándonos y desafián-donos. De ahí deriva el sentido popular de dicha lucha, ahora.IIIEl autor de este libro, siempre participativo y polémico, plantea nuevamentealgunos asuntos para conformar un nuevo liderazgo y un necesario vínculo con lasbases; por ejemplo:Está planteando el debate de un nuevo Estado para el desarrollo de la nuevahistoria venezolana. 13PórticoHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 13
  14. 14. 14ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasEntre este Estado redefinido y las comunidades debe existir una estrecharelación, donde estas han de tener verdaderos poderes decisorios, incluyendo elpoder revocatorio. Según esto, la base social organizada está por encima del factorestatal, y lo dirige en última y esencial instancia, sin imposiciones verticales nidesviaciones burocráticas.Esta base, es decir, el Pueblo, debe organizarse en términos autónomos,“independiente de los partidos políticos” los cuales a su vez, deben “redun-darse” en vez de “reformarse”.El necesario nuevo liderazgo de estos tiempos, habrá de fundarse en launidad cívico-militar, sin los viejos resabios anticomunistas derivados del IncisoVI, artículo 32 de la constitución gomecista (reactivada o continuada por LópezContreras). Fue así como lo entendió hace más de tres décadas el capitán denavío Manuel Ponte Rodríguez.Por supuesto, este liderazgo cívico-militar alternativo y democrático nece-sitan vincularse al Pueblo “en acción consciente” para derrotar a los explotado-res, opresores y corruptos.El carácter democrático de esta propuesta, bajo el liderazgo referido, esinminentemente popular y transformador. En consecuencia, no se trata de salvaresta democracia corrupta y oligarca, sino de construir la auténtica democraciasin élites ni privilegios. Militares y civiles patrióticos y democráticos —agrega-ría yo— pueden dirigirse esta experiencia sociopolítica, en esta hora de grandesretos históricos comunes.En este orden de ideas, kléber plantea textualmente: “En análisis anterio-res (cartas, folletos, entrevistas, etc.) descartamos la salida electoral, mientrasella esté presidida por los partidos que corrompieron el alma nacional. Asoma-mos entonces la idea del éxito como la unión de un 27F (el Pueblo) con un 4F(la dirigencia militar y civil unida).Estos y otros asuntos, sometidos a debate podrían contribuir a la clarifica-ción ideopolítica que nos conduzca al proceso formativo de lo que Kléber llamaun “Estado comunal” en una “IV República Bolivariana e Insurgente”. De estamanera —agrega— haríamos realidad la premonición de Aquiles Nazoa, expre-sada en la frase: “Creo en los poderes creadores del pueblo y en sus capacidadesautogestionarias y transformadoras.” Siempre advirtiendo que, sin el pueblo acti-vando e insurgiendo todo se convierte en verbalismo inútil.IVPor supuesto, la presente obra contiene muchos otros materiales de interés.Su valor documental cobra mayores niveles históricos cuando constatamos elordenamiento de textos políticos, militares, administrativos y jurídicos relacio-nados más directamente con los sucesos del 4 de febrero de 1992, fecha quemarca un hito trascendental en este controvertido fin de siglo venezolano.Toda su documentación será insospechadamente útil para historiadores,HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 14
  15. 15. politólogos, estadistas, activistas y demás estudiosos e intérpretes de nuestrarealidad actual. La realidad de un país que corre el riesgo de ser convertido enfactoría, desfigurado por un agresivo proceso de desnacionalización neoliberaly globalizadora. Por ello es de interés su lectura activa y crítica.Solo es de lamentar que su edición sea relativamente tardía. ¿Cuántaproyección e importancia para el oportuno diseño de una política electoral oabstencionista del Pueblo, hubiese tenido este libro, si la dirigencia política,gremial, vecinal y académica de Venezuela lo hubiera leído en enero de 1997,en vez de empezar a revisarlo un año después?En todo caso, esta obra es útil e interesante. Nos permite conocer su plan-teamiento de la “IV República” ¿Y por qué no? Nos lleva también a averiguarel de la “V República”, sintetizado por Hugo Chávez Frías. Esto lo afirmamosobjetivamente, sin inhibiciones ni sectarismos, sin temores ni imprudencias.Ambas propuestas forman parte del debate en el seno de un país donde el pueblo—como anota Kléber— “debe salir de los barrios” y hacerse presente en lareflexión y en la lucha. Porque sin él y sin su conciencia proletaria poco podránavanzar los liderazgos que persistan en aislamientos y en dispersiones (con locual favorecen la continuidad del dominio oligarca y distraen el debate sobre lacrisis actual y sus alternativas).Saludamos, pues, este libro de Kléber Ramírez: ingeniero, escritor, pensador,activista, disidente, insurgente y político, cuya perseverancia revolucionaria nosalumbra y nos convoca. Con él, y con otros camaradas militares, religiosos y civi-les, aspiramos compartir el destino de un pueblo explotado, vejado y oprimidocuya liberación y redención lograremos solo en la medida en que juntemos esfuer-zos contra el enemigo común. “Unámonos y seremos invencibles”, dijo Bolívar.Asumamos fervorosamente este mandato. Asumámoslo, aunque trágica-mente nos surja una angustiosa ¿Y realista? pregunta: ¿dónde está hoy esePueblo, y dónde, su necesario y unido liderazgo alternativo?Luis Cipriano RodríguezCaracas, enero de 199815PórticoHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 15
  16. 16. HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 16
  17. 17. Prólogo a la primera ediciónSin doctrina, no hay naciónLas grandes naciones se han sustentado siempre sobre doctrinas, sobre siste-mas de conceptos y categorías, normas y valores. No falta, en cualquier experienciaexitosa de tipo colectiva, el sustento orgánico de una teoría, de una filosofía. Lasnaciones, como las civilizaciones y las culturas, están fundadas en cimientosconceptuales, en cambio, los experimentos y las aventuras parecen carecer de pensa-miento, de reflexión, de crítica, en suma, de un conjunto orgánico de objetivos,propósitos, métodos y programa. Atenas y Esparta fueron sistemas doctrinales,propósitos históricos, con metas y con “paideias”, con orden y jerarquía de valores.También lo fue Roma y los imperios y Estados que han constituido la historia euro-pea. Esto podría hacernos llegar metafóricamente a una afirmación tardía de tipohegeliana que a los efectos pedagógicos y explicativos puede ser extremadamenteútil: sin teoría no hay realidad, sin doctrina no hay trascendencia ni grandeza. Ensuma, el destino de los pueblos se juzga primero en el pensamiento, en el proyecto,en el plan, luego en el campo de batalla, en la integración social, en la cultura, laeconomía y la industria.La pobreza de Venezuela comenzó por la decadencia intelectual, se trata dela miseria del concepto, de una carencia constante del esfuerzo de pensamientonecesario para sobrevivir, desarrollarse y engrandecerse.Hay una excepción que nos ha permitido revivir, comiéndonos las propiasvísceras, Venezuela existe, pese a la estulticia y la ignorancia, porque ha tenidoun gran origen intelectual y teórico, la última generación colonial que dio viday realidad a la República tenía fuerza conceptual extraordinariamente poderosa.Bolívar, Miranda, Bello, Rodríguez, son representativos de un nivel colectivo depensamiento que luego se pierde en la ignorancia, la pereza intelectual, el aban-dono y la inmediatez. Naturalmente que sería demasiado exigir a esos caricatu-rescos personajes que llamamos nuestros historiadores (mamarrachos entregadosal oportunismo y la limosna) que nos presentaran una “historia crítica de la deca-dencia y ausencia del pensamiento en la Venezuela del siglo 19 y 20”. Porque, 17HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 17
  18. 18. 18ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasy la excepción confirma también aquí las reglas, más que historiadores parecenjustificadores, encubridores, cabrones celestes, no podemos pedir a ellos másque maneras y argumentos para aceptar lo inaceptable. Por otra parte, una obrade aquella naturaleza sería una colección de autobiografías.Pues la verdad no es otra que después de la generación fundadora de la nacióny con las excepciones representadas por algunos positivistas, la decadencia delpensamiento y la reflexión anteceden a la decadencia política, ética y material.Venezuela fue destruida, primero, en el pensamiento, se volvió algo sin razón, sinlogos, sin propósitos doctrinales. El pragmatismo nos devora como una sucesión deaventuras, la inmediatez sustituye al discurso, la inmediatez con su carga corrosiva,destructiva, demoledora, nos ha conducido a la corrupción, al pillaje, a la mendici-dad, aquí, allá, a derechas y a izquierdas, pasando por el centro. Sin doctrina polí-tica, sin pensamiento sistemático, sin doctrina, no hay Nación. En pocas palabras,creo que esta es la base del drama venezolano de fin de siglo: no estamos heridos,estamos deshabitados, como una sombra. El Pacto de Punto Fijo, instrumento regu-lador de la democracia representativa a partir de 1958, es un acuerdo electoral, no unproyecto doctrinal, un plan de país está ausente y, en cambio, hay una metodologíadelicuencial para repartirse el poder político entre AD y Copei y un complot paratrasegar ilícitamente inmensas masas de capitales de manos de la Nación al Estadoy de manos del Estado a los sicofantes del hamponato, políticos, banqueros, indus-triales y comerciantes, sin moral ni patria, sin alma ni profesión conocida. Es asícomo el país ha sido víctima de una cáfila de bandidos entregados a descuartizar elcuerpo indefenso de la nación y a consumir en el hambre, las enfermedades y laignorancia a un pueblo inerme, desorientado, extraordinariamente noble y cándido.La filosofía de la clase política venezolana es el cinismo que obtiene sus mayoreséxitos en un clima de ignorancia y miseria. Dentro de este territorio de estulticia ycrimen se forja, como una luz dentro de las tinieblas, el movimiento 4 de febrero. Yno me refiero a la parte armada del movimiento, me refiero, porque es lo importantey original, al proyecto doctrinal, al pensamiento y la teoría que sustentó y movilizóla acción militar.Nadie ha entendido esta necesidad teórica como Kléber Ramírez Rojas:“primero son las ideas que moverán voluntades al unísono y en la misma direc-ción, y en segundo lugar las formas de lucha”. Pero no se trata de una formula-ción general acerca de la necesidad de ideas —que ya de por sí es bastante—sino de una concepción, de un proyecto de país. Un programa general para libe-rar a Venezuela de la profunda frustración a que la condujo la élite política.En primer lugar, es un intento de comenzar por el principio, por donde hayque iniciar la búsqueda y la realización: por el camino de una concepción, deuna doctrina. Esto ya es nuevo, novísimo, dentro de este desierto de la políticay la vida general en Venezuela. Pensar, proponerse conceptuar, analizar y estu-diar en un país entregado a la molicie y la estulticia, a la inmediatez y la intras-cendencia, en un país sin alma, sin espíritu, es una proposición realmente titánica,HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 18
  19. 19. novedosa, proteica. Un diseño orgánico como el que propone Kléber Ramírezes el comienzo para abandonar esa cultura de campamento que ha caracterizadola penuria intelectual de la política venezolana.Pero también es extremadamente importante el tipo de proyecto nacional:“alimentos, ciencia y dignidad”. Es como decir una sofocracia, una eticocracia,alimentos para hacer la nación libre, soberana y autónoma y ciencia para darle alespíritu la fuerza y la consistencia del espíritu. Parece decirnos, salgamos de laignorancia, del hambre y del remate de energía fósil. Venezuela como conceptoy Venezuela como vanguardia es la consecuencia de la producción de alimentos,ciencia y dignidad.Queda demostrado, por otra parte, que el 4 de febrero no fue un cuartelazo sinoun intento por recuperar la salud pública y republicana a partir de un proyecto racio-nal y conceptual, para refundar la República. Si la conducta de algunos responsablesdel importante suceso acaecido el 4 de febrero, deja de lado el proyecto doctrinarioo no, es cuestión a discutir y analizar, lo que no cabe la menor duda es que ladoctrina existe y es la primera vez, desde el proyecto de los libertadores, que sediseña tan meticulosamente un orden de recuperación nacional.Quedará también por verse la capacidad de los agentes históricos compro-metidos el 4 de febrero para mantener los postulados de este proyecto doctrinario,en principio, las fuerzas de la inercia trabajan a favor del sistema de dominación ydestrucción nacional y, solamente un gran esfuerzo permanente y crítico puedeponer a marchar y desarrollar una conducta política que garantice la refundaciónde la República, de acuerdo a un proyecto que, como este de Kléber, pone elacento en la idealidad, en la ciencia y en la recuperación de la dignidad. ¿Hamuerto la historia y las ideologías? Para renacer de nuevo en las luchas de lospueblos, esta vez —de nuevo— en el nuestro.La experiencia de grandeza del pueblo venezolano ha jugado como “freno”,en el sentido del reposo sobre las glorias del pasado, ahora —de nuevo— ha derenacer como impulso y fuerza, como vigoroso motivo y razón para retomar elcamino, como “nueva esperanza”, para decirlo en términos nobles de Kléber.Estas palabras iniciales las presento con el compromiso de fortalecer lavoluntad de cambio y renovación. “No hay mal que dure cien años”, dice el hablapopular y, el profeta de la poesía latinoamericana, lo reafirma cuando anunciaque Bolívar “despierta cada cien años, cuando despierta el pueblo”(1). Por demás,agradezco a los editores la posibilidad de acompañar mi palabra a la de Kléber yLuís Cipriano y también agradezco al profesor y compañero de sueños y luchasPablo Peñaranda el haberme dejado este espacio, que era para él, por justificadasy fuertes razones.Pedro DunoCaracas, marzo de 1998 19PrólogoalaprimeraediciónHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 19
  20. 20. 20ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasEl 4F sorprendió al país y en consecuencia al movimiento popular, el cualse mantuvo inmóvil, paralizado, mientras digería a la nueva situación.Pero es indiscutible que el 4F produjo una conmoción política nacionalque sacudió los soportes de “la democracia representativa”, la cual desde hacetiempo ya no representa a nadie; abrió la conciencia de la nación venezolanahacia la posibilidad de nuevos logros y produjo en el poder una situación deequilibrio inestable.El 4F produjo un renacer de la esperanza política en el pueblo oprimido, elcual ha estado marginado de las prebendas políticas y económicas que usufruc-túan las esferas dominantes de la sociedad venezolana,HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 20
  21. 21. Prólogo a esta ediciónILeer a Kléber Ramírez (1937-1998) —como leer a Alfredo Maneiro o aOrlando Araujo— se ha convertido en un acto absolutamente necesario. Su clari-dad y su audacia para plantear las cuestiones esenciales permiten afirmar la vigen-cia y la vivacidad de su pensamiento. Buscando siempre iluminar caminos haciauna praxis genuinamente revolucionaria, buscando trascender y superar los lastresde la izquierda venezolana, le concedió la mayor importancia a la batalla de lasideas y entró en ella con un afilado sentido crítico y en permanente combate contralos dogmas. Desde su perspectiva, había que pensarlo y repensarlo todo paraconvertir a la utopía concreta —la Revolución genuina e inédita por la que nuncadejó de combatir— en, tomo la expresión de Gramsci, una objetividad en devenir.Digamos, entonces, que la Revolución Bolivariana tiene una deuda que honrar conKléber. Ya es tiempo de comenzar a hacerlo. Estas anotaciones quieren contribuira ello: son una simple invitación a reapropiarnos de la riqueza de su pensamiento.IITengo, necesariamente, que hacer memoria. Mejor dicho, no quiero privarmede hacerlo porque lo que voy a contar es el origen más remoto de estas anotaciones.Una noche de 1992 tuve la dicha de conocer a este gran revolucionario, a este admi-rable insurgente que venía de una vida de batalla y que nunca se pacificó ni capituló.Ya había ocurrido el 4 de febrero. Me llevó a su encuentro Juan Barreto. La impre-sión global que me dejó el Viejo, así lo llamaban, tras horas de conversación fue la deun monje, un monje risueño y afectuoso entregado, con devoción, a la causa revolu-cionaria. (Digo, de paso, que era dueño del arte del buen conversador, sabía escuchar.)No dejó de impresionarme su serenidad, tomando en cuenta que, en aquel tiempo, erauno de los hombres más buscados por los cuerpos de Seguridad del Estado. No dejóde conmoverme el calor humano con el que acogió a un nuevo compañero de viaje.No dejó de interpelarme el bolivarianismo profundo que se encarnaba en cada una desus palabras. Nunca olvidaré aquella noche de 1992, la llevaré siempre conmigojunto con la viva memoria del indoblegable combatiente de Chiguará. 21HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 21
  22. 22. 22ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasIIIHistoria documental del 4 de febrero (1998) se presenta, a primera vista,como un lúcido intento de pensar una coyuntura histórica específica. Eso enprimer término. Pero en segundo, va mucho más allá y logra trascender lo coyun-tural, instalándose en nuestro horizonte de interlocución histórica. Diría más: laspreocupaciones centrales de Kléber viven en el presente y vivirán en el porvenir.¿Tendrá que ver esto con la fuerte carga utópica que impregna su pensamiento?Creo que sí pero haciendo la salvedad que se trata de utopía concreta, más aún,de una utopía enraizada que extrae su poderoso aliento de todas luchas que,históricamente, ha librado nuestro Pueblo.IVPeruanicemos al Perú decía y dice Mariátegui, venezolanicemos a Vene-zuela parece decirnos Kléber porque Venezuela es, históricamente hablando, unaexperiencia entrañablemente popular. El nacionalismo de liberación que tan bienha estudiado Manuel Silva Gotay para el caso de Puerto Rico, tiene en Kléberuna poderosa entonación. Es en el Pueblo, es en los pobres y en los excluidos, entanto que autores de su propia liberación, donde las nociones de Patria, Nación,República, se legitiman y adquieren su más genuino sentido.VRoland Denis da en el blanco en Los fabricantes de la rebelión (2001):Bajo la utopía de una eventual espiral histórica que va desde la “democracia comunal”, “lademocracia socialista”, “la democracia del conocimiento” hasta “democracia total”,Kléber se convierte en una perfecta encrucijada entre la historia del movimiento revolu-cionario, los idearios que nacen de los bolsones de resistencia de la sociedad y las tenden-cias más progresivas del movimiento militar insurgente.Ciertamente, esta es una caracterización óptima del inestimable valor deHistoria documental del 4 de febrero: quiero moverme a través de ella. Al trazar loque Roland llama una eventual espiral histórica, Kléber veía claro: la insurgenciacívicomilitar, no exclusivamente militar, debía dar origen a la construcción colec-tiva y procesual de una democracia, llamémosla así, inédita. Otro problema es hastaqué punto el poder de visualización de Kléber fue comprendido plenamente en sumomento. Nada fácil es convertirse en una encrucijada, para Kléber esto supusoincomprensiones y conflictos. Resulta incomprensible, por ejemplo, que este forja-dor del espíritu de la rebelión del 4 de febrero, no participe en ella. Según su propiaconfesión, se le notificó de su desencadenamiento el día anterior en la tarde.VIHay que hacer justicia y, por eso, es inevitable la reiteración. Kléber fue deHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 22
  23. 23. los compatriotas que forjaron el camino hacia el 4 de febrero. Lo decimos porquese ha pretendido ningunear o escamotear su presencia. Mejor dicho, su aporte, quees fundamental, no ha sido reivindicado históricamente. Basta con recordar queestuvo al frente de la Comisión Redactora del Acta Constitutiva del Gobierno deEmergencia Nacional que produjo los primeros comunicados y los primerosdecretos que se iban a dar conocer luego de la victoria de la insurrección militar.(Todos estos documentos forman parte de este libro.) Estaba hondamente identi-ficado con la juventud militar bolivariana que cerraba filas en el MBR-200.VIIHistoria documental del 4 de febrero es la justificación de Kléber ante lahistoria. Es, cómo decirlo, una suerte de testamento político que nos devuelve laimagen de un hombre que siempre vivió en un filo y lo hizo con una enormedignidad, con una enorme solvencia política, moral e intelectual. Un hombreque era capaz de unir lucidez y modestia. Es por eso que este libro, como lo dijoRoland Denis en su momento,Supera con creces lo que desde entonces para acá, salvo contadas excepciones, ha venidosiendo una publicadera de chismes sobre el épico 4.F y continuación, dirigidos ante todoal éxito editorial mas nunca a la reconstrucción de las verdades, mucho menos al enrique-cimiento del pensamiento crítico.Reconstrucción de las verdades y enriquecimiento del pensamiento crítico,sí, pero, también, un discurso de la resistencia. Y no solo eso, es una de las mayo-res contribuciones a la tradición del pensamiento revolucionario venezolano.VIIICitamos estas palabras de Historia documental del 4 de febrero:El 4F no coronó el propósito inmediato de la toma del poder, pero puso al descubierto elmar de fondo de contradicciones con que se dirige la nación venezolana y fue unasacudida política de tal magnitud, que revitalizó la potencialidad de este pueblo imagina-tivo y peleador. Desde este punto de vista, fue una necesidad histórica. El 4F dotó a lanación de un objetivo estratégico en lo político: la nueva democracia y anuló la validez delos viejos planteamientos de todos los partidos existentes.Digamos, de una vez, que esta es una caracterización inmejorable de la insu-rrección militar. Es un lúcido retrato político de la situación de Venezuela luego del4 de febrero que nos permite entender por qué la insurrección fue capaz de trascen-der su condición de hecho meramente militar para convertirse en eso que Kléberllama una sacudida política. Es, digámoslo así, el salto de calidad de la concienciade nuestro Pueblo lo que convirtió a un revés militar en una victoria política. En 23PrólogoaestaediciónHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 23
  24. 24. 24ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojaseste preciso sentido, el acontecimiento que es el 4 de febrero de 1992 —me valgode la expresión de Walter Benjamin— hizo saltar el continuum de nuestra historiacomo ya lo había hecho el 27 de febrero de 1989. El Caracazo fue la primeraconfirmación de que la partidocracia se hundiría por sí misma —por lo que Kléberllamaba el mar de fondo de sus contradicciones— y el 4 de febrero fue la segunda.Ciertamente, fue largo el camino hasta el 6 de diciembre de 1998, pero ya el punto-fijismo estaba herido de muerte. Lo único que logró fue prolongar su agonía.IXKléber fue de los venezolanos que mejor entendió la necesidad de darle vidaa un nuevo proyecto político nacional. Necesidad teórica y práctica porque“primero son las ideas que moverán voluntades al unísono y en la misma dirección,y en segundo lugar las formas de lucha”. La línea de fuerza fundamental que, en sucriterio, debía orientar la construcción de una nueva República era PRODUCIRALIMENTOS, CIENCIA Y DIGNIDAD. Insiste en ella una y otra vez en tantoque clave para reapropiarnos de nuestra soberanía. Como bien lo señaló PedroDuno en el prólogo a este libro: “Parece decirnos, salgamos de la ignorancia, delhambre y del remate de energía fósil.” Nosotros hemos comenzado a salir y meatrevo a decir, con legítimo orgullo, que si hay Pueblo en el mundo que está produ-ciendo dignidad es el nuestro. Eso primero que nada. En cuanto al producir alimen-tos, hay que señalar que si bien es cierto que hemos conquistado niveles apreciablesde seguridad alimentaria todavía estamos lejos de la soberanía alimentaria: este esun nudo fundamental de la dependencia que estamos obligados a cortar. Recorde-mos que para Kléber no se trataba de “producir de todo desde un principio, sino losrenglones básicos de nuestra dieta que son apropiados a nuestro medio”.En lo que se refiere al producir ciencia, la batalla contra la ignorancia hasido en todos los frentes y la orientación hacia un desarrollo científico y tecno-lógico propio, endógeno, ha sido trazada con claridad pero, ciertamente, este esun proceso que lleva tiempo.XMe viene rondando una pregunta que quiero formular de esta manera:¿Cómo pensar la Revolución Bolivariana sin el sólido aporte de Kléber? Bastaleer con detenimiento Historia documental del 4 de febrero para darse cuenta decuánto le debemos. Vale la pena resaltarlo, corriendo el riesgo de la reiteración.Kléber abrió un camino para pensar el porvenir. Quiero traer a colación un inme-jorable ejemplo: Kléber hablaba siempre de la democracia comunal. Nuestrosconsejos comunales tienen un nítido antecedente en su pensamiento. En el máspuro espíritu robinsoniano, pensaba que había llegado la hora para que “lascomunidades asuman poderes de Estado, lo que conllevará administrativamentela transformación global del Estado venezolano y socialmente el ejercicio real dela soberanía por parte de la sociedad a través de los poderes comunales”.HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 24
  25. 25. XIQuiero llamar la atención del lector sobre el epistolario contenido en estaspáginas. En realidad y en verdad, estas cartas revelan la calidad revolucionaria delpensamiento político de Kléber y, también, su inmensa estatura humana. Son,cómo decirlo, absolutamente conmovedoras, logran sacudirnos no sólo intelectualsino emotivamente. En especial, las dirigidas a Gabriel —que no es otro que elcomandante Francisco Arias Cárdenas— entre 1992 y 1994 son de una fuerza y deuna belleza sobrecogedoras. Y de una lucidez vigilante y orientadora. Quiero preci-sar su proyección hacia el presente de esta manera: la unidad cívicomilitar —entanto que creación colectiva— tiene en estas cartas una referencia fundamental yun sólido estímulo para pensarse y repensarse a sí misma, para pronfudizarse y, hayque recalcarlo, para evitar las posibles desviaciones que siempre están al acecho.XIIEl Kléber bolivariano habla en estas líneas de una carta dirigida al coman-dante Arias Cárdenas, preso en la cárcel de Yare, del 13 de octubre de 1992.Con ellas quiero finalizar estas anotaciones:...Procuramos estar siempre sobre Rocinante, pues en algún sentido es la concreción de lalocura que nos pertenece, que reivindicamos como hombres con conciencia de soñadores,que hace que vivamos con la emoción de ser factores para los cambios que aspira el país.Ello seguramente sea una herencia bolivariana, pues a aquel grande hombre, en la vidareal, la bonhomía de las gentes sencillas, lo llamaban cariñosamente y con admiración “elhombre del culo de hierro” pues era increíble las horas que pasaba a caballo. Nunca sedesmontó del Rocinante. Cabalgó enhiesto en su Rocinante espiritual y de amor; en suRocinante político o intelectual; en el Rocinante real, el de la guerra y murió sobre elRocinante de los sueños que nos legó como herencia y por el cual asumimos la responsa-bilidad de abandonarlo todo en la lucha infinita por aproximar su realización a la transfor-mación de la sociedad.El mejor y más bolivariano homenaje que podemos rendirle a Kléber esnunca desmontarnos del Rocinante.Gonzalo Ramírez25PrólogoaestaediciónHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 25
  26. 26. HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 26
  27. 27. IntroducciónI.- El 4 de febrero de 1992 como hecho históricoEs evidente que el 4 de febrero de 1992, es ya una fecha histórica dentro delacontecer político nacional y serán muchos los trabajos que en el futuro, historia-dores, políticos e intelectuales en general producirán, analizando los aconteci-mientos de ese día, sacando las conclusiones que su visión de los hechos lesproporcionen. El 4 de febrero junto con el 27 y 28 de febrero de 1989 y la accióndel 27 de noviembre de 1992, son las mejores referencias para afirmar que elEstado gomecista que nos rige desde hace más de 80 años, está en profunda crisisy requiere su remoción total.Sin embargo, el 4F sorprendió al país y en consecuencia, al movimientopopular, el cual se mantuvo inmóvil, paralizado, mientras digería la nueva situa-ción, permitiendo, de esa manera, que la derecha ilustrada tomara la iniciativa yde hecho la posición de vanguardia del momento, impidiendo así, que la situaciónse les fuera de las manos, la cual conservaban con celo desde hacia años; son losvoceros de “lo que se debe hacer” y se prepararon para asumir el poder. La faltade orientación política y la debilidad ideológica del movimiento popular, permi-tió que todo se desarrollara a favor de ellos.Pero es indiscutible que a pesar de ello, el 4F produjo una conmoción polí-tica nacional que sacudió los soportes de la “democracia representativa”, la cualdesde hacia mucho tiempo ya no representaba a nadie; abrió la conciencia de lanación venezolana hacia la posibilidad de nuevos logros y produjo en el poderuna situación de equilibrio inestable.El 4F no coronó el propósito inmediato de la toma del poder, pero puso aldescubierto el mar de fondo de las contradicciones con que se dirige a la naciónvenezolana y fue una sacudida política de tal magnitud, que revitalizó la poten-cialidad de este pueblo imaginativo y peleador. Desde este punto de vista, eseacontecimiento fue una necesidad histórica. El 4F dotó a la nación de un objetoestratégico en lo político: la nueva democracia y anuló la validez de los viejosplanteamientos de todos los partidos existentes. 27HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 27
  28. 28. 28ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasEl 4F demostró también, que las FAN como apoyo fundamental del Estadogomecista, estaban igualmente descompuestas, y que una parte sustancial deellas, altamente sensibilizadas, estaba dispuesta (y lo está) a participar con elpueblo en su lucha por cambios profundos en la sociedad venezolana.Quise trabajar en este análisis a mediados de 1992, con una memoria másfresca de los acontecimientos, pero me era necesario conocer lo que yo suponía unarica discusión entre los protagonistas fundamentales presos en Yare y en el SanCarlos. Esta pretensión se me hizo imposible para el caso de que esa discusión sehubiese dado o simplemente no se hizo. Lo cierto fue que no obtuve esa informa-ción y demoré pensando que una visión aislada que desde mi punto de vista no erasuficiente. En el año 94, fueron excarcelados todos esos oficiales, pero vi arruinarsemi salud física sin poder trabajar en ello hasta el mes de diciembre, lo cual tambiénme impidió poder conversar con ellos sobre este tema. Presionado por enviar estosmateriales a la imprenta, tomé la decisión de avanzar con mi visión de los hechosen ese mes de convalecencia, con la ventaja de la serenidad que provoca el tiempoandado, pero con la desventaja de trabajar sin apuntes, sin notas, sin los materialesrecopilados en aquellos días y que de alguna manera fueron un termómetro paramedir la situación político-social de Venezuela en ese momento.Veníamos de una situación crítica, con muchas acciones insurreccionales anivel nacional; esta situación crítica, aún hoy en día, no ha sido resuelta. La corrup-ción sistematizada había hecho muchos cráteres en ese piso llamado Venezuela;Recadi era un lugar para delinquir con impunidad por parte de los “los vivos”. ElPresidente Lusinchi había proclamado sin rubor: “la banca me engañó”, “la ollaestá vacía”, pero seguía invirtiendo fabulosas sumas en propaganda personal desdela OCI, proclamando haber realizado “el mejor refinanciamiento del mundo”.Veníamos también de unas elecciones fraudulentas en tres sentidos:—Primero, porque hubo ventajas para el ganador, cuando desde las arcas delestado, usando el dinero que nos pertenece a todos, puso a la orden de su partidolos recursos necesarios, con lo cuales adquirieron una gran cantidad de vehículospara la campaña electoral de su candidato.—Segundo, porque el nuevo presidente engañó al país, prometiendo realizarun programa, muy publicitado por todos los medios posibles, pero con la concien-cia de que iba a hacer otra cosa distinta si resultase electo Presidente de la República.—Tercero, porque nuestro sistema electoral anticuado y perverso, permitelos ilícitos electorales a favor de los partidos mayoritarios, particularmente delpartido gobernante.Todo eso, no hacía más que confirmar el deterioro moral en todas las institu-ciones conformadoras de la nación; los servicios públicos, completamente deterio-rados; los mismos políticos se acusaban los unos a los otros por robo o tráfico deinfluencias y todo ello era señalado por la prensa; manipulaban la información, queha sido siempre una forma sutil para mentir, la inflación subía, el nivel de vidabajaba, lo que hizo posible registrar más de ciento veinte manifestaciones y marchasHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 28
  29. 29. y se produjeron cerca de cincuenta huelgas. A esto había que agregar la hipersensi-bilidad creada en el país, por la situación del golfo, como problema de soberanía.En estas condiciones y tras las primeras medidas neoliberales, tomadas porel nuevo presidente, se produjo la insurrección de Caracas, más conocida comoel sacudón.Por último, después de la sangrienta represión del 28 de febrero, 1° de marzoy días subsiguientes, se produjo una cierta desmoralización en el país, más quetodo por la presencia de unos partidos innobles, que no tomaron ninguna inicia-tiva a favor de las clases menesterosas, pero que siguen concurriendo a ellas concaradurismo y sinverguenzura a pedirles su voto.Ya la moral popular había empezado a recuperarse poco a poco, comen-zando por las manifestaciones de los ancianos reclamando una pensión digna,pues para ese momento era de cuatrocientos bolívares; las amas de casa se movi-lizaron para pedir agua y el cese de la violencia policial; la prensa registraba yamiles de casos de corrupción sin sentencia a pesar de la advertencia presidencialde que “no hay delitos sin delincuentes”.Enestascondicionesseprodujoelalzamientopatrióticodel4defebrerode1992.El 4F fue la consecuencia lógica de este estado de cosas, puesto que sepuede engañar una vez a cien personas, pero no es posible engañar a todas laspersonas, todas las veces.Los protagonistas militares de estos acontecimientos están reseñados como losprimeros en sus respectivos cursos y ejercicios de formación militar, es decir, la exce-lencia en general. Muy sintomática con respecto a la opinión pública de los consagra-dos que viven hablando de “la excelencia”, pero que en estas circunstancias callaron.Ellos se habían propuesto rescatar al país del estado de postración en que seencontraba, llevando a ello por los partidos políticos del sistema; se proponíanfortalecer la soberanía nacional, desarrollar la identidad de la nación como puebloy dignificar a las FFAA. Su identificación con el país y con sus gentes era cabal yesta circunstancia sirvió para que un poco más adelante, fuese la nación entera laque se identificara con ellos. Con la excepción de algunos políticos que cuidabansus prebendas, en el país y en el seno del pueblo en general, no hubo un solo repro-che, una sola actitud condenatoria de la gesta del 4F. Ello es lógico si pensamos queesta acción devolvió la confianza nacional, la fe truncada por tanta perversidad delas clases dominantes y dirigentes de esta sociedad. El país se enteró con asombrode que no todo estaba perdido y que por razones de conformación, en nuestrasFFAA, bullen allí, permanentemente, unos sectores que por formación, origen yamor verdadero a la patria están y estarán dispuestos a sacrificarlo todo por nuestraVenezuela, la de los sueños pero que también es posible.Es por esto que no podemos catalogar esta acción como un vulgar golpe deestado y menos catalogarlos a ellos como simples golpistas en el marco delrecuerdo de las viejas asonadas de aquí y de América. El país así lo entendió ypor eso los cobijó con el manto de la aprobación. 29IntroducciónHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 29
  30. 30. 30ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasVenezuela empezó a ser otra. Hasta las FFAA, recibieron el impacto político,social, institucional, ideológico, moral y nacionalista del 4F en lo más profundode su estructura humana y administrativa. Ella no pasará en vano.Esta sensación de patria y de dignidad, la transmitió Chávez en su interven-ción de setenta y dos segundos por TV, ya en su condición de preso, llamando asus compañeros a deponer las armas. En primer lugar mostró su rostro cansadopero altivo, digno; luego ordenó la rendición, dado que no se habían cumplido losobjetivos en la capital, con el criterio humanitario de evitar víctimas innecesarias;asumió la responsabilidad de los hechos, en un país como el nuestro, donde lairresponsabilidad y no dar la cara, parecieran ser la manera de actuar: ahí está elcaso de los tanques AMX-30; sembró una esperanza en esta patria reseca por lavesania de sus dirigentes, con su célebre “por ahora”.II.- Consecuencias directas e imediatas del 4 de febrero1.- Desde el punto de vista políticoSe produjo un deslinde en la sociedad venezolana entre los eternos usufrua-rios del poder y la nación entera, la cual, al captar días después la esencia demo-crática que motivó esa gesta, le brindó su total solidaridad y apoyo.Esta acción elevó considerablemente el nivel político de la sociedad vene-zolana, hasta alturas no vistas después del 4F. Hoy en día, independientementedel letargo en que se encuentre el pueblo, sabemos que allí hay ideas y sentimien-tos políticos más claros que antes del 4F-92.Esta acción permitió un duro golpe a la partidocracia gobernante, la cual seexpresó con arrogancia el mismo 4F en las voces del adeco Morales Bello y delcopeyano Rodríguez Iturbe y permitió la ruptura pública del Dr. Caldera con elpartido por él fundado.Produjo igualmente, una fuerte sacudida al poder judicial y a casi todas lasinstancias del poder público. El poder ejecutivo se tambaleó y vivió en la inseguridaddurante los meses posteriores al 4F; ya no pudo recuperar el poder y la fuerza quederivó de la violenta represión, contra el pueblo por el sacudón, el 28F y el 1° Mzo.del 89. Esta debilidad se va a manifestar con la demanda judicial contra el PresidentePérez, que, por malversación de fondos públicos, introdujo el Fiscal General de laRepública, ante la Corte Suprema de Justicia; esa demanda cristalizaría en mayo de1993 con la destitución del presidente y su posterior encarcelamiento.Otro hecho, quizás de mayor importancia, fue que produjo una diferencia-ción en las concepciones de dirección del país: por un lado el “dejar hacer” que seha manifestado en la actitud corrupta y oportunista de un sector dirigente, petrifi-cado por las prebendas obtenidas sin esfuerzo alguno desde las alturas institucio-nales. Por el otro lado, una nación que sintió de cerca la posibilidad de producircambios profundos en los modos de dirigir al país.HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 30
  31. 31. También produjo un sentimiento unánime antigobierno, antiestatus que sereflejó en todas las actividades espontáneas de la población a lo largo y ancho del paísy cuya expresión más concreta fue el cacerolazo nacional del 10 de marzo de 1992.Por último podemos señalar que, ante la inestabilidad reinante en el país, tantopolítico como social y económico, el 4F contribuyó a empujar la acción del 27N.2.- Desde el punto de vista de la institucionalidad de las FFAASe hizo visible el punto de inflexión en la formación de la oficialidad: desde laescuela de oficiales hasta el grado de teniente o comandante, existe una línea conti-nua de desarrollo académico y militar. En esta etapa, todos quieren ser el mejor mili-tar, el más digno y el de mayor patriotismo. Entre los oficiales de baja y medianajerarquía conseguimos las mejores expresiones de amor a la patria y ellos mismosestán dispuestos a los mayores sacrificios por el bien social, soñando con protagoni-zar cambios profundos en las estructuras económicas y políticas del país, con vistasal engrandecimiento de la patria. Existen muchos ejemplos, pero aparte del de loscomandantes y demás oficiales del 4F, señalaré el del comandante Godoy, quiénsacrificó su carrera, denunciando la corrupción de la jerarquía militar que ejercía elmando en su tiempo. Entre ellos, dos generales que fueron sucesivamente ministrosde la defensa, hoy prófugos de la justicia venezolana.A partir del grado de comandante, es decir, con el coronelato y el generalato,esos sentimientos patrióticos pierden un tanto su perfil, viéndose muy disminuidos.La contradicción entre ser buenos patriotas o labrarse unas prebendas económicasque aseguren su “futuro material”, pareciera ser resuelta en última instancia a favorde la segunda posición. Por eso suceden hechos como el caso de los tanques AMX-30; la cohetería traída de Israel un ex ministro de defensa, comisionado para lascompras de material militar, sin sueldo, viviendo en Miami, etc. O vemos a oficia-les muy solícitos, casi siempre a través de alguien, inclinándose ante senadores dela república para ganarse el favor de ser incluidos en las listas de ascensos.Pero lo más importante, en definitiva, está en el hecho de que el puebloconcientizó que, en el seno de la oficialidad joven, cuenta con un aliado de impor-tancia para la tarea de transformación del país.3.- Desde el punto de vista socialSe constata que se produjo un renacer de la esperanza política en el pueblooprimido, el cual ha estado marginado de las prebendas políticas y económicasque usufructúan las altas esferas dominantes de la sociedad venezolana. Se perfilóla posibilidad de un cambio profundo en todas las estructuras componentes de lanación venezolana. Este es un sueño que se permitió ese pueblo a donde no lleganni llegaron las riquezas del país pero al cual se le exige los mayores sacrificios.El país, o más bien la nación, comprendió que en el seno de la institución 31IntroducciónHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 31
  32. 32. 32ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasarmada, existen reservas verdaderamente democráticas, no corrompidas, que sonoficiales jóvenes, provenientes de estratos populares y que conservan un senti-miento noble por la redención de su pueblo. Con ellos contamos para la realiza-ción de los cambios profundos que exige ya, la sociedad venezolana.III.- Fallas fundamentales de la accióny las generadas en los días inmediatos posteriores1.- En lo políticoLos propios comandantes no tuvieron una visión política clara del hecho queprotagonizaron, de su significado y de las expectativas que produjeron en la pobla-ción. Esos primeros meses, posteriores al 4F, los más valiosos de todo el período, seagotaron en menudencias y en desarrollar falsas o fatales alianzas con gran parte dela dirigencia política de la oposición, cuando la alianza fundamental e imprescindi-ble se había producido por sí misma en el seno de la nación entera. Solo faltaba unaorientación política y táctica concreta. Era el momento de movilizar las masas porsus reivindicaciones propias y de presionar fuertemente con el pueblo en la calle porla convocatoria de una constituyente: el ejecutivo estaba debilitado; el poder judicialprofundamente cuestionado, los partidos políticos inhibidos; el poder económico ala expectativa y las FFAA en la incertidumbre. En esas condiciones no era difícilhacer remover el poder electoral, con lo cual se hubiera abierto una perspectiva másclara para hacer convocar una constituyente y sacudir al poder legislativo quepermaneció incólume a través de esa crisis política.Otras alianzas posibles podrían darse posteriormente con quienes estuvie-sen de acuerdo con este plan. La constituyente al instalarse con su absoluto podersoberano, tomaría las medidas políticas pertinentes que esperaban las masas.2.- En lo militarPor las razones que sean, con el apoyo de más de nueve batallones, no erapara haber permanecido en las posiciones conquistadas, convirtiendo la acciónmilitar en una guerra de posiciones, siempre fatales en esas circunstancias y dela cual ya se tenían las experiencias de Carúpano y de Puerto Cabello de 1969.3.- En lo socialEs evidente que la dirección civil no estuvo a la altura de los acontecimientos;más bien fue sorprendida por los hechos. Igualmente, para la población en general,todo resultó sorpresivo y la gente no se movilizó. Allí estaba presente el recelo porla represión militar durante el sacudón y que se desarrolló a partir del 28F, el 1º demarzo de 1989 y días subsiguientes.HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 32
  33. 33. Los barrios con esa muralla china de la horizontalidad que se construyeron en lopolítico, se ataron de pies, impidiendo así una acción mancomunada que era impres-cindible en aquel momento para generar una fuerza capaz de imponer los cambios.4.- En lo tácticoDurante el año de 1992 no se produjeron movilizaciones sociales queapuntaran políticamente a una dirección de cambio, por el contrario se cometie-ron importantes errores entre los cuales citaré tres:—En primer lugar, la multiplicidad de los centros de dirección estimuladosdesde Yare, lo cual impidió desarrollar un plan táctico común.—En segundo lugar, la pérdida de tiempo en cabildeos políticos como elinvertido en la “mesa democrática” y con determinadas personalidades; todo elloprodujo obstáculos para el desarrollo del movimiento popular. Allí, el ímpetu revo-lucionario empezó a decaer; era julio del 92; igualmente se fue perdiendo la ener-gía acumulada nacionalmente en el seno del pueblo, que de una manera natural ylógica había producido la verdadera alianza para avanzar revolucionariamente.—En tercer lugar, ante la incertidumbre de avanzar hacia el triunfo con elpueblo por delante, se desató la conspiración putchista que en aquel momento teníauna posición de derecha y con cuya derrota el 27N-92, se cerró el ciclo de eferves-cencia política del pueblo que se había abierto el 4F-92, quedando así, garantizadaslas elecciones para gobernadores, alcaldes y concejales, las cuales se realizaron anueve días escasos del 27N. El movimiento popular se asumió en el silencio de laderrota, perdiendo la expectativa inmediata y atrincherándose nuevamente detrásde su muralla china de la horizontalidad.IV.- Perspectivas actuales del movimiento revolucionarioSi observamos bien el panorama político, social y económico actual, pode-mos concluir que la situación nacional, en este momento, no es muy diferente de laque se tenía para el día de la insurgencia militar del 4 de febrero de 1992. El Dr.Caldera, a un año de su ascenso a la primera magistratura, solo ha logrado financiarla fuga de los estafadores del sistema bancario nacional; casi un año de esperapaciente por parte del pueblo, para medir el esfuerzo presidencial por un nuevorumbo de la nave que es Venezuela. Sin embargo ello no ha sido así y hasta la Igle-sia, en su Conferencia Episcopal, hizo severas observaciones por el estado de cosasreinante sin que ellas hayan sido atacadas con decisión y valentía. Gobierna con lasgarantías ciudadanas suspendidas y la gente no ve el resultado positivo de las medi-das gubernamentales. La inflación y la depresión económica siguen desarrollán-dose y en general, la situación de malestar de la población se agudizará. Esta crisisno tiene posibilidad de ser resuelta a corto plazo y por lo tanto perdurará por unperíodo más o menos largo. 33IntroducciónHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 33
  34. 34. 34ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasObjetivamente, las perspectivas revolucionarias por transformaciones profun-das son un hecho; pero es imprescindible que el movimiento popular se decida aactuar por sí mismo, para que se pueda vislumbrar un movimiento envolvente delas fuerzas del cambio, que den al traste con el actual estado de cosas. Es unir al27N con el 4F. Lo más importante en esta etapa, es crear las condiciones subjetivaspara el cambio las cuales pasan por la necesidad, entre otras, de crear o desarrollaruna dirección capaz, no solo para ser portavoces de las masas empobrecidas, sinopara conducir acertadamente las luchas que permitan acumular las fuerzas necesa-rias para el cambio.No continuaré en esta discusión, porque al final hay un capítulo dedicadoa este tema.V.- Mi participación en el movimiento del 4 de febrero de 1992Vivía en Chiguará realizando tareas pecuarias. A la vez hacía una reflexiónsobre el problema político nacional y sobre el fracaso continuo de la “izquierda”en sus intentos por conducir la nación venezolana hacia nuevas metas.Los acontecimientos del 27 y 28 de febrero de 1989, me hicieron comprenderla necesidad de acelerar la concreción de mi reflexión. Sobreponiéndome a las difi-cultades propias de la actividad pecuaria y cuando “el milagro agrícola” se desva-necía, con la crisis económica en marcha, empecé a borronear cuartillas hasta quela primera parte adquirió forma de texto, es decir, tomó cuerpo: nos rige un Estadogomecista desde hace 80 años, el cual dio todo lo que podía dar; de allí concluí quela crisis del Estado venezolano se resuelve solamente con la liquidación y entierrode ese estado, creando uno nuevo que he llamado “Comunero”, con una estrategiapara la acción económica, definida como la urgente necesidad de producir “alimen-tos, ciencia y dignidad”, dando paso así a la fundación de la IV República.Pero para el país, que había comprendido la insuficiencia del petróleo comofactótum para resolver los problemas económicos o para seguir viviendo en eljolgorio; la inutilidad de los partidos, perniciosos y dañinos frente a las necesida-des del pueblo y a la honestidad administrativas, por lo cual ya no eran un verda-dero sostén social del Estado, ya no representaban a nadie; repitiendo digo que,para el país no estaba claro que el sostén político del Estado, el de los aparatospoliciales y militares, también estaban en bancarrota: muy difícil de verlo despuésdel 27 y 28 de febrero, cuando la represión desarrollada, hacía sentir a esta fuerzacon una unidad inquebrantable y gorilizada.Pero para mí, desde el punto de vista militar, la cosa no era así; no había esaunidad férrea en los cuerpos armados. Los oficiales medios y bajos, se sentíanavergonzados por la utilidad que de ellos daban los generales y los políticos, prin-cipalmente como transportistas privados y sirvientes de sus familiares y amigos;también observaron que se les utilizaba para contrabandear, como lo fue el casodel avión que conducía a Brewer Carías y su equipo a las zonas amazónicas.HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 34
  35. 35. Ya para ese entonces, habíamos sido observadores de las denuncias de hones-tos y valientes comandantes, sobre el comportamiento dudoso de patriotismo delalto mando militar, corriendo los riesgos personales de sacrificar su carrera, que depaso, ya no tenía sentido, pues se habían agotado los estímulos para continuarla conhonor, a menos que servilmente se arrastraran ante los caprichos indignos y perso-nales de sus jefes. El más contundente de estos ejemplos lo representó el coman-dante Godoy, quien perdió su carrera militar, pero vio compensado su esfuerzocuando las investigaciones (por presión de la prensa), ante tantas denuncias decorruptelas en el seno de las FFAA, demostraron hechos fehacientes de dolo en laconducta de dos generales, quienes fueron sucesivamente ministros de la defensa yque hoy se encuentran prófugos de la justicia venezolana.Entonces llegué a la conclusión de que en la formación de nuestros oficiales,existe un “punto de inflexión” a partir del grado de comandante Hasta allí, en sugran mayoría, podemos encontrar pureza, sentimientos de hondo patriotismo y deelevada dignidad, gran honestidad y una fuerte identificación con su fuerza respec-tiva, pero sobre todo con la nación, con su pueblo, al cual deben dar cuenta el coro-nelato, en un alto porcentaje, es como una pasantía de enfriamiento de aquellossentimientos y el generalato es como una toma de posición frente al poco tiempoque les queda de servicios y deben “aprovechar”.De allí su poca dignidad frente a los políticos para lograr el ascenso respectivo.Mientras más estrellas, más posibilidades. Por su puesto, se hace necesario decirque, aun en esos niveles, se encuentran altos oficiales con gran dignidad; son losmenos, pero los que realmente representan el gentilicio maltratado de nuestra patria.Estando en estas consideraciones llegaron unos amigos a pedirme colaboraciónpara una revista bimensual que ellos elaboran. Les di como repuesta la posibilidad demi colaboración, pero señalándoles que en ese momento, y después del 27F, unasolución política para el país pasaba por la perentoria necesidad de mostrarle alpueblo el resquebrajamiento de las FFAA como institución, porque aparentementeparecía ser el único apoyo fundamental del Estado gomecista, cuya remoción debíaser el objetivo político de nuestra lucha. Les hablé de mis conclusiones teóricas, delnuevo Estado y del proyecto político que venía elaborando como producto de unareflexión de varios años. Entonces ellos, que estaban más cerca de la actividad polí-tica y del acontecer nacional, me confirmaron que la “procesión andaba por dentro”.Así quedamos, hasta que un día se presentó en Mérida el comandante Arias,quien estaba trabajando en la tesis de su curso de postgrado. Yo estaba en Méridahaciendo diligencias relacionadas con mi finca y un profesor me invitó a cono-cerlo. Allí estrechamos nuestras manos, nuestra amistad y nuestro compromiso.Eran mediados del año 90.Hice un esfuerzo en concluir mi libro “Venezuela, la IV República”, primeraparte de la reflexión que venía haciendo y del cual, aun en borrador, le entreguéuna copia al comandante Arias para obtener sus observaciones a la vez que leexpliqué mi concepción del Estado venezolano y del proyecto que de allí surgía. 35IntroducciónHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 35
  36. 36. 36ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasA partir de ese momento, mis contactos con Arias Cárdenas fueron fluidos, yafuesen en Mérida por lo de la ULA, en San Cristóbal porque su familia es de alláy a la cual yo viajaba con frecuencia porque el profesor Carlos Delgado estabatrabajando con el borrador de mi libro y de quien recibí observaciones y estímu-los, o en Maracaibo en donde el comandante estaba destacado.Con Arias tuve oportunidad de conversar muchas veces de nuestros sueños,del proyecto político para una Venezuela nueva y descargamos las rabias que nosproducían la política antinacional del Presidente Pérez; del crecimiento de lapobreza; de la represión brutal practicada por los policías, en general de maneraimpune y silenciosa, del maltrato a las manifestaciones estudiantiles; pero tambiénhablamos de tácticas y de estrategias, particularmente para el caso de que tuviesenque precipitarse en el pronunciamiento, se hacía necesario hacer una guerra demovimiento, puesto que la guerra de posición había pasado por la amarga experien-cia de Carúpano y de Puerto Cabello. Hablamos del problema del golfo; de unaselecciones democráticas posteriores, pero sin precipitación, porque era necesarioque el pueblo venezolano tomando la calle, expresase completamente sus queren-cial, sus inquietudes y sus temores; con el pueblo dueño de la nueva situación, eraposible la derrota de AD y de Copei, liquidando de verdad al bipartidismo, paraluego producir la constituyente, en la cual radicaría la soberanía total de la nación.Seprevió,igualmentelaposibilidaddeinvasiónnorteamericanaalestilobucaneropor ellos mismos o que utilizasen a Colombia para este fin, partiendo del problema delgolfo. Hablamos también de los aspectos más generales de la economía, siempredándole la importancia necesaria al petróleo, pero buscando la independencia de él através de la estrategia de PRODUCIR ALIMENTOS, CIENCIA Y DIGNIDAD.También de los juicios públicos a los corruptos, particularmente al Presidente Pérez,sentando un precedente nacional y continental de la necesidad de desarrollar nuestronacionalismo dentro de un contexto continentalista, latinoamericano, etc. Consideroque nuestros encuentros fueron muy ricos dado el intercambio de opiniones.Salió el libro de la imprenta en agosto de 1991 y aproveché el hecho de supresentación en diferentes ciudades del país, para establecer contactos e ir prepa-rando la participación civil, precisamente para que el movimiento no se quedaráen un simple golpe militar. No hubo tiempo de consolidar las posiciones civiles,porque si militarmente se estaba trabajando desde hacía ocho años, en el campocivil se trabajó escasos ocho meses. En este sector habían muchas reticencias: loque imposibilitó que en ese breve tiempo hubiéramos podido construir estructu-ras para participar mancomunada y decididamente en la acción.Para fines de noviembre del 91, existían condiciones óptimas desde el puntode vista militar y el movimiento popular que había ganado la calle, particularmentedel sector estudiantil, quienes habían pagado un alto costo en vidas, pero un eventointernacional se atravesó: la reunión del Grupo de los 15, a nivel de jefes de Estadoen Caracas y con la V División de cazadores que fue trasladada desde Maturín a laCapital, para cubrir la seguridad de estos ilustres huéspedes del gobierno de Pérez.HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 36
  37. 37. Antes, hacia mediados de noviembre de 1991, en una reunión presidida por elcomandante Chávez con un grupo de civiles, después de un intercambio de opinio-nes y de hacer una discusión sobre Caracas, se decidió crear una comisión redac-tora de los documentos fundamentales para la instalación del nuevo gobierno. Esacomisión me fue encomendada presidirla por lo que trabajé intensamente en ello.Como sucede en muchos casos, la comisión como tal no funcionó y me limitéa redactar papeles y consultar con personas de mi entera confianza en relación a lostérminos de los mismos, particularmente el Acta Constitutiva, la cual no podía serreformista, entonces quedaba exenta de apoyarse en la Constitución del 61, nipodía ser radical quitándole espacio a la futura Constituyente, estuve tres semanasvisitando la hemeroteca de la Biblioteca Nacional de Caracas. Después, obtuvecopias de las gacetas oficiales inmediatamente posteriores al golpe de estado deoctubre de 1945, del golpe de Estado del 24 de noviembre de 1948 y de la caída dePérez Jiménez el 23 de enero de 1958; con esta información y con las consultas quese pudieron realizar se llegó a un texto final que remitimos inmediatamente a loscomandantes Chávez y Arias para su respectiva revisión y aprobación. Redactéigualmente una alocución al país y una serie de decretos, con la finalidad de nollegar a improvisar, sino que, en todo caso, de acuerdo a las circunstancias que sepresentasen, podrían recibir cualquier modificación táctica.Demás está decir que aparte de esta actividad y de los aspectos organizativosentre los sectores civiles, nacionalmente, tuve ocasión de reunirme con oficialesactivos en Maracaibo, Trujillo, Maracay y Caracas, siempre en la onda de crear unnuevo estado, mucho más democrático que el actual que está montado sobre elmarco gomecista, para que diera paso a la IV República.En diciembre hubo inquietudes, debido al afán juvenil de oficiales subalter-nos, por demás muy brillantes, por precipitar los acontecimientos; fueron feliz-mente superados.En enero participé en una reunión con Chávez y con Arias y en la cual sedefinió ese año para la acción, en un día del primer trimestre que ellos lo defini-rían posteriormente. No vi más a Arias. Con Chávez me vi el 20 de enero del 92;tampoco lo volví a ver.El 4F fue para mí sorpresivo; me enteré de la acción hacia las cinco ytreinta pm., cuando no disponía ya, de posibilidad alguna para resolver proble-mas de importancia, particularmente de comunicaciones.No asumí la responsabilidad civil desde el principio y particularmentedespués del informe de “máximo secreto” de la Disip, porque pensé que la leal-tad a los comandantes me obligaba a esperar, hasta tener una comunicación suyaque nos permitiera actuar coordinadamente, sin precipitación innecesaria, evitandootros tipos de problemas. Esa comunicación no se dio a pesar de los esfuerzos querealicé. Se me ha señalado esta inhibición como un error de mi parte. Acepto lacrítica pues pequé por omisión, dado un exceso de confianza. Soy corresponsablepor lo que dejó de suceder. Me faltó una actitud de mayor contundencia. Como 37IntroducciónHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 37
  38. 38. 38ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojassiempre pasa en estas circunstancias, ya destilaban las consejas que llevaron a loscomandantes a prescindir de mis esfuerzos. Entonces tomé la decisión de hacerpolítica por mi cuenta y bajo mi responsabilidad, partiendo de mi proyecto. Estevolumen es parte de ello.Espero que Venezuela tenga una nueva oportunidad que le permita orientarsedefinitivamente hacia un régimen verdaderamente democrático, en el cual, el desarro-llo se mida cada vez más por el nivel de vida que vaya alcanzando toda la poblacióny no por los engañosos índices económicos, que solo reflejan las ganancias o pérdi-das de los dueños de las altas fianzas o grandes industrias, mientras el pueblo se arras-tra cargado de necesidades. Esta situación fue prevista por Pérez Alfonzo, cuando alcalificar el V Plan de la Nación lo llama “un plan de destrucción nacional”.Espero estar todavía en buenas condiciones para participar con entusiasmoy decisión en esa nueva epopeya de nuestro pueblo.Kléber Ramírez RojasCaracas, diciembre de 1994HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 38
  39. 39. Cuatro años de política 1991-1994PreámbuloSon muchas las presiones que recibí para que hiciese públicos estos mate-riales, muchos de los cuales, los que componen la primera parte, en generalhabían circulado como borradores entre grupos de amigos.Inicialmente pensé publicar dos textos, comenzando primero con las cartasy luego con los documentos.Sin embargo recibí la insinuación de amigos, para quienes el 4F era un hechoque comenzaba a hacerse lejano y lo habían contemplado como cualesquier ciuda-dano, que la lectura de esas cartas sin el marco de todas las referencias políticas deaquel entonces, no iban a ser asimiladas en el mejor de los contextos, sobre todocuando en ellas se reflejaban no solo las discusiones político-ideológicas, sino lascontradicciones propias entre grupos de personas que no lograron consolidar,previamente al pronunciamiento, un concepto único hacia donde dirigir la sociedadvenezolana; pero también porque las cartas, sobre todo las primeras, cuyo sentidopersonal permitía expresar subjetividades existenciales en un momento de angus-tia por aprovechar debidamente el auge político y de masas que espontáneamentese desarrolló durante los primeros meses posteriores a la acción del 4F, podrían darla sensación de aspiraciones bastardas, por demás ilegítimas y que no estuvieronpresente en ningún momento entre los firmantes de esas cartas.Son hechos que sucedieron de esa manera y no es éticamente permitido que semodifiquen substancialmente o que se ignore su existencia. Por cierto, que estos mate-riales, llevan algunas correcciones ortográficas, de estilo y de coordinación de géneroy número, sin que ello quite o disminuya en nada la esencia de sus planteamientos.Comienzo la primera parte con los documentos previos al 4F. Son ellos elPrograma General, cuya intención original era haberlo insertado como apéndicedel libro Venezuela, la IV República, pero no estuvo listo a tiempo y salió enseptiembre de 1991, cuando el libro tenía ya un mes en circulación.Este programa obedece a una concepción global del autor sobre la problemá-tica nacional y sugiere las metas fundamentales en el orden político, económico, 39HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 39
  40. 40. 40ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojassocial, moral, filosófico e histórico hacia dónde debe dirigirse la sociedad venezo-lana; de ahí que ante la inminencia de un estallido, se convino en redactar un mate-rial que cubriera la situación emergente que se produciría en ese momento comoapoyo político inmediato para el Gobierno de Emergencia Nacional, que fue elmotivo para el segundo programa reducido.Luego vienen los papeles conformadores del nuevo gobierno de emergencianacional: Acta Constitutiva, alocuciones y sus primeros decretos, que por lo demásfue una decisión de un colectivo que presidió el comandante Chávez. Allí se nombróuna comisión para su redacción (que no funcionó), pero cuyos papeles, a medida quese producían, se hacían circular en primer lugar entre los comandantes y luego entreotras personas, con tiempo suficiente para recibir las observaciones correspondientes.La idea era tener un texto antes de los acontecimientos como propuesta concreta quepodría admitir correcciones por aquellas personas que las firmarían como legitima-ción del nuevo gobierno. Hasta aquí la preparación política antes del 4F.El 4F se convirtió en un hito de la historia contemporánea de Venezuela,pero su análisis ya pertenece al trabajo intelectual de políticos e historiadores.Después del 4F se produjeron otro grupo de documentos de análisis políticosque reflejaban la angustia y los esfuerzos realizados porque la nueva situación nose perdiera y pudiera generar fuerza suficiente para imponer profundos cambiosen la conducción política de Venezuela. Esos esfuerzos nos condujo a conformarun movimiento que denominamos Insurgencia Popular Bolivariana, desde el cualse produjo un informe político que va incluido. Este movimiento fundado en juniode 1992 duró tres meses, hasta agosto del mismo año en que fue un buen indica-dor para aseverar que el movimiento popular aparecido después del 4F no teníasustento real y su decaimiento era ya una constante; en este momento el MBR-200coqueteaba con la mesa democrática y con ciertas personalidades. Todo ellotendría una consecuencia nefasta: el reacomodo político del país caminaría en elsentido de consolidar las élites gobernantes del momento. Ello haría factible quese acelerara la conformación de otro movimiento militar antigobierno, simple-mente eso, y cuya orientación política era de derecha; así lo expresamos desdeagosto de ese mismo año.El movimiento se concretó el 27 de noviembre según el conocimiento que todoel país tiene de él. El mismo 27N a las siete y treinta a.m., dejamos constanciapública a través de YVKE-Mundial de nuestro desacuerdo con esa salida putchistade derecha y llamamos al país a enfrentar desde el principio al supuesto gobiernoque se originaría de ese movimiento militar. Con ese hecho se quebró definitiva-mente la posibilidad de una incidencia popular por nuevos derroteros políticos parael país. Las elecciones para alcaldes, concejales y gobernadores del 5 de diciembrede 1992 remató esta circunstancia y el país se ubicó nuevamente en la desesperanza.A partir de aquí la ola revolucionaria se desinflaría. Era cuestión de tiempo,que por lo demás sería breve. El MBR-200 fue severamente golpeado por este acon-tecimiento, pues su participación en él no fue de lo más acertado y la desesperanzaHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 40
  41. 41. entre ellos como grupo se fue acentuando: Arias con un grupo de su movimientotomo el camino electoral. Cuando fueron liberados por sobreseimiento, Arias seacercó al gobierno de Caldera; Chávez y otro grupo se decidieron a conformar unmovimiento antielectoral, pero el común de la gente no sabe que es lo que pretendían,hacia donde iban. Otro grupo se quedó afuera tratando de hacer política en lo que seha denominado “chavismo sin Chávez” y otros decidieron apartarse definitivamentede la acción política militante. Los sectores civiles y populares que habían visto enaquel grupo de oficiales medios, el renacer de una esperanza posible para el país,desilusionados regresaron a sus instancias normales sin un objetivo político nacional.Caldera fue proclamado “Presidente Electo de Venezuela”, desarrollándoseinmediatamente una ola incontenible de conciliación general. Elementos de la viejay nueva guardia apoyaron al nuevo Presidente con el argumento de no ser sectariosy de “profundizar la ruptura del bipartidismo”, no hubo condicionamiento previopara su participación y apoyo; ni siquiera una posición crítica para apoyar a aqueldirigente de vieja facha, quien no emitió en su discurso previo al acto electoral niun solo pronunciamiento que indicara deseos de transformaciones profundas en lasociedad venezolana. No podía hacerlo, puesto que él era uno de los creadores deesta aberración democrática que perdura en Venezuela.Es así como surgió la necesidad de romper el cuadro de conciliación políticadel momento y con el apoyo de un grupo de amigos le dirigí una carta abierta alPresidente electo sin ninguna creencia que la tomaría en cuenta, pero que evitaríaa este grupo de amigos pecar por omisión y sobre todo para diferenciarnos comple-tamente de esa ráfaga conciliadora que recorría el país.Así, el ciclo político abierto con los sucesos del 4F, concluye como tal en1994, sin que esto signifique que sus consecuencias no estén presentes aún y pormucho tiempo en el acontecer diario de la vida política del país.Nuevas acciones vendrán hasta que un día un 27F y un 4F se unan para produ-cir la gran ruptura que como necesidad vital de nuestro pueblo, inicie nuevas formasde desarrollo político, sociales y económicos que generen una nueva moral, conso-liden nuevos conceptos filosóficos en nuestra nación y que los bienes materiales yespirituales producidos por el trabajo de sus habitantes, reviertan para su propiodesarrollo y para la elevación constante de su nivel de vida.Finalmente advierto que estos papeles se ordenaron por temas y el contenidode cada uno de ellos ha sido presentado en correspondencia con el tema tratado.Kléber Ramírez RojasCaracas, 2 de octubre de 199541CuatroañosdepolíticaHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 41
  42. 42. HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 42
  43. 43. Documentos que fortalecen el contenido del primer grupoPrograma general para el nacimiento de una nueva VenezuelaLa ampliación de la democracia dependerá entre otras razones, de lacorrecta distribución de la riqueza.1.- Una nueva esperanza nace para la humanidadDespués de la ola contestataria de la década de los 60 que a nivel planetariosacudió la conciencia de la humanidad, la cual yacía alienada por la fatiga de la post-guerra, soportando las consecuencias de la política de la guerra fría con que EstadosUnidos logró imponer su supremacía ideológica y material en el mundo occidental,y cercada por los falsos valores que los reacomodos de entonces pretendían perpe-tuar, la humanidad entró de lleno en un sopor de frustración, falsamente animada devez en cuando por una reunión o acción tercermundista o por la inmadura prepoten-cia circunstancial de los países aliados de la OPEP. Ellos no proponían cambios parabeneficiar a los pueblos del mundo sino para aliviar el peso de la dependencia yquizás con la vana ilusión de ocupar un puesto en los centros de decisión política yeconómica del mundo, que tampoco llevaría el propósito de sacar del atraso y delsufrimiento a sus propios connacionales; quizás con la única falsa intención de ganarpoder a nivel internacional tratando de establecer una nueva correlación de fuerzasentre los sectores dominantes de la economía capitalista mundial.Derrotadas todas esas posibilidades, quedó despejado el camino imperialpara la invasión a Las Malvinas, Grenada, Panamá, el cerco al sandinismo, elcobro compulsivo de la inmensa e irresponsable deuda del tercer mundo ytambién surgió la iniciativa para las Américas del señor Bush de ultra dependen-cia de nuestras naciones al gran imperio.En estas condiciones se producen dos acontecimientos de trascendenciamundial como son el derrumbe del sistema político tenido como socialismoreal, pero que servía para dividir al mundo en una bipolaridad que justificó laaparición del movimiento de los No Alineados y el otro la reciente guerra por el 43HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 43
  44. 44. 44ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojaspetróleo en el Golfo Pérsico, cuyo desenlace permitió la consagración universalde la unipolaridad militar y política por parte de Estados Unidos. Este es elpunto más alto de poder alcanzado por potencia alguna, pero también es elpunto en donde dialécticamente comienza su propio declive en lucha sin igualpor impedir la emulación de las otras potencias de mayor desarrollo.Simultáneamente crecen las luchas de las naciones del mundo no desarro-llado por alcanzar desde su propia identidad hasta un mínimo de soberanía queles permita crear su propia fórmula de progreso y dentro de ellas, surgentambién las luchas de sus pueblos por la paz, el progreso y el bienestar que esta-rán siempre enfrentados a los intereses del imperio y de sus áulicos criollos,detentadores de todos los privilegios sociales, políticos y económicos. Estasluchas son la esperanza para el nacimiento de una nueva humanidad.2.- Venezuela como conceptoDespués de la derrota de Pirofano, cerca de donde hoy se encuentra la pobla-ción de Nirgua, hacia el 1628, quien fuera el último cacique de los Jirahara, valientepueblo caribe que logró prolongar la resistencia armada contra el invasor europeodurante 98 años, la conquista de tierra firme se consolidó y Venezuela como tal,comenzó la conformación de su nueva nacionalidad en un crisol de razas, culturas,temperamentos, incubados al calor del sol tropical. Desde aquel mismo momento,nuestra nacionalidad se va apuntando en un proceso de luchas sociales, cuya primeramuestra digna de mención, allá en los albores del proceso colonizador, podemosdestacar la decidida pero ingenua acción de Miguel en Buría y la arrogante y quizáscruel presencia de Aguirre, pero quien contribuyó el primero, más que ningún otro,a enseñarle al mundo, tempranamente, que América era algo fenomenal y trágica-mente diferente de Europa, la cual debía construir por sí misma su propio destino;continuando entonces entre otras tantas luchas, sucede el pronunciamiento de JuanFrancisco de León en los Valles del Tuy, el movimiento insurreccional de los Comu-neros del Socorro en Los Andes, el alzamiento del mulato Chirinos en la Sierra dela provincia de Coro; luego la unificación territorial por decreto del Rey Carlos IIIen 1777 creando la Capitanía General de Venezuela con Caracas por Capital; másadelante, surge la conspiración de la ilustración, alimentada desde la cárcel de LaGuaira por Juan Bautista Picornell, dirigida por José María España y seguido entreotros por Manuel Gual y Simón Rodríguez quien se irá al exilio, pero ya habíadejado sembrada profundamente la semilla de la libertad y de la dignidad en el almadel joven Bolívar; siguió la incorporación del elemento internacional con las inva-siones de Francisco de Miranda, primero por la Vela de Coro y luego por Ocumarede la Costa; finalmente, logró su primera concreción histórica de trascendencia conla deposición del gobernador español Vicente de Emparan el 19 de abril de 1810, locual elevó la conciencia política de aquella sociedad, cerrándose así el ciclo de lalucha por la autonomía administrativa dentro del período colonial.HistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 44
  45. 45. 45ProgramageneralA raíz de este magno acontecimiento y con la solidaridad plena por igualespronunciamientos de las provincias de Barcelona, Cumaná, Margarita, Barinas,Mérida y Trujillo, se crearon todas las condiciones necesarias para liquidar de unavez por todas el período colonial e iniciar el período republicano con la proclama-ción de la total independencia política del imperio español el 5 de julio de 1811,cuya trascendencia no fue solo a nivel nacional, sino mundial, con la pronta apari-ción de un continente políticamente independiente del dominio europeo.La Primera República, de temperamento aéreo en sus instituciones comola llamó Bolívar en su Manifiesto de Cartagena, pagó caro el noviciado de suejercicio político, apenas de un año de duración, con la brutalidad tiránica deMonteverde; le sucedió la Segunda República, centralista y más real, cuya breveexistencia, permitió la maduración política de la sociedad para abrir paso aColombia bolivariana como concepto de patria y duró mientras fuese necesariapara la expulsión de España de sus dominios continentales.Deshecha Colombia, se inició la Tercera República en 1830 con José Anto-nio Páez a la cabeza para abrir paso definitivamente al concepto Venezuela comonación soberana, pero al costo primero de setenta y tres años de guerras civiles porla integración territorial de la República y sembrar en la conciencia de nuestrospueblos el concepto de Venezuela como patria. Luego en los últimos ochenta añosde luchas ininterrumpidas se logró dar nacimiento, adecuación y generalización aun estado nacional que en su más reciente etapa llamada “democracia representa-tiva” alcanzó su maduración total exigiendo ya cambios trascendentales, queconvertirán por esta razón, nuestro tiempo presente en un momento estelar para lahistoria patria y continental.3.- Venezuela como vanguardiaLa maduración del estado como institución en nuestro país, alcanzó ya unelevado nivel de pudrición. Nada, absolutamente nada de lo que puede signifi-car deterioro político, social, material y espiritual le es extraño; por el contrario,más bien pareciera que le es consustancial: hambre, desempleo, deterioro de laeducación y de la salud, inseguridad social, alto índice de criminalidad hasta enlas formas más aberrantes como son el crimen con violación de menores, o lapura violación en la cual aparecen indiciados muchos ciudadanos “libres de todasospecha” entre civiles, policías y militares o la recurrencia del matricidio; porotro lado, la corrupción como tromba marina anegó nuestra sociedad, convir-tiendo las instituciones del estado y sus bases de apoyo en desechos políticos ymorales; el narcotráfico penetró las estructuras del estado socavando la propialegalidad de este y hasta de la Iglesia Católica; la venalidad de la justicia eliminóla consideración de la existencia de un estado de derecho; el devaluado parlamentoincapacitado para producir la orientación jurídico-legal para la sociedad venezo-lana en esta hora de mengua, por su falta de independencia y auto-subyugación alHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 45
  46. 46. 46ColecciónAlfredoManeiroHistoriadocumentaldel4defebrero/KléberRamírezRojasejecutivo de turno; la mentira, el engaño y la comisión (el tanto por ciento) se hicie-ron rutina en la manera de dirigir la “cosa pública” y la administración nacional,regional y local. Por todas estas razones comenzó a aparecer una manifiesta volun-tad de la sociedad venezolana a abrirse paso hacia cambios radicales expresada através de las innumerables encuestas, que trascienden los medios de comunicaciónsocial y en el murmullo vecinal o en el informal encuentro entre conocidos o foras-teros a cualquier hora y en cualquier rincón de esta ancha geografía nacional. Todasestas características indican que, las condiciones por transformaciones profundasen la orientación del estado a la sociedad venezolana están dadas.El otro factor de importancia que debe estar presente para posibilitar estoscambios, es la conciencia social como manifestación expresa de la necesidad inme-diata de realizar dichos cambios con una explícita disposición para participar en lalucha por su logro. Esta conciencia así expresada equivale a una maduración polí-tica del proceso y como tal requiere de un tiempo que rara vez es corto. En nuestropaís, este largo proceso de maduración se ha venido conformando a través demúltiples acontecimientos que parten con la lucha por el derrocamiento de la dicta-dura pérezjimenista a través de un movimiento cívico-militar que culminó exitosoel 23 de enero de 1958; la propia provisionalidad Larrazábal-Sanabria que mostródesde Venezuela al mundo entero que, este pueblo puede ser gobernado en unambiente de mayor democracia, dentro de un marco de seguridad social muy acep-table; luego desde la revuelta universal de los años 60, la aparición de las guerrillasen Venezuela, fue también expresión concreta de la voluntad por cambios revolu-cionarios, y más recientemente, la abstención y la revuelta del 27 y 28 de febrerode 1989, así como el actual sentimiento generalizado en nuestra población de quenuestro proyecto liberal macroeconómico del gobierno de Pérez, nos llevará a unamayor y penosa dependencia con saldo de más hambre y desempleo; son todosellos, hechos reveladores de la conjunción de factores favorables para cambiospositivos, que pueden beneficiar globalmente a la sociedad venezolana.Diagnosticado así el mal político social de la Venezuela actual y expresadala voluntad nacional por su superación, faltarían todavía precisar dos elementosimprescindibles para aspirar al éxito de nuestras luchas por la total transformaciónde país: primero son las IDEAS que moverán voluntades al unísono y en la mismadirección, y en segundo lugar las formas de lucha que la sociedad venezolanaasumirá por el logró de sus propios objetivos. El aspecto subjetivo de las formasestructurales y de liderazgo aparecerá por si mismo en la medida en que los acon-tecimientos se vayan desarrollando.Como un aporte a las IDEAS con que irrumpirá la nación venezolana en laconcreción de su nuevo destino, proponemos el siguiente proyecto político consus bases programáticas esenciales, en la seguridad de que la propia sociedad,en el devenir de los acontecimientos sucesivos con que tratará de plasmar suvoluntad por la realización de sus sueños, lo tomará y lo asumirá, lo corregirá ylo ampliará, en fin, lo hará suyo desarrollándolo de acuerdo con sus necesidadesHistoriaDocumental 15/3/07 13:04 Page 46

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