Ieladim

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Ieladim

  1. 1. INTRODUCCIÓN Este libro se propone ser totalmente diferente a los anteriores. En primera instancia, el público al que se dirige es totalmentediferente al de cualquiera de los anteriores. Su edad, lenguaje,expectativas e intereses es distinto. Este libro es para nuestros queridos niños. Pero no solo para ellos. Esencialmente para ellos, pero no solo para ellos. Asimismo, es un libro de cuentos, de relatos. Pero no solo de relatos. De grandes acciones. Hemos tomado de grandes rabanim, líderes de nuestro siglorelatos de una extensión corta, pero de un significado enorme. Nuestro propósito es que nuestros hijos, hermanos y sobrinos senutran de material que les alimente el espíritu a la vez de brindarlesentretenimiento, de forma tal que vayan incorporando ejemplos útiles yde grandeza para la vida adulta que esperamos sepan llevar adelante enlos próximos años. Para ello, es necesario que trabajemos todos juntos: adultos yfuturos adultos. Se puede considerar como un entretenimiento, pero eso solo seríauna parte. El propósito va mucho más allí. De la conducta de nuestros grandes nosotros tenemos laoportunidad de aprender, de reflejarnos para saber cómo actuar en elfuturo. Pueden creerme, queridos lectores, que muchas veces he tomadomuchos ejemplos para nuestra vida. Sabido es que los libros y la ieshivá enseñan, pero nuestros Sabiosz”l le otorgaban gran importancia al Shimush talmidei Jajamim, servir alo grandes sabios. Quienes vivimos alejados de Eretz Israe-l, no muchas vecestenemos la oportunidad de tomar ejemplo de personalidades tandistinguidas como aquellas de las que leeremos juntos de aquí enadelante. Si bien son contemporáneas nuestras, básicamente muchos deestos grandes hombres ya fallecieron, ninguno hace tanto tiempo comopara que lo vivamos como algo lejano. Tampoco sabremos de cuestiones tan profundas como para que nolas podamos entender y aplicar. Torat Jaim. Una Torá para la vida y vidas de Torá. 1
  2. 2. Eso es lo que buscamos y lo que encontraremos juntos en estoscortos, pero profundos relatos que a continuación compartiremos. Buenos Aires, 20 de Shvat, 5767 2
  3. 3. SENSIBILIDAD Y RESPETO POR LOS ANCIANOS La anciana señora Levy deambulaba por la ciudad de Parshatatsumergida en sus pensamientos. “Desde hace mucho tiempo no como pollo, un simple pollo hervidoen un poco de caldo. Hace varios meses que no tengo dinero para comprar pollo yllevarlo a lo de un shojet para que me lo mate y lo haga casher para mí.Pero, es imposible que una persona pueda vivir únicamente a base depan y verduras baratas...Y encima ahora el médico me indicó que tengoobligación de comer pollo. ¿De dónde voy a sacar la plata para pagarlo? Estoy obligada a obedecerlo, ya que de ello depende mi vida y misalud. Pero, ¿acaso tengo que pedirle a mis vecinos un trozo de pollo? Sinceramente me da vergüenza... Pedirle a mi vecina, que vivía en otra ciudad y tampoco tenía comopara alimentar a sus hijos, que vaya y pida para las dos, tampoco puedoatreverme. ¿Qué voy a hacer?” Sinceramente tenía un gran problema, la pobre señora Levy,anciana, mayor y enferma... “¿Qué hacía cuando mis hijitos eran pequeños?, decía mientras lospensamientos correteaban por su mente, tampoco en aquellosmomentos tenía el dinero para comprar pollo y satisfacerlos a todos,pagándole al shojet por sus servicios... qué hacía en aquél entonces?” Mientras pensaba eso y la Señora Levy seguía, se movía de prisael Rab de la ciudad, R” Simón Shkop, acompañado de sus alumnos. Por prescripción médica, salía a caminar el Rab Shkop unos pocosdías, apresurado por poder volver a su estudio, junto al alumno que loacompañaba. “¡Ya recuerdo!”, decía mientras le subía la sonrisa a surostro.”Recuerdo qué hacía en aquellos lejanos días, cuando queríaproveer a mis hijitos de pollo para shabbat!” Iba a lo del Rab de laciudad, R” Simón Shkop le pedía el “certificado de shejitá”. (En aquellos días el rab de la ciudad extendía un “certificado deShejitá” a los pobres, quienes se lo entregaban al shojet y éste faenabagratuitamente las aves a los pobres de la ciudad) “¿Acaso no podré conseguir ahora un “certificado de shejitá”? sepreguntó a sí misma la señora Levy “tanto ahora como en aquélentonces, no dispongo de la cifra necesaria para comprar el pollo. Aquí yahora mismo, me voy a acercar al rab y le voy a pedir el certificado deshejitá!”, dijo aun envuelta en sus pensamientos. “_Respetable Rabino”, comenzó a hablarle a medida que se leacercaba, “puedo... hablar con el rabino...?” 3
  4. 4. “_Sí, contestó el rabino, ¿En qué puedo ayudarla?” “_ Quisiera pedirle un certificado de shejitá. Necesito comer pollo,ya que el médico me lo indicó...” “Mucho lo lamento sinceramente, dijo el Rab Shkop, pero ya hacemuchos años que no actúo como Rabino de la ciudad por lo tanto notengo poder para extender certificados de shejitá. Pero Ud puedeacercarse a mi hijo, Rab Moshé Mordejai. Él es actualmente el rab de laciudad y no tendrá problema en extender el certificado que ustedprecisa. En este momento él está en su casa, apenas a dos edificios dedistancia de aquí”, dijo, mientras le señalaba con la mano el lugarexacto en el que quedaba la casa. La mujer comenzó a caminar siguiendo la dirección indicada. A medida que se alejaba, apenas llegó a dar unos pocos pasoscuando escuchó el lamento del rab: “¿¿¡Qué hice!??”, suspiró con su corazón partido. “Molesté a esapobre mujer anciana y debilucha en ir dos casas lejanas en el camino. ¿¡Acaso no tenía yo otra forma de ayudarla!? En lugar de aliviarle lacarga, evitándole la vergüenza de tener que seguir yendo a pedir, se lahice todavía más pesada”. El rab sacó unas cuantas monedas y se las dio al bajur ieshivá queestaba a su lado. “-¡Córrela y alcánzala”, le ordenó, “dale este dinero para lashejitá. No hace falta que se moleste en ir a pedirle a mi hijo”. El Rab Shkop tampoco era precisamente rico, sino todo locontrario. Todo su dinero se lo había dado oportunamente a la Ieshiváque estaba atRabesando una situación material crítica. Y en su propiacasa se vivía con lo mínimo. Ya no recibía tampoco el sueldo de rabino de la ciudad, ni tampocotenía poder para extender certificados de shejitá, pero de todas formas“no le dio el corazón” para dejarla simplemente seguir su camino yendoa pedir. Sin embargo, él valoró el esfuerzo que a la pobres señora leimplicaba ir a buscar ese dinero a dos edificios de distancia, ¿no iba atener acaso, en su bolsillo las monedas para evitarle ese sufrimientoextra? 4
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  6. 6. Rab Shimon Shkop (1860-1940) fue Rosh Yeshiva en la yeshiva de Telz (actualmente enCleeveland, Ohio) y un renombrado maestro talmúdico. Él nació en Tortz en 1860. A laedad de doce años se fue a estudiar en el yeshiva de Mir, y a los quince se mudó a layeshivá de Volozhin dónde estudió seis años. Sus maestros fueron el Rab Naftali TzviYehuda Berlin (Netziv) y Rab Jaim Soloveichik con quienes era muy íntimo.El rabino Shkop se casó con la sobrina del Rabino Eliezer Gordon y en 1885 fue designado en laYeshivá de Telz, donde permanecería por 18 años hasta 1903. Allí, él desarrolló un sistema delestudio talmúdico que combinaron el análisis lógico y las penetraciones penetrantes del RabinoJaim Brisker con la simplicidad y la claridad del Rabino Naphtali Zevi Yehudah Berlín (el Netziv) yque se conocía como la manera del "el sistema de estudio deTelz ". En 1903, lo designaron Rabinode Moltsh, y en 1907 de Bransk. Un alumno famoso suyo en Moltsh era el Rabino Yechezkel Sarnaque estudió debajo de él por un año en 1906, antes de irse a Slabodka cuando el Rabino Shkopmismo se fue. Durante Primera Guerra Mundial, los líderes comunales lo impulsaron irse antes deque llegaran los alemanes, pero él rechazó y permanecía con su comunidad.Entre 1920 y 1939, a petición del Rabino Jaim Ozer Grodzinski, él tuvo éxito a Rabino al designara R” Shmuelevitz como Rosh Yeshiva del Shaar renombrado HaTorá en Grodno. Él levantó el nivelde la institución y lo transformó en una de las yeshivot más finas de Polonia y más allá. Loscentenares de hombres jóvenes se reunieron allí, viniendo de cerca y lejos. Hoy, el Rabino ZelikEpstein, alumno del yeshiva original, funciona un sucesor en Queens. Se conoce como instituciónejemplar. Como hombre joven de dieciocho, se invitó al Rabino Jaim Shmuelevitz por rabinoShimon que diera la tercera conferencia del nivel en el Yeshivá Ketanah en Grodno. A la edad de22, dirigió a grupo de los estudiantes que transfirieron de Grodno a Mir. Sin embargo, sus cuatroaños en Grodno con el Rabino Shimon tenían una influencia profunda en su acercamiento alanálisis del Talmud.En el Rabino 1928 Shkop viajó a los Estados Unidos para juntar los fondos muy necesarios para laYeshiva. Después de entregar una conferencia en la universidad de Yeshiva, él accedió eventual ala invitación de Bernard del Rabino (Dov) Revels de servir como el Rosh Yeshiva de RabbeinuYitzchak Elchanan (RIETS) en Nueva York. En su ausencia de Polonia, Jaim Ozer Grodzinski loechó de falta en gran medida. Tanto él cuanto el rabino Israel Meir Kagan (el “Jofetz Jaim”)abogaron por su regreso a Europa. En la caída de 1929, el Rabino Shkop volvió.Viviendo los problemas del día, Rabino Shkop tenía una personalidad que ganaba seguidores. Élera un miembro activo del Moetzes Gedolei HaTorá del Agudas Israel. Muchos de sus estudianteslograron la distinción, entre ellos los Rabinos Eljanán Wasserman de Baronovitch, Yosef ShlomoKahaneman de Ponevezh y de Isser Yehuda Unterman, principal Rabino israelí futuro. El DayanMichoel Fisher de Londres era también alumno del Rabino Shkop. Era uno de los tres estudiantesprincipales de Jaim Soloveitchiks, los otros que eran su Rabino Yitzchak Zev Soloveichik, su hijo yR” Boruj Lebowitz.. El rabino Shkop formó cerca enlaces con el Rabino algo más joven Yehuda ZevSegal, el futuro Rosh Yeshiva de Manchester. Él iría a veces a Inglaterra a buscar fondos para suyeshiva, y el Rabino Segal se aprovechó de estas oportunidades de servir como su asistente,pasando una vacaciones en el lugar de veraneo del Rabino Shimons, estudiando con él yacompañándolo en su camino. 6
  7. 7. Él publicó su ensayo clásico titulado Shaarei Yosher (las puertas de la honradez) en 1925 yMaarekhet ha-Kinyanim en 1936. Escribió jisdushim sobre los tratados Bava Kamma, Bava Metzia,y Bava Basra de Talmud fue publicado post-mortem en 1947 con un prefacio por su hijo, y enNedarim, Gittin, y Kiddushin en 1952, y en Yevamos y Ketuvot en 1957. Los jidushim de laGuemará de Rab Shkop todavía se estudian en yeshivot a tRabés del mundo hoy. Shaarei Yosherse refiere en gran parte a los principios intelectuales por los cuales la ley es establecida, más bienque a leyes concretos, y tiene una afinidad fuerte al Shev Shematata de Aryeh Leib HaCohenHeller, en el cual fue basado en parte. 7
  8. 8. ¿MI SHABAT? ¡EL TUYO! Viernes al atardecer, víspera de shabbat kodesh. El Gran Rabino, Kahaneman, rabino de la ciudad de Ponizveh, enLituania termina apresuradamente con los preparativos para el sagradodía, emprolijando las velas, vistiendo las ropas sabáticas limpias yplanchadas y escuchando el sonido del primer pregón anunciando lainminencia del horario de encendido de velas. Salió de su casa, a tRabés del mercado, yendo por la calleprincipal de Ponizveh. Ya estaban los negocios cerrados con llave y candado. Todossabían y reconocían el cuidado detallista sobre la importancia de estedía; inclusive aquellos lamentablemente alejados de la práctica de lasTorá y mitzvot, preferían abstenerse de abrir sus establecimientos antesque causarle tal dolor al Jajam. La tarde caía, el sol caía a plomo sobre el horizonte. En el shilcentral estaban congregados todos los iehudim de la ciudad, prestospara comenzar con la tefilá de kabalat shabbat. Sin embargo, RabKahaneman todavía no llegaba a tiempo para el rezo. ”_¿Dónde está el Rab?”, preguntaba el shamash. -“Enseguida tendríamos que comenzar la tefilá de arvit y todavíano rezamos kabalat shabbat”, comentaban preocupados los abrejim. “_Tal vez deberíamos ir a la casa del Rab”, aconsejó uno de losbajurei de la ieshivá. “¿Tal vez el rab, D”s libre y guarde, no se sientebien y no desee que lo esperemos?” La sugerencia fue aceptada. “_¡Que vaya a la casa del rab a ver que pasa R” David, elshamash”, decidieron los gabaim. R” David corrió a la casa del rabino y golpeó la puerta. “-_¡Shabbat Shalom!”, lo saludó con rostro resplandeciente laesposa. “_¡Shabbat Shalom!”, contestó el shamash, “¿el rab está encasa?” “_¡¿En casa?!”, exclamó asombrada la rabanit, ¡El Rab salió enhorario para el shil! ¿¡El rab no llegó al Bet hakneset?!, contestóasombrada. “Hace rato que no está aquí; salió para el templo como decostumbre, con el horario de encendido de velas”. R” David corrió de regreso al shil, envuelto totalmente enpreocupación. “_El Rab no está en su casa”, les dijo acongojado a quienes lohabían enviado, al llegar al templo. “_Salió como habitualmente, con el sonido del shofar, tal como lohace cada viernes; ¡quién sabe qué le habrá pasado!” 8
  9. 9. “_Momento, momento...”, dijo R” Mensahe -el gabbai- mientrasapoyaba su mano sobre el hombro del shamash. “Ya mismo debemosbuscar y revisar dónde está el rab”. “_Los bajurei ieshivá que vayan a buscar al rab en las calles de laciudad”, decidieron los gabbaim, luego de una pequeña reunión. El restode los mitpalelim que permanezcan sentados en el bet hakneset,recitando versículos de Tehilim”. El sonido de los tehilim comenzó a invadir las ya oscuras ysilenciosas calles de la ciudad, los bajurim deambulaban por las callesde la ciudad, buscando al rab velozmente por todos lados. Por lo ancho de las calles vacías iban Iankel, Berale y Rafae-l, losalumnos de la ieshivá. Su boca estaba repleta de capítulos de tehilim,mientras sus ojos recorrían todos los recovecos. “_Todos los negocios judíos están cerrados”, dijo Berale. “_Esto era parte inseparable de la tarea de R” Kahaneman”, dijoRefae-l, con voz queda. ¿Qué va a pasar si el rab no va poder seguir consu tarea?” “_ ¡No le abras la boca al Satán”, gimió en un exclamación Iankel,“¡el rab va a ser encontrado sano y salvo!”. “_¡Con ayuda de D”s!”, murmuró Berale. Los bajurim llegaron a la esquina, prestos para atRabesar el crucey a llegar a la calle siguiente y de pronto “¡hey!”, gritó Refae-l, “¡Acáhay un negocio abierto!” “_ ¡Ya ves!, dijo Beer. “Todos los negocios están cerrados, el Cieloya lo demostró”. “_La puerta no está cerrada”, dijo Refae-l. “_Es cierto, dijeron los bajurim, aparentemente hay un negocioabierto. No hay clientes, pero ..” Refae-l abrió la puerta y... “_¡Rab!”. No lo podían creer. -“¿Qué hace nuestro rab en el negocio?” El Rab Kahaneman estaba sentado dentro del local, en lapeluquería vacía. Sus labios se movían al ritmo de su estudio, mientrassonreía al observar a sus alumnos. Para contestar la pregunta de sus alumnos, debemos volver a losmomentos previos... El segundo shofar se dejó oír en el espacio. Los propietarios delosnegocios cerraron las puertas y fueron a sus casas, a preparase a recibira la Reina Shabbat. Solo la barbería que estaba a mitad de cuadra de lacalle principal estaba abierta, llena de clientes apoltronados en susasientos, esperando su turno para ser atendidos. La peluquería gozaba de buen nombre muchas personas secongregaban allí, esperando ser atendidos; a la vez que se esperaba 9
  10. 10. que muchos no judíos se congregasen para ser atendidos una vez quecomenzara shabbat. Rab Cahaneman deambulaba por la calle, finalmente hoy le habíavenido una buena idea de cómo conseguir que no se volviese a abrir enshabbat. Resuelto, entró al local con una gran sonrisa dibujada en loslabios, bendiciendo a los allí congregados con su saludo: “ShabbatShalom” caluroso. Quienes estaban sentados, se sorprendieron enormemente al veral rabino, de todas formas en pocos segundos salieron corriendo,dejando completamente vacía la barbería. Uno a uno, todos lo queestaban allí fueron saliendo, escapando sumamente avergonzados.Algunos de ellos ni habían llegado a ser atendidos, otros solo se habíaafeitado solo medio rostro, otros solo había cortado el cabello solo demadia cabeza y otros que tenían intacta la mayoría de su cabellera, o lamayoría ya cortada. También los peluqueros que estaban empleados enese negocio huyeron despavoridos, solo quedó frente al rab el dueño delnegocio. “_¡Rabí!”, dijo el hombre, “”rabí, quiero pedirle perdón yasegurarle que de aquí en adelante mi peluquería estará cerrada enshabbat”. “_Con ayuda de D”s”, dijo el rab mientras se sentaba en uno delos sillones. “_Ahora solo voy a ordenar todo y voy a cerrar el local”, continuódiciéndole hombre. “_¿Acaso puedo esperar que no vuelvas a abrir ni bien yo traspaseel umbral de tu negocio?”, preguntó el rab. “_¡Se lo aseguro!”, dijo el propietario. “_Andate a casa a recibir el shabbat, dijo el rab Kahaneman, “yopienso quedarme acá a estudiar”. No tuvo opción el propietario del local. Salió cerrando tras de sí lapuerta, mientras el rab se quedó sentado en un sillón abandonado,estudiando; cuidando que el propietario no volviese durante el tiempode shabbat kodesh a abrir su negocio. Luego de ese shabbat no hubo en toda la ciudad de Ponizveh otrodueño que se atreviese a abrir su negocio en los sagrados días delshabbat. Los judíos de la ciudad y los judíos de la ciudad aprendieron desu rab una lección educativa excepcional sobre el cuidado del shabbat ysu importancia y el cuidado en los buenos modales.Rabino Yosef Shlomo Kahaneman (1886-1969 era el Rosh yeshiva de Ponevezh. Él era un eruditorenombrado de Torá y de Talmud. El rabino Kahaneman nació en Kuhl, Lituania, una ciudad 10
  11. 11. pequeña de cerca de 500 de los cuales alrededor de un tercio era judíos. En la edad de 14 él fue aestudiar Talmud en la yeshiva de Telshe, donde él estudió Torá hasta que los veinte, bajoinspiración directa del Rabino Eliezer Gordon, que consideró su potencial. Otro mentor el suyo enTelshe era en ese entonces Rabino Shimon Shkop. Entonces pasó un medio año en layeshiva deNovardok, después de lo cual él pasó tres años en Radin Yeshiva, bajo del tutelaje del Jafetz Jaimy Rabino Naftoli Trop. Se casó con la hija del rabino de Vidzh, y fue rabino allí a finales de 1911,cuando su suegro hizo el rabino de Vilkomir (Ukmerg?). Con el fallecimiento del Rabino ItzeleRabinowitz en 1919, Rabino Yosef Shlomo Kahaneman fue designado el nuevo rabino dePonevezh (Poniewicz), uno de los centros más grandes de la vida judía en Lituania. Allí, élconstruyó tres yeshivot así como una escuela y un orfanato. Lo eligieron al parlamento lituano.Destruyeron todas sus instituciones y mataron muchas de sus estudiantes y familia durante laSegunda Guerra Mundial. El rabino Kahaneman immigró al mandato británico de Palestina en 1940y construyó Kiryat Ha-Yeshiva (el " pueblo de la Yeshiva") en los orfanatos de Bnei Brak y de BateiAvot. El rabino Kahaneman viajó extensamente en el dispora a la ayuda financiera segura para suyeshiva, que él mejoró y amplió constantemente. En la cara del escepticismo y de la oposición, éltuvo éxito en dar vuelta al yeshiva reestablecido de Ponovezh en uno del más grande del mundo.Él intentó tomar el cuidado de muchos huérfanos e intentó rescatarlos de las organizacionessionistas seculares de los embragues, especialmente el Yaldei Tehran ("Children de Tehran") -niños que se escaparon de Europa nazi caminando a tRabés de Europa a Tehran (Biala famosoincluyendo Rebbe - Rabino Ben Zion Rabinowitz). El rabino Kahaneman era un miembrodistinguido del consejo de Torá Sabios de Agudath Israel, hombre de la piedad e ingenioprofundos. 11
  12. 12. 12
  13. 13. LA BENDICIÓN DE LA BONDAD “_¿Qué te pasó, Gabrie-l?, ¿Por qué estás tan ocupado?” Gabrie-l clavaba la mirada en la arena. ¿Qué contestarle al hijo de su amigo Bentzion? ¿Acaso tenía que sumarse a su problema? ¿¡Cómo explicarle hasta qué punto lo avergonzaba esa prendaúnica, gastada?! Sin tranquilizarse, Gabrie-l dio vuelta los puños raídos. Así,los orificios pequeños y desgastados fueron creciendoconsiderablemente. En las inmediaciones, los hilos comenzaron adeshilvanarse irremediablemente. Presentado de esa forma, ¿cómocaminar por las calles de la ciudad? ¿De dónde obtendría otra ropa nueva? ¡Qué vergüenza! “_No te preocupes, querido”, le decía Bentzionsentimentalmente, “la rabanit se preocupa por todas nuestrasnecesidades. Solo pídeselo y ella te lo hará con alegría”. “_¡Es verdad!”, dijo mientras se le iluminaban los ojos ycomenzaba a calmarse. “_Pero, en vísperas de Pesaj, la rabanit está muy ocupada.¿Cómo pedirle que se ocupe de nuevas prendas?” En los pueblos alejados de Marruecos las familias judías eranmuy pobres y necesitadas. Ni siquiera había educación judía. Un díallegó donde ellos el Rab Rafae-l Baruj Toledano, lleno de consejos eideas. “_Envíenme sus chicos a Meknes, la gran ciudad, allí mepreocuparé de todas sus necesidades. Y, esencialmente allí podremosocuparnos de sentarnos a enseñarles a ellos a estudiar Torá y sacar deellos judíos temerosos de D”s”. No fue sencillo para los padres aceptar separarse de suspequeños. Sin embargo, el Rab les insistió mucho, hasta conseguir suaprobación. El Rab estaba feliz de recibirlos en su Ieshivá. Así, pasaron a vivir en la discreta casa del Rab Toledano. Allírecibían albergue y comida. La rabanit se entregaba totalmente a latarea, limpiándoles sus ropas a diario y arreglándoselas. También en esemomento, en vísperas de Pesaj caliente, estaba seguro Bentzion que larabanit se las ingeniaría para poder ocuparse de Gabrie-l. ¿Quépregunta cabía? ¡Para ella cada muchacho era como una joya! De pronto, apareció con el rostro resplandeciente en la puertade calle la rabanit: 13
  14. 14. “¡Siéntense y coman, para poder tener fuerzas para estudiarTorá!”, decía mientras preparaba la mesa con todo tipo de comidas. Luego de la comida suculenta, se acercó el avergonzado Gabrie-l ala rabanit, tomando coraje. “Disculpe, murmuró entristecido, mi ropa... “ lamentándosepor sus ropas dañadas, “mis padres no pueden proveerme de unanueva...” no necesitó Gabrie-l agregar más nada. La rabanit entendiótodo de inmediato... “¡Uy!”, dijo ella mientras se tomaba las manos “¡¿Cómo nome ocupé de esto?!”, dijo afligida. “No te preocupes, Gabrie-l, le dijo mientras sonreíademostrativamente, que con ayuda de D”s podrás decir la berajá“Shehejeianu” correspondiente sobre una prenda nueva”. Gabrie-l respiró profundamente. En ese momento podíasentarse a estudiar con alegría y tranquilidad, sin imaginarse cuánto leavergonzaría pasar un Pesaj luciendo prendas viejas. Así, decidió ella desplazar las tareas de las vísperas de pesaj yencomendárselas al Rab, allegándose al cuarto. La Rabanit extendió un tejido nuevo ,calculandocuidadosamente. Luego de calcular hasta el detalle más ínfimo, comenzóla tarea de la confección. En la cocina lustraban y hacían casher para Pesaj los distintosutensilios. Tampoco había sido baldeado ni barrido el piso. Pese a todo,la dueña de casa se desentendió de todas y cada una de esas tareas,como si la casa ya estuviese lista para la fiesta. Ella estaba ocupada enuna tara de keddushá, ¡preparar las ropas de un estudioso de la Torá! En las vísperas de bedikat jametz, la casa todavía no se veía“festiva”. Pese a ello, la rabanit tenía una sola preocupación en mente:la ropa. A pesar de todos sus esfuerzos, la ropa todavía no estabalista. “No hay opción”, decidió. “Me voy a sentar y terminaré de unavez por todas. Gabrie-l la esperando ansiosamente, y no quiero, D”slibre y guarde, entristecerlo. Al llegar las horas del amanecer, poco a poco fue finalizando. Al finalizar, solo tenía tiempo para un profundo planchado. Muy emocionado, el muchacho se probaba su nueva prenda,mientras ella examinaba concienzudamente su obra. “_Hay que achicar un poco por aquí”, decía mientra observabacada detalle. La falta de tiempo no le preocupaba a la rabanit enabsoluto. Con gracia y simpatía ella relaizaba costuras ocultas. “_Vuelve a probártelo”, le solicitó al niño. 14
  15. 15. Solo luego, cuando la prenda ya estaba dispuesta sobre lapercha en la pieza de Gabrie-l, el rostro de la rabanit se notabaexhausto mientras realizaba la limpieza de Erev Pesaj. La tarde caía. Rabí Rafae-l Baruj Toledano volvía de estudiar y se presentó arealizar bedicat jametz. Después de pronunciar concentradamente la brajá respectiva,tomó el rabino un vela con su mano y comenzó a realizar la mitzvá.Como en cada tarea de santidad, el rabino no midió sus fuerzas. Seagachó para indgar y observar debajo de cada hendidura, cada pequeñohoyo requería observación, no fuese cuestión de que quedase allíjametz. No había raspadura mínima en el piso que no hubiese sidoinspeccionada profundamente. A medida que pasaba el tiempo, la habitación de huéspedesse fue vaciando. En aquél momento llegó el turno del dormitorio, todosse juntaban y observaban como la vela ardía iluminando las paredes delplacard. Pero nadie se imaginaba lo que estaba por ocurrir, en unospocos instantes... El Rab se metió debajo de la cama, y de pronto prendió fuegola colcha de la cama y una lengua de fuego lo consumió de inmediato. En pocos segundos, toda la pieza se estaban quemando porcompleto, los habitantes de la casa, presa del pánico apenas atinaron asalir. Luego de apagado el fuego, observaron todos al Rabsumamente sensibilizados. “_¡Esto es increíble” dijo uno de los que se habían salvado,pronunciando mientras el Rab estaba aun entre las lenguas de fuego.Inclusive más, las lenguas de fuego no tocaron las prendas nuevas, ¡quémilagro! “¡Hodú la H” ki tov, ki leolam jasdó!” (“Agradezcan a D”sporque Él es bueno, todo hace con bondad”), dijo la rabanitpronunciando alabanzas a Boré Olam, “¡por mérito Celestial hemos sidosalvados!” ¿ Tal vez los salvó el mérito de aquella rabanit que entregó sualma por los estudiosos de la Torá? ¿Quién lo sabe? ¿Qué hubieses pensado en una circunstancia así? 15
  16. 16. UN NIÑO Y UN RELATO EMOCIONANTE Rab Jaim Moishe Mendel En la casa de la familia Mendel, (Bisteritz, Rumania) reinaba elsusto y el miedo. los integrantes de la familia corrían ida y vuelta.Cada uno tenía en sus manos una bolsa y todos buscaban con quéllenarla. Eran los días de la primera guerra mundial. El enemigo se adelantaba velozmente y los judíos, que sabían queserían las primeras víctimas en cada guerra se escapaban tratando desalvar sus vidas. También la familia Mendel se preparaba para la huída. El padre,llegó a casa después de la tefilá, portando una bolsa para cadaintegrante de la casa. “_Cada uno reciba su bolsa”, dijo el padre con expresión seria “yque lo llene con objetos que considere importantes; especialmente loque le sea indispensable”. “_¿Qué, por ejemplo?”, preguntó una de sus hijas. “_Comida, explicó el padre, un poco de ropa, algunos recuerdos...” “_Pero, ¿por qué papá? Preguntó la niña. “_ Entiéndanme, chicos -dijo el padre, comprendiendo que loschicos no captaban la gRabedad de la situación- “estamos obligados aescapar antes que llegue el enemigo, pero no sabemos cuándo será elfinal... no sabemos cuándo llegaremos a un lugar seguro, cuándo nicómo. No podemos cargar con nosotros toda nuestra casa. Tomen suscosas, utensilios y recuerdos. Es imposible escapar con una carga pesada y complicada, tal veznecesitemos escondernos. Puede ser que solo tengamos albergue en un lugar muypequeño...” Los chicos de la casa se desparramaron, llevando cada uno unabolsa en sus mano. “Pero háganlo rápido, agregó el padre, tenemos que irnos porquela hora se acerca”. Cada chico llenó su bolsa de ropa. No había tiempo para dudas ni demasiadas cuentas, si tomar ésteobjeto o aquel. Cada uno llenó su bolsa con una pocas ropas y,principalmente con comida. “_Nadie sabe cuándo volveremos a tener éxito en procurarnosalimento”, explicó el papá, especialmente para nosotros, los judíos. De 16
  17. 17. nuestro kashrut no nos separamos siquiera en épocas de peligro, comoesto tenemos que cuidarnos de muchas cosas”. El niño de diez años, también estaba parado con una bolsa en sumano. “_¿Qué agarro?”, se preguntaba a sí mismo , “la bolsa no es muygrande y yo necesito muchas cosas...” Dudaba todo el tiempo, era una decisión difícil. ¡Todo su cerebrotemblaba ante tamaña decisión! “¡Ya se que llevarme!, se dijo a sí mismo y empezó a llenarla. “¿Todos están preparados? Se escuchó la voz del padre, “¿Todospusieron cosas en sus bolsas?” De todos modos se lo escuchaba nervioso, aunque intentaba dar laimpresión de querer mostrarse tranquilo por el bien de su familia. “_¡Listos!, dijo silenciosamente la madre, recorriendo todo con suvista, mientras pensaba cuándo se volvería a juntar con sus hijos. “_Cada uno es responsable por su bolsa –dijo el padre- ¿es posibleconfiar en uds?” Los niños contestaron afirmativamente con un meneo de suscabezas. Sí, ellos entendían la situación y era posible apoyarse en ellos. “_Nos espera afuera una carreta”, dijo el padre. Todos recorrieron la casa con sus ojos, su lugar hasta esemomento; en el que nacieron y crecieron. ¿Quién sabe cuándo lo volverían a ver?, si es que eso fuese apasar... Todos juntos salieron hacia la carreta, cada uno con su respectivabolsa en la mano. “-Jaim, dijo de pronto el tío, ¿por qué está tan pesada la tuya?” Todos lo miraron a Jaim. La verdad, esa bolsa parecíademasiaaaaaado pesada. “_Dame un minuto esa bolsa”, dijo el tío. Sin decir una palabra, Jaim se la hizo llegar a su tío. “_¿¿¿¡¡¡Qué pusiste acá!!!???”, dijo el tío al borde de la furia...“¿No tenías otra cosa para poner? ¿Qué vas a comer? ¿Y a vestir?” Tomó la bolsa y volvió a la casa . Jaim corrió detrás de su tío y llegó a tiempo para ver cómo sacabalos libros con los que la había llenado y ponía un poco de vestimentas ycomida. _“¡No!- dijo llorando- “no necesito comida ni vestimenta, ¡No melos saquen!”, imploró. “-Sin ellos me puedo arreglar. Algo de comer, voy a encontrar yme voy quedar con lo que tengo puesto. Pero, ¿libros? ¿quién sabecuánto tiempo puede llegar a pasar hasta que vuelva conseguirlos? Ymás, en tiempos de guerra? ¿!Cómo vivir sin ellos!?” 17
  18. 18. Jaim sabía hasta que punto eran preciosos los libros y lo difícil dereponerlos. Y más en tiempo de guerra, en el que hay otras prioridadesque en tiempos de paz, no cualquiera tiene éxito en conseguirlos nimucho menos en poder comprarlos ya que se tornan muy caros, y lagente, muy pobre. “_Por lo tanto, ¿qué pasará con mi estudio de Torá? “_ ¡Déjame mis libros, lloraba, no quiero otra cosa en su lugar! ¡¡¡Necesito libros , quiero y necesito estudiar!!! Así como necesito el oxígeno para vivir, así me es indispensableestudiar. Es mi aire, y el aire es lo que llevamos con nosotros...” No sabemos el final de la historia, si los libros recuperaron sulugar en la bolsa o quedaron finalmente abandonados en la casa. Pero sísé solo que Rabí Jaim Mendel siguió viviendo, fue elevado en Torá ytemor de D”s y muchos concurrían a verlo”. ¿Qué te pareció? ¿Qué se aprende de esta historia? Tu bolsa, ¿con qué se hubiese llenado? Y, una última pregunta... ¿A qué Mishná de Pirkei Avot se pareceesta historia? Vean chicos, que el corazón de un niño iehudí es tan puro como lamishná. Para que crezca, tenemos que regarlo de Torá todos los días. 18
  19. 19. TODO LESHEM SHAMAIM Estaba cruzando R” Arie Levin la calle Tzanslur en Ierushalaimcuando un agente de policía se le acercó y le preguntó el jajam: “-¿Acaso cometí una falta? ¿Crucé por un lugar distinto a la sendapeatonal? Si es así estoy dispuesto a pagar la multa correspondiente”. “_No es por eso que me apuré a interceptarlo”, le respondió eloficial. “-Entonces, ¿por qué?” “_Hace muchos años que estoy esperando encontrarlo paracontarle al Rab una historia que ocurrió: En la época del mandato británico sobre Eretz Israe-l fui designadopara controlar el acceso a la prisión en el “Migrash Ruso” deIerushalaim. Allí había, y sigue habiendo, una cárcel. En aquellos días, Ud. Concurrió y me pidió ingresar, pasando pordicha puerta, tal como era su costumbre. Pero, el jefe inglés de la cárcel me encargó avisarle que, en esaoportunidad estaba prohibido el acceso, inclusive para quienes tenían unpermiso permanente para hacerlo. Por lo tanto, sería absolutamente imposible entrar. Usted se separó y dijo: “_ ¿Qué pasará con mis chicos? ¿Acaso no los veré?” Era sabido que el Rab Levin es el tzaddik de Ierushalaim, era sumaestro e inclusive un padre para los presos y cada uno era para élcomo un hijo único. En aquel momento les dije a ustedes en hebreo, para que losguardias no entiendan que había una posibilidad de entrar por unapuerta pequeña que se encontraba en la entrada oriental del “MigrashRuso”, al lado de la ciudad. Allí la guardia no era tan rigurosa y quienestenían esos permisos fijos, sí podían pasar. Entonces, había un toque de queda 1 por el temor a unasublevación árabe, de aquellos que rodeaban la región. Por ello, leaconsejé de desistir en la visita. Y usted, ¿qué me contestó? “_Los enviados a cumplir una mitzvá no son dañados”, y siguió elRab su camino. Intenté explicarle al Jefe cuánto sufrimiento le causaba a Usted nopoder ingresar a la penitenciaría. Él me contestó: “_ ¿Acaso vos pensás que el viene aquí gratuitamente y parabeneficiar a los presos? Seguro que recibe un gran sueldo por hacerlo y,ahora que no puede seguir haciéndolo se va a buscar otra forma deseguir ganando dinero”.1 Que es una prohibición de salir a la calle. 19
  20. 20. Un día se me acercó ese jefe y me dijo, asombrado:“Vi a ese rabino y realmente pude entrar con gran peligro por esaentrada lateral. Ahora me convencí que no lo hace por un sueldo, sinoque los visita gratuitamente y que se arriesga al hacerlo”. Agregó ese agente y dijo:“_Por lo tanto, rabino, esto que le cuento hace tiempo deseabacontárselo y por ello me apuré para llegar a decírselo”. 20
  21. 21. RESPETO POR EL SUFRIMIENTO Viernes al mediodía. En la casa de Gadol Hador, el “Jazón Ish” z”l, se extiende una granhilera de personas. También R” Shlomo se allega al lugar, con unapregunta presta en su boca para formularle al rabino. En la habitación está parada una joven mujer llevando uncochecito en el que hay un bebé. _”Rebbe”, llora la mujer, “bendiga rab a mi pequeño hijo que estáenfermo. Bendígalo para que se cure de su gRabe enfermedad”. El Jazón Ish siguió sentado en su lugar, con su cabeza dedicada asu guemará, sin contestarle. “_Rebbe”, dice la mujer enjugándose las lágrimas, “...que el rabbendiga a mi pequeño hijo Abraham con una bendición de “refuáshlemá”!” El rab continuaba inmerso en su estudio sin contestarle. “_Rab”, dijo llorando la mujer, inmersa en su dolor: “¡Que el rabbendiga! ¡Que el niño pequeño, que mi pobrecito no muera y que vivasanito...” Él seguía inmutable, silencioso, en su estudio. “_Rebbe”, la voz de la persona apenas podía salir por encima delllanto, “¡Que el rebbe lo bendiga!, que mi hijo enfermo, sufre...” Los minutos pasaban, la mujer lloraba y se lamentaba y el rab nose compadecía, no contestaba ni la bendecía. Seguía enfrascado en suestudio, tal y cual si estuviese solo en su habitación. “_Perdón”, entró R” Shlomó al cuarto. Dirigiéndose a la mujer ledijo: “_Perdón, pero....¿usted no ve que no le contestan.Evidentemente, no es este el momento más indicado. ¿Para qué seguir?¿Tal vez sea mejor que vuelva ahora a su casa? ¿Y si mejor vuelve aquíen otro momento?...” El Jazón Ish aparentemente sintió el diálogo que en torno suyoestaba ocurriendo. Levantó la cabeza y observó con ojos inquisidores aR” Shlomó. “_¿A quién espera la señora?”, preguntó el rab a R” Shlomó, “¿amí o a Ud?” Inclinando la cabeza en dirección al bebé lo bendijo: “que tenga, con ayuda de D”s, una curación completa y viva hastalos 120 años”. El rostro de la mujer se iluminó de la alegría. Las lágrimasinundaban sus ojos, cuando retornó a su casa, llena de esperanzas. También R” Shlomó dejó de inmediato la casa, sin formular supregunta. No se sentía seguro. De alguna forma percibía un reclamo del 21
  22. 22. Gadol Hador hacia su persona. El rabino tan importante parecía estarenojado con él. “_ ¿Qué le pasa a papá?”, le preguntaron los hijos a la madre enshabbat, “¿por qué papá no canta zemirot?, ¿por qué su voz se oyequebrada? ¿Por qué no nos pregunta como siempre qué estudiamos enel jeider? ¿Por qué no nos pregunta sobre los divrei Torá que dijimos yni siquiera él mismo dijo Divrei Torá?” A ninguna de estas preguntas la madre tenía respuesta, es más;ella misma se preguntaba las mismas cuestiones. Enseguida que terminó shabbat salió R” Shlomó de retorno a lodel Jazón Ish, ¡no podía esperar ni siquiera un segundo más! “_ ¡Shalom aleijem!”, lo recibió Marán HaJazón Ish con alegría.“Pase, siéntese”. R” Shlomó comenzó a justificarse tartamudeando. “_No quise, ¡D”s libre y guarde! Molestar a nadie el viernes... solopensé en ayudar”, dijo tratando de explicar su conducta. “Simplemente,que al notar que el Rab se negaba a dar la berajá que se le pedía,entendí que tal vez los ruegos de la mujer eran excesivos. Tal vez el rabentendía que ese no era el momento indicado para darle una berajá...ytal vez... no sé,... no quise dictar una guezerá... no quise, D”s libre yguarde, dictar un decreto, molestar de ninguna forma”. “_ R” Shlomó. Nos conocemos: usted sabe que cuando mesumerjo en mi estudio profundo no veo ni escucho a nadie”, dijo elJazón Ish: “_Pero, aquí estaba parada una mujer inmersa en EmunatJajamim, con su corazón partido por la enfermedad de su hijito, decididaa hacer todo lo posible para salvarlo. Ella estaba allí parada, llorando ysufriendo por ayuda. También ella quería que si, D”s libre y guarde,hubiese existido un decreto Celestial en contra de la salud del niño, elRab la anulase con su bendición. Ella creía con corazón sincero y fe completa que la ayuda delrabino la iba a ayudar. ¿Por qué molestarla? La mujer estaba parada, dolorida, llorando y rezando, envueltatotalmente en Emunat Jajamim. ¿Para qué molestarla? ¿Para sacarle su emunat Jajamim tan completa?” La mujer estaba parada, implorando, rogando y rezando yfinalmente recibió lo que deseaba. La bendición del rab pudo obrarmilagros. Contra todos los pronósticos de los médicos, el niño se curó, conayuda Celestial, y recibió Shlomó una clase magistral, profundizando sufe y su ocupación en las necesidades de la gente. 22
  23. 23. Avrohom Yeshaya Karelitz ) (también "Yishayahu", "Yeshayah", "Yeshayah", "Yishaya" - enAbraham inglés Isaiah Karelitz) (1878-1953) conocido por su nombre de la pluma como el autor delSefer “Jazón Ish;”) ("Vision del hombre"), era un rabino nacido en Belarusia , líder del judaísmoHaredi en Israel. Sus 20 años finales estuvo en Israel a partir de 1933 a 1953. Llevado en Kosava(hoy en Belarus 52°45N, 25°09E), Karelitz recibió su educación de su padre, jefe del l beth din(corte religiosa) allí. En 1911 él publicó su primer trabajo sobre Orach Chayim y otras piezas delShulchan Aruch (código de la ley judía de rabino Yosef Karo) en Vilna, anónimo bajo título JazónIsh, el nombre por el cual él se sabía casi exclusivamente. Se trasladó a Vilna en cerca de 1920, yse radicó cerca del Rabino Jaim Ozer Grodzinski, consultando con él en todas las materiasreligiosas y comunales. Animado por Grodzinski y con la ayuda de Rab Abraham Isaac Kook, elJazón Ish colocó en la Palestina en 1933.Karelitz manifestó talento y diligencia inusuales desde una edad temprana. Dedicó su vida alestudio de la Torá y del Talmud, aunque también aprendió las ciencias tales como astronomía, laanatomía, matemáticas, y la botánica, puesto que él se sentía que el conocimiento de estos temasera necesario para una comprensión completa de varios aspectos de la ley y de la práctica judías.Después de su mstrimonio, continuó conduciendo una vida extremadamente modesta, su esposapreveía sus necesidades mientras que él pasó día y noche en el estudio profundo del Talmud. Élno tuvo niños. La reputación del Jazón Ish era extensa y la gente de todas los lugaresfrecuentaron toda su vida su hogar, para las discusiones de estudian por su keddushá y elconocimiento o simplemente buscando consejo sobre temas religiosos, negocio, o problemaspersonales, o recibiría simplemente su bendición. Cuando en 1933 se radicó en la tierra de Israel,su casa en Bnei Brak se convirtió en la dirección para los millares que buscaron su dirección. Nollevando a cabo ninguna posición oficial, el Jazón Ish sin embargo se convirtió en una autoridadmundial reconocida en todas las materias referente ley y vida judías. No lo designaron como lídercomunal, pese a lo cual él ejerció una influencia enorme en la vida y las instituciones de la judeidadreligiosa. No no publicó muchas responsas, sin embargo llegó a ser la autoridad suprema en elhalajá (ley judía). David Ben-Gurion, el primer ministro de Israel, lo visitó una vez para discutirediciones político-religiosas. No perteneció a ningún movimiento oficial. Amó y respetó todos losseres y es admirado igualmente por todos, sin la excepción - Jasidim, Mitnagdim, Ashkenazim,Sefardim, Haredim, Datiim, Jilonim, los sionistas, los Contra-Sionistas, y otros. Hay hoy apenas unaciudad en Israel sin una calle nombrada en su honor. Aunque esencialmente un erudito académico,se aplicó a los problemas prácticos, dedicando mucho esfuerzo a la consolidación de la vida y delas instituciones religiosas. Sus actos en el uso de la máquina de ordeño en Shabbat y en lacultivación por hidroponia durante el año sabático son dos ilustraciones de su acercamiento a lopráctico. Era Un modelo de la modestia y la amabilidad. La herencia verdadera del Jazón Ish es la promoción de la claridad en el estudio de Talmud, de ladedicación en la adoración de H”, y del cariño y amabilidad en la interacción humanas. 23
  24. 24. 24
  25. 25. UNA GRAN PREGUNTA R” Boruj Beer Leibovitz Estaba sentado en su lugar fijo en el Beit Hakneset R” Boruj, consu gran sidur colocado delante suyo, mientras canturreaba en un tonobajo de voz. Todos los concurrentes allí lo conocían, ese anciano iehudí con sugran barba blanca como la nieve. “_ Es el más viejo del mundo”, dijo Iehúdale, que vivie en eledificio que queda justo al lado del shil. “_ ¡No es verdad!”dijo uno que discutía viviendo en el edifico quequedaba justo del otro lado. “Hay personas más ancianas que él, solotiene 100 años”. “_ Debe tener aproximadamente la edad del bet hakneset”, aclaróShloimi, quien vive en una calle cercana: “yo lo sé porque vive ennuestro edificio”. “_¡Él es más anciano!”, no estaba de acuerdo Iehúdale. “Mi padreme dijo que él estuvo en la Shoá”. No podían ponerse de acuerdo en la edad de R” Boruj. Todos losmiembros del barrio que concurrían al beit hakneset, lo conocían comoparte integrante del paisaje de aquél lugar santo, sentado en su lugarfijo durante las horas de la mañana, cantando en tono de vboz quedosus zemirot y ma”amadot2 y luego rezar la tefilá de minjá a la hora mástemprana posible con el primer minian. El Gran Rabino R” Boruj Leib Leibovitz estaba sentado al lado desu mesa, ocupado en la preparación de su clase que daba en forma fijaen la Ieshivá. Su alumno estaba sentado a su lado estudiando con él lasuguiá, cuestionando las respuestas que daba el rabino, basándose en loque decía R” Akiva Eiger. “_Tengo una pregunta”, se escuchó una voz conocida junto a lapuerta, mientras entraba al cuarto el anciano R” Boruj. “_Rabí”, le dijo al rabino con voz cortada R” Boruj, “Tengo unapregunta ¡urgente!” “_Si, R” Boruj”, le sonrió el rab. “Siéntese y dígame”. “Ayer a la mañana no me sentía bien”, contó el hombre mayor. “_Fui al hospital, esperé mi turno y me mandaron a sacarme unaradiografía. Luego de ello, tuve que volver a esperar, hacer la fila hastaque finalmente me atendió el doctor que me tenía que dar unarespuesta. Luego de eso, a la farmacia...” “_ ¿Y cómo se siente ahora?”, le preguntó el rebbe conpreocupación.2 (Pequeños trozos del jumash , profetas, mishná y guemará que dicen losbaalei batim para cumplir la mitzvá de estudiar Torá). 25
  26. 26. “_ Baruj H”, me siento mucho mejor”, le contestó R” Boruj. “_Al llegar a casa, me dí cuenta que ya había pasado el mediodía,estaba urgido por irme a descansar un rato luego de una mañana tancansadora. Al levantarme, descubrí que ya había pasado la shekiá, y ahoratengo un problema”. “_ ¿Qué problema?” “_ Ayer, dentro del día difícil que fue, no alcancé a decir misma”amadot. ¿Qué voy a hacer ahora? ¿Perdí todo el seder?”, preguntóel viejito con voz angustiada. “_ Esa es una pregunta importante”, dijo el rab; mientras selevantaba ágilmente de su asiento buscando dentro del gran armario delibros, con la mirada de su alumno escudriñando para entender quéhacía su maestro. Mientras éste saca un “Ierushalmi”, lo abre y miradentro de él unos cuantos minutos. R” Baruj, mientras tanto observa desesperando, aguardando porsu respuesta.El Rabino observa en los escritos, para luego contestarle:”_ Yo pienso que es posible encontrar una respuesta favorable en estetema y que pueda usted completar hoy los ma”amadot que le faltaronde ayer”, dijo con voz medida, “y después puede seguir con los de hoy.Pero, sobre un tema tan delicado, tiene usted que cuidarse de no volvera perder otro día”.“_¡ Gracias, rebbe!”, dijo con felicidad el hombre, “con ayuda de D”smientras me den las fuerzas me cuidaré muy mucho de no volver aperder otro día”. El anciano le agradeció con cariño y salió para completar lasma”amadot, acompañado de las bendiciones de curación completa delGran Rabino que le entibiaban el alma. “_ Enseñeme, Maestro”, le preguntó el alumno. “Así como entendíla suguiá en el Ierushalmi en la cual profundizó el rabino antes decontestar, era sobre el shiur que usted tiene que dar ahora y lapregunta que él le hizo no necesitaba de ninguna profundización. ¿ Por qué se tomó tantos momentos antes de contestarle?” “_ R” Boruj valora mucho esas ma”amadot”, explicó el rabino, “élconoce del tema y es imposible dar una respuesta autorizando. Fuera deesto, todos los méritos del estudio de la Torá que tiene R” Borujdependen de su enunciación de estos ma”amadot. Por lo tanto, le contesté sobre ese “Ierushalmi” conectado connuestro clase y con ello le mostré la importancia del estudio de Torá yse lo mostré a R” Boruj. Por eso le respondí con toda seriedad supregunta”. El Gran Rabino estaba preocupado, tanto por los grandes temastanto como en pone su corazón por los temas menores. 26
  27. 27. Y ahora, ojalá que nosotros podamos darle la importancia debida acada persona y a cada tema según su importancia. 27
  28. 28. ¡UNA MITZVÁ CON LECHE! (Y NO EN SHAVUOT) El dueño de la despensa de lácteos “Tenuva”madrugó como decostumbre para abrirla temprano. Los camiones verdes de la firmallegaron y el conductor bajó para dejar la mercadería en grandes tachosde acero, bastante pesados por cierto y llevarse los pertenecientes al díaanterior. Prontamente se formó una larga fila en frente a la puerta del local.Hombres, mujeres y niños estaban allí parados con los envases en susmanos. “_Medio litro”, pidió una mujer joven. El dueño tomó con su manoun vaso medidor y vertió el medio litro en el envase que llevaba lamujer. “_ Un litro”, pidió quien seguía en la fila, un abrej barbado que ensu mano llevaba la bolsa con el talit y los tefilín. Uno a uno fueron saliendo las distintas personas del negociollevando con cuidado a sus casas la leche. Al final de esa fila parecíahaber un hombre mayor y encorvado, de rostro resplandeciente. Esteiehudí era el Rosh Ieshivá de “Porat Iosef”, el Gaón Rab Attíe z”l, enaquel entonces de cómo ochenta años. “_ Distinguido Rab”, dijo acercándosele el hijo del dueño del local,“¿por qué está el rab parado en la fila?¿Acaso no puede hacer estacompra desde su lugar?” “_ Yo estoy ocupado en una mitzvá muy importante”, le respondióendulzando los oídos del joven: “Mi compañera está muy débil. Elmédico dijo que depende de la leche fresca y tibia todos los días. Poreso yo me apuro en conseguírsela todos los días para que la puedatomar ni bien se levanta y así fortalecerse”. “_ Pero ¿tal vez el rab pueda pararse directamente en la cabecerade la fila?, aconsejó el muchacho: “Ya que el rab es mayor y sus fuerzasya no son las de antes. Además de ello, es un Talmid Jajam muyimportante...” “_ ¿... pararme en la cabecera de la fila? ¡eso es robo!”, dijo elRosh Ieshive sin salir de su asombro. “Los iehudim se levantaron muytemprano para venir a pararse y se apresuraron en llegar prestos alnegocio ¿y yo voy a sacarles su lugar en la fila??” Pensó el muchacho y dijo como quien expresa un pensamiento envoz alta: “_ Pero entonces,... ¿entonces pueda tal vez el rab dejarme suenvase y yo se lo llevaría todos los días?” “_ ¡Eso también es robo!”, dijo entre sonrisas cariñosas hacia elmozalbete. “Aparte de ello, ¿por qué tendría que evitarme hacer la fila?Todavía me dan las filas para ello, está todo bien. 28
  29. 29. Esperaré pacientemente la fila como todos, cuando llegue mi turnovoy a comprar”. Al arribar a su momento, dijo acercando su envase: ”_ Medio litro de leche, por favor”. Velozmente, el rab volvió a su casa con la botella llena de leche,cuidándose que, D”s libre y guarde fuera a caérsele tan solo una gota.La casa era humilde como cuando fue construida. La rabanit todavíaestaba durmiendo. El esposo puso el contenido de la botella a hervirsobre las hornallas de la pequeña cocina, para hervir la leche. (Hoy en día al comprar leche, ésta viene pasteurizada para sacarletodos los microorganismos que puedan ser dañinos para la salud; peroantes al no existir este proceso, era ésta la forma de hacerlo). El rab se quedó parado al lado de la hornalla para apagarla ni biencomenzara a hervir la leche, no fuese cosa que se derramara. “_ ¡Buen día!”, bendijo a la rabanit en el momento en el que ellase despertaba de su sueño. “Aquí traje la leche fresca recién hervida.Hace muy pocos instantes que regresé del negocio y ahora hierve...” Día tras día, mañana tras mañana, se levantaba el anciano RoshIeshivá para allegarse a la fila del negocio para cumplir con la mitzvátan importante de llevarle la leche a la rabanit que el médico le indicópara su salud. Esto no disminuyó el honor del rab, ni tampoco se preocupó por eldesgaste de fuerzas que ello le presentaba. “Yo estoy muy ocupado enuna mitzvá muy importante”, murmuraba en lo oídos del almacenerojoven “¡llevarle leche a mi débil esposa!” Cuando salía el rab a su diaria actividad y a cumplir esta diariamitzvá, ésta no afectaba ni su honor ni sus fuerzas. Por el contrario,esta era una mitzvá valiosa e importante. (Tomado directamente del relato del Rab Einfeld, Shlitá) ( R” Shach Man, Elazar Menachem) (o Rab Leizer Shach, su nombre se escribeocasionalmente como Eliezer Schach en las publicaciones inglesas) (de enero el 22 de 1898 - denoviembre el 2 de 2001), era un rabino Europeo-llevado y educado del este principal Haredi quecolocó y vivió en Israel moderno. Él era el Rosh yeshiva rosh de Ponevezh Ashkenazies en laKnesset israelí, muchos consideraban el Gadol HaDor (líder religioso supremo de la generacion")y utilizado el título honorífico de Maran (Nuestro maestro y rabino) al referirle. Eruditos tales comoRabino Yitzchak Zev Soloveitchik (el Brisker Rab) y Rabino Isser Zalman Meltzer por excelencia loreconocieron como erudito de Del Talmud en sus aprobaciones a sus trabajos; él fue autor del “AviEzri” un comentario en el Mishneh ToráEl rabino Shaj nació en Wabolnick (Vabalninkas, Vaboilnik pronunciado en Yiddish), una aldea ruralen Lituania norteña, hijo del Rabino Ezriel y Batsheva Shach. La familia Shaj habían sidocomerciantes por generaciones pero la familia de Batsheva, los Levitans, eran eruditos religiososque sirvieron a varias comunidades lituanas. El hermano de Batsheva Rabino Nisan Levitan, fuemás adelante una figura importante en la unión de Rabinos ortodoxos. Elazar era un niño prodigio, 29
  30. 30. y fue enviado al estudio en el yeshiva de Ponevezh a la edad de siete. Cuando tenía trece años, setrasladó encendido en el fuego del estudio a la yeshiva de Slabodka, donde llamó la atención de sudecano, Rabino Nosson Tzvi Finkel, así como el Rabino Isser Zalman Meltzer, decano del yeshivade Slutsk. Shach pronto se convirtió en una de los estudiantes preferidos del Rabino Meltzer,comenzando una relación de por vida de la amistad y del respecto. Cuando la Primera GuerraMundial comenzó en 1914, muchos de los estudiantes de la yeshivá de Slabodka se dispersaron atRabés de Europa. El joven Shaj volvió inicialmente a su familia pero entonces comenzó a viajar atRabés de Lituania de la ciudad a la ciudad, a dormir y a comer dondequiera que él podría yestudiando en sinagogas locales, continuando estudiando el Da"as Torá. Después de la guerraShaj asistió al Rabino Meltzer y a su yerno, Rabino Aharon Kotler, en Kletsk, Polonia. Cuando elRabino Meltzer volvió a Slutsk, Shaj lo siguió (la más adelante afamada yeshiva de Lakewood enAmérica). El rabino Meltzer fue una figura y patrón similar a un padre para el joven Shaj, inclusoarreglando su unión con su sobrina, Guttel, en 1923. Shach recibió ordenación rabínica del RabinoMeltzer y comenzó a enseñar en al yeshivá de Kletsk en 1927, donde él enseñó por cinco años. Élsirvió como Rosh yeshiva en Lublin y entonces enseñaba Talmud en la yeshiva de Novardoktambién. En 1936 él fue Rosh yeshiva de Karlin en Luninets.Poco antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial y del Holocausto, varios yeshivotcomenzaron a considerar el evacuar de sus rabinos, estudiantes y families.Rabbi Kotlereventualmente huyó por el este para América, viajando a tRabés de Siberia y llegando en losEstados Unidos durante la guerra. En 1939, Rab Shaj primero fue a Vilna, donde él permanecíacon el Rabino Jaim Ozer Grodzinski. Más adelante fallecieron la madre de Rab Shaj y la hijamayor. A comienzos de 1940 la familia decidió salir de Lituania. El tío maternal de Rab Shaj,Rabino Aron Levitan, había ayudado al Rabino Kotler para conseguir visas de la emigración, peroRab Shaj decidido para ir a Palestina, donde estaba Rab Meltzer como Rosh Yeshiva en Etz JaimYeshiva en Jerusalén, (Rab Shaj serviría más adelante como Rosh Yeshiva allí también).Varios años después del reestablecimiento del yeshiva de Ponevezh en Bnei Brak, le pidieron seruno de sus decanos. Él permanecería en la posición hast a su fallecimiento. En esta Yeshiva, RabShaj enseñó a muchos millares de los estudiantes, muchos de quién asumió eventual posicionesprominentes como Roshei Yeshiva y Rabinos.Shaj fue acreditado por muchos para ayudar revoluciona el concepto del "sociedad de estudiosos "o el mundo del kolel en el mundo de la posguerra de Haredi. Bajo su dirección, el fenómeno de loshombres Haredíes que estudiaban en yeshivot y los kollels a tiempo completo, algo que había sidocomparativamente raro en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial, se convirtieron en elestándar en muchas comunidades en Israel, con el apoyo financiero de las comunidades y de lossubsidios a las familias jóvenes con muchos niños del gobierno israelí. . Tenía tres niños, todos nacidos en Kletsk en los años 20: Miriam Raisel, Devorah, y Ephraim.Miriam Raisel murió siendo adolescente en 1939 a causa de pulmonía. El Rabino Meir TzviBergman, erudito de Torá en Israel, se casó con Devorah y tuvieron varios niños. Ephraim estabainsatisfecho con la forma de vida Haredi y sintió bien pertenecer al campo sionista religioso. Éldesempenó servicios en las fuerzas de la defensa de Israel, recibió un doctorado en historia yfilosofía, y actualmente los trabajos como supervisor para el ministerio de Israel de la educación.Rebbetzin Guttel Schach murió en 1969 de complicaciones referente a la diabetes 30
  31. 31. El rab Shaj recuerda ” Cómo me educaban en la casa de mis padres: cuando mi yarmulke se cayóde mi cabeza, me enseñaron que usted tenía que gritar de señal de socorro. Fueron dirigidos poruna preocupación por la observancia puntillosa de las mitzvot. Una vez desperté después delhorario de Krias zman Shema según el Mogen Avrohom y estallé fuera del griterío y continuégritando por esta “falta” a lo largo de todo el dia. 31
  32. 32. HASTA EN LOS PEORES MOMENTOS En el hospital, junto a la cama de la rabanit Auerbach, esposa delGran rabino, Rab Shlomó Zalman Auerbach, Rosh Ieshivá de “Kol Torá”,estaban parados sus parientes, sumidos en su dolor. Los doctores les habían indicado que debían venir con todapremura para llegar a despedirse con vida de su madre, una mujer muygrande, una gran hermana y descendiente de una familia muyimportante. Todos estaban parados llorando y exclamado en tefilot y súplicas.Se escuchaba el “Shemá Israe-l”, mientrassu respiración se iba haciendomás y más pesada, mientras se imponían lo ángeles de la angustia, y laimportante rabanit, con rostro calmo, iba camino a su mundo. Así, la rabanit, la persona completamente justa, completó suobjetivo en este mundo y fue a su palacio. Así completó en sus años,llenos de buenas acciones dentro de este mundo. Los miembros de su familia fueron saliendo como deudos, con lacabeza gacha, solo dispuestos a completar aquello que era debidohacer... Rabí Sholmó Zalman, partido por el dolor, entró al ascensor delhospital, para tratar de salir del edificio. Estaba allí parado, en elascensor, sumido en sus pensamientos y su sufrimiento. “_ ¡ Shalom Aleijem, rabí!”, escuchó una voz que le decía. “_ ¡Shalom ubrajá!”, contestó con afecto con sus modalesconocidos. Frente a él estaba un abrej conocido, un joven que habíapasado por la ieshivá. “_ Recibimos un “mazal tov”, le contó el joven rabino. “Justo miseñora acaba de dar a luz un bebé, Baruj H””. “_ ¡Mazal Tov!, dijo el rab extendiéndole su diestra a la vez desonreírle afectuosamente. “Que tengan el mérito de verlo crecer junto ala Torá...y las buenas acciones, que se aumenten sus alegrías en salud ypaz”. “_ ¡Amén!”, contestó el Abrej a la brajá que le dio el Rab Auerbachcon rostro luminoso y corazón lleno. “_ ¿Cómo se siente la mamá? ¿Cómo está el niño?”, preguntó enforma inquisitiva R” Shlomó Zalman. “_ Baruj H”, todo salió como se esperaba; el bebé tiene buen pesoy mi esposa, gracias a D”s se siente excelentemente bien, solo que unpoco cansada...” le dijo el abrej, compartiendo con el rab la alegría quesentía. “_ ¡Gracias a D”s!”, se alegró al anciano sabio al escucharlo yvolvió a bendecirlo con viva voz “Que amerite aumentar en najat... yque ameriten adentrarlo en el pacto de Abraham Avinu en tiempo yforma”. 32
  33. 33. En esos mismos momentos llegó el ascensor a la planta baja yfueron saliendo uno por uno a su destino. “El sepelio de la Rabanit importante...” se empezaba a escucharen los parlantes de Ierushalaim3. “_ ¡¡¡Oi vei!!!”, dudaba el joven abrej mientras su rostro setornaba sufriente. Ahora estaba llegando a su casa de haber atendido asu esposa parturienta. “_ ¿La Rabanit Auerbach?”, no podía dar crédito a lo queescuchaban sus oídos. “_ ¿¿¡¡ Cómo puede ser posible!!?? Si yo me encontré con el RoshIeshivá, el Rab Auerbach en el hospital. Él me habló con tanta dulzura,con un rostro agradable, compartió mi alegría de todo corazón y...¡¡¡todo su dolor ni se le notaba en el rostro!!!” “_ ¿ A qué hora falleció, exactamente?, investigó el abrej. “_ Ella falleció a las...”, le contestaron quienes conocían del tema. “_ ¡¡ Eso no puede ser!!, si media hora después me encontré conel Rosh Ieshive y no se le notaba nada”. Recorrió el abrej las escalinatas que lo separaban de la casa delRab Auerbachen el vecindario de “Shaarei Jesed”, para cumplir la mitzváde consolar a los deudos. Después de que comenzara a hablar el deudo (tal como lo señalala halajá), hizo lo propio el abrej con su ánimo quebrado, diciendo: “_Rab, ¡quiero pedirle perdón!” “_ ¿Por qué me pedís perdón?”. “_ Rebbe. Cuando el rab estaba inmerso en un terrible dolor,media hora luego del fallecimiento de su señora, lo molesté con mistemas particulares. Seguro que por eso debe pedirle perdón”, dijo eljoven rabino totalmente excitado. “_ ¡D”s libre y guarde! Vos nunca supiste de mi sufrimiento”, lerespondió Reb Shlomo Zalman. Y agregó, totalmente asombrado: “¿Acaso porque yo esté sumergido en mi dolor, estoy exento de lamitzvá de mostrar un buen rostro? Así era Reb Shlomó Zalman z”l, un grande en el mundo de la Toráy las buenas cualidades; mostrando un rostro agradable a cada uno y entoda situación. Rabino Shlomo Zalman Auerbach ( Nació el 20 de julio de 1910 y falleció el 20 de febrerode 1995). Era un Rabino, un Posek y un Rosh Yeshiva renombrado de la yeshivá de Kol Torá enIsrael. Nació en la vecindad de Shaarei Jesed de Jerusalén fundada por su abuelo maternal,Rabino Shlomo Zalman Porush, después de que lo nombraron. Su padre, el Rabino Jaim YehudaLeib Auerbach dirigió la ieshivá Shaar Hashamaim. A la edad de once era experio en el tractate(Masejet) talmúdico entero de Kiddushin. Cuando adolescente estudió en la Yeshivá Etz Jaim enJerusalén. Lo conocían para su diligencia que es ilustrada por un acontecimiento que ocurrió3 Anunciando el entierro, tal como se acostumbra en Eretz Israe-l. 33
  34. 34. mientras que él estaba en yeshiva. En el día en el que el primer automóvil rodó en Jerusalén a lolargo del camino de Iafo, todos los estudiantes salieron a verlo, dejando momentáneamente susestudios para ver la maRabilla. Solamente Shlomo joven Zalman permanecía en su silla sumergidaen sus estudios.Su primer trabajo publicado “Meorei Esh”, era el primer escrito siempre a propósito de usarelectricidad en Shabbat. El trabajo fue endosado por rabino Jaim Ozer Grodzinski que lo leyó ydeclarado: “Or jadash al Tziyon tair"; - “la nueva luz brillará sobre Zion" - una cita de los rezosdiarios de la mañana. Él tenía una asociación cercana con el Rabino Jaim Ozer Grodzinski, asícomo el Jazón Ish y Rabino Elazar Menachem Shaj, los dos íconos y líderes preeminentes deljudaísmo Haredi de los segmentos medios del vigésimo siglo. Fue el decisor preeminente deHalachá de su tiempo en Israel, respetado por todas las corrientes del judaísmo ortodoxo.Era únicoen su acercamiento a Halachá con experimentos del pensamiento. Renombrado para sus claseslúcidas como Rosh Yeshiva, sus millares de estudiantes continúan influenciando el mundo de Toráhoy. 300.000 estimados - 500.000 personas atendieron a su entierro en 1995.Los Sefarim de su autoría incluyen: “Meorei Eish”, un trabajo pionero referente a electricidad enhalacha, (1935)” Maadnei Eretz”, un libro de dos-volúmenes con respecto a halachá agrícola,(1946) “Minchas Shlomó” (responsa), primer volumen (1986), segundo volumen (2003) “MinchasShlomo”, un comentario en el Talmud él también fue autor de un comentario en Shev Shematata,que en sí mismo está un trabajo de novellae en el Talmud de rabino Aryeh Leib HaCohen Heller.Muchos de estudiantes del Rabino Auerbach han escrito sus propios trabajos, pero basado sobretodo en sus decisiones halajicas. Incluyen: Shulchan Shlomo, Nishmat Avraham (en edicionesmédicas), Halichot Shlomo, y Shemiras Shabbos KeHilchasah (en los leyes de Shabbos).El rabino Auerbach tenía siete hijos y varias hijas. Entre sus niños esté: El rabino Shmuel Auerbaches una autoridad principal del partido político de Degel HaTorá.El rabino Ezriel Auerbach es un yerno del Rabino de Yosef Shalom Elyashiv . El Rabino MordejaiAuerbach es el Rabino del púlpito de Avir Yaakov en Tel Aviv , Avraham Auerbach es Rabino enTiberias, Meir Simcha Auerbach es un posek y Rosh Yeshiva. El Rabino Yaakov Auerbach deBetar Illit es Rabino en Beit Shemesh. Baruch Auerbach publicó los trabajos completos del RabinoYom Tov Algazi en 1999. El rabino Zalman Nechemia Goldberg es un posek principal en Israel y esel yerno de Rab Shlomo Zalman.Rabinos prominentes (Sus alumnos)Yehoshua Neuwirth, Avigdor Nebenzahl, Rabino Zalman Nechemia Goldberg 34
  35. 35. 35
  36. 36. ¡A ESO SE LLAMA ESTUDIAR! Golpes delicados sobre la puerta de casa de la familia Jadashprovocaron que la rabanait se acercara. “_ ¡Shalom!”, recibió con rostro agradable al grupo de bajurimingresantes, “¿ustedes vienen a ver al rab?” La puerta de la casa “Jadash”, cercana a la Ieshivat “Hebrón”en“Guivat Mordejai”, estaba siempre abierta de par en par. Muchosbajurim golpeaban: unos, porque necesitaban una entrevista particularcon el mashguiaj, otros en procura de una taza de té caliente con elagregado de torta recién horneada o chulent nutritivo y caliente losjueves y viernes... Si, D”s libre y guarde, no se sentía bien y necesitaba de unmedicamento o de una sopa, conocía la dirección: la casa del Mashguiaj,el Rab Meir Jadash. Una vez, ocurrió que frente a la rabanit, un grupo estaba en lapuerta esperando escuchar un “va”ad” de boca del Mashguiaj. “_ ¿Ustedes buscan al rab?”, preguntó. “_ Si”, le respondieron. “Queremos escuchar un va”ad de boca delMashguiaj. ¿Es eso posible?” La rabanit sonrió al tomar el picaporte de la puerta que daba a labiblioteca: “Se puede pasar”. Los muchachos sonrieron y la siguieron. La puerta de la habitación estaba abierta y la vista era conocida,dejando ver algo bien apreciado por los bajurim: detrás de la gran mesaasomaba la figura sentada del Mashgiaj, Mará”n HaGaón R”Meir Jadash,sumergido en su estudio de la Guemará con gran pasión y dulzura. Entraron y se pararon cerca de la gran biblioteca y esperaron. ¿Talvez el Rab sentiría su presencia, su llegada? “_ Shimon, decile al rabino que estamos acá”, dijo Abreimi al oídode su compañero. “_ ¿Tal vez vos se lo digas?”, le susurró Ianki a Moshi, quienestaba parado a su lado. “_ ¿¡Yo!? Se asombró Moshi, “¿qué te pasa?” Fueron pasando los minutos y la rabanit entró al cuarto,sonriendo. “_Rabino, vino un grupo de bajurim dispuestos a escuchar unva”ad”, dijo la rabanit en voz alta. No levantó el rabino la cabeza, los jóvenes estudiantesentendieron de inmediato que el sabio no había escuchado una sola delas palabras que hasta allí se habían pronunciado. “_ Rab, tus estudiantes te esperan”, volvióa repetir mientraspermanecía parada junto a la silla donde él estaba sentado. 36
  37. 37. Pese a ello, él permaneció sentado en la misma posición, inmersoen las profundidades de la Torá. Como consecuencia de ello, los bajurim notaron la evidentedificultad que encontraba la rabanit en sacarlo de la profundidad de suestudio. “_ No hace falta molestarlo. Aprendimos mucho sobre lo que esentregarse en serio al estudio en estos pocos minutos”, le dijeron conmucha delicadeza. “_ ¡Está bien, a ustedes les corresponde escuchar un va”ad! ¡Alrab le molestaría mucho saber que ustedes vinieron aquí y se fueron sinpoder escuchar una sola palabra suya!”, asintió la rabanit. La dama se acercó a la mesa y tomó la Guemará abierta con susmanos, alejándola de los ojos del rab Meir. Con ojos abiertos observaron los jóvenes la infructuosa intentonade la rabanit. El libro se alejaba de los ojos del Mashguiaj, mientras el seguía detodas formas, estudiando y leyendo las palabras con voz armoniosa. Solo cuando ella cerró del todo el libro, sacudió la cabeza el rab yse percató del grupo que estaba allí parado, esperándolo. “_ ¿Hace mucho que están esperando?, preguntó el rab. Los jóvenes sonrieron: “_ Aprendimos algo muy importante, rabino. El sentido de lapalabra “amelut” (esforzarse, fatigarse) en la Torá por la que usted seforzó. ¡Dichoso y feliz de usted!”Rab Meir Jadash era un talmid muvhak (experto, es decir de los mejores que tuvo) del Alter deSlabodka, Rab Nosson Tzvi Finkel. A menudo, los dos discutirían la creencia profunda de Alters enel gadlus haadam, la grandeza del hombre. "El hombre, " el Alter explicaría, "es la corona de lacreación. Su alma está derivada del trono de Hashem de la gloria, y tiene potencial ilimitado.Cuando el hombre está enterado de su estatura alta, expectativas nuevas se abren antes de él, ysu ambición para alcanzar grandeza en Torá se intensifica. Los estudiantes de Yeshiva no debenestar contentos con la mediocridad. Deben esforzarse para perfection." Rab Meir internó estasenseñanzas y, los años más adelante, intentó transportarlas a sus propios talmidim. Él tuvo éxito -no solo compartiéndolos en sus escrituras, discursos y shiurim, también trayéndolas a la vida conejemplo personal. Dijo un rebbe en Yeshivá Ateres Israel, que Rab Meir era esencial para poderllevar a cabo su fundación: ocurrió una vez que, tres semanas antes de Rab Meirs la abriese, ungrupo de estudiantes de escuela secundaria, estaban inseguros sobre si ir sobre una yeshivaguedolá o a la yeshivá hesder (que mezcla estudios de Torá con vida militar y estudios seculares) .Visitaron al Gaón de la Yeshiva. "Al llegar, " recuerda el rebbe, "ellos notaron que la puerta a unapartamento estaba abierta. Mirando a escondidas adentro, vieron a judío mayor absorbidoprofundamente en sus estudios, olvidadizo de la gente alrededor de él. Los estudiantes depreguntaron quién era el , y les respondieron que él era el mashguiaj de 91 años de edad de layeshivá, que su mente no se podría alejar de sus estudios. Los estudiantes encontraron ésto durode creer, y decidieron dar vueltas por el lugar para convencerse de lo que estaba viendo. 37
  38. 38. "Durante dos horas lo observaron atentamente, el mashguiaj no levantó sus ojos de su sefer, " elrebbi concluyó.Y allí, los estudiantes de la secundaria decidieron alistarse en ieshivat gedolá(en laque estudian los jóvenes de edad de colegio secundario, pero en la que se dedica todo el día alestudio de Torá en exclusividad), en vez en de la yesshivat hesder"SU VIDARab Meir Jadash nació en 27 Shevat, 5658, en la ciudad lituana de Paritch. Su padre, Rab BenTzion, y su madre, Machla, eran gente muy piadosa cuya preocupación primaria eran sus niños,luchando siempre por darles una educación genuina de Torá. Puesto que Rab Ben Tzion a menudotenía que estar ausente de hogar, la carga de atender el chinuch de los niños cayó en su esposa.Aunque la familia era pobre, ella empleó un melamed privado para enseñarles. La familia estaba aveces hambrienta, pero el melamed siempre era pagado. Cuando Rab Meir tenía 10 años, fueenviado por su madre a estudiar con Rab Pesach Pruskin en Shkolv, puesto que Paritch no teníayeshivá propia. U n año y medio más adelante, Rab Meir volvió a casa a Paritch y comenzó aestudiar con su primo mayor, Leibele Lebowitz, estudiante de Ieshivat Slabodka . Leibele, sinembargo, pronto volvió a la yeshiva y Rab Meir quedó sin un chavrusa. En su siguiente visita acasa, Leibele llevó al joven Meir con él a Slabodka, esperando colocarlo en la yeshivá. Sinembargo, el mashguiaj de Slabodkas, Rab Hirsch Heller, rechazó aceptarlo debido a su edad. Eljoven Meir, afortunadamente no se dejó decaer por esta situación. Decidió permanecer enSlabodka y probarles a los responsables de la yeshiva que él era digno de ser un estudiante hechoy derecho. Pero puesto que no había sido aceptado en la yeshiva, Rab Meir no tenía ningún lugar adormir o a comer. Esto, sin embargo, no lo disuadió. Durmió en el vestíbulo de un hogar propiedadde un residente de Kovno, y subsistió con un pan que él había traído de su hogar, más un pedazopequeño de los arenques que él compró con el dinero suelto su madre le había dado. Cuando élacabó el pan, se compró pan añejo con el resto de su dinero suelto. A pesar de estas dificultades,estudió con hasmode (dedicación, constancia) excepcional en la yeshivá. De hecho, apenas tressemanas después de que llegó a Slabodka, él manejó en profundidad hasta el daf 28 en MasechetKiddushin. Los rumores sobre su mejora pronto llegaron a oídos del mashguiaj, el que decidióprobar a quien luego sería Rab Meir, y pronto lo aceptó en la yeshivá a pesar de su edad joven.Una vez que Rab Meir fuera un estudiante hecho y derecho, la yeshiva le asignó uno de lospresupuestos más altos para sus gastos personales.En su primer zeman en el yeshiva, Rab Meir pasó el " exigente test." En esta prueba, se elegía conun alfiler, pinchando una Guemará al azar y dijeron el estudiante que era probado qué palabrahabía perforado en una de las páginas. Entonces él tuvo que recordar las palabras que el alfilerhabía perforado en las páginas subsecuentes. Durante sus años en Slabodka, Rab Meir fuediscípulo cercano y confidente de Alter, el mítico rab. Su relación duró por 17 años, hasta el Alterfalleció en 1927. Se dice que Rab Meir no solamente absorbió las enseñanzas de Alter, sino quetambién se le asemejó en todos sus rasgos y maneras.VUELTA A PARITCH Después de dos años en Slabodka, Rab Meir volvió a Paritch para visitar a su madre. Durante eseperíodo, su padre, Rab Ben Tzion, había ido a América en un esfuerzo de ganar un sustento.Incapaz de llevar la soledad y la separación de su familia, Rab Ben Tzion pidió que su familia loacompañara allí. Pero Rab Meir y su hermano, Rab Dovid, estaban ambos en Slabodka en eseentonces, y su rosh yeshiva rechazó la idea. 38
  39. 39. Después de un tiempo, sin embargo, Rab Ben Tzion abogó por otra vez con su familia para ir aAmérica. Cuando él prometió permitir a sus hijos continuar sus estudios de Torá, el rosh yeshiváconsintió tristemente (de lo que se entiende que toda la causa de no querer que fuesen, no era por–jas ve sholem- separarlos de la familia, sino que solo buscaba el bienestar de los jóvenes, comoun propio padre). Apenas entonces, la Guerra Mundial explotó y la madre de Rab Meir muriótrágicamente, acortando el plan familiar de trasladarse a América. Más adelante, Rab Ben Tziondijo que él era feliz que sus hijos no hubiesen viajado a América, en donde su progreso en Toráhabría sido impedido probablemente. Rab Ben Tzion mismo seguía siendo fuerte en la observanciade las mitzvot en América, y nunca desecró el Shabbos allí, a pesar de las muchas dificultades queaguantó.YESHIVA EN VUELO Durante la guerra, la Yeshivá Slabodka se mudó a Minsk. Rab Meir y Rab Dovid fueron parte deese grupo. Pronto, muchos otras yeshivot europeas del este también huyeron a Minsk, entre ellos,Radin, Volozhin, Mir, Kelm y Kaminetz. En Minsk, atrajeron a muchos jóvenes al sionismo y a otrasideologías seculares. Rab Meir y un número de amigos intentaron idear una manera de contrariaresta tendencia. Pronto encontraron que lo único que podían hacer era consolidar su propio estudiode Torá. Para alcanzar esta meta, formaron un grupo de estudio diario que miembros tomaronjavurot. Este grupo estudiaba 20 páginas de Gemara a la semana. Cuando los bolcheviquesganaron el control de Minsk, comenzaron a acosar los estudiantes de la yeshivá.Consecuentemente, el rosh yeshiva de Slabodka decidió mudar la yeshiva a Krementchug, unaciudad judía en la Ucrania. Cuando un tratado de la paz finalmente fue firmado entre los países queguerreaban, a la yeshivá le fue permitido cruzar la frontera y volver a Slabodka. Solamente dosestudiantes permanecían detrás - los hermanos Jadash. Su hermana, Gronia, había contraído tifus,y debía ser casada en algunas semanas, y no pudieron dejarla. Siguieron pese a lasincomodidades en Krementchug hasta después de la boda de Gronia, y entonces volvieron aSlabodka, a tRabés de la frontera, ilegalmente.VUELTA A SLABODKA.Volvieron a Slabodka, especialmente puesto que no había más una amenaza sobre las cabezasde los estudiantes. Durante este tiempo, la yeshivá fue dirigida por el Alter, y sus mashgichim eranRab Avraham Grodzinski y R” Hirsch Heller: Rab Aharon Kotler, Rab Moshé Finkel y RabReuvenGrozovsky estaban entre sus estudiantes.Sin embargo, esta era de oro no duró un largo tiempo. El gobierno lituano pronto canceló lasexenciones de reclutamiento para los estudiantes de la yeshivá. Algunos estudiantes desearon ir aEretz Israel para evitar el enrolamiento, pero el Alter se opuso a enviarlos a Eretz Israel, puestoque no había yeshivot convenientes para ellos allí. Entonces se sugirió que el personal y losestudiantes de la yeshivá viajaran a Eretz Israel como grupo y abriesen una yeshivá nueva allí conel espíritu de Slabodka. La sugerencia fue aceptada, y Rab Avraham Grodzinski fue enviado aEretz Israel, donde abrió la Yeshivá Knesset Israel Yeshiva en Hebrón. Más adelante, a petición deAlter, Rab Grodzinski volvió a Slabodka, y en 5685 (1924-25), el Alter, acompañado por Rab Meir yel grupo final de los estudiantes todavía que vivían en Europa, fueron precisados para la yeshiva yaestablecida en Hebrón. Allí prosperó, y Rab Meir se convirtió en la mano derecha de Alter. En 5686(1926), se casó con Tzivia Leah Hutner, la hija de Rab Naftali Menachem Hutner. Ella había venido 39
  40. 40. a Eretz Israel solamente, y había vivido en el hogar de su tío, Rab Moshé Mordejai Epstein, el RoshYeshiva de Yeshivat Hebrón.Después del fallecimiento del Alter en 5687, Rab Meir permaneció en la yeshivá, supervisando elcrecimiento espiritual del alumnado, junto con Rab Yehuda Leib Chasman.LA MASACRE ÁRABE Este período del tranquilidad, sin embargo, fue cortado brevemente por la masacre árabe de losjudíos del el la mañana de Shabbos, 16 de Av de 5689 (1929). El jueves antes de la estaban laRebbetzin Jadash y una amiga estaban camino al mercado cuando oyeron un susurro árabe,diciéndoles: “Ellas están comprando alimentos para shabbes, pero no saben que no estarán aquípara ese momento. Los árabes de Yerushalayim están en camino aquí y les van a poner fin austedes" La rebbetzin volvió rápidamente a casa y sugirió a su marido que pasen Shabbos enYerushalayim. ¿Pero Rab Meir contestó: “Pero,si tan peligroso, cómo podemos nosotros dejar a losestudiantes solos? Tenemos que advertir a judíos de Hebrón de la situacion." Los dos le avisaronrápidamente al jefe de la comunidad judía de Hebrón, Dan Slonim, sobre lo que había oído larebbetzin. Pero no lograron alarmarlo. Su respuesta fue que los árabes de Hebrón eran amistososcon los residentes iehudim y que no iban a permitir que los dañasen los árabes de Ierushalaim.Desafortunadamente, él se equivocó.Ese viernes, carros llenados de los árabes de Yerushalayim llegaron a Hebrón. Tuvieron éxitorápidamente en la incitación a la población local para masacrar a los judíos.Dan Slonim intentado desesperadamente para guardar de los patanes y para salvar a sus judíosdel desastre, ordenándoles permanecer en sus hogares. Puesto que los árabes de Hebrónrespetaban su casa, él anunció que quienquiera deseara podría hallar refugio allí . Entonces losestudiantes de la yeshivá dejaron la yeshivá, algunos yendo a la casa de Dan Slonim, y a otros ala de Rab Moshé Mordejai Epstein. A la mañana temprana de Shabbos, un número de amigosárabes de Dan Slonims ofrecieron llevarlo a un lugar seguro. Pero él rechazó abandonar a losjudíos que habían montado en su hogar, entre ellos Rab Meir y su esposa. Más adelante esamañana, sin embargo, los árabes atacaron la casa Slonim, asesinando a casi todos sus inquilinos.Rab Meir y Tzivia, lograron seguir vivos y se lanzaron sobre los cuerpos de las víctimas. Al asumirque también estaban muertos, los árabes los dejaron. Cuando le preguntaron cómo pudomantenersu control mental bajo tales circunstancias, Rab Meir dijo: “Recité el Viduy (confesión) y pedí cincoveces y creí que si Hashem querría que viviese, sobreviviría los alborotos, también."COMO MASHGUIAJ Después de la masacre, la yeshivá se mudó a Yerushalayim, se ubicó primero en la vecindad deAchva, y luego en Geula. Durante ese período, Rab Meir sirvió como mashguiaj de la yeshivá juntoa Rab Yehuda Leib Chasman. El acercamiento de Rab Meirs a sus estudiantes era unaconsecuencia de su creencia compartida con su rebbi, el alter, en el gadlus haadam. En sucapacidad como mashguiaj, él mantuvo que puesto que el hombre es la corona de la creación, lamanera de animarle a alcance la perfección no está en el reproche, pero sí en elevándolo yanimándole a que realice su potencial. Según el espíritu de Slabodka, él veía a cada estudiantecomo la encarnación de lo mejor del hombre, con respecto a sus puntos negativos comocaracterísticas simplemente externas que aún no se habían desarraigado. Consecuentemente, élencontró difícil de expeler a estudiantes recalcitrantes de la yeshivá, como dice el refrán: “Los hijos 40
  41. 41. del Rey no deben ser expulsados”. Sin embargo, él también enseñó que para ser príncipe, unodebe cultivar rasgos nobles del carácter y vivir hasta ideales especiales. Un tal ideal era que unapersona debe beneficiar siempre ésos alrededor de sí, particularmente siendo que debía darles enforma abundante.Asimismo, Rab Meir creyó que si los estudiantes del yeshiva eran príncipes, un yeshivá no se deberelacionar con como institución regular, sino como algo como sagrado,ya que las mismas paredesabsorben esa santidad. Consecuentemente, él tuvo aversión los términos tales como “ntrar”a layeshivá o ser "aceptado" en el yeshiva. Una yeshivá,él dijo, no es una masa de paredes y ventanasa tRabés de las cuales uno entra, sino un lugar con el cual uno debe fundirse y convertirse en partede sus mismas piedras. Rab Meir también sostenía que los estudiantes de la yeshivá debencultivar el rasgo de la uno mismo-maestría –enseñarse a sí mismo-, cada uno según su propioestilo personal. “El mashguiaj, enciende los hornos” él diría, “pero el horno debe continuarquemando por sí mismo. En línea con esta enseñanza, Rab Meir nunca designaba a un estudiantepara despertar los otros para rezar por la mañana. Por supuesto, él creyó que era importanteluchar el rasgo de la holgazanería, pero también sentía que los estudiantes del yeshiva debensentirse obligados para despertar el tiempo. Una vez por semana, Rab Meir llevó a cabo un vaad, ola discusión mussar, en su hogar. A pesar de el hecho de que el vaad era un acontecimiento encurso, cada semana los estudiantes tuvieron que solicitar que esté sostenido. Si didnt, él wouldntocurren simplemente. No demandaba asistencia como una cuestión de cortesía, pero entendía queera importante para recibir mussar mucho más importante que hacerlo por medio de unagrabación.SHMUESSIM BRILLANTES Otro toque de luz del papel de Rab Meirs como mashguiaj era su shmuessim. Uno de susestudiantes, Rab Amitai Shulman, recordado qué ocurrió cada vez Rab Meir dio shmuess. Allí " nohabía ninguna necesidad de anunciar los shmuess, " él. los centenares de estudiantes de laYeshivá en Yerushalayim sabían que el momento en el que el Mashguiaj se levantaba de suasiento permanente en la yeshivá, era porque sus shmuess comenzarían. Enseguida losestudiantes formarían un semicírculo alrededor del mashguiaj, cada uno compitiendo por unaposición más cercana, para recibir mejor las palabras de mashguiaj, que fueron pronunciadas enun modo generalmente reservado y con intensa concentración . Pero, hasta que esas palabrasfueron pronunciadas, un silencio pesado prevaleció en el pasillo del bet hamidrash de la yeshivá,que retumbaban generalmente con el sonido de la Torá. Los cientos de ojos seguían fijos a RabMeir, después de cada gesto - que se asemejaban a los del Alter. Pero el mashguiaj seguiríainmóvil, encontrándolo difícil de ocultar su vacilación. Aunque había dado shmuessim por casicincuenta años, él se sentía siempre que cada los shmuess eran su primer. "Después de algunosmomentos de silencio, " Rab Shulman continuó, "él pronunciaría sus primeras palabras,absolutamente, tranquilamente, y en una voz paternal. En general, abriría sus shmuess con unversículo, y entonces trae midrashim sobre el mismo tema o presenta un Dvar Torá que, en lasuperficie, era difícil de entender. Entonces su voz crecería un pedacito más fuerte, aunque éltodavía mantuvo su tono reservado. A medida que iba hablando, se acoplaban los midrashim y losversículos y cómo se relacionaron con las mishnaiot y los refranes de Jaza”l, llegando a estarclaros. Todavía seguiría habiendo por tres cuartos de una hora a una hora. Finalizando losshmuess, él cabecearía su cabeza, y los estudiantes se dispersarían. Solamente Rab Meir 41
  42. 42. permanecería en su lugar, estudiando otra halajá, preguntas que contestar, y mirar cariñosamentea sus estudiantes. Momentos más adelante, Maariv comenzaría. Al final del rezo, Rab Meir volveríaa su asiento en el mizrach, revuelto por los grandes pasos grandes espirituales que susestudiantes hacían. "Estos discursos, " Rab Shulman concluye, “ impulsarían a sus estudiantes aprogresar y esforzarse constantemente alcanzar las alturas más grandes."MIDDOT EJEMPLARES La energía ilimitada invertida por Rab Meir en ayudar a sus estudiantes mejoraba notoriamentesus midot. A menudo les decía: " la persona tiene que preguntarse: ¿Cuándo voy a alcanzar elnivel de las middot de mis antepasados, Avraham, Yitzchak y Yaakov?" Si los estudiantesdesearon un ejemplo de uno quién había alcanzado este alto nivel, solo tenían que observarsimplemente a Rab Meir. Una vez que, cierta persona lo acosó en público de una maneraindecible. Años más adelante, el hijo de esa persona se alistó en Ateres Israel, donde Rab Meirera mashguiaj. Rab Meir dedicó la atención particular a ese muchacho para demostrar que noteníaa resentimiento alguno contra el padre. El grado en el cual se cuidaba de evitar ofender aotros que tenía Rab Meir asustó a veces incluso a su familia. Una vez que, mientras que lohospitalizaron a causa de una enfermedad seria, su sitio se llenó de los visitantes. Un doctor entróen el cuarto a tomarle un análisis de sangre. Rab Meir pidió precipitadamente que sus huéspedessalieran del cuarto hasta que la prueba terminara. Las huéspedes fueron sorprendidas en estapetición no característica, pero rápidamente salieron. Más adelante, él explicó su comportamiento aun miembro de la familia: ”El doctor tiene dificultades en situar mis venas. No hubiese querido quelos visitantes lo vieran, porque podría desconcertarlo. Por eso los invité a dejarnos."ABRA LA CASAAdemás de la función como el mashguiaj de Hebrón, Rab Meir fundó Yeshivá Ateres Israel, juntocon su yerno Rab Boruch Mordejai Ezrachi, y Yeshiva Or Eljanán, junto con su hijo Rab MoshéMordejai. sirvió como mashguiaj en both.of.these yeshivot. También fundó el famoso kollel famosode Yeshivat Hebrón, Yeshivá Beis Midrash le Torá. Es imposible retratar las relaciones entre RabMeir y sus millares de estudiantes sin describir su amor paternal para ellos. En todos los yeshivoten los cuales él sirvió como mashguiaj - Hebrón, Ateres Israel y Or Eljanán - su apartamento fueestablecido en la planta baja, cerca de la puerta principal de la yeshivá, de modo que él estuvieracerca de sus estudiantes. Le dio la llave a su hogar privado a las muchos estudiantes, diciéndolesexplícitamente que, el “Ud puede venir interior siempre que usted quiera" Veinticuatro horas al día,una pava enorme de agua hirvienda estaba preparada en la cocina. Al lado de ella había una latade café, galletas y bolsitas de té. A través del día, los estudiantes entrarían en su apartamentoprivado y se confortarían con las bebidas calientes, mientras que los que permanecían encima aestudiar hasta que después de que la medianoche, hacían una parada en su hogar para unabebida antes de ir a dormir. En Erev Shabbos, Rebbetzin Tzivia Jadash prepararía un pote enormede cholent, y las docenas de porciones de gefilte fisch para los muchos estudiantes queinvariablemente venían a visitar.ENERGÍAS DE LA CONCENTRACIÓN Las energías de concentración de Rab Meir eran inmensas. Los estudiantes podrían entrar en sucasa, estar parados al lado de su mesa, e incluso haciendo ruido, pero él nunca miraba para arribahasta que terminara el material que tenía que estudiar en aquella época. Incluso en Simchas Torá, 42
  43. 43. cuando su hogar desbordaba en actividad, él se sentaba en su sitio, sin levantar sus ojos de susefer hasta que acababa la porción que él había planeado estudiar. Su hijo, Rab Moshé MordejaiJadash, relata el modo en el que esa increíble capacidad de concentración le sirvió a lo largo de losaños: “En los años de Paritch, lo cogieron sin su tarjeta de identificación. Apenas pues los soldadosestaban a punto de tirar, un comandante que vivía cerca miraba fuera de su ventana. Impresionadopor el aspecto de santidad de Rab Meir, él les dijo que lo dejaran solo. Lo que él hizo frente a esossoldados, la resoluciónque tomó nunca se lo reveló a cualquier persona. Además, él dijo que si élse encontrara siempre en apuro, él se reflejaría en esa resolución (ver “Te prometo que...”). "Añosmás adelante, explicó que la imagen de los cadáveres masacrados en Hebrón le servirían paraconcentrarse en aquél momento, no haciendo caso del caos que lo rodeaba.SU DÍA FINAL El la tarde de jueves, 28 Tevet 5749, la hija de Rab Meir fuea visitarlo. ¡Ella le preguntó cómo sesentía y él contestó, "Boruch Hashem! ¡Vivo! (Jaim)" ¡Él entonces agregó, "Jaim! ¡- Ein Kleinkeit!Jaim!" ¡(vida! ¡Una cuestión trivial! Vida!") Todos nosotros sabemos que “vida” era la oportunidadde mitzvot y Torá adicionales; le explicó a su hija. Rab Meir fue llevado la noche de jueves delhospital. En 2:30 mañana perdió el sentido, y en 4:30, mientras que era rodeado por su familia,devolvió su alma pura a su fabricante. Su levaya se efectuó en de Yeshivá Or Eljanán y fueasistieron millares. Lo enterraron en Har Hazeisim, cerca del sepulcro del alter de Slabodka, en elsector de los roshei Yeshivá de Hebrón. 43

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