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Además del grado de presencia de productos de divulgación de la ciencia mostradaen la primera tabla, se realizó también un...
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fabricación de enormes y deslumbrantes maquinarias y construcciones que            enaltecen el intelecto creativo del ser...
BibliografíaBennet, J. 1999. Science on television. A coming of age?. En: Communicating Science: contexts andchannels. Eil...
Televisa. 2006. (año de consulta). Página web de la empresa . En dirección electrónica:http://www.esmas.com/televisainvers...
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Articulo Juan Carlos Olmedo

  1. 1. La oferta de divulgación televisiva en la Ciudad de México. Entre la ciencia y el espectáculo Juan Carlos Olmedo Estrada ITESM, Campus Ciudad de MéxicoResumen.¿Es la televisión un medio adecuado para divulgar la ciencia? y ¿Cuál y de qué características es laoferta disponible de productos de divulgación científica en televisión en la Ciudad de México?Estas inquietudes constituyen la inspiración principal de una investigación que tiene como propósitofundamental analizar la problemática inherente, la oferta disponible, las características, las líneastemáticas y las formas argumentales de la divulgación de la ciencia y la tecnología en la televisión enla Ciudad de México.El proyecto parte de la premisa de que la oferta de productos de divulgación de la ciencia televisiva esgeneralmente insuficiente y descontextualizada y el análisis se nutre de la revisión de centenares deprogramas transmitidos durante el 2006, los cuales se relacionan, en diferente grado, con ladivulgación tecnocientífica.Hay entonces una doble intencionalidad en la investigación. En primer lugar, profundizar en unadiscusión específica sobre divulgación científica, la televisiva, que está lejos de considerarse agotada;y en segundo, ofrecer un diagnóstico sobre la cantidad, calidad y accesibilidad de la oferta televisivade divulgación de la ciencia en la Ciudad de México.Introducción.La investigación que aquí se aborda no se construye desde la trinchera de ningunodel los creadores de la divulgación, pues no es escrita ni por un científico ni por undivulgador. De tal forma, la perspectiva que se aborda es desde el lado de quien miradesde fuera, del observador del fenómeno, quien tras estudiar sus diferentescomplejidades pretende razonarlas, ordenarlas y analizarlas. La mirada es también ladel televidente, la del espectador divulgado, el que admira a la ciencia y disfrutaávidamente de un buen producto de divulgación televisiva. El que ha gozadoenormemente con la ciencia para legos y el que ha crecido con la televisión. Esentonces una mirada doble, la del investigador del fenómeno que es también elespectador del mismo.En el tan contradictorio inicio del siglo XXI, los científicos, los divulgadores, lasinstituciones educativas y los gobiernos tienen, o al menos deberían tener, más claroque el público le convendría tener una comprensión básica de la ciencia, a fin de sercapaces de discernir y participar de algunas de las aristas de la verdaderaciudadanía. De tal forma, el ciudadano tendría que ser capaz de, además de
  2. 2. desempeñar las funciones tradicionales de trabajador, consumidor y elector,incorporarse como participante de los debates públicos en los que se discuta laincorporación o rechazo de un sinfín de aspectos que modifican ya, o modificarán enun futuro cercano, su devenir cotidiano. Entre tales temas la agenda podría incluir laincorporación de plantas de energía nuclear, la aceptación a cohabitar con fábricasque representen un peligro ambiental o la comercialización de alimentosgenéticamente modificados. Asimismo, y en su carácter de votantes, requerirán deinformación suficiente que les permita apoyar o cuestionar los presupuestos que seasignan a la investigación científica y al desarrollo tecnológico.Son múltiples entonces los temas en los que al ciudadano convendría no sólo estarinformado, sino también ser partícipe activo del debate público y de la toma dedecisiones que lo afecten a nivel personal, familiar y comunitario. Es importanterecordar que en muchos de estos temas hay desacuerdos e incertidumbres queimpiden articular consensos, asunto cada día más complejo en la mayor parte de lasdemocracias representativas del planeta, en las que los puestos de elección popularse alcanzan en procesos electorales cada vez más reñidos y divididos, lo que da porresultado que los representantes populares enarbolen los ideales de sectores cadavez más reducidos de la población.Es entonces a partir de la relación entre la divulgación de la ciencia en su formatotelevisivo y las agendas compartidas de la sociedad de los tiempos en que vivimosque la investigación se acerca a los actores involucrados y a las formas en las que elmedio de comunicación que hace llegar el mensaje al ciudadano.Divulgar la ciencia en televisión.Investigar sobre el estado de cosas que guarda la divulgación de la ciencia entelevisión en la Ciudad de México, ofrece posibilidades de acercamiento desde almenos tres diferentes avenidas. En primer lugar, es posible profundizar en unadiscusión específica sobre una forma de divulgación científica, la televisiva, que estálejos de ser agotada en términos de la problematización teórica que entraña y de larelación que emerge entre mensaje, medio y televidente. En segunda instancia,
  3. 3. anima a ofrecer un diagnóstico sobre la oferta televisiva de dicha forma dedivulgación en la Ciudad de México, temática que no cuenta al momento conestudios pares en su tipo. Finalmente, posibilita también profundizar en la temática,formas narrativas y pertinencia de lo que la televisión pública y privada, abierta yrestringida ofrecen y ponen en manos de millones de televidentes.La ciencia ha experimentado diversos momentos de cercanía y lejanía con el públicodestinatario último de su quehacer. En virtud a tal distancia, se han construido unaserie de imágenes específicas en el imaginario colectivo, las cuales le asignancaracterísticas diversas a un grupo específico, que por su propia naturaleza suelemantenerse alejado de la cotidianeidad de la sociedad.Entre tales imágenes destacan visiones claramente antagónicas y extremas. De unlado, aquellas posturas que le asignan calificativos de misteriosa, peligrosa, violenta,apocalíptica y mágica, mientras que del otro lado, emergen las que le confieren lageneración de la “verdad absoluta”, infalible y omnisciente, que da respuesta a todoslos problemas que aborda. Ambos linderos, que son desde luego parciales eimprecisos, que suelen estar presentes en el imaginario colectivo, no son ajenostampoco a buena parte de la divulgación de la ciencia que se ofrece a través de latelevisión.La divulgación de la ciencia, asunto de interés público que busca tender puentes deconfluencia entre el saber científico y el saber del no especialista, encontró con lairrupción de los medios masivos de comunicación audiovisual, primero el cine,después la televisión y ahora la red, amplias avenidas para dar a conocer losavances, los retos, las explicaciones y las aplicaciones del quehacer cotidiano de laciencia. Divulgar, como acto de comunicación que se ofrece a la sociedad engeneral, al público no especializado, es un asunto que construye de manera paralelaal quehacer científico, de tal forma que en la historia de la ciencia se puede rastreartambién a la historia de su divulgación.La difusión de los resultados de los avances humanos es en realidad un asunto quetiene poco de novedoso. Desde que el hombre comenzó a encontrar formas de hacermenos complejo su devenir sobre la tierra, recreó también caminos, muchas veces
  4. 4. sinuosos y accidentados, pero caminos al fin, para hacerlas del conocimiento de suscongéneres.Entre los dibujos plasmados en las cuevas de Altamira y las superproduccionestelevisivas sobre la puesta en marcha de la Estación Espacial Internacional, hay en elfondo intenciones que guardan una semejanza mayor de lo que podría parecer asimple vista. Los descubrimientos y sus posibles aplicaciones, perderían parte de sutrascendencia social, si no se dieran a conocer al público, que si bien no tuvo lacapacidad de concebirlos, si tiene la necesidad y la posibilidad de aprovecharlos yconsumirlos.La televisión se convirtió desde su irrupción en el mercado, en el medio decomunicación masiva por excelencia. A partir del fin de la Segunda Guerra Mundial,se experimentó en el mundo un vertiginoso crecimiento de la industria televisiva, querápidamente penetró en los hogares de casi todos los rincones del planeta. Elimpacto de esta aplicación tecnológica en la sociedad se ha convertido en unimportante objeto de todo tipo de análisis económicos, sociológicos, psicológicos eideológicos, generando debates que están muy lejos de agotarse, por el contrario, seenriquecen día con día, en virtud a las adaptaciones tecnológicas que dicho artefactosigue incorporando día con día.La televisión ha servido también como sendero de enorme alcance para hacer fluir ladivulgación, recorrido que por cierto no es ni automático, ni aterciopelado ni muchomenos simple, debido al enorme cúmulo de factores técnicos, lingüísticos, mediáticosy económicos que están presentes en tales medios masivos. De tal forma, entre loscientíficos y el público aparecen mediadores que posibilitan la factibilidad técnica delas producciones, mismos que fungen como “profesionales de los medios”, vínculosindispensables entre el emisor y el receptor de los mensajes, que se encargan entreotras cosas, de orquestar la traducción de las abstracciones del lenguaje propio de laciencia a fin de convertirlas en textos audiovisuales comprensibles para losreceptores de los mensajes.La televisión representa una avenida de alcance masivo primordialmente para elentretenimiento, la publicidad, la propaganda y la transmisión de la información
  5. 5. noticiosa, pero también resulta de gran utilidad para la difusión de la cultura y ladivulgación tecnocientífica.La popularidad y aceptación de la televisión en el ámbito de la comunicación demasas, puede equipararse con el surgimiento de la imprenta y con el advenimientodel internet, aplicaciones todas, que se insertaron socialmente y se volvieronherramientas cotidianas, populares y de gran alcance, que transformaron y seguirántransformando y multiplicando los modos de comunicarse y la cantidad yaccesibilidad de información disponible en las manos de los usuarios.Las posibilidades de aprehensión que la imagen audiovisual ofrece a través de latelevisión, podría aparentemente hacerla parecer como un vehículo ideal paratransmitir información a una sociedad urbana que vive de prisa, con más espaciopara la acción que para la contemplación e inserta en una dinámica en la quefrecuentemente suele mirarse más de lo que se observa y en la que se consume másde lo que se reflexiona. De tal forma, ni la facilidad de acceso ni la amplia oferta deprogramación, garantizan que los mensajes lleguen adecuadamente a losdestinatarios. Entre la televisión y el espectador hay un sinfín de elementos quefavorecen que la atención se desvíe y la comunicación no fluya correctamente.En ese orden de ideas, es menester indispensable aclarar que divulgar la ciencia através de la televisión, no es un asunto fácil, ni en el que haya garantías de éxito enel proceso comunicacional. Además de la complejidad técnica y de los interesesparticulares de las partes involucradas, el proceso de aprehensión de un mensaje porparte del televidente está influido por la atención dispersa, por el vértigo de lainmediatez, por la búsqueda de entretenimiento, por la abrumadora multiplicidad deopciones, por la tentación del zapping, por los intereses comerciales, por la tiraníadel rating, y desde luego también por la historia personal del sujeto receptor1, encuyo proceso de selección y aprehensión de los mensajes televisados, entran enjuego también además de cuestiones cognitivas, múltiples derivas del contextocultural entre las que se encuentran las tradiciones, las costumbres, los lenguajessimbólicos y hasta las filiaciones político-ideológicas.Es en este complejo medio masivo unidireccional, en el que los divulgadores de laciencia buscan presentar un mensaje que ofrezca una visión de la ciencia y su
  6. 6. quehacer que idealmente aspire a ser objetiva, clara, lúdica, precisa, confiable,práctica y útil. En pocas palabras, crear productos audiovisuales convincentes quemuestren al espectador que el conocimiento de la actividad científica y de suscreaciones es relevante y que conlleva un bienestar inherente para la sociedad en suconjunto.Ahondando sobre la oferta disponible, la televisión por cable en la Ciudad de Méxicoofrece hoy por aproximadamente seiscientos pesos mensuales2, cerca de 150diferentes canales de todos los orígenes, características e intencionalidades, es decirmás de 4 mil horas de transmisión televisiva cada día. La pantalla está altamentesaturada, por eso probablemente los televidentes, armados de un cómodo eimplacable control remoto, fijan sólo segundos de su atención en un puñado de lasopciones disponibles en el espectro televisivo. Mantener a un televidente atento yreceptivo a un programa completo de casi cualquier género, parece hoy un reto cadavez más difícil de alcanzar. No es gratuito que televisiones de reciente generaciónpermiten dividir la pantallas en cuatro y hasta en ocho cuadrantes, en cada uno delos cuales se puede ver y oír, si es que alguien es capaz de hacerlo, casi diezprogramas diferentes simultáneamente, a pesar de contar sólo con un cerebro y unpara de ojos y oídos.La divulgación de la ciencia en televisión ha contado con un gran número de autoresque nos han entregado obras deslumbrantes en formato predominantementedocumental. Para citar algunos ejemplos, la obra de Jacques Cousteau sobre la vidamarina, la de Carl Sagan sobre el Cosmos y los documentales de la naturalezacreados por David Attenborough, por mencionar sólo a algunos de los más prolíficosy fecundos, son todos ejemplos brillantes del quehacer divulgativo. De la mismaforma, importantes televisoras públicas y privadas, entre las que destacan la BritishBroadcasting Coropration (BBC), la Public Broadcasting Service (PBS), RadioTelevisión Española (RTVE), Discovery Networks y National Geographic Society, hanproducido y producen centenares de documentales de divulgación científica ytecnológica.En cuanto a la producción nacional, es digno de mencionar el esfuerzo encomiablede instituciones académicas, entre las que destacan el Instituto Politécnico Nacional
  7. 7. (IPN), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y el InstitutoLatinoamericano de Comunicación Educativa (ILCE), mismas que acuñan ya unalarga tradición en la producción de documentales, mesas redondas y noticieros dedivulgación de la ciencia y la tecnología.La divulgación de la ciencia televisada, reviste problemas que de sí son en sumayoría afines a toda la divulgación, pero que adquieren aristas específicas alinvolucrar sus propias especificidades técnicas y a las relaciones que establece elespectador al exponerse al aparato televisor.Un primer problema se relaciona al vehículo mediático, el cual en una primera miradaparece ser en general inadecuado en virtud a por lo menos dos limitantes fácilmenteperceptibles. En primera instancia la heterogeneidad del público hace casi imposibledefinir los intereses del sujeto que está frente al aparato receptor, y en segunda aque por las formas de trabajo comúnmente sistemáticas y repetitivas de la ciencia, serequiere de secuencias lógicas que demandan más tiempo de pantalla, asunto quecontraviene la esencia misma de la televisión que por sus propias características,requiere de operar con criterios de inmediatez, rentabilidad, contracción de lostiempos y apresuramiento de los resultados, a fin de mantener la atención delespectador y cuidar los exorbitantes costos de producción y transmisión televisiva.Con base en las demandas, necesidades e intereses del científico, del divulgador ydel público, el mensaje parece encontrarse en medio del fuego cruzado que se derivade los intereses muchas veces contrapuestos de los actores involucrados. Talpanorama envuelve un primer riesgo latente, en el que los productos deben combinarla rigurosidad del contenido científico y la espectacularidad y efectismo inherentes almensaje televisivo, a fin de armonizar dos mundos que en principio lucenantagónicos.La complejidad se multiplica como resultado de que el divulgador del mensaje pocasveces es el científico, sino un mediador profesional quien se enfrenta a un complejoacertijo al deber cumplir con la prioritaria rentabilidad del corporativo mediático, conlas necesidades de la audiencia en términos de claridad, entretenimiento,espectacularidad y diversión, procurando además conservar la esencia delconocimiento científico. El encargo no parece nada fácil, si se toma en cuenta
  8. 8. además que generalmente el encargado de la divulgación tiene conocimientoslimitados sobre ciencia y tecnología, carencia que es menester suplir con la asesoríade científicos, quienes tienen por misión cuidar que las “verdades” de la ciencia nosean convertidas en lúdicos pero inútiles y hasta mentirosos argumentos queprivilegien sólo los efectos de espectáculo y prescindan del saber científico.Un segundo problema relacionado con los “dos mundos” que la divulgación debeconciliar, se refiere al proceso de traducción de un lenguaje especializado a unocomún, que a la vez garantice también conservar la esencia del conocimiento acomunicar. Los resultados de las investigaciones científicas se redactan utilizando unlenguaje esotérico construido por los propios científicos, y que se utiliza en lasrevistas especializadas dirigidas a sus pares, cuya comprensión es accesible a unlimitado número de especialistas, quienes generalmente son integrantes de lasmismas comunidades esotéricas, mientras que el resto de los seres humanos,quedamos excluidos del acceso a tal metalenguaje, por lo cual es menester construirun lenguaje exotérico (Fleck, 1979) de alcance mucho más amplio, y que se traducepara un público que si bien no es científico, si requiere de una mínima alfabetizacióncientífica para que le resulte comprensible y útil.En el caso de la televisión, la traducción no involucra únicamente el texto narrativo,sino también el visual y el simbólico que se construye a partir de la selección, edicióny montaje de las imágenes. Es evidente la importancia del proceso de traducciónpara alcanzar una divulgación apropiada, la cual deberá apoyarse no sólo de loselementos didácticos pertinentes para lograr una comprensión suficiente delespectador, sino que en el caso específico de la televisión debe, desde luego,apoyarse en las posibilidades técnicas que el medio privilegia.La utilización de efectos especiales, la construcción de argumentos que faciliten eincentiven el interés del público, la recreación visual de los conceptos abstractos, eluso de analogías y metáforas, así como el traslado de conceptos en aparienciaajenos y propios del lenguaje de la ciencia, a la vida cotidiana y al contexto delespectador, son todas herramientas poderosas y activos envidiables para ladivulgación televisiva.
  9. 9. Un tercer problema relativo a la divulgación en televisión refiere a la construcciónimágenes en las que suelen privar visiones que distorsionan la relación entre cienciay sociedad. Éstas pueden ser idealizadas del quehacer científico y de sus creadoresó bien, deterministas y acostumbradas a asignar un papel autónomo al desarrollotecnocientífico, dejando en segundo y secundario plano la intervención y la decisiónhumana.Las visiones idealizadas que de la ciencia y sus comunidades se presentan entelevisión, son idealizadas e incompletas. Es menester profundizar brevemente enlas diferentes miradas y lecturas que pueden darse a su imagen pública. El ethos dela ciencia, en el que se incluyen complejos códigos, normas y valores consideradoscomo de obligada aceptación y seguimiento por parte de la comunidad científica, esclaramente difundido en la visión optimista y casi romántica de las comunidadescientíficas, que se planteaba en los ya lejanos textos iniciales de los estudios de laSociología de la Ciencia (Merton, 1984).Los estudios culturales de la ciencia han permitido visualizar que, al igual quecualquier otra institución, la ciencia responde a un sofisticado juego de intereses, enel que hay compromisos, luchas por el poder, influencias políticas, jerarquías casiinamovibles y discrecionalidad en la información; argumentos más que suficientespara contradecir muchos de los preceptos del ideal mertoniano. De tal forma, si bienla imagen de la ciencia idealizada ha sido claramente superada en la discusióndesde la sociología y la filosofía de la ciencia, suele seguir enarbolándose en buenaparte de la divulgación televisiva, en la cual difícilmente se asume una postura críticaal respecto.Por su parte, las visiones deterministas plantean que el ser humano común no tienemás remedio que acostumbrarse a los cambios que inexorablemente precipitará el“ferrocarril sin frenos” de la ciencia y la tecnología. Bajo estas premisas se asigna unpapel autónomo y fundamental a los artefactos tecnológicos como motores delcambio social, y es a través de ésta que se pueden explicar suficientemente dichosprocesos y cambios en el devenir histórico.De tal forma, las visiones deterministas son necesariamente reduccionistas, en lamedida en que ofrecen explicaciones que sólo consideran uno de los múltiples
  10. 10. elementos que están presentes en la dinámica de cambio social y que además venen el desarrollo tecnológico, una serie sucesiva e interminable de mejoras a unproducto o una aplicación. La irremediable autonomía que aparece en las visionesdeterministas relega a los seres humanos a un nivel secundario, ya que minimizan,devalúan y relegan a las características superiores de un entramado social, entre losque se encuentran la participación democrática, la responsabilidad comunitaria y elestablecimiento de valores y tradiciones compartidos (Suarez, 2004).¿Es la televisión un medio adecuado para la divulgación?La presencia de la ciencia en televisión no se limita sólo a los productos dedivulgación, los cuales por cierto ocupan generalmente un espacio limitado en lasbarras programáticas. La gama es mucho más amplia, ya que además de éstos, esposible encontrar noticieros, películas de ciencia ficción, comerciales, dibujosanimados, educación a distancia, programas sobre fenómenos paranormales, ventaspor televisión y un sinfín de formatos más en los que la ciencia, o algunarepresentación de ella, tiene presencia en la televisión. Desde luego, no todo esdivulgación, de hecho la mayoría no lo es, sino que al igual que en el caso del cine,la ciencia suele ser usada como un sustento más de la trama argumental y de lospropósitos comerciales.Hablando de las ventajas o posibilidades que la televisión ofrece como vehículo parala divulgación de la ciencia y de la tecnología, resulta ineludible reconocer su poderde penetración como medio de comunicación masiva que llega a la inmensa mayoríade los hogares en casi todos los rincones del planeta. Adicionalmente, lasposibilidades técnicas de la televisión permiten diseñar productos de gran atractivo, yargumentalmente sustentados en un doble proceso que posibilite la construccióneficaz de un producto de divulgación: objetivación y anclaje. La objetivación tomaforma comúnmente a través de la personificación y el anclaje se expresa a partir dela utilización de analogías o metáforas, mismas que son más efectivas cuandoaluden a los conocimientos, a las experiencias previas y al contexto del espectador(León, 2005).
  11. 11. La ciencia en televisión depende mucho de la visualización, siendo obvio que laimagen es el elemento narrativo fundamental. La tecnología brinda atractivasposibilidades para recrear los fenómenos científicos y las aplicaciones tecnológicas,las animaciones, por citar un ejemplo, son también un tema clave, ya que si biensuelen ser costosas, son de gran utilidad, ya que los temas comúnmente tratadossuelen ser infinitamente grandes o pequeños, rápido o lentos, y la única forma devisualizarlos, es a través del recurso de la animación (Isita, 2002).De cualquier forma, si bien las posibilidades que el medio plantea para divulgar laciencia son amplias y se han creado centenares de ejemplos memorables alrespecto, la relación entre divulgación y televisión presenta una serie de conflictospuntuales, entre los que se consideran los principales: a. Existe un abismo que surge entre las formas comúnmente lentas, metódicas y pausadas con las que opera la ciencia, en comparación al vértigo, la inmediatez y la velocidad con la que operan los medios masivos de comunicación, y en especial la televisión. Mientras que para la ciencia es necesaria la precisión, el tiempo, la validación y la complejidad, la televisión requiere de rapidez, simplificación, atracción e impacto (Hartz, 2002). b. Es muy importante contextualizar la divulgación a la experiencia cotidiana del espectador. Si no se toma en consideración el desarrollo de modelos de divulgación que cumplan con criterios básicos en los que se conozcan los sistemas de valores y creencias de los grupos a los que se dirigen, no lograrán convencer ni conformar una verdadera comunicación pública. Lo más que se logrará será reforzar un discurso jerárquico, autoritario y legitimador, que quedará irremediablemente aislado (Ísita 2002). Al respecto resulta importante recordar que la mayoría de la divulgación para televisión es realizada en los Estados Unidos, Canadá, Francia, Japón, Gran Bretaña y España, con base en la cosmovisión y los intereses de dichas sociedades, mientras que para el público en países como México, no hay mayor adaptación que la inserción de subtítulos en español o el doblaje del audio a nuestro idioma.
  12. 12. c. Otro de los problemas del medio, tiene que ver con sus posibilidadespara comunicarse con el televidente. El proceso que se establece esincompleto por ser unidireccional, ya que el televidente no tieneposibilidades suficientes para retroalimentar los mensajes recibidos, aexcepción de las líneas telefónicas abiertas durante las transmisiones de losprogramas o a los correos electrónicos y conversaciones en línea a travésde las páginas de internet de los programas que cuentan con dichaherramientas.d. Otra preocupación para la divulgación televisiva es que si bien se haconvertido en una fuente de información fundamental para el público engeneral, aún por encima de las posibilidades de la escuela,3 la barra deprogramación muestra por igual programas de divulgación entremezcladoscon reportajes, docudramas, series temáticas y hasta canales exclusivos, enlos que las profecías, la astrología, el creacionismo, los ángeles, losextraterrestres y los poderes paranormales se convierten en temas deinterés creciente, comúnmente justificados con base en procedimientos que,según ellos, son “estrictamente científicos” o “ciencia alternativa” bajo loscuales se cobijan para “validar” sus construcciones argumentales. En esteorden de ideas, podrá haber una nutrida presencia de terminología científicaen la televisión, lo cual no significa que haya suficiente divulgación.e. A estos problemas puntuales a la relación entre divulgación y televisión,debe aunarse que tal quehacer no parece tener un lugar de predominio paralos consorcios mediáticos. Los eventos deportivos, las telenovelas, losprogramas sensacionalistas, los de concurso y los reality shows compartenpor lo regular, los mejores horarios y los mayores perfiles de audiencia,mientras que la programación sobre ciencia y tecnología es escasa y enmuchos canales inexistente. El caso de los noticieros es también un reflejoclaro, ya que si bien la mayoría de las cadenas noticiosas cuentan conreporteros especialistas en temas de ciencia y tecnología, el tiempo que ledestinan es mínimo, excepto las pocas ocasiones en que las noticias sobreciencia toman tintes espectaculares (Hartz 2002).
  13. 13. f. Adicionalmente, la televisión debe lidiar también con una animadversión natural esgrimida desde el lado de los científicos, quienes normalmente la consideran un medio inadecuado para divulgar la ciencia. Para J. Bennet (1999), aunque tiende a decrecer, sigue presente la visión de que la televisión demerita a la ciencia y documenta la existencia de múltiples historias en la que los científicos que se exponían a la divulgación, eran despreciados por sus colegas de profesión, por haber en las tentaciones de la televisión y la fama.La presencia de la divulgación de la ciencia en la televisión en la Ciudad deMéxicoEl cuerpo de información de la investigación sobre la oferta específica de divulgaciónde la ciencia en la televisión de la Ciudad de México, se construyó a partir de larecopilación de miles de horas de programación durante el segundo semestre delaño 2006. El levantamiento de información tomó como base el universo de 150canales que pueden sintonizarse en televisión abierta y restringida. A pesar de tanamplia oferta de señales sólo se encontraron programas que guardan alguna relacióncon los propósitos de la divulgación de la ciencia en dieciséis diferentes canales4. Detal forma, el grado de presencia de productos de divulgación se analizó a partir de labarra de programación de los quince canales, de la cual se obtuvieron un total de211 programas y series de origen nacional y extranjero.La información obtenida fue analizada entonces en términos de cantidad y de calidady arrojó conclusiones de importancia que se agrupan en primer lugar en función delespacio que los canales en cuestión destinan a la divulgación, el origen, la temática yel formato utilizado. Dicha información queda contenida en la tabla No. 1.Resulta importante mencionar que si bien los canales que mayor cantidad deprogramas de divulgación de la ciencia ofrecen son obviamente los temáticos comoDiscovery Science, National Geographic Channel y Cl@se TV, destaca elcompromiso del canal Once TV de televisión abierta, mismo que destina casi el 20%de su barra programática a la divulgación de la ciencia, la tecnología y la naturaleza,combinando tanto programas extranjeros de impecable manufactura como
  14. 14. producciones nacionales realizadas con destreza, profesionalismo e ingenio. Ensentido inverso, resulta preocupante que los grandes consorcios de televisión abiertaen cadena nacional en México, Televisa y Televisión Azteca, destinen muy poco,prácticamente nada, de sus espacios de programación al quehacer de la divulgacióntecnocientífica, privilegiando una televisión cuyo primordial interés está en elentretenimiento y en la rentabilidad, pero no en la formación crítica de lostelevidentes. Tabla No. 1. Información concentrada de los 16 canales muestreados TOTAL DIVULGACIÓN TELEVISIÓN ABIERTA Y DE PAGA. JULIO AGOSTO 2006 # % No. Programas 3,953 Minutos Transmisión 168,103 Nacionales 225 5.69% Extranjeros 3,728 94.31% Medicina y Salud 602 15.23% Tecnología 592 14.98% Naturaleza y vida animal 1,767 44.70% Genoma y manipulación genética 21 0.53% Preservación del medio ambiente 198 5.01% El Cosmos 101 2.56% Evolución 11 0.28% Microcosmos 0 0.00% Ciencias Puras 282 7.13% Avances recientes 368 9.31% Biografías de científicos 12 0.30% Formato Documental 2,933 74.20% Formato Noticiero 284 7.18% Educación a distancia 25 0.63% Mesa Redonda 205 5.19% Comedia 172 4.35% Animación 333 8.42% Porcentaje total de Divulgación de la Ciencia en los 16 canales muestreados 19.22% Porcentaje total de Divulgación de la Ciencia. Total en televisión abierta (TELEVISA, TV Azteca, Once TV, Canal 22, Canal 34 y Proyecto 40) 4.21% Porcentaje total de Divulgación de la Ciencia Televisión abierta y pública (Once TV, Canal 22, Canal 34) 11.14% Porcentaje total de Divulgación de la Ciencia. Televisión abierta y privada (TELEVISA, TV Azteca y Proyecto 40) 1.37% 0.39% Porcentaje total de Divulgación de la Ciencia Total Televisa
  15. 15. Además del grado de presencia de productos de divulgación de la ciencia mostradaen la primera tabla, se realizó también un análisis sobre la oferta específica deprogramación, tanto en cantidad como en características específicas de losprogramas transmitidos durante el periodo de muestreo. Al respecto conviene incluiruna tabla que concentra la información primordial de los 211 programas o series quese transmitieron en los 16 canales durante el periodo muestreado en los meses dejulio y agosto del año 2006, para después presentar una interpretación detallada dela información obtenida. Tabla No. 2 Cuadro resumen sobre la programación muestreada Concepto No. % Programas extranjeros 186 88.15% Programas nacionales 25 11.85% Programas señal abierta 47 22.27% Programas señal restringida 164 77.73% Total 211 100% Programas señal abierta nacionales 20 42.55% Programas señal abierta extranjeros 27 57.45% Total 47 Programas señal restringida extranjeros 160 96.97% Programas señal restringida nacionales 5 3.03% Total 165 100.00% Programas por tema Naturaleza 21 9.95% Mundo Animal 69 32.70% Tecnología 24 11.37% Mixto 6 2.84% Medicina y Salud 28 13.27% Ecología 16 7.58% Cosmos 9 4.27% Ciencias Exactas 21 9.95% Biografías 2 0.95%
  16. 16. Avances de la ciencia 15 7.11% Total 211 100%Con relación a la información que ofrece la tabla anterior es posible estableceralgunas conclusiones sobre las características específicas de la oferta de divulgaciónen la Ciudad de México. 1. La divulgación de la ciencia y la tecnología que se presenta en televisión es descontextualizada, ya que la inmensa cantidad de la oferta que se transmite es producida fuera de México, especialmente en Estados Unidos, Gran Bretaña, España y Canadá. Casi 9 de 10 programas son extranjeros. De tal forma, y aún cuando las temáticas y preocupaciones de la ciencia y la tecnología son globales y no particulares, la relación entre ciencia, divulgación y público pierde fuerza cuando la trama argumental está referida, decidida y protagonizada por y para televidentes de contextos ajenos a la cotidianeidad del espectador nacional. Del mismo modo, el propósito de la divulgación por democratizar la ciencia al fomentar el conocimiento y la participación ciudadana, parece no encajar en la agenda del televidente, cuando los asuntos que la divulgación transmite, refieren a residentes distantes en cuanto a geografía, necesidades e intereses. 2. En cuanto a la mezcla de programación, apenas la quinta parte de la divulgación se transmite en televisión abierta, y eso que se cuenta con los encomiables esfuerzos de la televisión pública, principalmente del canal Once TV y en menor medida de los canales 22 y 34. Por lo que refiere a la televisión privada, su participación es prácticamente inexistente, a pesar de su enorme cobertura en todo el país, ya que a excepción de los programas que transmite Proyecto 405 y los limitadísimos espacios que ofrece Televisa en temas de salud, la oferta de los dos grandes consorcios
  17. 17. prácticamente no aporta mayor esfuerzo a la divulgación de la ciencia y latecnología.3. En cuánto a la producción nacional de programas divulgativos, éstaqueda prácticamente en manos de Once TV, canal que no sólo dedica másdel 15% de su barra televisiva a la divulgación, sino que también seesfuerza por crear sus propias producciones. De tal forma, llama laatención que en televisión abierta más del 40% de los programas dedivulgación son hechos en México. En cuanto a la televisión restringida,prácticamente ningún programa transmitido es hecho en México, aexcepción de un par de programas: Ciencia ¿Para qué? producido por TVUNAM y Radio Conciencia producción de Tele Fórmula. Ambos programascorresponden a un formato mixto que combina el noticiero y la mesaredonda y cuya hechura no involucra grandes costos de producción,especialmente en comparación con los vistosos documentales de lasproductoras extranjeras.4. Finalmente, en lo que refiere a los temas que más aparecen el ladivulgación televisiva, predominan claramente los relacionados con elmundo animal y la naturaleza, incluso uno de los canales temáticos,Animal Planet, consagra su programación a la fauna silvestre y doméstica.Ambas temáticas acaparan más del 40% del total transmitido. Talpredominio no deja de llamar la atención ya que son precisamente éstoslos que comúnmente se alejan más de los propósitos centrales de ladivulgación, pues suelen abusar de la antropomorfización, de lacontemplación casi turística y de la descripción documental, sin que seprofundice en la explicación y relación con los conceptos y los métodos dela ciencia. Otro par de temas de importante presencia son tanto los demedicina y salud, como aquellos referidos a los aspectos ambientales,mismos que por su propia naturaleza resultan muy atractivos para eltelevidente, pues refieren a situaciones concretas de su cotidianeidad, desu bienestar y de su supervivencia. Del mismo modo, la presencia de latecnología es también dominante en lo que la televisión divulga, desde la
  18. 18. fabricación de enormes y deslumbrantes maquinarias y construcciones que enaltecen el intelecto creativo del ser humano y hasta los objetos de uso habitual con los que convivimos diariamente, sin casi nunca preguntarnos por las razones de su funcionamiento. De tal forma, la presencia de animales, “batas blancas,” animales, paisajes, artefactos y alertas ecológicas en el espectro televisivo, acaparan la inmensa mayoría de la divulgación en televisión, situación que no tiene nada de sorprendente, pues refiere a temas puntuales que están mucho más cercanos al ciudadano común.ConclusionesLo aquí presentado es una aproximación más compleja que tiene como propósitoadicional el profundizar las formas en las que la divulgación se ofrece al público. Decualquier forma, lo aquí expuesto nos permite tener una primera mirada sobre elpanorama de la divulgación de la ciencia en la televisión de la Ciudad de México. Laintención fundamental es ofrecer un diagnóstico sobre el estado que guarda talmodelo de divulgación, tanto de orden cuantitativo como cualitativo, además deesgrimir conclusiones que tiendan caminos hacia futuras líneas de investigación, quedeberán necesariamente trenzar puentes hacia el lado de los espectadores, el delpúblico, receptor último de los esfuerzos del quehacer divulgativo.Notas.1 Para comprender la importancia cultural del sujeto receptor, resulta de gran importancia el análisisde Rolando Ísita en su Divulgación Persuasiva de la Ciencia (2002)2 Equivalente a unos 55 dólares americanos considerando el tipo de cambio del año 20063 Un dato para reforzar esta afirmación se encuentra en Blanco (2004) quien tras una investigacióncuantitativa encontró que los adolescentes pasan en la escuela entre 25 y 30 horas por semana,mientras que frente al televisión, permanecen en promedio 28 horas por semana4 Los canales en los que se encontró algún grado de presencia de programas de divulgación de laciencia en televisión son: Canal 2 y Canal 4 de Televisa, Once TV, Canal 22, Canal 34, Proyecto 40,todos ellos de señal abierta, así como los de televisión de paga: TV UNAM, Discovery Channel,Discovery Science, Discovery Home & Health, National Geographic Channel, Animal Planet, AprendeTV, Cl@se TV, TVE Española y Documax TVE5 Proyecto 40 es programado actualmente por Televisión Azteca, quedando pendiente todavía laresolución final de la disputa judicial con el grupo de medios encabezado por Javier Moreno Valle.
  19. 19. BibliografíaBennet, J. 1999. Science on television. A coming of age?. En: Communicating Science: contexts andchannels. Eileen Scanlon, Elizabeth Whitelegg and Simeon Yates. (Editors). Routledge Studies inScience, Technology and Society. The Open University. London, EnglandBucchi, Massimiano. 1998. Science and the media.Alternative routes in scientific communication.Routledge Studies in Science, Technology and Society. The Open University. London, EnglandCablevisión. 2006. (Año de consulta). Página web de la empresa . En dirección electrónica:http://www.cablevision.net.mxCanal 22. 2006. (año de consulta). Página web de la televisora. En dirección electrónica:www.canal22.org.mx/Discovery On Line. (2006). Año de consulta. Sitio oficial de la empresa Discovery CommunicationsNetwork en sitio virtual: http://www.discovery.com/Fleck, Ludwick. 1979. La génesis y el desarrollo de un hecho científico: Introducción a la teoría delestilo de pensamiento y del colectivo del pensamiento. Alianza Editorial. Madrid, EspañaHartz, Jim y Rick Chapell. 2002. Mundos Separados. Dirección General de Divulgación de la Ciencia.Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica. Universidad Nacional Autónoma deMéxico, México D.F.Ísita Tornell, Rolando. 2002. Divulgación persuasiva de la Ciencia. En Tonda Juan, Sánchez Ana yNemesio Chávez (coordinadores), Antología de la Divulgación de la Ciencia en México. DirecciónGeneral de Divulgación de la Ciencia. México, UNAM, Distrito Federal.León, Bienvenido. 2005. (Fecha de consulta). Divulgar la ciencia en TV: problemas y oportunidades.Revista 100cia.com Portal de ciencia y tecnología. En dirección electrónica:http://100cia.com/divulgacion/divulgar_la_ciencia_en_tv_problemas_y_oportunidades_y_2__288.htmlLeón, Bienvenido. 1999. El documental de investigación científica. Colección: Papeles decomunicación. Barcelona. Editorial Paidós. España.Merton, Robert K. 1984. La Sociología de la ciencia. Madrid, Alianza Editorial, EspañaOnce TV. 2007. (año de consulta). Página web del Canal Once. Instituto Politécnico Nacional. Endirección electrónica: www.oncetv.ipn.mx/Suárez Díaz, Edna. 2004. Curso Ciencia, tecnología y sociedad. México Distrito Federal. Enero –Mayo 2004. ITESM CCM.
  20. 20. Televisa. 2006. (año de consulta). Página web de la empresa . En dirección electrónica:http://www.esmas.com/televisainversionistas/eng/about/glance/Televisión Azteca. 2006. (año de consulta) Página web de la empresa. En dirección electrónica:http://www.tvazteca.com/corporativo/cultura/historia/antecedentes.shtml

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