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ADOLFO VÁSQUEZ ROCCA _ “SCHOPENHAUER: “LA LIBERTAD DE LA VOLUNTAD”, DETERMINISMO, IRRACIONALISMO Y PESIMISMO METAFÍSICO”

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ADOLFO VÁSQUEZ ROCCA _ “SCHOPENHAUER: “LA LIBERTAD DE LA VOLUNTAD”, DETERMINISMO, IRRACIONALISMO Y PESIMISMO METAFÍSICO”.1
Dr. Adolfo Vásquez Rocca y Lic. Carolina Llanos *
PUCV - Universidad de Santiago de Chile
- Este Artículo ha sido elaborado en Colaboración con el Profesor Dr. Adolfo Vásquez Rocca.
Ver: VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “SCHOPENHAUER; DEL MUNDO COMO VOLUNTAD Y REPRESENTACIÓN AL PESIMISMO METAFÍSICO”, En MANUSCRITOS DE FILOSOFÍA, 2004, Ediciones Revista Observaciones Filosóficas ISSN 0718-3712, <http: />

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ADOLFO VÁSQUEZ ROCCA _ “SCHOPENHAUER: “LA LIBERTAD DE LA VOLUNTAD”, DETERMINISMO, IRRACIONALISMO Y PESIMISMO METAFÍSICO”

  1. 1. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 1ADOLFO VÁSQUEZ ROCCA _ “SCHOPENHAUER: “LA LIBERTAD DE LA VOLUNTAD”, DETERMINISMO, IRRACIONALISMO Y PESIMISMO METAFÍSICO”.1 Dr. Adolfo Vásquez Rocca y Lic. Carolina Llanos * PUCV - Universidad de Santiago de Chile1 Este Artículo ha sido elaborado en Colaboración con el Profesor Dr. Adolfo Vásquez Rocca.Ver: VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “SCHOPENHAUER; DEL MUNDO COMO VOLUNTAD YREPRESENTACIÓN AL PESIMISMO METAFÍSICO”, En MANUSCRITOS DE FILOSOFÍA, 2004,Ediciones Revista Observaciones Filosóficas ISSN 0718-3712,<http://personales.ya.com/mpal/poe/rocca/voluntad.pdf>
  2. 2. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 2Resumen La libertad es fundamental en la existencia del ser humano independientemente de que éste sea consciente o no de todo lo que ella implica, de esta manera se la considera como valor y derecho inherente a cada persona, pero ¿en qué medida tenemos esa libertad que creemos tener? ¿Existe alguna diferencia entre lo voluntario y lo libre? El siguiente ensayo intenta responder a estas preguntas a partir de la cosmovisión de Schopenhauer, señalando el origen de la ilusión del libre albedrío, en contraposición a la idea de una libertad absoluta y no transitiva de la voluntad dada en el plano metafísico. Esto necesariamente remite a un pensamiento pesimista y determinista fundado en el dolor y sufrimiento propios de la existencia humana, que remiten al sustento metafísico de los aspectos éticos, estéticos y epistemológicos de su filosofía en relación a lo que Schopenhauer entiende por voluntad de vivir o de persistir en el ser.Palabras claves: libertad, conciencia, necesidad, causalidad, ilusión, cuerpo,determinismoAbstract The freedom is fundamental to the human existence independently that this is conscious or not it, thus it is considered as a value and inherent rights of each person, but to what extent have the freedom that we have? Is there a difference between the voluntary and free? The following essay attempts to answer these questions from Schopenhauers worldview, noting the origin of the illusion of free will, as opposed to the idea of absolute freedom and will not transitive given on the metaphysical plane. This refers to a thought necessarily pessimistic and deterministic based on own pain and suffering of human existence corresponding to the metaphysical sustenance ethical, aesthetic and epistemological philosophy in relation to what Schopenhauer means will to live.Keywords: free will, need, causality, illusion, body, fatalism, destination. Schopenhauer: "Freedom of the Will", determinism, metaphysical pessimism and irrationalism.
  3. 3. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 3Sobre la libertad de la voluntadDe tanta importancia es la libertad para la humanidad que en el transcurrir deltiempo ha sido centro de innumerables disputas y guerras, interpelandoconstantemente al hombre a referirse a ella de alguna u otra manera endistintos momentos de la historia.Tanto desea el hombre su libertad, que el peor castigo parece ser estar privadode ella, por eso se quiere la libertad, se cuida y se protege, y por sobre todo, seexige y se defiende desde que la conciencia del ser humano la hace visiblepara sí. No es común que los hombres se sitúen en una perspectiva que nieguesu existencia, sin embargo, esta idea siempre está ahí de modo latente, comoun supuesto que haría terrible la propia existencia, y que se reafirma cada vezque se ve frustrado aquello que se quiere profundamente. ¿Por qué me pasaesto a mí? O ¿Por qué tengo esta suerte? Son preguntas que no hacen másque reflejar la idea oculta de que hay algo que domina nuestro existir, dondejustamente eso que domina no es en cada caso la persona.Sin embargo, se cree en la libertad y a partir de esta idea se sitúa el hombre dedistintas maneras en el mundo, puede sentirse afortunado de su vida tranquilay apacible, puede valorar cada momento teniendo una visión optimista respectode ella o contrariamente mostrarse disconforme y más que vivirla, padecerla¿Cuál es entonces su responsabilidad ante ella? Lógicamente que bastante encuanto se le presenta un rango más o menos amplio de posibilidades que élpuede barajar antes de tomar sus decisiones.El razonamiento y la capacidad proyectiva y prospectiva desarrollada en elhumano, le permiten además de conocerse, imaginarse en infinitasposibilidades que pueden ser o no realizables efectivamente en su vidacotidiana, con lo que puede por ejemplo, imaginarse volando como las aves,pero como su fisonomía no se lo permite, puede buscar algún medio para llegara semejante situación. Esta capacidad de razonamiento abstracto en elhombre, sumada a la complejidad de la constitución del mundo, hacen que lasacciones humanas se vuelvan cada vez más diversas y se den bajo relacionesde las que resultan diferentes efectos, esto porque el hombre como conciencia
  4. 4. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 4intencional, maneja innumerables posibilidades para representarse la propiavida de múltiples maneras y conforme a ello, hacer su existencia de un modopremeditado y particular.Por esta razón hay un sentimiento que sitúa al hombre en la libertad, es élquien lleva a cabo sus acciones según su parecer y quien debe hacerseresponsable de ellas. Inclusive, aunque se piense que las propias accionesestán limitadas, sea por una disposición genética, por la sociedad o cualquierotro factor, siempre queda un ámbito al cual no puede sustraersecompletamente la libertad, esto es, el propio pensamiento, ya que aunque unapersona tenga impedimentos físicos o esté sometida por otro individuo parahacer efectivas sus acciones, siente y con ello sabe que sus pensamientos soníntimos, le pertenecen y sólo por ello posee ya algún grado de libertad.En las consideraciones en torno a la libertad, parece haber siempre unaoposición entre la existencia o no existencia de ella para el ser humano y es eneste contexto donde Schopenhauer desarrolla su reflexión, en la medida que lalibertad se relaciona con la moralidad del hombre y directamente con susacciones. La libertad se muestra primeramente como una contradicción entredos ideas: hay por una parte, absoluta libertad de la voluntad en una vertientemetafísica y por otra parte, no hay libertad en la existencia humana, ya que eneste plano todas las acciones ocurren de modo necesario, en tanto seencuentran sometidas al principio de causalidad. Esta contradicción anularía laexistencia de la libertad en su totalidad, pero en Schopenhauer esto no sucede,más bien la libertad existe, pero el hombre se equivoca al ponerla en un lugarque no es originario de ella, entonces lo que habría que hacer, es encontrar susignificado y lugar real, para que desde ahí el hombre pueda comprenderla ycomprender también su existencia. Así toma fuerza la idea de que la libertades una creencia que el hombre adquiere a partir de lo que puede conocer delmundo empírico, pero que no está fundada, pues la concibe aún bajo el velo demaya, es decir, como pura ilusión.En el escrito La libertad de la voluntad2, Schopenhauer toma como punto departida la distinción entre un modo popular de entender la libertad, situado en el2 SCHOPENHAUER, A. Sobre la libertad de la voluntad. En Los dos problemas fundamentales de laética. Siglo veintiuno editores, España, 1993.
  5. 5. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 5plano de lo físico como no impedimento o no existencia de obstáculo para loque el individuo quiere hacer y una libertad intelectual y moral entendida desdela filosofía, que involucra la aceptación o negación de principios y que remite alplanto ontológico, sin quedar reducida al estadio existencial de la misma.Esta idea física de la libertad, nace de la experiencia del hombre, donde seplantea como un poder hacer lo que el individuo quiere en cada caso, poniendoénfasis en el poder realizar la acción. Para una correcta interpretación de lalibertad es preciso abandonar esta idea común de hacer y trasladarla al planodel querer, reorientando la pregunta a si ese querer propio de cada individuoocurre de manera libre. Puesto que una vez satisfechas las necesidadesbásicas del hombre, este crea nuevas necesidades, quiere otras cosas decarácter mucho más complejo que ya no se sitúan exclusivamente en la esferade lo físico, donde este querer puede verse en algunos casos satisfecho y enotros obstruido por elementos ahora de orden abstracto, como por ejemplo unsentimiento, una expectativa o por diferentes estímulos que condicionarían suquerer, con lo que este no sería un querer libre, pues para que sea tal no debeestar bajo condición alguna, ni de tipo material ni inmaterial.Por esta razón la libertad no radica en la posibilidad de hacer lo que el individuoquiere, más bien, en la posibilidad de que ese querer sea dado sin necesidadalguna para él. Por lo tanto, el concepto de libertad se vuelve un poco másabstracto y se entiende como la ausencia de necesidad entre aquello queorigina el querer y el acto de la voluntad.Esta confusión de la idea filosófica de la libertad con la idea empírica de ella,genera el hecho de que se entienda la libertad como el no estar sometido delhombre por algo externo a él, sea una fuerza de la naturaleza, Dios, otroshumanos, etc. con lo que surge la posibilidad del libre albedrío como facultadde obrar en base a la pura reflexión o elección. Schopenhauer se opone a estaidea de la existencia de un libre albedrío donde el hombre actúa y más aun,quiere libremente, en base a su cosmovisión del mundo como voluntad yrepresentación.Muchas veces se ha considerado al hombre como existiendo libremente en unmundo aunque él no haya elegido su existencia, se piensa al hombre como
  6. 6. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 6contenido en el mundo junto a otros elementos de distintas características, loque no es así en el pensamiento de Schopenhauer. El mundo, explicadobrevemente, es eso más próximo a la conciencia humana, aquello a que éstase dirige constantemente y donde el individuo sitúa su propia existencia ydetermina su esencia. Sin embargo, en cada intento por alcanzar unaexplicación profunda acerca de él, se comienza o desde el objeto dado por larealidad empírica, o por el sujeto, quedando en este caso toda posibleexplicación en el ámbito de la idealidad. La filosofía entonces se ha movidoentre estos dos polos aparentemente opuestos, atribuyendo significados almundo y a lo que se relaciona con él desde un realismo empírico o de unaidealidad trascendental, siempre desde una esfera para criticar a la otra.El mundo como representaciónEn la filosofía de Schopenhauer esto es diferente, puesto que él habla delmundo tomando como punto de partida la representación que tiene el sujeto delobjeto, por lo tanto ninguno de ellos tiene una primacía sobre el otro, a partir delo que afirma “el mundo es mi representación” 3, y el individuo aquello quesustenta la existencia del mundo en tanto que es percibido comorepresentación4. De esta manera todo lo que existe, el sol, las plantas, lahumanidad, las ideas, obedecen a representaciones que un sujeto cognoscenteelabora a partir de otra existencia de carácter metafísico, que no se alcanza demanera directa, si no que mediante la representación de su materializaciónfenoménica. El sujeto y el mundo entonces, son correlativos y en estacorrelación se encuentra de alguna manera la libertad.Esta distinción del mundo como voluntad y representación, está influenciadapor la división kantiana entre fenómeno y noúmeno. El mundo es intuido comoobjeto de nuestra representación bajo el espacio y tiempo donde se revela3 SCHOPENHAUER, A. El mundo como voluntad y representación, Tomo I. Ed. Fondo de CulturaEconómica, España, 2005. p 854 Es importante destacar la originalidad de Schopenhauer en el plano de la epistemología. Al comenzarsus explicaciones desde la representación, se sitúa en una posición que rompe con el esquema tradicionaldualista que explica el conocimiento y la existencia de la realidad a partir de lo objetivo o lo subjetivo.Hay una realidad empírica compatible con un idealismo trascendental que se sustenta en larepresentación.
  7. 7. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 7como causal, es decir, que es una realidad empírica que se manifiesta yconoce como fenómeno bajo el principio de individuación. Sin embargo, larepresentación no es una única realidad existente, puesto que al buscar laesencia última de los fenómenos en la representación, sólo se capta suaspecto formal, por lo que se infiere que hay un aspecto más en el mundo, queno corresponde al fenómeno y sí a su esencia inalcanzable para el hombre,que Schopenhauer identifica con la voluntad.Si hipotéticamente se sustrae toda condición fenoménica al mundo, nosencontramos con un en sí de carácter metafísico cuya principal característicaes que nunca puede ser objeto de la representación y que es el en sí de todo,esto es la voluntad5.Esta voluntad es sin razón, en el sentido de que no tiene una causa ni finalidadpara la realización de sus actos, no precisa fundamentación y aun así seobjetiva de distintas maneras en el plano fenoménico, si bien se da en grados,se manifiesta ella entera en cada fenómeno de su objetivación, cuya totalidadcorresponde al mundo. La voluntad es la esencia, la fuerza natural que se dade manera necesaria en los fenómenos como ley natural.El mundo entonces, no se entiende como la suma de elementos que loconstituyen o como algo que sea aislado del sujeto, el mundo es la voluntadobjetivándose constantemente de manera orgánica en diferentes fenómenos delos cuales el individuo realiza una representación, donde el individuo vendría aser una unidad que puede conocerse de dos maneras distintas, como5 Un cuidadoso análisis de la obra central de Schopenhauer, El mundo como voluntad y representación,muestra que muchas de las ideas más características de Freud habían sido anticipadas por Schopenhauer.Todo pensador expresa siempre algo de la cultura de su tiempo, por supuesto, pero los paralelismos queencontramos entre Freud y Schopenhauer van más allá de la mera influencia cultural. El conceptoschopenhauriano de voluntad contiene los fundamentos de lo que en Freud llegarán a ser los conceptosdel inconsciente y del Ello. Los escritos de Schopenhauer sobre la locura anticipan la teoría de larepresión de Freud y su primera teoría sobre la etiología de las neurosis. La obra de Schopenhauercontiene aspectos de la futura teoría de la libre asociación. Y lo que es más importante, Schopenhaueranticipa la mayor parte de la teoría freudiana de la sexualidad. Estas correspondencias plantean algunasinteresantes dudas sobre la afirmación de Freud de que él no había leído a Schopenhauer hasta los últimosaños de su vida. [Sobre este punto profundizaremos en un próximo Artículo, del cual ya se hecho unaprimera entrega:- VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “La influencia de Schopenhauer en Freud”, en CIBERNOUS: Mapa yTerritorio de la Filosofía, Proyecto CNICE, Madrid.<http://cibernous.com/autores/schopenhauer/teoria/rocca2.htm>
  8. 8. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 8fenómeno en tanto tiene un cuerpo y es objeto como los otros objetos delmundo y como voluntad, que se manifiesta en el hacer y padecer de susacciones.En este contexto el hombre se representa a sí mismo como sujeto del mundo,donde la vida humana consiste en la constante oscilación entre un querer y losintentos por satisfacer ese querer, lo que finalmente conduce al placer o aldolor, pero en ningún caso para situarse ahí de manera definitiva. El hombre esun ser volente, un constante querer que intenta preservarse, pero a diferenciade los otros seres del mundo, el hombre se da cuenta de su querer y con ellode su condición de superioridad, de su diferencia dada por la intuiciónabstracta y por lo mismo se considera como libre, no obedeciendo sus actos asimples impulsos biológicos o estímulos externos, ya que el mismoevolutivamente, se ha ido desarrollando en niveles más complejos deexistencia, manifestando control en sus actos y en lo que le rodea. Frente atodo esto, el humano se sitúa en el plano de la libertad, el hombre dice puedohacer lo que quiero y hasta en algunos casos puedo elegir que es lo quequiero, pero sin una reflexión, todo esto queda eclipsado bajo el conceptoempírico de la libertad.En suma: “El modo de ser de la voluntad es un continuo devenir en el que se afirma el querer-vivir. Todos los seres se disuelven en la voluntad única y en su afirmación en el incontenible devenir; el determinismo absoluto es la expresión de esta disolución de los múltiples en la serialidad del devenir: todo momento del devenir procede de un momento anterior y va hacia un momento siguiente; en la serie del proceso todo tiene una razón suficiente de su ser.6Si el determinismo domina el proceso del devenir de la voluntad, ésta encuanto tal es irracional: no hay razón de ser de la voluntad; el proceso deldevenir es un proceso necesario pero la existencia de la voluntad es6 GONZÁLEZ NORIEGA, Santiago, “Schopenhauer, Arthur”, entrada del Diccionario deFilosofía Contemporánea, Ediciones Sígueme, Salamanca, 1976, pp. 450-451
  9. 9. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 9contingente; la voluntad es razón de ser pero no hay razón de ser de lavoluntad: “la no existencia del mundo es tan posible como su existencia” 7 [...]La voluntad obra de manera absolutamente libre, sin motivación, y es portanto, irracional y ciega. Schopenhauer la identifica con las fuerzas que actúanen la Naturaleza, fuerzas que adoptan aspectos y nombres diversos(gravedad, magnetismo, electricidad, estímulo, motivo) en sus manifestacionesfenoménicas, pero que en sí son una única e idéntica fuerza: La voluntad devivir.La esencia del mundo es voluntad. El mundo contemplado desde dentro de símismo y nuestra vida es voluntad. La voluntad es lo íntimo del ser, el núcleo decada individuo e igualmente de todo. Se manifiesta en toda fuerza ciega naturaly también en la conducta del hombre.La ilusión de la libertad y el dogma del “libre albedrío”El hombre es un individuo en relación con el mundo y al igual que él existecomo fenómeno, pero también existe como voluntad, que es aquello másíntimo y esencial en él que guía todas y cada una de sus acciones. Sinembargo, por el hecho de ser un fenómeno más entre los otros, se encuentrasometido a las mismas leyes que el resto de los fenómenos, es decir, al tiempo,al espacio y a la causalidad, pero si ellos se dan en toda su existencia, nopodríamos hablar de libertad en su actuar, puesto que sus acciones serealizarían en una realidad que está dominada por una cadena causal que noes perceptible de manera inmediata ¿Por qué se produce entonces la ilusión dela libertad?El ser humano se concibe como libre, en tanto la voluntad del individuo no estádeterminada en sus acciones por causas o razones suficientes que obliguen odireccionen de alguna manera su querer. Es decir, el hombre cree que es libreporque es él quien decide su propio querer y lo manifiesta en su hacer.7 SCHOPENHAUER, A., El mundo como voluntad y representación (1819), Ed. Trotta. Madrid, 2005.
  10. 10. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 10Esta ilusión se da principalmente porque el ser humano explica la libertad ycada una de sus acciones a partir de escorzos de ella y no en consideración dela totalidad de lo que ella implica. Por ejemplo, una persona puede ser librepara pensar lo que quiera, para expresar o no lo que ha pensado y más aún,para hacer una determinada cosa en un momento dado, pero en esta forma deentender la libertad no se considera el contexto total en que esa acción,expresión o pensamiento ocurren, ni tampoco qué lugar ocupan en la totalidadde la existencia de ese individuo, ni la importancia e incluso el sentido quetienen dentro de su propia vida por pequeña que sea la acción. Con este tipode explicaciones, se pone de manifiesto una tendencia a tomar como objetivoaquello que tiene un origen exclusivamente subjetivo, 8 lo que necesariamentedirige hacia una confusión.El principal problema para entender la libertad, radica en que no se recurre alfundamento de ella ni a su comprensión a partir de la totalidad del ser humano,sino que se considera como punto de partida el conocimiento de las otrascosas y el autoconocimiento, pero, como dos maneras aisladas de entender larealidad e incluso se consideran dos realidades diferentes. A partir de esto hayuna forma fragmentada de entender el universo, el mundo, el hombre y todo loexistente, con lo que fácilmente puede producirse un error en la concepción delas cosas abstractas y complejas. En caso contrario, si consideramos la libertada partir del conocimiento de las otras cosas sumado al autoconocimiento,habrá una aproximación real a lo que ella es en esencia y será posible dejar delado la ilusión en que el hombre comúnmente se encuentra sumido.Esta ilusión de la libertad humana, en la cosmovisión de Schopenhauer, puedeencontrar su origen principalmente en tres puntos: el primero en el plano delconocimiento, dado por la idea de que puedo hacer lo que quiero, fundado enel distanciamiento de la relación entre los motivos y los actos de la voluntad.Segundo, en la percepción de sí mismo como ser volente (esto es que misacciones son producto de una volición) o capaz de decidir, pero sin ladistinción entre voluntad empírica y voluntad como destino en el plano delautoconocimiento. Y finalmente, en las explicaciones en torno al ser humano8 Este tipo de error ocurre de manera constante en las explicaciones acerca de la realidad. En el caso de lalibertad, se cree que ella es absoluta porque se toma por objetivo lo empíricamente subjetivo. Esto tienerelación con la ilusión trascendental de la que habla Kant y que según él aparece como inevitable.
  11. 11. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 11que lo caracterizan de distintos modos con una esencia que no le es propia.Todas estas ideas entrelazadas, más la fragmentación de la realidad y elconocimiento a la hora de proporcionar explicaciones, contribuyen a que elindividuo crea que es dueño de sus acciones y que posee una libertadabsoluta. Sin embargo, no ha pensado en ello profundamente, más bien actúasin tener en consideración lo más importante, la posibilidad de tomar distanciadel mundo fenoménico para a partir de ahí lograr una mejor comprensión de latotalidad de lo existente.La idea de que puedo hacer lo que quiero tiene su origen en la experiencia queobtenemos a partir de nuestra existencia en el mundo, generalmente elindividuo observa que si siente deseos de beber agua su cuerpo va y lo hace,es decir, satisface su querer que en este caso es un motivo. Efectivamente estarelación entre la voluntad y el cuerpo no se da como una relación causal,puesto que hay una identidad entre ambos que se comprueba porque querer yhacer es la misma cosa, que se presenta de modos diferentes en la reflexión.Así, lo que le pasa a la voluntad también le pasa al cuerpo y a la inversa, nohay una primacía de uno sobre otro, ya que un acto del cuerpo es la acción dela voluntad objetivada, es decir, puesto en la intuición, por eso no puede habercausalidad en esta relación.Un motivo corresponde entonces a la representación que el individuo tiene apartir del conocimiento de las otras cosas que provoca el acto de voluntad. Sepregunta entonces Schopenhauer “¿la relación entre el motivo y el acto de lavoluntad es necesaria?”9 La respuesta a esta pregunta señala en qué grado elindividuo es realmente libre en relación a la conexión causal o arbitraria enteacto y motivo del querer.Se mencionó antes que la idea de libertad es entendida por el individuo comola libertad física o empírica, donde el querer y el poder se consideran comoposibilidades subjetivas y no se considera la situación causal objetiva delmundo externo, sometido a principios. Esto porque el entendimiento situado enla conciencia y no en la autoconciencia, es el que da una comprensión objetivabajo la ley de causalidad dada a priori para todos los fenómenos. Entonces, enel plano del conocimiento externo de las cosas, aunque no se perciba de modo9 SCHOPENHAUER, A. Sobre la libertad de la voluntad. ed. cit. p 47
  12. 12. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 12directo, lo que tienen en común todos los fenómenos es estar sometidos a estaley y la diferencia entre cada uno de ellos, radica en la complejidad de suconstitución, determinada por la fuerza de objetivación de la voluntad, por loque nuevamente hay que recurrir a la relación de la voluntad con su fenómeno.La voluntad se objetiva de distintos modos, puede hacerlo ciegamente comofuerza de la naturaleza donde no tiene conocimiento alguno, en otros casosaparece como estímulo, y finalmente en sus grados más altos de objetivación,como motivo, que implica un conocimiento o representación. Esto esimportante porque señala por una parte, que la representación no dependeúnica y exclusivamente del sujeto, en tanto hay en ella algo más que semanifiesta, pero que no se puede explicar, porque en ella se muestra sólo elcómo y el qué de las cosas, más no el porqué y por otra parte indica, que si larepresentación no depende exclusivamente del sujeto 10, tampoco lo hará larepresentación de los motivos que condicionarían su querer, que en últimainstancia remiten al en sí de las representaciones.Por consiguiente, hay grados de objetivación de la voluntad en relación a lavisibilidad de ella en cada idea 11 conforme a su intensidad y no en relación a lacantidad. Y si se considera además que todos los fenómenos son objetivaciónde una misma voluntad, se deduce que por consecuencia tienen una causaintima común.Esta causa íntima común es la voluntad manifestándose de distintos modos:por ejemplo en la materia inorgánica es una fuerza vital que lleva a la acción oal cambio, donde la acción y reacción de los estados se puede observar endirecta proporción. En las plantas, que son los seres orgánicos más inferiores,esta causa se expresa como estímulo, donde es posible observar la relaciónentre acción y reacción, aunque ellas no ocurran de manera proporcional odirecta. Finalmente en los animales, cuya capacidad representativa llega solo10 Este punto es importante en tanto refuta el solipsismo en la filosofía de Schopenhauer. Para él, larealidad fenoménica es pura ilusión, sin embargo esto no significa que toda existencia quede sustentadaen un yo, más bien y en relación con sus influencias orientales, la idea de yo surge del mundo comorepresentación, donde se aspira a la anulación del yo en la negación de la voluntad de vivir. Con lo quemás que considerar como central el yo, se busca una superación de este.11 Según Schopenhauer la voluntad se objetiva en niveles en relación a su fuerza o intensidad,identificando cada uno de estos niveles con una idea entendida al modo de Platón, que pueden captarseen tanto el sujeto es sujeto puro del conocimiento. Esto corresponde al mundo como representación, peroal margen del principio de razón suficiente. Ver El mundo como voluntad y representación, Libro tercero.
  13. 13. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 13hasta lo intuitivo y en los seres humanos, donde la misma capacidad es másalta en tanto alcanza el nivel de la abstracción, la voluntad no se expresa nicomo causa ciega ni como estímulo, sino que como motivo en tantorepresentación intuitiva o abstracta que impulsa a la acción. En este punto lacausa y el efecto se alejan, la causa es más compleja y el efecto másheterogéneo. De esta manera las acciones parecen indeterminadas aunqueestén objetivamente determinadas, si bien hay un pequeño margen decapacidad deliberativa en base a la diversidad de representaciones, hay otrofactor que predispone con anterioridad el actuar de un determinado modo encada caso y tiene relación con el carácter.Es la capacidad de representación abstracta entonces, la que hace que elindividuo pueda acceder a una mayor gama de motivos que los animales y almismo tiempo, que ellos sean más complejos y se distancien de las acciones atal punto, que parezcan libres de necesidad. Debido a esto, aparece un margende elección donde el individuo actuará guiado por la diversidad de motivosconfundiendo una libertad relativa con una absoluta. Cuando lo que realmentesucede, es que en base a la capacidad de abstracción pueden cambiar losmotivos, pero el carácter de la voluntad sigue siendo el mismo a lo largo detoda su existencia.La voluntad en el hombre se manifiesta como una fuerza interna que lo hacerepresentarse diversos motivos del querer a partir de lo externo. Pero por otraparte, el hombre se compone de un carácter que es aquello que lo distinguecomo especie de las otras especies y a su vez, como ser humano único dentrode su especie. Aunque cada hombre tenga su propio carácter, esto no significaque él lo maneje a su antojo, más bien en Schopenhauer el caráctercorresponde a los grados de virtud y vicio que están previamente determinadosen el individuo y que nuevamente condicionan su actuar. Entonces, puedencambiar los motivos, pero el hombre tarde o temprano actuará conforme a sudeterminación dada por el carácter.De esta manera, el conocimiento empírico de la realidad difumina la conexiónnecesaria entre los motivos y el actuar de la voluntad manifestada en lasacciones del hombre, que finalmente están condicionados por el carácter y conello siguen bajo una relación de necesidad. Por otra parte, la libertad se
  14. 14. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 14presenta como una contradicción en el fenómeno, en tanto el individuo refleja lalibertad de la voluntad pero no es libre, puesto que es la manifestación de ellabajo el principio de razón suficiente. Entonces lo que sucede es que la unidadde la voluntad se despliega en la pluralidad de las acciones humanas, donde elquerer aparece libre por el alejamiento de los motivos y las acciones, queaunque no se perciba, se encuentran bajo relación causal.En este punto coexisten de alguna manera libertad y necesidad y esto esposible en relación a la objetivación de la voluntad en la realidad fenoménica.Otro punto donde podría generarse la ilusión del libre albedrío, tiene relacióncon la autoconciencia. Como el sujeto se compone de conciencia referida a loexterno y por ello objetiva, y también de autoconciencia referida a lainterioridad, se conoce a sí mismo desde la subjetividad, mediante un sentirinterno inmediato, por lo tanto, el ser humano se hace consiente de síprimariamente como ser volente en tanto querer o no querer lo externo. En estepunto no se hace una distinción entre el yo y la voluntad, sino que se lesconsidera como la misma cosa de manera inseparable y no se capta a lavoluntad personal como parte de una totalidad mayor, esto se produce porquela autoconciencia se encuentra absolutamente separada del conocimiento delas otras cosas. El sujeto en la autoconciencia toma esta unidad y se define,de esta manera es fácil trasladar la libertad absoluta de la voluntad a la libertaddel individuo como fenómeno.Entonces, si el hombre es principalmente voluntad ¿es libre su querer? No, entanto el carácter del hombre es aquello que da la determinación a su actuaraunque a él se le presenten diferentes motivos, puesto que finalmente suelección se inclinará por aquel que tenga una primacía sobre los otros enfunción del carácter. Según Schopenhauer el carácter puede entenderse comocarácter inteligible, que es aquella parte que se corresponde con la cosa en sí,como carácter empírico en el ámbito de lo fenoménico, y como carácteradquirido, que surge del trato con el mundo y es el punto donde se produce lamodificación en los actos de cada individuo y que lo hacer ser de un mododiferente al resto de su especie, mas esto nunca afecta al querer, en tanto losactos determinados por el carácter son un reflejo del querer mismo. El hombre
  15. 15. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 15en tanto carácter adquirido se cree un ser libre, lo que tiene directa conexióncon la voluntad entendida de un modo empírico.La voluntad ante la conciencia inmediata. Lo voluntario y lo libre.Todos nuestros actos van acompañados de la conciencia de nuestro podersobre nosotros mismos, de nuestra casualidad personal. Gracias a estesentimiento íntimo, lo declaramos obra nuestra, y cada cual, con certezaabsoluta se cree verdadero autor de sus actos y moralmente responsables decuanto hace.“”La voluntad ante la conciencia inmediata: puedo hacer lo que quiera (cuandono me lo impida un obstáculo físico). El testimonio de la conciencia inmediatase refiere al poder obrar conforme a la voluntad. El testimonio de la concienciase refiere a la relación entre los actos y las voliciones. La conciencia proclamala libertad de los actos, presuponiendo la libertad de las voliciones. Pero lo queestá en duda es precisamente esa libertad de la volición. Lo que debemos esestudiar entonces es la relación entre la misma voluntad y los motivos. Y sobreeste punto, la afirmación “puedo hacer lo que quiero” no proporciona ningúndato. Lo que está en duda es la libertad del querer, por lo tanto el problemadeberá plantearse de este modo: ¿puedo querer (elegir) lo que quiero? Lo cualharía suponer que toda volición depende de otra volición anterior. Suponer quetoda volición depende de otra volición anterior. Concedamos que se respondaafirmativamente la serie de las voliciones, y consideramos a cada una de ellascomo dependiente de una volición anterior, sin llegar nunca por tal camino auna volición primitiva, capaz de ser considerada exenta de toda relación y detoda dependencia. Sólo la necesidad de encontrar un punto fijo (la razónperezosa) lleva a admitir semejantes volición”.1212 VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “Schopenhauer; Del Mundo como Voluntad y Representación alPesimismo Metafísico”, p. 15 y sgtes. En Manuscritos de Filosofía, 2004, Ediciones RevistaObservaciones Filosóficas ISSN 0718-3712, <http://personales.ya.com/mpal/poe/rocca/voluntad.pdf>
  16. 16. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 16“Puedo hacer lo que quiera”. Puedo, si quiero, dar a los pobres cuanto yoposea, y empobrecerme a mí mismo si quiero. Pero no está en mi manoquererlo, porque tienen mucho imperio en mí los motivos opuestos. En cambio,si tuviera yo otro carácter y llevar la abnegación hasta la santidad, podríaquererlo, pero entonces no podría dejar de hacerlo, y lo haría necesariamente.Cada ser en el mundo obra según su esencia, en la cual están contenidas enpotencia ya todas sus manifestaciones activas, y esas manifestaciones mismadan a conocer la esencia de de la cual emana. El hombre no es una excepcióndel resto de las acciones de un individuo que guardaran siempre conformidadmoral con ese carácter individual e invariable: cada cual obrará como es. Elhombre realiza todas sus decisiones en conformidad con su carácter, no puedetraicionarlo. Nuestro hacer esta determinado en nuestro modo de hacer, pornuestro carácter. “Porque somos como somos es por lo que la decisión tieneque hacer así necesariamente”. La responsabilidad moral no se anula, si noque se traslada del hacer al ser. Se llama malo a un hombre no porque heejecute acciones moralmente malas, sino porque estas son tales que dejanconcluir una constitución mala, un fundamento malo, presente universalmenteen el sujeto. Somos responsables de lo que somos y no de susmanifestaciones particulares13.Para tranquilizar a los que por motivos religiosos se oponen a estas tesis,Schopenhauer hacen notar que si bien ellas se sustentan en razonespuramente filosóficas no se contradicen la teología, (en especial la protestanteen su vertiente alemana), para ello cita a Lutero. No deja de ser paradojal quelas tesis de un ateo como Schopenhauer encuentren expresión en undeterminismo de carácter teológico (llevado hasta sus últimas consecuenciaspor Calvino). Este determinismo puede ser formulado como sigue: “No somospecadores porque pecamos, sino que pecamos porque somos pecadores”. Osi se quiere en una versión secular y atea: “No somos ladrones porquerobamos, sino que robamos porque somos ladrones”.El hombre se concibe como ser volente, donde ese querer no es libre. Si bien,tiene un margen de elección en sus acciones producto de su carácter adquiridoen relación con el mundo, no lo tiene en la determinación de su querer. En este13 Ibid
  17. 17. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 17sentido hay un destino como determinación del carácter en cada individuo yéste, por ejemplo, determina el grado de sufrimiento, de tristeza o alegría conque cada individuo se enfrenta al mundo, puesto que el modo de ser obedece auna situación interna a partir de la cual se realizan las acciones.La existencia humana es un querer no satisfecho que conduce al dolor, quemueve al hombre a preservarse en su existencia, razón por la cual una vezsatisfecha alguna necesidad, surge otra nueva. Esa es la dinámica y ladeterminación del querer.Metafísica de la voluntadAquí cabe también atender a que aunque la voluntad sea absolutamente libre yse objetive de una manera superior en el ser humano, ella no traspasa estalibertad absoluta al hombre y si es que lo hiciera, esto solo podría ser demanera relativa y limitada.Pero hay que considerar además que según Schopenhauer, hay en la totalidadde lo existente una unidad entre lo aleatorio y lo necesario que reposa sobre elfundamento de todas las cosas. En Los designios del destino, establece que“esta esencia metafísica se manifiesta como la oculta directriz de las accioneshumanas”14. El hombre es fenómeno y voluntad, donde esta voluntad es enparte empírica y reconocible para él, con lo que observa que en sucotidianidad su vida se mueve entre un constante querer y la satisfacción deeste querer, donde él actúa libremente. Pero como no es posible conocer estenoúmeno volente, el hombre se representa una parte de él como su propia yexclusiva voluntad, que le permite obrar según su parecer. Al pensar esto conmayor profundidad, se hace visible que, por el hecho de que la voluntad es unaentidad metafísica, ella no se conoce ni mediante la conciencia de las otrascosas, ni de un modo directo, por lo que siempre hay una parte de la voluntadque está fuera de la representación consiente del humano y es justamenteaquella que da los motivos para dirigir la voluntad concebida empíricamente,esta es, la voluntad como destino.14 SCHOPENHAUER, A. Los designios del Destino. Ed. Técnos, Madrid. 2002. p 23
  18. 18. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 18Entonces todo acto o episodio en la vida del hombre tiene necesariamente unaconexión subjetiva, en tanto existe como necesaria para el individuo enparticular y otra conexión objetiva que se da bajo el influjo necesario de lanaturaleza como causalidad, siendo la causalidad subjetiva imperceptible o lavoluntad empírica, el lugar de la ilusión del libre albedrío.El individuo no conoce nada mas allá que una parte de sí mismo a través de laautoconciencia, por lo que debe situarse en el plano del conocimiento paraentender qué es libertad y de qué modo se da en la propia vida, ya quefinalmente es el aspecto inteligible del mundo el que domina el azar y no a lainversa.Esto se produce de un modo tal que la necesidad interna del individuo, lareflexión y el influjo de las cosas externas, operan de modo que la vida entotalidad funcione en correcta armonía15, sin que esto se capte por parte de unindividuo de manera empírica, y menos aún a través de la autoconciencia quese representa como ser volente, más bien implica moverse en un nivel deconciencia superior o mejor.Entonces si se consideran estos dos tipos de conocimiento como facultades delhombre para explicar la libertad, es posible tomar conciencia de que no existeel libre albedrío. Mientras que la voluntad es querer relacionado con el desear,tener ganas de alguna cosa o la espontaneidad sin necesidad, el albedríoimplica la participación del intelecto, en la medida que la voluntad es guiadapor causas o motivos para realizar una elección. En el libre albedrío habría unainfluencia o mediación de las representaciones exteriores en el interior pararealizar una elección condicionada ya sea por los motivos, ya sea por elcarácter. La idea del libre albedrío no es más que una manifestación de lavoluntad universal, en la voluntad de vivir objetivada en el cuerpo del hombre,en su existencia humana.Todo esto es imperceptible para el hombre. También el hecho de que lavoluntad no necesita del conocimiento o de una explicación racional de símisma. Si esto se considera de ese modo, el conocimiento queda15 Esta armonía corresponde a la causalidad que da lugar a lo que Schopenhauer entiende en un sentidonegativo como fatalismo trascendente (pesimismo metafísico) como la libertadad no es algo primario, sedefine de modo negativo.
  19. 19. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 19instrumentalizado por la voluntad en el ámbito de la conciencia empírica, lo queno permite ver como la naturaleza actúa de modo armonioso en vistas de laespecie y no únicamente del individuo, donde nuevamente surge la idea de queen el fenómeno se da un azar, cuando en realidad “lo que conjeturamos aquícomo agente no sería la naturaleza, sino una instancia metafísica situada másallá de la naturaleza, la cual existe de forma total o indivisa en cada individuopara el que rige todo esto”16. Por lo tanto, hay una aparente contingencia de losactos físicos que no obstante, actúan a partir de una necesidad moral que nose puede demostrar, puesto que no es accesible para el conocimiento humano.Este actuar no es guiado por fuerzas de la naturaleza, sino que es unanecesidad de carácter moral y al mismo tiempo metafísica que recae en lavoluntad. Es ella quien determina incluso la existencia de la idea del albedrío yel azar.Schopenhauer explica que el individuo aparece como dueño de sus acciones,pero que al mirar hacia el pasado, se da cuenta de que en innumerablesocasiones vio frustrado su querer, de lo cual resulta su posición actual queprobablemente le es favorable, en este sentido la voluntad y sus objetivacionesse mueven de manera armónica y al mismo tiempo, por su propia esencia,como una lucha por aquello que les es mas propio, la vida. La voluntadentonces tiende siempre a su mayor objetivación posible, se da en una luchaconsigo misma alimentándose de sí para vivir, por eso Schopenhauer proponeque esta entidad metafísica es voluntad de vivir.Hasta aquí la autoconciencia, como la conciencia de las otras cosas, dificultanla comprensión de la libertad si no se consideran de manera conjunta.Principalmente porque la libertad radica en la voluntad y al objetivarse en losfenómenos sólo accedemos a ellos mediante la representación. Lo que elindividuo hace es atribuirse esta libertad de la voluntad teniendo enconsideración aspectos parcializados de la realidad, con lo que sólo se lograuna conciencia empírica de algo que por naturaleza no puede vivenciarse deeste modo.Es interesante resaltar una de las explicaciones del autor que está en directaconexión con la tercera posibilidad que en el ensayo se atribuye a la ilusión de16 SCHOPENHAUER, A.,. Los Designios del Destino. ed. cit. p 17
  20. 20. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 20la libertad en la existencia humana. Schopenhauer indaga en los distintospensamientos que hacen referencia a la idea de destino (fatum) o providenciaconsiderando distintas culturas, religiones y obras literarias, con el fin deencontrar por esta vía algo más, que sirva de sustento o que complemente suexplicación, dice: “Algo digno de ser tomado en cuenta es que Plutarco hagaesta misma reflexión, cuando señala que, además de la parte del almaenclavada en el cuerpo terrestre, existe otra parte más pura fuera de aquellaprimera que se cierne sobre la cabeza del hombre y se presenta como unaestrella, siendo llamada con justicia su daimon, el genio que la guía y al que elmás sabio sigue de buen agrado”17.En el fragmento precedente se retorna a la distinción entre voluntad empíricacomo aquella que se relaciona de manera directa con el individuo y voluntadcomo destino, que es inalcanzable para su percepción. El ser humano secompone de una interioridad inmaterial que le es propia, pero esta interioridadal mismo tiempo pertenece a algo superior y externo a él, que lo determina porlo menos en su carácter y que Schopenhauer identifica con la voluntadobjetivada en relación con el daimon griego. Esta idea concuerda con laexplicación del misticismo oriental, específicamente el hinduismo, de queexiste un alma universal que rige la totalidad de lo existente de una maneraarmónica y al mismo tiempo se expresa en el humano como un alma individual,donde él debe esforzarse por acceder a esta comprensión de totalidad ounidad que no se capta a través de la reflexión, sino que mediante unaexperiencia directa y no intelectual de la realidad.El individuo en tanto autoconocimiento, se comprende como voluntad, perocomo voluntad empírica y representable, no logra ver que ella es un indicio dela voluntad como destino fuera de sí, en ese sentido es importante paraSchopenhauer poder salir de esta conciencia empírica y situarse en unaconciencia mejor que finalmente corresponde a la negación de la voluntad devivir.Por otra parte la comprensión del hombre como daimon nos lleva a otra ideaque podría situarnos en la concepción del actuar humano como libre albedrío.En los intentos por explicar la esencia humana se le ha atribuido a él la17 SCHOPENHAUER, A. Los Designios del Destino. ed. cit. p 27
  21. 21. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 21existencia de un alma o un espíritu, esto porque al observar los otros objetosdel mundo se encuentran grandes diferencias, existen objetos inanimados oinertes y entre los seres vivos, estos tienen marcadas diferencias en lasfunciones vitales, así, mientras a algunos les basta respirar, otros son muchomás complejos.Se habla entonces de animal racional, de ser sociable, de espíritu, de almaetc., se le atribuyen al hombre distintas esencias, incluso con la filosofíacartesiana se ha pensado que el hombre es un ser que se compone de dossustancias distintas, una material y otra inmaterial, sin embargo y segúnSchopenhauer estas definiciones son inesenciales en tanto confunden laverdadera naturaleza humana.A partir de esto aparece un problema que se sitúa en el definir al hombre apartir de una esencia que no le es propia, si bien se reconoce un alma oentidad espiritual y otra de tipo material, esta separación considerada demanera radical, lleva a afirmar la existencia de dos realidades distintas quecoexisten y a su vez se conocen de distinto modo, por lo que lo espiritualquedaría remitido al plano de la interioridad inmaterial y lo externo puesto enrelación con lo material. La esencia del hombre queda dividida, por lo que esfácil confundir que es aquello más primario en él.De esta manera afirma el autor “En mi doctrina, lo eterno e indestructible en elhombre, lo que forma en él el principio de vida, no es el alma, sino que es,sirviéndonos de una expresión química, el radical del alma, la voluntad”’. En lamayoría de los casos y a partir de esta distinción de lo material/inmaterial en elhombre, se ha pensado que lo que lo diferencia del resto de las especies es lainteligencia o capacidad racional, mientras que para Schopenhauer esoesencial en el hombre es la voluntad en un alto grado de objetivación.El asalto a la razón
  22. 22. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 22Es así que como con Schopenhauer se destruye el dogma, según el cual larazón constituía la más profunda esencia humana. Mientras que antes seconsideraba como el último fundamento del hombre aquella energía queencontraba su más adecuada expresión en el pensamiento y su lógica,Schopenhauer arranca este fundamento esencial a la razón y por un giroatrevido la transforma en un accidente, en un medio o una consecuencia delquerer que demanda para sí aquel puesto18.Si el hombre es un ser de razón siente los valores y los fines, y porque lossiente como tales, los quiere; el fin dado y valorado determina la apetencia;esta es la concepción corriente. En cambio, para Schopenhauer el fin queestimamos y tras del cual vamos impulsados surge de la voluntad consideradacomo hecho originario. No queremos porque nuestra razón estatuya fines yvalores, sino que, porque queremos, tenemos fines; porque queremoscontinuamente, desde lo más hondo de nuestro ser. Los fines no son otra cosaque la expresión o la organización lógica de los procesos de la voluntad. Así, laracionalidad de nuestra existencia pierde el último apoyo que tenía en elconcepto de fin, mientras que el querer era el camino hacia los puntospreviamente designados –en principio– por la razón. Mas ahora el intelecto noes más que la iluminación del proceso de la voluntad, que fluye de sí mismo, yal que la conciencia configura según las categorías que del entendimiento, y losdistintos fines individuales no son más que puntos de luz esparcidos sobreaquel proceso19.La vida como dolor.El pesimismo metafísico de Schopenhauer se expresa en su concepción deuna voluntad torturada.La voluntad es esfuerzo infinito, un impulso ilimitado, por ello no puedealcanzar nunca la satisfacción o un estado de tranquilidad. Su esfuerzo escontinuo pero nunca alcanza. Lo que llamamos felicidad o goce no es más que18 SIMMEL, Georg, Schopenhauer y Nietzsche (1907);, Prometeo Libros, Buenos Aires, 2005, p. 46.19 Ibid
  23. 23. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 23el cese temporal del deseo. El deseo, como expresión de la necesidad y delsentimiento de privación, es una forma de dolor. Por ello la felicidad es la‘liberación del dolor, la superación de la necesidad’; es real y esencialmentenegativa, y en ningún caso positiva. No tarda en transformarse en aburrimientoy, entonces, el deseo de satisfacción resurge de modo natural.La vida es voluntad, la voluntad esfuerzo, el esfuerzo es producto de lanecesidad y produce la satisfacción, pero la satisfacción es breve, renacen losdeseos y de este modo se perpetúa hasta lo infinito la cadena del mal. La vidaes un eterno oscilar entre el deseo y el hastío.A partir de esta equivocación en el reconocimiento de la esencia humana, lavoluntad se pone al servicio del conocimiento y la finalidad del hombre pareceser conocer y en base al conocimiento adquirido determinar que sea lo bueno omalo, lo deseable o no deseable, cuando en realidad ocurre lo contrario,primero hay un querer y después una justificación racional para ese querer. Silo primario es el conocimiento, el hombre podrá racionalmente explicar sulibertad a partir del mismo, de sus actos y de las innumerables clasificacionesexistentes en torno a la libertad. Pero si se considera esto desde una miradamás sencilla, donde lo primario en el hombre es la voluntad, la libertad nopuede explicarse únicamente en términos de necesidad y posibilidad, de accióny elección, sino que también debe hacerse en relación a lo que implica elquerer.Teniendo todo esto en consideración puede afirmarse que la voluntad es enesencia voluntad de vivir, entendida como un noúmeno volente, como unpermanente querer que nunca alcanza satisfacción. Ella es sin fundamento ypor lo tanto absolutamente libre, en tanto posee una existencia metafísica ynada la ha causado. Esta unidad se despliega en una realidad que ya no esideal sino fenoménica, donde ya no es una sino múltiple. Entre todos losfenómenos en que se objetiva, se encuentra la existencia humana en su gradomás intenso, como una voluntad que quiere y por sobre todo tiende a conocer,pero no es libre.Hay una libertad en el plano metafísico que no es transitiva al plano físico, en elhombre no puede darse esta libertad en tanto que individuo corresponde a una
  24. 24. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 24realidad fenoménica. La existencia del humano, la voluntad objetivada en uncuerpo, le hace tener una idea de libertad sin poder ser libre. En este sentido elcuerpo viene a representar el límite natural de la libertad en la existencia,entendido esto de dos modos: primero, al ser una entidad física, el cuerpohumano se encuentra necesariamente sometido al principio de razón suficiente,donde la voluntad se objetiva determinando previamente su carácter. Segundo,en tanto que voluntad no satisfecha produce permanente dolor y sufrimiento ala existencia, el hombre está atado a ese dolor a partir del que toma concienciade su existencia en un mundo físico y de su vivir como estar preso de él, poreso mientras más se aleje el hombre de su materialidad y mas se acerque a suespiritualidad, podrá apartarse del dolor y aproximarse en un mayor grado auna libertad, que como se propuso antes, es limitada.El cuerpo es un límite natural, en cuanto el individuo necesita un cuerpo paraexistir, si no lo tuviera no sería hombre, sino voluntad aun no objetivada ysimplemente no existiría, pero desde el momento que comienza a existir, suvoluntad queda encadenada al querer en ese cuerpo determinado por elcarácter particular, cuya fuerza es tal, que incluso determina los rasgos físicos,donde se desenvuelve en el mundo sin tener libertad absoluta, necesitándola,pensando en ella y justificando su existencia.En primera instancia, el cuerpo es un límite natural a la libertad de la existenciahumana por la sencilla razón de que tiene necesidades tales como alimentarse,abrigarse, reproducirse, etc. y en un nivel más elevado tiene necesidadesespirituales, racionales, sociales, etc. Sin embargo, al experimentar undesapego con el mundo, con la realidad fenoménica, aparece también undesapego de la voluntad, donde puede haber una suspensión del principio decausalidad que es la limitante para que se dé la libertad humana, por eso lavoluntad no debe estar al servicio de conocimiento si no que a la inversa. Elcuerpo es límite porque nunca el hombre puede separarse de él más que en unsentido metafórico y momentáneo, sólo con la muerte puede darse talliberación pero en ese momento ya no hay existencia humana. De esta manerael libre albedrío o la libertad absoluta no tienen cabida en la existencia humanamás que como ilusión de los actos singulares, por lo que la característica de la
  25. 25. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 25existencia humana es primariamente el sufrimiento, en tanto voluntad que noalcanza satisfacción.La ilusión de la libertad ocurre necesariamente en el plano de lo físico, en laobjetivación del individuo en tanto cuerpo esencialmente volente.Ante esta constante insatisfacción y dolor, el ser humano puede salir de laconciencia empírica en la que se encuentra constantemente y tomar concienciade lo que implica esta voluntad, afirmándola o negándola, no en un sentidoontológico, sino que axiológico, donde la afirmación de la voluntad está dadapor la afirmación del cuerpo como la satisfacción del continuo querer de un yo,mientras que la negación de la voluntad de vivir, implica en una de susmodalidades, la tendencia a negar el impulso de vida del propio cuerpo comoautodestrucción del yo, razón por la cual, la idea de libertad y la relación que elhombre tenga con ella, estará dada partir de cómo se entienda como individuoy de la relación entre su parte espiritual, su voluntad y su cuerpo. Es estarelación con el cuerpo, que desde su condición de límite natural de la libertaden la existencia humana, la que permite algún grado de aproximación a lalibertad.En la negación de la voluntad de vivir, hay un quebrantamiento de ella, dondeprima el abandono de lo físicamente grato o placentero y hay una búsqueda delo contrario. Por esta razón, si el cuerpo es un límite natural de la libertad, seríaconsecuente con el pensamiento de Schopenhauer abandonar el querer queese cuerpo imponga negando la voluntad de vivir en una permanente luchadonde constantemente hay que reafirmar esta negación. Esta lucha semanifiesta fuertemente en la visión de vida propuesta por el ascetismo comoconstante búsqueda de la perfección espiritual y alejamiento de lo físico,material y corporal, donde el único objetivo de vida está puesto en negar elquerer, que es el origen del sufrimiento, para purificar el espíritu y alejarse detodo aquello que provoca algún grado de placer.Entonces esta negación de la voluntad proporcionaría al hombre cierto gradode libertad ante el principio de razón suficiente, ya que al liberarse de él, lavoluntad se libera de su forma fenoménica quedando en una especie desuspensión, donde sólo queda la nada. No hay aquí individuación, no hay
  26. 26. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 26diferencia sino que identificación del yo con el universo en una única unidad. Apartir de esto, las acciones realizadas por el cuerpo no son más que lamanifestación del conflicto interno de la voluntad.La distinción entre mundo como voluntad y mundo como representación,permite la compatibilidad de ideas que aparentan ser contradictorias, hay unalibertad absoluta de la voluntad en sí, junto con una necesidad de los actos delhombre, donde el actuar de la voluntad es incondicionado pero actúa enrelación a un fin que se traduce en un nexo eficiente o explicación causal en losactos humanos. De esta manera se produce una contingencia en los actos enla vida del individuo pero que son determinados en tanto se dan en orden a unfin trascendente.La concepción de la libertad en Schopenhauer tiene un sentido negativo, en lamedida que ella no es algo primario en la existencia humana y se da en unmargen muy estrecho. Hay lo que él llama libertad moral dada en el plano delser como responsabilidad del carácter y que se extrapola al ámbito del actuaru operar humanos. Por lo tanto la existencia y esencia del hombre son obras desu libertad, es decir, de la voluntad, ya que existen a partir de la libreobjetivación de ella, donde una vez creado el hombre sus acciones no lepertenecen a él como individuo y en ese sentido no son libres, con lo que si haylibertad en el hombre, ella se daría de un modo indirecto (nuevamente mediadoo condicionado), en tanto él es responsable de su existencia y con ello de suactuar, donde siempre hay acciones bajo condiciones. Esto es lo que indica lalibertad en el ser y no en el hacer.Dicho de otra manera esta libertad metafísica no es una propiedad de lasacciones, sino que del carácter inteligible, en tanto la objetivación de lavoluntad es obra de ella misma, es causa sui en la medida que no es generadani fundamentada por otro factor, donde habría ausencia de razón suficiente.Hay en el hombre un sentimiento de responsabilidad respecto de sus propiasacciones, pero ¿si la libertad no radica en el actuar a qué se debe esto? Estesentimiento de responsabilidad es un sentir que aunque esté dirigido al ámbitode las acciones, se da en un plano más bien intelectual, en el sentido de que elhombre al realizar una determinada acción y luego al reflexionar sobre ella
  27. 27. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 27toma conciencia y se hace responsable, no de la acción misma, sino que delcarácter inalterable en él que conlleva a determinada acción, no surge elarrepentimiento o el sentimiento de culpa por una acción específica que semuestra como negativa, más bien por el hecho de que esa acción hace visiblela determinación o modo de ser propio de ese individuo, el carácter, que semanifiesta y reconoce a lo largo de la vida y que nunca va a cambiar. De estamanera toda reflexión sobre la libertad no surge en un contexto propicio para elser humano, sino que se da en lo profundo del sufrimiento, cuando se tomaconciencia de que la situación en que se vive no es realmente la que se quiere,cuando se intenta hacer otra cosa o más aún cuando se comprende que elmismo no puede ser de otra manera.Entonces este sentimiento de responsabilidad señala que la libertad se sitúa enel ser y no en el hacer. Esta idea de la libertad absoluta metafísicamentehablando, no se asemeja a las ideas tradicionales. La voluntad es lo únicoincondicionado mientras que en el plano físico de la existencia de losfenómenos, todo es condicionado, determinado. Si bien hay una especie dedestino en el hombre y una armonía guiada por la preservación de la voluntadde vivir, esto refleja un fatalismo, donde todo finalmente queda subordinado ala voluntad que nunca alcanza satisfacción, por lo que produce un constantedolor y concibe la vida misma como un padecer. La voluntad sería summunmalum y por ello más que afirmarla habría que negarla. “La voluntad es para Schopenhauer la esencia de la realidad, el “en sí” único del mundo más allá de su apariencia fenoménica; esta voluntad universal un impulso ciego hacia la vida que no hay que confundir con la voluntad individual de un sujeto— está dotada de libertad frente a la determinación de lo fenoménico. En virtud de su libertad, la voluntad esencial puede afirmarse, originando con ello este mundo presidido por el dolor y el sufrimiento, o bien puede negarse, abriendo la posibilidad de la vía ética que propone Schopenhauer. El encargado de llevar a cabo esta negación de la voluntad es el hombre que, aunque es un fenómeno
  28. 28. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 28 determinado, participa asimismo de la libertad de la voluntad universal, ya que ésta es también su esencia”20.La concepción no tradicional de la libertad en Schopenhauer es complicada entanto afirma una libertad absoluta de una entidad metafísica que no alcanza sucorrelato en el plano de lo físico y por ello el cuerpo representa un límite naturalde la libertad en la existencia humana, donde la liberación del mismo, permitemomentos de indeterminación. Sin embargo, su cosmovisión es bastante sólidaa la hora de explicar situaciones que se presentan en el mundo físico, como porejemplo el conocimiento del mundo de manera fragmentada y su justificaciónen una multiplicidad de disciplinas, el predominio del egoísmo y la injusticia, labúsqueda del hombre de causas que justifiquen su actuar y su existencia, lasobrevaloración del cuerpo en desmedro de lo espiritual, la crisis valórica dadapor la carencia de los mismos y por sobre todo, la falta de una concienciamejor que haga visible el predominio del mal en el mundo y la posición delhombre y sus acciones ante toda esta situación.Fecha de recepción 16 de diciembre 2012Fecha de aprobación 12 de enero 201320 VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “Schopenhauer; Del Mundo como Voluntad y Representación alPesimismo Metafísico”, En Manuscritos de Filosofía, 2004, Ediciones Revista Observaciones FilosóficasISSN 0718-3712, <http://personales.ya.com/mpal/poe/rocca/voluntad.pdf>
  29. 29. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 29REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS – SCHOPENHAUER, Arthur, (1819) El mundo como voluntad y representación, Tomo I. Ed. Fondo de Cultura Económica, España. 2005 – SCHOPENHAUER, A. Notas sobre oriente. Alianza editorial, Madrid. 2007 – SCHOPENHAUER, A. Los designios del Destino. Ed. Técnos, Madrid. 2002 – SCHOPENHAUER, A. Escritos inéditos de juventud. Sentencias y aforismos II. Ed. Pre-textos, Madrid. 1999 – SCHOPENHAUER, A. Los dos problemas fundamentales de la ética. Siglo veintiuno editores, España. 1993 – SCHOPENHAUER, A. Sobre la voluntad en la naturaleza. Alianza editorial, Madrid. 1970 – SCHOPENHAUER, Arthur, Ensayo sobre el libre arbitrio, o Sobre la libertad de la voluntad humana (1839), Alianza Editorial, 2004 – SIMMEL, Georg, Schopenhauer y Nietzsche (1907); Prometeo Libros, Buenos Aires, 2005 – VV.AA., Diccionario de Filosofía Contemporánea, Ediciones Salamanca, 1976. – VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “Schopenhauer; Del Mundo como Voluntad y Representación al Pesimismo Metafísico”, En Manuscritos de Filosofía, 2004, ISSN 0718-3712. – ABBAGNANO, N. Diccionario de Filosofía. Ed. Fondo de Cultura Económica, México. 2004
  30. 30. Schopenhauer Revista Observaciones Filosóficas. 30Título original del Manuscrito:El cuerpo como límite de la libertad en la existencia humana.The body as limit freedom in the human existence. • Carolina Llanos ArriagadaLicenciada en Educación en Filosofía en Universidad de Santiago de chile- USACH.

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