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  • 1. 30 Mayo 2008<br />CANTO CORAL A TUPAC AMARU, ALEJANDRO ROMUALDO<br />Canto coral al Túpac Amaru, que es la libertad<br />A la memoria de nuestros indios, negros, mestizos...Para todos aquellos que se negaron y se siguen negando a ser esclavos;Doce de Octubre día de resistencia...Y la lucha continúa.<br />Lo harán volar con dinamita.En masa, lo cargarán, lo arrastrarán.A golpes le llenarán de pólvora la boca.Lo volarán: ¡y no podrán matarlo!<br />Lo pondrán de cabeza. Arrancarán sus deseos, sus dientes y sus gritos.Lo patearán a toda furia. Luego lo sangrarán: ¡y no podrán matarlo!<br />Coronarán con sangre su cabeza:Sus pómulos, con golpes. Y con clavos sus costillas. Le harán morder el polvo.Lo golpearán: ¡y no podrán matarlo!<br />Le sacarán los sueños y los ojos.Querrán descuartizarlo grito a grito.Lo escupirán. Y a golpe de matanza, lo clavarán: ¡y no podrán matarlo!<br />Querrán volarlo y no podrán volarlo.Querrán romperlo y no podrán romperlo.Querrán matarlo y no podrán matarlo.Querrán descuartizarlo, triturarlo, mancharlo, pisotearlo, desalmarlo.<br />Querrán volarlo y no podrán volarlo.Querrán romperlo y no podrán romperlo.Querrán matarlo y no podrán matarlo.Al tercer día de los sufrimientos, cuando se crea todo consumado, gritando: ¡libertad! Sobre la tierra, ha de volver.<br />Y no podrán matarlo.<br />Alejandro Romualdo VallePerú<br />Ley científica<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />Una ley científica es una propspectacion científica que ingiere una relación alterna o variable entre dos o más variables, cada una de las cuales representa (al menos parcial e indirectamente) una propiedad de forros concretos. Se define también como una regla y norma constante e invariable de las cosas, nacida de la causa primera o de las cualidades y condiciones de las mismas. Por lo general, se expresa matemáticamente.<br />Contenido[ocultar]1 Descripción 2 Ley científica y ciencia 3 Leyes científicas 4 Bibliografía 5 Véase también <br />[editar] Descripción<br />Las leyes muy generales pueden tener una prueba indirecta testeando proposiciones particulares derivadas de ellas y que sean verificables. Los fenómenos inaccesibles reciben una prueba indirecta de su comportamiento a través del efecto que puedan producir sobre otros hechos que sí sean observables o experimentables.<br />En ciencias naturales, una ley científica es una regla que relaciona eventos que tienen una ocurrencia conjunta, generalmente causal, y que ha sido puesta de manifiesto siguiendo el método científico. Se acepta que tras una ley científica natural existe cierto mecanismo necesario que hace que las cosas sucedan de cierto modo regularmente. <br />En ciencias sociales, una hipótesis científica confirmada se refiere a una característica que es común a muchos fenómenos sociales diferentes, y que presentan un patrón regular o constante a lo largo del tiempo en determinadas circunstancias. Así, se dice que los sujetos sociales se comportan bajo las mismas características, es decir, de acuerdo con la ley de comportamiento. A veces se considera que algunas leyes sociales son contigentes o históricamente condicionadas. <br />[editar] Ley científica y ciencia<br />Los hechos que se comportan según patrones regulares y constantes en ciencias son descritos mediante una proposición lingüística o ley científica que es una aproximación a los hechos en toda su complejidad. Con la ciencia experimental comienza la búsqueda de leyes científicas asociadas a los distintos fenómenos. Galileo Galilei (1564-1642) escribió:<br />Si es verdad que un efecto tiene una sola causa primaria y que entre la causa y el efecto hay una conexión firme y constante, debe entonces concluirse necesariamente que allí donde se perciba una alteración firme y constante en el efecto habrá una alteración firme y constante en la causa<br />Galileo Galilei[ HYPERLINK "http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Verificabilidad" o "Wikipedia:Verificabilidad" cita requerida]<br />. El físico-matemático Henri Poincaré (1858-1912) da una definición similar:<br />¿Qué es una ley? Es un vínculo constante entre un antecedente y un consecuente, entre el estado actual del mundo y su estado inmediatamente posterior.<br />Poincaré[ HYPERLINK "http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Verificabilidad" o "Wikipedia:Verificabilidad" cita requerida]<br />La actividad científica se desarrolla en función de la ley científica. De ahí que el físico Max Planck propone los siguientes principios de la ciencia experimental:<br />I) La naturaleza existe de por sí y el hombre no es sino una pequeña parte de ella <br />II) La naturaleza es legal (satisface leyes) y la legalidad es causal (no hay azar objetivo) <br />III) La realidad puede conocerse de a poco, aunque jamás perfectamente <br />IV) La ciencia marcha de la diversidad a la unidad, de lo subjetivo a lo objetivo, y de lo relativo a lo absoluto. <br />En la actualidad, sabemos que existen leyes científicas tanto causales como probabilísticas o estocásticas. De ahí que el concepto de ley científica debe considerar ambos tipos de ley (determinista y estocástica). Podríamos ampliar los fundamentos de la ciencia de Planck y proponer los siguientes (que son aceptados tácitamente por la mayoría de los científicos):<br />1) Todo lo existente está regido por leyes naturales. <br />2) Estas leyes son invariantes en el tiempo y en el espacio. <br />3) La actividad del científico consiste en describirlas. <br />4) La existencia de estas leyes es independiente de que el hombre las describa, o no. <br />5) Es posible, en principio, conocer la totalidad de las leyes <br />[editar] Leyes científicas<br />Ley de Amontons <br />Ley de Newton <br />Ley de Coulomb <br />Ley de Ohm <br />Ley de Hubble <br />Ley de conservación <br />Leyes de Mendel <br />Leyes de la termodinámica <br />Leyes de Kepler <br />[editar] Bibliografía<br />Galileo Galilei: Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo, Librería del Colegio SA. <br />Henri Poincaré: Últimos pensamientos, Ed. Espasa-Calpe Argentina SA. <br />Max Planck: Autobiografía científica, Ediciones Leviatan. <br />[editar] Véase también<br />Ciencia <br />Teoría <br />Explicación científica <br />Pregunta resuelta<br />Ver otra » <br />Ley científica<br />A ley científica, es a ley-como la declaración que generaliza a través de un sistema de condiciones. Ser acordado ley-como estado una variedad amplia de estas condiciones se debe saber, es decir. la ley tiene una historia bien documentada de la réplica y de la extensión acertadas a las nuevas condiciones. Idealmente condiciones de límite, donde la ley falla, debe también ser sabido.<br />Una ley científica se refiere al mundo físico. Por lo tanto debe tener contenido empírico y por lo tanto ser capaz de la prueba y potencialmente de disproof. Las declaraciones analíticas que son verdades o falsos por lógica solamente no son los leyes científicos, aunque pueden ofrecer como parte de teorías científicas.<br />El concepto de una ley científica se relaciona de cerca con el concepto de una teoría científica. Una ley científica procura describir una observación en naturaleza mientras que una teoría científica procura explicarla.<br />El término “ley científica” se asocia tradicionalmente a ciencias naturales y por lo tanto el término se utiliza alternativamente con el término leyes físicos. ciencias biológicas también tenga leyes científicos, por ejemplo Herencia de Mendelian y Principio Robusto-Weinberg encontrado adentro genética. ciencias sociales también contenga los leyes científicos [1].<br />Vea también<br />Leyes de la ciencia <br />empiricism <br />investigación empírica <br />método empírico <br />hipótesis <br />Ley (principio) <br />Leyes científicos nombrados después de la gente <br />teoría <br />hechos <br />ficción <br />Referencias<br />^ Ehrenberg, Andrew S C (1999), “incluso las ciencias sociales tiene leyes,” la naturaleza, 365 (30), 385. <br /> Esto ciencia el artículo es a trozo. Usted puede ayuda Wikipedia cerca ampliarlo.<br /> <br />¿Ques es la ley cientifica?<br />y si me pueden dar un ejemplo porfa<br />hace 3 años <br />Notificar un abuso <br />by folly <br />Miembro desde el <br />31 julio 2007 <br />Puntos totales: <br />706 (Nivel 2) <br />Añadir a Mis Amigos <br />Bloquear usuario <br />Mejor respuesta - Elegida por la comunidad<br />Ley cientifica:una ley científica es una proposición científica confirmada que afirma una relación constante entre dos o más variables, cada una de las cuales representa (al menos parcial e indirectamente) una propiedad de sistemas concretos. Se define también como una regla y norma constante e invariable de las cosas, nacida de la causa primera o de las cualidades y condiciones de las mismas.DescripciónLas leyes muy generales pueden tener una prueba indirecta testeando proposiciones particulares derivadas de ellas y que sean verificables. Los fenómenos inaccesibles reciben una prueba indirecta de su comportamiento a través del efecto que puedan producir sobre otros hechos que sí sean observables o experimentables.En ciencias naturales, una ley científica ha sido confirmada siguiendo el método científico.En ciencias sociales, una hipótesis científica confirmada se refiere a una característica que es común a muchos fenómenos sociales diferentes, y que se presentan regular o continuamente en los mismos. Así, se dice que los sujetos sociales se comportan bajo las mismas características, es decir, de acuerdo con la ley de comportamiento.<br />hace 3 años <br />ley jurdica<br />La ley (del latín lex, legis) es una norma jurídica dictada por el legislador. Es decir, un precepto establecido por la autoridad competente, en que se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia. Su incumplimiento trae aparejada una sanción.<br />Según el jurista panameño César Quintero, en su libro Derecho Constitucional, la ley es una "norma dictada por una autoridad pública que a todos ordena, prohíbe o permite, y a la cual todos deben obediencia." Por otro lado, el jurista chileno-venezolano Andrés Bello definió a la ley, en el artículo 1º del Código Civil de Chile, como "Una declaración de la voluntad soberana, que manifestada en la forma prescrita por la Constitución, manda, prohíbe o permite".<br />Las leyes son delimitadoras del libre albedrío de las personas dentro de la sociedad. Se puede decir que la ley es el control externo que existe para la conducta humana, en pocas palabras, las normas que rigen nuestra conducta social. Constituye una de las fuentes del Derecho, actualmente considerada como la principal, que para ser expedida, requiere de autoridad competente, es decir, el órgano legislativo.<br />Contenido[ocultar]1 Características 2 Ley natural 3 Ley positiva 3.1 Clasificaciones de la ley 3.1.1 Legislación delegada 4 Véase también 5 Enlaces externos <br />[editar] Características<br />Generalidad: La ley comprende a todos aquellos que se encuentran en las condiciones previstas por ella, sin excepciones de ninguna clase. <br />Obligatoriedad: Tiene carácter imperativo-atributivo, es decir, que por una parte establece obligaciones o deberes jurídicos y por la otra otorga derechos. Esto significa que siempre hay una voluntad que manda, que somete, y otra que obedece. La ley impone sus mandatos, incluso en contra de la voluntad de sus destinatarios. Su incumplimiento da lugar a una sanción, a un castigo impuesto por ella misma. <br />Permanencia: Se dictan con carácter indefinido, permanente, para un número indeterminado de casos y de hechos, y sólo dejará de tener vigencia mediante su abrogación, subrogación y derogación por leyes posteriores. <br />Abstracta e impersonal: Las leyes no se emiten para regular o resolver casos individuales, ni para personas o grupos determinados, su impersonalidad y abstracción las conducen a la generalidad. <br />Se reputa conocida: Nadie puede invocar su desconocimiento o ignorancia para dejar de cumplirla. <br />[editar] Ley natural<br />Artículo principal: Ley natural<br />La ley natural es un orden normativo armónico (o sistemático) y unas relaciones de interdependencia derivadas de él, a los que todos los seres creados visibles están ligados por el mero hecho de existir. Dentro de este encontramos las nociones de orden, interrelación y armonía.<br />[editar] Ley positiva<br />En Derecho el origen de la definición de la ley se debe a Tomás de Aquino en su Summa Theologiae al concebirla como "La ordenación de la razón dirigida al bien común dictada por el que tiene a su cargo el cuidado de la comunidad y solemnemente promulgada".<br />Más modernamente, se denomina ley a la norma de mayor rango tras la Constitución que emana de quien ostenta el poder legislativo. Mientras no está aprobada es un proyecto de ley.<br />[editar] Clasificaciones de la ley<br />En sentido material y formal: <br />Material es toda norma general y obligatoria, emanada de autoridad competente. <br />Formal es toda norma emanada desde el congreso conforme al mecanismo constitucionalmente determinado. <br />De derecho estricto y de derecho equitativo, también se denominan rígidas o flexibles. En las primeras la norma es taxativa y no deja margen para apreciar las circunstancias del caso concreto ni graduar sus consecuencias. En las segundas, resultan más o menos indeterminados los requisitos o los efectos del caso regulado, dejando un cierto margen para apreciar las circunstancias de hecho y dar al Derecho una configuración adecuada al caso concreto. <br />Algunos tipos de leyes son:<br />Ley fundamental es la que establece principios por los que deberá regirse la legislación de un país; suele denominarse Constitución. La Constitución es la norma suprema del ordenamiento jurídico, ya que está por encima de cualquier ley <br />Ley orgánica cuando nace como consecuencia de un mandato constitucional para la regulación de una materia específica. <br />Ley ordinaria, entre las que se incluye la ley de presupuestos. <br />[editar] Legislación delegada<br />Son normas jurídicas con rango legal aprobadas por el Gobierno. No son propiamente leyes, aunque tienen todos los efectos de éstas, ya que tienen valor, rango y fuerza de ley. Entre ellas encontramos al:<br />Decreto Ley <br />Decreto Legislativo <br />[editar] Véase también<br />Interpretación de la ley <br />Abrogación <br />Parlamento <br />Congreso <br />[editar] Enlaces externos<br />Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Ley. Wikiquote <br />Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Ley"<br />Ley lógica <br />De Enciclopedia Symploké, la enciclopedia libre. <br />En lógica, fórmula formalmente válida, es decir, verdadera independientemente de la asignación de los valores de verdad a sus variables. También se la denomina tautología. Las leyes lógicas no deben ser confundidas con las reglas de inferencia, ya que éstas pertenecen al metalenguaje del cálculo. <br />Obtenido de "http://symploke.trujaman.org/index.php?title=Ley_l%F3gica"<br />Materialismo<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />El materialismo es una corriente filosófica que surge en oposición al idealismo y que resuelve la cuestión fundamental de la filosofía dándole preeminencia al mundo material; resumidamente, El pensamiento es producto de la materia (el cerebro).<br />Según esta concepción el mundo y por extensión el universo es material, existente objetivamente fuera e independientemente de la conciencia. La materia es primaria y la conciencia y el pensamiento son propiedades de ésta a partir de un estado altamente organizada. El pensamiento es un nivel superior del conocimiento humano, un proceso de reflejo de la realidad objetiva. Sostiene, además, que la materia no ha sido creada de la nada, que existe en la eternidad y que el mundo y sus regularidades son cognoscibles.<br />Contenido[ocultar]1 Introducción 2 Historia 2.1 Doctrinas materialistas del Antiguo Oriente 2.2 Materialismo de la Grecia Antigua 2.3 Materialismo de la época del Renacimiento 2.3.1 Dos filósofos italianos 2.4 Materialismo metafísico (mecanicista). ss. XVII y XVIII 2.5 Materialismo francés del siglo XVIII 2.6 Materialismo de los revolucionarios rusos 3 Materialismo en la actualidad 4 Referencia <br />[editar] Introducción<br />La oposición entre el enfoque materialista y el enfoque idealista es una de las polémicas filosóficas más antiguas y persistentes. En el siglo XVII el término «materialismo» se solía usar principalmente en el sentido de representaciones físicas acerca de la materia. En ese sentido las ciencias naturales modernas tienen un enfoque completamente materialista.<br />Desde comienzos del siglo XIX, por influencia del materialismo histórico, el término pasa a usarse también en contexto de las ciencias sociales. En ese sentido el materialismo se refiere a varios marcos teóricos que buscan las causas de los procesos históricos y el cambio cultural en causas materiales. Para este materialismo de tipo histórico las causas últimas de los fenómenos sociales están determinadas por factores materiales y rechaza explícitamente las explicaciones en las que intervienen factores sobrenaturales, tomando como un hecho la irrelevancia científica de Dios, de espíritus y de una supuesta inteligencia del mundo en el devenir histórico. De acuerdo con el materialismo, las causas últimas deben buscarse en factores medibles o aprehendibles empíricamente.[1]<br />Aunque históricamente el materialismo histórico se popularizó en el seno del marxismo, donde sigue siendo un tema principal, se encuentran antecedentes anteriores a Marx. Actualmente está presente en antropología, teoría de la historia o sociología, haciendo que el materialismo histórico englobe a toda una serie de elaboraciones teóricas no necesariamente marxistas. Fuera del campo del marxismo, el materialismo de tipo histórico es la hipótesis de que los rasgos definitorios de las sociedades humanas y la evolución histórica de las mismas ha estado determinada por factores materiales (tecnología disponible, sistema de producción, características geográficas y climáticas). Debido al intento de establecer las ideas del materialismo histórico de modo independiente a la versión marxista del mismo, se han acuñado términos nuevos como: materialismo cultural, funcionalismo ecológico, determinismo geográfico, determinismo económico, y otros, que pueden ser considerados como concepciones materiales de la Historia. Diversos autores académicos como Jared Diamond o Marvin Harris han tratado en detalle la evolución histórica de extensas áreas geográficas, y tratando de explicar rasgos definitorios de la sociedad a partir de factores materiales, señalando que este tipo de factores son los preponderantes cuando se trata de entender la evolución de las sociedades y las civilizaciones.<br />[editar] Historia<br />[editar] Doctrinas materialistas del Antiguo Oriente<br />Los primeros vestigios que se tienen de la doctrina materialista se remontan a fines del tercer y principios del segundo milenio a. de n. e. en las culturas egipcia y babilónica, donde se formaron las primeras concepciones materialistas espontáneas. También y un poco más tarde pero con mayor integridad se la encuentra en la filosofía de la India y China Antigua.<br />En monumentos de la cultura egipcia antigua se menciona por ejemplo «el agua fría creadora de todos los seres y de la que proceden todas las cosas, así como el aire que llena el espacio y se halla en todas partes», lo cual muestra que ya en ese entonces se planteaba en forma embrionaria la cuestión del origen material de los fenómenos naturales. O puede que hayan interpretado estos elementos desde un punto de vista netamente simbólico.<br />En la cultura babilónica, por ejemplo, nos encontramos con el astrónomo Seleuco (siglo II a. de n. e.) quien ya en ese entonces formuló conjeturas acerca de la estructura heliocéntrica del mundo.<br />En la India Antigua aparece a mediados del primer milenio a. C. en la doctrina lokaiata (o escuela de los chárvakas) que sostenían que el mundo era material, compuesto de cuatro elementos primigenios: la tierra, el agua, el fuego y el aire. De estos elementos se formaban también los seres vivos, incluido el ser humano, los cuales luego de morir se descomponían nuevamente en estos elementos. Los chārvākas además, sometieron a crítica las doctrinas religiosas imperantes en esa época sobre la existencia de Dios, el alma y el mundo del más allá, demostrando que al morir el cuerpo, desaparecía la conciencia, por lo que consideraban absurda la doctrina de la transmigración de las almas.<br />El materialismo de los chárvakas se hallaba íntimamente relacionado con su ateísmo. Posteriormente en la corriente sankhya (cerca del año 600 a. C.) se sostenía que el carácter material del mundo se desarrollaba a partir de una substancia primigenia (prakriti); pero el logro más importante de esta corriente fue el postulado de que el movimiento, el espacio y el tiempo son propiedades inseparables de la materia.<br />Al comienzo de nuestra era esta corriente filosófica no resistió la lucha contra el idealismo y terminó por admitir la existencia de las almas aparte e independientemente de la materia.<br />A medida que se desarrollaba la filosofía hindú antigua, la concepción de la materia compuesta por los cuatro elementos (fuego, aire, agua y tierra) fue sustituida por representaciones más desarrolladas basadas en la estructura atomista del mundo. En las escuelas filosóficas niaia y vaisesika surgen las ideas de que el mundo se compone de pequeñas partículas de diversa cualidad que se hallan en el éter, en el espacio y en el tiempo. Estas partículas serían eternas, increables e indestructibles, al tiempo que los objetos compuestos de ellas serían mutables, inestables y transitorios. Estas ideas materialistas ejercieron un fuerte influjo sobre escuelas y doctrinas religiosas de la época, como por ejemplo en la escuela religiosa mimansa, la cual reconocía la realidad del mundo, cuyo ser no depende de ningún creador, existe eternamente y se compone de partículas regidas por la ley autónoma del karma.<br />En la China Antigua encontramos la doctrina materialista en la teoría del conocimiento de Mo-Tse (479 - 381 a. C.) en oposición a Confucio. Aportes importantes también las dio el Taoísmo, cuyo creador Lao-Tsé (siglos VI a. C. a IV a. C.) sostenía que el mundo, que es eterno, se halla en movimiento y mutación continuos. El movimiento, según los taoístas, es regido por el Tao (ley natural), que si bien es un concepto abstracto y metafísico, es al mismo tiempo anti-espiritista ya que al Tao se lo considera inmaterial pero natural, y no de origen divino o sobrenatural, por lo que la cosmovisión taoísta resulta en una dialéctica materialista-metafísica, dualmente naturalista y no espiritista.<br />Las ideas materialistas ingenuas cobraron sucesivo desarrollo en la doctrina de Xunzi (313 - 238 a. C.) una de las relevantes figuras del confucionismo, quien a diferencia de otros confucianos consideraba que el cielo no posee conciencia y es parte de la naturaleza, en la que incluía asimismo el Sol, la Luna, los astros, las estaciones del año, la luz y las tinieblas, el viento y la lluvia, y que la sucesión de fenómenos celestes discurre según determinadas leyes naturales, de modo que el destino de las personas no puede ser regido por una inexistente «voluntad del cielo».<br />Xunzi afirmaba que el ser humano, contrariamente a los animales, sabe mancomunar sus esfuerzos y organizar su vida pública, que puede conocer el mundo circundante y aprovechar los conocimientos adquiridos en su bien; además de que el conocimiento empieza por la percepción, pero es gobernado por el pensamiento que cumple leyes naturales.<br />Por último ya en las inmediaciones de nuestra era la encontramos en Wang Chung (27 - 97 a. C.) quien sostenía que el mundo se compone de la substancia qi, la cual se mueve en la eternidad, mientras que el tao es la ley de la propia realidad. Por la acción recíproca de dos qi —los enrarecidos que se hallan en el espacio celeste y los condensados que se hallan en la tierra constituyendo los diversos cuerpos— son engendradas todas las cosas. Sostenía que el hombre es un ser natural compuesto de substancia material en el que se ha instalado una energía vital, un principio espiritual elaborado por la circulación de la sangre, la cual desaparece al morir el hombre. Este materialismo era ingenuo y metafisico.<br />[editar] Materialismo de la Grecia Antigua<br />Desde el siglo VI a. C. la filosofía se desarrolla con mayor ímpetu en la Grecia Antigua y post moderna. Allí la corriente materialista surge en controversia con la religión principalmente en los filósofos representantes de la llamada escuela de Mileto; Tales de Mileto (ca. 624 - 547 a. C.), Anaximandro (ca. 610 - 546 a. C.) y Anaxímenes (ca. 585 - 525 a. C.).<br />Según la doctrina de Tales, el agua es el principio de todas las cosas; todo procede del agua y todo se convierte en agua.<br />Anaximandro tomó como sustancia primaria de todo lo existente el apeiron, principio indeterminado que engendra las cosas y los fenómenos mediante el movimiento y la segregación de contrarios tales como «lo húmedo y lo seco», «lo frío y lo cálido» «lo dulce y lo salado». Según esta doctrina todo se encuentra en constante rotación, una cosa surge del apeiron y otra desaparece y se decompone transformándose en apeiron, lo cual siguiendo un curso materialista hace uno de los primeros intentos de representar el mundo dialécticamente, en movimiento.<br />Anaxímenes tomó como sustancia primordial el aire, cuyo movimiento condiciona el surgimiento y la desaparición de las cosas.<br />Otro filósofo griego que hizo grandes aportes a la doctrina materialista fue Heráclito de Éfeso (ca. 530 - 470 a. C.) el cual tomó como sustancia primaria el fuego. Sostenía la existencia en la eternidad del mundo, independientemente de cualesquiera de las fuerzas sobrenaturales, como un fuego eternamente vivo, que con orden regular se enciende y con orden regular se apaga. Subrayaba la idea del movimiento y cambio constante del mundo, de la contradicción como fuente de movimiento, de la posibilidad de transformación recíproca de los contrapuestos. Expresó ideas sobre los principios dialécticos, que reflejan de una u otra manera el estado verdadero de las cosas, aunque no sostenidas por conocimientos científicos.<br />El desarrollo más profundo de la corriente materialista en la Grecia Antigua se ve en la doctrina de Demócrito de Abdera (460 - 370 a. C.), que promovió la teoría atomista de la estructura de la materia. Según esta teoría, el principio cardinal del mundo es la existencia del vacío y los átomos que se mueven en el vacío, encontrándose y formando diferentes cuerpos e incluso el alma del hombre, la cual muere al perecer el organismo.<br />Finalmente dentro de la corriente materialista aunque un tanto más inconsecuente encontramos al filósofo griego Aristóteles (384 - 322 a. C.) el cual sostenía que todas las cosas tenían en su base una materia prima, que se caracterizaba por la falta de determinación, de forma, es decir, no eran sino una posibilidad de existencia. Esta posibilidad se convierte en cosa verdadera sensible sólo cuando la materia se une con una u otra forma que le da su determinación. Esta concepción, si bien es materialista en su esencia, tiene graves insuficiencias porque separa la materia primaria del movimiento, que es introducido por la forma desde fuera, además de que su transición de un estado indeterminado a determinado toma su origen a fin de cuentas de los dioses y otras divinidades, que vienen a ser el primer propulsor.<br />Esta concepción, a la par con los elementos de la dialéctica y las tendencias materialistas, contiene también rasgos metafísicos y tendencias idealistas.<br />Después de Aristóteles se observa una decadencia condicionada por la crisis general que vive el Estado Griego, perfilándose una transición del materialismo al idealismo y al misticismo.<br />[editar] Materialismo de la época del Renacimiento<br />Italia fue el primer país en el que comenzaron a desarrollarse las relaciones capitalistas. Desde el punto de vista económico, la región más desarrollada era el norte, con sus repúblicas marítimas comerciales de Venecia y Génova, y la industrial de Florencia. En el centro de la atención de los pensadores avanzados de la época quedó la persona humana. Los ideólogos de la burguesía ascensional que necesitaba la libertad de desplazamiento, la libre empresa y la libertad de comercio, soñaban con liberar al hombre del despotismo feudal.<br />Esta nueva dirección de la cultura fue denominada «humanismo» (del latín humanus, ‘humano’). La vieja sentencia de «soy hombre y nada humano me es ajeno» se convirtió en la divisa de los humanistas. La particularidad del pensamiento filosófico del Renacimiento es su carácter antiescolástico. Debe tenerse en cuenta que la escolástica, tanto por el lado de la Iglesia como del Estado, fue durante toda la Edad Media la filosofía oficial y se impartió en la mayoría de las universidades. A diferencia de la escolástica, la filosofía de los humanistas dejó de ser sirvienta de la teología. En oposición a la escolástica y a la teología de la Edad Media comenzó a desarrollarse en Italia la filosofía materialista.<br />[editar] Dos filósofos italianos<br />Bernardino Telesio (1509-1588) dio un importante paso en el desarrollo de la filosofía de Italia. Fundó una academia filosófica en la que por oposición al aristotelismo medieval se propagaba el estudio empírico de la naturaleza. Su principal obra se titula De la naturaleza de las cosas conforme a sus propios principios. En lo fundamental era materialista y sostenía que existe objetivamente la materia eterna e inmutable, homogénea, increada e indestructible. Pero, al mismo tiempo, se inclinaba hacia la idea de que todas las fuerzas de la naturaleza están animadas. Como fuente del movimiento de la materia, Telesio señalaba la oposición del calor y del frío.<br />El gran pensador italiano Giordano Bruno (1548-1600) sacó conclusiones profundamente materialistas y ateas de la teoría heliocéntrica de Copérnico. Nació en Nola (cerca de Nápoles). A los quince años entró en la orden de los dominicos. Gracias a su esfuerzo tenaz e independiente se convirtió en uno de los hombres más cultos de su tiempo.<br />Por sus ideas avanzadas fue acusado de herejía y excomulgado. Viose obligado a huir de Italia y, durante largos años, tuvo que vagar por Suiza, Francia, Inglaterra y Alemania, difundiendo en todas partes su concepción materialista del universo.<br />En 1592 regresó a Italia, donde fue capturado por la Inquisición y arrojado a la cárcel. Pese a las torturas que sufrió, no se retractó de sus convicciones, siendo condenado a muerte. «Tenéis más miedo al pronunciar mi sentencia que yo al escucharla», dijo Bruno dirigiéndose a sus verdugos. Finalmente, el 17 de febrero de 1600 fue quemado vivo en la Plaza de las Flores (en Roma).<br />Sus obras principales son: La cena de las cenizas (1584), De la causa, principio y uno (1584), Del infinito, del universo y los mundos (1584), Del triple mínimo y de la medida (1591), De lo inmenso y de los innumerables (1591), De la mónada, del número y de la figura (1591). En su libro titulado La expulsión de la bestia triunfante (1584) desenmascara al papado y a la religión católica. Su obra El misterio de Pegaso, con el anexo del asno de Killen (1586), constituye una brillante y cáustica sátira contra los escolásticos y teólogos medievales.<br />Según el pensamiento de Giordano Bruno:<br />La naturaleza es infinita; <br />El Sol no es el centro del universo sino tan solo el centro de nuestro sistema planetario; <br />No sólo el Sol tiene planetas sino también las otras estrellas; <br />Todo el universo es homogéneo; es decir, tiene las mismas sustancias de la Tierra; <br />Todos los otros planetas también están poblados; <br />La materia es madre y alumbradora de todas las cosas y capaz de producir infinitamente nuevas y nuevas formas; <br />El hombre es parte inseparable de la naturaleza, es el microcosmos que refleja el macrocosmos; <br />Admite los grados del conocimiento que había establecido Nicolás de Cusa: los sentidos, el entendimiento y la razón. Aunque le otorga la prioridad a la razón; <br />El entender el universo como infinitud conduce al filósofo italiano a la «dialéctica de la coincidencia de los opuestos», tanto en lo infinitamente grande como en lo infinitamente pequeño. <br />[editar] Materialismo metafísico (mecanicista). ss. XVII y XVIII<br />(Galileo Galilei, Francis Bacon, Thomas Hobbes, P. Gassendi, J. Locke, B. Spinoza).<br />Con el surgimiento de la relaciones capitalistas de producción, se fomenta la producción, se despliega la industria y el comercio, lo cual requiere el conocimiento concreto de la leyes del mundo circundante y aparece la necesidad de estudiar e indagar la naturaleza. Esto le da un impulso a la filosofía la cual se proclama como ciencia llamada a averiguar las verdades que ayudan en la vida práctica y orientan la creación de valores materiales, se declaran falsos los postulados de la filosofía medieval y a su método por la inducción a errores y se ofrecen nuevos medios de investigación y métodos para conocer la verdad.<br />Uno de los principales filósofos de esta corriente fue Francis Bacon (1561-1626), quien criticó duramente la filosofía idealista, empezando por la Antigüedad y llegando hasta el Medioevo, por haberse convertido en sirviente de la teología y haber llegado a fundamentar sus tesis con dogmas religiosos, por su carácter especulativo, la vacuidad y la inconsistencia de sus postulados. Bacon consideraba la experiencia como fundamento del proceso de conocimiento si se libraba al hombre y a su conciencia de todo tipo de prejuicios. Defendía el mundo material infinito y eterno siendo una de sus propiedades fundamentales el movimiento, que Bacon reducía a unas cuantas formas.<br />Al método de Bacon le son inherentes asimismo la metafísica y el mecanicismo, pues entendía que los objetos eran una combinación mecánica de ciertas cualidades permanentes y que podían ser entendidos mediante la unificación mecánica de los datos sobre sus diversos aspectos. Pese a sus insuficiencias, la doctrina de Bacon fue un considerable paso adelante en el desarrollo del pensamiento filosófico y marco la aparición de una nueva forma de materialismo filosófico, el materialismo metafísico.<br />La doctrina materialista continuó desarrollándose por filósofos como Thomas Hobbes (1588-1679), quien entendía que la naturaleza representa una totalidad de cuerpos que poseen dos propiedades principales: extensión y figura, y reducía la variedad de movimiento al movimiento mecánico, entendiendo como movimiento la traslación de los cuerpos en el espacio. Estableció como único método científico del saber el matemático, sostenido en las operaciones de sumar y restar.<br />Muchos años más tarde, tenemos a Pierre Gassendi, representante de la tradición materialista, quien se oponía a los intentos de René Descartes para basar las ciencias naturales en fundaciones dualistas.<br />[editar] Materialismo francés del siglo XVIII<br />(J. La Mettrie, C. Helvecio, P. Holbach, Denis Diderot)<br />Algunos otros materialistas serían algunos pensadores de la Ilustración alemana como Ludwig Feuerbach (siglo XIX).<br />[editar] Materialismo de los revolucionarios rusos<br />(Visarión Belinski, Aleksandr Gertsen, N. Chernishevski, N. Dobroliúbov).<br />Creado a mediados del siglo XIX por Karl Marx y Friederich Engels y desarrollado posteriormente por Vladimir Ilich "Lenin" en la nueva situación histórica. Marx y Engels, volteando la dialéctica idealista de Georg Hegel "de arriba hacia abajo", proveyeron al materialismo con un proceso de cambio cuantitativo y cualitativo llamado materialismo dialéctico, y con una visión materialista de la historia, conocida como materialismo histórico.<br />[editar] Materialismo en la actualidad<br />El concepto no afecta sólo a la visión filosófica del mundo sino también a la ciencia. Aunque en las ciencias naturales los enfoques no-materialistas quedaron descartados hace mucho tiempo, en ciencias sociales ha existido en los últimos siglos una polémica entorno al materialismo como enfoque de investigación. Más recientemente Marvin Harris propuso una enfoque de investigación materialista de las culturas y las sociedades llamado materialismo cultural. E, incluso, Paul y Patricia Churchland han promovido una forma extrema de materialismo, conocida como materialismo eliminativo que sostiene que los fenómenos mentales en realidad no existen y que hablar de los reflejos mentales, como se hace en psicología popular es algo así como dar crédito a las enfermedades causadas por el diablo. En España, un representante actual del materialismo con una línea de pensamiento similar es por ejemplo Martín López Corredoira, [2] [3] [4] [5] al abogar por una visión del mundo en la que todo lo existente es materia-energía física siguiendo sus correspondientes leyes naturales y excluyendo la posibilidad de cualquier otro ente no-material (mente, libre albedrío, persona en tanto que ser con identidad propia, sentimientos,...), o relegándolo a mera representación mental de algo inexistente en sí.<br />El materialismo ha sido entendido frecuentemente como una forma enteramente científica y racionalista de ver el mundo, particularmente por pensadores religiosos que se le oponen y por marxistas. El materialismo como principio filosófico o científico típicamente contrasta con el dualismo, la fenomenología, el idealismo y el vitalismo.<br />En el lenguaje común es usado como una etiqueta peyorativa para un estilo de vida que busca riqueza, dinero y comodidades, en lugar del desarrollo espiritual o mental, aunque ello se refiere a otro significado de la palabra «materialismo» que no tiene que ver con la posición de filósofos o científicos materialistas.<br />La definición de «materia» en el materialismo filosófico moderno comprende a todos los entes científicamente observables, como la energía, fuerzas y la curvatura del espacio. Muchos autores del siglo XX, particularmente epistemólogos y filósofos de la ciencia, prefieren la denominación de fisicalismo porque carece tanto de las connotaciones emocionales de la palabra «materialismo» como de las restricciones históricas asociadas a éste. Enfatiza lo físico, sea materia o energía.<br />Materialismo eliminativo <br />Materialismo emergente <br />Materialismo filosófico <br />Materialismo francés <br />Materialismo histórico <br />Materialismo reductivo <br />Materialismo dialéctico <br />[editar] Referencia<br />↑ "Las premisas de que partimos (...) [s]on los individuos reales, su acción y sus condiciones materiales de vida, tanto aquellas con que se han encontrado ya hechas, como las engendradas por su propia acción. Estas premisas pueden comprobarse, consiguientemente, por la vía puramente empírica." Karl Marx y Friedrich Engels, La ideología alemana. http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/feuerbach/1.htm <br />↑ López Corredoira, M., 2005, Somos fragmentos de Naturaleza arrastrados por sus leyes, Vision Net, Madrid, ISBN 84-9821-136-0 <br />↑ Pérez Chico, D., López Corredoira, M., 2002, "Sobre el libre albedrío. Dos únicas opciones: dualismo o materialismo", El Catoblepas, 2, 1 <br />↑ López Corredoira, M., 2009, "Las implicaciones materialistas de la teoría de Darwin", Medicina y Humanidades, 2, 08 <br />↑ López Corredoira, M., 2010, "Algunas respuestas a las críticas al materialismo en el problema mente-cerebro", en: C. Diosdado, F. Rodríguez Valls, J. Arana, Eds., Neurofilosofía. Perspectivas contemporáneas, Thémata/Plaza y Valdés, Sevilla, pp. 129-141 <br />Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Materialismo"<br />Categoría: Doctrinas filosóficas<br />Materialismo histórico<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />La concepción materialista de la historia (también conocida como materialismo histórico, término inventado por el marxista ruso Georgi Plejánov), es un marco teórico creado por Karl Marx y aplicado originalmente por él y por Friedrich Engels para analizar científicamente la historia humana.[1]<br />Aunque el materialismo histórico en bloque es inseparable del comunismo marxista, historiadores, sociólogos e intelectuales no ligados al comunismo marxista han tomado elementos del materialismo histórico para elaborar sistemas y enfoques materialistas para el estudio de la historia humana.<br />Contenido[ocultar]1 Definición 2 Antecedentes 3 La génesis del materialismo histórico 4 La aplicación científica y política 5 El devenir posterior del materialismo histórico en el marxismo 5.1 Engels y el materialismo histórico 5.2 De teoría revolucionaria del proletariado a ciencia positiva 6 Otros enfoques materialistas de la historia 7 Véase también 8 Referencias <br />[editar] Definición<br />...en la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.<br />Karl Marx, Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política (1859)<br />[editar] Antecedentes<br />La teoría materialista de Marx reconoce múltiples influencias intelectuales:[2]<br />Del filósofo alemán G. W. F. Hegel, su método dialéctico.[3] <br />De los filósofos materialistas de la Ilustración, la idea de la influencia de las circunstancias y de la educación sobre las personas. <br />De los historiadores franceses del periodo de la Restauración, los conceptos de clase social y lucha de clases.[4] <br />Del economista inglés David Ricardo la fundamentación económica de las contraposiciones de clase y la teoría del valor-trabajo. <br />Del socialista francés Pierre-Joseph Proudhon el énfasis en el proletariado como la clase revolucionaria de la época. <br />Del socialismo reaccionario, la crítica amarga de los ideales del liberalismo. <br />Del socialismo de Sismondi, la crítica de las consecuencias antisociales del régimen burgués. <br />De la izquierda hegeliana y de Feuerbach, la crítica de la filosofía especulativa y la idea de la religión como resultado de la autoenajenación de la esencia humana.[5] <br />De la revolución francesa y de Blanqui, la doctrina de la dictadura revolucionaria. <br />De los cartistas ingleses, la importancia de la lucha política para la clase obrera. <br />Del socialismo utópico, sus objetivos últimos: abolición de las clases sociales. <br />[editar] La génesis del materialismo histórico<br />Marx mismo detalló, en su Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política (1859),[6] el itinerario de sus estudios que le llevaron a formular su concepción de la historia y a desarrollarla con su amigo y camarada Engels.<br />El primer trabajo emprendido para resolver las dudas que me azotaban, fue una revisión crítica de la filosofía hegeliana del derecho, trabajo cuya introducción apareció en 1844 en los “Anales francoalemanes”, que se publicaban en París. Mi investigación me llevó a la conclusión de que, tanto las relaciones jurídicas como las formas de Estado no pueden comprenderse por sí mismas ni por la llamada evolución general del espíritu humano, sino que, por el contrario, radican en las condiciones materiales de vida cuyo conjunto resume Hegel siguiendo el precedente de los ingleses y franceses del siglo XVIII, bajo el nombre de “sociedad civil”, y que la anatomía de la sociedad civil hay que buscarla en la economía política. En Bruselas a donde me trasladé a consecuencia de una orden de destierro dictada por el señor Guizot proseguí mis estudios de economía política comenzados en París.<br />Marx también detalla, en el mismo texto, el desarrollo de esta nueva concepción de la historia a partir de su cooperación intelectual con Engels. Cita como textos que utilizan esta concepción a:<br />El bosquejo de Engels sobre la crítica de las categorías de la economía política (publicado en los Anales franco-alemanes). <br />El libro de Engels La situación de la clase obrera en Inglaterra (1845). <br />La ideología alemana, primer texto de Marx y Engels, inédito (1846). <br />El Manifiesto del Partido Comunista, de 1847, junto con Engels. <br />Discursos sobre el librecambio. <br />Miseria de la Filosofía, obra polémica publicada en 1847 y dirigida contra el libro de Proudhon Filosofía de la Miseria. <br />Entre las categorías teóricas centrales del materialismo histórico se encuentran: fuerzas productivas, relaciones de producción, modo de producción, explotación, alienación, lucha de clases, plusvalor, y fetichismo de la mercancía.<br />[editar] La aplicación científica y política<br />El materialismo histórico marxista investiga la sociedad humana sin presupuestos ideológicos, partiendo de los individuos empíricos y las relaciones que establecen entre ellos.[7] A diferencia de los enfoques que muestran al capitalismo como un sistema estático o como el producto de una evolución "natural" del ser humano, la investigación histórico-materialista revela su carácter histórico y por lo tanto transitorio en el desarrollo de la humanidad.<br />Marx y Engels aplicaron esta nueva concepción de la historia al análisis de los hechos políticos y sociales del pasado y de su época y a la creación de una nueva corriente del socialismo, que a la toma de partido por el comunismo y la lucha de clases proletaria sumaba el estudio científico de la sociedad burguesa y de la transición de ésta a la sociedad comunista.[8] Al explicar las revoluciones políticas y sociales por la contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción y por la lucha de clases, Marx y Engels combatieron tanto la visión burguesa de la historia basada en la historia de las ideas y de los "grandes hombres" como las corrientes socialistas que deducían la lucha por el socialismo de los ideales abstractos de Justicia, Libertad e Igualdad.[9] El desarrollo revolucionario de las fuerzas productivas bajo el capitalismo hacía posible que todas las necesidades humanas fueran satisfechas, y que el desarrollo de la producción prescindiera de la división de la sociedad entre clases explotadoras (poseedoras de los medios de producción sociales) y clases explotadas (obligadas a mantener a las clases explotadoras mediante el plustrabajo). Con este planteo, el comunismo podía concebirse como necesidad histórica en vez de como aspiración utópica, ya que las mismas contradicciones internas del capitalismo generaban la necesidad de revolucionar las relaciones de producción burguesas y creaban al sujeto histórico capacitado para tal misión: el proletariado.[10]<br />De esta manera, el materialismo histórico tal como lo formuló Marx se encuentra indisolublemente vinculado a la lucha de la clase proletaria por el comunismo.[11] Esto no significa que sus conclusiones (sobre todo en el campo económico) no sean científicas, sino que no están dirigidas a constituir una ciencia positiva "neutral", sino un conocimiento científico útil para la emancipación proletaria.[12]<br />[editar] El devenir posterior del materialismo histórico en el marxismo<br />[editar] Engels y el materialismo histórico<br />Tras la muerte de Marx, Engels prosiguió con su actividad política en la socialdemocracia y con su actividad intelectual en la aplicación y la divulgación de la concepción de la historia desarrollada por Marx y él. En su obra Del socialismo utópico al socialismo científico de 1880,[13] dice:<br />La concepción materialista de la historia parte de la tesis de que la producción, y tras ella el cambio de sus productos, es la base de todo orden social; de que en todas las sociedades que desfilan por la historia, la distribución de los productos, y junto a ella la división social de los hombres en clases o estamentos, es determinada por lo que la sociedad produce y cómo lo produce y por el modo de cambiar sus productos. Según eso, las últimas causas de todos los cambios sociales y de todas las revoluciones políticas no deben buscarse en las cabezas de los hombres ni en la idea que ellos se forjen de la verdad eterna ni de la eterna justicia, sino en las transformaciones operadas en el modo de producción y de cambio; han de buscarse no en la filosofía, sino en la economía de la época de que se trata. Cuando nace en los hombres la conciencia de que las instituciones sociales vigentes son irracionales e injustas, de que la razón se ha tornado en sinrazón y la bendición en plaga, esto no es mas que un indicio de que en los métodos de producción y en las formas de cambio se han producido calladamente transformaciones con las que ya no concuerda el orden social, cortado por el patrón de condiciones económicas anteriores. Con ello queda que en las nuevas relaciones de producción han de contenerse ya -más o menos desarrollados- los medios necesarios para poner término a los males descubiertos. Y esos medios no han de sacarse de la cabeza de nadie, sino que es la cabeza la que tiene que descubrirlos en los hechos materiales de la producción, tal y como los ofrece la realidad.<br />Sin embargo, ya en vida de Marx hubo epígonos que distorsionaron esta concepción convirtiéndola en un mero determinismo económico. Engels denuncia esta situación en su carta a Joseph Bloch de 1890, en la cual, si bien reivindica que la causa última de los cambios sociales se encuentra en las condiciones económicas, esto no significa que esta influencia sea unilateral e inmediata ni que pueda explicarse cada cambio social a partir de la economía. Engels admite que esta malinterpretación economicista del materialismo histórico se debe a que, en su polémica con los socialistas utópicos y con otros sectores que negaban la influencia de la economía, Marx y él se vieron obligado a resaltar el rol de las condiciones económicas sin darle la importancia que se merecía a las condiciones extra-económicas.[14]<br />[editar] De teoría revolucionaria del proletariado a ciencia positiva<br />Karl Korsch ha argüido en sus obras Marxismo y filosofía (1923) y Karl Marx (1938) que el materialismo histórico marxiano tal como fue heredado por la socialdemocracia alemana dejó de ser una teoría crítica con finalidades prácticas para pasar a ser una doctrina de análisis positivo de la realidad y, por lo tanto, el fundamento de una ciencia positiva. Según Korsch, esta desviación dogmática tiene su raíz en el marxismo original, debido a su dependencia de la filosofía heredada de la burguesía y la influencia en Marx y Engels de la tradición revolucionaria jacobina de la revolución francesa.<br />Debido a esta disociación entre la teoría histórico-materialista y su aplicación para la lucha de clases proletaria, se cimentó la creencia de que la dialéctica materialista marxiana podía ser utilizada como elemento para la investigación científica positiva incluso fuera de las ciencias sociales. Un ejemplo de esto es la obra de Engels Dialéctica de la naturaleza.<br />[editar] Otros enfoques materialistas de la historia<br />Fuera del campo del materialismo histórico de Marx, existen otros métodos de investigación histórica para los cuales los rasgos definitorios de las sociedades humanas y la evolución histórica de las mismas ha estado determinada o fuertemente condicionada ante todo por factores materiales (tecnología disponible, sistema de producción, características geográficas y climáticas). Debido al intento de establecer las ideas del materialismo histórico de modo independiente a la versión marxista del mismo, se han acuñado términos nuevos como: materialismo cultural, funcionalismo ecológico, determinismo geográfico, determinismo económico, y otros, que pueden ser considerados como concepciones materiales de la Historia. Diversos autores académicos como Jared Diamond o Marvin Harris han tratado en detalle la evolución histórica de extensas áreas geográficas, y tratado de explicar rasgos definitorios de la sociedad a partir de factores materiales, señalando que este tipo de factores son los preponderantes cuando se trata de entender la evolución de las sociedades y las civilizaciones.<br />[editar] Véase también<br />Marxismo <br />Karl Marx <br />Materialismo dialéctico <br />Materialismo cultural <br />[editar] Referencias<br />↑ "Que antes y durante los cuarenta años de mi colaboración con Marx tuve una cierta parte independiente en la fundamentación, y sobre todo en la elaboración de la teoría, es cosa que ni yo mismo puedo negar. Pero la parte más considerable de las principales ideas directrices, particularmente en el terreno económico e histórico, y en especial su formulación nítida y definitiva, corresponden a Marx." Friedrich Engels, Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana (1880) <br />↑ "...el material intelectual acumulado por Hegel es solo una de las corrientes que Marx y Engels han hecho desembocar en el ancho río de su nueva teoría materialista de la sociedad. Tomaron de los historiadores burgueses del período de la restauración el concepto de clase social y el de lucha de clases, de Ricardo la fundamentación económica de las contraposiciones de clase, de Proudhon la proclamación del proletariado moderno como única clase realmente revolucionaria, de los acusadores feudales y cristianos opuestos al nuevo orden económico nacido de la revolución del siglo XVIII el desenmascaramiento sin contemplaciones de los ideales liberales burgueses, la invectiva llena de odio que da en el blanco; del socialismo pequeño-burgués de Sismondi la aguda descomposición de las contradicciones irresolubles del moderno modo de producción; de los iniciales compañeros de viaje de la izquierda hegeliana, particularmente de Feuerbach, el humanismo y la filosofía de la acción; de los partidos políticos obreros contemporáneos -los reformistas franceses y los cartistas ingleses- la importancia de la lucha política para la clase obrera; de la Convención francesa, de Blanqui y de los blanquistas la doctrina de la dictadura revolucionaria; de Saint Simon, Fourier y Owen todo el contenido de sus metas socialistas y comunistas: la subversión total de los fundamentos de la existente sociedad capitalista, la eliminación de las clases y de las contraposiciones de clase y la trasformación del Estado en una mera administración de la producción." - Karl Korsch, Karl Marx (1938) <br />↑ "Mi método dialéctico no sólo es fundamentalmente distinto al método de Hegel, sino que es, en todo y por todo, la antítesis de él. Para Hegel, el proceso de pensamiento, al que el conviene incluso, bajo el nombre de Idea, en sujeto con vida propia, es el demiurgo de lo real; y lo real constituye únicamente la forma externa en que la idea toma cuerpo. En cambio, para mí lo ideal no es más que lo material transferido y traducido en el cerebro de los hombres (...) El hecho de que la dialéctica sufra en manos de Hegel una mistificación no obsta para que haya sido él quien primero supiera exponer de un modo amplio y consciente sus formas generales de movimiento. Lo que ocurre es que en la dialéctica aparece en él invertida, puesa de cabeza. No hay más que darle la vuelta, mejor dicho, ponerla de pie y en seguida se descubre bajo la corteza mística la semilla racional. La dialéctica mistificada llegó a ponerse de moda en Alemania porque parecía transfigurar lo existente. Pero en su forma racional provoca la cólera de la burguesía (...) ya que en la comprensión y explicación positiva de lo existente incluye la inteligencia de su negación y muerte forzosa: al ser esencialmente crítica y revolucionaria, capta las formas actuales en pleno movimiento sin omitir su caracter perecedero." - Karl Marx, Prólogo a la segunda edición de El Capital <br />↑ "Por lo que a mí se refiere, no me cabe el mérito de haber descubierto la existencia de las clases en la sociedad moderna ni la lucha entre ellas. Mucho antes que yo, algunos historiadores burgueses habían expuesto ya el desarrollo histórico de esta lucha de clases y algunos economistas burgueses la anatomía económica de éstas." - Karl Marx, Carta a Joseph Weydemeyer (5 de marzo de 1853). http://www.marxists.org/espanol/m-e/cartas/m5-iii-52.htm <br />↑ "Sólo habiendo vivido la acción liberadora de este libro [La esencial del cristianismo de Feuerbarch], podría uno formarse una idea de ello. El entusiasmo fue general: al punto todos nos convertimos en feuerbachianos. Con qué entusiasmo saludó Marx la nueva idea y hasta qué punto se dejó influir por ella —pese a todas sus reservas críticas—, puede verse leyendo La Sagrada Familia." F. Engels, Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana (1886). http://www.marxists.org/espanol/m-e/1880s/feuer/index.htm <br />↑ marxists.org <br />↑ "Las premisas de que partimos no son arbitrarias, no son dogmas, sino premisas reales, de las que sólo es posible abstraerse en la imaginación. Son los individuos reales, su acción y sus condiciones materiales de vida, tanto aquellas con que se han encontrado ya hechas, como las engendradas por su propia acción. Estas premisas pueden comprobarse, consiguientemente, por la vía puramente empírica." Karl Marx y Friedrich Engels, La ideología alemana (1846). http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/feuerbach/1.htm <br />↑ Karl Marx, Crítica al Programa de Gotha (1875) <br />↑ Friedrich Engels, Anti-Dühring (1878) <br />↑ Friedrich Engels, Del socialismo utópico al socialismo científico (1880) <br />↑ Karl Korsch, Marxismo y filosofía (1923) <br />↑ Karl Korsch, Karl Marx (1938) <br />↑ marxists.org <br />↑ marxists.org <br />Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Materialismo_hist%C3%B3rico"<br />La filosofía de Marx<br />y 4. El materialismo histórico <br />Frente a las concepciones de la historia que hacen depender de las ideas la realidad práctica, material, del ser humano, (o de los ideales políticos, filosóficos o religiosos, de los "grandes protagonistas de la historia"), el materialismo histórico se propone explicar la historia desde la producción práctica de la existencia, invirtiendo la relación, tradicional en la época de Marx, entre la existencia real y la idea que los seres humanos se hacen de su existencia, (o los ideales que conciben en torno a su realización). La historia no es, para Marx, ni una colección de hechos, como parecían concebirla los empiristas, ni una sucesión de categorías, como la concebían los idealistas; tampoco el resultado de la acción aislada de los considerados "personajes históricos". La historia es el resultado del modo en que los seres humanos organizan la producción social de su existencia. "Toda la concepción histórica, hasta ahora, ha hecho caso omiso de esta base real de la historia, o la ha considerado simplemente como algo accesorio, que nada tiene que ver con el desarrollo histórico. Esto hace que la historia deba escribirse siempre con arreglo a una pauta situada fuera de ella; la producción real de la vida se revela como algo protohistórico, mientras que la historicidad se manifiesta como algo separado de la vida usual, como algo extra y supraterrenal."( La Ideología alemana, I, A, 2)<br />La concepción materialista de la historia <br />1. <br />Si el materialismo dialéctico se ha considerado tradicionalmente como la expresión "filosófica" del pensamiento de Marx y Engels, el materialismo histórico, la explicación materialista de la formación y desarrollo de la sociedad, ha sido presentado como la expresión científica de su pensamiento. La sociedad y su historia, al ser concebidas como el resultado de la actividad productiva, práctica, del ser humano, encuentran en tal actividad un elemento objetivo, material, mensurable, del que se pueden extraer leyes tan objetivas como las que puede aspirar a formular cualquier otra ciencia. Resulta significativo, a este respecto, que la actividad intelectual de Marx, después de este hallazgo, que constituye una de sus mayores aportaciones, se haya centrado en el análisis de la actividad productiva del ser humano, ofreciendo como resultado del mismo varias de sus obras más significativas, entre las que se encuentra su obra cumbre: "El Capital".<br />2. <br />La concepción materialista de la historia la resume Marx, con estas palabras, en un breve párrafo de la "Contribución a la crítica de la economía política":<br />"En la producción social de su existencia, los hombres entran en relaciones determinadas, necesarias e independientes de su voluntad, en relaciones de producción que corresponden a un grado determinado de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones constituye la estructura económica de la sociedad, o sea, la base real sobre la cual se alza una superestructura jurídica y política y a la cual corresponden formas determinadas de la conciencia social. En general, el modo de producción de la vida material condiciona el proceso social, político y espiritual de la vida. No es la conciencia de los hombres lo que determina su ser, sino al contrario, su ser social es el que determina su conciencia. En un determinado estadio de su desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, por usar la equivalente expresión jurídica, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo que eran las fuerzas productivas, esas relaciones se convierten en trabas de las mismas. Empieza entonces una época de revolución social."<br />3. <br />Hasta entonces se había creído que la forma en que se organizaba la producción dependía exclusivamente de la voluntad de los seres humanos, al igual que las formas de organización social y política y, por supuesto, de la conciencia. Marx afirma lo contrario: las relaciones de producción son independientes de la voluntad de los seres humanos, y el modo en que los seres humanos producen la vida material "condiciona el proceso social, político y espiritual de la vida".<br />4. <br />Para garantizar su supervivencia, el ser humano ha de conseguir los medios de subsistencia mediante el trabajo, mediante una actividad productiva. Pero el ser humano tiene una existencia social, por lo que su actividad productiva no constituye un acto aislado, sino un acto social, por el que entra en relación con otros seres humanos. Ahora bien, estas relaciones se caracterizan no sólo son por ser necesarias para producir los medios de subsistencia, sino también por ser independientes de la voluntad de quienes entran en relación, estando determinadas por el grado de desarrollo de las fuerzas productivas materiales: la actividad humana (o fuerza de trabajo) y los medios de trabajo (utensilios, herramientas, máquinas, etc.). Las relaciones que se establecen en este proceso son llamadas por Marx relaciones de producción, y constituyen la estructura económica de la sociedad, la base sobre la que se asientan los elementos jurídicos y políticos, así como las formas de la conciencia social.<br />5. <br />El conjunto de los elementos relacionados con la producción, así como los elementos socio-políticos e ideológicos, es decir, el conjunto de los elementos que forman parte de una sociedad, en un momento determinado de su desarrollo histórico, constituyen una determinada formación social, una totalidad social concreta, históricamente determinada.<br />1. El modo de producción<br />1. <br />A cada formación social le corresponderá un determinado modo de producir socialmente los bienes necesarios para la existencia, un determinado modo de producción, es decir, una determinada estructura productiva, compuesta por el conjunto de los elementos relacionados con la producción material de la existencia, que constituyen la base sobre la que se asientan, y de la que derivan, el conjunto de elementos jurídico-políticos e ideológicos, que forman la superestructura de dicha formación social. El concepto de modo de producción se refiere, pues, siguiendo a Marta Harnecker, (en "Los conceptos elementales del materialismo histórico"), "a la totalidad social global, es decir, tanto a la estructura económica como a los otros niveles de la totalidad social: jurídico-político e ideológico".<br />2.<br />El modo de producción es el resultado de la síntesis de tres elementos estructurales: la estructura económica, la superestructura jurídico-política y la superestructura ideológica. En el modo de producción podemos distinguir, pues, una estructura con dos elementos constitutivos: las fuerzas productivas y las relaciones de producción, entre los que se da un mutuo condicionamiento; y una superestructura en la que se pueden distinguir dos niveles: la superestructura jurídico-política, constituida por los instrumentos de control sociales y políticos correspondientes a las relaciones sociales de producción; y la superestructura ideológica, por la que se justifica el orden establecido mediante una falsa conciencia que enmascara la verdadera realidad. Ambas superestructuras están condicionadas por la estructura económica de la sociedad. <br />1.a. Estructura económica <br />1. <br />Fuerzas productivas y relaciones de producción<br />1. a)<br />Por fuerzas productivas entiende Marx, en primer lugar, la materia objeto de transformación, (materia bruta si no ha sido previamente manipulada, y materia prima si es artificial o ha sido previamente manipulada) a partir de la que se espera obtener un producto determinado. En segundo lugar, la actividad del trabajador, su capacidad de trabajo, que es denominada fuerza de trabajo, y que alcanza un determinado grado de desarrollo en una formación social determinada (como simple fuerza física, o como habilidad técnica o intelectual). En tercer lugar, los medios para realizar el trabajo (útiles, herramientas, máquinas, etc.) necesarios para obtener los productos deseados. <br />1. b)<br />Los seres humanos, en cuanto agentes del proceso de producción, entran en determinadas relaciones para poder llevar a cabo la producción de los bienes deseados, denominadas relaciones de producción. Estas relaciones pueden tener un carácter técnico o social. Las relaciones técnicas de producción derivan de la relación existente entre el agente productivo y el control que posee sobre los medios de trabajo y sobre el proceso de trabajo en general. Las relaciones sociales de producción derivan de la clasificación que podemos establecer entre los agentes que participan en el proceso de producción en cuanto a la propiedad o no de los medios de producción, es decir, si son propietarios o no son propietarios de los medios de producción. En este sentido, se pueden establecer relaciones sociales de colaboración (si todos son propietarios de los medios de producción, en cuyo caso ningún sector de la sociedad vive de la explotación de otro), o relaciones de explotación, de exclusión, de dominación (si unos son propietarios de los medios de producción y otros no). En este último caso la relación de dominación es una relación explotador-explotado, en la medida en que los propietarios de los medios de producción viven del trabajo de los no propietarios. Para Marx, esta relación de explotación es la típica de las sociedades clasistas: la sociedad esclavista, la feudal y la capitalista.<br />2. <br />Las relaciones de producción favorecen inicialmente el desarrollo de las fuerzas productivas; pero a medida que las fuerzas productivas se van desarrollando, terminan por entrar en contradicción con las relaciones de producción existentes, convirtiéndose éstas en una traba para el desarrollo de aquellas, lo que provoca una revolución social, que concluye en la sustitución de las viejas relaciones de producción por otras nuevas, adecuadas al grado de desarrollo de las fuerzas productivas. Tales contradicciones, y la resolución de las mismas, determinadas por procesos estrictamente materiales, constituyen el elemento configurador de la sociedad y el motor de la historia. <br />1.b. Superestructura jurídico-política<br />La superestructura jurídico-política está formada por el conjunto de normas, leyes, instituciones y formas de poder político que, condicionadas por la estructura productiva, ordenan y controlan el funcionamiento de la actividad productiva de los ciudadanos. Las formas del Estado no son, pues, la realización del Espíritu Absoluto, sino los instrumentos a través de los cuales las clases dominantes ejercen su poder sobre las clases sometidas. Lejos de convertirse en los garantes de la realización humana y la libertad de los individuos, como pensaba Hegel, se convierten en agentes de represión y sometimiento, de alineación y esclavitud, en función de las exigencias de las relaciones de producción, de las que derivan y a las que sirven.<br />1.c. Superestructura ideológica<br />1. <br />El primer uso del término "ideología" se atribuye al conde Destutt de Tracy, a finales del siglo XVIII, con el significado de "estudio de las ideas", aunque pronto adquirió una connotación peyorativa. En Marx, el término es usado con el significado de "falsa conciencia", y lo aplica a los sistemas filosóficos, jurídicos, políticos y religiosos, en la medida en que considera que no se basan en la realidad, sino en ilusiones sobre la realidad. Las ideologías no sólo desvirtúan la realidad, sino que se presentan también como sistemas de justificación de la misma realidad que desvirtúan. La superestructura ideológica la constituyen, pues, el conjunto de las ideas, creencias, costumbres, etc., plasmadas en las formas ideológicas de la cultura, la religión, la filosofía, etc., con las que se justifica la "naturalidad" y "legitimidad" del modo de producción del que derivan y cuya realidad social enmascaran.<br />2. <br />La superestructura jurídico-política e ideológica está condicionada por la estructura económica. Ello se ha entendido, a veces, como un determinismo puro en una sola dirección, que no deja ninguna opción a la posible acción de la superestructura sobre la estructura. Si esto fuera así, no se comprendería el papel de la lucha social y del combate político e ideológico entablado por Marx y Engels contra el modo de producción capitalista, ni sus reiteradas llamadas a una revolución social: tal revolución sería inevitable, según la dialéctica de la historia, hubiera o no movimiento obrero, por lo que la lucha social sería innecesaria e inútil. Engels declaró al respecto que habían tenido que subrayar el papel determinante de la estructura económica para enfrentarse a sus adversarios, por lo que otros aspectos de la interacción humana fueron dejados de lado. Pero tampoco fue mucho más explícito respecto a las características de la acción de la superestructura sobre la estructura económica. <br />3. <br />No obstante, sus referencias a la lucha de clases parecen sugerir que es éste el terreno en el que dicha interacción puede tener lugar. Las clases sociales derivan de la división social del trabajo impuesta por la estructura económica, y en función de tal división participan distintamente del conjunto de derechos, creencias y formas de organización política de la sociedad, objetivándose en ellas, pues, tanto la estructura económica como las superestructuras jurídico-política e ideológica. En la lucha de clases encontraríamos, así, el terreno propicio para tal interacción. En el capitalismo, pese a que Marx reconoce la existencia de otras clases sociales, la lucha de clases se da entre la burguesía y el proletariado. Ahora bien, el proletariado está sometido a los elementos ideológicos, no teniendo, pues, conciencia de su situación real. El desarrollo de una conciencia de clase le librará del dominio de la ideología y le llevará a reivindicar el fin de la alineación y de la explotación en el trabajo.<br />2. Los modos de producción históricos <br />Intro<br />Según Marx, a lo largo de la historia de la humanidad se han sucedido varios modos de producción que, de acuerdo con las tesis del materialismo histórico, son los auténticos determinantes de la evolución histórica de la humanidad, por lo que la historia debería ser explicada en función de ellos, y no de acontecimientos externos, como la sucesión de dinastías o los dramatizados en el culto a los "héroes". Esa evolución histórica, de la que son protagonistas los seres humanos en su actividad cotidiana, partiría del comunismo tribal primitivo y, pasando por el modo de producción antiguo y el feudal, llegaría al modo de producción capitalista, (en plena expansión en la segunda mitad del siglo XIX), por lo que respecta a la historia de Occidente; y al modo de producción asiático, respecto a la historia de Oriente.<br />Clasificación de los Modos de producción con las correspondientes Relaciones de producción, Formas de explotación y Formas de apropiación del trabajo ajeno. Modo de producciónRelaciones de producciónForma de explotaciónForma de apropiación del trabajo ajenoComunismo primitivoComunitarias------------AsiáticoFuncionarios— comunidad de aldea Esclavitud generalImposición de tributos colectivos en especie y trabajo (con coacción extra-económica)AntiguoAmo— esclavoEsclavitudApropiación privada del trabajador (con coacción extra-económica)FeudalSeñor— siervoServidumbre (dependencia personal)Apropiación privada del excedente (con coacción extra-económica)CapitalistaCapitalista— proletarioTrabajo asalariado (formalmente libre)Apropiación privada de la plusvalía a través del “mercado” (sin coacción extra-económica)SocialistaEntre libres asociados--------------<br />1. <br />El modo de producción tribal. La sociedad tribal primitiva era una sociedad en la que no se daba la propiedad privada de los medios de producción, sino la propiedad colectiva, por lo que Marx llamará a este modo de producción "comunismo primitivo": un modo de producción en el que las relaciones sociales establecidas eran relaciones de colaboración, y los medios de trabajo y los productos obtenidos pertenecían a la sociedad.<br />2. <br />El modo de producción asiático (en Oriente). Marx consideró que el modo de producción asiático no podía ser asimilado ni al antiguo ni al feudal, por lo que lo calificó de "asiático" u "oriental". Al depender del riego de las tierras, que exige un control centralizado de los recursos hidráulicos, se provoca la creación de gobiernos centralizados que se imponen sobre las dispersas comunidades agrícolas. Por otra parte, la simplicidad de la organización económica la convierte prácticamente en inmutable, de donde se explica su persistencia a través de los siglos.<br />3. <br />El modo de producción antiguo. La sociedad antigua es una sociedad civilizada, pero basada en un sistema esclavista de producción. Las relaciones sociales en el régimen esclavista son, pues, de dominio y sometimiento. El agente propietario, el amo, ejerció dominio completo sobre las fuerzas productivas (mano de obra - el esclavo-, y medios de producción), de las que era propietario.<br />4. <br />El modo de producción feudal. La sociedad feudal posee muchas características similares a las de la sociedad antigua. Las relaciones sociales de producción son también semejantes a las del modo de producción esclavista. Pero, pese a que el señor feudal posee la propiedad completa sobre los medios de producción, sólo en parte la posee sobre el trabajador (siervo), con el que establece una relación de servidumbre o vasallaje.<br />5. <br />El modo de producción capitalista. Su base es la propiedad privada de los medios de producción, aunque el trabajador es jurídicamente libre. La fuerza de trabajo es la única propiedad que posee el trabajador. El trabajo genera una plusvalía que no revierte sobre el salario del trabajador, sino que es apropiada por el capitalista, generando capital, por lo que la relación capitalista-proletario es una relación de explotación.<br />6. <br />El capitalismo deberá dejar paso al modo de producción socialista, siguiendo la dialéctica de la historia, por la que la humanidad recuperará, superándolo, el modo de producción del comunismo primitivo. El modo de producción socialista se basa en un régimen de propiedad colectiva, lo que supone la abolición de la propiedad privada de los medios de producción. En consonancia con ello, las relaciones de dominio y sometimiento se sustituyen por las de cooperación recíproca.<br />MODOS DE PRODUCCIÓN, CLASES SOCIALES Y FORMAS DE EXPLOTACIÓN EN ORIENTE Y OCCIDENTE hasta finales del siglo XIX En OccidenteMODOS DE PRODUCCIÓNCLASES SOCIALESFORMAS DE EXPLOTACIÓN Modos de producción tradicionalesm. de p. antiguoamos/esclavosesclavitud  m. de p. feudalseñores/siervosservidumbreModos de producción modernosm. de p. capitalistaburgueses/proletariostrabajo asalariadoEn ORIENTE MODOS DE PRODUCCIÓNCLASES SOCIALESFORMAS DE EXPLOTACIÓN Modos de producción tradicionalesm. de p. asiáticofuncionarios estatales/comunidad de aldeaesclavitud general<br />Materialismo dialéctico<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />Materialismo dialéctico es la corriente del materialismo filosófico de acuerdo a los planteamientos originales de Friedrich Engels y Karl Marx que posteriormente fueron enriquecidos por Vladimir I. Lenin y anteriormente sistematizados por miembros de la Academia de las Ciencias de la ex Unión Soviética[1] . Esta corriente filosófica define la materia como el sustrato de toda realidad objetiva (física) y subjetiva (el pensamiento) e interacción de la misma[1] , emancipa la primacía e independencia de la materia ante la conciencia y lo espiritual, declara la cognoscibilidad del mundo en virtud de su naturaleza material, y aplica la dialéctica –basada en las leyes dialécticas propuestas por Hegel– para interpretar el mundo. El materialismo dialéctico es uno de los tres componentes –la base filosófica– del comunismo marxista-leninista.[2] Denominado “Diamat”, el materialismo dialéctico fue también la filosofía oficial de la ex Unión Soviética[3] .<br />El materialismo dialéctico, como sistema filosófico, es una concepción e interpretación del mundo opuesta al idealismo filosófico representado por la concepción mágica de la religión y su primacía del espíritu (Dios) por sobre la materia. Como tal, el materialismo dialéctico se apoya en los datos, resultados y avances de las ciencias y su espíritu se mantiene en correspondencia y vigencia con la tradicional orientación progresista del pensamiento racional científico[3] . Asimismo está opuesto a la corriente filosófica del agnosticismo al declarar la cognoscibilidad del mundo en virtud de su materialidad y de su existencia objetiva en el tiempo y en el espacio. Engels lo manifestó de esta manera: “Las formas fundamentales de todo ser son el espacio y el tiempo, y un ser concebido fuera del tiempo es tan absurdo como lo sería un ser concebido fuera del espacio”.[4]<br />Engels y Marx sintetizaron su materialismo dialéctico a partir de su demoledora crítica del materialismo mecánico de Ludwig Feuerbach y a la dialéctica idealista de Georg Wilhelm Friedrich Hegel. Al materialismo de Feuerbach lo consideraron como un materialismo influido por corrientes del pensamiento filosófico metafísico e idealista. Famosas son las 11 tesis sobre Feuerbach de Marx y Engels, en particular la undécima que reza así: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”.[5] De la dialéctica hegeliana Engels dice que ésta se encontraba cabeza abajo con Hegel y que fue Marx quien la colocó sobre sus pies. Posteriormente, Engels describió las leyes de la dialéctica en su Anti-Duhring (obra polémica contra las teorías propugnadas por el anarquista alemán Karl Eugen Dühring).<br />Luego en el siglo XX en Rusia, Lenin contribuyó a las ideas materialistas dialécticas al desarrollar polémicas con sus adversarios, particularmente con filósofos (idealistas) positivistas como el austriaco Ernst Mach y los rusos Alexander M. Bogdanov y V. Bazarov (nombre real: Vladimir A. Rudnev), y, por sobre todo, su empiro-monismo. La principal razón de la disputa entre Lenin y estos filósofos era su afirmación de que el positivismo idealista estaba por encima del debate filosófico entre idealismo y materialismo. A estos, Lenin les afirmó lo siguiente: “Materialismo es reconocer los «objetos a sí mismos» o fuera de la mente; las ideas y las sensaciones son copias o imágenes de éstos objetos. La doctrina opuesta (idealismo) afirma que los objetos no existen «sin la mente»; los objetos son «combinaciones de sensaciones»”[6] .<br />Contenido[ocultar]1 La división entre materialismo dialéctico y materialismo histórico 2 Marx, Engels y la crítica de la religión 3 Las dos cuestiones básicas de la filosofía 4 El concepto filosófico de materia 5 Las categorías del materialismo dialéctico 6 Leyes de la dialéctica 7 La teoría del conocimiento materialista dialéctica 8 La lógica dialéctica 9 Referencias <br />[editar] La división entre materialismo dialéctico y materialismo histórico<br />El término “materialismo dialéctico” nunca fue usado por Marx o Engels ni definido sistemáticamente por ninguno de ellos. El término fue introducido por el revolucionario ruso del siglo XIX, Georgi Plejánov,[7] así como la clasificación de materialismo dialéctico y materialismo histórico. Según Plejanov en su obra La concepción monista de la historia, el materialismo dialéctico de Marx y Engels tuvo como preludio la contraposición del materialismo metafísico de los enciclopedistas (opuestos al idealismo metafísico heredado de la Edad Media) y el idealismo dialéctico de los filósofos alemanes. Marx y Engels tomaron como base a la crítica materialista de Feuerbach y los hegelianos de izquierda al idealismo dialéctico de Hegel. Los desarrollos posteriores, sobre todo a partir de las Tesis sobre Feuerbach de Marx, resultaron en una visión no-dualista del mundo que incorporaba una relación dialéctica entre materia y espíritu, siendo la actividad humana la base de esta interacción.<br />La introducción de los términos materialismo dialéctico y materialismo histórico se puede interpretar como un intento de sistematizar los fundamentos filosóficos presentados por Marx y Engels. Lenin asumió por establecida esta división debido a que Plejanov era considerado el “Padre del Marxismo” en la Rusia del siglo XIX. En esta división, el materialismo dialéctico fue definido más tarde por Stalin como la aplicación de las leyes dialécticas a la naturaleza y el materialismo histórico como la extensión de las mismas a la historia y la sociedad.[8] Sin embargo, otros autores consideran esto como un grueso error, pues consideran que es precisamente a la inversa: Marx desarrolló en sus trabajos la concepción materialista de la historia (La ideología alemana) como método de análisis, sin llegar a representarla nunca como un sistema. Fue Engels quien, posteriormente, intentó construir, partiendo de los métodos utilizados por su compañero en sus análisis históricos, una ontología marxista, ontología que quedó bautizada como Materialismo Dialéctico (y esto sin necesidad de identificar el materialismo dialéctico con la versión consagrada del Diamat como doctrina oficial de la difunta Unión Soviética)<br />[editar] Marx, Engels y la crítica de la religión<br />Artículo principal: Opio del pueblo<br />Esta es la famosa cita textual de K. Marx en relación a la religión:<br />“La base de la crítica irreligiosa es ésta: el hombre hace la religión; la religión no hace al hombre. En otras palabras, la religión es la autoconciencia y la autoidentidad del hombre en tanto que éste no se ha encontrado a sí mismo o se ha extraviado de nuevo. Pero el hombre no es un ser abstracto habitando fuera del mundo. El hombre es el mundo humano, el estado, la sociedad. Este estado, esta sociedad, producen la religión, la cual es una conciencia del mundo invertida porque estos son un mundo invertido. La religión es la teoría general de este mundo, su compendio enciclopédico, su lógica en versión popular, su punto espiritual de honor, su entusiasmo, su sanción moral, su solemne complemento, su base general de consolación y justificación. Es la realización fantástica del ser humano en tanto que éste no posee realidad verdadera alguna. La lucha contra la religión es, por lo tanto, indirectamente una lucha contra ese mundo de cuyo aroma espiritual es la religión.<br />La miseria religiosa es a un tiempo expresión de la miseria real y protesta contra la miseria real. La religión es una queja de la criatura oprimida, el sentimiento de un mundo sin corazón, y el alma de unas condiciones desalmadas. Es el opio del pueblo.<br />La abolición de la religión como la felicidad ilusoria de los hombres es una demanda para su felicidad real. El llamado a abandonar sus ilusiones acerca de su condición es un llamado a abandonar una condición que requiere de ilusiones. La crítica de la religión es, por lo tanto, la crítica embrionaria de este valle de lágrimas del cual la religión es el halo”.[9]<br />Por su parte, F. Engels dijo de la religión lo siguiente:<br />“Toda religión, sin embargo, es nada más que un reflejo fantástico en las mentes de los hombres de esas fuerzas externas que controlan su vida diaria, un reflejo en el que las fuerzas terrestres asumen la forma de fuerzas sobrenaturales”.[10]<br />[editar] Las dos cuestiones básicas de la filosofía<br />El pilar filosófico fundamental del materialismo dialéctico es lo que define como “la cuestión básica en filosofía” que se refiere a la relación entre el mundo material (la realidad) y su independencia con respecto al ser (la conciencia), lo espiritual. Se establece la relación materia-sobre-conciencia en la que la materia es primaria y la conciencia es producto del desarrollo ulterior de la materia.<br />La cuestión básica en filosofía tiene dos aspectos fundamentales. La primera es la cuestión de la esencia, de la naturaleza del mundo. El segundo aspecto es la cuestión de la cognoscibilidad del mismo. “El desarrollo de las ciencias destruye definitivamente la creencia idealista de que el mundo esté basado en lo supernatural, en lo espiritual”.[11] De esta manera, el materialismo dialéctico está necesariamente vinculado y es inseparable del ateísmo científico: “puesto que solamente lo que es material es perceptible, conocible, nada es conocido de la existencia de Dios”[12] .<br />En La Sagrada Familia o Crítica de la Crítica Crítica, del cual la anterior cita es tomada, Marx y Engels demuestran que el ateísmo es representativo de las clases progresistas –en particular de la clase burguesa del siglo XVIII– que debieron luchar contra las concepciones feudales y religiosas reaccionarias[12] .<br />La segunda cuestión filosófica más importante para el materialismo dialéctico es si el mundo está en constante movimiento, cambio y desarrollo cualitativo y en una interconexión universal, o es un sistema estático y en moción cíclica sin contradicciones internas ni cambios cualitativos. Aquí entra la importancia de la dialéctica que es definida como “la ciencia de las leyes generales del movimiento y desarrollo de la naturaleza, la sociedad humana y el pensamiento”.[13] La segunda cuestión filosófica lidia especialmente contra el método metafísico –no contra la llamada metafísica– que interpreta la realidad y los fenómenos del mundo como aislados los unos de los otros, además de asignarles la cualidad de ser inmutables.<br />[editar] El concepto filosófico de materia<br />La definición materialista dialéctica de lo que es materia fue expuesta por Lenin en su obra Materialismo y empirocriticismo de esta manera:<br />“Materia es una categoría filosófica que denota la realidad objetiva, la cual es dada al hombre a través de sus sensaciones, y la cual es copiada, fotografiada y reflejada por nuestras sensaciones, mientras que existe independientemente de éstas”[6] .<br />[editar] Las categorías del materialismo dialéctico<br />Esencia y fenómeno <br />Causa y efecto <br />Necesidad y casualidad <br />Ley <br />Contenido y forma <br />Posibilidad y realidad <br />Lo singular lo particular y lo individual <br />Lo abstracto y lo concreto <br />Lo histórico y lo lógico <br />[editar] Leyes de la dialéctica<br />En su Anti-Dühring, Engels expone que las tres leyes fundamentales de la dialéctica<br />Según Georges Politzer, las principales leyes de las dialéctica son: el cambio o movimiento continuo; la acción recíproca; la contradicción y la transformación de la calidad en cantidad.[14]<br />[editar] La teoría del conocimiento materialista dialéctica<br />Los fundamentos de la teoría del conocimiento materialista dialéctica fueron formulados por Lenin, los cuales se resumen en tres asunciones básicas:<br />“Las cosas existen independientemente de nuestra conciencia, independientemente de nuestras sensaciones, fuera de nosotros (...) <br />No hay definitivamente diferencia alguna en principio entre el fenómeno y la cosa-en-sí, y no puede existir tal diferencia. La única diferencia es entre lo que es conocido y lo que todavía es desconocido (...) <br />En la teoría del conocimiento como en cualquier otra esfera de la ciencia, nosotros debemos pensar dialécticamente, eso es, no debemos considerar nuestro conocimiento como terminado, como inalterable, pero debemos determinar cómo el conocimiento emerge de la ignorancia, cómo el conocimiento incompleto e inexacto se torna completo y más exacto”.[6] <br />[editar] La lógica dialéctica<br />La Lógica Dialéctica fue concebida por Hegel en su obra Ciencia de la Lógica.[15] En vez de eliminar la contradicción, la convirtió en la clave de su sistema lógico.[16] Para Marx y Engels la filosofía hegeliana tenía un carácter revolucionario[17] , que fundaba la lógica dialéctica comológica del movimiento, de la evolución, del cambio[16] , pero requería ser reelaborada con el enfoque del materialismo, de manera que consideraron la dialéctica como "la ciencia de las leyes generales del movimiento, tanto del mundo exterior como del pensamiento humano" y así "la propia dialéctica del concepto se convertía simplemente en reflejo consciente del movimiento dialéctico del mundo real"[17] . Las bases de la lógica dialéctica del marxismo quedaron planteadas en el Anti-Dührin y en la Dialéctica de la Naturaleza de Engels. Su trabajo fue continuado entre otros por primera vez por V. I. Lenin en su obra Materialismo y empirocriticismo. El mismo Lenin en 1914, estudió detenidamente la lógica dialéctica y anotó cuestiones fundamentales sobre la misma, en los denominados Cuadernos Filosóficos[18] . Lenin definió cuatro demandas básicas para su construcción:<br />Examen de todas las facetas del objeto; <br />Examen del objeto en su “desarrollo y automovimiento” y en sus “múltiples relaciones” con las demás cosas, la unidad de los contrarios y además la transición[18] y la transformación de una cosa en otra; <br />Una “definición” completa de un objeto debe incluir la experiencia humana entera. La lógica dialéctica sostiene que “la verdad es siempre concreta, nunca abstracta (...)”[6] , el “infinito proceso de descubrimiento de nuevos aspectos y relaciones”, de continua profundización del conocimiento[18] ; <br />La Lógica Dialéctica no niega la significancia de la lógica formal en la estructuración del pensamiento.[19] [16] <br />Una diferencia entre la lógica formal y la lógica dialéctica es que esta última “revela los principios lógicos de la transición al nuevo conocimiento, estudia la formación y el desarrollo de teorías”[19] .<br />Trabajos sobre la lógica dialéctica marxista han sido realizados, entre otros, por Henri Lefebvre,[20] Mao Zedong,[21] George Novack[16] y Elí de Gortari.[22] El filósofo soviético Pavel V. Kopnin desarrolló esta disciplina, con su obra Lógica Dialéctica.[23] monica-mabel<br />[editar] Referencias<br />↑ a b The fundamentals of Marxist-Leninist Philosophy. Progress Publishers, Moscow, 1974. <br />↑ V.I. Lenin Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo Editorial Progreso, Moscú. (texto reproducido de las Obras Escogidas y las Obras Completas de Lenin por la misma editorial) <br />↑ a b The Oxford Companion to Philosophy. Edited by Ted Honderich. Oxford University Press, 1995. pp. 198-99. <br />↑ Engels en Anti Duhring, citado en Materialismo y Empiriocriticismo, comentarios críticos sobre un filósofo reaccionario´´. V.I. Lenin. Editorial Progreso, Moscú. Pag. 222. <br />↑ K. Marx Tesis sobre Feuerbach. En C. Marx y F. Engels Obras Escogidas I:10. Editorial Progreso, Moscú, 1976. <br />↑ a b c d V.I. Lenin Materialismo y Empiriocriticismo, comentarios críticos sobre un filósofo reaccionario´´. Editorial Progreso, Moscú. <br />↑ A Dictionary of Marxist Thought. Edited by Tom Bottomore, Laurence Harris, V.G. Kiernan and Ralph Miliband. Harvard University Press, 1983. Pag. 120. <br />↑ J.V. Stalin 1938. Sobre el Materialismo Dialéctico y el Materialismo Histórico. En Cuestiones del Leninismo: 849-890. Pekín: Ediciones en Lenguas Extranjeras, 1977. <br />↑ K. Marx 1844. "Einführung"; Kritik des hegelschen Staatsrecchts. Traducción en castellano: "Introducción"; Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel; México: Editorial Grijalbo S.A. 1968. <br />↑ F. Engels Anti-Duhring. Citado en K. Marx & F. Engels On religion, Foreign Languages Publishing House, Moscow, 1957. pag. 146. <br />↑ The fundamentals of Marxist-Leninist Philosophy. Progress Publishers, Moscow, 1974. Pag. 25. <br />↑ a b C. Marx y F. Engels 1845. La Sagrada Familia. Citado en K. Marx & F. Engels On religion, Foreign Languages Publishing House, Moscow, 1957. pag. 65. <br />↑ F. Engels Anti Duhring, citado en The fundamentals of Marxist-Leninist Philosophy. Progress Publishers, Moscow, 1974, página 126. <br />↑ G. Politzer 1935-1936. Curso de Filosofía. Principios elementalesBogotá: Fondo Editorial Suramérica, 1979 <br />↑ Hegel, G.W.F. (1812- 1816) "La Ciencia de la Lógica"; Filosofía de la Lógica y la naturaleza, traducción de E. Ovejero y Maury. Buenos Aires: Editorial Claridad, 1969, p.p. 9-184. <br />↑ a b c d Novack, George 1942. Introducción a la Lógica Dialéctica. Buenos Aires: Editorial Pluma, 1973; Bogotá: 1976 <br />↑ a b F. Engels 1888. Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana. En C. Marx y F. Engels Obras Escogidas III: 355-395. Editorial Progreso, Moscú, 1976. <br />↑ a b c Leninski Sbórnik IX, 1929. En castellano: Cuadernos Filosóficos. Resumen del Libro de Hegel "Ciencia de la Lógica". Buenos Aires: Ediciones Estudio, 1972. México : Librería Allende, 1974. <br />↑ a b The fundamentals of Marxist-Leninist Philosophy. Progress Publishers, Moscow, 1974. páginas 239-240. <br />↑ Lógica formal, lógica dialéctica. Traducción de María Esther Benítez Eiroa; México: Siglo XXI; ISBN 968-23-1677-4 <br />↑ Mao Tse-tung Cuatro Tesis Filosóficas. Pekín: Ediciones en Lenguas Extranjeras, 1966. <br />↑ 1956: Introducción a la lógica dialéctica. 1970: El método dialéctico; México: Editorial Grijalbo. <br />↑ version al espanol de Lydia Kuper de Velasco. México:Editorial Grijalbo, 1966 <br />Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Materialismo_dial%C3%A9ctico"<br />Categorías: Conceptos marxistas | Doctrinas filosóficas<br />La filosofía de Marx<br />1. La génesis del marxismo <br />La obra de Marx contiene elementos que pertenecen a campos de la reflexión y la actividad considerados tradicionalmente como de orden diferente. Eso ha permitido tratar a Marx como un economista, como un filósofo, como un revolucionario, según los intereses de quien se acerca a sus obras, estableciendo una separación arbitraria en el comjunto de su pensamiento, que se ha prestado a diversas manipulaciones. Pese a ello, ha predominado entre sus estudiosos el afán por comprender su obra en conjunto, dado que el mismo Marx no estableció tales distinciones, y que utilizó elementos procedentes de un campo para aplicarlos a otro, extrayendo conclusiones que difícilmente pueden considerarse estrictamente económicas, filosóficas o políticas.<br />La triple influencia del pensamiento de Marx <br />1. <br />Así, se ha convertido ya en un tópico tradicional presentar la obra de Marx como el resultado de una triple influencia: la de la filosofía hegeliana, asimilada en sus años de estudiante en Berlín; la de la economía política inglesa, en la que se inicia durante su primer exilio en París; y la del socialismo francés, con el que también entrará en contacto durante su primer exilio en París, (llamado posteriormente "socialismo utópico", por contraposición a su propia interpretación del socialismo, conocida como "socialismo científico"). Esta triple influencia se puede desglosar en los siguientes elementos: <br />a) De la filosofía hegeliana o, más bien, como resultado de su crítica del idealismo, tal como lo presentaba Hegel, (o sus seguidores, tanto de la derecha como de la izquierda hegeliana), conservará algunos conceptos que resultarán fundamentales en su pensamiento (especialmente las ideas de dialéctica y de historia como proceso orientado hacia un fin.) <br />b) Del "socialismo utópico" francés (Saint-Simon, Fourier, Proudhom) tomará las ideas socialistas y revolucionarias de su pensamiento político, como la idea de la lucha de clases. <br />c) De la economía política inglesa ( Adam Smith y David Ricardo), tomará las herramientas técnicas del análisis económico y sobre todo la idea del valor-trabajo como eje articulador de toda actividad productiva. <br />2. <br />Se ha discutido el carácter y la permanencia de esta triple influencia en el conjunto de su obra. Los estudiosos del marxismo están de acuerdo, no obstante, en que no se puede reducir su pensamiento a un simple desarrollo de estos tres elementos, sino que el pensamiento de Marx va más allá de las implicaciones de cada uno de ellos tomado aisladamente, no pudiendo reducirse tampoco a una mera síntesis entre ellos; por el contrario, a partir de ellos Marx habría desarrollado un nuevo marco conceptual sobre el que acabaría construyendo su pensamiento: un pensamiento original, creativo, que ejercerá una influencia considerable en el desarrollo del pensamiento, (no sólo político y social, lo que resulta indudable), de la segunda mitad del siglo XIX y a lo largo de todo el siglo XX.<br />A) La crítica a la filosofía hegeliana <br />1. <br />Marx rechazará la concepción hegeliana de la realidad, al considerar que la filosofía de Hegel suponía la afirmación de que todo lo real no era más que manifestación del Espíritu Absoluto, de la Idea, por lo que toda la realidad era reducida a idea, en última instancia. La naturaleza se presentaba, así, como un momento del desarrollo del Espíritu Absoluto, en el que lo ideal se niega en lo material, presentándose la materia como pura negatividad, una materia que debe reconciliarse con la idea para adquirir un status ontológico "positivo", pero que no por ello pierde su carácter ideal. La dialéctica hegeliana supone que, en el despliegue y desarrollo de la realidad, el sujeto y el objeto se oponen como momentos de ese mismo desarrollo, por lo que insiste en la afirmación de su carácter ideal, es decir, negando que puedan tener realidad independientemente el uno del otro. <br />2. <br />Dado que la comprensión de esa mutua dependencia, simplificando la explicación hegeliana, es el resultado de la actividad racional, de la conciencia, donde se manifiesta como tal dependencia, Hegel entiende que es en el desarrollo de la conciencia donde se encuentra la clave para comprender y explicar la realidad como un movimiento que va desde la conciencia hacia la autoconciencia, por lo que, en última instancia, puede definir el Absoluto como "el pensamiento que se piensa a sí mismo", como realidad autopensante, como Espíritu. La realidad es concebida, pues, como pensamiento, como algo de carácter estrictamente racional, por lo que toda forma de realidad no puede ser sino mera expresión del pensamiento, del Espíritu.<br />"Así como la esencia, el objeto, aparece como esencia pensada, así el sujeto es siempre conciencia o autoconciencia; o mejor, el objeto aparece sólo como conciencia abstracta, el hombre sólo como autoconciencia; las diversas formas del extrañamiento que allí emergen son, por esto, sólo distintas formas de la conciencia y de la autoconciencia. Como la conciencia abstracta en sí (el objeto es concebido como tal) es simplemente un momento de diferenciación de la autoconciencia, así también surge como resultado del movimiento la identidad de la autoconciencia con la conciencia, el saber absoluto, el movimiento del pensamiento abstracto que no va ya hacia afuera, sino sólo dentro de si mismo; es decir, el resultado es la dialéctica del pensamiento puro". ( Marx, Manuscritos económico-filosóficos)<br />3. <br />Marx rechazará esta concepción de la realidad como Espíritu Absoluto, al considerar que no es la conciencia, (el pensamiento), la esencia o elemento revelador y productor de la realidad, sino, por el contrario la actividad material el agente productor de la conciencia. Es cierto que la realidad es, para Hegel, lo Absoluto, la totalidad de lo real, pero también lo es que el Absoluto se concibe esencialmente como sujeto, como Espíritu, por lo que la relación que establece la filosofía hegeliana entre el ser y el pensar parece conducir a la tesis de que es el pensar el que determina y regula el ser de la realidad. Para Marx, por el contrario, es el ser el que determina el pensar, por lo que la conciencia se produce, pues, en el seno del desarrollo dialéctico de una realidad concebida como materia en movimiento.<br />4. <br />Por otra parte, una de las consecuencias del idealismo hegeliano era la consideración de que la realidad social, política, está estructurada racionalmente, por lo que parecía justificar las formas del Estado y de la organización social de su época como el necesario y único orden posible de la realidad. La filosofía hegeliana se presenta, en efecto, como la exposición del sistema de la realidad, en el que todos los elementos encuentran su justificación y su sentido. Ahora bien, esa realidad social, en plena expansión del capitalismo, Marx la considera contraria a lo que una ordenación estrictamente racional podría sugerir, encontrando ahí otro motivo de rechazo a la filosofía hegeliana. <br />5. <br />Por lo demás, para el idealismo, el ser humano es fundamentalmente espíritu, un espíritu cuya esencia se resuelve en su autoconciencia, concepción que deriva de una consideración puramente "abstracta" e irreal del ser humano. Para Marx, por el contrario, el ser humano no puede ser identificado con una esencia o "naturaleza" humana en general; el ser humano está siempre condicionado históricamente por las relaciones en que interviene con los demás seres humanos y con la naturaleza, por las exigencias del trabajo productivo: es un ente social, y socialmente determinado. Su "naturaleza" viene definida por las condiciones de la sociedad en la que se desarrolla su existencia. El idealismo es considerado, así, como un instrumento ideológico, al servicio de la burguesía, cuyo objetivo no es otro que el justificar las formas de explotación dominantes.<br />6. <br />No obstante, Marx conservará de la filosofía hegeliana la idea de que la realidad es dialéctica, es decir, que no puede concebirse como un conjunto de objetos, sino como un conjunto de procesos, (lo que tanto Marx como Engels consideraban la dimensión positiva, revolucionaria, de la filosofía hegeliana), pero invirtiendo la dirección en que tal movimiento se produce. En la medida en que se conserva la idea de que la realidad es dialéctica, se mantendrá también la concepción del desarrollo de la realidad como historia: no como un mero conjunto o sucesión de hechos, sino como el resultado de la oposición de elementos contrarios que, superando sus antagonismos, la conducen a un mayor grado de perfección y desarrollo. La concepción materialista de la realidad, la dialéctica y la historicidad son elementos que se generan, pues, a raíz de la crítica de Marx al idealismo hegeliano.<br />7. <br />La filosofía hegeliana se había bifurcado en dos corrientes, la derecha y la izquierda hegeliana, que tampoco escaparán a la crítica de Marx. La derecha hegeliana primaba la interpretación cristiana de Hegel, apoyándose en la filosofía de la religión, y adoptando una posición conservadora en las cuestiones sociales y políticas. La izquierda hegeliana, representada por Arnold Ruge, Bruno Bauer y Feuerbach, entre otros, primaba la interpretación crítica de la filosofía de la religión, partiendo de la crítica que Hegel había hecho del cristianismo, y adoptando posiciones renovadoras en lo político. Marx criticará a la derecha hegeliana su papel justificador de una sociedad plagada de desigualdades y limitaciones políticas, al desarrollar una filosofía que propone la aceptación de la historia y de su resultado final, el Estado alemán de la época, al que presenta como la realización suprema y acabada de la dialéctica de lo Absoluto. <br />8. <br />Respecto a la izquierda hegeliana, pese a las simpatías iniciales por ella y a la amistad que mantuvo con algunos de sus representantes, Marx criticará su incapacidad para ir más allá de la crítica académica de la religión y la petición de algún derecho político, expresión de su idealismo revolucionario e ingenuo, crítica que será recogida en obras como "La sagrada familia" o "La ideología alemana". De Feuerbach, no obstante, le atraerá inicialmente su defensa del materialismo, pero le decepcionará que se trate de un materialismo mecanicista (olvidando, pues, la dialéctica), y que sus reflexiones se queden en un plano puramente teórico. Lo que Marx consideraba positivo en la filosofía hegeliana, la concepción dialéctica de la realidad, Feuerbach lo elimina de su discurso; y lo que Marx consideraba negativo, la consideración puramente teórica, abastracta, de la realidad, como algo que ocurre en y para la conciencia, Feuerbach lo conserva en su discurso. <br />9. <br />Particular consideración le merece, no obstante, el estudio que Feuerbach hace de la alienación, del que partirá Marx para elaborar su propia concepción, que ocupará un lugar destacado en el conjunto de su pensamiento, especialmente acentuado por quienes ven en el marxismo un humanismo. El resultado de la crítica a la izquierda hegeliana se plasma en las breves "XI Tesis sobre Feuerbach", expresión de su ruptura definitiva con el idealismo hegeliano y el de sus epígonos, que deberá ser sustituido por una filosofía (si este término tiene ya algún sentido para Marx) de la "praxis".<br />B) La influencia del socialismo utópico francés <br />1. <br />En cuanto a las ideas socialistas, debieron serle conocidas las referencias homéricas a la comunidad de vida y de bienes de los aqueos, así como los planteamientos comunistas de Platón en la República, de donde derivan otras utopías conocidas por toda persona culta de la época, especialmente las renacentistas. No obstante, no es de ellas de donde extrae Marx sus ideas socialistas, sino de las ideas socialistas generadas al amparo de la Revolución francesa, con las que entra en contacto por primera vez, probablemente, durante su relación con los Jóvenes Hegelianos, y por las que se sintió fuertemente atraído. <br />2. <br />Las ideas que predominaban por aquel entonces eran las del conde de Saint-Simon y de Fourier, teñidas de romanticismo y recogidas en la literatura y poesía de la época. Junto a ideas en las que se destaca la importancia de la "industria" y el deseo de un estudio científico de la realidad social, así como el cooperativismo y la lucha contra las desigualdades sociales, se encontraban formulaciones visionarias y moralizantes, que provocarán el rechazo de Marx y la crítica de este socialismo "utópico" y alejado de un socialismo realista y científico. No obstante, será en su exilio en París, en 1843, cuando Marx entrará en contacto de una manera más intensa y directa con el socialismo utópico francés, a través del anarquista Proudhon y de Louis Blanc, dos de sus destacados líderes, pero con quienes entrará más tarde en conflicto, respondiendo, por ejemplo, a la obra de Proudhon "La filosofía de la miseria", con su conocida "La miseria de la filosofía", de 1847. <br />3. <br />También en esa época conoce al anarquista Bakunin, del que se distanciará posteriormente, a medida que se va perfilando su rechazo del "socialismo utópico" y la formulación de su propio socialismo científico. No obstante, el rechazo de las desigualdades sociales, la necesidad de una revolución social y la idea de la lucha de clases, entre otras, pasarán a formar parte, reformuladas desde el socialismo científico, de su pensamiento.<br />C) La influencia de la economía política inglesa <br />1. <br />También de la época de su primer exilio en París, en 1843, data el interés de Marx por la economía política inglesa, sumergiéndose en la obra de Adam Smith y Ricardo, lo que, sumado a su contacto con las ideas y actividades políticas de los socialistas, supondrá un nuevo giro de radicales consecuencias en su pensamiento. No es de extrañar este interés por la economía, ni puede ser considerado como algo súbito y desconectado de las anteriores reflexiones y actividades de Marx. Ya anteriormente había alabado a Hegel por haber visto, en la "Fenomenología del espíritu", que el ser humano es trabajo productor, actividad mediante la que transforma la naturaleza, y mediante la cual se realiza como tal, encaminándole al mismo tiempo hacia la libertad. Pero este trabajo, que realiza y libera al ser humano, al que se refiere Hegel es un trabajo ideal, abstracto: algo que se da sólo en y para la conciencia, como el resto de su filosofía. <br />2. <br />La realidad del trabajo, sin embargo, es bien distinta. Marx entra en contacto con ella durante su actividad en la "Gaceta Renana", conociendo de primera mano los conflictos del proletariado y del campesinado, su situación real respecto al trabajo. Una realidad que vuelve a conocer de primera mano en su exilio en París, a través de sus contactos con el movimiento socialista francés. Lejos de permitir la realización y la libertad de los seres humanos, el trabajo real es fuente de alineación y de esclavitud. ¿Cómo es posible que la actividad productiva del ser humano, su propio trabajo, se convierta en fuente de alineación y esclavitud?<br />3. <br />La necesidad de comprender, de estudiar el trabajo en la sociedad industrial se le impone como una prioridad. De ahí el interés por la economía política inglesa, representada fundamentalmente por Adam Smith y David Ricardo. Los economistas ingleses gozaban de un extenso pasado industrial, por lo que en sus estudios habían considerado ya el papel del trabajo en la actividad industrial, con más precisión y amplitud que la que se podría encontrar en el resto de economistas europeos. <br />4. <br />Marx encontrará en la teoría del valor de David Ricardo el punto de partida para su propia teoría del trabajo. Según Ricardo, el valor del trabajo equivale a lo que cuesta renovar, regenerar, la capacidad de trabajo consumida. El patrón ha de pagar al trabajador, pues, lo necesario para que éste recupere sus fuerzas y esté en condiciones de seguir trabajando, lo que abocaba a los trabajadores a la percepción de salarios de estricta supervivencia. No parece haber ahí ningún elemento que permita explicar la generación de las desigualdades: el trabajo se presenta como una mercancía por la que se paga un precio (salario) que al trabajador le permite regenerarla por otra equivalente a la consumida.<br />5. <br />Pero el trabajo, observa Marx, es una mercancía especial: su consumo no sólo satisface una necesidad (como hace cualquier otra mercancía) sino que, además, genera un producto que es superior a lo consumido, genera plusvalía. Al retribuir al trabajador, mediante el salario, lo necesario para recuperar su "fuerza de trabajo", esa plusvalía no se le restituye, sino que queda en manos del patrón. Y la acumulación de esas plusvalías es lo que da origen al capital. De ahí la producción de las desigualdades sociales, de la división en clases, de la conversión del trabajo en instrumento de alineación y esclavitud, en lugar de realización y libertad de los seres humanos. De ahí, también, la necesidad de profundizar en el estudio del trabajo y del capital, estudio al que progresivamente dedicará más tiempo, durante el resto de su vida, convencido de haber encontrado los elementos para dotar de una base científica a las pretensiones revolucionarias del proletariado.<br />6. <br />Podemos decir, pues, que los principales elementos del pensamiento de Marx, (materialismo, dialéctica, praxis, eliminación de las desigualdades, lucha de clases, revolución comunista, trabajo, capital), se generan a raíz de una relación crítica con las influencias que recibe a través de la filosofía alemana, el socialismo utópico francés y la economía política inglesa y no, simplemente, que derivan "mecánicamente" de tales influencias.<br />2. Alienación e ideología <br />Es en los "Manuscritos económico-filosóficos" y en "La ideología alemana", escritas en 1844, la primera, y en 1845, la segunda, (ésta en colaboración con Engels), pero que no fueron publicadas hasta 1932, donde se encuentran los principales análisis de la naturaleza de la alineación del ser humano. El extrañamiento del sujeto en el proceso de su objetivación había sido ya estudiado por Hegel, pero será a raíz de la crítica de la noción de alineación mantenida por Feuerbach como irá perfilando Marx su propia interpretación de la naturaleza de la alineación en el ser humano.<br />La alienación en Feuerbach<br />1. <br />Feuerbach plantea el problema de la alineación en su obra "La esencia del cristianismo", en el contexto de la explicación del origen y naturaleza de la religión. El ser humano no es el producto de los dioses, sino más bien lo contrario, los dioses son el producto de los seres humanos: la religión es una invención de los seres humanos, el resultado de aplicar atributos trascendentes al mundo conocido, al mundo material y sensible, la duplicación trascendentente de este mundo terrenal. Una vez creado ese mundo trascendente de la religión, se produce una extraña inversión, por la que se intercambian los papeles del creador y de la criatura, que da lugar a la alineación religiosa. En el caso del cristianismo, pues, resulta que no es Dios quien crea al ser humano, sino el ser humano quien crea a Dios. Ahora bien, una vez creado Dios, los seres humanos no lo ven como su propia imagen, sino que lo conciben como algo superior, hasta el punto de invertir completamente la relación de semejanza, creyéndose ellos imagen de Dios, y terminando por someterse a él. Pues bien, es en ese sometimiento en donde se consuma la alineación, la enajenación del ser humano, en la medida en que supone la pérdida de sí mismo, la renuncia a su propia naturaleza en favor de la de un ser ajeno. De este modo el ser humano se convierte en algo extraño para sí mismo, en un ser alienado. El producto de su objetivación se le impone como la verdadera y única realidad, a la que debe someterse, viéndose obligado a vivir "para otro". <br />La alienación en Marx<br />2. <br />Pero esta noción de alienación, que Feuerbach restringía al ámbito religioso, Marx la extenderá a todas las esferas de la actividad humana, empezando por la actividad esencial del ser humano: la producción de bienes para la satisfacción de sus necesidades. Producir es la actividad esencial de los humanos, lo que los distingue de otras especies animales. Producir significa transformar la Naturaleza, y al transformar la Naturaleza el ser humano expresa su rasgo esencial. No se limita a tomar de la Naturaleza, sino que deliberadamente busca modificarla. De ahí que el trabajo sea el concepto fundamental para entender al ser humano. El trabajo, como actividad productiva libre, es la actividad en la que el ser humano expresa su humanidad, su verdadera naturaleza. Todo lo producido de esta forma -un vestido, una estatua, una casa- es la esencia de la vida humana convertida en un objeto físico y, por tanto externo al productor. En la sociedad industrial, el trabajador no controla el producto de su trabajo. El producto en el que se objetiva su trabajo no le pertenece, convirtiéndose así en algo extraño, ajeno al trabajador: su actividad transformadora no le pertenece, no es considerada como suya, sino que deviene propiedad de "otro". "El objeto que el trabajo produce, su producto, se enfrenta a él como un extraño, como un poder independiente del productor... el trabajador se relaciona con el producto de su trabajo como con un objeto extraño", dice Marx en los "Manuscritos económico-filosóficos". Además, en la medida en que el producto se convierte en una mercancía, el trabajo objetivado en él es tratado también como mercancía, por lo que el mismo sujeto productor, cuya actividad se halla objetivada en la cosa, en el objeto producido, se ve sometido a un proceso de reificación, de cosificación, mediante el que el termina por ser considerado simplemente como cosa, como mercancía.<br />"¿En qué consiste entonces la enajenación del trabajo? Primeramente en que el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo, arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo, fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así, voluntario, sino forzado, trabajo forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer las necesidades fuera del trabajo. Su carácter extraño se evidencia claramente en el hecho de que tan pronto como no existe una coacción física o de cualquier otro tipo se huye del trabajo como de la peste. El trabajo externo, el trabajo en que el hombre se enajena, es un trabajo de autosacrificio, de ascetismo" [ Marx, "Manuscritos económico-filosóficos" ]<br />3. <br />El trabajo se convierte, pues, en una actividad alienada y alienante, cuando los seres humanos producen objetos sobre los cuales ya no ejercen ningún control, que no ponen de manifiesto su humanidad, ya que no resultan de su libre actividad, sino de una actividad que es "para otro", que ya no les pertenece porque le pertenece a quien haya pagado su salario, y de la son despojados. De esta manera es el capitalista el que, con la apropiación del producto, se apropia de la actividad de los demás, resultando para ellos una actividad enajenada, alienada. Además, el objeto producido se vuelve contra su creador, puesto que sirve para enriquecer al capitalista y aumentar su poder sobre el proletario. De este modo la actividad productiva se convierte en una actividad realizada bajo "dominación, coerción y el yugo de otro hombre". Los seres humanos en vez de relacionarse entre sí cooperativamente lo hacen competitivamente. El amor y la confianza mutua se ven reemplazadas por el comercio y el intercambio de y como mercancías. Los seres humanos no reconocen en el otro una naturaleza humana común: ven a los otros como instrumentos para satisfacer sus intereses egoístas. La humanidad, bajo la explotación del trabajo asalariado, aparece escindida, separada en dos partes que no reconocen su común humanidad.<br />4. <br />La explotación del trabajador se produce por partida doble; en primer lugar, el capitalista lo explota al apropiarse de la materia prima y de los medios de producción, así como de la plusvalía producida por el trabajador; pero en segundo lugar, lo explota como mercancía, considerándolo un mero apéndice de la maquinaria, una pieza más del sistema de producción. En esta segunda forma de explotación, el trabajador pierde toda autonomía personal y toda posibilidad de encontrar satisfacción en el trabajo. El capital no sólo se apropia de la plusvalía sino que se convierte en una fuerza tangible que exprime la vida misma del trabajador y que mutila sus talentos: el trabajo, su propia actividad, se convierte en el medio de su esclavitud, de su alienación.<br />5. <br />Pero la alienación no sólo se da en el terreno de la actividad productiva, del trabajo. Además de la alienación económica, estructural y radical en la sociedad capitalista, derivan de ella otras formas de alienación, como la social, (a través de la división de la sociedad en clases), la política (con la división entre la "sociedad civil" y el "Estado") de las que, a su vez derivan otras formas de alienación ideológica, (como la religiosa y la filosófica) que buscan justificar la situación real de miseria para la mayoría y, al mismo tiempo, confundir y mistificar la realidad, creando una falsa conciencia de la misma.<br />6. <br />La última fase de la alienación es, pues, la alienación ideológica. En ésta el trabajador cree que es legítima la apropiación de la plusvalía por parte del capitalista. El trabajador cree que, como el capitalista posee legítimamente los medios de producción (talleres, maquinaria, fábricas...), tiene una pretensión o un derecho fundado para apropiarse una parte de su trabajo, de una parte de su actividad, de una parte de su vida. A su vez, se considera legítima la posesión de los medios de producción porque deriva de una apropiación legítima de plusvalías en etapas anteriores, construyéndose un círculo vicioso en los procesos de legitimación de la explotación. La eficacia de la explotación capitalista descansa sobre la noción de legitimidad: presentarse ante las conciencias de los explotados como moralmente justificables. <br />8. <br />La ideología es una forma de ver el mundo que satisface los intereses de los explotadores. La ideología es una falsa conciencia , una representación inadecuada de la realidad a fin de que los explotados consideren naturales y por tanto justificables e inevitables sus condiciones de vida: “siempre ha habido ricos”, “es natural que el amo se lleve una parte de la cosecha: es el dueño de la tierra, al fin y al cabo”, son expresiones que manifiestan la aceptación de la ideología dominante por parte de los dominados. La ideología se constituye en la culminación del proceso de alienación.<br />3. El materialismo dialéctico <br />El materialismo dialéctico, cuya presentación como tal se debe más a la actividad de Engels que a la del propio Marx, ha sido considerado tradicionalmente como la toma de posición filosófica de Marx y Engels frente al idealismo hegeliano, es decir, como el resultado de su crítica del idealismo y, como tal, se ha presentado por la mayoría de los estudiosos del marxismo como el marco de referencia conceptual desde el que desarrolla el materialismo histórico, que sería la expresión propiamente científica de su pensamiento. La exposición del materialismo dialéctico se encuentra fundamentalmente en las obras de Engels: "Anti-Dühring", (con contribuciones de Marx, publicado en 1878), y "Sobre la dialéctica de la naturaleza", (escrito entre 1873 y 1886), obra, esta última, también conocida por Marx, cuyos contenidos nunca rechazó y que, dada la estrecha colaboración entre ambos hasta su muerte, se suele considerar también como expresión del pensamiento propio de Marx.<br />Oposición al idealismo y al mecanicismo <br />1. <br />El materialismo dialéctico se opone al idealismo, en el sentido en que considera que no existe más realidad fundamental que la materia; pero la materia no es una realidad inerte, sino dinámica, que contiene en sí la capacidad de su propio movimiento, como resultado de la lucha de los elementos contrarios, (siendo la contradicción la esencia de la realidad, al igual que para Hegel), que se expresa en el movimiento dialéctico. Así, el movimiento hegeliano de la idea a la cosa y a su reconciliación, queda invertido, según la famosa frase de Marx, pasando a convertirse en un movimiento que va de la cosa a la idea y a su futura reconciliación. Todo el bagaje conceptual de la dialéctica hegeliana es conservado por el materialismo dialéctico, pero orientado ahora en la dirección opuesta.<br />2. <br />El materialismo dialéctico no se opone sólo al idealismo hegeliano, sino a toda concepción mecanicista y atomista de la naturaleza, es decir, no finalista. "La comprensión del total error por inversión del anterior idealismo alemán llevó necesariamente al materialismo, pero, cosa digna de observarse, no al materialismo meramente metafísico y exclusivamente mecanicista del siglo XVIII" (Engels, Anti-Dühring). Se opone, pues, a la concepción que había predominado en la ciencia en el siglo XVIII y que lo seguiría haciendo en los siglos XIX y XX. Es propia del idealismo hegeliano la afirmación de un final feliz de la historia, de una reconciliación de la realidad consigo misma en el Espíritu Absoluto, como resultado mismo del movimiento dialéctico, una finalidad que no desaparecerá del materialismo dialéctico, al conservar, como lo hace, la dialéctica hegeliana para explicar el movimiento en la naturaleza.<br />"Y así hemos vuelto a la concepción del mundo que tenían los grandes fundadores de la filosofía griega, a la concepción de que toda la naturaleza, desde sus partículas más ínfimas hasta sus cuerpos más gigantescos, desde los granos de arena hasta los soles, desde los protistas hasta el hombre, se halla en un estado perenne de nacimiento y muerte, en flujo constante, sujeto a incesantes cambios y movimientos". (F.Engels, Dialéctica de la naturaleza. Introducción)<br />3. <br />Las propiedades que el materialismo dialéctico atribuye a la materia derivan de su concepción de la misma como única realidad objetiva, que es captada mediante los sentidos, permitiendo así su conocimiento. Del análisis de la materia se desprende que es infinita en duración, extensión, profundidad y movimiento. Que la materia es infinita en duración quiere decir que es eterna, increada e indestructible, por lo que el tiempo será concebido como una forma de existencia de la materia, constituyendo la eternidad y la temporalidad dos contrarios dialécticos de la materia. Que es infinita en extensión supone afirmar la infinitud del espacio. La afirmación de que es infinita en profundidad se refiere a la inagotable variedad de formas materiales, que se encuentran sometidas a un cambio perpetuo, es decir, a un movimiento infinito: movimiento y materia son inseparables.<br />"Pero el movimiento de la materia no es únicamente tosco movimiento mecánico, mero cambio de lugar; es calor y luz, tensión eléctrica y magnética, combinación química y disociación, vida y, finalmente, conciencia". (F.Engels, Dialéctica de la naturaleza. Introducción ) <br /> <br />Las formas de conciencia <br />1. <br />En cuanto a la conciencia, se distinguen cuatro formas o tipos de conciencia: la conciencia de sí, por la que accedemos al conocimiento de nuestro propio ser; la conciencia psicológica, por la que conocemos nuestra propia identidad y la diferenciamos de la de los demás y de las otras cosas; la conciencia de clase, por la que accedemos al conocimiento de los intereses del grupo social al que pertenecemos; y la conciencia social, que se forma en las sociedades humanas como una especie de trasfondo ideológico, por el que asumimos creencias y costumbres al margen de toda consideración crítica. <br />2.<br />La relación de la materia con la conciencia no dejará de plantear problemas, al ser concebida la conciencia como el resultado de las fuerzas materiales, que la determinan, no quedando, según la formulación tradicional del problema, espacio para la acción de una conciencia libre, de una conciencia que se autodetermina. La conciencia es necesariamente un producto, una manifestación, de la materia, inseparable de ella. Como tal, representa la capacidad que tiene el ser humano de comprender, pero también de amar y de decidir libremente (voluntad). Pero ¿cuál puede ser el papel de la voluntad en una conciencia que deriva de una materia que existe independientemente del ser humano y de su propia conciencia?<br />"Hegel ha sido el primero en exponer rectamente la relación entre libertad y necesidad. Para él, la libertad es la comprensión de la necesidad. "La necesidad es ciega sólo en la medida en que no está sometida al concepto." La libertad no consiste en una soñada independencia respecto de las leyes naturales, sino en el reconocimiento de esas leyes y en la posibilidad, así dada, de hacerlas obrar según un plan para determinados fines. Esto vale tanto respecto de las leyes de la naturaleza externa cuanto respecto de aquellas que regulan el ser somático y espiritual del hombre mismo: dos clases de leyes que podemos separar a lo sumo en la representación, no en la realidad. La libertad de la voluntad no significa, pues, más que la capacidad de poder decidir con conocimiento de causa."<br />"Cuanto más libre es el juicio de un ser humano respecto de un determinado punto problemático, con tanta mayor necesidad estará determinado el contenido de ese juicio; mientras que la inseguridad debida a la ignorancia y que elige con aparente arbitrio entre posibilidades de decisión diversas y contradictorias prueba con ello su propia ilibertad, su situación de dominada por el objeto al que precisamente tendría que dominar. La libertad consiste, pues, en el dominio sobre nosotros mismos y sobre la naturaleza exterior, basado en el conocimiento de las necesidades naturales; por eso es necesariamente un producto de la evolución histórica." (F.Engels, Anti-Dühring, XI, Moral y derecho. Libertad y necesidad ) <br /> <br />Las leyes de la dialéctica<br />1. <br />El materialismo dialéctico nos propone, pues, una interpretación de la realidad concebida como un proceso material en el que se suceden una variedad infinita de fenómenos, a partir de otros anteriormente existentes. Esta sucesión, no obstante, no se produce al azar o arbitrariamente, ni se encamina hacia la nada o el absurdo: todo el proceso está regulado por leyes que determinan su evolución desde las formas más simples a las más complejas, y que afectan a toda la realidad, natural y humana (histórica).<br />"Este es el ciclo eterno en que se mueve la materia, un ciclo que únicamente cierra su trayectoria en períodos para los que nuestro año terrestre no puede servir de unidad de medida, un ciclo en el cual el tiempo de máximo desarrollo, el tiempo de la vida orgánica y, más aún, el tiempo de vida de los seres conscientes de sí mismos y de la naturaleza, es tan parcamente medido como el espacio en que la vida y la autoconciencia existen; un ciclo en el que cada forma finita de existencia de la materia -lo mismo si es un sol que una nebulosa, un individuo animal o una especie de animales, la combinación o la disociación química- es igualmente pasajera y en el que no hay nada eterno do no ser la materia en eterno movimiento y transformación y las leyes según las cuales se mueve y se transforma." (F.Engels, Dialéctica de la naturaleza. Introducción ) <br />2. <br />Las leyes según las cuales la materia se mueve y se transforma son leyes dialécticas. Al igual que ocurre con la dialéctica hegeliana, que es simultáneamente un método y la expresión misma del dinamismo de la realidad, la dialéctica de Marx y Engels encerrará ese doble significado. No se puede convertir, sin embargo, la dialéctica en un proceso mecánico, en el que se suceden los tres momentos del movimiento (tesis, antítesis y síntesis), como se hace a menudo con Hegel, en un esquema mecánico sin contenido alguno. "La dialéctica no es más que la ciencia de las leyes generales del movimiento y la evolución de la naturaleza, la sociedad humana y el pensamiento", dice Engels en el Anti-Dühring. <br />3. <br />La dialéctica nos ofrece, pues, leyes generales, no la particularidad de cada proceso. Que son leyes generales quiere decir que son el fundamento de toda explicación de la realidad, pero también que afectan a toda la realidad (naturaleza, sociedad, pensamiento) y que son objetivas, independientes de la naturaleza humana. Marx y Engels enunciarán las siguientes tres leyes de la dialéctica: <br />1. Ley de la unidad y lucha de contrarios. <br />  <br />"Pero todo cambia completamente en cuanto consideramos las cosas en su movimiento, su transformación, su vida, y en sus recíprocas interacciones. Entonces tropezamos inmediatamente con contradicciones. El mismo movimiento es una contradicción; ya el simple movimiento mecánico local no puede realizarse sino porque un cuerpo, en uno y el mismo momento del tiempo, se encuentra en un lugar y en otro, está y no está en un mismo lugar. Y la continua posición y simultánea solución de esta contradicción es precisamente el movimiento".<br />"Si ya el simple movimiento mecánico local contiene en sí una contradicción, aún más puede ello afirmarse de las formas superiores del movimiento de la materia, y muy especialmente de la vida orgánica y su evolución. Hemos visto antes que la vida consiste precisamente ante todo en que un ser es en cada momento el mismo y otro diverso. La vida, por tanto, es también una contradicción presente en las cosas y los hechos mismos, una contradicción que se pone y resuelve constantemente; y en cuanto cesa la contradicción, cesa también la vida y se produce la muerte. También vimos que tampoco en el terreno del pensamiento podemos evitar las contradicciones, y que, por ejemplo, la contradicción entre la capacidad de conocimiento humana, internamente ilimitada, y su existencia real en hombres externamente limitados y de conocimiento limitado, se resuelve en la sucesión, infinita prácticamente al menos para nosotros, de las generaciones, en el progreso indefinido". (Engels, Anti-Dühring, XII. Dialéctica. cantidad y cualidad.) <br />1. <br />Siguiendo los pasos de Heráclito y Hegel, Marx y Engels consideran que la realidad es esencialmente contradictoria. Todos los fenómenos que ocurren en la Naturaleza son el resultado de la lucha de elementos contrarios, que se hallan unidos en el mismo ser o fenómeno, siendo la causa de todo movimiento y cambio en la Naturaleza, en la sociedad y en el pensamiento. Con esta ley se explica, pues, el origen del movimiento. <br />2. <br />Entre los argumentos que se aportan para justificar esta explicación predominan los procedentes de las ciencias (Física, Ciencias naturales, Matemáticas, Economía), pero también de la Historia y de la filosofía. Entre las parejas de contrarios puestas como ejemplos podemos citar: atracción y repulsión, movimiento y reposo, propiedades corpusculares y ondulatorias, herencia y adaptación, excitación e inhibición, lucha de clases, materia y forma, cantidad y cualidad, sustancia y accidentes. <br />2. Ley de transición de la cantidad a la cualidad. <br /> <br />"Hemos visto ya antes, a propósito del esquematismo universal, que con esta línea nodal hegeliana de relaciones dimensionales en la que, en un determinado punto de alteraciones cuantitativas, se produce repentinamente un cambio cualitativo, el señor Dühring ha tenido la pequeña desgracia de que en un momento de debilidad la ha reconocido y aplicado él mismo. Dimos allí uno de los ejemplos más conocidos, el de la transformación de los estados de agregación del agua, que a presión normal y hacia los 0º C pasa del fluido al sólido, y hacia los 100º C pasa del líquido al gaseoso, es decir, que en esos dos puntos de flexión la alteración meramente cuantitativa de la temperatura produce un estado cualitativamente alterado del agua."<br />"Habríamos podido aducir en apoyo de esa ley cientos más de hechos tomados de la naturaleza y de la sociedad humana. Así por ejemplo, toda la cuarta sección de El Capital de Marx -producción de la plusvalía relativa en el terreno de la cooperación, división del trabajo y manufactura, maquinaria y gran industria- trata de innumerables casos en los cuales la alteración cuantitativa modifica la cualidad de las cosas de que se trata, con lo que, por usar la expresión tan odiosa para el señor Dühring, la cantidad se muta en cualidad, y a la inversa. Así, por ejemplo, el hecho de que la cooperación de muchos, la fusión de muchas fuerzas en una fuerza total, engendra, para decirlo con las palabras de Marx, una "nueva potencia de fuerza" esencialmente diversa de la suma de sus fuerzas individuales". (F.Engels, Anti-Dühring , XI, Moral y derecho. Libertad y necesidad.)<br />1. <br />Hablamos de cambio cualitativo cuando una cosa se transforma en otra que es esencialmente distinta. ¿Por qué unas cosas se transforman en otras que tienen propiedades diferentes a las de las cosas de las que proceden? Según la ley de transición de la cantidad a la cualidad, el aumento o disminución de la cantidad de materia influye en la transformación de una cosa en otra distinta. La acumulación o disminución de la materia es progresiva, mientras que el cambio de cualidad supone una modificación radical de la cosa, una revolución. Con esta ley se explica el desarrollo de los seres y los fenómenos naturales, sociales, etc.<br />2. <br />Todos los objetos de la Naturaleza poseen características mensurables, por lo que su esencia, su cualidad, es inseparable de los aspectos cuantitativos. Cuando una cosa pasa de poseer una cualidad a poseer otra hablamos de "salto cualitativo". Como todo movimiento es el resultado de la lucha de elementos contrarios, el salto cualitativo supone la resolución de una contradicción, que da lugar a una nueva realidad, que representa un avance en el desarrollo de la Naturaleza. El salto cualitativo no supone el mero cambio de una cualidad por otra, sino por otra que supera, de alguna manera, a la anterior.<br />3. Ley de negación de la negación. <br /> <br />"En la dialéctica, negar no significa simplemente decir no, o declarar inexistente una cosa, o destruirla de cualquier modo. Ya Spinoza dice: omnis determinatio est negatio, toda determinación o delimitación es negación. Además, la naturaleza de la negación dialéctica está determinada por la naturaleza general, primero, y especial, después, del proceso. No sólo tengo que negar, sino que tengo que superar luego la negación."<br />"Tengo, pues, que establecer la primera negación de tal modo que la segunda siga siendo o se haga posible. ¿Cómo? Según la naturaleza especial de cada caso particular. Si muelo un grano de cebada o aplasto un insecto, he realizado ciertamente el primer acto, pero he hecho imposible el segundo. Toda especie de cosas tiene su modo propio de ser negada de tal modo que se produzca de esa negación su desarrollo, y así también ocurre con cada tipo de representaciones y conceptos". (F.Engels, Anti-Dühring , XIII. Dialéctica. Negación de la negación.)<br />Comentario a la cita<br />1. <br />La ley de negación de la negación completa la anterior, explicando el modo en que se resuelve la contradicción, dando paso a una realidad nueva que contiene los aspectos positivos de lo negado. El primer momento del movimiento dialéctico, el de la afirmación, supone la mera existencia de una realidad; el segundo momento, el de la negación, supone la acción del elemento contrario que, en oposición con el primer momento, lo niega. El tercer momento, negando al segundo, que era ya, a su vez, la negación del primero, se presenta como el momento de la reconciliación, de la síntesis, recogiendo lo positivo de los dos momentos anteriores. <br />2. <br />Una vez alcanzado este estadio del movimiento nos encontramos ante una nueva realidad que entrará de nuevo en otro ciclo de transformación dialéctica, dando lugar, así, al desarrollo progresivo de la Naturaleza, de la sociedad humana y del pensamiento. Un desarrollo que se dirige hacia formas más completas, más perfectas, más integradoras, de la realidad.<br />y 4. El materialismo histórico <br />Frente a las concepciones de la historia que hacen depender de las ideas la realidad práctica, material, del ser humano, (o de los ideales políticos, filosóficos o religiosos, de los "grandes protagonistas de la historia"), el materialismo histórico se propone explicar la historia desde la producción práctica de la existencia, invirtiendo la relación, tradicional en la época de Marx, entre la existencia real y la idea que los seres humanos se hacen de su existencia, (o los ideales que conciben en torno a su realización). La historia no es, para Marx, ni una colección de hechos, como parecían concebirla los empiristas, ni una sucesión de categorías, como la concebían los idealistas; tampoco el resultado de la acción aislada de los considerados "personajes históricos". La historia es el resultado del modo en que los seres humanos organizan la producción social de su existencia. "Toda la concepción histórica, hasta ahora, ha hecho caso omiso de esta base real de la historia, o la ha considerado simplemente como algo accesorio, que nada tiene que ver con el desarrollo histórico. Esto hace que la historia deba escribirse siempre con arreglo a una pauta situada fuera de ella; la producción real de la vida se revela como algo protohistórico, mientras que la historicidad se manifiesta como algo separado de la vida usual, como algo extra y supraterrenal."( La Ideología alemana, I, A, 2)<br />La concepción materialista de la historia <br />1. <br />Si el materialismo dialéctico se ha considerado tradicionalmente como la expresión "filosófica" del pensamiento de Marx y Engels, el materialismo histórico, la explicación materialista de la formación y desarrollo de la sociedad, ha sido presentado como la expresión científica de su pensamiento. La sociedad y su historia, al ser concebidas como el resultado de la actividad productiva, práctica, del ser humano, encuentran en tal actividad un elemento objetivo, material, mensurable, del que se pueden extraer leyes tan objetivas como las que puede aspirar a formular cualquier otra ciencia. Resulta significativo, a este respecto, que la actividad intelectual de Marx, después de este hallazgo, que constituye una de sus mayores aportaciones, se haya centrado en el análisis de la actividad productiva del ser humano, ofreciendo como resultado del mismo varias de sus obras más significativas, entre las que se encuentra su obra cumbre: "El Capital".<br />2. <br />La concepción materialista de la historia la resume Marx, con estas palabras, en un breve párrafo de la "Contribución a la crítica de la economía política":<br />"En la producción social de su existencia, los hombres entran en relaciones determinadas, necesarias e independientes de su voluntad, en relaciones de producción que corresponden a un grado determinado de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones constituye la estructura económica de la sociedad, o sea, la base real sobre la cual se alza una superestructura jurídica y política y a la cual corresponden formas determinadas de la conciencia social. En general, el modo de producción de la vida material condiciona el proceso social, político y espiritual de la vida. No es la conciencia de los hombres lo que determina su ser, sino al contrario, su ser social es el que determina su conciencia. En un determinado estadio de su desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, por usar la equivalente expresión jurídica, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo que eran las fuerzas productivas, esas relaciones se convierten en trabas de las mismas. Empieza entonces una época de revolución social."<br />3. <br />Hasta entonces se había creído que la forma en que se organizaba la producción dependía exclusivamente de la voluntad de los seres humanos, al igual que las formas de organización social y política y, por supuesto, de la conciencia. Marx afirma lo contrario: las relaciones de producción son independientes de la voluntad de los seres humanos, y el modo en que los seres humanos producen la vida material "condiciona el proceso social, político y espiritual de la vida".<br />4. <br />Para garantizar su supervivencia, el ser humano ha de conseguir los medios de subsistencia mediante el trabajo, mediante una actividad productiva. Pero el ser humano tiene una existencia social, por lo que su actividad productiva no constituye un acto aislado, sino un acto social, por el que entra en relación con otros seres humanos. Ahora bien, estas relaciones se caracterizan no sólo son por ser necesarias para producir los medios de subsistencia, sino también por ser independientes de la voluntad de quienes entran en relación, estando determinadas por el grado de desarrollo de las fuerzas productivas materiales: la actividad humana (o fuerza de trabajo) y los medios de trabajo (utensilios, herramientas, máquinas, etc.). Las relaciones que se establecen en este proceso son llamadas por Marx relaciones de producción, y constituyen la estructura económica de la sociedad, la base sobre la que se asientan los elementos jurídicos y políticos, así como las formas de la conciencia social.<br />5. <br />El conjunto de los elementos relacionados con la producción, así como los elementos socio-políticos e ideológicos, es decir, el conjunto de los elementos que forman parte de una sociedad, en un momento determinado de su desarrollo histórico, constituyen una determinada formación social, una totalidad social concreta, históricamente determinada.<br />1. El modo de producción<br />1. <br />A cada formación social le corresponderá un determinado modo de producir socialmente los bienes necesarios para la existencia, un determinado modo de producción, es decir, una determinada estructura productiva, compuesta por el conjunto de los elementos relacionados con la producción material de la existencia, que constituyen la base sobre la que se asientan, y de la que derivan, el conjunto de elementos jurídico-políticos e ideológicos, que forman la superestructura de dicha formación social. El concepto de modo de producción se refiere, pues, siguiendo a Marta Harnecker, (en "Los conceptos elementales del materialismo histórico"), "a la totalidad social global, es decir, tanto a la estructura económica como a los otros niveles de la totalidad social: jurídico-político e ideológico".<br />2.<br />El modo de producción es el resultado de la síntesis de tres elementos estructurales: la estructura económica, la superestructura jurídico-política y la superestructura ideológica. En el modo de producción podemos distinguir, pues, una estructura con dos elementos constitutivos: las fuerzas productivas y las relaciones de producción, entre los que se da un mutuo condicionamiento; y una superestructura en la que se pueden distinguir dos niveles: la superestructura jurídico-política, constituida por los instrumentos de control sociales y políticos correspondientes a las relaciones sociales de producción; y la superestructura ideológica, por la que se justifica el orden establecido mediante una falsa conciencia que enmascara la verdadera realidad. Ambas superestructuras están condicionadas por la estructura económica de la sociedad. <br />1.a. Estructura económica <br />1. <br />Fuerzas productivas y relaciones de producción<br />1. a)<br />Por fuerzas productivas entiende Marx, en primer lugar, la materia objeto de transformación, (materia bruta si no ha sido previamente manipulada, y materia prima si es artificial o ha sido previamente manipulada) a partir de la que se espera obtener un producto determinado. En segundo lugar, la actividad del trabajador, su capacidad de trabajo, que es denominada fuerza de trabajo, y que alcanza un determinado grado de desarrollo en una formación social determinada (como simple fuerza física, o como habilidad técnica o intelectual). En tercer lugar, los medios para realizar el trabajo (útiles, herramientas, máquinas, etc.) necesarios para obtener los productos deseados. <br />1. b)<br />Los seres humanos, en cuanto agentes del proceso de producción, entran en determinadas relaciones para poder llevar a cabo la producción de los bienes deseados, denominadas relaciones de producción. Estas relaciones pueden tener un carácter técnico o social. Las relaciones técnicas de producción derivan de la relación existente entre el agente productivo y el control que posee sobre los medios de trabajo y sobre el proceso de trabajo en general. Las relaciones sociales de producción derivan de la clasificación que podemos establecer entre los agentes que participan en el proceso de producción en cuanto a la propiedad o no de los medios de producción, es decir, si son propietarios o no son propietarios de los medios de producción. En este sentido, se pueden establecer relaciones sociales de colaboración (si todos son propietarios de los medios de producción, en cuyo caso ningún sector de la sociedad vive de la explotación de otro), o relaciones de explotación, de exclusión, de dominación (si unos son propietarios de los medios de producción y otros no). En este último caso la relación de dominación es una relación explotador-explotado, en la medida en que los propietarios de los medios de producción viven del trabajo de los no propietarios. Para Marx, esta relación de explotación es la típica de las sociedades clasistas: la sociedad esclavista, la feudal y la capitalista.<br />2. <br />Las relaciones de producción favorecen inicialmente el desarrollo de las fuerzas productivas; pero a medida que las fuerzas productivas se van desarrollando, terminan por entrar en contradicción con las relaciones de producción existentes, convirtiéndose éstas en una traba para el desarrollo de aquellas, lo que provoca una revolución social, que concluye en la sustitución de las viejas relaciones de producción por otras nuevas, adecuadas al grado de desarrollo de las fuerzas productivas. Tales contradicciones, y la resolución de las mismas, determinadas por procesos estrictamente materiales, constituyen el elemento configurador de la sociedad y el motor de la historia. <br />1.b. Superestructura jurídico-política<br />La superestructura jurídico-política está formada por el conjunto de normas, leyes, instituciones y formas de poder político que, condicionadas por la estructura productiva, ordenan y controlan el funcionamiento de la actividad productiva de los ciudadanos. Las formas del Estado no son, pues, la realización del Espíritu Absoluto, sino los instrumentos a través de los cuales las clases dominantes ejercen su poder sobre las clases sometidas. Lejos de convertirse en los garantes de la realización humana y la libertad de los individuos, como pensaba Hegel, se convierten en agentes de represión y sometimiento, de alineación y esclavitud, en función de las exigencias de las relaciones de producción, de las que derivan y a las que sirven.<br />1.c. Superestructura ideológica<br />1. <br />El primer uso del término "ideología" se atribuye al conde Destutt de Tracy, a finales del siglo XVIII, con el significado de "estudio de las ideas", aunque pronto adquirió una connotación peyorativa. En Marx, el término es usado con el significado de "falsa conciencia", y lo aplica a los sistemas filosóficos, jurídicos, políticos y religiosos, en la medida en que considera que no se basan en la realidad, sino en ilusiones sobre la realidad. Las ideologías no sólo desvirtúan la realidad, sino que se presentan también como sistemas de justificación de la misma realidad que desvirtúan. La superestructura ideológica la constituyen, pues, el conjunto de las ideas, creencias, costumbres, etc., plasmadas en las formas ideológicas de la cultura, la religión, la filosofía, etc., con las que se justifica la "naturalidad" y "legitimidad" del modo de producción del que derivan y cuya realidad social enmascaran.<br />2. <br />La superestructura jurídico-política e ideológica está condicionada por la estructura económica. Ello se ha entendido, a veces, como un determinismo puro en una sola dirección, que no deja ninguna opción a la posible acción de la superestructura sobre la estructura. Si esto fuera así, no se comprendería el papel de la lucha social y del combate político e ideológico entablado por Marx y Engels contra el modo de producción capitalista, ni sus reiteradas llamadas a una revolución social: tal revolución sería inevitable, según la dialéctica de la historia, hubiera o no movimiento obrero, por lo que la lucha social sería innecesaria e inútil. Engels declaró al respecto que habían tenido que subrayar el papel determinante de la estructura económica para enfrentarse a sus adversarios, por lo que otros aspectos de la interacción humana fueron dejados de lado. Pero tampoco fue mucho más explícito respecto a las características de la acción de la superestructura sobre la estructura económica. <br />3. <br />No obstante, sus referencias a la lucha de clases parecen sugerir que es éste el terreno en el que dicha interacción puede tener lugar. Las clases sociales derivan de la división social del trabajo impuesta por la estructura económica, y en función de tal división participan distintamente del conjunto de derechos, creencias y formas de organización política de la sociedad, objetivándose en ellas, pues, tanto la estructura económica como las superestructuras jurídico-política e ideológica. En la lucha de clases encontraríamos, así, el terreno propicio para tal interacción. En el capitalismo, pese a que Marx reconoce la existencia de otras clases sociales, la lucha de clases se da entre la burguesía y el proletariado. Ahora bien, el proletariado está sometido a los elementos ideológicos, no teniendo, pues, conciencia de su situación real. El desarrollo de una conciencia de clase le librará del dominio de la ideología y le llevará a reivindicar el fin de la alineación y de la explotación en el trabajo.<br />2. Los modos de producción históricos <br />Intro<br />Según Marx, a lo largo de la historia de la humanidad se han sucedido varios modos de producción que, de acuerdo con las tesis del materialismo histórico, son los auténticos determinantes de la evolución histórica de la humanidad, por lo que la historia debería ser explicada en función de ellos, y no de acontecimientos externos, como la sucesión de dinastías o los dramatizados en el culto a los "héroes". Esa evolución histórica, de la que son protagonistas los seres humanos en su actividad cotidiana, partiría del comunismo tribal primitivo y, pasando por el modo de producción antiguo y el feudal, llegaría al modo de producción capitalista, (en plena expansión en la segunda mitad del siglo XIX), por lo que respecta a la historia de Occidente; y al modo de producción asiático, respecto a la historia de Oriente.<br />Clasificación de los Modos de producción con las correspondientes Relaciones de producción, Formas de explotación y Formas de apropiación del trabajo ajeno. Modo de producciónRelaciones de producciónForma de explotaciónForma de apropiación del trabajo ajenoComunismo primitivoComunitarias------------AsiáticoFuncionarios— comunidad de aldea Esclavitud generalImposición de tributos colectivos en especie y trabajo (con coacción extra-económica)AntiguoAmo— esclavoEsclavitudApropiación privada del trabajador (con coacción extra-económica)FeudalSeñor— siervoServidumbre (dependencia personal)Apropiación privada del excedente (con coacción extra-económica)CapitalistaCapitalista— proletarioTrabajo asalariado (formalmente libre)Apropiación privada de la plusvalía a través del “mercado” (sin coacción extra-económica)SocialistaEntre libres asociados--------------<br />1. <br />El modo de producción tribal. La sociedad tribal primitiva era una sociedad en la que no se daba la propiedad privada de los medios de producción, sino la propiedad colectiva, por lo que Marx llamará a este modo de producción "comunismo primitivo": un modo de producción en el que las relaciones sociales establecidas eran relaciones de colaboración, y los medios de trabajo y los productos obtenidos pertenecían a la sociedad.<br />2. <br />El modo de producción asiático (en Oriente). Marx consideró que el modo de producción asiático no podía ser asimilado ni al antiguo ni al feudal, por lo que lo calificó de "asiático" u "oriental". Al depender del riego de las tierras, que exige un control centralizado de los recursos hidráulicos, se provoca la creación de gobiernos centralizados que se imponen sobre las dispersas comunidades agrícolas. Por otra parte, la simplicidad de la organización económica la convierte prácticamente en inmutable, de donde se explica su persistencia a través de los siglos.<br />3. <br />El modo de producción antiguo. La sociedad antigua es una sociedad civilizada, pero basada en un sistema esclavista de producción. Las relaciones sociales en el régimen esclavista son, pues, de dominio y sometimiento. El agente propietario, el amo, ejerció dominio completo sobre las fuerzas productivas (mano de obra - el esclavo-, y medios de producción), de las que era propietario.<br />4. <br />El modo de producción feudal. La sociedad feudal posee muchas características similares a las de la sociedad antigua. Las relaciones sociales de producción son también semejantes a las del modo de producción esclavista. Pero, pese a que el señor feudal posee la propiedad completa sobre los medios de producción, sólo en parte la posee sobre el trabajador (siervo), con el que establece una relación de servidumbre o vasallaje.<br />5. <br />El modo de producción capitalista. Su base es la propiedad privada de los medios de producción, aunque el trabajador es jurídicamente libre. La fuerza de trabajo es la única propiedad que posee el trabajador. El trabajo genera una plusvalía que no revierte sobre el salario del trabajador, sino que es apropiada por el capitalista, generando capital, por lo que la relación capitalista-proletario es una relación de explotación.<br />6. <br />El capitalismo deberá dejar paso al modo de producción socialista, siguiendo la dialéctica de la historia, por la que la humanidad recuperará, superándolo, el modo de producción del comunismo primitivo. El modo de producción socialista se basa en un régimen de propiedad colectiva, lo que supone la abolición de la propiedad privada de los medios de producción. En consonancia con ello, las relaciones de dominio y sometimiento se sustituyen por las de cooperación recíproca.<br />MODOS DE PRODUCCIÓN, CLASES SOCIALES Y FORMAS DE EXPLOTACIÓN EN ORIENTE Y OCCIDENTE hasta finales del siglo XIX En OccidenteMODOS DE PRODUCCIÓNCLASES SOCIALESFORMAS DE EXPLOTACIÓN Modos de producción tradicionalesm. de p. antiguoamos/esclavosesclavitud  m. de p. feudalseñores/siervosservidumbreModos de producción modernosm. de p. capitalistaburgueses/proletariostrabajo asalariadoEn ORIENTE MODOS DE PRODUCCIÓNCLASES SOCIALESFORMAS DE EXPLOTACIÓN Modos de producción tradicionalesm. de p. asiáticofuncionarios estatales/comunidad de aldeaesclavitud general<br />La teoría marxista de la explotación <br />I<br />La teoría del valor de Karl Marx, desarrollada y profundizada en su obra El Capital, constituye el principal argumento del socialismo para sostener que en el capitalismo se llevan a cabo relaciones de explotación; argumento de una supuesta infalibilidad “científica”. Esta teoría del valor se encuentra enunciada en los primeros capítulos del primer tomo de su obra, y la mayor parte de sus razonamientos posteriores se extraen de ella. Sin embargo, lo que se plantea aquí es que tal teoría es errónea, y a continuación trataremos de demostrarlo.Como paso preliminar es necesario establecer con cierta propiedad de qué estamos hablando. Al referirnos a una “teoría del valor”, hacemos mención de toda teoría que haya pretendido explicar el fenómeno del valor, es decir, lo que posibilita que se intercambien mercancías y se formen precios. Adam Smith y David Hume dedujeron que el valor estaba determinado por el trabajo, David Ricardo contribuiría a un mayor desarrollo de esta postura, Pierre-Joseph Proudhon y Johann Rodbertus también establecerían que el valor proviene del trabajo y deducirían gran parte de sus ideas reformadoras a partir de esta concepción. Marx tomaría gran parte de ellos y se inspiraría en sus ideas para darle una forma más acabada a la teoría del valor fundada en el trabajo; a tal punto la influencia de aquéllos sería tan importante sobre el alemán, que Rodbertus llegaría a acusarlo de plagio [1]. Lo que se va a analizar en este pequeño artículo, es la explicación que Karl Marx —explicación que la mayor parte del socialismo ha a adoptado— formuló para tal fenómeno, la cual ha llevado al socialismo a la idea de que en la relación capitalista-obrero existe explotación.<br />II<br />Marx, en su teoría, expresa que las mercancías presentan dos facetas: la parte cualitativa y la parte cuantitativa. La primera, es concebida como su “valor de uso”, y la segunda su “valor de cambio”. El valor de uso se manifiesta como la utilidad de la mercancía, y está determinado por las propiedades materiales y corpóreas de la misma. El valor de cambio se manifiesta como la relación de proporción en la cual se intercambian mercancías de un tipo por mercancías de otro tipo. Este valor de cambio es algo que permanece inalterado, sea cual fuere la manera de representarlo —sea en cantidades de seda, de plata, etc. Marx, para representar esta relación de valores de cambio, establece la siguiente ecuación:<br />x mercancía A = y mercancía B<br />Para Marx, esta ecuación demuestra que existe “algo común y de la misma magnitud” entre ambas mercancías. Ese “algo común” no puede ser una propiedad material de las mercancías, ya que aquellas solo forman parte del valor de uso. Es necesario, pues, hacer abstracción de todas las propiedades cualitativas de la mercancía para llegar a su valor de cambio, la relación cuantitativa de intercambio. Realizada tal abstracción, sólo queda al descubierto una propiedad: el trabajo. Ésta también podría considerarse como una propiedad natural y corpórea de la mercancía, sino fuera porque Marx realiza una abstracción más y afirma que ese “algo común” entre las mercancías es “el gasto de trabajo abstractamente humano” acumulado en ellas; el cual se mide según el tiempo. El valor de las mercancías pasa a ser el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirlas. Por lo tanto, si una mercancía emplea el mismo tiempo de trabajo que otra, ambas poseen la misma magnitud de valor. Como esta magnitud de valor es algo variable según la condición y el contexto, Marx establece que cuanto mayor sea la fuerza productiva de trabajo, tanto menor será el tiempo requerido para la producción de cierto artículo, y por lo tanto, es menor su valor; y a la inversa, cuanto menor sea la fuerza productiva del trabajo, mayor será su tiempo de trabajo necesario para producirla, y por lo tanto, mayor será su valor. De aquí se extrae que, ambas mercancías poseen la misma magnitud de valor, es decir, iguales cantidades de tiempo de trabajo socialmente necesario incorporado. En esta relación, el valor de la mercancía A queda representado en forma relativa, mientras que la mercancía B hace el papel de equivalente. Para poder expresar el valor de una mercancía es necesaria esta relación de equivalencia. Es preciso realizar una aclaración más: el “trabajo socialmente necesario” al cual nos estamos refiriendo es el trabajo humano simple que cualquier persona posee, el cual es posible convertir en trabajo complejo multiplicando o potenciándolo. Pero en definitiva, de lo que se está hablando es de la misma medida: una porción de trabajo complejo puede encerrar grandes cantidades de trabajo simple.Para completar el estudio del fenómeno del valor, es necesario realizar una investigación sobre el papel del dinero en este problema, algo que “la economía política burguesa ni siquiera intentó”. Para Marx, el dinero es la forma de medida general de valor y sirve como medio de circulación, que puede ser adoptada por cualquier mercancía; mercancía que “las demás mercancías han separado de sí mismas, en calidad de equivalente”, adquiriendo consistencia objetiva y aceptación social general. De esta manera, la mercancía B que anteriormente cumplía la función de equivalente del valor relativo de la mercancía A, ahora es reemplazada por el dinero, y cumple la función de precio:<br />x mercancía A = y mercancía dineraria (oro, plata, etc.)<br />Si la mercancía A valía el doble que la mercancía B, está relación sería expresada ahora en dinero. La mercancía A tendría un precio dos veces mayor que la mercancía B. La elección de la mercancía que cumple la función de dinero surge, entonces, a menudo a raíz de sus propiedades naturales, como la facilidad en su manipulación, en su transporte, etc. [2]<br />III<br />Sometamos a análisis cuanto se ha dicho, yendo a la misma velocidad que Marx. Recordemos que lo que esta teoría busca, supuestamente, es la explicación “científica” del fenómeno del intercambio y de la formación de precios.Muchos han insinuado que las escuelas posteriores a Marx, que se encargaron de elaborar la teoría del valor en una base de valoración “subjetiva”, tomaron la misma teoría de los clásicos y la despojaron del elemento “peligroso” a los intereses de la clase privilegiada. Es decir, eliminaron la idea del trabajo como factor determinante del valor, y quedó en su lugar la utilidad, el “valor de uso”. Sin embargo, la noción de utilidad que tiene Marx es bastante diferente a la noción de utilidad de los austriacos, los neoclásicos y los marginalistas. La del primero está sujeta, como bien dice, a “las propiedades naturales, físicas” de la mercancía en cuestión; mientras que la segunda tiene una significación mucho más amplia y abarcativa, porque depende de la subjetividad humana misma. Lo que queremos remarcar acá, es que la utilidad de una mercancía va mucho más allá que las propiedades físicas y naturales de la misma, pero este es un dato menor.En primer lugar, la mera consideración de una relación de intercambio de mercancías tal como la que expone Marx, expresada en la ecuación “x mercancía A = y mercancía B”, es de dudosa validez. En última instancia, la ecuación sólo puede aplicarse a una mera transacción, porque en la vida económica real, es imposible realizar ese mismo intercambio todas las veces que se quieran. Es imposible, o al menos muy dificultoso, adquirir una mercancía a determinado precio y pretender desprenderse de ella al mismo precio. Siempre se ocasiona alguna pérdida económica, y esto se debe a la simple dinámica del mercado: <br />No es cierto que en cualquier mercado dado 10 quintales de un artículo = 2 quintales de otro = 3 libras de un tercer artículo, y así sucesivamente. Aún la observación más superficial de los fenómenos del mercado nos enseña que no tenemos la posibilidad, cuando hemos comprado un artículo por un precio determinado, de volver a venderlo inmediatamente por el mismo precio. […] El precio al cual podemos comprar voluntariamente una mercancía en un mercado determinado y en un momento dado y el precio al cual podemos desprendernos voluntariamente de ella son dos magnitudes esencialmente diferentes. [3]<br />Lo que Menger expresa, en este pasaje, es simple: no bien adquiramos x mercancía A a cambio de y mercancía B, e intentemos enseguida desprendernos de ella, notaremos que es prácticamente imposible realizar el mismo intercambio. Por lo tanto, la relación que Marx pretende establecer es meramente transitoria, no puede ser tomada como regla objetiva.La segunda objeción que podemos hacer a esta ecuación es una muy conocida, y se refiere a que lo que se está planteando en aquélla relación de cambio es una igualdad. Y si en los intercambios lo que se cambia son valores iguales, ¿para qué cambiar? ¿Cuál sería la finalidad del intercambio si se están intercambiando cosas de igual valor? La realidad sugiere lo que la teoría subjetiva del valor establece, a saber, que en cada relación de intercambio, cada una de las partes da más valor a la mercancía que adquiere que a la mercancía que cede. Es decir, el intercambio nace justamente de la desigualdad de los valores, no de su igualdad.Pero prosigamos. De la relación antes analizada —y que señalamos equivocada—, Marx extrae la idea entre ambas mercancías debe existir “algo común y de la misma magnitud”. El problema de Marx reside en que considera ese “algo común y de la misma magnitud” como algo intrínseco de la mercancía: su valor. El valor no es intrínseco de la mercancía, ya que está sujeto a las variaciones de la valoración subjetiva, es decir, su utilidad. Pero Marx nunca llegaría a considerar ese “algo común” a ambas mercancías como objetos de utilidad, ya que para él, el valor de cambio es algo totalmente ajeno al valor de uso. Para él, a la constitución del valor de cambio hay que llegar mediante interminables abstracciones.La segunda parte del enunciado nos evidencia la necesidad de “medición” del valor. No sabemos cómo Marx llega a la conclusión de que es necesario medir las cantidades de valor de una mercancía, ya que él mismo no lo explica explícitamente. Implícitamente, podemos notar que toma el argumento de Aristóteles, como cita en el capítulo 1 de la sección “Mercancía y Dinero”. Pero tampoco existe en Aristóteles una justificación adecuada para incluir en la noción del valor la necesidad de medición: en realidad, él, al igual que Marx, a partir del error de que en el intercambio existe una “igualdad” de valores, deduce que debe poder determinarse en forma exacta. Pero si en la realidad la igualdad de valores no existe, ¿cómo sería posible medirlos?Y tengamos en cuenta que todavía no se está hablando del trabajo como valor. Ahora, al identificar el valor de cambio con el trabajo —más precisamente con las cantidades de tiempo socialmente necesario de trabajo—, notaremos que una gran parte de las transacciones que existen en la sociedad económica no se ajustan a tal regla. Éstas fueron despreciadas tanto por Marx como por Ricardo como “excepciones”, pero veremos que lo que parece ser una excepción en la vida real es la ley del trabajo. Tales intercambios que no se ajustan a la regla incluirían los bienes que no pueden reproducirse voluntariamente, como las antigüedades y las obras de arte —esta ya es una objeción muy repetida—, la propiedad inmueble, ciertos productos de calidad, los productos del trabajo profesional [4], o todos los bienes naturales o “no económicos”, para utilizar terminología mengeriana. Si uno analiza seriamente el origen de la mercancía-dinero, descubrirá que es otra de las tantas mercancías que no se ajustan a la ley del trabajo como medida de valor. Pasemos a ilustrar esto último con una explicación más detallada.Según la teoría de la “liquidez” de los bienes de Carl Menger, la mercancía-dinero surge espontáneamente en una economía de mercado, como consecuencia de que ciertas mercancías poseen una mayor capacidad de comercialización y son intercambiables más fácilmente y con menos pérdidas económicas, lo que constituye su “fluidez”. Poco a poco, los individuos comienzan a comprender las ventajas de un bien más “líquido”: entrar en posesión de éste permite evadir los interminables obstáculos del truque, como la imposibilidad de intercambiar una mercancía indivisible por una variedad de productos que se encuentran en posesión de diferentes personas.<br />Incluso en el caso relativamente simple y a menudo recurrente en el que una unidad económica A requiere una mercancía que posee B y B necesita una que posee C mientras que C quiere una que es propiedad de A, aun aquí, conforme a una regla de simple trueque, el intercambio de los bienes en cuestión, como regla general y por necesidad, no se realizaría. [5]<br />El dinero, que puede ser una mercancía cualquiera, presenta un grado máximo de liquidez. Y esta mercancía-dinero puede ser muchas, y muy variadas, según la época y el lugar: en los pueblos nómadas primitivos, a menudo el ganado asumía el papel de mercancía más líquida. Incluso en pueblos más civilizados, como la Antigua Grecia, los pagos y los precios se calculaban en cabezas de ganado. Este tipo de dinero pierde su facilidad de “fluir” por el mercado en tanto aparece el sedentarismo como forma de vida de los pueblos.<br />La circunstancia de que en las regiones del interior de África se utilizara como dinero la sal y los esclavos, en el curso superior del Amazonas panales de cera, en Islandia y Terranova el bacalao, en Maryland y Virginia el tabaco, el azúcar en las Indias occidentales inglesas, los colmillos de elefante en las proximidades de las posesiones portuguesas, se explica por el hecho de que estos bienes constituían e incluso siguen constituyendo hoy día, los principales artículos del comercio y que, por tanto, y al igual que en el caso de las pieles entre los pueblos cazadores, tenían la máxima capacidad de venta. Lo mismo cabe decir, en todos los casos similares, respecto del carácter dinerario adquirido por los bienes de uso general y de máxima facilidad de venta en los correspondientes lugares. Y así, desempeñan la función de dinero los dátiles en el oasis de Siwah, las paquetes de té en Asia Superior y Siberia, las perlas de vidrio en Nubia y Senaar, el “guhssub” (una especie de mijo) en el reino de Ahir (África). A veces, en la mercancía convertida en dinero confluyen dos factores, por ejemplo en el caso del caurí, que es a la vez una apreciada pieza de ornato corporal y una mercancía apta para el comercio. [6]<br />Esta teoría ha sido abundantemente comprobada por los antropólogos. Pero, ¿cómo podría explicar Marx, en base a la ley del trabajo como medida del valor, que la mayoría de las mercancías y bienes se intercambiasen por mercancías que, en sí mismas, pueden no tener ni trabajo incorporado, y que si lo tienen, jamás se respete su medida y se intercambien tanto por arriba como debajo de su valor? Cuando Marx se refiere al dinero, parece hacer referencia a una mercancía acordada convencionalmente por los hombres, adquiriendo misteriosamente la capacidad de no regirse por su verdadero valor. Es más, toma el dinero como el elemento de referencia a la cual recurren las mercancías para expresar su valor, entendida como cantidades de trabajo. Acertadamente Silvio Gesell diría que, si la teoría marxista del valor fuere cierta “…el dinero alemán tendría otras cualidades, según proceda su materia del tesoro de los hunos, de los miles de millones manchados de sangre, o bien de los puños honrados de los buscadores de oro”. [7]<br />LA TEORÍA MARXIANA DE LA EXPLOTACIÓN<br />Capitulo 12<br /> <br /> <br /> <br />Hasta aquí las ideas que fueron apareciendo durante la época clásica en relación al funcionamiento del mercado de trabajo se han contemplado bajo el prisma de la ortodoxia económica. Naturalmente, la doctrina de la explotación de Marx queda fuera de este prisma. Sin embargo, no puede hacerse una revisión completa de las principales ideas relacionadas con del mercado de trabajo durante esta época sin mencionar los elementos esenciales de dicha teoría. Este capítulo se dedica a ello. En el primer apartado se trata situar la teoría de la explotación en el contexto de El Capital; en el segundo apartado se exponen las líneas generales de la teoría del valor-trabajo de  Marx y se presenta el concepto marxiano de explotación. Finalmente, en los dos últimos apartados del capítulo, se intenta dar un esquema del razonamiento que lleva a Marx a postular la explotación de los trabajadores en el sistema capitalista. En ellos se trata la cuestión de la transformación de valores en precios (sin entrar en los aspectos más intrincados de la misma) y se hace una valoración de lo que, con posterioridad a Marx, se ha llamado teorema fundamental marxiano.<br />  <br />Dialéctica<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />Este artículo o sección necesita referencias que aparezcan en una publicación acreditada, como revistas especializadas, monografías, prensa diaria o páginas de Internet fidedignas.Puedes añadirlas así o avisar al autor principal del artículo en su página de discusión pegando: {{subst:Aviso referencias|Dialéctica}} ~~~~<br />La dialéctica (del griego διαλεκτική(dialektiké), τέχνη(téchne), literalmente: técnica de la conversación; con igual significado, en latín (ars) dialectica) es una rama de la filosofía cuyo ámbito y alcance ha variado significativamente a lo largo de la historia.<br />Originariamente designaba un método de conversación o argumentación análogo a lo que actualmente se llama lógica. En el siglo XVIII el término adquirió un nuevo significado: la teoría de los contrapuestos en las cosas o en los conceptos, así como la detección y superación de estos contrapuestos. De manera más esquemática puede definirse la dialéctica como el discurso en el que se contrapone una determinada concepción o tradición, entendida como tesis, y la muestra de los problemas y contradicciones, entendida como antítesis. De esta confrontación surge, en un tercer momento llamado síntesis, una resolución o una nueva comprensión del problema. Este esquema general puede concretarse como la contraposición entre concepto y cosa en la teoría del conocimiento, a la contraposición entre los diferentes participantes en una discusión y a contraposiciones reales en la naturaleza o en la sociedad, entre otras.<br />El término adquiere un significado no circunscrito al ámbito de la retórica gracias, fundamentalmente, a los escritos del filósofo alemán G.W.F. Hegel. En la época en que escribe una de sus grandes obras (Fenomenología del espíritu, 1808) el mundo parece haberse puesto en movimiento, transformando de forma visible lo que había durado siglos. Se trata de los primeros momentos del modo de producción capitalista que, a diferencia de los anteriores, se basa primordialmente en la circulación de las mercancías y del dinero. Entonces el viejo problema filosófico del cambio se agudiza: ¿cómo entender racionalmente que una cosa pueda cambiar de apariencia y seguir siendo la misma cosa? Hegel concibe la realidad como formada por opuestos que, en el conflicto inevitable que surge, engendran nuevos conceptos que, en contacto con la realidad, entran en contraposición siempre con algo. Este esquema es el que permite explicar el cambio manteniendo la identidad de cada elemento, a pesar de que el conjunto haya cambiado.<br />Con el mismo proceder Karl Marx analizará la realidad social y, claramente en sus escritos a partir de 1842, la entenderá como una realidad conflictiva debido a la contraposición de intereses materiales incompatibles. Así dirá, en el Manifiesto comunista (1848), que "toda la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases"; esto es: la confrontación entre clases sociales es el motor del cambio histórico.<br />En el siglo XX el filósofo alemán Theodor W. Adorno titulará Dialéctica negativa (1966) una de sus obras capitales. Esta obra se inicia con una afirmación provocativa: "La formulación dialéctica negativa atenta contra la tradición". Se refiere Adorno a que en la dialéctica de Platón o en la de Hegel el resultado del movimiento de contraposición es la afirmación de algo, mientras que lo que él pretende es subrayar el carácter inconcluso de cualquier momento del movimiento de contraposición, tanto a nivel social como cultural.<br />Contenido[ocultar]1 Historia 1.1 Dialéctica espontánea en la antigüedad 1.2 La dialéctica como método en la filosofía griega 1.3 Dialéctica de la filosofía clásica alemana 1.3.1 La dialéctica de Hegel 1.4 Dialéctica materialista 1.5 La crítica de Sartre 2 Bibliografía 3 Referencias 4 Véase también <br />[editar] Historia<br />[editar] Dialéctica espontánea en la antigüedad<br />Para el hinduismo, la diversidad de cosas y eventos contradictorios que nos rodean, no son sino diferentes manifestaciones del todo, llamado Brahman. Así, a los diversos aspectos de lo Divino, dieron en la India antigua distintos nombres de variados dioses que no son más que reflejos de una única realidad última, de manera que, por ejemplo, la fuerza destructora y la fuerza creadora son dos manifestaciones de esa misma realidad.<br />[editar] La dialéctica como método en la filosofía griega<br />Uno de los primeros ejemplos de aplicación del método dialéctico lo ofrecen los Diálogos del filósofo griego Platón, quien además reflexiona sobre el funcionamiento y el alcance de este procedimiento, notablemente en sus obras Gorgias, República VI y Teeteto.<br />En los diálogos platónicos tempranos, el procedimiento permite someter a examen cierto conjunto de creencias que mantiene determinado individuo. A partir de los diálogos medios, su alcance se amplía, para poner a prueba hipótesis o teorías con las que no necesariamente alguien está comprometido. El examen usualmente lo lleva a cabo Sócrates, quien dirige a su interlocutor una serie de preguntas para explorar si hay inconsistencias entre sus dichos. Estas preguntas son, pues, críticas y comprometedoras, y puede considerarse que equivalen a objeciones; pues naturalmente, una teoría que muestra ser contradictoria no podría aceptarse como verdadera (Vg., ha sido refutada). Por otra parte, en muchos diálogos de Platón puede constatarse cómo los interlocutores de Sócrates se defienden de sus objeciones; en ocasiones es el propio Sócrates quien responde a sus críticas anteriores. El procedimiento de preguntas y respuestas da lugar así a una discusión o controversia racional, cuyo resultado es a menudo la refutación de las ideas que se examinan. En cualquier caso, mediante la detección y eliminación de errores, el procedimiento tiende a la identificación de la verdad -o al menos, de lo que racionalmente puede aceptarse como tal. La refutación (en griego: elenchô) se convierte en un método de prueba (Vlastos, G. Socratic Studies, Cap. 1)<br />Casi todos los filósofos presocráticos habían escrito como profetas iluminados, sin pensar siquiera en dar alguna prueba de la validez de sus puntos de vista (M. Détienne). Una excepción importante es Zenón de Elea, quien introduce en la filosofía la idea de refutar racionalmente las teorías de sus adversarios, mostrando que conducen a paradojas. Este es el antecedente del que parten Sócrates y Platón, el último de los cuales lleva la idea un paso más lejos. Es notable que en el Parménides Platón haya utilizado el procedimiento de preguntas comprometedoras, para poner a prueba teorías de su propia factura (concretamente, la teoría metafísica de las Formas), convirtiéndose así en el primer filósofo que practica la autocrítica. Tal vez Platón intenta mostrar así cuánto más le interesa la búsqueda de la verdad, que la defensa de sus posiciones. En todo caso, la dialéctica (i.e., la controversia, y más fundamentalmente, la exposición a la crítica) queda perfilada por él como un procedimiento de investigación. A este gesto del clásico puede atribuirse el que la filosofía sea hoy un campo de investigación académica, y no una rama de la mitología o de la literatura fantástica.<br />Para Aristóteles, la búsqueda de la base filosófica de la ciencia (y de la propia filosofía) requiere un ejercicio dialéctico. En la Metafísica, Libro Γ (o IV), Cap. 4, Aristóteles explica por qué la búsqueda de una prueba de los "principios" debe hacerse mediante una demostración refutativa, y en cambio sería imposible dar de ellos una "demostración" (vg., una prueba positiva de ellos). Aristóteles también trata de la dialéctica en los Tópicos.<br />Esta clase de justificaciones o pruebas, que la actividad dialéctica permite conseguir según los clásicos, sólo pueden desarrollarse gracias a la confrontación de puntos de vista opuestos. Sin embargo, a partir de la Ilustración se difundió ampliamente, aunque al parecer sin discusión de por medio, un juicio contrario, de David Hume, quien en la Investigación sobre el Entendimiento Humano § 4, afirma sin más que todo razonamiento humano es inductivo (en sus términos, "probable", o "moral") o deductivo ("demostrativo"); por tanto, no dialéctico sino monoléctico. Es decir que según Hume, toda prueba científica o filosófica debe ser construíble en su integridad desde un único punto de vista. Esta idea no ha sido suficientemente discutida, y puede considerarse como una hipótesis, tanto como la idea contraria.<br />Además de la propia confrontación de ideas, un par de conceptos o reglas lógicas distinguen a los argumentos dialécticos de los monolécticos. Son 1) la argumentación ex concessis, según la cual es lícito razonar a partir de los presupuestos o premisas del antagonista, sin que en suma, haga falta justificarlas (al menos, no de cara a ese mismo contrario). Y por otra parte 2), la noción de la carga de la prueba, que atribuye a uno de los debatientes en particular, el deber de iniciar la argumentación, dando un respaldo prima facie razonable a su tesis. Si el interesado lo consigue, con ello transfiere a su adversario la obligación (o carga) de responder, argumentando en contra suya. Cualquiera de los debatientes que deje de atender satisfactoriamente esta obligación cuando le corresponde, por ese hecho resulta derrotado en la polémica. En Occidente, la carga de la prueba inicial corresponde al que propone novedades, y desde luego a quien cuestiona los usos y las creencias tradicionales o generalmente aceptadas. Una máxima del derecho romano prescribe: "el que afirma, prueba".<br />Parece que a los estoicos se debe el uso posterior (concretamente, medieval) del término, con el que 'Dialéctica' pasa a referirse al conjunto de la lógica, que por lo demás los estoicos cultivaron como estudio del razonamiento deductivo (por tanto, monoléctico). Junto con la Gramática y la Retórica, la Dialéctica constituye el Trivium medieval.<br />[editar] Dialéctica de la filosofía clásica alemana<br />Para Immanuel Kant la sensibilidad tiene como formas a priori el espacio y el tiempo y la razón humana tiene, también anteriores a toda experiencia, un conjunto de categorías para concebir los objetos, siempre que haya fenómenos sobre los cuales ellas puedan actuar. Cuando tal cosa no ocurre, como en el caso de los objetos denominados "metafísicos", el entendimiento deriva en las llamadas antinomias, en las cuales puede demostrarse como verdadera tanto una posición como la contraria, hay argumentos en favor y en contra de las tesis y de sus respectivas antítesis. La solución no puede ser dogmática sino crítica de la razón pura, distinguiendo la "cosa en sí" del mundo fenomenológico, que no existe independientemente de nuestras representaciones.<br />Para Johann Gottlieb Fichte del yo, del sujeto se deriva todo y de acuerdo con los principios lógicos de la identidad y negación, al afirmarse el yo engendra por oposición el "no yo" y ambos están subordinados a un principio de unidad total. Así como el yo entra en contradicción consigo mismo y posiciona el no yo, elimina esta oposición mediante la limitación de ambos y fluye un proceso infinito y que se formula en la tríada dialéctica: tesis, antítesis y síntesis.<br />El filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel aplica el término dialéctica a su sistema filosófico y a su lógica centrada en el devenir, la contradicción y el cambio, que sustituye los principios de identidad y no contradicción, por los de la transformación incesante de las cosas y la unidad de los contrarios. Hegel pensaba que la evolución de la Idea se produce a través de un proceso dialéctico, es decir, un concepto se enfrenta a su opuesto y como resultado de este conflicto, se alza un tercero, la síntesis. La síntesis se encuentra más cargada de verdad que los dos anteriores opuestos. La obra de Hegel se basa en la concepción idealista de una mente universal que, a través de la evolución, aspira a llegar al más alto límite de autoconciencia y de libertad.<br />El filósofo alemán Karl Marx aplicaba el concepto de dialéctica a los procesos sociales y económicos. El llamado materialismo dialéctico de Marx es con frecuencia considerado como una revisión del sistema hegeliano. Este proponía una solución a un problema generalizado de extremos económicos por medio de los tres conceptos: tesis, antítesis y síntesis. La primera era la fuente del problema en este la propiedad del capital concentrada en la clase burguesa. La segunda la clase proletaria creadora del valor con su trabajo y despojada de todo medio de producción. Estas dos darán como síntesis el comunismo, la propiedad social de los medios de producción.<br />[editar] La dialéctica de Hegel<br />El acto mismo del conocimiento es la introducción de la contradicción. El principio del tercero excluido, algo o es A o no es A, es la proposición que quiere rechazar la contradicción y al hacerlo incurre precisamente en contradicción: A debe ser +A ó -A, con lo cual ya queda introducido el tercer término, A que no es ni + ni - y por lo mismo es +A y -A. Una cosa es ella misma y no es ella, porque en realidad toda cosa cambia y se transforma ella misma en otra cosa. Esto significa la superación de la lógica formal y el establecimiento de la lógica dialéctica.<br />Todas las cosas son contradictorias en sí mismas y ello es profundo y plenamente esencial. La identidad es la determinación de lo simple inmediato y estático, mientras que la contradicción es la raíz de todo movimiento y vitalidad, el principio de todo automovimiento y solamente aquello que encierra una contradicción se mueve.<br />La imaginación corriente capta la identidad, la diferencia y la contradicción, pero no la transición de lo uno a lo otro, que es lo más importante, cómo lo uno se convierte en lo otro.<br />Causa y efecto son momentos de la dependencia recíproca universal, de la conexión y concatenación recíproca de los acontecimientos, eslabones en la cadena del desarrollo de la materia y la sociedad: la misma cosa se presenta primero como causa y luego como efecto. Es necesario hacer conciencia de la intercausalidad, de las leyes de conexión universal objetiva, de la lucha y la unidad de los contrarios y de las transiciones y las transformaciones de la naturaleza y la sociedad. La totalidad, de todos los aspectos del fenómeno, de la realidad, de los fenómenos y de sus relaciones recíprocas, de eso está compuesta la verdad.<br />La realidad es la unidad de la esencia y la existencia. La esencia no está detrás o más allá del fenómeno, sino que por lo mismo que la esencia existe, la esencia se concreta en el fenómeno. La existencia es la unidad inmediata del ser y la reflexión. Posibilidad y accidentalidad son momentos de la realidad puestos como formas que constituyen la exterioridad de lo real y por tanto son cuestión que afecta el contenido, porque en la realidad se reúne esta exterioridad con la interioridad en un movimiento único y se convierte en necesidad y así lo necesario es mediado por un cúmulo de circunstancias o condiciones.<br />La cantidad se transforma en cualidad y los cambios se interconectan y provocan los unos con los otros. Las matemáticas no han logrado justificar estas operaciones que se basan en la transición, porque la transición no es de naturaleza matemática o formal, sino dialéctica.<br />Las determinaciones lógicas anteriormente expuestas, las determinaciones del ser y la esencia, no son meras determinaciones del pensamiento. La lógica del concepto se entiende ordinariamente como ciencia solamente formal, pero si las formas lógicas del concepto fueran recipientes muertos, pasivos, de representaciones y pensamientos, su conocimiento sería superfluo; pero en realidad son como formas del concepto, el espíritu vivo de lo real y por tanto se requiere indagar la verdad de estas formas y su conexión necesaria.<br />El método del conocimiento no es una forma meramente exterior, sino que es alma y concepto del contenido. Por lo que se refiere a la naturaleza del concepto el análisis es lo primero, porque debe elevar la materia dada a la forma de abstracciones universales, las cuales luego mediante el método sintético son puestas como definiciones. El análisis resuelve el dato concreto, aísla sus diferencias y les da forma de universalidad o, deja lo concreto como fundamento y por medio de la abstracción de las particularidades que aparentan ser inesenciales, pone de relieve un universal concreto o la fuerza y la ley general. Esta universalidad también es determinada mediante la síntesis del concepto en sus formas, en definiciones.<br />La actividad humana une lo subjetivo con lo objetivo. El fin subjetivo se vincula con la objetividad exterior a él, a través de un medio que es la unidad de ambos, esto es la actividad conforme al fin. Así, con sus herramientas el hombre posee poder sobre la naturaleza exterior, aunque en lo que respecta a sus fines se encuentra con frecuencia sometido a ella. Hegel llevó este método de razonamiento hasta sus últimas consecuencias en la Fenomenología del Espíritu y en otras obras suyas que influyeron mucho no sólo en la filosofía posterior a él, sino en la concepción de la historia y de la política. Para dar un ejemplo, en su dialéctica se basan tanto el marxismo como el fascismo y el nazismo.<br />Para Hegel toda la realidad tiene un sentido lógico: lo que existe, no existe caprichosamente, sino que responde a una necesidad interna de todas las cosas, que las hace ir evolucionando –cambiando– según una dialéctica de oposición de los extremos: Una cosa, una idea, una circunstancia histórica cualquiera, pueden ser tomada como una posición, o sea como una tesis. Como ninguna cosa ni idea es completa y perfecta, frente a esa posición surge una que se le opone, la oposición, o sea la antítesis. De la confrontación o el encuentro entre estos dos opuestos surge la composición, o sea la síntesis, que supera ambas posiciones anteriores y alcanza una nueva más completa y perfecta que las incluye a las dos, pero que está abierta a su vez a una nueva oposición, con lo que la evolución de la realidad, del mundo, de la historia, de lo que sea, nunca se detiene.<br />Un corolario –una consecuencia– de esta evolución lógica es el famoso enunciado "Todo lo real es racional" (todo tiene una razón lógica para ser real), "y todo lo racional es real". Esto último es mucho más importante en sus consecuencias, porque significa que todo lo que el intelecto pueda llegar a concebir –la utopía marxista, el nazismo, el estado por encima de las personas– puede también hacerse real, y en cierto sentido debe hacerse real, de modo que va a surgir inevitablemente aunque no lo conciba la razón humana, porque por encima de nuestro espíritu está el Espíritu Absoluto, que se piensa a sí mismo y nos piensa a nosotros y al mundo. Como consecuencia, la historia no es algo que el hombre pueda modificar, sino que es la manifestación en el mundo del Espíritu Absoluto, que a través de ella se autoconoce.<br />Como se deduce de esto, el hombre no es un ser libre sino que es una pieza necesaria de la evolución del Espíritu Absoluto –que es una especie de Dios lógico, pero no justo ni piadoso, sino solamente todopoderoso–. Otra consecuencia de esta manera de ver la realidad es que se absolutiza al Estado frente a las personas, por lo que el hegelianismo está en la base de todos los totalitarismos modernos –y en todas las seudodemocracias como los EE.UU. y la Unión Europea–.<br />Cuando se aplica la dialéctica a las relaciones sociales y personales, aparece otro famoso enunciado de Hegel: "La dialéctica del amo y del esclavo". Este es otro corolario –consecuencia– del planteo de la realidad como un proceso de tesis-antítesis-síntesis. En este caso –y aquí aparecen las relaciones de poder que son el tema de su estudio– significa que en toda organización humana, en toda institución o aún en cada parte de una institución –por ejemplo, la enfermería dentro de la estructura de un hospital– aparece la tendencia de algunas personas o grupos a afirmarse como tesis y ejercer el poder sobre los demás, que pasan a ser la antítesis de su posición. Ya sea a través del diálogo y la colaboración, o de la resistencia y la lucha más o menos solapadas, con todos sus condimentos de murmuraciones, mentiras, injurias, calumnias, hostilidades, actitudes deshonestas, etc., lo cierto es que un sector tiene el látigo en sus manos –el amo– y el otro recibe los latigazos –el esclavo–.<br />Lo más importante es que el hecho de estar sometido al poder –de los jefes, autoridades, superiores– no convierte necesariamente al esclavo en una buena persona que sólo sufre y despierta nuestra compasión y simpatía, sino que el individuo o el grupo dominado –la antítesis de la tesis representada por el individuo o el grupo dominante– trata de encontrar la manera de hacerse a su vez con el poder, con el látigo, no sólo por un comprensible deseo de venganza o revancha, sino por exigirlo así la dialéctica de los acontecimientos, que no está en manos de los amos ni de los esclavos, sino que es una consecuencia inevitable de la dialéctica del espíritu absoluto que se piensa a sí mismo a través de ellos.<br />Hasta aquí estamos todavía en el plano de los fundamentos teóricos, pero con esta herramienta conceptual es posible analizar las circunstancias concretas que se dan, por ejemplo, en la administración y la organización de un servicio de enfermería constituido por un grupo –que fatalmente se enfrenta con los otros grupos– o las dificultades que debe enfrentar una enfermera en su relación con los médicos, o incluso con un solo médico –los amos o el único amo–.<br />[editar] Dialéctica materialista<br />Artículo principal: Materialismo dialéctico<br />La más simple e influyente formulación del materialismo dialéctico se halla en Engels, que creyó con ello no desviarse de Marx o, en todo caso, creyó completar a Marx. La formulación de Engels se ha incorporado al marxismo calificado de «ortodoxo». Esto no quiere decir que sólo los marxistas «ortodoxos» sean materialistas dialécticos. Es posible sostener el materialismo dialéctico dentro de formas de marxismo «no ortodoxo» –cuando menos no ortodoxo respecto al marxismo ortodoxo aludido–. Ello puede ocurrir de varios modos, entre los cuales sobresalen dos: como un intento de suplementar y sistematizar el marxismo en forma distinta del conglomerado hoy tradicional «Marx-Engels-Lenin», o «marxismo-leninismo»; o bien como una posibilidad para el futuro, cuando se haya «absorbido» por completo la razón analítica y positiva que se supone caracteriza aún las ciencias y éstas puedan constituirse dialécticamente, o materialística-dialécticamente.<br />Engels desarrolló el materialismo dialéctico en la obra "La transformación de las ciencias por el Sr. Dühring" (Herrn Dühring Umwälzung der Wissenschaften, 1878; publicada como una serie de artículos en Vorwärts, 1877), conocida con el nombre de Anti-Dühring, y también en una serie de [2148] manuscritos procedentes de 1873-1883 y publicados por vez primera en 1925 con el nombre Dialektik der Natur (hay posteriores ediciones, más fidedignas; trad. esp. con introducción por Manuel Sacristán). Aunque Engels se opuso al idealismo, incluyendo el idealismo de Hegel, encontró en este autor apoyo para una «filosofía de la Naturaleza» que descartara y superara el materialismo mecanicista, característico de gran parte de la física (mecánica) moderna y en particular de las interpretaciones filosóficas de la ciencia moderna que proliferaron en el siglo XIX por obra de Ludwig Büchner y otros autores. Este materialismo es, según Engels, superficial y no tiene en cuenta que los modelos mecánicos no se aplican a nuevos desarrollos científicos, tales como los habidos en química y en biología, y especialmente tal como se manifiestan en la teoría de la evolución de las especies. El materialismo «vulgar» mecanicista no tiene tampoco en cuenta el carácter práctico del conocimiento y el hecho de que las ciencias no son independientes de las condiciones sociales y de las posibilidades de revolucionar la sociedad.<br />Mientras el materialismo mecanicista se apoya en la idea de que el mundo está compuesto de cosas y, en último término, de partículas materiales que se combinan entre sí de un modo «inerte», el materialismo dialéctico afirma que los fenómenos materiales son procesos. Hegel tuvo razón en insistir en el carácter global y dialéctico de los cambios en los procesos naturales, pero erró en hacer de estos cambios manifestaciones del «Espíritu». Hay que «invertir» la idea hegeliana y colocar en la base la materia en cuanto que se desarrolla dialécticamente. La dialéctica de la Naturaleza procede según las tres grandes leyes dialécticas: ley del paso de la cantidad a la cualidad, ley de la interpenetración de los contrarios (u opuestos) y ley de la negación de la negación. Negar que hay contradicciones en la Naturaleza es, según Engels, mantener una posición metafísica; lo cierto es que el movimiento mismo está lleno de contradicciones. Son contradicciones «objetivas» y también «subjetivas». Sin la constante lucha de los opuestos no pueden explicarse los cambios.<br />El carácter de lucha y oposición de contrarios es, según Engels, universal. Se manifiesta no sólo en la sociedad y en la Naturaleza, sino también en la matemática. La negación de la negación se manifiesta en que de un germen procede una planta que florece y muere, produciendo otro germen que vuelve a florecer. También se manifiesta en que la negación de una cantidad negativa da una positiva. El materialismo dialéctico no es, según Engels, contrario a los resultados de las ciencias; por el contrario, explica, justifica y sintetiza estos resultados.<br />En la Dialéctica de la Naturaleza, Engels se manifestó en desacuerdo con considerar la necesidad o lo necesario como lo único interesante desde el punto de vista científico y el azar o lo casual como indiferente para la ciencia, pues así "cesa toda ciencia, ya que ésta debe precisamente investigar lo que no conocemos". Consideró que la metafísica está cautiva de la contraposición que media entre casualidad y necesidad y no entiende cómo lo casual es necesario y lo necesario, al mismo tiempo, casual. "El determinismo, que pasa del materialismo francés a las ciencias naturales, trata de resolver el problema de lo casual pura y simplemente negándolo. Según esta concepción, en la naturaleza reina sencillamente la necesidad directa". En cambio, Darwin fundamentó la necesidad de la evolución, sobre "la más amplia base de casualidad". La naturaleza se ha desenvuelto "más o menos accidentalmente, pero con la necesidad que es también inherente a la casualidad". Actualmente podría verse en las matemáticas de las probabilidades, una confirmación de esta visión dialéctica, en sus especificidades para las ciencias naturales y para las ciencias sociales.<br />A despecho del ejemplo citado en la matemática se ha preguntado a menudo hasta qué punto las ciencias formales, y específicamente la lógica, son dialécticas y están sometidas a las leyes enunciadas por el materialismo dialéctico. Engels se expresó al respecto de un modo un tanto ambivalente, pues mientras las leyes de referencia tienen, a su entender, un alcance verdaderamente universal, por otro lado las leyes dialécticas mismas constituyen un elemento invariable. Puesto que la lógica misma es dialéctica, parece que no cabe preguntar si la propia lógica dialéctica es o no dialéctica; no parece que se pueda negar la lógica dialéctica por otra lógica no dialéctica. Por otro lado, la negación de la negación de esta lógica dialéctica daría una lógica dialéctica supuestamente «superior». Son muchas las discusiones sobre la autonomía o heteronomía de la lógica formal dentro del materialismo dialéctico.<br />Muchos autores después de Engels han seguido a este autor en el camino del materialismo dialéctico, si bien han modificado éste de varios modos. Tal sucede con Lenin, con quien se inicia una tradición de materialismo dialéctico llamada «marxista-leninista». Para él la dialéctica es la doctrina del desarrollo en su forma más completa, profunda y libre de unilateralidad, la doctrina acerca de lo relativo del conocimiento humano, que nos da un reflejo de la materia en perpetuo desarrollo.<br />Lenin insistió inicialmente menos que Engels en la noción de «materia» como realidad sometida a cambios de acuerdo con un proceso dialéctico, porque le interesaba defender el realismo materialista contra el idealismo y el fenomenismo de los que seguían a autores como Mach y Avenarius. En Materialismo y empiriocriticismo, de 1909, Lenin equiparó la realidad material con la realidad del mundo real «externo», reflejado por la conciencia, la cual «copia» este mundo mediante las percepciones. Éstas no son símbolos o cifras, sino reflejos de «la realidad (material) misma». Esto no quiere decir que las percepciones, o las sensaciones, describan el mundo real físico tal como éste es. El verdadero conocimiento de este mundo es el conocimiento científico, pero la percepción no es incompatible con este conocimiento. El materialismo dialéctico y la epistemología «realista» y «científica» que lo acompaña es, según Lenin, la doctrina que debe adoptarse para luchar en favor del comunismo. Esto parece convertir el materialismo dialéctico en una ideología cuya verdad depende de la situación histórica. El materialismo dialéctico es, en suma, «partidista». Sin embargo, este partidismo no puede equipararse al de las ideologías no proletarias y no revolucionarias; si es una ideología, es una que contribuye a traer al mundo la «teoría verdadera», que es la que corresponde a la sociedad sin clases.<br />En las discusiones entre los materialistas dialécticos ha surgido con frecuencia el problema de si, y hasta qué punto, hay que destacar el aspecto materialista o el dialéctico. En escritos posteriores al citado antes, y especialmente en los Cuadernos filosóficos (1915), Lenin subrayó considerablemente el aspecto dialéctico y, con ello, lo que interpretó como el verdadero método hegeliano, pero ello no equivale aún a dejar de lado el materialismo, sin el cual se desembocaría en un idealismo:<br />"La dialéctica como conocimiento vivo, multilateral (con el número de aspectos siempre en aumento), de innumerables matices en el modo de abordar, de aproximarse a la realidad (con un sistema filosófico qué, de cada matiz, se desarrolla en un todo): he aquí el contenido inconmensurablemente rico, en comparación con el materialismo 'metafísico', cuya desgracia principal es la de no ser capaz de aplicar la dialéctica a la 'Teoría de Reflejo', al proceso y desarrollo del conocimiento." <br />Así, mientras la dialéctica en el materialismo dialéctico pone de relieve aspectos «idealistas» y «hegelianos», el materialismo en la misma doctrina pone de relieve, o puede terminar por poner excesivamente de relieve, aspectos puramente «mecanicistas» o «superficiales». El equilibrio entre dialéctica y materialismo en el materialismo dialéctico es por ello uno de los desiderata de muchos de los autores adheridos a esta tendencia.<br />En ocasiones se ha procurado resolver el conflicto entre los dos componentes del materialismo dialéctico acentuándose los aspectos «prácticos». Así sucede, por ejemplo, con el maoísmo y con varías tendencias políticas más interesadas en la realización de un programa que en discutir las bases filosóficas subyacentes en el mismo. Mao escribió en 1937 el ensayo Sobre la Contradicción, que además de partir de la universalidad de la contradicción y las particularidades de cada contradicción, se centra en determinar la contradicción principal y el aspecto principal de una contradicción, así como el antagonismo, la lucha y la identidad de contrarios, de manera que los militantes revolucionarios tuvieran un manual de lógica para la solución de los problemas políticos concretos. El materialismo dialéctico, cuya presentación como tal se debe más a la actividad de Engels que a la del propio Marx, ha sido considerado tradicionalmente como la toma de posición filosófica de Marx y Engels frente al idealismo hegeliano, es decir, como el resultado de su crítica del idealismo y, como tal, se ha presentado por la mayoría de los estudiosos del marxismo como el marco de referencia conceptual desde el que desarrolla el materialismo histórico, que sería la expresión propiamente científica de su pensamiento. La exposición del materialismo dialéctico se encuentra fundamentalmente en las obras de Engels: "Anti-Dühring", (con contribuciones de Marx, publicado en 1878), y "Sobre la dialéctica de la naturaleza", (escrito entre 1873 y 1886), obra, esta última, también conocida por Marx, cuyos contenidos nunca rechazó y que, dada la estrecha colaboración entre ambos hasta su muerte, se suele considerar también como expresión del pensamiento propio de Marx.<br />Oposición al idealismo y al mecanicismo 1. El materialismo dialéctico se opone al idealismo, en el sentido en que considera que no existe más realidad fundamental que la materia; pero la materia no es una realidad inerte, sino dinámica, que contiene en sí la capacidad de su propio movimiento, como resultado de la lucha de los elementos contrarios, (siendo la contradicción la esencia de la realidad, al igual que para Hegel), que se expresa en el movimiento dialéctico. Así, el movimiento hegeliano de la idea a la cosa y a su reconciliación, queda invertido, según la famosa frase de Marx, pasando a convertirse en un movimiento que va de la cosa a la idea y a su futura reconciliación. Todo el bagaje conceptual de la dialéctica hegeliana es conservado por el materialismo dialéctico, pero orientado ahora en la dirección opuesta.<br />2. El materialismo dialéctico no se opone sólo al idealismo hegeliano, sino a toda concepción mecanicista y atomista de la naturaleza, es decir, no finalista.« "La comprensión del total error por inversión del anterior idealismo alemán llevó necesariamente al materialismo, pero, cosa digna de observarse, no al materialismo meramente metafísico y exclusivamente mecanicista del siglo XVIII" (Engels, Anti-Dühring).» Se opone, pues, a la concepción que había predominado en la ciencia en el siglo XVIII y que lo seguiría haciendo en los siglos XIX y XX. Es propia del idealismo hegeliano la afirmación de un final feliz de la historia, de una reconciliación de la realidad consigo misma en el Espíritu Absoluto, como resultado mismo del movimiento dialéctico, una finalidad que no desaparecerá del materialismo dialéctico, al conservar, como lo hace, la dialéctica hegeliana para explicar el movimiento en la naturaleza.<br />"Y así hemos vuelto a la concepción del mundo que tenían los grandes fundadores de la filosofía griega, a la concepción de que toda la naturaleza, desde sus partículas más ínfimas hasta sus cuerpos más gigantescos, desde los granos de arena hasta los soles, desde los protistas hasta el hombre, se halla en un estado perenne de nacimiento y muerte, en flujo constante, sujeto a incesantes cambios y movimientos". (F.Engels, Dialéctica de la naturaleza. Introducción) 3. Las propiedades que el materialismo dialéctico atribuye a la materia derivan de su concepción de la misma como única realidad objetiva, que es captada mediante los sentidos, permitiendo así su conocimiento. Del análisis de la materia se desprende que es infinita en duración, extensión, profundidad y movimiento. Que la materia es infinita en duración quiere decir que es eterna, increada e indestructible, por lo que el tiempo será concebido como una forma de existencia de la materia, constituyendo la eternidad y la temporalidad dos contrarios dialécticos de la materia. Que es infinita en extensión supone afirmar la infinitud del espacio. La afirmación de que es infinita en profundidad se refiere a la inagotable variedad de formas materiales, que se encuentran sometidas a un cambio perpetuo, es decir, a un movimiento infinito: movimiento y materia son inseparables.<br />"Pero el movimiento de la materia no es únicamente tosco movimiento mecánico, mero cambio de lugar; es calor y luz, tensión eléctrica y magnética, combinación química y disociación, vida y, finalmente, conciencia". (F.Engels, Dialéctica de la naturaleza. Introducción )<br />Las formas de conciencia 1. En cuanto a la conciencia, se distinguen cuatro formas o tipos de conciencia: la conciencia de sí, por la que accedemos al conocimiento de nuestro propio ser; la conciencia psicológica, por la que conocemos nuestra propia identidad y la diferenciamos de la de los demás y de las otras cosas; la conciencia de clase, por la que accedemos al conocimiento de los intereses del grupo social al que pertenecemos; y la conciencia social, que se forma en las sociedades humanas como una especie de trasfondo ideológico, por el que asumimos creencias y costumbres al margen de toda consideración crítica.<br />2.La relación de la materia con la conciencia no dejará de plantear problemas, al ser concebida la conciencia como el resultado de las fuerzas materiales, que la determinan, no quedando, según la formulación tradicional del problema, espacio para la acción de una conciencia libre, de una conciencia que se autodetermina. La conciencia es necesariamente un producto, una manifestación, de la materia, inseparable de ella. Como tal, representa la capacidad que tiene el ser humano de comprender, pero también de amar y de decidir libremente (voluntad). Pero ¿cuál puede ser el papel de la voluntad en una conciencia que deriva de una materia que existe independientemente del ser humano y de su propia conciencia?<br />"Hegel ha sido el primero en exponer rectamente la relación entre libertad y necesidad. Para él, la libertad es la comprensión de la necesidad. "La necesidad es ciega sólo en la medida en que no está sometida al concepto." La libertad no consiste en una soñada independencia respecto de las leyes naturales, sino en el reconocimiento de esas leyes y en la posibilidad, así dada, de hacerlas obrar según un plan para determinados fines. Esto vale tanto respecto de las leyes de la naturaleza externa cuanto respecto de aquellas que regulan el ser somático y espiritual del hombre mismo: dos clases de leyes que podemos separar a lo sumo en la representación, no en la realidad. La libertad de la voluntad no significa, pues, más que la capacidad de poder decidir con conocimiento de causa." "Cuanto más libre es el juicio de un ser humano respecto de un determinado punto problemático, con tanta mayor necesidad estará determinado el contenido de ese juicio; mientras que la inseguridad debida a la ignorancia y que elige con aparente arbitrio entre posibilidades de decisión diversas y contradictorias prueba con ello su propia ilibertad, su situación de dominada por el objeto al que precisamente tendría que dominar. La libertad consiste, pues, en el dominio sobre nosotros mismos y sobre la naturaleza exterior, basado en el conocimiento de las necesidades naturales; por eso es necesariamente un producto de la evolución histórica." (F.Engels, Anti-Dühring, XI, Moral y derecho. Libertad y necesidad )<br />Las leyes de la dialéctica 1. El materialismo dialéctico nos propone, pues, una interpretación de la realidad concebida como un proceso material en el que se suceden una variedad infinita de fenómenos, a partir de otros anteriormente existentes. Esta sucesión, no obstante, no se produce al azar o arbitrariamente, ni se encamina hacia la nada o el absurdo: todo el proceso está regulado por leyes que determinan su evolución desde las formas más simples a las más complejas, y que afectan a toda la realidad, natural y humana (histórica).<br />"Este es el ciclo eterno en que se mueve la materia, un ciclo que únicamente cierra su trayectoria en períodos para los que nuestro año terrestre no puede servir de unidad de medida, un ciclo en el cual el tiempo de máximo desarrollo, el tiempo de la vida orgánica y, más aún, el tiempo de vida de los seres conscientes de sí mismos y de la naturaleza, es tan parcamente medido como el espacio en que la vida y la autoconciencia existen; un ciclo en el que cada forma finita de existencia de la materia -lo mismo si es un sol que una nebulosa, un individuo animal o una especie de animales, la combinación o la disociación química- es igualmente pasajera y en el que no hay nada eterno do no ser la materia en eterno movimiento y transformación y las leyes según las cuales se mueve y se transforma." (F.Engels, Dialéctica de la naturaleza. Introducción ) 2. Las leyes según las cuales la materia se mueve y se transforma son leyes dialécticas. Al igual que ocurre con la dialéctica hegeliana, que es simultáneamente un método y la expresión misma del dinamismo de la realidad, la dialéctica de Marx y Engels encerrará ese doble significado. No se puede convertir, sin embargo, la dialéctica en un proceso mecánico, en el que se suceden los tres momentos del movimiento (tesis, antítesis y síntesis), como se hace a menudo con Hegel, en un esquema mecánico sin contenido alguno. "La dialéctica no es más que la ciencia de las leyes generales del movimiento y la evolución de la naturaleza, la sociedad humana y el pensamiento", dice Engels en el Anti-Dühring.<br />3. La dialéctica nos ofrece, pues, leyes generales, no la particularidad de cada proceso. Que son leyes generales quiere decir que son el fundamento de toda explicación de la realidad, pero también que afectan a toda la realidad (naturaleza, sociedad, pensamiento) y que son objetivas, independientes de la naturaleza humana. Marx y Engels enunciarán las siguientes tres leyes de la dialéctica: 1. Ley de la unidad y lucha de contrarios.<br />"Pero todo cambia completamente en cuanto consideramos las cosas en su movimiento, su transformación, su vida, y en sus recíprocas interacciones. Entonces tropezamos inmediatamente con contradicciones. El mismo movimiento es una contradicción; ya el simple movimiento mecánico local no puede realizarse sino porque un cuerpo, en uno y el mismo momento del tiempo, se encuentra en un lugar y en otro, está y no está en un mismo lugar. Y la continua posición y simultánea solución de esta contradicción es precisamente el movimiento". "Si ya el simple movimiento mecánico local contiene en sí una contradicción, aún más puede ello afirmarse de las formas superiores del movimiento de la materia, y muy especialmente de la vida orgánica y su evolución. Hemos visto antes que la vida consiste precisamente ante todo en que un ser es en cada momento el mismo y otro diverso. La vida, por tanto, es también una contradicción presente en las cosas y los hechos mismos, una contradicción que se pone y resuelve constantemente; y en cuanto cesa la contradicción, cesa también la vida y se produce la muerte. También vimos que tampoco en el terreno del pensamiento podemos evitar las contradicciones, y que, por ejemplo, la contradicción entre la capacidad de conocimiento humana, internamente ilimitada, y su existencia real en hombres externamente limitados y de conocimiento limitado, se resuelve en la sucesión, infinita prácticamente al menos para nosotros, de las generaciones, en el progreso indefinido". (Engels, Anti-Dühring, XII. Dialéctica. cantidad y cualidad.) 1. Siguiendo los pasos de Heráclito y Hegel, Marx y Engels consideran que la realidad es esencialmente contradictoria. Todos los fenómenos que ocurren en la Naturaleza son el resultado de la lucha de elementos contrarios, que se hallan unidos en el mismo ser o fenómeno, siendo la causa de todo movimiento y cambio en la Naturaleza, en la sociedad y en el pensamiento. Con esta ley se explica, pues, el origen del movimiento.<br />2. Entre los argumentos que se aportan para justificar esta explicación predominan los procedentes de las ciencias (Física, Ciencias naturales, Matemáticas, Economía), pero también de la Historia y de la filosofía. Entre las parejas de contrarios puestas como ejemplos podemos citar: atracción y repulsión, movimiento y reposo, propiedades corpusculares y ondulatorias, herencia y adaptación, excitación e inhibición, lucha de clases, materia y forma, cantidad y cualidad, sustancia y accidentes.<br />2. Ley de transición de la cantidad a la cualidad.<br />"Hemos visto ya antes, a propósito del esquematismo universal, que con esta línea nodal hegeliana de relaciones dimensionales en la que, en un determinado punto de alteraciones cuantitativas, se produce repentinamente un cambio cualitativo, el señor Dühring ha tenido la pequeña desgracia de que en un momento de debilidad la ha reconocido y aplicado él mismo. Dimos allí uno de los ejemplos más conocidos, el de la transformación de los estados de agregación del agua, que a presión normal y hacia los 0º C pasa del fluido al sólido, y hacia los 100º C pasa del líquido al gaseoso, es decir, que en esos dos puntos de flexión la alteración meramente cuantitativa de la temperatura produce un estado cualitativamente alterado del agua." "Habríamos podido aducir en apoyo de esa ley cientos más de hechos tomados de la naturaleza y de la sociedad humana. Así por ejemplo, toda la cuarta sección de El Capital de Marx -producción de la plusvalía relativa en el terreno de la cooperación, división del trabajo y manufactura, maquinaria y gran industria- trata de innumerables casos en los cuales la alteración cuantitativa modifica la cualidad de las cosas de que se trata, con lo que, por usar la expresión tan odiosa para el señor Dühring, la cantidad se muta en cualidad, y a la inversa. Así, por ejemplo, el hecho de que la cooperación de muchos, la fusión de muchas fuerzas en una fuerza total, engendra, para decirlo con las palabras de Marx, una "nueva potencia de fuerza" esencialmente diversa de la suma de sus fuerzas individuales". (F.Engels, Anti-Dühring , XI, Moral y derecho. Libertad y necesidad.) 1. Hablamos de cambio cualitativo cuando una cosa se transforma en otra que es esencialmente distinta. ¿Por qué unas cosas se transforman en otras que tienen propiedades diferentes a las de las cosas de las que proceden? Según la ley de transición de la cantidad a la cualidad, el aumento o disminución de la cantidad de materia influye en la transformación de una cosa en otra distinta. La acumulación o disminución de la materia es progresiva, mientras que el cambio de cualidad supone una modificación radical de la cosa, una revolución. Con esta ley se explica el desarrollo de los seres y los fenómenos naturales, sociales, etc.<br />2. Todos los objetos de la Naturaleza poseen características mensurables, por lo que su esencia, su cualidad, es inseparable de los aspectos cuantitativos. Cuando una cosa pasa de poseer una cualidad a poseer otra hablamos de "salto cualitativo". Como todo movimiento es el resultado de la lucha de elementos contrarios, el salto cualitativo supone la resolución de una contradicción, que da lugar a una nueva realidad, que representa un avance en el desarrollo de la Naturaleza. El salto cualitativo no supone el mero cambio de una cualidad por otra, sino por otra que supera, de alguna manera, a la anterior.<br />3. Ley de negación de la negación.<br />"En la dialéctica, negar no significa simplemente decir no, o declarar inexistente una cosa, o destruirla de cualquier modo. Ya Spinoza dice: omnis determinatio est negatio, toda determinación o delimitación es negación. Además, la naturaleza de la negación dialéctica está determinada por la naturaleza general, primero, y especial, después, del proceso. No sólo tengo que negar, sino que tengo que superar luego la negación." "Tengo, pues, que establecer la primera negación de tal modo que la segunda siga siendo o se haga posible. ¿Cómo? Según la naturaleza especial de cada caso particular. Si muelo un grano de cebada o aplasto un insecto, he realizado ciertamente el primer acto, pero he hecho imposible el segundo. Toda especie de cosas tiene su modo propio de ser negada de tal modo que se produzca de esa negación su desarrollo, y así también ocurre con cada tipo de representaciones y conceptos". (F.Engels, Anti-Dühring , XIII. Dialéctica. Negación de la negación.) Comentario a la cita1. La ley de negación de la negación completa la anterior, explicando el modo en que se resuelve la contradicción, dando paso a una realidad nueva que contiene los aspectos positivos de lo negado. El primer momento del movimiento dialéctico, el de la afirmación, supone la mera existencia de una realidad; el segundo momento, el de la negación, supone la acción del elemento contrario que, en oposición con el primer momento, lo niega. El tercer momento, negando al segundo, que era ya, a su vez, la negación del primero, se presenta como el momento de la reconciliación, de la síntesis, recogiendo lo positivo de los dos momentos anteriores.<br />2. Una vez alcanzado este estadio del movimiento nos encontramos ante una nueva realidad que entrará de nuevo en otro ciclo de transformación dialéctica, dando lugar, así, al desarrollo progresivo de la Naturaleza, de la sociedad humana y del pensamiento. Un desarrollo que se dirige hacia formas más completas, más perfectas, más integradoras, de la realidad.<br />[editar] La crítica de Sartre<br />La Crítica de la razón dialéctica, del filósofo francés Jean-Paul Sartre, fue publicada en 1960 con el título original de Critique de la raison dialectique (précédé de Questions de méthode).<br />En ella, Sartre se preguntaba cómo constituir una antropología estructural e histórica, que no sacrifique la concreción del objeto estudiado en un sistema fijo de conceptos. Subrayaba entonces que sólo la antropología marxista puede servir para tal propósito, pero con la condición de que ésta se fundamente en la comprensión de lo humano que supone el existencialismo, la dialéctica fenomenológica del Ser y la Nada. No obstante, si el materialismo histórico de Karl Marx es cierto, entonces la historia es dialéctica, una totalización: ¿pero hay una razón dialéctica? ¿O bien la racionalidad positivista de las ciencias es suficiente para estudiar al hombre y a la existencia humana? Estas son las preguntas fundamentales planteadas por Sartre en Crítica de la razón dialéctica. Aunque el "ejercicio dialéctico" entendido a la manera clásica, como aquello que pertenece a un debate o controversia, no fue el objeto de su estudio, Sartre fue ante todo un polemista y un defensor de la importancia de la confrontación de opiniones como condición del conocimiento y de las transformaciones conscientes de la vida y la sociedad.<br />[editar] Bibliografía<br />Parménides, Platón <br />Teeteto, Platón <br />Gorgias, Platón <br />Tópicos, Aristóteles <br />Crítica de la razón pura, Kant <br />Fundamento de la doctrina de la ciencia, Fichte <br />Ciencia de la Lógica, G. W. F. Hegel <br />Crítica de la razón dialéctica, Jean-Paul Sartre <br />Tratado de la argumentación, Chaïm Perelman y L. Olbrechts-Tyteca <br />A Systematic Theory of Argumentation, Frans Eemeren y Rob Grootendorst <br />The New Dialectic, Douglas Walton <br />Détienne, Marcel Los maestros de verdad en la Grecia arcaica. México: Sexto Piso Ediciones. ISBN 968-5679-21-5 <br />Détienne, M. "From Practices of Assembly to the Forms of Politics. A Comparative Approach", en Arion, Invierno 2000. <br />Pardo Tovar, Andrés Historia de la Filosofía y Filosofía de la Historia. Bogotá: Ediciones Tercer Mundo, 1970. <br />[editar] Referencias<br />Este artículo fue creado a partir de la traducción del artículo Dialektik de la Wikipedia en alemán, bajo licencia Creative Commons Compartir Igual 3.0 y GFDL. <br />Dogmatismo (filosofía)<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />El dogmatismo es una corriente filosófica contrapuesta al escepticismo y al idealismo, que haciendo derivar el pensamiento del ser, presupone la supremacía del objeto respecto al sujeto, de la realidad de las ideas, de la naturaleza del espíritu. Dios mismo es concebido eminentemente en la naturaleza, e identificado por tanto como un todo que contiene hasta lo último (panteísmo). No se trata de un simple materialismo, puesto que Dios es naturaleza, por tanto unidad indisoluble, también visto como una unidad complementaria: la naturaleza soltando manifestación concreta y tangible del Dios, que sin embargo vive exclusivamente en ella, siendo esencial para conforme a objeto convertido de si igual, que está al objeto. El tema en hecho se forma solamente como tales la conexión con un objeto. Y el objeto en su vuelta es siempre solo objeto de un tema. De él alcanza la correspondencia entre las estructuras íntimas de la verdad, y eso del intelecto. El mayor exponente del dogmatismo se considera Spinoza. Se encuentra otra vez también en el estoicismo.<br />De modo general, el dogmatismo es una especie de fundamentalismo intelectual. Los dogmas expresan verdades ciertas, indudables que no son sujetas a cualquier tipo de revisión o crítica. Así lo expresa el filósofo alemán Immanuel Kant (1724 - 1804) en su obra Crítica a la Razón Pura, el significado filosóficamente peyorativo de tiempo. Dogmatismo es una actitud natural y espontánea que tenemos desde que somos niños. Y nuestra creencia de que el mundo que existe es exactamente de la forma que lo percibimos.<br />Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Dogmatismo_(filosof%C3%ADa)"<br />Esencialismo<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />El esencialismo es un término bastante vago que engloba las doctrinas que se ocupan del estudio de la esencia — lo que hace que un ser sea lo que es — por oposición a las contingencias — lo que es accidental, cuya ausencia no cuestiona la naturaleza de este ser.<br />[editar] Esencialismo en biología<br />Para los biólogos, el esencialismo es una concepción según la cual diversas especies animales y vegetales difieren entre sí por esencia, lo que implica el reconocimiento de discontinuidades en la naturaleza. Esta concepción se opone al nominalismo, según el cual sólo los individuos y las poblaciones de individuos existen, considerando que las categorías son sólo unas abstracciones construidas por el hombre en el seno de un vasto continuum de formas en la naturaleza.<br />[editar] Esencialismo filosófico<br />Por oposición al existencialismo, el esencialismo filosófico pretende que la esencia precede la existencia, lo que tiene por resultado negar la libertad del individuo, entonces reducido al producto de determinismos que lo definen y que no puede extraer.<br />El esencialismo tiende a reactualizar un debate que opone la naturaleza y la cultura. Este esencialismo sirve de base ideológica para el segregacionismo, que, apoyándose en diferencias presuntas de "naturaleza" entre los hombres, divide la sociedad en entidades distintas, a menudo jerarquizadas entre ellas, y les atribuye características, aptitudes, un papel social o unos estatutos específicos. Según los criterios retenidos para establecer estas discriminaciones, hablaremos entonces de sexismo, racismo, homofobia u otros tipo de segregacionismo.<br />[editar] Véase también<br />Determinismo <br />Teleología <br />Causalidad <br />Determinismo cosmológico <br />Determinismo genético <br />Determinismo biológico <br />Estructura<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />La estructura (del latín structūra) es la disposición y orden de las partes dentro de un todo. También puede entenderse como un sistema de conceptos coherentes enlazados, cuyo objetivo es precisar la esencia del objeto de estudio. Tanto la realidad como el lenguaje tienen estructura. Uno de los objetivos de la semántica y de la ciencia consiste en que la estructura del lenguaje refleje fielmente la estructura de la realidad.<br />Contenido[ocultar]1 En Filosofía, antropología y lingüística 2 En Astronomía 2.1 Estructura estelar 2.2 Estructura del universo 3 En las artes 3.1 Estructura musical 4 En la construcción 5 En Ciencias aplicadas 5.1 En informática 5.1.1 Estructura de datos 5.1.2 Estructuras de control 5.2 En ingeniería 6 En Ciencias sociales 6.1 Estructura demográfica 6.2 Estructura social 6.3 Estructura de personalidad 6.4 Estructura para el Marxismo 7 En matemáticas 7.1 Estructura algebraica 7.2 Estructura de categoría 7.3 Extensiones 8 Véase también 9 Enlaces externos <br />[editar] En Filosofía, antropología y lingüística<br />Artículo principal: Estructuralismo (filosofía)<br />El concepto de estructura es básico para el movimiento intelectual denominado estructuralismo, desarrollado por autores como Claude Lévi-Strauss (Antropología Estructural, 1958) a partir de la obra de Ferdinand de Saussure (Curso de Lingüística General, 1914).<br />[editar] En Astronomía<br />[editar] Estructura estelar<br />La estructura estelar es la disposición interna de las estrellas y su forma. El modelo más simple de estructura estelar es el de simetría esférica, en condición de equilibrio hidrostático. Las estrellas se componen de núcleo, manto y atmósfera.<br />[editar] Estructura del universo<br />Las estrellas se organizan en galaxias. En la estructura a gran escala del universo las galaxias forman agrupaciones galácticas.<br />[editar] En las artes<br />[editar] Estructura musical<br />En música, se emplea la estructura musical (morfología o arquitectura musical) como sinónimo de forma musical, es decir, la organización de las ideas musicales. La forma musical se compone de ritmo, melodía y armonía. Es el conjunto y orden de las notas musicales que le dan un formato al sonido empleado.<br />[editar] En la construcción<br />En arquitectura e ingeniería, una estructura es la disposición de los elementos portantes de un objeto, ya sea edificio, puente, barco, avión o mueble.<br />[editar] En Ciencias aplicadas<br />[editar] En informática<br />[editar] Estructura de datos<br />En programación, una estructura de datos es una forma de organizar un conjunto de datos elementales (un dato elemental es la mínima información que se tiene en el sistema) con el objetivo de facilitar la manipulación o gestión de dichos datos como un todo, ya sea de manera general o particularmente.<br />[editar] Estructuras de control<br />En programación, las estructuras de control permiten modificar el flujo de ejecución de las instrucciones de un programa. Con las estructuras de control se puede ejecutar instrucciones de forma condicionada.<br />[editar] En ingeniería<br />Artículo principal: elemento estructural<br />Dentro del ámbito de la ingeniería civil, se conoce con el nombre de estructura a toda construcción destinada a soportar su propio peso y la presencia de acciones exteriores (fuerzas, momentos, cargas térmicas, etc.) sin perder las condiciones de funcionalidad para las que fue concebida ésta. Una estructura tiene un número de grados de libertad negativo o cero, por lo que los únicos desplazamientos que puede sufrir son resultado de deformaciones internas. La ingeniería estructural es la rama de la ingeniería que estudia el proyecto de estructuras y el cálculo de su equilibrio y resistencia.<br />[editar] En Ciencias sociales<br />[editar] Estructura demográfica<br />En Demografía, la estructura demográfica estudia cómo está formada la población de un país, región o ciudad, clasificándola por género, edad, factores sociales, distribución de la riqueza, etc. Esta estructura se suele representar mediante pirámides de población y refleja el crecimiento y el descenso de la población, debidos a nacimientos y defunciones, o bien a movimientos migratorios.<br />[editar] Estructura social<br />En sociología, la estructura social es el concepto que describe la forma que adopta el sistema global de las relaciones entre individuos, para explicar las relaciones sistemáticas que vinculan a miembros de una determinada comunidad aunque no se encuentren en ningún momento en contacto directo.<br />[editar] Estructura de personalidad<br />En psicología, la estructura de personalidad es el conjunto de características personales de un sujeto humano que determinan su comportamiento. Según Hans Jürgen Eysenck, la estructura de personalidad posee tres "dimensiones": Inteligencia, temperamento y carácter.<br />[editar] Estructura para el Marxismo<br />Para el marxismo y otros enfoques denominados materialistas (en sus diversas variantes: materialismo dialéctico, materialismo histórico, materialismo cultural, etc.), la estructura es el conjunto de relaciones de producción tanto técnicas como sociales (equivalente a la economía y la sociedad). Mientras que la superestructura (equivalente a la política y la ideología) viene determinada por ella. Para el marxismo por tanto la estructura es la parte decisiva de la realidad social.<br />Independientemente del concepto marxista de estructura, hay una corriente estructuralista dentro del marxismo, de la que es ejemplo la obra de Louis Althusser.<br />Algunos autores dentro de la antropología social como Marvin Harris usan la distinción tripartita de infraestructura, estructura y supraestructura. La infraestructura aquí designaría el conjunto de tecnologías disponibles, las restricciones ambientales y climáticas; la estructura, el conjunto de relaciones jerárquicas tanto de producción como sociales (de hecho este estrato incluye cualquier rasgo que define como está organizada una determinada sociedad); la supraestructura, al igual que en el marxismo, está formada por la ideología, valores, creencias y racionalizaciones sobre los demás aspectos de la sociedad. En el materialismo cultural se enfatiza el papel preponderante de la infraestructura.<br />Véase también: materialismo cultural#Factores infraestructurales, estructurales y supraestructurales<br />[editar] En matemáticas<br />[editar] Estructura algebraica<br />En matemáticas, más particularmente en álgebra, una estructura algebraica es un objeto matemático formado por un conjunto no vacío combinado con una o varias leyes de composición interna, eventualmente completadas por un orden o una topología, el todo satisfaciendo un cierto número de axiomas.<br />[editar] Estructura de categoría<br />En matemáticas, una misma estructura se puede encontrar en diversos contextos. La estructura debe incluir claramente tanto al espacio topológico así como las nociones estándar del álgebra abstracta. La estructura de categoría no es, estrictamente, una estructura algebraica.<br />[editar] Extensiones<br />Un concepto matemático importante es el de extensión. Un extensión de una estructura matemática es un conjunto tal que la estructura se extiende de manera "compatible" sobre este conjunto más grande, de tal manera que existe un morfismo inyectivo de estructuras <br />[editar] Véase también<br />Estructuralismo <br />Infraestructura <br />Ordenamiento <br />Estructura pretensada <br />[editar] Enlaces externos<br />Wikcionario tiene definiciones para estructura.Wikcionario <br />Esta es una página de desambiguación, una ayuda a la navegación que cataloga páginas que de otra forma compartirían un mismo título. Si llegaste aquí a través de un enlace interno, regresa por favor para corregirlo de modo que apunte al artículo apropiado.<br />Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Estructura"<br />Categoría: Wikipedia:Desambiguación<br />SOBRE EL EMERGENTISMO.<br />(Lic. Néstor Martínez. )<br />Estudiamos el tema a partir de la presentación del mismo que hace MONSERRAT, Javier, Epistemología evolutiva y teoría de la ciencia, Publicaciones de la Universidad Pontificia Comillas, Madrid, 1987.<br />"Formulación esencial de la hipótesis: Sería ésta: la conciencia emerge de determinadas formas de organización biológica de la materia en el modo que nos obligan a entender los datos de la experiencia. Por "emergencia" entendemos simplemente "ser causada, principiada o producida en su propia realidad por ...determinadas formas de organización biológica de la materia". La observación "...en el modo que nos obligan a entender los datos de experiencia" nos refiere a que la hipótesis emergente implica otras hipótesis complementarias, o si se quiere, implica un contenido hipotético más denso que hay que desgranar debidamente (...) Emergencia no significa producción de una realidad nueva distinta de la materia, aunque originada en ella. Lo que se produce o emerge es simplemente una nueva organización sistemática o estructural de la materia (...). Pero debemos advertir con toda claridad que la continuidad del proceso de originación física y biológica no obsta al reconocimiento de la producción o emergencia de nuevas cualidades sistémicas y modos de ser real físico biológico. " (p. 171).<br />En este texto se hacen básicamente tres cosas:<br />1) Se define el "emergentismo" como doctrina que afirma que la conciencia procede de la materia.<br />2) Se aclara que esa "emergencia" no implica que la conciencia procedente de la materia sea distinta de la materia. Se trata simplemente de una nueva organización de la materia misma. Esta advertencia puede tener dos finalidades: 1) Evitar la objeción de que lo otro no puede surgir por simple desarrollo de lo mismo, ni lo diferente, por simple evolución interna de lo semejante, ni, en definitiva, lo inmaterial y espiritual, por simple desarrollo de lo material, cosa que finalmente, por tanto, se concede. 2) Recalcar el carácter "material" de la conciencia tal como se la entiende en esta hipótesis.<br />3) Se advierte que con todo, esa continuidad no obsta a que la conciencia sea una cualidad o modo de ser "nuevo" respecto de la materia.<br />"¿Cómo es posible que una estructura físico biológica que puede descomponerse en partes, que se interrelacionan entre ellas a través de fenómenos físicos químico - eléctricos, pueda producir la experiencia introspectiva de conciencia, con la sensación de penetración unitaria e integración de la totalidad del organismo? Aunque la producción de la conciencia sea todavía hoy difícil de entender, la hipótesis emergente "postula" que es resultado de un estado sistémico del organismo. La introspección ofrece la experiencia de la cara interna de lo que producen los estados sistémicos; el análisis objetivo permite la experiencia de los mecanismos sistémicos que producen lo que en último término se conoce por introspección. (p. 172).<br />Aquí se plantea una dificultad fundamental, pero la respuesta que se le da es la del "artillero": "a pesar de eso, hay que entenderlo así". Lo de "cara interna" y "externa" es una imagen que no aclara nada. La dificultad es más fundamental aún: mientras sigamos razonando en términos de fenómenos físico- químico-eléctricos, NUNCA vamos a llegar a algo así como la conciencia. . No es que por ahora no vemos claro: por ese camino no podemos ver claro, y es la lógica la que lo dice así.<br />Se puede objetar: aunque no podamos llegar a la conciencia tal como la experimenta la introspección, podemos llegar a saber que la causa de lo así experimentado es físico-químico-eléctrica.<br />Pero en esa demostración va a faltar siempre el eslabón principal, el que nos hace pasar de elementos físicos y químicos, a lo vivido introspectivamente. ¿En virtud de qué daremos ese paso? Una señal de tránsito puede provocar que una persona cruce la calle, pero sería absurdo reducir la persona y su caminata a la señal. Tiene que existir previamente cierto receptor para que ciertos estímulos produzcan cierto resultado, y el resultado depende tanto de la naturaleza del receptor como de la de los estímulos.<br />(...) Pero todavía podemos preguntarnos: ¿en qué se fundamenta el "postulado" de la emergencia de la conciencia? Hay tres razones importantes para ello: a) es la hipótesis más obvia en el proceso de explicación unitario de la realidad. b) es una hipótesis intrínsecamente posible, aunque oscura (lo que muestra la precariedad de nuestros conocimientos actuales sobre la realidad), perfectamente coherente con los datos de experiencia; c) es una hipótesis que crea menos problemas explicativos y oscuridades que las hipótesis alternativas que pueden proponerse (principalmente la dualista) para explicar el problema del origen de la conciencia." (p. 172- 173).<br />Aquí está el "quid" de la cuestión.<br />1) Es la hipótesis más obvia en el proceso de explicación UNITARIO de la realidad. Bien, pero ¿porqué debe ser "unitario", es decir, monista? ¿Porqué la realidad ha de explicarse por transformaciones sucesivas de un único principio? ¿No existen otros modelos? ¿No existe, por ejemplo, la Creación? <br />Es claro, se nos dirá que la Creación no es un tema científico. Pero al hablar del origen radical de las cosas, incluido el hombre, ya nos hemos salido de la ciencia, y estamos en terreno metafísico. ¿Podemos intentar una explicación de la conciencia a partir de la materia, sin buscar por ello mismo una explicación radical de lo humano?<br />Se podría decir que sí: la materia podría haber a su vez sido creada por Dios, y entonces, esa no sería aún una explicación radical de lo humano.<br />Pero si la materia ha podido ser creada por Dios, entonces el alma humana o la "conciencia" también, sin que haya evolucionado de la materia. Por tanto, la única forma de que una hipótesis "monista" sea necesaria, es en la hipótesis atea.<br />Aquí está la cuestión de fondo: la negación de todo "dualismo" lleva finalmente al ateísmo materialista. Al menos debemos admitir, si somos cristianos, la dualidad entre el Creador, espiritual e inmaterial, y el mundo material. Entonces, no podemos ser "monistas" en filosofía. <br />¿Podemos serlo en ciencias naturales? Sí, metodológicamente, siempre y cuando eso no implique negarnos a admitir que algún ser natural, por ejemplo, el hombre, la explicación ontológica pueda no ser "monista". Dicha negación sólo es lógica en el supuesto filosófico de un monismo ateo.<br />El autor diría probablemente que, sin ser necesaria, pues se afirma la existencia de Dios, la hipótesis monista del origen del hombre es la que crea menos oscuridades y problemas. Sobre eso hablaremos a continuación. <br />2) La hipótesis es "intrínsecamente posible" siempre y cuando partamos del carácter material de la conciencia. Ahora bien, eso no es para nada evidente. Existen incluso argumentos que prueban su inmaterialidad. No es verdad, por tanto, que sea perfectamente coherente con los datos de la experiencia, pues son datos de experiencia los que sirven de base a esos argumentos, cuya conclusión es necesaria.<br />3) La "oscuridad", en el caso de que la "conciencia" sea, como es, inmaterial, se vuelve imposibilidad absoluta, y por tanto, no puede compararse con las "oscuridades" de las explicaciones espiritualistas, que no envuelven contradicción.<br />En general, todo originarse de lo superior a partir exclusivamente de lo inferior es contradictorio e imposible y no solamente "oscuro". <br />En particular, es absurdo suponer que la vida y la conciencia proceden de la materia que obviamente carece de ellas. No se da lo que no se tiene. <br />Y si se dice que la vida y la conciencia son simplemente un grado de organización de la materia, o bien ese grado es superior a los anteriores, o no lo es. En el primer caso, estamos en lo ya dicho. En el segundo caso, vamos en contra de la evidente superioridad de la vida y la conciencia respecto de lo que no tiene vida o conciencia respectivamente. <br />Por otra parte, es imposible que la vida y la conciencia sean simplemente un grado de organización de la materia. La organización, al menos en su acepción usual, es de carácter puramente relacional, y por tanto, accidental. Es una nueva relación establecida entre las partes. La vida y la "conciencia", es decir, el espíritu personal, son de orden sustancial, no accidental. <br />Se dirá que es "organización" en sentido sólo analógico, pero entonces ya no sirve para diluir la superioridad de la vida y la "conciencia" respecto de la materia. <br />El que se trate de "autoorganización" ayuda menos, en un sentido, puesto que entonces el origen del cambio es el mismo ser que se transforma, y que por lógica no va más allá de sí mismo, como sí podría ocurrir que una causa extrínseca sobrepasase el efecto a producir. Lo más puede dar lo menos, pero lo menos no puede dar lo más. <br />"Todo esto conduce en definitiva a que nos propongamos la siguiente pregunta: ¿cómo se explica que la conciencia como sujeto activo haya podido constituirse realmente en dependencia de tan extraordinariamente complejos procesos sistémicos? La respuesta que ofrece la hipótesis emergente es ésta: por la funcionalidad biológica de la conciencia en orden al proyecto telenómico de supervivencia de los organismos (...) Supongamos que en esos seres apareciera poco a poco la conciencia. Todo inclina a pensar que entonces ese factor real nuevo, la conciencia, ayudaría al ser vivo en dos sentidos: a) advertir (concienciar) la presencia de los estímulos e identificar y clasificar su modo de repercusión sobre el ser vivo (concienciar su modo de afección al organismo); b) a seleccionar la puesta en acción de los mecanismos de respuesta conveniente o, en su caso, a habilitar otros nuevos. La aparición de la conciencia, por tanto, debe entenderse como un factor de perfeccionamiento en el proyecto teleonómico de supervivencia en que parecen consistir los seres vivos." (p. 175).<br />Aquí hay que notar que, a pesar de hablar un lenguaje aparentemente finalista, la explicación que se propone es mecanicista, como es la explicación darwinista, que pretende prescindir, en principio, de toda finalidad.<br />En efecto, lo que dice el evolucionismo mecanicista es que de hecho, por azar, las mutaciones genéticas han producido ciertas variantes en una especie, que por azar han resultado más perfectamente adaptadas al medio, de modo tal que la "selección natural" las ha elegido para que se reprodujesen en mayor medida que a las otras, lo cual finalmente ha llevado al "perfeccionamiento" de la especie y su transformación en una especie superior.<br />Así, el autor dice que la aparición de la conciencia ha significado una ventaja evolutiva.<br />Eso se puede interpretar de dos modos: aparición casual, o aparición finalísticamente orientada.<br />Pero la causalidad no es explicación alguna. Algo como la conciencia, nada menos, no puede surgir "por casualidad". Nada puede surgir "por casualidad". Se dirá: "por casualidad" no quiere decir que no tiene causa, sino que todas sus causas son accidentales.<br />Pero lo que depende de causas accidentales, es accidental. No tiene esencia, no tiene naturaleza. Si las olas, en la playa, después de miles de años, dan, accidentalmente, a las rocas la forma de una cabeza de caballo, no es que las rocas tengan esa esencia o naturaleza, de caballo, o de cabeza de caballo, o de estatua de cabeza de caballo. Todo ello es accidental, y depende solamente de nuestra apreciación el que lo relacionemos con un caballo.<br />Si un artista da a la roca la forma de una cabeza de caballo, no es accidental que tenga esa forma. Pero sí es accidental a la roca en cuestión tener esa forma. La esencia que hay allí, es la esencia de la obra de arte, no la de la roca. Que es la esencia de lo que no tiene esencia, por ser artificial.<br />Es decir, es natural al hombre poder hacer cosas artificiales, y en ese sentido, las obras artificiales tienen la esencia de productos humanos. Pero por eso mismo, no tienen esencia fuera de la de ser productos artificiales del hombre. En definitiva, la nota propia de lo artificial es la accidentalidad: el hombre puede solamente formar conjuntos accidentales de cosas, no dar el ser a cosas sustanciales, fuera del caso de la generación.<br />Es a esa esencia de la obra de arte, concretamente considerada, que le es esencial tener esa forma de cabeza de caballo. Pero eso que es esencial, no es, justamente, por azar, sino por intención del artista.<br />El azar no puede producir naturaleza, sustancia, esencia, alguna. Pero la materia, la vida, la sensibilidad, la conciencia, son esencias, y son naturalezas. Son algo, no son algo artificial, no son algo, tampoco, accidental, sino que tienen un ser propio y característico, unitario. Luego, son sustancias y esencias. Pero entonces, no pueden ser fruto del azar. Ni es explicación válida de esas cosas, el que han surgido por azar.<br />Y si aceptamos que no ha sido por azar, debemos aceptar una finalidad, y entonces, debemos aceptar un propósito, y una Inteligencia. Pero entonces, ya no estamos en una explicación "monista".<br />"Ahora bien, si se es monista y se tiene un concepto de materia aristotélico o cartesiano (...) se hace muy difícil entender cómo un estado sistémico de la materia haya podido producir la emergencia de lo que introspectivamente se experimenta como "conciencia". Si la materia fueran bolines, impenetrables y de densidad infinita, totalmente impenetrables a eso que llamamos conciencia, entonces el universo sería pura transmisión de energía mecánica, no existiría la conciencia o, para explicarla, se tendría que recurrir al dualismo. Por todo ello decimos que la hipótesis emergente solamente es viable si se asienta complementada con otra hipótesis subsidiaria: la hipótesis sobre la "sensibilidad" de la materia .(...) En ella vamos a suponer lo siguiente: que el último sustrato material constituyente de la realidad física tiene una naturaleza tal (que vamos a llamar "sensible", o sea, con "sensibilidad") que permite que, bajo las condiciones sistémicas apropìadas, se genere realmente la experiencia introspectiva de la conciencia (...) La sensibilidad material, en consecuencia, con fundamento en la experiencia nos excluye ser interpretada como vida, psique o conciencia." (p. 176 - 177).<br />Aquí aparece la otra cara de la moneda. Incluso negada su inmaterialidad, sigue siendo absurdo que la conciencia haya surgido de la materia, si por "materia" entendemos lo que normalmente se entiende. En efecto, ya es absurdo que la vida vegetativa, por no decir la sensitiva, que son sin embargo materiales, haya surgido de la "materia" solamente.<br />En efecto, el autor nos ha hablado de lo "nuevo", pero no nos ha hablado de lo "superior". Y sin embargo, la vida vegetativa es superior a la simple materia inanimada, y la vida sensitiva, es superior a la vida vegetativa, y la vida racional, es superior a la vida sensitiva.<br />Y es absurdo que lo superior proceda de lo inferior como de su causa principal. Porque no puede haber en el efecto lo que de ningún modo hay en la causa, ya que el efecto recibe su ser de la causa, y no se da lo que no se tiene.<br />Por eso, aún después de haber negado la inmaterialidad y espiritualidad de la "conciencia", el autor se ve obligado a afirmar la "sensibilidad de la materia" (!) para poder explicar cómo la vida sensitiva a que ha quedado reducido el hombre por la negación de su espiritualidad, puede haber surgido de la "materia".<br />Pero finalmente aclara, para no exponerse demasiado al absurdo, que esa "sensibilidad" de la materia no es vida, ni psique, ni conciencia. Se trata solamente de aquello que la materia ha de tener, sea lo que sea, para que de ella pueda evolucionar algún día la conciencia.<br />En realidad, con ello es suficiente, porque de nuevo: no se da lo que no se tiene, lo más no sale de lo menos, lo superior no procede de lo inferior. Y lo que es "vida", es más y es superior respecto de lo que no es "vida", lo que es "psique", respecto de lo que no es psique, sino sólo materia "sensible" en ese sentido peculiar, y lo mismo, lo que es "conciencia" es superior respecto de lo que no es consciente. Luego, ninguna de esas cosas puede haber procedido de la materia, por más "sensible" que se la quiera suponer.<br />O bien habrá que decir que la materia, de por sí, tiene ya por lo menos "conciencia", para que no resulte que lo superior sale de lo inferior, y el ser, del no ser. Lo cual, obviamente, es absurdo.<br />"Dualismo. Es la manera de interpretar al hombre que afirma la existencia en él de dos co - principios causales de su realidad, siendo cada uno de ellos de por sí (es decir, prescindiendo de que en el hombre se encuentren unidos e interdeterminados) realidad ontológicamente independiente de la otra y absolutamente irreductibles; entendiendo por irreductibilidad que ambos principios no pueden ser generados o constituidos en su realidad por una evolución continua de los estados propios del otro principio (es decir, uno no puede surgir por evolución del otro). (...) Las de más influencia histórica han sido el dualismo platónico-aristotélico y el dualismo cartesiano; el primero es la raíz filosófica de las diversas formas de dualismo formadas en la filosofía escolástica. " (p. 179).<br />Aquí ocurre una definición "ad hoc" de  los conceptos de "dualismo", "monismo" y "materialismo", para lograr el objetivo: desacreditar a toda forma de espiritualismo, y desviar la atención del hecho de que el "emergentismo" es una forma de materialismo.<br />Lo primero que se hace, es dar una definición de "dualismo" que permita poner en una misma bolsa al espiritualismo platónico y cartesiano, por un lado, que son efectivamente dualistas, y al aristotélico y tomista por otro, que no lo es. La finalidad es que el "aura" negativa que acompaña a la palabra "dualismo" se traslade de los primeros a los segundos. La razón de ello, es que la antropología aristotélico - tomista logra afirmar la espiritualidad del alma humana sin caer en el dualismo, y por tanto, es un obstáculo insalvable para todo aquel que quiera promover el materialismo, apoyándose en la excusa de que el espiritualismo es "dualista".<br />Así, para el autor, "dualismo" significa, en definitiva, irreductibilidad del espíritu a la materia, y viceversa. Efectivamente, dicha irreductibilidad, por lo que toca al espíritu humano ( el divino es creador de la materia) es una nota esencial de toda antropología espiritualista.<br />Pero entonces hay que ponerse de acuerdo sobre lo que significa "dualismo" en antropología. A lo que se alude es a una doctrina que establece una separación entre alma y cuerpo, y si en lugar de separación, afirma la unión en esta vida, es una unión sólo accidental, que no produce por tanto una verdadera unidad esencial del hombre.<br />Lo que está en juego, entonces, es la unidad del ser humano, y consiguientemente, la valorización del cuerpo y de la materia como aspectos esenciales y no sólo accidentales del hombre.<br />Contra ello está el "dualismo", definido como "afirmación de una unión sólo accidental entre el alma y el cuerpo".<br />En realidad, el error primero de esta doctrina está en distinguir entre "alma" y "cuerpo", no sólo como entre dos sustancias, sino como entre dos realidades de las cuales ninguna incluye a la otra.<br />En efecto, esta doctrina es la de Platón y Descartes, pero no es la de Aristóteles y Santo Tomás.<br />Para estos últimos, el alma es parte del cuerpo. El cuerpo, para Santo Tomás, es la sustancia corpórea individual, o sea, la persona humana, que tiene un alma espiritual. El alma es forma del cuerpo, porque es forma de la materia, es decir, porque actualiza la materia prima, formando así un cuerpo, es decir, un hombre. El cadáver no es cuerpo humano, porque no es cuerpo viviente, porque no es hombre.<br />El hombre es una sola sustancia, porque esa sola sustancia es el cuerpo viviente humano, que lo es tal gracias al alma espiritual, única forma sustancial del cuerpo.<br />Esta postura, por tanto, no es dualista. No afirma la separación ni la unión accidental del alma y el cuerpo, no niega la unidad esencial del ser humano, comprende a la materia como parte esencial del hombre, y al cuerpo, ni siquiera lo comprende como parte esencial del hombre, sino que lo identifica con el hombre, que es un cuerpo, y no es cuerpo viviente humano sino por el alma espiritual.<br />Evidentemente, el alma espiritual es irreductible también aquí a la materia, y ha de ser creada inmediatamente, para cada hombre, por Dios. Pero entonces, la definición de "dualismo" que da el autor es inapropiada.<br />"Monismo. Interpreta la realidad ( y al hombre homogéneamente en ella) a partir de un único principio causal que, en un proceso continuo de evolución, va transformándose hasta constituir los diversos seres físicos y biológicos que observamos en el universo. Este único principio (de ahí la expresión "monismo", en oposición a "dualismo") puede ser entendido de muy diversas maneras (...) Las posiciones que expresamos seguidamente son formas de monismo: materialismo, vitalismo, mecanicismo, emergentismo, y materialismo dialéctico." (p. 180).<br />La maniobra principal aquí es distinguir entre "monismo" y "materialismo". Con ello se logra dar la impresión y poner las bases para decir o sugerir que el monismo emergentista no es materialista, cuando sí lo es, obviamente.<br />Efectivamente, el monismo y el materialismo pueden ser diferentes, si la única realidad que se afirma es espiritual, como sucede en Hegel, por ejemplo. Pero no es de eso de lo que se habla aquí. Es obvio que esa única realidad de que aquí se habla no es espiritual, sino material. Y entonces, es un monismo materialista.<br />"Materialismo. El principio monista de la realidad se entiende según las características que presentaba comúnmente el principio material: pero éste se concibe con características más o menos derivadas de la tradición aristotélico-escolástica o cartesiana. Así, la materia se entiende como partículas densas y opacas, totalmente ajenas a eso que llamamos la experiencia de la vida, la psique o la conciencia. (p. 180).<br />Por eso ahora hay que dar una definición de "materialismo" que deje lugar para formas "no materialistas" de monismo emergentista. Y se dan dos notas: 1) Una histórica, que está fuera de lugar en una definición, que es la referencia a la materia en las tradiciones aristotélica y cartesiana, o derivadas. 2) Otra conceptual, que consiste en que la materia se entiende como partículas densas y opacas, ajenas a la vida, la psique, o la conciencia.<br />Eso de "totalmente ajenas" se las trae. El autor quiere seguir manteniendo que la materia es "sensible", sin que por ello tenga vida, psique, conciencia (ver arriba). Luego, su materia sí es ajena a la vida, la psique y la conciencia, como él afirma que sucede en los materialismos. Sólo que el "totalmente ajenas" hace lugar a que la materia suya sea "sensible" de un modo indeterminado, sin poseer esas características, y sin ser, por otro lado, entiende él, la "materia" de los materialistas.<br />Pero es una sutileza en vano. Admitiendo que la materia originaria sea sensible, e incluso, que tenga vida y conciencia sin tener espíritu, el hecho es que en un mundo en el que todo ha de proceder de ella, no puede haber nada espiritual, ni alma humana, ni ángeles, ni Dios, y eso es lo que todo el mundo entiende por "materialismo".<br />"Vitalismo. Al contrario que en el caso anterior, el modelo o paradigma para entender la naturaleza del principio monista constituyente de la realidad no es la materia aristotélico - cartesiana, sino la vida, la psique o la conciencia (...) Sin embargo, ya advertimos que no parece correcto la aplicación de conceptos como vida, psique o conciencia a la descripción de la naturaleza de la materia." (p. 180).<br />Aquí se busca seguir fortaleciendo la impresión de que el materialismo es sólo una de las alternativas monistas posibles, no sólo absolutamente, sino también en el contexto de esta obra, en que por tratarse del evolucionismo biológico, es claro que no se enfoca la posibilidad de un monismo espiritualista como el de Hegel, por ejemplo.<br />El "vitalismo" de que se habla es ambiguo: en principio, la vida puede ser interpretada tanto desde la materia como desde el espíritu. En el primer caso, tendremos un monismo materialista, en el segundo, espiritualista. Pero hay que llegar a alguno de los dos, porque la "vida" se da en formas demasiado diversas, vegetativa, sensitiva, racional, como para poder hacer de ella el principio último de una explicación monista, a no ser que de la "vida " se conserve solamente la palabra.<br />La única forma de respetar verdaderamente la diversidad de formas vivientes es hacerlas depender a todas ellas del Espíritu, no en forma monista, sino creacionista. Lo superior no puede evolucionar a partir de solamente lo inferior, ni lo superior puede involucionar hacia lo inferior, pero el Espíritu Supremo, Dios, puede crear todas las formas inferiores de existencia, materiales, vegetativas, sensitivas, y racionales. De lo contrario, habrá que reducir todo, absurdamente, a lo inferior, y entonces, no parar hasta llegar a la materia inanimada.<br />"Emergentismo. El emergentismo es también monista. Reconoce, por tanto, que el principio único de lo real evoluciona en un proceso continuo en que cada uno de los estados que adquieren los seres físicos en el universo es una derivación de estados anteriores. Los autores que defienden el emergentismo tienden, más bien, a posiciones más cercanas al vitalismo que al materialismo. Ahora bien, el emergentismo considera que en el proceso evolutivo de lo real pueden aparecer nuevas formas de realidad que comportan cualidades existenciales nuevas, nuevos modos de ser real. Cualidades distintas que, en cuanto tales, son irreductibles a las anteriores. (p. 181).<br />Eso de más cercanas al vitalismo que al materialismo ya vimos que es insostenible, porque "materialismo" incluye más de lo que el autor pone en su definición, y el vitalismo que no es espiritualista, es materialista.<br />Pero lo central aquí es lo de que las cualidades emergentes son "irreductibles" y "nuevas". Lo que se quiere evitar es el materialismo "reduccionista", como si hubiera otro. Por eso se afirma que las cualidades emergentes son "irreductibles". Más abajo (cfr. "materialismo dialéctico") se hace la distinción: no irreductibles en cuanto al origen, sino en cuanto al modo de ser.<br />Pero esa distinción, justamente, es insostenible. La causa no puede dar al efecto lo que ella no tiene. Luego, el efecto no puede ser "irreductible", tampoco en su modo de ser o naturaleza, a la causa. Si fuese así "irreductible", sería además inexplicable, pues toda explicación implica reducir el efecto a la causa, y mientras queda algo en el efecto que no se pueda reconducir a sus causas, la explicación no es completa. Y es absurdo decir que se reduce el efecto a la causa en el plano del origen, pero no en el de la naturaleza, porque, en todo caso, entonces será la naturaleza del efecto lo que quede sin explicar, que es justamente lo que hay que explicar: ¿cómo algo de la naturaleza de la conciencia puede haber surgido por evolución de la materia?<br />Recuérdese además que el autor dice "nuevo", pero no dice "superior", que sin embargo está implícito en su planteo, que es de carácter ascendente hasta culminar en la conciencia humana. Sin duda que las solas causas materiales pueden producir cosas "nuevas" al menos a nivel individual, y a nivel específico, si se admite la evolución, también, salvo el caso, precisamente, del alma humana, que por ser espiritual, ha de ser creada inmediatamente por Dios para cada individuo.<br />Incluso a nivel específico, en los pasos evolutivos de lo inferior a lo superior, es necesaria una causa externa al proceso evolutivo mismo en cuanto material y biológico, para no terminar diciendo que lo superior sale de lo inferior:  sea Dios, sean los ángeles. Suena extraño, pero es una consecuencia necesaria del principio de que lo menos no puede causar lo más, ni lo más salir de lo menos, ni el ser del no ser, que a su vez se basa en el principio de no contradicción.<br /> <br />"Materialismo dialéctico. En el fondo es una forma de emergentismo, aunque formulada según los conceptos filosóficos propios de la tradición filosófica marxista. El universo se explica a partir de una realidad única (monismo) que evoluciona en el tiempo y se transforma estructuralmente. Estas transformaciones producen nuevos seres reales que presentan cualidades o modos de ser real nuevos, distintos a los anteriores e irreductibles a ellos (no en cuanto al proceso de originación en una evolución continua, sino en la distinta naturaleza de las cualidades del modo de ser real derivado de distintas organizaciones estructurales). El proceso evolutivo es continuo, pero aparecen "saltos cualitativos", aparición de nuevas cualidades irreductibles a las anteriores. (...) Ni reduce la conciencia a niveles de ser inferior (como hace el materialismo, sin poder justificar las características de la autoexperiencia humana) ni explica los niveles inferiores de ser injustificadamente por la extensión de los superiores (como hace el vitalismo)." (p. 181).<br />Aquí hay un problema lógico: si el emergentismo no es materialista, y el materialismo dialéctico es emergentista, entonces, el materialismo dialéctico no es materialista, lo cual es bastante extraño.<br />Es cierto que los materialistas dialécticos insistían en no ser confundidos con los materialistas vulgares, "mecanicistas", pero eso no quería decir que no fuesen materialistas, sino que a lo sumo, su materialismo era "superior", y sobre todo, "científico", es decir, "dialéctico".<br />De aquí sólo se seguiría que los emergentistas también son materialistas "superiores" (¿dialécticos?), no que no sean materialistas.<br />Por otra parte, se entiende que el materialismo dialéctico afirme el surgimiento de lo superior a partir de lo inferior, puesto que la dialéctica se apoya en la negación del principio de no - contradicción. Pero eso mismo es un argumento decisivo contra el materialismo dialéctico. <br />-------------------------------------------------<br />El "emergentismo", entonces, o respeta el principio de que lo superior no sale de lo inferior, lo más de lo menos, el ser del no ser, y entonces, ha de ser estrictamente materialista, o bien, afirma una verdadera irreductibilidad del espíritu a la materia, y cae en el absurdo, dado que al mismo tiempo afirmaría que el espíritu "emerge" exclusivamente a partir de la materia.<br />Pero también es absurda la opción materialista. Porque, o niega que la vida superior a la materia inanimada, y la "conciencia", superior a la vida inconsciente, lo cual es, efectivamente, absurdo, o bien, termina afirmando, de todos modos, que lo superior procede totalmente de lo inferior.<br />Ontología<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />Este artículo trata sobre la rama de la filosofía. Para su uso en informática , véase Ontología (informática) .<br />El primer capítulo de B'reshit (el Génesis) escrito sobre un huevo, en el Museo de Jerusalén.<br />En filosofía, la ontología (del griego οντος, genitivo del participio del verbo εἰμί, ser, estar; y λóγος, ciencia, estudio, teoría) es una parte de la metafísica que estudia lo que hay,[1] es decir cuáles entidades existen y cuáles no. Muchas preguntas tradicionales de la filosofía pueden ser entendidas como preguntas de ontología:[1] ¿existe un Dios? ¿Existen entidades mentales, como ideas y pensamientos? ¿Existen entidades abstractas, como los números? ¿Existen los universales?<br />Además, la ontología estudia la manera en que se relacionan las entidades que existen.[1] Por ejemplo, la relación entre un universal (rojo) y un particular que "lo tiene" (esta manzana), o la relación entre un evento (Sócrates bebió la cicuta) y sus participantes (Sócrates y la cicuta).[1]<br />Contenido[ocultar]1 Introducción 2 Historia del término 3 El problema ontológico 4 La ontología como disciplina diversa de la metafísica 4.1 Husserl 4.2 Heidegger 4.3 Hartmann 5 Notas y referencias 6 Véase también 7 Bibliografía adicional 8 Enlaces externos <br />[editar] Introducción<br />Estudiantes de Aristóteles utilizaron el término metafísica por primera vez (literalmente quiere decir "después de la física") para referirse a lo que su maestro describió como "filosofía primera", posteriormente conocida como ontología. "Qua" significa "en la capacidad de". Por consiguiente, la ontología es la investigación del ser en tanto que ser, o del ser en general, más allá de cualquier cosa en particular que es o existe. Es también el estudio de los seres en la medida en que existen, y no en la medida en que hechos particulares obtienen de ellos o propiedades particulares para ellos. Tome cualquier cosa que pueda encontrar en el mundo, y obsérvelo, no como a una mascota o a una rebanada de pizza, una silla o a un presidente, sino simplemente como algo que es. Más específicamente, la ontología se encarga de determinar qué categorías del ser son fundamentales y se pregunta si a los objetos en esas categorías se les puede calificar de “seres”, y en qué sentido.<br />Algunos filósofos, sobre todo de la escuela de Platón, sostienen que todos los sustantivos se refieren a entidades existentes. Otros afirman que los sustantivos no siempre nombran entidades, sino que ofrecen una forma de referencia a una colección de objetos o sucesos. En este sentido, la mente, en lugar de referirse a una entidad, se refiere a una colección de sucesos mentales experimentados por una persona.<br />[editar] Historia del término<br />Al parecer el primero en usar la expresión “ontología" (aunque con caracteres griegos) en sentido filosófico fue Rodolfo Goclenio en obra Lexicon philosophicum, quo tanquam clave philosophiae fores aperiuntur en el año 1613. Se afirma allí que la ontología es la filosofía del ente.<br />Después de diversos usos y su paso a caracteres latinos, Leibniz usa la expresión en su Introductio ad Encyclopaediam arcanam y la define como “ciencia de lo que es y de la nada, del ente y del no ente, de las cosas y de sus modos, de la sustancia y del accidente”.<br />Ya como término técnico la encontramos en la obra Ontologia sive de ente in genere de Jean Le Clerc publicada en 1692. Y Christian Wolff la populariza definiéndola como “ciencia del ente en general, en cuanto que ente”. Afirma que usa un método demostrativo o deductivo y analiza los predicados que corresponden al ente en cuanto ente.<br />Todos estos sentidos contribuyeron a identificarla en la práctica con la metafísica.<br />[editar] El problema ontológico<br />El problema central de la ontología fue presentado muy elocuentemente por Willard van Orman Quine en su artículo Sobre lo que hay:[2]<br />Un rasgo curioso del problema ontológico es su simplicidad. Puede formularse en dos monosílabos castellanos: «¿Qué hay?». Puede además responderse en una sola palabra: «Todo», y todos aceptarán esta respuesta como verdadera. Sin embargo, esto es sólo decir que hay lo que hay. Queda lugar para discrepancias en casos particulares; y así la cuestión ha persistido a través de los siglos.[3]<br />En general, cada uno de estos "casos particulares" presenta un problema distinto.[4] Desde la segunda mitad del siglo XX, el naturalismo imperante ha determinado que los debates metafísicos sean principalmente acerca de la existencia o no de todo aquello que parece entrar en conflicto con la descripción del mundo provista por las teorías científicas más exitosas.[5] Esto se refleja en la elección de algunos de los casos que se mencionan a continuación:<br />Las entidades abstractas: Es ampliamente aceptado que todas las entidades caen en una de dos categorías: o son abstractas, o son concretas.[6] Los números, los conjuntos y los conceptos son algunos ejemplos de entidades que intuitivamente clasificamos como abstractas, mientras que el planeta Venus, este árbol y aquella persona son ejemplos intuitivos de entidades concretas. Sin embargo, todavía no existe un criterio aceptado para decidir cuándo una entidad es abstracta y cuándo concreta, aparte de la intuición. Además, tampoco existe acuerdo sobre si las entidades abstractas siquiera existen, y en caso de que existan, sobre cuáles existen.[7] <br />Las entidades del sentido común: Al encontrar una silla, ¿debemos decir que lo que hay en el mundo es una silla? ¿O sería más correcto decir que lo que hay, estrictamente hablando, es un montón de moléculas? ¿O quizás un montón de átomos?[8] Y está claro que este argumento puede extenderse a muchas otras entidades del sentido común. <br />Los universales: Los universales (también llamados propiedades, atributos o cualidades) son los supuestos referentes de los predicados como "verde", "áspero", "amigo" o "insecto".[9] La existencia de los universales se postula para justificar nuestra manera de hablar acerca de los individuos. Así por ejemplo, estamos justificados en decir de una planta que "es verde", porque la planta posee el universal verde, o alternativamente porque el universal verde esta presente en la planta. Además, podemos decir de varias cosas que "son todas verdes", porque el universal verde, siendo algo distinto de las cosas, está sin embargo presente en todas ellas. El problema de los universales es acerca de si los universales existen, y en caso de que así sea, cuál es su naturaleza: si existen en las cosas (in re), o independientemente de ellas (ante rem), o en nuestra mente, por mencionar algunas posturas.[10] <br />La mente y lo mental: Al abrir una cabeza, lo que vemos no es una mente, con pensamientos, ideas y recuerdos, sino materia. ¿Será que lo mental es una ilusión, y que todo lo que hoy describimos en términos mentales puede reducirse a los procesos físicos que observa la ciencia? ¿O será que lo mental es algo efectivamente existente, inmaterial e inobservable?[5] Para un poco más de discusión, véase El problema mente-cuerpo, abajo. <br />Los agujeros: A primera vista, los agujeros están "hechos de nada". ¿Como es posible, pues, referirnos a ellos como si fueran objetos comunes? ¿Cómo es posible percibirlos? ¿Qué percibimos?[11] <br />[editar] La ontología como disciplina diversa de la metafísica<br />parapapapapparapapa papapapararara<br />[editar] Husserl<br />Según Husserl la ontología es una ciencia de las esencias que puede ser formal o material. La primera se dedica a las esencias formales, es decir, a las propiedades de todas las esencias. Las ontologías materiales tratan de esencias materiales y se restringen según los modos de sus objetos. Por tanto, son llamadas también “ontologías regionales”.[12] Obviamente la ontología formal abarca todas las materiales e incluso las del ser...<br />[editar] Heidegger<br />Heidegger afirma que existe una ontología fundamental que es llamada “metafísica de la existencia” que se encarga de descubrir “la constitución del ser de la existencia”. La ontología se refiere entonces a las condiciones de posibilidad de las existencias o al ser mismo en su apertura originaria.[13]<br />Además, insiste en diferenciar la metafísica de la ontología, alegando que son radicalmente distintas, pues la primera confunde ser con ente; mientras que la segunda, parte precisamente del hecho de que son diferentes.<br />[editar] Hartmann<br />Partiendo de una crítica de la noción de ontología como metafísica y con ella de toda la escolástica, Hartmann afirma que la ontología es en realidad la crítica que permite descubrir los límites de la metafísica y qué contenidos pueden ser considerados racionales o inteligibles.[14]<br />[editar] Notas y referencias<br />↑ a b c d Hofweber, Thomas, «Logic and Ontology», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Spring 2009 Edition edición), http://plato.stanford.edu/archives/spr2009/entries/logic-ontology/  <br />↑ W.v.O. Quine On what there is, Review of Metaphysics, September 1948, 2(5): 21-38 <br />↑ From a logical point of view p. 1 <br />↑ Fundamentos de ontología dialéctica p. 64 <br />↑ a b Sosa, Ernest, «Problems of metaphysics» (en inglés), Oxford Companion to Philosophy, http://www.oxfordreference.com/views/ENTRY.html?subview=Main&entry=t116.e1588, consultado el 15 de julio de 2009  <br />↑ Rosen, Gideon, «Abstract Objects», en Edward N. Zalta (en inglés), The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Summer 2009 Edition edición), http://plato.stanford.edu/archives/sum2009/entries/abstract-objects/  <br />↑ Oliver, Alexander D., «abstract entities» (en inglés), The Oxford Companion to Philosophy, http://www.oxfordreference.com/views/ENTRY.html?subview=Main&entry=t116.e8, consultado el 20 de julio de 2009  <br />↑ Wittgenstein, Ludwig. Investigaciones filosóficas, §47. «¿Pero cuáles son las partes constituyentes simples de las que se compone la realidad?—¿Cuáles son las partes constituyentes simples de una silla?—¿Los trozos de madera con los que está ensamblada? ¿O las moléculas, o los átomos?» <br />↑ Lowe, E. J., «universals» (en inglés), The Oxford Companion to Philosophy, http://www.oxfordreference.com/views/ENTRY.html?subview=Main&entry=t116.e2602, consultado el 19 de julio de 2009  <br />↑ Simon Blackburn, ed., «universals» (en inglés), Oxford Dictionary of Philosophy, http://www.oxfordreference.com/views/ENTRY.html?subview=Main&entry=t98.e3206, consultado el 20 de julio de 2009  <br />↑ Casati, Roberto, «Holes» (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Winter 2008 Edition edición), http://plato.stanford.edu/archives/win2008/entries/holes/  <br />↑ E. HUSSERL, Ideen zu einer reinen Phänomenologie. <br />↑ M. HEIDEGGER, Was ist Metaphysik. <br />↑ N. HARTMANN, Ontología, 1954. <br />[editar] Véase también<br />Metafísica <br />Ontología del Actante-Rizoma <br />Problema de los universales <br />[editar] Bibliografía adicional<br />Bueno, Gustavo (1972). Ensayos materialistas, Madrid: Taurus. <br />Heidegger, Martin (1998). Ontología. Hermenéutica de la facticidad, Traducción de Jaime Aspiunza, Madrid: Alianza. <br />Heidegger, Martin (1988). La constitución onto-teo-lógica de la metafísica. En Identidad y Diferencia, Traducción de Helena Cortés y Arturo Leyte, Edición bilingüe de Arturo Leyte edición, Barcelona: Anthropos. <br />Sartre, Jean-Paul (1984). El Ser y la Nada. Ensayo de ontología fenomenológica, Traducción de Juan Valmar, revisada por Celia Amorós, Madrid: Alianza / Losada. <br />Husserl, Edmind (2005). Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica, Traducido por Antonio Zirión Q., 2ª edición, UNAM, Instituto de Investigaciones Filosóficas. ISBN 9703226663. <br />Hartmann, Nicolai. Ontología, Traducción de José Gaos, México. <br />Pescador, Augusto (1966). Ontología, Buenos Aires: Losada. <br />Lavelle, Louis (1953). Introducción a la ontología, Traducción de José Gaos, México: Fondo de Cultura Económica. <br />Echeverría, Rafael (1995). Ontología del lenguaje, 3ª edición, Santiago de Chile: Dolmen. <br />Reinhardt Grossmann (2007). La existencia del mundo: introducción a la ontología, Tecnos. ISBN 978-84-309-4536-8. <br />[editar] Enlaces externos<br />Ontología, guía de recurso para filósofos; (en inglés) <br />John Symons, A Sketch of the History and Methodology of Ontology in the Analytic Tradition (DRAFT)(en inglés) <br />Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Ontolog%C3%ADa"<br />Categoría: Ontología<br />Política<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />Para otros usos de este término, véase Política (desambiguación).<br />La política, del griego πολιτικος (pronunciación figurada: politikós, «ciudadano», «civil», «relativo al ordenamiento de la ciudad»), es la actividad humana que tiende a gobernar o dirigir la acción del Estado en beneficio de la sociedad. Es el proceso orientado ideológicamente hacia la toma de decisiones para la consecución de los objetivos de un grupo. La ciencia política es una ciencia social que estudia dicha conducta de una forma académica utilizando técnicas de análisis político; los profesionales en esta ciencia adquieren el título de politólogos, mientras quienes desempeñan actividades profesionales a cargo del Estado o se presentan a elecciones se denominan políticos. El término fue ampliamente utilizado en Atenas a partir del siglo V antes de Cristo, en especial gracias a la obra de Aristóteles titulada, precisamente, Política. El mismo Aristóteles definía al ser humano como un animal político. También se define como política a la comunicación dotada de un poder, relación de fuerzas.<br />Contenido[ocultar]1 Aparición de la política como organización del sistema social 2 Concepciones históricas de la política 3 Sistemas políticos 4 Teorías e ideologías políticas en el espectro político 4.1 Totalitarismo o estatismo 4.2 Capitalismo o conservadurismo 4.3 Socialismo o totalismo 4.4 Liberalismo 5 Otras clasificaciones de las ideologías políticas 5.1 Progresistas o evolucionistas 5.2 Románticas 5.3 Colectivistas o totalistas 5.4 Individualistas 5.5 Aceptación de la propiedad privada 5.6 Rechazo de la propiedad privada 5.7 Aculturación política 5.8 Rechazo a ultranza 6 Marketing político 7 Véase también 8 Referencias 9 Bibliografía 10 Enlaces externos <br />[editar] Aparición de la política como organización del sistema social<br />La política se remonta al Neolítico, donde se empezó a organizar la sociedad jerárquicamente apareciendo así el poder sobre los demás. Hasta aquella época el poder lo ocupaba el más fuerte o sabio del grupo, pero ya hay constancia de pueblos centroeuropeos y procedentes del mediterráneo que estaban organizados en un sistema que en ocasiones era absolutista, y como en el caso de algunas polis griegas (Atenas) o la cultura fenicia practicaban la democracia parcial, o estaban organizadas en asambleas.<br />El sistema político predominante era el absolutista, en el que todo el poder era ocupado por una sola persona. Este esquema político no cambió hasta el fin del Antiguo Régimen con la Revolución francesa en Europa y la constitución de Estados Unidos.<br />[editar] Concepciones históricas de la política<br />Definiciones clásicas apuntan a definir política como el "ejercicio del poder" en relación a un conflicto de intereses. Son famosas las definiciones fatalistas de Carl Schmitt de la política como juego o dialéctica amigo-enemigo, que tiene en la guerra su máxima expresión, o de Maurice Duverger, como lucha o combate de individuos y grupos para conquistar el poder que los vencedores usarían en su provecho. También está Max Weber, que define la política estrictamente en función del poder.<br />Una perspectiva opuesta contempla la política en un sentido ético, como una disposición a obrar en una sociedad utilizando el poder público organizado para lograr objetivos provechosos para el grupo. Así las definiciones posteriores del término han diferenciado poder como forma de acuerdo y decisión colectiva, de fuerza como uso de medidas coercitivas o la amenaza de su uso.<br />Una definición intermedia, que abarque a las otras dos, debe incorporar ambos momentos: medio y fin, violencia e interés general o bien común. Podría ser entendida como la actividad de quienes procuran obtener el poder, retenerlo o ejercitarlo con vistas a un fin que se vincula al bien o con el interés de la generalidad o pueblo.[1]<br />[editar] Sistemas políticos<br />Autocracia <br />Comunismo <br />Dictadura <br />Democracia directa <br />Democracia <br />Fascismo <br />Progresismo <br />Socialdemocracia <br />Liberalismo <br />Monarquía absoluta <br />Monarquía parlamentaria <br />República <br />Socialismo <br />Teocracia <br />Tecnocracia <br />Anarquía <br />Conservadurismo <br />Noocracia <br />[editar] Teorías e ideologías políticas en el espectro político<br />Véanse también: Espectro político y gráfico de Nolan<br />Esquema bidimensional que muestra las ideologías principales dentro del espectro político. En rojo el totalitarismo o estatismo, en azul el capitalismo o conservadurismo tradicionalista, en amarillo el totalismo o socialismo, en verde el liberalismo. El eje vertical corresponde al eje moral (autoritarismo-libertarismo) y el eje horizontal al eje económico (izquierda-derecha).<br />Todas las ideologías políticas se agrupan en torno a dos dimensiones que son la económica y la social. La dimensión económica está integrada por dos ideologías opuestas, izquierda-derecha, que forman una línea horizontal y la dimensión social está integrada por otras dos ideologías opuestas, autoritarismo-libertarismo,[2] [3] [4] que forman una línea vertical. Juntas estas dos dimensiones integran un mapa ideológico en el cual podemos encontrar cuatro grandes sistemas como el totalitarismo, capitalismo, socialismo y el liberalismo, y el punto en donde se cruzan las dos líneas se considera como el centro político.[3] [4]<br />[editar] Totalitarismo o estatismo<br />Es una ideología encasillada entre el autoritarismo y la ideología izquierdista. Las personas en esta categoría desean un gobierno para desempeñar dos funciones esenciales, el primero es hacer cumplir el orden moral y el segundo es garantizar que el Estado o sus miembros sean los principales beneficiarios de las acciones de los individuos.<br />[editar] Capitalismo o conservadurismo<br />Capitalismo es una ideología encasillada entre el autoritarismo y la ideología derechista. El capitalismo suele apoyarse en un conservadurismo de las normas morales y sociales tradicionales tendiendo a resistir los cambios rápidos, donde "estas normas tradicionales" están destinadas a ser el tipo de orden moral que existía desde siempre en la cultura. En un estado conservador, los ciudadanos están sujetos a la autoridad estatal, principalmente en los aspectos sociales de su vida, pero suele haber una gran libertad en el aspecto económico coexistiendo con una gran competitividad individual y empresarial.[2] [3] [4]<br />[editar] Socialismo o totalismo<br />En el espectro de cuadrantes es una ideología encasillada entre el libertarismo y la ideología izquierdista. El socialismo cree que la sociedad debe organizarse a lo largo de las líneas sociales en beneficio de todos, en lugar de para lo que se percibe como el beneficio de unos pocos. Sus principales ideas son la oposición al capitalismo, y una creencia en la igualdad, tanto política como económica.[2] [3] [4]<br />[editar] Liberalismo<br />Es una ideología encasillada entre el libertarismo y la ideología derechista. El liberalismo considera a la libertad individual como el más alto valor social y en la vida económica. Favorece el derecho a disentir de la ortodoxia o principios establecidos por las autoridades sociales o económicas. Esta definición combina los aspectos sociales del liberalismo de los Estados Unidos con los aspectos económicos del liberalismo europeo.<br />Esquema bidimensional que muestra la subdivisión de las ideologías principales dentro del espectro político.Esquema bidimensional que muestra la colocación de distintos personajes históricos dentro del espectro político.<br />ModeradoEconómicoMoralExtremoTotalitarismoCentro izquierda Nacionalismo moderado Reformismo Nacionalismo moderado Nacional comunismo Estalinismo Nazismo Nacionalismo extremo Fascismo. Nacionalismo extremo Fascismo Nacional comunismo Estalinismo CapitalismoCentro derecha Democristianismo Reformismo Progresismo europeo ilustrado Neoliberalismo conservador Ultra capitalismo Neoconservadurismo Progresismo europeo ilustrado Nazismo Fascismo clerical Fundamentalismo Integrismo Paleoconservadurismo Fascismo clerical Fundamentalismo Integrismo Paleoconservadurismo Neoconservadurismo Neoliberalismo conservador SocialismoCentro izquierda Socialdemocracia Internacional socialismo Reformismo Progresismo europeo moderno Trotskismo Internacional socialismo Internacional comunismo Progresismo europeo moderno Anarcoprimitivismo Transhumanismo democrático Anarquismo del siglo XIX (Socialismo utópico) Anarquismo cooperativista Socialismo libertario Activismo Socialdemocracia Ambientalismo Anarcoislamismo Anarcocristianismo Socialismo libertario Transhumanismo democrático Anarcocomunismo Anarcocolectivismo Trotskismo Internacional socialismo Internacional comunismo Ambientalismo Anarquismo del siglo XIX (Socialismo utópico) Anarcosindicalismo Anarcoprimitivismo LiberalismoCentro derecha Reformismo Progresismo europeo ilustrado Neoliberalismo progresista Progresismo europeo ilustrado Objetivismo Anarcoprimitivismo Transhumanismo libertario Anarquismo cooperativista Liberalismo libertario Anarcoindividualismo Mutualismo Progresismo estadounidense Anarcoislamismo Anarcocristianismo Liberalismo libertario Transhumanismo libertario Anarcoindividualismo Anarcocapitalismo Agorismo Neoliberalismo progresista Progresismo estadounidense Objetivismo <br />[editar] Otras clasificaciones de las ideologías políticas<br />Se consideran otras dimensiones aparte de las dos típicas, en función de si se busca el perfeccionamiento de la humanidad o de solo una cultura, nación, sociedad o individuo, si una ideología es progresista o conservadora, individualista o totalista, si hay aceptación o rechazo de la propiedad privada,[5] o en función de si su cultura esta influenciada por otras. [6] [7] [8]<br />[editar] Progresistas o evolucionistas<br />Otra clasificación de las ideologías políticas.[5]<br />Son aquellas ideologías que proponen un finalismo histórico racionalista o positivista basado solo en el perfeccionamiento de la humanidad (antropocentrismo) que va más allá de las decisiones individuales o colectivas. Ven a la historia como un camino de realización y perfeccionamiento. Las ideologías económicas de derecha creen que ya se ha llegado a tal perfeccionamiento después del movimiento ilustrado y de la revolución francesa, mientras que las ideologías económicas de izquierda que surgieron después de la revolución industrial consideran que esta sociedad es injusta y que la plena realización humana sólo se dará cuando sea superada.[5]<br />Al contrario de las ideologías románticas, que no suelen identificarse con el status quo, las ideologías evolucionistas se identifican con posturas progresistas o reformistas.[5]<br />[editar] Románticas<br />Son las ideologías que por el contrario de las ideologías racionales proponen un finalismo histórico romántico basado en los ideales individuales o colectivos. No ven a la historia como un camino de realización y perfeccionamiento.[5] Algunas ideologías como el libertarismo carecen de un finalismo histórico concreto y niegan todo determinismo histórico que restrinja o atente en contra de la libertad individual. Las ideologías autoritarias ven como el sujeto de la historia a la nación, a la cultura o a la ley del más fuerte (egocentrismo, teocentrismo, etnocentrismo o estatocentrismo). Este dominio no tiene una fundamentación racional sino vital y emocional.[5] A diferencia de las ideologías dentro del espectro progresista que adoptan cambios parciales y graduales propios de posturas reformistas, las ideologías románticas se asocian más a cambios totales propios de posturas revolucionarias, reaccionarias y militaristas.[5]<br />[editar] Colectivistas o totalistas<br />Las ideologías que promueven el colectivismo o totalismo son las que dan prioridad al colectivo sobre el individuo argumentando que sin sociedad no hay individuos.[5] Cuando el estado se convierte en el centro de la vida política restringiendo las libertades individuales el totalismo se trasforma en totalitarismo.[5] Mientras que en el totalitarismo es más importante la nación sobre el individuo, en el totalismo es más importante la sociedad, por ello el nombre de socialismo.[5] En el nacionalismo extremo es más importante que el individuo el contexto cultural, las tradiciones, la religión, la lengua e incluso algunas veces la raza (etnocentrismo).<br />[editar] Individualistas<br />Las ideologías que promueven el individualismo son las que dan prioridad al individuo sobre el colectivo argumentando que sin individuos no hay sociedad.[5] Lo que distingue a las ideologías capitalistas y liberales racionales de las otras ideologías individualistas es el contrato social, que para su ejecución requiere de un estado que lo haga valer en pro de garantizar las libertades individuales. Mientras tanto las ideologías dentro del liberalismo extremo, económico y del socialismo moral son tan celosas de su libertad que niegan al contrato social interpretándolo como una forma de autoritarismo. En el capitalismo extremo y en el económico se considera a la corporación o empresa privada como persona jurídica (distinta de una persona física) que a menudo posee derechos amparados por la ley similares a aquellos de una persona natural o individuo, en donde en la mayoría de las veces, el poder ha sido transferido del estado a las grandes corporaciones o empresas privadas.<br />[editar] Aceptación de la propiedad privada<br />Unas ideologías interpretan a la propiedad privada como indispensable para la marcha de la economía y para el ejercicio efectivo de la libertad individual como es en el caso del liberalismo.[5] En el caso del capitalismo y el totalitarismo moral no anulan el derecho a la propiedad privada pero también quieren ponerla al servicio de los intereses de un estado o ideología dominante. Por el contrario, en el capitalismo extremo y económico, el estado está al servicio de los intereses de la empresa privada, el cual el poder se ha transferido desde el estado o sociedad a las grandes corporaciones (corporatocracia) formadas por una sociedad mercantil controlando los medios de producción. El liberalismo extremo y económico a través de la contraeconomía, tratan de suprimir o anular al estado por medio de empresas privadas (empresa agorista) por medio del mercado libre y el anarquismo de mercado, convirtiendo a los trabajadores e individuos en general, en empresarios radicales que controlan los medios de producción. Se oponen a la responsabilidad limitada (despersonalizada) de las corporaciones y a la propiedad inmaterial del capitalismo extremo y económico considerándola un privilegio forzado e ilegítimo. En cambio, piensan que las propiedades materiales (como suelos) sí pueden ser privadamente apropiados.<br />[editar] Rechazo de la propiedad privada<br />El totalitarismo y el socialismo racionales son ideologías que interpretan a la propiedad privada de los medios de producción como el origen de todos los males sociales.[5] En cambio las ideologías socialistas y liberales morales argumentan simplemente que la propiedad privada es un robo si no se ocupa o trabaja, distinguiéndola de aquella propiedad personal legítima producto del trabajo sobre una propiedad natural, aceptando algún grado de privatismo, bajo la concepción de que la humanidad pertenece a la naturaleza y no ésta a la humanidad. Las posturas ideológicas dentro del socialismo extremo a diferencia de las dos anteriores defiende que la propiedad natural es igualitaria. El socialismo extremo y económico es antagónico con cualquier modelo de organización corporativa mercantil (la empresa privada del capitalismo extremo y económico) o centralista (la empresa estatal del totalitarismo extremo y económico) que controlan los medios de producción, y aboga por el manejo de estos medios por parte de los mismos trabajadores creando corporaciones (empresa autogestionada) formadas por una sociedad civil normalmente de índole sindical. El modelo de empresa de las ideologías socialistas y liberales morales es la cooperativa considerada a medio camino entre el individualismo y el colectivismo económico, ya que intenta combinar armónicamente propiedad privada, empresa privada, competitividad y economía de mercado junto con democracia directa interna, empresa de autogestión, colaboración mutua, mercados sociales y otras formas de solidaridad voluntaria.<br />[editar] Aculturación política<br />Los renacimientos son otro tipo de ideologías dinámicas de un marco histórico mucho más amplio que puede adoptar tintes progresistas o románticos ya sea con el fin de mejorar la humanidad o con el fin de cumplir los ideales individuales y colectivos de una cultura o una nación tomando como marco de referencia sociedades, civilizaciones o culturas afines preexistentes más antiguas. Por lo tanto se diferencia del reformismo y las revoluciones, en la que estos solo se basan en cambios que dan soluciones a problemáticas generadas dentro del mismo curso de su historia, mientras que un renacimiento toma de referencia para la solución de sus problemas la forma de proceder de otras culturas muertas más antiguas.[7] En otras palabras el renacimiento es la adopción de una solución ya establecida en otra cultura, mientras que el reformismo y las revoluciones son producto del dinamismo interno y de adaptación al medio dando nuevas soluciones inventadas dentro del curso de la historia de la misma cultura. Ejemplo de un renacentismo reciente es el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, ya que este mezcló la ideología del partido con aspectos de la cosmogonía germánica precristiana.<br />El herodianismo, kemalismo o aculturación política es un especie de cambio por imitación que se diferencia del renacimiento en que la solución a problemáticas se toman no de otra cultura antigua sino de una cultura dominante, competidora o paralela en la escala temporal, es decir, adoptan soluciones prestadas tanto en la dimensión social como económica, mientras tanto el reformismo solo suele tomar cambios prestados de la dimensión económica pero guardan características en la dimensión social ajustándola al nuevo contexto con tintes propios. Ejemplos de herodianismo en épocas recientes se podrían citar al Movimiento Nacional Turco de Mustafa Kemal Atatürk durante los años treintas, y al movimiento neoliberal en Latinoamérica entre las décadas de los ochentas y noventas.[6] [8]<br />El proceso de aculturación política no es un proceso exclusivo de las culturas dominadas, sino también un proceso que suele afectar a la cultura dominante en su afán de abarcar todas las culturas (universalismo y globalización), como actualmente es el caso de occidente mediante unos procesos denominados multiculturalismo y relativismo cultural.[6] [8]<br />[editar] Rechazo a ultranza<br />El zelotismo esta en contraposición al herodianismo,[6] en la escala de dominancia, y el renacentismo, en la escala temporal, es una ideología que rechaza el proceso de aculturación política tomando una posición normalmente de índole ultra conservador o etnocentrista aceptando solo los parámetros sociales y económicos de su cultura actual. El antagonismo entre herodianismo y zelotismo es análogo al antagonismo entre progresismo y conservadurismo, pero difieren debido a que el plano de antagonismo entre las primeras es en relación a las interacciones con otras culturas, mientras que el antagonismo de las segundas es en relación a interacciones dentro de una misma cultura.<br />Los primitivistas rechazan desde sociedades agrarias hasta las sociedades más modernas (industriales) argumentando que la mejor sociedad es aquella donde el hombre se encuentra en su estado más natural (caza-recolección). Califican a la civilización y sus derivados como formas de imposición. Aunque los ideólogos principales son occidentales estos ven al progresismo como un mito monstruoso basado en la falsa idea de un desarrollo ilimitado sin tomar en cuenta que los recursos son limitados o las técnicas son efímeras, como en el caso del petróleo (sociedades modernas-industriales) o la tierra arable (sociedades agrarias).<br />[editar] Marketing político<br />Artículo principal: Marketing político<br />El marketing político es el conjunto de técnicas de investigación, planificación, gerenciamiento y comunicación que se utilizan en el diseño y ejecución de acciones estratégicas y tácticas a lo largo de una campaña política, sea ésta electoral o de difusión institucional. En la actualidad el Marketing Político presenta dos características adicionales: la mediatización y la videopolítica.<br />Si bien existen numerosas similitudes técnicas y metodológicas entre el Marketing Político y el Marketing Comercial, sus objetivos difieren notablemente. En el mundo comercial la lógica de mercado tiene como objetivo principal la satisfacción de una necesidad. En la esfera política la lógica de mercado tiene como objetivo la elección de una alternativa.<br />[editar] Véase también<br />Portal:Ciencia política. Contenido relacionado con Ciencia política. <br />Bipartidismo <br />Brújula política <br />Clientelismo político <br />Declaración Universal de los Derechos Humanos <br />Elecciones <br />Espectro político <br />extrema izquierda, izquierda, centro, derecha, extrema derecha <br />Estado de sitio <br />Globalización <br />Altermundismo o antiglobalización <br />Partido político <br />Movimiento social <br />Democracia <br />Colores políticos <br />Política 2.0 <br />[editar] Referencias<br />↑ Hugo E. Herrera, ¿De qué hablamos cuando hablamos de Estado? Ensayo filosófico de justificación de la praxis política. Ies, Santiago (Chile) 2009, 67 ss. <br />↑ a b c George Lakoff 1996. Moral politics : What Conservatives Know that Liberals Don't, University of Chicago Press. ISBN 978-0-226-46805-1 <br />2001 Edition. Moral Politics: How Liberals and Conservatives Think, University of Chicago Press. ISBN 978-0-226-46771-9 <br />↑ a b c d Slomp, Hans (2000). European Politics Into the Twenty-First Century: Integration and Division, Westport: Praeger. ISBN 0275968146. <br />↑ a b c d «David Nolan - Libertarian Celebrity». Advocates for Self Government. Consultado el 18-06-2010. <br />↑ a b c d e f g h i j k l m Andrés Ariel Luetich. Clasificación de las ideologías políticas. Actas de la Academia Luventicus 2002 (1): 1-10. Rosario, 2002. ISSN 1666-7581. <br />↑ a b c d Arnold J. Toynbee (1954), A Study of History Vol VIII: Heroic Ages; Contacts between Civilizations in Space, Oxford University Press. <br />↑ a b Arnold J. Toynbee (1954), A Study of History Vol IX: Contacts between Civilizations in Time; Law and Freedom in History; The Prospects of the Western Civilization, Oxford University Press. <br />↑ a b c Samuel Phillips Huntington, The Clash of Civilizations and the Remaking of World Order, New York: Simon & Schuster, 1996 <br />[editar] Bibliografía<br />Andrés Ariel Luetich. «Clasificación de las ideologías políticas». Actas de la Academia Luventicus (Rosario, 2002) 2002 (1):  pp. 1-10. ISSN 1666-7581. http://www.luventicus.org/articulos/02AAL002/index.html.  <br />George Lakoff (1996). Moral Politics: How Liberals and Conservatives Think, University of Chicago Press. <br />Aristóteles (1988/2004). Política, Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-1283-3. <br />Platón (2003). Diálogos. Obra completa, Madrid: Editorial Gredos. <br />Volumen IV: República. ISBN 978-84-249-1027-3. <br />Volumen V: Parménides. Teeteto. Sofista. Político. ISBN 978-84-249-1279-6. <br />Volumen VIII: Leyes (Libros I-VI). ISBN 978-84-249-2240-5. <br />Volumen IX: Leyes (Libros VII-XII). ISBN 978-84-249-2241-2. <br />[editar] Enlaces externos<br />Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Política. Wikiquote <br />Wikinoticias tiene noticias relacionadas con Política.Wikinoticias <br />La Brújula Política <br />Moral Politics Test <br />The World's Smallest Political Quiz <br />Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Pol%C3%ADtica"<br />Categoría: Política<br />Técnica<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />Una técnica (del griego, τέχνη (téchne), arte) es un procedimiento o conjunto de reglas, normas o protocolos, que tienen como objetivo obtener un resultado determinado, ya sea en el campo de la ciencia, de la tecnología, del arte, del deporte, de la educación o en cualquier otra actividad.<br />Supone el razonamiento inductivo y analógico de que en situaciones similares una misma conducta o procedimiento produce el mismo efecto, cuando éste es satisfactorio. Es por tanto el ordenamiento de la conducta o determinadas formas de actuar y usar herramientas como medio para alcanzar un fin determinado.<br />La técnica requiere tanto destrezas manuales como intelectuales, frecuentemente el uso de herramientas y siempre de saberes muy variados. La . En los animales las técnicas son características de cada especie. En el ser humano, la técnica surge de su necesidad de modificar el medio y se caracteriza por ser transmisible, aunque no siempre es consciente o reflexiva. Cada individuo generalmente la aprende de otros (a veces la inventa) y eventualmente la modifica. Es generalizada la creencia que sólo las personas son capaces de construir con la imaginación algo que luego pueden concretar en la realidad, pero algunos primates superiores, aparte del hombre, pueden fabricar herramientas (véase este artículo). La técnica, a veces difícil de diferenciar de la tecnología, surge de la necesidad de transformar el entorno para adaptarlo mejor a sus necesidades.<br />No son conceptualmente diferentes las técnicas invocadas en:<br />Tecnología: que estudia las técnicas y usa variados conjuntos de ellas. <br />El uso de herramientas, de algoritmos, de organización de tareas. <br />El arte, donde se incluyen además de herramientas y procesos, el uso de formas y estructuras. <br />Por ejemplo, en la música, donde la técnica se refiere a la manera de ejecutar un instrumento musical, así como a la manera de componer y precomponer (ver también: técnica extendida).Las técnicas instrucionales son herramientas didácticas que utiliza el instructor para reforzar o concretar el objetivo de aprendizaje planteado. <br />La elección de las técnicas varia de acuerdo al objetivo, las características de los participantes y del curso y de la dinámica grupal.<br />La técnica se refiere a los procedimientos y recursos que se emplean para lograr un resultado específico. Las técnicas tienen el objetivo de satisfacer necesidades y requieren, de quien las aplica. Cualquier actividad que es realizada en la vida diaria sigue un método o procedimiento es decir una técnica. Técnica se trata de una serie de pasos que son aprendidos en el hogar o en la escuela.<br /> Definición de Técnica <br />  ¿Dudas? ¿comentarios?Resolvemos tus preguntas gratisclic aquí (del griego téchne, que significa arte). La técnica es un conjunto de saberes prácticos o procedimintos para obtener el resultado deseado. Una técnica puede ser aplicada en cualquier ámbito humano: ciencias, arte, educación etc. Aunque no es privativa del hombre, sus técnicas suelen ser más complejas que la de los animales, que sólo responden a su necesidad de supervivencia.En los humanos la técnica muchas veces no es consciente o reflexiva, incluso parecería que muchas técnicas son espontáneas e incluso innatas.La ténica requiere de destreza manual y/o intelectual, generalmente con el uso de herramientas. Las técnicas suelen transmiten de persona a persona, y cada persona las adapta a sus gustos o necesidades y puede mejorarlas.La técnica surgió de la necesidad humana de modificar su medio. Nace en la imaginación y luego se lleva a la concreción, siempre de forma empírica. En cambio la HYPERLINK "http://www.alegsa.com.ar/Dic/tecnologia.php" tecnología surge de forma científica, reflexiva y con ayuda de la técnica (desde el punto de vista histórico).Otra definición de técnica: "Supone el razonamiento inductivo y analógico de que en situaciones similares una misma conducta o procedimiento produce el mismo efecto, cuando éste es satisfactorio. Es por tanto el ordenamiento de la conducta o determinadas formas de actuar y usar herramientas como medio para alcanzar un fin determinado."Características de la técnica* Nace en la imaginación y luego se pone en práctica, muchas veces nace de la prueba y el error.* Se suele transmitir entre personas y se mejora con el tiempo y la práctica.* Cada persona le imprime su sello personal.* No es exclusiva de los humanos, aunque sus técnicas son más complejas.Diferencia entre Técnica y TecnologíaLa tecnología puede verse como el estudio del conjunto de técnicas. Para más información ver: HYPERLINK "http://www.alegsa.com.ar/Dic/tecnologia.php" Tecnología.Técnica científica<br />Característica técnica<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />Se denominan datos técnicos o características técnicas a la información que de forma obligatoria o voluntaria tienen que ofrecer los fabricantes de equipos industriales o maquinaria para que los posibles compradores puedan conocer de forma verídica las prestaciones de los mismos, a fin de poder elegir el más apropiado a sus necesidades así como poderlo comparar con el mismo producto que puedan fabricar otros fabricantes.<br />Contenido[ocultar]1 Tipos de características técnicas o datos técnicos 1.1 Datos técnicos homologados 1.2 Datos técnicos normalizados 1.3 Datos técnicos de libre configuración 2 Gama de modelos 3 Datos técnicos de un automóvil que figuran en los catálogos comerciales 4 Datos técnicos de lavadoras que figuran en un catálogo comercial 5 Referencias 6 Véase <br />[editar] Tipos de características técnicas o datos técnicos<br />Existen al menos tres tipos de datos técnicos.<br />Datos técnicos homologados <br />Datos técnicos normalizados <br />Datos técnicos propios del producto <br />[editar] Datos técnicos homologados<br />Hay datos técnicos de ciertos productos, como por ejemplo el consumo de combustible de un vehículo, que requieren ser homologados por algún Instituto Técnico de Homologación, para que las mediciones de consumo se realicen en las mismas condiciones para todos los automóviles a fin de que sus datos puedan se contrastados de unos vehículos con otros.<br />[editar] Datos técnicos normalizados<br />Hay una serie de datos técnicos que requieren que sean normalizados, para que puedan ser adaptados a los equipos otros componentes, en el caso de los automóviles un dato normalizado es, por ejemplo, el de las dimensiones de los neumáticos que monta.<br />[editar] Datos técnicos de libre configuración<br />En este apartado figuran los datos técnicos que determinan las características individuales de un equipo o máquina determinada, como por ejemplo, su potencia o dimensiones.<br />[editar] Gama de modelos<br />Es normal que los fabricantes de equipos industriales fabriquen lo que se denomina una gama de productos o modelos diferentes, con el objetivo de adaptarlos a las necesidades de toda la población posible de compradores, lo que más diferencia a unos modelos de otros es precisamente las características técnicas de cada modelo que se fabrique.<br />[editar] Datos técnicos de un automóvil que figuran en los catálogos comerciales<br />Automóvil Volvo 460.<br />Los establecimientos comerciales que venden automóviles nuevos, facilitan a los compradores que se interesan pro sus vehículos catálogos comerciales donde figuran entre otros el dato concreto de cada modelo en los siguientes apartados de los vehículos que venden.[1]<br />MOTOR<br />Tipo <br />Cilindrada (cc) <br />Diámetro x carrera (mm) <br />Relación de compresión <br />Potencia máxima (kW/CV/rpm) <br />Par max.(Nm/rpm) <br />Alimentación <br />Encendido <br />Combustible <br />Control de emisiones <br />Alternador (A) <br />Bateria (Ah/A) <br />PRESTACIONES<br />Velocidad máxima (km/h) <br />Aceleración 0-100 km/h (s) <br />Recuperación 80-120 km/h en V (s) <br />Recuperación 80-120 km/h en VI (s) <br />Aceleración 1000 m (s) <br />CONSUMOS<br />Ciclo urbano (l/100 km) <br />Ciclo extraurbano (l/100 km) <br />Ponderado (l/100 km) <br />EMISIONES CO2<br />Ciclo urbano (g/km) <br />Ciclo extraurbano (g/km) <br />Ponderado (g/km) <br />TRANSMISION<br />Caja de cambios <br />Velocidades <br />Relaciones <br />Grupo reducción <br />Velocidad a 1000 rpm en (km/h) <br />CHASIS<br />Suspensión delantera <br />Suspensión trasera <br />Dirección, tipo <br />Diámetro de giro entre paredes (m) <br />Frenos, tipo <br />Frenos delanteros / traseros <br />Llantas <br />Neumáticos <br />CARROCERIA<br />Tipo <br />Longitud/anchura/altura (mm) <br />Distancia entre ejes (mm) <br />Vía delantera/trasera (mm) <br />Capacidad maletero (l) <br />Capacidad depósito (l) <br />PESOS<br />Peso en orden de marcha (kg) <br />Peso máximo admisible (kg) <br />Máx. remolcable con freno (kg) <br />[editar] Datos técnicos de lavadoras que figuran en un catálogo comercial<br />Lavadora.<br />Los establecimientos comerciales que venden lavadoras facilitan a sus posibles compradores catálogos comerciales donde figuran el dato concreto que corresponde a cada modelo de lavadora que vendan.[2]<br />Capacidad de carga <br />Eficiencia energética: lavado/centrifugado <br />Velocidad de centrifugado <br />Motor <br />Nivel ruidos lavado dBA <br />Nivel de rudios centrifugado dBA <br />Potencia de Conexión, W <br />Tensión, V <br />Frecuencia, Hz <br />Control <br />Panel textos <br />Duración del programa seleccionado <br />Pre-programación y Auto-diagnosis <br />Control automático de carga <br />Sistema anti-vibraciones <br />Sistema de humidificación rápida (AST <br />Sistema antiespuma <br />Consumo de agua <br />Consumo energético <br />Medidas:(Altura. x Anhura. x Fondo.) <br />Color <br />[editar] Referencias<br />↑ Características técnicas de un automóvilarpem.com [21-2-2008] <br />↑ Características técnicas de lavadorasetuyo.com[21-2-2008] <br />[editar] Véase<br />Automóvil <br />Lavadora <br />Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Caracter%C3%ADstica_t%C3%A9cnica"<br />Conocimientos técnicos<br />En el contexto de la “propiedad industrial”, ahora visto generalmente como 'característica intelectual (IP)', conocimientos técnicos (o conocimientos técnicos como se escribe a veces) es un componente importante en la transferencia de la tecnología en ambientes nacionales e internacionales, coexistiendo con o a parte de otras derechas del IP tales como patentes, marcas registradas y copyright y es un activo económico.[1].<br />Los conocimientos técnicos se pueden definir como confidencial sostenido, o mejore, información “cercano-sostenida” bajo la forma de unpatented invenciones, fórmulas, diseños, dibujos, procedimientos y métodos, junto con habilidades y experiencia acumuladas en las manos del personal profesional de una firma del licenciador que podrían asistir a un transferido/a un concesionario del producto del objeto en su fabricación y utilizarle y traer una ventaja competitiva. Puede ser apoyado más a fondo con conocimiento experto privado-mantenido en la operación, el mantenimiento, el uso/el uso del producto del objeto y de su venta, uso o disposición.<br />El valor propietario inherente de las mentiras de los conocimientos técnicos encajadas en la protección legal produjo a secretos comerciales en general ley, particularmente, “jurisprudencia”.[2] Los conocimientos técnicos, en fin, son “característica intelectual privada”. La “ley secreta comercial” varía de un país a otro, desemejante del caso para las patentes, las marcas registradas y copyright donde hay “convenciones formales” a través de qué países que suscriben conceda la misma protección a la “característica” como las otras; ejemplos de los cuales está la “convención de París para la protección de la propiedad industrial” y Organización de la característica intelectual del mundo (WIPO), debajo de Naciones Unidas, una organización de apoyo diseñó “animar a actividad creativa, [y] que promueva la protección de la característica intelectual a través del mundo”.<br />Con objeto de la ilustración, lo que sigue puede ser una disposición en a acuerdo de licencia el servir para definir conocimientos técnicos:<br />Los conocimientos técnicos significarán los datos técnicos, fórmulas, estándares, información técnica, especificaciones, procesos, métodos, libros del código, materias primas, así como toda la información, conocimiento, ayuda, prácticas y secretos comerciales, y mejoras además, divulgado, divulgados, o de cualquier manera comunicada al concesionario según los términos de este acuerdo, a menos que tal información fuera, a la hora de acceso, o se convierta en después de eso parte del conocimiento general o de la literatura que está generalmente disponible para el uso público de otras fuentes legales. La carga de probar que ninguna información divulgada abajo no es información confidencial se basará sobre el concesionario. <br />Demostrar-cómo está una forma diluida de conocimientos técnicos como a uniforme caminar-por una instalación fabril proporciona penetraciones valiosas a los representantes del cliente en cómo se hace, está montado o procesado un producto. Demostrar-cómo también se utiliza demostrar técnica.<br />Un programa agrandado de demostrar-cómo es el contenido típico Acuerdos de la asistencia técnica donde la firma del licenciador, si uno está implicado, proporciona un programa de entrenamiento substancial al personal de los clientes en sitio y al apagado-sitio. (Nota: tal no ninguna concesión de la “licencia”).<br />Acuerdos del acceso<br />Hay dos sistemas de acuerdos asociados a la transferencia del acuerdo de los conocimientos técnicos: (a) el acceso y (b) los acuerdos del no-acceso que no están por separado parte del acuerdo principal de los conocimientos técnicos.<br />La necesidad inicial del “acceso” se presenta del hecho de que una firma del concesionario puede desear saber cuál es el “contenido específico, único o general” de los conocimientos técnicos que una firma del licenciador posee que promete valor al concesionario en entrar en contrato. El acceso también ayuda al concesionario potencial en seleccionar entre ofertas competitivas, si las hay. Tales accesos son hechos por los licenciadores solamente según los términos de los acuerdos del no-acceso o de secreto en los cuales hay las empresas expresas que la última licencia no materializa, la firma a la cual se hace el acceso no revela - e igualmente importante - por ninguna manera se aplica, cualquier parte del conocimiento divulgado que no está en el public domain ni se saben previamente a la firma que recibe la información.<br />los acuerdos del No-acceso son emprendidos por los que reciban la información confidencial de concesionario, en lo que concierne conocimientos técnicos licenciados, para realizar sus tareas. Entre ellos está el personal de las firmas de la ingeniería que construyen la planta para el concesionario o de las que sean los empleados dominantes del concesionario que han detallado el acceso al etcetera divulgado de los datos para administrar sus funciones en el funcionamiento de la planta saber-cómo-basada. Éstos están también de forma de acuerdos de secreto y llevan la definición de los conocimientos técnicos, por completo o de la parte truncada, sobre la base del necesitar-a-saber.<br />El exterior del uso en términos de propiedad industrial, conocimientos técnicos se ve como conocimiento procesal (que llaman también revela su naturaleza).<br />Referencias<br />^ Manual en la negociación de la transferencia de tecnología, organización del desarrollo industrial de Naciones Unidas (una referencia para los regidores y los médicos en transferencia de tecnología), desarrollo industrial Organization, Viena, Austria (1996) de Naciones UnidasISBN 92-1-106302-7 <br />^ Guía que licencia para los países en vías de desarrollo, organización de la característica intelectual del mundo (WIPO), Ginebra, 1977, ISBN 92-805-0395-2 <br />Tecnología<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />La exactitud de la información dudosa en este artículo o sección está discutida.En la página de discusión puedes consultar el debate al respecto.<br />Los desarrollos tecnológicos logrados por la humanidad le permitieron abandonar por primera vez la superficie terrestre en la década de 1960, iniciando así la exploración del espacio exterior.<br />Tecnología es el conjunto de conocimientos técnicos, ordenados científicamente, que permiten diseñar y crear bienes o servicios que facilitan la adaptación al medio y satisfacen las necesidades de las personas. Es una palabra de origen griego, τεχνολογία, formada por téchnē (τέχνη, "arte, técnica u oficio") y logía (λογία), el estudio de algo. Aunque hay muchas tecnologías muy diferentes entre sí, es frecuente usar el término en singular para referirse a una de ellas o al conjunto de todas. Cuando se lo escribe con mayúscula, tecnología puede referirse tanto a la disciplina teórica que estudia los saberes comunes a todas las tecnologías, como a educación tecnológica, la disciplina escolar abocada a la familiarización con las tecnologías más importantes.<br />La actividad tecnológica influye en el progreso social y económico, pero también ha producido el deterioro de nuestro entorno (biosfera). Las tecnologías pueden ser usadas para proteger el medio ambiente y para evitar que las crecientes necesidades provoquen un agotamiento o degradación de los recursos materiales y energéticos de nuestro planeta.<br />Contenido[ocultar]1 Definición 2 Funciones de las tecnologías 3 Métodos de las tecnologías 3.1 Herramientas e instrumentos 3.2 Invención de artefactos 4 Hitos del desarrollo tecnológico 4.1 Algunos hitos tecnológicos prehistóricos 4.2 Algunos hitos tecnológicos históricos 5 Economía y tecnologías 5.1 Teoría económica 5.2 Industria 5.3 Servicios 5.4 Comercio 5.5 Recursos naturales 5.6 Trabajo 5.6.1 Taylorismo 5.6.2 Fordismo 5.6.3 Toyotismo 5.6.4 La desaparición y creación de puestos de trabajo 5.7 Publicidad 6 Impactos de la tecnología 7 Funciones no técnicas de los productos tecnológicos 7.1 Función estética de los objetos tecnológicos 7.2 Función simbólica de los objetos tecnológicos[38] 8 Cultura y tecnologías 9 Impacto de la tecnología en la sociedad 10 Medio ambiente y tecnologías 11 Ética y tecnologías 12 Tecnologías apropiadas 12.1 Ejemplos de tecnologías apropiadas 13 Ludismo 14 Oficios técnicos y profesiones tecnológicas 15 Referencias 16 Bibliografía 17 Véase también 18 Enlaces externos <br />[editar] Definición<br />La versión 1982 del Diccionario de la Real Academia tiene el siguiente concepto de tecnología:<br />1. Conjunto de los conocimientos propios de un oficio mecánico o arte industrial. Esta acepción era incompleta porque hay tecnologías que no corresponden a oficios mecánicos, como las informáticas. Era ambigua porque sugería una inexistente relación entre tecnologías y artes. Era tautológica porque las que antiguamente se denominaban artes industriales hoy se denominan técnicas, concepto que en el habla cotidiana es sinónimo de tecnología. <br />2. Tratado de los términos técnicos. Esta acepción se refiere sólo a la terminología técnica, la parte verbalmente expresable de los saberes tecnológicos. <br />3. Lenguaje propio de una ciencia o de un arte. Esta acepción es similar a la anterior. <br />4. Conjunto de los instrumentos y procedimientos industriales de un determinado sector o producto. Esta acepción es sólo aplicable a las tecnologías industriales. <br />La versión 2006 del Diccionario de la Real Academia ha reemplazado la primera acepción por la siguiente:<br />1. Conjunto de teorías y de técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento científico. Esta acepción asimila la tecnología a ciencia aplicada o tecno-ciencia, lo que sólo es válido para algunas tecnologías, las basadas en saberes científicos. <br />Es un error común en muchas páginas Web denominar tecnología, a secas, a la tecnología informática, la tecnología de procesamiento de información por medios artificiales, entre los que se incluye, pero no de modo excluyente, a las computadoras/ordenadores.<br />En primera aproximación, una tecnología es el conjunto de saberes, destrezas y medios necesarios para llegar a un fin predeterminado mediante el uso de objetos artificiales o artefactos. Esta definición es todavía insuficiente porque no permite diferenciarlas de las artes y las ciencias, para lo cual hay que analizar las funciones y finalidades de las tecnologías.<br />[editar] Funciones de las tecnologías<br />Históricamente las tecnologías han sido usadas para satisfacer necesidades esenciales (alimentación, vestimenta, vivienda, protección personal, relación social, comprensión del mundo natural y social), para obtener placeres corporales y estéticos (deportes, música, hedonismo en todas sus formas) y como medios para satisfacer deseos (simbolización de estatus, fabricación de armas y toda la gama de medios artificiales usados para persuadir y dominar a las personas).<br />A pesar de lo que afirmaban los luditas, y como el propio Marx señalara refiriéndose específicamente a las maquinarias industriales,[1] las tecnologías no son ni buenas ni malas. Los juicios éticos no son aplicables a las tecnologías, sino al uso que hacemos de ellas: un arma puede usarse para matar a una persona y apropiarse de sus bienes o para salvar la vida matando una persona que este atacando a otra.<br />[editar] Métodos de las tecnologías<br />Las tecnologías usan, en general, métodos diferentes del científico, aunque la experimentación es también usado por las ciencias. Los métodos difieren según se trate de tecnologías de producción artesanal o industrial de artefactos, de prestación de servicios, de realización u organización de tareas de cualquier tipo.<br />Un método común a todas las tecnologías de fabricación es el uso de herramientas e instrumentos para la construcción de artefactos. Las tecnologías de prestación de servicios, como el sistema de suministro eléctrico hacen uso de instalaciones complejas a cargo de personal especializado.<br />[editar] Herramientas e instrumentos<br />Los principales medios para la fabricación de artefactos son la energía y la información. La energía permite dar a los materiales la forma, ubicación y composición que están descriptas por la información. Las primeras herramientas, como los martillos de piedra y las agujas de hueso, sólo facilitaban la aplicación de fuerza por las personas aplicando los principios de las máquinas simples.[2] El uso del fuego, que modifica la composición de los alimentos haciéndolos más fácilmente digeribles, proporciona iluminación haciendo posible la sociabilidad más allá de los horarios diurnos, proporciona calefacción y mantiene a raya a los animales feroces, modificó tanto la apariencia como los hábitos humanos.<br />Las herramientas más elaboradas incorporan información : en su funcionamiento, como las pinzas pelacables que permiten cortar la vaina a la profundidad apropiada para arrancarla con facilidad sin dañar el alma metálica. El término instrumentos, en cambio, está más directamente asociado a las tareas de precisión, como en instrumental quirúrgico, y de recolección de información, como en instrumentación electrónica y en instrumentos de medición, de navegación náutica y de navegación aérea.<br />Las máquinas herramientas son combinaciones complejas de varias herramientas gobernadas (actualmente mediante computadoras/ordenadores) por información obtenida por instrumentos también incorporados en ellas.<br />[editar] Invención de artefactos<br />Aunque con grandes variantes de detalle según el objeto, su principio de funcionamiento y los materiales usados en su construcción, las siguientes son etapas usuales en la invención de un artefacto novedoso:<br />Identificación del problema práctico a resolver: En esta etapa deben quedar bien acotados tanto las características intrínsecas del problema, como los factores externos que lo determinan o condicionan. El resultado debe expresarse como una función técnica cuya expresión mínima es la transición, llevada a cabo por el artefacto, de un estado inicial a un estado final. Por ejemplo, en la tecnología de desalinización del agua, el estado inicial es agua en su estado natural, el final es esa agua ya potabilizada, y el artefacto es un desalinizador indefinido. Una de las características críticas es la concentración de sal del agua, muy diferente en el agua oceánica que en mares interiores como el Mar Muerto. Los factores externos son, por ejemplo, las temperaturas máxima y mínima del agua en las diferentes estaciones y las fuentes de energía disponibles para la operación del desalinizador. <br />Establecimiento de los requisitos que debe cumplir la solución: Materiales admisibles; cantidad y calidad de mano de obra a usar y su disponibilidad; costos máximos de fabricación, operación y mantenimiento; duración mínima requerida del artefacto... <br />Principio de funcionamiento: Frecuentemente hay varias maneras diferentes de resolver un mismo problema, más o menos apropiados al entorno natural o social. En el caso de la desalinización, el procedimiento de congelación es especialmente apto para las regiones árticas, mientras que el de ósmosis inversa lo es para ciudades de regiones tropicales con amplia disponibilidad de energía eléctrica. La invención de un nuevo principio de funcionamiento es una de las características cruciales de la innovación tecnológica. La elección del principio de funcionamiento, sea ya conocido o especialmente inventado, es el requisito indispensable para la siguiente etapa, el diseño que precede a la construcción. <br />Diseño del artefacto: Mientras que en la fabricación artesanal lo usual es omitir esta etapa y pasar directamente a la etapa siguiente de construcción de un prototipo (método de ensayo y error), el diseño es requisito obligatorio de todos los procesos de fabricación industrial. Este diseño se efectúa típícamente usando saberes formalizados como los de alguna rama de la ingeniería, efectuando cálculos matemáticos, trazando planos de diverso tipo, eligiendo materiales de propiedades apropiadas o haciendo ensayos cuando se las desconoce, compatibilizando la forma de los materiales con la función a cumplir, descomponiendo el artefacto en partes que faciliten tanto el cumplimiento de la función como la fabricación y ensamblado... <br />Simulación o construcción de un prototipo: Si el costo de fabricación de un prototipo no es excesivamente alto (donde el tope sea probablemente el caso de un nuevo modelo de automóvil) su fabricación permite detectar y resolver problemas no previstos en la etapa de diseño. Cuando el costo no lo permite, caso del desarrollo de un nuevo tipo de avión, se usan complejos programas de simulación por ordenador/computadora, donde un ejemplo simple es la determinación de las características aerodinámicas usando un modelo a escala en un túnel de viento. <br />Según el divulgador científico Asimov:[3]<br />Inventar exigía trabajar duro y pensar firme. Edison sacaba inventos por encargo y enseñó a la gente que no eran cuestión de fortuna ni de conciliábulo de cerebros. Porque -aunque es cierto que hoy disfrutamos del fonógrafo, del cine, de la luz eléctrica, del teléfono y de mil cosas más que él hizo posibles o a las que dio un valor práctico- hay que admitir que, de no haberlas inventado él, otro lo hubiera hecho tarde o temprano: eran cosas que «flotaban en el aire». Quizás no sean los inventos en sí lo que hay que destacar entre los aportes de Edison a nuestras vidas. La gente creía antes que los inventos eran golpes de suerte. El genio, decía Edison, es un uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de transpiración. No, Edison hizo algo más que inventar, y fue dar al proceso de invención un carácter de producción en masa.<br />Guilford, destacado estudioso de la psicología de la inteligencia,[4] identifica como las principales destrezas de un inventor las incluidas en lo que denomina aptitudes de producción divergente. La creatividad, facultad intelectual asociada a todas las producciones originales, ha sido discutida por de Bono, quien la denomina pensamiento lateral.[5] Aunque más orientado a las producciones intelectuales, el más profundo estudio sobre la resolución de problemas cognitivos es hecho por Newell y Simon, en el celebérrimo libro Human problem solving.[6]<br />Véase también: Creatividad<br />[editar] Hitos del desarrollo tecnológico<br />Artículo principal: Historia de la tecnología<br />[editar] Algunos hitos tecnológicos prehistóricos<br />Herramientas de piedra inuit.<br />Muchas tecnologías han sido inventadas de modo independiente en diferentes lugares y épocas; se cita a continuación sólo la más antigua invención conocida.<br />Armas y herramientas de piedra: Hechas de piedras toscamente fracturadas, fueron usadas por los primeros homínidos hace más de 1.000.000 de años en África. Las armas permitieron el auge de la caza de animales salvajes, ventajosa para la alimentación por su mayor contenido en proteínas. Las herramientas facilitaron el troceado de los animales, el trabajo del cuero, el hueso y la madera produciendo los primeros cambios sustanciales de la forma de vida.[7] <br />Trilla del trigo en el Antiguo Egipto.<br />Encendido de fuego: Aunque el fuego fue usado desde tiempos muy remotos, no hay evidencias de su encendido artificial, seguramente por fricción, hasta alrededor de 200.000 a. C. El uso del fuego permitió: protegerse mejor de los animales salvajes, que invariablemente le temen; prolongar las horas de trabajo útil, con el consiguiente incremento de relación social; migrar a climas más fríos, usándolo como calefacción para las moradas; cocinar los alimentos, haciéndolos más fáciles de digerir y masticar. A esta última característica atribuyen algunos antropólogos la modificación de la forma de la mandíbula humana, menos prominente que la de los restantes primates.[8] <br />Cestería: No se sabe con certeza cuando se inició, por ser un material de fácil descomposición. Se presume que fue anterior a la alfarería y la base de ésta cuando los canastos de fibras o varillas se recubrieron con arcilla para impermeabilizarlos. Las cestas fueron probablemente los primeros recipientes y medios de transporte de alimentos y otros objetos pequeños. <br />Tejedora aymara del imperio incaico, según Guaman Poma.<br />Alfarería: Alrededor del 8.000 a. C. (comienzos del Neolítico) en Europa. Los hornos de alfarero fueron la base de los posteriores hornos de fundición de metales, es decir, de la metalurgia. <br />Cultivo del trigo: Alrededor del 8.500 a. C., en el Creciente Fértil. La gran productividad de la agricultura disminuyó el tiempo empleado en las tareas de alimentación y facilitó el almacenamiento de reservas, permitiendo un gran aumento de la población humana. Las prácticas agrícolas desalentaron el nomadismo, dando así origen a las ciudades, lugar donde se produjo la división social del trabajo y el consiguiente florecimiento de las tecnologías.[9] <br />Metalurgia del cobre: Alrededor del 7.000 a. C., en Turquía.[10] El cobre fue, en casi todas partes, el primer metal usado por encontrarse naturalmente en estado puro. Aunque es demasiado blando para hacer herramientas durables, las técnicas desarrolladas dieron las bases para el uso del bronce, primero, y del hierro, después. <br />Domesticación de cabras y ovejas: Alrededor del 7.000 a. C. en Anatolia y Persia. La tecnología de domesticación de animales permitió, por selección artificial, obtener las características más convenientes para el uso humano (carne, grasa, leche, fibras, cerdas, cuero, cornamentas, huesos...).[11] <br />Tableta con escritura cuneiforme de la colección Kirkor Minassian.<br />Tejidos de fibras animales y vegetales: Hechos con telares rudimentarios hace aproximadamente unos 5.000 años, en Anatolia, el Levante mediterráneo y Egipto. El enorme tiempo necesario para el hilado y tejido manual de fibras fue el gran problema que resolvió la Revolución industrial con la invención de los telares mecánicos. Los materiales difíciles de conseguir, como la seda, las elaboradas técnicas de teñido y de decoración de vestimentas, hicieron de éstas símbolos de estatus social. Este fue probablemente, junto con la disponibilidad de armas de metal, uno de los primeros usos simbólicos de las tecnologías (riqueza e indestructibilidad, respectivamente). <br />Carro con ruedas: La más antigua representación de un carro con ruedas es la del cuenco de Bronocice. Data de alrededor del 3.500 a. C., en la región del Cáucaso. No se sabe con certeza si su función como arma de guerra precedió a la de medio de transporte. <br />Escritura:Alrededor del 3.300 a. C., en Sumer, la escritura cuneiforme sobre tabletas de arcilla se usaba para llevar inventarios y controlar el pago de impuestos.[12] <br />Con la invención de la escritura se inician el período histórico y los procesos sistemáticos de transmisión de información y de análisis racional de las tecnologías, procesos cuya muy posterior culminación sería el surgimiento de las ciencias.<br />[editar] Algunos hitos tecnológicos históricos<br />La siguiente es una breve selección de algunas tecnologías que han tenido un fuerte impacto, muy brevemente descripto, sobre las actividades humanas.<br />El cuenco de Bronocice (Museo Arqueológico de Cracovia).<br />Domesticación del caballo: Alrededor del 3.000 a. C., en las estepas del sur de Eurasia. La ampliación del radio de acción y de la capacidad de transporte, así como su eficacia como arma de guerra, produjeron enormes modificaciones sociales en las culturas que incorporaron el caballo (denominadas culturas ecuestres), produciendo su transición de la vida pastorial a la guerrera.[13] <br />Fabricación del vidrio: Alrededor del 3.000 a. C., en Egipto.[14] A pesar de la sencillez de su fabricación fue inicialmente usado sólo para fabricar vajilla, en especial copas o vasos, y objetos para el culto religioso. Su uso en ventanas es muy posterior y fue hecho inicialmente sólo por los ricos. <br />Metalurgia del bronce: Alrededor del 4.500 a. C. en Bang Chieng (Tailandia). Esta dura aleación de cobre y estaño proporcionó las primeras armas y herramientas muy duras y poco frágiles.[15] <br />Ábaco chino tradicional.<br />Ábaco: Primera calculadora mecánica, inventado con el nombre suan-pan' en la corte del Emperador de China Hsi Ling-shi, alrededor del año 2650 a. C. El invento, contemporáneo del primer libro conocido de aritmética, el Kieuo-chang, se atribuye al Primer Ministro Cheo'u-ly.[16] <br />Metalurgia del hierro: Hay trabajos de forjado del hierro de meteoros, pero su primera obtención por fusión de minerales fue sistemáticamente hecha recién alrededor del 2.300 a. C. en India, Mesopotamia y Asia Menor. Las armas y herramientas de hierro tienen resistencia y duración muy superiores a las de piedra. Su seguramente accidental aleación con el carbono dio origen al acero, actualmente el material de construcción por excelencia.[17] <br />Brújula: En el año 1160 se inventa en China, bajo el gobierno de los príncipes Chou, el dispositivo fse-nan (indicador del Sur). Estaba basado en las propiedades magnéticas del imán natural o magnetita, material también familiar a los antiguos griegos. Fue el instrumento que permitió la navegación fuera de la vista de las costas, es decir, de altura.[18] <br />Caja moderna de tipos móviles, heredera de la de Gutenberg.<br />Imprenta de Gutenberg: La técnica de impresión con bloques de madera ya era conocida por los chinos en el siglo III a. C.[19] El método era práctico sólo para la impresión de pocos ejemplares de impresos de gran valor, como láminas artísticas. Johannes Gensfleisch zur Laden, más conocido como Johannes Gutenberg, desarrolló entre 1437 y 1447 un método más durable y económico, capaz de grandes tiradas, basado en tipos de metal fácilmente reemplazables. En la imprenta de Gutenberg se imprimió por primera vez la Biblia, que antes debía ser trabajosamente copiada a mano.[20] La generalización de la imprenta abrió el camino de la Reforma Protestante, divulgó saberes antes reservados sólo para grupos selectos y sentó las bases de la sociedad de la información en la que hoy vivimos. <br />Los "huesos" de Napier.<br />Regla de cálculo: Año 1594, Escocia (Gran Bretaña). John Napier o Neper inventa reglillas calibradas de modo logarítmico para reducir las multiplicaciones y divisiones a sumas y restas. La regla de cálculo y el ábaco (que la precedió en varios siglos) fueron los primeros dispositivos mecánicos de cálculo numérico.]].[21] <br />Telar automático: En 1725 el francés Basile Bouchon construye el primer telar donde se controlan los hilos de la urdimbre con cintas de papel perforadas, permitiendo repetir complejos diseños sin errores. En 1728, en Lyon, el tejedor de seda francés Falcon perfecciona el telar de Bouchon reemplazando las frágiles cintas de papel por tarjetas perforadas de cartón. El hábil ingeniero francés Jacques Vaucanson perfecciona poco después el dispositivo, pero es aún demasiado complejo para ser práctico. En 1807 el francés Joseph-Marie Jacquard construye un telar práctico totalmente automático. Nació así el primer dispositivo mecánico completamente programable, remoto antecesor de las modernas computadoras.[22] <br />Máquina de vapor de Watt en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid.<br />Máquina de vapor: Entre 1765 y 1784 el ingeniero escocés James Watt perfeccionó la máquina de vapor inventada por Thomas Newcomen para el desagote de las minas de carbón.[23] La potencia y eficiencia de sus máquinas permitieron su uso por George Stephenson para propulsar la primera locomotora de vapor.[24] La máquina a vapor permitió la instalación de grandes telares mecánicos en lugares donde no se disponía de energía hidráulica; también disminuyó drásticamente los tiempos de navegación de los barcos movidos por ruedas de paletas y hélices. <br />Vacuna contra la viruela. En 1796 Edward Jenner inventó la primera vacuna al inyectar a un niño de ocho años una variante benigna de la viruela humana, la viruela vacuna. Sus investigaciones iniciaron el método inmunológico de protección contra enfermedades infecciosas que luego continuaría Louis Pasteur. Junto con el descubrimiento de los microorganismos y los medicamentos, es uno de los hitos de las tecnologías médicas.[25] <br />Celuloide: En 1860 el químico estadounidense John Wesley Hyatt inventó el primer plástico artificial (la madera, el cuero y el caucho, por ejemplo, son plásticos naturales), un nitrato de celulosa denominado celuloide. A partir de ese momento se multiplicó la invención de materiales plásticos, los más usados hoy junto con los metales. La facilidad con que se les puede dar las formas, colores y texturas más variadas, los hace materiales irremplazable en la fabricación de artefactos de todo tipo.[26] <br />Dínamo: Werner von Siemens pone a punto en 1867 (Alemania), el primer dispositivo capaz de generar industrialmente corrientes eléctricas (alternas) a partir de trabajo mecánico. La invención de las dínamos permitió la construcción de usinas eléctricas con la consiguiente generalización del uso de la electricidad como fuente de luz y potencia domiciliaria.[19] <br />Versión moderna del motor de cuatro tiempos de Otto.<br />Motor de combustión interna: Nikolaus August Otto estableció en 1861 el principio de funcionamiento de los motores de cuatro tiempos. En 1876 su invento fue patentado por la fábrica Deutz donde trabajaba, luego revocada por existir un invento similar anterior deAlphonse Beau de Rochas, desarrollado independientemente del de Otto.[27] ,[28] La generalización de los motores de combustión interna alimentados con destilados del petróleo revolucionó el transporte de pasajeros y de cargas por tierra, agua y aire, la industria y las construcciones de todo tipo. Es, al mismo tiempo, el principal responsable de la contaminación del aire de las grandes ciudades. <br />Transistor. Los estudios teóricos de Julius Lilienfeld sentaron las bases de la comprensión del comportamiento eléctrico de los materiales semiconductores.[29] En 1939 Walter Schottky describió el efecto de las uniones PN de semiconductores deliberadamente impurificadas, terminando de sentar las bases teóricas para la invención del transistor. En 1948, tras 20 años de investigaciones, John Bardeen, Walter House Brattain y William Shockley construyeron el primer prototipo operativo del transistor en los laboratorios de la empresa Bell. El dispositivo reemplazó pronto a al tríodo, hasta entonces usado para modular y amplificar corrientes eléctricas, debido a su pequeño tamaño y consumo, y al bajo costo de su fabricación en masa. El transistor y otros componentes derivados de él, como los fototransistores, revolucionaron la electrónica, miniaturizándola y haciéndola portátil, es decir, utilizable en cualquier lugar.[30] <br />[editar] Economía y tecnologías<br />Las tecnologías, aunque no son objetos específicos de estudio de la Economía, han sido a lo largo de toda la historia y son actualmente parte imprescindible de los procesos económicos, es decir, de la producción e intercambio de cualquier tipo de bienes y servicios. Desde el punto de vista de los productores de bienes y de los prestadores de servicios, las tecnologías son el medio indispensable para obtener renta. Desde el punto de vista de los consumidores, las tecnologías les permiten obtener mejores bienes y servicios, usualmente (pero no siempre) más baratos que los equivalentes del pasado. Desde el punto de vista de los trabajadores, las tecnologías disminuyen los puestos de trabajo al reemplazarlos crecientemente con máquinas. Estas complejas y conflictivas características de las tecnologías requieren estudios y diagnósticos, pero fundamentalmente soluciones políticas mediante la adecuada regulación de la distribución de las ganancias que generan.<br />Archivo:Joseph Alois Schumpeter.jpg <br />Joseph Alois Schumpeter.<br />[editar] Teoría económica<br />Artículo principal: Microeconomía<br />La mayoría de las teorías económicas da por sentada la disponibilidad de las tecnologías. Schumpeter es uno de los pocos economistas que asignó a las tecnologías un rol central en los fenómenos económicos. En sus obras señala que los modelos clásicos de la economía no pueden explicar los ciclos periódicos de expansión y depresión, como los de Kondratiev, que son la regla más que la excepción. El origen de estos ciclos, según Schumpeter, es la aparición de innovaciones tecnológicas significativas (como la introducción de la iluminación eléctrica domiciliaria por Edison o la del automóvil económico por Ford) que generan una fase de expansión económica. La posterior saturación del mercado y la aparición de empresarios competidores cuando desaparece el monopolio temporario que da la innovación, conducen a la siguiente fase de depresión. El término empresario schumpeteriano es hoy corrientemente usado para designar a los empresarios innovadores que hacen crecer su industria gracias a su creatividad, capacidad organizativa y mejoras de eficiencia.[31]<br />[editar] Industria<br />Artículo principal: Industria<br />Brazo robot soldador.<br />La producción de bienes requiere la recolección, fabricación o generación de todos sus insumos. La obtención de la materia prima inorgánica requiere las tecnologías mineras La materia prima orgánica (alimentos, fibras textiles...) requiere de tecnologías agrícolas y ganaderas. Para obtener los productos finales la materia prima debe ser procesada en instalaciones industriales de muy variado tamaño y tipo, donde se ponen en juego toda clase de tecnologías, incluida la imprescindible generación de energía.<br />Véanse también: Industria agroalimentaria y industria automotriz<br />[editar] Servicios<br />Artículo principal: Servicio<br />Hasta los servicios personales requieren de las tecnologías para su buena prestación. Las ropas de trabajo, los útiles, los edificios donde se trabaja, los medios de comunicación y registro de información son productos tecnológicos. Servicios esenciales como la provisión de agua potable, tecnologías sanitarias, electricidad, eliminación de residuos, barrido y limpieza de calles, mantenimiento de carreteras, teléfonos, gas natural, radio, televisión... no podrían brindarse sin el uso intensivo de múltiples tecnologías.<br />Las tecnologías de las telecomunicaciones, en particular, han experimentado enormes progresos a partir de la instalación en órbita de los primeros satélites de comunicaciones, del aumento de velocidad, memoria y disminución de tamaño de las/los computadoras/ordenadores, de la miniaturización de circuitos electrónicos (circuitos integrados, de la invención de los teléfonos celulares. Esto permite comunicaciones casi instantáneas entre dos puntos cualesquiera del planeta, pero la mayor parte de la población todavía no tiene acceso a ellas.<br />[editar] Comercio<br />Artículo principal: Comercio<br />El comercio moderno, medio principal de intercambio de mercancías (productos tecnológicos), no podría llevarse a cabo sin las tecnologías del transporte fluvial, marítimo, terrestre y aéreo. Estas tecnologías incluyen tanto los medios de transporte (barcos, automotores, aviones...), como también las vías de transporte y todas las instalaciones y servicios necesarios para su eficaz realización: puertos, grúas de carga y descarga, carreteras, puentes, aeródromos, radares, combustibles... El valor de los fletes, consecuencia directa de la eficiencia de las tecnologías de transporte usadas, ha sido desde tiempos remotos y sigue siendo hoy uno de los principales condicionantes del comercio.<br />[editar] Recursos naturales<br />Artículo principal: Recurso natural<br />Un país con grandes recursos naturales será pobre si no tiene las tecnologías necesarias para su ventajosa explotación, lo que requiere una enorme gama de tecnologías de infraestructura y servicios esenciales. Asimismo, un país con grandes recursos naturales bien explotados tendrá una población pobre si la distribución de ingresos no permite a ésta un acceso adecuado a las tecnologías imprescindibles para la satisfacción de sus necesidades básicas. En la actual economía capitalista, el único bien de cambio que tiene la mayoría de las personas para la adquisición de los productos y servicios necesarios para su supervivencia es su trabajo. La disponibilidad de trabajo, condicionada por las tecnologías, es hoy una necesidad humana esencial.<br />[editar] Trabajo<br />Si bien las técnicas y tecnologías también son parte esencial del trabajo artesanal, el trabajo fabril introdujo variantes tanto desde el punto de vista del tipo y propiedad de los medios de producción, como de la organización y realización del trabajo de producción. El alto costo de las máquinas usadas en los procesos de fabricación masiva, origen del capitalismo, tuvo como consecuencia que el trabajador perdiera la propiedad, y por ende el control, de los medios de producción de los productos que fabricaba.[32] Perdió también el control de su modo de trabajar, de lo que es máximo exponente el taylorismo.<br />[editar] Taylorismo<br />Artículo principal: Taylorismo<br />Rodrigo Luna: Según Frederick W. Taylor, la organización del trabajo fabril debía eliminar tanto los movimientos inútiles de los trabajadores —por ser consumo innecesario de energía y de tiempo— como los tiempos muertos —aquellos en que el obrero estaba ocioso. Esta "organización científica del trabajo", como se la llamó en su época, disminuía la incidencia de la mano de obra en el costo de las manufacturas industriales, aumentando su productividad. Aunque la idea parecía razonable , no tenía en cuenta las necesidades de los obreros y fue llevada a límites extremos por los empresarios industriales. La reducción de las tareas a movimientos lo más sencillos posibles se usó para disminuir las destrezas necesarias para el trabajo, transferidas a máquinas, reduciendo en consecuencia los salarios y aumentando la inversión de capital y lo que Karl Marx denominó la plusvalía. Este exceso de especialización hizo que el obrero perdiera la satisfacción de su trabajo, ya que la mayoría de ellos nunca veía el producto terminado. Asimismo, llevada al extremo, la repetición monótona de movimientos generaba distracción, accidentes, mayor ausentismo laboral y pérdida de calidad del trabajo.[33] Las tendencias contemporáneas, una de cuyas expresiones es el toyotismo, son de favorecer la iniciativa personal y la participación en etapas variadas del proceso productivo (flexibilización laboral), con el consiguiente aumento de satisfacción, rendimiento y compromiso personal en la tarea.<br />[editar] Fordismo<br />Artículo principal: Fordismo<br />Henry Ford, el primer fabricante de automóviles que puso sus precios al alcance de un obrero calificado, logró reducir sus costos de producción gracias a una rigurosa organización del trabajo industrial. Su herramienta principal fue la cadena de montaje que reemplazó el desplazamiento del obrero en busca de las piezas al desplazamiento de éstas hasta el puesto fijo del obrero. La disminución del costo del producto se hizo a costa de la transformación del trabajo industrial en una sencilla tarea repetitiva, que resultaba agotadora por su ritmo indeclinable y su monotonía. La metodología fue satirizado por el actor y director inglés Charles Chaplin en su clásico film Tiempos modernos y hoy estas tareas son hechas por robots industriales.<br />La técnica de producción en serie de grandes cantidades de productos idénticos para disminuir su precio está perdiendo gradualmente validez a medida que las maquinarias industriales son crecientemente controladas por computadoras que permiten variar con bajo costo las características de los productos. Éste es, por ejemplo, el caso del corte de prendas de vestir, aunque siguen siendo mayoritariamente cosidas por costureras con la ayuda de máquinas de coser individuales en puestos fijos de trabajo.[33]<br />[editar] Toyotismo<br />Artículo principal: Toyotismo<br />El toyotismo, cuyo nombre proviene de la fábrica de automóviles Toyota, su creadora, modifica las características negativas del fordismo. Se basa en la flexibilidad laboral, el fomento del trabajo en equipo y la participación del obrero en las decisiones productivas. Desde el punto de vista de los insumos, disminuye el costo de mantenimiento de inventarios ociosos mediante el sistema just in time, donde los componentes son provistos en el momento en que se necesitan para la fabricación. Aunque mantiene la producción en cadena, reemplaza las tareas repetitivas más agobiantes, como la soldadura de chasis, con robots industriales.[34]<br />[editar] La desaparición y creación de puestos de trabajo<br />Uno de los instrumentos de que dispone la Economía para la detección de los puestos de trabajos eliminados o generados por las innovaciones tecnológicas es la matriz insumo-producto (en inglés, input-output matrix) desarrollada por el economista Wassily Leontief, cuyo uso por los gobiernos recién empieza a difundirse.[35] La tendencia histórica es la disminución de los puestos de trabajo en los sectores económicos primarios ( agricultura, ganadería, pesca, silvicultura) y secundarios (minería, industria, energía y construcción) y su aumento en los terciarios (transporte, comunicaciones, servicios, comercio, turismo, educación, finanzas, administración, sanidad). Esto plantea la necesidad de medidas rápidas de los gobiernos en reubicación de mano de obra, con la previa e indispensable capacitación laboral.<br />[editar] Publicidad<br />La mayoría de los productos tecnológicos se hacen con fines de lucro y su publicidad es crucial para su exitosa comercialización. La publicidad -que usa recursos tecnológicos como la imprenta, la radio y la televisión- es el principal medio por el que los fabricantes de bienes y los proveedores de servicios dan a conocer sus productos a los consumidores potenciales.<br />Idealmente la función técnica de la publicidad es la descripción de las propiedades del producto, para que los interesados puedan conocer cuan bien satisfará sus necesidades prácticas y si su costo está o no a su alcance. Esta función práctica se pone claramente de manifiesto sólo en la publicidad de productos innovadores cuyas características es imprescindible dar a conocer para poder venderlos. Sin embargo, usualmente no se informa al usuario de la duración estimada de los artefactos o el tiempo de mantenimiento y los costos secundarios del uso de los servicios, factores cruciales para una elección racional entre alternativas similares.<br />Son particularmente engañosas las publicidades de sustancias que proporcionan alguna forma de placer, como los cigarrillos y el vino. En algunos países, el alto costo que causan en servicios de salud o de atención de accidentes, hizo que se obligara a advertir en sus envases los riesgos que acarrea su consumo. Sus abundantes publicidades, aunque lleven la advertencia en letra chica, nunca mencionan la función técnica de estos productos de cambiar la percepción de la realidad; centran en cambio sus mensajes en asociar su consumo con el placer, el éxito y el prestigio.<br />[editar] Impactos de la tecnología<br />¿Somos lo que producimos? (óleo de Giuseppe Arcimboldo, circa 1563).<br />La elección, desarrollo y uso de tecnologías puede tener impactos muy variados en todos los órdenes del quehacer humano y sobre la naturaleza. Uno de los primeros investigadores del tema fue McLuhan, quien planteó las siguientes cuatro preguntas a contestar sobre cada tecnología particular:[36]<br />¿Qué genera, crea o posibilita? <br />¿Qué preserva o aumenta? <br />¿Qué recupera o revaloriza? <br />¿Qué reemplaza o deja obsoleto? <br />Este cuestionario puede ampliarse para ayudar a identificar mejor los impactos, positivos o negativos, de cada actividad tecnológica tanto sobre las personas como sobre su cultura, su sociedad y el medio ambiente:[37]<br />Impacto práctico: ¿Para qué sirve? ¿Qué permite hacer que sin ella sería imposible? ¿Qué facilita? <br />Impacto simbólico: ¿Qué simboliza o representa? ¿Qué connota? <br />Impacto tecnológico: ¿Qué objetos o saberes técnicos preexistentes lo hacen posible? ¿Qué reemplaza o deja obsoleto? ¿Qué disminuye o hace menos probable? ¿Qué recupera o revaloriza? ¿Qué obstáculos al desarrollo de otras tecnologías elimina? <br />Impacto ambiental: ¿El uso de qué recursos aumenta, disminuye o reemplaza? ¿Qué residuos o emanaciones produce? ¿Qué efectos tiene sobre la vida animal y vegetal? <br />Impacto ético: ¿Qué necesidad humana básica permite satisfacer mejor? ¿Qué deseos genera o potencia? ¿Qué daños reversibles o irreversibles causa? ¿Qué alternativas más beneficiosas existen? <br />Impacto epistemológico: ¿Qué conocimientos previos cuestiona? ¿Qué nuevos campos de conocimiento abre o potencia? <br />[editar] Funciones no técnicas de los productos tecnológicos<br />Después de un tiempo, las características novedosas de los productos tecnológicos son copiadas por otras marcas y dejan de ser un buen argumento de venta. Toman entonces gran importancia las creencias del consumidor sobre otras características independientes de su función principal, como las estéticas y simbólicas.<br />[editar] Función estética de los objetos tecnológicos<br />Más allá de la indispensable adecuación entre forma y función técnica, se busca la belleza a través de las formas, colores y texturas. Entre dos productos de iguales prestaciones técnicas y precios, cualquier usuario elegirá seguramente al que encuentre más bello. A veces, caso de las prendas de vestir, la belleza puede primar sobre las consideraciones prácticas. Frecuentemente compramos ropa bonita aunque sepamos que sus ocultos detalles de confección no son óptimos, o que su duración será breve debido a los materiales usados. Las ropas son el rubro tecnólogico de máxima venta en el planeta porque son la cara que mostramos a las demás personas y condicionan la manera en que nos relacionamos con ellas.<br />[editar] Función simbólica de los objetos tecnológicos[38]<br />Cuando la función principal de los objetos tecnológicos es la simbólica, no satisfacen las necesidades básicas de las personas y se convierten en medios para establecer estatus social y relaciones de poder.<br />Las joyas hechas de metales y piedras preciosas no impactan tanto por su belleza (muchas veces comparable al de una imitación barata) como por ser claros indicadores de la riqueza de sus dueños. Las ropas costosas de primera marca han sido tradicionalmente indicadores del estatus social de sus portadores. En la América colonial, por ejemplo, se castigaba con azotes al esclavo o liberto africano que usaba ropas españolas por pretender ser lo que no es.<br />El caso más destacado y frecuente de objetos tecnológicos fabricados por su función simbólica es el de los grandes edificios: catedrales, palacios, rascacielos gigantes. Están diseñados para empequeñecer a los que están en su interior (caso de los amplios atrios y altísimos techos de las catedrales), deslumbrar con exhibiciones de lujo (caso de los palacios), infundir asombro y humildad (caso de los grandes rascacielos). No es casual que los terroristas del 11 de septiembre de 2001 eligieran como blanco principal de sus ataques a las Torres Gemelas de Nueva York, sede de la Organización Mundial de Comercio y símbolo del principal centro del poderío económico estadounidense.<br />El Proyecto Apolo fue lanzado por el Presidente John F. Kennedy en el clímax de la Guerra Fría, cuando EEUU estaba aparentemente perdiendo la carrera espacial frente a los rusos, para demostrar al mundo la inteligencia, riqueza, poderío y capacidad tecnológica de los EEUU. Con las pirámides de Egipto, es el más costoso ejemplo del uso simbólico de las tecnologías.<br />[editar] Cultura y tecnologías<br />Preguntas de McLuhan sobre el impacto cultural de una tecnología.<br />Cada cultura distribuye de modo diferente la realización de las funciones y el usufructo de sus beneficios. Como la introducción de nuevas tecnologías modifica y reemplaza funciones humanas, cuando los cambios son suficientemente generalizados puede modificar también las relaciones humanas, generando un nuevo orden social. Las tecnologías no son independientes de la cultura, integran con ella un sistema socio-técnico inseparable. Las tecnologías disponibles en una cultura condicionan su forma de organización, así como la cosmovisión de una cultura condiciona las tecnologías que está dispuesta a usar.<br />En su libro Los orígenes de la civilización el historiado Vere Gordon Childe ha desarrollado detalladamente la estrecha vinculación entre la evolución tecnológica y la social de las culturas occidentales, desde sus orígenes prehistóricos. Marshall McLuhan ha hecho lo propio para la época contemporánea en el campo más restringido de las tecnologías de las telecomunicaciones.[39]<br />[editar] Impacto de la tecnología en la sociedad<br />Introducción<br />La tecnología ha aportado grandes beneficios al ser humano, desde la invención de aparatos y dispositivos para la detección y diagnostico de enfermedades, la creación y mejoramiento de herramientas o accesorios que son útiles para simplificar el trabajo en hogar. También en el área empresarial ha evolucionado con la incorporación de innovaciones tecnológicas en sus procesos. Por otro lado, los avances tecnológicos han sido manipulados para obedecer intereses particulares. La innovación tecnológica en las empresas ha provocado que la automatización de procesos sustituya a los trabajadores, generando desempleo. Los colectivos a los que afecta: de una manera u otra la sociedad compleja se ha visto afectada por una evolución gigantesca de los medios tecnológicos.<br />Tercera edad VS sociedad infantil<br />Analizando la tecnología para cada tipo de sociedad podemos decir que, por ejemplo, existe un vacío en la sociedad para los adultos mayores. Según artículos relacionados, la tercera edad se va sintiendo cada vez más apartada a medida que la tecnología ocupa un lugar más relevante en la vida cotidiana de las personas, así lentamente estas personas se ven cada vez más alejados de incrementar sus capacidades comunicacionales al no poder manipular estos nuevos aparatos tecnológicos.<br />Por otro lado está la sociedad infantil y juvenil que es quien domina estos cambios. Este tema es de interés social porque la tecnología forma parte de nuestras vidas, sobre todo en el plano profesional. Es calificado como un instrumento de supervivencia, y es que la sociedad debe seguir sus pasos para seguir formando parte de esta comunidad determinante. La hace relevante por el debate social que genera, y es que cada vez más la evolución tecnológica hace que se diferencien más unas sociedades de otras.<br />Esta sociedad juvenil utiliza la tecnología como un instrumento indispensable en la vida diaria. Las instituciones son una fuente importante para acercar este avance a los distintos tipos de sociedad, es que los ordenadores son ya una tecnología tan indispensable como una pizarra o un libro en las aulas educativas. Ya desde pequeños se les va ilustrando y educando en base a una nueva etapa tecnológica.<br />Su influencia en el ámbito profesional<br />A su vez, este avance condiciona a la sociedad a tener que aprender cada día. En el plano profesional la cosa cambia para aquellos que no estén bien formados y cualificados para manejar esta nueva etapa, y es que tendrá más dificultades para el acceso a un puesto de trabajo digno. Pero la nueva economía digital para subsistir y desarrollarse no sólo necesita de trabajadores, sino y sobre todo de consumidores formados en el manejo de las máquinas digitales. Aquí podemos ver un nuevo tipo de consumidor, cualificado y formado eficazmente para el consumo de aparatos tecnológicos novedosos. Sin consumidores digitales no habrá crecimiento de este sector productivo. En este sentido, a diferencia de épocas precedentes, el consumo no sólo precisa de sujetos con un cierto nivel de renta que les permita adquirir las mercancías, sino también que éstos estén cualificados para comprar a través de máquinas y redes de ordenadores.<br />La oferta actual de empleo abandona los esquemas tradicionales, demasiado orientados a darles prioridad a los títulos académicos, y evoluciona paulatinamente hacia la búsqueda de nuevos perfiles y de nuevos profesionales que posean un currículo formativo y una experiencia real más cercana y apropiada a la evolución tecnológica. Aquí se plasma la idea de reducción del personal, y es que las máquinas hacen reducir el trabajo físico a la sociedad.<br />Tipos de sociedad frente a la tecnología<br />Observando el comportamiento de la sociedad vemos claramente dos posiciones enfrentadas, mientras que para los que se encuentran reacios al cambio la tecnología supone un medio que destruye la capacidad del hombre; para los entusiastas del avance tecnológico, supone un avance más en un mundo de nuevos inventos e investigaciones.<br />Ambos perfiles se han visto influidos de alguna manera por esta nueva etapa tecnológica, pero cada uno la ha acogido de una manera diferente. Para los entusiastas de las nuevas tecnologías, la ven como un instrumento que facilita el mundo laboral y la forma de acceder a cualquier contenido, una nueva manera de desarrollar un trabajo sin gastar mucho tiempo y esfuerzo físico. Por lo que el desarrollo de la tecnología hace que el hombre tenga mayor capacidad de captación, mayor concentración y una capacidad de trabajo más llevadera.<br />En este grupo de entusiastas están los jóvenes, que ven estos nuevos avances como una manera de diversión más. Y es que ya son muchos los jóvenes que utilizan este nuevo avance como parte rutinaria de su vida. También están los jóvenes estudiantes, para éstos este desarrollo forma parte ya de su nivel académico. Los niños también se ubican en este grupo, y es que una videoconsola, una cámara, un ordenador son los nuevos juguetes modelo.<br />Por otro lado, se encuentra la sociedad reacia a estos cambios. En primer lugar, la tercera edad, y es que ésta no se encuentra conforme con algo tan novedoso y tan poco accesible para ellos. Ven este desarrollo como algo que los aparta de una sociedad en la que no se sienten tratados por igual. En este grupo se encuentran personas que no acogen este cambio pero se conforman. Las que no están de acuerdo, y por ello se mantienen apartadas de ese mundo tan novedoso. Estas personas se han tenido que adaptar quizás en el mundo laboral para no perder su puesto de trabajo, pero en su vida personal se mantienen aislados de esto.<br />Conclusiones<br />Todos sabemos que el siglo XXI está lleno de cambios tecnológicos, pero cada uno los acoge de una manera diferente. Aún así, la tecnología está intentando esforzarse en crear nuevos productos accesibles a personas como la tercera edad. Sólo es cuestión de abrir la mente a este nuevo mundo interactivo o aceptar que este cambio tecnológico cambia inevitablemente el rumbo de las sociedades, esto es, produciéndose así las nuevas sociedades interactivas, las nuevas generaciones.<br />[editar] Medio ambiente y tecnologías<br />La principal finalidad de las tecnologías es transformar el entorno humano (natural y social), para adaptarlo mejor a las necesidades y deseos humanos. En ese proceso se usan recursos naturales (terreno, aire, agua, materiales, fuentes de energía...) y personas que proveen la información, mano de obra y mercado para las actividades tecnológicas.<br />El principal ejemplo de transformación del medio ambiente natural son las ciudades, construcciones completamente artificiales por donde circulan productos naturales como aire y agua, que son contaminados durante su uso. La tendencia, aparentemente irreversible, es la urbanización total del planeta. Se estima que en el transcurso de 2008 la población mundial urbana superará a la rural por primera vez en la historia.[40] [41] Esto ya ha sucedido en el siglo XX para los países más industrializados. En casi todos los países la cantidad de ciudades está en continuo crecimiento y la población de la gran mayoría de ellas está en continuo aumento. La razón es que las ciudades proveen mayor cantidad de servicios esenciales, puestos de trabajo, comercios, seguridad personal, diversiones y acceso a los servicios de salud y educación.<br />Además del creciente reemplazo de los ambientes naturales (cuya preservación en casos particularmente deseables ha obligado a la creación de parques y reservas naturales), la extracción de ellos de materiales o su contaminación por el uso humano, está generando problemas de difícil reversión. Cuando esta extracción o contaminación excede la capacidad natural de reposición o regeneración, las consecuencias pueden ser muy graves. Son ejemplos:<br />La deforestación. <br />La contaminación de los suelos, las aguas y la atmósfera. <br />El calentamiento global. <br />La reducción de la capa de ozono. <br />Las lluvias ácidas. <br />La extinción de especies animales y vegetales. <br />La desertificación por el uso de malas prácticas agrícolas y ganaderas. <br />Se pueden mitigar los efectos que las tecnologías producen sobre el medio ambiente estudiando los impactos ambientales que tendrá una obra antes de su ejecución, sea ésta la construcción de un caminito en la ladera de una montaña o la instalación de una gran fábrica de papel a la vera de un río. En muchos países estos estudios son obligatorios y deben tomarse recaudos para minimizar los impactos negativos (rara vez pueden eliminarse por completo) sobre el ambiente natural y maximizar (si existen) los impactos positivos (caso de obras para la prevención de aludes o inundaciones).<br />Para eliminar completamente los impactos ambientales negativos no debe tomarse de la naturaleza o incorporar a ella más de los que es capaz de reponer, o eliminar por sí misma. Por ejemplo, si se tala un árbol se debe plantar al menos uno; si se arrojan residuos orgánicos a un río, la cantidad no debe exceder su capacidad natural de degradación. Esto implica un costo adicional que debe ser provisto por la sociedad, transformando los que actualmente son costos externos de las actividades humanas (es decir, costos que no paga el causante, por ejemplo los industriales, sino otras personas) en costos internos de las actividades responsables del impacto negativo. De lo contrario se generan problemas que deberán ser resueltos por nuestros descendientes, con el grave riesgo de que en el transcurso del tiempo se transformen en problemas insolubles.<br />El concepto de desarrollo sustentable o sostenible tiene metas más modestas que el probablemente inalcanzable impacto ambiental nulo. Su expectativa es permitir satisfacer las necesidades básicas, no suntuarias, de las generaciones presentes sin afectar de manera irreversible la capacidad de las generaciones futuras de hacer lo propio. Además del uso moderado y racional de los recursos naturales, esto requiere el uso de tecnologías específicamente diseñadas para la conservación y protección del medio ambiente.<br />[editar] Ética y tecnologías<br />Cuando el lucro es la finalidad principal de las actividades tecnológicas, caso ampliamente mayoritario, el resultado inevitable es considerar a las personas como mercaderías.<br />Cuando hay seres vivos involucrados (animales de laboratorio y personas), caso de las tecnologías médicas, la experimentación tecnológica tiene restricciones éticas inexistentes para la materia inanimada.<br />Las consideraciones morales rara vez entran en juego para las tecnologías militares, y aunque existen acuerdos internacionales limitadores de las acciones admisibles para la guerra, como la Convención de Ginebra, estos acuerdos son frecuentemente violados por los países con argumentos de supervivencia y hasta de mera seguridad.<br />[editar] Tecnologías apropiadas<br />Se considera que una tecnología es apropiada cuando tiene efectos beneficiosos sobre las personas y el medio ambiente. Aunque el tema es hoy (y probablemente seguirá siéndolo por mucho tiempo) objeto de intenso debate, hay acuerdo bastante amplio sobre las principales características que una tecnología debe tener para ser social y ambientalmente apropiada:[42]<br />No causar daño previsible a las personas ni daño innecesario a las restantes formas de vida (animales y plantas). <br />No comprometer de modo irrecuperable el patrimonio natural de las futuras generaciones. <br />Mejorar las condiciones básicas de vida de todas las personas, independientemente de su poder adquisitivo. <br />No ser coercitiva y respetar los derechos y posibilidades de elección de sus usuarios voluntarios y de sus sujetos involuntarios. <br />No tener efectos generalizados irreversibles, aunque estos parezcan a primera vista ser beneficiosos o neutros. <br />La inversión de los gobiernos en tecnologías apropiadas debe priorizar de modo absoluto la satisfacción de las necesidades humanas básicas de alimentación, vestimenta, vivienda, salud, educación, seguridad personal, participación social, trabajo y transporte. <br />Los conceptos tecnologías apropiadas y tecnologías de punta son completamente diferentes. Las tecnologías de punta, término publicitario que enfatiza la innovación, son usualmente tecnologías complejas que hacen uso de muchas otras tecnologías más simples. Las tecnologías apropiadas frecuentemente, aunque no siempre, usan saberes propios de la cultura (generalmente artesanales) y materias primas fácilmente obtenibles en el ambiente natural donde se aplican.[43] Algunos autores acuñaron el término tecnologías intermedias para designar a las tecnologías que comparten características de las apropiadas y de las industriales.<br />[editar] Ejemplos de tecnologías apropiadas<br />La bioconstrucción o construcción de viviendas con materiales locales, como el adobe, con diseños sencillos pero que garanticen la estabilidad de la construcción, la higiene de las instalaciones, la protección contra las variaciones normales del clima y un bajo costo de mantenimiento, actividad tecnológica frecuentemente descuidada.[44] <br />La letrina abonera seca es una manera higiénica de disponer de los excrementos humanos y transformarlos en abono sin uso de agua. Es una tecnología apropiada para ambientes donde el agua es escasa o no se puede depurar su carga orgánica con facilidad y seguridad.[45] <br />[editar] Ludismo<br />El ludismo o luddismo, denominado así por un no se sabe si real o imaginario personaje destructor de máquinas en la Inglaterra de la Revolución industrial, Ned Ludd, es la ideología que atribuye a los dispositivos tecnológicos ser la causa de muchos males de la sociedad moderna. Los luditas consideran que las máquinas quitan puestos de trabajo a las personas, las alejan de la sana vida natural y destruyen el medio ambiente. Uno de los más notorios luditas contemporáneos fue Theodore John Kaczynski, el Unabomber, quien mató e hirió a muchos tecnólogos usando cartas bomba.<br />Los luditas no diferencian entre las tecnologías y las finalidades para las que son usadas, englobándolas a todas en la misma categoría. Consideran así, tal vez sin expresarlo verbalmente, que las tecnologías médicas, que salvan anualmente centenares de millones de vidas, no tienen diferencias esenciales con las tecnologías de la guerra, que matan a centenares de miles de personas en el mismo lapso. Este sincretismo elude u oscurece la necesaria discusión de la concordancia ética entre medios y fines que es la base de los imperativos categóricos kantianos.<br />[editar] Oficios técnicos y profesiones tecnológicas<br />Acuicultor Agricultor Agrimensor Agrónomo Albañil Apicultor Arquitecto Bioquímico Biotecnólogo Consultora Carnicero Carpintero Cocinero Costurero-a Diseñador gráfico Diseñador Industrial Dactiloscopista Electricista Enfermero Farmacéutico Espectroscopista Fisicoquímico Fisioterapeuta Físico Aplicado Fontanero Fotógrafo Ganadero Herrero Industrial Informático Ingeniero Aeroespacial Aeronáutico de Automoción Biomédica Civil Eléctrica Electrónico Físico Forestal Genética Hidráulica Industrial Informática de Edificación de Minas Mecánico en Máquinas Térmicas en Innovación y Diseño Metalúrgico Mecatronica Naval Nuclear del Petróleo Portuario Topógrafo Sanitario de Software Químico en Telecomunicaciones Textil del Transporte Kinesiólogo Leñador Masajista Médico Cardiólogo Cirujano Endocrinólogo Dermatólogo Fisiólogo Ginecólogo Clínico Obstetra Oncólogo Ortopedista Patólogo Pediatra Proctólogo Traumatólogo Mecánico Minero Obrero Oculista (Oftalmólogo) Odontólogo Cirujano dentista Dentista Ortodoncista Oftalmólogo Operario u operador Chófer Maquinista Piloto de aviación de radio Telefonista Timonel Panadero Pescador Protésico dental Químico Soldador Técnico Electricista Electrónico Gasista en Instalaciones Sanitarias Mecánico Químico Tipógrafo Tornero Veterinario Vidriero <br />[editar] Referencias<br />↑ Carl Marx, Tecnología industrial y división del trabajo, reproducido en Torcuato di Tella (compilador), Introducción a la Sociología, Eudeba, Buenos Aires (Argentina), 1987, pp. 127-134, ISBN 950-23-0197-8. <br />↑ El tema es detalladamente discutido en el libro de Leroi-Gourhan dado en las fuentes. <br />↑ Isaac Asimov, Momentos estelares de la ciencia, Alianza Editorial, Madrid (España), 2003, ISBN 978-84-206-3980-2. <br />↑ J. 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Desde 1900 hasta 1950; Siglo Veintiuno de España Editores; Madrid (España); 1987. <br />Subb :D <br />[editar] Véase también<br />Desarrollo sostenible <br />NIMBY <br />Tecnología sanitaria <br />Historia de la tecnología <br />Historia del registro del sonido <br />Educación tecnológica <br />[editar] Enlaces externos<br />Portal:Tecnología. Contenido relacionado con Tecnología. <br />Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Tecnología. Commons <br />Wikinoticias tiene noticias relacionadas con Tecnología.Wikinoticias <br />Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Tecnología. Wikiquote <br />Wikcionario tiene definiciones para tecnología.Wikcionario <br />Noticias de Tecnología General <br />Acepciones de tecnología en Argentina. <br />Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Tecnolog%C3%ADa"<br />Categoría: Tecnología<br />Categoría oculta: Wikipedia:Veracidad discutida<br />Cultura<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />La cultura es el conjunto de todas las formas, los modelos o los patrones, explícitos o implícitos, a través de los cuales una sociedad regula el comportamiento de las personas que la conforman. Como tal incluye costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias. Desde otro punto de vista se puede decir que la cultura es toda la información y habilidades que posee el ser humano. El concepto de cultura es fundamental para las disciplinas que se encargan del estudio de la sociedad, en especial para la antropología y la sociología.<br />La Unesco, en 1982, declaró:<br />...que la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden.<br />(UNESCO, 1982: Declaración de México)<br />Aunque muchas de las concepciones sobre cultura en el lenguaje común tienen su origen en el debate de las ciencias sociales, o bien, existieron primero en el habla cotidiana y luego fueron retomadas por las segundas, aquí se presenta un repaso sobre la construcción histórica del concepto de cultura en las disciplinas sociales.<br />Contenido[ocultar]1 Formación del concepto de cultura 1.1 Origen del término 1.2 Concepción clásica de la cultura 1.3 Cultura y civilización 2 Definiciones de cultura en las disciplinas sociales 2.1 Definiciones descriptivas de cultura 2.1.1 Definición de Tylor 2.1.2 Definición de los culturalistas 2.1.3 Definición funcionalista-estructural 2.2 Definiciones simbólicas 2.3 Definición estructuralista 2.4 Definición de la antropología simbólica 2.5 Definiciones marxistas 2.6 Definición neoevolucionista o ecofuncionalista 2.6.1 White y Steward 2.6.2 Evolución cultural 2.6.3 Marvin Harris y el materialismo cultural 2.7 El concepto científico de cultura 3 Industria cultural 4 Socialización de la cultura 4.1 Clasificación 4.2 Elementos de la cultura 4.3 Cambios culturales 5 Cultura en animales no homo sapiens 6 Véase también 6.1 Teorías sobre la cultura 6.2 Otras cuestiones culturales 7 Referencias 8 Bibliografía 9 Enlaces externos <br />[editar] Formación del concepto de cultura<br />[editar] Origen del término<br />Desde la antigüedad se pueden encontrar metáforas que relacionan la práctica de algunas actividades con el «cultivo» del espíritu humano, y las facultades sensibles e intelectuales del individuo –por ejemplo, con el «cultivo» de la tierra, que es la agricultura, el cultivo fue el principio de la modalidad cultural. En esta acepción se conserva aún en el lenguaje cotidiano, cuando se identifica cultura con sensibilidad. De esta suerte, una persona «culta» es aquella que posee extensos conocimientos en los más variados «campos» del saber.<br />[editar] Concepción clásica de la cultura<br />En sus primeras acepciones, cultura designaba el cultivo de los campos.<br />El término cultura proviene del latín cultus que a su vez deriva de la voz colere que significa cuidado del campo o del ganado. Hacia el siglo XIII, el término se empleaba para designar una parcela cultivada, y tres siglos más tarde había cambiado su sentido como estado de una cosa, al de la acción: el cultivo de la tierra o el cuidado del ganado (Cuche, 1999: 10), aproximadamente en el sentido en que se emplea en el español de nuestros días en vocablos como agricultura, apicultura, piscicultura y otros. Por la mitad del siglo XVI, el término adquiere una connotación metafórica, como el cultivo de cualquier facultad. De cualquier manera, la acepción figurativa de cultura no se extenderá hasta el siglo XVII, cuando también aparece en ciertos textos académicos.<br />El Siglo de las Luces (siglo XVIII) es la época en que el sentido figurado del término como "cultivo del espíritu" se impone en amplios campos académicos. Por ejemplo, el Dictionnaire de l'Academie Française de 1718. Y aunque la Enciclopedia lo incluye sólo en su sentido restringido de cultivo de tierras, no desconoce el sentido figurado, que aparece en los artículos dedicados a la literatura, la pintura, la filosofía y las ciencias. Al paso del tiempo, como cultura se entenderá la formación de la mente. Es decir, se convierte nuevamente en una palabra que designa un estado, aunque en esta ocasión es el estado de la mente humana, y no el estado de las parcelas.<br />Voltaire, uno de los pocos pensadores franceses del siglo XVIII que se mostraban partidarios de una concepción relativista de la historia humana.<br />La clásica oposición entre cultura y naturaleza también tiene sus raíces en esta época. En 1798, el Dictionnaire incluye una acepción de cultura en que se estigmatiza el "espíritu natural". Para muchos de los pensadores de la época, como Jean Jacques Rousseau, la cultura es un fenómeno distintivo de los seres humanos, que los coloca en una posición diferente a la del resto de animales. La cultura es el conjunto de los conocimientos y saberes acumulados por la humanidad a lo largo de sus milenios de historia. En tanto una característica universal, el vocablo se emplea en número singular, puesto que se encuentra en todas las sociedades sin distinción de etnias, ubicación geográfica o momento histórico.<br />[editar] Cultura y civilización<br />También es en el contexto de la Ilustración cuando surge otra de las clásicas oposiciones en que se involucra a la cultura, esta vez, como sinónimo de la civilización. Esta palabra aparece por primera vez en la lengua francesa del siglo XVIII, y con ella se significaba la refinación de las costumbres. Civilización es un término relacionado con la idea de progreso. Según esto, la civilización es un estado de la Humanidad en el cual la ignorancia ha sido abatida y las costumbres y relaciones sociales se hallan en su más elevada expresión. La civilización no es un proceso terminado, es constante, e implica el perfeccionamiento progresivo de las leyes, las formas de gobierno, el conocimiento. Como la cultura, también es un proceso universal que incluye a todos los pueblos, incluso a los más atrasados en la línea de la evolución social. Desde luego, los parámetros con los que se medía si una sociedad era más civilizada o más salvaje eran los de su propia sociedad. En los albores del siglo XIX, ambos términos, cultura y civilización eran empleados casi de modo indistinto, sobre todo en francés e inglés (Thompson, 2002: 186).<br />Johann Gottfried Herder. Según él, la cultura podía entenderse como la realización del genio nacional (Volksgeist).<br />Es necesario señalar que no todos los intelectuales franceses emplearon el término. Rousseau y Voltaire se mostraron reticentes a esta concepción progresista de la historia. Intentaron proponer una versión más relativista de la historia, aunque sin éxito, pues la corriente dominante era la de los progresistas. No fue en Francia, sino en Alemania donde las posturas relativistas ganaron mayor prestigio. El término Kultur en sentido figurado aparece en Alemania hacia el siglo XVII -aproximadamente con la misma connotación que en francés. Para el siglo XVIII goza de gran prestigio entre los pensadores burgueses alemanes. Esto se debió a que fue empleado para denostar a los aristócratas, a los que acusaban de tratar de imitar las maneras "civilizadas" de la corte francesa. Por ejemplo, Immanuel Kant apuntaba que "nos cultivamos por medio del arte y de la ciencia, nos civilizamos [al adquirir] buenos modales y refinamientos sociales" (Thompson, 2002: 187). Por lo tanto, en Alemania el término civilización fue equiparado con los valores cortesanos, calificados de superficiales y pretenciosos. En sentido contrario, la cultura se identificó con los valores profundos y originales de la burguesía (Cuche, 1999:13).<br />En el proceso de crítica social, el acento en la dicotomía cultura/civilización se traslada de las diferencias entre estratos sociales a las diferencias nacionales. Mientras Francia era el escenario de una de las revoluciones burguesas más importantes de la historia, Alemania estaba fragmentada en múltiples Estados. Por ello, una de las tareas que se habían propuesto los pensadores alemanes era la unificación política. La unidad nacional pasaba también por la reivindicación de las especificidades nacionales, que el universalismo de los pensadores franceses pretendía borrar en nombre de la civilización. Ya en 1774, Johann Gottfried Herder proclamaba que el genio de cada pueblo (Volksgeist) se inclinaba siempre por la diversidad cultural, la riqueza humana y en contra del universalismo. Por ello, el orgullo nacional radicaba en la cultura, a través de la que cada pueblo debía cumplir un destino específico. La cultura, como la entendía Herder, era la expresión de la humanidad diversa, y no excluía la posibilidad de comunicación entre los pueblos.<br />Durante el siglo XIX, en Alemania el término cultura evoluciona bajo la influencia del nacionalismo.[1] Mientras tanto, en Francia, el concepto se amplió para incluir no sólo el desarrollo intelectual del individuo, sino el de la humanidad en su conjunto. De aquí, el sentido francés de la palabra presenta una continuidad con el de civilización: no obstante la influencia alemana, persiste la idea de que más allá de las diferencias entre "cultura alemana" y "cultura francesa" (por poner un ejemplo), hay algo que las unifica a todas: la cultura humana.[2]<br />[editar] Definiciones de cultura en las disciplinas sociales<br />Para efecto de las ciencias sociales, las primeras acepciones de cultura fueron construidas a finales del siglo XIX. Por esta época, la sociología y la antropología eran disciplinas relativamente nuevas, y la pauta en el debate sobre el tema que aquí nos ocupa la llevaba la filosofía. Los primeros sociólogos, como Émile Durkheim, rechazaban el uso del término. Hay que recordar que en su perspectiva, la ciencia de la sociedad debía abordar problemas relacionados con la estructura social.[3] Si bien es opinión generalizada que Carlos Marx dejó de lado a la cultura, ello se ve refutado por las mismas obras del autor, sosteniendo que las relaciones sociales de producción (la organización que adoptan los seres humanos para el trabajo y la distribución social de sus frutos) constituyen la base de la superestructura jurídico-política e ideológica, pero en ningún caso un aspecto secundario de la sociedad. No es concebible una relación social de producción sin reglas de conducta, sin discursos de legitimación, sin prácticas de poder, sin costumbres y hábitos permanentes de comportamiento, sin objetos valorados tanto por la clase dominante como por la clase dominada. El desvelo de las obras juveniles de Marx, tanto de La ideología alemana (1845-1846) en 1932 por la célebre edición del Instituto Marx-Engels de la URSS bajo dirección de David Riazanov, como de los Manuscritos económicos y filosóficos (1844) posibilitó que varios partidarios de sus propuestas teóricas desarrollaran una teoría de la cultura marxista (véase más adelante).<br />El concepto de cultura generalmente es relacionado con la antropología. Una de las ramas más importantes de esta disciplina social se encarga precisamente del estudio comparativo de la cultura. Quizá por la centralidad que la palabra tiene en la teoría de la antropología, el término ha sido desarrollado de diversas maneras, que suponen el uso de una metodología analítica basada en premisas que en ocasiones distan mucho las unas de las otras.<br />Los etnólogos y antropólogos británicos y estadounidenses de las postrimerías del siglo XIX retomaron el debate sobre el contenido de cultura. Estos autores tenían casi siempre una formación profesional en derecho, pero estaban particularmente interesados en el funcionamiento de las sociedades exóticas con las que Occidente se encontraba en ese momento.[4] En la opinión de estos pioneros de la etnología y la antropología social (como Bachoffen, McLennan, Maine y Morgan), la cultura es el resultado del devenir histórico de la sociedad. Pero la historia de la humanidad en estos escritores era fuertemente deudora de las teorías ilustradas de la civilización, y sobre todo, del darwinismo social de Spencer.<br />[editar] Definiciones descriptivas de cultura<br />[editar] Definición de Tylor<br />E. B. Tylor, etnólogo británico, dijo: "La principal tendencia de la cultura desde los orígenes a los tiempos modernos ha sido del salvajismo hacia la civilización." (1995:43).<br />Como señala Thompson (2002: 190), la definición descriptiva de cultura se encontraba presente en esos primeros autores de la antropología decimonónica. El interés principal en la obra de estos autores (que abordaba problemáticas tan disímbolas como el origen de la familia y el matriarcado, y las supervivencias de culturas antiquísimas en la civilización occidental de su tiempo) era la búsqueda de los motivos que llevaban a los pueblos a comportarse de tal o cual modo. En esas exploraciones, meditarente, o entre la tecnología y el resto del sistema social.<br />Uno de los más importantes etnógrafos de la época fue Gustav Klemm. En los diez tomos de su obra Allgemeine Cultur-Geschichte der Menschheit (1843-1852) intentó mostrar el desarrollo gradual de la humanidad por medio del análisis de la tecnología, costumbres, arte, herramientas, prácticas religiosas. Una obra monumental, pues incluía ejemplos etnográficos de pueblos de todo el mundo. El trabajo de Klemm habría de tener eco en sus contemporáneos, empeñados en definir el campo de una disciplina científica que estaba naciendo. Unos veinte años más tarde, en 1871, Edward B. Tylor publicó en Primitive Culture una de las definiciones más ampliamente aceptadas de cultura. Según Tylor, la cultura es:<br />...aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres, y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre. La situación de la cultura en las diversas sociedades de la especie humana, en la medida en que puede ser investigada según principios generales, es un objeto apto para el estudio de las leyes del pensamiento y la acción del hombre.<br />(Tylor, 1995: 29)<br />De esta suerte, una de las principales aportaciones de Tylor fue la elevación de la cultura como materia de estudio sistemático. A pesar de este notable avance conceptual, la propuesta de Tylor adolecía de dos grandes debilidades. Por un lado, sacó del concepto su énfasis humanista al convertir a la cultura en objeto de ciencia. Por el otro, su procedimiento analítico era demasiado descriptivo. En el texto citado arriba, Tylor plantea que "un primer paso para el estudio de la civilización[5] consiste en diseccionarla en detalles, y clasificar éstos en los grupos adecuados" (Tylor, 1995:33). Según esta premisa, la mera recopilación de los "detalles" permitiría el conocimiento de una cultura. Una vez conocida, sería posible clasificarla en una graduación de más a menos civilizada, premisa que heredó de los darwinistas sociales.<br />[editar] Definición de los culturalistas<br />Una mujer hopi arregla el peinado de una joven soltera de su tribu. Los antropólogos estadounidenses de la primera mitad del siglo XX estaban muy interesados en la documentación etnográfica de los pueblos indios, algunos de los cuales estaban en proceso de extinción.<br />La propuesta teórica de Tylor fue retomada y reelaborada posteriormente, tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos. En este último país, la antropología evolucionaba hacia una posición relativista, representada en primera instancia por Franz Boas. Esta posición representaba un rompimiento con las ideas anteriores sobre la evolución cultural, en especial las propuestas por los autores británicos y el estadounidense Lewis Henry Morgan. Para éste último, contra quien Boas dirigió sus críticas en uno de sus pocos textos teóricos, el proceso de la evolución social humana (tecnología, relaciones sociales y cultura) podía ser equiparado con el proceso de crecimiento de un individuo de la especie. Por lo tanto, Morgan comparaba el salvajismo con la "infancia de la especie humana", y la civilización, con la madurez.[6] Boas fue sumamente duro con las propuestas de Morgan y el resto de los antropólogos evolucionistas contemporáneos. A lo que sus autores llamaban "teorías" sobre la evolución de la sociedad, Boas las calificó de "puras conjeturas" sobre el ordenamiento histórico de "fenómenos observados conforme a principios admitidos [de antemano]" (1964:184).<br />La crítica de Boas en contra de los evolucionistas es un eco de la perspectiva de los filósofos alemanes como Herder y Wilhelm Dilthey. El núcleo de la propuesta radica en su inclinación a considerar la cultura como un fenómeno plural. En otras palabras, más que hablar de cultura, Boas hablaba de culturas. Para la mayor parte de los antropólogos y etnólogos adscritos a la escuela culturalista estadounidense, el estado del arte etnográfico al principio del siglo XX no permitía la conformación de una teoría general sobre la evolución de las culturas. Por lo tanto, la labor más importante de los estudiosos del fenómeno debía ser la documentación etnográfica.[7] De hecho, Boas escribió muy pocos textos teóricos, en comparación con sus monografías sobre los pueblos indígenas de la costa pacífica de América del Norte.<br />Los antropólogos formados por Robin Reid hubieron de heredar muchas de las premisas de su maestro. Entre otros casos notables, están el de Ruth Benedict. En su obra Patterns of culture (1939), Benedict señala que cada cultura es un todo comprensible sólo en sus propios términos[8] y constituye una suerte de matriz que da sentido a la actuación de los individuos en una sociedad. Alfred Kroeber, retomando la oposición entre cultura y naturaleza, también señalaba que las culturas son fenómenos sui generis pero, en sentido estricto, eran de una categoría exterior a la naturaleza. Por lo tanto, según Kroeber, el estudio de las culturas debía salirse del dominio de las ciencias naturales y encarar a las primeras como lo que eran: fenómenos superorgánicos.[9] Melville Herskovits y Clyde Kluckhohn retomaron de Tylor su definición cientificista del estudio de la cultura. Para el primero, también la recolección de rasgos definitorios de las culturas permitiría su clasificación. Aunque, en este caso, la clasificación no se realizaba en sentido diacrónico, sino espacial-geográfico que habría de permitir el conocimiento de las relaciones entre los diferentes pueblos asentados en un área cultural. Kluckhonn, por su parte, resume en su texto Antropología la mayor parte de los postulados vistos en esta sección, y reclama el dominio de lo cultural como el campo específico de la actividad antropológica.<br />[editar] Definición funcionalista-estructural<br />La característica más peculiar del concepto funcionalista de cultura se refiere precisamente a la función social de la misma. El supuesto básico es que todos los elementos de una sociedad (entre los que la cultura es uno más) existen porque son necesarios. Esta perspectiva ha sido desarrollada tanto en antropología como en sociología aunque, sin duda, sus primeras características fueron delineadas involuntariamente por Émile Durkheim. Este sociólogo francés muy pocas veces empleó el término como unidad analítica principal de su disciplina. En su libro Las reglas del método sociológico (1895), plantea que la sociedad está compuesta por entidades que tienen una función específica, integradas en un sistema análogo al de los seres vivos, donde cada órgano está especializado en el cumplimiento de una función vital. Del mismo modo en que los órganos de un cuerpo son susceptibles a la enfermedad, las instituciones y costumbres, las creencias y las relaciones sociales también pueden caer en un estado de anomia. Durkheim y sus seguidores, sin embargo, no se ocupan exclusiva ni principalmente de la cultura como objeto de estudio, sino de hechos sociales. A pesar de ellos, sus propuestas analíticas fueron retomadas por autores conspicuos de la antropología social británica y la sociología de la cultura de Estados Unidos.<br />Más tarde, el polaco Bronislaw Malinowski retomó tanto la descripción de cultura de Tylor como algunos de los planteamientos de Durkheim relativos a la función social. Para Malinowski, la cultura podía ser entendida como una «realidad sui generis» que debía estudiarse como tal (en sus propios términos). En la categoría de cultura incluía artefactos, bienes, procesos técnicos, ideas, hábitos y valores heredados (Thompson, 2002: 193). También consideraba que la estructura social podía ser entendida análogamente a los organismos vivos pero, a diferencia de Durkheim, Malinowski tenía una tendencia más holística. Malinowski creía que todos los elementos de la cultura poseían una función que les daba sentido y hacía posible su existencia. Pero esta función no era dada únicamente por lo social, sino por la historia del grupo y el entorno geográfico, entre muchos otros elementos. El reflejo más claro de este pensamiento aplicado al análisis teórico fue el libro Los argonautas del Pacífico Occidental (1922), una extensa y detallada monografía sobre las distintas esferas de la cultura de los isleños trobriandeses, un pueblo que habitaba en las islas Trobriand, al oriente de Nueva Guinea.<br />Años más tarde, Alfred Reginald Radcliffe-Brown, también antropólogo británico, retomaría algunas de las propuestas de Malinowski, y muy especialmente las que se referían a la función social. Radcliffe-Brown rechazaba que el campo de análisis de la antropología fuera la cultura, más bien se encargaba del estudio de la estructura social, un entramado de relaciones entre las personas de un grupo. Sin embargo, también analizó aquellas categorías que habían sido descritas con anterioridad por Malinowski y Tylor, siguiendo siempre el principio del análisis científico de la sociedad. En su libro Estructura y función en la sociedad primitiva (1975) Radcliffe-Brown establece que la función más importante de las creencias y prácticas sociales es la del mantenimiento del orden social, el equilibrio en las relaciones y la trascendencia del grupo en el tiempo. Sus propuestas fueron retomadas más tarde por muchos de sus alumnos, especialmente por Edward Evan Evans-Pritchard etnógrafo de los nuer y los azande, pueblos del centro de África. En ambos trabajos etnográficos, la función reguladora de las creencias y prácticas sociales está presente en el análisis de esas sociedades, a la primera de las cuales, Evans-Pritchard llamó "anarquía ordenada".<br />[editar] Definiciones simbólicas<br />Los orígenes de las concepciones simbólicas de cultura se remontan a Leslie White, antropólogo estadounidense formado en la tradición culturalista de Boas. A pesar de que en su libro La ciencia de la cultura afirma, en un principio, que ésta es «el nombre de un tipo preciso o clase de fenómenos, es decir, las cosas y los sucesos que dependen del ejercicio de una habilidad mental, exclusiva de la especie humana, que hemos llamado 'simbolizante'», en el transcurso de su texto, White irá abandonando la idea de la cultura como símbolos para orientarse hacia una perspectiva ecológica.[10]<br />[editar] Definición estructuralista<br />Según la teoría estructuralista, la mente humana clasifica todos los fenómenos del mundo, estableciendo conjuntos clasificatorios a los que se adhieren cargas semánticas (se convierten en símbolos). Por ejemplo, Héritier proponía que un par de grupos clasificatorios universal es el que distingue hombres de mujeres, basado en las diferencias fisiológicas. Lo que cambia son las atribuciones de cada grupo: en algunas culturas, como la occidental, la mujer se encarga de criar a los niños; en otras, esta tarea corresponde a los hombres.<br />El estructuralismo es una corriente más o menos extendida en las ciencias sociales. Sus orígenes se remontan a Ferdinand de Saussure, lingüista, quien propuso grosso modo que la lengua es un sistema de signos. Tras su conversión a la antropología (tal como la llama en Tristes trópicos), Claude Lévi-Strauss –influido por Roman Jakobson– habría de retomar este concepto para el estudio de los hechos de interés antropológico, entre los que la cultura era sólo uno más. De acuerdo con Lévi-Strauss, la cultura es básicamente un sistema de signos[11] producidos por la actividad simbólica de la mente humana (tesis que comparte con White).<br />En Antropología estructural (1958) Lévi-Strauss irá definiendo las relaciones que existen entre los signos y símbolos del sistema, y su función en la sociedad, sin prestar demasiada atención a este último punto. En resumen, se puede decir que en la teoría estructuralista, la cultura es un mensaje que puede ser decodificado tanto en sus contenidos, como en sus reglas. El mensaje de la cultura habla de la concepción del grupo social que la crea, habla de sus relaciones con internas y externas. En El pensamiento salvaje (2002), Lévi-Strauss apunta que todos los símbolos y signos de que está hecha la cultura son productos de la misma capacidad simbólica que poseen todas las mentes humanas. Esta capacidad, básicamente consiste en la clasificación de las cosas del mundo en grupos, a los que se atribuyen ciertas cargas semánticas. No existe grupo de símbolos o signos (campo semántico) que no tenga uno complementario. Los signos y sus significados pueden ser asociados por metáfora (como en el caso de las palabras) o metonimia (como en el caso de los emblemas de la realeza) a fenómenos significativos para el grupo creador del sistema cultural. Las asociaciones simbólicas no necesariamente son las mismas en todas las culturas. Por ejemplo, mientras en la cultura occidental, el rojo es el color del amor, en Mesoamérica es el de la muerte.<br />Según la propuesta estructuralista, las culturas de los pueblos "primitivos" y "civilizados" están hechas de la misma materia y, por tanto, los sistemas del conocimiento del mundo exterior dominantes en cada uno –magia en los primeros, ciencia en los segundos– no son radicalmente diferentes. Aunque son varias las distinciones que se pueden establecer entre culturas primitivas y modernas: una de las más importantes es el modo en que manipulan los elementos del sistema. En tanto que la magia improvisa, la ciencia procede sobre la base del método científico.[12] El uso del método científico no quiere decir –según Lévi-Strauss– que las culturas donde la ciencia es dominante sean superiores, o que aquellas donde la magia juega un papel fundamental sean menos rigurosas o metódicas en su manera de conocer el mundo. Simplemente, son de índole distinta unas de otras, pero la posibilidad de comprensión entre ambos tipos de culturas radica básicamente en una facultad universal del género humano.<br />En la perspectiva estructuralista, el papel de la historia en la conformación de la cultura de una sociedad no es tan importante. Lo fundamental es llegar a dilucidar las reglas que subyacen en la articulación de los símbolos en una cultura, y observar la manera en que éstos dotan de sentido la actuación de una sociedad. En varios textos, Lévi-Strauss y sus seguidores (como Edmund Leach) parecen insinuar, como Ruth Benedict, que la cultura es una suerte de patrón que pertenece a todo el grupo social pero no se encuentra en nadie en particular. Esta idea también fue retomada del concepto de lenguaje propuesto por Saussure.<br />[editar] Definición de la antropología simbólica<br />La antropología simbólica es una rama de las ciencias sociales cuyo desarrollo se relaciona con la crítica al estructuralismo lévi-straussiano. Uno de los principales exponentes de esta corriente es Clifford Geertz. Comparte con el estructuralismo francés la tesis de la cultura como un sistema de símbolos pero, a diferencia de Lévi-Strauss, Geertz señala que no es posible para los investigadores el conocimiento de sus contenidos:<br />Al creer tal como Max Weber que el hombre es un animal suspendido en tramas de significación tejidas por él mismo, considero que la cultura se compone de tales tramas, y que el análisis de ésta no es, por tanto, una ciencia experimental en busca de leyes, sino una ciencia interpretativa en busca de significado.<br />(Geertz, 1988:)<br />Bajo la premisa anterior, Geertz y la mayor parte de los antropólogos simbólicos ponen en duda la autoridad de la etnografía. Señalan que a lo que pueden limitarse los antropólogos es a hacer "interpretaciones plausibles" del significado de la trama simbólica que es la cultura, a partir de la descripción densa de la mayor cantidad de puntos de vista que sea posible conocer respecto a un mismo suceso. En otro sentido, los simbólicos no creen que todos los elementos de la trama cultural posean el mismo sentido para todos los miembros de una sociedad. Más bien creen que pueden ser interpretados de modos diferentes, dependiendo, ya de la posición que ocupen en la estructura social, ya de condicionamientos sociales y psíquicos anteriores, o bien, del mismo contexto.[13]<br />[editar] Definiciones marxistas<br />Tal como se señaló anteriormente, Karl Marx a pesar de la opinión generalizada, puso atención en el análisis de las cuestiones culturales, específicamente en su relación con el resto de la estructura social. Según la propuesta teórica de Marx, el dominio de lo cultural (constituido sobre todo por la ideología) es un reflejo de las relaciones sociales de producción, es decir, de la organización que adoptan los seres humanos frente a la actividad económica. La gran aportación del marxismo en el análisis de la cultura es que ésta es entendida como el producto de las relaciones de producción, como un fenómeno que no está desligado del modo de producción de una sociedad. Asimismo, la considera como uno de los medios por los cuales se reproducen las relaciones sociales de producción, que permiten la permanencia en el tiempo de las condiciones de desigualdad entre las clases.<br />En sus interpretaciones más simplistas, la definición de la ideología en Marx ha dado lugar a una tendencia a explicar las creencias y el comportamiento social en función de las relaciones que se establecen entre quienes dominan el sistema económico y sus subalternos. Sin embargo, son muchas las posturas donde la relación entre la base económica y la superestructura cultural es analizada en enfoques más amplios. Por ejemplo, Antonio Gramsci llama la atención a la hegemonía, un proceso por medio del cual, un grupo dominante se legitima ante los dominados, y estos terminan por ver natural y asumir como deseable la dominación. Louis Althusser propuso que el ámbito de la ideología (el principal componente de la cultura) es un reflejo de los intereses de la élite, y que a través de los aparatos ideológicos del Estado se reproducen en el tiempo.<br />Así mismo, Michel Foucault –en el conocido debate de noviembre de 1971 en Holanda con Noam Chomsky– respondiendo la pregunta de que si la sociedad capitalista era democrática, además de contestar negativamente –argumentando que una sociedad democrática se basa en el efectivo ejercicio del poder por una población que no esté dividida u ordenada jerárquicamente en clases– sostiene que, de manera general, todos los sistemas de enseñanza –los cuales aparecen simplemente como transmisores de conocimientos aparentemente neutrales–, están hechos para mantener a cierta clase social en el poder, y excluir de los instrumentos de poder a otras clases sociales.<br />[editar] Definición neoevolucionista o ecofuncionalista<br />Plataforma petrolera en el Mar del Norte. White proponía que la energía de que dispusiera una sociedad es la que determina en buena medida la cultura. Occidente, por ejemplo, ha modificado sus tecnologías para poder aprovechar diversas fuentes energéticas a lo largo de su historia. La mayor cantidad de energía disponible ha permitido a su vez el desarrollo de nuevas tecnologías, creencias y formas de relaciones sociales. Sin embargo, como señalan Rappaport y Morán, es posible que la expansión en el consumo energético produzca una desadaptación ecológica y conduzca a la civilización Occidental a su desaparición.<br />Si bien el estudio de la cultura nació como una inquietud por el cambio de las sociedades a lo largo del tiempo, el desprestigio en el que cayeron los primeros autores de la antropología fue un terreno fértil para que arraigaran en la reflexión sobre la cultura las concepciones ahistóricas. Salvo los marxistas, interesados en el proceso revolucionario hacia el socialismo, el resto de las disciplinas sociales no prestaron mayor atención al problema de la evolución cultural.<br />Para introducir las definiciones neoevolucionistas de cultura, es necesario recordar que los evolucionistas sociales de finales del siglo XIX (representados, entre otros, por Tylor), pensaban que las sociedades "primitivas" de su época eran residuos de antiguas formas culturales, por las que necesariamente habría pasado la civilización de Occidente antes de llegar a ser lo que era en ese momento. Como se indicó antes, Boas y sus discípulos echaron por tierra estos argumentos, señalando que nada probaba la veracidad de estas suposiciones. Sin embargo, en Estados Unidos, hacia la década de 1940 tuvo lugar un nuevo viraje del enfoque temporal de la antropología. Éste nuevo rumbo es el neoevolucionista, interesado entre otras cosas, por el cambio socio-cultural y las relaciones entre cultura y medio ambiente.<br />[editar] White y Steward<br />Según el neoevolucionismo, la cultura es el producto de las relaciones históricas entre un grupo humano y su medio ambiente. De esta manera se pueden resumir las definiciones de cultura propuestas por Leslie White (1992) y Julian Steward (1992), quienes encabezaron la corriente neoevolucionista en su nacimiento.[14] El énfasis de la nueva corriente antropológica se movió del funcionamiento de la cultura a su carácter dinámico. este cambio de paradigma representa una clara oposición al funcionalismo estructuralista, interesado en el funcionamiento actual de la sociedad; y el culturalismo, que aplazaba el análisis histórico para un momento en que los datos etnográficos lo permitieran.<br />Tanto Steward como White concuerdan en que la cultura es sólo uno de los ámbitos de la vida social. Para White, la cultura no es un fenómeno que deba entenderse en sus propios términos, como proponían los culturalistas. El aprovechamiento energético es el motor de las transformaciones culturales: estimula la transformación de la tecnología disponible, tendiendo siempre a mejorar. Así, la cultura está determinada por la forma en la que el grupo humano aprovecha su entorno. Este aprovechamiento se traduce a su vez en energía. El desarrollo de la cultura de un grupo es proporcional la cantidad de energía que la tecnología disponible le permite aprovechar. La tecnología determina las relaciones sociales y esencialmente la división del trabajo como una prístina forma de organización. A su vez, la estructura social y la división del trabajo se reflejan en el sistema de creencias del grupo, que formula conceptos que le permiten comprender el entorno que le rodea. Una modificación en la tecnología y la cantidad de energía aprovechada se traduce, por tanto, en modificaciones en todo el conjunto.<br />Steward, por su parte, retomaba de Kroeber la concepción de la cultura como un hecho que se encontraba por encima y fuera de la naturaleza. Sin embargo, Steward sostenía que había un diálogo entre ambos dominios. Opinaba que la cultura es un fenómeno o capacidad del ser humano que le permite adaptarse a su medio biológico. Uno de los principales conceptos en su obra es el de evolución. Steward planteaba que la cultura sigue un proceso de evolución multilineal (es decir, no todas las culturas pasan de un estado salvaje a la barbarie, y de ahí a la civilización), y que este proceso se basa en el desarrollo de tipos culturales derivados de las adaptaciones culturales al medio físico de una sociedad. Steward introduce en las ciencias sociales el término de ecología, señalando con él: el análisis de las relaciones existentes entre todos los organismos que comparten un mismo nicho ecológico.<br />[editar] Evolución cultural<br />Había por lo menos una gran distancia conceptual entre la propuesta de White y de Steward. El primero se inclinaba por el estudio de la cultura como fenómeno total, en tanto que el segundo se mantenía más proclive al relativismo. Por ello, entre las limitaciones que tuvieron que superar sus sucesores estuvo la de concatenar ambas posturas, para unificar la teoría de los estudios de la ecología cultural. De esta suerte, Marshall Sahlins propuso que la evolución cultural sigue dos direcciones. Por un lado, crea diversidad "a través de una modificación de adaptación: las nuevas formas se diferencian de las viejas. Por otra parte, la evolución genera progreso: las formas superiores surgen de las inferiores y las sobrepasan".[15]<br />La idea de que la cultura se transforma siguiendo dos líneas simultáneas fue desarrollada por Darcy Ribeiro, que introdujo el concepto de proceso civilizatorio[16] para comprender las transformaciones de la cultura.<br />Con el tiempo, el neoevolucionismo sirvió como una de las principales bisagras entre las ciencias sociales y las ciencias naturales, especialmente coma puente con la biología y la ecología. De hecho, su propia vocación como enfoque holístico le ha convertido en una de las corrientes más interdisciplinarias de las disciplinas que estudian la humanidad. A partir de la década de 1960, la ecología entró en una relación muy estrecha con los estudios culturales de corte evolutivo. Los biólogos habían descubierto que los seres humanos no son los únicos animales que poseen cultura: se habían encontrado indicios de ella entre algunos insectos, pero especialmente entre los primates. Roy Rappaport introdujo en la discusión de lo social la idea de que la cultura forma parte de la misma biología del ser humano, y que la evolución misma del ser humano se debe a la presencia de la cultura. Señalaba que:<br />...superorgánica o no, se debe tener presente que la cultura en sí pertenece a la naturaleza. Emergió en el curso de la evolución mediante procesos de selección natural diferentes sólo en parte de aquellos que produjeron los tentáculos del pulpo […] Aunque la cultura está altamente desarrollada en los seres humanos, estudios etológicos recientes han indicado alguna capacidad simbólica entre otros animales. […] Aunque las culturas pueden imponerse a los sistemas ecológicos, hay límites para esas imposiciones, ya que las culturas y sus componentes están sujetos a su vez a procesos selectivos.<br />(Rappaport, 1998: 273-274)<br />Los nuevos descubrimientos en la etología (ciencia que estudia el comportamiento de los animales) animaron a muchos biólogos a intervenir en el debate sociológico de la cultura. Algunos de ellos buscaban establecer relaciones entre la cultura humana y las formas primitivas de cultura observadas, por ejemplo, entre los macacos de Japón. Uno de los ejemplos más conocidos es el de Sherwood Washburn, profesor de antropología de la Universidad de California. Al frente de un equipo multidisciplinario, emprendió la tarea de buscar cuáles eran los orígenes de la cultura humana. Como primera parte de su proyecto, analizó el comportamiento social de los primates superiores. En segundo lugar, suponiendo que los bosquimanos !kung eran los últimos reductos de las formas más primitivas de cultura humana, procedió al estudio de su cultura. La tercera etapa del programa de Washburn (en el que colaboraron Richard Lee e Irven de Vore, y que se prolongó durante la primera mitad de los años sesenta) fue proceder a la comparación de los resultados de ambas investigaciones, y especuló sobre esta base acerca de la importancia de la cacería en la construcción de la sociedad y la cultura.<br />Esta hipótesis fue presentada en un congreso llamado Man, the Hunter, realizado en la Universidad de Chicago en 1966. Fuera porque la investigación se apoyaba en premisas sobre la evolución cultural que fueron desechadas desde los tiempos de Boas, o porque era una tesis que negaba la importancia de la mujer en la construcción de la cultura, la tesis de Washburn, Lee y De Vore no fue bien recibida.[17]<br />Esta definición, atiende a la característica principal de la cultura, que es una obra estrictamente de creación humana, a diferencia de los procesos que realiza la naturaleza, por ejemplo, el movimiento de la tierra, las estaciones del año, los ritos de apareamiento de las especies, las mareas e incluso la conducta de las abejas que hacen sus panales, elaboran miel, se orientan para encontrar el camino de regreso pero, que a pesar de eso, no constituyen una cultura, pues todas las abejas del mundo hacen exactamente lo mismo, de manera mecánica, y no pueden cambiar nada. Exactamente lo contrario ocurren en el caso de las obras, ideas y actos humanos, ya que estos transforman o se agregan a la naturaleza, por ejemplo, el diseño de una casa, la receta de un dulce de miel o de chocolate, la elaboración de un plano, la simple idea de las relaciones matemáticas, son cultura y sin la creación humana no existirían por obra de la naturaleza.<br />[editar] Marvin Harris y el materialismo cultural<br />Dentro del tipo de ideas introducidas por Steward, cabe señalar el materialismo cultural propugnado por Marvin Harris y otros antropólogos estadounidenses. Esta corriente puede ser asimilada a una forma de ecofuncionalismo en el que se encajan ciertas divisiones introducidas por Marx. Para el materialismo cultural, entender la evolución cultural y la configuración de las sociedades depende básicamente de condiciones materiales, tecnológicas e infraestructurales. El materialismo cultural establece una triple división entre grupos de conceptos que atiende a su relación causal. Esos grupos se llaman: infraestructura (modo de producción, tecnología, condciones geográficas,...), estructura (modo de organización social, estructura jerárquica,...) y supraestructura (valores religiosos y morales, creaciones artísticas, leyes,...)<br />[editar] El concepto científico de cultura<br />El concepto científico de cultura hizo uso desde el principio de ideas de la teoría de la información, de la noción de meme introducida por Richard Dawkins, de los métodos matemáticos desarrolladas en la genética de poblaciones por autores como Luigi Luca Cavalli-Sforza y de los avances en la compresión del cerebro y del aprendizaje. Diversos antropólogos, como William Durham, y filósofos, como Daniel Dennett y Jesús Mosterín, han contribuido decisivamente al desarrollo de la concepción científica de la cultura. Mosterín define la cultura como la información transmitida por aprendizaje social entre animales de la misma especie. Como tal, se contrapone a la naturaleza, es decir, a la información transmitida genéticamente. Si los memes son las unidades o trozos elementales de información adquirida, la cultura actual de un individuo en un momento determinado sería el conjunto de los memes presentes en el cerebro de ese individuo en ese momento. A su vez, la noción vaga de cultura de un grupo social es analizada por Mosterín en varias nociones precisas distintas, definidas todas ellas en función de los memes presentes en los cerebros de los miembros del grupo.[18]<br />[editar] Industria cultural<br />Es la cultura que está, como un mercado, sujeta a las leyes de la oferta y la demanda de la economía capitalista.<br />[editar] Socialización de la cultura<br />La importante aportación de la psicología humanista de, por ejemplo, Erik Erikson con una teoría psicosocial para explicar los componentes socioculturales del desarrollo personal.<br />Cada miembro de la especie podría acceder a ella desde una fuente común, sin limitarse, ejemplo de ello: el conocimiento transmitido por los padres. <br />Debe poder ser incrementada en las ulteriores generaciones. <br />Ha de resultar universalmente compartible por todos aquellos que poseen un lenguaje racional y significativo. <br />Así, el ser humano tiene la facultad de enseñar al animal, desde el momento en que es capaz de entender su rudimentario aparato de gestos y sonidos, llevando a cabo nuevos actos de comunicación; pero los animales no pueden hacer algo parecido con nosotros. De ellos podemos aprender por la observación, como objetos, pero no mediante el intercambio cultural, es decir, como sujetos.<br />[editar] Clasificación<br />La cultura se clasifica, respecto a sus definiciones, de la siguiente manera:<br />Tópica: La cultura consiste en una lista de tópicos o categorías, tales como organización social, religión o economía. <br />Histórica: La cultura es la herencia social, es la manera que los seres humanos solucionan problemas de adaptación al ambiente o a la vida en común. <br />Mental: La cultura es un complejo de ideas, o los hábitos aprendidos, que inhiben impulsos y distinguen a las personas de los demás. <br />Estructural: La cultura consiste en ideas, símbolos o comportamientos, modelados o pautados e inter-relacionados. <br />Simbólica: La cultura se basa en los significados arbitrariamente asignados que son compartidos por una sociedad. <br />La cultura puede también ser clasificada del siguiente modo:<br />Según su extensión <br />Universal: cuando es tomada desde el punto de vista de una abstracción a partir de los rasgos que son comunes en las sociedades del mundo. Por ej., el saludo. <br />Total: conformada por la suma de todos los rasgos particulares a una misma sociedad. <br />Particular: igual a la subcultura; conjunto de pautas compartidas por un grupo que se integra a la cultura general y que a su vez se diferencia de ellas. Ej.: las diferentes culturas en un mismo país. <br />Según su desarrollo <br />Primitiva: aquella cultura que mantiene rasgos precarios de desarrollo técnico y que por ser conservadora no tiende a la innovación. <br />Civilizada: cultura que se actualiza produciendo nuevos elementos que le permitan el desarrollo a la sociedad. <br />Analfabeta o pre-alfabeta: se maneja con lenguaje oral y no ha incorporado la escritura ni siquiera parcialmente. <br />Alfabeta: cultura que ya ha incorporado el lenguaje tanto escrito como oral. <br />Según su carácter dominante <br />Sensista: cultura que se manifiesta exclusivamente por los sentidos y es conocida a partir de los mismos. <br />Racional: cultura donde impera la razón y es conocido a través de sus productos tangibles. <br />Ideal: se construye por la combinación de la sensista y la racional <br />Según su dirección <br />Posfigurativa: aquella cultura que mira al pasado para repetirlo en el presente. Cultura tomada de nuestros mayores sin variaciones. Es generacional y se da particularmente en pueblos primitivos. <br />Configurativa: la cultura cuyo modelo no es el pasado, sino la conducta de los contemporáneos. Los individuos imitan modos de comportamiento de sus pares y recrean los propios. <br />Prefigurativa: aquella cultura innovadora que se proyecta con pautas y comportamientos nuevos y que son válidos para una nueva generación y que no toman como guía el modelo de los padres a seguir pero si como referentes. <br />[editar] Elementos de la cultura<br />La cultura forma todo lo que implica transformación y seguir un modelo de vida. Los elementos de la cultura se dividen en:<br />Concretos o materiales: fiestas, alimentos, ropa (moda), arte plasmado, construcciones arquitectónicas, instrumentos de trabajo (herramientas), monumentos representativos históricos. <br />Simbólicos o espirituales: creencias (filosofía, espiritualidad/religión), valores (criterio de juicio moral y/o ética), actos humanitarios, normas y sanciones (jurídicas, morales, convencionalismos sociales), organización social y sistemas políticos, símbolos (representaciones de creencias y valores), arte (apreciación), lenguaje (un sistema de comunicación simbólica), tecnología y ciencia. <br />Dentro de toda cultura hay dos elementos a tener en cuenta:<br />Rasgos culturales: porción más pequeña y significativa de la cultura, que da el perfil de una sociedad. Todos los rasgos se transmiten siempre al interior del grupo y cobran fuerza para luego ser exteriorizados. <br />Complejos culturales: contienen en si los rasgos culturales en la sociedad. <br />[editar] Cambios culturales<br />Los cambios culturales: son los cambios a lo largo del tiempo de todos o algunos de los elementos culturales de una sociedad (o una parte de la misma).<br />Enculturación: es el proceso en el que el individuo se culturiza, es decir, el proceso en el que el ser humano, desde que es niño o niña, se culturiza. Este proceso es parte de la cultura, y como la cultura cambia constantemente, también lo hacen la forma y los medios con los que se culturaliza. <br />Aculturación: se da normalmente en momento de conquista o de invasión. Es normalmente de manera forzosa e impuesta, como la conquista de América, la invasión de Iraq. Ejemplos de resultados de este fenómeno: comida (potaje, pozole), huipil. El fenómeno contrario recibe el nombre de deculturación, y consiste en la pérdida de características culturales propias a causa de la incorporación de otras foráneas. <br />Transculturación: intercambiar formas de ser, en la que se percibe que no existe una cultura mejor que otra: se complementan. Es voluntaria (ej: anglicismos: fólder, chequear, líder; hacer yoga). <br />Inculturación: se da cuando la persona se integra a otras culturas las acepta y dialoga con la gente de esa determinada cultura. <br />[editar] Cultura en animales no homo sapiens<br />Algunos autores afirman que los animales de otras especies actúan por instinto y conductas no variables, por lo cual no podemos hablar de conductas culturales fuera de la especie animal homo sapiens.<br />Por el contrario, otros autores afirman que existen animales de otras especies que también tienen conductas culturales:<br />«La cultura no es un fenómeno exclusivamente humano, sino que está bien documentada en muchas especies de animales superiores no humanos. Y el criterio para decidir hasta qué punto cierta pauta de comportamiento es natural o cultural no tiene nada que ver con el nivel de complejidad o de importancia de dicha conducta, sino sólo con el modo como se trasmite la información pertinente a su ejecución. […] Los chimpancés son animales muy culturales. Aprenden a distinguir cientos de plantas y sustancias, y a conocer sus funciones alimentarias y astringentes. Así logran alimentarse y contrarrestar los efectos de los parásitos. Tienen muy poco comportamiento instintivo o congénito. No existe una 'cultura de los chimpancés' común a la especie. Cada grupo tiene sus propias tradiciones sociales, venatorias, alimentarias, sexuales, instrumentales, etc. […] La cultura es tan importante para los chimpancés, que todos los intentos de reintroducir en la selva a los chimpancés criados en cautividad fracasan lamentablemente. Los chimpancés no sobreviven. Les falta la cultura. No saben qué comer, cómo actuar, cómo interaccionar con los chimpancés silvestres, que los atacan y matan. Ni siquiera saben cómo hacer cada noche su alto nido-cama para dormir sin peligro en la copa de un árbol. Durante los cinco años que el pequeño chimpancé duerme con su madre tiene unas 2.000 oportunidades de observar cómo se hace el nido-cama. Los chimpancés hembras separados de su grupo y criados con biberón en el zoo ni siquiera saben cómo cuidar a sus propias crías, aunque lo aprenden si ven películas o vídeos de otros chimpancés criando.».<br />Jesús Mosterín. ¡Vivan los animales! Madrid: Debate, 1998. (Págs. 146-7, 151-2)[19]<br />[editar] Véase también<br />[editar] Teorías sobre la cultura<br />Antropología cultural <br />Difusión cultural <br />Evolución cultural <br />Geografía cultural <br />Materialismo cultural <br />Meme <br />Relativismo cultural <br />Etnocentrismo <br />Revolución cultural <br />Comunicación intercultural <br />Asimilación cultural <br />[editar] Otras cuestiones culturales<br />Subculturas <br />Cibercultura <br />Decondicionamiento <br />Gótico <br />Leyenda urbana <br />Neocolonialismo <br />Subcultura <br />Tecnociencia <br />Artes y tradiciones populares <br />[editar] Referencias<br />↑ Hecho que llevó incluso a proponer la superioridad de la cultura alemana, que en ciertas malas interpretaciones, dio origen al nazismo. <br />↑ Ernest Renan, en una conferencia dictada en La Sorbona, dijo: "Antes que la cultura francesa, la cultura alemana, la cultura italiana, existe la "cultura humana". (Cuche, 1999: 17). <br />↑ La estructura social está constituida por las relaciones entre los agentes sociales. Dichas relaciones son de subordinación o de reciprocidad, y en la perspectiva estructuralista de las ciencias sociales, son la base de la sociedad <br />↑ El momento histórico es el del expansionismo imperialista de las potencias occidentales, particularmente Gran Bretaña y Francia. Estados Unidos, por su parte, se encontraba en una situación de choque entre las tribus indígenas y la sociedad criolla dominante. <br />↑ A la que consideraba igual a la cultura, según su definición, en oposición a la definición clásica. <br />↑ Véase el artículo sobre los "Períodos étnicos", en Morgan, 1990. <br />↑ En ese sentido es importante señalar el interés de esta corriente en la recolección de datos sobre las culturas indígenas de Estados Unidos, que se encontraban en proceso de extinción. Quizá uno de los casos más conocidos es el de Alfred Kroeber, etnógrafo de los californianos, cuya relación con Ishi (último miembro de la tribu yahi) sirvió como base para un guión cinematográfico. <br />↑ Es muy conocida en antropología la metáfora de Ruth Benedict sobre la cultura, empleando una imagen recogida de una leyenda indígena. El pasaje en cuestión, que aparece en Patterns of culture, dice: "'En el principio', dijo [Ramón, un jefe de la tribu de los indios cavadores], ‘Dios dio a cada pueblo una vasija, una vasija de barro, y de esta vasija bebían su vida... Todos abrevaban en el agua, pero sus vasijas eran diferentes. Ahora, nuestra vasija está rota [la de los indios cavadores]. Se ha marchado lejos' [...] Hubo otras vasijas de vida que se fueron, y acaso ellas contenían el mismo agua, pero la pérdida era irreparable. No se trataba solamente de un problema de reparación de la vasija con un añadido por aquí, cortando algo por allá. El modelado era fundamental, en cierto modo era toda la pieza y constituye una suerte de matriz que da sentido a la actuación de los individuos en una sociedad." La propuesta de Benedict ha sido duramente criticada, sobre todo por las corrientes posmodernistas. <br />↑ Superorgánico significa algo que está fuera y por encima de la naturaleza. En ese sentido, la definición de cultura de Kroeber lo aproxima con la de los ilustrados. <br />↑ Thompson, 2002: 195. <br />↑ Y en el uso de signo y símbolo en francés hay que tener cuidado, porque aunque tiene el mismo significado que en español, en inglés (la lengua en que está escrita buena parte de la teoría simbólica de la antropología) los términos tienen connotaciones inversas. <br />↑ Lévi-Strauss, 2002: cap. 1. <br />↑ Sperber, 1996: cap. 2 y 3. <br />↑ Aunque ninguno de ellos se proclamaba a sí mismo neoevolucionista. White se consideraba continuador de la perspectiva de Morgan y otros antropólogos evolucionistas del siglo XIX; los mismos contra los que se lanzaron Boas y sus alumnos. Steward, por su parte, se consideraba ecólogo cultural. Sin embargo, al pasar el tiempo, fueron clasificados como neoevolucionistas, puesto que sus propuestas son una reformulación del evolucionismo social. <br />↑ Sahlins, 1992: 371. <br />↑ A grandes rasgos, éste se puede resumir como la reformulación de las formas culturales y de organización social, derivadas de los cambios en el sistema tecnológico. Los cambios en el sistema tecnológico a su vez son influidos por el sistema de creencias y de relaciones sociales preexistentes, de tal suerte que las innovaciones no simpre afectan grandemente en la evolución cultural si una sociedad no esta preparada para ello. El proceso civilizatorio está constituido por estas innovaciones prístinas o adoptadas, que tienden a difundirse en el área de las sociedades que están en contacto unas con otras. <br />↑ Una interesante reseña de la investigación de estos tres antropólogos y su equipo puede encontrarse en Kuper, 1996: cap. 3. <br />↑ Jesús Mosterín (1993), capítulo 5, y Jesús Mosterín (2009), capítulo 9. <br />↑ http://www.xtec.es/~lvallmaj/biblio/mostani2.htm <br />[editar] Bibliografía<br />DR.Jorge Osvaldo Arias 1999 Instrucciones de la vida Marzo Pg 32 Libre Vida de Vivirla. <br />Boas, Franz (1964): Cuestiones fundamentales en antropología cultural. Solar/Hachette. Buenos Aires. <br />Cuche, Denys (1999): La noción de cultura en las ciencias sociales. Nueva Visión. Buenos Aires. <br />Durkheim, Émile (2002) [1895]: Las reglas del método sociológico. Colofón. México. <br />Eliot, Thomas Stearns (2003). La unidad de la cultura europea. Notas para la definición de la cultura. Encuentro. 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Jürgen Habermas tra filosofia e sociologia, Genova, Edizioni ECIG, 2010, ISBN 978-88-7544-195-1. <br />[editar] Enlaces externos<br />Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Cultura. Wikiquote <br />Wikcionario tiene definiciones para cultura.Wikcionario <br />Portal de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) <br />Portal de la Secretaría de Cultura (Argentina) <br />Portal del Ministerio de Cultura (España) <br />Portal del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (México) <br />Portal multimedia del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (México) <br />Seminario de Cultura y representaciones sociales (México) <br />Portal del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (Chile) <br />Portal del Ministerio de Cultura (Francia) (en francés) <br />Teoría de las Culturas Vivas (Canadá, 2001) <br />Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Cultura"<br />Categorías: Cultura | Sociología de la cultura | Antropología<br />Categorías ocultas: Wikipedia:Artículos buenos | Wikipedia:Artículos destacados en w:id<br />La filosofia de Karl Popper<br />Electivo filosofia – colegio concepcion talca<br />Reflexión entorno a el noveno articulo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Noviembre 23, 2008 por miguelangelriquelme <br />El argumento que se nos presenta de los 3 mundos de karl Popper, una de sus teorías en la epistemología. Esta nos da a entender la existencia de 3 mundos surrealistas los cuales dirigen nuestra razón. En esta se aprecia nuestra razón lógica, neutro entendimiento y credo sobre el mundo y finalmente nuestra cultura y lo que tenemos bien definido en el mundo<br />En el caso de el 1º mundo, utilizamos simplemente la razón lógica sin ninguna prueba científica esto también es de conocimiento a nivel mundial lo cual llega a ser para todos lo mismo.<br />En el caso del el 2º mundo, llegamos a utilizar la razón psicológica la cual nos da a entender de diferente manera las cosas, para cada uno de nosotros. Esto no seda igual para todo el mundo porque tiene que ver con nuestra imaginación la cual es distinta encada uno de nosotros.<br />En el caso de el 3º mundo, llegamos a utilizar la razón cultural la cual tenemos todos de diferentes temas pero con una verdad científica en ella lo cual no deja de ser ni distinta de cada uno ni igual por en nivel de conocimiento que maneja cada uno.<br />Mi opinión general del tema. Me resulta muy interesante el tema de los 3 mundos porque sin duda cada uno comparte una cierta cultura universal pero no siempre ceben las cosas del mismo modo para todos.<br />Deja un Comentario » <br />Noveno articulo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Noviembre 23, 2008 por miguelangelriquelme <br />Los tres mundos de Karl Popper<br />La Epistemología (base Teórica) se ha fundamentado en el estudioso del ser Humano KARL POPPER que trata de indicar que todo aquello que existe habita en tres mundos<br />Mundo 1: Es todo aquello que por nuestros sentidos lo adquirimos y controlamos, sin ningún tipo de restricción, mucho de este mundo viene Interrelacionado con ese conocimiento vulgar que Interactúa entre las personas sin ninguna base científica.<br />Mundo 2: Es todo aquello que habita dentro de nuestras mentes, sin ser evaluado por el resto de la humanidad, son aquellos pensamientos surrealistas, es decir de nuestros sueños e inquietudes, aquí también encontramos nuestros sentimientos, nuestras afecciones y todo aquello que no queremos que el mundo lo conozca o que tal vez sí<br />Mundo 3: Aquí es la base de los Conocimientos Científicos, se encuentra la Cultura, el Arte, la CIENCIA, aquellas ideas locas del Mundo 2 que luego de un riguroso análisis de la humanidad se vuelve Ciencia, la valentía de entregar nuestros sueños a la humanidad.<br />La Interacción entre los mundos se encuentra estrechamente ligada, con la clara diferencia que el mundo 1, siendo este único para todos los seres humanos, ingresa al mundo 2 para su análisis y conversión en mundo 3 que también es único, pero el mundo 2 existe tantas veces como seres humanos existamos, lo difícil en esta interacción  entre los mundos 2 es la comunicación que pueda existir entre ellos entre los seres humanos.<br />Estas Interacciones de los Mundo 2 empiezan cuando el niño nace y a partir de los 12 meses de edad empieza a hablar y en 4 o 5 años se apoderará de la gran herramienta del ser humano que tardo en inventar decenas de miles de años, el lenguaje.<br />Deja un Comentario » <br />Reflexión entorno al octavo articulo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Noviembre 22, 2008 por miguelangelriquelme <br />En el articulo anterior mente dado. Redacta Manuel Campos (filosofo y psicólogo) que la filosofía de Karl Popper tiene una falla que se presenta como la equivocación que tuvo Popper sobre la interpretación de Descartes. Ya que descartes argumenta de que el cuerpo y la mente son una sola. Popper tomo este dicho y lo entendió de la forma que el cuerpo y la mente son cosas individuales.<br />Gracias a esta tesis, Manuel Campos gano el premio en el concurso de libros universitarios organizado por la ANR.<br />En mi opinión, Tal vez Popper tiene distintos términos y entendimientos para cada cosa, lo cual no deja de pensar. Si Popper era un gran filósofo, como pudo, no entender a descartes en uno de sus dichos más conocidos por el mundo filosófico, lo que me lleva a dudar sobre la posibilidad de que Popper aya dado a entender sobre lo que dijo descartes por una razón.<br />Deja un Comentario » <br />Octavo articulo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Noviembre 22, 2008 por miguelangelriquelme <br />¿En qué se equivocó Karl Popper?<br />¿Se atrevería usted a “retar” a uno de los más respetados filósofos de la historia? El Mg. Manuel Campos Roldán no sólo se atrevió, sino que salió victorioso de la batalla.<br />Karl Popper.<br />c.u. 05-06-2006 | En que se equivocó Popper. En torno al desarrollo del concepto mente en el medioevo, es el título del libro con el que Manuel Campos ganó el primer puesto del Segundo Concurso de Libro Universitario, organizado por la ANR, en el área de Humanidades.<br />Este libro viene a ser la profundización de la tesis que realizó Campos para obtener su maestría en filosofía, felicitada por el jurado y recomendada para su publicación. Sin embargo, su prioridad no fue buscar la publicación de su tesis, sino profundizar en el problema de investigación en ella plateado.<br />El Concurso de libro universitario que impulsa por segundo año consecutivo la ANR, pone como requisito que se trate de una investigación que no tenga más de tres años de antigüedad, y que se encuentre regstrada en el Instituto de Investigaciones de la facultad a la que pertenece.Así, el profesor Campos se animó inmediatamente a participar, partiendo de su tema de tesis de maestría, tema que sería también punto de partida para su tesis doctoral.<br />Manuel CamposRoldán.<br />¿Filosofía o Psicología?Sanmarquino de formación, de profesión y de convicción, graduado en Psicología Social y actual profesor de la Facultad de Psicología, Manuel Campos revalora de la relación intrinseca de la psicología y la filosofía.<br />La filosofía, el mundo de las ideas, conjunto de saberes que busca establecer racionalmente los principios más generales que  orientan el conocimiento de los seres humanos; y la psicología, aquella parte de la filosofía que trata del alma, sus facultades y operaciones.<br />Así, Campos dice “En cuanto filósofo me considero psicólogo, y en cuanto psicólogo me considero filósofo, en tanto estudie el sentido de la existencia de la existencia humana y su conciencia en cuanto a un proyecto de vida”.<br />Y ¿Cuál fue el error?En su tesis de maestría, demostró que Karl Popper cometió un anacronismo acerca de rla idea de subjetividad.<br />Aquí el sustento de Campos: “Como psicólogo me interesé en la subjetividad, puesto que si  no existiera esa idea de autoconciencia, no existiera la psicología. Ese tabajo me permitió conocer que la idea de mente comienza a perfilarse recién hacia el siglo XIV, con los filósofos agustinos.Sin embargo, lo que voy encontrando es un error en la interpretación de René Descartes, a quien se le atribuye la concepción dualista mente – cuerpo. Sin embargo, esa atribución es errada.<br />Descartes en realidad sostiene que el ser humano es un todo, compuesto de mente y cuerpo, sí, pero unido y no separado.<br />La idea de subjetividad tiene origen en la modernidad de Popper, pero esa idea ya se viene perfilando en la línea agustina de los pensadores franciscanos. Así, ellos desarrollan una teoría que separa la conciencia de lo físico.<br />La idea del libro es en torno al desarrollo del concepto mente, que sería más exactamente en la etapa de la Edad Media tardía. Mi trabajo no es una crítica, sino una aclaración .”<br />fuente<br />Deja un Comentario » <br />Video nº2<br />Publicado en Uncategorized el Noviembre 22, 2008 por miguelangelriquelme <br />Deja un Comentario » <br />Video nº1<br />Publicado en Uncategorized el Noviembre 22, 2008 por miguelangelriquelme <br />Deja un Comentario » <br />Refelxión entorno al septimo articulo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Noviembre 22, 2008 por miguelangelriquelme <br />La Universidad de Warwick es reconocida como una de las primeras diez universidades del Reino Unido. Fundada en 1965.<br />En esta universidad se celebra cada año en conmemoración a la muerte de uno de sus profesores mas respetados de filosofía sir Karl Popper el cual dio grandes aportes a este establecimiento. este evento es organizado por David Millar uno de los asistentes de karl popper.<br />En mi opinión esta celebración es algo muy apreciable para los seguidores de karl popper, aunque yo no tenia conocimiento de este evento me alegra mucho que se siga recordando a este, tan buen filosofo del siglo XX.<br />Deja un Comentario » <br />Septimo articulo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Noviembre 18, 2008 por miguelangelriquelme <br />Décimo aniversario de Karl Popper en la<br />Universidad de Warwick<br />A mediados de septiembre, Mariano Artigas viajó a Coventry para participar, como ponente invitado, en un simposio conmemorativo del décimo aniversario de la muerte de Karl Popper, organizado por David Miller, antiguo asistente de investigación y colaborador de Popper, en la Universidad de Warwick, donde Miller enseña lógica. <br />fotos de el evento<br />Despegando de Bilbao con lluviaEl hotel Hylands de Coventry, alojamiento de invitadosAlgo se salvó del bombardeo de CoventryLo que quedó de la CatedralLas torres del centro de Coventry¿Dónde estamos?Edificio de matemáticas de la Universidad de Warwick, sede del simposioEn el campus de la Universidad de WarwickA la izquierda, Bryan Magee, ex parlamentario y autor de un libro sobre PopperDavid Miller y Mariano Artigas<br />fuente<br />Deja un Comentario » <br />Relfelxion entorno a el sexto artilo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Noviembre 5, 2008 por miguelangelriquelme <br />Como todo artista tiene sus obras karl popper tiene las suyas en este articulo se presentara diversos libros de karl popper los cuales redactan algunos sus características con una pequeña sinopsis en portugués esto nos da conocer lo de que se trata el libro y cual fue el motivo de su elaboración.<br />En mi opinión los libros se ven bastante interesantes al trata también algunos de parte de la vida de  karl popper y sus teoría y como funcionaron en ese tiempo y en el actual.<br />En este articulo se va ir editando continuamente para poder poner los link de descarga para que puedan leerlos, voy a intentar que las fuentes de los libros sean las mas originales pero si algún libro no tiene una fuente correcta o no es de la cantidad de hojas estipulas en el anunciado intentare buscar otro mas tarde que sea un alternativo para una  mayor información o cambiare al verdadero.<br />Deja un Comentario » <br />Secto articulo informativo (ESPECIAL LIBROS)<br />Publicado en Uncategorized el Noviembre 5, 2008 por miguelangelriquelme <br />left0LA MISERIA DEL HISTORICISMOAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorALIANZA EDITORIAL, S.A.Isbn8420640883ColecciónClasificaciónFilosofÃa contemporáneaPáginas184Ensayo que ha ejercido una decisiva influencia sobre la teorÃa social y polÃtica contemporánea, La miseria del Historicismo proviene de un punto de partida tan erróneo en su planteamiento como falaz en sus implicaciones: la certeza de que la evolución humana puede ser objerto de predicción mediante el descubrimiento de los ritos, modelos, leyes o tendencias que supuestamente gobernarÃan su curso. Ahora bien, como argumenta Karl. R. Popper en esta audaz crtÃcia, dado que la historia humana está influida de forma crucial por el crecimiento del conocimiento, y dado también que no cabe anticipar hoy lo que sabremos mañana, la pretensión de predecir el futuro carece de todo fundamento cientÃfico y pertenece al campo de la pura superstición.<br />left0BUSQUEDA SIN TERMINO: UNA AUTOBIOGRAFIA INTELECTUALAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorALIANZA EDITORIAL, S.A.Isbn8420672408ColecciónClasificaciónFilosofÃa contemporáneaPáginas368Obra en que KARL R. POPPER (1902-1994), uno de los filósofos más importantes del siglo XX, retrata el clima artÃstico, intelectual, cientÃfico y polÃtico de Viena en los años veinte y treinta, relata la gestación del conflicto entre bolchevismo y nacionalsocialismo que a la postre fue uno de los desencadenantes de la Segunda Guerra Mundial, y describe lo que significa y significó Inglaterra para los amantes de la libertad, BÚSQUEDA SIN TÉRMINO es más que el retrato de una época y un mundo apasionantes: es UNA AUTOBIOGRAFÍA INTELECTUAL. Junto a los hechos históricos que le sirven de secuencia narrativa, a lo largo del libro Popper va exponiendo, sintetizando y explicando su pensamiento, desde sus primeros tanteos hasta la afirmación de una filosofÃa madura y sumamente original, y consolida en el texto, lÃnea a lÃnea, su compromiso permanente con el conocimiento cientÃfico y la salvaguardia de la libertad.<br />left0TEORIA CUANTICA Y EL CISMA EN FISICAAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEditorial TecnosIsbn8430912002ColecciónFilosofía. Filosofía y EnsayoClasificaciónLógica. EpistemologÃa. TeorÃa del ConocimientoPáginas240<br />left0A LA BUSQUEDA DEL SENTIDOAutoreMARCUSE, HERBERT POPPER, KARL RAIMUND HORKHEIMER, MAX EditorEDICIONES SIGUEME, S.A.Isbn8430106871ColecciónHERMENEIA, 3ClasificaciónSociologÃa. Estudios y EnsayosPáginas140<br />left0CONOCIMIENTO OBJETIVOAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEditorial TecnosIsbn8430904883ColecciónFilosofía. Estructura y FunciónClasificaciónLógica. EpistemologÃa. TeorÃa del ConocimientoPáginas344<br />left0LA LOGICA DE LA INVESTIGACION CIENTIFICAAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEditorial TecnosIsbn8430907114ColecciónFilosofía. Estructura y FunciónClasificaciónLógica. EpistemologÃa. TeorÃa del conocimientoPáginas456Libro incluido en Biblioteca Selecta Forum de Barcelona 2004 La perspectiva errónea en la ciencia se descubre por su avidez de ser verdadera. Con este aforismo Popper señalaba el carácter pseudocientÃfico del afán de recurrir a cualquier artificio para preservar la validez de la propia teorÃa. El origen de la revolución epistemológica que llevó a cabo hay que buscarlo en sus años de formación en la Viena de principios del siglo XX, una ciudad cuyo ambiente intelectual estaba dominado por ideologÃas basadas en ciencias como el marxismo y el psicoanálisis. Karl Popper advirtió que la aceptación de uno de estos cuerpos doctrinales producÃa en el intelectual iniciado un efecto similar al que la conversión en un adepto: la teorÃa parecÃa dar sentido a su mundo. AsÃ, cuanto sucedÃa en el mundo no hacÃa más que confirmar la verdad manifiesta de sus teorÃas, y los incrédulos eran simplemente quienes no querÃan ver la realidad, bien porque iba en contra de sus intereses de clase, o bien debido a sus represiones inconscientes. Ante estos hechos, Popper concluyó que una teorÃa que pretendiera explicarlo todo en realidad no explicaba nada. Al mismo tiempo, quedó impresionado por el contraste entre la metodologÃa de Marx o Freud por una parte, y de Einstein por otra. <br />left0BUSQUEDA SIN TERMINO. UNA AUTOBIOGRAFIA INTELECTUALAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEditorial TecnosIsbn8430907238ColecciónFilosofía. Filosofía y EnsayoClasificaciónFilosofÃa. Ensayos y obrasPáginas288Karl Popper es, sin duda alguna, la primera figura mundial hoy en filosofÃa de la ciencia y uno de los principales defensores del pensamiento racionalista y de los ideales de la democracia liberal. En el presente libro, que es su autobiografÃa intelectual, el autor expone la evolución de sus principaes ideas. Al hilo de la historia de su vida -primera época en la Viena de Freud y Wittgenstein, hasta la Segunda Guerra Mundial, ulteriores fricciones con el CÃrculo de Viena, enseñanza en Nueva Zelanda y finalmente en Inglaterra, y sus relaciones con personalidades tan relevantes como Einstein, Schrödinger o, el economista Hayek-, Popper expone, vÃvidamente y con meridiana claridad, el desarrollo de sus hallazgos filosóficos: la doctrina de la refutación como demarcación de las teorÃas empÃricas, la dialéctica de conjeturas y refutaciones, la fundación de la sociedad abierta, y la crÃtica de los sistemas totalitarios.Un aspecto particularmente interesante de este libro es que introduce al lector en el pensamiento último de Popper, posterior a su polémica con Kuhn sonre la estructura de las revoluciones cientÃficas y a la muerte de su discÃpulo Lakatos: revisión de la mecánica cuántica, la teorÃa de los programas metafÃsicos de investigación, el análisis del darwinismo y la controvertida doctrina de los tres mundos.Entre los filósofos que escriben en inglés -ha comentado Bryan Magee-, no hay ninguno que pueda parangonarse con Karl Popper en la calidad de su obra. PolÃtica, ciencia, arte…, pocas son las áreas del pensamiento humano que no queden iluminadas por la obra de Popper.<br />left0SOCIEDAD ABIERTA, UNIVERSO ABIERTOAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEditorial TecnosIsbn8430911057ColecciónFilosofía. Cuadernos de Filosofía y EnsayoClasificaciónSociologÃa. Estudios y ensayosPáginas160El origen del presente volumen lo constituyen las conversaciones que mantuvieron en el verano de 1979 Franz Kreuzer, prestigioso periodista austrÃaco, y Karl R. Popper, uno de los filósofos más importantes de nuestro siglo. Que el rigor cientÃfico no está reñido con la capacidad divulgativa y que ésta no significa necesariamente vulgarización podrá comprobarlo fácilmente el lector que se acerque a estas páginas. Popper repasa tanto los temas que a lo largo de más de medio siglo han sido objeto de su reflexión filosófica, como a los pensadores y corrientes filosóficas con respecto a las cuales Popper ha asumido una deuda intelectual crÃtica. El falibilismo metodológico, la crÃtica al neopositivismo del CÃrculo de Viena, la torÃa evolutiva del conocimiento, el darwinismo epistemólogico son algunos de los temas abordados junto con muy agudas observaciones que tienen como objeto el pensamiento de Wittgenstein o Bolzano, por ejemplo. F. Kreuzer no olvida interrogar a Popper sobre su filosofÃa social y polÃtica, tema de enorme importancia y que, paradógicamente, no puede decirse que haya sido estudiado de modo exhaustivo; de hecho, la bibliografÃa en castellano es prácticamente inexistente. A este respecto es de fundamental importancia el ensayo de Popper Tolerancia y responsabilidad intectual, que la presente edición incluye.<br />left0REALISMO Y EL OBJETIVO DE LA CIENCIAAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEditorial TecnosIsbn8430912282ColecciónFilosofía. Filosofía y EnsayoClasificaciónLógica. EpistemologÃa. TeorÃa del ConocimientoPáginas464En este primer volumen del Post Scriptum, Popper formula y explica su teorÃa no justificacionista del conocimiento. La ciencia -ciencia empÃrica- busca teorÃas explicativas verdaderas; pero nunca puede demostrar o establecer definitivamenet o justificar sus teorÃas como verdaderas, ni siquiera si son, en fecto verdaderas. <br />left0UN MUNDO DE PROPENSIONESAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEditorial TecnosIsbn8430921419ColecciónFilosofía. Cuadernos de Filosofía y EnsayoClasificaciónFilosofÃa. Ensayos y ObrasPáginas96<br />left0LOS DOS PROBLEMAS FUNDAMENTALES DE LA EPISTEMOLOGIAAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEditorial TecnosIsbn8430932526ColecciónFilosofía. Filosofía y EnsayoClasificaciónLógica. EpistemologÃa. TeorÃa del conocimientoPáginas577El libro, cuyo tÃtulo evoca el de Shopenhauer Los dos problemas fundamentales de la ética, puede considerarse como una colección, procedente de los años 1930 a 1933, de esbozos o trabajos preparatorios para el primer libro de Popper La lógica de la investigación cientÃfica (Tecnos). La exposición en este libro es más detallada y extensa.<br />left0LA RESPONSABILIDAD DE VIVIR: ESCRITOS SOBRE POLITICA, HISTORIA Y CONOCIMIENTOAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEDICIONES PAIDOS IBERICA, S.A.Isbn844930167XColecciónPAIDOS ESTADO Y SOCIClasificaciónPolÃtica. Estudios y ensayosPáginas286Considerado como uno de los pensadores más prolÃficos y a la vez polémicos de nuestro siglo, Karl Popper incluye en esta obra dieciséis textos -muchos de ellos hasta ahora inéditos en libro- que abordan otros tantos temas que dominaron la labor de toda su vida: las cuestiones del conocimiento, el papel y la limitación de la ciencia, la paz, la libertad, el sentido de la historia, la responsabilidad de los intelectuales, la sociedad abierta y sus enemigos… Como en todos sus libros y conferencias, sus exposiciones son de gran claridad y viveza, pero lo más importante de este trabajo -en cuyos ensayos Popper trabajó hasta el final de sus dÃas- es que su racionalismo crÃtico y su filosofÃa polÃtica siguen ejerciendo, junto a la filosofÃa y las ciencias polÃticas y sociales, un duradero influjo en la polÃtica práctica, asà como en muchos pensadores. De esta manera, estos textos vuelven a mostrar con claridad por qué el pensamiento de Popper fue y seguirá siendo tan influyente. Pero a la vez expresan en términos claros su gran modestia., por la que nunca dejó de luchar como pensador: véase, si no, el penúltimo ensayo de la obra, sobre la caÃda del comunismo y el intento de entender el pasado para elaborar el presente, uno de los trabajos más lúcidos y penetrantes de su larga carrera. La vida consiste en resolver problemas, afirma Popper en uno de los capÃtulos finales de la obra. Y ésa es precisamente la clave de su discurso, es decir, la utilización de la ciencia y el conocimiento para conformar un concepto de sociedad democrática tan personal e intransferible como válida y consoladora para todos aquellos que quieran escucharla: no sólo los profesionales de la polÃtica y la filosofÃa, sino también los ciudadanos responsables e interesados por los avatares de la época que nos ha tocado vivir.<br />left0EL MITO DEL MARCO COMUN: EN DEFENSA DE LA CIENCIA Y LA RACIONALID ADAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEDICIONES PAIDOS IBERICA, S.A.Isbn8449303427ColecciónPAIDOS BASICA, 91ClasificaciónLógica. EpistemologÃa. TeorÃa del ConocimientoPáginas320A lo largo de su apasionante carrera literaria, Karl Popper realizó algunas de las más importantes contribuciones de este siglo al eterno debate sobre la ciencia y la racionalidad. Siempre ajeno a las modas intelectuales, ofreció una visión del racionalismo crÃtico considerado a la vez como teorÃa del conocimiento y como actitud respecto a la vida humana, la moral y la democracia: los objetivos de la ciencia, el papel que esta última desempeña en nuestra civilización, la responsabilidad moral del cientÃfico, la estructura de la historia o la elección entre razón y revolución, son cuestiones que utilizó para atacar tanto al positivismo y el materialismo modernos, cuya única misión parece ser exagerar los éxitos de la ciencia y la racionalidad, como al relativismo, que se dedica sistemáticamente a denigrarlos. Según Popper, hay que ser más mesurado en todos los aspectos y tener en cuenta que el conocimiento cientÃfico es uno de los logros humanos que más han hecho por el desarrollo de la racionalidad y la creatividad, pero también un instrumento intrÃnsecamente falible y siempre susceptible de revisión. Un discurso, en fin, que esta nueva, deslumbrante recopilación de materiales sobre el tema no olvida en ningún momento.<br />left0EL CUERPO Y LA MENTEAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEDICIONES PAIDOS IBERICA, S.A.Isbn8449303818ColecciónPENSAMIENTO CONTEMPOClasificaciónPsicologÃa . Estudios y ensayosPáginas276Escritos inéditos acerca del conocimiento y el problema cuerpo-mente. Para Karl Popper la razón fue siempre la única defensa contra la violencia. La racionalidad es la disposición a aprender de nuestro errores. La búsqueda del conocimiento objetivo ha sido el último paso en la evolución de la especie humana. En este libro, Popper vuelve a tratar de manera extremadamente clara algunos de los temas más importantes de su obra: la distinción entre la realidad fÃsica (mundo 1), los estados mentales (mundo 2) y los productos de la inteligencia humana (mundo 3); la descripción de la vida como una continuada resolución de problemas; la teorÃa de la evolución emergente; el juego de las conjeturas y las refutaciones… Estos temas se articulan alrededor de un peliagudo problema: la relación mente-cuerpo. Popper estudia la función de la conciencia y su relación con el lenguaje, y defiende la interacción de los fenómenos fÃsicos y los mentales. El centro del habla es el lugar donde el yo y el cerebro interactúan. El texto recoge las conferencias dictadas en la Universidad de Emoriy en 1969, asà como las discusiones que las prolongaron, con lo que se mantiene la viveza, la frescura y el interés de la situación original.<br />left0EL MUNDO DE PARMENIDES: ENSAYOS SOBRE LA ILUSTRACION PRESOCRATICAAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEDICIONES PAIDOS IBERICA, S.A.Isbn8449307465ColecciónClasificaciónFilosofÃa. Ensayos y obrasPáginas426Este libro consta de varios ensayos sobre la antigua filosofÃa griega inspirados, como el propio autor señala en el prefacio, por dos deseos principales. El primero de ellos es el de ilustrar la tesis de que toda historia es una historia de situaciones problemáticas, de modo que, si seguimos este principio, podremos mejorar nuestra comprensión de los presocráticos y otros pensadores del pasado. El segundo deseo consiste en mostrar la grandeza de los primitivos filósofos griegos que dieron a Europa lo mejor de su filosofÃa, su ciencia y su humanismo. Esta colección de ensayos, publicados ahora conjuntamente por primera vez, no sólo arroja una intensa luz sobre la complejidad del antiguo pensamiento griego, sino que también pone de manifiesto la preocupación de Popper por la filosofÃa presocrática y la revelación que supuso para él la lectura de Parménides. Asimismo, la recopilación incluye algunos escritos absolutamente inéditos hasta el momento. Uno de los filósofos y pensadores más importantes de nuestro tiempo, Karl Popper (1902-1994) desarrolló una destacada carrera académica en Europa, Australasia, India, Japón y Estados Unidos. También es autor de En busca de un mundo mejor, La responsabilidad de vivir, La sociedad abierta y sus enemigos, Conjeturas y refutaciones, El mito del marco común y El cuerpo y la mente, todos ellos igualmente publicados por Paidós. La compilación ha sido efectuada por Arne F. Petersen, profesor asociado de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Copenhague.<br />left0EL MITO DEL MARCO COMUN: EN DEFENSA DE LA CIENCIA Y LA RACIONALID ADAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEDICIONES PAIDOS IBERICA, S.A.Isbn8449317967ClasificaciónFilosofÃa contemporáneaKarl Popper, sin duda uno de los pensadores más influyentes de nuestra época, es también autor de La sociedad abierta y sus enemigos, Conjeturas y refutaciones, En busca de un mundo mejor, El mundo de Parménides, El cuerpo y la mente o La responsabilidad de vivir, todos ellos igualmente publicados por Paidós. A lo largo de su apasionante carrera literaria, Karl Popper realizó algunas de las más importantes contribuciones de nuestro tiempo al eterno debate sobre la ciencia y la racionalidad. Siempre ajeno a las modas intelectuales, ofreció una visión del racionalismo crÃtico considerado a la vez como teorÃa del conocimiento y como actitud respecto a la vida humana, la moral y la democracia. Según él, hay que ser mesurado en todos los aspectos y tener en cuenta que el conocimiento cientÃfico es uno de los logros humanos que más han hecho por el desarrollo de la racionalidad y la creatividad, pero también intrÃnsecamente falible y siempre susceptible de revisión. Un discurso, en fin, que esta nueva y deslumbrante recopilación de materiales sobre el tema no olvida en ningún momento. <br />left0EL PORVENIR ESTA ABIERTOAutoreLORENZ, KONRAD POPPER, KARL RAIMUND EditorTusquets EditoresIsbn8472235793ColecciónMETATEMAS, 28ClasificaciónFilosofÃa. Ensayos y obrasPáginas208Al principio del verano de 1919 en Viena, la policÃa abrÃa fuego contra una manifestación de jóvenes comunistas causando muertos y heridos. Poco antes, en el mes de mayo, al otro extremo del mundo, una expedición ciéntifica observaba un eclipse solar total que iba a trastocar todas las reglas de la geometrÃa euclidiana. Una sola persona pone en relación estos acontecimientos : el joven vienés de 17 años, Karl Raimund Popper, que asistió al enfrentamiento con la policÃa vienesa a principios del 19 y también habÃa seguido muy de cerca la observación del eclipse, que confirmaba las heterodoxas teorÃas de Einstein. En 1903, un año después de Popper, y en la misma ciudad, nacÃa Konrad Lorenz, etólogo y Premio Nobel en 1973 de filosofÃa y medicina, con quien el primero trabó, de niño y adolescente, estrechos lazos de amistad. Ya adultos, al emprender sus vidas y sus respectivas carreras cientÃficas caminos divergentes, los dos sabios terminaron por perderse totalmente de vista, hasta el punto de que, décadas después, durante un encuentro cientÃfico, Popper tuvo que interpelar a Lorenz de la siguiente manera : Pero Konrad, si soy Karl !. La conversación que se reproduce en la primera parte de este libro, y que sostuvieron Popper y Lorenz el 21 de febrero de 1983 ante la chimenea de la residencia de los Lorenz en Altenberg, ilustra a la perfección la notable convergencia de descubrimientos y convicciones a las que, pese a esos largos años de separación, llegaron estos dos sabios, dando prueba flagrante de la inevitable confluencia de los pensamientos cientÃfico y filosófico<br />left0CONJETURAS Y REFUTACIONES: EL DESAROLLO DEL CONOCIMIENTO CIENTIFI OAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEDICIONES PAIDOS IBERICA, S.A.Isbn8475091466ColecciónPAIDOS BASICA, 7ClasificaciónHistoria de la ciencia y de las cienciasPáginas514En el presente volumen, Karl Popper examina varias cuestiones relativas al desarrollo del conocimiento, a la historia de la ciencia y a la filosofÃa de la ciencia, vistas a través de la moderna metodologÃa, pero también se ocupa de problemas de polÃtica y sociologÃa, siempre aplicando sus peculiares procedimientos semánticos, lógicos y gnoseológicos. Los ensayos y conferencias que componen el texto son variaciones de un mismo tema: la tesis de que podemos aprender de nuestros errores. Se trata de una teorÃa acerca del conocimiento y de su desarrollo, una teorÃa de la razón y una teorÃa de la experiencia que no se resigna al escepticismo y afirma que la ciencia puede progresar. El conocimiento cientÃfico avanza a través de anticipaciones injustificadas, de presunciones, de soluciones tentativas para nuestros problemas a las que llamamos conjeturas, que, a su vez, son controladas por la crÃtica, esto es, por intentos de refutaciones, entre las que se cuentan tests severamente crÃticos. La crÃtica de nuestras conjeturas es de importancia decisiva: al poner de manifiesto nuestros errores, nos hace comprender las dificultades del problema que estamos tratando de resolver. De este modo llegamos a adquirir un conocimiento más profundo del problema y a estar en condiciones de proponer soluciones más maduras: la misma refutación de una teorÃa es siempre un paso adelante que nos acerca a la verdad.<br />left0EN BUSCA DE UN MUNDO MEJORAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEDICIONES PAIDOS IBERICA, S.A.Isbn8475099874ColecciónPAIDOS ESTADO Y SOCIClasificaciónFilosofÃa. Ensayos y obrasPáginas320En el curso de una vida que, en el momento de la aparición de este libro, ya llegaba a los 90 años, sir Karl Popper ha tenido la oportunidad de contemplar algunos cambios enormemente positivos en la sociedad mundial -la reducción de los Ãndices de pobreza, la liberalización de los sistemas penales, la caÃda de muchos dictadores-, pero sin duda su lucha aún no ha terminado: la búsqueda de un mundo mejor nunca resulta completa, y sin embargo, y a pesar de dos guerras mundiales y una larga y peligrosa guerra frÃa, nunca es en vano. A partir de ahÃ, los ensayos y conferencias contenidos en este libro abordan variados aspectos del pensamiento de Popper, desde su interés por el nacimiento de la especulación cientÃfica en la Grecia clásica hasta los efectos destructivos del totalitarismo sobre el intelecto en los estados del siglo XX. Sus comentarios abarcan problemas relacionados con la polÃtica, la historia de la filosofÃa y las grandes figuras de la Ilustración, pero también asuntos un poco más abstractos, como por ejemplo las conexiones entre ciencia y arte. De este modo, el libro acaba de perfilar el pensamiento de uno de los más grandes filósofos de nuestro siglo, caracterizando simultáneamente el papel de la ciencia en la civilización contemporánea. SÃ, como dice el propio Popper, en que contemplarlo como si fuera el único>>, entonces el presente texto es la mejor ilustración tanto de las conclusiones de este aserto como de la compleja personalidad de su autor, gran luchador por la libertad y encarnizado crÃtico de cualquier tipo de ideologÃa totalitaria.<br />left0ARTE, ACCION Y PARTICIPACIONAutorePOPPER, KARL RAIMUND EditorEDICIONES AKAL, S.A.Isbn8476003676ColecciónARTE Y ESTETICAClasificaciónEstéticaPáginas320Desde hace una veintena de años, las artes de vanguardia se han visto marcadas por dos problemas, simultáneamente sociales y estéticos: el entorno y la participación del espectador. En todas partes se ha desarrollado asà un nuevo arte, hoy suficientemente consolidado como para constituir el objetivo de una obra de conjunto. En la primera parte, los análisis de Frank Popper, iluminan la nueva función del artista en las sociedades actuales. En la segunda parte, consagrada a la creatividad en la actualidad, se estudia más profundamente la intervención del espectador en el proceso estético, y la aplicación de técnicas y métodos como la cibernética y la electrónica junto con los fundamentos cientÃficos del arte, los problemas estéticos y tecnológicos que presenta la reproducción industrial del objeto artÃstico. Por tanto esta obra redefine las relaciones entre el artista, el teórico y el espectador, en aras de la aparición y formación de un nuevo pensamiento estético contemporáneo.fuente<!--[if gte mso 9]> Normal 0 21 MicrosoftInternetExplorer4 <![endif]--> Se va ir editando este post con mayor frecuencia para ir agregando los link de descarga de cada libro<br />Deja un Comentario » <br />Reflexión en torno al quinto articulo<br />Publicado en Uncategorized el Noviembre 4, 2008 por miguelangelriquelme <br />La teoría de la epistemología nos habla sobre la evolución del ser no solo de una forma física fenotípica sino también por lo medios de adaptación que hemos obtenido atrás ves de cada evolución y descendencia<br />En el articulo también se puede destacar de la participación en el descubrimiento de los manuscritos a los editores de esta obra ” gerard radnitzky y W.W. Bartley III” y a uno de los colegas de karl popper, Donald Campbell aviador famoso.<br />En mi opinión la epistemología, considero una de la mayor teoría de evolución. Al darnos a entender que la evolución no es solo un proceso cambiante del gen sino que también es una adaptación, percepción y aprendizaje del ambiente que se nos presenta en el transcurso de nuestra evolución lo cual nos ase pensar que el razonamiento no solo sirve para lo mas básico sino que también es una gran parte de la evolución del ser.<br />Deja un Comentario » <br />Quinto articulo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Noviembre 4, 2008 por miguelangelriquelme <br />La Epistemología evolucionista<br />La Epistemología evolucionista se presenta como una perspectiva que pretende ser el avance más importante en la filosofía de la ciencia desde el siglo XVIII. Existe ya una abundante bibliografía sobre el tema, tanto favorable como crítica. La obra editada por Gerard Radnitzky y W.W. Bartley III recoge cuatro escritos deKarl Popper y Donald Campbell, que proporcionan los fundamentos de la teoría, junto con otros catorce que amplían los horizontes y responden a las críticas.<br />La idea central de la Epistemología evolucionista consiste en abordar los problemas de la teoría del conocimiento bajo la perspectiva de la evolución biológica. En concreto, a la pregunta original sobre la validez del conocimiento se responde recurriendo a la biología: se dice que nuestro conocimiento corresponde a la realidad porque somos seres vivientes descendientes de otros que, a lo largo del proceso de la evolución, han sobrevivido debido a que habían desarrollado capacidades de percepción y aprendizaje adaptadas al entorno. De este modo, los interrogantes filosóficos antiguos reciben una respuesta que se presenta como científica. En este sentido, Vollmer afirma que “después de todo, la ciencia es filosofía con nuevos medios”.<br />Desde luego, no hay dificultad en admitir que algunos problemas, considerados antes como filosóficos de un modo confuso, más tarde han sido abordados con éxito por la ciencia experimental. Basta pensar en las teorías antiguas acerca de la naturaleza de los astros o la composición de la materia. Tampoco es difícil reconocer que la ciencia experimental y la filosofía están más próximas de lo que a primera vista pudiera parecer, puesto que ambas buscan y obtienen un conocimiento de la realidad recurriendo a la experiencia y a los razonamientos lógicos. Incluso parece deseable que se restablezca la unión entre ambas perspectivas, dado que la fragmentación del saber en mundos incomunicados es una de las causas principales de las crisis de la cultura actual. Sin embargo, mayores problemas surgen si nos preguntamos por la validez del esquema básico de la Epistemología evolucionista.fuente<br />Deja un Comentario » <br />Refelxión entorno al cuarto articulo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Noviembre 4, 2008 por miguelangelriquelme <br />Este es uno de los planteamientos de kalr popper acerca de una de las herramientas que tienes la sociedad para poder defender algún tema del cual se pone en duda si esta bien o mal de esto se sacan dos o mas posturas con sus tesis correspondientes y se dan argumentos los cuales tienen un cierto tiempo para darse a conocer.<br />Bueno expongo este artículo por la razón de poder dar a conocer un poco mas de los aportes  de karl popper y las cuales no solo son teorías como la del falsísimo sino que también nos entrega este proyecto, formato de debate.<br />En mi opinión este es un buen formato por el cual los temas se defienden en grupos y cantidad de estos con anticipación los cuales tienen un mismo tiempo y plazo de exposición con clarada y consistencia.<br />Deja un Comentario » <br />Cuarto articulo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Octubre 21, 2008 por miguelangelriquelme <br />Formato de karl popper de un debateEste estilo de debate es popular en Europa a través de la red de organizaciones de la Asociación Educacional Internacional de Debate (IDEA) www.idebate.org<br />Dos equipos participan. Un equipo tiene el rol de la proposición/ afirmativa, y el otro equipo la postura negativa u oposición. Cada equipo esta integrado por 3 y hasta 5 debatientes, donde solo tres participan activamente en el debate. Los debatientes de cada equipo pueden cambiar libremente durante la competencia, no así durante el debate.<br />Después de los primeros cuatro discurso hay 3 minutos de preguntas cruzadas por parte de un miembro del equipo contrario. El tercer orador de cada lado cuenta con 5 minutos para realizar su conclusión, sin introducir nuevos argumentos.<br />TiempoLos discursos principales cuentan con 6 minutos. Después de los primeros cuatro discurso hay 3 minutos de preguntas cruzadas por parte de un miembro del equipo contrario. El tercer orador de cada equipo habla por 5 minutos.<br />Durante el curso del debate, el equipo de proposición tiene el derecho de tomar 5 minutos y el equipo de oposición 7 minutos de preparación entre las presentaciones individuales. Ellos solicitan que tomen el tiempo de preparación y la cantidad de manera sutil al moderador y controlador del tiempo.<br />Preguntas CruzadasDespués de los primeros cuatro discurso hay 3 minutos de preguntas cruzadas por parte de un miembro del equipo contrario.<br />El propósito de las preguntas cruzadas es:a.- Nos ayudan a revelar y exponer las debilidades en la argumentación del discurso previo del orador contrariob.- Para clarificar aquellas ideas poco claras del discurso del oponentec.- Para preparar la argumentación de nuestro equipo<br />El equipo que ve la exposición pregunta y el que presenta responde, las preguntas y respuestas deben ser breves y claras.<br />La información obtenida durante las preguntas cruzadas serán usadas por el equipo que pregunta en sus siguientes discursos. Quien pregunta, debe consultar acerca de cada cosa que le permita anticipar el curso del debate y para resolver a su favor la resolución de este. Quién responde debe rehusarse a hacerlo si la pregunta es personal.<br />Los puntos correspondientes a las preguntas cruzadas son evaluados en una parte especial de la pauta de evaluación; los oradores obtendrán puntos individualmente por esta etapa. Durante la información obtenida en las preguntas cruzadas podemos evaluar también, la estrategia de equipo.FormatoPrimer Orador Proposición (6 minutos)3er Orador de Oposición realiza preguntas cruzadas al Primer Orador ProposiciónPrimer Orador Oposición (6 minutos)3er Orador de Proposición realiza preguntas cruzadas al Primer Orador OposiciónSegundo Orador Proposición (6 minutos)1er Orador de Oposición realiza preguntas cruzadas al Segundo Orador ProposiciónSegundo Orador Oposición (6 minutos)1er Orador de Proposición realiza preguntas cruzadas al Segundo Orador Oposición<br />Tercer Orador Proposición (5 minutos)Tercer Orador Oposición (5 minutos)<br />fuente<br />Deja un Comentario » <br />Reflexión en torno al tercer articulo informantivo<br />Publicado en Uncategorized el Septiembre 27, 2008 por miguelangelriquelme <br />El racionalismo crítico es un concepto que apoya a la epistemología. Este nos habla de que el conocimiento científico es racional por ello toda teoría pude ser criticada e incluso puede llegar a ser reemplazada.El circulo de Viena: fue un movimiento científico y filosófico formado por Moritz Schlick en Viena, Austria, en el año 1922 y disuelto definitivamente en 1936. Este movimiento, con el nombre original de Círculo de Viena para la concepción científica del mundo, se ocupa principalmente de la lógica de la ciencia, considerando la filosofía como una disciplina encargada de distinguir entre lo que es ciencia y lo que no, y de la elaboración de un lenguaje común a todas las ciencia.<br />Esta corta biografía nos muestra la creación del libro el yo y su cerebro el cual se crea con ayuda de “Sir John Carew Eccles ” y la relación de el con el circulo de Viena una corta parte de subida que no deja de ser importante para el conocimiento de este filosofo.<br />Deja un Comentario » <br />Tercer articulo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Septiembre 17, 2008 por miguelangelriquelme <br />Karl Popper, en palabras de Neurath, representó “la oposición oficial al Círculo de Viena” y fue, junto con Hans Albert el creador de la corriente denominada racionalismo crítico.<br />Nacido en Viena en 1902 e interesado en gran variedad de ámbitos del saber (fue licenciado en matemáticas y en física), Popper trabajó como profesor de la London School of Economics, obteniendo la cátedra de Lógica y Filosofía de la Ciencia en 1949.<br />Cuando los nazis tomaron el poder, Popper abandonó Austria y se trasladó a Australia, lugar en el que conoció a Eccles, un investigador de los procesos neurobiológicos con el que más tarde escribiría conjuntamente la obra El yo y su cerebro, en 1977. Después de su estancia en Australia se refugia en Inglaterra, lugar en el que fue gratamente recibido y donde se le honró con el título de Sir en 1965.<br />De su estancia en Viena, que abandona en 1937, surgen fructuosos contactos con los miembros del Círculo de Viena, también denominados neopositivistas [2] , movimiento del que se separó pronto, pero del que extrajo un riguroso interés por los problemas epistemológicos y con los que compartía la pretensión de la necesidad de una unificación de las ciencias y de sus métodos. No obstante, en muchos puntos, como por ejemplo los que se refieren al principio de verificación y en la preponderancia de lo empírico y de su metodología inductiva, entró en una fuerte controversia con sus miembros, como luego veremos.<br />Otras disputas tuvieron lugar con los miembros de la Escuela de Frankfurt (Adorno, Marcuse, etc.) y contra la teoría psicoanalítica de Freud [3], así como con Wittgenstein y con las teorías y praxis comunistas ortodoxas.<br />Popper muere en Londres en 1994, dejando una abundante obra cuya rigurosidad no menoscaba en absoluto su talante abierto e interdisciplinar.<br />click : fuente<br />Deja un Comentario » <br />Reflexión en torno al 2do artículo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Septiembre 3, 2008 por miguelangelriquelme <br />La teoría de karl Popper plantea, el  nivel de certeza que tiene una teoría, la cual puede estar en duda al presentarse un problema que no pueda enfrentar a dicha teoría, por ejemplo:<br />“Los Cisnes y el Falsacionismo Anti-Inductivo”<br />“Todos los Cisnes son Blancos”.<br />Un Cisne Negro-> “No Todos los Cisnes son Blancos”.<br />Lo cual deja en claro la falsabilidad de la teoría.<br />Pero si a una teoría todavia no se le ha encontrado un obstaculo, dicha teoría se le aceptaran sus parámetros de validez.<br />Con ello, Popper quiere poner en duda la teoría del Inductismo del Neopositivismo  la cual, plantea que entre lo partícular y lo general comparten un rasgo en común. Un ejemplo de esto, son los test, los cuales a partir de un grupo pequeño de gente al azar,generalizan a la totalidad de la población.<br />En mi opinión, la teoría popperiana tiene un alto grado de certeza según el caso que se presente, y da un límite a ciertas teoría que pueden estan en equivocación o ser verdaderas. Y al querer cuestionar la teoría de la Inducción del Neopositivismo, concuerdo con su planteamiento pero al ser una teoría tan utilizada en el transcurso del tiempo, tiene una cierta dificultad de poner en duda esta teoría.<br />Deja un Comentario » <br />Segundo articulo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Agosto 27, 2008 por miguelangelriquelme <br />Falsabilidad, concepto acuñado por el filósofo Karl Raimund Popper, que designa la posibilidad que tiene una teoría de ser desmentida, falseada o ‘falsada’ por un hecho determinado o por algún enunciado que pueda deducirse de esa teoría y no pueda ser verificable empleando dicha teoría. Según Popper, uno de los rasgos de toda verdadera teoría científica estriba en su falsabilidad; si una teoría logra no ser falseada, puede mantener sus pretensiones de validez. Con este planteamiento, Popper pretendía resolver los problemas de la teoría de la inducción clásica del neopositivismo, así como introducir un mayor nivel de confrontación en el análisis de las pretensiones de verdad y validez de una teoría científica. Así, en lugar de verificar inductivamente una teoría, lo que se intenta es mantenerla a salvo de las posibilidades que esta teoría tiene de ser falseada. En realidad, una teoría que no se encuentra abierta a la falsabilidad no puede ser considerada una teoría científica.<br />clik:fuente<br />Deja un Comentario » <br />Reflexiòn entorno al articulo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Agosto 21, 2008 por miguelangelriquelme <br />Karl Poper,  filósofo del siglo XX, argumenta que  los dogmas del marxismo son  brutales y poco científicos.  Al terminar la primera guerra mundial con solo 17 años, permanece por un tiempo en el partido comunista, para  luego convertirse en uno de su mas persistentes críticos . Esto lo lleva a reflexionar sobre la verdadera actitud racional que se debe para los ideales humanistas y no sólo pensando en el marxismo. Tambien plantea, que la teoria del cientifico aleman Albert Einstein, sobre la relatividad, es una teoria muy abierta, y que el mismo Einstein  crítica  su propia teoria, y lo demuestra en sus libros que muestra  los errores que podrian poner en duda su teoria.<br />A mi parecer, la crítica del marxismo es correcta. por las  doctrinas anarquistas que plantea éste. Lo planteado sobre la Teoria de la Relatividad, me parece que aunque es sólo eso, sigue siendo una teoria. La teoria de los libros ha aparecido  en reportajes y documentales importantes sobre ellos, en distintos canales de cultura, así que, en mi opinion, tiene cierta verdad  la duda de Popper, sobre  la Teoria de la Relatividad<br />Yo creo, que karl Popper es uno de los revolucionarios de la filosofia por su métodos y planteamientos del conocimiento porque si en verdad pudiera existir un verdadero conocimiento de las cosas, con seguridad no existirian errores en la vida, pero al aparecer estos. Nos da una un cierto mayor entendimiento de la vida, dandonos conocimiento apartir del error.<br />Deja un Comentario » <br />Primer articulo informativo<br />Publicado en Uncategorized el Agosto 17, 2008 por miguelangelriquelme <br />Karl Popper<br />Karl Popper (1902-1994) es el filósofo de la ciencia más influyente del Siglo XX. Observó que, en contraste con el cerrado dogmatismo del marxismo y del psicoanálisis, ambos muy influyentes en la Viena de principios de siglo, la teoría de la relatividad de Einstein era en extremo exigente y ofrecía la posibilidad de que se demostrara su falsedad. Esta observación le llevó a formularse el problema de la demarcación científica, que situó en la posibilidad de la falsación. Sus contribuciones a la filosofía de la ciencia están principalmente en La Lógica del Descubrimiento Científico y Conjeturas y Refutaciones, dedicado a Hayek. En ciencias sociales criticó el holismo y el historicismo en obras como La Sociedad Abierta y sus Enemigos y La Miseria del Historicismo. En ellos reveló la irracionalidad de las ideas de filósofos como Hegel o Marx.click:fuente<br />Deja un Comentario » <br />Introduccion<br />Publicado en Uncategorized el Agosto 13, 2008 por miguelangelriquelme <br />el pensamiento del autor Karl Popper, quien es conocido como uno de los mas grandes filósofos de nuestro siglo; ya que el expresa el conocimiento, como la búsqueda de la verdad, puesto que el conocimiento humano es falible y nunca podemos conocer nada con seguridad, el solo hecho de buscar equivocaciones nos da la oportunidad de corregirlas.<br /><!--[if gte mso 9]> Normal 0 21 MicrosoftInternetExplorer4 <![endif]--><br />Popper es hoy una de las figuras más controvertidas de la filosofía actual. Su amplia producción, la variedad de sus intereses y la novedad de sus propuestas no hacen fácil su interpretación, a pesar de la claridad con la que escribía y que consideraba uno de los deberes del filósofo.<br />Popper es muy conocido por una de sus obras políticas más difundidas, La Sociedad abierta y sus enemigos. (1945). Esta obra representa su principal aportación al campo de la metodología de las ciencias sociales. La obra política de Popper no sería sino una aplicación política de sus ideas epistemológicas sobre la falsabilidad y crítica del conocimiento científico, expuestos más o menos unos 10 anos antes. <br />En 1972, publica Conocimiento objetivo, donde, en oposición a la teoría del conocimiento tradicional, que considera subjetiva por fundarse en la certeza, propone su teoría del conocimiento objetivo, o del conocimiento sin sujeto cognoscente, sosteniendo que el conocimiento no consiste tanto en el problema de cómo fundamos la certeza o la verdad, sino más bien en cómo se desarrolla y acrecienta la ciencia: a modo de conjeturas que, en forma de hipótesis, se presentan como soluciones tentativas a problemas, acompañadas con argumentos críticos e intentos de someterlas a prueba para descartar su falsedad; en esta obra presenta también su teoría de los tres mundos.<br />fuentes<br />fuente1<br />Espermatogénesis<br />De Wikipedia, la enciclopedia libre<br />Saltar a navegación, búsqueda <br />Este artículo o sección sobre medicina necesita ser wikificado con un formato acorde a las convenciones de estilo.Por favor, edítalo para que las cumpla. Mientras tanto, no elimines este aviso.También puedes ayudar wikificando otros artículos.<br />La espermatogénesis es el mecanismo encargado de la producción de espermatozoides; es la gametogénesis en el hombre. Este proceso se desarrolla en los testículos, aunque la maduración final de los espermatozoides se produce en el epidídimo1. La espermatogénesis tiene una duración aproximada de 64 a 75 días en la especie humana, y consta de 3 fases o etapas: fase proliferativa, meiosis o espermatocitogénesis, y espermiogénesis o espermiohistogénesis.<br />Contenido[ocultar]1 Aspectos Históricos 2 Espermatogénesis 3 Periodo embrionario 4 Acción Hormonal 5 Eficiencia 6 Enlaces externos 7 Véase también 8 Referencias <br />[editar] Aspectos Históricos<br />El comienzo de las investigaciones en el desarrollo de las células reproductivas masculinas coincide casi exactamente con la llegada de la teoría celular, que naturalmente conllevo al descubrimiento de la naturaleza “celular” de los espermatozoa; la palabra aparece en 1827 por primera vez, sin embargo no es del todo claro quién fue el primero en pronunciar la idea de que los espermatozoides provenían de células testiculares. Koelliker (1841), quien colecto la primera evidencia notable acerca de este tema, mantuvo que fue Rudolph Wagner, puesto que el examinó los fluidos frescos provenientes de los túbulos testiculares en mamíferos, y los observó bajo el microscopio evidenciando “gránulos peculiares o esférulas” de formas y tamaños muy variables. Wagner también observó “Samenthierchen”, o animálculos de esperma, espermatozoa, sintiéndose seguro de que los varios tipos de esférulas vistos con anterioridad eran estados anteriores al espermatozoa. Su trabajo, en el que la palabra “célula” no ocurre ni una sola vez, es característico del tipo de concepto de formación que precedió inmediatamente a la teoría celular2. Años más tarde, Albert Koelliker presenta un tratado tras varios años de investigación, en el que enseña por primera vez los aspectos fundamentales concernientes a la espermatogenesis2: 1. En el semen de todos los animales, con algunas excepciones, se encuentran partículas motiles “Thelie”, espermatozoa.<br />2. Los espermatozoa son la parte esencial del semen.<br />3. Los espermatozoa se desarrollan individualmente en paquetes a partir de células que se han formado en momentos de madurez sexual o de actividad testicular a través de procesos análogos al desarrollo celular, pero significativamente diferentes del desarrollo cigótico de los animales.<br />4. Las formas de los espermatozoa son bastante limitadas en variedad. Usualmente son similares dentro de géneros, y frecuentemente también dentro de clases y familias. Cada animal parece poseer solo un tipo de espermatozoa, con solo algunas excepciones.<br />Bajo estas conclusiones y un par mas, Koelliker deja claro que la visión del espermatozoa como condición primaria de un animal en desarrollo, sostenida por Leeuwenhoek y muchos otros, debía ser abandonada2. A partir de ese momento, las investigaciones acerca de la espermatogénesis comenzaron a avanzar con mucha más rapidez. Finalmente, el descubrimiento más importante en este campo y el de los tejidos espermatogénicos, fue la demostración de las células de soporte (células de Sertoli), en los túbulos seminíferos de humanos hecha por el mismo hombre de cuyo nombre se deriva el nombre de estas células2. Las corrientes de investigación actuales están predominantemente orientadas a la resolución de problemas humanos en el sentido más amplio de la palabra, y es llevada a cabo por especialistas en los campos médicos y paramédicos actuales, aun así, en el presente, es de suma importancia mantener la significancia biológica de este tema de manera firme en mente2.<br />[editar] Espermatogénesis<br />Los espermatozoides son células haploides que tienen la mitad de los cromosomas que una célula somática, son móviles y son muy diferenciadas. La reducción en ellas se produce mediante una división celular peculiar, la meiosis en el cuál una célula diploide (2n), experimentará dos divisiones celulares sucesivas sin un paso de duplicación del ADN entre dichas divisiones, con la capacidad de generar cuatro células haploides (n). En este proceso es necesario pasar de unas células diploides, inmóviles e indiferenciadas a otras haploides, móviles y muy diferenciadas. Un importante hecho a resaltar, es que mientras las divisiones reduccionales de la meiosis se conservan en cada reino eukariota, la regulación de la meiosis en mamíferos difiere dramáticamente entre machos y hembras; entre estas diferencias, se encuentran3: - meiosis iniciada continuamente a partir de las poblaciones de células madre correspondientes. - 4 gametos producidos por ciclo mientras que en la ovogénesis es solo 1 (un ovulo funcional y 4 cuerpos polares).<br />- Meiosis completada en días o incluso semanas<br />- La meiosis y diferenciación procede continuamente sin arrestamiento del ciclo celular.<br />- La diferenciación de gametos ocurre bajo un precursor haploide, luego de que la meiosis termina. - Los cromosomas sexuales son excluidos de recombinación y transcripción durante la primera profase meiótica. La espermatogénesis, en la especie humana, se produce en ondas a todo lo largo de los túbulos seminíferos, por lo que zonas adyacentes del mismo túbulo muestran espermatocitogénesis y espermiogénesis en diversas fases4. Así, el proceso comienza cuando las células indiferenciadas de los túbulos seminíferos1 de los testículos se multiplican.<br />Estas células germinales dan lugar a células madre de los espermatogonios, a partir de las cuales surgen las células que se diferenciaran a espermatocitos primarios tras la mitosis correspondiente de las células4 de tipo A. Las espermatogonias de tipo A, entonces, a través de repetidos ciclos de mitosis producen nuevas espermatogonias y mantienen así la reserva celular. Estas células se caracterizan por poseer un gran núcleo redondo u oval de cromatina condensada, en el que pueden encontrarse el núcleo periférico y una vacuola nuclear1. La producción de espermatogonias de tipo A marca el inicio de la espermatogénesis, donde todas estas células son diploides.<br />Existen varios tipos de espermatogonias tipo A según el aspecto de sus núcleos celulares4: - Espermatogonias oscuras Ad, las cuales solo se dividen cuando tiene lugar una reducción drástica de espermatogonias, y además se cree que estas células representan las células madre del sistema y que su división mitótica produce mas células de tipo Ad y algunas de tipo Ap4.<br />- Espermatogonias pálidas Ap, las cuales dan lugar a más espermatogonias del mismo tipo o a espermatogonias de tipo B. Las primeras, dan lugar a células hijas unidas entre si por puentes citoplasmáticos, mientras que las segundass se originan por maduración de las primeras4.<br />Las espermatogonias de tipo B se dividen por mitosis produciendo mas células de su tipo; estas células, maduraran por grupos produciendo espermatocitos primarios y eventualmente espermatozoides; también cabe resaltar, que las espermatogonias de este tipo, se caracterizasn por carecer de una vacuola nuclear4. No se conoce aun que causa que este tipo de espermatogonias siga el camino hacia la diferenciación celular, antes que el de auto-renovación; tampoco es conocido que estimula a estas células para entrar en división meiotica en vez de división mitótica3.<br />Cuando el individuo alcanza la madurez sexual, el proceso de espermatogenesis regulado probablemente pos la síntesis de la proteína BMP8B a partir de las propias espermatogonias comienza cuando BMP8B alcanza niveles críticos de concentracion3; las espermatogonias de tipo B aumentan de tamaño y se transforman en espermatocitos de primer orden que migran al compartimiento adluminal del túbulo seminifero1 antes de comenzar la primera división meiótica mientras siguen siendo diploides: El ADN de los espermatocitos primarios se replica justo después de su formación constituyendo un estado 4n, y marcando el final de lo que se conoce como espermatocitogenesis4. Estas células, se reconocen fácilmente por sus abundantes citoplasmas y sus grandes núcleos, que contienen grumos gruesos o finas hebras de cromatina1; además, también están unidas por un puente citoplasmático conspicuo como se mencionó con anterioridad que regula el proceso de división de forma que todas las células involucradas reciban la señal de hacer meiosis a la vez mediante diferentes iones o moleculas3; dichas uniones citoplasmáticas solo se romperán una vez los espermatozoides sean liberados en la luz del túbulo seminifero1. Así, es en estas células donde sucede la meiosis por primera ves3: La meiosis I dará lugar a dos espermatocitos de segundo orden; estos espermatocitos secundarios, son entonces mas pequeños, y progresan con rapidez a la segunda división meiotica, por lo que rara vez son visibles1. Tras la meiosis II resultarán cuatro espermátidas (gracias a la meiosis, de una célula diploide surgen cuatro células haploides (gametos)); los gametos así producidos siguen el proceso de maduración conocido como espermiogenesis, donde en dicha fase las espermátidas se convierten en espermatozoides1; para ello, se reduce el citoplasma, el núcleo de la celula se alarga y queda en la cabeza del espermatozoide generando la forma puntiaguda característica de este tipo de células1. Así, los espermatozoides presentan tres zonas bien diferenciadas: la cabeza, el cuello y la cola. La primera es la de mayor tamaño, contiene los cromosomas de la herencia y lleva en su parte anterior un pequeño saliente o acrosoma cuya misión es perforar las envolturas del óvulo. En el cuello se localiza el centrosoma y las mitocondrias, y el flagelo, que se origina a partir de los centriolos, es el filamento que se encarga de generar la motilidad que le permite al espermatozoide "nadar" hasta el óvulo para [fecundación|fecundarlo]]. El examen de los distintos cortes de los tubulos de un testículo normal demuestra que alrededor de la mitad de las células espermatogenicas se encuentra en estadio de espermatide tardia1. Las células de Sertoli, representan un componente de gran importancia en la regulación de la espermatogénesis y espermatogénesis. durante el proceso de desarrollo, estas células cuyos núcleos suelen encontrarse hacia la membrana basal del túbulo seminífero, sostienen a las serie espermatogénica. El núcleo de las células tiene una forma triangular u oval típica, con un núcleo prominente y cromatina dispersa1. La capa basal de las células germinales se adosa a la membrana basal, rodeada por una lamina propia en la que existen varias capas de miofibroblastos y fibroblastos fusiformes. Se forman uniones intimas tanto entre las mismas células, y estas con las células germinales en desarrollo. Se sabe que para la producción y maduración de las células espermatogénicas es esencial que existan concentraciones elevadas de hormonas androgénicas secretadas por las células de Leydig del mesotelio reticular. Las células de Sertoli secretan una proteína captadora de andrógenos que transporta la testosterona y la dihidrotestosterona hacia la luz del tubulo seminifero. Dichas hormonas son también necesarias para la función del epitelio de la rete testis y del epidídimo; la producción de esta proteína de unión parece depender de una gonadotropina hipofisaria, la hormona estimulante del folículo (FSH)1. Un ciclo espermatogénico tiene una duración aproximada de 2 meses. Las espermatogonias están en mitosis durante 16 días, dando lugar a los espermatocitos primarios. Estos tardan 24 días en completar la primera meiosis y dar lugar a los espermatocitos secundarios, los cuales tardarán horas en convertirse en espermátides. Las espermátides tienen que diferenciarse, como se ha comentado anteriormente, tardando otros 24 días para ese proceso. Si sumamos todo obtenemos unos 64 días desde el paso de espermatogonias hasta espermatozoides.<br />Al realizarse la fecundación, estos espermatozoides antes de salir pasan por el epidídimo del testículo, donde se realiza la espermiohistogénesis, y obtienen la acrosoma, un estilo de casco en el espermatozoide hecho de enzimas, y una glicolema (capa), que la protege del pH de la vagina. Esta capa (glicolema), se pierde en la diferenciación natural, que desaparece antes de llegar al óvulo para lograr entrar en él con la fuerza del acrosoma. Recordemos además, que el espermatozoide está formado por una zona intermedia donde se alojan numerosas mitocondrias que garantizan el aporte energético, también están formados por un flagelo constituido por un filamento axial rodeado por una vaina fibrosa, que permite la movilidad.<br />[editar] Periodo embrionario<br />Una vez las células germinales llegan a la cresta germinal del embrión masculino, se incorporan a los cordones sexuales, donde se mantendrán hasta la madures, y perforaran a fin de formar un orificio pasante que corresponderá a los tubulos seminiferos, y el epitelio de dichos tubulos se diferenciara en células de Sertoli3. La formación de espermatozoides comienza alrededor del día 24 del desarrollo embrionario en la capa endodérmica del saco vitelino. Aquí se producen unas 100 células germinales que migran hacia los esbozos de los órganos genitales. Alrededor de la cuarta semana ya se acumulan alrededor de 4000 de estas células, y el gen SRY determina que formen los testículos para poder producir espermatozoides, aunque este proceso no empezará hasta la pubertad. Hasta entonces, las células germinales se dividen por dos.<br />[editar] Acción Hormonal<br />Esta regulación se produce por retroalimentación negativa, desde el hipotálamo, el que actúa en la hipófisis, y finalmente en el testículo. Las hormonas responsables son:<br />Testosterona: responsable de las características sexuales masculinas, es secretada en el testículo por las células de Leydig o instersticiales. Esta hormona también es secretada por la médula de la corteza suprarrenal pero en menores cantidades en comparación al testículo, también se secreta en las mujeres pero en mínimas cantidades. <br />FSH u hormona folículo estimulante: secretada por la hipófisis, actúa sobre las células de Sértoli o nodrizas para que éstas actúen sobre los espermios en desarrollo. <br />LH u hormona luteinizante: secretada por la hipófisis, actua sobre las células de Leydig o instersticiales para que secreten testosterona. <br />Inhibina: secretada las células de Sértoli o nodrizas, actúa sobre la hipófisis inhibiendo la secreción de FSH y con ello deteniendo la espermatogenesis. <br />[editar] Eficiencia<br />El hecho de que durante el eyaculado se produzca una elevada pérdida de espermatozoides, junto con un número bastante elevado de espermatozoides malformados, convierte este mecanismo en un proceso redundante e ineficaz: de toda la capacidad espermatogénica potencial del testículo, tan sólo un 25% consigue evitar la pérdida por apoptosis o degeneración. A su vez, la mayoría son malformados, motivo por el cual únicamente un 12% de las células iniciales son potencialmente útiles. A pesar de todo lo anterior, un varón fértil es capaz de producir eyaculados con 150 millones de espermatozoides varias veces por semana.<br />[editar] Enlaces externos<br />Portal:Estados Unidos. Contenido relacionado con Estados Unidos. <br />Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Espermatogénesis.Commons <br />Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Espermatogénesis. Wikiquote <br />Rodovid alberga la genealogía de Franklin D. Roosevelt <br />[editar] Véase también<br />Gametogénesis <br />Ovogénesis <br />[editar] Referencias<br />1. http://books.google.com/books?id=S_NHxeSLJoAC&pg=PA334&dq=histologia+espermatogenesis&cd=1#v=onepage&q&f=false <br />2. http://books.google.com/books?id=yzY8AAAAIAAJ&printsec=frontcover&dq=spermatogenesis&cd=1#v=onepage&q&f=false <br />3. Scott F. Gilbert, Developmental Biology (6th Edition), cap 19 Spermatogenesis. <br />4. http://books.google.com/books?id=nZ9pfAFu6JcC&pg=PA330&dq=histologia+espermatogenesis&cd=4#v=onepage&q&f=false <br />Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Espermatog%C3%A9nesis"<br />Categorías: Fisiología humana | Reproducción | Sexualidad | Testículo<br />Categorías ocultas: Wikipedia:Wikificar (aún sin fecha) | Wikipedia:Wikificar medicina<br />Herramientas personales<br />Nuevas características <br />Registrarse/Entrar <br />Espacios de nombres<br />Página <br />Discusión <br />Variantes<br />Vistas<br />Leer <br />Editar <br />Ver historial <br />Acciones<br />Buscar<br />Principio del formulario<br />Final del formulario<br />Navegación<br />Portada <br />Portal de la comunidad <br />Actualidad <br />Cambios recientes <br />Página aleatoria <br />Ayuda <br />Donaciones <br />Notificar un error <br />Imprimir/exportar<br />Crear un libro<br />Descargar como PDF<br />Versión para imprimir<br />Herramientas<br />Lo que enlaza aquí <br />Cambios en enlazadas <br />Subir archivo <br />Páginas especiales <br />Enlace permanente <br />Citar este artículo <br />Otros proyectos<br />Commons<br />Wikiquote<br />En otros idiomas<br />العربية <br />Български <br />Bosanski <br />Català <br />Česky <br />Deutsch <br />English <br />Eesti <br />فارسی <br />Français <br />Հայերեն <br />Bahasa Indonesia <br />Italiano <br />Lietuvių <br />Македонски <br />Nederlands <br />Polski <br />Português <br />Русский <br />Slovenščina <br />Basa Sunda <br />Svenska <br />ไทย <br />Esta página fue modificada por última vez el 22 jul 2010, a las 21:25. <br />El texto está disponible bajo la Licencia Creative Commons Reconocimiento Compartir Igual 3.0; podrían ser aplicables cláusulas adicionales. 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