Cronología de la Guerra del Pacífico
1879
14 de febrero: Las tropas chilenas ocupan Antofagasta.
1º de marzo: Bolivia le d...
Cada año, el 21 de mayo, recordamos el Combate Naval
de Iquique, la batalla más conocida de la Guerra del
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Fue el día en que los hombres de la frágil Esmeralda, comandados por Arturo Prat,
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Prat y Carlos Condell.
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El 14 de abril, Williams lo nombró comandante de la Covadonga, corbeta que estaba en
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Su cadáver y el de Ignacio Serrano fueron sepultados más dignamente, gracias a la
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Guerra con España en 1865 y captura de la Covadonga
La flota comandada por Juan Williams incluía solo dos navíos: la Esmer...
éxito, se partió rumbo al Callao el 16 de mayo, con las dos terceras partes de la Escuadra,
mientras el Presidente Prado d...
Aguas del Skyring y la Paret Austral de la Patagonia por el Comandante y Oficiales de la
Corbeta Magallanes.
La guerra con...
guerra civil de 1891, quienes injustamente lo borraron del escalafón de la Marina,
quitándole todos sus títulos.
La restit...
En mayo de ese año ingresó a la Escuela Naval, donde se destacó en
los estudios. Se casó con Emiliana Goycolea, de familia...
Las naves peruanas comenzaron a atacar hacia las 9 de la mañana. Hubo intercambio de
fuego durante una hora y media, queda...
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Cronologia de la guerra del 79

  1. 1. Cronología de la Guerra del Pacífico 1879 14 de febrero: Las tropas chilenas ocupan Antofagasta. 1º de marzo: Bolivia le declara la guerra a Chile. Marzo: elecciones parlamentarias en Chile. 1º de abril: Chile decide declarar la guerra a Perú y Bolivia. 12 de abril: Primer combate naval entre la cañonera Magallanes y las naves peruanas Unión y Pilcomayo. 21 de mayo: Combate Naval de Iquique. 8 de octubre: Combate de Angamos, donde se rinde el Huáscar. 5 de noviembre: Las tropas chilenas se toman Pisagua y Junín. 19 de noviembre: Batalla de Dolores. 26 de noviembre: Batalla de Tarapacá. Noviembre: Golpes militares en Perú y Bolivia. 1880 Abril: infructuoso bloqueo de El Callao, que duró un año. 7 de junio: tropas chilenas toman el Morro de Arica. 25 de diciembre: ofensiva contra Lima. 1881 13 de enero: Batalla San Juan Chorrillos. 15 de enero: Batalla de Miraflores. 18 de enero: Ocupación de Lima. 22 de febrero: Una asamblea de 150 notables designa un nuevo Presidente de Perú. 5 de julio: Domingo Santa María es elegido Presidente de Chile. 1882 26 de marzo: Elecciones parlamentarias en Chile. 10 de julio: Batalla de La Concepción. 1883 10 de julio: Batalla de Huamachuco. 20 de octubre: Tratado de Ancón. 24 de octubre: Rendición de Arequipa. 1884 4 de abril: Se firma la paz con Bolivia. Explicaciones para un hecho histórico
  2. 2. Cada año, el 21 de mayo, recordamos el Combate Naval de Iquique, la batalla más conocida de la Guerra del Pacífico. Para comprender en su real dimensión este combate, es conveniente estudiarlo en su contexto y no como un hecho aislado. Solo así tendremos una clara visión del período en que sucedió. La Guerra del Pacífico ocurrió entre los años 1879 y 1883, fue provocada por motivos económicos y problemas limítrofes entre nuestro país y sus vecinos: Perú y Bolivia. En esa época, el salitre-nitrato usado como fertilizante- era un recurso natural muy deseado por estas tres naciones ya que tenía un gran valor económico. Era de suma importancia poseer la propiedad de ese mineral, su explotación y comercialización. El Uti Possidetis Cuando los pueblos americanos se emanciparon de España, establecieron sus límites de acuerdo con el principio del Uti Possidetis, es decir, las nuevas Repúblicas tendrían como territorios los mismos que poseían al momento de separarse de España. Sin embargo, la Corona española no se había preocupado de fijar con precisión los límites entre sus colonias, por esta razón, una vez lograda la Independencia y concluida la etapa de la Organización se produjeron litigios entre los países americanos. ¿Dónde estaba el límite? Desde la época colonial se consideraba que Chile se iniciaba en el despoblado de Atacama, sin precisar si este límite estaba al comienzo o al término del desierto. Cuando se creó la República de Bolivia en 1825, sus autoridades sostenían que la frontera era el Valle de Copiapó, mientras que Chile afirmaba que era la desembocadura del río Loa. Los problemas comenzaron tan pronto se descubrió el valor económico del desierto. Nuestro país pretendía como límite el paralelo 23° latitud sur, al norte de Mejillones, en tanto que Bolivia reclamaba su extensión hasta el paralelo 25° latitud sur. La riqueza salitrera que cubría el suelo antofagastino era explotada principalmente por capitales chilenos. Luego de diversos incidentes entre los pioneros chilenos y las autoridades bolivianas -además de algunas reclamaciones de las cancillerías- ambas naciones resolvieron firmar un tratado en 1866. El gobierno de José Joaquín Pérez suscribió, con el dictador boliviano Mariano Malgarejo, un tratado que estableció como límite el paralelo 24° latitud sur y que los dos países se repartirían por mitades los derechos de exportación del guano y de los metales extraídos entre los paralelos 23° y 25° latitud sur. La situación era confusa e impracticable, por lo que en 1874 se acordó firmar un nuevo tratado. Este ratificó como límite el paralelo 24° latitud sur y eliminó la medianería en el reparto de los impuestos. Asimismo, prohibió a Bolivia imponer nuevas contribuciones o alzar las existentes por un lapso de 25 años, a las empresas El salitre - nitrato usado como fertilizante- era un recurso natural muy deseado por Chile, Bolivia y Perú.
  3. 3. chilenas que operaban entre los paralelos 23° y 24° de latitud sur. 1879: una guerra por el salitre Las causas que llevaron al enfrentamiento de Chile con Perú y Bolivia, no sólo radicaron en problemas de límites, sino también de tipo económico, ya que esta fue una guerra por el salitre. A comienzos de la década de 1870, el Perú atravesaba una crisis económica por la decadencia en la explotación del guano, que era la principal riqueza del Estado. Para superar la crisis, se quiso extender al salitre el régimen que se aplicaba al guano, es decir, monopolizarlo, pero esta medida se veía entorpecida por la existencia de salitreras chilenas en Antofagasta. Perú entonces trató de llegar a un acuerdo con Bolivia, que a su vez estaba interesada en celebrar una alianza con ese país para recuperar la soberanía de los territorios en conflicto con Chile. Perú y Bolivia se unen Perú y Bolivia firmaron un Tratado Secreto en 1873, mediante el cual se comprometieron a apoyarse mutuamente en caso de guerra. En 1878 el dictador boliviano Hilarión Daza, desconociendo el tratado con Chile de 1874, ordenó el cobro de un impuesto a la Compañía de Salitres de Antofagasta de 10 centavos por quintal de nitrato que exportase. Como la Compañía se negó a pagar, se dispuso el remate de sus propiedades para el día 14 de febrero de 1879. La cancillería chilena reclamó por la ilegalidad del acto, pero Bolivia mantuvo su decisión. Esto significaba la ruptura del Tratado de 1874; Chile, por lo tanto, podría hacer valer sus antiguas reclamaciones territoriales. El día dispuesto para el remate, las tropas chilenas desembarcaron en Antofagasta al mando del coronel Emilio Sotomayor y ocuparon la ciudad, habitada casi totalmente por chilenos. Así comenzó la primera campaña de la guerra, con su posterior avance hacia Calama. El presidente del Perú, Mariano Ignacio Prado en marzo de 1879 dio a conocer el Tratado Secreto que su país había suscrito con Bolivia, indicando que no podía mantenerse neutral como le había solicitado el gobierno chileno. Entonces, el Presidente de Chile, Aníbal Pinto, declaró la guerra a los dos países el día 5 de abril de 1879. Razones de una celebración El 21 de mayo es una fiesta para el pueblo de Chile. Ese día conmemoramos el Combate Naval de Iquique, desarrollado en uno de los principales escenarios de la Guerra del Pacífico (1879-1883): el mar. Esta era la vía fundamental para el traslado de víveres y tropas, y para la continuación del comercio regular entre Chile, Perú y Bolivia, los países en conflicto. Oficina salitrera abandonada
  4. 4. Fue el día en que los hombres de la frágil Esmeralda, comandados por Arturo Prat, dieron su vida por una causa que les parecía justa y necesaria, en un combate muy desigual contra la tripulación del poderoso Huáscar. A su heroísmo, se unió el triunfo de la astucia y habilidad de los marinos de la Covadonga -acertadamente comandada por Carlos Condell-, que permitió inutilizar uno de los dos acorazados peruanos, la Independencia. El bloqueo de Iquique La guerra iniciada en 1879 movilizó a la escuadra chilena ante la necesidad de ganar el predominio en el mar. Prat zarpó con destino a Antofagasta en el vapor Bolivia en marzo de ese año. Dejaba atrás a su esposa y a los dos niños enfermos. Acompañaba en este viaje al ministro Rafael Sotomayor El 2 de abril se embarcaron en Antofagasta con rumbo a Iquique, entonces peruana, a bordo del Blanco para notificar a esa ciudad del conflicto bélico y del bloqueo. Así, el día 5 de abril, Santiago era testigo de la declaración por bando de la guerra contra Perú y Bolivia, al tiempo que el Blanco llegaba a Iquique. El encargado de la notificación fue Prat. Iquique tenía 24 horas para poner en seguridad a las personas indefensas, lo que hizo temer el bombardeo. Muchos civiles iquiqueños de nacionalidad peruana y chilena abandonaron rápidamente la ciudad. El bloqueo de Iquique tenía por intención evitar que esta ciudad se fortificara y asfixiar a Perú. Ello, porque Iquique era el puerto de salida para el guano y el salitre, los principales recursos económicos de ese país. Por lo mismo, la Armada peruana tendría que salir de El Callao y pelear en descubierto. Prat durante el 21 de mayo: "La contienda es desigual..." "Si viene el Huáscar, lo abordo", afirmó con convicción el capitán de la Esmeralda, días antes del combate con los marinos peruanos. En abril de 1879, Arturo Prat fue nombrado comandante de La Covadonga y en Valparaíso la preparó para la guerra. La Abtao y la Covadonga zarparon el 2 de mayo desde ese puerto y llegaron a Iquique tras 8 días de navegación. Allí se encontraba ya toda la escuadra chilena. Mientras tanto, el Almirante Williams había decidido atacar el Callao con toda la escuadra y dejar sólo dos pequeñas naves bloqueando Iquique, a cargo de Arturo Iquique a fines del siglo XIX Combate Naval de Iquique, óleo de Álvaro Casanova
  5. 5. Prat y Carlos Condell. El grado y la carrera de Prat lo convertían en el superior y por ello debía comandar la nave teóricamente más importante: la Esmeralda. Carlos Condell quedó en la Covadonga. Este último barco fue vetado del ataque al Callao por las fallas en su maquinaria y en las calderas. En la misma precaria situación estaba la Esmeralda. La escuadra abandonó Iquique el 16 y 17 de mayo en distintas direcciones, y con intervalos para engañar al enemigo. Cuando partía, Prat se despidió del Almirante Williams diciéndole: "Si viene el Huáscar, lo abordo." Un cruce inadvertido Ese mismo día, el grueso de la escuadra peruana zarpaba de El Callao al sur con intención de atacar. Se cruzaron en un neblinoso 19 de mayo, a la altura de Pisco, a 31 millas de distancia, mar adentro. La escuadra chilena, se encontraba pegada a la costa peruana y no se vieron. En Arica, el presidente del Perú, Mariano Ignacio Prado, se enteró de que en Iquique sólo estaban la Covadonga y la Esmeralda. Dispuso así que el Huáscar y la Independencia llegaran a Iquique el 21 de mayo, alzaran el bloqueo y que después interceptaran el transporte de 1.500 soldados chilenos que venían de Valparaíso a Antofagasta. Posteriormente deberían inutilizar la máquina resacadora de agua de Antofagasta y avanzar hacia el sur, bombardeando los puertos chilenos. Ataque peruano El Lamar, un transporte que estaba en la rada, emprendió la fuga al sur. La Esmeralda optó por acercarse a la playa para obligar al Huáscar a disparar por elevación para no dañar al pueblo de Iquique. En esta maniobra, al levantar la presión del vapor del viejo buque, reventaron sus calderas dejándolo prácticamente inmóvil. Mientras tanto la Covadonga salió del puerto pegada a la playa y una bala del Huáscar le atravesó el casco, matando al cirujano Videla, a un contramaestre y a un marinero. Grau ordenó a la Independencia que la persiguiera, mientras él batía a la Esmeralda. El Huáscar se detuvo a 500 o 600 metros del buque chileno por temor a los torpedos que, según una información errada, tenía la corbeta. Desde esa distancia comenzó a disparar sus grandes cañones de 300, pero sus tiros pasaban por alto. La Esmeralda contestaba con sus cañones lisos de 40, cuyos proyectiles rebotaban en el blindaje del monitor peruano "como pedradas en un muro de granitos", y con fuego de fusilería. El enfrentamiento Al amanecer del 21 de mayo, desde la Covadonga se avistaron los humos de las naves peruanas. Prat se preocupó de que sus hombres se alimentaran, y cerca de las 8 de la mañana comenzaron los ritos del combate. Gaspar Cabrales, el tambor y corneta de diez o doce años, tocó la orden de atención y Prat se dirigió a su gente: "¡Muchachos: la contienda es desigual! Nunca nuestra bandera se ha arriado ante el enemigo, espero pues que no sea ésta la ocasión de hacerlo. Mientras yo esté vivo, esa bandera flameará en su lugar, y os aseguro que si muero, mis oficiales sabrán cumplir con su deber. ¡Viva Chile!" Cuatro horas después, a las 12.10 se hundía la Esmeralda. El combate había terminado. La Covadonga Mientras esto ocurría entre el Huáscar y la Esmeralda, la Covadonga se alejaba rápidamente, siendo perseguida por la Independencia. Condell tuvo una idea muy astuta:
  6. 6. hizo que la Covadonga llegara a una parte donde el mar era poco profundo, y como la Independencia era un barco muy grande, por perseguir a la nave chilena, quedó atascada. Condell pudo atacarla y los peruanos se rindieron. El Combate Naval de Iquique no fue un gran triunfo para el ejército chileno. Sin embargo, hoy lo recordamos como uno de los ejemplos de valor y amor a la patria más destacados de nuestra historia. El Huáscar ataca otra vez El Huáscar repitió el ataque, dando un segundo espolonazo, que abrió una vía de agua, inundando la Santa Bárbara y las máquinas, lo que dejó a la corbeta chilena sin gobierno y sin más municiones que las que había en cubierta. En este segundo espolonazo, saltó el teniente Ignacio Serrano con 10 o 12 marineros que comenzaron a batirse en la cubierta del monitor peruano. Todo el destacamento chileno cayó, recibiendo Serrano una bala de ametralladora en el bajo vientre. La Esmeralda, cubierta de banderas, continuaba a flote y el corneta seguía tocando. Veinte minutos después, el Huáscar embistió por tercera vez y ahora la Esmeralda se inclinó de proa y, a las 12.10, se hundió en el mar con su bandera al tope. Al hundirse sonó un último disparo, que parece haber sido hecho por el guardiamarina Riquelme. Los botes del Huáscar salvaron a ocho oficiales y a 49 marineros, o sea, a la cuarta parte de los que entraron en combate. Los cadáveres de Prat y de los demás chilenos fueron colocados en la vereda de la calle que hay entre el muelle y el edificio de la Aduana. Un ciudadano español, Eduardo Llanos, ayudado por otro compatriota, Benigno Posadas, tomaron la iniciativa de enterrarlos. Los diarios peruanos escribieron... "Era preciso que se diera fin a un drama que no conoce ejemplo en la Historia del mundo... Después de la catástrofe... siguió el estupor y el silencio en todos. La impresión que en los habitantes de Iquique produjo el hundimiento del buque, pudo más que la alegría y la apagó. ¡Tremendos misterios del corazón humano!Lo último que desaparece en las aguas es el pabellón chileno; no se oye más el leve grito ni clamor alguno de socorro; ni siquiera resuenan vítores... a todos nos tiene anonadados el horror de aquella tremenda escena." Las consecuencias: un ejemplo fundamental Como la Guerra del Pacífico se inició en territorio equidistante de Santiago y Lima, desde el comienzo se supo que el dominio del mar sería fundamental para asegurar el transporte de las tropas que darían las batallas finales. El entonces Presidente de Chile, Aníbal Pinto, lo había dicho claramente: "Venceremos nosotros en el mar y el campo de batalla será Perú." De esta manera, al comenzar el conflicto, las dos armadas que habrían de enfrentarse contaban con fuerzas disímiles. Perú tenía los acorazados, el Huáscar y la Independencia; el Manco Capac, y el Atahualpa y la Unión; la corbeta Pilcomayo y tres transportes. Su marina no tenía mucha preparación. Chile tenía los acorazados Almirante Cochrane y Blanco Encalada; las corbetas O´Higgins y la Chacabuco -más nuevas- y la Abtao y la Esmeralda, -más pequeñas y más antiguas-; El Huáscar
  7. 7. la Magallanes, la cañonera Covadonga, además de vapores y transportes de mineral. La marina chilena estaba bien preparada y era disciplinada. En este contexto, se podría suponer que el enfrentamiento de dos embarcaciones de madera, viejas y en mal estado con los dos acorazados peruanos, hecho ocurrido el 21 de mayo de 1879, sería un desastre para Chile. Sin embargo, la disposición de los jóvenes tripulantes y oficiales a dar su vida en una batalla imposible de ganar -en el caso de la Esmeralda-, junto a la astucia, habilidad y decisión para usar al máximo los elementos anticuados de la Covadonga y acabar con la Independencia, dejando solitario al Huáscar, escribieron otra historia. De esta manera, el triunfo de Iquique es tal porque Chile perdió sólo una de sus dos corbetas e inutilizó el acorazado peruano Independencia. El Huáscar y la Independencia no pudieron seguir hacia el sur y detener las tropas ni tampoco pudieron bombardear los puertos chilenos. Las noticias de Iquique, del heroísmo y la gloria de sus compatriotas, elevaron la moral chilena. Como dice Villalobos: "El ejemplo de Prat y sus hombres sacudió al país y electrizó a los que marchaban al frente de lucha. Hasta entonces había habido una gran incertidumbre y ansiedad; pero, los hechos de Iquique, a poco más de un mes de iniciada la guerra, trajeron la seguridad e hicieron vislumbrar el desenlace del conflicto". El héroe de Iquique Agustín Arturo Prat Chacón: 1848-1879 Nació el 3 de abril de 1848 en la hacienda San Agustín de Puñual en Ninhue, cerca de Chillán. Sus padres fueron Pedro Agustín Prat y María del Rosario Chacón Barrios. La familia se trasladó a Santiago en 1849 a una propiedad del abuelo materno, ubicada en la actual comuna de Providencia, en donde vivieron durante cinco años. En 1854 los Prat Chacón se cambiaron nuevamente de domicilio, a una casa en la calle Nueva San Diego, hoy calle Arturo Prat. Arturo inició sus estudios en 1856 en la Escuela Superior de Instrucción Primaria. A los 10 años ingresó a la Escuela Naval, el 28 de agosto de 1858; esta sería su hogar en adelante. El niño fue parte del primer curso de guardiamarinas, conocido como "el curso de los héroes", con compañeros como Carlos Condell, Luis Uribe, Juan José Latorre y Jorge Montt. Entre 1859 y 1864 realizó su primer adiestramiento marítimo por las costas de Chile, primero en el vapor Independencia, y luego en la corbeta Esmeralda. De este período, destacan las "estaciones" a bordo de esta en 1864, frente al puerto de Mejillones. Allí la Escuadra chilena fondeaba para amparar los intereses nacionales, frente a las autoridades bolivianas. La guerra contra España La guerra contra España entre 1865 y 1866, significó la primera experiencia de Prat en un enfrentamiento bélico. Participó en el Combate Naval de Papudo en noviembre de 1865 - que significó la captura de la corbeta Covadonga- y en el Combate de Abtao, en febrero de 1866, contra una flota hispana más numerosa. En este conflicto demostró sus
  8. 8. aptitudes navales en guerra; fue ascendido a teniente segundo después de la captura de la Covadonga. Profesor de la Escuela Naval Tras la guerra contra España, Prat realizó numerosos viajes dentro y fuera del país, en la corbeta de instrucción de la Escuela Naval, Esmeralda, a bordo de la cual estaba encargado de la tripulación, además de ser profesor de los nuevos guardiamarinas. En este período le correspondió también ser subdirector y director interino de la Escuela Naval en 1872 y 1875, respectivamente, cargos desde los cuales promovió la educación moderna de la Marina. Se titula como abogado En el mismo período, realizó estudios de Leyes como alumno libre, titulándose en 1875 cuando tenía 28 años. Los estudios de abogacía y el encontrarse estacionado frente a Mejillones al mando de la Esmerald, le valieron el grado de capitán de corbeta. Contrajo matrimonio con Carmela Carvajal con la que tuvo dos hijos. Prat fue designado ayudante del auditor de la Armada a finales de 1876, cargo en el que estuvo hasta fines de 1878, y en el cual se preocuparía de los aspectos jurídicos de los reglamentos de la institución. Sus ideas y personalidad Prat era liberal moderado y católico por tradición. Era una persona con sentido ético; estricta y sistemática en llevar un registro de sus ingresos y gastos. Como padre de familia y esposo, actuó con gran preocupación y amor por los suyos; preocupación que alcanzaba también a su madre y parientes cercanos. ¡ Entre sus particularidades como persona se recuerdan su ironía con sus amigos a través de las cartas; y su afición a una literatura variada, a tocar piano, al teatro lírico, a los boletos de lotería y a los naipes. No se refería a los problemas políticos de la sociedad chilena en público, sino con familiares. Sin embargo, a pesar de su indiferencia hacia los temas obreros, le preocupaban los problemas que la cesantía pudiera provocar en el orden público. Participó en la educación popular, desempeñándose como profesor en la escuela gratuita Franklin, que en Valparaíso abrieron jóvenes liberales, donde enseñaba los ramos de Moral, Astronomía y Botánica a trabajadores. Se involucra en la Guerra del Pacífico En noviembre de 1878, Arturo Prat cumplió una misión en Montevideo, Uruguay, encargada por el gobierno de Federico Errázuriz Zañartu, con el fin de recabar información sobre la capacidad del Ejército y Marina argentina, y sus preparativos de posible guerra con Chile. Regresó a Valparaíso en febrero DE 1879, y a su llegada lo sorprendieron las noticias de una inminente guerra con Bolivia, y de que la Marina ya había zarpado hacia el puerto de Antofagasta. Su inacción terminó cuando el ministro Rafael Sotomayor lo designó secretario del viaje que realizaría al norte, a entrevistarse con el almirante Williams. Prat dejó Valparaíso el 29 de marzo y desembarcó en una Antofagasta ocupada por las tropas chilenas el 2 de abril. En la madrugada del día 4 embarcó nuevamente hacia Iquique, en el blindado Blanco. Él mismo fue el encargado de comunicar a las autoridades peruanas la declaración de guerra, y de que se bloquearía el puerto.
  9. 9. Se le asigna la Esmeralda El 14 de abril, Williams lo nombró comandante de la Covadonga, corbeta que estaba en reparación en Valparaíso, ante lo cual partió el día 19 hacia ese puerto. Fueron los últimos días de Prat con su familia. El resto del tiempo, hasta principios de mayo, lo ocupó en supervisar los arreglos a las máquinas de la Covadonga, volviendo a Iquique el 10 de mayo de 1879 e integrándose después al resto de la Escuadra. A su llegada, Prat se enteró de la decisión de Williams de atacar El Callao, y de los cambios que había dispuesto en relación al mando de las naves que quedarían manteniendo el bloqueo en Iquique: Carlos Condell pasó a la Covadonga, mientras que él a la Esmeralda. El bloqueo debía mantenerse para no despertar sospechas entre los peruanos; la Covadonga no participaba en el ataque por estar dañada en sus máquinas, al igual que la Esmeralda, la más antigua corbeta de la flota. El día decisivo se acerca El mismo día en que la Escuadra chilena salía hacia El Callao, el Presidente del Perú, Mariano Ignacio Prado, ordenó a la peruana zarpar rumbo al sur. Las naves salieron pegadas a la costa, por lo cual no se encontraron con las chilenas que iba mar adentro. En Arica, los peruanos se enteraron de que Iquique estaba bloqueado solo por la Esmeralda y la Covadonga, por lo que se dispuso que el monitor blindado Huáscar y la Independencia saliesen inmediatamente con destino a Iquique a capturarlas. En Iquique, Prat dirigió las últimas cartas a su familia, y comenzó los preparativos de la defensa de su posición en la bahía, viendo la posibilidad de utilizar torpedos o minas navales para diseminar dentro de la bahía, y prácticas de abordaje como alternativas de combate. El 21 de mayo El 21 de mayo de 1879, al conocer cuáles eran los barcos enemigos, Prat supo que el destino era resistir, no rendirse ni entregar la nave, como se reflejó en su hoy histórica arenga: "¡Muchachos: la contienda es desigual! Nunca nuestra bandera se ha arriado ante el enemigo, espero que no sea esta la ocasión de hacerlo. Mientras yo esté vivo, esa bandera flameará en su lugar, y os aseguro que si muero, mis oficiales sabrán cumplir con su deber. ¡Viva Chile!". A las 11:30 de la mañana, cuando la Covadonga ya había iniciado su salida hacia el sur donde se enfrentaría a la Independencia en Punta Gruesa, vino el primer choque del Huáscar con su espolón. Al momento del impacto por babor, Prat tomó la decisión de abordar la nave peruana, y al mismo tiempo gritaba que le siguiesen en su acción. Sin embargo, el ruido del choque, sumado a los gritos de la tripulación, ahogaron su llamado, siendo solo escuchado por un marinero y el sargento Juan de Dios Aldea. El momento de su muerte Los tres chilenos saltaron hacia la cubierta del Huáscar: el marinero cayó de espaldas al mar, y Aldea y Prat quedaron solos, dirigiéndose hacia la torre de mando, cayendo el primero y luego Prat, ante el fuego de rifles peruanos. El capitán de la Esmeralda aún con la espada en la mano, hincó la rodilla en la cubierta, y un marinero le disparó hacia la cabeza, dándole muerte definitiva. Después de un segundo y tercer impacto del Huáscar sobre la Esmeralda, a las 12 con 10 minutos la corbeta se hundió con la bandera al tope, tal como Prat había ordenado horas antes. Los sobrevivientes chilenos vieron el cadáver de Arturo Prat, a bordo del Huáscar al momento de ser rescatados; ya en la noche, cuando fueron desembarcados en la playa de Iquique, uno de los oficiales pudo apreciar de nuevo el cadáver de Prat y la herida ancha y profunda en su cabeza.
  10. 10. Su cadáver y el de Ignacio Serrano fueron sepultados más dignamente, gracias a la preocupación de un ciudadano español de nombre Eduardo Llanos, quien recogió los cuerpos del hospital y les enterró el 22 de mayo en la tarde en el cementerio de la ciudad de Iquique. Nace el mártir La hazaña, como se calificó desde un principio a la acción de Prat, pronto opacó en publicidad a la de Condell. Desde los periódicos peruanos, los europeos supieron los pormenores del hecho, e incluso los argentinos, que habían conocido a Prat como espía años atrás. Todo esto y los informes que dio a conocer Miguel Grau del combate, brindaron un tributo de admiración, convirtiendo el enfrentamiento naval en una epopeya militar, y a Arturo Prat en un mártir, héroe nacional, y otros calificativos que comenzaban a construir toda una leyenda. Sus restos a Valparaíso El Combate Naval de Iquique adquirió así una trascendencia de fiesta patriótica nacional, y un volumen literario y poético, para intelectuales hasta poetas populares en todo el país. No obstante, no sería sino hasta nueve años más tarde que los restos de Prat y los demás tripulantes de la Esmeralda fallecidos, tuvieran una sepultura con todos los honores. Durante la década de 1880 se escogió el sitio ubicado frente a la Intendencia de Valparaíso para el descanso definitivo de los héroes. Las obras estuvieron concluidas en 1886, y solo recién el 21 de mayo de 1888 fueron sepultados finalmente. Almirante y explorador Juan Williams Rebolledo: 1825-1910 Nació en Curacaví en 1825. Fue hijo de Juan Williams y Gertrudis Micaela Rebolledo, quienes tuvieron además a Horacio Luis y Lavinia. Siguiendo los pasos de su padre, iniciado su carrera de marino al ingresar a la Escuela de Guardiamarinas en 1844. Entre sus primeras tareas —embarcado en la fragata Chile y después en el bergantín Meteoro— estuvieron las exploraciones realizadas a la laguna Nahuelhuapi y al lago Llanquihue, del cual levantó un plano. Williams Rebolledo contrajo matrimonio con Clara Noeglé, con quien tuvo a sus hijos Juan y Héctor. Durante la Revolución de 1851, participó en la pacificación del Norte sublevado, con el rango de comandante de la fragata Chile. Al año siguiente se encontraba en el Extremo Sur del país, al mando de la barcaza Infatigable, encargado de llevar el orden a la colonia magallánica y buscando a Bernardo Philippi, quien había sido capturado por aborígenes de la zona. Diversas misiones En 1855, Williams se encontraba nuevamente en el Norte, con el cargo de comandante de arsenales y gobernador marítimo de Atacama. Ese mismo año viajó a Inglaterra, con la misión de traer a Chile a la corbeta Esmeralda, construida en astilleros ingleses. En la década de 1860, Juan Williams realizó diversas tareas, entre las que se pueden destacar las exploraciones al Norte de Chile en compañía de Rodulfo Philippi, el desarrollo de interesantes estudios hidrográficos en las islas de San Félix, y su nombramiento como comisionado para establecer los límites con Bolivia, en 1863.
  11. 11. Guerra con España en 1865 y captura de la Covadonga La flota comandada por Juan Williams incluía solo dos navíos: la Esmeralda y el Maipo, mientras que los españoles contaban con cinco fragatas, dos goletas y otras naves menores, todas capaces de batir a las fuerzas chilenas. Las órdenes de Williams eran abandonar el puerto de Valparaíso, donde había llegado Pareja, y trasladarse a Chiloé. Tras su estadía por algún tiempo en Ancud, Williams inició el camino hacia el Norte para llegar a Coquimbo, donde la goleta hispana Covadonga y el buque Matías Cousiño — capturado por los españoles— sostenían el bloqueo de esa ciudad. El 26 de noviembre, sorprendida la tripulación de la Covadonga, Williams asaltó la embarcación y tomó prisionera a la tripulación, en solo 30 minutos de contienda. La Covadonga pasó a integrar la exigua flota nacional. La hazaña de Williams fue un doble fracaso para Pareja, quien años antes había tenido que sentir la muerte de su padre en estas mismas costas. Enterado de la derrota, el español decidió suicidarse. Comandante en jefe de la Escuadra aliada Durante la guerra con España, se firmó una alianza entre Chile, Perú, Bolivia y Ecuador, y Williams fue nombrado comandante en jefe de las fuerzas aliadas en el mar. Debió asumir la fortificación de las costas, fundamentalmente del apostadero de Abtao, en Chiloé, que se convirtió así en una zona inexpugnable para los cañones de las naves españolas. Guerra del Pacífico Cuando se inició el conflicto con Perú y Bolivia en 1879, el reconocimiento todavía acompañaba al exitoso marino, quien había sido ratificado como comandante en jefe de la Escuadra nacional (1878). Williams Rebolledo se dirigió inmediatamente hacia el norte, logrando tomar las ciudades de Tocopilla y Cobija, sin sufrir resistencia, el 27 de marzo de 1879. Campaña marítima Su personalidad acerada con la experiencia bélica, no tardó en ser fértil campo de polémica. A diferencia del gobierno, Williams pensaba que la mejor opción era buscar la batalla decisiva en Iquique, con el fin de bloquear este puerto, —base de la economía salitrera del Perú— y obligar el enfrentamiento con la Escuadra peruana. El gobierno decidió llevar adelante el plan de Williams, quien el 4 de abril, zarpó rumbo a Iquique al mando de 5 naves: el Blanco Encalada, el Cochrane, la O’Higgins, la Esmeralda y la Magallanes. El día 12, mientras la Magallanes debió batirse frente a Chipana, Williams se encargaba de bombardear Iquique, con el objeto de forzar el ataque peruano, lo que finalmente consiguió. Prat y el ocaso del almirante La protesta pública por la inacción chilena, impulsó a Williams a llevar el ataque más al norte. Después de algunas operaciones sin
  12. 12. éxito, se partió rumbo al Callao el 16 de mayo, con las dos terceras partes de la Escuadra, mientras el Presidente Prado del Perú ordenaba a la flota de su país navegar rumbo al sur. Las naves se cruzaron en el camino. El posterior Combate Naval de Iquique y la hazaña de Condell —con la posterior inmortalización de los héroes de aquella jornada—, significaron el fracaso de Williams. Lo anterior, sumado a las fallas en la organización de los suministros y a su precario estado de salud, diezmaron su figura heroica. Williams Rebolledo decidió renunciar a la comandancia en jefe de la Escuadra. En tierra, otras funciones Además de su extensa carrera militar, Juan Williams desempeñó otras tareas. Fue diputado, intendente y comandante general de Armas y de Marina de Valparaíso. Escribió y publicó el libro Contienda de Chile y el Perú contra España (1865-1866). Durante la Revolución de 1891, solidarizó con el Presidente Balmaceda. Luego fue miembro del Partido Liberal Democrático; aspiró sin éxito a un sillón del senado. Ya alejado del servicio activo, fue ascendido por una ley de febrero de 1908 al rango de vicealmirante en servicio, honor que mantuvo hasta su muerte, acaecida el 24 de junio de 1910. El almirante de la Escuadra Juan José Francisco Latorre Benavente: 1846-1912 Nació en Santiago el 24 de marzo de 1846. Fue hijo de Elías de La Torre -de origen peruano, pero representante en Chile de la República de Bolivia- y de la dama chilena Nicomedes Benavente Valenzuela. A la muerte del padre en 1855, la familia se dispersó. Sus hermanos Elías y Fernando Adolfo se quedaron Lima y su hermana Laura se casó con un diplomático brasileño. Juan José contrajo matrimonio con Julia del Carmen Moreno Zuleta, hija del explorador y minero del cobre nortino José Antonio Moreno, el 6 de mayo de 1882, con la cual tuvo 3 hijas y 2 hijos. Estudió en el Colegio Inglés de Valparaíso, donde fue compañero de curso de Carlos Condell y se destacó por su buen rendimiento. Su gran interés por el mar lo llevó a ingresar en mayo de 1858 a la Escuela Naval, donde participó del llamado curso de los héroes, con compañeros como Condell, Jorge Montt, Arturo Prat, Ignacio Serrano, Luis Uribe y Juan Manuel Simpson. En julio de 1861 concluyó su formación teórica en la Escuela Naval y se incorporó a la Esmeralda, donde se especializó en trabajos hidrográficos, logrando ser guardiamarina examinado en mayo de 1865. Fue ascendido a teniente 2º en noviembre del mismo año. Primeras acciones militares Al momento de declararse la guerra con España en 1865, Latorre prestaba servicios en la Esmeralda. Por esto, su primera participación en la lucha fue como artillero en la captura de la nave española Covadonga y en el Combate de Abtao en 1866. Como capitán de corbeta efectivo, en 1876 le correspondió -a bordo de la cañonera Magallanes- capturar al barco francés Jeanne Amelie, que cargaba guano en la Patagonia al sur del río Santa Cruz. En 1877, como capitán de fragata graduado, efectuó exploraciones hidrográficas llevando al naturalista Enrique Ibar por los mares del Estrecho de Magallanes y por la región austral de la Patagonia. Inspirado en estos viajes, publicó en 1878 Estudios sobre las
  13. 13. Aguas del Skyring y la Paret Austral de la Patagonia por el Comandante y Oficiales de la Corbeta Magallanes. La guerra con Perú y Bolivia A comienzos de abril de 1879, habiendo Chile declarado la guerra a Perú y Bolivia, el comandante Latorre se embarcó en la Magallanes rumbo a Iquique. Allí se enfrentó por primera vez con los peruanos el día 12 de ese mes en el Combate de Chipana, conocido como la primera acción naval de la guerra. El Combate Naval de Iquique, en mayo siguiente, generó en la Armada chilena una reacción de energía y voluntad de terminar la guerra cuanto antes, llevando a multiplicar los enfrentamientos y persecuciones a las naves peruanas. Al mando de la Magallanes, Latorre tuvo su primera oportunidad de enfrentarse al mejor barco peruano, el Huáscar, en julio de 1879. Ello ocurrió en la bahía de Iquique, cuando se trataba de salvar al transporte Matías Cousiño; sin embargo, el Huáscar escapó ante la superioridad de número de la naves chilenas El Combate de Angamos En septiembre de 1879 Latorre fue nombrado comandante del blindado Almirante Cochrane. Su más importante acción naval fue el Combate de Angamos, en octubre de 1879, donde falleció el almirante Miguel Grau y el monitor Huáscar fue capturado. En esta acción demostró su pericia, recibiendo un reconocimiento multitudinario en Santiago y su ascenso a capitán de navío. Luego de la rendición de Iquique, a bordo del Cochrane Latorre se ocupó del bloqueo de la costa peruana, siendo su labor fundamental para ayudar en la captura de Arica. Reforzó el bloqueo del Callao y colaboró con la Escuadra en las batallas de Chorillos y Miraflores en enero de 1881, bombardeando posiciones peruanas. Una vez terminada la Batalla de Chorillos, se dirigió al Callao con el Cochrane para relevar al Huáscar y a la Pilcomayo. Esta fue la última actuación de Latorre en la Guerra del Pacífico. El 14 de febrero de 1882 fue ascendido a comandante de la Escuadra, cuando todavía no cumplía los 36 años de edad. 1891: fiel a la Constitución Entre 1882 y 1884, con la paz conseguida en la guerra, Latorre se dedicó a formar una familia. En junio de 1884 fue ascendido a contralmirante y continuó como comandante de la Escuadra hasta que en octubre de ese mismo año fue disuelta por el gobierno. Entre 1884 y 1887 el gobierno de José Manuel Balmaceda lo comisionó para viajar a Europa en dos oportunidades, con la misión de vigilar la reparación y construcción de nuevos cruceros para Chile, ya que modernizar la Escuadra era un imperativo del gobierno. Asimismo, viajó a Alemania a la moderna fábrica Krupp, con el objetivo de comprar las baterías que necesitaban las defensas portuarias de Valparaíso y Talcahuano. Mientras se encontraba comisionado en Europa, estalló la sublevación de la Armada en contra del Presidente Balmaceda. Su antiguo compañero de estudios, el ahora almirante Jorge Montt, lo instó a adherirse a los amotinados. Obediente de las leyes y la Constitución, Latorre no aceptó y tuvo que afrontar las medidas de los vencedores de la
  14. 14. guerra civil de 1891, quienes injustamente lo borraron del escalafón de la Marina, quitándole todos sus títulos. La restitución de su honor Juan José Latorre regresó a Chile en 1894. Fue elegido senador por Valparaíso por cuatro períodos, hasta 1906. En 1897 se le devolvió su grado y el Presidente Errázuriz Echaurren lo nombró ministro de Relaciones Exteriores. Renunció al cargo en diciembre del mismo año. Se retiró a la vida privada y se radicó en Viña del Mar. El Presidente Pedro Montt Montt le restituyó su honor con una ley de febrero de 1908, ascendiéndolo a vicealmirante de la Armada y le otorgó el sueldo correspondiente a personal en servicio activo de acuerdo a su rango. Falleció en su hogar el 9 de julio de 1912. Ignacio Serrano M.: 1846-1879, Juan de Dios Aldea F.: 1853-1879, Luis Uribe O.: 1847-1914 Ignacio Serrano nació en Melipilla en 1846. Fue hijo de Juan Ramón Serrano, pequeño agricultor, y Mercedes Montaner. Heredó el amor por el mar de parte de su madre, ya que varios familiares de ella eran marinos. Cuatro de los 5 hermanos Serrano Montaner vistieron el uniforme militar: además de Ignacio, Eduardo fue oficial del buque Blanco Encalada; Ricardo, soldado del Regimiento Tercero de Línea; y Ramón llegó a ser capitán de fragata en 1893, profesor de Cosmografía de la Universidad de Chile, director de la Oficina Hidrográfica de la Armada, diputado, y se destacó por sus exploraciones hidrográficas en los canales de Chiloé. Juan de Dios Aldea nació en Chillán en 1853. Fue hijo de José Manuel Aldea, maestro de escuela, y Úrsula Fonseca. Estudió en la escuela mantenida por la orden franciscana de su pueblo natal, que dirigía su padre. Se enlistó como voluntario en el Regimiento de Artillería de Costa. Se casó en Valparaíso con Remigia Segovia con la cual tuvo 1 hijo. Cuando estalló la Guerra del Pacífico en abril de 1879, fue destinado con el grado de sargento 2o a la corbeta Esmeralda que se encontraba en Iquique. Luis Uribe Orrego nació en 1847. Fue hijo de Juan José Uribe y Rosario Orrego, mujer de gran cultura. Fue novelista, directora de la Revista de Valparaíso y colaboró en otras publicaciones, además de médium de las reuniones espiritistas que tenía con Eduardo de la Barra y Jacinto Chacón, con quien se casaría luego que enviudó. Ignacio, teniente de la Covadonga Ignacio Serrano Montaner realizó sus primeros estudios en el Instituto Nacional. Al igual que muchos jóvenes, inspirados por la literatura romántica de mediados del siglo pasado, huyó de su casa para enrolarse en el Ejército cuando estalló la guerra con España en 1865. Juan de Dios Aldea Fonseca
  15. 15. En mayo de ese año ingresó a la Escuela Naval, donde se destacó en los estudios. Se casó con Emiliana Goycolea, de familia chilota, pero no tuvo descendencia. En 1872 Arturo Prat —director interino de la Escuela Naval— lo nombró para hacer clases de Cosmografía e Hidrografía en la sección de Aprendices de Marineros. Luego pasó a enseñar Arte de Aparejar a bordo de la Esmeralda, corbeta de instrucción para los guardiamarinas. En 1876 fue designado subdelegado marítimo de Tomé, puerto en que habilitó el muelle, dotó a la policía de uniformes, sondeó la bahía de Dichato para levantar un plano, e impartió clases de Agrimensura en las escuelas masculinas del puerto. Al estallar la Guerra del Pacífico en abril de 1879, fue destinado a la corbeta Covadonga, con el grado de teniente 2o. El curso de los héroes En 1858 y con 10 años, Luis Uribe Orrego ingresó a la Escuela Naval gracias a una beca que había creado el Presidente Manuel Montt. Fue compañero de Arturo Prat Chacón, su pariente por parte de su padrastro Jacinto, y de los demás jóvenes del llamado curso de los héroes, como Latorre y Condell, que egresaron en 1861 convertidos en guardiamarinas. En 1872 fue ascendido a teniente 1o y acompañó al contralmirante José Anacleto Goñi a una misión a Europa que inspeccionó la construcción de varias naves encargadas por la Armada a astilleros ingleses. Uribe, testigo de la historia Luis Uribe supervisó los trabajos en los astilleros de Hull en el Támesis, localidad donde conoció a una joven viuda de apellido Morley, con la cual decidió casarse. Goñi no accedió a autorizar el enlace ni a mandar la solicitud a la comandancia en Chile. Uribe se casó sin licencia oficial y Goñi rompió su amistad con él, dudando públicamente de la reputación de la dama inglesa. Uribe enfrentó cara a cara al contralmirante en febrero de 1873, quien intentó agredirlo. Uribe se enfermó y decidió renunciar a la Armada, pero su renuncia no le fue aceptada y por los informes de Goñi fue llevado a un consejo de guerra. Volvió a Chile al juicio a comienzos de 1875, siendo defendido por Arturo Prat en abril, y absuelto. Fue rehabilitado por el Presidente Errázuriz Zañartu, y colaboró en la formación de jóvenes marinos al escribir un manual, publicado en 1876, sobre hidrografía, y otro sobre magnetismo y desviación de los compases, recibiendo un premio en la Exposición Internacional de 1875. Cuando estalló la Guerra del Pacífico, Uribe fue destinado a ser el segundo oficial a bordo de la Esmeralda. Sobrevivió al combate de Iquique, y gracias a él existe testimonio de los últimos momentos de Prat y del hundimiento de la Esmeralda. La Esmeralda a merced del Huáscar El mayo de 1879 las naves chilenas Covadonga y Esmeralda se encontraban cumpliendo el bloqueo del puerto peruano de Iquique, debido a daños en sus máquinas. Condell comandaba la primera, mientras que Prat la segunda. Acompañaban a Prat, Luis Uribe de vicecomandante, Ignacio Serrano como oficial y Juan de Dios Aldea como sargento. Después de las 6 de la mañana del 21 de mayo, el vigía de la cofa de la Covadonga dio la alerta de la presencia de dos humos de vapores hacia el norte, identificándose al Huáscar y ordenándose tocar la alarma general. Luis Uribe Orrego
  16. 16. Las naves peruanas comenzaron a atacar hacia las 9 de la mañana. Hubo intercambio de fuego durante una hora y media, quedando paralizada la Esmeralda, a merced del Huáscar. Muere Prat A las 11 y media vino el primer choque del Huáscar con su espolón, contra la Esmeralda. Al momento del impacto por babor, se produjo el instante que Prat esperaba para abordar la nave peruana. Al mismo tiempo gritaba a sus hombres que le siguiesen, pero el ruido del choque y los gritos de la tripulación, ahogaron su llamado; solo fue escuchado por un marinero y el sargento Juan de Dios Aldea. Saltaron los tres hacia la cubierta del Huáscar, pero el marinero cayó de espaldas al mar por la contramarcha de la nave peruana, mientras que Aldea y Prat cayeron en la cubierta ante el fuego de rifles peruanos. En la Esmeralda muy luego se dieron cuenta de la muerte de su comandante. Uribe toma el mando Tras la muerte del capitán Prat, Luis Uribe tomó el mando de la corbeta chilena y se preparó un segundo grupo de abordaje al mando de Ignacio Serrano. El segundo impacto del Huáscar permitió que Serrano y otros marinos abordaran la nave peruana, donde encontraron la muerte en cubierta junto a su capitán. A las 12 con 10 minutos la corbeta se hundió con la bandera al tope, luego de un tercer espolonazo. Los cadáveres de Arturo Prat e Ignacio Serrano fueron sepultados dignamente gracias a la preocupación de un ciudadano español de nombre Eduardo Llanos, quien recogió los cuerpos y los enterró, el 22 de mayo en la tarde, en el cementerio de la ciudad de Iquique. Juan de Dios Aldea, quien había quedado vivo en la cubierta del Huáscar, murió en tierra días después a causa de las heridas. La gloria Luis Uribe logró sobrevivir al combate y alcanzó el reconocimiento en vida. Fue hecho prisionero por los peruanos y liberado recién en diciembre de 1879. Llegó a ser almirante y comandó el buque que trajo los restos de Prat a Valparaíso en 1888, pero por su adhesión a Balmaceda, en 1891, fue dado de baja de la Armada. Falleció en 1914. Hoy los tres: Serrano, Aldea y Uribe, reposan en el Monumento a las Glorias del 21 de Mayo en Valparaíso. Publicado por Auberto Bustillos Osorio Yanahuanca, 19 de julio de 2013

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