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Jaime González. La nueva España invertebrada
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Jaime González. La nueva España invertebrada

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Conferencia de Jaime González, jefe de Opinión de ABC, en el Real Casino de Tenerife. Presentado por Bernardo Sagastume, delegado de ABC en Canarias. Jueves 6 de junio de 2013. Enlace a la noticia: …

Conferencia de Jaime González, jefe de Opinión de ABC, en el Real Casino de Tenerife. Presentado por Bernardo Sagastume, delegado de ABC en Canarias. Jueves 6 de junio de 2013. Enlace a la noticia: http://www.abc.es/local-canarias/20130607/abci-jaime-gonzalez-conferencia-201306072135.html

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  • 1. Quisiera agradecer antes de nada lagentileza del Real Casino de Tenerife y desu presidente, José Alberto Muiños, porhaberme invitado a hablar esta tarde dejunio. Invitarme a hablar una tarde de junioen Tenerife es un peligro, porque haciendoun uso perverso de mi oficio de periodistasuelo darle a la palabra más allá de lo quedemanda la prudencia.Se me ocurren tantas cosas que hacer enTenerife antes que venir a escucharme,que me impondré como penitencia estar ala altura y no darle demasiado a la lengua -por su bien y el mío-, pero les advierto que1
  • 2. no pienso callarme ni a subirme a lomosdel caballo de lo políticamente correcto.Prefiero galopar sin riendas. A mi queridoamigo y compañero Bernardo Sagastume,delegado de ASC en Canarias, leagradezco su infinita paciencia y su estoicaperseverancia para traerme a lazo a estasala. Me he dejado llevar con gusto, razónde más para que no pierda la esperanza enque, al final, les haya merecido la penaescucharme esta tarde de junio enTenerife.2
  • 3. La nueva España invertebrada"Por una extraña y trágica perversión delinstinto encargado de las valoraciones, elpueblo español, desde hace siglos, detestatodo hombre ejemplar o, cuando menos,está ciego para sus cualidades excelentes.Cuando se deja conmover por alguien setrata, casi invariablemente, de algúnpersonaje ruin e inferior que se pone alservicio de los instintos multitudinarios".La cita que les acabo de leer la escribióJosé Ortega y Gasset en 1921, año en el3
  • 4. que, en plena decadencia nacional, elfilósofo utilizó el método de la razónhistórica para tratar de averiguar las causasde los males de España.Lo que surgió de aquella reflexión bañadaen pesimismo fue una obra, "La Españainvertebrada", acaso el más lúcido ensayosobre el alma de un país que, 93 añosdespués, sigue mostrando el mismo rostroque dibujó el pensador.Ortega se consideraba un patriota nonacionalista, si bien en sus escritos dejó4
  • 5. claro que su visión de España se apartaba-y mucho- de lo que hoy cabría considerarcomo un defensor del Estado centralizado y. monolítico.No, señores, el patriotismo de Ortegaemanaba de una concepción de España enel que las partes -los distintos territorios-configuran un todo: ese proyecto comúnque obsesionó al filósofo. "La asociación demucho pueblos -dijo- forma un Estadocompleto". Pero esa unión -alertó Ortega-puede ser un espejismo si es utilizada demanera desleal por el poder político.5
  • 6. Se refería Ortega al poder político defensorde un modelo de Estado en el que losterritorios -hoy las ComunidadesAutónomas- no pudieran desarrollar enplenitud sus particularidades: nada que vercon los "particularismos" que él criticó condenuedo.Habrán comprobado que Ortega no era esoque algunos llaman despectivamente un"nacionalista español" o, en el colmo de lamemez intelectual, un "españolazo". Sinembargo, aquella obra- "La Españainvertebrada"- es, en buena parte, unafotografía anticipadora de la España de6
  • 7. ahora, como si Ortega hubiera avistado losfantasmas que se ciernen sobre ese almanacional tan propenso a mutilarse.Veamos: /0 que /e preocupaba a/ pensadoreran -y cito textua/mente- "/as intrigas yasociaciones parcia/es que a expensas de/0 grande conforman una voluntaddisgregadora del Estado".No hay que ser muy sagaz para trasladaren el tiempo los miedos de Ortega,desparramar/os hoy sobre /a mesa yecharse a temblar. Si, señores, el filósofo7
  • 8. dibujó en 1921 el retrato en negro del paísque tenemos. ¿Qué ha pasado?Reflexionemos juntos. Mi diagnóstico esque la desverfebración de España se haproducido, precisamente, por· unaconcepción tan territorial de lo que somosque ha quebrado el sentimiento deidentidad nacional, compartimentándolo enpiezas separadas que, en lugar de servirpara conformar el todo, amenazan conprovocar una implosión de consecuenciasdevastadoras.8
  • 9. En el fondo, lo que subyace es la pérdidade la soberanía individual. Somos víctimasde un sistema en el que la sociedad civil -motor esencial de cualquier democracia- hasido utilizada como chivo expiatorio de unmodelo en el que las personas -losespañoles- han sido reclutados comosoldados de una guerra silente en el quelos distintos poderes nos han dejado sinconciencia crítica. O por decirlo de otromodo: ¿Puede haber soberanía nacionalsin soberanía individual" La respuesta es:"No".9
  • 10. Aún recuerdo una conferencia quepronuncie en Asturias, mi tierra: Elpresidente del Principado, el Delegado delGobierno y el alcalde de Oviedo pugnabanporque saliera en su defensa y tomarapartido en medio de sus desavenencias.Incapaz de pronunciarme, los tres unieronsus fuerzas para preguntarme al unísono:¿Bueno, y tú con quién estas". Mirespuesta no contentó a ninguno: "Puesvistas las cosas, con Jaime González, quees de quien me fío", dije. Y ahí se acabó lahistoria. O mejor dicho: Ahí prosiguió la10
  • 11. historia", porque, como dijo Ortega, los dosgrandes vicios de España son:1) El particularismo ("cada grupo deja desentirse a sí mismo como parte y, enconsecuencia, deja de compartir lossentimientos de los demás. No le importanlas esperanzas o necesidades de los otrosy no se solidariza con ellos para auxiliarlosen su afán).y2) Lo que él llamaba "ausencia de losmejores".11
  • 12. Veamos: si viviere Ortega observaría unpaís permanentemente invertebrado pordos circunstancias históricas: la eclosión delos particularismos nacionalistas y lacreciente mediocridad de nuestrosgobernantes.Mucho se habla de nuestro modelo deEstado: puede ser cualquier cosa, menossolidario. No me refiero al manido tema delas balanzas. fiscales, que eso daría paraseis conferencias, sino a la evidencia deque la parte prima sobre el todo, conpugnas y tensiones estériles quealcanzaron el paroxismo del absurdo con12
  • 13. aquellas peleas por el agua, culmen de lanecedad política.No hay perspectiva de conjunto, ni miradaglobal, porque los ojos del poder. (alládonde esté) no abarcan mucho más de laslindes de su propio ombligo.Ya que estoy en Tenerife, permítanmearrullarme en la nostalgia recordando lacarta que Antonio Machado le escribió alpoeta canario Saulo Torón: "Sus poemas -dijo- me traen la emoción atlántica de laconciencia integral de España".13
  • 14. Qué hermosa manera de reivindicar el almanacional y que melancólica tristeza meprovoca contemplar como la concienciaintegral de España que emocionó a Sal/loTorón se desvanece por la infamia de losaprendices de brujo que quierendescosernos la piel común.Fue Benito Pérez Galdós quien dijo: Aquí,en la intimidad del patriotismo regional, mepermito asegurar que en nosotros vive yvivirá siempre el alma española. Nosotros,los más distantes, seamos los máspróximos en el corazón de la patria".14
  • 15. Pues sí, señores, qué quieren que les diga:que es tiempo de suspiros. La nuevaEspaña inverlebrada tiene, como primereconsecuencia, un efecto desverlebrador delas personas, de su soberanía individual.¿Dónde está la sociedad civil que deberíaerigirse como contrapoder para frenarprecisamente los excesos del poder?Ni está, ni se la espera, porque me niego allamar sociedad civil a esos nuevosreferentes sociales, iconos del populismomás nocivo, que han emergido en mitad de15
  • 16. la crisis como si fueran líderes de barroesmaltado dispuestos a quebrar los murosdel sistema. Esos personajes ruines einferiores que, citando a Ortega, se hanpuesto al servicio de los instintosmultitudina rios.Lo que nos faltaba: a la mediocridad denuestros gobernantes -la ausencia de losmejores- se une ahora una pléyade de·personajes más mediocres incluso quetratan de erigirse en garantes de una nuevasociedad. Gente cuya única obsesión esderribarlo todo, construir no se sabe qué,pero de muy malos modos.16
  • 17. Intelectualmente son tan vacuos quesuponen un peligro, porque tienen elinstinto del aprovechado que quiere pescaren el río del desencanto y la desesperanzade millones de personas sacudidas por lacrisis económica. Gente que se agarra a unicono de barro esmaltado como últimorecurso.Cuidado, mucho cuidado. La nuevadesvertebración de España va más allá delos intereses territoriales, mucho más allá.17
  • 18. En realidad, la desvertebración nacional esfruto de esa decadencia intelectual que nosha dejado sin referentes, a oscuras enmitad de un país donde las pocas lucesque iluminan la conciencia colectivaparecen luciérnagas en un vasto desierto. .em oesis.Vuelvo al prmcipio: "EI pueblo españoldetesta todo hombre ejemplar o, cuandomenos, está ciego para sus cualidadesexcelentes tI.18
  • 19. Ortega, desgraciadamente, tenía razón,porque nuestra crisis más grave tiene unadimensión ética, superior a la cnsiseconómica, y que se traduce en laausencia de una conciencia crítica nacionalcapaz de guiar por los cauces de la razónel desencanto social que nos invade.La democracia española tiene los VICIOSpropios de un país que para asentarsecompartimentó el todo en mil partes, que setroceó en un intento de hacer de ladiversidad el motor que lo catapultara alfuturo, sin reparar en que, a fuerza derepartirse en pedazos, se particularizó19
  • 20. tanto que nos hemos convertido en rivalesde nosotros mismos.¿Dónde está, señores, la visión deconjunto, dónde la mirada global, dónde laamplia perspectiva que permite a lospueblos auscultarse para sanar susmales?Hemos sectorizado el elme y el espíritu, demanera que la nueva desverlebración es,en realidad, una auténtica desmembraciónde España.20
  • 21. y no me refiero a los. territorios, sino a ladesmembración de cada uno de nosotros,rehenes de una parlitocracia que se haerigido en faro de nuestras vidas paraterminar conduciéndonos a un callejónoscuro: ahí donde los aprendices de brujonos han converlido en cobayas de suspropios intereses y delirios.Reivindico la soberanía individual, la únicaque es capaz en esta hora de hacer frentea .un sistema que no hay que derribar, sinohacerlo habitable distribuyendo, losespacios al servicio de las personas,convidados de piedra de un modelo que ha21
  • 22. caducado precisamente porque haconvertido al individuo, a cada uno denosotros, en piezas al servicio del sistema.Creo firmemente en el poder de la sociedadcivil. Las democracias más asentadas sonaquellas en las que la sociedad civil seerige como contrapoder de los distintospoderes del Estado.Miren a su alrededor: ¿Dónde está lasociedad civil? Treinta y cinco años dedemocracia nos han colocado delante deuna inquietante realidad: todo es poder22
  • 23. político, repartido entre las distintasinstituciones con criterios parlidistas.El poder político nos ha oejedo sin espacioporque, en la mayoría de los casos, lasasociaciones, plataformas y grupos queahora demandan una nueve democracia,han sido tomadas por los parlidos,ideologizando todo hasta la náusea.Lo que debiera ser la expresión de laconciencia crítica del pueblo no es otracosa, salvo contadas excepciones, que lavoz infiltrada del poder político,23
  • 24. especialmente el de una izquierda que halevantado mil mantras, mil mentiras o milverdades a medias. para arrogarse lacondición de salva dora de la propiademocracia, como si la supervivencia de lademocracia dependiera del triunfo de laideología de izquierdas.Por mucho que se haya estrellado contra elmuro de su falta de ideas, la izquierdasigue ahí, ocupando los espacios de unasociedad civil impostada que ahora selevanta de la mano de nuevos líderesurbanos que abrazan el populismo más. ..nocivo y reecctoneno.
  • 25. y como "España, ya lo dijo Oriega, se dejafácilmente conmover por personajesinferiores que se ponen 6,1 servicio de losinstintos multitudinarios", los tenemos ahí,aclamados en las tertulias televisivas,venerados por la masa como si fueran "Iosmejores".No lo son, pero han sabido pescar en eldesánimo que nos invade aprovechándosede lo que somos: una sociedad sinconciencia crítica fruto de unadocenamiento sistemático que ya duravarias décadas.25
  • 26. La corrupción parece haber colmado elvaso de la paciencia ciudadana, pero losciudadanos son incapaces de reparar enque la corrupción que nos invade es frutode un sistema sin contrapoderes reales, unmodelo donde el poder político hace ydeshace -se lo guisa y se lo come- porquenuestra democracia se construyo en tornoa los partidos y no a los individuos.Por eso, insisto de nueve): ¿Puede habersoberanía nacional sin soberaníaindividual? No, no y no.26
  • 27. Si supiéramos hacer de la necesidad virtudy aprovechar la de¿adencia que se respiraIpara regenerar la estructura del sistema, alo mejor habría merecido la pena tantosacrificio, pero lo peor es que Ortega teníarazón: "El pueblo español detesta a todohombre ejemplar o está ciego para suscualidades excelentes".Obviamente, en la política hay mujeres yhombres con cualidades excelentes. Seríaestúpido por mi parte pretender demonizara toda la clase política. Estúpiao y falaz.27
  • 28. Pero no emergen por lo mismo que no halogrado emerger la sociedad civil.El esquema se repite: si el poder político haocupado los +:de la sociedad civil,las estructuras de lée partidos políticos hanapagado la voz dr quienes hoy podríantener mucho que decir: rnucho y distinto,porque el diagnóstico de los males deEspaña que dictan los pertkios responde aesa oficiosidad ideológica que los vuelveinsoportablemente predecibles, tristementevacuos, clamorosamente aburridos a lahora de resolver los problemas delconjunto, cuando no profundamente28
  • 29. sectarios para buscar el bien común,desgarradamente egoístas, de una hirientevileza cuando son incapaces de mirar másallá de las lindes de su ombligo y separapetan detrás del territorio para marcaruna línea en el suelo y gritar "de aquí paraallá esto es nuestro", mutilando el todo,amputando el alma colectiva, eso queAntonio Machado llamó "conciencia integralde España" cuando alababa loshermosísimos poemas del canario SauloTorón.Qué pena y qué desgracia. Y qué rabia queno se conozca a Saulo Toron. O a Josep29
  • 30. Plá. o a Álvaro Cunqueiro. y si me apuran,que lástima que los "Episodios Nacionales"de Benito Pérez Galdós -quien desde supatriotismo canario cinceló como pocos elalma española-, no sirvan como hoja deruta para encontrar el camino que nossaque del túnel.Torón, Plá, Cunqueiro, diseñaron con lapalabra los caminos del alma de España ynos invitaron a una peregrinación colectivaque abandonamos en les primeras etapas,forzados por las fronteras interiores delpeor nacionalismo: el que se ha empeñadoen levantar identidades necioneles como30
  • 31. diques, muros que achicaron los caminoscomunes para ensanchar los senderos desu ombligo -carreteras sin salida- y romperel GPS de España, una nación quenecesita urgentemente un navegador quenos conduzca de manera segura.La desvertebración de España repercute ennuestro estado de ánimo, tan propenso a laflagelación del prójimo y tancondescendiente con los errores propios,sin reparar en que el prcjtmo y nosotrossomos exactamente lo mismo, como sihubiéramos arrancado de cuajo las raícesde nuestra memoria histórica y renunciado3
  • 32. al espíritu colectivo que nos permitiólevantarnos tantas veces cuandoestábamos vencidos.Ese espíritu colectivo yace hoy bajo el pesode espíritus menores que nos mantienentendidos, como si España hubiera sidoobligada a devorarse a sí misma en unaatroz mutilación al servicio de losparticularismos que denuncio Ortega y quenos han convertido en un país menguantede seres menguantes, incapaces deafrontar su destino de rnanera común ysolidaria. "Por una extraña y trágicaperversión del instinto encargado de las32
  • 33. valoraciones", los espeñoles solemosconfundirnos a la hora de afrontar el futuroy solo reaccionamos cuando presentimos elabismo, pero solemos tardar en presentir elabismo obligándonos a una penitencia deesfuerzos heroicos.Abomino el teteusmo y creo tanto en laIregeneración de España que mis últimosminutos serán un canto a la esperanza, unantídoto contra el desestimiento, un chutede autoestima que no es le expresión de undeseo, sino la constatación de que somostan grandes que, aún des verleb rados,podemos recuperar el alma y el tiempo33
  • 34. perdidos. ¿Cómo? Tal vez hay que tomarperspectiva y mirar desde Canarias lo quesomos: "Nosotros, lo más distantes,seamos los más próximos en el corazón dela patria", digo Galdós. Ahí está la clave: nohay distancias afeetivas, porque si todos ycada uno de nosotros nos sometiéramos alas pruebas de la ADN, todos y cada unode nosotros, en Canarias, Asturias,ICataluña, Medrid , o €~I País Vasco,tendríamos el mismp material genético, unademostración irrefutable de que siendo tandistintos por tuere; somos idénticos pordentro.34
  • 35. Ojalá no haya que esperar a esa llamadade la sangre que, al borde del abismo, nosune siempre indefectiblemente. Ojalá nohaya que presentir el peligro para sentir laconciencia integral de España. ¿Qué esEspaña? Gente que sufre y que padece, sí,pero también gente que es capaz de unirsepor una mera cuestión de supervivencie.jGente que conforma el latido de unasociedad civil que, ~dormecida, despertarásin duda para 1vitar que los brujosvisitadores vengan de noche a cercenar lossueños comunes de un pueblo que -estoyseguro- terminará por derse cuenta de que
  • 36. este país está lleno de hombres concualidades excelentes. Y que despreciarápor su propio interés a esos personajesruines e inferiores que, como señalóOrtega, gozan hoy del efímeroreconocimiento de una sociedad perdida.Lo que no dijo Ortega es que España dueleporque sigue viva, porque cada vez que selame las heridas, encuentra en el otro laparte perdida de eJe todo que conforma laconciencia cotectb/e die una naciónIacostumbrada a vivir en el borde mismo delabismo.36
  • 37. Al límite siempre, pero siernpre a tiempo demirarse en ese espejo qUE~nos muestra elespanto que sería rompernosdefinitivamente para siempre. Váyansetranquilos: eso no ocurrirá nunca.Muchas gracias.37

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