• Like
Antecedentes historios de las computadoras
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Antecedentes historios de las computadoras

  • 170 views
Uploaded on

el pinche abaco y otras aparatos

el pinche abaco y otras aparatos

  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Be the first to comment
    Be the first to like this
No Downloads

Views

Total Views
170
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
0

Actions

Shares
Downloads
1
Comments
0
Likes
0

Embeds 0

No embeds

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
    No notes for slide

Transcript

  • 1. En tiempos de la prehistoria antes de que el ser humano inventara los números para poder contar, se usaban los dedos de la mano (por ello es que nuestro sistema de numeración es decimal), y ocasionalmente los dedos de los pies (como se puede ver en algunas culturas mesoamericanas, su sistema de numeración es de base veinte); sin embargo esto ser vio rebasado por las grandes cantidades que se debían de calcular y por ello se vio la necesidad de inventar instrumentos para hacer más eficientes los cálculos. Estos primeros inventos para contar fueron objetos comunes en la prehistoria como piedras, ramas, conchas, semillas, etc. A este respecto posiblemente el primer invento mecánico que surgió para contar fue el ábaco. Las tablas de contar y el ábaco. El tablero de contar es una pieza de madera, piedra o metal con surcos tallados o líneas pintadas entre cada cuenta, las piedrecillas o discos de metal son movidos. Las primeras tablas de contar se han perdido debido a los materiales predecibles usados en su construcción. Sin embargo, educadas conjeturas pueden ser hechas acerca de su construcción, basadas en las primeras escrituras de Plutarco (un sacerdote en el Oráculo en Delphi) y otros. En el mercado externo de aquellos tiempos, la simplísima tabla de contar involucraba dibujar líneas en la arena con los dedos o una aguja, y ubicando piedrecillas entre aquellas líneas como lugar-sostenedor representando números (el espacio entre 2 líneas podría representar la unidad de 10, 100, etc.). Otro beneficio de estas tablas de contar en mesas fue que ellas podían ser movidas sin la perturbación del cálculo y también podían ser usadas bajo techo. Con la necesidad por algo más durable y portable, tablas de madera con surcos tallados dentro de ellas, entonces fueron creados y los marcadores de madera (pequeños discos) eran usados como lugar-sostenedor. Las tablas de madera llevaron entonces a un material aun más permanente como el mármol y el metal con piedra y marcadores de metal. Un ejemplo de tablilla de contar conocido es la “tablilla Salamis” (originalmente pensada para ser una tabla de juegos), usados por los Babilonios alrededor del 300 D.C., descubierta en 1846 en la isla de Salamis. Es una tabla de mármol blanco cuyas medidas son 149cm de largo, 75cm de ancho y 4.5cm de espesor, en cual hay 5 grupos de marcas. Tres grupos de símbolos griegos (símbolos numéricos del sistema numérico acrofónico) están acomodados a la izquierda, a la derecha y en el borde bajo de la tabla.
  • 2. La evolución: el ábaco a través de las edades La línea de tiempo abajo señala el desarrollo del ábaco desde sus inicios alrededor del 500 A.C., hasta el presente. El ábaco en los tiempos antiguos. Se piensa que se originó entre 600 y 500 a.c., en China o Egipto, y su historia se remonta a las antiguas civilizaciones griega y romana. Existen dos principios en los que se basa el funcionamiento del ábaco. Uno es usar cosas para contar. El otro es colocar esos objetos en posiciones determinadas. Estos principios se reunieron en el ábaco, instrumento Los primeros ábacos no eran más que hendiduras en la arena (de ahí su nombre, del griego abax: arena) que se rellenaban de guijarros, hasta diez en cada hendidura. La primera correspondía a las unidades, la segunda a las decenas, la tercera a las centenas, y así sucesivamente. Para representar un orden mayor se retiraban los guijarros de la fila precedente y se ponía uno nuevo en la posterior. La tabla salamis, el calculi romano y el ábaco manual son desde el periodo c. 300 a.c al c. 500 d.c. Durante los tiempos romanos y griegos, las tablas de contar, como el ábaco manual romano, que perduran estando construidos de piedra y metal. El ábaco y otros instrumentos para contar en la edad media.
  • 3. En la edad media ocurrió el apogeo de la tabla de monedas y la tabla de líneas son del periodo alrededor del 5 D.C. hasta alrededor 1400 d.C. La madera fue el principal material con el cual las tablas de contar fueron manufacturadas; la orientación de las cuentas esta cambiada de vertical a horizontal. Ha habido indicaciones recientes de un ábaco (de la civilización azteca que existió en el actual centro de México) meso-americano llamado el “nepohualtzitzin”, alrededor del 900-1000 d.c., donde los contadores estaban hechos del grano del maíz enhebrados a través de cadenas montadas en un marco de madera ó varillas paralelas de madera insertadas en un vástago horizontal. También hay un debate acerca del “quipu”, instrumento de contar usado por la civilización inca del Perú, ya que no se sabe si se ocupo como una calculadora binaria tridimensional o una forma de escribir. El uso generalizado del ábaco retardó la difusión del sistema de numeración decimal o arábigo, ya que se incorporaba de hecho el concepto de valor posicional de la cifra, sirviendo cualquier otro sistema de numeración no demasiado complicado para anotar el resultado final, eliminando la pesadez del cálculo con las cifras romanas. Sin embargo, como la aritmética (contar usando números escritos) gano popularidad en los la ultima parte de la Edad Media, el uso del ábaco comenzó a disminuir en Europa. El nuevo sistema de numeración decimal desplazó al sistema romano para efectuar cálculos complicados. Pero la novedad incluía un aprendizaje abstracto, y operaciones tan simples como dividir requerían de un profesional de las matemáticas. Tiempos Modernos El Ábaco como lo conocemos hoy en día, apareció alrededor del 1200 d.c. en China; es llamado “suan-pan”. Es muy similar al ruso, pero está dividido en dos zonas (inferior y superior) por un listón: por encima del listón, cada cuenta tiene valor 5; por debajo, valor 1. Consta de cuentas ensartadas en varillas que a su vez están montadas en un marco rectangular. Al desplazar las cuentas sobre las varillas, sus posiciones representan los valores almacenados, y es mediante dichas posiciones que éste representa y almacena los datos. Alrededor del 1600 d.c., el uso y la evolución del ábaco chino fue comenzada por los japoneses a través de Corea. En Japón, el ábaco es llamado “soroban” y se mantiene la manufacturación hasta hoy en día en Japón, apareciendo alrededor del 1930.
  • 4. Se piensa que los primeros cristianos trajeron el ábaco al este (notar que ambos, el suan-pan y el ábaco manual romano tienen una orientación vertical). El “schoty”, es un ábaco ruso inventado en el siglo XVII y sigue siendo usando hoy en día en algunos lugares, es un marco de madera con varillas paralelas y cuentas insertadas en las varillas. El suan-pan, el soroban y el schoty: Las tablas de multiplicar de Napier. John Napier (1550-1617), matemático escocés, realizó dos grandes contribuciones al cálculo: el descubrimiento de los logaritmos y la construcción de las primeras tablas de multiplicar. Ambos descubrimientos facilitaron notablemente las operaciones con los números arábigos. Las tablas de multiplicar de Napier fueron publicadas justo antes de morir, en 1617. Era un juego de palitos para calcular, a las que llamó "Napier Bones." Así llamados porque estaban tallados con ramitas de hueso o marfil, los "huesos" incorporaron el sistema logarítmico. Eran tablillas rectangulares que contenían la tabla de multiplicar de un número, del uno al diez, divididas en nueve zonas; en la superior aparecía el número, mientras que las ocho restantes contenían sus sucesivos múltiplos, hasta el noveno. Las zonas de los múltiplos tenían separadas las cifras por una línea oblicua. Para multiplicar no hacía falta más que colocar alineadas las tablillas correspondientes a las cifras del número que se quería multiplicar y sumar adecuadamente las cifras coincidentes. Este procedimiento se extiende para multiplicar números de tantas cifras como se quiera, siempre que se disponga del suficiente número de tablillas.
  • 5. Mucho más decisivo que las tablas de multiplicar fue la introducción de los logaritmos. El trabajo con los logaritmos permitió reducir de forma muy simple las multiplicaciones y divisiones a sumas y restas, respectivamente. La regla deslizante de cálculo Basadas en los logaritmos, se construyeron las reglas de cálculo, que fueron las primeras máquinas analógicas de cálculo. Todas derivan de dos prototipos construidos por Edmund Gunter (1581- 1626), matemático y astrónomo inglés, y William Ougthred (1574-1660). La regla deslizante era un juego de discos rotatorios que se calibraban con los logaritmos de Napier. Es uno de los primeros aparatos de la informática analógica. Se necesita que el operador efectué algunos cálculos, recordar los resultados intermedios y realizar con las partes móviles de la regla todos los pasos del cálculo, pero es un utilísimo instrumento, que en distintas versiones y sobre diversos materiales ha estado vigente en los procesos de cálculo hasta comienzos de 1970, cuando las calculadoras portátiles digitales comenzaron a ser más populares por su bajo costo. La calculadora mecánica En 1623 fue diseñada por Wilhelm Schickard, en Alemania, la primera calculadora mecánica. Llamado "El Reloj Calculador", la máquina incorporaba los logaritmos de Napier, y hacía rodar cilindros en un gran albergue. Se comisionó un Reloj Calculador para Johannes Kepler, el famoso matemático y astronomo, pero fue destruido por el fuego antes que se terminara.
  • 6. La pascalina. El inventor y pintor Leonardo Da Vinci (1452-1519) trazó las ideas para una sumadora mecánica. Ideas iniciales de Leonardo da Vinci para una sumadora mecánica Siglo y medio después, en 1642, el filósofo y matemático francés Blaise Pascal (1623-1662) inventó y construyó la primera sumadora mecánica. Se le llamó Pascalina, y funcionaba como una maquinaria compuesta por varias series de ruedas dentadas accionadas por una manivela. La primera rueda correspondía a las unidades, la segunda a las decenas, etc., y cada vuelta completa de una de las ruedas hacía avanzar 1/10 de vuelta a la siguiente. La máquina funcionaba por el principio de adición sucesiva; mediante otro procedimiento, incluso restaba. Se introduce así el concepto de saldo o resultado acumulativo, que se sigue usando hasta nuestros días: la máquina proporciona de manera automática (con el giro de la manivela) el resultado, dispuesto para leerse y sin participar ningún operador en el proceso de toma de decisión (compárese con la regla de cálculo, donde el operador ha de decidir dónde coloca la pieza móvil de la regla). La máquina de Pascal efectúa el cálculo de forma mecánica, ofreciendo el resultado final.
  • 7. Máquina Pascalina de frente. La máquina Pascalina por detrás Originalmente se desarrolló la máquina para simplificarle el trabajo al padre de Pascal, intendente de finanzas en Rouen, en la recolección del impuesto. A pesar de que Pascal fue enaltecido por toda Europa debido a sus logros, la Pascalina resultó ser un desconsolador fallo financiero, pues para esos momentos resultaba más costosa que la labor humana para realizar los cálculos aritméticos. La máquina calculadora Inspirados en este diseño, un siglo más tarde otros científicos trataron de emular a Pascal y construyeron máquinas que, como la del científico alemán Mattieu Hahn, en el año 1779, podían realizar las cuatro operaciones aritméticas fundamentales. Pero fue el matemático alemán Gottfried von Leibniz en 1673 quien pensó ir más allá y se propuso por primera vez construir una máquina que sirviera de enlace entre un problema y su resolución. Así, el científico alemán diseñó un artefacto que permitía, además de sumar y restar, la realización de las
  • 8. operaciones de multiplicar y dividir mediante la sucesión de adiciones y sustracciones, respectivamente. Había nacido la primera máquina calculadora propiamente dicha. La máquina, igualmente basada en supuestos mecánicos, utilizaba cilindros dentados con diferentes longitudes en sus dientes, en los que se ajustaban otros engranajes de tamaño más reducido que representaban cada una la cifra del multiplicando. Cada vuelta completa del conjunto de los engranajes largos aumentaba en una cifra el número indicado por los engranajes cortos o multiplicando, de forma que la multiplicación no se hacía por sumas sucesivas, sino en un solo movimiento de manivela. El número de vueltas efectuadas por los engranajes largos determinaba por su parte la cifra asociada con el multiplicador. Un nuevo paso fue dado en 1709 por Giovanni Poleni y su máquina aritmética, en la que los cálculos mecánicos se realizan en virtud del movimiento de caída de un peso, limitándose el operador a introducir los datos y anotar el resultado. El principio de funcionamiento fue esencial para el desarrollo de las calculadoras: se programa el cálculo y la máquina hace el resto.