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Artículo sobre televisión y niños presentado en el ii congreso de la ica y próximo a ser publicado en las actas del congreso
 

Artículo sobre televisión y niños presentado en el ii congreso de la ica y próximo a ser publicado en las actas del congreso

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    Artículo sobre televisión y niños presentado en el ii congreso de la ica y próximo a ser publicado en las actas del congreso Artículo sobre televisión y niños presentado en el ii congreso de la ica y próximo a ser publicado en las actas del congreso Document Transcript

    • TELEVISIÓN Y NIÑOS: Análisis del consumo y preferencias televisivas en escolares de entre 8 y 10 años de la Provincia de Concepción.El siguiente artículo presenta los resultados de una investigación cualitativa realizada mediantegrupos de discusión en Concepción, Chiguayante y San Pedro de la Paz, Provincia deConcepción (Chile), con escolares de entre 8 y 10 años de centros educativos privados,subvencionados y municipalizados. Es un estudio descriptivo explicativo que profundiza en lasrazones sobre los gustos y preferencias televisivas infantiles, así como en la identificación yreconocimiento por parte de los niños y niñas de los valores involucrados en dichos contenidosy su relación con el proceso de construcción emocional.Palabras clave: Televisión, Niños, Gustos y Preferencias Infantiles, Valores, Educación. TELEVISION AND KIDS: Analysis of television consumption and preferences on elementary school children between 8 and 10 years old of Concepcion province.The following article presents the results of a qualitative research conducted through focusgroups in Concepción, Chiguayante and San Pedro de la Paz, Concepción province (Chile), onelementary school children between 8 and 10 years old of private, subsidized and municipalschools. Is a descriptive explanatory study that deepens on the reasons about the children-oriented television likeness and preferences, as the identification and recognition of the valuesinvolved in it contents and it relationship with the emotional construction process.Keywords: Television, Children, Likeness and Children Preferences, Values, Education.Álvaro Elgueta Ruiz: Dr. en Comunicación Pública. Escuela de Periodismo, UniversidadCatólica de la Santísima Concepción (UCSC). Alonso de Ribera 2850, Concepción - Chile.aelgueta@ucsc.clClaudia Segovia Bustamante: Licenciada en Comunicación Social, Periodista, UCSC.Edith Venegas Fuica: Licenciada en Comunicación Social, Periodista, UCSC.
    • 1.- Presentación, objetivos y justificación del problemaEstá comprobado que dormir, ir al colegio y ver televisión son las actividades a las que losniños chilenos dedican más tiempo. Según datos recientes del estudio Uso del Tiempo, losniños (de entre 6 y 12 años) dedican 2 horas y 54 minutos al día a ver televisión, mientras quelas niñas pasan 3 horas y 12 minutos frente a la pantalla chica. (Cimagroup Chile, 2006).Es de conocimiento público que en muchísimas ocasiones los contenidos que los menores venen televisión no están destinados a un público infantil, sino adulto. No obstante, una parteimportante de la programación que ven los niños chilenos corresponde a la denominadatelevisión infantil, entendida ésta como un conjunto heterogéneo de géneros, que incluye tantodibujos animados como otros formatos audiovisuales (animaciones, marionetas o muñecos,series con actores reales, misceláneos de entretención, etcétera).Asimismo, en la actualidad podemos afirmar con seguridad que hay acuerdo entre los diversosinvestigadores que los niños y niñas son consumidores televisivos que “construyen activamentesus propios significados de lo que ven en televisión a partir de su marco conceptual, cultural yvalórico proveniente de la familia y la escuela como agentes socializadores fundamentales”. Enotras palabras, los menores no reciben de forma pasiva lo que ven en la televisión, siendo aúnun tema polémico el cómo se desarrolla esta relación activa entre los niños y la televisión.(Souza: 1999).De igual forma, el alto consumo televisivo infantil preocupa tanto a padres como aprofesionales del área, ya que como señala Pablo Rupin, sociólogo de la Pontificia UniversidadCatólica y ex miembro del Departamento de Estudios del Consejo Nacional de Televisión(CNTV), las conductas disruptivas o antisociales (faltas de respeto, deshonestidad, egoísmo,manipulación, amenazas, etc.) están presentes en la televisión que ven los menores, incluso enprogramas supuestamente para niños. (Pérez, 2005: 16-20).Paralelamente, en los últimos años una serie de cambios han afectado a la televisión infantil enChile. Por un lado, ésta ha logrado un importante desarrollo en algunos canales de la televisiónabierta; y por otro, se ha producido un desplazamiento de su audiencia natural hacia los canalesinfantiles del cable. (Fuenzalida, 1990). 1
    • Datos recientes del Estudio Estadístico de Televisión Abierta 2000 - 2007 del Departamento deSupervisión del CNTV, en relación a la oferta infantil, presenta los siguientes resultados:1.- La participación de la programación infantil en la oferta general fue de 10,6% en 2004;12,3% en 2005; 11,8% en 2006; y 12,5% en 2007. Aquí dos comentarios: a) En general,observamos un bajo porcentaje de programación infantil, que apenas supera el 10% del total; yb) Prácticamente no hay fluctuaciones bruscas de esta participación en los últimos 4 años.2.- De la participación de la programación infantil en la oferta general según canales seadvierte que Canal 13, en 2004, tuvo un 7,9%; en 2005 un 10,6%; en 2006 un 8,7%; y en 2007un 10,2%. Chilevisión, en tanto, tuvo un 16,3% en 2004; 14,5% en 2005; 15,9% en 2006 y un7,2% en 2007. Megavisión presentó un 17,8% en 2004; un 18,1% en 2005; un 10,4% en 2006y un 14,3% en 2007. TVN, por su parte, tuvo un 5,2% en 2004; un 7,4% en 2005; un 11,2% en2006; y un 11% en 2007. Por último, RED Televisión presentó un 15,1% de programacióninfantil en 2004; 10,7% en 2005; 2,4% en 2006; y 2,2% en 2007. En resumen, en todos loscanales se observan cifras irregulares de un año para otro. No obstante, destaca Mega con lamayor apuesta de programación infantil; TVN con un crecimiento casi sostenido y RED TVcon una baja ostensible. Canal 13, en tanto, presenta un comportamiento algo errático,subiendo o bajando de un año para otro.3.- De igual forma, entre 2004 y 2007 destaca un aumento de contenidos infantiles de origennacional, pasando del 14,1% en 2004 al 16,9% en 2005; llegando al 20,1% en 2006, y subiendoal 24,7% en 2007. No obstante, sigue existiendo una gran mayoría de programación infantil deorigen extranjero, fundamentalmente dibujos animados de origen japonés y estadounidense.(http://www.cntv.cl/medios/Publicaciones/2008/Estadistico2007.pdf)Teniendo en cuenta dichos antecedentes (el alto nivel de consumo infantil de televisión y elbajo porcentaje de programación específicamente dirigida a los menores en la TV abierta), y alconsiderar la importancia capital de la televisión en la configuración del mundo de los niños, esque este estudio se planteó los siguientes objetivos:Objetivo GeneralConocer la opinión de escolares de ambos sexos - de entre 8 y 10 años - de Concepción,Chiguayante y San Pedro de la Paz, respecto a la televisión abierta chilena; en especial, 2
    • profundizando en los contenidos infantiles que se ofrecen a este segmento. Específicamente, setrabajó con escolares de establecimientos particulares privados, subvencionados ymunicipalizados de las comunas antes señaladas.Objetivos Específicos1.- Describir y caracterizar el contexto en el que se produce el consumo televisivo por parte delos menores, así como las razones de las preferencias televisivas infantiles; 2.- Comprender elpapel que juegan los mensajes televisivos en la configuración del mundo de los niños; 3.-Examinar el reconocimiento infantil de los valores y antivalores presentes en la programacióntelevisiva; 4.- Analizar el mensaje medial desde la perspectiva del niño, es decir, cómo éstepercibe y usa estos mensajes en la construcción de su visión de mundo, cómo estos les afectan,y su relación con el proceso de construcción emocional.2.- Marco TeóricoResulta evidente que en la actualidad estamos transitando -cada vez más- hacia una sociedaden que la información, la comunicación y el conocimiento constituyen ejes centrales en laarticulación de los distintos ámbitos del quehacer social (Souza, 1999: 5); y los niños,querámoslo o no, nacen y crecen en una cultura mediatizada y globalizada por lascomunicaciones.Los medios de comunicación han adquirido protagonismo en la vida cotidiana de cada uno denosotros, pues constituyen vehículos fundamentales de acceso al conocimiento, el cual secaracteriza por estar vinculado a la actualidad; por ser transmitido a través de múltipleslenguajes, proporcionando una estimulación sensorial; y por la pluralidad de su oferta, tantoen cantidad como en calidad.Pero junto con el acceso al conocimiento, los medios de comunicación social se hantransformado en nuevos agentes de socialización. Dentro de este proceso la televisión esconsiderada como el medio de mayor fuerza e incidencia. “No cabe duda de que los niñosaprenden de la televisión: ésta suministra información, presenta modelos de conducta,transmite formas de ser, ofrece valores e ideales, promueve gustos, modos y costumbres. Ensuma: pone a disposición del niño un repertorio de comportamientos potenciales quedifícilmente aparecerían en el horizonte de posibilidades de millones de individuos” (Ander-Egg, 1996: 6). 3
    • Lo anterior adquiere gran relevancia si consideramos el acceso que los hogares chilenos hantenido a la televisión estos últimos años, lo que ha posibilitado que ver televisión sea laprincipal actividad que realizan los niños chilenos en su tiempo libre. En efecto, el 95% de loshogares en nuestro país posee un aparato de televisión y un 97,9% de los menores sabenutilizar este medio (CNTV, 1996). De hecho, en relación al tipo de programas que prefieren,un 64,7% de los niños consume dibujos animados (Souza, 1999).Diversos especialistas en el área de las ciencias sociales “han identificado a la televisión comouno de los fenómenos de mayor interés en cuanto a la influencia que puede tener en la formaen que se configura y desarrolla la vida moderna, es por ello que el tema de la televisión y elmundo social es referido como un problema que requiere constante supervisión y análisis”(Toloza, 1999: 1).En tal contexto, no debemos olvidar que “el ser humano nace en un entorno simbólico”(Bryant y Zilman, 1996: 43), en donde la televisión está presente en todo momento y a lolargo de su desarrollo, constituyendo “un medio innegable de penetración que se haconvertido en Chile en un punto de referencia obligado en la interacción social”(Toloza,1999: 88), porque como lo señala Ander-Egg, “merced a la influencia de la televisión, seinternalizan modelos, valores e ideales que llevan a modos de ser que nunca se tendrían comoconsecuencia de la experiencia inmediata de niños, adolescentes y adultos” (Ander-Egg,1996: 67).2.1 El Niño y la Construcción de la Realidad SocialInvestigaciones realizadas respecto de la forma en que el niño construye la realidad social y laimplicancia que en ello tiene la televisión, demuestran que los medios de comunicación socialinfluyen en la forma en que cada persona “organiza su propia imagen del ambiente”, por locual es importante considerar el contexto en el que se emplean los medios de comunicaciónsocial en el “universo cotidiano” (Berra y Fernández, 1999: 2)La Teoría de la Construcción Social de la Realidad de Berger y Luckman postula, entre otrosaspectos, que la realidad es un constructo social susceptible de ser analizado a la luz de losprocesos de construcción de significado (Cfr. Avendaño e Izquierdo, 1999: 209 y ss.). Enconsecuencia, los mensajes que transmite la televisión “son interiorizados por las personas en 4
    • función de sus experiencias, ideas, de sus sentimientos, de sus creencias y su competenciacultural” (Lomas: 1998: 79).Así, el ambiente social y la cultura mediatizan e influyen en la percepción que el niño tienedel mundo. En palabras de Marianela Denegri “actúan como un filtro que mediatiza lapercepción del mundo y lo hace inteligible para cada miembro de la sociedad.” (Denegri:2005).En este contexto la televisión constituye “uno de los medios que entrega al niño informaciónacerca del mundo, lo que conlleva una forma determinada de estimulación sensorial, unaforma de procesar y elaborar la información recibida, que afecta el proceso de construcción yelaboración de los esquemas desde los que se interpreta la realidad, incidiendofundamentalmente en el ámbito de las emociones del ser humano, por tanto, la experienciaque tiene cada espectador al ver la televisión es única e intransferible” (Avendaño e Izquierdo,1999: 209)En síntesis, la socialización “ya no es sólo el efecto de la interacción con las otras personas ycon el entorno físico, sino el resultado de la influencia de los medios de comunicación demasas y la publicidad”. Particularmente la televisión constituye una fuente de socializaciónindirecta, es decir, a través de la interpretación que se hace de la realidad. (Lomas, 1998:79).2.2 Desde el dibujo animado a la cogniciónDurante largo tiempo se tendió a ver al niño como un receptor pasivo de los contenidosentregados por el medio. Por el contrario, en la actualidad se le ve como un receptor activo dela información, ya que él selecciona e interpreta los mensajes de acuerdo a su experiencia,sistema de creencias y capacidad cognitiva, así como a partir “de las experiencias, valores, elconocimiento, las opiniones, las actitudes y las motivaciones” (Otero, 1997: 182). Es decir,realiza una interpretación propia destinada a comprender y darle sentido a lo que ve. Portanto, es evidente que el niño no hace suyo todo lo que ve en pantalla, pero los programas detelevisión le dan la oportunidad de explorar y conocer realidades que van más allá de lasexperiencias que les brinda el medio donde se desarrollan.Los niños eligen los programas televisivos de acuerdo a su edad y a sus característicaspersonales para aprender, divertirse e incluso para mejorar su estado anímico. Sin embargo, 5
    • muchos niños viven en ambientes deprivados, con escasa cantidad y variedad de estímulosculturales. (Musitu, 2003).La televisión, entonces, cumple un papel fundamental en el aprendizaje por observacióncreando expectativas acerca de los beneficios en la realización de determinados tipos decomportamiento, activando mecanismos de identificación y proyección. Niños y adolescentesal ver televisión construyen un cúmulo de imágenes mentales, que incluyen detalles visualespercibidos a través de sus sentidos “a partir de los discursos verbales y gestos del cuerpo yrostro de los personajes, de sus programas televisivos preferidos”. Estas imágenes influyen enel recuerdo que los niños tienen de los programas que ven. La generación de imágenesmentales son diferentes en cada niño y su recuerdo está íntimamente relacionado con laatención que los niños prestan a la televisión, “la modalidad de presentación del mensaje y lacapacidad que cada niño posee para experimentar la imagen mental con mayor o menorviveza” (Arroyo, 1999: 80). Junto con el aprendizaje por observación, el niño tambiéndesarrolla un proceso de aprendizaje por imitación. Musitu sostiene que si bien éste no es elúnico mecanismo de aprendizaje que tienen los niños, sí es el primero y entrega las bases defuturos aprendizajes. Los niños son excelentes imitadores, incluso durante los primeros mesesde vida pueden copiar las expresiones faciales de las personas que los cuidan; aprenden acomer, vestirse, utilizar el baño y relacionarse con los demás, gracias a que sus padres y otraspersonas les muestran cómo se hacen las cosas (Musitu, 2003).Así como los niños imitan permanentemente a las personas que los rodean, es lógico quetambién imiten a personajes, como por ejemplo a sus héroes que ven en la pantalla. Sinembargo, también hay que recordar que el niño no hace suyo todo lo que ve en la televisión,sino que los programas de ésta le dan la oportunidad de explorar y conocer realidades que vanmás allá de las experiencias que les brinda el medio donde se desarrollan.2.3 Investigaciones relevantes sobre televisión y niñosLas relaciones entre la familia y la televisión suelen estar presididas por toda clase decontradicciones. Como señala Ferrés a “la televisión se la odia y se la ama a un mismotiempo. Se la considera intrusa, pero en el fondo se la acoge como a una madre; se la acusa deser un peligro para los hijos, se la hace responsable de la mayor parte de los males que la 6
    • aquejan” (Ferrés, 1996: 33). Sin embargo, no hay fundamentos científicos que apoyen estapostura.Es más, desde su masificación, a mediados de la década del 50 del siglo XX, primero en losEstados Unidos e Inglaterra y luego en el resto del mundo, ha sido constante y creciente lapreocupación social por las relaciones existentes entre la televisión y los niños.Por esta causa es que se han enfrentado distintas posturas. Por una parte, las más críticas queatacan al medio por considerar que daña las mentes infantiles y, por otra, las que consideran a latelevisión como un aporte positivo y rescatable al desarrollo infantil.Preocupación que no es un tema menor puesto que en la actual sociedad del conocimiento losniños nacen y se desarrollan en un mundo televisivo, es decir, la televisión está presente en todomomento y lugar a lo largo del crecimiento y maduración de los niños, considerando además, eltiempo que pasan los menores frente a la pequeña pantalla.Así mismo, también hay que tomar en cuenta la serie de cambios que está experimentando elmercado televisivo (tanto a nivel nacional como internacional), reflejado en el aumento de laoferta específica para niños con la televisión por cable y satelital, y la próxima llegada de latelevisión digital.Hasta ahora, el enfrentamiento entre posturas divergentes nos ha llevado a respuestascontradictorias en relación a los posibles efectos generados por la televisión. En otras palabras,los resultados de las distintas investigaciones realizadas no aclaran el alcance de los efectostelevisivos y en muchos casos arrojan resultados contradictorios.A continuación se presentarán brevemente algunos de los temas y resultados de la investigaciónsobre televisión y niños. Se han considerado varias de las más recientes e importantesinvestigaciones a nivel internacional, así como también los distintos conocimientos que se tienendel caso chileno, provenientes principalmente del Consejo Nacional de Televisión (CNTV) y delas distintas universidades e instituciones que se han interesado en investigar el tema.Los exámenes hasta ahora realizados se han ocupado de indagar aspectos tales como la cantidadde televisión que consumen los niños, los niveles de comprensión que pueden lograr, los 7
    • procesos cognitivos y afectivos involucrados en la visualización, las percepciones que tienen losmenores acerca del medio, las potencialidades educativas de la televisión, el rol de la regulaciónparental y los posibles efectos de la televisión sobre ellos.De igual forma, también se han ocupado de describir y analizar el equipamiento tecnológico delhogar y la relación que establecen los niños con éste. Así como el papel que juega la televisión enel tiempo libre de los menores y lo que se sabe acerca de los hábitos infantiles de consumotelevisivo, entre otros tópicos.En el caso chileno, sobre estos puntos destacan las sucesivas investigaciones que ha venidodesarrollando el CNTV desde mediados de los 90 a la fecha (www.cntv.cl). Entre las másdestacadas se cuenta el estudio del Consejo en conjunto con la Pontificia Universidad Católica(PUC) del año 99. Aquí se demostró que los niños de diversos tipos de establecimientoseducacionales (municipalizados, particulares subvencionados y particulares privados) y de losdistintos niveles socioeconómicos asociados, tienen como actividades preferidas jugar y vertelevisión.En el ámbito internacional, referente obligado son los resultados de los proyectos encabezadospor la investigadora inglesa Sonia Livingstone (1995, 1997, 1998 y 2001). Uno de ellos, del año98, aplicado en varios países europeos, buscó dilucidar los patrones de uso, el impacto en eltiempo libre y las formas de relación que tienen niños y jóvenes con los distintos medios. En estecaso, se comprobó que existe una relación negativa entre el nivel socioeconómico y la posesiónde televisión en el dormitorio de los niños. En otras palabras, a mayor nivel socioeconómico,menor es la cantidad de niños ingleses que tiene televisión en sus dormitorios. Cuestión que nosucedió en los otros países europeos participantes del estudio. En cuanto a los tiempos de uso, losresultados son similares en las distintas naciones involucradas. En el caso inglés, nuevamente, losmenores pasan, en promedio, 147 minutos al día viendo televisión, 30 jugando computador, 12utilizando el PC para otros fines y sólo 16 minutos leyendo libros (Livingstone, 1998).En el caso español, sobre el mismo asunto, existen otras investigaciones encabezadas porCarmelo Garitaonandia y otros (1998, 2001 y 2005). Una de ellas, también del 98, junto a PatxiJuaristi, José Oleaga y Fátima Pastor, llamada “Las relaciones de los niños y los jóvenes con lasviejas y las nuevas tecnologías de las información”, publicada en la Revista ZER de laUniversidad del País Vasco (UPV) trata casi los mismos temas de los estudios de Livingstone. 8
    • Más específicamente, entre sus resultados arrojó que el 54,5% de los hogares españoles poseen almenos 2 televisores; que el 63% de las familias poseen un equipo de video y que el 19,3% de loshogares poseen un computador (Cfr. Garitaonandia y otros, 1998: 131-161). A la fecha de hoy,evidentemente, estos datos han cambiado positivamente, dado el abaratamiento de loselectrodomésticos (televisores de plasma, computadores y DVD’s) y la popularización de juegoscomo la play station u otros similaresEl mismo estudio de Garitaonandia y otros señaló, además, que los niños de entre 6 y 13 añosven televisión todos los días, solos o en compañía de sus padres, hermanos u otros familiares.Mientras que los jóvenes mayores de 15 ven televisión más frecuentemente con sus amigos. Delmismo modo, los investigadores vascos concluyeron que los niños y jóvenes establecen unarelación normal y cotidiana con estos equipamientos y no parece haber evidencias de que éstosdeterioren las relaciones familiares o con sus pares. De hecho, enfatizan que niños y jóvenesponen por delante a sus amigos antes que a las máquinas o las nuevas tecnologías.Asimismo, los resultados de Garitaonandia y otros en relación al uso del tiempo libre sonsimilares en niños de entre 6 y 13 años, pudiendo caracterizarse su rutina de la siguiente forma:salen del colegio y van a una actividad extraprogramática (que en la mayoría de los casos es en elmismo establecimiento, obligatoria y complementaria con la formación curricular formal: ya seadeporte, gimnasia, actividades artísticas, etc). Luego van a sus casas, comen algo y realizan sustareas. Posteriormente, ven televisión en rangos que van desde media hasta cuatro horas. Otrasactividades que realizan es salir con amigos o ir a casa de alguno de ellos (Ibid).Otra investigación española, cuyos resultados también fueron publicados en la Revista ZER de laUPV, fue la encabezada por José Ramón Pérez Ornia y Luis Nuñez Ladevéze. Aquí, entre 2001 y2005, mediante análisis de contenido, se trató de establecer las señas de identidad del productoinfantil y sus características retórico-formales, así como los rasgos de los actores esenciales delrelato, prestando especial atención a tres variables que preocupan: violencia, sexo ydiscriminación. Así mismo, se ocuparon de abordar la disonancia entre los criterios normativosde los padres y su conducta efectiva en relación a la cantidad de televisión que deben ver sushijos, a los contenidos y a sus hábitos de consumo (Cfr. Pérez y Nuñez, 2006: 133-177).En el caso chileno, en relación con el lugar de la televisión en el tiempo libre de los menores,destaca un estudio de la UNICEF del año 97, que señaló que si bien ver televisión es la actividad 9
    • más realizada no es la que más gusta y sí, la que los menores estarían más dispuestos a cambiar(TIME-UNICEF, 1997). Resultado que se contrapone a evidencias estadounidenses que indicanque la mayoría de los niños señalaron que ver televisión es lo que estarían menos dispuestos asacrificar (Stranger, 1997 y 1998; y Stranger y Gridina, 1999).No obstante, otro estudio norteamericano, en este caso el Nickeodeon/Yankelovich del año 97,realizado con niños y jóvenes de entre 6 y 17 años indica que éstos tienen muchas opciones deactividades y que ocupan de manera diversa el tiempo fuera de la escuela. La mayoría hace lastareas, ve televisión, come, juega, usa el computador y habla por teléfono. Además, cerca de untercio de los menores dijeron leer revistas y un porcentaje aún mayor indicó ir de compras almall. Así mismo, se observó que cada vez más niños están haciendo tareas de adultos comococinar, lavar ropa o comprar; siendo aquellos cuyas madres trabajan quienes más realizan estaslabores (Nickeodeon y Yankelovich, 1997).Respecto del consumo de medios, el mismo informe indicó que niños y niñas - diariamente -escuchan 1,4 horas de radio; 1,4 horas de música en CD’s o cassettes; 2,8 horas de televisióndurante los días de la semana y 4 horas durante los fines de semana. Además, un 65% dijo leersiempre algún diario; y de los que tienen computador en casa, un 25% dijo usarlo todos los días yun 40%, al menos una vez a la semana (Ibid). Aquí, la misma idea: es seguro que al día de hoyhayan aumentado entre los niños los niveles de consumo de videojuegos, Internet, uso de DVD’s,teléfonos celulares y otros aparatos electrónicos.En Inglaterra, en tanto, la investigación de Chambers, Karet, Samson y Sancho-Aldridge tambiénmuestra un amplio rango de actividades en las que participan los menores. Gran parte de sutiempo de descanso es ocupado por éstos viendo televisión, pero ésta se acomoda a otrasactividades como jugar (solos o con amigos), salir, leer, hacer deportes, jugar con la consola devideojuegos o en el computador, o bien hacer otras actividades (Chambers y otros, 1998). Enotras palabras, niños y adolescentes aprenden rápidamente cómo acomodar grandes cantidades deconsumo televisivo sin tener que necesariamente sacrificar otras actividades. Así también lodemuestran otras investigaciones como la de Gunter y McAller, quienes indican que la televisiónes una actividad que puede ser llevada a cabo simultáneamente con otras, pero que no esnecesariamente la actividad primaria entre aquellas realizadas de forma simultánea. De hecho, losniños aprenden a acomodar su consumo televisivo y su estudio o lectura, haciendo ambas cosasal mismo tiempo. Así mismo, el uso de la televisión por parte de los niños, según este estudio, no 10
    • se relaciona directamente con un uso menor de otros medios o tecnologías. De hecho, puedeocurrir lo contrario, es decir, que aumenten algunos consumos (Gunter y McAller, 1997).Datos estadounidenses acerca de la magnitud del consumo televisivo infantil señalan que losmenores dedican entre 20 y 25 horas a la semana a tal efecto, con una pequeña variación entre losdías de semana y los fines de semana. En otras palabras, los niños antes de los 18 años hanpasado más tiempo frente al televisor que en la sala de clases (Sweet y Singh, 1994).Investigaciones inglesas similares, respecto de la cantidad de consumo televisivo en niños entre 4y 15 años, muestran dos grandes tendencias: Primero, que los niveles de consumo aumentan amedida que aumenta la edad, con una media de 2,5 horas diarias para niños de 4 años, y de 3horas al día para los menores de 11. Y segundo, la cantidad promedio diaria de consumotelevisivo infantil cambió poco en los 80 y 90, mientras que el promedio de consumo enadolescentes y adultos aumentó en igual período (Gunter y McAller, 1997). Información que esdistinta a los resultados observados en Chile.Sobre el mismo punto, es decir, el tiempo de consumo, para el caso chileno basta ver los distintosestudios del CNTV disponibles en Internet o bien los datos de rating que proporciona Time-Ibope, empresa que se ha posicionado como líder en investigaciones de este tipo.Datos de la Encuesta Nacional de Televisión de 1996 señalan que el consumo infantil aparecefuertemente asociado al nivel socioeconómico de los entrevistados. El consumo televisivoinfantil promedio reportado por los padres para los fines de semanas es de 3,8 horas para losniños de nivel socioeconómico alto; 4,2 para el medio y 4,7 horas para el bajo. En otras palabras,según estos resultados a mayor pobreza mayor es el consumo televisivo infantil. De igual modo,según resultados del mismo estudio, el 35,2% de los padres consideran que sus hijos ven muchatelevisión; un 48% dijo que la cantidad es regular y tan sólo un 18,9% consideró que ven pocatelevisión. Siendo los padres de nivel socioeconómico alto, los que tienen un nivel educacionaluniversitario o superior y las mujeres, quienes dijeron en mayor proporción que sus hijos venmucha televisión (CNTV, 1996 c).Otro ejemplo es la investigación del CNTV y la PUC cuyos resultados dan cuenta de que el 27%de los niños entre 6 y 14 años ve televisión sólo en las mañanas; un 69% ve también en la tarde yun 48% en la noche. Además, sobre el modo específico de ver televisión y el uso del control 11
    • remoto y la televisión por cable, destaca el surfing o recorrido rápido por distintas señales sindetenerse en ninguna. En este caso un 46,3% de los niños dijo cambiar de canal durante loscomerciales (zapping) y un 67% señaló ver varios canales –surfing (CNTV y PUC, 1999).También en Chile, hace diez años, de acuerdo a datos de Time-Ibope, los niños (de entre 5 y 14años) son el segundo segmento con mayor nivel de consumo televisivo después de los adultosmayores. El consumo infantil promedio anual es de 141 minutos diarios y alcanza su clímax opunto máximo entre los meses de mayo y junio, con 163 minutos diarios los días de semana. Entanto, los fines de semana el consumo máximo es entre marzo y agosto con un promedio cercanoa los 140 minutos diarios (CNTV, 1998 b).De igual manera, estimaciones de Search Marketing de 1995 indicaron que los niños entre 5 y 10años consumían casi el doble de televisión pagada que de televisión abierta; lo que permitiósuponer que el consumo infantil era bastante superior a los 140 minutos diarios antes señalados(BBDO, 1995).Sobre los gustos de los menores, los datos del Consejo arrojan que éstos centran su consumo enla programación televisiva infantil, ya sea de señal abierta o cable; y respecto de las preferenciaspor tipos de programas, éstos dijeron preferir por orden dibujos animados, telenovelas y películas(CNTV y PUC, 1999). Información que es claramente coincidente con nuestros resultadospreliminares y también con los datos aportados previamente por Guajardo y otros, quienesademás, también descubrieron que a más del 70% de los niños les gustaban los programaspoliciales, en especial entre los hombres; y las telenovelas, en el caso de las mujeres (Guajardo yotros, 1994).En Inglaterra, según Gunter y McAller, se produce algo similar: Los niños ven más programas detipo acción-aventuras y deportes; y las niñas, más telenovelas. Del mismo modo, a mayor edad elconsumo de programas infantiles cae y aumenta el consumo de programación general (Op. Cit).Igual que en el caso chileno según muestran los datos del CNTV.Sobre el consumo de dibujos animados, la investigación inglesa de Chambers y otros, señala quelos niños no son adictos a una dieta de ellos, pero que éstos sí juegan un papel particular dentrodel consumo televisivo de los menores. Es más, dichos resultados indican que los favoritos sonaquellos que contienen humor, prefiriéndolo antes que la acción o la violencia. Más 12
    • puntualmente, el núcleo de consumidores de dibujos animados de acción son los niños hombresentre 5 y 7 años, el resto sólo los ve si no hay más opciones. Asimismo, los dibujos animados deacción no son populares entre las niñas menores, quienes los encuentran ruidosos e inclusoatemorizantes; mientras que las niñas mayores los encuentran aburridos (Op. Cit).Resultados similares encontramos en estudios desarrollados en nuestra zona (Concepción) porDomínguez y Schade, entre otros, y también en los hallazgos preliminares de nuestra propiainvestigación. En todos los casos, independientemente del tipo de establecimiento que se trate.Por ejemplo, según Domínguez y Shade entre las razones que explicarían el alto consumo dedibujos animados y programas infantiles, diversos estudios concluyen que los niños ven televisióncomo subsidio a las limitaciones en la realización de otras actividades, como hacer deportes ojugar con los amigos (Avendaño e Izquierdo, 1999: 205-206). Así mismo, la falta de recursoseconómicos de la familia para realizar otras acciones de entretenimiento, puede convertirse en unade las variables que deja como principal opción pasar la mayor parte del día frente al televisor.Según ambas investigadoras, en el caso de los preescolares pertenecientes a establecimientosmunicipalizados de la comuna de Concepción el consumo televisivo puede ser mayor al dealumnos de un colegio particular. Así también los horarios en que éste se realiza suelen ser muchomás flexibles. (Cfr. Domínguez y Shade, 2004: 235- 236).La forma en que se lleva a cabo el consumo televisivo en los niños, también ha sido objeto deanálisis. La investigación de Domínguez y Schade arrojó que la mayoría de los padres afirman quesus hijos son acompañados por sus familias (padres y hermanos) al momento de ver televisión.Esto contrasta con lo señalado por los propios niños, ya que ellos aseguran ver mayoritariamentetelevisión junto a sus hermanos, primos, amigos o solos, pero rara vez junto a sus padres (Ibid:236-237).Un estudio posterior de Aldunate y Domínguez preguntó a los padres de niños de 5 años decolegios particulares, particulares subvencionados y municipales de la comuna de Concepción,cuál era el programa más visto por su hijo. Estos señalaron en primer lugar los dibujos animados,seguido de programas infantiles y la tercera opción correspondió a películas para niños. El mismoestudio reveló que el mayor consumo televisivo lo poseen los niños pertenecientes aestablecimientos municipalizados, con un promedio de 3 horas diarias (incluidos los fines desemana). Estos resultados no se alejan demasiado de los obtenidos en otros establecimientos, 13
    • siendo la diferencia levemente más notoria con los establecimientos particulares, teniendo éstos unpromedio de consumo televisivo de 2 horas diarias. (Cfr. Aldunate y Domínguez, 2006: 185-206).En cuanto a los horarios en que los niños ven televisión, la investigación de 2006 arrojó que éstevaría de acuerdo a mañana, tarde o noche, según su horario de clases o al establecido por suspadres. Dicho estudio dejó en evidencia la siguiente contraposición: por un lado, el 72% de losapoderados señaló que sus hijos ven televisión mayoritariamente con la mamá. Sin embargo, un86% de los niños indicó que veía televisión solo. Consultados los padres acerca de si seleccionan ono los dibujos animados que ven sus hijos, un 65% respondió que sí; mientras que de los alumnos,sólo un 53% afirmó que tenía algún tipo de control acerca de los programas que podía ver (Ibid).En síntesis, cuando un niño enfrenta sin compañía los mensajes que emanan de la televisión, nopuede discriminar entre los que son positivos y los que no lo son. Es por ello que la participaciónde los padres como mediadores entre el niño y la televisión adquiere gran relevancia, influyendoen esto el estilo paterno o materno de enfrentamiento, el cual determinará el tipo de programacióny la cantidad de tiempo que los niños dedican a ver televisión, así como el interés por hacerrespetar al niño la reglamentación de programas, entre otros aspectos.En los Estados Unidos, en tanto, ocurre algo similar: casi el 75% de niños entrevistados, entre 10y 17 años, dijeron ver dibujos animados u otros programas infantiles. Además, una proporciónsemejante dijo ver las noticias a lo menos tres veces por semana y un porcentaje similar indicóver programas de la televisión pública (Stranger, 1997).En otro aspecto, las investigaciones sobre televisión y niños también se han ocupado de lainfluencia de la televisión en la vida social de los menores y sus familias, así como las razones ymotivos que llevan a los niños a ver televisión. Sobre el primero de estos puntos, también en elcaso chileno, hay que echar mano de los estudios del CNTV y de otros ya señalados previamente.Un ejemplo, es el estudio de Guajardo y otros del año 94. En este caso, el 66% de los padres dijono ver televisión en compañía de sus hijos o que lo hacen sólo ocasionalmente (Op. Cit).Así mismo, una investigación del CNTV del año 96 mostró que en Chile un 80% de losentrevistados dijo que hay horarios en que la familia ve junta televisión: esta es la hora de lastelenovelas, los informativos y los programas inmediatamente posteriores a éstos, es decir, en elhorario prime time y nocturno. También, un 80% de los padres dijo que hay horarios en que los 14
    • niños y niñas ven televisión solos o en compañía de otros menores. Situación que se producefundamentalmente en las mañanas y en las tardes, dependiendo del horario en el que éstos asistenal colegio (CNTV, 1996 c).Un estudio posterior del mismo centro, esta vez del año 97, constató una mayor segmentación delconsumo televisivo al interior de las familias. En otras palabras, cada miembro utiliza parteimportante del tiempo dedicado a la televisión viendo programas de su interés particular (segúnedad y sexo). Del mismo modo, este estudio volvió a comprobar que la reunión familiar frente altelevisor se produce casi exclusivamente en el horario prime time y nocturno. Es decir, a la horade las telenovelas nacionales y las noticias. Cuestión que es algo distinta en los estratos medios ybajos, en donde sigue siendo frecuente que se reúna toda la familia a ver televisión durante losfines de semana. Muy probablemente, ello se deba a que estos sectores cuentan con menosrecursos económicos para salir o gastar dinero en recreación y que la televisión se transformapara ellos en una alternativa gratuita y al alcance (CNTV, 1997 b).Respecto de con quienes ven televisión los menores, los resultados del estudio del CNTV y laPUC arrojaron que el 55% de los niños ve televisión solo; un 59% con hermanos; un 39% con lospadres y sólo un 3,4% con amigos. Ocurre también que los niños con TV cable dijeron másfrecuentemente ver televisión solos en sus hogares (Op. Cit).En resumen, la televisión también es un instrumento de socialización en la medida que susprogramas son una fuente importante de conversación y juego entre ellos.Sobre las razones o motivos que tienen los niños para ver televisión, hay suficientes evidenciascomo para afirmar que existen variables tales como las características de personalidad, losestados de ánimo o bien variables motivacionales y anímicas que influyen en la forma en que lossujetos usan la televisión. Ahora bien, entre las razones o argumentos que se asocian al consumotelevisivo, entre las más comunes, está la búsqueda de entretenimiento, distracción, emociones,sensaciones, vías de escape, formación cultural, conocimientos, etc.La investigación inglesa de Gunter y McAller también demostró que en el consumo televisivo delos niños, éstos eligen determinados programas y personajes. De hecho, las razones infantilespara ver televisión están relacionadas con los tipos de programas que ven y lo que piensan deellos. Por ejemplo, si buscan entretención verán más dibujos animados o comedias y, en 15
    • consecuencia, menos noticias (Op. Cit.). Resultados coherentes con los de Chambers y otros(1998) quienes demostraron que la televisión juega diferentes roles para los niños. En este casoes vista como un medio para relajarse después del colegio, es decir, como entretención ydiversión o bien como remedio para combatir el aburrimiento, brinda compañía, se presentacomo una manera entretenida para aprender, y - por último - provee de temas de conversaciónentre los amigos (Op. Cit.). Similares resultados encontramos en las investigaciones del CNTV yen otras, incluida la nuestra.Por otro lado, respecto de otros tópicos de la investigación sobre televisión y niños, hayinvestigaciones que abordan la comprensión que tienen los menores de los contenidos y formatostelevisivos, así como también su capacidad para distinguir fantasía de realidad. En este sentido, lamayor parte de las investigaciones sobre la comprensión que tienen los niños de la televisión seha focalizado en los cambios evolutivos en el nivel de comprensión de éstos. No obstante, la edadno es la única variable a considerar, sino que también se deben incluir otros factores tales comoel formato y el contenido de los programas o el como éstos afectan su comprensión.Frente a la distinción entre realidad y fantasía que hacen los menores, distintos estudios se hanesforzado en establecer la frontera entre un área y la otra. La investigación ha demostrado que losefectos de la televisión dependen significativamente de la percepción de realismo de las accionesvistas. En general, los eventos más reales (o percibidos como tales) tienen efectos más duraderosy profundos en las personas. No obstante, cabe puntualizar que en el caso del consumo deprogramación infantil - en Chile y en el resto del mundo - ésta se concentra mayoritariamente encontenidos de ficción.Además, como bien dicen Hodge y Tripp, mucho de lo que los niños saben de distintos ámbitos oesferas de la realidad ha sido aprendido en la televisión (Hodge y Tripp, 1998). Ahora bien, lacapacidad para distinguir fantasía de realidad es algo que, en un nivel superficial, se desarrollatempranamente. Por ejemplo, de acuerdo a resultados aportados por Gunter y McAller los niñospequeños son capaces de hacer rápidamente distinciones entre programas animados y conpersonajes humanos o de verdad; además prontamente comprenden que los héroes de latelevisión no son personas reales. Es más, antes de comenzar la escolaridad pueden hacerdistinciones básicas entre programas que son reales, por ejemplo, las noticias y otros que parecenreales, en este caso, los dibujos animados. De hecho, en la distinción entre fantasía y realidad los 16
    • niños menores tienden a concentrarse en los elementos físicos de un programa para identificar surealismo (Op. Cit.).Igualmente, Gunter y McAller en sus intentos por hacer comparaciones entre la televisión y lavida real, entendidos como ámbitos opuestos y excluyentes, definieron el uso de tres estrategiasgenerales: Primero, determinaron el establecimiento de la categoría actual, entendida como laexistencia e inexistencia del contenido televisivo en el mundo real. Segundo, establecieron unasegunda categoría denominada posible, entendida como la posibilidad o posibilidades de quesucedan esos contenidos en el mundo real; y por último, definieron una tercera categoría:imposible, entendida como todo aquello que no puede ocurrir en el mundo real. Los resultadosaportados señalan que las distinciones basadas en lo actual las hacen los niños de todas lasedades; mientras que las distinciones hechas en torno a lo posible tienden a ser más usadas porlos niños más pequeños. En cambio, las opiniones respecto de lo imposible han sido observadasen niños de mayor edad (Op. Cit.).Una segunda manera de entender cómo los niños distinguen entre un contenido real y uno ficticioes a partir de las dimensiones de factualidad y realismo social. La primera se refiere a “un juiciosobre si un evento mostrado realmente sucedió en un mundo que no es ensayado y si la gente enpantalla es vista en su vida real; mientras que la segunda es discriminada sobre la base delformato y las formas, y es lo que permite distinguir, por ejemplo, los noticiarios de otro tipo deprogramas.” (CNTV, 1999).El realismo social, por su parte, es similar al atributo de lo posible en el caso antes señalado.“Refleja un juicio sobre si la gente y eventos en televisión son como los del mundo real. Se basaen la consideración de si la percepción es verdadera para la vida, aún cuando se sepa que es unprograma ficcional. Se distingue fundamentalmente a través del contenido del programa, y notanto en relación al formato” (Ibid: 39).Así mismo, sobre la discriminación valórica (importante punto de atención y objeto de análisis dela presente investigación) está comprobado que los televidentes - grandes y chicos - evalúan lasacciones y conductas de los personajes, tornándose éstas más complejas en conformidad con eldesarrollo psicológico y la edad de los sujetos. 17
    • Buen ejemplo son los estudios ingleses de Gunter y McAller. En este caso, ellos investigaron lasdimensiones usadas espontáneamente por niños entre 8 y 12 años para discriminar entrepersonajes de televisión. Se encontraron cuatro dimensiones principales: humor, fuerza, atractivoy nivel de actividad de los personajes. Constataron que los motivos y razones para las acciones ysus consecuencias para las víctimas fueron importantes modificadores de los juicios de los niñosacerca del carácter moral de un personaje (Op. Cit.). Así mismo, resultados de otrasinvestigaciones muestran que los niños más pequeños no pueden realizar juicios morales sobreun personaje o sólo hacerlo siguiendo demostraciones concretas de qué tan bueno o malo es este.En torno a los 10 años, los menores sí son más capaces de juzgar a un personaje como bueno omalo basado en información no evidente sobre éstos (CNTV, 1999).En el caso chileno, sobre este punto, nuevamente están los hallazgos del CNTV y la PUC del año99. Específicamente, se evaluó el razonamiento moral de los niños frente a personajes detelenovelas: se les pidió a los menores que indicaran si les parecía buena o mala la conducta deun determinado personaje televisivo y por qué. De acuerdo con esta investigación, respecto deldesarrollo moral, se analizaron las explicaciones de los niños, sin importar si juzgaban positiva onegativa la conducta, con el fin de determinar la naturaleza del razonamiento moral de losindividuos.Con este objeto se construyó una escala con cinco niveles de juicio moral: en el nivel 1 lasrespuestas aludían a características personales de los personajes y no implicaban un realrazonamiento moral; en el nivel 2 las respuestas enfatizaban lo deseable socialmente; lasrespuestas de nivel 3 enfatizaban las consecuencias de los actos; el nivel 4 agrupó las respuestasque se centraban en las normas establecidas; y el nivel 5, aquellas que aludían a principios yvalores universales como la libertad o la vida.Dichos resultados arrojaron lo siguiente: en general niños y jóvenes se concentraron en el nivel 3(39,1%). Aquí el mayor porcentaje se presentó en los niños de 2º y 5º Básico. Para ellos esto sepuede adjudicar al centramiento de los menores de este rango en las consecuencias que sus actostienen para sí mismos, y a su preocupación por evitar castigos y buscar recompensas. En el nivel1 se presentó un alto porcentaje de niños de 2º Básico que contestaron arbitrariamente de acuerdoa características personales que al niño le parecieron, egocéntricamente, buenas o malas (24,3%),disminuyendo este porcentaje hacia los jóvenes de 1º Medio (13,3%). Finalmente, en los niveles4 y 5 se presentó una distribución similar a la que se observó frente a las otras preguntas sobre 18
    • comprensión. Aumentaban los niveles de razonamiento moral junto con el curso: un 24,8% paralos niños de 2º Básico, un 36,5% para los de 5º y un 48% para los de 1º Medio.Respecto a si el razonamiento moral está asociado al sexo de los menores, los datos indican quela distribución en los distintos niveles de razonamiento fue bastante similar. Aunque se aprecióun mayor porcentaje de hombres en el nivel 1 y un mayor porcentaje de mujeres en el nivel 5. Niveles de Razonamiento Moral según curso Curso 2º básico 5º básico 1º medio Total Nivel 1: da respuestas 24,3% 11,1% 13,3% 16,5% inconexas Nivel 2: contesta que no sabe o alude a la 11,6% 7,7% 7,4% 9,0% deseabilidad social Nivel 3: menciona efectos Razonamiento concretos centrados en 39,2% 44,7% 31,3% 39,1% moral consecuencias Nivel 4: se centra en reglas rígidas 20,8% 19,1% 22,5% 20,6% establecidas Nivel 5: alude a principios 4,0% 17,4% 25,5% 14,8% o valores universales Total 100,0% 100,0% 100,0% 100,0% Base: niños que ven telenovelasSobre las diferencias encontradas de acuerdo a la dependencia educacional, el 31% de niños decolegios municipales se ubica en los niveles 4 y 5, al igual que el 36,3% de los alumnos decolegios subvencionados. Mientras que el 47,2% de niños de colegios particulares pagadosmencionan respuestas correspondientes a estos niveles. 19
    • Razonamiento Moral según Sexo y Dependencia Sexo Tipo de colegio Particular Particular Femenino Masculino Municipal subvencionado pagado Total Nivel 1: da respuestas 14,8% 18,5% 17,1% 16,1% 16,1% 16,5% inconexas Nivel 2: contesta que no sabe o alude a la 8,6% 9,4% 7,8% 11,7% 2,0% 9,0% deseabilidad social Nivel 3: menciona efectos concretos 38,4% 39,8% 44,1% 35,9% 34,7% 39,1% centrados en consecuencias Nivel 4: se centra en reglas rígidas 21,4% 19,8% 17,4% 22,7% 23,3% 20,6% establecidas Nivel 5: alude a principios o valores 16,8% 12,4% 13,6% 13,6% 23,9% 14,8% universales Base: niños que ven telenovelasOtros temas importantes dentro de la investigación sobre televisión y niños son los referidos a suposible uso como instrumento o material educativo, la evaluación de la audiencia, y las distintasdimensiones del medio televisivo, entre los más destacados. Aquí similar historia. Se dispone dedatos de investigaciones nacionales y extranjeras con distintas perspectivas y resultados, que eneste caso no son objeto de interés de la presente investigación por lo que no se abordarán enmayor detalle.3.- Metodología3.1 Tipo de EstudioSiguiendo la clasificación de Restituto Sierra Bravo esta investigación, según sus fines, esbásica, ya que con los resultados se busca entregar aportes teóricos que permitan lacomprensión del fenómeno televisivo por parte de los niños y niñas. Según su profundidad esun estudio descriptivo-explicativo. Descriptivo, porque busca caracterizar el consumo y laspreferencias televisivas infantiles, y explicativo, dado que se pretende comprender el papel quejuegan los mensajes televisivos en la configuración del mundo de los niños. Según su carácter,la investigación es cualitativa, pues describe el sentido de los hechos sociales, con el propósitode estudiar el significado y las perspectivas desde el punto de vista subjetivo de las personas, yproduce, por tanto, datos descriptivos acerca de la realidad social. (Cfr. Sierra Bravo, 1991: 32-37). 20
    • 3.2 Diseño de la InvestigaciónMuestraNuestra unidad de investigación fueron 125 niños de ambos sexos, de entre 8 y 10 años, decolegios privados, subvencionados y municipalizados de Concepción, Chiguayante y SanPedro de La Paz. En total se trabajó con tres colegios privados: uno de idioma (Privado A);uno laico (Privado B); y uno de iglesia (Privado C); cuatro particulares subvencionados: doslaicos (Subvencionados A y B) y dos de iglesia (Subvencionados C y D); y, por último, concuatro municipalizados: dos con buenos resultados SIMCE (Municipalizados A y B) y doscon bajos resultados SIMCE (Municipalizados C y D). De todos ellos, 58 eran hombres y 67mujeres. El muestreo fue de tipo probabilístico por conglomerado, y si bien los colegios fueronseleccionados de acuerdo a los objetivos de la investigación, los alumnos participantes fueronseleccionados aleatoriamente de entre aquellos autorizados por sus padres, quedando lamuestra constituida de la siguiente forma: 1.- Total de niños por tipo de establecimientoTipo de Establecimiento Hombres MujeresParticulares 20 14Subvencionados 21 25Municipalizados 17 28TOTAL 58 67Técnica:La técnica empleada para la recolección de los datos fue la de grupos focales, los cuales sedesarrollaron durante el primer semestre de 2007. Esta técnica, básicamente, es un método deconversación-narración que cuenta con un guía técnico que hace de moderador a partir de unaserie de preguntas hechas de acuerdo a los objetivos de la investigación.Registro y procesamiento de la informaciónPrevia autorización de los directores de los establecimientos educacionales, se procedió aregistrar la opinión de los niños/as en una grabación.Luego se procedió a transcribir las respuestas de los menores y después de observar el espectrode amplitud de opiniones y percepciones de los niños, se realizó una categorización de losdatos, la cual quedó constituida de la siguiente manera: 21
    • • Tiempo destinado a ver televisión: Establece el tiempo aproximado que los niños pasan frente a la televisión. • Gusto infantil: Se refiere a las preferencias televisivas que están específicamente dirigidas al segmento infantil • Gusto no infantil: Corresponde a aquellas preferencias televisivas que no están específicamente dirigidas al segmento infantil, pero que de igual forma son del gusto de los menores. • Preferencias y razones: Corresponde a los motivos por los cuales los niños optan por un programa específico de televisión. • Control de los padres: Establece el nivel de restricción por parte de los padres hacia los niños en relación a los programas que ven en televisión. • Similitud con la vida real: Busca rescatar la opinión de los niños con respecto a si encuentran algún parecido entre su realidad y lo que ven en la televisión. • Supuestos efectos de la televisión sobre la conducta de las personas: Analiza la influencia que la televisión ejerce sobre ellos o sobre terceras personas. • Valores: Destaca la capacidad de los niños de percibir valores o antivalores, tanto en los personajes como en los programas de televisión.1 • Otros: Rescatar las opiniones de los niños en relación a temas que surgieron de manera espontánea durante el grupo focal.4.- Resultados:Los resultados se presentarán primero por tipo de establecimiento y después a partir de unanálisis cruzado o global de todos ellos.4.1.- Resultados de Colegios MunicipalizadosTiempo destinado a ver televisiónEstos colegios se caracterizan por la diversidad en el consumo, diversidad que se aplica altiempo destinado a ver televisión, a la compañía y a las situaciones específicas de cada caso.La mayoría de los niños dijeron ver televisión a cualquier hora y sin mayor control por parte delos padres: “yo veo todos los programas de la noche”; “Veo todos los días y a cualquierhora”. (Municipalizado D); “Veo tele de las 2 hasta las 10 y media”; “A las 5 de la tarde”1 Cuando hablamos de valores nos referimos a lo que los niños entendieron por éstos, haciendo nosotros sólo una distincióngeneral entre lo bueno y lo malo para facilitar la significación del término. No se trabajó con valores específicos. 22
    • (Municipalizado C). “Yo tengo tele en mi pieza y veo hasta que se acaba la programación”(Municipalizado A).2Gusto InfantilEn general se puede afirmar que los menores conocen e identifican una variedad significativade programas y que ven distintos contenidos. Se mencionó como favorito a Los PadrinosMágicos. Por ejemplo: “Los Padrinos Mágicos en el TVN” (Municipalizado D), “Los PadrinosMágicos y Tom y Jerry” (Municipalizado B), “Los Padrinos Mágicos” (Municipalizado A). “Amí me gustan Los Pulentos”, “¡Los Pulentos!” (Municipalizado D).Los menores de estos establecimientos identifican las áreas infantiles existentes en la televisiónabierta chilena. Se dijo, por ejemplo: “Tronia” / “Cubox” / “Zoolo TV” (Durante los fines desemana) (Municipalizado D). Así mismo, criticaron algunos programas infantiles. Por ejemplo,un grupo de niños manifestó su interés por Lazy Town, a lo que otros replicaron: “Nooo… yolos encuentro ridículos” o bien “Es para niños chicos”. (Municipalizado D).Gustos no infantilesAlgunos niños y niñas de estos establecimientos no tienen televisión por cable. Por lo tanto,están limitados a lo que la televisión abierta les ofrece. Si bien existen áreas infantiles (Cubox,Tronia, Invasión, ZooloTv), de lunes a viernes el horario de transmisión es más breve. Por estarazón, los niños se ven expuestos a programación que no está destinada para ellos. Esto lodemuestra el consumo de contenidos no dirigidos al segmento infantil, con frases como: “LosSimpsons”; “Corazón de María”; “Alguien te mira” (Municipalizado D).Dentro de la televisión abierta, las preferencias no infantiles se repartieron principalmente entres espacios televisivos: telenovelas, dibujos animados y series para adultos. Dentro de lastelenovelas, algunos niños expresaron afirmaciones como: “Yo veo Corazón de María”(Municipalizado D). Siempre mencionando sólo novelas de producción nacional.Con respecto a los dibujos animados, los niños expresaron su gran interés por Los Simpson, enfrases como: “¡Los Simpsons!” (Municipalizados C y D). En relación a las series para adultos2 El horario de los colegios Municipalizados en los cuales se desarrollaron los grupos focales fue el siguiente:Municipalizados A, B y D: de 14:00 a 19:00 horas, excepto el viernes que salen a las 18:00. Municipalizado C: De 08:00 a15:00 horas, de lunes a viernes. 23
    • los niños que participaron de los grupos focales mostraron un gran interés en series comoCasado con hijos: “Yo veo Casado con Hijos que es R” (Municipalizado A).A pesar de que en los establecimientos municipalizados fue menor el porcentaje de niños quetenían televisión por cable, igualmente se presentaron situaciones puntuales. Por ejemplo, en laescuela Municipalizada C los menores reconocieron estar “colgados” a la televisión de pago;en consecuencia, manejaban perfectamente la programación que ésta les ofrece.En la televisión por cable, los programas más vistos son las series animadas para adultos que lacadena MTV ofrece: “Yo veo South Park” 3 (Municipalizado D), “Son buenos esos monitos”(sobre Happy Tree Friends y South Park, en la escuela Municipalizada D).Preferencias y razonesLa primera razón, y la más común, es la entretención. En relación al programa favorito, Lospadrinos Mágicos, los personajes más populares son “Cosmo” y “Timy Turner”: “Sonchistosos, hacen reír” (Municipalizado B), “Cosmo… porque es divertido y dice purasleseras”. O bien Homero de los Simpsons: “El Homero, porque cae en todas las trampas, quees tonto”. (Municipalizado A).Con respecto a la realización chilena Los Pulentos uno de los niños dijo: “a mí me gustanporque representan una parte importante de los niños, porque algunos niños también son deesa cultura: son niños de barrio, le ponen sobrenombres a la gente”. (Municipalizado A).Además, en la mayoría de los grupos focales se mencionó el Chavo del 8. Los motivos erancasi siempre los mismos: “a mí me gusta el Chavo porque es chistoso”, “es un programa degeneración en generación”, “es para todas las edades”. (Municipalizado D).Del mismo modo, hay una serie de personajes que no son gratos para los estudiantes pordiversos motivos. Entre éstos destacan: “La vieja Mercedes y el Capitán Zamora” (en LosPulentos), “La mamá de Timy porque es fome”; “La Wanda porque es muy gruñona”(Municipalizado D). Con respecto a Lazy Town, en el Colegio Municipalizado B las niñas3 South Park: “Serie de comedia animada que trata sobre las aventuras de cuatro niños que viven en el pequeño pueblollamado South Park, Colorado. Es una crítica de muchos aspectos de la cultura estadounidense y eventos históricos recientes.Reta a las firmes creencias y los tabúes; y muy frecuentemente hace uso del humor negro” (Wikipedia:http://es.wikipedia.org/wiki/South_Park). 24
    • tenían diferentes opiniones expresadas en el siguiente diálogo: -“Yo sacaría al malo de LazyTown” –dijo una, “pero si lo sacan se acabaría la acción”, respondió otra.Control de los padresEn la mayoría de los casos, en estos colegios se pudo apreciar un bajo control sobre el uso yconsumo televisivo de los menores por parte de los padres. Expresado, por ejemplo, en frasescomo: “yo veo todos los programas de la noche”. (Municipalizado D).Pese a lo anterior, existen algunas excepciones, tanto en compañía como en restricción detiempo y horas para ver televisión. Por ejemplo, algunos niños señalaron: “yo tengo que hacerla tareas primero y después puedo ver tele”. No obstante, esta parece ser una excepción o lasituación de una minoría.Similitud con la vida realEn este tipo de establecimientos los niños fueron capaces de encontrar similitudes o diferenciasentre la realidad y lo que ven en televisión. Rescataron temas como la pobreza, la educación, yla familia, entre otros. Por ejemplo dijeron: “mi mamá es profesora y ella les hace clases aniños que son así, que les gusta el Hip Hop, que cantan y se visten así, raperamente” (sobre elparecido con Los Pulentos) (Municipalizado A).En la escuela Municipalizada B las niñas también reconocieron similitudes con la vida real.Éstas se vieron expresadas en afirmaciones como: “sí… el Chavo del 8 por la pobreza. Él viveen un barril”.Sobre este punto destacan también las telenovelas como un referente de la realidad, en especialentre las niñitas. Los menores reconocen en las telenovelas una ficción con actores, perotambién las interpretan como un reflejo del ambiente. Por ejemplo, al preguntarles sobre lasemejanza entre lo que aparece en televisión con la vida real una de las niñas dijo que en larealidad “también hay gente que se tiene que hacer un transplante de corazón como enCorazón de María” (Municipalizado B).Supuestos efectos de la TV sobre la conducta de las personasTodos los niños de este tipo de colegios reconocieron que los contenidos de la televisiónproducen efectos sobre la conducta de las personas. Dijeron que había programas violentos y 25
    • muy agresivos, e incluso algunos señalaron que aquellos que poseían estas característicasdebían salir de pantalla. Sin embargo, los efectos los veían sobre terceros y no sobre ellosmismos (efecto tercera persona), ya que sabían qué era lo bueno y lo malo. Por ejemplo: “elAxel imita todas las cosas de la lucha libre… denante se paró en una silla y casi se cae”(Municipalizado D); “mi primo se cayó porque quería volar como Superman”(Municipalizado A).Otros niños expresaron su opinión diciendo: “sí (que influyen en la conducta de laspersonas)… les cambia el hábito”. Además, con respecto a la violencia en los contenidosseñalaron: “si se prohibiera lo violento, el país sería más pacífico” (Municipalizado A).ValoresLos niños (varones mayormente) dijeron sentir atracción por los programas con contenidosviolentos. En la mayoría de los casos son los que más gracia les causan. Sin embargo, tambiénestablecieron ciertos límites con respecto a ésta, ya que reconocen que este tipo de contenidospueden afectar su comportamiento. Por ejemplo se dijo: “a mí me gustan, pero a veces sepasan…cuando matan” (Municipalizado A).Encuentran en la violencia cierta diversión y la justifican siempre y cuando cumpla con esepropósito. Por ejemplo, se dijo: “la gracia es que sean violentos, pero para reírse más quepara hacerse daño” (Municipalizado A).Los escolares fueron capaces de identificar no sólo la violencia, sino que también mencionaron“las groserías”, “faltas de respeto” y “sangre” como elementos negativos presentes en latelevisión.No obstante, los niños también reconocieron algún elemento positivo dentro de laprogramación televisiva. Se mencionó vagamente a “la educación” (Municipalizado D) comoun aporte positivo del medio para ellos.En resumen, teniendo en cuenta tanto los elementos negativos como positivos, los menoresconcluyeron que sí se puede hacer un programa que sea entretenido y educativo a la vez.(Municipalizado D). 26
    • OtrosEn estos colegios hubo una serie de comentarios que los niños realizaron con respecto a latelevisión y que escapan de las categorías anteriores, lo cual no significa que sean menosimportantes. Por ejemplo, un niño, en relación al aporte de los programas dijo: “mmm…poco… porque casi siempre dan cosas para grandes y que no enseñan nada” (MunicipalizadoD). Opinión que claramente se contradice con la valoración positiva de la categoría anterior.Asimismo, se produjeron ciertas contradicciones al momento de pedirles sugerencias ocambios para que la programación televisiva sea más interesante. Manifestaron opinionescomo: “que quiten la violencia y pongan más educación” (Municipalizado D). No obstante, esde destacar que estos juicios son minoritarios y que la gran mayoría son entregados por lasniñas.4.2.- Resultados de Colegios SubvencionadosTiempo destinado a ver televisiónEn los establecimientos subvencionados la mayoría de los niños dijeron ver aproximadamentedos horas de televisión: “yo veo tele más o menos dos horas” (Subvencionado B); “de seis asiete de la tarde” (Subvencionado A).Además, los niños señalaron que también se preocupan de hacer sus tareas, estudiar yparticipar en las actividades extraescolares que se ofrecen sus establecimientos.Otro punto importante es que la mayoría de los niños ve televisión sin compañía de sus padres:“yo (veo televisión) solo”. Suponemos que esta situación se explica, en parte, porque ambospadres posiblemente trabajan o bien es por decisión de los propios menores, tal como lodemuestra el siguiente ejemplo: “sí, es que yo veo tele en mi pieza”; o bien dijeron: “¡solas!Porque así podemos ver lo que queremos” (Subvencionado C).Gusto InfantilLos alumnos de los establecimientos particulares subvencionados, también mencionaron comoprograma favorito a Los Padrinos Mágicos. La opinión “mi programa favorito es LosPadrinos Mágicos” (Subvencionados B y D) fue reiterada por más de la mitad de los alumnosde cada grupo focal realizado en este tipo de colegios. 27
    • También los niños mencionaron otras animaciones. Por ejemplo, se dijo: “la Pantera Rosa esbakán…” (Subvencionado C), lo que demuestra la diversidad de programas que ven y le gustana los niños.El Chavo del 8 es uno de los programas infantiles que si bien no fue mencionado por todos losniños, sí salió a relucir en todos los grupos focales. Por ejemplo, se dijo: “yo veo el Chavo del8 con mis papás” (Subvencionado D), lo que da cuenta que algunos contenidos infantiles sondel gusto familiar al romper barreras generacionales.El programa infantil estrella de Canal 13, Los Pulentos, no se encontró dentro de lasprincipales preferencias de los niños y fue considerado aburrido por la mayoría. Así secomprueba con las siguientes opiniones: “a mí no me gustan Los Pulentos, los encuentrofome…deberían ser un poquito más alegres”; o bien: “pero a veces son muy fomes y losrepiten mucho” (Subvencionado D). Puede que la falta de una nueva temporada y la exageradareiteración de los capítulos antiguos generen rechazo por parte de los menores. Pese a ello, losniños reconocen los personajes, conocen las canciones y manejan perfectamente la historia. Osea, igual lo ven.Gusto no infantilLos niños suelen ver programas cuyos contenidos no están dirigidos al segmento infantil. Unejemplo de ello fue la siguiente afirmación: “a mí me gustan Futurama y Los Simpson”. Dehecho, algunos alumnos consideran a Los Simpson en primer lugar dentro de sus preferencias.Dentro de la televisión abierta, las preferencias no infantiles se repartieron entre telenovelas,dibujos animados y series para adultos. Entre las telenovelas, las niñas claramente prefieren lasde creación nacional, ya que algunas expresaron afirmaciones como: “Papi Ricky” o “Corazónde María” (Subvencionado D).En relación a las series para adultos los estudiantes que participaron en los grupos focalesmostraron un gran interés por series cómicas nacionales. Por ejemplo se dijo: “A mí me gustaCasado con Hijos” (Subvencionado B).También se observó que hay otras preferencias minoritarias, como es el caso de losinformativos. En este punto se dijo: “a veces no más las noticias” (Subvencionado B). 28
    • Por último, precisar que más de la mitad de los niños de establecimientos subvencionadosdijeron tener televisión por cable. De ahí que dentro de los programas no infantiles favoritos seencuentren algunos de los dibujos animados de la cadena MTV. Por ejemplo: “a mí me gustaver Happy Tree Friends” (Subvencionado D).Preferencias y RazonesLos niños prefieren los personajes graciosos porque con ellos se identifican. Al mismo tiempo,en la mayoría de los casos dijeron que eliminarían de la televisión a los personajes malos,odiosos e injustos.Además, se dijo que la razón para ver programas como Los Padrinos Mágicos, Casado conHijos, El Chavo del 8 o 31 Minutos es fundamentalmente porque son “graciosos” o“divertidos”. Esto refuerza la idea de que los menores buscan en la televisión una entretencióno un modo de pasar el tiempo.En cuanto a las novelas también se mencionaron aquellas especialmente dirigidas al segmentoinfantil: “Karkú, Bakán…porque son más juveniles y son de Chile” (Subvencionado D).Por otro lado, con respecto a los personajes, se dijo: “a mí me gusta Cosmo, porque esgracioso y hace reír” (Subvencionado A); o bien se dijo “a mí me gusta la Liza de LosSimpsons, porque es inteligente” (Subvencionado B).Es necesario señalar que hay personajes que son criticados por los niños. Por ejemplo: “Vicky(de los Padrinos Mágicos), porque es mala” (Subvencionado D); pero a pesar de que lamayoría de los alumnos consideraron a Vicky como un personaje malo, algunas niñas delColegio Subvencionado C la señalaron como favorita “porque era divertida”. En definitiva,parece ser que la valoración de los personajes y programas está supeditada al factorentretención.Control de los padresEn los establecimientos subvencionados se pudo apreciar cierto control por parte de los padrescon respecto al tiempo que pasan viendo televisión y también en relación a algunos contenidosque ven los menores. Por ejemplo mencionaron: “en el día me dejan ver todo lo que quiera, 29
    • pero después, en la noche, pasadas las 10, no me dejan ver; pero los sábados y domingos mepuedo quedar hasta más tarde”, (Subvencionado B); O se dijo “a mí me gusta ver Happy TreeFriends y no me dejan verlo, mi mamá cuando lo vio se fue y mi hermana la cambió porqueella cree que eso no es bueno para mí”. (Subvencionado D).Similitud con la vida realEn este punto no hubo un claro acuerdo entre los estudiantes. No obstante, también rescatarontemas como la pobreza, la educación y la familia. Por ejemplo se dijo: “en el Chavo del 8,porque hay personas pobres y en la realidad también las hay” (Subvencionado D).Sin embargo, otros dijeron que no había similitudes entre lo que aparecía en televisión y la vidareal. Igual es el caso del colegio Subvencionado D: “Porque ellos tiene algunas cosas, porejemplo para el almuerzo… sacan unas bandejas y les ponen una manzana”, “y los casillerosestán afuera, en los pasillos”, “y van sin uniforme” (Con respecto a las escuelas que aparecenen los programas infantiles).Supuestos efectos de la TV sobre la conducta de las personasLos estudiantes reconocen que muchas veces los personajes hacen cosas malas que afectan alos demás, pero ellos dicen saber que no deben imitar este tipo de acciones. Se dijo: “Bart esmuy desobediente y nosotros no tenemos que seguir esos ejemplos” (Subvencionado D). Estopuede significar que a pesar de que la televisión muestre conductas o valores negativos, éstospueden ser aprovechados como ejemplo de lo que no se debe hacer.Los niños, igualmente, son conscientes de la influencia que tienen los programas en laconducta de las personas. Sin embargo, siempre la perciben en terceros (efecto tercerapersona), como en sus hermanos o compañeros. Por ejemplo: “mi hermanito cuando peleaimita a los personajes de la televisión” (Subvencionado B). En consecuencia, para lo bueno ylo malo la televisión es una referencia.ValoresLos alumnos de este tipo de establecimientos reconocen en sus programas favoritos laexistencia de algunos antivalores que pueden llegar a afectar sus personalidades. Al mismotiempo, se dan cuenta que los mensajes muchas veces dicen más de lo que aparentan. Por 30
    • ejemplo se dijo que: “en Los Simpson hay tallas (chistes) que no son para niños”(Subvencionado D).Con respecto a la publicidad que aparece en televisión una niña dijo: “las propagandas paraadultos a veces también son negativas… Por ejemplo, yo llego a mi casa y veo Romané,entonces es temprano, y cuando dan comerciales... no me gusta ver las imágenes de Alguien teMira y cuando las dan, la cambio” (Subvencionado D).OtrosLos niños de los establecimientos subvencionados también manifestaron opiniones críticasrespecto a la televisión regional y los canales nacionales. Por ejemplo dijeron: “es que losmonitos son muy antiguos, les falta tecnología” (sobre la Televisión Regional en elSubvencionado D); o “a mí no me gustan los canales nacionales” a la que otra replicó: “elcable aporta más” (Subvencionado B).En cuanto a las áreas infantiles (Tronia y Cubox) dijeron: “súper bien, porque hay niños queno tienen cable y no tienen qué ver” (Subvencionado D). Por esta misma razón, apoyaron - enforma unánime - la existencia de un canal exclusivo para niños en la televisión abierta.4.3.- Resultados de Colegios ParticularesTiempo destinado a ver televisiónLa mayoría de estos niños dijeron dar prioridad a sus tareas por sobre la entretención. Porejemplo un niño señaló: “llego a mi casa, hago las tareas y veo tele como dos horas” (PrivadoA). Además, los niños de este tipo de establecimientos indicaron tener la posibilidad de realizarotras actividades, ya sea en el ámbito deportivo o artístico, o bien manifestaron tener acceso aotro tipo de entretenciones tales como la Play Station u otras tecnologías de pantalla.Al mismo tiempo, parece ser que durante los fines de semana la cantidad de tiempo frente altelevisor es mayor: “yo sólo veo los fines de semana” (Colegio Privado C).Gustos infantilesTambién en los colegios particulares se refleja la principal preferencia de los niños por Lospadrinos mágicos. El otro porcentaje divide sus gustos en programas como Rojo y Art Attack. 31
    • Así queda de manifiesto en las siguientes afirmaciones: “los Padrinos Mágicos”, “LosPadrinos Mágicos son mis favoritos” (Privado B), “Los Padrinos Mágicos” (Privado C).Es importante mencionar que dentro de la televisión abierta este programa es exhibido porMega y por TVN, porque aún cuando casi todos los niños de los colegios particulares tienentelevisión por cable, éstos demostraron un claro conocimiento sobre la programación queofrece la señal abierta. Sin embargo, siempre la mayor preferencia fue por la televisión pagada:“en la mañana veo el TVN. Generalmente los días de semana el Cartoon Network”; “a mí derepente me gusta ver Los Padrinos Mágicos y también lo que más veo es Animal Planet”(Privado A).Gusto no infantilEn los colegios particulares existe una reiterada inclinación por espacios que no son aptos parasu edad, producto de la forma en que dichos espacios representan la realidad. Por ejemplo, seseñaló que “yo no veo por el monito (Happy Tree Friends), sino que por el canal” (MTV;Privado A). “A mí me gusta South Park, Papa Villa y Happy Tree Friends” (Privado B).De la televisión abierta, en estos establecimientos se presentaron claras preferencias por lastelenovelas: “yo también veo Papy Ricky” (Privado A)”, o por otros programas: “a mí megusta Mekano” (Privado B)”, “mmm Casado con hijos” (Privado C).Preferencias y razones“Veo Los Padrinos Mágicos y Los Simpson, porque son divertidos y son pavos. Por ejemploCosmo y Homero” (Privado B). La afirmación anterior sintetiza la principal razón por la cuallos niños eligen un programa. La búsqueda de personajes que sean graciosos y absurdos es unaconstante en prácticamente todos los grupos focales realizados.Otra de las razones a la hora de escoger una preferencia es el grado de agresividad que aportael programa, aunque frente a este tema se presentaron discusiones: “lo que no me gusta escuando son muy tiernos y lo que me gusta es cuando son violentos” (Privado C). “A mí no megusta la lucha libre porque tiene mucha violencia” (Privado C). En general, las niñascriticaron abiertamente la violencia en pantalla, en cambio los niños la justificaban. 32
    • Control de los PadresEn los colegios particulares, la restricción de los padres más bien apunta a la cantidad de horasque el niño pasa frente al televisor, por sobre la calidad de los contenidos que ve. Sin embargo,en la mayoría de los casos, los padres velan porque sus hijos realicen sus tareas antes de ver latelevisión. Sólo un porcentaje muy minoritario expresó afirmaciones como: “después de Rojodan Corazón de María y a mí no me dejan verla” (Privado B).Hay que señalar que los alumnos muy pocas veces ven televisión con sus padres y en la mayorparte de los casos ven solos o con hermanos, nanas u otros familiares: “yo veo televisión conmi hermana más chica” (Privado A).Similitud con la vida realLa mayoría de los menores de este tipo de establecimientos no encontraron similitud algunaentre lo que ven en televisión y la realidad que les toca vivir. Ante esta pregunta, los niñoscontestaban frases como: “lo que sale en la televisión es ficción que sirve para entretener”(Privado A). “Yo encuentro que no hay nada de mi vida que se parezca a los personajes de losprogramas” (Privado B); “Mmm no, porque no son de verdad…” (Privado C).Supuestos efectos de la Televisión sobre la conducta de las personas“Una se queda pegada en la mente con las animaciones y, por ejemplo, un compañero que veharto Los Padrinos Mágicos en la sala siempre trata de hacer cosas tontas para que todos serían de él igual que Cosmo” (Privado A).El ejemplo caracteriza la mayoría de las opiniones que se manifestaron sobre esta categoría, yaque en todos los ejemplos los niños reconocieron efectos negativos sobre terceros: “Tambiénquería añadir que hay algunas personas que no hacen caso cuando algunos programas sondirigidos sólo para adultos, entonces quedan con la violencia en la mente. Por eso no hay queestar todo el día viendo tele sino que también hay que trabajar” (Privado A).Los niños también fueron capaces de asociar los efectos con la cantidad de tiempo que pasanfrente al televisor. Por ejemplo, se dijo que: “cuando uno ve mucha tele, ahí le pasa algo, perosi no, no” (Privado B). Sin embargo, también se pudo apreciar la influencia de actitudes yconductas negativas en algunos casos particulares: “con mi hermano jugamos a darnosrodillazos en los muslos” (Privado C). 33
    • ValoresAlgunos niños de estos colegios, fueron capaces de hacer una reflexión con respecto a losefectos negativos que produce la televisión y a los valores y antivalores que ésta les entrega.Por ejemplo: “Para ver tele hay que estar mirando y no tienes que hacer nada. Uno está todoel día viendo tele y al final uno la apaga y quiere hacer otra cosa y no puede. Uno no usa laimaginación” (Privado A).Los niños también relacionaron directamente la costumbre de ver televisión con un vicio. Porejemplo, se dijo que: “La televisión es como fumar” (Privado A).Se reconoce la presencia de valores negativos en televisión, sin embargo eso no es razónsuficiente para no verlos: “Yo creo que los personajes a veces hacen cosas que no deben peroigual son entretenidos” (Privado B).OtrosHay un punto importante que cabe destacar de estos colegios. A medida que se generaban lasdiscusiones estos niños fueron capaces de relacionar la lectura con la conversación. Porejemplo: “en los libros que nos dieron en tercero está mi libro favorito que se llama El lugarmás bonito del mundo. Ahí sale un niño que era un poco pobre y uno dice: pobrecito no tienecomputador ni televisión, pero en realidad es este niño el que dice pobre de los que tienen teley computador que no saben disfrutar la vida” (Privado A). “Hay un chiste de Mafalda en elque aparece que a Mafalda siempre le dicen que la televisión les quita la imaginación a losniños. Entonces ella va caminando y había como un hoyo y se imaginó que era un astronauta.Entonces ella dice: ¿de verdad la televisión le quita la imaginación a los niños?” (Privado B).Otra afirmación que llamó la atención fue que, para muchos, la televisión es un claro elementode distracción: “Lo que no me gusta de la tele es cuando de repente tengo que hacer tareas yjusto en la tele están dando cosas que me gustan y ahí no sé qué hacer. De repente veo teleprimero y hago las tareas, pero ahí me enfrento con el lado bueno y el lado malo, cuando nosé cuál de las dos cosas hacer primero” (Privado A). 34
    • 4.4.- Comparación cruzada de los distintos tipos de colegiosTiempo destinado a ver televisiónPor un lado, en los colegios municipales los niños ven una mayor cantidad de televisión, y nosiempre los programas que ven pertenecen a los segmentos infantiles. Por el contrario, como sepresentó en la categoría de gustos no infantiles, las telenovelas, las series y los estelares delprime time, ocupan un lugar importante en las preferencias de estos niños.Por otro, en los colegios subvencionados parece ser que la cantidad de tiempo destinado a latelevisión es levemente menor. Los niños dan mayor prioridad a sus tareas, pero de igualmanera están expuestos a programación para adultos.En comparación con los anteriores, los colegios particulares presentan más diferencias, peropor razones puntuales. Los niños que estudian en este tipo de establecimientos, ven menostelevisión porque tienen la posibilidad de realizar otras actividades, tanto dentro como fuera delcolegio. Además, tienen mayor acceso a las nuevas tecnologías, como celulares, computadorcon Internet, play station, etc. Aún así, tienen conocimiento de la parrilla infantil que se ofreceen la televisión abierta y mayormente la que ofrece la televisión por cable. Un punto en comúnque tienen los niños de los colegios municipales con los estudiantes de los particulares es queen ambos casos los menores ven televisión solos. No así en los colegios subvencionados,donde se presentó mayor incidencia de niños que dijeron ver televisión en compañía de suspadres u otras personas.Gusto InfantilCuando a los estudiantes se les preguntó sobre cuál era su programa favorito de la televisiónabierta, en todos los tipos de establecimientos, el preferido fue la serie animada: Los PadrinosMágicos.En general, todos los niños manejan y conocen los mismos programas, sin embargo sepresentaron algunas diferencias. Por ejemplo, El Chavo del 8 (el clásico y el animado) esmayormente visto por alumnos de colegios municipales y subvencionados, quienes lo ven encompañía de sus padres. A diferencia de los colegios particulares, en los que fue mencionadomuy pocas veces. 35
    • En todos los establecimientos los niños fueron capaces de reconocer las áreas infantilesexistentes en la televisión abierta: Tronia, Cubox, Invasión y ZooloTv, e hicieron unavaloración positiva de éstas, demandando la existencia de un canal de señal abierta que seaexclusivo para niños.Hay programas como Los Pulentos que los niños analizaron detenidamente y con un gransentido crítico. Reconocen los productos nacionales y están conscientes de sus aportes yfalencias. Específicamente, en este caso señalaron opiniones discordantes.Gusto no infantilTodos los niños que participaron de los grupos focales reconocieron ver programas que noestaban destinados a su segmento. El mayor interés está enfocado en series animadas paraadultos, siendo la más vista Los Simpson (que es transmitida por la señal abierta a través deCanal 13 todos los días a las 18:00 horas).La otra serie preferida por los niños durante el periodo en que se realizaron los grupos focalesfue Casado con Hijos. Todos los niños distinguieron conductas poco adecuadas en lospersonajes, sin embargo igualmente la consideraron dentro de sus favoritas. Las novelas,(fundamentalmente las de producción nacional, probablemente por un tema de horario)también ocupan un lugar importante dentro de las preferencias de los niños de todos losestablecimientos. Pero mayormente en los colegios municipalizados.Como la mayoría de los alumnos de los colegios particulares y subvencionados tienentelevisión por cable, el acceso a programas para adultos es mayor. Sin embargo, los favoritosson los que la cadena de televisión de música MTV transmite en la noche y durante los fines desemana. Programas como South Park, Happy Tree Friends y Papa Villa, también fueronmencionados por los estudiantes de los colegios municipalizados, pero en menor medida quelos otros.Preferencias y razonesLa principal razón para ver televisión en los tres tipos de establecimientos, era buscarentretención, o lo que es lo mismo, combatir el aburrimiento, y los personajes preferidos porlos niños son aquéllos que se caracterizan por tener conductas absurdas. 36
    • En este punto, en todos los colegios se presentaron diferencias de género en cuanto a laidentificación que los niños sienten con los distintos personajes y programas. Por ejemplo, lasniñas preferían a Liza y los niños a Bart; las niñas las novelas y los niños los dibujos concontenidos violentos o la lucha libre de la WWF.Otras de las razones por la que los menores preferían o no preferían un programa era el nivelde violencia. Para las niñas, ésta era un elemento negativo, mientras que para los niños resultóser muy atractiva.Control de los PadresLos estudiantes de los colegios municipalizados prácticamente no tienen mayor control porparte de sus padres, ni en cuanto a tiempo (cuántas y a qué horas ve televisión el niño), ni encuanto a contenido.En el caso de los subvencionados parece ser que hay un mayor control por parte de los padres,tanto en el tiempo como en los contenidos que los niños ven. Y aunque muchos menoresreconocieron ver televisión solos, todo indica que en este caso hay una mayor presencia de losprogenitores, hecho que se recogió en sus distintas opiniones.Finalmente, en los colegios particulares el control resultó ser más estricto, pero a la vezsuperficial. Los niños cumplen con horarios en los cuales se priorizan las tareas y el tiempo deestudio. Sin embargo, al momento de ver televisión parece ser que no hay un mayor controlrespecto a los contenidos que éstos ven.Similitud con la vida realCon respecto a esta categoría, hay una diferencia notoria de los colegios particulares conrespecto a los subvencionados y municipalizados, ya que en estos dos últimos los alumnosfueron capaces de relacionar de inmediato lo que aparece en la televisión con la vida real. Lostemas que mencionaron mayormente fueron: la pobreza, la familia y la escuela. Sin embargo,en los establecimientos particulares, los niños prácticamente no encontraron similitudes y selimitaron a mencionar que lo que aparecía en televisión era ficción que solamente servía paraentretener. 37
    • Supuestos efectos de la Televisión sobre la conducta de las personasEn este apartado, la mayor parte de los estudiantes (particulares, subvencionados ymunicipalizados), reconoció que la televisión produce algún efecto sobre la conducta de laspersonas. Sin embargo, en todos los casos, los niños dijeron ver los efectos no en ellos mismos,sino que en terceros (efecto tercera persona).Otro elemento en común que tienen los tres tipos de establecimientos, es que los niñosseñalaron que ellos debían imitar los buenos ejemplos que aparecen en pantalla. Aquéllos queeran ordenados, inteligentes y respetuosos.ValoresEn todos los colegios los niños reconocen que la televisión de hoy contiene niveles deviolencia que, en muchos casos, se presenta no sólo en la programación para adultos, sino quetambién en los programas para niños. Reconocen aspectos negativos como groserías y malosejemplos en general. También fueron capaces de juzgar los horarios que los canales detelevisión abierta tienen para programas que no debieran ser vistos por los niños.Hay un claro reconocimiento de antivalores, que en algunos casos se ven reflejados en laconducta de los niños. Ante esto, la mayoría atribuyó a sus padres, más que a sí mismos, laresponsabilidad de ejercer un control directo sobre ellos.OtrosDentro de las sugerencias que constantemente los niños hacían a la televisión, estaba elreforzar las áreas infantiles con programas que sepan mezclar educación con entretención. Losniños tienen los modelos que la televisión por cable ofrece, por tanto les es muy fácil comparara las grandes cadenas infantiles como Cartoon Network, Discovery Kids, Nickelodeon, entreotras, con las áreas que presenta la televisión abierta.Manifestaron como una necesidad regular la violencia a la cual se ven expuestos por los otrosprogramas que forman parte de la programación nacional. Cuestión que hasta cierto punto esparadójica o contradictoria, puesto que, estos mismos niños (fundamentalmente los varones),reconocen que les gustan mucho los contenidos violentos porque son entretenidos. 38
    • 5.- ConclusionesEl hecho de seleccionar colegios privados, subvencionados y municipalizados permitió teneruna visión general respecto a la valoración televisiva de niños de diferentes estratossocioeconómicos. Esto fue de mucha importancia, ya que en la práctica se recogieronopiniones discordantes y similares de los alumnos de los distintos establecimientosseleccionados.Estas opiniones estuvieron marcadas por la forma en que fueron expresadas, pues la mayoríade los menores de los colegios particulares pagados fueron capaces de argumentar sólidamentesus intervenciones. Obviamente, el hecho de que los niños fueran seleccionados al azarsignificó tener alumnos con diferentes caracteres y personalidades en la sala de reunión, lo cualgarantizó que todos los participantes tuvieran diferentes niveles de locuacidad, factorfundamental en esta investigación.En los grupos focales realizados en establecimientos subvencionados y municipalizados,también participaron niños que dieron a conocer de forma clara sus opiniones con respecto a latelevisión. Sin embargo, hubo algunas excepciones notables como la que se presentó en laescuela Municipalizada C, en donde los niños en ningún momento se acoplaron a la actividadni se mostraron interesados en ella.Los menores que participaron de los grupos focales eran de ambos sexos. En la mayoría de loscolegios los hombres tomaron la iniciativa para responder las preguntas. Las mujeres fueronmás reservadas e intervenían cuando se les mencionaba por el nombre y se les preguntabadirectamente. Sin embargo, a pesar de lo anterior, las conversaciones se desarrollaron de formadinámica y entretenida.En cuanto al nivel de consumo televisivo, los niños ven una cantidad aproximada de 3 horasdiarias de televisión. Sin embargo, hay que destacar que los estudiantes de establecimientosparticulares pagados ven menos que la media general, ya que su tiempo libre lo ocupan,además, en realizar actividades deportivas, artísticas o de otra índole.Los niños de colegios municipalizados pasan más tiempo frente a la pantalla y, en algunoscasos, como por ejemplo los alumnos de las escuelas Municipalizadas C y D, esta cifra alcanza 39
    • las 5 horas diarias de consumo televisivo. Inferimos que esto se debe a que la televisión es unade las pocas entretenciones gratuitas que tienen a su disposición en el hogar.En relación a las preferencias televisivas de los menores, son muy pocas las diferenciasexistentes entre los alumnos de los colegios seleccionados. La mayoría de ellos consideró a LosPadrinos Mágicos como su programa favorito, en segundo lugar Los Simpson, y en tercero alas novelas; siendo muy llamativo que estos dos últimos espacios claramente no estándestinados a un público infantil. Entonces, podemos afirmar con total seguridad que los dibujosanimados constituyen la primera preferencia de los menores estudiados; la segundacorrespondió a novelas, que en todos de los casos fueron las de producción nacional; y latercera a series nacionales como Casados con hijos. Aquí se observó que, a pesar de lasmarcadas diferencias sociales que hay en Chile, los niños de los tres tipos de colegios encuestión gustan de los mismos programas y contenidos; respondiendo de forma muy semejante,sin importar el tipo de establecimiento en el que estudian, ni el nivel socioeconómico asociadoa ellos. En otras palabras, la diferenciación estaría dada más por el género (niños v/s niñas),que por el nivel socioeconómico al cual pertenecen.Lo anterior estaría demostrando que así como se critica el efecto nocivo que los medios decomunicación producen en la población, también es dable señalar que estos medios, a travésde los distintos programas que transmiten, también permiten equilibrar las diferencias socialesy entregar mensajes positivos para todos los niños.Así mismo, la principal razón mencionada por los niños para ver los contenidos televisivos esla entretención. Buscan programas que los diviertan y que les permitan pasar un rato agradable.Además, los personajes favoritos de los menores son aquellos que se caracterizan por colocarla cuota de gracia a las historias y, además, los que hacen cosas que no tienen ningún sentido yque ellos identificaron como tontos o pavos. En este sentido, se ratifica lo expresado porMusitu en cuanto a que los niños eligen los programas televisivos de acuerdo a su edad y a suscaracterísticas personales para aprender, divertirse e incluso para mejorar su estado anímico.4Es igualmente importante señalar que los niños reconocen fácilmente la existencia de las áreasinfantiles, principalmente Tronia, de TVN y Cubox de Canal 13. Con respecto a ellas, los4 Musitu, Gonzalo. “Educación familiar y socialización de los hijos”. Idea Universitaria, Barcelona, 2003. 40
    • alumnos fueron capaces de realizar una valoración o una crítica a éstas, lo cual indica que ellosven los programas que se emiten en cada una de las áreas e incluso sienten una familiaridadcon aquellas emisiones que son nacionales.En la mayoría de los grupos, los niños dijeron que sus padres les controlaban el consumotelevisivo principalmente de dos formas: en cuanto a horarios y en (bastante) menor grado encuanto a contenidos. Algunos de ellos señalaron que primero debían hacer sus tareas y despuéspodían ver televisión. Esta regulación se refería, fundamentalmente, a los días de semana. Lossábados y domingos eran un tanto más flexibles. Ahora bien, el control de los padres esprincipalmente en cuanto al tiempo que los niños pasan frente al televisor y en muy pocoscasos este fue sobre el contenido.Con respecto a los efectos que la programación infantil produce en la conducta de los niños de8 a 10 años, es relevante considerar que para ellos la violencia es un tópico que se reiteraconstantemente en la televisión, incluso en aquellos espacios en los cuales el público objetivoes el infantil. Pese a lo anterior, el supuesto efecto lo perciben -en la mayoría de los casos- enterceros (como hermanos, compañeros y amigos) y nunca en sí mismos. En muy pocosmenores hubo coherencia en el discurso sobre los efectos de la televisión en ellos mismos.Para la mayoría de los niños la excesiva violencia que aparece en pantalla es valorada comonegativa. No obstante, también la entienden como un factor supeditado a la entretención másque al puro placer de hacerse daño. Así mismo, los niños señalaron conocer y estar concientesdel límite realidad/ficción, pero esto no significa que sean inmunes a los contenidos televisivos.Los menores fueron capaces de reconocer valores y antivalores tanto en programas infantiles,como en aquellos que van dirigidos a los adultos. Sin embargo, las opiniones variaban deacuerdo al género: los niños justificaron en mayor medida la violencia en televisión, aclarandoque es un buen elemento de entretención, mientras que algunas niñas manifestaron su molestiaen relación a este punto. Se destaca el hecho que los menores entrevistados, por lo menos enteoría, tienen clara conciencia de que ciertos valores no son transables, como la verdad y vensu contraposición, la mentira, como una conducta que es negativa en su vida cotidiana.Podemos afirmar que la televisión chilena, en general, cumple con tener un espacio dirigido alsegmento infantil. Sin embargo, al estudiar la parilla que presentan los canales, es posible notar 41
    • que el tema de las áreas infantiles, por el momento, no es una prioridad. Los niños captan estasituación y lo hacen evidente a través de las intervenciones que se apreciaron en los gruposfocales realizados. Constantemente criticaron la repetición de capítulos, la falta de programasde origen chileno que realmente los representen, y la excesiva compra de material extranjeroque ellos ven en la televisión por cable.Esta despreocupación en algunos canales resulta evidente: es el caso de Mega, Chilevisión yRed TV. Estos tres canales, si bien transmiten programación dirigida al segmento infantil, nologran concretar la existencia de áreas reconocibles para los niños. Mega ha intentado ganarseun lugar en las preferencias infantiles con su espacio llamado Zoolo TV. Sin embargo, esto estálejos de considerarse como una verdadera área infantil, dado que no hay un orden en suprogramación, ni rostros que vinculen los distintos espacios o contenidos. Por otro lado,Chilevisión ha reenfocado su programación hacia un público más bien adolescente con elespacio Invasión. Hoy en día este canal carece de una programación infantil formal. En RedTV, así mismo, parecen no estar dispuestos a invertir en programas dirigidos al segmentoinfantil. Tímidamente se atreven a transmitir el clásico programa Cachureos.La conclusión frente a esta realidad es que a los niños no les queda otra alternativa que verTronia o Cubox, (que parecieran ser las áreas infantiles mejor desarrolladas), lo cual eslamentable, considerando que los resultados de esta investigación demuestran que los niños síestán interesados en ver programación que vaya dirigida especialmente para ellos.Tronia y Cubox son trabajos relativamente nuevos que han tenido un desarrollo y unaevolución valorable. Sin embargo, dependen mucho aún del éxito de un programa que seencuentre en su parrilla. Es el caso de 31 minutos en Tronia y de Los Pulentos en Cubox, quepermitieron el éxito de cada área. Al comparar nuestra realidad de la TV infantil con la de otrospaíses, podemos concluir que tanto a TVN como a Canal 13 aún les queda mucho camino porrecorrer.Considerando todos los factores que se han señalado y teniendo en cuenta, por sobre todo, laopinión de los niños al respecto, parece acertado manifestar la necesidad de crear un canal detelevisión abierta que sea exclusivamente para niños. Esto, que es una realidad en otros países,implicaría un trabajo minucioso por parte de un gran equipo de realizadores, periodistas,psicólogos, técnicos y actores, entre otros. Pero para ello es necesario arriesgarse e invertir en 42
    • un importante segmento que existe y que, indirectamente, tiene un fuerte poder adquisitivo.Además, los niños están dispuestos a consumir nuevas creaciones y nuevas ideas quefinalmente cumplan con el propósito de entretención que tanto buscan y desean.Por último, conviene reiterar que la televisión cumple un papel fundamental en el aprendizajepor observación creando expectativas acerca de los beneficios en la realización dedeterminados tipos de comportamiento, activando mecanismos de identificación yproyección. Niños y adolescentes, al ver televisión construyen un cúmulo de imágenesmentales que incluyen detalles visuales percibidos a través de sus sentidos, “a partir de losdiscursos verbales y gestos del cuerpo y rostro de los personajes, de sus programas televisivospreferidos”, imágenes que influyen en el recuerdo que los niños tienen de los programas queven.5Bibliografía consultada- Aldunate, Paulina y Domínguez, Lucía (2006). “Televisión, Familia y Niños preescolares: estilos de mediación”.Boletín de Investigación Educacional, Vo. 21, N° 2, p. 185-206.- Ander-Egg, Ezequiel (1996). Teleadictos y Vidiotas en la Aldea Planetaria. Lumen/Humanitas, Buenos Aires.- Arroyo, Isidoro (1999). Cine, Televisión y Videojuegos en la mente del niño, Cuadernos de Pedagogía, N° 78.- Avendaño, Claudio y Pilar Izquierdo (1999). La televisión y los niños: percepciones desde la audiencia infantil”,CNTV. Dpto. de Estudios.- BBDO (1995). Panorama de los Medios en Chile, Santiago.- Berra, Norman y Giselle Fernández (1999). “Un modelo para el estudio de los medios y la construcción social dela realidad”. En Red Nacional de Investigadores en Comunicación, III Jornadas Nacionales de Investigación enComunicación, Mendoza, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Nacional de Cuyo.- Bryant, Jennings y Dolf Zilman (1996). Los efectos de los medios de comunicación. Paidós Ibérica S.A.,Madrid.- Cimagroup Chile, (2006). Estudio uso del tiempo, Santiago.- CNTV (1996 a) Consumo televisivo en Pre-Escolares. Diagnósticos y Propuestas de Acción. Resumen Prensa.- CNTV (1996 b) Presencia del Tema Menores en la Agenda Informativa de Noticiarios. Resumen Prensa.- CNTV (1996 c) Principales Resultados Encuesta Nacional de Televisión, Santiago.- CNTV (1997ª) Informe Consumo Infantil 1997. Documento Interno. Santiago, septiembre de 1997.- CNTV (1997 b) Consumo Televisivo Infantil. El Caso de Cable. Un Estudio Cualitativo de ObservaciónParticipante. Santiago, agosto de 1997.- CNTV (1997 c) Programación de mayor impacto en la televisión. Una evaluación cualitativa. DocumentoInterno. Santiago, junio de 1997.- CNTV (1998 a) Informe de televisión por cable en Chile 1996-1997. Documento de trabajo, Santiago.- CNTV (1998 b) La Programación Infantil de Televisión Abierta. Características, Calidad y PotencialEducativo. Santiago, diciembre de 1998.- CNTV y Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica, PUC, (1999) La Televisión y los Niñosen Chile: Percepciones desde la Audiencia Infantil. Santiago.- CNTV (1999) Estado del Arte de la Investigación Sobre Niños y Televisión, Santiago.- CNTV (1999) Regulación de la Televisión Infantil: La experiencia internacional.- CNTV (2002) Barómetro de Violencia N°1: Películas y Dibujos Animados, N° 2: Noticiarios de TelevisiónAbierta y N° 3: Telenovelas de Televisión Abierta.- CNTV (2002) Calidad de la Programación Infantil en la Televisión Abierta y por Cable.5 Arroyo, Isidoro. “Cine, Televisión y Videojuegos en la mente del niño”. Cuadernos de Pedagogía (1999), n° 78, p. 80. 43
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