Powerpoint 7 La Racionalidad Comunicativa Moral. - Presentation Transcript
La ÉTICA DEL DISCURSO de Apel y Habermas
Universalismo y formalismo kantiano
Procedimentalismo ético
Énfasis en la sociedad civil
Énfasis en las relaciones personales
Atención a fines
Énfasis en la cooperación
Características de la ED
Lo correcto por sobre lo bueno
Importancia de la figura del otro
Relevancia de la persona
Síntesis moralidad kantiana – eticidad hegeliana
Primacía del bien común
Énfasis de la democracia participativa
La ED está más cerca de las posiciones liberales que de las posiciones comunitarias .
Pareciera que la ED es una posición intermedia entre el universalismo y el particularismo, pero no es así.
Su óptica es marcadamente universalista y procedimentalista .
Surge en los años 60 y cobra fuerza en los 70.
En los 80 irrumpe en el debate filosófico y tercia entre las posiciones del Liberalismo y el Comunitarismo.
Surge también como respuesta ante la caída de la EMV de Scheler y Hartmann debida al auge del neopositivismo y la filosofía analítica.
Responde al “bloqueo de la racionalidad ética” .
Cambios en las décadas de los 70 y 80 con la publicación de los libros:
“ La rehabilitación de la filosofía práctica ” de Manfred Riedel
“ T eoría de la justicia ” de John Rawls
“ La transformación de la filosofía ” de Karl-Otto Apel
“ Teoría de la acción comunicativa ” de Jürgen Habermas
La racionalidad instrumental y el modelo fisicalista de la ciencia niegan la ética y la posibilidad de justificación objetiva de los juicios de valor.
Las cuestiones valorativas pertenecen a la esfera de lo personal. La conciencia moral es subjetiva. Hay una privatización del ámbito ético.
No se puede argumentar éticamente. Predomina el emotivismo ético.
La ED quiere volver a traer el tema ético a la esfera de lo público.
Busca saber cómo pueden llegar a justificarse racionalmente las decisiones éticas, sin que por ello las decisiones del ámbito privado pierdan validez.
Se busca la reconexión de lo público y lo privado que la democracia liberal ha separado para protegerse de la extinción socialista de lo privado.
Apel piensa que todo acto racional es de partida un acto de naturaleza ética.
Busca trascender el ámbito científico al presuponer la validez ética de todo discurso racional.
Es la propia argumentación racional en cuanto tal la que presupone la validez universal de normas éticas.
Por ello, supone la existencia de una comunidad de seres racionales capacitados para alcanzar un consenso argumentativo.
La necesidad de comunicación no es propia sólo de la ciencia sino de toda argumentación que busca confrontarse con otros argumentos y argumentadores en un discurso público.
Todo lo que se piensa o juzga conlleva pretensiones de validez.
El pensar es comunicativo desde sus inicios. En cambio, la racionalidad, en sí, no lo es.
Si se presupone la racionalidad en la comunidad pública, al mismo tiempo se presupone la argumentación como un hecho ético.
La veracidad es un presupuesto de todo discurso racional.
La identidad personal se destruiría si el sujeto no se apega a una cierta veracidad, más allá de todo engaño o falsedad.
Habermas ha afirmado que: “La racionalidad estratégica es parasitaria de la racionalidad comunicativa”.
La validez universal debe buscarse mediante un discurso libre de violencia, amenazas o coacciones.
Ésta es un idea regulativa que permite reducir al mínimo la violencia metafísica , los efectos del poder.
Se trata de excluir toda fuerza persuasiva que exceda la argumentación meramente racional.
Apertura la contraargumentación, a la confrontación con todo otro ser racional.
Cualquier exclusión invalida de partida al discurso. Todo interlocutor moral es válido.
Las estrategias excluyentes restan validez a la justicia de nuestras propias acciones.
La apertura a todo otro es una condición de posibilidad y validez de la argumentación.
Condiciones de validez del discurso argumentativo
El carácter procedimental de la ED puede ser una limitación y, a la vez, una ventaja.
La ED no presupone una fundamentación metafísica del bien, ni una antropología específica.
La ED es, más bien, postmetafísica , en cuanto no ofrece modelos de vida y es pobre en contenidos.
No busca dar respuestas concretas a las preguntas básicas.
El carácter procedimental de la ED
La ED asume la crítica hegeliana que distingue entre la eticidad (Sittlichkeit) y la moralidad (Moralität) del deber kantiano.
La eticidad sería la vida ética, los valores encarnados en la práctica, a la vez que en las instituciones de la sociedad.
El modelo de la eticidad hegeliana se encuentra en la representación de la polis griega.
Síntesis eticidad - moralidad
Hegel piensa que Kant ha despojado de todo valor moral al orden objetivo de las instituciones, pues las concibió como medio externos que limitaban nuestra buena voluntad subjetiva.
Hegel comparó esta buena voluntad kantiana con la eticidad aristotélica y vio, por ello, a la eticidad histórica concreta de Aristóteles como superior a la moralidad individual de Kant.
En Aristóteles habría una eticidad sin moralidad. En Kant, en cambio, habría una moralidad sin eticidad.
Hegel, habría buscado propiciar una especie de reconciliación de ambas, dando mayor relevancia a la eticidad aristotélica.
Aunque la ED reivindica la eticidad, sin embargo, critica a Hegel por haber subordinado la moralidad a la eticidad.
La ED igualmente busca complementar los dos principios (la eticidad y la moralidad); pero, a diferencia de Hegel, intenta dar primacía a la moralidad.
El sentido de la eticidad, entonces, está en que otorga contenido a la reflexión ética, a través de las instituciones, las prácticas morales y las tradiciones culturales.
Richard Rorty:
Los filósofos se han dedicado siempre a buscar la verdad y han provocado muertes con ello. En circunstancias de que de lo que se trata ahora es de conducir el discurso hacia su renovación, hacia su continuación en las conversaciones. Prioridad de la democracia por sobre la filosofía.
Karl-Otto Apel:
De acuerdo con Rorty en que el sentido moral es el principio de toda filosofía. Pero no cree que la conversación se corte en el sentido de la verdad y, por ello, ya necesariamente se corte aquí mismo la justicia.
Hay conversaciones que se definen por un diálogo íntimo, personal, en el que no se habla sobre el mundo objetivo.
La conversación entre los hombres no puede recluirse en la mera intimidad; el mundo íntimo está unido íntimamente al mundo de los macroproblemas.
Jürgen Habermas:
El discurso, la comunicación lingüística se mueve en tres mundos diversos que corresponden a diversas pretensiones:
Mundo subjetivo >>> veracidad
Mundo objetivo >>> verdad
Mundo social >>> rectitud moral
La expresión lingüística tiene, por tanto, tres pretensiones de validez.
Los problemas de la verdad y la rectitud moral se plantean sólo en las referencias objetiva y social, no en la subjetiva. Allí no tiene cabida una pretensión tal.
Según Habermas, Rorty cometería el error de querer remitir toda conversación a la esfera de la subjetividad.
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