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  • 1. UNIVERSIDAD NACIONAL DE CAJAMARCA<br />30924572326500FACULTAD CIENCIAS ECONÓMICAS CONTABLES Y ADMINISTRATIVAS<br />ESCUELA ACADEMICA PROFESIONAL DE CONTABILIDAD<br />ASIGNATURA :<br />METOS Y TECNICAS DE ESTUDIO <br />TEMA :<br />MONOGRAFIA<br />DOCENTE :<br />ALEX M. HERNANDES TORRES <br />ALUMNO : <br />MARIÑAS VASQUEZ CESAR DAVID<br /> <br />AÑO:<br />PRIMERO <br />CICLO :<br /> I<br />Cajamarca, marzo de 2008<br />ÍNDICE<br />DEDICATORIA----------------------------------------------------------------3<br />AGRADECIMIETO-----------------------------------------------------------4<br />RESUMEN ----------------------------------------------------------------------5<br />ABSTRAC -----------------------------------------------------------------------11<br />INTRODUCCIÓN--------------------------------------------------------------16<br />CAPITULO I: ECONOMÍA POSITIVA------------------------------------17<br /> I. GENERALIDADES----------------------------------------------17<br />A. Funciones de la Economía de Guerra---------------------18<br />II. HISTORIA---------------------------------------------------------18<br />CAPITULO II: ECONOMÍA EN CONFLICTO BÉLICO-------------21<br />PRIMERA GUERRA MUNDIAL-----------------------------23<br />Causas económicas-----------------------------------------26<br />Consecuencias económicas--------------------------------26<br />SEGUNDA GUERRA MUNDIAL----------------------------27<br />A.Causas económicas-----------------------------------------28<br />B.Consecuencias económicas--------------------------------29<br /> a. Síntesis de la economía mundial-----------------------29<br />GUERRA DE ESTADOS UNIDOS CON IRAK----------30<br />A. Causas-------------------------------------------------------30<br />B. Gastos -------------------------------------------------------32<br />C. Costes humanos--------------------------------------------33<br />D. Costes de seguridad----------------------------------------34<br />E. Costes cuantificables---------------------------------------34<br />CAPITULO III: ECONOMÍA NORMATIVA----------------------------37<br />Economía del agua----------------------------------------37<br />Economía de guerra, economía para la paz------------39<br />Costes de oportunidad-------------------------------------40<br />BIBLIOGRAFIA: -------------------------------------------------------------- 41<br />INFOGRAFIA: ----------------------------------------------------------------42<br />APÉNDICE: ------------------------------------------------------------------- 43<br />DEDICATORIA <br />Nuestra vida es un constante caminar que se hace sencillo cuando se cuenta<br />con la compañía de seres maravillosos que brindan lo mejor en cada<br />instante; en mi vida, he tenido el privilegio de contar con muchos de ellos;<br />Dios el mejor de mis amigos, la luz que ilumina mi camino en momentos de oscuridad y la fuerza que me hace continuar en la construcción de mis <br />sueños; mis padres quienes con su ejemplo, esfuerzo, dedicación, amor y ternura infinitos me enseñan el verdadero significado de la vida y me muestran que los esfuerzos tienen siempre mayores recompensas; mis hermanos: quienes con su apoyo incondicional me brindan la seguridad e inspiración para luchar juntos por un porvenir mejor y con quienes compartimos el sentimiento sincero de que a pesar de la distancia nuestros corazones y almas siempre están unidos. <br />A mis demás familiares, amigos, profesores y conocidos, personas <br />maravillosas con las que hemos construido sueños e historias que vivirán y alimentarán para siempre mi mente y corazón. <br />Dedico este trabajo a dichas personas que siempre estarán en mi mente y corazón.<br />AGRADESIMIENTO<br />A mis padres que día a día conciben en mí el deseo de superación y sobre todo a un ser maravilloso que es mi guía y mi sostén, que ilumina ese momento de pesadumbre y oscuridad; el ser divino al cual me refiero es Dios, son innumerables las cosas que puedo hacer cuando cuento con esa clave de inspiración que es capaz de mover montañas y conectarme con él; es la FE, también a mis amigos siempre con ese ánimo positivo y esa cabida que portan cada uno de ellos, refleja en mi persona ese ánimo de superación y ese peldaño que hoy en día e trazado sea póstumo y alcance la sima.<br />Y bueno todo mi estima y agradecimiento va dirigido a todos ellos…<br />RESUMEN<br />Se denomina economía de guerra a la que se aplica en momentos históricos de fuertes convulsiones violentas, sean o no conflictos armados, o en periodos de extrema autarquía y que tiene por objeto mantener el funcionamiento de las actividades económicas indispensables para un país, procurar el autoabastecimiento, desincentivar el consumo privado, garantizar la producción de alimentos y controlar la economía nacional desde el Estado.<br />Entre las actuaciones fundamentales se encuentran:<br />Control exhaustivo de la política monetaria que evite los procesos de hiperinflación.<br />Favorecimiento de la autarquía como sistema que evite la dependencia de las importaciones exteriores en productos básicos y material militar.<br />Medidas de ahorro del consumo energético.<br />Incentivación de la mano de obra femenina a bajo coste para ocupar los puestos de trabajo de aquellos que se incorporan al ejército.<br />Cambios en la política agrícola que dirigen los cultivos y la industria transformadora hacia la producción de grano y, en general, cultivos que aporten una alta cantidad de hidratos de carbono.<br />Aumento de la producción de la industria pesada y de material militar.<br />Establecimiento de reducciones del consumo privado, que puede incluir el racionamiento a la industria y a las familias.<br />Para muchos países no beligerantes y cercanos territorial o económicamente a una zona de conflicto armado, la economía de guerra representa una oportunidad de crecimiento y desarrollo al poder incrementar sus exportaciones a los beligerantes, según John F. Pollard se puede hablar de un "efecto de arrastre" que sufren los países más atrasados y que les lleva a una disminución del diferencial de contemporaneidad. Ejemplo de este efecto es el hecho de que durante la Primera Guerra Mundial, los países de la periferia económica redujeron las distancias con los países más avanzados que se encontraban en guerra.<br />En otros casos, la economía de guerra sustenta procesos de investigación y desarrollo tecnológico que mejoran la capacidad del país, sosteniéndose por algunos economistas que, en algunos casos, éste parece ser el origen real de algunos conflictos.<br />De entrada su sólo nombre lo indica todo: “Economía de Guerra”. Un asunto que encierra gravedad, erosión, necesidad y riesgo puesto que en un primer término y más allá del estricto enunciado de Economía como disciplina académica, presupuestal o financiera se refiere a una lucha, a una guerra, a una a fondo, a una grave y verdadera. <br />En este sentido y lo sepa usted o no, el caso es que desde la antigüedad el hombre ha luchado en prácticamente todas las regiones del planeta, por una y mil razones. De esta manera, lo mismo lo ha hecho por mera sobre vivencia que por afanes guerreros y de conquista. <br />Hoy día ya no cabe ninguna duda de que los procesos económicos son en gran medida determinantes de los conflictos bélicos. <br />Y es obvio también que la propia guerra es una actividad económica, un “bussines” ordinario de la vida de los que decía Alfred Marshall que se ocupa la economía. Requiere grandes inversiones, mucha fuerza de trabajo, industrias de vanguardia, financiación a largo plazo… La guerra no se improvisa, sino que necesita una planificación milimetrada que implica gestión económica especializada y recursos materiales tan gigantescos como firme sea la voluntad de victoria. Como decía Napoleón, la guerra es “dinero, dinero y dinero”. <br />Sabemos que, casi siempre, la guerra es inflacionaria porque implica el fortalecimiento de industrias de demanda asegurada que tienen capacidad para subir los precios de sus productos. Al mismo tiempo, genera un aumento coyuntural de la actividad económica pero, al estar ligada a sectores de menor efecto multiplicador, realmente improductivos y con menos capacidad de creación de riqueza efectiva, a la postre deprime la vida económica. Lo que tiene que ver, a su vez, con la destrucción que siempre conlleva y con la derivación de las inversiones hacia los activos más seguros pero improductivos. <br />La guerra constituye un derrame permanente, una fuga de recursos hacia la destrucción –que es lo que en sí mismo significa- que dejan de ir a los destinos que tienen que ver con las auténticas necesidades humanas. <br />La guerra tiene costes explícitos que están vinculados a la destrucción, a la obtención del armamento y de todo lo que es necesario para llevarla a cabo y también derivados de las nuevas condiciones productivas que genera. Williams Nordhaus, por ejemplo, acaba de estimar que la guerra de Irak puede tener un coste de 780.000 sólo como consecuencia de la subida en los precios del petróleo que va a provocar. <br />Pero además lleva consigo coste implícitos que los economistas llamamos costes de oportunidad y que son los que equivalen a la renuncia a conseguir otros objetivos alternativos. Se quiera o no, lo que gastamos en preparar la guerra o en hacerla, no podemos dedicarlo a construir la paz y a satisfacer nuestras necesidades. <br />Tradicionalmente, cuando se hablaba de las relaciones entre la guerra y la economía se trataba de computar estos diferentes costes y compararlos, si es que los hubiera, con sus beneficios. <br />Pero actualmente la naturaleza de la guerra ha cambiado y, por tanto, también cambian las relaciones entre ella y la economía. <br />En primer lugar, la guerra de nuestros días no afecta sólo o principalmente a los aparatos militares sino que se desencadena y es sufrida por la sociedad civil, por las personas normales y corrientes y por las infraestructuras que no están directamente vinculadas a objetivos militares. Eso significa que sus costes se multiplican cuantitativa y cualitativamente, aumentando de manera extraordinaria el efecto económicamente destructor a medio y largo plazo. Hoy día, la guerra desvertebra mucho más que nunca a las economías que la sufren, en cualquiera de sus manifestaciones. <br />Además, la guerra actual tiene las características de red de casi todos los fenómenos contemporáneos. También la guerra se globaliza y sus daños y efectos de todo tipo se extienden en mayor medida, de manera transversal y sin circunscribirse a espacios y dimensiones sociales localizados. <br />Finalmente, me parece que la guerra comienza a ser un fenómeno mucho más disipado que deja de ser un momento de conflicto para convertirse en un estado permanente de violencia. <br />¿Puede decirse que ha terminado la guerra en Irak cuando las tropas de Estados Unidos han sufrido sólo en agosto una media de sesenta ataques diarios, 66 bajas mortales y las de más de mil soldados heridos en esas acciones? <br />Los conflictos armados, declarados o no, constituyen hoy la principal anotación de la agenda internacional creando un permanente clima de inseguridad e incertidumbre, de agresión, de destrucción y de muerte que afecta de una forma nueva y mucho más dañina a las relaciones económicas. <br />En realidad, lo que sucede hoy día es que la guerra no es solamente el enfrentamiento convencional de otros tiempos sino la violencia estructural y continuada. No solamente la que se lleva a cabo a través de los batallones disciplinados de los ejércitos nacionales sino la que envuelve casi a ciudades enteras como muestra la película “Ciudad de Dios” de Fernando Mereilles, por poner un solo ejemplo. <br />Y es desde este punto de vista que las relaciones económicas están adquiriendo una dimensión también nueva en su relación con la guerra. <br />Cuando el mundo se despierta cada vez más a menudo conmocionado por el impacto de destrozos inhumanos, del terrorismo más sanguinario o de guerras declaradas, o escondidas o innominadas, la economía se muestra como más directamente generadora que nunca de las condiciones que, casi inexcusablemente, no pueden dar lugar sino a la violencia. <br />Son las condiciones económicas establecidas por los más poderosos las que provocan la desigualdad lacerante, el sufrimiento innecesario, las asimetrías terribles e injustas que despiertan el odio y la sed de rescate, las que desencadenan el ansia de venganza y con ella la violencia. <br />No es de ninguna manera casual que las mayores potencias económicas sean las que salvaguardan su poder mediante los ejércitos mejor dotados y financiados. <br />A nuestro alrededor las cifras muestran sin género de dudas la distancia de hay entre el bienestar de los poderosos y el sufrimiento de los empobrecidos. Son diferencias que provoca el que la economía mundial funciona mediante una especie de efecto aspiradora que hace que los recursos terminen siempre por fluir hacia los más ricos. Un efecto que es el resultado, entre otras circunstancias, de reglas internacionales injustas que favorecen a los poderosos y de políticas impuestas a los países a pesar de que son intrínsecamente contrarias a sus intereses, como la experiencia termina por demostrar. <br />Eso es lo que da lugar a la increíble paradoja de nuestro tiempo: son los países más pobres del planeta los que financian a los más ricos, trasladando hacia estos últimos, como devolución de la deuda, en fugas de capital o expatriación de beneficios, un flujo anual de recursos mucho mayor que el que reciben no sólo en forma de ayuda. <br />Estados Unidos se impone como una nación indispensable, como el núcleo de donde han de partir las decisiones y las reglas económicas que los demás han de obedecer. Con el 5% de la población mundial consume casi el 50% del total mundial de gasolina y se apropia también de la mitad de la riqueza que se produce en el mundo. Crea así un dominio imperial que no todo el resto del mundo está dispuesto a aceptar cuando se traduce en injusticias, en sufrimiento, en miseria y en desigualdad creciente. <br />La consecuencia es el mundo asimétrico en el que vivimos, en donde el 1% más rico disfruta del 57% de los ingresos mientras que al 80% más pobre sólo le corresponde el 16% de la riqueza. <br />Esas son las condiciones en las que, queramos o no, está surgiendo un clima generalizado de violencia. <br />La respuesta dominante es, sin embargo, la de apretar el acelerador de las reformas que fortalecen el mercado, reducir los gastos sociales, disminuir la protección de los excluidos y fomentar el trabajo que envilece y lleva directamente a la pobreza y a la exclusión a cientos de millones de familias en todo el planeta. Es decir, una auténtica economía de guerra en la medida en que crea la violencia de la necesidad. <br />Combatir a la violencia en cualquiera de sus formas significa construir decentemente la paz, no limitarse a destruir al enemigo que uno mismo ha creado. Y la paz requiere necesariamente otro tipo de relaciones económicas basadas en la igualdad y en el reparto para poder erradicar la miseria y poder dedicar los recursos necesarios, aunque sea a costa del privilegio de los más ricos, a satisfacer las necesidades de todos los seres humanos sin exclusión. <br />La Primera Guerra Mundial es famosa por ser la primera vez en que la humanidad puso en marcha toda la maquinaria industrial para su propia destrucción. Los avances tecnológicos de la Revolución Industrial convirtieron el conflicto en una auténtica carnicería, donde se combinaron tácticas totalmente anticuadas con artilugios de muerte masiva.Este hecho puso de manifiesto que la superioridad técnica era más importante que la numérica, y se destinaron grandes cantidades de dinero a la investigación y desarrollo de todo tipo de armas. Fruto de eso, avanzó notablemente la industria química, que una vez firmados los tratados contra el uso de armas químicas se especializó en pesticidas. Destaca especialmente el impulso que recibió la aviación, con las primeras grandes batallas aéreas.Las necesidades de la guerra introdujeron definitivamente las técnicas de producción en serie en Europa, así como otras numerosas mejoras en las técnicas organizativas de la industria.<br />Durante la guerra, las potencias europeas tuvieron que importar grandes cantidades de armamento, y obviamente eso supuso la desaparición casi total de este metal en los países beligerantes. Por el contrario, los países neutrales, exportadores netos de armamento, tenían un gran exceso, que era peligroso poner en circulación sin caer en procesos hiperinflacionarios. Éstos fueron principalmente los Estados Unidos de América y España.<br />En estas circunstancias, restaurar este sistema de pago resultaba inviable: los bancos centrales de algunos países no disponían de reservas suficientes como para realizar pagos internacionales, mientras que otros tenían en exceso, pero que no podían aplicar la lógica seguida del tipo de interés.<br />La guerra supuso una destrucción material extrema. Francia y Bélgica fueron los países más afectados pues los combates más violentos se desarrollaron en su territorio. Igualmente fueron duramente castigadas Rusia y la región fronteriza entre Italia y Austria.<br /> Los campos de cultivo, la red de ferrocarriles, puentes, carreteras, puertos y otras infraestructuras fueron devastados. Se perdieron barcos, fábricas, maquinaria. Numerosas ciudades y pueblos fueron total o parcialmente arrasados.<br />La riqueza de los estados sufrió un dramático descenso: Francia perdió más del 30%, Alemania cerca del 25 %, el Reino Unido el 32%, Italia el 26%. Estados Unidos se vio menos afectado y su economía se colocaría a la cabeza del mundo.<br />Frente a la economía de mercado y la de guerra, la que permita llevar a lapráctica los Objetivos del Milenio, los compromisos que en materia social,económica y ambiental suscribieron los jefes de Estado y de Gobierno en el año 2000 en la Asamblea General de las Naciones Unidas.Es apremiante que España en Europa y Europa en el mundo se den cuenta deque "estar muy bien en casa" no puede hacerse a costa de muchos habitantes de la Tierra. El destino, quieran o no reconocerlo algunos, es común. Y no sirve de nada cerrar puertas y ventanas. Y menos aún convertirlas en espejos de complacencia. Es hora de responsabilidad. De pasar de la fuerza al diálogo, a la democracia auténtica. Es tiempo de llevar a efecto la profecía de Isaías:"Convertirán las lanzas en arados". La economía de guerra debe dar paso –como proponía en el libro Un mundo nuevo, publicado en 1999- a un gran contrato global de desarrollo. Que nadie diga que no es posible. Si lo piensan o alguien intenta convencerles de ello, que lean el discurso La estrategia de paz, del presidente John F. Kennedy, en la American University de Washington DC el 10 de junio de 1963: "No podemos aceptar que la paz sea inalcanzable.<br />ABSTRAC<br />Is called the war economy that is applied in historical moments of strong violent convulsions, whether or not in periods of extreme autarky or armed conflicts and that aims at maintaining the functioning of economic activities essential for a country, ensure self-sufficiency, discourage private consumption, ensure that food production and control the national economy from the State.<br />Key actions include:<br />Comprehensive control of monetary policy to avoid hyperinflationprocesses. <br />Facilitating the autarky as a system to avoid dependence on foreign imports in commodity and military material. <br />Energy-saving measures. <br />The female labour to low-cost incentive to fill the jobs of those who join the army. <br />Changes in agricultural policy that direct the crops and the processing industry for the production of grain and, in general, crops that provide a high amount of carbohydrates. <br />Increase in the production of heavy industry and military equipment. <br />Establishment of reductions in private consumption, which may include the rationing to the industry and to the families. <br />For many countries not belligerent and nearby land or economically to a zone of conflict, the war economy represents an opportunity for growth and development to increasing their exports to belligerents, according to John f. Pollard can speak of a "knock-on effect" more backward countries and leading to a reduction of the differential of contemporaneity. Example of this effect is the fact that during the First world war, the economic periphery countries reduced the gap with the more advanced countries which were at war.<br />In other cases, the war economy sustained processes of research, technological development and to improve the capacity of the country, holding by some economists that, in some cases, this appears to be the true origin of some conflicts.<br />Input your only name says it all: "Economy of war". A subject that contains gravity, erosion, need and risk as a first term and more beyond the strict enunciated economy as academic, budgetary or financial discipline refers to a fight, a war, to a Fund, a serious and real. <br />In this sense and knows you or not, the fact is that since ancient times man has fought in virtually all regions of the planet, for a thousand reasons. In this way, it has done for mere survival to Warrior cares and conquest. <br />Already today there is no doubt that economic processes are largely determinants of armed conflicts. <br />And it is also obvious that the war itself is an economic activity, a regular "business" of the life of telling Alfred Marshall that deals with the economy. It requires large investments, much strength work, cutting-edge industries, long term financing The war not improvised, but it needs a milimetrada planning that involves specialized economic management and resource materials as gigantic as firm willingness to win. As said Napoleón, the war is "money, money, and money". <br />We know that the war is almost always inflationary because it involves strengthening demand guaranteed industries that have the capacity to raise prices of their products. At the same time, generates a temporary increase of economic activity, but to be linked to areas of lower multiplier effect, really unproductive and less capacity for effective wealth creation, to ultimately depresses economic life. That is, in turn, with the destruction that always involves and the derivation of investments towards safer, but unproductive assets. <br />War is a permanent spill, leak resources towards destruction - which is what in itself means - that they stop going to destinations that have to do with the real human needs. <br />The war has explicit costs that are linked to the destruction, to the acquisition of weapons and of all that is necessary to carry it out and also derived from the new productive conditions generates. Williams Nordhaus, for example, just estimate that Iraq war may have 780.000 costing only as a result of the rise in the price of oil will cause. <br />But also carries with it cost involved which economists call opportunity costs and are equivalent to resign to pursue other alternative objectives. It likes it or not, that we spend in preparing the war or make it, not we can devote it to build peace and to meet our needs. <br />Traditionally, when he spoke of the relationship between the war and the economy it was compute these different costs and compare them, if it is them he had, with its benefits. <br />But now the nature of war has changed, and therefore also change the relationships between it and the economy. <br />First of all, our day war does not affect only or mainly military equipment but is triggered and is suffered by the civil society, by the ordinary people and infrastructures that are not directly linked to military objectives. This means that their costs multiply quantitatively and qualitatively, dramatically increasing the effect economically destroyer in the medium and long term. Today, the war desvertebra much more than ever economies suffering in any of its manifestations. <br />In addition, the current war has the characteristics of network of almost all contemporary phenomena. Also the war goes global and their damage and effects of all kinds extend to a greater extent, the cross and without confined spaces and localized social dimensions. <br />Finally, I think the war begins to be a lot more dissipated phenomenon which ceases to be a time of conflict into a permanent state of violence. <br />Can you say is that has ended the war in Iraq when United States troops have suffered only in August by an average of sixty daily attacks, 66 low fatalities and more than a thousand wounded soldiers in those actions? <br />Armed conflict, declared or not, are today the main entry on the international agenda by creating a permanent climate of insecurity and uncertainty, aggression, destruction and death that affects a new and far more damaging to economic relations. <br />In reality, what is happening today is that war is not only the conventional confrontation of yesteryear but structural and continuing violence. Not only that it carried out through the disciplined battalions of national armies but which envelops nearly entire cities as shown in the movie "City of God" in Fernando Mereilles, to give just one example. <br />And it is from this point of view that economic relations are acquiring an also new dimension in relation to the war. <br />When the world wakes up most often shaken by the impact of destruction inhuman, the most bloodthirsty terrorism or war declared or hidden or innominadas, the economy is shown as more directly generating that never on the conditions that almost inexcusably cannot effect but violence. <br />They are the economic conditions laid down by the most powerful cause excruciating inequality, unnecessary suffering and terrible and unjust asymmetries that awaken hatred and the thirst for rescue, which trigger lust for vengeance and with it the violence. <br />It is not by any chance make major economic powers that safeguard their power through the military better equipped and financed. <br />Our around the figures show without doubt the distance in between the well-being of the powerful and the suffering of the impoverished. Differences leads to are that the global economy works through a kind of effect vacuum cleaner that makes resources end up always flow to the wealthy. An effect that is the result, among other circumstances, unfair international rules that favour the powerful and policies imposed on countries despite the fact that they are inherently contrary to their interests, as the experience ends up show. <br />That is what leads to the incredible paradox of our time: is the world's poorest countries that financed the rich, moving toward the latter, in return for debt, in capital or expatriation of profit leaks, one annual resource flow much greater that they not only receive in the form of aid. <br />United States requires as an indispensable nation, as the core of where to leave decisions and economic rules that others have to obey. With 5% of the world's population consumes almost 50% of the global total of gasoline and also appropriates the half of the wealth produced in the world. It creates an imperial domain that not all the rest of the world is willing to accept when it results in injustice, suffering, poverty and growing inequality. <br />The result is the asymmetric world in which we live, in which the richest 1% enjoy 57 per cent of income while the poorest 80 percent only rightful 16% of the wealth. <br />Those are the conditions in which, we want to or not, a widespread climate of violence is emerging. <br />The dominant response is, however, the squeeze the throttle of the reforms to strengthen the market, reduce social expenditures, reduce the protection of the excluded and encouraging labour degrades and directly leads to poverty and exclusion to hundreds of millions of families across the globe. I.e., a real war economy that creates the need for violence. <br />Combating violence in any form means peace-building decently, not confined to destroy the enemy you yourself created. And peace necessarily require another type of economic relations based on equality and sharing in order to eradicate poverty and to devote the necessary resources, albeit at the expense of the privilege of the rich, to meet the needs of all human beings without exception. <br />The first world war is famous for being the first time that humankind launched the industrial machinery for its own destruction. The technological advances of the Industrial Revolution the conflict became a genuine carnage, where merged totally outdated tactics with gadgets of mass death.<br />This fact was revealed that technical superiority was more important than the numbers, and large amounts of money were allocated to research and development of all types of weapons. Result of that, remarkably advanced chemical industry, which once signed the Treaty against the use of chemical weapons majored in pesticides. It excels the momentum that received the aircraft, with the first large air battles.<br />The needs of the war definitely introduced the techniques of production series in Europe, as well as other numerous improvements in organizational techniques of the industry.<br />During the war, the European powers had to import large quantities of arms, and obviously that was the almost total disappearance of this metal in warring countries. On the other hand, net neutral, exporting countries of armament, had a great surplus, which was dangerous to put into circulation, without falling into hiperinflacionarios processes. These were mainly the United States of America and Spain.<br />In these circumstances, restore this payment system was unworkable: central banks in some countries did not have sufficient reserves to make international payments, while others were in excess, but that could not be applied the logic followed by the type of interest.<br />The war was an extreme material destruction. France and Belgium were the most affected countries as the most violent fighting developed in its territory. Also were harshly punished Russia and the border region between Italy and Austria.<br />The fields of culture, the network of railways, bridges, roads, ports and other infrastructure have been devastated. Lost ships, factories, machinery. Numerous towns and villages were totally or partially razed.<br /> <br />The wealth of States suffered a dramatic decline: France lost more than 30%, Germany close to 25%, United Kingdom 32 per cent, 26 per cent Italy. United States were less affected and its economy would put at the head of the world.<br />With the market economy and of war, which allows to take lapráctica of the Millennium goals, the commitments signed the heads of State and Government in the year 2000 in the appropriate General Assembly of the Unidas.Es Nations pressing social, economic and environmental that Spain in Europe and Europe in the world will realize deque "be well at home" cannot be done at the expense of many inhabitants of the Earth. The destination, want or not recognize some, is common. And it is not anything close doors and Windows. And fewer still become mirrors of complacency. It is time to liability. Move from the force for dialogue, genuine democracy. It is time to carry out the prophecy of Isaiah: "Spears become ploughs". The war economy must give way - as proposed in the book A new world , published in 1999 - to a large global contract development. Let no one say that it is not possible. If they think someone is trying to convince them that to read the discourse strategy for peace, President John f. Kennedy at the American University in Washington, D.C. on June 10, 1963: "Cannot accept that the peace is unattainable."<br />INTRODUCCIÓN<br />Los enfrentamientos entre los pueblos tienen origen, aparentemente, por multitud de factores, aunque tras ellos casi siempre se esconde – con mayor o menor eficacia – una razón muy vieja y prosaica: la lucha por las fuentes energéticas (hoy petróleo), minerales estratégicos, el control de recursos naturales, fuerzas de producción (hoy control de los mercados) y vías de comunicación clave. Eran los motivos en las guerras de la antigüedad y siguen siéndolo en los conflictos armados actuales.<br />Estos enfrentamientos van acompañados de una inversión en material bélico sofisticado, que permita a quien lo utilice obtener mayor ventaja frente al eventual adversario.<br />Los enfrentamientos tanto ayer como ahora representan un gasto inmenso por parte de las naciones y la desatención en los servicios fundamentales de vivienda, salud, educación y alimentación de la población.<br />El titulo de nuestra monografía es economía de guerra la cual consta de tres capítulos: el primero es lo referente a economía positiva que nos trata de decir las cosas tal y como son sin modificar nada, su función es simplemente informar sin un análisis posterior solo de la comprensión y aceptación de ello, por eso es que en este capítulo hablamos solo de la historia y de algunas generalidades, el segundo capítulo trata lo referente a las guerras y el gasto producido en ellas, sus causas y sus consecuencias además de la lucha por el liderazgo mundial y dominio tecnológico y financiero mundial con el titulo de economía en conflictos bélicos, y la tercera parte trata de explicar los capítulos anteriores llevados a la reflexión y al análisis de sus causas y sus consecuencias titula con el capítulo de economía normativa.<br />Esta monografía tiene por objeto llevar a la reflexión personal de las crisisfinancieras en la que estamos envueltas actualmente, de los gastos generados por las potencias en armamentos bélicos, la cual fácilmente podrían ser empleada en el mejoramiento de la cultura y empleada también en la educación mundial, en la pobreza, en los abusos y en la discriminación social dada actualmente ya que de esta manera llegaría a la estabilidad mundial y con ello a la equidad y justicia la cual a su vez podría general la casi inalcanzable paz mundial.<br />CAPITULO I<br />ECONOMÍA POSITIVA<br />GENERALIDADES<br />De todos los asuntos de los que hoy es posible hablar, ninguno tan complicado ni tan penoso como este probablemente de entrada su sólo nombre lo indica todo: “Economía de Guerra”.<br />Se denomina economía de guerra a la que se aplica en momentos históricos de fuertes situaciones violentas, sean o no conflictos armados, o en periodos de extrema autosuficiencia y que tiene por objeto mantener el funcionamiento de las actividades económicas indispensables para un país, procurar el autoabastecimiento, desincentivar el consumo privado, garantizar la producción de alimentos y controlar la economía nacional desde el Estado.<br />Para muchos países no beligerantes (bélicos)y cercanos territorial o económicamente a una zona de conflicto armado, la economía de guerra representa una oportunidad de crecimiento y desarrollo al poder incrementar sus exportaciones a los bélicos. En otros casos, la economía de guerra sustenta procesos de investigación y desarrollo tecnológico que mejoran la capacidad del país, sosteniéndose por algunos economistas que, en algunos casos, éste parece ser el origen real de algunos conflictos.<br />Un asunto que encierra gravedad, erosión, necesidad y riesgo puesto que en un primer término y más allá del estricto enunciado de Economía como disciplina académica, presupuestal o financiera se refiere a una lucha, a una guerra a fondo, a una grave y verdadera catástrofe económico-político-social. <br />FUNCIONES DE LA ECONOMÍA DE GUERRA<br />Control exhaustivo de la política monetaria que evite los procesos de hiperinflación. <br />Favorecimiento de la autarquía como sistema que evite la dependencia de las importaciones exteriores en productos básicos y material militar. <br />Medidas de ahorro del consumo energético. <br />Incentivación de la mano de obra femenina a bajo coste para ocupar los puestos de trabajo de aquellos que se incorporan al ejército. <br />Cambios en la política agrícola que dirigen los cultivos y la industria transformadora hacia la producción de grano y, en general, cultivos que aporten una alta cantidad de hidratos de carbono. <br />Aumento de la producción de la industria pesada y de material militar. <br />Establecimiento de reducciones del consumo privado, que puede incluir el racionamiento a la industria y a las familias.<br />HISTORIA DE LA ECONOMÍA DE GUERRA<br />Recordando un poco de la historia podemos decir que desde años antiquísimos el ser humano ha peleado en prácticamente todos lados así como en muchos frentes. De esta forma lo mismo lo ha hecho siglos antes de que Jesucristo viniera al mundo que siglos después. Bajo esta premisa, lo mismo lo hizo en la colonización entre chinos, bárbaros y mongoles en la antiquísima Manchuria que en regiones celtas, turcas y cretenses como la antigua Inglaterra, lo que hoy es Turquía, la antigua Grecia y el Peloponeso cuando espartanos, atenienses, troyanos, turcos, dorios y cretenses se enfrascaron en terribles guerras intestinas que duraron años, muchos años.<br />Es importante mencionar el organismo que permite a estados neutros mantener relaciones comerciales con los beligerantes en tiempos de guerra, incluso la venta de armas, el cual es la convención de la Haya.<br />"Las guerras simplemente refuerzan las tendencias que ya están en marcha", según Freedman, la mano visible de la guerra, el terrorismo tiene efectos paralizantes, pero losconflictos armados estimulan la demanda.<br />Las economías de mercado sufren periódicos espasmos militares. El ataque sobre Nueva York es en el que ahora estamos envueltos. El complejo militar-industrial haempezado a actuar. El último modelo del capitalismo, la nueva economía, se va a transformar.<br />Los mercados están alerta ante el proceso de creación-destrucción en marchaGanar la guerra. Salvar la economía. En cada conflicto, el miedo, la incertidumbre. Peromientras las opiniones públicas gritan, la gran máquina de la guerra se pone silenciosamente en marcha. Los mercados, pasado el primer momento, tambiénel ataque terrorista contra las Torres Gemelas se produjo en un momento económico muy sensible. En los últimos diez años, el crecimiento, principalmente en EE.UU., pero también en Europa, había tenido un ritmo sin precedentes y sostenido. Ese crecimiento se explicaba en un 25% por la economía de la información y la comunicación. En marzo del 2000 se evidenció que el sector tecnológico necesitaba una reconversión. "El atentado va a acelerar el cambio que precisaba, porque el sector público se lo va a tomar en serio", dice Jordi Vilaseca, director del Observatorio de la Nueva Economía del IN3, en que trabaja el experto Manuel Castells "Sin el golpe criminal, la economía habría tardado más tiempo en recuperarse", agrega Vilaseca. Cuando el general Norman Schwarzkopf anunció la operación Tormenta del Desierto contra Saddam Hussein en enero de 1991, el excéntrico comentarista bursátil estadounidense JoeGranville aseguró que "las guerras cotizan al alza". Schwarzkopf arrasó. Granville también. Al cabo de medio año, Wall Street se rehízo de las caídas de los meses anteriores e inició una carrera alcista que duraría hasta abril del 2000. La economía no tardó mucho en seguir. Desde la Segunda Guerra Mundial, pasando por Corea, Vietnam y las Malvinas, "no hay caso de una guerra que haya acabado en recesión", dice BridgettRosewell, uno de los sabios que asesoraban al Gobierno británico de Major. el "boom" bélico es sólo el principio. El ataque japonés contra Pearl Harbor en diciembre de 1941 auguró el fin, seis meses después, del largo mercado bajista iniciado 13 años antes con el "crash" de Wall Street y, luego, la fuerte expansión de la economía estadounidense. Si se remonta más atrás. el fin de las guerras napoleónicas a primeros del siglo XIX marcaron el principio de un periodo de expansión y libre comercio, la primera ola de globalización. ¿Por qué ? El gasto militar estimula la demanda a corto plazo y la innovación tecnológica a largo. Tras el conflicto hay un optimismo de posguerra (al menos para los vencedores) que impulsa las economías. "Las guerras crean una demanda de todo tipo de productos, da empleo al gasto militar estimula la demanda a corto plazo y la innovación tecnológica a largo. Según algunos, en la coyuntura actual, de fuerte desaceleración global, un estímulo a la demanda parece ser la receta. El aumento en gasto de defensa y seguridad y un paquete de medidas fiscales anunciadas por Bush podría servir de escudo contra la recesión, dicen algunos economistas. Otros discrepan. "El gasto militar a veces impulsa la demanda. Pero ésta no es una guerra de este tipo", dice Jeffrey Sachs, de la Universidad de Harvard. "Aquí la Segunda Guerra Mundial no es un modelo relevante", añade. Los efectos van a ser recesivos, dice Sachs, a medida que la amenaza terrorista paraliza los planes de gasto de empresarios y consumidores en EE.UU. y el resto del mundo.<br />El terrorismo puede ser más peligroso para la economía que la guerra. El mundo era hasta ahora confiado. Puede que deje de serlo. El grado de confianza es uno de los factores que explica el diferente nivel de desarrollo de los países, ha explicado Francis Fukuyama. En esta ocasión, el escenario político tampoco es sencillo, "Si detienen a Bin Laden y le procesan, habrá grandes movimientos en los países islámicos para su liberación. Si lo matan, Estados Unidos aparecerá como una potencia asesina y desatará una cadena de atentados", dice Gabriel Tortella, catedrático de la Universidad de Alcalá. Este escenario podría extenderse de forma sincopada según se amplía el campo de batalla en la lucha antiterrorista.<br />En el lado positivo, está que "Estados Unidos y Europa van a forzar a israelíes y palestinos a firmar la paz, dada la incapacidad de ambos para alcanzar un acuerdo", según Antonio Garrigues Walker. El fin de este conflicto tendría un efecto estructural sobre la economía global. Sin embargo, las economías de guerra necesitan de grandes timoneros y éstos escasean. John Maynard Keynes tomó las riendas de la economía británica durante la Segunda Guerra Mundial y evitó lo que él calificó como "los males sociales de la inflación". Otros no lo consiguieron. Durante la guerra de Vietnam la inflación se disparó del 1,3% en 1963 al 6% en 1970 y puso fin a la llamada era de oro keynesiana de crecimiento sin inflación. Muchos se preguntan si Bush sabrá evitar el mismo problema.<br />"Las guerras son inflacionistas. Siempre conducen al despilfarro. Es el coste sin el ingreso, la destrucción financiada por el crédito", advierte James Grant, editor de Grant'sInetrestsRateObserver. Lawrence Freedman, de King'sCollege, duda de si las guerras realmente evitan las recesiones. "Las guerras simplemente refuerzan las tendencias que ya están en marcha", dice. Por eso, añade, "estamos a punto de pasar por un momento muy difícil".<br />A más largo plazo queda el gran debate sobre el gasto militar y la innovación. Dada la crisis de la alta tecnología, el nuevo presupuesto de defensa por valor de 343.000 millones de dólares aprobado la semana pasada en EE.UU. vendrá de perlas al sector tecnológico. El desplome de las Torres Gemelas ya ha resultado un caso de "destrucción creativa" para empresas maltrechas como Lucent Technologies, que empieza a recibir pedidos para reconstruir las redes destruidas en el WorldTrade Center. En Internet también "el paso de los logros en I+D militar a los usos convencionales se acelerará", afirma Vilaseca.El llamado complejo militar-industrial tiene un papel crucial dados sus vínculos con el sector privado. "IBM nació militar. Ahora desarrolla una parte significativa de la tecnología militar, con grandes ayudas públicas. Esas ayudas crecerán y veremos cómo deja atrás al grupo que acaban de formar con su fusión Compaq y Hewlett Packard, que desafiaba su primacía", dice Vilaseca.<br />No cabe duda de que la relación íntima entre el Estado y los fabricantes de armas dio lugar a una serie de innovaciones tecnológicas clave, entre ellas Internet. Pero la desviación de recursos, principalmente la masa gris de miles de científicos e ingenieros para suministrar los laboratorios de la economía de guerra (caliente o fría) hicieron mucho daño a la competitividad de Estados Unidos, advierte Lloyd Dumas, de la Universidad de Tejas, autor del libro "Lethalarrogance". "El "sorpasso" de Japón y lemania en el ranking de competitividad es consecuencia directa de que no gastaban tanto en defensa", dice Dumas, quien compara el gasto militar a "una osis de heroína; el efecto inmediato resuelve el problema, pero a largo plazo destruye el organismo".<br />Tras la Segunda Guerra Mundial hubo buenas intenciones. Grandes empresas como General Motors, General Electric o ATT volvieron a actividades civiles. "Parecía que el Pentágono iba a convertirse en un hospital", dice Dumas. Cuando estalló la guerra de Corea, "los líderes empresariales incluso se quejaron: ¿Cómo vamos a cambiar la producción otra vez?" protestaban. Desde aquel momento la economía de guerra se hizo permanente. Las fronteras son borrosas. Y cuando los conflictos estallan los complejos militares alcanzan su máximo potencial.<br />CAPITULO II<br />ECONOMÍA EN CONFLICTO BÉLICO<br />La guerra es un factor muy importante para la economía, pero como se deduce, es un factor negativo y tiene muchas consecuencias, aparte de lo que se ve a primera vista. Indudablemente, hay muertos, se destruyen ciudades, pero otras consecuencias son la subida del petróleo, lo que hace bajar a la bolsa de valores, se incrementan los precios de los productos, etc. Lo lamentable, es que mucha gente que no sufre la guerra está aburrida de verla en los telediarios, en la prensa, pero no nos damos cuenta de nada de esto. Este texto es para conocer la guerra más de lo que, por desgracia, la conocemos. Hoy día ya no cabe ninguna duda de que los procesos económicos son en gran medida determinantes de los conflictos bélicos.<br />Y es obvio también que la propia guerra es una actividad económica, un “bussiness” ordinario de la vida de los que decía Alfred Marshall que se ocupa la economía. Requiere grandes inversiones, mucha fuerza de trabajo, industrias de vanguardia, financiación a largo plazo… La guerra no se improvisa, sino que necesita una planificación milimetrada que implica gestión económica especializada y recursos materiales tan gigantescos como firme sea la voluntad de victoria. Como decía Napoleón, la guerra es “dinero, dinero y dinero”. Sabemos que, casi siempre, la guerra es inflacionaria porque implica el fortalecimiento de industrias de demanda asegurada que tienen capacidad para subir los precios de sus productos. Al mismo tiempo, genera un aumento de la actividad económica pero, al estar ligada a sectores de menor efecto multiplicador, realmente improductivos y con menos capacidad de creación de riqueza efectiva, a la postre deprime la vida económica. Lo que tiene que ver, a su vez, con la destrucción que siempre conlleva y con la derivación de las inversiones hacia los activos más seguros pero improductivos. como firme sea la voluntad de victoria. Como decía Napoleón, la guerra es “dinero, dinero y dinero”. <br />Sabemos que, casi siempre, la guerra es inflacionaria porque implica el fortalecimiento de industrias de demanda asegurada que tienen capacidad para subir los precios de sus productos. Al mismo tiempo, genera un aumento de la actividad económica pero, al estar ligada a sectores de menor efecto multiplicador, realmente improductivos y con menos capacidad de creación de riqueza efectiva, a la postre deprime la vida económica. Lo que tiene que ver, a su vez, con la destrucción que siempre conlleva y con la derivación de las inversiones hacia los activos más seguros pero improductivos. La guerra constituye un derrame permanente, una fuga de recursos hacia la destrucción –que es lo que en sí mismo significa- que dejan de ir a los destinos que tienen que ver con las auténticas necesidades humanas.<br />La guerra tiene costes explícitos que están vinculados a la destrucción, a la obtención del armamento y de todo lo que es necesario para llevarla a cabo y también derivados de las nuevas condiciones productivas que genera. Pero además lleva consigo coste implícitos que los economistas llaman costes de oportunidad y que son los que equivalen a la renuncia a conseguir otros objetivos alternativos. Se quiera o no, lo que gastamos en preparar la guerra o en hacerla, no podemos dedicarlo a construir la paz y a satisfacer nuestras necesidades. <br />Tradicionalmente, cuando se hablaba de las relaciones entre la guerra y la economía se trataba de computar estos diferentes costes y compararlos, si es que los hubiera, con sus beneficios. <br />Pero actualmente la naturaleza de la guerra ha cambiado y, por tanto, también cambian las relaciones entre ella y la economía. <br />En primer lugar, la guerra de nuestros días no afecta sólo o principalmente a los aparatos militares sino que se desencadena y es sufrida por la sociedad civil, por las personas normales y corrientes y por las infraestructuras que no están directamente vinculadas a objetivos militares. Eso significa que sus costes se multiplican cuantitativa y cualitativamente, aumentando de manera extraordinaria el efecto económicamente destructor a medio y largo plazo. Hoy día, la guerra desvertebra mucho más que nunca a las economías que la sufren, en cualquiera de sus manifestaciones. Además, la guerra actual tiene las características de red de casi todos los fenómenos contemporáneos. También la guerra se globaliza y sus daños y efectos de todo tipo se extienden en mayor medida, de manera transversal y sin circunscribirse a espacios y dimensiones sociales localizadas. <br />Finalmente, me parece que la guerra comienza a ser un fenómeno mucho más disipado que deja de ser un momento de conflicto para convertirse en un estado permanente de violencia.<br />¿Puede decirse que ha terminado la guerra en Irak cuando las tropas de Estados Unidos han sufrido sólo en agosto una media de sesenta ataques diarios, 66 bajas mortales y las de más de mil soldados heridos en esas acciones? <br />Los conflictos armados, declarados o no, constituyen hoy la principal anotación de la agenda internacional creando un permanente clima de inseguridad e incertidumbre, de agresión, de destrucción y de muerte que afecta de una forma nueva y mucho más dañina a las relaciones económicas. <br />En realidad, lo que sucede hoy día es que la guerra no es solamente el enfrentamiento convencional de otros tiempos sino la violencia estructural y continuada. No solamente la que se lleva a cabo a través de los batallones disciplinados de los ejércitos nacionales sino la que envuelve casi a ciudades enteras. Y es desde este punto de vista que las relaciones económicas están adquiriendo una dimensión también nueva en su relación con la guerra. Cuando el mundo se despierta cada vez más a menudo conmocionado por el impacto de destrozos inhumanos, del terrorismo más sanguinario o de guerras declaradas, o escondidas o innominadas, la economía se muestra como más directamente generadora que nunca de las condiciones que, casi inexcusablemente, no pueden dar lugar sino a la violencia. Son las condiciones económicas establecidas por los más poderosos las que provocan la desigualdad lacerante, el sufrimiento innecesario, las asimetrías terribles e injustas que despiertan el odio y la sed de rescate, las que desencadenan el ansia de venganza y con ella la violencia. <br />No es de ninguna manera casual que las mayores potencias económicas sean las que salvaguardan su poder mediante los ejércitos mejor dotados y financiados. A nuestro alrededor las cifras muestran sin género de dudas la distancia de hay entre el bienestar de los poderosos y el sufrimiento de los empobrecidos. Son diferencias que provoca el que la economía mundial funciona mediante una especie de efecto aspiradora que hace que los recursos terminen siempre por fluir hacia los más ricos. Un efecto que es el resultado, entre otras circunstancias, de reglas internacionales injustas que favorecen a los poderosos y de políticas impuestas a los países a pesar de que son contrarias a sus intereses, como la experiencia termina por demostrar. <br />Eso es lo que da lugar a la increíble paradoja de nuestro tiempo: son los países más pobres del planeta los que financian a los más ricos, trasladando hacia estos últimos, como devolución de la deuda, en fugas de capital o expatriación de beneficios, un flujo anual de recursos mucho mayor que el que reciben no sólo en forma de ayuda. Estados Unidos se impone como una nación indispensable, como el núcleo de donde han de partir las decisiones y las reglas económicas que los demás han de obedecer. Con el 5% de la población mundial consume casi el 50% del total mundial de gasolina y se apropia también de la mitad de la riqueza que se produce en el mundo. Crea así un dominio imperial que no todo el resto del mundo está dispuesto a aceptar cuando se traduce en injusticias, en sufrimiento, en miseria y en desigualdad creciente.<br />La consecuencia es el mundo asimétrico en el que vivimos, en donde el 1% más rico disfruta del 57% de los ingresos mientras que al 80% más pobre sólo le corresponde el 16% de la riqueza.<br />Esas son las condiciones en las que, queramos o no, está surgiendo un clima generalizado de violencia. <br />La respuesta dominante es, sin embargo, la de apretar el acelerador de las reformas que fortalecen el mercado, reducir los gastos sociales, disminuir la protección de los excluidos y fomentar el trabajo que envilece y lleva directamente a la pobreza y a la exclusión a cientos de millones de familias en todo el planeta. Es decir, una auténtica economía de guerra en la medida en que crea la violencia de la necesidad. Combatir a la violencia en cualquiera de sus formas significa construir decentemente la paz, no limitarse a destruir al enemigo que uno mismo ha creado. Y la paz requiere necesariamente otro tipo de relaciones económicas basadas en la igualdad y en el reparto para poder erradicar la miseria y poder dedicar los recursos necesarios, aunque sea a costa del privilegio de los más ricos, a satisfacer las necesidades de todos los seres humanos sin exclusión.<br />PRIMERA GUERRA MUNDIAL<br />Gasto militar: deuda pública e inflación<br />Cartel propagandístico en favor de la emisión de deuda públicaLa preparación del conflicto bélico y, especialmente, su ejecución, suponen un incremento de las necesidades militares. Para hacer frente a estos gastos extraordinarios, no era suficiente recortar el gasto social: la gran mayoría de los gobiernos se endeudaron fuertemente, hasta extremos insospechados hasta entonces, y se generaron fuertes presiones inflacionistas.<br />El tejido productivo se orientó a la producción de armamento, de forma que los bienes de consumo empezaron a ser escasos. Todo tuvo un impacto muy negativo sobre los estratos más pobres de la sociedad, causando numerosas revueltas como la Revolución Rusa.Movilización de la mano de obra masculina: llegada de la mujer al mundo laboral La necesidad de soldados, así como su muerte masiva, estaban dejando sin mano de obra a una industria en plena expansión. Este hecho supuso una de las claves de la escasez de productos, pero al mismo tiempo abrió las puertas de los mercados laborales en sectores de la sociedad hasta entonces excluidos de este mundo.<br />Especialmente revolucionario fue la aparición de la mujer en la industria pesada, llegando a suponer por ejemplo más del 40% de los trabajadores metalúrgicos, cosa que favoreció una gran expansión del movimiento feminista. Millones de mujeres comprobaron en primera persona que estaban perfectamente capacitadas para realizar las mismas tareas que un hombre: desde trabajos mecánicos y repetitivos hasta la dirección de importantes empresas.<br />Avance técnico <br />La Primera Guerra Mundial es famosa por ser la primera vez en que la humanidad puso en marcha toda la maquinaria industrial para su propia destrucción. Los avances tecnológicos de la Revolución Industrial convirtieron el conflicto en una auténtica carnicería, donde se combinaron tácticas totalmente anticuadas con artilugios de muerte masiva.Este hecho puso de manifiesto que la superioridad técnica era más importante que la numérica, y se destinaron grandes cantidades de dinero a la investigación y desarrollo de todo tipo de armas. Fruto de eso, avanzó notablemente la industria química, que una vez firmados los tratados contra el uso de armas químicas se especializó en pesticidas. Destaca especialmente el impulso que recibió la aviación, con las primeras grandes batallas aéreas.Las necesidades de la guerra introdujeron definitivamente las técnicas de producción en serie en Europa, así como otras numerosas mejoras en las técnicas organizativas de la industria.<br />Además todo esto ayudó al desarrollo de la publicidad y la rápida expansión del cartel publicitario y propagandístico como medio indispensable de comunicación.Destrucción del tejido productivo Europeo, expansión del Norteamericano La reducción de la importancia del factor humano supone un crecimiento de la industria militar. Los grandes gastos de la guerra supusieron un desplazamiento adicional de la industria civil hacia la militar. Aunque en un principio las tensiones inflacionistas ayudaron a una rápida expansión industrial, las fábricas pronto se convirtieron en un objetivo estratégico por destruir al adversario.<br />También sufrió las consecuencias de la guerra el mundo rural, especialmente en una franja de unos pocos kilómetros de ancho en Francia, donde se concentraron la gran mayoría de los combates. El uso de agentes químicos, así como el peligro que suponían las bombas sin estallar y otros restos de guerra, tuvieron como consecuencia una importante reducción de la superficie que se podía dedicar a la agricultura.<br />Obviamente, a los EE.UU. los efectos negativos no le llegaron, ya que no se produjo ningún combate en sus tierras. Al contrario: la creciente demanda de una Europa en guerra facilitaron una impresionante expansión de la producción en todos los ámbitos. Aunque el final de las hostilidades supusieron una importante crisis económica, los EE.UU. se alzaron como primera potencia mundial: antes de la guerra, más de la mitad del PIB mundial era europeo; después de la Segunda Guerra Mundial, lo era de los Estados Unidos.<br />Hundimiento del Patrón Oro <br />Tal vez la consecuencia económica que más diferencia la Primera Guerra Mundial de otras guerras fue la destrucción del sistema de pago internacional conocido como Patrón Oro. Éste se caracteriza por utilizar el oro para liquidar las transacciones y deudas internacionales, como «valor estándar» con el cual las diferentes naciones fijaban la paridad de su moneda.<br />Durante la guerra, las potencias europeas tuvieron que importar grandes cantidades de armamento, y obviamente eso supuso la desaparición casi total de este metal en los países beligerantes. Por el contrario, los países neutrales, exportadores netos de armamento, tenían un gran exceso, que era peligroso poner en circulación sin caer en procesos hiperinflacionarios. Éstos fueron principalmente los Estados Unidos de América y España.En estas circunstancias, restaurar este sistema de pago resultaba inviable: los bancos centrales de algunos países no disponían de reservas suficientes como para realizar pagos internacionales, mientras que otros tenían en exceso, pero que no podían aplicar la lógica seguida del tipo de interés.<br />En consecuencia, se abandonó esta práctica. En muchos países, se empezó a utilizar dinero fiduciario, es decir, sin más tipo de respaldo que la confianza. La falta de conocimientos sobre este sistema monetario, así como la facilidad con la que era posible producir más moneda para el Estado, llevaron a las grandes hiperinflaciones de los años 20, principalmente en Alemania y Austria.<br />A nivel internacional, la falta de un sistema estable de pagos perjudicó fuertemente el comercio, a pesar de que la libra esterlina se mantuvo como moneda de referencia, con una progresiva tendencia hacia el dólar.<br />A finales de los años 20, se intentó recuperar este sistema, pero errores en la fijación de la paridad de la libra esterlina vaciaron pronto las reservas británicas otro pico, y propiciaron el Crack de 1929 en la bolsa de Nueva York. Este hecho fue determinante para la llegada de la Gran Depresión y el fracaso definitivo del patrón oro.<br />Reestructuración de fronteras y mercados <br />El final de la Primera Guerra Mundial supuso cambios importantes en las fronteras de los países, con sus lógicas implicaciones económicas.<br />Por una parte, las potencias victoriosas ampliaron sus territorios y, con ellos, su acceso a materias primas. Por otra, el Imperio Alemán perdió una gran parte, quedando además separado de Königsberg (Kaliningrado) por el único acceso al mar que tenía Polonia.<br />“El Imperio Austrohúngaro se disolvió en una gran cantidad de países independientes, los cuales tuvieron serios problemas ya que su estructura económica e infraestructuras estaban orientadas hacia Viena, un mercado ahora cerrado. Eso les dejó en una situación de estancamiento y crisis, con grandes gastos de reconversión industrial. Lo mismo pasó con las repúblicas que se independizaron del Imperio Ruso”.<br />Algunos países que estaban divididos entre dos grandes imperios se encontraron paradójicamente con infraestructuras inconexas, como por ejemplo vías de ferrocarril con dos anchuras diferentes (Yugoslavia). Eso también se refleja en su estructura productiva.Esta situación de crisis en el Este propició el ascenso de regímenes totalitarios, que participarían activamente en la Segunda Guerra Mundial.<br />CAUSAS<br />Entre el último tercio del siglo XIX y la primera década del XX se desarrolló la Segunda Revolución Industrial. Ésta se caracterizó por una serie de cambios: nuevas fuentes de energía (petróleo y electricidad), nuevos sectores de la producción (químico, siderúrgico y alimentario), nuevas formas de organización del trabajo (taylorismo), la concentración de capitales en torno a grandes agrupaciones de tendencia monopolística (cartel, trust) y una creciente globalización de la economía.<br />Surgieron nuevas potencias industriales (USA y Japón) que se unieron a las ya existentes (G. Bretaña, Alemania, Francia). Alemania ganó terreno económico a Gran Bretaña por el carácter más competitivo y moderno de su industria y se erigió en la líder indiscutible de determinados sectores productivos, como el siderúrgico y el químico.<br />Al mismo tiempo intentó por todos los medios arrebatar a Inglaterra sus tradicionales mercados, tanto europeos (Bélgica, Holanda, Rusia) como coloniales, y se convirtió en un serio rival comercial. Londres y París lograron mantener, no obstante, la supremacía en la exportación de capitales.<br />CONSECUENCIAS ECONÓMICAS<br />La guerra supuso una destrucción material extrema. Francia y Bélgica fueron los países más afectados pues los combates más violentos se desarrollaron en su territorio. Igualmente fueron duramente castigadas Rusia y la región fronteriza entre Italia y Austria.<br /> Los campos de cultivo, la red de ferrocarriles, puentes, carreteras, puertos y otras infraestructuras fueron devastados. Se perdieron barcos, fábricas, maquinaria. Numerosas ciudades y pueblos fueron total o parcialmente arrasados.<br />La riqueza de los estados sufrió un dramático descenso: Francia perdió más del 30%, Alemania cerca del 25 %, el Reino Unido el 32%, Italia el 26%. Estados Unidos se vio menos afectado y su economía se colocaría a la cabeza del mundo.<br />Al término de la guerra fue necesario reconvertir las industrias que habían estado destinadas durante años a la producción de guerra. El proceso fue lento y se vio entorpecido por una crisis que se alargó hasta 1924. La "economía de guerra" dislocó el sistema productivo y eliminó de la política económica los principios del liberalismo. La tendencia se consolidó durante la posguerra fruto de las políticas de los gobiernos de izquierda, especialmente los socialdemócratas. El intervencionismo económico del Estado fue la pauta seguida durante el período de entreguerras salvo en el caso de Estados Unidos, hasta la llegada a la presidencia de F. D. Roosevelt.<br />El gasto bélico se financió en parte acudiendo a las reservas de oro y al endeudamiento mediante la emisión de deuda pública,complementado con el recurso a créditos exteriores, especialmente de origen estadounidense. Se recurrió a la fabricación del papel moneda, lo que provocó una fuerte inflación, agravada en la posguerra por el desequilibrio entre demanda y producción.<br />Sin embargo hubo países a los que la guerra benefició económicamente. En primer lugar aquellos que habían permanecido neutrales durante el conflicto y se habían convertido en proveedores de materias primas y alimentos para los contendientes, casos de Brasil, Argentina y España.<br />Pero fundamentalmente la guerra consolidó el crecimiento de dos grandes potencias: Estados Unidos y Japón cuyo comercio experimentó un aumento sin precedentes en detrimento de las potencias tradicionales de Europa, que perdieron sus mercados exteriores y vieron cómo su espacio económico se fragmentaba.<br />Estados Unidos prestó importantes cantidades de dinero a los aliados y les suministró abundante material bélico, bienes de equipo y víveres. Se convirtió en el mayor acreedor (más de 250 mil millones de dólares) de los países europeos, que en adelante entraron en una estrecha dependencia de los créditos norteamericanos para hacer frente a la reconstrucción económica. El dólar se convirtió junto a la libra esterlina en el principal instrumento de cambio en las transacciones internacionales y la bolsa de Nueva York consiguió el liderazgo mundial.<br />SEGUNDA GUERRA MUNDIAL<br />La gran guerra que estalló en 1939 fue el segundo conflicto que, iniciado en Europa, llegó a convertirse en una “guerra total”, porque directamente incluyó a países de otros continentes e influyó indirectamente en los aspectos políticos, sociales y económicos en el resto del mundo, de manera similar como sucediera con el enfrentamiento armado de 1914.Pero a diferencia de éste, la Segunda Guerra Mundial lite un conflicto de escala mucho más grande y de mayor duración, que se propagó a territorios más extensos y llegó a ser más cruel e implacable. En su origen, aparte de la rivalidad internacional inherente a todo conflicto de esta naturaleza, intervinieron otros factores relacionados con los eventos ocurridos en el mundo durante los veinte años del periodo de entreguerras.<br />Causas<br />En primer lugar, la Segunda Guerra Mundial surgió en función del enfrentamiento entre ideologías que amparaban sistemas político—económicos opuestos. A diferencia de la guerra anterior, enmarcada en un solo sistema predominante —el liberalismo capitalista, común a los dos bandos—, en el segundo conflicto mundial se enfrentaron tres ideologías contrarias: el liberalismo democrático, el nazi—fascismo y el comunismo soviético. Estos dos últimos sistemas, no obstante ser contrarios entre sí, tenían en común la organización del Estado fuerte y totalitario y el culto a la personalidad de un líder carismático, características opuestas al liberalismo que postula la democracia como forma de gobierno y la libertad e igualdad de los individuos como forma de sociedad.<br />En segundo lugar estaban los problemas étnicos que, presentes desde siglos atrás, se fueron haciendo más graves al llevarse a efecto las modificaciones fronterizas creadas por el Tratado de Versalles, que afectaron negativamente sobre todo a Alemania y a Austria —naciones pobladas por germanos— y redujeron de manera considerable sus territorios. Este hecho fue determinante para difundir en esos pueblos el sentimiento de superioridad de la raza germana —identificada por Adolfo Hitler como “raza aria” de acuerdo con una idea desarrollada en la filosofía alemana del siglo XIX— frente a los grupos raciales, principalmente los judíos que controlaban la economía capitalista, y quienes, según la perspectiva de los nazis, habían dividido a los pueblos germanos e interrumpido su desarrollo económico. <br />Por otra parte, la insistencia de Hitler por evitar el cumplimiento del Tratado de Versalles provocó diferentes reacciones entre los países vencedores: Francia, que temía una nueva agresión de Alemania, quería evitar a toda costa que resurgiera el poderío bélico de la nación vecina. En cambio, el gobierno británico y el de Estados Unidos subestimaban el peligro que el rearme alemán representaba para la seguridad colectiva; consideraban que el Tratado de Versalles había sido demasiado injusto, y veían con simpatía la tendencia anticomunista adoptada por la Alemania nazi, porque podría significar una barrera capaz de detener el expansionismo soviético hacia Europa, calificado entonces por las democracias occidentales como un peligro mayor y mucho más grave que el propio nazismo. A causa de ese temor al comunismo, el gobierno británico adoptó una política de “apaciguamiento” respecto al expansionismo alemán, bajo la idea de que al hacer concesiones a Hitler podría evitarse una nueva guerra y se obtendría, además, su colaboración contra el peligro soviético. <br />En tercer lugar, en la década de los años treinta la situación del mundo era muy distinta a la de 1914. Aparte de los trastornos ocasionados por la crisis económica iniciada en Estados Unidos, aún persistían los efectos devastadores de la Primera Guerra Mundial, que había producido una enorme transformación en todos los ámbitos de la vida humana y originado grandes crisis en prácticamente todos los países de la Tierra. Además, la secuela de tensiones internacionales que ese conflicto produjo, preparaban el camino para una nueva guerra, no obstante los intentos de la Sociedad de Naciones por evitarla. Por esta razón, puede decirse que la Segunda Guerra Mundial se originó directamente de la Primera; de ahí que ambos conflictos, enlazados por el periodo de entreguerras, constituyan lo que se considera como la “Segunda Guerra de los Treinta Años” en la historia moderna de la humanidad. <br />A semejanza de la Primera Guerra Mundial, la Segunda se presenta en dos fases: <br />Desde 1939 a 1941 cuando se desarrolla fundamentalmente en Europa y muestra una orientación favorable a las potencias del Eje; <br />desde 1942 a 1945, cuando la guerra adquiere dimensiones mundiales y paulatinamente pasa a ser favorables a los países aliados encabezados por Gran Bretaña, EE.UU. y URSS.<br />CONSECUENCIAS ECONÓMICAS<br />Las estadísticas fundamentales de la segunda guerra mundial la conviertan en el mayor conflicto de la historia en cuanto a los recursos humanos y materiales empleados. En total, tomaron parte en esta contienda 61 países con una población de 1700 millones de personas. Se recluto a 110 millones de ciudadanos, más de la mitad de ellos procedían de tres países: la URSS (22-30 millones), Alemania (17 millones) y EE.UU. (16 millones).<br />En las pérdidas humanas se incluyen a más de 5 millones de judíos asesinados en Holocausto los cuales fueron víctimasindirectas de la contienda.<br />Durante combates se puede decir que el país con mayor número de muertos fue la URSS cuyas bajas entre personal militar y población civil se cree que superaron los 27 millones. <br />Las víctimas militares y civiles de los aliados fueron de 44 millones, en tanto que las potencias del eje perdieron 11 millones de personas. Las víctimas de la guerra contra Japón llegaron a 6 millones. EE.UU. que apenas sufrió bajas entre la población civil, perdió a unos 40000 ciudadanos.<br />Se estima que el costo económico rebasó el billón de dólares estadounidenses, lo que la hace más onerosas que todas las anteriores guerras en conjunto.<br />Como consecuencias de estas ingentes pérdidas humanas y económicas, se altera el equilibrio político. Reino Unido, Francia y Alemania dejaron de ser grandes potencias desde el punto de vista militar posición que fue ocupada por EE.UU. y la URSS.<br />a. SINTESÍS DE LA ECONOMÍA MUNDIAL DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL<br />Durante los años 30, se desató una crisis económica global que ocasionó el derrumbamiento de las economías mundiales, incluyendo la de Estados Unidos, produciendo lo que se llamó "La Gran Depresión." En ese momento, la gran mayoría de los economistas reconocieron su fracaso al no poder explicar las razones del desempleo y de las continuas crisis económicas que afectaron a todos los países.<br />3168652377440Con la depresión en pleno desarrollo, Keynes estudia el problema y desarrolla una teoría que publica en 1936 en su libro "The General Theory of Employment, Interest and Money" (La Teoría general del Empleo, los Intereses y el Dinero) . El concepto básico era, que una demanda agregada insuficiente era la causa del desempleo. Esa era una idea nueva y que contradecía las opiniones oficiales. Para entonces, las teorías económicas oficiales estaban basadas en el concepto de que debería haber un equilibrio entre la oferta y la demanda. La nueva propuesta de Keynes se basaba en otro equilibrio, en el equilibrio entre ingresos y gastos, entre la renta y la demanda agregada. Para poner en práctica tal teoría, estando en una etapa de recesión mundial sin precedentes, que causaba cientos de miles de desempleados diariamente en el mundo, los gobiernos debían promover la intervención estatal en la vida económica, con el propósito de lograr el pleno empleo. El costo era el endeudamiento, que convirtió a algunos países tradicionalmente acreedores, en deudores.<br />IRAK<br />CAUSAS<br />Diario del Pueblo: La guerra afecta a la economía mundial<br />Peor que ninguna otra cosa, la guerra en gran escala produce más efectos directos y desastrosos sobre las actividades económicas de la humanidad. Hoy día, la guerra en Irak, no terminada aún La verdadera causa de la guerra de Irak no hay que buscarla en el belicismo de unos cuantos dirigentes, o en la avidez de ganancias de unos pocos explotadores, sino en la lógica cada vez más devastadora en la que se adentra el capitalismo mundial en su conjunto en su etapa terminal de descomposición. Como se señala en la hoja difundida por la CCI contra la guerra de Irak: “Los Estados Unidos no esconden su estrategia imperialista global. Desde el hundimiento del bloque ruso en 1989 se han propuesto utilizar su aplastante superioridad militar para impedir el ascenso de cualquier otra potencia o coalición que pueda rivalizar con ellos. Ahí reside el objetivo principal de todas las grandes acciones militares que han conducido desde 1991: la guerra del 91, la de Kosovo del 99 y la de Afganistán del 2001. Pero no han tenido éxito. Cada una de esas acciones no ha hecho más que empujar a las otras potencias, pequeñas o grandes, a contestar cada vez más su autoridad. En respuesta, los USA han proseguido esa estrategia a una escala cada vez mayor. Ahora pretenden hacerse con el control directo de Oriente Medio y Asia Centra y extenderlo hasta el Extremo Oriente. Enfrentados a la indisciplina de sus principales rivales – Francia y Alemania en particular- lo que buscan es cercar a Europa,...”.<br />Pero tratando de imponer un orden en las relaciones internacionales, un “orden” lógicamente a la medida de sus intereses particulares, la acción de los Estados Unidos, lo que propaga en realidad es un mayor caos a todos los niveles.Ya empieza a dejar sentir sus impactos en la economía de la región y del mundo entero. En virtud de la creciente interdependencia entre las diversas partes de la economía mundial vinculadas por el nexo de la globalización económica, la actual guerra en Irak, en comparación con la guerra del Golfo ocurrida a comienzos de la década de 1990, producirá, como seria consecuencia, efectos negativos en la economía mundial que se encuentra en el bache. Con tal de concluir pronto la guerra, la economía mundial, que suma 45 billones de dólares, no crecería más que 3% para el presente año, según la previsión más optimista.<br />La guerra en Irak se inició en medio del decaimiento general de la economía mundial. Al evaluar las influencias que podría ejercer la guerra sobre la economía a corto y largo plazo, los expertos expresaron puntos de vista diferentes, pero el principal de estos es de inquietud y preocupación. Antes de cicatrizarse las heridas inferidas por el incidente del "11 de septiembre", estalló la guerra en Irak. Amenazadas por la guerra y otros factores relativos a la seguridad, algunas líneas aéreas internacionales que pasan por Medio Oriente y países adyacentes a la zona bélica o que los tienen como destino, han recortado notablemente sus vuelos o los han suspendido por el momento, y la industria turística de los países vecinos de Irak e incluso de toda la región de Medio Oriente "se ha derrumbado en toda la línea". Paralelamente a ello, el mercado financiero internacional fluctúa sin cesar, las actividades inversionistas y la confianza del consumidor están vacilando, a la expectativa. Se cree por lo común que, si la guerra en Irak o las conmociones regionales en la posguerra duraran largo tiempo, la economía mundial podría recaer en la recesión.<br />Entre los problemas económicos provocados directamente por la guerra, el de los precios del petróleo es el más sensible. El Fondo Monetario Internacional sostiene que las concentraciones masivas de fuerzas militares antes de la guerra y durante ella han dado por resultado un brusco aumento del consumo petrolero, lo que ha originado un alza vertiginosa de los precios de hidrocarburos, reduciendo en 0,5 puntos porcentuales el crecimiento económico global. Lo que merece atención es el hecho de que durante la actual guerra en Irak los precios del petróleo ha pasado de la subida antes y después del estallido de la misma al descenso estable en días recientes. Esto se debe a la previsión de un corto plazo para la guerra y también al efecto surtido por la política reguladora de emergencia aplicada por la OPEP. Sin embargo, si la guerra se prolongara demasiado o se incendiaran los pozos de petróleo iraquíes, los precios de éste podrían repuntar, aplazando así la recuperación de la economía mundial.<br />Conforme a la ley universal que rige las actividades económicas de su recesión a su ascenso, la confianza del consumidor y las inversiones siempre han sido los dos puntos de apoyo fundamentales para la recuperación económica. A causa de la guerra y de la inseguridad, y también del miedo al aumento de actos terroristas provocado por la guerra, la confianza del consumidor y las inversiones han sido sacudidas a escala mundial. Un reciente sondeo de opinión realizado en EE.UU. indica que a principios del pasado mes de marzo, o sea, en vísperas del estallido de la guerra en ü, el índice de la confianza del consumidor estadounidense descendió en 6%, el mínimo desde 1992. En EE.UU., asimismo, se han observado retiros de inversiones. Fuentes autorizadas estiman que, bajo el doble golpe de la confianza del consumidor y de las inversiones, el crecimiento económico mundial ha caído 0,25 puntos porcentuales más.<br />A medida que avanza la tendencia de la globalización económica, las diversas partes de la economía mundial irán aumentando su interdependencia y su compartimiento de la prosperidad y pérdida. Fuentes internacionales de buen juicio puntualizan que, si se divide el mundo en enemigos y amigos según la escala de valores de uno mismo y de esta manera se emplea con ligereza la fuerza armada, se pagará caro en lo económico. Por consiguiente, no está de más preocuparse por el nuevo intervencionismo, el que, si provoca continuos conflictos apoyándose en su "nueva ideología", no sólo ocasionará tremendo caos en el orden político internacional, sino que perjudicará inevitablemente el ambiente económico global.<br />GASTOS ECONÓMICOS <br />No es de extrañar. Al fin y al cabo, el gobierno de Bush mintió sobre todo lo demás: desde las armas de destrucción en gran escala de Sadam Husein hasta su supuesta vinculación con Al Qaeda. De hecho, sólo después de la invasión encabezada por los EE.UU. pasó a ser el Iraq un caldo de cultivo para terroristas. <br />El gobierno de Bush dijo que la guerra costaría 50.000 millones de dólares. Los EE.UU. están gastando esa cantidad en el Iraq cada tres meses. Si situamos esa cantidad en su marco, resulta que por una sexta parte del costo de la guerra los EE.UU. podrían dotarse de una base económica sólida para su sistema de seguridad social durante más de medio siglo, sin reducir las prestaciones ni aumentar las contribuciones. <br />Además, el gobierno de Bush redujo los impuestos a los ricos al tiempo que se lanzaba a la guerra, pese a tener un déficit presupuestario. A consecuencia de ello, ha tenido que recurrir a un exceso de gasto público -gran parte de él financiado desde el extranjero- para sufragar la guerra. <br />Se trata de la primera guerra de la historia americana que no ha exigido algún sacrificio a los ciudadanos mediante un aumento de los impuestos: al contrario, se va a legar todo el costo a las generaciones futuros. Si no cambia la situación, la deuda nacional de los EE.UU., que ascendía a 5,7 billones de dólares cuando Bush llegó a la presidencia, será dos billones de dólares mayor por la guerra (además del aumento en 800.000 millones de dólares durante el período de Bush anterior a la guerra). <br />¿Se trató de un ejemplo de incompetencia o de falta de honradez? Casi seguramente de las dos cosas. Conforme a la contabilidad de caja, el gobierno de Bush se centró en los costos actuales y no en los futuros, incluida la atención de salud y de invalidez de los veteranos de regreso a casa. Sólo años después de haber comenzado la guerra, encargó el Gobierno los vehículos especialmente blindados que habrían salvado la vida a las numerosas víctimas por las bombas situadas al borde de las carreteras. Como no se quería restablecer el reclutamiento obligatorio y resultaba difícil reclutar a soldados para una guerra impopular, las tropas se han visto obligadas a participar -con una tensión tremenda- en dos, tres o cuatro despliegues. <br />El Gobierno ha intentado ocultar los costos de la guerra al público. Los grupos de veteranos han recurrido a la Ley de Libertad de Información para averiguar el número total de heridos: 15 veces más que el de víctimas mortales. Ya hay 52.000 veteranos de regreso a casa a los que se ha diagnosticado el síndrome de tensión postraumática. Los Estados Unidos van a tener que pagar indemnizaciones por invalidez al 40 por ciento, aproximadamente, de los 1,65 millones de soldados que ya se han desplegado y, naturalmente, la sangría seguirá mientras continúe la guerra y la cuenta por la atención de salud e invalidez asciende ya a más de 600.000 millones de dólares (en valor actual). <br />La ideología y la especulación también han desempeñado un papel en el aumento de los costos de la guerra. Los Estados Unidos han contado con contratistas privados, que no han resultado baratos. Un guardia de seguridad de la empresa Blackwater Security puede costar más de 1.000 dólares al día, sin incluir el seguro de vida e invalidez, que paga el Gobierno. <br />Cuando la tasa de desempleo en el Iraq subió hasta el 60 por ciento, contratar a iraquíes habría sido lo más sensato, pero los contratistas prefirieron importar mano de obra barata del Nepal, Filipinas y otros países. <br />La guerra ha tenido sólo dos vencedores: las compañías petroleras y los contratistas para la defensa. El precio de las acciones de Halliburton, la antigua empresa del Vicepresidente Dick Cheney, se ha puesto por las nubes, pero incluso cuando el Gobierno recurrió cada vez más a contratistas redujo su supervisión. <br />El Irak ha cargado con el mayor costo de esta guerra mal gestionada. La mitad de sus médicos han resultado muertos o han abandonado el país, el desempleo representa el 25 por ciento y, cinco años después del comienzo de la guerra, Bagdad sigue teniendo menos de ocho horas de electricidad al día. De los 28 millones de habitantes que componen la población total del Iraq, cuatro millones están desplazados y dos millones han abandonado el país. <br />Los millares de muertes violentas han acabado desinteresando a la mayoría de los occidentales por lo que está sucediendo: un atentado con bomba que mata a 25 personas apenas tiene ya interés periodístico, pero los estudios estadísticos de las tasas de mortalidad anteriores y posteriores a la invasión revelan parte de la desalentadora realidad. Indican muertes suplementarias desde un nivel bajo de unas 450.000 en los 40 primeros meses de la guerra (150.000 de ellas violentas) hasta 600.000. <br />C. COSTES HUMANOS<br />Han muerto más de 1000 soldados de la coalición invasora. Más de 5000 han sido heridos. Han muerto también más de cien trabajadores civiles y cooperantes. A estas cifras hay que añadir la muerte de más de treinta periodistas.<br />Como consecuencia de la invasión y ocupación de Irak han muerto más de 6.000 soldados e insurgentes iraquíes.<br />Las estimaciones sobre civiles muertos oscilan entre 12.000 y 37.000 según las fuentes. La mitad de esa cifra de fallecimientos se ha producido por explosiones y bombardeos tras la declaración oficial del final de la invasión. El número de civiles heridos supera ampliamente los 50.000.<br />En Irak se han usado armas con contenido de uranio empobrecido cuyos efectos a largo plazo son difíciles de estimar. Algunos científicos consideran que el uso de estas armas en la Guerra del Golfo de 1991 es la causa directa de muchas enfermedades de soldados veteranos americanos y de que los nacimientos de niños con deficiencias innatas en Basora se haya multiplicado por siete desde entonces. El Pentágono ha hecho público una estimación de que en los bombardeos de marzo de 2003 las tropas americanas y británicas vertieron entre 1100 y 2200 toneladas de armamento conteniendo este metal radioactivo.<br />Además de las bajas en Irak de civiles y militares, iraquíes o estadounidenses y de otras fuerzas de ocupación, así como de trabajadores de todo el mundo participantes en “la reconstrucción”, hay que considerar también que se ha desviado la atención del mundo y los recursos internacionales impidiendo o disminuyendo la ayuda a zonas de crisis como Sudan produciéndose en estas zonas hambrunas y muertes que deben ser en parte también contabilizadas como consecuencia de la guerra de Irak.<br />D. COSTES DE SEGURIDAD<br />Fortalecimiento de las organizaciones terroristas: Diversos organismos internacionales estiman que el número de militantes en organizaciones terroristas ha aumentado de forma notable como consecuencia de la invasión de Irak. La agresividad y violencia de estas organizaciones ha aumentado, con dolorosos ejemplos en España (11 de marzo) y Rusia (Beslán, 3 de septiembre). En 2003 hubo 98 ataques terroristas suicidas.<br />Derecho Internacional: La decisión bélica unilateral de USA ha violado la Carta de las Naciones Unidas sentando un peligroso precedente. USA está violando también de forma ostensible la Convención de Ginebra. Otros países (Rusia) pueden sentirse ahora capacitados para actuar de forma similar.<br />Derechos Humanos: A pesar del derrocamiento del dictador Sadam Hussein, los iraquíes siguen sufriendo graves violaciones de los derechos humanos. Aparte de las conocidas torturas y abusos de prisioneros, se están investigando las muertes de varias decenas de detenidos como consecuencia de las técnicas usadas para interrogarlos.<br />Naciones Unidas: La legitimidad y credibilidad de las Naciones Unidas ha quedado seriamente perjudicada, debilitando su capacidad de acción en el futuro.<br />La democracia de los aliados: en los países cuyos gobiernos apoyaron la guerra, a pesar de la explícita oposición de los ciudadanos, la credibilidad de las instituciones democráticas ha quedado en entredicho.<br />Aumento de la criminalidad en Irak: asesinatos, violaciones y raptos se han multiplicado en Irak desde la invasión. Las muertes por actividades delictivas violentas pasaron de 14 mensuales en 2002 a 357 mensuales en 2003. Muchos niños han dejado de ir al colegio por miedo. Las mujeres no se atreven a salir a la calle a las horas nocturnas.<br />Impacto psicológico: Una encuesta de la Autoridad Provisional realizada en mayo 2004 estima que el 80 % de los iraquíes no confían en las autoridades civiles ni en las fuerzas de la coalición. Según esa encuesta, el 55% de los iraquíes se sentiría más seguro si las tropas invasoras abandonaran el país inmediatamente. Por parte americana, se detectó que el 52% de los soldados de las fuerzas de ocupación estaban desmoralizados, el 75% declararon sentirse mal dirigidos por los oficiales.<br />E.COSTES CUANTIFICABLES<br />El Congreso de los Estados Unidos ha aprobado un presupuesto para la guerra de Irak de 151,1 miles de millones de dólares. Han prometido aumentar el presupuesto aprobado después de las elecciones.<br />Los precios del petróleo han alcanzado máximos históricos en gran medida debidos a la guerra de Irak. Esa subida en los precios del petróleo está provocando en todo el mundo tensiones inflacionistas y disminución en la producción. Muchas empresas (por ejemplo, las compañías aeronáuticas) han visto agravados sus problemas, provocándose quiebras.<br />Economía del petróleo Iraquí. Ha habido más de 150 ataques de insurgentes sobre la infraestructura productiva y distributiva del petróleo. La producción de petróleo en Irak bajó de 2,04 millones de barriles mensuales en 2002 a 1,33 en 2003. En 2004 la producción está siendo aún menor.<br />Infraestructura iraquí de salud: Tras una década de sanciones económicas y boicot comercial que impedía los suministros de medicinas y material sanitario, muchos hospitales fueron dañados durante la invasión. Los helicópteros americanos siguen atacando y destruyendo habitualmente ambulancias en servicio.<br />Educación: UNICEF estima que más de 200 escuelas iraquíes fueron destruidas durante la invasión y que miles sufrieron asaltos vandálicos en el caos posterior. La asistencia a los colegios ha descendido de forma notable en comparación con losbeneficios sociales que se derivó de este acontecimiento lamentable.<br />En este texto nos hemos centrado en el estudio de los costes. No hemos prestado hasta ahora atención a los beneficios. Pero sin duda una guerra genera beneficios de diversos tipos. Si se producen guerras es porque alguien estima posible obtener beneficios con ella. Pero los beneficios son más difíciles de percibir por terceros. A pesar de ello apuntamos aquí los siguientes:<br />Poder. Los gobernantes de los países atacantes consideraban que su decisión reforzaría su poder a diversos niveles: en sus grupos sociales internos y en su proyección internacional. Para algunos grupos de individuos de diversos países, incluyendo Irak, la guerra ha supuesto un aumento de su poder.<br />Seguridad y libertad. Es posible que algunas personas, en USA, en Irak o en cualquier otra parte del mundo, se sientan más seguras, o más libres.<br />Beneficios económicos cuantificables. Ciertamente hay algunas personas y empresas han obtenido beneficios, en algunos casos muy cuantiosos. Las empresas que han proveído de armamento y suministros diversos a las tropas invasoras no han sido las únicas.<br />Hay que cuantificar también aquí los beneficios producidos por actividades delictivas (saqueo de obras de arte, robos y secuestros) en el anárquico Irak de la postguerra. Lo que algunos contabilizan como costes, otros pueden contabilizarlo como beneficios.6. Patrimonio de la humanidad: Mesopotamia fue la cuna de la civilización. Irak guardaba tesoros invaluables en museos y en yacimientos arqueológicos que han sido esquilmados. Han ardido bibliotecas de universidades y escuelas y miles de tablillas de escritura cuneiforme han sido destruidas para siempre.<br />Medio ambiente: Los bombardeos americanos dañaron los sistemas hidráulicos de Irak, un país con frágil ecosistema semidesértico. Pozos petrolíferos incendiados emiten grandes cantidades de humos tóxicos por todo el país. Minas y bombas sin explotar causan más de 20 bajas al mes.<br />Desempleo en Irak: la tasa de desempleo iraquí pasó del 30% anterior a la guerra al 60% en el verano de 2003.<br />Costes de contratos y subcontratos “de reconstrucción”: los suministros a las tropas de ocupación, incluyendo las comidas, han sido encargadas a empresas americanas en vez de iraquíes. Halliburton y otros contratantes están siendo investigados por fraude al cobrar suministros que no se han servido o cobrar precios desorbitados.<br />Aunque los gastos de guerra tengan inicialmente un efecto expansivo sobre la economía USA, muchos economistas prevén a largo plazo graves problemas como consecuencia del efecto sobre la deuda pública, el déficit exterior y las tensiones inflacionistas.<br />Costes de transacción por incumplimiento de contratos: Cualquier guerra implica un aumento de la incertidumbre respecto al futuro por lo que provoca una tendencia a la disminución de las inversiones, al aumento de los tipos de interés y, en general, un retraimiento de la actividad emprendedora y la preparación de contratos. El comercio internacional está fundamentado en una serie de contratos, acuerdos o convenios cuyo control y aplicación no están sometidos al poder judicial de un estado sino al arbitraje de organismos internacionales muy débiles en su capacidad ejecutiva. En los años anteriores a la invasión de Irak, empresas de varios países (Alemania, Francia, Rusia y otros) habían firmado contratos comerciales con el gobierno de Irak, respetando los acuerdos internacionales y las normas del embargo acordado por las Naciones Unidas. <br />A pesar de que esos contratos debían ser respetados internacionalmente, la Autoridad Provisional de la Coalición los dejó sin efecto y contrató a otras empresas exclusivamente de los países invasores. La palabra ‘unilateralismo’ se ha utilizado como ‘understatement’ para aludir al incumplimiento por la Administración Bush de acuerdos y convenios internacionales, de la Carta de las Naciones Unidas. En cualquier caso, en los acuerdos comerciales internacionales que se adopten en el futuro habrá que valorar la posibilidad de que ‘unilateralmente’ se tomen decisiones que hagan inválidos los contratos.<br />CAPITULO III<br />ECONOMÍA NORMATIVA<br />Las guerras tienen relación con la economía. Es lógico, por tanto, que los economistas estudiemos las guerras. Para qué sirven, cuáles son sus beneficios, cuáles son sus costes. Las guerras se han justificado siempre como el medio de conseguir la paz y la seguridad.Los factores 'armas', 'ejército' y 'guerra', se piensa, son necesarios para obtener el producto 'paz'.<br />Muchos economistas tienen una hipótesis alternativa. Creemos que 'armas', 'ejército' y 'guerra' son muy ineficaces para conseguir la paz y la seguridad. Creemos que la paz que se consigue mediante la guerra es de muy baja calidad y muy frágil. Creemos que la producción de paz con la tecnología bélica tiene unos costes externos muy altos que deben ser evaluados. Creemos que hay formas de producir paz y seguridad de mayor calidad y con costes más bajos.<br />“En los últimos años, las acciones terroristas para conseguir objetivos políticos, incluyendo el uso de la guerra para conseguir la seguridad, están teniendo consecuencias económicas, sociales y éticas muy graves para todo el mundo”.<br />Un grupo de economistas estamos especialmente interesados en el análisis económico de la paz y la seguridad. Pensamos que los economistas que buscamos una nueva ciencia económica más comprometida con principios éticos y humanos debemos utilizar los instrumentos de la ciencia económica para analizar las guerras y estudiar otras formas de obtener paz y seguridad. Y no sólo estudiar, sino difundir esos estudios y tratar de influir sobre políticos y gobernantes para que adopten formas más eficaces y de menor coste social para obtener la paz y la seguridad.<br />ECONOMÍA DEL AGUA<br /> Sin duda alguna en la actualidad el problema del agua es un tema que cada día domina más la atención de científicos, técnicos, políticos y general de muchos de los habitantes del planeta. Más de 2 millones de persona mueren cada año en el mundo por falta de agua potable y saneamiento básico adecuado, de los cuales el 90% son niños. El 97.5% de agua que tenemos en el planeta es salada, sólo 2.5% es agua dulce y que lo compartimos con todos los seres vivos (animales y plantas), de ese 2.5%, el 99% están concentradas en glaciares, en el subterráneo, en las lagunas a las faldas de los glaciares, lagunas alto andinas acumuladas por las lluvias, etc.; éstas aguas son aptas para el consumo previo tratamiento básico y cuesta millones traerlo a las ciudades y combatir la creciente crisis del agua que estas afrontan. Sólo el 1% de agua dulce nos abastece a los casi 7.000 millones de seres humanos que vivimos en el planeta y los demás millones de seres vivos que lo consumen. Lo cierto es que más de la tercera parte del mundo se ve agobiado por la severa crisis del agua potable y el saneamiento adecuado. Por otro lado, el sector agrícola es el mayor consumidor de agua dulce con el 65%, además se sabe de algunas estadísticas, por ejemplo: hace falta 1000tn. De agua para producir una tonelada de cereales, para producir una taza de café se necesitan 140 litros de agua, 3000 litros de agua se necesitan para producir un kg de arroz, entre otros. Le siguen el sector industrial que requiere del 25% y el consumo domestico, comercial y de otros servicios urbanos que requieren el 10%.<br />Hoy en día el agua escasea y lo poco que queda no es utilizada racionalmente, nuestro uso indiscriminado, nuestra malas acciones frente a ellas hacen que este preciado liquido vital escasee y otra gran parte de este contaminada no apta para el consumo ni útil para la agricultura y otras actividades. El crecimiento demográfico de las ciudades hace que cada día necesitemos más agua, más alimentos y para satisfacer esta necesidad hace falta producir más. Pero, dado que la oferta de alimentos está determinada por la cantidad de agua dulce que existe, entonces ante una escasez de agua podría generar CONFLICTOS SOCIALES, escasez de alimentos acompañados de un incremento en los precios de los alimentos.Pese a las dificultades económicas que enfrenta el Perú para producir agua potable, no tenemos una cultura de ahorro del recurso. Nos olvidamos que producir agua potable es costoso y más aun ahora por efecto del cambio climático mundial…, en palabras del Eco. José Salazar Barrantes.<br />Según Flavio Ausejo: existe una preocupación según la cual nos hallamos ante una escasez de agua que afectaría el futuro de nuestra sociedad. Sin embargo, de acuerdo con estudios especializados, lo que existe actualmente es una política pública que responde parcialmente al desperdicio del agua, en particular, del agua potable. Por tanto, es necesario realizar algunos ajustes para que no se ponga en riesgo este recurso.<br />En una situación de escasez de agua generaría una amenaza que se centra sobre tres aspectos fundamentales del bienestar humano: la producción de alimentos, la salud, la estabilidad política y social. En nuestro país se creó el Ministerio del Ambiente, se espera que a partir de esta se establezcan política estatales de protección del recurso hídrico de la contaminación y de su uso racional, el Perú es una país cuyo territorio en mayo extensión es andino y en ella se concentra agua en estado sólido en la cordilleras y en las lagunas alto andinas libres de contaminación pero muy amenazadas por la presencia de la actividad minera, y es de ésta que el Estado debe proteger el escaso recurso que en un futuro muy cercano tanta falta nos hará; pero como no se necesita la inte4rvencion estatal sino también se necesita la participación de todos los miembros de la sociedad para desde cada una de sus actividades: en el hogar, en el trabajo, en la escuela, en la comunidad, en las áreas de recreación, etc. Consideren el valor del agua haciendo uso eficiente del recurso.<br />Finalmente cabe resaltar la necesidad del agua como factor principal para el desarrollo de las principales actividades del país, y que el manejo eficiente de este recurso es central para la estrategia del desarrollo sustentable, entendido este como una gestión integral que busca el equilibrio entre crecimiento económico, equidad y sostenibilidad ambiental. <br />Queremos enfatizar en estas líneas, haciendo el llamado de reflexión a todas las personas de Cajamarca que La oferta natural del agua pronto disminuirá más de lo normal, producto de las grandes actividades industriales y de las empresa que tienen apetito voraces por capturar ingresos a costa del uso indiscriminado del agua como se da el caso de la actual minera que diariamente contamina el agua cajamarquina.<br />Esto ocasionará que dentro de poco este elemento sea el más codiciado por los capitalistas y a la vez será el recurso más escaso y el más necesitado por el planeta; esto hará que no veamos envueltos en serios problemas; que sin lugar a duda generaran conflictos entre naciones por la conquista de este preciado recurso.<br />ECONOMÍA DE GUERRA, ECONOMÍA PARA LA PAZ<br />Hoy día ya no cabe ninguna duda de que los procesos económicos son en gran medida determinantes de los conflictos bélicos.<br />Sabemos que, casi siempre, la guerra es inflacionaria porque implica el fortalecimiento de industrias de demanda asegurada que tienen capacidad para subir los precios de sus productos. Al mismo tiempo, genera un aumento coyuntural de la actividad económica pero, al estar ligada a sectores de menor efecto multiplicador, realmente improductivos y con menos capacidad de creación de riqueza efectiva, a la postre deprime la vida económica. Lo que tiene que ver, a su vez, con la destrucción que siempre conlleva y con la derivación de las inversiones hacia los activos más seguros pero improductivos.<br />La guerra constituye un derrame permanente, una fuga de recursos hacia la destrucción –que es lo que en sí mismo significa- que dejan de ir a los destinos que tienen que ver con las auténticas necesidades humanas. <br />“La guerra tiene costes explícitos que están vinculados a la destrucción, a la obtención del armamento y de todo lo que es necesario para llevarla a cabo y también derivados de las nuevas condiciones productivas que genera. La guerra de Irak puede tener un coste de 780.000 sólo como consecuencia de la subida en los precios del petróleo que va a provocar”.<br />Pero además lleva consigo coste implícitos que los economistas llamamos costes de oportunidad y que son los que equivalen a la renuncia a conseguir otros objetivos alternativos. Se quiera o no, lo que gastamos en preparar la guerra o en hacerla, no podemos dedicarlo a construir la paz y a satisfacer nuestras necesidades. <br />Tradicionalmente, cuando se hablaba de las relaciones entre la guerra y la economía se trataba de computar estos diferentes costes y compararlos, si es que los hubiera, con sus beneficios. <br />Pero actualmente la naturaleza de la guerra ha cambiado y, por tanto, también cambian las relaciones entre ella y la economía.<br />Finalmente, la guerra comienza a ser un fenómeno mucho más disipado que deja de ser un momento de conflicto para convertirse en un estado permanente de violencia.<br />COSTE DE OPORTUNIDAD<br />Si hablamos de economía de guerra nos estamos refiriendo que en estos conflictos bélicos las naciones emplearán dinero en la producción de armamento y tecnología para que así puedan vencer y conseguir sus objetivos dejando de la lado otras necesidades de la población como por ejemplo la educación, la salud, la agricultura y producción de bienes y servicios necesario para la satisfacción de las necesidades básicas humanas.<br />La población humana esta clasifica en base a niveles y estatus económicos que supuestamente hacen a unas naciones más ricas o más pobres que otras. Sin darse cuenta que si se preocuparan por el bienestar general de todas las naciones y no por el suyo propio se lograría la estabilidad mundial ya que el dinero empleado en armamento denominado seguridad nacional, fuera empleado en la educación, salud o producción de bienes y servicios que favorezcan a la población mundial se lograría estabilidad económica global y además se lograría tener un solo nivel social, sin discriminación y sin abusos y sobre todo sin imposición de reglas o normas que nos sujeten a obedecer órdenes por las llamadas potencias mundiales. <br />El costes de de oportunidad en base a nuestro tema se refiere únicamente al costo de producir una cosa dejando de lado otra como por ejemplo el costo de producir un bien o un servicio y el de producir armamento bélico, y es esto lo que hace la diferencia economía y lo que conlleva al desarrollo de las naciones;Ósea nos referimos a que para llegar a ser potencia tienes que liderar el mercado internacional, ósea dominar económicamente y la otra es dominar militarme, esto genera sublevación por parte de las naciones frente a otra.<br />BIBLIOGRAFÍA<br />NORDHAUS,Williams<br />Coste de Producción <br />Lima-Perú (Junio 2004)<br />GREGORY MAKYW<br />Principios Económicos<br />IRVIN B. TUKER<br />Fundamentos de Economía<br />Simón Andrade<br />Diccionario de Economía<br />Benjamín Perles y Charles Sullivan<br />Economía paraTodos.<br />Revista: El Economista, Nº 3 – Julio 2010<br />editado por el Centro Federado de Economía – Universidad Nacional de Cajamarca<br />INFOGRAFÍA<br />Enciclopedia Virtual Wikipedia<br />http://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_de_guerra<br />Movimiento Independiente Attac Madrid – Artículo de Federico Mayor Zaragoza<br />http://www.attacmadrid.org/d/8/071008104045.php<br />Enciclopedia y Biblioteca Virtual de las Ciencias Sociales, Económicas y Jurídicas – Artículo de Juan Torres López<br />http://www.eumed.net/paz/tepys/jtl.htm<br />Blog sobre Economía de Guerras – Artículo de Armando Ramo Andrés<br />http://economiaguerras.blogspot.com/<br />Revista y Diario LaPrensa-San Diego – Artículo de Dagoberto Márquez<br />http://laprensa-sandiego.org/archieve/2007/april27-07/guerra.htm<br />APÉNDICE<br />-338455110490<br />268668518415<br />4761230111760004622802984500<br />155384543180<br />476123011430004629151143000377825011429004622801142900<br />40284401270-22796522860<br />

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